Discurso inaugural, que en la solemne apertura del curso de 1854 en (sic) 55 pronunció en la Universidad Literaria de Valladolid...
Abstract
Discursos universitarios
Full text
11
/
•
DISCURSO
INAUGURAL,
QUE
~
~N
~~ :&mNE
Ai>ERTñ~A
DEL
CU
R
SO
DE
1854
E
55
1'1 0! U
NCIÓ
,
...
DE
' 'ALL&DOLm,
EL
DOCTOR
DON
iANUEL
LOPEZ
GO~IEZ
,
VA
LL
ADO
LID
:
•
I
a
solemne
ina;gu acion de nues as
pací icas
a eas, la
cpcl
i
cion
anua
l
~le!
ac o
en
que
pública-
men e
se
os en a
el
l
azo
de
un
i
on
de
l
as
cien
cias
y
de
sus
P
o eso es,
o
•ece
hoy
un
con as e
digno
de
la
p o unda
a cnCion
del
obse · ado
y
de
l
ilóso o
. R
e-
umba
el
ueno
de
la
gue a
en
las
apa adas
egio
-
nes
del
O ien e,
mien as
los
pueblos
occiden ales
se
es •emcccn
con
mo imien os
con ulsi os
:
allí
una
con ienda
de
cligion,
de
nacionalidades,
de
azas,
de
p incipios
y
de
endencias
ha
some ido
al
juicio
de
las
ba allas
los
des inos
u u os
de
Eu1·opa:
aqui
bajo
el
apa a o
dcslumb1·ado
de
la
ci ilizacion,
una
agi a-
cien
cons an e,
o a
so da
y
eneb osa
como
la
a e i-
'idad
del
olean
ocul o,
o a
e ible
como
el
ímpe u
del
hu acan,
esci a
odas
las
pasiones
y
conmue e
odos
los
in e eses
al
iolen o
impulso
de
p incipios
que
se
con 1·aponcn
y
de
sis emas
que
mú uam
en e
se
echazan.
¿
Ibb1'á
sonado
ya
la
ho a
d
es
i
gnada
en
-4-
los
a canos
de
la
P o idencia
pa a
la
caída
ó as o -
macion
de
los
g ·andes
impe ios?
¿ Es á
des inada
la
gcne ac on
ac ual
á
p esencia
una
de
aquellas
ca ás-
o es
c¡ue,
en
el
CUI'SO
de
los
siglos,
han
cambiado
la
az
del
mundo,
descub iendo
an e
la
humanidad
a óni a
nue os
y
desconocidos
caminos?
En
medio
de
an
g a es
sucesos,
cuando
España
se
e
lanzada,
me ced
á
epe idos
sacud
imi
en os,
en
un
nue o
pe iódo
de
su du ade a y
labo ·iosa
e ·olu-
cion;
en
los
momen os
en
que
se
p epa ·a
la
solucion
del
á •duo
¡)l'oblema
que
ll
e a
e
n u
el o
nues o po -
eni
polí ico;
la
so
l
emnidad
que
celeb amos
se
p ·e-
scn a
como
un
hecho
ais
l
ado,
de
escasa
sigm icacion
y
e ímc ·as
consecuencias,
po que
el
án
i
mo
i amen e
p eocupado
apenas
puede
da ·
i
mp
o
ancia
ni
di igi
m
momen o
de
a encion
al
obje o
que
nos
eune
en
es e
s
i i
o.
Sin
emb:u·go,
n
ada
en
lo
humano
se
exime
del
dominio
de
la
ciencia
: l
as
mas
subl
im
es
e dades
como
las
mas
sencillas
obsc • aciones
:
los
admi ables
enó-
menos
del
ó den
ísico
y
las
a iadas
combinaciones
del
ó ·den
mo al;
lo
pasado
con
sus
ejemplos,
lo
p e-
-
sen
e
con
sus
imp esiones,
y
lo
enide o
con
sus
mis-
e ·ios
en
cuan o
es
dado
al
homb e
conoce ·los
:
la
si nacion
polí ica,
la
condicion
in elec ual,
mo al
y
social
de
los
pueblos,
sus
en ajas
y
sus
de <!c os
como
sus
medios
de
adelan o
y
mejo a:
odo
es o
o ma
el
as o
campo
donde
la
c
ien
cia
ealiza
sus
conquis as
pa a
eje ce ·
sob e
la
humanidad,
sin
a -
anca
lág imas
ni
de Tama
sang ·e,
una
in luencia
- >-
supe~·io
al
pode •
de
los
ejé ci os
y
al
es uendo
de
las
ic o ias.
