Aproximación a la obra de Jerónimo de la Gándara: Dos proyectos inéditos en Valladolid
Abstract
La poco conocida obra de Jerónimo de la Gándara, uno de los arquitectos más influyentes a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, en España, se amplía ahora con el diseño de dos proyectos, inéditos hasta el momento y fechados en 1862, cuyo destino sería la ciudad de Valladolid. Dichos proyectos corresponden a la construcción de un mercado para la plaza de Portugalete y a un conjunto de viviendas cercano al teatro Lope de Vega, también obra suya.
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APROXIMACIÓN A LA OBRA DE JERÓNIMO DE LA GÁNDARA: DOS PROYECTOS INÉDITOS EN VALLADOLID FRANCISCO JAVIER DOMÍNGUEZ BURRIEZA Resumen La poco conocida obra de Jerónimo de la Gándara, uno de los arquitectos más influyentes a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, en España, se amplía ahora con el diseño de dos proyectos, inéditos hasta el momento y fechados en 1862, cuyo destino sería la ciudad de Valladolid. Dichos proyectos corresponden a la construcción de un mercado para la plaza de Portugalete y a un conjunto de viviendas cercano al teatro Lope de Vega, también obra suya. Abstract The not very well-known work of Jerónimo de la Gándara, one of the most influential architects along the second half of the XIXth century, in Spain, is enlarged now with the design of two projects, unpublished until the moment and dated in 1862, whose destination would be the city of Valladolid. These projects correspond to the construction of a market for the Portugalete’s square and a group of housings near to the theatre Lope de Vega, also part of his work. BSAA arte, LXXI, 2005, pp. 313-331
A Jerónimo de la Gándara se le conoce, sobre todo, por su aportación arquitectónica a la tipología teatral del siglo XIX en España1, siendo autor del teatro de la Zarzuela, en Madrid, del Calderón y Lope de Vega, en Valladolid, y del proyecto del de Jerez de la Frontera, en Cádiz. Sin embargo, para la capital vallisoletana, y en contra de lo que se suponía, también elaboró otros proyectos alejados de aquella tipología de la que llegó a convertirse en especialista2. Así, en su Archivo Municipal hemos localizado los diseños de dos edificios, inéditos hasta ahora, firmados por Gándara. Se trata, por una parte, de un ejemplo, más que interesante, de arquitectura doméstica, y, por otra, de una propuesta para la construcción de un mercado cubierto. Ambos trabajos se documentan, visualmente, gracias a la existencia de tres acuarelas de bella factura que, por si mismas, constituyen pequeñas obras de arte. Los proyectos no se encasillan en una lista de hipotéticos trabajos aislados que carecen de justificación. De hecho, su ideación estaría ligada a la labor que, desde Madrid, llevara a cabo Gándara para la construcción del teatro Lope de Vega. Proyecto de casas para José León y Compañía Tras anunciarse, a través del Boletín Oficial de la Provincia y la prensa local, las condiciones facultativas y económicas para la construcción de un nuevo 314 FRANCISCO JAVIER DOMINGUEZ BURRIEZA 1Entre algunas de las publicaciones que abordan el trabajo de Gándara en Valladolid, ciudad protagonista de nuestro estudio, véase VIRGILI BLANQUET, M.ª Antonia, Desarrollo urbanístico y arquitectónico de Valladolid (1851-1936), Valladolid, Ayuntamiento de Valladolid, 1979, pp. 195-202; VV.AA., Arquitectura teatral en España, Madrid, M.O.P.U., 1985, pp. 156-159 y 204-207; NAVASCUÉS PALACIO, Arquitectura española (1808-1914), en Summa Artis. Historia General del Arte, tomo XXXV, Madrid, Espasa Calpe, 1993, pp. 255 - 257; P. ARREGUI, Juan, La vida de un teatro de provincias en el siglo XIX (Teatro Calderón de la Barca de Valladolid 1864 - 1900), Valladolid, Aula de Música de la Universidad de Valladolid, 1997; VIRGILI BLANQUET, M.