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La Universidad de Valladolid y la expansión universitaria : discurso de apertura del curso 1975-76 / Fidel Mato Vázquez

Mato Vázquez, Fidel

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UNIVERSIDAD DE VALLADOLID FIDEL MATO VAZQUEZ CATEDRATICO DE QUIMICA TECNICA LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID Y LA EXPANSION UNIVERSITARIA DISCURSO DE APERTURA DEL CURSO 1975 - 76 VALLADOLID 1975 LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID Y LA EXP ANSI ON UNIVERSITARIA <DISCURSO DE APERTURA DEL CURSO 1975 • 76) . BiCe D~sc.Ape .UVA 75/76 llllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllll/llllllll/lllll/111 5>0 o o o 4 o 7 o 8 9 UNIVERSIDAD DE VALLADOLID ¡{?, .!1 ~.!6 FIDEL MATO VAZQUEZ CATEDRATICO DE QUIMICA TECNICA LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID Y LA EXPANSION UNIVERSITARIA DISCURSO DE APERTURA DEL CURSO 1975 - 76 ) "''./ e, VALLADOLID 1975 " , Depósi o Legal: VA. !U2- 1975 Talla es lpog ó 1cos de la Edi o ial SEVER-CUESTA. P ado, 10 y 12- Valladolid, 1975 In dice Págs. INTRODUCCIÓN • • . . . • . . . . . . • • . . • • . . • • • • • . • • . • . • • • • . • • • • • . • . . . • • • . • • • . . • . • . • • . • 7 RECUERDO HISTÓRICO •..•••. ·•·•· ...•....•.. ···•· .••. ··••· ·•••· ... . .•. .••.. 9 Nacimien o y ocaso de la Uni e sidad de Palencia . . . . . . . . . . . . . . . 9 O ígenes de la Uni e sidad de Valladolid . .... ..... ... . ... . .. . ... 12 LA ACTUAL EXPANSIÓN UNIVERSITARIA • . . . . . . . • • . . . • . . . . . . . • • . . . . . . . . .. 17 SEGUNDO CICLO UNIVERSITARIO Y ESPECIALIZACIÓN 21 TERCER CICLO UNIVERSITARIO .. . ..•. ..•. •.•.••. ..•..•••.. .•. . ... . ... . .•. .. 25 Fo mación de pe sonal in es igado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25 Docencia en el e ce ciclo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . 29 LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID ANTE LA EXPANSIÓN UNIVERSI- TARIA 33 C eación de las Uni e sidades de Bilbao y San ande . . . . . . . . . . . . 34 Enseñanzas écnicas y uni e si a ias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35 In eg ación de las enseñanzas écnicas en la Uni e sidad . . . . . . 37 Escuelas écnicas supe io es en la Uni e sidad de Valladolid . . . 38 In oducción Gon o me al u no eglamen a iamen e es ablecido pa a la ac- uación del p o eso ado en es e solemne ac o, me co esponde hoy el hono de p onuncia el Discu so inaugu al del cu so académico 1975-76. La elección de la ma e ia a desa olla an e un audi o io, nece- sa iamen e he e ogéneo, como es el que asis e a es e impo an e ac o, p esen a indudables di icul ades si se p e ende que pueda in e esa po igual a claus ales, escola es y ep esen aciones. Pues o que obje o de in e és común a odos noso os es, sin duda, cuan o se elaciona con la ins i ución uni e si a ia, hemos de- cidido, después de conside a di e en es opciones, p esen a algunas e lexiones sob e la p oblemá ica de la expansión uni e si a ia, an o a ni el global del país como del más especí ico de nues a Uni- e sidad. Además de la p eocupación que odo p o eso sien e po la expansión uni e si a ia, no cabe duda que a la ho a de esc ibi es as páginas han in luido en nues o ánimo dos hechos conc e os: se i ula de una disciplina que se impa e ambién en escuelas écnicas supe io es y habe i ido en los úl imos años la expe iencia di ec a de la pues a en ma cha de dos cen os docen es de nue a c eación en la Uni e sidad de Valladolid. -7- Recue do his ó ico NACIMIENTO Y OCASO DE LA UNIVERSIDAD DE PALENCIA El ey Al onso VIII, a ins ancias del obispo palen ino D. Tello Téllez de Meneses, que había acompañado al mona ca en la céleb e ba alla de las Na as de Tolosa, c eó hacia el año 1212 un Es udio gene al en Palencia, al como lo e ie e el a zobispo D. Rod igo Jiménez de Rada 1, quien a i ma «el Rey D. Al onso VIII con ocó sabios de F ancia e I alia pa a que no al asen en sus einos ense- ñanzas de sabidu ía, y puso en Palencia maes os de odas las acul- ades»; ambién lo hace cons a D. Lucas de Tuy 2, que dice: «Llamó D. Al onso maes os de Teología y o as a es libe ales y es ableció escuelas en Palencia, a ins ancias del e e endísimo y no- bilísimo D. T ello, obispo de aquella ciudad». No se sabe oon que bienes do a ía el ey al Es udio gene al de Palencia, pe o es lógico pensa que hubiese concedido pa a es e in las e cias eales de las iglesias de la diócesis, ya que, de acue do con las cos umb es de la época, e an p ecisamen e es os bienes, em- po almen e cedidos po el papado, los medios económicos más ácil- men e disponibles po pa e de los eyes. El esplendo de la Uni e sidad palen ina du a, po desg acia, bien poco, pues Al onso VIII mue e en 1214 y el Rey niño D. En- ique queda bajo la u ela del ambicioso D. Al a o de La a, que sigue una desas osa polí ica de gdbie no, se apode a de las e cias eales y inalmen e es excomulgado po el deán de Toledo, ac uando como ica io del a zobispo D. Rod igo. Pa a complica más las cosas, 1 De ebus Hisp. Lib. VII, cap. XXXIV. 2 Hispania illus a a, . IV. -9- sob e iene la mue e p ema u a del Rey niño D. En ique que da luga a un pe íodo de ines abilidad polí ica e impo an es cambios que an a culmina con el ad enimien o de San Fe nando al ono de Cas illa. Con es e es ado de cosas el Es udio gene al de Palencia comien- za a languidece y documen os de la época ponen cla amen e de mani ies o que la decadencia s·e inicia ya a los pocos años de su c eación. En 1228 el ca denal legado del papa G ega io IX, Juan de Abbe ille, eunió un Concilio en Valladolid, en el que, en e o os asun os, se a ó de la e i alicación del Es udio de Palencia y se oma on algunas medidas 3, más bien supe iciales, que, como e a de espe a , esul a on muy poco e icaces: no se asignan al Es u- dio en as ijas e independien es, sino que se concede a los p o eso es (clé igos en su o alidad) la au o ización pa a cob a , po un pe íodo de cinco años, las en as de sus bene icios como si uesen esiden es. Con el in de inc emen a el alumnado se concede ambién a los clé igos igno an es una licencia de es años pa a es udia g amá ica y la ín. El declina del Es udio palen ino con inúa inexo ablemen e, si bien exis ía oda ía en 124 