Po
eso
el
debe
que
hoy
nos
llama
y
con
nos-
o ·os
á
la
ju en ud
es udiosa
pa ·a
con inua
la
in e -
umpida a ea,
nos
impide
se•·
·ios
espec ado es
de
lo
que
en
o no
nucsl 'O
acaece;
pues
si
como
españo-
les
debemos
cong•·a ulal'llos
de
que
aun
en
medio
de
la
conmocion
gene al
se
deja
oi ·
la
·:mquila
Yoz
de
la
ciencia,
como
p o eso es
nos
oca
cs udia •
los
acon-
ecimien os
y
saca
de
ellos
p o echosa
enseñanza
pa •a
las
nue as
gene aciones
.
El
encadenamien o
na u al
de
causas
y
e ec os
no
p esen a
hechos
aislados
en
la
ma cha
p oyidencial
de
l
géne •o
!JUma
no;
lejos
de
se
asi,
cuan o
mas
g a-
es
apa ecen
los
ca •ác e cs
y
ascendencia
de
un
su-
ceso,
an o
mas
p•·o undas
son
sus
causas
,
mas
es-
ensas
y
complicadas
sus
elaciones,
mas
dj íciles
de
ap eci:w
sus
consecuencias
.
El
es ado
ac ual
de
las
cienc
ias
y
de
su
enseñanza,
á
la
pa
que
el
de
los
pueblos
mo ·al
y
socia
lm
en e
conside ados,
p o ocan
una
sél'le
de
cues iones
i ales,
p esen an
un
es enso
ca álogo
de
ap emian es
á
impe iosas
necesidades,
cuyo
es udio
en
sus
•·
e
laciones
con
el
po eni ,
des-
cub e
pa ·a
p e eni
las
unas
y
emedia
en
lo
posi-
ble
las
o as,
medios
posi i os
de
aphcacion
inmedia a
y
esul ado
scgu
·o,
siquie a
su
accion
baya
de
se
len a,
sua e
y
silenciosa
.
En
el
conocimien o
de
esas
necesidades
y
empleo
de
esos
medios,
c.1be
no
pequeña
pa e á
las
pe sonas
enca ·gadas
de
la
enseñanza
pública;
y
mas
de
una
ez
2
-6-
le
han
some ido
á
ues ·a
conside acion
Jos
dis
in
gui-
dos
P
o eso es
qu
e
me
han
p ecedido
en
es e
si io.
Cuando
oces
mas
au o izadas
que
la
mia
p
oclama-
on
la
necesidad
de
·obus ece~·
en
la
ins uccion
cien-
í ica
las
c eencias
eligiosas:
cuando
demos a on
que
en
la
·iple
idea
de
ciencia,
abajo
y
il' ud
se
ci l'a
y
en ueh·e
la
única
base
de
la
elicidad
pública
y p •inda:
cuando
bosqueja on
con
mano
i ·me
los
ca •ac e es
dis in i os
de
la
e dad,
su
obje o
ué
lla-
ma ·
ues ·a
a encion
sob e
algunas
pal' es
de
la
compleja
y
p o unda
sm es
is
que
a oja
de
sí
la
s -
u
acion
de
las
Sociedades
en
Eu opa
y
p ·incipalmen e
en
España.
Con
s i uido,
Ill
mo.
Seño ,
en
el
hon oso
debe
de
di
·igi
•o
s
hoy
la palab a,
me
es
o zosÓ
segui •
esa
sonda
an
dios
·amcn o
ma cada,
es
poniendo
algunas
consido acioncs
so
b c ,
Los
dcbc ·es
del
p o eso ado
españo
l
en
sus
elaciones
con
el
es ado
ac ual
de
las
ciencias
y
de
la
sociedad.''