ª Antonia y P. ARREGUI, Juan., "El teatro Calderón de Valladolid", en El Noble y Leal Teatro Calderón de la Barca, Valladolid, Ayuntamiento de Valladolid, 1998, pp. 33-142; ORTEGA DEL RÍO, José Miguel, Teatro Calderón de la Barca: arquitectura, Valladolid, Ayuntamiento de Valladolid, 2005. Puede consultarse también el completo estudio de P. ARREGUI, Juan., Intrahistoria material y práctica escénica del teatro burgués decimonónico: el testimonio del teatro Calderón de la Barca, Valladolid, 1863-1900, (Tesis Doctoral inédita leída en 2004). 2 Así se ha denominado a Gándara en diversas publicaciones. A modo de ejemplo véase NAVASCUÉS PALACIO, Pedro, "Arquitectura", en Historia del Arte Hispánico. V. Del Neoclasicismo al Modernismo, Madrid, editorial Alhambra, 1979, p. 61; BALSALOBRE GARCÍA, Juana, La imagen académica del teatro español decimonónico: el teatro y su censura en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1800-1870), Madrid, Universidad Nacional de Educación a Distancia, 1998, p. 370.
teatro en la ciudad3, el Ayuntamiento otorga a José León y Compañía4la posibilidad de que dicha sociedad se erigiese en el ente privado dispuesto a levantar un edificio que sustituyese al antiguo teatro de la Comedia5. Contratados los servicios de Gándara, el proyecto del arquitecto cántabro se somete, en abril de 1861, al examen de la Corporación Municipal, que no se opuso a la hora de otorgar la oportuna licencia de obras. Sin problemas, el Lope de Vega abre sus puertas el 6 de diciembre de 18616, es decir, tan sólo ocho meses después de haber sido censados los planos por parte del Ayuntamiento. En teoría, el trabajo de Gándara habría finalizado aquí. Sin embargo, la misma sociedad también le habría encargado, unos meses después, ya en 1862 (el 21 de enero), el proyecto de una serie de casas (conformando una sola fachada) para la calle Veinte de Febrero, el cual, una vez ideado, nunca llegó a materializarse (fig. 1). Únicamente conservamos el dibujo que representa la fachada principal7. Ésta, de una gran magnificencia, refleja lo osado del proyecto. Gándara imprime un fuerte carácter ecléctico a la obra. Por una parte, hace uso de diferentes diseños neogóticos, caso de las molduras sobre los huecos, a modo de alfices recortados, y de los arcos apuntados –a lo Tudor– que configuran cada una de las entradas a los portales. En el mismo sentido, debemos señalar la línea quebrada de la cornisa, consecuencia de la original forma romboidal de los huecos de desván y que recuerda a lo que unos años más tarde empleara en sus obras Agustín Ortiz de Villajos, alumno, por otra parte, de Gándara8. Pero lo más llamativo es la solución que adopta para los extremos de la fachada. Gándara elige un sistema compositivo de hastial escalonado, continuador de la influencia gótica, con merlones decorados por diseños APROXIMACIÓN A LA OBRA DE JERÓNIMO DE LA GÁNDARA 315 3 P. ARREGUI, Juan, La vida..., p. 17. 4Sociedad formada, entre otros, por José León y Saturnino Guerra. Sobre la sociedad véase P. ARREGUI, Juan, Intrahistoria..., tomo I, pp. 742 - 744. 5 La solicitud oficial de licencia de obras se halla en Archivo Municipal de Valladolid (en adelante A.M.VA.), Chancillería, caja 389 (67). Ex. cit. en P. ARREGUI, Juan, Intrahistoria..., tomo I, p. 754. Ya en 1856, y aunque no cuajara, José León presentaba un proyecto para edificar un nuevo teatro en la ciudad. ALONSO CORTÉS, Narciso, "Teatro en Valladolid", en Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima, 1947, n.º 19, p. 62. 6 GONZÁLEZ GARCÍA-VALLADOLID, Casimiro, Valladolid. Sus Recuerdos y sus Grandezas, tomo I, Valladolid, Imp. de Juan Rodríguez Hernando, 1900, p. 309. Sobre su inauguración véase FUENTE BALLESTEROS, Ricardo de la, "En la inauguración del Lope", en Teatro Lope de Vega. 5 Aniversarios de Plata: 1861-1986, Valladolid, Caja de Ahorros Provincial, 1986, pp. 11-30. 7 A.M.VA., Planero 2, plano 85. 8 Curiosamente, también Ortiz de Villajos tendrá una especial vinculación con la arquitectura teatral.
