scieee Open visual document viewer

Francisco Javier y la Universidad de París: Discurso inaugural del curso 1934 a 1935 leído en la Universidad Literaria de Valladolid / por Nicolás S. de Otto

Otto, Nicolás S. de

Full text

~ - ~ ..• -, , í ~=======.2'. ;" "' '~,:¡." 'ii~ l ,~ - o u i ~ '~9'" ~ e' u: ,J ~ ,~ V ~ 'C.~ CU C/1 , ,,- . i 'J ,'-' ., e, - : 'i:-l -. ~ (, .- (V) : e;;' ~ ...J <;.., 0' ::J' ~ U -:J -' . . . .•.. ~~...; > CJ ,.~ O '-o :J - ;, - ,$. ,~_~ _, ,~~~$ 42: .$ , [, U",; BU, Pé,,4Qq:;; 4§AP;¡:;,;¡q;uWi-!. "c,¡ , " " .••, -; ~:" , 'C' !5 ! @ WR!, L, :.;;;;::¡c:q ' ..•.. ;;. ,~;, ~""" --:~ .. '~ :_: ~,.': Y: "1" ~;.' 'í,', ¡ I i L I 1'- I ! I N O T A : Aco dado po la Supe io idad que -en el cu so académico 1934-35no se celeb asen las acos umb adas ce emonias de inau- gu adón de las a eas docen es, no pudo se leído el p esen e discu so, pe o'sí aco dada su dis ibución. .> DISCURS() LF. uu I,~ -: LA UNI" l¿SID, J) UT ']<.AI¿IA DE VALL DOUI) ~~ -: LA SOLEMT' E APH~TUI¿A DEL CURSO ACADI~M[CO D[ [():q A [9:Li BiCe II!í~ll~níMiilmml~II~~llil~ 5>0 ooo 4 O 8 O 6 7 "/ '1 ---o ,~ ---( ~ - Q ". ,,/ - : ) «. : -- ~~: ; w« o> e, ~ V Z ~ C ) .--; -----, o u ~ z ~ < --.J y .-; >- ~ ......- ~---- FI<J 1' CISCO .lA VIEI< y I"A l JNIVEI<SIDAD D¡"~ IJAI<h DISC LJl-<S (J INAUGUI.¿AL DEL CUI.¿SO'1934 A '1935 LEílJO 1::1 1.' lJNI lEF<SI[)¡ O L l~RI RI¡ /ALL-JADOIJJ) I'O~ NICOLÁS S. DE OTTO í I ~. CATEDRÁTICO NU~(ER. RIO DE LA FACULTAD DE DERECHO, Ex DECANO DE LA DE M ;RCIA, ACADÚ lCO DE BELLAS ARTES DE SAN LUIS DE ZARAGOZA, DE LA DE CIENCIAS y ARTES DE CÁOIZ, ABOGADO DE LOS ILUSTRES COLEGIOS DE HUESCA y VALL.4.DOLIO, PRESIllENTE DE LA CÁMARA AGRíCOLA DEL ALTO ARAGÓN, C. BALLERO DE ISABEL LA CATÓLICA, DE LA MAESTRANZ .. . DE ZARAGOZA y DI: LA COFRAD(" DE NORLES DI: SAN LORIPiZO DE HUESCA. TALU:~ES TII'O(;I{ • . FlCllS «CL1I':ST: >' ~IAcí .. s I'I('AV :.~, : 8 40 ~ 'ii() a~ :-:'l'ñ() e~: Fue on siemp e, den o de la mayo se e idad, la solemnidad y el apa a o no ma y ce emonial de ac os C01110 el p esen e, y aunque a alguno le pa ezca cosa asnochada, pue il anac ónica que así se celeb en. no lo es si se epa a en lo que pa a la ida nacional ep esen a la ape u a de un cu so académico. Queda on allá, en junio, conquis ados po unos, lau eles, p emios, espe anzas, isueños y alen ado es p opósi os, ealizada una posi i a labo . O os su ie- on, en cambio, una desilusión, padecie on descalab os ype cances, gas a on en balde dine o yene gías, cose- chando, en in de cuen as, pesa es, desengaños yama - gu as; pe o odos, p o eso es y alumnos, desde su espec i o pun o de mi a y ecíp ocos esul ados, po insigni ican e y anodino que les haya pa ecido el cu so que e minó, no hab á UllO que deje de egis a lo en el a cano de su conciencia o en lo ín imo de su ida. como una echa ascenden al. Quien, du an e las a eas de cu so, hab á podido obse a con sa is acción sus a ances en el sabe , sus p og esos en el es udio, sus ic o ias en las disciplinas que cul i ó. Tal ez expe imen ó ín imas aleg ías y u o goces ine ables ese ados an sólo a los que po encima de oda o a aspi ación ponen las al as idealidades del Si -8- -9- espí i u. Es posible que en sus aspi aciones y a anes po el sabe coincidie a con algún o o compañe o que á ido de ap ende haya es udiado con e dade o e o ; es posible ambién que pa a a anza en su camino, le hayan se ido de mucho las o ien aciones de un p o- eso , que con gus o ecogie a. Quizá, po el con a io, padeció desilusiones, su ie a desencan os, se iese en- ado po el desalien o o bien padeciese alguno de esos a añazos que la ida p opina ecuen emen e. Todo ello, po insigni ican e que sea, cons i uye en la ida del es udian e una e emé ide imbo able y queda g a ada en el alma escola como un ecue do g a o. como una enseñanza educado a, como un a iso pa a el po eni o como una no ma de donde hubiese de pa i una ec i icación pa a en lo sucesi o. Al ínaugu a se un cu so no se piensa, o dina a- men e al menos, en esos ins an es, ni en los éxi os ni en las desazones del an e io . Si u imos éxi os y iun os más o menos esonan es, espe amos ei e a los en el cu so que nace; si u imos acasos, ab igamos la con ianza de que en el cu so que albo ea no opeza- emos con los queb an os, pesadumb es ni desazones pasadas. Siemp e, cuando se comienza una e a, cuando se ab e un pe íodo nue o en nues a ida, c eemos que albo ea un isueño po eni y debemos, po an o, dispensa a es e momen o an bené ola a ención y an acogedo a son isa como se dispensa a la lo ie na y a ayen e que p ome e ab i en b e e su enue en ol- u a de bo ón de osa. Po o a pa e, odos los años, además de eanuda su a ea alumnos y p o eso es que ya se conocen, hay una mul i ud de jó enes escola es que po p ime a ez acuden a la Uni e sidad y la ecepción de los mismos I I I I j ! I en las aulas cons i uye un momen o de honda emoción y ascendencia que debe odea se necesa iamen e de la debida solemnidad. De igual modo que en las amilias se celeb a con júbilo y ies as ex ao dina ias, con aleg ía y egocijo g andes, el ad enimien o de nue os ás agos, la Uní- e sidad, siemp e acogedo a, ab e de pa en pa sus pue as a los no eles alumnos que an a in eg a su población en lo sucesi o. En es o la Uni e sidad española iene una limpia y ac edi ada ejecu o ia, po cuan o desde las an iguas Uni e sidades mayo es y meno es ha dispensado, con p ocedimien os y usos pa e nalmen e democ á icos, una acogida co dial a los es udian es de odas las clases sociales. Todos los iempos y odas las naciones han cele- b ado con pompa y solemnidad inusi ada es as echas (1) (1) El día 13 de no iemb e se eúnen los candida os de eología que han sido ap obados an es del día 1.0 de aquel mes. La eunión iene luga en el ea o de la Uni e sidad; dáse es e nomb e a un salón muy capaz, cuad ado, odeado de al as g adas, cubie o de ico a esonado, ado nado de en anas y ibunas en su pa e supe io , desde donde pueden e los espec ado es. Reunido allí el Claus o, bajo la p esidencia del Rec o , sin el Cancela io y con asis encia de los lec o es de Comunidades, Colegios y o as Co po- aciones que solían se in i adas a ales ac os, se oían sona ompe as y mínis iles, en pos de los cuales en aba el llamado pa anin o (el po ado de buenas nue as, en e los is aeli as, el que a isaba la llegada del no io) en aje de camino, algo ea almen e, iniendo así de casa del Cancela io y de pa e de és e. El emisa io o pa anin o a isaba a los candida os de pa e de! Cancela io que ya es aba p óximo el é mino de sus a igas li e a ias, dándoles ci a pa a e! día siguien e, en e! que el Claus o de Teología, p ecedido de los bedeles con sus mazas de pla a. el Rec o y Cancela ío, se di igía o denadamen e a San Jus o, en cuya Sala Capi ula se o aba de ini i amen e las le as. En seguida salía el Claus o a la iglesia y daba a lee la lis a al Sec e a io, que e a escuchada con g an ans edad. concluyendo con la ompe e ía de a abales, cla ines y -10- -11- y las Uni e sidades españolas no pueden ni deben p es- cindi de esos i ualismos que le son an peculia es. España, an caballe esca en sus mani es aciones, an hidalga y an p óce , no puede p escindi de sus añejas cos umb es y sabe da a cada cosa la pompa y solemni- dad que me ece, aun en medio de los a anes iguali a os de una sociedad que albo ea, que i e lexi amen e pide el aje único y la desapa ición de odo aquello que huele a je a quía y dis inción, ol idando que en F ancia, Es ados Unidos, Repúblicas de Cen o Eu opa e Hispano Ame icanas no se con unden la democ acia con el apa- a o y la dignidad debida a es a clase de ac os. * * * en esplendo en ac os como el de hoy po que los emble- mas, condeco aciones y a ibu os que se puedan luci no ep esen an ni signi ican anidad pue il en quien los os en a, sino legí imo o gullo en ep esen a dignamen e el g ado, la je a quía, el hono que p e iamen e la Nación le con i ie a, y que en días solemnes se exhiben pa a con ibui al esplendo de la ies a. La Uni e sidad, o ganismo enca gado, po excelen- cia, de di undi el sabe po oda la Nación, si bien en su ida o dina ia es modes a, aus e a, sin esplendo es innecesa ios y desen uel e su acción con llaneza e da- de amen e anciscana, en días como hoy se complace en luci sus mejo es galas y en mani es a se con odo el esplendo que la ac ual solemnidad equie e pa a demos a lo ecundo de su ida, lo g ande y o al de sus aspi aciones. Lás ima g ande que haya de se el que habla, men- guado o ado de las mismas y que sea quien haya de oma pa e p e e en e en es a acos umb ada ce emonia, pe o le ha sido asignado es e papel po o den supe io y ha de desempeña lo poniendo en ello oda su buena olun ad de uni e si a io enamo ado, siquie a la u - bación na u al le impida se en es os momen os el o ado que exigía Quin íliano, homb e de bien e ins- Muy bien es án en odas pa es los magis ados con sus ogas, medallas y placas. Muy bien el P esiden e del T ibunal Sup emo con el g an Colla de la Jus icia; g andemen e hon a el pecho de quien puede os en a la la C uz de San Fe nando o la Placa de San He nene- gildo; magní icos el bi e e y palio ca denalicios, majes- uoso y b illan e el aspec o que las Co es, Municipios y Dipu aciones o ecen cuando en ico a uendo y bajo mazas asis en en co po ación a ac os solemnes; bien, muy bien es á, po an o, que la Uni e sidad no ceda minis ilcs. (Al a Gómez , ci ado po don Vicen e La u en e en su «His o ia de las Uni e sidades)'). Desde la ce emonia del 5 de agos o de 1689. pa a celeb a 1:1 inaugu ación de la nue a So bona en Pa ís. S~ han celeb ado alli ies as que no han desme ecido en lo más mínimo. po su esplendo y b illan ez. de las celeb adas en iempo in ne n o ial , a que no sólo se con ie en allí los g ados académicos con ~ an ce cm onial solemnidad. en especial cuando se concede el de «Doc o Ilono i', Causa>, a sabios ex anje os, sino que ambién se dan allí. baio 1<1 p esidencia del I~ec o . ' Decanos. íi cs as pa a celeb a las unda- ciones, escuelas no males . o os cen os de cnseñanza. sino qu : ambién el Pa anin o de la Uni e sidad se ab e con oda solemnidad y pompa pa a da cabida a las expansiones económicas y li e a ias de la ida nacional, es i idades an concu idas y solemnes como las celeb adas el 23 de ab il de 1895, a las que concu ie on más de seis mil pe sonas, usándose siemp e en es os ac os académicos las cinco mazas de las espec i as Facul ades, cuyo o den o icial es la de De echo, modelada po Ca los Cahíe : la de Medicina, po el o eb e Odío . la de la Facul ad de Ciencias después; la de Le as ocupa el cua o pues o en je a quía (cinceladas ambién po Odio ) po úl imo la de la Facul ad de Fa macia, po Gue che O use 1 (lean Bonne o . «La So bonne. Sa ie. son ó le, son oeu e a a e s les siecles». Pa ís. 1927). -12- uido en la elocuencia, y que de e mine que mi pala- b a, como placa me álica, po a ana se en se b illan e en ex emo, pie da en solidez y emple (1). Nada más opues o a la cla idad en la exposición ni nada más con- a io al buen esc i o que oma se g an abajo en exp esa cosas co ien es y ulga es en o ma pomposa y al isonan e. De ese de ec o suelen adolece muchos de los discu sos que se p onuncian en ac os semejan es al ac ual. en los que en ez de admi a el abajo del que lo ealiza, se duele el lec o o el oyen e del que inú il- men e se omó el au o . Los que así hacen combinan ideas, en elazan pá a os bien co ados, ago an el len- guaje buscando é minos pomposos y desusados, y él eces an o inciden en es e de ec o, que co ompen y de o man las ases más co ien es. Los que así hacen pod án pasa po espí i us cul i ados, pe o son esc i- o es es é iles po que ca ecen absolu amen e de es ilo; unas eces emplean uno que no es adecuado, ayano a menudo en la pedan e ía o escogen, al elegi el ema, un asun o excesi amen e a o y ano mal y o as eces excesi amen e manido. El es ilo supone siemp e, la eunión y el eje cicio de odas las acul ades in elec uales, pe o sólo las ideas cons i uyen el ondo del es ilo y exclusi amen e las ob as bien esc i as son las que pasan a la pos e idad y de p e e encia aquellas cuyo lenguaje es sencillo y ag a- dable, sin choca e ías y sin ampulosidades. * * * Mucho acilé an es de esc ibi es e discu so, no an o po el es ilo con que pensaba desa olla lo, po que en (1) Bu on. «Díscou s de écep ion a 1'Académ¡e a ncaise». Quin í líano. «De Ins i u ione o a o ia». •• -13- mí es peculia la sencillez, sino po el ondo. po el asun o, po el suje o que me había de se i de ema. Son an os los que pueden ae se él es e palenque li e a io, máxime en los momen os de ac ual inquie ud po que el mundo a a iesa, que an e mis ojos des ila on como en cinema og á ica cin a, p oblemas, cues iones, enunciados, asun os, an os y an a ios que daban de sí pa a esc ibi cien os de pág na s. E an unos, in in- cados y di íciles, escab osos o os, expues os a la apa- sionada c í ica los más y p opensos siemp e a me ece ac es censu as po aquellos que no compa iesen su opinión con la que noso os sus en a emos, y aunque dicen que de la discusión sale la luz y que hay que sus- ci a p oblemas nue os y cues iones de palpi an e ac ua- lidad, noso os enuncia emos él es e hono , y nos e ugiamos placen e a y ce e amen e en el emanso de lo pasado. No se c ea que ha sido comodidad lo que nos ha decidido a escoge el ema que espe amos des- a olla , sino que lo que undamen almen e nos ha impulsado a ello es el deseo legí imo que de an iguo eníamos de ocupamos, en solemnidad como la de hoy, de una g an igu a, de un uni e si a io, de un g an caballe o español, que ué san o po que ué sabio; que supo, con su celo y con su amo a la humanidad, pone en e o oso con ac o, cual o o Colón, mundos bien dis in os e hizo que se es ableciese una co ien e de conocimien o ecíp oco y de solida idad humana en e azas bien di e en es; de un insigne na a o que si con- quis ó pa a sí las palmas académicas en el udo ba alla con las cien í icas disciplinas, supo ence el o gullo y la p esunción, compañe os ecuen es de la labo in e- lec ual y domina los aguijones de la ca ne que como homb e jo en, ue e y igo oso había de su i , y supo, • • -14- -15- * * * En la men e de odos es á que en el año 1922 eco ió iun almen e España el b azo de echo de F ancisco Ja ie , que al solo des ile del mismo po illas y ciudades, como al conju o de una mágica oz, se ealiza on p odigios y ma a illas, de las cuales alguna le cupo la sa is acción de p esencia al que habla. El 3 de diciemb e del mismo año, día de F an- cisco Ja ie , ganó, el que iene el hono de di gi os la palab a, en eñida oposición y en medio de las di icul- ades que lle a apa ejadas la