El Planeamiento Urbano como proceso de regulación variable
Full text
CIUDADES, 3 (1996)
EL PLANEAMIENTO URBANO COMO PROCESO
DE
REGULACION VARIABLE.
N uno Po as*.
l. Lle amos dos o es décadas diagnos icando es a c isis del Planeamien o,
en
la que a lo a la doble c isis del Es ado Social y de la Cul u a Mode nis a. Sin
emba go, a lo la go de es e pe íodo, el sis ema o mal (o legal) del Planeamien o,
basado
en
la hegemonía de los Planes de O denación,
no
ha sido obje o,
en
la
mayo ía de los países eu opeos, de cambios demasiado signi ica i os. Y los mismos
Planes Te i o iales Gene ales o Pa ciales siguie on man eniendo sus ca ac e ís icas
concep uales o écnicas, así como sus mé odos y p ocesos de ac uación, pese a esas
c í icas, a la ez polí icas -las elaciones en e el Es ado y la Sociedad cambiaban
en
dis in os egímenes-, pe o ambién disciplina ias -las ideas sob e la ciudad he edada
y
su
espacio colec i o, así como los papeles de los dis in os ac o es,
se
alejaban cada
ez más del an e io consenso, ca equizado
po
los CIAM y pues o
en
o ma en la
econs ucción eu opea-. Sin emba go, al inal de los años 60, es as up u as ya
es aban pues as de mani ies o.
Hay que eco da que apa ecen, desde en onces, las ideas sob e el eno
gene alizado del c ecimien o u bano (y económico); sob e la llamada c isis iscal del
Es ado y su aspaso al pode local ecién democ a izado; sob e cómo son los Planes
y la impo ancia de simples ins umen os egulado es pa a asegu a o mas u banas
cohe en es con e i o ios u banizados a sal os (en la Península Ibé ica cons ui
p ime o,
se
u baniza á después)
y,
en
con apa ida, la c eencia quizás ingenua
en
la
capacidad de en ende los p oblemas u banos a a és de la alabada calidad de
agmen a ias in e enciones a qui ec ónicas, a condición
que
se
enca ga an a
conocidos a qui ec os. Si los u banis as, a lo la go de esas décadas, habían
* NUNO PORTAS, es uno
de
los más econocidos U banis as po ugueses, P o eso
en
la Escuela
de A qui ec u a
de
Opo o. El p esen e ex o co esponde al ex o de una con e encia p onunciada
en
oc ub e de 1995 en la E.T.S. de A qui ec u a de Valladolid, den o de las Jo nadas "Plani ica la Ciudad,
P oyec a la A qui ec u a".
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NUNO
PORTAS
in a alo ado
la
impo ancia semió ica (y aho a di íamos ca alí ica) de la a qui ec u a
u bana, obsesionados como es aban po la isión sis emá ica o los es ánda es, y po
el con ol no ma i o de las edi icabilidades po la zoni icación, llegaba el momen o
de la " e ancha" de los a qui ec os: les oca ía "llena " ese acío dejado po la ciudad
bu oc á ica y amo a y o ece a los polí icos locales y a los "media" una ciudad de
hi os (pocos pe o "signés"), o mando una ealidad i ual sob epues a a la o a, la
ciudad de los p oblemas oda ía no esuel os o mal esuel os.
Po supues o, la amosa "Teo ía de los agmen os" (años 70) no podía da
espues a su icien e a los p oblemas eme gen es como los del á ico, el Medio
Ambien e, la desindus ialización o la hipe concen ación del come cio; ampoco
apo a ía soluciones gene alizables a los ba ios his ó icos
ni
a las ba iadas
"sociales" o ilegales ni, mucho menos, a su a iculación o in eg ación bajo nue as
o mas, oda ía po descub i , de ealiza
el
"con inuo" u bano, me opoli ano o
u bano-di uso.