Necia
p ·esuncion
seda
en
mi
la
de
esplica os
ó
so~
lam
en e
indica ·os
ues os
debe es
cuando
an
ele an-
es
p uebas
cncis
dadas
de
que
sabeis
cumplidos;
mi
p opósi o
es
eco da ·os
algunas
e dades,
epe idas
Ja
muchas
eces,
pe ·o
que
en
la
ac ualidad
eclaman
una
aplicacion
absolu a,
inmedia a
é
indispensable
.
Sin
duda
la
emp esa
es
supe io •
á
los
medios
con
que
cuen o
p:u·a
su
cumplido
desempeño;
y
espe o
no
me
nega eis
aho a
la
bené ola
indulgencia
que
en
o o
iempo
o o gá ais
á ,·ues o
discípulo.
Al
conside ~
la
exis encia
del
p o eso ado
pú-
-7-
b
lico,
al
examina
·
la
índole
do
es a
ins i ucion
en
si
misma,
en
sus
medios
y
en
su
in,
se
mani ies a
bajo
dos
aspec os,
con
dos
ca ac e es
an
esenciales
y
na¡•-
cados
que
no
pueden
al e a se
ni
con undi se
.
La
idea
del
P1·o cso ado
es
incomple a
cuando
solamen e
~e
e-
p esen a
como
un
medio
de
con inua
y asmi i
el
depósi o
de
conocimien os
que
poseen
las
gene
·aciones
:
noble,
ele ada
y
ecunda
es
cie amen e
ba
jo
ese
as-
pec o
la
mísion
del
magis e io,
y
de
ella
se
de ·i an
pa a
los
que
le
eje cen,
debe •cs
absolu os,
incon es-
ables,
supe io es
al
in lujo
de
iempos
y
de
localida-
des.
Conse a
el
p ecioso
legado
de
los
siglos
que
pa-
sa on
:
aumen al'lc
con
las
nue as
e dades
que
la
ob-
se acion
y
el
aciocinio
deseub ·en:
comunica le
á
la
j
u en ud
en
oda
su
pu eza
·,
ilus ando
la
in e
ligen-
cia
y
di ig
i
endo
el
co azon:
he
aqui
Jos
a ibu os i
n..:
a iables,
los
debe es
absolu os
del
P o eso ado
en
odas
épocas
y
en
odos
los
paises.
Sin
ellos
la
ense-
ñanza
es
una
ilusioo
dañosa,
y
la
ciencia
se
con ie e
pa a
los
homb es
en
la
sed
de
T;ín alo
ó
en
el
one
l
de
las
D
anaides.
Empe o
iene
ademas
el
magis e io
o o
ca ac e ;
comp ende
o a
sé ie
de
debe es
aun
mas
de
l
icados
y
di íciles,
que
si
no
es
posible
pun ualiza á p io i,
se
de e ·m
i
nan
y
modi ican
segun
las
exigencias
de
iem-
pos
y
paises
:
que
lle an
ma cado
el
sello
de
ac-
ualidad,
cons i uyendo
una
doble
demos acion
de
l
es ado
in elec ual
de
los
pueblos
y
de
la
di eccion
ace ada
ó
iciosa
que
eciben
las
doc
inas
. La i
nce-
san e
ac i idad
del
espí
i u
hu
ma
no,
el
desa
ollo
-14-
pen ina,
de
esa
al a
de
p epa acion
en
la
gene
a
~
lidad
es
un
mal
de
que
se
halla
p o undamen e
e-
sen ido
el
es ado
de
la
s
ciencias
en
España.
Nue as
ins i uciones,
nue as
n
ecesidades
y
cos umb es,
el
pe iodi
smo,
la
no ela,
el
ea o, l
os
iages,
la
pas-
mosa
apid
ez
en
las
comunicaciones
son
o 1·os
an os
e
hí
culos,
á
cua
l
mas
e icaces,
de
los
conocimien os,
y h
acen
cada
día
mas
n
ecesa
1·ia
su
adqu
i
sic
ion en
cie a
es e a
.
