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La ironía en el "Quijote" y en "Bleak House"

Vazquez De Prada Merino, María Teresa

Abstract

This paper makes an effort to show that the irony used by Cervantes in his novel El Quijote was also used by Dickens when he wrote Bleak House. So, we study the narrators first. It is possible that Dickens could remember the Spanish novel because both stories are described by two narrators and they play with an imaginary time. They make use of symbols and they employ metaphors and allegories. Also, they show the characters with a great sense of humour. Then, we compare the main characters and we find that some of them dialogue with reiteration and use metaphors and allegories.Finally, we can see that Cervantes and Dickens make use of irony to satirize their respective ages, and they both criticize the institutions and the societies in Spain and in England.

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ES 25 (2004-2005):223-239 LA IRONÍA EN EL QUIJOTE Y EN BLEAK HOUSE Mª Teresa Vázquez de Prada Merino Universidad de Valladolid This paper makes an effort to show that the irony used by Cervantes in his novel El Quijote was also used by Dickens when he wrote Bleak House. So, we study the narrators first. It is possible that Dickens could remember the Spanish novel because both stories are described by two narrators and they play with an imaginary time. They make use of symbols and they employ metaphors and allegories. Also, they show the characters with a great sense of humour. Then, we compare the main characters and we find that some of them dialogue with reiteration and use metaphors and allegories. Finally, we can see that Cervantes and Dickens make use of irony to satirize their respective ages, and they both criticize the institutions and the societies in Spain and in England. “You will lose the disinterested part of your Don Quixote character ... if you only redress the wrongs of beauty like this” (B H, XVIII, 297) 1 . Esta alusión a Don Quijote realizada por Lady Dedlock, uno de los principales personajes de Bleak House, nos induce a escribir un artículo que sirva de homenaje a Cervantes en la conmemoración del IV centenario de la publicación del Quijote. A propósito de esto, se puede establecer una relación entre las dos novelas pues no cabe duda de que: “El Quijote es el gran libro de la vida, pero también de la literatura, presente en toda la obra: En las citas de los libros, en la aparición de los manuscritos o en la tradición oral” (J. M. Blecua, 2004, 1117). Pensamos, en consecuencia, que Dickens, al escribir Bleak House, estuvo influenciado por la obra española en algunos aspectos que podemos indagar. 1 Citaremos Bleak House con las siglas BH, capítulo y página. 224 Mª TERESA VÁZQUEZ DE PRADA MERINO Cabe mencionar aquí que el Quijote había sido traducido en Inglaterra a los pocos años de haber aparecido en España: “The History of Don – Quichote. The first part. Translated by Thomas Shelton,” publicada en 1612 y “The second part of the History of the valorous and witty Knight-Errant, Don Quixote of the Mancha, translated by Thomas Shelton, London: Edward Blount” publicada en 1620. La edición completa de la obra traducida apareció en 1652: “The History of the Valorous and Witty-Knight-Errant; Don Quixote, Of the Mancha. Translated, corrected and amended by Thomas Shelton, London: Richard Hodgkinsonne”. Luego se sucedieron otras varias traducciones y, entre los años 1755 a 1836, la versión de Smollett, The History and Adventures of the Renowned Don Quixote, alcanzó una gran difusión. Por eso es muy probable que esta traducción se encontrara entre los libros favoritos del padre de Dickens, que el autor leía una y otra vez. Dickens compuso Bleak House entre 1851 y 1853, aproximadamente en la mitad de su carrera literaria. Era ésta su novena novela. Al principio la acogida de esta obra por la crítica fue muy variada, sin embargo Bleak House llegó a conseguir un importante éxito popular; de ahí que su venta fuera mucho mayor que la obtenida por las novelas anteriores del autor, escritas durante la década de los cuarenta. En realidad, a