Asimismo, expe iencias a chi-conocidas de in ensas e o mas de ciudades po
agmen os-hi os a qui ec ónicos, han con ibuido, de alguna o ma, al discu so de
la " ecali icación" de la ciudad exis en e, aunque ela i amen e es ingido al cí culo
de los p o esionales, polí icos y pe iodis as: es ábamos en la década del "no-
c ecimien o" demog á ico, de la ecupe ación y ehabili ación del pa imonio
u bano, de la pea onalización de plazas y calles cen ales, de las ope aciones de
" elleno" ( "in ill ", "á eas dismesse ",e c.), de la di usión de equipamien os públicos
cul u ales ...
en
m, de es a egias implíci as, oda ía no discu idas ni pa icipadas, que
p i ilegiaban el sen ido down- op, o sea, de las pa es hacia el odo.
La agmen ación
asumida
de es e pe íodo de c í ica al Planeamien o
U banís ico -je á quico o op-down, y ígidamen e no ma i o, pe o agnós ico
en e a la o ma u bana-, cons i ui ía un e o impo an e a los u banis as más me idos
con las Adminis aciones Locales y/o Cen ales econocidamen e e o mado as. De
hecho, la insu iciencia no es aba an o
en
la agmen ación de las in e enciones
conc e as, públicas casi siemp e, sino más bien en la al a de "sopo es" explíci os -
es uc u an es o sis émicos-, que liga an, al ni el de los p og amas y de las " edes",
los e ec os sociocul u ales, incluso económicos, de esos agmen os señalados que,
además, consumían desp opo cionados ecu sos públicos. El " odo" de la ciudad
debe ía gana más que la suma de las "pa es" que
se
les es aban o eciendo. La
plus alía de las in e enciones de p es igio debe ía bene icia más el es o de los
ejidos no in e enidos que a la imagen de la A qui ec u a y sus " ede es" (polí icos
incluidos). Pe o oda ía no se ha e aluado el papel ca alí ico mul iplicado de las
in e enciones pun uales de p es igio; yo c eo que son in es igaciones que no
in e esan.
Las p ime as eacciones al dualismo U banismo/A qui ec u a sald ían en
algunos (pocos y quizás los úl imos) Planes Gene ales de O denación de g andes
ciudades, que han in en ado la ía del Plan diseñado ex ensi amen e, manzana a
manzana, boule a d a boule a d
y,
además, dobla la egulación uncional ípica de
las O denanzas, con la egulación -o suge encia- de las e o mas de los espacios
cons uidos o no, públicos o p i ados.
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"Pongamos que hablo de Mad id" (y aquí es a íamos algunos p o agonis as o
es igos del p oceso), a p incipios de los años 80 ... (pe o pod ía eco da que
hablábamos de Bologna, Pa ía, Ba celona, G enoble, Be lín ... ).
La
a ea e a
ambiciosa -yo di ía (pe o
no
se
u o alo pa a deci lo en onces) que e a
desmesu ada,
sob e odo a
la
escala de una g an me ópoli- y sólo podía es a
legi imada po un con ex o polí ico a o able, pe o de du ación imp e isible. De
hecho, exis ía un la go consenso polí ico y social,
un
e iden e olun a ismo de las
Adminis aciones, una a a con e gencia de in enciones en e los "decideu s" y los
a qui ec os, llamados a plasma polí icas en o mas
y,
malmen e,
un
amplio
conocimien o de la geog a ía de la ciudad, que jus i icaba el a e imien o de encaja
las dos lógicas que
se
habían sepa ado: la de la conc eción desde las pa es y la de
la
es uc u ación
desde el odo. La ca ac e ís ica más impo an e de es a línea de
expe iencias que p e endía eacciona al dualismo Plan/P oyec o (y a eo ías como
las de los an i-u banis as anglosajones o ame icanos) e a su p e ensión ex ema de
in eg ación ex ensi a
de
( odos) los ni eles
de
in o mación y egulación en el
mismo
momen o
y documen o o mal, a pesa de las dis in as lógicas sec o iales de
los componen es y de los dis in os g ados de p obabilidad, a lo la go de la
implemen ación de un eglamen o adminis a i o.
