Francisco Javier y la Universidad de París: Discurso inaugural del curso 1934 a 1935 leído en la Universidad Literaria de Valladolid / por Nicolás S. de Otto
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Aco dado po la Supe io idad que
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el
cu so
académico 1934-35no se
celeb asen las acos umb adas ce emonias de inau-
gu adón de las a eas docen es, no pudo se leído el
p esen e discu so, pe o'sí aco dada su dis ibución.
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NICOLÁS
S.
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CATEDRÁTICO
NU~(ER. RIO
DE LA FACULTAD DE
DERECHO,
Ex
DECANO
DE LA DE M ;RCIA,
ACADÚ lCO
DE BELLAS
ARTES
DE
SAN
LUIS
DE
ZARAGOZA, DE LA DE CIENCIAS
y
ARTES DE CÁOIZ, ABOGADO
DE LOS ILUSTRES COLEGIOS DE
HUESCA y
VALL.4.DOLIO,
PRESIllENTE DE LA CÁMARA AGRíCOLA DEL
ALTO
ARAGÓN,
C. BALLERO
DE ISABEL LA
CATÓLICA,
DE LA MAESTRANZ .. . DE
ZARAGOZA
y
DI: LA COFRAD(" DE NORLES
DI: SAN LORIPiZO
DE HUESCA.
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Fue on siemp e, den o de la mayo se e idad, la
solemnidad y el apa a o no ma y ce emonial de ac os
C01110
el p esen e, y aunque a alguno le pa ezca cosa
asnochada, pue il anac ónica que así se celeb en.
no lo es si se epa a en lo que pa a la ida nacional
ep esen a la ape u a de un cu so académico.
Queda on allá, en junio, conquis ados po unos,
lau eles, p emios, espe anzas, isueños y alen ado es
p opósi os, ealizada una posi i a labo . O os su ie-
on, en cambio, una desilusión, padecie on descalab os
ype cances, gas a on en balde dine o yene gías, cose-
chando, en in de cuen as, pesa es, desengaños yama -
gu as; pe o odos, p o eso es y alumnos, desde su
espec i o pun o de mi a y ecíp ocos esul ados, po
insigni ican e y anodino que les haya pa ecido el cu so
que e minó, no hab á
UllO
que deje de egis a lo en
el a cano de su conciencia o en lo ín imo de su ida.
como una echa ascenden al.
Quien, du an e las a eas de cu so, hab á podido
obse a con sa is acción sus a ances en el sabe , sus
p og esos en el es udio, sus ic o ias en las disciplinas
que cul i ó. Tal ez expe imen ó ín imas aleg ías
y
u o
goces ine ables ese ados an sólo a los que po encima
de oda o a aspi ación ponen las al as idealidades del
Si
-8- -9-
espí i u. Es posible que en sus aspi aciones
y
a anes
po el sabe coincidie a con algún o o compañe o que
á ido
de ap ende haya es udiado con e dade o e o ;
es posible ambién que pa a a anza en su camino, le
hayan se ido de mucho las o ien aciones de un p o-
eso , que con gus o ecogie a. Quizá, po el con a io,
padeció desilusiones, su ie a desencan os, se iese en-
ado po el desalien o o bien padeciese alguno de esos
a añazos que la ida p opina ecuen emen e.
Todo ello, po insigni ican e que sea, cons i uye en
la ida del es udian e una e emé ide imbo able y queda
g a ada en el alma escola como un ecue do g a o.
como una enseñanza educado a, como un a iso pa a el
po eni o como una no ma de donde hubiese de pa i
una ec i icación pa a en lo sucesi o.
Al
ínaugu a se
un cu so no se piensa, o dina a-
men e al menos, en esos ins an es, ni en los éxi os
ni en las desazones del an e io . Si u imos éxi os y
iun os más o menos esonan es, espe amos ei e a los
en el cu so que nace; si u imos acasos, ab igamos la
con ianza de que en el cu so que albo ea no opeza-
emos con los queb an os, pesadumb es ni desazones
pasadas. Siemp e, cuando se comienza una e a, cuando
se ab e un pe íodo nue o en nues a ida, c eemos que
albo ea un isueño po eni y debemos, po an o,
dispensa a es e momen o an bené ola a ención y an
acogedo a son isa como se dispensa a la lo ie na y
a ayen e que p ome e ab i en b e e su enue en ol-
u a de bo ón de osa.
Po o a pa e, odos los años, además de eanuda
su a ea alumnos y p o eso es que ya se conocen, hay
una mul i ud de jó enes escola es que po p ime a ez
acuden a la Uni e sidad y la ecepción de los mismos
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en las aulas cons i uye un momen o de honda emoción
y ascendencia que debe odea se necesa iamen e de la
debida solemnidad.
De igual modo que en las amilias se celeb a con
júbilo y ies as ex ao dina ias, con aleg ía y egocijo
g andes, el ad enimien o de nue os ás agos, la
Uní-
e sidad, siemp e acogedo a, ab e de pa en pa sus
pue as a los no eles alumnos que an a in eg a su
población en lo sucesi o.
En es o la Uni e sidad española iene una limpia y
ac edi ada ejecu o ia, po cuan o desde las an iguas
Uni e sidades mayo es y meno es ha dispensado, con
p ocedimien os y usos pa e nalmen e democ á icos, una
acogida co dial a los es udian es de odas las clases
sociales.