3, echa en la que d a zobispo D. Rod igo e mina de esc ibi su ob a 4, aún cuando había su ido ya algunas in e upciones. La úl ima no icia que se iene de la Uni e sidad de Palencia co esponde al año 1244, en el que es ci ada po Vicen e Bal acense, p ime bióg a o de San o Domingo de Guzmán, quien había es udiado en las impo an es Escuelas de la Ca ed al de Pa- lencia, exis en es an es de la c eación del Es udio gene al po Al- onso VIII. Es, po an o, muy p obable que la desapa ición de la Uni e sidad de Palencia coincida con la mue e del obispo D. Tello, que se p oduce en el año 1246. No se sabe que los dos inmedia os suceso es de D. Tello en la sede episcopal de Palencia, D. Rod igo y D. Ped o, hayan hecho nada po la es au ación de la Uni e sidad. Sin emba go, el obispo D. Fe nando, que sucede a D. Ped o, emp ende inmedia amen e unas ac i as ges iones pa a es ablece el Es udio gene al y consi- gue en 1263 una Bula del Papa U bano IV po la que se concede a los maes os del Es udio de Palencia odos los p i ilegios que 3 España Sag ada, . XXXVI. 4 De ebus Hisp., lib. VII, cap. XXXIV. -10- enían los del Es udio gene al de Pa ís. Con la mue e del obispo D. Fe nando, que ocupó la sede palen ina du an e poco más de un año, se en e ó ambién es e úl imo in en o de es au a la Uni e - sidad de Palencia. Dis in as azones se han aducido pa a jus i ica la desapa ición del Es udio gene al de Palencia, en e ellas la in e ención de San Fe nando con ocasión de los dis u bios que, mo i ados po el do- minio empo al de la ciudad, se p oduje on en ella, así como ambién a causa de la ma anza de es udian es que, como consecuencia del adul e io come ido po uno de ellos, lle a on a cabo los ecinos de Palencia. Es as mo i aciones no pa ecen, sin emba go, ene más que un cie o ca ác e acciden al y aún anecdó ico. La azón unda- men al hay que busca la 5 en la al a de en as pa a paga los sala- ios de los maes os y a ende los demás gas os del es udio, p oblema és e que apenas se a a de palia con las medidas que, an sólo pa a sali del paso, se oma on en el Concilio de Valladolid de 1228. La pos e io Bula de U bano IV, pese a su b illan e con enido y buena in ención, ampoco apo a ninguna solución p ác ica, pues lo que más necesi aba el Es udio gene al de Palencia no e an p i ilegios sino en as, que end ía que p opo cioná selas el Rey Sabio, a la sazón einan e, y que no se encon aba en si uación de hace lo. Du an e mucho iempo se c eyó que la Uni e sidad de Sala- manca nació como consecuencia del aslado a dicha ciudad de la an e io men e exis en e en Palencia, e o al que p opo cionó g an di usión el P. Ma iana al consigna lo en su His o ia gene al) y que negó o undamen e el maes o Ped o Chacón, de la Uni e sidad de Salamanca, en un amoso discu so 6 publicado en 1569. Dice Cha- cón: «Y po que los que has a aquí han esc i o las cosas de España) po no habe is o las cosas de es a Uni e sidad) ienen c eído que ue asladada aquí la de Palencia) se á bien desengaña de ello al p incipio) y mos a como en ambas se hicie on jun as) una en el eino de León y o a en Cas illa) aunque algunos iempos después la Uni e sidad de Salamanca) como la aca go da del sueño del Fa aón) se agó al laco Es udio de Palencia». Es muy p obable que el o igen de es e e o se deba en buena 5 V. DE LA FuENTE, His o ia de las Uni e sidades, Colegios y demás es ablecimien- os de enseñanza en España, Ve lag & Au e mann, F ank u am Main, 1969. 6 VALLADARES, Semina io e udi o, . XVIII. -11- Di ícilmen e puede un p o eso emp ende es e abajo de es- uc u ación cuando es á pendien e de aslada se en cualquie momen o a o a Uni e sidad. Aun cuando es u iese dispues o a ea- liza el es ue ~o que es o equie e, ha de al a le necesa iamen e ilusión pa a emp ende lo, y, po o a pa e, el lle a lo a cabo supone la adquisición de una se ie de comp omisos, an o de o den econó- mico, en a ención a las in e siones a ealiza , como de implicación de pe sonas a ni el de colabo ado es, que ha:b á de abandona cuando se p oduzca el aslado, dejando iniciados unos abajos que di ícilmen e llega án a buen é mino en su ausencia. Todo es o hace que el p o eso cen e su a ención en el desa ollo de la ac i idad docen e que iene encomendada pe o e i e emp ende cualquie o a acción inculan e hacia el u u o. No se cumple así, o se descuida g andemen e, uno de 1os obje i os de mayo in e és en la ho a p esen e, cual es la o mación de pe sonal docen e e in es igado . Mien as pe sis an las excepcionales opo unidades de aslado del p o eso ado que s<e dan en la ac ualidad hab á que ene muy p esen e que se esen i á g andemen e la o mación de nue os p o- eso es y que, du an e algunos años, no se ha á no a <en es e aspec- o el e ec o mul iplicado que cab ía espe a de las nue as do acio- nes de plazas de p o eso ado nume a io. Pa ece, po an o, que es llegado el momen o de que los cuan- iosos ecu sos ma e iales y humanos que son p ecisos pa a la expan- sión uni e si a ia se canalicen en mayo g ado hacia el c ecimien o cuali a i o de los cen os ya exis en es, elegando a un segundo plano el aumen o numé ico de los mismos. En odo caso, la c eación de nue os cen os debie a limi a se en un u u o p óximo a aqué- llos que, eniendo en cuen a conside aciones obje i as, esul en ab- solu amen e indispens·ables, y acompasa su i mo de pues a en ma cha y di e si icación de las enseñanzas a la exis encia de unas disponibilidades mínimas que, con las ine i ables de iciencias inhe- en es a odo lo que comienza, pe mi an desa olla las ac i idades docen es den o de unas condiciones acep ables. Uni e sidades hay que han en ado ·en uncionamien o enien- do que imp o isa lo odo: au o idades académicas, p o eso ado, se icios adminis a i os, locales e ins alaciones. Y además, pa a hace lo más di ícil oda ía, han inco po ado desde el p incipio un núme o excesi o de acul ades, con ecuen es subdi isiones simul- -19- áneas de las mismas en S'ecciones, subsecciones, amas y especia- lidades, así como p oli e ación de disciplinas op a i as, cuando un elemen al sen ido de p udencia y e icacia aconseja ía i cub iendo e apas sucesi as después de habe conS'eguido una azonable conso- lidación de las an e io es. Es e iden e que la expansión uni e si a ia equie e, como con- dición indispensable, la