La e dad es que "los iempos es aban cambiando". Dejando apa cados los
casos excepcionales como los de Mad id y simila es, a lo la go de los años 80, el
milag o de la sob eposición de los ni eles y sec o es del gobie no de una
aglome ación -ciudad, me ópoli, nebulosa u bana- no se epe i ía ácilmen e, po
azones con ex uales (a eces, sob e odo, coyun u ales), y ambién po azones
disciplina ias. De hecho, se empezaba a pensa que el Plan de O denación (como el
de Mad id) de in eg ación ex ensi a, incluyendo la de mición p e ia de la es a egia
de desa ollo, la egulación de odas sus pa es y elemen os, y des inado a una
implemen ación sin u bulencia, es deci , a
se
"cumplido en sus de e minaciones"
has a el mal dis an e de sus días (de igencia) -que, al mal, se había demos ado que
e a disciplina iamen e posible- podía no
se
ine i able, podía no se el único ni,
incluso, el mejo ins umen o ope a i o pa a apoya un p oceso de Planeamien o y
cons ucción de la "ciudad"
en
las nue as y con adic o ias condiciones eales del
gobie no u bano de
la
úl ima década.
En Planes, po cie o, muy educ o es, es as "nue as" condiciones impond ían
al p oceso de Planea nien o U bano, de
un
lado,
mayo
ince idumb e
( ale deci ,
con meno p ede e minación o p e igu ación de las soluciones conc e as, lexibilidad
y adap abilidad).
Y,
de o o lado,
meno
p o agonismo -o un p o agonismo más
selec i o- de los Gobie nos Locales en la ealización de las disposiciones de sus
Planes. Me e ie o a la inicia i a (p opiedad del suelo, in aes uc u a, inicia i a del
P oyec o, bene icios de la p omoción, plu alidad de ac o es). Un e ce asgo, que
e oma é más adelan e, de i a del c ecien e ambien e de compe encia en e ciudades
de
cie a alla en e a la c isis de sus bases económicas (Pongamos que hablo de
Ba celona ... , ag esi idad y compe encia).
¿Qué apo aciones nos a a ae es a década, en elación al ema del dualismo
del Plan y del P oyec o?.
99
NUNO
PORTAS
Del lado de la disciplina del Planeamien o, en cuan o a o os países de adición
menos de e minís ica de los ins umen os legales, se eo iza de o ma abie a y sin
complejos ideológicos,
en
el en oque "so " del Plan; en algunos países del Su ,
como I alia y España, gana impo ancia lo que el maes o y amigo Campos Venu i
llama ía los "Planes de Te za Gene azione". A mi modo de e , se in oduce en onces
en los Planes Gene ales de algunas ciudades (en el caso i aliano ela i amen e
pequeñas y bajo el cielo del no c ecimien o demog á ico) una di e enciación
impo an e
en
los con enidos y ipos de disposición de los Planes. Hablo de la
di e enciación en e elemen os pe sis en es de la es uc u a u bana y elemen os más
bien dependien es
de
las opo unidades (polí icas y del me cado -el Es ado ya no
es á solo
en
la escena-).
L.
Mazza apo a ía una undamen ación eó ica a es e nue o
dualismo, que ya no es el de Plan (U banismo) y P oyec o (A qui ec u a), sino el que
di ide los e i o ios en e A eas o Componen es U banos que, po su complección,
legi iman polí icas de "conse ación ac i a"
y,
po lo an o, una egulación más
obligada y de e minís ica, y A eas que, al e és, no es án consolidadas po ob as de
u banización y con inuidad de edi icación
y,
po eso, legi iman polí icas de
" ans o mación" y/o "u banización", a a és de o mas de egulación más
p obabilís ica y lexible -o sea, más abie a, menos p esc ip i a-. Campos, po su
lado, habla de sepa a la componen e es uc u al de la componen e de in e ención
del Plan.
Su gen, así,
en
la escena de la disciplina, Planes Gene ales a "dos (o más)
elocidades"
en
su con enido egulado , que, pa a la ciudad consolidada y
de e minados ejes de espacio público, que conec an las pa es de desa ollo más
p obable, son diseñados y o denados a ni eles bas an e p ecisos y o malizados -Po
ejemplo, Planes como los de B. Secchi (lesi, Sienna, Be gamo ... ), los de Campos
Venu i (Bolonga), los de G ego i (To ino), o los Planes pa a ciudades ca alana de
Sola-Mo ales, Busque s ... -.