partir de Bleak House el éxito de las obras de Dickens le convertiría en el autor más famoso de Inglaterra: “Bleak House inaugurated a sustained increase in Dickens´s circulation. ... These sales confirmed Dickens´s reputation as England´s most popular novelist, and encouraged all sorts of exaggerations about his prosperity” (R. Patten, 1978, 216). Ahora bien, en un primer intento de querer aproximar esta novela inglesa al Quijote, observamos que Dickens escribió Bleak House siguiendo la tendencia de obras anteriores, como Oliver Twist o David Copperfield, donde se aprecia la presencia del Quijote (Vid. Mª T. Vázquez de Prada 1998, 1999). El autor compuso estas novelas con la intención de mostrar algunos problemas sociales referentes a los pobres, al mal funcionamiento de las leyes o a las diferencias sociales. Dickens va descubriendo en estas novelas la contraposición de dos mundos diferentes: El mundo de falsedad, engaño y traición frente a un mundo de lealtad, honradez y agradecimiento; de ahí que Bleak House describa las malas condiciones del trabajo de los niños y jóvenes como Jo, barrendero, víctima del abandono y la enfermedad. Del mismo modo, el autor muestra los contrastes entre la forma de vivir precaria de la clase trabajadora y el lujo de los ricos, exhibido por Sir Leicester Dedlock en Chesney Wold. Todo esto se debe a que Dickens tuvo que afrontar una seria responsabilidad social, consecuencia de haber vivido años difíciles a causa de la prisión de su padre por deudas. De hecho, hay en los dos autores que nos ocupan una experiencia de angustia, motivada por las leyes y las instituciones de sus países respectivos: Cervantes también tuvo a su padre en la cárcel por deudas y él mismo pasó cinco años cautivo de los moros en Argel. Por si todo esto fuera poco, el LA IRONÍA EN EL QUIJOTE Y EN BLEAK HOUSE 225 novelista español estuvo además tres veces en la cárcel en España, también por deudas y acusaciones de malos manejos, cuando era inspector de contribuciones en Andalucía para la Armada (M. Vargas Llosa, 2004, XIX). Buena prueba de ello es que los orígenes del Quijote están algo oscuros y según Martín de Riquer, parece ser que la idea de que surgiera el Quijote como parodia de los libros de caballerías le debió sobrevenir a Cervantes durante su estancia en la cárcel de Sevilla, lugar donde el autor pasó unos tres meses del año 1597 (M. de Riquer, 1970, 27). Vemos pues que los dos escritores padecieron dificultades económicas, conocieron la falta de libertad y fueron víctimas del mal funcionamiento de las instituciones gubernamentales de sus países respectivos, motivos que les llevaron a plantear en sus novelas una crítica a la sociedad y a la corrupción existente en España e Inglaterra. Por ello estudiaremos la ironía propia del carácter quijotesco, relacionando primero a los narradores y a los personajes. Finalmente contemplaremos la sátira que aparece en ambas novelas. A la luz de estos antecedentes observamos que en ambas novelas hay Dos Narradores. En el Quijote, como certeramente señala Vargas Llosa, encontramos “al misterioso Cide Hamete Benegeli, a quien nunca leemos directamente, pues su manuscrito original está en árabe, y un narrador anónimo, que habla a veces en primera persona pero más frecuentemente desde la tercera de los narradores omniscientes, ...” (M. Vargas Llosa, 2004, XXIV). La verdad del caso es que en el Quijote hay tres narradores: Cide Hamete, el traductor no muy fiel al texto y el segundo traductor o segundo autor que es la voz narrativa del libro. Este segundo narrador se presenta como el autor, que viene a ser un autor ficticio. Cervantes se sirve de esta figura para abordar desde fuera la intimidad de los personajes, es el narrador omnisciente que describe los episodios como un testigo perspicaz invisible. En lo que respecta a Bleak House, Dickens, gran conocedor del Quijote, novela que menciona varias veces en sus obras, parece que se vió atraído por la técnica de Cervantes pues se sirvió de la figura de un narrador omnisciente para explicar los hechos. El argumento está contado, por una parte, por Esther que describe su propia historia: La protagonista