mo ilización de g andes ecu sos ma e iales y humanos. Pe o ampoco se puede ol ida que ales ecu sos se án siemp e limi ados y que, po consiguien e, la u ilización de los mismos exige una cuidadosa ponde ación de las acciones a emp en- de , an o en el espacio como en el iempo, con el in de que los obje i os p opues os se puedan alcanza con los ecu sos disponi- bles. En es e sen ido, pensamos que muchas de las di icul ades e insu iciencias no se deben an~o a la c eación de nue os cen os como a una p ema u a y excesi a di e si icación de las enseñanzas, aspec o és e que con end ía ene en cuen a al lle a a cabo la p o- yec ada es uc u ación del segundo ciclo de educación uni e si a ia. -20- Segundo ciclo uni e si a io y especialización El c ecimien o de los conocimien os cien í icos sigue un i mo al que se es ima que el olumen de los mismos se ha mul iplicado po diez en los úl imos ein icinco años. Es e hecho, jun o con una c ecien e p o esionalización de los sabe es, ha dado luga a una p o- g esi a endencia de la enseñanza uni e si a ia hacia la especializa- ción, impulsada, de una pa e, po la Uni e sidad misma, an e la necesidad de cen a la ac i idad docen e en á eas cada ez más conc e as y especí icas, en un in en o de segui el i mo de apa i- ción de nue os conocimien os y campos de ac i idad, y, de o a, po la sociedad, deseosa de una aplicación y en abilidad inmedia a de ales conocimien os en el eje cicio p o esional de los licenciados. Aun cuando la especialización ha ido aumen ando cons an e- men e en las uni e sidades de odos los países, es á emi iendo ya el en usiasmo inicial y comienza a oma cue po la undada c eencia de que una especialización a ul anza no es posible, ni siquie a con- enien e, en la Uni e sidad. El núme o de especializaciones con au én ica impo ancia es ya muy ele ado en la ac ualidad y, de man- ene se en el u u o la misma asa de c ecimien o de los conocimien- os -lo cual pa ece muy p obable, po lo menos a medio plazo- ales especializaciones alcanza án p on o unas p opo ciones imposi- bles de a ende en la Uni e sidad, an o po los medios de odo ipo que se ían necesa ios como po la exigencia de una azonable u ilización de los mismos. Po o a pa e, una ma cada y p ema u a especialización lle a consigo un ine i able de imen o de la o mación básica que, sin duda, es de i al impo ancia pa a el licenciado, aún desde el pun o de is a de su u u o p o esional en una ac i idad especializada. De ahí que comience a acen ua se la endencia 9 de que la enseñanza 9 H. J. PERKIN, Les nou elles uni e si és au Royaume Uni, O. C. D. E., Pa ís, 1970. -21- uni e si a ia incida undamen almen e sob e una sólida o mación básica, mien as que la especialización aya desplazándose cada ·ez más hacia luga es de ac i idad p o esional: indus ia, hospi ales, cen os de in es igación aplicada, e c. Se acos umb a a deci que la especialización en la Uni e sidad iene un g an in e és an o pa a los es udian es, po que al e mina sus ~es udios se encon a án en si uación de desa olla con ca ác e inmedia o una ac i idad p o esional especí ica, como pa a la socie- dad, que se bene icia ía de la disponibilidad de unos licenciados capaci ados desde el p ime momen o pa a eje ce la p o esión con un al o g ado de endimien o. Pensamos, sin emba go, que la pé dida de o mación básica cons i ui ía un g a e incon enien e pa a los es udian es en cuan o a la di icul ad que es o supone pa a pode segui el ápido p og eso de los conocimien os, que, po o a pa e, no se p oducen de una o ma aislada e inconexa, sino que casi siemp e apa ecen in e ela- cionados y supe pues os. La especialización p oduce además un ine i able encasillamien o del licenciado den o de una pa cela es- pecí ica, lo cual le incapaci a en g an pa e pa a ac ua pos e io - men e en campos que, aún siendo ela i amen e p óximos, equie- en pa a impone se en ellos unos amplios y sólidos conocimien os de base. Po o a pa e, las opo unidades de abajo den o de una ac i idad especializada no pueden se excesi amen e amplias en nues o país, que no es compa able en es e aspec o con los Es ados Unidos, al que con ecuencia se oma como modelo al abo da el ema. Si a es o se unen las cambian es si uaciones de auge y decli e a que es án some idas las ac i idades especializadas como conse- cuencia de los condicionamien os cien í icos, ecnológicos y econó- micos, es muy p obable que u_na impo an e p opo ción de licencia- dos inicie sus ac i idades en campos dis in os de la especialidad que ha seguido en la acul ad y, sob e odo, que a lo la go de su ida se encuen e con la con eniencia o necesidad de p ocede a una econ e sión hacia o as especialidades ya exis en es cuando ealizó sus es udios o que han apa ecido con pos e io idad. Es os hechos adquie en una especial signi icación en el mundo dinámico y cambian e que nos ha co espondido i i , donde el conocimien o cien í ico posi i o se enue a cada 10 ó 15 años míen- -22- as que el pe íodo medio de ac i idad p o esional de los licenciados que salen de nues as aulas puede es ima se en unos 45 años. En cuan o a la sociedad, aun cuando la casuís ica es muy a- dada y esul a di ícil delimi a una ac i ud gene alizada, ampoco se e con cla idad que es é e dade amen e in e esada en una ense- ñanza especializada a ni el de licencia u a. Es e iden e que el uni e si a io s,e inco po a á más ácilmen e a un cen o de abajo cuando la ac i idad a desa olla en el mismo es á di ec amen e enma cada den o de los es udios especializados que ha seguido en la acul ad. El endimien o inicial es más ele ado y se educe el iempo necesa io pa a la p epamción especí ica y adap- ación a la nue a si uación, con la consiguien e disminución de los cos es sociales inhe en es a es a e apa de ansición. Sin emba go, cuando el endimien o se con ·empla con una pe spec i a empo al más amplia, el esul ado es di e en e. Las pe - sonas con una sólida o mación básica son capaces de asimila sin g andes di icul ades los conocimien os especializados y man ienen una ac i ud más inno ado a y c ea i a, dos cualidades indispensa- bles pa a ealiza e icazmen e abajos no u ina ios. Po o a pa e, los conocimien os básicos son an o más necesa ios cuan o más cua- li icada es la posición p o esional del licenciado, especialmen e