Y,
en
cambio, dejaban bas an e abie as
en
su
de e minación á eas de expansión o ans o mación a las que se ía demasiado
a iesgado o p ema u o consigna des inos de uso y o mas u banas de inidas y
de ini o ias. Es aba iniciado el camino hacia la adquisición pa a el Planeamien o (y
quizás pa a el P oyec o u bano) de los llamados "concep os de geome ía a iable y
de egulación a iable".
Ya
ol e emos a es a línea e olu i a en la segunda y úl ima
pa e de es a ponencia.
Aho a mismo, engo que ol e a mi no ela, que oda ía no ha llegado a los
basamen os úl imos (P ime o la diac onía, pa a plan ea mejo lo sinc ónico).
También, del lado de los P oyec os u banos -a los que an es llamábamos
agmen os (y cuyos lími es comen aba hace poco)- se impuso, después de los iA
y de las cua en a in e enciones de Solans y Bohigas en Ba celona,
un
cambio
signi ica i o, no
só
lo de la escala de in e ención, bajo el nue o í ulo de P oyec o
u bano, sino de las conexiones uncionales y de imagen con el en o no ala gado de
la ciudad, incluyendo sus elaciones explíci as con o os P oyec os e en ualmen e en
ma cha
en
la misma ciudad o egión.
Ya
comen é que, desde los años 80, los gobie nos de las ciudades, con mayo o
meno -complicidad de los gobie nos de los Es ados, han enido adop ando
plan eamien os más ag esi os hacia el ex e io -compe encia o complemen ación con
100
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o as ciudades, ac uación de g upos económicos con mayo capacidad de in e sión
p oduc i a e inmobilia ia, o e a de mejo as ambien ales, así como de a ac i os
cul u ales, u ís icos y
de
ocio, e c.-, y es a ag esi idad es á dominada po el
ap o echamien o o la c eación de "opo unidades compa a i as".
Lo
que ocu e es
que el concep o de opo unidad siemp e ha sido un in uso po encial en el
Planeamien o clásico, en que odo lo no p e is o es sospechoso de i acionalidad o,
peo , de inmo alidad.
Me
pa ece que casi odos los casos conside ados exi osos de ans o maciones
u banís icas impo an es de las dos úl imas décadas, ue on adop ados y
desa ollados al ma gen, sino
en
con a, del Planeamien o igen e, pa a lo bueno, en
muchos casos, y pa a lo malo en o os, aún cuando en es os úl imos se cuen en
P oyec os amosos de a qui ec os de la "p ime a liga". Si los u banis as
no
es aban
p epa ados pa a acoge la lógica de las "opo unidades no p e is as", ampoco los
a qui ec os es aban p epa ados pa a en ende que el P oyec o u bano e a algo más
que un P oyec o g ande y más isible que los o os. Po icio
de
su
misma o mación
y adición, la uga hacia la o ma inalis a e in ansmisible e a como una escapada
al en en amien o de las di icul ades
en
abaja con sis emas u banos más amplios y
menos p e isibles en sus e ec os. Como e emos adelan e, el Plan ecupe a
ca ac e ís icas de "P oyec o" (aunque muy selec i as)
y,
en
sen ido con a io, el
P oyec o llamado u bano es á condenado a inco po a , les gus e o no a los a qui ec os
in ocables, algunas ca ac e ís icas del "Plan".
Es e algo más que ap oxima hoy en día las labo es de planea y p oyec a , sin
oda ía bo a sus dis inciones básicas, ue apo ado po
lo
que aho a
se
llama el
"Planeamien o es a égico
de
las ciudades o egiones u banizadas". No
es
que el
Planeamien o es a égico, he edado del mundo compe i i o de las g andes emp esas,
sea una adquisición ecien e de la eo ía y de las p ác icas u banís icas. Incluso
cuando el di o cio del Plan y del P oyec o e a más e iden e (hablo de los años
60/70), ya la opción holandesa del "Rands ad" o la Co po ación alemana del "Rhu "
habían asumido es a egias de la go plazo, abie as en la o ma mal, pe o plan eando
el desa ollo de una egión en sus dis in as e indisociables dimensiones -sin que
se
pudie a con undi esa es a egia con un Plan Gene al de O denación (incluso en el
caso holandés,
dond
e e a
más
ígido y
más
cen alizado el Planeamien o
u banís ico)-. La más ecien e moda -que lo es ambién- de los "Planes es a égicos"
in en a palia los excesos, a la ez de abs acción uncionalis a y de igidez ju ídico-
ipológica de los Planes u banís ico igen es (casi odos de la segunda gene ación),
en
ciudades -como ue el caso pione o en España de Ba celona- que p e endían
cap a opo unidades de in e siones impo an es, an o públicas como p i adas, sin
ene que espe a un nue o o e isionado Plan Gene al; ampoco acep aban cae en
un
"adonismo" -léase p agma ismo sin pe spec i a de conjun o-,
que
Adminis aciones e o mis as (de izquie da o cen o-izquie da) ampoco que ían
acep a como una a alidad.