trebolados, y flanqueado por unas inusuales y estilizadas chimeneas que reviven, en un edificio de viviendas, lo más característico de la arquitectura fabril. En este caso, es más que probable que su conocimiento sobre la “moderna arquitectura inglesa” le hiciese reflexionar acerca de la idoneidad de la inclusión de comprobados elementos de carácter funcional, y propios de una determinada tipología, utilizándolos, simplemente, como meros componentes decorativos. Su inserción en el proyecto también pudo haber respondido a la existencia de una fábrica de tejidos que los señores León y Guerra poseían en la calle María de Molina9, en terrenos que pertenecieron al desamortizado convento de Trinitarios Calzados y muy cerca de la calle Veinte de Febrero, señalando, así, su unión con la industria. El cuerpo central de la fachada, rematado por una crestería, avanza sobre el resto. Y es aquí donde se aprecia una mayor influencia y conexión con la arquitectura clasicista alemana (tampoco obviada en el resto de la fachada). En este caso, y por poner un ejemplo, la utilización de unos pequeños huecos cuadrangulares, alargados y unidos, formando una especie de vano tripartito, recuerda al recurso formal utilizado por Schinkel, entre otros profesionales, en algunas de sus obras, como en la planta superior de la desaparecida Escuela de Arquitectura de Berlín. Pese a todo, no debemos olvidar que este recurso es utilizado, con anterioridad, en la arquitectura inglesa, conocida, in situ, no sólo por nuestro arquitecto, sino que también por Schinkel10, y de la cual, ambos, se vieron influenciados. El racional y riguroso orden impuesto en la composición de fachada, una conjunción entre el moderno sentir arquitectónico alemán y el neogótico inglés, junto con el buen saber hacer de Gándara, permite llegar al resultado, al menos en proyecto, de una arquitectura sobria, elegante y moderna. Perteneciente a las primeras promociones de arquitectos titulados en la Escuela Especial de Arquitectura de Madrid11, Gándara viaja, entre 1848 y 1853, en calidad de pensionado, y como también hiciera, contemporáneamente, 316 FRANCISCO JAVIER DOMINGUEZ BURRIEZA 9 MADOZ, Pascual, Diccionario geográfico - estadístico - histórico de Castilla y León. Valladolid, Valladolid, Ámbito, 1984, p. 220. Así lo reconocen sus propietarios en el expediente que se formó para la apertura de la calle Veinte de Febrero. A.M.VA., Chancillería, caja 388 (120). 10 Tras su viaje a Inglaterra, en 1826, la influencia de la arquitectura inglesa se hace patente en la obra de Schinkel, y, particularmente, en el uso del ladrillo. Ejemplo de ello es la Escuela de Arquitectura de Berlín. SZAMBIEN, Werner, Schinkel, Madrid, Akal Arquitectura, 2000, p. 61. Existe abundante bibliografía que analiza el viaje a Inglaterra de Schinkel. Sin embargo, no es pretensión de este estudio el indagar sobre la misma. 11 Véase NAVASCUÉS PALACIO, Pedro, Arquitectura y arquitectos madrileños del siglo XIX, Madrid, Instituto de Estudios Madrileños, 1973, pp. 115 - 118.