o andad de a o o de cama illa, la Cá ed a de De echo Canónico de la Uní- e sidad de O íedo , p ime a que desempeñó, y po úl imo, el día de F ancisco Ja ie nació, al que en es os momen os os a iga con la lec u a de es e discu so, su cua o hijo, que es p obablemen e el úl imo y como al, esumen y colo ón de dos idas y de unos ie nos y limpios amo es. Po eso pa a el que habla ep esen a F ancisco Ja ie el homb e y el san o po excelencia, el noble na a o de ecio emple, de co azón an ue e como las ocas de su cas illo y una de las almas más g andes e in elí- gencías más p ecIa as que han pasado po la His o ia. Es an en usias a la admi ación que sen imos po F an· cisco Ja ie , son ales los en usiasmos que nos inspi a esa igu a cumb e, que no hemos sabido esis i a la en ación de ae lo a es a Cá ed a po se uní e si- a ío , po se un ilus e español que desde su mue e no ha dejado de i i , y es an sólido su enomb e; que las gene aciones enide as encon a án siemp e algo nue o en su pe sona y en su ob a y e án cómo se puede se un buen es udian e, un celoso p o eso sin sucumbi a las en aciones de la ana glo ia y de la pedan e ía y sin endi plei esía a las concupiscencias en in, culmina su ob a de admi ación mundial. des- g anando su co azón gene oso, ebosan e de ca idad, po es con inen es, y siemp e en a o de los igno an- es, de los des alidos, de los humildes, Me e ie o a F ancisco de Jassu y Azpilcue a, cono- cido uni e salmen e po F ancisco Ja ie , a quien los que le a a on en el mundo de las le as le es ima on como eólogo y ilóso o eminen e, como p o eso eximio de la Uni e sidad de Pa ís, a quien la Iglesia Ca ólica ha asignado con jus icia el í ulo de Após ol de las Indias po el sinnúme o de almas que a ancó de la ígno- ancia y del e o , ya que al oca el bi e e y la muce a po el osco sayal de peni en e, puso a con ibución de los demás homb es, en la doble y sucesi a a ea que emp endió, los inago ables caudales de su sabe y de su bondad. * * * Quizá a alguno de los que me escuchen no le pa ezca bien que en una España o icialmen e laica se haya esco- gido como ema de un discu so de inaugu ación de la~: p óximas a eas académicas, la igu a de es e g an espa- ñol, pe o a es e esc úpulo he de sali al paso diciéndo le, a quien al pensase, que nadie iene la culpa de que F ancisco Ja ie de [assu uese caballe o, uni e si a io y más a de san o, eso sin ene en cuen a que el que habla iene mo i os muy pa icula es e ín imos pa a a a en es e ac o de es a colosal igu a, de quien se pued. deci que si ué impacien e en lo di ino. ué ambién a anoso en lo cul u al. ••• -28- -29- en iando conside ables ue zas. Es ella y algunas o as ciudades se alza on con a la dominación cas ellana, y Juan D'Alb e se di igió a si ia Pamplona, pe o ué de o ado en Elizondo, y con ello, a la ez que pe die on la ba alla, pe die on los e es na a os la espe anza de e se es ablecidos en su ono. Fe nando el Ca ólico, ey p uden e como pocos, epa ó nue amen e las o i icaciones de Pamplona y o as ciudades y conce ó con Luis XII de F ancia una egua, g acias a la cual quedaba imposibili ado Juan D'Alb e de segui la gue a. El ey a agonés, as u o y háhil polí ico, ecibía a los na a os que se le iban some iendo con mucha benigni- dad, es ableciéndoles en sus casas, haciendas y seño íos, p ocu ando mi iga los enconados odios exis en es, y concedió amplios ue os y anquicias a los municipios, cap ándose con ello la es imación de sus nue os súbdi- os, ob a de pene ación pací ica que co obo ó en su nomb e el i ey de Na a a D. Díego Fe nández de Có doba en las Co es de Pamplona de 23 de ma zo de 1503, en las que ecogió nue as demos aciones de plei esía a a o del mona ca a agonés. sido muy discu ido, pe o es lo cie o que bajo el p e ex o de se cismá ico ué desposeído Juan D'Alb e de su eino, y como consecuencia de es os as o nos polí icos, los campesinos, e i iendo iejas que ellas, usu pan las ie as, plan an iñas en los dominios de Jassu, alan y des uyen el a bolado, se apode an de odo, y, como ocu e siemp e, ni Juan de Jassu ni su esposa ob ienen epa ación de es os pe juicios ni la eposición en sus legí imos de echos. [En onces, como siemp e, los encidos no me ecían jus icia! * * * - El Rey Ca ólico, después de la inco po ación de ini- i a, escuchó anquilamen e el emplazamien o que an e el ibunal de Dios le hicie on los mona cas des ona- dos, pidiéndole la es i ución del eino, diciendo «Que enía la conciencia an anquila espec o a la posesión de aquel eino, como podía ene la po la Co ona de A agón> (1). A es e p opósi o, el ilus e his o iado D. Modes o La uen e hace conside aciones muy a ina- das (2) ace ca de la legi imidad de la ocupación de Na a- a y alude en su ob a a un mani ies o explicando las causas de la anexión, que gus osos ep oducimos como apéndice. Calcúlese cuál se ía la si uación de Juan de Jassu y su amilia en es os momen os c í icos pa a la anqui- lidad de Na a a. Había sido embajado de su ey ce ca de don Fe nando y P esiden e del Consejo Real de Na a a, desempeñando o os ca gos de impo ancia Y * * * Inco po ado de ini i amen e el Reino de Na a a a la Co ona de Cas ílla po la decla ación solemne que en las Co es de Bu gos en 15 de junio de 1515 hicie a el Rey Ca ólico, la si uación a ió no ablemen e, ya que la in asión c'el Reino de Na a a, que se había hecho al ampa o de la Bula de Julio Il, se con i ió en de ini i a anexión. El alcance de los é minos de es a Bula pon í icía ha (1) Aba ca. «Reyes de A agón>. T. Il , p. 404. (2) Modes o La uen e. «His o ia gene al de España». T. VlI, p. 307. :qs -30- -31- dis inción en la casa D'Alb e (1). Cuando la in asión de cas ellanos y a agoneses, Juan de Jassu, caballe o an es que odo, no abandonó al Des e ado en Lu nbíe . como hicie on o os muchos que se il men e le adula- an, sino que, iel a sus adiciones, pe maneció leal al des onado. No imi a on o os indi iduos del país, y aun de su misma amilia, es e digno ejemplo de ac iso- lada leal ad, sino que, como en odos iempos y en pa ecidas ocasiones, se ealizó el dicho del poe a de «Du n e is elix mul as nume abis amicos. Te npo a si nubila ue i Solus e is». Adueñado el Duque de Alba de Pamplona, su i~ on los leales asallos del ey na a o oda clase de ejacio- nes y moles ias inhe en es a es os casos y ue on despo- seídos sin indemnización alguna de odas las incas que cons i uían su pa imonio y de los de echos de pas os yaguas del Real de Sangüesa que pe enecía de iempo inmemo ial a los cas ellanos de Ja ie . Fue on inú iles p o es as y eclamaciones; se consumó el despojo de- es e de echo como más a de ue on íc imas los Seño- es de Ja ie , de o o, la demolición de pa e de su cas illo po la doble azón de se plaza ue e y pe ene- ce a un adic o del mona ca des onado, Juan de Jassu, allecido en 1515, poco an es que el Rey Ca ólico, no pudo e epa ada la injus icia con él come ida, pe o sí u o el consuelo de ecibi me ecídos elogios, po su leal ad, del mismo ey a agonés, que como homb e jus icie o supo ap ecia la in eg idad de aquel caballe o de Ja ie que alien emen e no aicionó al caído mona ca. La amilia de Ja ie , una de las más p es igiosas de Na a a, u o aún que su i , como e emos más a de, las consecuencias de se pe se e an e en sus con iccio- nes, y aunque D." Ma ía de Azpilcue a, iuda ya, ecla- mó, con a el despojo come ido, an e la Co e de Ca los V, no ob u o la debida y jus a epa ación, No se había ex inguido mien as an o el uego del sen imien o pa io en el pecho de los na a os. Sopo - ado po muchos de ellos, de no buena gana, el yugo del mona ca cas ellano que acababa de apode a se de aquel eino con discu ible legi imidad, pensa on nue amen e en ealiza su cons an e y legí imo a án, que no e a o o sino el de es au a en el ono de Na a a a En ique D'Alb e , hijo de aquel mona ca un poco especiosa- men e des onado. Los na a os, aman es en onces, como aho a, de su independencia, e o osos paladines de lo que cons i uye la esencia i a de una aza, o sea de sus anquicias y libe ades, de su de echo y ípicas cos umb es, ol ie on a ab iga , como se ha dicho, el pensamien o de es au a su eino, y como lo pensa on lo hicie on, ap o echando la coyun u a de las gue as en e Ca los 1. ya ey de España y F ancisco 1 de F ancia. En aquellos p ime os iempos en que Ca los 1 aca- baba de ceñi a sus sienes la co ona de España, cuya impo ancia, b illan ez y des ellos can a on céleb es esc i o es con ases elocuen es y sen idas, ep esen ó pa a Ca los V desde los p ime os momen os una se ie de cuidados y pesadumb es, de los que no ue on bas- an e a lib a le la solici ud y el pa io ismo de aquel g an Ca denal. homb e insigne y colosal igu a de la His o ia que se llamó F ay F ancisco [í nénez de Cis- ne os, que pues o en pa angón con su émulo Richelieu, aun en medio del g an ale de es e úl imo, queda muy (1) J. M. C os, S. J. «F ancois Xa ie en Eu ope e dans L'Tnde». Lib ai ie p i a . Toulouse. Volumen 1, p. 36. ••• -32- -33- po encima el eximio anciscano español. encedo de O án, edi o gene oso de la Biblia Complu ense y San o Amo de la ciudad uni e si a ia de Alcalá de Hena es, como jus amen e se le llamaba. Las gue as en I alia, po una pa e. y las iolen as e uel as que es alla on en España al ampa o del Pendón de las Comunidades y de las Ge manías que ensang en a on los e i o ios de Cas illa y Valencia p incipalmen e, a o ecie on el p oyec o de los na a os de es au a el ono en la pe sona de En ique D'Alb e , hijo del mona ca despojado, y a o ecidos po F an- cisco 1 ecibie on el auxilio de un pode oso ejé ci o al mando de And és de Foix, Seño de Lespa e, que a a esó los Pi ineos. y pe mi ió a los na a os alza- dos en a mas apode a se de Pa nplona, que es aba desgua necida y pasando el Eb o pusie on si io a Log oño. A o unadamen e los gobe nado es de Cas illa habían quedado desemba azados de la Gue a de las Comunidades y allegando cuan a gen e pudie on, o - ma on una hues e 10 más nume osa posible pa a i en soco o de las ciudades amenazadas, dándose el caso pe eg ino de que ue on a lucha con a Na a a no solamen e las ue zas adic as a Ca los V. sino muchos de los que habían peleado con a és e bajo la enseña de las comunidades y ge manías. pa adoja ecuen e que sólo es capaz de p oduci la la exal ación del amo pa io. Es o obligó a que los anceses le an asen el si io de Log oño ya que se ob u iese el 30 de julio de 1521 una sonada ic o ia que puso en uga a los ejé ci os ance- ses, que se ie on pe seguidos y de o ados como siglos an es 10 ue on en Ronces alles. Meses más a de, ehe- chos anceses y na a os, se apode a on de las o a- lezas del Peñón y Maya indiendo ambién a Fuen e abía. y así queda on las cosas po que ha o u o Ca los V que hace con las gue as del Milanesado que en e e- nían su a ención con más in e és y apasionamien o que los diminu os asun os de Na a a. En es a si uación de o zada calma la cues ión es aba plan eada en es os é minos: de pa e de los na a os y anceses la aspi a- ción sup ema e a echa de Na a a a los in aso es. que desde hacía diez años ocupaban con a oda jus icia las cua o quin as pa es del eino y en cambio Ca los V p e endía conse a una conquis a que conside aba legí ima y sepa a de es a que ella a los ex anje os que pa icipaban en las e uel as de Cas illa y de Na a a. ¡Pe o los días de Na a a es aban con ados! Después del éxi o de Pamplona ino en ein a de junio el desas- e de Noain , en el que el ejé ci o del ey En ique se ió obligado, en e gonzosa de o a. a epasa los Pi ineos. Sin emba go, la si uación no mejo ó g an cosa, pues el alzamien o de los na a os con inuaba en pie y los an- ceses sos enían b a amen e la de ensa de la plaza. Mien as an o, Ca los V, en 15 de diciemb e de 1523, concedió lo que se llamó el pe dón gene al, si bien a és e acompañó dos g andes lis as de excepción. en las cuales se podían lee los nomb es de Miguel de Ja ie , Juan de Azpilcue a, Ma in de Goñi, Juan de Olloqui y Valen ín de [assu, odos los cuales quedaban despo- jados de sus bienes y e an condenados a mue e. La si uación no podía se peo en el cas illo de Jassu y en odos los hoga es p óximos, ya que ie on des~ man eladas sus o alezas y educidos odos a la más míse a si uación. Ca los V, po en onces se mos ó poco clemen e, no que iendo amplia el indul o o pe dón gene al a las pe sonas excep uadas del mismo. sin que ue an bas an e a oma o a de e minación el 3 -S4- egocijo y la aleg ía gene ales que causa on el iun o de Pa ía ni las exho aciones que pa a que se mos a a clemen e le di igie a el Pad e F ay An onio de Gue a a, enemigo enca nizado de los comune os (1). Con inúa el ce co de Fuen e abía, que du ó dos años, du an e los cuales los he manos de F ancisco Ja ie y muchos pa ien es y paisanos suyos pe nane- cie on haciendo a mas con a Ca los V. Po in, en 19 de eb e o de 1924, g acias a las con e saciones sec e as habidas en e el Condes able de Cas illa, el Ma iscal de Na a a, Ma qués de Co es, que con Le F ange, capi aneaban la gua nición de la plaza suble- ada, capi uló és a, siquie a cos ase a Le F ange el bocho no de su exone ación como capi án y la pública a en a como caballe o (2). De es a mane a e minó la (1) Más segu o es a los p íncipes se amados po la clemencia que no se emidos po el cas igo. Los que a V. M. o endie on en las al e aciones pasadas deIlos son mue os, dellos son en e ados, dellos es án escondidos y dellos es án huidos; azón es, se enísimo P íncipe, que en alb icia de an g an ic o ia se alaben de ues a clemencia y no se quejen de ues o igo . Las muje es de los in elices homb es es án pob es, las hijas es án pa a pe de se, los hijos hué - anos y los pa ien es es án a en ados; po mane a que la clemencia que se hicie e con pocos edunda á en emedio de muchos. (<<Ca as amilia es de F ay An onio de Gue a a»). 