Todos los iempos y odas las naciones han cele-
b ado con pompa y solemnidad inusi ada es as echas (1)
(1) El día 13 de no iemb e se eúnen los candida os de eología
que han sido ap obados an es del día
1.0
de aquel mes. La eunión
iene luga en el ea o de la Uni e sidad; dáse es e nomb e a un
salón muy capaz, cuad ado, odeado de al as g adas, cubie o de
ico a esonado, ado nado de en anas y ibunas en su pa e
supe io , desde donde pueden e los espec ado es. Reunido allí
el Claus o, bajo la p esidencia del Rec o , sin el Cancela io y con
asis encia de los lec o es de Comunidades, Colegios y o as Co po-
aciones que solían se in i adas a ales ac os, se oían sona
ompe as y mínis iles, en pos de los cuales en aba el llamado
pa anin o (el po ado de buenas nue as, en e los is aeli as, el que
a isaba la llegada del no io) en aje de camino, algo ea almen e,
iniendo así de casa del Cancela io y de pa e de és e. El emisa io
o pa anin o a isaba a los candida os de pa e de! Cancela io que
ya es aba p óximo el é mino de sus a igas li e a ias, dándoles ci a
pa a e! día siguien e, en e! que el Claus o de Teología, p ecedido
de los bedeles con sus mazas de pla a. el Rec o y Cancela ío, se
di igía o denadamen e a San Jus o, en cuya Sala Capi ula se o aba
de ini i amen e las le as. En seguida salía el Claus o a la iglesia
y daba a lee la lis a al Sec e a io, que e a escuchada con g an
ans edad. concluyendo con la ompe e ía de a abales, cla ines y
-10- -11-
y las Uni e sidades españolas no pueden ni deben p es-
cindi de esos i ualismos que le son an peculia es.
España, an caballe esca en sus mani es aciones, an
hidalga
y
an p óce , no puede p escindi de sus añejas
cos umb es y sabe da a cada cosa la pompa y solemni-
dad que me ece, aun en medio de los a anes iguali a os
de una sociedad que albo ea, que i e lexi amen e pide
el aje único y la desapa ición de odo aquello que
huele a je a quía y dis inción, ol idando que en F ancia,
Es ados Unidos, Repúblicas de Cen o Eu opa e Hispano
Ame icanas no se con unden la democ acia con el apa-
a o y la dignidad debida a es a clase de ac os.
*
*
*
en esplendo en ac os como el de hoy po que los emble-
mas, condeco aciones y a ibu os que se puedan luci
no ep esen an ni signi ican anidad pue il en quien los
os en a, sino legí imo o gullo en ep esen a dignamen e
el g ado, la je a quía, el hono que p e iamen e la
Nación le con i ie a, y que en días solemnes se exhiben
pa a con ibui al esplendo de la ies a.
La Uni e sidad, o ganismo enca gado, po excelen-
cia, de di undi el sabe po oda la Nación, si bien en
su ida o dina ia es modes a, aus e a, sin esplendo es
innecesa ios y desen uel e su acción con llaneza e da-
de amen e anciscana, en días como hoy se complace
en luci sus mejo es galas y en mani es a se con odo
el esplendo que la ac ual solemnidad equie e pa a
demos a lo ecundo de su ida, lo g ande y o al de
sus aspi aciones.
Lás ima g ande que haya de se el que habla, men-
guado o ado de las mismas y que sea quien haya de
oma pa e p e e en e en es a acos umb ada ce emonia,
pe o le ha sido asignado es e papel po o den supe io y
ha de desempeña lo poniendo en ello oda su buena
olun ad de uni e si a io enamo ado, siquie a la u -
bación na u al le impida se en es os momen os el
o ado que exigía
Quin íliano, homb e
de
bien
e
ins-
Muy bien es án en odas pa es los magis ados con
sus ogas, medallas y placas. Muy bien el P esiden e
del T ibunal Sup emo con el g an Colla de la Jus icia;
g andemen e hon a el pecho de quien puede os en a la
la C uz de San Fe nando o la Placa de San
He nene-
gildo; magní icos el bi e e y palio ca denalicios, majes-
uoso y b illan e el aspec o que las Co es, Municipios
y Dipu aciones o ecen cuando en ico a uendo y bajo
mazas asis en en co po ación a ac os solemnes; bien,
muy bien es á, po an o, que la Uni e sidad no ceda
minis ilcs. (Al a
Gómez ,
ci ado po don Vicen e La u en e en su
«His o ia de las Uni e sidades)').
Desde la ce emonia del 5 de agos o de 1689. pa a celeb a
1:1
inaugu ación de la nue a So bona en Pa ís.
S~
han celeb ado alli
ies as que no han desme ecido en lo más mínimo. po su esplendo
y b illan ez. de las celeb adas en iempo in ne n o ial , a que no sólo
se con ie en allí los g ados académicos con ~ an ce cm onial
solemnidad. en especial cuando se concede el de «Doc o Ilono i',
Causa>, a sabios ex anje os, sino que ambién se dan allí. baio
1<1
p esidencia del I~ec o . ' Decanos.
íi
cs as pa a celeb a las unda-
ciones, escuelas no males . o os cen os de cnseñanza. sino qu :
ambién
el Pa anin o de la Uni e sidad
se
ab e con oda solemnidad
y pompa pa a da cabida a las expansiones económicas y li e a ias
de la ida nacional, es i idades an concu idas y solemnes como
las celeb adas el 23 de ab il de 1895, a las que concu ie on más de
seis mil pe sonas, usándose siemp e en es os ac os académicos las
cinco mazas de las espec i as Facul ades, cuyo o den o icial es la
de De echo, modelada po Ca los
Cahíe :
la de Medicina, po el
o eb e Odío . la de la Facul ad de Ciencias después; la de Le as
ocupa el cua o pues o en je a quía (cinceladas ambién po Odio )
po úl imo la de la Facul ad de Fa macia, po Gue che O use 1
(lean Bonne o . «La So bonne. Sa ie. son ó le, son oeu e a a e s
les siecles». Pa ís. 1927).