Francisco Jareño y Alarcón12, por Alemania e Italia13. En este último país afianza su italianismo, nota característica de las primeras promociones de la Escuela14, y su conocimiento sobre la arquitectura clásica. Sin embargo, con posterioridad, también disfruta de diferentes estancias en Inglaterra y Francia, llegando a conocer, con toda lógica, las novedades arquitectónicas allí empleadas15. En cierta manera, y aunque algo alejado del tema que nos ocupa, Gándara pudo, o no, haber servido de primitivo contacto entre la arquitectura inglesa y la costa cantábrica (la falta de un estudio monográfico sobre su vida y obra nos impide determinar el alcance de este supuesto). Lo que sí es cierto es que durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX existió una estrecha relación entre dicha costa e Inglaterra que favoreció, especialmente en Guipúzcoa, Vizcaya y Cantabria, el establecimiento de palacios y casas veraniegas de estilo inglés16. Con esta base, no es extraño que el arquitecto de Ceceñas aplicase, en APROXIMACIÓN A LA OBRA DE JERÓNIMO DE LA GÁNDARA 317 12 Véase Id., p. 120. Sobre el ejercicio de oposición que ambos realizaron para conseguir la pensión véase PRIETO GONZÁLEZ, José Manuel, "Efemérides inadvertidas. 150 años desde el nombramiento de los primeros pensionados en Roma, salidos de la nueva Escuela especial de Arquitectura: Gerónimo de la Gándara y Francisco Jareño", en Arquitectura, n.º 313, 1998, pp. 14 - 19. 13 Archivo General de la Administración, Expediente Personal, (en adelante A.G.A., E.P.), caja: 31/14802. Ex. cit. en VIRGILI BLANQUET, M.ª Antonia, ob. cit., p. 374. 14 NAVASCUÉS PALACIO, Pedro, Arquitectura y arquitectos…., p. 115. 15 En enero de 1853 solicita la prórroga de su pensión, "en virtud de gracia especial", con el objetivo de estudiar, detenidamente, "los edificios creados por las exigencias de la civilización moderna" en Inglaterra y Alemania, según palabras del propio Gándara. Sin embargo, su incorporación al cuerpo de profesores de la Escuela de Arquitectura, tan sólo dos meses después, le privó de poder finalizar su tarea. No obstante, ese mismo año vuelve a solicitar otra pensión, aunque esta vez sólo para ser disfrutada durante sus cuatro meses de vacaciones, centrando su trabajo en el estudio de los establecimientos penales y de Beneficencia realizados en Francia, Inglaterra y Alemania. Ex. cit., A.G.A., E.P., caja: 31/14802. Además, debemos tener en cuenta que a lo largo de su vida, y siempre argumentando su maltrecha salud y la intención de actualizar los conocimientos relativos a las clases de Composición (a partir de 1864, la asignatura de Composición se divide, por una parte, en Teoría General del Arte, Invención, Distribución y Decoración de edificios, adjudicada a Gándara, y por otra, en Aplicaciones Gráficas de la Teoría del Arte, esta última impartida, hasta 1870, por Aníbal Álvarez) que él mismo impartía, como Catedrático de la Escuela, se trasladaría, en repetidas ocasiones, a Francia e Inglaterra. Ibídem. Sobre su labor en la Escuela de Arquitectura de Madrid, pensión en Roma y otros datos personales y profesionales véase PRIETO GONZÁLEZ, José Manuel, Aprendiendo a ser arquitectos. Creación y desarrollo de la Escuela de Arquitectura de Madrid (1844-1914), Madrid, CSIC, 2004. Además, Gándara también viajó a Grecia, inaugurando este destino para los pensionados. GARCÍASÁNCHEZ, Jorge, "Arquitectos españoles del siglo XIX en Grecia y Egipto", en Academia, n.º 98 y 99, primer y segundo semestre de 2004, pp. 56 - 59. 16 PALIZA MONDUATE, M.ª Teresa, "La importancia de la arquitectura inglesa del siglo XIX y su influencia en Vizcaya", en KOBIE (Serie Bellas Artes), n.º IV, 1987, p. 74. En relación a este tema véase también, entre otros trabajos, RODRÍGUEZ LLERA, "Los lenguajes históricos en la arquitectura
