Papeletas sobre arte mudéjar castellano: la iglesia de la Lugareja en Arévalo
Full text
PAPELETAS
SOBRE
ARTE
MUDÉJAR
CASTELLANO
LA
IGLESIA
DE
LA
LUGAREJA
EN
ARÉVALO
Las
lige as
no as
que
has a
aho a
se
han
enido
publicando
sob e
a le
mudeja
cas ellano,
no
podían
deja
en
silencio
an
in e e
san e
iglesia,
aunque
el
p esen e
a ículo
quede
educido
a
una
ápida
eseña
desc ip i a.
Conocido
de
odos
es
el
in e és
de
la
Luga eja
y
sabida
ambién
la
pe ección
con
que
se
edi icó,
consiguiéndose
una
ob a
cuyo
es udio
es
acili ado
po
la
ca encia
casi
o al
de
los
adi amen os
y
modi icaciones
que
gene almen e
suelen
dis aza
el
aspec o
p imi i o
de
es os
monumen os.
Se
alza
la
pequeña,
pe o
he mosa
iglesia,
a
co a
dis ancia
de
A é alo,
sob e
una
al u a
desp o is a
de
ege ación
que
ocul e
su
is a,
i guiéndose
sola,
únicamen e
en uel a
po
los
ecios
ai es
del
luga
(Lámina
I).
Al
en a
po
p ime a
ez
en
ella
choca
el
con as e
exis en e
en e
su
escasa
p o undidad
y
el
mayo
desa ollo
de
su
anchu a
y
al u a,
pa icula idad
que
cla amen e
se
pone
en
e idencia
en
el
plano
que
publicamos
(Fig.
1.'').
Es o
y
cie os
de alles
de
la
achada,
así
como
el
esul ado
de
lige as
exca aciones,
que
se
hicie on
el
día
de
nues a
isi a,
a ianzan
en
la
c eencia
de
que
la
Luga eja
no
sea
más
que
una
pa e
de
lo
que
hubie a
sido
de
ealiza se
ín eg amen e
la
idea
p ime a
del
cons uc o .
Es amos,
pues,
en
p esencia
de
una
iglesia
educida
a
su
cabe
ce a
(Lámina
II),
incluyendo
el
c uce o,
cuyas
na es
no
se
llega on
nunca
a
p olonga
po
in e umpi se
an es
las
ob as,
sin
eanuda se
luego.
Hubo
p oyec o
de
na es
y
un
piime
in en o
de
cons ucción
de
las
mismas;
así
lo
demues an
los
es os
de
basamen o
encon ados
al
exca a
jun o
a
la
p olongación
de
los
mu os
que
ac ualmen e
sepa an
el
c uce o
de
l^s
na es
la e ales,
y
o os
hallados
en
la
misma
línea
a
cua o
me os
y
medio
de
la
achada.
Pe o
al
llega
a
es o
se
p escindió
de
las
na es
planeadas.
El
da
po
e minada
en
í X)
PAPELETAS
SOBRE
ARTE
MUDÉJAR
CASTELLANO
esle
pun o
la
cons ucción,
hizo
necesa io
el
e o za
es a
cabece a,
que
la
modi icación
dejaba
sin
el
apoyo
su icien e.
Es
así,
que
el
ano
cobijado
po
el
g" an
a co
pe piaño
de
en ada
al
c uce o
(Láminas
III
y
IV)
se
ce ó
po
medio
de
o os
a cos
que
disminuyen
conside ablemen e
la
luz
del
p imi i o,
a cos
és os
que
pueden
pensa se
casi
con empo áneos
a
lo
iejo
po
su
apun amien o
y
las
moldu as
de
sus
a anques.
Hecho
es o,
se
ellenó
el
espacio
en e
el
p imi i o
a co
de
boca
y
es os
úl imos
po
hiladas
de
lad illo
y
c uzado
po
una
especie
de
din el
o mado
po
una
zona
de
esqui-
nillas
y
o a
supe io
de
lad illos
a
sa dinel.
La
luz
de
es e
hueco
se
cega ía
de ini i amen e
más
a de
con
un
mampues o
y
lad illaje,
cuya
mayo
mode nidad
se
no a
cla amen e
has a
en
las
o og a ías,
en
el
que
se
p ac ica on
la
ac ual
pue a
y
la
en ana
que
da
luz
a
la
ibuna.