El
o gullo
y
la
anidad
insepa ables
de
la
condicion
humana,
el
anin
de
pasa
po
sábio
si
n
igilias
y
de
os en a
1·
supe io idad
á
poca
cos a, en-
.
cuen 1·an
ácil
y
cómoda
sa is accion
u ilizando
esos
medios
con
los
cuales
se
conquis an
aplausos,
se
po-
pu
l
a¡•i: .an
nomb es
y
se
imp1
·o
i
sa
n
epu acion
es
.
No
se ia
el
mal
an
g1·a e
s1
se
sus
·
age an
á
su
pe ni-
cioso
in lujo
las
pe sonas
que
se
d
ed
ican
á
los
es u-
dios
cien í icos
undando
su
eo eni
en
ellos;
pe
o,
es
o1·zoso
deci lo,
la
supel' lcialidad
que
es
uno
de
los
ca ac e es
de
la
época
in ade
Yelozmen e
el
ánimo
de
la
ju en ud
y
am
enaza
bo1'1'a
el
an iguo
a o ismo
pa a
deci nos
: ,
.41·s
b1·e
is, i a
longa
."
No
es
necesa
io,
Illm
o. Seño ,
de ene se
en
la
demos l·acion
de
un
h
echo
dominan e
que
se
combina
en
odo
lo ela
i o
á
las
ciencias
y
del
que
no
pue-
den
menos
de
lamen a¡·se
la
s
pe sonas
sensa as
.
Como
si
el
homb1·e
de
hoy
ue a
supe io
en
acul ades
al
homb e
de o
os
i
empos,
como
si
la
na u aleza
hu-
)
)ie
l·a
in e ido
sus
leyes
adelan ando
las
épocas
de
la
,·ida,
no
es
ya
un
e
nóm
e
no
la
apa ie
i
on
de
sáb
io
s
})l'Ccoces
que,
con
csca
l'DIO
de
la
e dade a
ci
encia,
~1o-
abo dan
audaces
las
cues iones
mas
espinosas
y
deci·
deo
magis ·almen e
un
p oblema
ilosó ico,
con
an a
acilidad
como
una
con o e sia
eligiosa,
ju ídica
ó
li e a ia.
Siemp e
pa ida ios
de
lo
nue o
in en :m
a asalla
las
cienc
ias
al
dominio
de
la
moda
y
no
ll·
ubean
en
idiculiza
los
es udios
sólidos
y
p o undos
po que
no
ac e an
á
comp ende
el
obje o
con
que
se
emplean
l:wgos
años
en
el
cul i o
de
un
so
lo
amo
del
sabe ·
humano.
Es
indispensable
que
así
suceda
cuando
emos
que
se
desecha
po
incómodo
y
pesado
el
análisis
didác ico,
eemplazándole
con
la
esagc ada
sín esis
de
los
manuales
y
dicciona ·ios
po á iles:
cuando
la
ciencia
se
hace
consis
i
en
palab ·as
cuya
exube ·anCla
ocu
l
e
el
acío
de
ideas;
y
cuando
la
im
agi
na
c
ion
in
·
di idua
!,
la
p e endida
inspi ·acion
usm·pa
lo
que
solo
pe enece
á
la
azon
y á
la
espc icncia.
El
egemplo
de
Zcuxis
y
la
abeja
de
l
sóc ·a es
son
pa ·a
n
oso
·os
modelos
desau o izados
:
nos
complace
mas
imi a el
Yeleidoso
gi o
de
la
ma iposa,
po ·
que
nos
hace
al a
el
iempo
pa a
goza
con en ándonos
con
adqui •i
po
ia
de
pasa iempo
unas
cuan as
id
eas
gene ·ales.
¿De
donde,
sino
de
ese
ol'igen,
dima
na la a e -
sion
que
se
no a
en
la
ju en ud
háeia
el
es udio
de
algunas
ciencias
conside ándole
a igoso
é inú il?
¿Cómo
esplica émos
el
ol ido
en
que
an
cayendo
al-
gunas
ciencias
mo ales
y
la
len i ud
con
que
se
p o·
pagan
cie os
amos
de
las
na u ales ó
ísicas?