cuan- do ha de ocupa pues os de esponsabilidad y di ección que equie- en la coo dinación e in eg ación de las ac i idades de un equipo de abajo o mado po pe sonas con dis in as especializaciones. La expe iencia pe sonal que, aún cuando comp ende un pe- íodo de 25 años, iene un alo muy limi ado po cuan o se e ie e solamen e a la ac i idad de nues os licenciados en la indus ia quí- mica, nos inclina a pensa que la mayo pa e de las di icul ades que encuen an en el eje cicio de la p o esión se deben mucho más a lagunas o de iciencias de o mación en disciplinas undamen ales que al hecho de no habe cu sado o as al amen e especializadas. En cuan o a las opo unidades de empleo obse amos que las emp esas no conceden demasiado alo al ca ác e más o menos especializado del cu ículum y sí en cambio a las cali icaciones ob enidas po el aspi an e, su o mación básica, cualidades pe sonales y expe iencia p o esional. No cabe duda que la Uni e sidad iene que segui la dinámica e olu i a de los conocimien os y la incidencia de és os en la socie- -23- dad de su iempo, de o ma que ha de i in oduciendo en sus cu- icula las modi icaciones que sean necesa ias pa a man ene se ac ualizada. No en ano su his o ia le ha enseñado ama gamen e que la al a de ac i ud inno ado a y la ine cia en e a los es udios humanís icos y las ciencias expe imen ales con ibuye on no poco en el pasado a su decadencia. Aun econociendo que la especialización es hoy un hecho an gene alizado que la Uni e sidad no puede queda al ma gen del mismo, no c eemos que una ma cada especialización pueda lle a se a cabo a ni el de licencia u a sin que se esien a la o mación básica y, an e una disyun i a de p io ~idades, no dudamos que la especiali- zación debe subo dina se a la o mación. En odo caso, la especiali- zación en el segundo ciclo hab ía de se incipien e y basa se más en el c i e io de in ensi icación de los conocimien os den o de dis- ciplinas eminen emen e o ma i as que en la in oducción de o as de ca ác e más desc ip i o y aplicado. Po úl imo, es p eciso ene en cuen a que las enseñanzas es- pecializadas equie en unos mayo es medios ma e iales así como un p o eso ado con una cuali icación muy conc e a y, po an o, escaso y de di ícil p o isión. Una es uc u ación del segundo ciclo sob e la base de una ápida y amplia expansión de las enseñanzas especia- lizadas, an o po uni e sidades como po acul ades, abso be ía una g an p opo ción de los escasos ecu sos disponibles, que pa ece mu- cho más azonable y u gen e dedica los p e e en emen e a inc emen- a las do aciones de p o eso ado y medios de abajo que se necesi- an pa a mejo a la calidad de la enseñanza. -24- Te ce ciclo uni e si a io La Ley gene al de educación es ablece que en las Facul ades y Escuelas Técnicas Supe io es exis i á «Un e oe ciclo de especiali- zación ooncne .a y p epa ación p~ a la docenda y la in es igación». La es uc u ación y pleno desa ollo del e ce ciclo uni e - si a io, siguiendo las di ec ices de la Ley, es una de las a eas más impo an es y u gen es pa a la Uni e sidad, oda ez que la o - mación de in es igado es y p o eso es son dos obje i os p io i a- ios, an o pa a impulsa el desa ollo in eg al del país como pa a a ende a las necesidades que plan ea la expansión uni e si a ia. Que la docencia y la in es igación ienen que ·es a indisolu- blemen e unidas en la Uni e sidad, o mando una especie de ida simbió ica, es un hecho casi uni e salmen e acep ado hoy en día y sob e el cual no c eemos p eciso insis i aquí. Nos limi a emos an sólo a expone algunas ideas sob e cues iones di ec amen e elacio- nadas con la in es igación en la Uni e sidad y la o mación de pe sonal in es igado . FORMACION DE PERSONAL INVESTIGADOR Conside amos que la in es igación básica y la o mación de in es igado es iene que hace se p imo dialmen e en la Uni e sidad y que el aspec o o ma i o ha de cons i ui una de sus ca ac e ís- icas esenciales, p eocupando más la calidad, el igo y el mé odo que la emá ica conc e a. Su misión undamen al es c ea ciencia y o ma in es igado- es, de modo que deben educi se al mínimo los condicionamien os de iempo, u ilidad inmedia a e incluso de un seguimien o muy -25- es echo, que, en odo caso, ha de hace se de una o ma más glo- balizada y comp ende un pe íodo de iempo ela i amen e amplio, con un g an ma gen de con ianza hacia el p o eso , alo ando con- enien emen e el es ue zo ealizado así como la calidad y se iedad de la in es igación, y no sólo el aspec o cuan i a i o de la misma e lejado en el núme o de publicaciones, esis doc o ales, e c. Pa a p omociona la in es igación básica es necesa io inc e- men a en o ma muy conside able la cuan ía de las ac uales ayudas de in es igación, cuya insu iciencia eoonómica es an no o ia que en la mayo pa e de los casos no alcanzan un alo c í ico mínimo, y que además su concesión no sea anual sino que comp enda un pe íodo de iempo más amplio, al como es años. Es o pe mi i ía al p o eso ealiza una azonable plani icación de la in es igación conociendo los medios con los que puede con a a medio plazo, al mismo iempo que educi ía la complicación adminis a i a y bu o- c á ica que supone la elabo ación anual de solici udes, memo ias, in o mes, e c., que, además de eque i un iempo conside able y en'e una dudosa e icacia, p oducen un indudable e ec o nega i o desde el pun o de is a psicológico. No se nos ocul a que siemp e cabe el iesgo de que en algún caso se pueda de auda es a con ianza que inicialmen e se le con- cede al in es igado , 1o cual es ine i able que ocu a en un colec i o ela i amen e g ande. Conside amos, sin emba go, que se ían más las en ajas que los incon enien es y, en odo caso, es a o ma de p ocede pond ía de mani ies o la impo ancia undamen al que se concede a la in es igación en la Uni e sidad y la e iden e jus i ica- ción que pueda exis i pa ,a no p o oga algunas de las ayudas con- cedidas con an e io idad. Somos un país, en el ánimo de odos es á, que ha enido dedi- cando a la in es igación unos ecu sos económicos muy in e io es a los que puede y, sob e odo, debe. Según la in o mación dispo- nible, la en ada en igo del IV Plan de desa ollo, que comienza el año p óximo, supond á un impo an e aumen o de es os ecu sos, en un in en o de adecua las posibilidades