El Planeamien o es a égico no p e is o
en
las legislaciones o dina ias
(a o unadamen e), sus i uía con en ajas las "jus i icaciones de mo iyos", la
de mición de obje i os y p io idades que, en
lo
s Planes de O denación, no enían
ningún e ec o ope a i o. Además, ehabili ado el "diagnós ico" -con undido con
101
NUNOPORTAS
ecuencia con sumas de análisis sec o iales casi nunca o ien adas a la o mulación
de hipó esis de polí icas y p io idades al e na i as-in en ando acionaliza las
polí icas públicas y c ea escena ios su icie
n
emen e consis en es y consensuados
pa a a ae con alguna segu idad ecu sos de la sociedad ci il (y de o os eslabones
del Es ado o de la Unión Eu opea)
y,
además, con la en aja ines imable de no
p e ende se no ma i o, sino indica i os, el su gimien o de las "es a egias de
ciudad", aho a au onomizadas de los Plan
es
de O denación, pe mi en, a la ez, elegi
p og ama y lanza "P oyec os u banos", con sus lógicas espaciales y empo ales
explíci as
y,
en pa alelo,
jus i ic~
las imp escindibles e isiones del Planeamien o
igen e.
Sob e odo después de la exi osa expe iencia p eolímpica de Ba celona que, de
ningún modo, se puede e alua como ajena al sis ema de Planeamien o (a pesa de
lo que alguna ez oímos con alan e p o ocado a uno de sus men o es, O iol
Bohigas), queda án más cla as algunas o ien aciones que, a mi modo de e ,
ca ac e izan bien el momen o p esen e del complejo p oblema al que es e semina io
busca da espues a, y que me p opongo desa olla y pun ualiza en la
se
gunda y
úl ima pa e de es a ponencia:
102
i) Po un lado, la
opo unidad
de un sal o cuali a i o de la ciudad
(ap o echando,
en
es e caso, los ecu sos ex e nos excepcionales exigidos
po una candida u a a
un
e en o de excepción), se sob epuso sin piedad a la
lógica del Planeamien o igen e, pese a su econocida calidad no ma i a,
po la sencilla y su icien e azón de que/és e no había podido p e e al
posibilidad.
ii) Po o o, la ac uación po P oyec os u banos -jus i icados po el mismo
e en o de excepción y sus plazos ijos- ue explici ada polí ica y
écnicamen e, poniendo de elie e sus in e dependencias y
complemen a iedades pa a con igu a
en
el u u o
un
sis ema de
cen alidades y ecuali icaciones ambien ales que, enseguida, se ian obje o
de e isiones del Planea nien o y de los co espondien es Planes Pa ciales o
P oyec os u banís icos. Se pasó
as
í, sin decí selo, de
un
Plan a un Sis ema
de Planeamien o de ini i ame
n
e
in e ac i o
y no
je á quico-
descendien e, como lo p e
eí
a la Ley y
la
adición disciplina ia.
iii) Fina
lm
en e, el hecho, ya
en
sí
mismo no able, de explici a las elacion
es
uncional
es
en e los dis in os P oyec os u banos y su papel
en
la g an
ciudad
Po
s -Juegos Olímpicos, oda ía no solucionaba el p oblema abie o
de la o ma u bana gene al. Las espues as posibles se ían, o un nue o Plan
Gene al, o
un
conjun o de modi icaciones impo an es al Plan igen e.