Indu·
dablemen e
po que
el
p incipio
de
au o ·idad
en
las
unas
y
el
igo ismo
de
la
demos acion
en
la
s o as,
-16-
enc
ie a
an
es echos
lími
es
el
uelo
de
la
an asía
opo
niéndo
se
á
las
anas
y
pomposas
declamaci
on
es
de
qu
e
an
suscep ibles
so
n o as
ma e ias.
En
la
edad
en
que
la
pa
sion
y
los
sen imien os
nobles
p
edominan
sob e
el
aciocinio,
la
emulac
ion
seduce,
la
gl01·
ia
li
so
n
gca
y el
cgemplo
a as a;
mas
con
a
c
ilidad
se
equ
i o
ca
la
senda
y
en onces
se
ba
s-
a•·d
cnn
odos
los
in
s
m o
s
gene osos,
pa a
co
n
e -
i se
en
amhicion
desmedida
y
en
o gulloso
egoísmo.
T
odo
lo
que
no
al
i
men a
esas
dos
pasiones
se
sac
i i
ca
:í
su
obje o
: se
desp ecia
como
ó•·mula
u ina ia la
sujecion
académica,
pa a
alcanza
po
o os
me
di
os
una
imp
o anc
ia
an icipada
que
dei ica
al
indi iduo
:í
sus
p opios
ojos
esp
l
o a
ndo
la
igno ancia
ó la c e-
dulidad
agena
.
De
es
a
mala
aíz
n
ace
ambi
en
el
dog-
ma i
smo
indi idual
qu
e
nada
espe a
y an e el
cual
nada
alen
el
p es igio
del
al
en
o,
el
mé
1·i o
de
la
YÍJ' ud,
ni
la
au o idad
de
la
expe ienCia
.
V
oso •·os,
dignos
maes os,
ha
beis
enido
epeli-
das
ocasiones
de
obse a•·
el
deplo able
es J·a ío
á que
condu e
el
a an
de
apa en a
es cns
ion
de
conoc
imi
en-
os
sin
cu
ida
de su
so
lid
ez, y
de
¡
•ed
uci los
á p in-
cipios
gene
al
es
aun
en l
as
ma
e
ias
mas
de
li
ca
das
y
p•
·o undas
.
Habeis
is o
nu
es
ll·
a li e a u a
que
en
su
egene acion
pa•·ecia,
segun
la b illan e
esp esion
de
uno
de
sus
co•·i eos,
una
bella
na,,e
dispues a
:í
em-
p cn1le ·
un
dila ado
iage;
y
la
eis
aho a
sin
pilo o,
al a
de
ipulacion
y
endida
en
la
playa
como
buque
ahan lonado
.
Ha
beis
i
s o
mns
de
una
ez
e
·íg
i•·
sc
<'
11
l
eg
is
lado
es
los
que
debie1·a
n
come
nza
siendo
l
cg
ul
e-
-'17-
yos,
y
enmenda
ah•o idos
la
ob a
de
la
c1·eacion
los
que
desconocen
el
insec o
quo
co e á
sus
plan as.
ll
abeis
is o
malog1·adas
elices
disposiciones
y
agos-
adas
en
lo
plan as
que
p ome ían
colmado
1·u o.
Empe1·o,
.
·
wde
ó
emp ano
la
ciencia
oma
des-
ag a io
de
los
que
la
a an
como
Yil
me cancía;
la
sup01• icialidad
su e
humillaciones
y
la
1·i olidad
cas-
igos;
po que
se
an icipa
la
dec epi ud
in elec ual, ó
po que
llega
la
p ueba i esis ible
de
los
negocios
í duos,
de
las
aplicaciones
p1·:íc icas
que
no
se
e-
suel en
con
palab as
ni
se
e i an
con
discu sos.
Y
en onces
se
alza
la
supe icie
pa•·a
descub i
el
acío;
y
el
apa a o
de
cienc
ia
semejan e
á
las
combinaciones
óp icas
se
des anece
al
oca le
sin
deja
o os
es i-
gios
que
punzan es
ecue dos
y
ama gos
desengaños.