-12-
uido en la elocuencia,
y que de e mine que mi pala-
b a, como placa me álica, po a ana se en se b illan e
en ex emo, pie da en solidez y emple (1). Nada más
opues o a la cla idad en la exposición ni nada más con-
a io al buen esc i o que oma se g an abajo en
exp esa cosas co ien es y ulga es en o ma pomposa
y al isonan e. De ese de ec o suelen adolece muchos de
los discu sos que se p onuncian en ac os semejan es al
ac ual. en los que en ez de admi a el abajo del que
lo ealiza, se duele el lec o o el oyen e del que inú il-
men e se omó el au o . Los que así hacen combinan
ideas, en elazan pá a os bien co ados, ago an el len-
guaje buscando é minos pomposos y desusados, y
él
eces an o inciden en es e de ec o, que co ompen
y
de o man las ases más co ien es. Los que así hacen
pod án pasa po espí i us cul i ados, pe o son esc i-
o es es é iles po que ca ecen absolu amen e de es ilo;
unas eces emplean uno que no es adecuado, ayano
a menudo en la pedan e ía o escogen, al elegi el ema,
un asun o excesi amen e a o y ano mal y o as eces
excesi amen e manido.
El es ilo supone siemp e, la eunión y el eje cicio de
odas las acul ades in elec uales, pe o sólo las ideas
cons i uyen el ondo del es ilo y exclusi amen e las
ob as bien esc i as son las que pasan a la pos e idad
y
de p e e encia aquellas cuyo lenguaje es sencillo
y
ag a-
dable, sin choca e ías y sin ampulosidades.
* * *
Mucho acilé an es de esc ibi es e discu so, no an o
po el es ilo con que pensaba desa olla lo, po que en
(1) Bu on. «Díscou s de écep ion a
1'Académ¡e
a ncaise».
Quin
í
líano. «De Ins i u ione o a o ia».
••
-13-
mí es peculia la sencillez, sino po el ondo. po el
asun o, po el suje o que me había de se i de ema.
Son an os los que pueden ae se
él
es e palenque
li e a io, máxime en los momen os de ac ual inquie ud
po que el mundo a a iesa, que an e mis ojos des ila on
como en cinema og á ica cin a, p oblemas, cues iones,
enunciados, asun os, an os
y
an a ios que daban de
sí pa a esc ibi cien os de
pág na
s. E an unos, in in-
cados y di íciles, escab osos o os, expues os a la apa-
sionada c í ica los más
y
p opensos siemp e a me ece
ac es censu as po aquellos que no compa iesen su
opinión con la que noso os sus en a emos,
y
aunque
dicen que de la discusión sale la luz
y
que hay que sus-
ci a p oblemas nue os y cues iones de palpi an e ac ua-
lidad, noso os enuncia emos
él
es e hono , y nos
e ugiamos placen e a
y
ce e amen e en el emanso de
lo pasado. No se c ea que ha sido comodidad lo que
nos ha decidido a escoge el ema que espe amos des-
a olla , sino que lo que undamen almen e nos ha
impulsado a ello es el deseo legí imo que de an iguo
eníamos de
ocupamos,
en solemnidad como la de hoy,
de una g an igu a, de un uni e si a io, de un g an
caballe o español, que ué san o po que ué sabio; que
supo, con su celo
y
con su amo a la humanidad, pone
en e o oso con ac o, cual o o Colón, mundos bien
dis in os e hizo que se es ableciese una co ien e de
conocimien o ecíp oco
y
de solida idad humana en e
azas bien di e en es; de un insigne na a o que si con-
quis ó pa a sí las palmas académicas en el udo ba alla
con las cien í icas disciplinas, supo ence el o gullo
y
la p esunción, compañe os ecuen es de la labo in e-
lec ual
y
domina los aguijones de la ca ne que como
homb e jo en, ue e
y
igo oso había de su i ,
y
supo,
•
•
-14-
-15-
*
*
*
En la men e de odos es á que en el año 1922
eco ió iun almen e España el b azo de echo de
F ancisco Ja ie , que al solo des ile del mismo po
illas y ciudades, como al conju o de una mágica oz,
se ealiza on p odigios
y
ma a illas, de las cuales
alguna le cupo la sa is acción de p esencia al que
habla. El 3 de diciemb e del mismo año, día de F an-
cisco Ja ie , ganó, el que iene el hono de di gi os la
palab a, en eñida oposición
y
en medio de las di icul-
ades que lle a apa ejadas la o andad de a o o de
cama illa, la Cá ed a de De echo Canónico de la
Uní-
e sidad de O íedo , p ime a que desempeñó, y po
úl imo, el día de F ancisco Ja ie nació, al que en es os
momen os os a iga con la lec u a de es e discu so, su
cua o hijo, que es p obablemen e el úl imo y como al,
esumen y colo ón de dos idas y de unos ie nos y
limpios amo es.
Po eso pa a el que habla ep esen a F ancisco Ja ie
el homb e y el san o po excelencia, el noble na a o
de ecio emple, de co azón an ue e como las ocas
de su cas illo y una de las almas más g andes e in elí-
gencías
más p ecIa as que han pasado po la His o ia.