O o
an o
ocu i ía
en
cuan o
a
los
anos
de
las
na es
la e ales,
pe o
aquí
sin
más
necesidad
que
el
elleno
pu o
y
simple
de
los
huecos
p ime os.
Indicio
de
odo
es o
es
ambién
el
e se
a
cada
lado
del
cue po
cen al
de
la
achada,
la
in e upción
de
los
mu os
que
pone
al
descubie o
el
ma e ial
en
ellos
empleado,
pe o
pe ec amen e
ema ado
con
lad illos.
En
el
in e io
enemos
es
ábsides
o neados
y
ulí aseniici cu-
la es,
con
una
se ie
de
en anas
de
medio
pun o
sob e
impos a
de
esquinillas
a
media
al u a,
en anas
que
hubie on
de
se
es
en
el
ábside
cen al,
y
de
las
que
sólo
quedan
dos
(las
la e ales),
no
exis iendo
ac ualmen e
más
que
una
en
el
eje
de
cada
ábside
meno .
Que
no
hubo
más
anos
en
los
ábsides
pequeños
lo
demues a
el
que
no
se
co espondan
las
a que ías
la e ales
in e nas
con
jas
del
ex e io .
Se
cub en
es os
ábsides,
así
como
el
cen al,
po
medio
de
casque es
de
ho no
apeados
sob e
impos a
de
esquinillas
(Lámina
V)
e
in eslando
en
a cos
de
boca
apun ados,
muy
al o
y
de
doble
osca
el
del
c uce o,
y
más
bajos,
de
un
solo
esal o,
los
de
las
na es
la e ales.
En.
los
o os
es
lados
del
c uce o
se
epi en
es os
g andes
a cos
de
doble
gua nición
que
a ancan
de
una
impos a
de
lad illos
en
nacela
y
cuyos
apoyos
son
apilas ados
(Fig-
2.®)
desp o is os
de
capi el
y
que
esponden
a
su
anillo
doble.
Es os
apoyos
quedan
o os
en
es
de
las
esquinas
a
cie a
al u a
po
deja
si io
a
una
ibuna
a
los
pies
de
la
iglesia
y
a
un
e ablo
en
el
lado
del
E angelio,
cosa
que
no
se
ha ía
sino
pos e io men e
a
la
cons ucción
p imi i a.
Encima
de
los
cua o
a cos
del
c uce o
exis e,
sob e
pechinas
"LA
IGLESIA
DE
LA
LUGAREJA
EN
ARÉVALO
91
I
!
<
<
üi
cñ
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o
CJ
«a
sa
w
o
03
•OC
s
o
u
T3
C
03
S
S
2
k:
"
i'.
92
PAPELETAS
sob e
ARTE
MUDÉJAR
CASTELLANO
CCCCCCCCCCCCQC
Fio.
2.''
—Ángulo
del
C uce o.
(G á ico
del
S.
E.
A.
A.).
LA
IGLESIA
DE
LA
LUGAREJA
EN
ARÉVALO
93
enma cadas
de
enlucido,
un
ambo
cilind ico,
po
el
que
co e
una
se ie
de
a que ías
ciegas
de
dos
oscas,
de
las
que
la
in e na
iene
ema ada
su
a is a
po
un
co e
cónca o.
El
en e
de
las
pilas as
de
sepa ación
de
es as
a que ías
lle a
capi eles
de
pied a
caliza
al
pa e
ce ,
o
acaso
de
yeso
con
una
deco ación
de
osá-
ceas.
Po
in,
sob e
es e
ambo
se
ele a
una
cúpula,
de
la
que
no
podemos
deci
si
es
o
no
apun ada
po
la
obscu idad
de
es a
pa e,
muy
al a.
(Lámina
VI).
De
cada
lado
de
es e
c uce o
cuad ángula ,
las
na es
la e ales
es án
sepa adas
del
hemiciclo
po
un
a co
apun ado,
de
un
solo
anillo
y
del
que
a anca
un
p ime
amo
de
na e
cubie o
con
bó eda
de
cañón
apun ado,
apeada
sob e
una
moldu a
de
esqui-
nillas,
como
los
casque
es
de
los
ábsides.