La
opción p agmá ica po es a segunda ía ue o malizada en
un
esquema
gene al (J. Busque s) de ci culación y nue as cen alidades, seguida de
azados pa ciales del espacio público (desde mic o-ensanches a los pa ques
y bo des del ma y a los cin u ones) plan eados como sopo es de los
"e en os" o como ecep áculos de los "espec áculos", cons i uidos po los
múl iples P oyec os singula
es
en su mani ies a di e sidad de endencias
a qui ec ónicas -pa a u iliza las exp
es
iones ue es que oímos aye a
Robe o Fe nández-
CIUDADES, 3 (1996)
El
lími e apa en e
de
la
expe iencia
de
Ba celona ue
su
educción al espacio
de
la
ciudad cen al: pe o es e mismo plan eamien o
de
"geome ía a iable" hubie a
pe mi ido ensancha
más
la
pe i e ia, si acaso es u ie a espaldada
po
un
consenso
polí ico más amplio.
La
limi ación
no
es aba
en
el
p incipio, sino
en
su aplicación
en
aquel momen o.
La
compa ación
pa a
el
ema
que
nos
in e esa
con
el
p oceso
que,
pa alelamen e,
se
desa ollaba
en
Se illa, ambién p o ocado
po
un
e en o
de
excepción -la EXPO-, es casi i esis ibl
e:
el
in en o
de
pensa
la
EXPO a pa i
de
un
Plan Gene al
de
O denación po en e
en
su
p ede e minación o mal o espacial,
siguiendo el p oceso canónico del odo hacia l
as
pa es,
se
de umba ía en e al
cambio
de
localización omado sob e la ma cha. C eo
que
Se illa se quedó
sin
es a egia lexible y
sin
Plan cohe en e
y,
peo oda ía,
con
un
espec áculo ence ado
pa a dige i . Tampoco
el
allo
de
Se illa
se
puede u iliza
en
con a del
p incipio
de
p ecedencia
del Plan sob e el P oyec o U bano.
La
lección que
se
puede saca
de
es as dis in as expe iencias·
es
la
de
que el
Planeamien o hoy
se
p esen a como
un
sis ema
de
o mas
de
in e ención -
es a egias, Planes y P oyec os con alcance es a égico-,
en
el
que
no
hay
p ecedencias es ablecidas como únicos p ocedimien os co ec os, a condición
de
que
esas dis in as o mas
de
in e ención sean
in e ac i as,
cualquie a que
sea
el
o den
abió ico sob e la ma cha que
se
les imponga ( eco demos la con inua eme gencia de
cambios polí icos, económicos y cul u ales
que
ca ac e izan el con ex o del
Planeamien o ).
Sin
emba go, pa a que
el
sis ema sea su icien emen e in e ac i o,
sin
o
l e se
u bulen o o pa alizan e, ninguno
de
los ins umen os disciplina ios que lo in eg an
puede man ene las mismas ca ac e ís icas que solía p esen a
en
los pe íodos
an e io es, ca ac e izados, o
po
el
sis ema je á quico descendien e (del odo hacia
las pa es), o po
el
no-sis ema
de
los P oyec os a qui ec ónicos
de
agmen os-
e en os, asumidamen e alea o ios o hedonis as.
Te mina é es a exposición con algunas obse aciones
de
ca ác e más gene al
sob e es os cambios que las disciplinas in oluc adas
en
el p oceso
de
hace / ehace
ciudad deben u gen emen e plan ea se e in oduci
en
sus p ác icas.
11.
Todos los años, al empeza mi asigna u a
de
u banís ica di igida a los
alumnos
de
32 y 42 Cu so
de
A qui ec u a, sien o la necesidad
de
acla a mi idea de
las di e encias en e los concep os an banalizados como
son
los
de
Plan
y P oyec o.