El
ca áclcl'
y
endencias
de
nues a
soc
i
edad
e-
lejan
ie
l
men e
el
es ado
de
la ins uccion,
del
que
son
á
la
ez
causa
y
e ec o.
D
ebil
i adas
las
c•·eencias,
a enuado
el
p incipio
de
au o idad y
las imados
odos
los
íncul
os,
acilamos
en e
las
l'eminiscencias
de
lo
pasado,
los
a ac i os
del
p esen e
y
las
complicacio-
nes
del
po eni ':
nues a
ma cha
es
incie a
po que
deseamos
ele a nos
al
ni el
de
o os
pueblos
sin
ijm·-
nos
en
la
eleccion
de
los
medios:
el
esplendo
de
la
ci ilizacion
nos
deslumb a,
la
no edad
nos
ascina:
abandonamos
lo
sólido
po
lo
b illan e,
la
segu idad
po1
•
la
p on i ud,
siendo
los
goces
ma e iales
nues a
aspi1·acion
mas
di1·ec a
y
conocida.
No
se é
yo
quien
se
a e a
á
pone
en
duda
los
g andes
adelan os
del
siglo
en
que
i imos:
llamado
- 1
8-
cs e
á
ealiza
en
odas
sus
consec
uencias
los
descu~
b imien os
del
que
le
p
ecedió,
las
ha
lle ado
has a
un
es emo
abuloso.
Ha
a ancado
ambien
á
la
na
-
m
·alcza
nue
os
sec e os
de
u ilidad
incalculable
en
sus
aplicaciones;
pe o
en e
esos
í
u
los
p
osi i os
de
glo ia,
acoge
bajo
el
man o
de
la
ci il
izaei
on
es añas
y
a ales
u opías,
alhagücñas
p
a adojas
,
nue as
en
la
o ma,
condenadas
hace
ya
siglos
po
el
se e
o
i-
bun
al
de
la
cspca·
¡
encia
. L
os
ápidos
p
og esos
hácia
el bienes a
ma e ial
han
l'aido
consigo
p oblem
as
a o ,·ado es,
au i csis
iolen as
de
luj
o y
de
mi
se
ia,
el
e cienc
ia
y
de
!)mba·u
ec
imi
e
n
o,
de
dep a acion
mo-
al y
degene ·acion
í
si
ca
.
La
supedicial
idad
en
l
as
id
eas
y
la
i olid
ad
en l
as
cos umb es
conducen
de
h
ec
ho
á
la
p1•o
ocac
ion
de
esos
·con as es,
po que
impid
en
conocel'ios
y des uyen
los
medios
de
p c e-
nÍI·los.
O
·
a
cmanac
ion na u al de
la
supedlcialidad
es
el
mons uoso
engcnd
·
o
del
escep icismo
.
No
el
escep-
icismo
de
l
os
an iguos
ilóso os
que
ll
e aba
unida
la
e u acion
á su base,
sino
el
escep
i
cismo
p ác
i
co
,
esa
indi e encia
glacia
l,
esa
duda
mo í e a
peo
mil
e-
ces
que
la
negacion,
impo en e
pa a
c ·ea ,
e icaz
pa1·a
des ui ,
enemiga
i econciliable
de
odo
lo
jus o,
de
odo
lo
bueno,
de
odo
lo
bello.
P
o
una
g ada ion
lógica
en
las
ideas
la
indi e encia
p •oduce
el
deísmo
ó
el
a eísmo
en
eligion,
es ablece
la
mo al
del indi i-
dualísmo,
sanciona
el
acionalísmo
en
iloso ía,
ea-
sume
el
de echo
en
la
u ilidad
de
l
yo,
es
pan eís a
ó
ma e ialis a
en
ciencias
na u ales;
acep ándolo
y des-
-19-
PI'CCÍ;indolo
odo
se
bu la de
cuan o
supone
l·abajo,
abnegacion
ó i ud.