económicas a nues as necesidades in es igado as. Es e hecho esul a al amen e espe an- zado y lo que hace al a aho a es que el mismo c i e io ealis a, con el que pa ece habe se abo dado la inanciación de la in es iga- ción, p esida ambién la u ilización de los ecu sos disponibles. En -26- es e sen ido, c eemos que, po lo que a la in es igación uni e si a- ia se e ie e, las p incipales acciones deben incidi sob e la po en- ciación del sis ema de becas y ayudas de in es igación con el in de a ende a la u gen e necesidad de o mación de pe sonal docen e e in es igado . Pa alelamen e a es a in es igación básica, que ha de ealiza se ineludiblemen e en odos los depa amen os uni e si a ios, pue- de y debe exis i en algunos de ellos una in es igación o ien ada sob e emas conc e os que p esen an un especial in e és pa a el país, oda ez que la Uni e sidad posee una impo an e capacidad in es- igado a que, sin menoscabo de su misión especí ica, iene que e- e i ambién en bene icio y apoyo de la sociedad en la que es á inse a. El hecho de que la in es igación o ien ada enga un ca ác e más aplicado no cons i uye, po es a sola azón, un incon enien e pa a que se ealice en la Uni e sidad. Es más, el que en un depa - amen o se sigan líneas de abajo de es e ipo, jun amen e con in es igaciones de ca ác e básico, puede cons i ui , po lo menos en muchas disciplinas, un elemen o posi i o an o pa a la in es i- gación en sí como pa a las pe sonas que la ealizan. Po o a pa e, la calidad de la in es igación depende poco de que sea pu a o apli- cada, y bueno y malo se dan en ambas modalidades. Siemp e que se man enga den o de unos cie os lími es y condicionamien os indispensables, la in es igación o ien ada puede cons i ui la base de una impo an e pa icipación de la Uni e si- dad en el desa ollo in eg al del país. A su ez, la Uni e sidad mis- ma, que con ecuencia iende a pola iza se excesi amen e hacia una in es igación más especula i a, pod ía indudablemen e bene- icia se con la in oducdón de un adecuado con apun o de equi- lib io en sus a eas in es igado as. En endemos que una condición indispensable pa a que una in es igación pueda ene cabida en la Uni e sidad es su ca ác e o ma i o, en el sen ido de que cons i uya un p oblema cla amen e plan eado al que se l a de encon a una solución o iginal me- dian e la igu osa aplicación de mé odos cien í icos. La ealización de un abajo epe i i o, aun cuando se haga empleando ins u- men os come ciales muy e inados y cos osos, puede eque i una g an labo iosidad y conduci a la ob ención de unos da os más o -27- menos aliosos, pe o no cons i uye ealmen e una in es igación y, menos aún, que deba e ec ua se en la Uni e sidad. Po o a pa e, la in es igación o ien ada debe man ene se den o de unos lími es p udenciales con el in de que no llegue a comp ende de hecho oda la ac i idad in es igado a de un depa - amen o y ahogue la in es igación básica, que es esencial pa a la Uni e sidad, no sólo po su ca ác e o ma i o, que puede da se igualmen e en la in es igación aplicada, sino po que su emá ica, lib emen e elegida po el p o eso , iende a incidi p e e en emen e sob e aspec os más di ec amen e elacionados con los undamen os cien í icos de su disciplina, con la consiguien e epe cusión en el man enimien o de una docencia i a y ac ualizada. En endemos, po an o, que la Uni e sidad iene que cola- bo a en la ealización de una in es igación o ien ada sob e emas cien í icos, ecnológicos y humanís icos, como una con ibución ine- ludible a la sociedad que la sos iene y a la cual, en úl ima ins ancia, se debe. Pe o es a con ibución ha de es a cuidadosamen e egu- lada en cuan o a su o ma y p opo ciones, pues de lo con a io la Uni e sidad misma puede cae ácilmen e en la en ación de a a de consegui po es e camino unos impo an es medios adicionales que, como con apa ida, lle ,en consigo la adquisición de unas excesi as obligaciones que pueden comp ome e se iamen e la in- es igación básica y la docencia. La in es igación o ien ada ha de se p omo ida y inanciada, en o ma de sub enciones y con a os, an o po el gobie no como po ins i uciones públicas y p i adas, a endiendo a las necesidades socio-económicas del país, que son los c i e ios que han de p esidi la selección de los emas. La p omoción de in es igaciones en cam- pos muy a anzados, que equie en medios excepcionalmen e cos- osos y cuya epe cusión en el desa ollo nacional a co o o medio plazo es muy poco p obable, en endemos que no es á jus i icada, sal o en algún caso muy singula y ealmen e excepcional. La inci- dencia en los cos es esul a ía p ohibi i a pa a nues os menguados ecu sos que, subo dinando azones de p es igio, es p eciso canaliza hacia o as in es igaciones más con o mes con nues as necesidades y la ealidad española. -28- ENSEÑANZAS TECNICAS Y UNIVERSITARIAS A quien no conozca el o ig¡en y e olución de los es udios hu- manís icos, ·cien í icos y ecnológicos, sin duda ha de esul a le un an o ex año que en una Uni e sidad an an igua como la de Valla- dolid no hayan exis ido has a hace muy pocos años enseñanzas éc- nicas supe io es, cuando ales enseñanzas ienen desde hace ya mu- cho iempo un au én ico ango supe io y la ecnología es hoy una ciencia aplicada con eno mes epe cusiones económicas y sociales. La écnica, que es an an igua como el homb e mismo, se de- sa olló, has a hace escasamen e dos siglos, de o ma empí ica y sin apenas base cien í ica alguna. Tan o es así que los mismos p omo- o es de la e olución indus ial como Wa , S epheson, Ful on, Lenoi , e c., ue on homb es ·en los que con luye on una men e po - en osa y una excepcional habilidad manual, pe o que es aban p ác- icamen e desp o is os de conocimien os cien í icos. Pa a si ua nos debidamen e en d iempo es p eciso ene en cuen a que cuando es os hechos ocu en la Uni e sidad de Valladolid, po ejemplo, iene ya unos quinien os años de exis encia. De hecho, las g andes c eaciones de la e olución indus ial 10 se desa ollan esencialmen e a base de empi ismo y, más que se - i se de la ciencia, es és a la que ha de p og esa pa a explica una in enciones que es án ahí y que se han p oducido sin su in e en- ción, como muy bien exp esa la conocida ase «la e m:odinámica le debe más a las máquinas é micas de lo que és as le deben a ella». Pe o los iempos cambian y se uel en las o nas, de o ma que las g andes conquis as de la ecnología ac ual se deben a la aplicación sis emá ica y con inuada de los mé odos y esul ados de la in es i- gación cien í ica a la esolución de p oblemas écnicos, lo que Whi- ehead 11 ha llamado «la in endón del mé odo in en a ». No es ex año, po an o, que has a hace poco la Uni e sidad conside ase a la ecnología como una disciplina meno 12 y iese con ecelo, no o almen e supe ado oda ía, el que a sus ac i idades do- cen es se inco po asen las enseñanzas écnicas, que en la ieja Eu o- pa nacie on y se desa olla on ue a de la Uni e sidad. 