Después del b illan e y no edoso eco ido
que
aye Robe o Fe nández nos p esen ó
sob e
la
his o ia,
en
absolu o lineal,
de
es os dos modos pa ciales
de
in e eni
disciplina iamen e
en
las ciudades o los e i o ios -sus ma imonios y sus, a eces
elices, ca gos,
sus
encuen os b e es y apasionados, sus aiciones y sus di o cios-,
apenas llama ía ues a a ención pa a algunas ca ac e ís icas que,
en
el
momen o
p esen e, me ecen alguna e lexión
po
pa e
de
los que i en
en
una Escuela de
A qui ec u a y
se
dan cuen a que, al mal,
la
a qui ec u a con a pequeña
no
lo
es
odo
pa a en ende la A qui ec u a con A g ande,
es
deci ,
la
áb ica
de
la
Pólis,
en
donde
habi a
el
homb e, independien emen e
de
su
dimensión, con igu ación, madu ez
es uc u al o o mal o p oceso
de
ans o mación.
103
NUNO
PORTAS
i)
La
p ime a dis inción en e Plan y P oyec o (hablo de U banismo y
A qui ec u a y no de ac i udes psicológicas) en la que siemp e insis o,
es
la
que de i a de sus dis in os modos de a a con la ince idumb e. El Plan,
cualquie a que sea su campo o escala, asume la ince idumb e como un da o
i enunciable que impo a a a selec i amen e, sea pa a educi la o sea
pa a man ene la
en
abie o has a las opo unidades pe inen es pa a su
educción o esolución. El P oyec o (de A qui ec u a o de Ingenie ía), al
e es, no sopo a inde e minaciones, es deci , aún cuando los p oblemas
plan eados son complejos e imp ecisos, es á obligado a le an a odas las
inde e minaciones que impidan la o malización de las solucion
es
(Si no lo
hace, no hab á P oyec o). El ins umen o-cla e de es e p oceso es el
P og ama,
implíci o o explíci o, dic ado po el clien e, consensuado en e él
y el diseñado o, incluso, decidido unila e almen e po el equipo de diseño,
po que el clien e le paga pa a decidi po él.
ii) Es cos umb e, al habla de los Planes, ba aja ambién la impo ancia del
P og ama pe o, en es e caso, el P og ama de un Plan es lo que, hoy día, se
llama
Es a egia
y que, en algunos casos, oma
la
o ma de
un
Plan
Es a égico, lo que signi ica ía, en elación al Plan u banís ico, un Plan pa a
el Plan ... Dejemos en onces el é mino
P og ama,
en U banismo, no pa a
designa el "inpu " polí ico y social (lo que se p e ende alcanza ), sino pa a
uno de los "ou pu s" pa a in e eni
en
la ciudad (po ejemplo, el P og ama
de suelo municipal, el P og ama de ac uación social en ba ios, el P og ama
pa a ges iona cie as ac i idades dependien es del me cado
y,
po supues o,
pa a lanza uno o a ios P oyec os u banos, con unción es a égica en el
p oceso de desa ollo de la ciudad).
iii)
La
elección de una Es a egia pa a un e i o io es un ac o eminen emen e
polí ico, deseablemen e de i ado de un es ue zo de consenso ala gado con
los dis in os ac o es sociales y económicos. No es un p oceso especí ico de
nues as disciplinas, pe o la co a expe iencia de las es a egias enseña que,
siendo di ícil habla de los mes sin e alua los medios, la p ime a
A qui ec u a de la Polis se aboca al diagnos ica las en ajas y las
agilidades de la ciudad y al discu i las al e na i as es a égicas que
se
plan ean. Si la es a egia llegó a las ciudades después de p obada en las
emp esas, la e dad es que son emp esas muy especiales
en
donde casi odos
los p ocesos ienen si io y o ma. El "momen o" de la es a egia es el
momen o p i ilegiado, y no un Plan Gene al como
se
ha que ido an es, pa a
con on a las polí icas y las in e enciones sec o iales, cla e del gobie no
de la ciudad, con los ecu sos, los papeles de los ac o es y
..
.las es uc u as
ísicas más es uc u an es de lo que es á y de lo que se desea.
Una es a egia de ciudad, aún cuando se llame Plan, no es más que indica i a,
se exp esa
en
hipó esis que deben se es adas po los medios disciplina ios
pe inen es (Planes o males, P oyec os, P og amas de Ac uación, p opues as de la
ciudad ci il o del me cado, e c.).