2) El Empe ado de ol ió al Ma iscal su hacienda en Na a a, le hizo del Consejo de Es ado y P esiden e de las O denes. Los caba- lle os y soldados na a os ue on indul ados casi odos. Po su pa e, el Rey F ancisco sin ió an o la pé dida de Fuen e abía, que al capi án Le F ange, compañe o del Gobe nado , le mandó p ende , le a en ó en la plaza pública de Líon, mandó ae las a mas de su escudo y le p i ó pa a siemp e de ceñi espada. Muchos his o iado es no se explican la ges ación de la en ega de Fuen e abía, pe o hay que ene en cuen a que los si iados se hallaban muy apu ados y aunque hubo in eligencias del Condes able con el Gobe nado , hay que ene p esen e que el Ma iscal de Na a a e a pa ien e de aquél, que los na a os e an súbdi os ebeldes del Empe ado y que indién- dole la plaza ol ían a la obediencia de su legí imo sobe ano. (San- do al P. 25. L. XI). :.; 4 -35- suble ación de Na a a. pe mi iendo el Conde de Mi anda sali a los e ol osos con a mas y hono es de gue a, ga an izándose a la ez al seño de Ja ie el dis u e de sus bienes y de los de echos de sus abuelos. Fa igado Ca los V de la lucha con i mó la capi ulación hecha. p ome ió el a o eal a los na a os. anuló las sen encias dic adas con a los e ugiados. dándoles un plazo de dos meses pa a ein eg a se a sus ie as y p es a le el debido aca amien o. Los dos hijos de Juan de Jassu habían e minado su misión en el bando na a o, ue on ieles a En ique D'Alb e , como lo había sido su pad e al ey Don Juan y una ez cumplido es e debe de leal ad. en el qu~ la amilia se man u o luchando b a amen e po más de diez años. pudie on ol e a su casa a goza de una anquilidad bien ganada. Fe nando el Ca ólico había dicho de sus an epasados Jassu y Azpilcue a que si log aba la adhesión de és os es aba segu o de que no al a ían a su ju amen o. Desde que 10 p es a on a Ca los V podía el Empe ado ia en la palab a de an nobles caballe os. que hubie an obse ado es a ac i ud de no habe sido desconocidos los de echos de su an iguo ey. y si se hubiese usado con ellos la debida jus icia segu amen e hubie an cedido an es. * * * Hemos podido ap ecia . po 10 que hemos dicho en an e io es páginas. cuáles ue on las u bulencias de Na a a y el es ado social y económico en que se encon ó es e eino du an e el pe íodo que medió (po cie o bas an e la go) desde la Bula de Julio 11, que ué la pied a de oque pa a la in asión de Na a a, has a la -36- -37- capi ulación de 1524 en que e minó la gue a. En medio de inquie udes, ibulaciones, p i aciones, po no deci mise ia y angus ias g andes, i ie on es os años los conso es Juan de Jassu y Ma ía de Azpilcue a, apu os que aumen a on du an e la iudez de es a ale osa dama, que puede deci se que ué la muje ue e del E angelio. Du an e el conso cio de aquéllos nacie on en el cas illo de Ja ie a los cónyuges dichos, es hijas, Ma ía, Ana y Magdalena. Más a de, en 1495 y 1497, nacie on dos muchachos: Miguel y Juan. Magdalena ué ag egada como dama de hono de la eina Isabel, quíe- nes más al de o ecie on plaza y sueldo de paje a uno de los hijos de Jassu en la Co e de Mad id. F ancisco Ja ie , úl imo de los hijos de aquel en u- osa ma imonio, ino al mundo el 7 de ab il de 1506, día de San Vicen e Fe e , san o de quien e a muy de o a la amilia, dándose la coincidencia de que cele- b ándose con g an egocijo la es i idad del escla ecido dominico, e dade o Após ol de Occiden e, naciese el que con gene osidad in a igable había de se lo de O ien e, y consumi en és e las e nu as de su co azón y llega a se , como dice un au o , el He nán Co és de la Reli~ gíón de C is o. Llamósele F ancisco en conmemo ación de Se a ín de Asís, cuyos amo osos a anes po los humanos había de compa i andando el iempo (1), "- I C iado en la casa de sus pad es, F ancisco Ja ie pa icipó de la bienandanza y p ospe id ad inicial del cas illo, has a que las e uel as polí icas, los gas os de la campaña y las sanciones impues as ue on me mando las en as de la casa y con la educción de és a amen- guando el b illo y esplendo de la amilia, la que haciendo un es ue zo quiso, como es na u al, da a Ja ie una educación acomodada a su clase como cumplía a in anzones de Na a a y a amilia an escla- ecida, ya que, como hemos is o, e a de 10 más lina- judo de aquel eino (1). Sus pad es, p ime o, y después, .- 11) Pe enecía a una de las p ime as amilias de Na a a, den o de la sencillez que la je a quía nobilia ia de es e eino, e dade a- men e pa ia cal, enía es ablecida. La g adación de la nobleza e a, como en A agón, de lab ado es, in anzones, más al os los hidalgos y después nada más. Je a quía muy elemen al, y po an o muy elás- ica, e a ácil alcanza el g ado sumo. La His o ia de los jassu es una p ueba ehacien e. Cien o cincuen a años an es del nacimien o de F ancisco, en la baja Na a a, en jassu, ce ca de San Juan de Pie de Pue o, i ían unos in anzones, p obablemen e los Eche a ía. A mediados del siglo XIV, uno de los hijos meno es, llamado Ped o, se es ableció en una illa p óxima, undó la amilia de los Jassu e hizo o una, pues ué enca gado eal de Pesas y Medidas. Su hijo Ped o Pé ez le sucedió y llegó a se Bayle; o o llamado A naldo emp endió buenas u as en los negocios, casándose más a de con la hija de uno de sus colegas, el Seño deA ondo. El ennoblecimien o de los jassu ué cosa p obada, como se demues a en una a e iguación hecha a ins ancias de F an- cisco, en las que un es igo, en e o os muchos, decla a on: «He conocido a A naldo Pé ez de jassu y su muje Guille ma de A ondo. Los he conocido i iendo anchamen e en sus casas, i iendo como uno de los caballe os p incipales del eino, con caballos y c iados y odo 10 conce nien e a hííosdalgos. Las a mas del palacio de A ondo e an, sob e campo de Azu , dos bandas de o o y dos medias lunas ambién de es e me al. Los [assu oma on po blasón un oso a ado a una ca asca». A naldo de [assu y Guille ma de A ando son los abuelos pa e nos de San F ancisco Ja ie . Tu ie on seis hijos; niños dos de ellos, Juan y Ped o. El mayo con inuó en la Co e de Na a a las hono ables unciones de su pad e. Doc o po Bolonía, años más a de ué, en 1472, Minis o de Cuen as en la Cáma a de (1) Soy más amigo del ien o, Seño a, que de la b isa y hay que hace el bien de p isa, Que el mal no pie de momen o (José M.a Pemán. «El Di ino Impacien e»). -38- -39- du an e su íudez , D. a Ma ía de Azpilcue a, abaja on con obje o de o ma el espí i u de F ancisco en la piedad yen el sabe . A ese in, desde que en ó en la edad de la azón, se odeó a F ancisco Ja ie de maes os compe- en es y adecuados, los que p on o pudie on ap ecia las do es de in eligencia y pe spicacia que ado na- ban a nues o biog a iado y odo ello odeado de una modes ia angelical y de una ese a y se iedad imp opia de su co a edad. Dió p on o p uebas del g an emple de su alma, cosa que pa ecía incompa ible con sus pocos años (1) mani es ando sob e odo una decidida inclina- ción a las le as y a los g ados académicos, de lo que que ían dis ae le sus he manos, más pa ida ios del es uendo de las a mas que la paz de los es udios. E a F ancisco Ja ie , ya de niño, según uno de sus bióg a os, de cue po obus o, de complexión i a y a dien e, deno ando sublimidad de ca ác e y olun ad encaminada a los mayo es designios. Tenía un ex e io apacible y ag aciado, un humo aleg e y una inclinación ehemen e al es udio, siendo en odo momen o su asgo más ca ac e ís ico, el a án po complace (1). Su educación se debió hace p incipalmen e en el Cas illo de Ja ie si uado, como hemos dicho, en pleno campo y po consecuencia en medio de una ida de ecogimien o y simplicidad no exen a de ene gía. Como adolescen e na a o e a ue e, ágil y de complexión obus a, que le pe mi ió dedica se p incipalmen e al juego de pelo a y al sal o, en los cuales no enía i al. des eza de la cual ecuen emen e se eno gullecía, ani- dad pueble ina, p esunción, de la que hubo de ep en- de se andando el iempo. Uno de los p ime os lib os que leyó e a un pequeño in olio con apas de cue o y ce adu as me álicas, donde se con enían esc i as con ca ac e es p imo osos las o denanzas de San a Ma ía de Ja ie , en cuya página 19 cons aba el o o de sus pad es al unda la Abadía y las sanciones se e as que imponían al que al ase a ese debe , ecuen e lec u a que hacía el adolescen e Ja ie y que había de in lui g andemen e en su acend ado asce ismo. En cuan o a su ida espi i ual u o po modelo a San Je ónimo, que sin duda in luyó muchísimo en su ocación misione a; unido es o a las p ác icas eligiosas de la amilia y las piadosas y li e a ias que eía cul i a en la Abadía, no es ex año que se o mase F ancisco Ja ie inclinado a ambas cosas. Sus he manos mayo es. JVliguel y Juan, des aca on, como hemos is o, en las a mas y no e ela on la piedad. c is iana del he mano misione o, pe o en cambio su - los Condes. en 1476 ué Alcalde Mayo . miemb o. po an o. del Pa lamen o Na a o y más a de Juan D'Alb e le o o gó el a o eal de que su sola uese decla ado como de noble de p ime a clase. El jo en magis ado eía aumen a su o una de día en día; su esposa, Ma ía Azpilcue a, le apo ó un saneado do e po que p o e- nien e de una amilia de Na a a en oncada con los eyes de es e e i o io y de A agón, enía el sola en su Cas illo de Ja ie . (C os. (L. M.) S. J. «Sain F ancois de Xa íe . son pays, sa amille, sa íe». Documen s nou eaux, 1894). (1) Soy luz y ba o del cielo; soy el pol o y el anhelo pues os en pe pe ua gue a; soy un poqui o de ie a que iene a anes del cielo. Tan p on o la ie a oco como al cielo me le an o; [no hay necio más ano y loco que yo, que, aspi ando a an o, he conseguido an poco! (José M.a Pemán. «El Di ino Impacien e». P ólogo). (1) Tu selliní. «De Ví a F. R. Xa e i qui p imus e Socie a e Jesu in India e Japonia E angelíum p omulga í >. Roma. 1594, 8. 0 -40- he mana Ma ía en ó de eligiosa en el con en o de San a Eng acia, de Pamplona, y su o a he mana lla- mada Magdalena, después de habe sido dama de Isabel la Ca ólica y g andemen e es imada po és a, ué, años más a de, Supe io a del Con en o de San a Cla a, en Gandía, y Ana de Jassu es aba des inada a se mad e de un misione o, Je ónimo Ja ie de Ezpele a, que e an- gelízo el Mogol. Po o a pa e, es aba el Doc o Na a o, a quien los omanos llamaban el san o español, homb e i uoso y muy e sado en ciencias eclesiás icas, de quien algunos Ca denales dije on pos e io men e «que si el Papa iene el De echo Canónico en el in e o, el Doc o Na a o lo enía en la cabeza». Con es os an eceden es e a ácil p esagia , eniendo en cuen a además las do es na u ales de F ancisco, cuál había de se su inclinación en el mundo. Desde los p ime os momen os se no ó la a ición a las le as en F ancisco Ja ie y p on o ue on de ad e i en él, po los clé igos de la Abadía y po los p o eso es de Humanidades de Sangüesa, que la siemb a que en su in eligencia hacían, no esul a ía in ecunda, así como pudie on da se cuen a sus maes os de que e a homb e de al os uelos, que habían de cons eñi un poco la penu ia impues a po los acon ecimien os polí icos del Cas illo (1). Su ue e inclinación a las le as, po un lado, y la expe iencia is e de los unes os acon ecimien os de Na a a, las zozob as y pesadumb es que ió su i a (1) En 1508 los Reyes Ca ólicos quisie on ae a su Co e, como paje, a uno de los hijos de Juan de Jassu, cosa que no pudie on hace po habe desapa ecido ya del Cas íllo las en as adecuadas a las casas de los g andes. (J. M. C oss, S. J. «Saín F ancoís Xa íe dans l'Eu ope e dans L' Inde»), -41- su mad e po las inquie udes que los he manos mili a es p oducian en su hoga po la aza osa ida de campaña, apa e de su na u al dulce y pací ico, supie on ence los halagos de sus he manos y pa ien es pa a que, siguiendo la ca e a de las a mas, con inuase las adi- ciones de la amilia, y lo decidie on en cambio a p ose- gui , con más a án sin duda, sus es udios li e a ios. Pe o en medio de su sencillez y de su aplicación, no. es aba F ancisco exen o de los de ec os p opios de los de su clase. Sen ía la noble emulación que hace ape ece los hono es mundanos y el mismo es udio y el ambien e de que se hallaba odeado le lle aba a aumen a sus aspi- aciones (1). Una ez anquilizada Na a a, enació la paz en el Cas illo y con la uel a de los he manos cesa on las inquie udes de la cas ellana de Ja ie , la que ió, po o a pa e, aumen ados los ing esos de su pa imonio. En es os momen os llegaba F ancisco Ja ie a sus diecio- cho años y e a el momen o de que se pensase en o ien a la ocación cien í ica del mismo. * * * (1) P on o, que como un ca bón Me quema el alma u ul aje y me a da la ocasión De enseña e quiénes son Los homb es de mi linaje. Quizás Mien as mi a án más y más En el mundo se concen a, Hay algo en mí que no encuen a Nunca en el mundo su paz. y aunque yo mismo de g ado Con esá melo no quie a, Vuel o de cada quime a Con el ai ón desplumado y cha ada la cime a. (J. M.ap~mán. «El Di ino Impacíen e»). -42- En sep iemb e de 1525, F ancisco de Jassu y Ja ie ma chaba hacia Pa ís pa a segui y a anza en sus es udios en aquel cen o del sabe más ac edi ado de Eu opa y que e a, según exp esión del Doc o Ramos, «Uni e sidad no de un pueblo, sino de odo el mundo». De lo que e a la Uni e sidad y sus Colegios inco po a- dos o que más bien la in eg aban, nos ocupa emos más ex ensamen e, pe o po el momen o hemos de e po qué azón se inclinó la amilia de Ja ie po la Uni e - sidad de Pa ís eniendo en España ya en aquella sazón las céleb es de SaJamanca y Alcalá, que an o elie e y an a impo ancia enían en aquel en onces (1). (1) E a en onces el ipo de Uni e sidad, Salamanca, que ecla- m.aba su nunca dispu ado monopolío de las le as humanas, pe o Císne os que ía da comienzo a la ida uni e si a ia en su Colegio Complu ense, pa a lo cual había hecho disemina po odos los ámbi os de España ci cula es en que se anunciaba la ape u a del cu so pa a los días de San Lucas de aquel año de 1508. La Uni e sidad Complu ense, al y como la ideó el sabio anciscano, es una ob a genial, única en su géne o, y el monumen o más acabado que el mismo Cisne os le an ó a su p udencia, a su ca iño, a su piedad y a su sabe . En ella debían de encon a los es udian es de la clase pob e, odos los elemen os necesa ios pa a una o mación li e a ia ~ cien í ica lo más p o unda que daban de sí los medios de aquella epoca:. po su amo especial a los jó enes pob es inclinados po ocacion al sace docio. El gene oso undado dejó en as en su es amen o pa a unda dieciocho colegios g a ui os. Decía en las cons i uciones del Colegio que los que hayan de se admi idos a las p~eben~as del mismo, engan po lo menos ein e años, que hayan oído Sumulas, que sean an pob es que en el iempo de su elección no engan de en a, bene icio o pa imonio más de ein icinco lo ines de o o de A agón. Tenían que ecibi se además an os es udian es pob es como cupiesen en los aposen os que sob asen una ez ins al~do~ los p ebendados y capellanes. A és os, que s~ llamaban po cio is ae, se les se ía la comida en el e ec o io y se les daba cama, sillas, ba be o, la ande o y médico, admi iéndose además pa a do mi a odos cuan os es udian es pob es pudiesen 7 1 • -43- No hay que ol ida que aunque Na a a ué indepen- dien e es aba odo el eino y la casa D'Alb e bajo la in luencia ancesa y e an más ecuen es las elaciones de Na a a misma con F ancia que con Cas ílla. Sinnú- me o los es udian es que de España y o as naciones acudían a la Uni e sidad de Pa ís, pues, como dijimos más a iba, ué és a el a o