Es an en usias a la admi ación que sen imos po F an·
cisco Ja ie , son ales los en usiasmos que nos inspi a
esa igu a cumb e, que no hemos sabido esis i a la
en ación de ae lo a es a Cá ed a po se uní e si-
a ío , po se un ilus e español que desde su mue e
no ha dejado de i i , y es an sólido su enomb e; que
las gene aciones enide as encon a án siemp e algo
nue o en su pe sona y en su ob a y e án cómo se
puede se un buen es udian e, un celoso p o eso sin
sucumbi a las en aciones de la ana glo ia y de la
pedan e ía
y
sin endi plei esía a las concupiscencias
en in, culmina su ob a de admi ación mundial. des-
g anando su co azón gene oso, ebosan e de ca idad,
po es con inen es, y siemp e en a o de los igno an-
es, de los des alidos, de los humildes,
Me e ie o a F ancisco de Jassu y Azpilcue a, cono-
cido uni e salmen e po F ancisco Ja ie , a quien los
que le a a on en el mundo de las le as le es ima on
como eólogo y ilóso o eminen e, como p o eso eximio
de la Uni e sidad de Pa ís, a quien la Iglesia Ca ólica
ha asignado con jus icia el í ulo de Após ol de las
Indias po el sinnúme o de almas que a ancó de la
ígno-
ancia y del e o , ya que al oca el bi e e y la muce a
po el osco sayal de peni en e, puso a con ibución de
los demás homb es, en la doble y sucesi a a ea que
emp endió, los inago ables caudales de su sabe
y
de
su bondad.
* * *
Quizá a alguno de los que me escuchen no le pa ezca
bien que en una España o icialmen e laica se haya esco-
gido como ema de un discu so de inaugu ación de la~:
p óximas a eas académicas, la igu a de es e g an espa-
ñol, pe o a es e esc úpulo he de sali al paso
diciéndo
le,
a quien al pensase, que nadie iene la culpa de que
F ancisco Ja ie de [assu uese caballe o, uni e si a io
y
más a de san o, eso sin ene en cuen a que el que habla
iene mo i os muy pa icula es e ín imos pa a a a
en es e ac o de es a colosal igu a, de quien se
pued.
deci que si ué impacien e en lo di ino. ué ambién
a anoso en lo cul u al.
•••
-28- -29-
en iando conside ables ue zas. Es ella
y
algunas o as
ciudades se alza on con a la dominación cas ellana,
y
Juan D'Alb e se di igió a si ia Pamplona, pe o ué
de o ado en Elizondo,
y
con ello, a la ez que pe die on
la ba alla, pe die on los e es na a os la espe anza de
e se es ablecidos en su ono.
Fe nando el Ca ólico, ey p uden e como pocos,
epa ó nue amen e las o i icaciones de Pamplona
y
o as ciudades
y
conce ó con Luis XII de F ancia una
egua, g acias a la cual quedaba imposibili ado Juan
D'Alb e de segui la gue a.
El ey a agonés, as u o y háhil polí ico, ecibía a los
na a os que se le iban some iendo con mucha benigni-
dad, es ableciéndoles en sus casas, haciendas y seño íos,
p ocu ando mi iga los enconados odios exis en es,
y
concedió amplios ue os
y
anquicias a los municipios,
cap ándose con ello la es imación de sus nue os súbdi-
os, ob a de pene ación pací ica que co obo ó en su
nomb e el i ey de Na a a D.
Díego
Fe nández de
Có doba en las Co es de Pamplona de 23 de ma zo
de 1503, en las que ecogió nue as demos aciones de
plei esía a a o del mona ca a agonés.
sido muy discu ido, pe o es lo cie o que bajo el p e ex o
de se cismá ico ué desposeído Juan D'Alb e de su
eino, y como consecuencia de es os as o nos polí icos,
los campesinos, e i iendo iejas que ellas, usu pan las
ie as, plan an iñas en los dominios de Jassu, alan
y
des uyen el a bolado, se apode an de odo, y, como
ocu e siemp e, ni Juan de Jassu ni su esposa ob ienen
epa ación de es os pe juicios ni la eposición en sus
legí imos de echos.
[En onces, como siemp e, los encidos no me ecían
jus icia!
* *
*
-
El Rey Ca ólico, después de la inco po ación de ini-
i a, escuchó anquilamen e el emplazamien o que an e
el ibunal de Dios le hicie on los mona cas des ona-
dos, pidiéndole la es i ución del eino, diciendo «Que
enía la conciencia an anquila espec o a la posesión
de aquel eino, como podía ene la po la Co ona de
A agón>
(1). A es e p opósi o, el ilus e his o iado
D. Modes o La uen e hace conside aciones muy a ina-
das (2) ace ca de la legi imidad de la ocupación de Na a-
a y alude en su ob a a un mani ies o explicando las
causas de la anexión, que gus osos ep oducimos como
apéndice.
Calcúlese cuál se ía la si uación de Juan de Jassu
y
su amilia en es os momen os c í icos pa a la anqui-
lidad de Na a a. Había sido embajado de su ey ce ca
de don Fe nando y P esiden e del Consejo Real de
Na a a, desempeñando o os ca gos de impo ancia
Y
*
*
*
Inco po ado de ini i amen e el Reino de Na a a a
la Co ona de Cas ílla po la decla ación solemne que en
las Co es de Bu gos en 15 de junio de 1515 hicie a el
Rey Ca ólico, la si uación a ió no ablemen e, ya que la
in asión
c'el
Reino de Na a a, que se había hecho al
ampa o de la Bula de Julio Il, se con i ió en de ini i a
anexión.
El alcance de los é minos de es a Bula
pon í icía
ha
(1) Aba ca. «Reyes de A agón>. T. Il , p. 404.
(2) Modes o La uen e. «His o ia gene al de España». T. VlI, p. 307.