Lo
impo an e, pa a nues o ema, es que una
es
a egia explici ada y
co
n
sens
uada en e los ac o es pe mi e desencadena di ec amen e dis in os
104
CIUDADES, 3 (1996)
ins umen os
de
in e ención, desde los Planes u banís icos, has a los P og amas y
P oyec os, de acue do con los g ados de ince idumb e que p esen en
en
ese
momen o.
Yo
comp endo
que
a
un
es udian e
de
A qui ec u a,
es e
mundo de
ince idumb e pe sis en e y
de
decision
es
p o-lineales le pa ezca poco mo i ado : le
pa ece á más bien ce cano a la polí ica o a las mic o-economías, a las ingenie ías del
anspo e o de las múl iples ube ías. Y no e ácilmen e en dónde y cuándo diseña
(dibuja) el a e ac o a qui ec ónico de esa ciudad. La o mación adicional del
a qui ec o, cen ada en el P oyec o idílico y su cons ucción,
se
esis e a en ende que
la o ma de los e i o ios u banos sea el esul ado de p ocesos con múl iples ac os
c ea i os y múl iples ac o es con g ados de libe ad ap eciables, que
se
cons uye po
di
s in os eslabones de de inición y discon inuos momen os
de
d
ec
isión:
En
cuan o no
diseñe olúmenes y o mas a qui ec ónicas, no en
co
n a á segu idad ni pasión
en
su
labo . Luego, se l
es
enseña -me imagino-
que
los ma e iales es uc u ados con los
que, en el pe íodo p e-mode no e incluso mode no,
se
hacía paula inamen e la ciudad
de oda la ida o la al e na i a mode nis a -hablo de las ipologías idílicas y de los
espacios ex e io es- son ma e iales i emediablemen e conse ado es y achados de
en opía. Les queda, po an o, la huida hacia el agmen o (y las decons ucciones
del mismo agmen o) y la dis acción ingenua (o cínica, como decía Robe o
Fe nández) de los llamados "Sis emas Gene ales" como obje os p i ilegiados de
diseño y de ca ga cul u al...o la búsqueda con inuada
de
nue as " ipologías", al
encuen o de las o mas eme gen es del habi a y abaja , del consumi y del conoce
o comunica .
Y aquí llego a mi úl imo pun o de e lexión -el p oblema de la o ma u bana
en
los Planes-
y,
luego, el de la o ma
de
los Planes.
Po
analogía, ya que los llamados
"P oyec os u banos" es án an p esen es hoy
en
día como o mas es a égicas de
in e ención
en
la "Ciudad", ambién hay que p oblema iza el p oblema de la o ma
en
los P oyec os u banos, o sea, el de la o ma que oma án los P oyec os.
Hay que deci que Plan y P oyec o (U banismo y A qui ec u a si que éis)
ampoco es án
en
es ado pu o: uno con su i educ ible ince idumb e, el o o con sus
con o ables
ce
idumb es. He dicho an es que al en en a la ince idumb e, los
Planes u banís icos sólo pod ían segu
i
el camino de desglosa , pa a los dis in os
componen es del Sis ema u bano, los dis in os g ados
de
esa ince idumb e gene al
o, dicho de o o modo: las di e en es legi imidades con que el U banis a puede y debe
p ede e mina los
co
mpo amien os y las o mas de las dis in as pa es o piezas de la
ciudad. Resul a in ui i o que al as p obabilidades pe mi en e, incluso, piden, que el
Plan "p oyec e" o mas an de inidas que
se
adje i a án de a qui ec ónicas, como
suele se el caso de los sopo es -los sis emas de espacio público,
po
ejempl
o,
o de
á eas homogéneas-; al con a io, bajas p obabilidades exigi án que
se
dejen abie as
pa a momen os decisionales u u os, o sea, cuando los agen es p omo o es sean
conocidos y su P og ama
se
a c eíble.
Es e c i e io, al que llamo de " egulaci
ón
a iable", en con a de la adición
u banís ica del Plan homogéneo en e a las expec a i as, plan ea, na u almen e,
p oblemas ju ídicos que debe án se esuel os pa a que
se
pueda sali del callejón,
que ha c eado c edibilidad cul u a y ope a i idad económica
en
l
os
Planes Gene ales.
105