a través de treinta y tres capítulos nos va revelando sus secretos en primera persona y en tiempo pasado. Por otra parte, un narrador omnisciente participa con Esther en la descripción de la historia a lo largo de los treinta y dos capítulos restantes; este narrador va descubriendo el mundo complejo en el que transcurren los hechos en tercera persona y utilizando el tiempo presente. Como puede verse los respectivos autores del Quijote y Bleak House se desdoblan en varios narradores, de ahí que en ambas novelas haya una mezcla de estilo directo e indirecto. Los narradores omniscientes están dentro del mundo de Don Quijote y Bleak House como si fueran personajes; estos narradores, al mismo tiempo que van presentando los hechos, orientan al lector hacia una actitud crítica sobre la inconsistencia de la vida. En ambas obras hay una perspectiva externa y 226 Mª TERESA VÁZQUEZ DE PRADA MERINO otra interna: Se presenta al hombre desde su exterior y desde su interior, pues aparte del narrador omnisciente, vamos conociendo a los protagonistas a través de sus propias opiniones y pensamientos. Don Quijote y Esther son personajes vivos, que se van haciendo a sí mismos: El hidalgo, al dialogar con Sancho y los demás personajes que se van cruzando en su camino, va exponiendo sus impresiones, y simultáneamente el lector va contemplando sus reacciones; asimismo, Esther, al ir narrando su vida, parece que está dialogando con el lector: Va mostrando su modo de vivir y de sentir. Claudio Guillén, refiriéndose al Quijote, sostiene que perspectivismo y dialoguismo son formas y recursos que hacen posible la realización de un propósito tan fundamental que parece que no lo percibimos, ya que está en todas partes y se va elaborando en todas las páginas del libro (Claudio Guillén, 2004, 1145). En cuanto a Bleak House, Morton D. Zabel nos dice que, al alternar los dos narradores, Dickens consigue algo nuevo en su arte, una profundidad de enfoque, una tercera dimensión en su perspectiva, una resonancia moral y una ambigüedad implícita de sentimiento e intuición: “By the alternation of his two narratives that Dickens achieves something new in his art in this book: a depth of focus, a third dimension in his perspective, a moral resonance, and an implicit ambiguity of sympathy and insight.” (Morton D. Zabel, 1956, 337). Dentro de esta doble perspectiva de la narración observamos que los autores presentan con Ironía la dicotomía realidad / ficción, ya que el Quijote es una alegoría de la realidad. La novela contiene el aspecto histórico, basado en la visión realista del mundo, y la ficción, representada en Don Quijote, que expresa el pensamiento de Cervantes a la vez que va transformando en su imaginación lo que va viendo. De ahí que el narrador diga: “Y como á nuestro aventurero todo cuanto pensaba, veía ó imaginaba le parecía ser hecho y pasar al modo de lo que había leído, luego que vió la venta se le representó que era un castillo con sus cuatro torres y chapiteles de luciente plata, sin faltarle su puente levadiza y honda cava, ....” (EQ, I, II, 76). También la división de realidad y fantasía combinada con ironía es una característica de las novelas de Dickens. En torno a este punto el autor, a través de la doble narrativa, nos coloca con gran sentido del humor en un mundo conjuntamente real e irreal. El mismo comienzo de Bleak House nos introduce en un mundo que es una alegoría ya que, para indicar la anticuada e ineficaz organización de la sociedad inglesa, se representa a la gente rodeada de niebla, como si estuviera metida en un globo colgado en medio de las nubes neblinosas: “Chance people on the bridges peeping over parapets into a nether sky of fog, with fog all round them, as if they were up in a balloon, and hanging in the misty clouds” (BH, I, 13). Además el autor nos proporciona una fecha real, el treinta de Noviembre, y una fecha ficticia, en los primeros días de la creación; de hecho, ficción y realidad están entremezclados y se apoyan recíprocamente. De igual modo sucede en el Quijote, donde el protagonista, al volverse loco, quiere ejercer la LA IRONÍA EN EL QUIJOTE Y EN BLEAK HOUSE 227 caballería del