Sigue
a
es e
amo
de
cañón
o o
con
bó eda
de
a is
a,
y
si e
de
sepa ación
en e
ambos
un
pe pia io
apun ado
y
doblado,
que
descansa
sob e
episas
moldu adas
en
cua o
zonas,
de
lad illo,
en
nacela,
sepa adas
po
doble
hilada
de
lad illos
ho izon ales
(Fig.
3.").
Los
a cos
del
in e io
de
es a
iglesia
es án
cons uidos
con
g an
lad illo
de
ein a
y
h'cs
cen íme os
po
ein e,
cuyas
hiladas
es án
Fig,
3.«-A anque
del
a co
o al
de
un
ábside.
(G áíipo
del
S.
E.
A.
A.).
94
PAPELETAS
SílBRE
ARTE
MUDEJAR
CASTELLANO
sepa adas
po
un
espeso
endel
de
mo e o
moldu ado
en
a is a
angula
y
log ándose
de
es a
mane a
un
no able
e ec o
de
cla o
obscu o.
Todo
lo
demás
es
de
lad illo,
menos
los
capi eles
de
la
cúpula,
y
de
mala
manipos e ía
el
elleno
de
los
mu os.
De
la
pa e
ex e io
quedó
ya
desc i a,
casi
comple amen e,
la
achada
al
habla
del
p oceso
de
sus
ob as.
Unicamen e
nos
queda
po
añadi
lo
que
se
e ie e
a
su
pa le
supe io ,
que
es
muy
ele ada
sob e
lo
demás,
pues
uno
de
los
haces
del
g an
o eón,
bajo
el
cual
se
cobija
la
cúpula
del
c uce o,
se
le an a
a
plomo
de
lo
que
ue
o al
de
occiden e
y
hoy
es
has ial
de
la
iglesia.
Es
es e
o eón
un
g an
dado,
cuyas
ca as
es án
animadas
po
una
se ie
de
seis
a que ías
ciegas
de
medio
pun o
y
dos
esal os,
y
una
sép ima
cen al,
o mada
po
o as
dos
a que ías,
una
como
as
cola e ales,
pe o
alojando
den o
a
o a
más
pequeña,
pe o ada,
ambién
de
dos
esal os,
aunque
uno
de
ellos
con
co e
cónca o
en
su
a is a.
Es a
a que ía
co e
en e
dos
zonas
de
esquinillas
in e um
pidas
en
los
ángulos
del
o eón,
y
po
encima
de
la
más
al a,
y
sepa ada
de
és a
po
dos
hiladas,
una
ancha
moldu a
de
alón,
olada,
o mada
po
lad illos
e icales
y
con
excelen e
pe il.
Todo
ello
es á
ema ado
po
o as
cua o
hiladas
ho izon ales,
sob e
las
que
descansa
una
echumb e
a
cua o
e ien es.
Hemos
in en ado
una
ep oducción
(Fig*
haces
de
es e
cue po,
lle ados
a
ello
po
la
sencillez
y
elegancia
de
es a
deco ación,
an
hábilmen e
log ada
con
ma e ial
an
pob e.
La
pa e
ex e io
del
mu o
de
la
na e
del
E angelio
lle a
es
a que ías
ciegas
de
doble
esal o
y
a cos
de
medio
pun o,
a que ías
muy
al as
y
angos as,
que
llegan
has a
un
iso
de
esquinillas,
más
allá
del
cual
se
pie de
lo
que
hubo
de
sus en a
la
echumb e
de
es a
pa e,
pe o
que
es a ía
deco ada
de
la
misma
mane a
que
la
pa e
al a
del
o eón,
ya
que
se
encuen a
ambién
la
misma
o ganización
en
los
ábsides.
Es e
mu o
es
lige amen e
más
al o
que
los
ábsides
meno es
y
más
bajo
que
el
mayo .
(Lámina
II)-
Exíe io men e
los
ábsides
son
exac amen e
iguales
en
cuan o
a
su
disposición
y
o namen ación;
únicamen e
se
dis ingue
el
cen al
de
los
demás
po
su
mayo
al u a
y
po
el
núme o
de
a que ías,
pues
lle a
sie e
y
sólo
cua o
los
pequeños.