Pa1·ecidas
;i
una
in eccion
a mos é ica
la
supe i-
cialidad
y
la
indi e encia,
emponzoñan
odo
lo
que
se
halla
á
su
alcance
y
espa1·cen
po
do
qU1e1·a
el
ma•·asmo
p•·ccu•·so
de
la
mue1· e.
i'io
les
pidais
he-
oísmo
•eligioso,
inspll'acion
li e a ia,
c eaciones
a -
ís icas,
c•·dade •o
amo
pá io
ni
Yi udes
sociales:
os
dai'<Ín
po
espues a
una
desdeñosa
som·isa,
ó
cuando
mas
encon a eis
mues l·as
de
una
ilanh·opía
m e esada
é
hip
óc
i a.
H
ace
mucho
iempo
se
epi o
un
clamo
gene al
con a
la
inmo alidad
pública, sin
ene ·
en
cuen a
que
la
e dad01
·a
aíz
del
cánce
es
la
inmo alidad
p i ada
.
Son
dos
u os
de
.
una
misma
pl
an a
, cuya
di e•·encia
so
lo
consis e
en
la
al u a; po que la pu eza
in achahle
de
la
ida
pública
jamás
se
a
i
ene
con
el
''ic
io
dis azado;
y
si
la
disolucion
en
el
indi,·iduo
ó
en
la
amilia
ll
ega
á
mina•·
los
cimien os
de
la
socie
-
dad,
enseño eándose
de
odas
las
clases
y ge a quías;
ambi
en
la
inmo•·alidad
en
los
ca gos
J
en
las p o-
es
i
oncs
6
en
las
elaciones
ci i
les,
ausiliada
con
la
au o idad
del
cgemplo
acaba
po
co ompe ·
las
cos-
umb
es
en
odas
la
s
ca ego ías
sociales
.
La
una
p
o-
cede
del
ondo
y
ll
ega
á
la
supe icie
:
la
o a ob a
en
sen ido
in e so.
No
es
posible
ene •
c eencias
ni
ab iga
con ic-
ciones
en
ma e •ias
que
solo
se
comp enden
insus-
anCia
l y lig
e amen e
: ob a
con
p incipios
ijos
ó
mó iles
cie os
cuando
al an
c eencias
se ia un e-
--
'
-20-
nómeno
inesplicahle.
Es as
dos
b e es
e lexiones
o •e-
ccn
la
cla e
de
las
apos asías
ye gonzosas,
de
las
decepciones
inespe adas
y
de
la
Ye•·sa ilidad,
no
an
a
•·a
como
debic •a
se lo,
en
los
ca gos,
p o esiones
y
negocios
que
ienen
elacion
con
el
es udio
de
las
ciencias.
En
ol
homb e
sólidamen e
ilus ado, la
mo~
alidad
p•·o csional,
cien í ica
ó
pública
iene
po '
un-
damen o
p incipiOs
absolu os
que
no
ceden
al in e és
ni
se
amoldan
á
la
con eniencia
.
Acaso,
Illmo.
Seño ,
he
moles ado
ues a a en-
cion
boSC(IICjando
un
cuad o
nada
lisonge o;
acaso
pa-
ozcan
exage
•·ada
s
mis
obse aciones;
pe o
se
l·
a a
de
l
p o cso•·ado,
se
W la
de
uno
de
los
mas
ca os
in e eses,
del
po cn
i•
•
de
nues 1•os
hijos
amenazado
só•·iamcn e
po
el
espil·i n
de
•·i olidad
que
odo
lo
in ade,
y
es
ne
cesa
io
sondea
• la
llaga
pa a
p o-
CUI'UJ'
el
emedio.
T1·('s
indicaciones
capi ales
easumen
el
conjun o
ele
debe es
que
al
p•
·o eso•·ado
seña
la
nues a si ua-
eion
p esen e:
comba í•·
bajo
odos
sus
aspec os
la
supe icialidad
en
los
es udi
os;
lucha
sin
descanso
con a
el
escep icismo
que
es
su
inmedia a
conse-
cuencia
:
opone•·
un
dique
á
la
mmo alidád
que
es
su
esul ado
p ác ico.
Adecuados
y
e icaces
son
los
ecu sos
que
el
p o-
eso ado
puede
pone
en
juego, sin
necesidad
de
aco -
a •
los
Yuelos
d
el
alen o,
de
es ingui
los
des ellos
del
genio,
ni
de
hace
mas
á ida
y
pen<!sa
la
a1•ea
del
es udio.