de donde i adiaba la luz de la ciencia po odo el mundo, siendo el mayo con ingen e de es udian es españoles, po ugueses e i alianos, que o maba el núcleo de es a cua omíl alumnos, que cons i uían la población escola de Pa ís. A aída la amilia de Ja ie po el esplendo de es e cen o uni e si a io, F ancisco, seducido ambién po la au eola de que aquellos es udios es aban nimbados y siendo homb e de al as emp esas, de e mina on su p e- e encia po Pa ís, ya que e a insu icien e a con ene su capacidad in elec ual y sus a anes académicos el Es udio Mayo de Sangüesa, donde si bien había excelen es maes os y epe ido es, ni és os ni los de Pamplona bas aban pa a los a anes del buen es u- dian e. No se c ea que los Colegios de Sangüesa e an desp eciables en es a época, ya que en la sim- pá ica illa Na a a había colegios donde se hacían es udios en las mejo es condiciones, exis iendo adosa- das al colegio una po ción de excelen es pensiones donde los es udian es que de dis in os y lejanos si ios acudían a Sangüesa a adqui i enseñanza e ins ucción, encon- aban, además. de las sa is acciones y de la cul u a que cabe en los pa ios y o os aposen os, que ecibie on el nomb e de leone as, ya los a o ecidos con el albe gue se les llamaba cama- is as. En e es a clase es udian il de la Uni e sidad de Alcalá salie on homb es an no ables como Tomás de Villanue a y Ce - an es Saa ed a, san o el uno, e inmo al au o de «El Quijo e> el o o. (Albe o Risco. «F ay F ancísco»), . -44- -45-- Fué en sep iemb e de 1525 que F ancisco Ja ie dijo adiós a su mad e y con o os compañe os na a os llegó en p ime o de oc ub e a Pa ís. donde en aquel en onces. como ocu e hoy. se ab ía el cu so acadé- mico. La despedida de F ancisco debió de cos a muchas ama gu as a D." Ma ía de Azpilcue a , la que no había de ol e a e a su hijo. sino en el cielo. y si bien años más a de había és e de pasa po Ja ie camino de Lisboa y de las Indias, D." Ma ía de Azpilcue a había allecido en 1529. Es p obable. sin emba go, al menos así lo dicen la mayo pa e de los bióg a os de F an- cisco, que és e an es de emp ende el iaje, del que no había de ol e , quiso despedi se men almen e y a dis- ancia del Cas illo de sus mayo es y de odos aquellos con o nos pa a él an que idos. Cuen an los bióg a os que a eque imien os de D. Ped o Masca eñas. Emba- jado de Juan 11I de Po ugal pasó F ancisco po Pa n- plana y po Ja ie y señalan el si io llamado de «Peñas del Adiós» desde donde. con la mi ada elada po alguna lág ima. p oducida po la na u al emoción. se despidió de aquellos luga es donde se deslizó su niñez (1). log aban en el Es udio Mayo . buenas habi aciones. higiénica alimen ación. pa e nal igilancia y p ác icas de sólida piedad. pa a lo cual con aba la illa con cua o iglesias pa oquiales y cua o con en os. Pa a los eje - cicios co po ales o depo es. como di íamos hoy, las ibe as del A agón p es aban odos sus encan os y a ac i os (1). Es indudable, pues, que la inicial ins ucción que F ancisco adqui ió en el Cas illo con los clé igos de la Abadía, la comple ó en el Es udio Mayo de Sangüesa, en las pequeñas es ancias que ealizaba en Pamplona. ya que g acias a la anquilidad que einaba en es e país, después del pe dón gene al y al es ablecimien o de las en as de la casa de Ja ie , se debió el que F ancisco pudie a i a ealiza sus es udios en Pa ís; y éase cómo diez cahices de igo que p oducía de en a el molino de Bu gue e a los seño es de Ja ie , que de iempo inmemo ial gozaban de es e de echo de mol u- ación, habían de asegu a la pensión de nues o es u- dian e en Pa ís. (1) El Colegio de Sangüesa ué céleb e en oda aquella coma ca. y uncionaba en 1545 bajo la di ección del bene iciado Damián de A danaz y del bachille Alonso de Quin ana. En local apa e Ma ín de Liedena enseñaba a los niños las p ime as le as. El Colegio de Sangüesa es u o siemp e se ido po excelen es maes os y epe í- do es. La illa ab ía concu sos y los aspi an es a las Cá ed as enían de muy lejos. En e sus p o eso es. además de los nomb ados. se hicie on céleb es el licenciado ancés Caup y los españoles Ocha- gabia. Bu e e. He nau , Escla no, el Pad e Aguíla . que ense íaba Filoso ía. y el Pad e Au ícana, que enseñaba Teología. En el Colegio odos los días había clases de G amá ica. Humanidades. Re ó ica y Dialéc ica; no se podían concede g ados supe io es. pe o los que los p e endían iban a ecibi los a o as Uni e sidades. p incipalmen e a la de Huesca. En el es udio Mayo de Sangüesa. se daban abun- dan es clases de Bellas le as y el g iego se enseñaba con la misma acilidad que el la ín. dosé M. a C os. <Sain F ancois Xa ie dans l'Eu ope e c.». P í a . Toulouse, 1900). (1) José M.aC oss S. J. «Saín F ancois de Xa íe , sa íe e ses le es». Tome p emie . p 161. Toulouse, 1900. Ja ie . Nadie me dispu e a mí el de echo De mon a la mula coja. Que yo la pido el p ime o. Masca eñas. ¿En mula coja un soldado De Na a a? Ja ie . Y no la cedo. El Pad e Ignacio me iene Muy ep endido es e uego De mi impaciencia. y así No me end á mal. espe o Que lo que yo ande de más Lo ande la mula de menos. • -46- Llegado a Pa ís a ines de sep iemb e de 1525, se ab e pa a F ancisco un nue o ho izon e y unos de o e- os po donde había de desliza se su nue a ida, en la que iba a cosecha lau eles y iun os innume ables. * * * En el siglo XVI Pa ís se hallaba di idido en es g andes ba ios, a sabe : la ciudad, la Uni e sidad y la Ci é p opiamen e dicha. En el más pequeño de ellos en ex ensión, la Uni e sidad, ence aba en su ecin o odos los Colegios y más an iguos con en os. Los Colegios que exis ían de iempo a ás e an muy nume osos, aunque odos ellos dis in os en su o ganización. En e es os colegios es aban di e en es Ins i uciones, en las cuales se enseñaba Teología, De echo Canónico, Medi- cina y A es y la mayo pa e de es os colegios, aunque daban alguna clase pa icula y enían di e en es Es a- u os, igiéndose con absolu a independencia, en iaban sus alumnos a cu sos comunes y públicos. En e los Colegios más céleb es es u ie on los de San a Bá ba a, de Beau ais, de Cal í, de Plessís, So bonne, Colígnon y S anílas, que como células de una colmena se ían sus aulas, pa a que en ellas los aplicados es udian es, líba- sen, como las hacendosas abejas, el néc a del sabe . Cie amen e que desde 1253 uncionaba ya la ins i u- ción undada po Robe o de So bonne, canónigo de Camb ay, es ablecida en la mon aña de San a Geno e a, Vamos, pues, en mula coja A las Indias, compañe os, Que así, pasi o a pasi o, Se i án emplando y supliendo La coje a de mi mula y la ambición de mis sueños. (j. M.a Pemán. «El Di ino Impacien e»). 1 -47- undada bajo los auspicios de San Luis, Rey de F ancia. En es a Ins i ución se ecibían seis maes os de a e, pob es, aspi an es al doc o ado en Teología. Las dispu as eológícas y las p ác icas de enseñanza habían p epa ado la undación de aquel Ins i u o, que más a de había de se la Uni e sidad de Pa ís. A ines del siglo IX Remi d'Ause e daba lecciones de Dialéc ica y de Música; el canónigo de Lieja, Hubold y Lambe , discípulo de Fulbe , de Cha ess y del pa isién D ogon, daban cu sos públicos de Dialéc ica y Música, así como más a de Guille mo de Champeaux y Ped o Abela do, con sus amosas lecciones, cons i uían el a ac i o ma- yo pa a el es ablecimien o de la Uni e sidad, deseada po odos los es udian es y p o eso es que que ían más ampli ud de mi as, un mayo ma gen pa a su expansión cul u al y deseaban halla se sus aídos a la au o idad del Obispo. G acias a ello, las aldas de la mon aña de San a Geno e a se ue on poblando de edi icios pe e- necien es a dis in os Colegios. La o ganización in e na de la Uni e sidad, que, como se ha is o, nació espon áneamen e del a án de c ea un o ganismo i o e independien e, de e minaba que la enseñanza uese dis in a y nos encon amos que sus es udios de a es libe ales: De echo, Medicina y Teolo- gía, cons i uye on las di e en e Facul ades del mismo nomb e. Los p o eso es y los es udian es se ue on ag u- pando, no sólo según sus espec i as a iciones, sino ambién según su país de o igen, sus lenguas y sus simpa ías, euniéndose en cua o p incipales g upos, que se llama on Naciones: Nación de No mandía, pa a no mandos y b e ones; Nación de Pica día, pa a los de és e país y los walo nes: Nación de Ingla e a, que desde 1343 se llamó de Alemania, común a ingleses, alemanes -60 ~- que enía a se la consag ación del a o ecido en el ap endizaje de la Filoso ía. enía a se el co onamien o de la ins ucción que se daba en los Colegios. Pa a se admi ido a es os exámenes e a p eciso es a e sado en Lógica y en odas las ma e ias que cons i uían la unda- men al ins ucción li e a ia. Es os exámenes los su ían los alumnos po los p o eso es de cada Nación y el í ulo de Bachille consis ía en un simple ce i icado. Más solemne e a. sin dispu a. el examen me ced al cual se ob enía la licencia u a. La Lógica undamen al. la Dialéc ica y la Me a ísica en g ados supe io . jun o a nociones de Geome ía y As onomía. cons i uían la base de las asigna u as. El examen se su ía unas eces en Nues a Seño a de Pa ís. o as eces en San a Geno e a. Allí. bajo el cancela io de la Ca ed al o de la Abadía, que es aban in es idos po la San a Sede de la Facul ad de con e i g ados o licencia. o o gaban la acul ad de enseña en nomb e de Aquel que dijo: «Id y enseñad a oda C ia u a». Los exámenes que se celeb aban en Nues a Seño a se llamaban los exámenes de abajo y los que se celeb aban en San a Geno e a se llamaban los de a iba o supe io es. Los Colegios en iaban sus alumnos indis in amen e a su i los exámenes a uno u o o si io. Los Cancela ios de Nues a Seño a o de San a Geno e a ob aban con absolu a independencia, si bien e an asis idos en sus unciones po cua o en ado es elegidos en e las cua o naciones. El de Nues a Seño a designaba sus en ado es con ca ác e pe manen e; el de San a Geno e a sólo enía el de echo de p esen ación, siendo su designación de la exclusi a compe encia de la Facul ad. El examen de Licencia u a consis ía en una doble p ueba, una pública y o a sec e a. La p ime a, que e a 1 -61- - po esc i o, e a elimina o ia, es ablecida con el in de escoge en e los nume osos bachille es que se p esen- aban a su i la p ueba de la licencia u a. que e a di ícil y expues a. Los en ado es de San a Geno e a , así como los designados po el Cancille . no p esidían ni juzgaban más que la p ueba pública: pa a la p ueba p i ada o de cáma a había o o ju ado cuyo nomb a- mien o pe enecía a la Facul ad de A es y cuyos mie n- b os e an eno ados mensualmen e. Po lo demás. las cosas pasaban lo mismo en los dos exámenes. Al in de cada mes, bajo la indicación de los en ado es. el Can- cela io in i aba los candida os que se conside aban ap os a p esen a se en día señalado en aje de capa en la Iglesia y allí. después de se a engados y exho ados al cumplimien o de su debe . ecibían la acul ad de enseña . «híc e ubique e a um>. Pe o aun odas es as solemnidades no bas aban pa a la e ec i idad de la misión docen e. P ecisaba. pa a log a la pleni ud de és a. un ac o úl imo. especie de con i mación de pase que había de concede la Co po ación o Colegio de A es. Es e úl imo ac o e a la íncep ío concedida po cada nación. Después de o o gada se ecibía el bone e, insignia del p o eso ado y el í ulo de Maes o de A es. equi alen e al bachille a o. De odos modos esul a. de lo expues o. que dadas las acul ades ex ao dina ias de que gozaba la Facul ad de A es. enía és a más in e ención en el ac o de con e i licencia u a que las o as Facul ades. no exis- iendo ampoco igualdad de a o en San a Geno e a que en Nues a Seño a. lo que p odujo en cie o modo i alidades que hubo de esol e p ime o la Uni e sidad y después el Pa lamen o. * * * AA ~ ~ - 62 -, { - 63 - ';': (1) J. Quiche a . «His oi e de Sain e Ba be». T. I . p. 11. llamados na ine s o alumnos ex e nos lib es, que daban el mayo con ingen e a las clases y que a pesa de no ene ecu sos económicos p opios, enían más índependencia que los cama is as. Pagaban una módica e ibución al Colegio po la enseñanza que ecibían, en el momen o opo uno su ían el examen de Bachille o de Maes o en A es; po úl imo, es aban ambién consi- de ados como Escola es una úl ima clase que se lla- maba galochis as o zapa ones, llamados así po los zuecos o eno mes zapa os con que se calzaban. E an -es os es udian es casi pe pe uos en las aulas, que se pasaban la ida ecuen ándolas y que po su al a de medios económicos, algunos, y po sus co os alcances, o os, en ejecían en los bancos. El ipo no se ha pe dido en nues as Uni e sidades, pues en odas las Facul ades es legenda io y se pe pe úa el es udian e e e ano. De es e modelo odos conocemos algún ejempla . Finalmen e, exis ían en los Colegios, cuya esul an e e a la Uni e sidad, los domés icos, que a cambio de pesca unos ada mes de la ín o de Filoso ía, se las en en- -dían a ma a illa con la escoba, los zo os y el plume o, dándose el caso ecuen e que de es os que pudié amos llama poluo is as saliesen e dade os alen os, po que nunca ha es ado eñido lo bajo de los o icios con el "Calib e de los alen os. Véase, pues, cómo no e a ácil, con una población an he e ogénea y an p opensa a la indisciplina, al oce ío .Y al ba ullo, e elado a casi siemp e de sana aleg ía inhe en e a la clase escola , la a ea de gobe na y -di igi una población an abiga ada. Po an o, los Rec o es se eían neg os y se deseaban pa a gobe na y di igi con acie o ins i uciones de an compleja en e - gadu a como los Colegios y la Uni e sidad, eso sin Como se e, la ida y p es igio de la Uni e sidad' de Pa ís es aba inculada y dependía g andemen e de la de sus Colegios y en especial del muy p óspe o, del muy ecuen ado, del muy enomb ado de San a Bá ba a, cuyos di ec o es y ec o es ue on siemp e gen e de mucho p es igio y ascendien e, no solamen e académico, sino polí ico ysocial, y así debía se po cuan o de es os Colegios, y en especial de San a Bá ba a, e an epu ados en el mundo académico como el caballo de T oya, con quien se le compa aba, ya que si és e ence aba en e sus cos illa es un ejé ci o de hé oes y alien es gue e os, San a Bá ba a ab igaba en su seno una alange de hé oes de la palab a yde la discusión (1) que habían de ilumina el mundo con sus alen os y con su a ición po el sabe . Ya hemos dicho que en el Colegio de San a Bá ba a, como en odos los demás, había una especie de je a - quía compues a po los pensionis as que es aban bajo la au o idad di ec a del Colegio, que la eje cía po medio de sus p o eso es, po delegación pa e na, y así se daba el caso que el Regen e y el Maes o de escuela ep esen- aban