pasado y choca con el mundo que le rodea. Cervantes y Dickens establecen un conflicto entre el pasado y el presente, problema en el que se encuentra Don Quijote cuando está enjaulado y exclama: “¡Vive Dios que me pone en confusión! Pero quizá la caballería y los encantos destos nuestros tiempos deben de seguir otro camino que siguieron los antiguos” (EQ, IV, XLVII, 211-212) 2 . Esta misma confusión que señala Don Quijote la manifiestan los narradores, pues el tiempo imaginario en el que transcurren ambas historias es de continuidad y coinciden en que las dos presentan imprecisiones y contradicciones en las fechas. Esta particularidad parece formar parte de su planteamiento: Por ejemplo, Don Quijote hace su primera salida “una mañana, antes del día, que era uno de los calurosos del mes de julio, ...” (EQ., I, II, 68) y al final, el hidalgo llega a la playa de Barcelona en su tercera salida durante la noche, la víspera de San Juan (EQ., VIII, XLI, 127). Aunque se considere la fiesta de San Juan el veintinueve de Agosto, fecha en que decapitaron al Santo, resulta una incongruencia, como dice Martínez Bonati, pues entre comienzos de Julio y fines de Agosto no caben todas las semanas representadas en la narración (F. Martínez Bonati, 1984, 353-354). Por su parte, a Bleak House es difícil situarla cronológicamente. Hay muchas referencias al tiempo pero son también incoherentes: así, el jefe de la administración de justicia parece ser el retrato de Lord Lyndhurst, a quien Dickens había visto cuando era reportero en el parlamento, en cuyo caso la acción se desarrollaría en 1827: “If it be true that the Lord Chancellor described in the third chapter of Bleak House is Lord Lyndhurst, the time at which the action of the story takes place must be taken to be in or about 1827, when he was made Chancellor in succession to Lord Eldon” (W. S. Holdsworth, 1972, 79) . Asimismo, se da la circunstancia de que el inspector Bucket no pudo haber ido a la búsqueda de la señora Dedlock antes de 1844, pues la primera vez que se creó el cuerpo de detectives de paisano fue siendo ministro del interior Sir James Graham. Este juego con el tiempo también se aprecia cuando los narradores revelan aspectos que les resultaban cómicos a los autores en el pasado. Por ejemplo, a Cervantes le sorprendía la forma de vestir de los moros con casacas, cortas de faldas, y a Dickens las capas usadas por los españoles. Así, en la historia del cautivo del Quijote, Cervantes rememora sus años de prisión en tierra de moros y cuenta: “Pero á todo puso silencio un pasajero que en aquella sazón entró en la venta, el cual en su traje mostraba ser cristiano recién venido de tierra de moros, porque venía vestido con una casaca de paño azul, corta de faldas, con medias mangas y sin cuello; ...” (EQ., III, XXXVII, 312). Esto mismo sucede en el capítulo XLIII de la novela inglesa, Esther cuenta que en el barrio donde vivía su amigo, Harold Skimpole, había un grupo de españoles exiliados que se paseaban con capa y 2 Citaremos el Quijote con las siglas EQ, volumen (los cuatro primeros pertenecen a la Primera parte y los cuatro últimos a la Segunda), capítulo y página. 228 Mª TERESA VÁZQUEZ DE PRADA MERINO fumaban puros pequeños de papel. Este grupo de exiliados parecen representar a las cincuenta o cien personas que vivieron en Saint Pancras entre los años 1823 y 1830, y H. House considera que esta alusión a los españoles, como otros muchos detalles del libro, corresponde a los recuerdos de juventud del autor: “But the whole atmosphere of the legal parts of the book and numbers of the small details -the Spanish exiles among themare drawn out of the inexhaustible store of memories from Dickens´s early days” (H. House, 1979, 33). Esta referencia a las impresiones de juventud de Dickens es muy importante para nuestro estudio porque entre esas reminiscencias se encontraba seguro la ironía de la composición del Quijote. De hecho, muchas de las descripciones referidas por los narradores se plantean desde dicho punto de vista y a veces utilizan símbolos. En este sentido observamos que los dos autores se valen del caballo como signo de la impetuosidad del deseo: Don Quijote cabalga sobre Rocinante con el fín de conseguir fama de caballero andante y monta en Clavileño con ganas de cumplir las promesas de Malambrino. Al proceder de este modo el caballero podría ver a la condesa Trifaldi y a las otras dueñas rasas y mondas (EQ,VII, XLI, 71). El narrador cuenta burlonamente que Don Quijote al subir en Clavileño “le tentó la clavija, que fácilmente se rodeaba; y como no tenía estribos y le colgaban las piernas, no parecía sino figura de tapiz flamenco, pintada ó tejida, en algún romano triunfo” (EQ, VII, XLI, 77). En Bleak House, al referirse al juicio de Jarndyce y Jarndyce, el narrador también expone con guasa que el pequeño demandante o demandado, al que prometieron un caballito de madera cuando se fallara el pleito, ha crecido, ha poseído un caballo de verdad y se ha ido al trote al otro mundo “The little plaintiff or defendant, who was promised a new rocking-horse when Jarndyce and Jarndyce should be settled, has grown up, possessed himself of a real horse, and trotted away into the other world” (BH, I, 16). Paralelamente, la ironía se encuentra también en la abundancia de metáforas utilizadas por los narradores. Así, podemos, ver como Don Quijote confunde la bacía de un barbero que se encuentra en el camino con el yelmo de Mambrino: “Venía sobre un asno pardo, como Sancho dijo, y ésta fué la ocasión que á don Quijote le pareció caballo rucio rodado, y caballero y yelmo de oro; que todas las cosas que veía con mucha facilidad las acomodaba á sus desvariadas caballerías y malandantes pensamientos” (EQ, II, XXI, 165-166). En Bleak House se nos dice que los abogados son considerados como actores: “On such an afternoon, some score of members of the High Court of Chancery ... making a pretence of equity with serious faces, as players might” (BH, I, 14). Se equipara el humo con la hiedra de Londres: “For smoke, which is the London ivy, ...” (BH, X, 155), y en el capítulo treinta, Esther, al hablar de la señora Jellyby, una dama consagrada a gran variedad de temas públicos, comenta la semejanza de su pelo con la melena del caballo de un barrendero. “... Her hair looking like the mane of a dustman´s horse” (BH, XXX,478). LA IRONÍA EN EL QUIJOTE Y EN BLEAK HOUSE 229 En torno a este punto, el sentido de reticencia está también presente cuando los narradores señalan que los personajes elaboran alegorías con su imaginación: Don Quijote transforma unos rebaños de ovejas en vistosos ejércitos que se van a enfrentar en batalla: “Volvió a mirarlo don Qujote, y vió que así era la verdad; y alegrándose sobremanera, pensó, sin duda alguna, que eran dos ejércitos que venían á embestirse y á encontrarse en mitad de aquella espaciosa llanura” (EQ, II, XVIII, 77). De igual manera, en la novela inglesa Richard, uno de los herederos de la familia Jarndyce, esperando el veredicto del juicio Jarndyce y Jarndyce se hace tantos castillos en el aire que aquello parece la gran muralla china: ”So, Richard said there was an end of it, - and immediately began, on no other foundation, to build as many castles in the air as would man the great wall of China” (BH, XIV, 216). Y en relación con la ironía aparecen también las descripciones como pueden ser las referentes a personajes: Así, el narrador presenta a Don Quijote como un hidalgo de los de lanza en astillero: “Era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza. / ... Se daba a leer libros de caballerías con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo punto el ejercicio de la caza y aun la administración de su hacienda” (EQ, I, I, 52-53). Respecto a la señora Dedlock, casada con Sir Leicester Dedlock, el barón más poderoso del momento, se nos dice que cuando conquistó su mundo, no cayó en un estado de aflicción sino de gelidez; sus modales eran perfectos y si la asumieran al cielo ascendería sin el menor gesto de deliquio: “She is perfectly well bred. If she could be translated to Heaven to-morrow, she might be expected to ascend without any rapture” (BH, II, 22). Otras descripciones irónicas las observamos cuando Sancho “tan contento, que no se trocara con el Emperador de Alemania” (EQ, VII, XLIV, 128) sale para