:qs
-30- -31-
dis inción en la casa D'Alb e (1). Cuando la in asión
de cas ellanos y a agoneses, Juan de Jassu, caballe o
an es que odo, no abandonó al Des e ado en
Lu nbíe .
como hicie on o os muchos que se il men e le adula-
an, sino que, iel a sus adiciones, pe maneció leal al
des onado. No imi a on o os indi iduos del país, y
aun de su misma amilia, es e digno ejemplo de ac iso-
lada leal ad, sino que, como en odos iempos y en
pa ecidas ocasiones, se ealizó el dicho del poe a de
«Du n
e is elix mul as nume abis amicos.
Te npo a
si
nubila ue i Solus e is».
Adueñado el Duque de Alba de Pamplona, su i~ on
los leales asallos del ey na a o oda clase de ejacio-
nes y moles ias inhe en es a es os casos y ue on despo-
seídos sin indemnización alguna de odas las incas que
cons i uían su pa imonio y de los de echos de pas os
yaguas del Real de Sangüesa que pe enecía de iempo
inmemo ial a los cas ellanos de Ja ie . Fue on inú iles
p o es as y eclamaciones; se consumó el despojo de-
es e de echo como más a de ue on íc imas los Seño-
es de Ja ie , de o o, la demolición de pa e de su
cas illo po la doble azón de se plaza ue e y pe ene-
ce a un adic o del mona ca des onado,
Juan de Jassu, allecido en 1515, poco an es que el
Rey Ca ólico, no pudo e epa ada la injus icia con él
come ida, pe o sí u o el consuelo de ecibi me ecídos
elogios, po su leal ad, del mismo ey a agonés, que
como homb e jus icie o supo ap ecia la in eg idad de
aquel caballe o de Ja ie que alien emen e no aicionó
al caído mona ca.
La amilia de Ja ie , una de las más p es igiosas de
Na a a, u o aún que su i , como e emos más a de,
las consecuencias de se pe se e an e en sus con iccio-
nes, y aunque D." Ma ía de Azpilcue a, iuda ya, ecla-
mó, con a el despojo come ido, an e la Co e de Ca los
V, no ob u o la debida y jus a epa ación,
No se había ex inguido mien as an o el uego del
sen imien o pa io en el pecho de los na a os. Sopo -
ado po muchos de ellos, de no buena gana, el yugo del
mona ca cas ellano que acababa de apode a se de aquel
eino con discu ible legi imidad, pensa on nue amen e
en ealiza su cons an e
y
legí imo a án, que no e a o o
sino el de es au a en el ono de Na a a a En ique
D'Alb e , hijo de aquel mona ca un poco especiosa-
men e des onado. Los na a os, aman es en onces,
como aho a, de su independencia, e o osos paladines
de lo que cons i uye la esencia i a de una aza, o sea
de sus anquicias
y
libe ades, de su de echo y ípicas
cos umb es, ol ie on a ab iga , como se ha dicho, el
pensamien o de es au a su eino, y como lo pensa on
lo hicie on, ap o echando la coyun u a de las gue as
en e Ca los
1.
ya ey de España y F ancisco
1
de F ancia.
En aquellos p ime os iempos en que Ca los
1
aca-
baba de ceñi a sus sienes la co ona de España, cuya
impo ancia, b illan ez y des ellos can a on céleb es
esc i o es con ases elocuen es y sen idas, ep esen ó
pa a Ca los V desde los p ime os momen os una se ie
de cuidados y pesadumb es, de los que no ue on bas-
an e a lib a le la solici ud y el pa io ismo de aquel
g an Ca denal. homb e insigne
y
colosal igu a de la
His o ia que se llamó F ay F ancisco
[í nénez
de Cis-
ne os, que pues o en pa angón con su émulo Richelieu,
aun en medio del g an ale de es e úl imo, queda muy
(1)
J.
M. C os, S.
J.
«F ancois Xa ie en Eu ope e dans
L'Tnde».
Lib ai ie p i a . Toulouse. Volumen
1,
p. 36.
•••
-32- -33-
po encima el eximio anciscano español. encedo de
O án, edi o gene oso de la Biblia Complu ense y San o
Amo de la ciudad uni e si a ia de
Alcalá
de Hena es,
como jus amen e se le llamaba.
Las gue as en I alia, po una pa e. y las iolen as
e uel as que es alla on en España al ampa o del
Pendón de las Comunidades y de las Ge manías que
ensang en a on los e i o ios de Cas illa y Valencia
p incipalmen e, a o ecie on el p oyec o de los na a os
de es au a el ono en la pe sona de En ique D'Alb e ,
hijo del mona ca despojado, y a o ecidos po F an-
cisco 1 ecibie on el auxilio de un pode oso ejé ci o al
mando de And és de Foix, Seño de Lespa e, que
a a esó los Pi ineos. y pe mi ió a los na a os alza-
dos en a mas apode a se de Pa nplona, que es aba
desgua necida y pasando el Eb o pusie on si io a
Log oño.
A o unadamen e los gobe nado es de Cas illa
habían quedado desemba azados de la Gue a de las
Comunidades y allegando cuan a gen e pudie on, o -
ma on una hues e
10
más nume osa posible pa a i en
soco o de las ciudades amenazadas, dándose el caso
pe eg ino de que ue on a lucha con a Na a a no
solamen e las ue zas adic as a Ca los V. sino muchos
de los que habían peleado con a és e bajo la enseña de
las comunidades y ge manías. pa adoja ecuen e que
sólo es capaz de p oduci la la exal ación del amo pa io.