más pa a aquéllos que las au o idades del Colegio. En és e, además de los po cionis as, es aban los bolsis- as y cama is as, hijos de amilias icas es os úl imos, que abajaban bajo la di ección de un Pedagogo o p o eso pa icula , i ían sepa adamen e con más independencia y holgu a que los demás colegiales y ce ca de ellos la di ección del Colegio no enía más acul ad que la al a inspección. Po úl imo, es aban los T " ~ .. -64- con a las di icul ades p o enien es del mismo p o eso- ado. ya que és e. según decía un ilus ado compañe o de la Uni e sidad de Za agoza, ha adolecido siemp e de aquellos de ec os que podían condensa se en las es consabidas ppp. La enseñanza e a en es os Colegios y en la Uni e si- dad de Pa ís, dispensada especialmen e en o ma o al, bajo la igilancia de los egen es, de bachille es o de licenciados, median e la que se p epa aban és os a su examen. Los jó mes g aduados debían, según la moda escolás ica, denuncia su g ado de ap o echamien o y de aplicación los unos a los o os, pe o es o e a di ícil consegui lo, ya que los condiscípulos en endían que no debían acusa a sus compañe os. O dina iamen e e an muy pocos los que se anquilo- saban en un Colegio, po que es o e a p opio an sólo de espí i us mezquinos, única, .ien e se do mían en ellos los que lle ados de un amo desmesu ado po la ju en- ud gus aban de se siemp e es udian es. La mayo pa e se p oponía ob ene la egencia de una clase pa a que median e el es ipendio que ecibían pode a ende a los gas os que les cos aba su licencia u a en Medicina, De echo o Teología. An es de los ein a años dejaban la é ula pa a sus i ui la po los es udios supe io es. El modo como con a aban sus se icios e a el siguien e: su misión du aba un año p o ogable; el Colegio les daba la alimen ación y la es ancia y sólo desde los iempos de F ancisco 1 empeza on a cob a un modes o sala io. pues has a es a echa pe cibían d ec amen e de los alumnos, dos eces al año, sus gajes. celeb ándose con es e mo i o dos g andes ban- que es con los alumnos, banque es en los que se $ -65- de ochaban, además de excelen es manja es y delicio- sos inos, g an caudal de buen humo y aleg ía, siendo amenizados esos banque es con selec a música que a pas y lau as ejecu aban. Es as ies as se celeb aban en odos los Colegios y en la misma Uni e sidad de Pa ís se llamaban los G andes Lunes y desde el siglo XVI se los llamó Mine alia (1). Es a in imidad de ida c eaba lazos de amis ad en e es udian es y p o eso es, que enía a se más es echa en e los po cionis as po la comunidad de mesa y alojamien o, lo cual a eces e a un incon e- nien e po las cama illas que a almen e solían o - ma se, siendo ecuen ísimo el caso de que al ma cha se un p o eso del Colegio a as ase un buen núme o lle ando a o o Colegio a los po cionis as y ma ine s que e an de su cue da. Pa a e i a es as ugas hechas con la complicidad de los p o eso es, el Di ec o del Colegio enía que anda ojo a izo y ene a la ez que una g an pe spi- cacia, una mano du a. Exis ían en onces, como han exis ido siemp e, las no a adas que habían de su i los alumnos ecién inco po ados el picos ama illos como allí se les llamaba, llegando es as b omas o no a adas, a e es i ca ac e es de e dade o sal ajismo yeso mo i aba la necesa ia in e ención del Di ec o o Rec o y a la ez la necesidad de man ene den o del Colegio y de la Uni e sidad un saludable igo , siendo las penas co po ales ecu sos necesa ios pa a consíguí la asi- duidad y la obediencia. Ningún p o eso subía a su (1) Gouje . «Memoi es his o iques su le College Royal». Pa . Il, p.178. 5 -66- -67- (1) «De disciplina e ins i u ionc pue o u n». Pa ís, 527. S a u de L'Uni e si é, 1542. (2) J. L. Vi es, «Re ec io Scholas ica». e a muy abundan e, ya que no había más que un pla o de ca ne y o o de legumb es, la sob emesa se dila aba bas an e. y al iempo de le an a los man eles, e an hechas las ad e encias que el Di ec o c eía con e- nien e hace a los alumnos pa a la buena ma cha de la casa. Po la a de. a in de que el espí i u de los alumnos no se disipase. se p egun aban las lecciones, en ándose de nue o en clase de es a cinco. A las seis se se ía la cena. a las sie e se ol ía a p egun a las lecciones y as una b e e o ación en la capilla. se iban a acos a los alumnos. pues la queda se ocaba a las nue e de la noche inde ec iblemen e, si bien los p o e- so es y alumnos dis inguidos podían ene luz has a las once. Como se e, la ida es aba eglamen ada en o ma que los alumnos del Colegio pasaban poco iempo de asue o, pues p opiamen e és e no enía luga del modo acos umb ado hoy, sino los jue es y los ma es, que e an lle ados los alumnos a paseo, o dina iamen e a las o illas del Sena, siendo menos ecuen es las ies as que en la ac ualidad. P opiamen e las acaciones no du aban más que el mes de sep iemb e, ya que en el e ano lo único que cesaban e an los exámenes. El égimen de enseñanza e a p incipalmen e el de aba- jos o ales, bajo la di ección de los p o eso es, quienes o dina iamen e leían un lib o y después los alumnos que habían escuchado susci aban cues iones a gumen- ándose sob e ellas. Como no odos los alumnos enían el lib o de ex o en la Uni e sidad de Pa ís, cuando el 1452 el Ca denal de Es ou e ille se p ocu ó pone emedio a es o acili ándose a cada alumno es hojas de papel po semana pa a saca sus copias. El sis ema empleado pa a la enseñanza e a el de la dispu a, a gu- cá ed a sin empuña la é ula. Las al as más g a es e an cas igadas con el lá igo y algunas eces la peni- encia e a en el comedo públicamen e, p opinándos ' los azo es en las espaldas desnudas. Exis ía en cie o modo el e án «de que la le a con sang e en a» como en iempos pos e io es Y e a p o- e bial la máxima de que había que mo i ica la ca ne pa a que así quedasen mejo g abadas las cosas en el espí i u y el co azón (1). También en ma e ia de limpieza e a p eciso que la disciplina se ex emase po cuan o ni las aulas e an lo amplias e higiénicas que debían se Ylas únicas de que andaban es idos los es udian es más pa ecían hechas pa a esconde y cub i la suciedad, que pa a hace la desapa ece . En algunos Colegios donde la disciplina sob e es e pun o no e a odo lo ígida que p ecisaba. y pe dónesenos la c udeza de es e da o his ó ico, según dice un au o (2), no e a pe mi ido en el e ec o io lle a la mano a la cabeza po si és a se hallaba poblada. En cuan o al égimen de es udios, la campana so- naba a las cua o de la mañana, daba el ale a a los alumnos y ac o seguido un igilan e del Colegio eco ía los do mi o ios a in de que no quedasen ezagados los pe ezosos y do milones. A las cinco odos debe ían es a en clase, a las seis se asis ía a la misa, desayuno y nue amen e clase, has a las diez en que había un pequeño ec eo, an es de las once, ho a de la comida. P o eso es y alumnos comían en el mismo depa a- men o, aunque en dis in as mesas. y si bien la comida no -68 - men ando los alumnos de dos en dos; mien as uno sos enía los pun os de la lección explicada. o o le o mulaba objeciones. consiguiéndose con ello no sola- men e p opo ciona a los alumnos la necesa ia agudeza. sino ambién hace que ob u iesen la necesa ia agilidad men al. Ve dad es. que es o daba a eces luga a episo- dios pin o escos ya que se plan ea an cues iones e - dade amen e pe eg inas)' po demás pue iles. Luis Vi es. que ué p o eso p obablemen e de San a' Bá ba a. cuen a en sus Diálogos que él y su colega Gaspa , en ando en una de las clases de San a Bá - ba a. y el p o eso quiso hace los hono es a an ilus- es isi an es. Ypa a ello. escogiendo el mejo alumno. le p egun ó: «niño. ¿en qué mes mu ió Vi gilio? en el mes de sep iemb e; ¿en qué si io? en B indes. con es ó el alumno; pe o ¿qué día de sep iemb e? epuso el maes o; el día nue e, espondió el discípulo. Al llega a es e pun o el maes o mon ó en cóle a y dió al alumno media docena de palme azos po que po lo is o Ví gí- lió mu ió en diez de sep iemb e Y el maes o no podía sopo a con calma aquello que suponía un deshono pa a él. O a ez el mismo Luis Vi es asis ió a o a clase, y el p o eso p egun aba muy u ano al alumno p e e ido con el in de que és e se lucie a: A e , díme, Ped o, ¿cómo se le an ó Alejand o del suelo cuando pisó po p ime a ez las ie as de Asia?, y el chico, sin acila , con es ó muy o ondo: pues, apoyándose en las manos y le an ando la cabeza. No se c ea que es o e a exage ación; pod íamos ci a , de e e encia, como es na u al, mul i ud de casos en que se hacían y aún se hacen en algunos cen os de enseñanza p egun as an pue iles y an es é iles como és as, que ecue dan aquellas p egun as que el buen Sancho Panza di igía a -69- los píca os es udian es con quienes se opó a ias eces en sus a en u as y median e las que que ía el ús ico pone a p ueba el alen o y el ni el in elec ual de los escola es. Cla o es á que poco a poco se ué modi icando la p ác ica de esos eje cicíos sus i uyéndolos po compo- siciones sob e asun os y cues iones que e an dic adas po el p o eso y que e an a adas en e so o en p osa. Muchas eces el alumno enía que imp o isa las con- es aciones. Del mé i o de es as espues as dependía la ap eciación de los escola es y su clasi icación. O dina- iamen e los eje cicios e minaban el mes de julio con una g an ce emonia pública, en la que los es udian es que más se dis inguían ecibían los plácemes de la con- cu encia. Sin emba go, es a ce emonia u o más impo - ancia oda ía en San a Bá ba a y en o os Colegios desde los iempos de F ancisco 1. Con mo i o de la ies a de San Luis, en el mes de agos o, se celeb aba una g an exposición en el pa io de los Colegios y allí, sob e lienzos blancos y gui naldas de lau el. se exponían po de p on o las mues as de esc i u a de los p incipian es y los demás abajos li e a ios dignos de expone se a juicio de los p o e- so es. Cada uno es aba ce ca de sus abajos escu- chando los elogios o las c í icas del público cong e- gado. Mien as an o en la g an sala de ac os, bajo la p esidencia de un p elado o de un digna a io que lle- aba la ep esen ación de la Co e, lógicos y dialéc icos discu ían las p oposiciones que p e iamen e se habían anunciado po las esquinas de la ciudad. Después de que aquéllos habían e minado su abajo en aban en unciones los e ó icos y desa ollaban un asun o que les había dado el p esiden e la íspe a, abajo que debían - 70-- -71- ealiza en conjun o y sin auxilio de lib os. Po u no cada cual leía su abajo Y un ju ado nomb ado en e pe sonas ex añas al Colegio discu ia y disce nía en el ac o el mé i o de los concu en es; el encedo en cada Facul ad ecibía de manos del p esiden e el bone e de es udian e. Es p eciso llega a algunos años más a de pa a encon a la ce emonia de dis ibuCión solemne de p emios en los Colegios, acep ada ambién po la Uni- e sidad. No se c ea que el Colegio de San a Bá ba a, como uno de los elemen os nu idos de és a, u ie a an sólo discipulos anceses; los u o i alianos, y p incipalmen e españoles y po ugueses, sob e odo bajo el einado de F ancisco 1, que ma ca en ealidad no solamen e un pe íodo comple amen e dis in o, po cuan o hace ela- ción a la Uni e sidad y sus Colegios, sino ambién po - que ep esen a en és os y en aquélla un o al cambio de p ocedimien o. En es a a ea oma on g an pa e los es udian es españoles que se dis ibuye on en e los Coque e y Mon aígu y el de San a Bá ba a, eniendo aquéllos sob e és e, la en aja de que en aquel en onces había un céleb e p o eso a agonés en Mon aigu y un ilus- e alenciano llamado Juan de Celaya en el Coque e , Doc o que ecibió el nomb e de esolu ísimo (po la impe u bable con ianza que enía su p opio mé i o), que pe maneció sie e años en el Colegio de San a Bá - ba a y que con inuó en odos los de la Uni e sidad po algunos años más. Tan o San a Bá ba a como la Uni e sidad de Pa ís, encon a on en Po ugal, un ico ilón de p o eso es y de alumnos. Los eyes Juan 11,Manuel y Juan III u ie- on po no ma, al p ac ica sus conquis as. p ocu a más los a ances de la e en aquellos apa ados e í o- íos. que luc a se con el come cio y las iquezas de los mismos. y como pa a la ob a de pene ación y educa- do a que se p oponían lle a a cabo. les al asen en ealidad ope a ios. la Co e en ió a Pa ís, a es udia a sus expensas. a una po ción de jó enes de la pequeña nobleza po uguesa. En la So bonne, en 1516. ué enca gado el po ugués San iago de Gou ea de una cá ed a de eología. adqui- iendo después la di ección del Colegio de San a Bá - ba a. en donde, po los deseos de los mona cas lusi anos, hacian llega has a la Uni e sidad de Pa ís y sus Colegios muchas de las pepi as de o o que enían de Indias. Es e po ugués ilus e. lle ó as de sí es o cua o pa ien es que se dis inguie on en las le as, en la cá ed a y que ue on mani es aciones u ilan es de la ida uni e si a ia de Pa ís. T as ellos inie on Manuel de Tey e, g an ma emá ico; An onio Ley ao, eximio ísico: An onio Pín, g an humanis a; Juan Ri ey o de Lisboa. dedicado a la me a ísica; Si nón Rod íguez y Sebas ián Rod íguez de Acebedo, que había de en a . andando el iempo. en unión es echa con nues o biog a iado. También los españoles die on su con ibución a la Uni e sidad de Pa ís y al Colegio de San a Bá ba a. En la nación de F ancia emos en olados en 1526 españoles an ilus es como Amado . Ignacio de Loyola y F ancisco Ja ie . que ue on allí a pe ecciona sus es udios después de habe es ado en Sangüesa el p í- me o. en las Uni e sidades de Salamanca y Alcalá Ignacio de Loyola, y habe se dis inguido en algunos cen os de enseñanza españoles el jo en Amado . que había de b illa an o en el sabe e in lui en las 1 -73- -·72- pos e io es de e minaciones de F ancisco Ja ie yde Ignacio de Loyola. En es e medio hizo sus p ime as a mas li e a ias, en calidad de cama is a o po cionis a, nues o F ancisco de [assu en ocasión en que en es e ambien e académico se es aba lib ando una g an ba alla en e dos co ien es an agónicas: e a una la supe i encia de las ideas de la Edad Media. y la o a la eclosión de las del Renaci- mien o. p oducidas po es acon ecimien os p incipales: el descub imien o del Nue o Mundo. el inc emen o que omó la imp en a y la honda pe u bación que lle ó a cabo en las conciencias la e o ma p o es an e. El 1526 ué pa a la Uni e sidad de Pa ís un no able acon ecimien o al se do ada de cincuen a bolsas pa a es udian es de Po ugal. pudiendo eno gullece se Pa ís de habe ob enido una p e e encia que la enal ecía an e los ojos de Eu opa. ysi ello p odujo alguna en ídieia en los cen os cul u ales de o os países. no ué el asgo de Juan 11I menos digno de aplauso. po el hecho de a o ece las ciencias y las le as en una nación amiga. Pe o es o