Se
conse an
ín eg os
los
ábsides
cen al
y
de
la
na e
del
E angelio,
pues
el
o o
lle a
en
su
pa e
más
al a
un
p e il
de
lad illo
más
mode no
que
odea
a
una
especie
de
e aza
que
ecibe
acceso
po
la
escale a
de
la
o e,
y
se
halla
emplazada
sob e
el
asdós
de
la
cubie a
•absidal.
Las
a que-
ilH
i
ím
m
m
m
B
SU =>/OT.
Fio.
4
"-Ex e io
del
ciiiibo io.
Una
de
sus
ca as.
(G á ico
del
S.
E.
A.
A,).
k
■
o
>
X
n
<
>
o
PAPELETAS
SOBRE
ARTE
MUUÉJAR
CASTELLANO
ías
de
los
ábsides,
como
las
del
ío cón,
son
de
dos
esallos
y
de
a cos
de
medio
pun o,
y
encima
de
ellas
co e
el
ya
desc i o
mo i o
de
deco ación
(Fig".
5.®).
Pío.
S.''
-Co nisa
de
un
ábside.
(G á ico
del
S.
E.
A.
A.).
Es
so p enden e
el
e ec o
de
al u a
que
dan
a
odo
el
conjun o
es as
a que ías
al as
y
es echas
scg uidas
po
las
del
o eón,
log ando
de
es a
mane a
el
monumen o
no able
esbel ez.
Todo
el
edi icio,
po
su
pa e
ex e io ,
descansa
sob e
un
podio
de
mampos e ía,
cuya
pa e
medial
se
in e umpe
po
dos
hiladas
ho izon ales
de
lad illos.
De
mampues o
ambién,
pe o
és e
peo ,
y
LA
IGLESIA
DE
LA
LUQAREJA
EN
ARÉVALO
97
al e nando
con
zonas
de
a ias
hiladas
de
lad illo,
es
el
elleno
de
las
a que ías.
La
pa e
ex e na
del
mu o
de
la
na e
de
la
Epís ola
es á
ocul a
po
un
pesado
macizo
que
cobija
la
escale a,
a
la
que
se
iene
en ada
po
el
in e io
de
la
na e
co espondien e.
De
las
luces
de
los
ábsides,
ya
hemos
dicho
que
quedan
ac ual
men e
dos
en
el
cen al
y
uno
en
el
eje
de
uno
de
los
la e ales.
Pe o
es os
anos
se
han
ho adado
sin
espe a
los
an iguos.
Son
aho a
ec angula es
y
abocinados,
pe o
de
mucha
más
luz
que
los
p imi
i os,
los
cuales
po
su
pa e
ex e na
apa ecen,
según
es os,
sob e
odo
muy
cla os
en
el
ábside
de
la
Epís ola.
Es as
en anas
se
educían
a
una
simple
sae e a
al a,
es echísima,
con
a co
de
medio
pun o
y
gua nición
con
co e
cónca o.
Po
el
in e io
se
abocina ía
has a
da
a
los
a cos
más
amplio
desa ollo
que
se
no a
aún.
pe o
que
se
ellena on
pa a
después
p ac ica
las
eas
en anas
ac uales.
*
♦
*
Tal es
la
iglesia
de
la
Luga cja,
único
es o
conse ado
del
monas e io
undado
en
la
p ime a
mi ad
del
siglo
xiu
po
los
he ma
nos
Román
y,
Gómez,
de
que
nos
habla
V.
Lampé ez
en
su
ob a
«His o ia
de
la
A qui ec u a
C is iana
Española»
(Tomo
II,
pág.
596).
Insis amos
po
úl ima
ez
sob e
c!
alo
de
es a
joya
de
nues o
a le
mudéja
cas ellano,
indiscu ible
po
odos
concep os,
pe o
sob e
saliendo
muy
especialmen e
po
el
pu o
sabo
cas ellano,
que
la
dis
ingue
de
las
demás
cons ucciones
de
es e
gene o.
Jaime
Supio ,
'Til
'yi.
■
,
1