ser gobernador de la ínsula. El narrador cuenta: “Salió, en fín, Sancho acompañado de mucha gente, vestido á lo letrado, y encima un gabán muy ancho de chamelote de aguas leonado, con una montera de lo mesmo, sobre un macho á la jineta, y detrás dél, por orden del Duque, iba el rucio, ... (EQ, VII, XLIV, 127). En contraste, con respecto al señor Tulkinghorn, abogado de Sir Leicester Dedlock, que lleva calzones hasta la rodilla atados con lazos, así como polainas o medias, el narrador identifica su forma de vestir de negro con su manera de ser: “One peculiarity of his black clothes, and of his black stockings, be they silk or worsted, is, that they never shine. Mute, close, irresponsive to any glancing light, his dress is like himself” (BH, II, 23). Vemos pues, que la ironía forma también parte de Los Personajes de ambas novelas y antes de matizar este aspecto vamos a relacionar las personalidades principales, ya que tanto el Quijote como Bleak House se desenvuelven entre gran número de personajes. De hecho, si estudiamos las semejanzas de Esther con Don Quijote observaremos que Esther es problemática en su identidad porque presenta algunas confusiones entre su pasado y su identidad presente. La incógnita de la filiación de Esther recuerda el dilema de la personalidad del hidalgo, convertido en el caballero andante Don Quijote de la Mancha, pero Esther desconoce su origen y no 230 Mª TERESA VÁZQUEZ DE PRADA MERINO entiende su infancia. Igualmente, el mundo de su pasado la obsesiona como a Don Quijote le alucinan las leyes de caballería: Esther pregunta varias veces a su madrina por sus padres, sobre todo por su madre, pero la respuesta que obtiene es que su madre es su vergüenza y ella fue la suya: ”Your mother, Esther, is your disgrace, and you were hers. The time will come - and soon enough - when you will understand this better, and will feel it too, as no one save a woman can (BH, III, 30). Ahora bien, Bleak House tiene la misma estructura del Quijote, basada en el camino recorrido por sus protagonistas que se encuentran con gentes vulgares: Don Quijote tropieza con venteros, campesinos, sirvientes, caballeros y duques. Esther va de un lado para otro describiendo el ambiente y las gentes con que coincide. Cervantes y Dickens, con la intención de conseguir un mundo mejor, crean los personajes de Don Quijote y Esther que no parecen pertenecer a ese mundo. Don Quijote y Esther se caracterizan por la filantropía, cualidad que, según define el diccionario de María Moliner, posee el hombre que se distingue por su amor a sus semejantes y por sus obras en bien de la humanidad (M. Moliner, 1977, 1305). El mismo Don Quijote lo confirma cuando dice: “Doy gracias al cielo, que me dotó de un ánimo blando y compasivo, inclinado siempre á hacer bien á todos y mal á ninguno (EQ, VI, XXV, 147). El altruismo es por tanto la norma de vida de Don Quijote, pues el hidalgo pretende cumplir con el ideal del caballero medieval y encamina sus intenciones a que florezca el bien. Esta misma finalidad se refleja en la conducta de Esther, demasiado buena y responsable; es como el hada madrina de los cuentos que crea un ambiente de felicidad por donde pasa. La protagonista desde que era niña comentaba a su muñeca que trataría de reparar el pecado con el que había nacido e intentaría por todos los medios ser alegre y buena y hacer algo de bien a alguien, así como lograr que alguien la quisiera: “How often I repeated to the doll ... That I would try, as hard as ever I could, to repair the fault I had been born with, ..., and would strive as I grew up to be industrious, contented and kind hearted, and to do some good to some one, and win some love to myself if I could” (BH, III, 31). Desde este punto de mira podemos aplicar a ambos personajes la teoría de Julián Marías basándose en la afirmación “Yo soy yo y mis circunstancias”, expuesta por Ortega y Gasset en Meditaciones del Quijote, (1914). J. Marías señala que la realidad circunstante “forma la otra mitad de la persona y la reabsorción de la circunstancia es el destino concreto del hombre (J. Marías, 1966, 437). También, debido a su personalidad, ambos personajes