El
p o eso ado
es
quien
únicamen e
puede
ilus ·a á
la
ju,•enll d
sob e su
.,:e dade a
o-
-21-
cacion
al
es udio,
acos umb <índola
desde
sus
mas
ie nos
años
<Í
cconoCCl'
la
inmensidad
de
la
cien
-
cia
y
la
pcc
¡
ueiiez
del
homb1·e;
inspi a le
ideas
exac-
as
sob1·e
la
di e sa
u ilidad
de
los
es udios, y
mode a!'
su
impaciencia,
ó
con l·a ia
su
apaha
man-
eniendo
Yi os
los
es ímulos
de
hono1·,
Yi ud, la-
bo iosiclad
y
subo dinacion.
Todos
los
días
de
la
ida
académica
son
o¡>01' unos
pa a
p e eni
á
los
jó ·enes
con a
la
supcl'llcialidad
some iéndolos
á p uebas in-
sensibles,
ob
l
ig:lndo
l
os
:
dis ingui
lo
necesa io
y
lo
ú il,
la
solidéz
y
el
ado ·no,
animándolos
con
la
a¡wobacion
que
no
ensa
lza,
COl'
igiéndolos
con
la
censu a que
no
dcsa
ni m a.
No
se
os
oc
ul
an,
il
us l·es
p
o eso es,
odos
esos
debe
es
de
ucs
ll
'O
no
bl
e m
ini
s e
i
o,
pues
que
en
mas
de
una
ocasio
n c •
íli
ca
l
os
h
abe
1s
cumplido
.
A o -
un
auamcnle
la
ju en
ud
que
n
os
odea
busca
un
apoyo
que
la
de enga
al
bo1·do
del
p ecipicio;
y aun
no
ha
desapa ecido
el
l'Ccue¡•do
de
que
en
España
b1·illó
la
ciencia
de
~ elcho1·
Cano
y
G1·ego io
L
opez,
la
inspi1•acion
de
E cilla
y
Ce Yanlcs,
el
genio
de
ll
e•- e¡•a
y
~hll'lllo,
y
la
cons ancia
in es igado1·a
de
Elc: llo,
Jo ge
Juan y
Ulloa.
Ap o echemos
los
mo
-
men os
po1'que
mañana
quizá
se ia a de:
ija
la
is a
en
el
¡>OI' 'Cni •,
imi emos
al
pilo o
que
nayega
en e
escollos
in cn·ogando
<Í
las
es ellas y escu-
chando
el
soplo
de
los
ien os
has a
di isa•·
la
de-
seada
o ·i la:
y
aspi emos
á que
la
pos e idad
nos
juzgue
con
e~ a
scu encia
. ,Como
p o eso es
se
es o ·-
:'-3 on
pa a
lo ma •
S<íbios,
como
españoles
buen<5s
-22-
iudadanos,
como
homb es
miemb os
ú iles
á sus
~cmcjan
l
cs
.
"
Y
oso l·os
jó enes
alumnos
en
quienes
se
ci 1·an
las
cspc am.as
de
las
amihas
y
de
la
pa ia,
conse ad
pu as
uesl ·as
nobles
aspi ac
i
ones
y
ap ended
á
co-
nocCI·
el
•·icsgo
pa a
c i m·le
.
Acaso
el
po eni •
os
deja
islumb a
en ·e
sus
somb as
dias
mas
se enos
que
los
de
ucsli'Os
pad1•cs
:
no
e ai'Cieis
su
llegada.
~o
dcsmayeis
an e
las
di icul ades
ni
os
dejeis
o us-
ca
po"
una
amhicion
p ema u a
: á
la
•·i,·ola
supe -
icialidad
que
amena1.a
con undi
lo
odo,
oponed
la
aplicacion
cons a
n
e y e
l
ex
i a,
la
docilidad
y la
1 i ud, y
aco•·daos
si
emp
e
de
que
sm
es a
úl ima
el
alen o
y
la
ciencia
no
son
mas
que
anidad
y
mise ia.-lh;
nicno.
.•
..
:
. ·
..
..