10 G. M LLÁN BARBANY, La e oluci6n cien í ica, Publicaciones de la Uni e sidad In e nacional Menéndez Pelayo, San ande , 1960. 11 A. N. WHITEHEAD, The aims o educa ion, Williams & No ga e, Lond es, 1929. 12 P. FERRER P , La Uni e sidad a examen, Ediciones A iel, Ba celona, 1973. -35- «Les g andes Ecoles» ancesas, cuya ep esen ación más ge- nuina co esponde a la Escuela Poli écnica de Pa ís, ue on c eadas po Napoleón, o almen e sepa adas y con una concepción y misio- nes dis in as de su Uni e sidad impe ial, si uación que se ha man- enido has a nues os días, en que se obse a una c ecien e enden- cia hacia una mayo in e elación en e ambas ins i uciones. La Uni e sidad alemana, consecuen e con el concep o hum- bold iano de su misión cien í ica e in es igado a 13 no admi ió en su seno a las enseñanzas écnicas, que adicionalmen e se impa ie on en las Technische Hochschulen, y solamen e a inales de la pasada década comenza on a c ea se depa amen os de ingenie ía en la Uni e sidad. En Ingla e a con luye un conjun o de ca ac e ís icas singula- es que condicionan de una o ma especial la in oducción de las enseñanzas écnicas en sus uni e sidades. Su ca ác e insula y su bien conocido apego a las adiciones uni e si a ias la man iene al ma gen de la in luencia que el modelo napoleónico eje ce sob e los países del con inen e. Ocu e además que la decadencia de la Uni- e sidad, iniciada ya en el siglo XVI y que había de consuma se en los siglos XVII y XVIII, alcanza un g ado mucho meno en In- gla e a, donde Ox o d y Camb idge man ienen una ac i idad aca- démica muy impo an e siguiendo, con las adap aciones necesa ias, el adicional modelo medie al de la Uni e sidad. Es as dos uni e - sidades son las únicas ·exis en es en Ingla e a has a mediados del siglo XIX y oponen una esis encia insal able a la in oducción de las enseñanzas écnicas en la Uni e sidad inglesa. La exposición in e nacional de Pa ís de 1867 pone de mani- ies o que Ingla e a, a pesa de se el país en el que se ha ges ado la e olución indus ial, se encuen a en un lamen able es ado de desa ollo ecnológico con espec o a o as naciones eu opeas. Como consecuencia de es a decepción se c ea ece años después la p i- me a «ci ic uni e si y» en Manches e , que inco po a ápidamen e acul ades de ingenie ía con esul ados que no se hacen espe a . En el campo conc e o de la ingenie ía química, po ejemplo, Manches- e ac úa como pione a de una concepción eno ado a de la ense- ñanza, que ha cons i uído el modelo de pa ida pa a la mayo pa e 13 K. }ASPER, La idea de la Uni e sidad alemana, Ed. Sudame icana, Buenos Ai es, 1959. -36- de las uni e sidades del mundo, y que ha con ibuído de una o ma decisi a al desa ollo de la imp esionan e p oducción química a es- cala mundial que ac ualmen e conocemos. Con la apa ición de las ci ic uni e si ies y o as ins i uciones, en e las que cabe des aca los Colleges o Ad anced Technology, las ·enseñanzas écnicas expe imen an en Ingla e a un o midable impulso y, po úl imo, después de ence no pocas di icul ades 14 , han en ado a o ma pa e de los cu icula de Camb idge y Ox o d. En los Es ados Unidos las enseñanzas écnicas se inco po an sin di icul ad alguna a las uni e sidades, oda ez que muchas de ellas se c ean cuando la ecnología iene una base cien í ica muy im- po an e y no han es ado, po an o, some idas a los condiciona- mien os de las uni e sidades eu opeas, donde el enómeno de sepa- ación ue común a odos los países del con inen e, con las únicas excepciones de I alia y Bélgica. España sigue al pie de la le a el modelo ancés y las enseñan- zas écnicas se impa en en escuelas especiales, o almen e sepa adas de la Uni e sidad e incluso con una indudable des inculación del Minis e io de Educación. A es e di o cio inicial en e enseñanzas uni e si a ias y écnicas, que iene su o igen his ó ico en la con o - mación de la Uni e sidad española de acue do con el esquema clá- sico de la con inen al eu opea, han de con ibui pos e io men e en buena medida las mismas escuelas especiales, an o po que al alcan- za un indudable p es igio su ge una conciencia de clase como po la inculación p o esional de sus g aduados a depa amen os minis- e iales dis in os del de Educación. Es así como las escuelas especiales se c ean undamen almen e en Mad id y, en núme o mucho meno , en algunas de las ciudades de mayo población y po encial indus ial, sin elación alguna con las uni e sidades en cuyo dis i o se localizan. INTEGRACION DE LAS ENSEÑANZAS TECNICAS EN LA UNIVERSIDAD Hemos is o como, lo mismo en España que en casi odos los países eu opeos, las enseñanzas écnicas, que nacen y se desa ollan 14 Robbins Repo , H. M. S. 0., Lond es, 1963. -37- al ma gen de la Uni e sidad, se an inco po ando po in a és a después de ence no pocas di icul ades y ecelos po ambas pa es. Aho a bien, es a inco po ación no siemp e ha lle ado consigo una ,e dade a in eg ación, en el sen ido de que se p oduzca una comp esión y es ima mu uas de los conocimien os cien í icos, huma- nís icos y ecnológicos. En muchos casos se a a más de i i jun os y ole a se que de una e dade a acep ación, lo cual, po o a pa e, cabía ya en cie o modo espe a , habida cuen a del desa ollo sepa- ado que las enseñanzas de ales conocimien os han seguido en el de eni his ó ico. Conside amos, sin emba go, que una au én ica in eg ación es indispensable y ha de esul a al amen e bene iciosa pa a odos. El hecho ecnológico es hoy una ealidad uni e sal, con eno mes epe - cusiones ma e iales e in elec uales, que no es posible igno a pa a ene una au én ica concepción del mundo ac ual. A su ez, la ecno- logía es á cada