Es o obligó a que los anceses le an asen el si io de
Log oño
ya que se ob u iese el
30
de julio de
1521
una
sonada ic o ia que puso en uga a los ejé ci os ance-
ses, que se ie on pe seguidos y de o ados como siglos
an es
10
ue on en Ronces alles. Meses más a de, ehe-
chos anceses y na a os, se apode a on de las o a-
lezas del Peñón
y
Maya indiendo ambién a Fuen e abía.
y
así queda on las cosas po que ha o u o Ca los V
que hace con las gue as del Milanesado que en e e-
nían su a ención con más in e és y apasionamien o que
los diminu os asun os de Na a a. En es a si uación de
o zada calma la cues ión es aba plan eada en es os
é minos: de pa e de los na a os
y
anceses la aspi a-
ción sup ema e a echa de Na a a a los in aso es. que
desde hacía diez años ocupaban con a oda jus icia las
cua o quin as pa es del eino
y
en cambio Ca los V
p e endía conse a una conquis a que conside aba
legí ima y sepa a de es a que ella a los ex anje os que
pa icipaban en las e uel as de Cas illa y de Na a a.
¡Pe o los días de Na a a es aban con ados! Después
del éxi o de Pamplona ino en ein a de junio el desas-
e de Noain , en el que el ejé ci o del ey En ique se ió
obligado, en e gonzosa de o a. a epasa los Pi ineos.
Sin emba go, la si uación no mejo ó g an cosa, pues el
alzamien o de los na a os con inuaba en pie
y
los an-
ceses sos enían b a amen e la de ensa de la plaza.
Mien as an o, Ca los V, en
15
de diciemb e de
1523,
concedió lo que se llamó el pe dón gene al, si bien
a és e acompañó dos g andes lis as de excepción. en las
cuales se podían lee los nomb es de Miguel de Ja ie ,
Juan de Azpilcue a, Ma in de Goñi, Juan de Olloqui y
Valen ín de [assu, odos los cuales quedaban despo-
jados de sus bienes y e an condenados a mue e.
La si uación no podía se peo en el cas illo de Jassu
y
en odos los hoga es p óximos, ya que ie on des~
man eladas sus o alezas y educidos odos a la más
míse a si uación. Ca los V, po en onces se mos ó
poco clemen e, no que iendo amplia el indul o o
pe dón gene al a las pe sonas excep uadas del mismo.
sin que ue an bas an e a oma o a de e minación el
3
-S4-
egocijo y la aleg ía gene ales que causa on el iun o de
Pa ía ni las exho aciones que pa a que se mos a a
clemen e le di igie a el Pad e F ay An onio de Gue a a,
enemigo enca nizado de los comune os (1).
Con inúa el ce co de Fuen e abía, que du ó dos
años, du an e los cuales los he manos de F ancisco
Ja ie y muchos pa ien es y paisanos suyos pe nane-
cie on haciendo a mas con a Ca los V. Po in, en
19 de eb e o de 1924, g acias a las con e saciones
sec e as habidas en e el Condes able de Cas illa, el
Ma iscal de Na a a, Ma qués de Co es, que con Le
F ange, capi aneaban la gua nición de la plaza suble-
ada, capi uló és a, siquie a cos ase a Le F ange el
bocho no de su exone ación como capi án
y
la pública
a en a como caballe o (2). De es a mane a e minó la
(1) Más segu o es a los p íncipes se amados po la clemencia
que no se emidos po el cas igo. Los que a V. M. o endie on en las
al e aciones pasadas deIlos son mue os, dellos son en e ados,
dellos es án escondidos y dellos es án huidos; azón es, se enísimo
P íncipe, que en alb icia de an g an ic o ia se alaben de ues a
clemencia y no se quejen de ues o igo . Las muje es de los in elices
homb es es án pob es, las hijas es án pa a pe de se, los hijos hué -
anos y los pa ien es es án a en ados; po mane a que la clemencia
que se hicie e con pocos edunda á en emedio de muchos. (<<Ca as
amilia es de F ay An onio de Gue a a»).
2) El Empe ado de ol ió al Ma iscal su hacienda en Na a a,
le hizo del Consejo de Es ado y P esiden e de las O denes. Los caba-
lle os y soldados na a os ue on indul ados casi odos. Po su
pa e, el Rey F ancisco sin ió an o la pé dida de Fuen e abía, que
al capi án Le F ange, compañe o del Gobe nado , le mandó p ende ,
le a en ó en la plaza pública de
Líon,
mandó ae las a mas de su
escudo y le p i ó pa a siemp e de ceñi espada. Muchos his o iado es
no se explican la ges ación de la en ega de Fuen e abía, pe o hay
que ene en cuen a que los si iados se hallaban muy apu ados y
aunque hubo in eligencias del Condes able con el Gobe nado , hay
que ene p esen e que el Ma iscal de Na a a e a pa ien e de aquél,
que los na a os e an súbdi os ebeldes del Empe ado y que indién-
dole la plaza ol ían a la obediencia de su legí imo sobe ano. (San-
do al P. 25. L. XI).
:.;
4
-35-
suble ación de Na a a. pe mi iendo el Conde de
Mi anda sali a los e ol osos con a mas y hono es de
gue a, ga an izándose a la ez al seño de Ja ie el
dis u e de sus bienes y de los de echos de sus abuelos.
Fa igado Ca los V de la lucha con i mó la capi ulación
hecha. p ome ió el a o eal a los na a os. anuló las
sen encias dic adas con a los e ugiados. dándoles un
plazo de dos meses pa a ein eg a se a sus ie as y
p es a le el debido aca amien o.