p odujo. como consecuencia. alguna pe- queña disensión en los cen os académicos pa ísínos , Los ex anje os que o maban en la nación de F ancia, cons i uían una mul i ud nume osa Y albo o ada. ya que po se muy ba allado es omaban con calo cual- quie pa ido y lo de endían a ul anza. Véase una mues a. Pocos años an es de la época que eseñamos. las doc inas de Lu e o se habían in oducido en las conciencias de los ba bis as Y algunos las p o esa on con bas an e calo . en su comienzo. Pa a el pe eccio- namien o del es udio de la g amá ica se había empleado un esumen del O ganon de A is ó eles. compues o po un al Ped o de España. y aunque con enía e o es lu e anos. ué de endido con g an calo . an sólo po pa io ismo, po los ba bis as españoles. A pesa de odo es o. se man u ie on siemp e en e a la he ejía g acias al asce ismo comunica i o de alguno de sus p o eso es yalumnos yal igo ismo de Democha es y a la ole ancia. no exen a de se e idad. de Oelida yde And és de Gou ea. Muchos se dejaban in lui po las doc inas p o es an es po que Cal íno, después de habe sido e o oso ca ólico. según él a i ma. se con i ió en paladín de las nue as ideas. yen su paso po el Colegio de San a Bá ba a o de la Ma che. hizo bas an es p oséli o s, en e o os Nicolás Kopus, Rec o de la Uni e sidad de Pa ís. lo que causó g an escándalo. ;c. * iC· Nues o jo en na a o. salido del ambien e elígío- sísimo de su casa yabso bidos su in eligencia y su co azón po es as ideas. había de encon a se en Pa ís con esa lucha a dien e en e el an iguo yel nue o espí i u de la época. El soplo del Renacimien o, como hemos dicho. se dejaba sen i en las Uni e sidades. en las que ambién exis ían mé odos nue os que chocaban. como es na u al. con las an iguas p ác icas. La lengua g iega. los ex os clásicos comple amen e eno ados. los lib os de g amá ica en plena ans o mación, habían de se o os an os obs áculos con los cuales había de lucha el jo en F ancisco. La misma Facul ad de Teología es aba con agiada de las nue as ideas. y en la Filoso ía se in il aban poco a poco las pelig osas doc inas: «Qui, g aeceziban lu he anizeban » (1). (1) P. As ain. «La Compañía de Jesús en la Asis encia de Espada». T. 1. p. 77. liIáii.. -74- También los Colegios es aban in luidos po las dis- in as endencias y no edades. El Colegio de Mon eagudo man enía i me el c i e io an iguo. San a Bá ba a, un poco más mode nizado, ambién sos enía las iejas doc inas, aunque no con an o calo , y en el Colegio de Beau ais es aban di ididas las opiniones. Los alumnos, po an o, es aban sepa ados en dos bandos. Una buena pa e de la ju en ud ca ólica andaba siemp e sob e a iso pa a denuncia los cona os de he ejía, y los p o es an es, menos nume osos, suplían con una es echa unión la escasez de adep os. Es a e e escencia de ánimos había de p oduci , como ocasionó muchas eces, momen os de g an iolencia y has a choques du os. F ancisco Ja ie u o que su i es os ai enes y sen i en un p incipio esa in luencia (1) de la que ue on bas an e a p ese a le la bene iciosa de Ped o Fab o y de Ignacio de Loyola. F ancisco Ja ie u o, sin duda, po p o eso es en San a Bá ba a; a! g amá ico Codie , alla inis a Luis de Es ebay, al poe a escocés Buchanan, al a is o élico español Gelida y al eminen e Fe nel, que e a a la ez ma emá ico, as ónomo, ilóso o y ilólogo. La p ime a necesidad que sin ió F ancisco de [assu, ué la de o alece su ins ucción, e o za los conoci- mien os adqui idos en Ja ie , en Sangüesa y en Pam- plona, epasando, como no podía po menos, la g amá- ica, la e ó ica, el g iego y la poesía, saliendo ai uso del examen que sob e es as ma e ias su ió. No pa ece muy cla o que ue a un la inis a consumado, po que no son bas an e a da le es a epu ación las abundan es ases la inas diseminadas en sus ca as. El p ime o de oc ub e de 1526 F ancisco Ja ie (1) José M. a C os. S. J. Ob. ci . T. l. p.ll1. -75- comenzó el es udio de A es o sea de ciencias y iloso ía, en el cual. pa a llega a se maes o de los mismos, habían de pasa cinco años, que unidos a los sie e u ocho más, necesa ios pa a llega al doc o ado en Facul- ad mayo , exigía diez o doce años, ya que en la Uni- e sidad, como e dade a co po ación, había una espe- cie de je a quía con sus ap endices, sus ob e os y sus maes os. Pa a se Io en A es y pode , po an o, eje - ce esa p o esión, e a necesa io ob ene la opo una licencia que pe mi ía el desempeño de ese ca go, después de habe pasado po el amiz del ap endizaje y demás pues os has a el de maes o. F ancisco Ja ie hubo de comenza po se ap endiz, es deci , simple escola , siguiendo los cu sos en su Colegio, omando no as, a gumen ando y discu iendo como los demás. En es as a eas p elimina es pasó dos años y medio, y en 1529 su ió el examen inal en el Colegio de su nación. Como complemen o de su bachi- lle a o, habían de explica los alumnos una lección pública de iloso ía, eniendo que sopo a y con es a las objeciones y a gumen aciones de los demás. Si de es a p ueba se salía elizmen e, en onces se e a bachille o mado y comple o, o sea, maes o en A es, pudiendo, po an o, eje ce su o icio, no siendo incompa ible con és e, que siguie a el alumno sus es udios en la Facul ad de Filoso ía y pudiese da clases a los p incipian es (1). F ancisco Ja ie había pasado po los p ime os g ados de la je a quía uni e si a ia, siquie a al con ac o de la población es udian il, no siemp e de ecomen- dable conduc a, hubie a su ido su alma ue es (1) An oine Deche ens. -«Les Uni e si es ca holiques au e oís e aujo dh ín». Pa ís. Del homme, ps. 123. 124. no as. WIIl" -76- sacudimien os, debidos p incipalmen e a las cos u n- h es bas an e disolu as de sus compañe os y maes os, ya que unos y o os dejaban de p ac ica aquella aus e- idad debida, necesa ia y p opia de quien se dedica a 1as al as especulaciones del espí i u, pues muchos de ellos, lejos de obse a una ida ejempla , es aban co oídos po los icios y e an íc imas de oda clase de lac as ñsícas y mo ales. P ecisamen e, si hemos de a ende a las mani es aciones hechas po el mismo jo en na a o, in luye on en su co azón pa a hace le cambia de ida e inclina le de ini i amen e a la en que le inició Iñigo de Loyola, an o la epugnancia que le causaba e a muchos de sus condiscípulos, capi a- neados po algunos p o eso es, en ega se a aquellos excesos, como el emo que le p oducía, si se en egaba a idén icos icios que sus compañe os, e se co om- pido po la misma lep a ísica y mo al en que ellos se deba ían (1). Va ias pe sonas in luye on en es os momen os deci- si os en la ida de Ja ie pa a que és e no se dejase lle a de la ida licenciosa de sus compañe os, en e ellas y en p ime é mino, el doc o español Juan de Peña, p o eso de Filoso ía en aquella época y el sabo- ano Ped o Fab o, su condiscípulo en San a Bá ba a. Fué es e an iguo Pas o de los Alpes, quien a pesa de su humilde o igen, po sus excelen es condiciones de ca ác e , se a ajo, desde el p ime momen o, a p o e- so es y alumnos. haciéndose, desde el comienzo de su es ancia en San a Bá ba a, el insepa able de F ancisco Ja ie . G acias a la cama ade ía escola , el humilde Pas o saboyano y el In anzón de Na a a, aba on (1) A. B ou, S. J. Ob. ci . T. 1. p. 29. -77- amis ad es echa e ín ima, ya que el ascendien e sob e- na u al e i esis ible que Fab o eje cía sob e odo el mundo, e a di ícil que pudie a deja de imp esiona a Ja ie , y es a amis ad an es echa hizo esc ibi en su memo ial a Ped o Fab o, años más a de, «que daba in ini as g acias a Dios po habe le dado un maes o como Juan Peña y unos compañe os como los que en San a Bá ba a había encon ado, especialmen e su amado condiscípulo maes o F ancisco Ja ie », amis ad a la que co espondió es e úl imo con e nu a y cons- ancia sin iguales, ya que en el ondo de Asia, mísío- nando a aquellos in ieles, incluía en la le anía de los san os «la bien a en u ada alma de Ped o Fab o» (1). Condiscípulos igu osos ue on en San a Bá ba a el saboyano Fab o y F ancisco Ja ie . No sólo en los jue- gos y ec eaciones del Colegio se les e siemp e unidos, sino que ambién en las p uebas de cu so, en las a gu- men aciones públicas, en los exámenes, en las esis, se les e ma cha de acue do y pe ec amen e unidos en e a los demás con endien es. '* * * Un acon ecimien o ex ao dina io iba a modi ica en lo sucesi o la ida de es os dos es udian es; nos e e i- mos a su coincidencia en el Colegio de San a Bá ba a con Ignacio de Loyola, caballe o asco que había de en- dido, como sabido es, en los mu os de Pamplona, causa polí ica con a ia a la de los pa ien es de F ancisco de Ja ie . Vida e an e y de pe eg ino, había lle ado desde su con e sión el caballe o guipuzcoano; en Monse a , en (1) Mon. Xa . T. I. p. 436. 4 .( -78- Roma, en Je usalén, en las uni e sidades de Salamanca y Alcalá le conocían y has a le emían po su ex emos piadosos. En eb e o de 1525, deseoso de encon a en Pa ís más ancho campo pa a la conquis a de las almas que has a en onces había log ado po ie a San a y po España, ué a F ancia mendigando y en 1528 en aba como ex e no en el Colegio de Mon eagudo. Más de una ez, como an iguamen e con sus he manos en los campos de ba alla, se encon a on en e a en e Ja ie e Igna- cio y segu amen e la poca a ición que aquél sen ía po és e, al e le cojo, pob e y mendigando el pan de pue a en pue a, además de las azones polí icas dichas, mo i- a on la a e sión inicial que el caballe o de Ja ie sin ió po el hidalgo de Loyola, pe o a pesa de odo los bue- nos sen imien os de Ja ie iun a on de la na u al epug- nancia que ab igaba hacia Ignacio. No e a ex aña a es a an ipa ía de Ja ie a Ignacio la colonia española de San a Bá ba a, po que las do es de insinuación y pe - suasión del úl imo se hacían sospechosas a la población escola y no al ó quien le acusase de he ejía. Es a male- olencia de que gozó Ignacio en los p ime os iempos que es u o en San a Bá ba a, ué debida a las azones dichas ya la ez, a que según el es imonio de Luis González (1) ocu ió el siguien e suceso que imp esionó g andemen e a odos los ba bís as y que aumen ó la malque encia de és os con a el seño de Loyola. Había en e los es udian es del Colegio, uno llamado Amado que de p on o, sin que se supie a po qué, cambió b us- camen e de ida y se en egó súbi amen e a excesos de de oción y de asce ismo incomp ensibles. A la ez se (1) «Ac a an iquissima S. Igna ií Loyolae». Edí íon des 8011an- dis es. T. VII, p. 634. 1 -79- en egó el ci ado Amado a la p ác ica de ob as de ca idad con e o inusi ado. Se ué desp endiendo p ime o de sus ajes, después de sus lib os y po úl imo en egó a los poh es odo el dine o que enía, desapa e- ciendo del Colegio en compañía de dos es udian es ma ine s de su país. Cuando se supo la escapa o ia y se a e iguó que habían ido los ugi i os al Hospi al de San Díonísío. unos cen ena es de es udian es se p esen- a on en aquel es ablecimien o en o ma umul uosa a eclama a sus compañe os y como no se les die a in ne- dia a explicación de la p esencia de los e ugiados, los es udian es se amo inan, ompen las pue as y iolen- amen e se apode an de los es ecluidos, los uel en a San a Bá ba a y allí les hacen ju a que enuncia án al géne o de ida que p oyec aban y decla a án quiénes e an los induc o es que a la misma les habían inclinado. Se supo que el au o de aquella ans o mación en sus condiscípulos había sido un homb e madu o ya, que ecien emen e se había inco po ado a la Uni e sí- dad. Se decía que su in luencia e a al amen e pe niciosa en la masa es udian il y que ya había p oducido idén i- cos o pa ecidos as o nos en las Uni e sidades de Salamanca y Alcalá , debiendo se cas igado po su a e imien o. Es e hecho au men ó la animad e sión que ya sen- ían po Ignacio los escola es y que odos ellos le hicie an obje o de desp ecio y de él huye an como de un apes ado, denunciándole a la Inquisición. Sin emba go, in e ogado po és a, ué absuel o como lo había sido en las Uni e sidades dichas, ya que no encon a on causa bas an e en sus p edícaciones y en los supues os manejos que se le a ibuían pa a consí- de a le eo de he ejía. - -92- compañe o, que en e sus g andes do es iene las de se homb e de g an co azón y de a ollado a simpa ía. En buena lid ganó, en el cu so úl imo, la auxilia ía de De echo In e nacional y Polí ico el jo en p o eso don Edua do Pé ez G i o; p on o iene a la Uni e sidad y su ale y su cons ancia deno an que hay en él made a de ca ed á ico. De p opósi o hemos que ido deja pa a es e momen o el habla de o o ca ed á ico de De echo enido a es e Cen o, don Bias Ramos Sob ino. Todos le conocéis; o mado en es a Casa y con ínculos muy es echos en oda la egión, a odos cons an sus indiscu ibles me e- cimien os. P e ende enume a los se ía a ea pue il. Reciba igualmen e mi más co dial saludo. *** Habéis is o, ilus ados oyen es, cómo hemos a- ado aquí de un es udian e, que ué jo en como oso os y que dedicó ambién sus es ue zos, du an e la mocedad. p ime o, y du an e la edad madu a, después, a la labo in elec ual; que cosechó sinsabo es, zozob as, ama - gu as. con adicciones, penosos aislamien os y es e- checes económicas oda su ida; que a pesa de las luchas que u o que sos ene en odo momen o C011 los demás y has a consigo mismo, ué pe se e an e en sus p opósi os y en sus nobles ambiciones, que se inclinó a la ca e a de las le as desechando en aciones. suge- encias y halagos y que en el camino emp endido llegó has a el pues o más al o a pesa de las di icul ades con que hubo de opeza . Su enacidad de na a o, enciendo odos los obs- áculos, le condujo has a la cumb e del sabe , sin que su men e se obscu ecie a po el e o . ni le des aneciesen ¡.:" 1 -93- las p eeminencias log adas. Si ué noble po su o igen, lo ué po su conduc a ejempla e inmaculada, po su e o oso amo al es udio, po sus ambiciones legí imas y na u ales en odo aquel que ha ecibido una sana in eligencia y un limpio co azón. Na a o y español an e odo, se e en odas sus ob as el a án de ilus a se, de cul i a su in eligencia, de enal ece su es i pe y su pa ia po los e dade os y segu os medios po que es o puede conseguí se. Hay en F ancisco Xa íe , además de los expues os, asgos e dade amen e ca ac e ís icos; su delicadeza de sen imien os. el espí i u de abnegación y sac i icio que puede ap ecia se en odas sus ob as, y sob e odo el desbo damien o de su co azón inago able en a o de p opios y ex años, de amigos y de ene ní- gos, de amilia es y compa io as, de desampa ados e igno an es, de pob es y pe seguidos; pa a odos enía un epliegue su amo oso co azón; pa a odos menos pa a ... los pe ulan es, al ane os y sobe bios. Po úl imo, hay un hecho que que emos hace