sus proyectos vallisoletanos, los conocimientos adquiridos en torno a la moderna arquitectura que se estaba desarrollando en Alemania e Inglaterra17, convirtiéndose, junto a Jareño, con el que coincidió durante su estancia como pensionado en Roma, en el representante, y posiblemente en el introductor, en España, de la tendencia neogriega de influencia alemana18. El deseo de José León y Compañía fue dotar de una mayor importancia a la zona que rodeaba al recién construido teatro. De hecho, algunos de los terrenos que ocupaban la manzana correspondiente a la calle María de Molina, ronda de Doctrinos, carretera del Espolón y la ya citada calle Veinte de Febrero eran de su propiedad. Así, la construcción de un inmueble de tal magnitud en esta zona de Valladolid, algo alejada del centro histórico, tomaría sentido siempre y cuando existiese esa apuesta por otorgar un mayor reconocimiento a los terrenos adyacentes al teatro. En esta misma línea, ya en 1860, José León y Compañía invirtió, 318 FRANCISCO JAVIER DOMINGUEZ BURRIEZA moderna de Santander", en Boletín del Museo e Instituto "Camón Aznar", n.º XI - XII, 1982, pp. 155 - 201; Arquitectura regionalista y de lo pintoresco en Santander (1900 - 1950), Santander, Ayuntamiento de Santander, 1987; ALONSO PEREIRA, José Ramón, Ingleses y españoles. La arquitectura de la edad de plata, A Coruña, Universidad de A Coruña, 2000. 17 Sería injusto obviar los conocimientos adquiridos a través de las publicaciones periódicas especializadas en arquitectura. Así, no hay que desechar la idea de que Gándara manejara, en el caso inglés, revistas como The Builder, en el alemán ejemplos como Zeitschrift für Bauwesen o Zeitschrift für praktische Baukunst, y en la opción francesa la conocida Revue genérale de l'architecture et des travaux publics (para el estudio de esta publicación véase SABOYA, M, Presse et architecture au XIXe siècle. César Daly et la Revue genérale de l'architecture et des travaux publics, París, Picard, 1991). Sólo a modo de ejemplo citamos dos trabajos que estudian la influencia de algunas de estas publicaciones en la arquitectura española de la época; el ya consagrado de Ángel Isac y el más particular de Maite Paliza. ISAC, Ángel, Eclecticismo y pensamiento arquitectónico en España. Discursos, revistas, congresos. 1846-1919, Granada, Diputación Provincial de Granada, 1987; PALIZAMONDUATE, Maite, "El papel de las publicaciones periódicas especializadas en la renovación de la arquitectura. En torno a algunas obras manejadas por los arquitectos vascos del siglo XIX", en Ondare, n.º 21, 2002, pp. 361 - 376. 18 DÍEZ DE BALDEÓN, Clementina, Arquitectura y clases sociales en el Madrid del siglo XIX, Madrid, Siglo XXI de España Editores, S. A., 1986, pp. 394 y 395. Tras morir Gándara, uno de sus discípulos, Luis Cabello y Aso, le dedica una loa en la que afirma que éste habría tomado por norma (debemos tomar con cuidado sus palabras), en su obra, "el modo de composición y apropiación que rige el estilo greco - alemán moderno". La admiración hacia Gándara era tal que reconocía en su personalidad al "jefe de la moderna escuela en España, el apóstol de la innovadora doctrina llamada á cambiar la faz del arte y llevarla por nueva senda, rompiendo la esclavitud y el exclusivismo en que yacía. Es él el iniciador, sin que haya quien pueda negárselo". CABELLO YASO, Luis, "¡¡Gándara!!. Su influencia en nuestra arquitectura contemporánea", en Revista Central de Arquitectos, n.º 6, junio, 1877, pp. 83 y 84. En este sentido, en 1853, Pascual y Colomer, en referencia a la solicitud de beca de Jareño, defiende la importancia de la nueva arquitectura llevada a cabo en Alemania, asegurando que ésta "es, precisamente, la que más aplicación debe tener entre nosotros". ARRECHEA MIGUEL, Julio, Arquitectura y Romanticismo. El pensamiento arquitectónico en la España del XIX, Valladolid, Universidad de Valladolid, 1989, p. 121.