reciben varios sobrenombres: Así, al principio, a Don Quijote le llaman de un modo impreciso Quijada, Quesada, Quejana, y en el transcurso de la novela recibe los apelativos de “el caballero de la Triste Figura”, “el caballero de los Leones”, “don Quijote” o “don diablo”, “el pastor Quijotiz” y por último se le atribuye el nombre de “Alonso Qujano el Bueno”. De esta manera, a Esther, aunque se la reconoce el apellido de Summerson, se la otorgan diferentes nombres como “Dame Durdeen” o “Mother LA IRONÍA EN EL QUIJOTE Y EN BLEAK HOUSE 231 Hubbard”, para recordar al lector que no tiene una paternidad identificada; otras denominaciones que la asignan son por ejemplo “Fitz – Jarndyce” o “Dame Trot”. Y si relacionamos el papel de Don Quijote y Esther en sus novelas respectivas llegaremos a la conclusión de que, tanto el uno como el otro, coordinan los documentos que los narradores omniscientes van describiendo en mundos donde nada parece estar relacionado y todo parece estar relacionado. En el Quijote la historia gira alrededor de la vida del héroe y todos los relatos, excepto la novela del Curioso Impertinente, contribuyen a crear el mito del Quijote. Esther, como señala R. Tracy, tiene las llaves para abrir los lugares secretos de Bleak House; puede revelar los secretos de la novela a través de su propia narración que interrumpe para que se muestren por sí mismos: “She alone holds the keys that can open all Bleak House´s hidden secret places. She also can reveal the novel´s secrets through her own connecting narrative, which she breaks off at intervals to let the exhibits speak for themselves (T. Tracy, 2003, 42). Sin embargo, Esther no es la única protagonista de la novela inglesa. En Bleak House hay varios protagonistas y algunos de ellos se caracterizan también por la filantropía: Así el señor Jarndyce, sin la vestimenta anacrónica de caballero andante es en la vida un quijote, pues su conducta se puede comparar a la del caballero español. El señor Jarndyce, muy benevolente y de corazón noble, parece otra hada madrina que cuida del bienestar de los que le rodean, protege a todos los que sufren por la desgracia y es generoso; de hecho, trabaja sin éxito por sacar la herencia de la familia adelante. En torno a los protagonistas, ambas novelas dejan entrever retratos individuales y sociales. El Quijote y Bleak House describen personajes que parecen tomados de la realidad, como Sancho Panza, un labriego pobre, tosco, aficionado a la comida y a la bebida, que representa a los campesinos, sintetizando la ignorancia, la codicia, el sentido común y por otro lado la sabiduría popular reflejada en los refranes. Cervantes muestra el engaño de la sociedad y el desengaño de los ideales, en un mundo de ilusión y de farsa, cuando Sancho gobierna la ínsula: El escudero administra justicia teniendo en cuenta los consejos de Don Quijote y sorprende por sus buenos razonamientos, pero al ser una situación ficticia se siente fracasado y se ve obligado a abandonar el cargo: “Abrid camino, señores mios, y dejadme volver á mi antigua libertad. Dejadme que vaya á buscar la vida pasada, para que me resucite de esta muerte presente. Yo no nací para ser gobernador, ... Mejor se me entiende á mí de arar y cavar, podar y ensarmentar las viñas, que de dar leyes ni de defender provincias ni reinos” (EQ VII, LIII, 315). En Bleak House, por su parte, el detective Bucket nos recuerda al escudero en su caracterización y en las ridículas posturas que emplea al utilizar su grueso dedo índice cuando tiene algo importante que resolver: “He puts it to his ears, and it whispers information; he puts it to his lips, and it enjoins him to secrecy; he rubs it over his nose, and it sharpens his scent; ...” (BH, LIII, 803). De igual manera, le gusta la bebida y la comida y resulta 238 Mª TERESA VÁZQUEZ DE PRADA MERINO B IBLIOGRAFIA E L Q UIJOTE Blecua, J. M. (2004), “El Quijote en la Historia de la Lengua Española”, en Miguel de Cervantes: Don Quijote de la Mancha, ed. del IV Centenario, Madrid: Real Academia Española. Cervantes, M. de, (1605) (1615), El Quijote, ed. de Rodríguez Marín, vol. 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