Los dos hijos de Juan de Jassu habían e minado su
misión en el bando na a o, ue on ieles a En ique
D'Alb e , como lo había sido su pad e al ey Don Juan
y
una ez cumplido es e debe de leal ad. en el qu~ la
amilia se man u o luchando b a amen e po más de
diez años. pudie on ol e a su casa a goza de una
anquilidad bien ganada.
Fe nando el Ca ólico había dicho de sus an epasados
Jassu y Azpilcue a que si log aba la adhesión de és os
es aba segu o de que no al a ían a su ju amen o. Desde
que
10
p es a on a Ca los V podía el Empe ado ia
en la palab a de an nobles caballe os. que hubie an
obse ado es a ac i ud de no habe sido desconocidos
los de echos de su an iguo ey.
y
si se hubiese usado
con ellos la debida jus icia segu amen e hubie an cedido
an es.
*
* *
Hemos podido ap ecia . po
10
que hemos dicho en
an e io es páginas. cuáles ue on las u bulencias de
Na a a y el es ado social y económico en que se
encon ó es e eino du an e el pe íodo que medió (po
cie o bas an e la go) desde la Bula de Julio
11,
que
ué
la pied a de oque pa a la in asión de Na a a, has a la
-36- -37-
capi ulación de 1524 en que e minó la gue a. En medio
de inquie udes, ibulaciones, p i aciones, po no deci
mise ia y angus ias g andes, i ie on es os años los
conso es Juan de Jassu y Ma ía de Azpilcue a, apu os
que aumen a on du an e la iudez de es a ale osa
dama, que puede deci se que ué
la
muje ue e del
E angelio.
Du an e el conso cio de aquéllos nacie on en el
cas illo de Ja ie a los cónyuges dichos, es hijas,
Ma ía, Ana y Magdalena. Más a de, en 1495 y 1497,
nacie on dos muchachos: Miguel y Juan. Magdalena ué
ag egada como dama de hono de la eina Isabel,
quíe-
nes más al de o ecie on plaza y sueldo de paje a uno
de los hijos de Jassu en la Co e de Mad id.
F ancisco Ja ie , úl imo de los hijos de aquel en u-
osa ma imonio, ino al mundo el 7 de ab il de 1506,
día de San Vicen e Fe e , san o de quien e a muy
de o a la amilia, dándose la coincidencia de que cele-
b ándose con g an egocijo la es i idad del escla ecido
dominico, e dade o Após ol de Occiden e, naciese el
que con gene osidad in a igable había de se lo de O ien e,
y consumi en és e las e nu as de su co azón y llega
a se , como dice un au o , el He nán Co és de la Reli~
gíón
de C is o.
Llamósele F ancisco en conmemo ación de Se a ín
de Asís, cuyos amo osos a anes po los humanos había
de compa i andando el iempo (1),
"-
I
C iado en la casa de sus pad es, F ancisco Ja ie
pa icipó de la bienandanza y p ospe id ad inicial del
cas illo, has a que las e uel as polí icas, los gas os de
la campaña y las sanciones impues as ue on me mando
las en as de la casa y con la educción de és a amen-
guando el b illo y esplendo de la amilia, la que
haciendo un es ue zo quiso, como es na u al, da a
Ja ie una educación acomodada a su clase como
cumplía a in anzones de Na a a y a amilia an escla-
ecida, ya que, como hemos is o, e a de
10
más lina-
judo de aquel eino (1). Sus pad es, p ime o,
y
después,
.-
11) Pe enecía a una de las p ime as amilias de Na a a, den o
de la sencillez que la je a quía nobilia ia de es e eino, e dade a-
men e pa ia cal, enía es ablecida. La g adación de la nobleza e a,
como en
A agón,
de lab ado es, in anzones, más al os los hidalgos y
después nada más. Je a quía muy elemen al, y po an o muy elás-
ica, e a ácil alcanza el g ado sumo. La His o ia de los
jassu
es
una p ueba ehacien e.
Cien o cincuen a años an es del nacimien o de F ancisco, en la
baja Na a a, en
jassu,
ce ca de San Juan de Pie de Pue o, i ían
unos in anzones, p obablemen e los Eche a ía. A mediados del
siglo XIV, uno de los hijos meno es, llamado Ped o, se es ableció en
una illa p óxima, undó la amilia de los Jassu e hizo o una, pues
ué enca gado eal de Pesas y Medidas. Su hijo Ped o Pé ez le sucedió
y llegó a se Bayle; o o llamado A naldo emp endió buenas u as en
los negocios, casándose más a de con la hija de uno de sus colegas,
el Seño deA ondo. El ennoblecimien o de los jassu ué cosa p obada,
como se demues a en una a e iguación hecha a ins ancias de F an-
cisco, en las que un es igo, en e o os muchos, decla a on: «He
conocido a A naldo Pé ez de jassu y su muje Guille ma de A ondo.
Los he conocido i iendo anchamen e en sus casas, i iendo como
uno de los caballe os p incipales del eino, con caballos y c iados y
odo 10 conce nien e a hííosdalgos. Las a mas del palacio de A ondo
e an, sob e campo de Azu , dos bandas de o o y dos medias lunas
ambién de es e me al. Los [assu oma on po blasón un oso a ado
a una ca asca». A naldo de [assu y Guille ma de A ando son los
abuelos pa e nos de San F ancisco Ja ie . Tu ie on seis hijos; niños
dos de ellos, Juan y Ped o. El mayo con inuó en la Co e de
Na a a las hono ables unciones de su pad e. Doc o po Bolonía,
años más a de ué, en 1472, Minis o de Cuen as en la Cáma a de
(1) Soy más amigo del ien o,
Seño a, que de la b isa
y
hay que hace el bien de p isa,
Que el mal no pie de momen o
(José
M.a
Pemán. «El Di ino Impacien e»).