abiertamente, en la mejora de la calle Veinte de Febrero, intentando convertirla en una de las más importantes de la ciudad. En esos momentos, solicita del Ayuntamiento que se lleve a cabo el arreglo de su rasante y empedrado, puesto que “se encuentra edificada ya en su mayor parte y habitadas todas sus casas, pudiéndose asegurar que muy breve se la ha de calificar como una de las mejores de la población”19. Esta tesis cobra mayor credibilidad si tenemos en cuenta que, con intención empresarial, José León y Compañía había ofrecido al Ayuntamiento, en 1856, la posibilidad de que la futura calle Veinte de Febrero dejara de ser una vía privada y fuera abierta al público20, cosa que, finalmente, ocurrió. No tenemos constancia de que el proyecto viera la luz. Pese a todo, cabe la posibilidad de que, en su día, se hubiese solicitado la licencia de obras, ya que de otra manera no se explica por qué este plano llegó a depositarse en las oficinas del Ayuntamiento, formando parte, con posterioridad, de los fondos del Archivo Municipal de Valladolid21. Es posible que el origen del plano se encuentre en una hipotética propuesta de Gándara, o tal vez en un encargo directo de José León y Compañía. En cualquier caso, la idea de este último no sería otra que la de otorgar la categoría que merecía el entorno del recién estrenado teatro, mejorando, a la vez, las edificaciones existentes en ese mismo lugar y a las que más adelante haremos referencia. Como ya hemos señalado, José León y Compañía poseía terrenos en la calle Veinte de Febrero, y, probablemente, las dimensiones de alguno de ellos permitía llevar a cabo el proyecto de Gándara. El plano se firma en Madrid, en enero de 1862, justo un mes después de haberse inaugurado el teatro Lope de Vega. No obstante, en mayo de 1863, el Ayuntamiento informa a la Reina, respecto a que se dejara sin efecto la apertura de una calle que comunicara la Nueva de la Victoria y la del Veinte de Febrero, que el Lope de Vega era el “único edificio que existe en ella [la última de las calles citadas] de alguna significación”22. Por lo tanto, con este comentario todavía se evidencia más que el proyecto de Gándara finalmente no se llevó a la práctica, puesto que, según los planos, un edificio tan notable APROXIMACIÓN A LA OBRA DE JERÓNIMO DE LA GÁNDARA 319 19 A.M.VA., Chancillería, caja 388 (121). 20 Ex. cit., A.M.VA., Chancillería, caja 388 (120). Véase GONZÁLEZ GARCÍA - VALLADOLID, Casimiro, ob. cit., tomo II, 1901, p. 32; AGAPITO Y REVILLA, Juan, Las calles de Valladolid. Nomenclátor histórico, Valladolid, Imprenta y Librería Casa Martín, 1937, pp. 508 y 509; GARABITO Y GREGORIO, Godofredo, "El teatro Lope de Vega y su entorno urbano", en Teatro Lope..., p. 33. 21 Ningún documento más relativo a este asunto ha podido ser localizado en dicho Archivo. 21. 22 A.M.VA., Chancillería, caja 395 (97).