ez más necesi ada de conocimien os cien í icos, y, al ez en mayo medida aún, de las ciencias humanas, pues o que en la deshumanización es á su mayo pelig o. Es a labo in eg ado a se pod á consegui mucho más ácilmen- e en uni e sidades o madas po acul ades y escuelas écnicas, especialmen e cuando es án localizadas en ciudades no excesi a- men e populosas donde oda ía es posible una ecuen e elación an o en e es udian es como en e pm eso es. ESCUELAS TECNICAS SUPERIORES EN LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID Conside amos que las escuelas écnicas supe io es cons i uyen una au én ica necesidad pa a la Uni e sidad de Valladolid, que se io p i ada de las mismas debido a los condicionamien os his ó icos que p esidie on el nacimien o y desa ollo de las enseñanzas éc- nicas. La c eación de las Escuelas de A qui ec u a e Ingenie os In- dus iales ep esen a un paso muy impo an e en es e camino, en el que es p eciso p osegui , y que se había ensomb ecido como conse- cuencia de la escisión de nues o dis i o uni e si a io. El indudable c ecimien o indus ial que en los úl imos años se ha p oducido den o del ámbi o e i o ial de nues a Uni e si- - .38- dad y que se pone especialmen e de mani ies o en las p o incias de Valladolid, Bu gos, Ala a y Guipúzcoa, jus i ican sob adamen e cuán necesa ia e a la ecien emen e c eada Escuela Técnica Supe- io de Ingenie os Indus iales, que ha de cons i ui indudable- men e uno de los pila es pa a el desa ollo de las enseñanzas éc- nicas en la Uni e sidad allisole ana. No se puede ol ida , sin emba go, que en es a cuenca del Due o, de la que Valladolid -po azones geog á icas, económicas, demog á icas y adminis a i as- es el cen o indiscu ible, la ag i- cul u a ha cons i uído su p incipal uen e de iqueza y que es nece- sa io que siga jugando en el u u o un papel undamen al en su economía con el in de consegui un desa ollo equilib ado y du a- de o. Es p ecisamen e es e sec o p ima io, menos desa ollado que la indus ia y los se icios, el que más necesi ado se encuen a de odo ipo de ayudas, en e las cuales, po supues o, no debe al a le la de la Uni e sidad. Es po es o que, a nues o modo de e , la c eación de una Escuela Técnica Supe io de Ingenie os Ag ónomos es, po lo menos, an necesa ia pa a Valladolid como la de Ingenie os Indus iales. Es a necesidad adquie e oda ía una ma- yo signi icación cuando se conside a la ac ual dis ibución geog á- ica a escala nacional de las escuelas écnicas supe io es de ingenie- os ag ónomos, que es án localizadas en Mad id, Valencia y Có doba. No es p eciso e ec ua g andes es udios de p ospección pa a sabe que en nues o dis i o uni e si a io exis e un ele ado nú- me o de es udian es in e esados en cu sa es udios en escuelas éc- nicas supe io es. Con ines simplemen e indica i os se p esen a en la página siguien e un esumen del núme o de alumnos ma iculados en e 1966 y 197 3 en el p ime c~ so de enseñanzas écnicas, que en onces se impa ía en nues a Facul ad de Ciencias, así como en las Escuelas Uni e si a ias de Ingenie ía Técnica de Valladolid (In- dus ial), Palencia (Ag ícola), Bu gos (Indus ial y Ob as Públicas), Vi o ia (Indus ial) y San Sebas ián (Indus ial). Po lo que espec a al p ime cu so de enseñanzas écnicas impa ido en la F acui ad de Ciencias has a el año 197 3 se obse a un c ecimien o del núme o de alumnos que, sin ene en cuen a la Escuela de A qui ec u a, ue ya supe io a 500 en los dos úl imos años conside ados, lo que hace supone azonablemen e que en la -39- Facul ad de Ciencias Escuelas uni e si a ias Año (p ime cu so de de Ingenie ía Técnica enseñanzas écnicas) (p ime cu so) 1966 260 1597 1967 341 1685 1968 419 1696 1969 442 1610 1970 463 1476 1971 499 1464 1973 524 891 1972 526 643 ac ualidad no menos de 600 es udian es de nues o dis i o se as- ladan anualmen e a o os pa a inicia es udios en escuelas écnicas supe io es. En cuan o a las escuelas uni e si a ias de ingenie ía écnica se ap ecia que en e 1966 y 1971 el núme o de alumnos ma iculados en p ime cu so se ha man enido ap oximadamen e cons an e al e- dedo de 1600, con una impo an e y ano mal disminución en 1972 y 197 3 debido a la incidencia que ha p oducido el eque imien o del Cu so de O ien ación Uni e si a ia pa a el acceso a odos los cen os de educación uni e si a ia. Sin emba go, en la ac ualidad se obse a ya un nue o inc emen o del alumnado de las escuelas uni e si a ias de ingenie ía écnica, cen os que es án necesi ados de una especial a ención, pues o que los g aduados que salen de sus aulas ienen una misión m~y impo an e que cumpli en el des- a ollo y aplicación de una ecnología cada ez más amplia, com- pleja y di e si icada. No cabe duda que un núme o impo an e de es os alumnos, aun cuando ep esen e un p ocen aje educido de la o alidad del alumnado de ales escuelas uni e si a ias, inicia ía sus es udios en escuelas écnicas supe io es de nues a Uni e sidad o se inco po a ía pos e io men e a las mismas a a és del sis ema de acceso y con alidación ecien emen e es ablecido pa a ingenie os écnicos. También es muy p obable que se o ien en hacia las escuelas écnicas supe io es un buen con ingen e de alumnos que has a aho- a, po azones económicas, de p oximidad y no exis encia de -40- o as posibilidades docen es, han seguido, al ez más po exclusión que po ocación, es udios en acul ades como Ciencias y Medicina. De acue do con los ac o es a los que acabamos de e e i nos, cabe es ima undadamen e que en la ac ualidad exis e en el dis- i o uni e si a io de Valladolid un con ingen e anual no in e io al milla de alumnos que desean inicia es udios en nue as escuelas écnicas supe io es de nues a Uni e sidad, de o ma que, aun e- niendo en cuen a la ecién c eada Escuela Supe io de Ingenie os Indus iales, es indudable que la de Ingenie os Ag ónomos con ada con un alumnado nume oso, no solo p oceden e de nues o dis i o, sino ambién de los cinco dis i os limí o es (Salamanca, O iedo, San ande , O iedo, San ande , Bilbao y Za agoza), en ninguno de los cuales pueden ampoco cu sa se es os es udios. No cabe duda que en es e sen ido la Uni e sidad de Valladolid iene una si uación geog á ica p i ilegiada. Sin duda pod á a güi se que, a escala nacional, no exis e una u gen e necesidad de aumen a el núme o