esal a en F ancisco Xa ie , aun sin me e nos en sus andanzas misionales, que es donde más e icacia u o ese asgo. Nos e e imos al exal ado pa io ismo de F ancisco Xa ie . De adolescen e en su cas illo, ya que no podía hace o a cosa du an e las disco dias ín es- inas de Na a a, disipó con sus ca icias y sus a a- yen es son isas las nubes de is eza que más de una ez pasa on an e los ojos de la espe able D." Ma ía de Azpilcue a. Es udian e, lo emos en Pamplona, en Sangüesa y en Pa ís, a icionado a o ma su espí i u en las adiciones de amilia y de la pa ia. Vemos que al sali de las P isiones de Pa ía En ique D'Alb e , su compañe o de la in ancia. emocionado le ab aza; emos que du an e sus es udios y su p o eso ado.hace cons a -94- su condición de nacido en España. Sólo el a o de compa io as ecuen a, pide el es imonio de su ejecu- o ia de hijodalgo e in anzón español y no ol ida ni po un ins an e en Pa ís, en Venecia, en Po ugal ni en las Indias, que lo es an e odo y sob e odo, calidad que ecien emen e ecaba pa a él el Ma qués de San a C uz en ca a di igida al Di ec o del Bole ín de la Comisión de Monumen os de Na a a, que que ía nega le a F an- cisco Xa ie , en a as de un u ioso e inexplicable sepa- a ismo, su indudable condición de na a o y de español (1). Inexplicable cegue a que no podemos menos de condena . F ancisco Xa ie , po sus do es de in eligencia, po la p ác ica cons an e del es udio, po la caballe osidad, de la que hizo un cul o, ué un pa io a mili an e y p ác- ico en odos los momen os de su ida. Había nacido po añadidu a en aquel siglo en que an os hijos ilus es de España enal ecie on el nomb e de és a con las a mas y las le as; había enido ce ca de sí un modelo de pa io ismo que imi a como el del doc o Na a o, quien le inculcó de niño que la Pa ia es la que nos engend a, nos nu e y nos educa según San Agus ín: que el amo a la misma es más ue e aún que el de los pad es; que pa a la glo ia e inmo alidad de la Pa ia deben i i los homb es y que sólo haciéndola jus a y buena, es como se la hace inmo al. Sabía F ancisco Xa ie , asun o de aquellos homb es y de aquellos alo es de Alcalá y Salamanca, que sólo abajando, que sólo en la o ja de la in eligencia y de la olun ad, que sólo mo i icando lo que hay en nos- (1) Ca a abie a de 8 de agos o de 1934, di igida al ci ado Bole- ín, po el Ma qués de San a C uz. -95 - o os de menos noble, se llega a se un alo posi i o, insigni ican e si se quie e conside ándonos aislada- men e, pe o g ande en cuan o a la apo ación que nues o concu so pueda p es a al conjun o. Sabía ambién Xa ie que de la o mación de la ju en ud y de la modelación del espí i u de los escola es habían de nace los homb es eminen es de un país, y po eso, al o ma se él en las ciencias, al desa olla sus alen os en la cá ed a, como después en sus expansiones misio- ne as, sabía que abajaba po sí, pe o ambién po el eng andecimien o de su pa ia p ime o y de la Huma- nidad oda después. Aho a pe mi idme que en alas de la an asía, mudando de luga es y de iempos, os conduzca a la playa po uguesa de Belén. Fecha: el 7 de ab il de 1541. La gale a «San iago» ena bola el pendón eal y a a su ca los ma es con umbo a las Indias. Es je e de la expedición D. Al onso de Sousa, que a a aquellas apa adas egiones en calidad de i ey de Juan n. Jun o a él y en el puen e de la na e es á F ancisco Xa ie . Va a cumpli su excelsa y abnegada a ea misional en lejanos países. Un gen ío inmenso, a quien momen os an es se había di igido, le despide más con sollozos que con palab as, mien as se ace ca el momen o de za pa . Po in se ace ca el is e ins an e de la c uel sepa ación; las muje es llo an y los homb es suspi an iendo aleja se a aquel homb e cul o, ins uido, abnegado, caballe oso, undamen almen e san o. F ancisco Xa ie , elados indudablemen e sus ojos po lág imas de g a- i ud y de e nu a, a la ez que se despedía de los amigos y ie as de la Península, que no ol e ía segu amen e a e , bendecía con ca iño a la mul i ud y ma chaba en busca de la abajosa ida que pa a -96- ~ I I alumb a in eligencias y llena los co azones iba a emp ende , y cuyo é mino e a pa a nues o bíog a iado la Inmo alidad, de donde con e o y en usiasmos, quizás i espe uosos, lo he sacado yo pa a p e ende deleí a os po unos ins an es con los des ellos de su in eligencia y con las mieles pu ísimas de su co azón. La despedida de F ancisco Xa ie ué inmo alizada en un he moso lienzo i ulado el «Adiós de F ancisco Xa ie a Lisboa», al que se hon a en da digno hospedaje, ya que de un uni e si a io se a a, la Academia de Ciencias de la Nación ecina. Que el modes ísimo cuad o que mi pob e in eligencia y mi o pe pluma han que ido dibuja os sob e F ancisco Xa ie en es e abajo, me ezca en ues os espí i us, en obsequio al bíog a iado, an bené ola y hon osa acogida como a la doc a Co po ación lusi ana. HE DICHO. APÉNDICES 7 l APENDICE 1 ~ Mani ies o explicando las causas po qué el Rey Ca ólico omó el í ulo de Rey de Na a a. ;- A odos es no o io que despues de Dios Nues o Seño , el Ca olico Rey izo Reyes de Na a a al Rey y a la Reina que e an de Na a a, y les puso en el eino eniendo la mayo pa e dél con a io, po que p e endian que aquel eino y seño ios pe enecian a Mosen de Fox, pad e del que mu io en la ba alla de Ra ena y no a ellos, y el Rey de F ancia a o ecia al dicho Mosen de Fox y abajaba su po encia de pone le en posesíon de aquel eino y seño íos: y en onces el dicho Rey de F ancia en io al Ca olíco Rey di e sas emba- jadas con g andes o ecimien os de cosas que po su Al eza que ia ace , po que diese luga a ello, lo cual no an sola- men e quiso ace su Al eza, mas con su a o y gen e quiso obedece y co ona en el dicho eino a los dichos ey y eina, y decla o S. M. publícamen e que habia de pone su Real pe sona y Es ado po la de ension de ellos. Y despues es ando el Rey en amis ad y seyendo como es casado su Al eza con la Ca olica eina i iendo Mosen de Fox su he mano, el dicho Rey de F ancia p ocu o con su Al eza muy íncadamen e a que diese luga a que con su ayuda el dicho Mosen de Fox omase la posesion de dicho eino y seño íos, diciendo, que odos los le ados del eino habian is o los í ulos de su de echo y que de jus icia cla amen e le pe enecía el dicho eino y seño íos, y que su Al eza debía da luga a ello, ansi po no le impedi su jus icia, como po que siendo he mano de la dicha Ca olica Reina es a ía siemp e jun o con su Al eza, y en caso que el alleciese sin -100- -101- hijos, la dicha Ca olica Reina e a su he ede a y sucede ia en su Es ado; diciendo que en ace su es ado su Al eza po el, acia po si: y no e nba gan e odo es o, su Al eza po el amo que enia a los dichos ey y eina que e an de Na a a, no solamen e no le quiso consen i , mas nunca dio luga a que su de echo se pusiese en dispu a, an es siemp e es u o de e minado de pone su Real pe sona y Es ado pa a de en- de los en el suyo con a odo el mundo. sin excep a he mano ni o a pe sona alguna. Y es no o io en España y en F ancia que sino po que el Rey de F ancia io de e mi- nado a su Al eza a de ende las pe sonas y Es ado de los dichos ey Y eina, mas odas las o as cosas que ue on necesa ias pa a que u iese, como enian, en paz y obedien- cia al dicho eino de Na a a, que habia g andes iempos que siemp e es aba en gue a, en pago de odo es o cuando ie on los dichos ey y eina que el dicho ey de F ancia se puso publicamen e en o ende a la Iglesia en lo espi i ual y empo al, di idiendo con cima la unidad de ella y ie on que Su Al eza se decla o en a o y de ension de la Iglesia, luego comenza on a ene es echas pla icas o in eligencias con el dicho Rey de F ancia, y a abla asaz cosas en a o de lo que acia y en dis a o de la causa de las Iglesias y de la pe sona de Nues o muy San o Pad e, ni mas ni menos que se ablaba en la co e del ey de F ancia; y aunque aquello pa ecía muy mal a Su Al eza y lo ep endía, c eía que e Rey que e a de Na a a po se na u al ances ablaba aquellas cosas pa a a o ece el pa ido de los anceses, y no po impedi lo que se acia en a o de la Iglesia. y luego que Mosen de Fox ue mue o, iendo el Rey de F ancia la union que se acia en oda la c is iandad con nues- o muy San o Pad e ycon la Iglesia Romana, sabiendo que el Ca olico Rey y el se enisimo Rey de Ingla e a es aban de e minados a en ia a Guiaina sus eje ci as en a o y ayuda de la causa de la Iglesia, y que la en ada de Guiaina po ie a po es a pa e de España es muy angos a que iene en la on e a la ciudad de Bayona, que es o isi na y es a a mada, a las aldas de la sie a de Na a a y de Be a ue. conoscido que po la disposición de la ie a, jun ados el ey yla eina que he an de Na a a ysu Es ado con el dicho Rey de F ancia, se ia imposible que los eje ci os de espa- ñoles e ingleses pudiesen oma a ~ayona, ni ene ce co sob e ella sin e iden ísimo pelig o y que 110 pod ian se p e eidos de man enimien os, dejando las espaldas con a' ias. conce a onse con el ey de F ancia con a su Al eza y con a el Rey de Ingla e a no solamen e pa a impedi la dicha imp esa; mas pa a ace en España po Na a a odo daño que pudiesen. Y luego que lo supo su Al eza, in io a deci a los dichos Rey y Reina que pues eian el dicho I<ey de F ancia e a no o io enemigo yo enso de la Iglesia, y su Al eza y el dicho se enisimo Rey de Ingla e a omaban es a imp esa en abo y ayuda de la causa de la Iglesia y de oda la c is ianda, y pa icula men e de los dichos l<ey yReina, po que salían del pelig o en que con ino es aba con las ame- nazas que F ancia les acia, que les ogaba no quisiesen deja el pa ido de la san isima yjun a se con el pa ido de los scisma icos, y pediase una de las es cosas; o que es u- iesen neu ales ydiesen a su Al eza una segu idad pa a que Na a a y Bea ne no die an ayuda al Rey de F ancia ni acian daño a los eje ci as de España y Ingla e a, o que si que ian ayuda al Rey de F ancia con lo de Bea ne que es a de la o a pa e de los mon es Pe neos ayudasen a su Al eza con lo de Na a a que es a de es a o a pa e de España: o que si que ian del odo decla a se po unas de las pa es, de la Iglesia y de su Al eza, y que aciendolo les da iu su Al eza las illas de los A cos y Gua dia, que solian se dé Na a a y ellos las deseaban mucho po que po un hendido an uni e sal. como placiendo a Dios Nues o Seño se 'SPL'- aba pa a la Iglesia y pa a oda epublica c is iana de lo que se íacia en aquella emp esa, su Al eza habia po bien empleado del esda las dichas illas. -102- -103- y de nas de es o su Al eza y se enisimo Rey de Ingla e a su ijo se obligaban a de ende siemp e su es ado, y que mi asen cuan o mas les alía oma es o si iendo a Dios y a la Iglesia y espondiendo a su Al eza con el ag adecimien o que le diesen po los en e icios que de su ca olíca majes ad habían ecibído, y quedando jun os con odos los P íncipes que de endian la Iglesia, que no po el in e esse que les daba el Rey de F ancia pos pone y ende lo que deben a Días y a su Iglesia; la obligaciou que ienen de 110 es o ba lo que se ace en abo de ella y uni e sal emedio de oda la epu- blica c is iana, que no se jun ando ellos con el Rey de F ancia con a la Iglesia. Cuan o a los que abo ecen la causa del Rey de F ancia, median e nues o seño pod ía se b e emen e aido a ales e minos que dejase odas las cosas que iene ajenas, y que pa a odo lo demas no u iese o o emedio sino i a pedi enia a los pies de su San idad con lo cual la Iglesia y la c is iandad queda ian emediadas, y cesa ían las gue as en e c is ianos, y la Sanc isima liga pod ia emplea se en la gue a con a los in ieles enemigos de nues a e. Y aunque los embajado es del dicho Rey y Reina de Na a a decían a su Al eza que enian po cie o que odo es o sucede ía assi, si ¡os dichos Rey y Reina se jun a- ban con la Iglesia y con su Al eza, y aunque su S. M. lo p ocu o íns an isimamen e con los dichos Rey y Reina desde mucho an es que iniesen los Ingleses, y despues espe- ando es o de u o su Al eza la en ada de ambos los dichos eje ci os Españoles e Ingleses al si io de Bayona, con g andi- simo gas o de los Ingleses y de su Al eza y con no pequeño acon ecimien o, po que desde 8 de Junio en que desemba - ca on los Ingleses habían es ado los dichos dos eje ci os gas ando y espe ando la conclusion de es a negocíacíon y nunca su Al eza pudo acaba con los dichos Rey y Reíua que he an de Na a a que uesen de la pa e de la Iglesia ni que quisiesen se neu ales y siemp e han llebado a su Al eza en palab as dandole espe anza que acian lo uno o lo ..