nunca podría haber pasado desapercibido ante los ojos de nadie23. Desconocemos el motivo que impidió que se ejecutara el proyecto. Sin embargo, es posible que el hecho de ser elegido Gándara para llevar a cabo los diseños del teatro Calderón resultara decisivo en este asunto. Prueba de ello es la correspondencia surgida entre José León y Valentín Pérez Calderón en relación a la denuncia interpuesta por el Prelado de la Diócesis a la sociedad propietaria del palacio del Almirante, mostrando, en ella, su descontento por la cercanía del teatro al Arzobispado y a las iglesias de las Angustias y Rosarillo24.En algunas de estas cartas se acusa, directamente, a José León de ser el verdadero artífice de los problemas que la construcción del Calderón estaba atravesando25. De hecho, el nuevo teatro venía a competir con el ya estrenado Lope de Vega, y eso era algo que los propietarios de este último de ningún modo podían permitir. Así pues, de no haber sido ejecutado el proyecto de casas, o al menos comenzado, a lo largo del año de 1862, o principios del siguiente (momento en que Gándara sería nombrado para estudiar el proyecto de teatro)26, los diseños debieron de caer en el olvido. El lugar elegido para construir las casas correspondería a algún solar ubicado en la acera de los pares de la calle Veinte de Febrero (frente a la fachada lateral del teatro)27. De hecho, al menos los antiguos números 4, 6, 8 y 1028 de esta calle eran propiedad de José León y Compañía, sin olvidar la casa que, en esa misma acera, haría esquina con la calle María de Molina29. Así, la edificación podría 320 FRANCISCO JAVIER DOMINGUEZ BURRIEZA 23 Debemos tener en cuenta que los intereses particulares de los Ayuntamientos no siempre coinciden con los intereses más generales de los Gobiernos, por lo que habría que ser muy cuidadosos a la hora de analizar lo informado por la Corporación Municipal. De hecho, en julio de 1864, y en relación a otro asunto, la Comisión de Obras del Ayuntamiento afirma que la calle Veinte de Febrero estaba ocupada, toda ella, por "edificios nuevos y de importancia". A.M.VA., Chancillería, caja: 396 (48). 24 VIRGILI BLANQUET, M.ª Antonia, ob. cit., p. 199; VIRGILI BLANQUET, M.ª Antonia y P. ARREGUI, Juan. P., ob, cit., p. 38. 25 Id., p. 38. 26 Id., p. 36. 27 Según un pequeño croquis de la zona, fechado en 1869, los terrenos a continuación del lateral del Lope de Vega (acera de los impares) eran propiedad, tan sólo, de Matías Gil y Manuel Rivero. A.M.VA., Chancillería, legajo 660. Este dibujo se incluye en el expediente que se formó sobre el establecimiento de una caldera de vapor, en terrenos de Matías Gil, para la elaboración de chocolate. 28 En 1891, Dolores Díez y Díez, viuda de Saturnino Guerra, dueña de los números 4, 6, 8 y 10 de la calle Veinte de Febrero y, según alega, sucesora de los derechos de los cedentes (en relación a la calle) de José León y Compañía, solicita el embaldosado de la acera de sus casas. A.M.VA., Chancillería, caja: 351 (136). 29 En 1858, José León y Compañía encarga al arquitecto Jerónimo Ortiz de Urbina construir las fachadas de una casa en un solar de su pertenencia, sito en la calle María de Molina, ángulo a la calle