de escuelas de ingenie os ag ónomos. Somo los p ime os en pensa que el i mo de la expan- sión uni e si a ia debe acompasa se a las disponibilidades de e- cu sos ma e iales y humanos; pe o que emos deja cons ancia aquí de nues o con encimien o de que una Escuela Técnica Supe io de Ingenie os Ag ónomos es una au én ica necesidad, pendien e de a ende en cuan o sea posible, no ya sólo po lo que espec a a la Uni e sidad de Valladolid sino ambién a una g an pa e de la media España si uada al no e del pa alelo que pasa po Mad id. La Uni e sidad de Valladolid p esen a indudablemen e unas ca ac e ís icas muy a o ables pa a log a la deseada in eg ación uni e si a ia de las enseñanzas écnicas. Se a a de una Uni e - sidad de amaño medio, lo mismo en cuan o a alumnado como a núme o de cen os, y, po o a pa e, no exis ían escuelas écnicas supe io es con an e io idad a la p omulgación de la Ley Gene al de Educación, de o ma que ales cen os nacen den o de la Uni- e sidad e inco po ados a la misma desde el p ime momen o. La in eg ación de las enseñanzas écnicas en la Uni e sidad a ec a ambién a las escuelas uni e si a ias, oda ez que se p o- duce siemp e una cie a des inculación de o den académico cuando en la Uni e sidad de que o man pa e no exis e la co espondien e escuela écnica supe io . Una es echa elación en e ambas escue- -41- las, uni e si a ia y supe io , es un hecho muy deseable y bene i- cioso, que ha de aduci se en ayuda y apoyo mu uos, coo dinación de especialidades en los planes de es udios que acili en el paso bidi eccional del alumnado, o mación de p o eso es y colación del g ado de doc o ingenie o, planes de in es igación conjun a, o ganización de cu sos especiales, e c. Con la Escuela de A qui ec u a, Y!l exis en e, la en ada en uncionamien o de la Facul ad de Ciencias Emp esa iales y la Es- cuela Supe io de Ingenie os Indus iales, así como la c eación de la Escuela de Ingenie os Ag ónomos que p opugnamos, pod ía es- ablece se la es echa elación, a que acabamos de e e i nos, en e odas las escuelas uni e si a ias (con la única excepción de la de Ingenie ía Técnica de Ob as Públicas de Bu gos) y las co espon- dien es acul ades y escuelas écnicas supe io es den o del ámbi o de la Uni e sidad de Valladolid. El p oblema de do a a nues a Uni e sidad de enseñanzas écnicas supe io es no queda esuel o, po supues o, con la c ea- ción de escuelas supe io es de ingenie ía. Es o es sólo una e apa a la que han de segui o as a lo la go de a ios años, di igidas a la consolidación y pleno desa ollo de los cen os c eados, cuyo i mo de c ecimien o, especialmen e po lo que espec a a la di e si ica- ción de las enseñanzas, debe acomoda se en odo momen o a la ealidad de los medios exis en es. No se puede pensa en impa i ápidamen e muchas especialidades (exis en 7 en Ingenie os In- dus iales y 5 en Ag ónomos), sino que es p eciso cen a el es ue - zo sob e un núme o educido de las mismas, que se han de selec- ciona cuidadosamen e eniendo en cuen a nume osos ac o es ales como in e és de la egión, planes de es udio de las escuelas uni e - si a ias del dis i o, disponibilidad de p o eso ado, colabo ación de o os cen os y ap o echamien o de medios ya exis en es, comple- jidad y cos e de las ins alaciones, e c. Exis e o o aspec o de indudable in e és en elación con la expansión de las enseñanzas écnicas en la Uni e sidad de Valla- dolid y que puede o mula se en la siguien e o ma: si, llegado el momen o, exis iesen en nues a Uni e sidad es escuelas écnicas supe io es, ¿con end ía ag upa las escuelas supe io es y uni e - si a ias de ingenie ía pa a cons i ui una Uni e sidad poli écnica independien e de la Uni e sidad clásica? -42- Bien es e dad que las enseñanzas écnicas ienen unas ca ac- e ís icas especiales en cuan o a complejidad de ins alaciones, alle- es, g anjas de expe imen ación, e c., con impo an es exigencias de pe sonal no docen e y se icios, que no se dan habi ualmen e en la Uni e sidad clásica, y que con ecuencia cons i uyen la p in- cipal azón pa a su encuad amien o den o de una Uni e sidad poli écnica. Pensamos, sin emba go, que es a he e ogeneidad de medios y se icios no es exclusi a de las enseñanzas écnicas sino que se p esen a ambién en dis in as acul ades uni e si a ias, co- mo pueden se , po ejemplo, Medicina y De echo, que lle an siglos de en iquecedo a con i encia den o de una misma Uni e sidad. El ca ác e he e ogéneo de los cen os, que, po o a pa e, cons i uye una ca ac e ís ica consubs ancial con la idea de Uni e - sidad, no es, a nues o modo de e , una azón de ini i a pa a la c eación de nue as uni e sidades, que debe es a undamen al- men e condicionada po el aspec o cuan i a i o que se e leja en el núme o de cen os docen es, alumnos y p o eso es. C eemos que exis en dos azones undamen ales pa a que en Valladolid las enseñanzas écnicas se desa ollen plenamen e den o de la Uni e sidad clásica. La p ime a de ellas se de i a de una acional u ilización de los ecu sos, oda ez que la pues a en ma cha y c ecimien o de ales enseñanzas es un p oceso que en aña en sí mismo su icien es di icul ades de odo o den como pa a no aumen a las innecesa iamen e con la c eación imp o isada de una se ie de ó ganos y se icios de di ección, ges ión y adminis ación ya exis en es en la ac ual Uni e sidad. La segunda azón, pe o no de meno alcance, consis e en que la c eación p ema u a de una Uni e sidad poli écnica di icul a ía g andemen e la in eg ación de las enseñanzas écnicas den o de la ins i ución uni e si a ia. Una Uni e sidad poli écnica ha de se algún día necesa ia en Valladolid, pe o su c eación debe lle a se a cabo cuando es é plena- men e jus i icada po el olumen y complejidad alcanzados po las enseñanzas écnicas y, en odo caso, siemp e después que se haya log ado una i e e sible in eg ación uni e si a ia de las enseñanzas humanís icas, cien í icas y ecnológicas. Po algo cuen a Valladolid con una ieja Uni e sidad que sabe de pasados e o es a los que, siquie a sea como espec ado a, le ha co espondido asis i a lo la go de su dila ada his o ia. -43- ACABOSE DE IMPRIMIR ESTE DISCURSO DE APERTURA DEL CURSO ACADÉMICO 1975-76, DE LA UNI- VERSIDAD DE VALLADOLID, EL DÍA 10 DE OCTUBRE DE 1975, EN LOS TA- LLERES DE LA EDITORIAL «SEVER-CUESTA», DE VALLADOLID