•. o o, y po o a pa e dando a su ie a li gen e y o as cosas necesa ias pa a la o i icación y de ensa de Sayona, y pa a que los dichos F anceses u iesen iempo de jun a oda su po encia as a que su Al eza supo y le con es o que los dichos Rey e Reina habían asen ado liga COI1 el Rey de F ancia con a los que abo ecian la causa de la iglesia no solamen e pa a impedi la dicha imp esa, a mas pa a ace en España odo el daño que pudiesen. Vis a es a ing a i ud que los dichos Rey e Reina come ie on con a Nues o Seño y pa a con su Al eza, no con en andose de deja a la Iglesia ya quien despues de Dios les lizo y de endio mas, aciendose con a ios y enemigos de ella y de su Al eza y pa a segui po p isione o al enemigo y o enso de la Iglesia, a ido sob e ello madu o consego con los pe lados y g andes, y con los de su consego y con o as pe sonas de ciencia y conciencia de es os dos einos, conside ando el daño g ande que se pudie a segui a la Iglesia y a oda la c is iandad si po deja su Al eza la dicha imp esa, el Rey de F ancia iendose lib e po la pa e de aca, in iase oda su po encia a I alia con a la Iglesia, y que pa a el emedio de ella y de oda la c is iandad es necesa io y con enien e ace oda la dicha imp esa, pa escio que pues los dichos Rey e Reina de Na a a e npe- dian la dicha imp esa, y que siendo ellos con a ios los eje ci os de Españoles e Ingleses no podian en a po Vayona, que debia su Al eza manda que su eje ci o en ase po Na a a aguiaina, ogando y equi iendo a los dichos Rey y Reina que he an de Na a a que les diesen pas os y i uallas po sus dine os y segu idad pa a la dicha san a imp esa, o eciendoles paz y segu idad si lo iciesen, y que si negasen el dicho paso al dicho de su Al eza podía jus a- men e abaja de oma le y e ene lo, y que de es o ay ejemplo en la sag ada esc íp u a, y siguiendo el dicho consego median e Nues o Seño su Al eza mando que su eje ci o en ase po Na a a y negandose lo subsodicho a- baiassen a oma la dicha segu idad. Y po que el se enisimo -104- ~10S- Rey De Ingla e a, no sabiendo en onces es o ni aun que- iendo que pod ia sucede , no dio comision a su capi an gene al pa a que en ase po Na a a guiando el dicho eje - ci o de los Ingleses en campo al Ce in de Guiaina, el Rey y la Reina que he an de Na a a icie on quen a que pues po la dicha liga es a jun a la po encia de F ancia con las suya el eje ci o de su Al eza solo no se ia bas an e pa a o na la segu idad y en es a opinion les con i mo Mosen de O bal io del Rey de na a a que pocos dias an es habia es ado con ellos po embajado del Rey de F ancia pa a los pe suadi y ae como los uxo a la olun ad del Rey de F ancia. Despues de lo cual, el duque de Alba, capi an gene al del eje ci o de los Españoles, siguiendo lo aco dado y mandado po su Ca olica Majes a en o en el eino de Na a a C011 el dicho eje ci o mié coles 21 de Julio, y en io a ace a los dichos Reyes que he an de Na a a el susodicho eque i- mien o pa a que le diesen paso y i uallas po su dine o y segu idad, y como no lo quisie on ace , passo adelan e la ia de la ciudad de pamplona, que es la cabeza de aquel eino; y aunque el dicho Rey es aba en ella con assaz gen e que de las mon añas había echo eni alli, y había pues o de ensa de gen e en una illa que es a en el camino en un pun o ue e, pe o odo lo paso el eje ci o sin echo de a mas, y el dicho Rey, como es na u al ances desampa o a los na a os y uese a Lu nbie e pa a pasa a la o a pa e de F ancia y ansi la ciudad de pamplona se indio al eje ci o de su Al eza, y odas las illas y luga es de aquella coma ca y endiase odo el eino, y el eje ci o de los F anceses no os so pasa a soco e al dicho Rey que he a de na a a como enia p o ne- ido y asen ado po que u ie on miedo de pe de se, po que la illa de Lu nbíe e. donde el dicho Rey espe aba el soco o, es a un passo po donde pod ian en a muy bien los an- ceses en España po la pa e de Bea ne y l~onces alles, aco do el dicho capi an gene al a pone su campo sob e aquella illa y oma aquel passo. Sabido es que po el l~ey que he a de Na a a, y iendo que el soco o de los anceses no ossuba pasa y io sus embajado es con pode suyo bas an e al dicho capi an gene al pa a que asse n asseu COI1 lo quissiesen, aciendo cuen a que pues 110 pod ia e ene el eino, que que ía mos a que lo dejaba a su olun ad, yansi los dichos seis embajado es assen a on po i ud el dicho su pode con el capi an gene al una capi ulacion que en subs ancia ansi con enía: que los dichos ey e eina que e an de Na a a, lo emi ian en e amen e a la olun ad y dispo- sicion de la Ca olica Majes ad pa a que lo pudiese dispone y o dena segun le pa eciese, y aquello se cumpli ia y e nia po los dichos ey y eina sin con a enimieu o alguno. Y Su Al eza po i ud de la acul ad que pa a ello le ue dada po la dicha capi ulacion izo una decla acion de su olun ad, de la cual a copia con la p esen e, con la cual ue Obispo de Za no a como embajado en iado en nomb e de Su Al eza po el dicho capi an gene al o los dichos ey e eina que e an de Na a a que es aban en Bea ne, a ace les sabe la dicha decla ación, yque aunque aquella se había echo y Su Al eza al p esen e que ía e ene la dicha en ada en aquel eino pa a segu idad de la dicha imp esa, pe o que echa aquella, o a lo menos ganada Bayona su Al eza le es i ui ia el eino de muy buena olun ad, y que si le in iasen el p íncipe su ijo lo casa ía con una de sus nie as, y aci ia po ellos o as cosas solo po que no ayudasen al ey de F ancia con a es a emp esa que se hace en a o de la Iglesia. A la cual emba- jada la espues a que die on los dichos ey e eina que e an de Na a a ue que p endie on al dicho Obispo que e a de Za no a y le en ega on a los anceses. Ansi mesmo p en- die on a los suyos y en ega on al ey de F ancia odo el seño io de Bea ne que es al con in de Na a a, y ompie on la gue a a su Al eza po el condado de Se dania, y no die on espues a alguna a dicha embajada que lle o el dicho obispo, ni cumplie on lo que el dicho Rey capi ulo y concedio al duque de Alba, po con inua en la liga que enia echa con ••• 4 -106- -107- el ey de F ancia y pe se e a de ayuda su pa e con a la pa e de la Iglesia. Vis o lo cual y is o que la capi ulacion echa po nues o muy San o Pad e y los o os p íncipes de la liga, dice: que si acaescie e que alguno de los con ede ados omase algo ue a de I alia de los que se opusie en con a la liga, aquello pueda e ene ju e belli, y que po es a causa Su Al eza puede jus amen e e ene dicho eino, mayo men e que se jun a con es o la bula de nues o San o Pad e con a odos los que ayuda an al Rey de F ancia e í npidíe en la ejecucion de la emp esa que su Al eza y el se enesímo Rey de Ingla e a acen en a o de la Iglesia, aunque Reyes, la cual iene pa icula men e a los de Na a a y a los ascos, po los cuales Su San idad pone g a es censu as y publica los bienes de los que con a ienen, la cual bula se publico donde Su San idad po ello 10 manda y en el eino de Na a a, y despues de la publicacion pasa on los e nínos en ella asignados, y los dichos eyes no han que ido cumpli los mandamien os y monícíones apos olicos en la dicha bula con enidas; y po la dicha su con umacia y ebelion y pues es no o io e inescudable que no iene de ension en con a io, que los di hos eyes quehe an de Na a a han seguido y siguen al p incipal au o de los scísma ícos, y no se han apa ado de lo ace po la publicacion de la dicha bula, an es p ocu an oda ía a mas y ue za con a los que siguen la unídad de la Iglesia y a Su San idad, po lo cual el dicho eino es con iscado, yasi Su Al eza jus amen e ha omado con au o idad de la Iglesia y pe mision de de echo, como debia, y po los dichos i ulos le pe enece ju e p opio, en especial pues Su San idad decla o po capi ulacion de la Sanc isima liga, se es o bello jus o, y los gas os que su Al eza ha echo en al emp esa son an os y an excesi os y alen an o como el dicho eino de Na a a y p esumiendo que po los dichos í ulos el dicho eino pe enece a su Al eza, y que si non oma a el i ulo y co ona dél no pudie a p o ee a la jus icia y gobe nación dél segund Dios y como se debe, po las dichas causas y pa a pode sos ene en paz y sosiego, su Al eza ha omado el dicho i ulo del dicho eino de Na a a. (De los manusc i os de la Biblio eca de don Luis de Salaza y Cas o, pe enecien e hoya la Academia de la His o ia, omo K. 33). (M. La uen e. «His o ia de España». T. VII. p. 365). APÉNDICE 11 Reglamen o del Colegio Uni e si a io de Mans ins alado den o del ecin o de la Uni e sidad de Pa ís y cuyos p ecep os di ie en poco de los demás simila es exis en es en aquella época. Los escola es encon a an den o de la casa habiles p o- eso es con obje o de que no engan ocasion de agabundea y de pe de el iempo buscando maes o de o os colegios. Los bolsis as y o os escola es de la casa i an modes a- men e es idos sin p esuncion en el a eglo del cabello. No hay de momen o en el colegio mas que ein a y sei habi a- ciones u iles sin con a la bodega, la cocina la g an sala comun, la capilla, los g ane os y las clases donde se dan las lecciones publicas de Filoso ia y de G ama ica. Los doce bolsis as no pod an ocupa odos los cua os ya que en un mismo cua o debe con ene cua o bolsis as a menos que no uesen g aduados. El colegio ecibi a o os escola es a í ulo de po cionís as y de cama is as simple- men e. Los p ime os paga an ein a sueldos o neses po cada cua o los o os ein icinco sueldos. Los ma ine s da an al colegio cinco sueldos po año a menos que el p incipal o el p ocu ado no o denasen o a cosa. Si el bolsis a cuando llegue al colegio no sabe los udi- men os de la g ama ica se le concede sie e años de es udio como iempo maximo pa a log a el i ulo de Maes o en A es. Si anscu ido dicho iempo no log ase dicho i ulo í -108 - pie de la bolsa; ob enido el i ulo de maes o en a es le quedan cua o meses pa a escoje en e las o as acul ades a sabe : De echo, Medicina y Teología. Una ez hecha la eleccion no pod a cambia . El bolsis a que se decida po el es udio del De echo se le dan sie e años de bolsa pa a ob ene la licencia u a. Si escoje medicina sie e años pa a eje ce el doc o ado y si se inclina po la eología end a ece años de bolsa. En cuan o al bachille a o en es as acul ades como en la de a es se segui á los usos y cos umb es de la Uni e sidad. Es de g an u ilidad al maes o en a es pa a pe eccío- na se en la G ama ica y en las Humanidades egen a em- po almen e alguna ca ed a pues la expe iencia demues a que los pequeños cen os de es udios de p o incia se hu anan de ene en e sus maes os aquellos que lo hayan sido en Pa is que hayan egen ado en los colegios de la Uni e sidad. Asi pues si un bolsis a de nues o colegio despues de habe sido g aduado maes o en a es quisie a egen a en un colegio de la Uni e sidad pod a hace la p e io pe miso del p incipal de nues o colegio. En es e caso no end a de echo a alojamien o pe o goza a de una media bolsa y asi du an e es años y medio de egencia maximo de iempo que le se a concedido si desea pasa a es udia en una de las es acul- ades de de echo medicina o eología de nue o end a en el colegio alojamien o y bolsa en e a a condicion sin emba go de que no pod a u iliza la mas que el iempo es ablecido y hab a de da ademas una clase de G ama íca o de Fíloso ia. En el colegio no se habla a mas que la ino Es a p ohibido a los po cionis as de ene comes ibles y bebidas en sus cua os no pod an ecibi a los compa io as mas que dos eces al año y siemp e que es u iesen y de paso en Pa is. Solo el Di ec o pod a ene po cionis as debiendo come con los bolsis as o po lo menos asis i a las comi- das pa a el mejo o den y se icio de la casa. Todos los demas excep o si e an hijos de p incipes o de amilias muy --109 - dis inguidas co n e ia n en el ecep o io comun. Ninguno pod a do mi ue a de la casa. El bolsis a no g aduado que lo hicie a se ia azo ado en la clase po p ime a ez y la segunda en publico como es cos umb e en la Uni e sidad de Pa is. Níngun po cionis a pod a sali solo: debiendo hace la en compañia de aquel que se le haya designado como compa- ñe o. Ninguno pod a usa ni espada ni bas on de es oque. Toda cancion deshines a es a absolu amen e p ohibida en la casa. Dos eces al año se celeb a a capi ulo gene al p esidido po el Di ec o o P incípal asis iendo el p ocu ado y los bolsis as pudiendo se in i ados los egen es asamblea en la cual despues de leidos los es a u os odos ienen de echo a denuncia las al as de los demas y a señala los de ec os. (Jose Ma ie C os, S. J. «Sain F ancoís de Xa íe ». Ps. 104 a 106). APÉNDICE III Copia del Tí ulo de Maes o en A es expedido po la Uni- e sidad de Pa ís po los años de 1533. A odos los que las p esen es le as ie en el Rec o de la Uni e sidad de Pa is, salud en Aquel que es la e dade a sal ación de odos. Como odos los que p o esan la e ca o- lica ienen obligados an o po equidad na u al como po los p ecep os de la ley di ina a da e de la e dad ello es obligación mas esencial en; las gen es de iglesia y p o eso es de las di e sas ciencias que buscando la e dad en odas pa es e ins uyendo en ella a los demas es an mas obligados a no al a a la e dad ni des ia se de ella. Po eso Noso os deseando en es a pa e da ex imonio de e dad a oda y cada uno a quien pueda in e esa . a eno de las p esen es le as hacemos sabe que nues o amado discipulo y disc e a pe sona Maes o ... na u al de ... Diocesis de ... Maes o de A es ha ob enido a oda sa is- accion y con odos los hono es el g ado de Maes o en -110- -111- la Ilus e Facul ad de A es de Pa is despues de habe su ido los examenes igu osos acos umb ados el año del Seño de 1534, despues de Pascuas con o me a los es a u os y cos umb es in e e adas en la dicha Facul ad y con las solemnidades habi uales pa a es a clase de ac os. En ex imonio de lo cual hacemos poene nues o g an sello a las p esen es le as. Dado en Pa ís en la Asamblea Gene al celeb ad'! sole n- nemen e en la Iglesia de los Ma hu inos el año dicho del Seño de 1534 el día 14 de Mayo. Fi mado Le oux. (Ac a Sanc i julií , omo VIl, p. 442. Ci ado po ), Quiche a . «His oi e de Sain Ba be»). Que el dicho F ancisco de Jaso y Ja ie ha p obado comple amen e que ue y es de an iguo y noble o igen y descendien e en línea ec a y legi ima siguiendo las cua o amas de su genealogía pa e na y ma e na homb e hijodalgo, noble y gen il homb e, hijo legi imo de D. Miguel de Ja ie de quien son los luga es y palacios de Ja ie y Docin y Azpilcue a. En consecuencia Noso os Empe ado , Reina y Rey decla amos ene al dicho D. F ancisco de [aso y Ja ie po homb e noble hijodalgo y gen il homb e y a in de que el sus hijos y descendien es puedan y deban usa y goza de odas las p e oga i as exenciones, hono es, libe ades y p i ilegios que los o os gen iles homb es e híjosdalgo usan y gozan en nues o eino de Na a a. (Jose Ma ie C os, S. J. «Saín F ancois de Xa íe ». Ps. 139 y 140). -.""'. APÉNDICE IV APÉNDICE V Compa ecencia de F ancisco de Iasso y Ja ie an e el No a- io de su nación Íñígo Lad ón de Cegama. Cons i uido pe sonalmen e el muy noble F ancisco de jasso y Ja ie , Maes o en A es, Clé igo de la Díocesís de Pamplona, hijo legi imo del D . D. Juan de [aso y de D." Ma ia de Azpilcue a, cas ellana y seño a de Ja ie ... el cual nomb a po sus p ocu ado es al muy noble seño Miguel de Ja ie , Seño de la casa y luga de Ja ie y Juan de Azpilcue a, Capi an, he manos suyos y Ca los de la Raya, Juan de Jaca, Miguel de e amendi, Juan Ma inez de lecaqua a in de p omo e ín o macion sob e su o igen, descendencia y nobleza is o que p ocede en línea ec a de pad e, abuelo, pa ien es y p edeceso es odos ellos nobles e híjosdalgo y pe sonas muy p eeminen es, signi icadas y conocidas en el Reino de Na a a y a in de ob ene sob e es o le as ex i- moniales, e c. En el 4 de Agos o de 1536 los alcaldes de la Co e MayOI de Pamplona decla a on: ·i In." de A iz Cín e o, p ocu ado subs i uido de Guíllen de Gualde habi an e en la ciudad de Pa is, p ocu ado p incipal de Miguel de Cha les de Capa oso, esiden e en la ciudad de Pa is. espondiendo a lo que In." Miguel de Lesagua, p ocu ado de D." Isabel de Goñí, iuda, y de D. Miguel de Xabie y Doña Ana de Xabie y del Capi an Fn." de Azpilcue a iene espondido a mi pedimien o e demanda con a ellos p esen ada an e los alguaciles de a co e, insis iendo en lo con enido en aquella digo: que ues a me ced debe manda y decla a como po mi es a pedido y suplicado po la dicha demanda, sin emba go de lo en con a- io alegado po el dicho esc i o de la espues a, lo cual no ha luga ni p ocede; lo uno po que no se hace ni p esen a po pa e su icien e ni como se equie e; e mi elacion ue y es e dade a y lo en con a io alegado po el dicho esc i o de espues a no ha seído ni es e dade o, lo cual en odo lo p ejudicable al dicho mi pa e niego, lo a o able que po el , ....•