haber ocupado prácticamente toda la acera menos el terreno correspondiente al suelo en el que, años más tarde, se levantara el emblemático edificio de la Electra Popular Vallisoletana. Con este último, sin conocer el diseño de Gándara, se recupera la imagen neomedievalista que en cierta manera se hubiese conseguido, en aquella parte de la ciudad, cuarenta años atrás. En 1864, José León y Compañía solicita licencia de obras para elevar dos pisos más sobre el principal que ya existía en los números 6, 8 y 1030. Aesta solicitud hay que añadir el encargo encomendado al maestro de obras Pablo Luis Redondo31, en 1862 y por indicación de José León y Saturnino Guerra32, para elevar un piso y sotabanco sobre el principal, ya en pie, en la calle Veinte de Febrero, s/n. De esta manera, es posible que tales construcciones intentasen paliar el fiasco de no haber podido ejecutar, con éxito, el proyecto de Gándara. Proyecto de mercado cubierto para la plaza de Portugalete La construcción de una serie de mercados públicos que pudieran satisfacer las necesidades de una ciudad como Valladolid acabó por convertirse, durante algo más de un cuarto de siglo, en un verdadero problema, sin solución, para el Ayuntamiento. Desde 1856 existieron numerosas tentativas para llevar a cabo la instalación de éstos. Sin embargo, los proyectos presentados siempre se toparon con alguna dificultad que impidió la materialización final de los mismos. En 1862, y tras varios intentos fallidos para ejecutar las obras de los mercados de la Rinconada y Portugalete33, el Arquitecto Municipal, Martín Saracíbar, presenta, APROXIMACIÓN A LA OBRA DE JERÓNIMO DE LA GÁNDARA 321 Veinte de Febrero, y que según la Comisión de Obras correspondía al ángulo norte de esta última calle. A.M.VA., Chancillería, caja: 386 (166). 30 Exp. cit., A.M.VA., Chancillería, caja: 396 (48). 31 José León y Saturnino Guerra vuelven a confiar en el maestro de obras Pablo Luis, después de haber ejecutado, exitosamente, los planos de Gándara para el teatro Lope de Vega. Véase GONZÁLEZ GARCÍA - VALLADOLID, Casimiro, ob. cit., tomo I, p. 310. En 1865 también trabaja para José León y Compañía en la elevación de un piso principal, sobre el bajo ya existente, en la ronda de los Doctrinos. A.M.VA., Chancillería, caja 397 (9). 32 A.M.VA., Chancillería, caja: 390 (81). La solicitud de licencia de obras no da pie a pensar que el plano ejecutado fuera el firmado por Gándara, ya que el propio Pablo Luis señala que él mismo sería el encargado de la formación del plano (entendiéndose por ello un diseño diferente al de Gándara) y la dirección de la obra. 33 Véase VIRGILI BLANQUET, M.ª Antonia, ob. cit., pp. 245 y 246; REDONDO CANTERA, M.ª José, "Arte, historia y modernidad en la imagen de Valladolid a mediados del siglo XIX (1858)" en Congreso Internacional: Valladolid. Historia de una ciudad, tomo I (Edad Media. Arte), Valladolid, Ayuntamiento de Valladolid, 1999, pp. 145 - 147; ORTEGADELRÍO, José Miguel, El siglo en que cam-
mas de aquellos, lo obsoleto que alguno de ellos resultaba tras el paso del tiempo, los informes negativos de la Administración, los problemas económicos, constructivos y los surgidos en torno a los emplazamientos, además de la pasividad mostrada, durante una época, por el Ayuntamiento, hizo que Valladolid no disfrutara de un mercado cubierto hasta los años ochenta, tiempo en que se ejecutaron los tres proyectos llevados a cabo por el nuevo Arquitecto Municipal, Joaquín Ruiz Sierra56. 328 FRANCISCO JAVIER DOMINGUEZ BURRIEZA 56 VIRGILI BLANQUET, M.ª Antonia, ob. cit., pp. 250 - 252; ORTEGA DEL RÍO, José Miguel, El siglo..., p. 366 - 376.
APROXIMACIÓN A LA OBRA DE JERÓNIMO DE LA GÁNDARA 329 Fig. 1. Proyecto de casas para José León y Compañía en la calle Veinte de Febrero. Jerónimo de la Gándara. 1862.
330 FRANCISCO JAVIER DOMINGUEZ BURRIEZA Fig. 2. Proyecto de mercado para la plaza de Portugalete (fachada lateral y sección transversal). Jerónimo de la Gándara. 1862.
APROXIMACIÓN A LA OBRA DE JERÓNIMO DE LA GÁNDARA 331 Fig. 3. Proyecto de mercado para la plaza de Portugalete (sección longitudinal y planta). Jerónimo de la Gándara. 1862.