-38- -39-
du an e su
íudez ,
D.
a
Ma ía de Azpilcue a, abaja on
con obje o de o ma el espí i u de F ancisco en la piedad
yen el sabe . A ese in, desde que en ó en la edad de la
azón, se odeó a F ancisco Ja ie de maes os compe-
en es y adecuados, los que p on o pudie on ap ecia
las do es de in eligencia y pe spicacia que ado na-
ban a nues o biog a iado y odo ello odeado de una
modes ia angelical y de una ese a y se iedad imp opia
de su co a edad.
Dió
p on o p uebas del g an emple
de su alma, cosa que pa ecía incompa ible con sus pocos
años (1) mani es ando sob e odo una decidida inclina-
ción a las le as y a los g ados académicos, de lo que
que ían dis ae le sus he manos, más pa ida ios del
es uendo de las a mas que la paz de los es udios.
E a F ancisco Ja ie , ya de niño, según uno de sus
bióg a os, de cue po obus o, de complexión i a y
a dien e, deno ando sublimidad de ca ác e y olun ad
encaminada a los mayo es designios. Tenía un ex e io
apacible y ag aciado, un humo aleg e
y
una inclinación
ehemen e al es udio, siendo en odo momen o su asgo
más ca ac e ís ico, el a án po complace (1).
Su educación se debió hace p incipalmen e en el
Cas illo de Ja ie si uado, como hemos dicho, en pleno
campo y po consecuencia en medio de una ida de
ecogimien o y simplicidad no exen a de ene gía. Como
adolescen e na a o e a ue e, ágil
y
de complexión
obus a, que le pe mi ió dedica se p incipalmen e al
juego de pelo a y al sal o, en los cuales no enía i al.
des eza de la cual ecuen emen e se eno gullecía, ani-
dad pueble ina, p esunción, de la que hubo de ep en-
de se andando el iempo. Uno de los p ime os lib os
que leyó e a un pequeño in olio con apas de cue o
y
ce adu as me álicas, donde se con enían esc i as con
ca ac e es p imo osos las o denanzas de San a Ma ía
de Ja ie , en cuya página 19 cons aba el o o de sus
pad es al unda la Abadía y las sanciones se e as que
imponían al que al ase a ese debe , ecuen e lec u a
que hacía el adolescen e Ja ie y que había de in lui
g andemen e en su acend ado asce ismo. En cuan o
a su ida espi i ual u o po modelo a San Je ónimo,
que sin duda in luyó muchísimo en su ocación
misione a; unido es o a las p ác icas eligiosas de la
amilia y las piadosas
y
li e a ias que eía cul i a
en la Abadía, no es ex año que se o mase F ancisco
Ja ie inclinado a ambas cosas.
Sus he manos mayo es. JVliguel
y
Juan, des aca on,
como hemos is o, en las a mas y no e ela on la piedad.
c is iana del he mano misione o, pe o en cambio su
-
los Condes. en 1476
ué
Alcalde Mayo . miemb o. po an o. del
Pa lamen o Na a o y más a de Juan D'Alb e le o o gó el a o
eal de que su sola uese decla ado como de noble de p ime a clase.
El jo en magis ado eía aumen a su o una de día en día; su
esposa, Ma ía Azpilcue a, le apo ó un saneado do e po que p o e-
nien e de una amilia de Na a a en oncada con los eyes de es e
e i o io y de
A agón,
enía el sola en su Cas illo de Ja ie . (C os.
(L. M.) S.
J.
«Sain F ancois de
Xa íe .
son pays, sa amille, sa
íe».
Documen s nou eaux, 1894).
(1) Soy luz y ba o del cielo;
soy el pol o y el anhelo
pues os en pe pe ua gue a;
soy un poqui o de ie a
que iene a anes del cielo.
Tan p on o la ie a oco
como al cielo me le an o;
[no hay necio más ano y loco
que yo, que, aspi ando a an o,
he conseguido an poco!
(José M.a Pemán. «El Di ino Impacien e». P ólogo). (1) Tu selliní. «De
Ví a
F. R. Xa e i qui p imus e Socie a e Jesu
in India e Japonia
E angelíum p omulga í >.
Roma. 1594, 8.
0
-40-
he mana Ma ía en ó de eligiosa en el con en o de
San a Eng acia, de Pamplona, y su o a he mana lla-
mada Magdalena, después de habe sido dama de Isabel
la Ca ólica y g andemen e es imada po és a, ué, años
más a de, Supe io a del Con en o de San a Cla a, en
Gandía, y Ana de Jassu es aba des inada a se mad e
de un misione o, Je ónimo Ja ie de Ezpele a, que e an-
gelízo
el Mogol. Po o a pa e, es aba el Doc o Na a o,
a quien los omanos llamaban el san o español, homb e
i uoso y muy e sado en ciencias eclesiás icas, de quien
algunos Ca denales dije on pos e io men e «que si el
Papa iene el De echo Canónico en el in e o, el Doc o
Na a o lo enía en la cabeza». Con es os an eceden es
e a ácil p esagia , eniendo en cuen a además las do es
na u ales de F ancisco, cuál había de se su inclinación
en el mundo.
Desde los p ime os momen os se no ó la a ición a
las le as en F ancisco Ja ie y p on o ue on de ad e i
en él, po los clé igos de la Abadía y po los p o eso es
de Humanidades de Sangüesa, que la siemb a que en
su in eligencia hacían, no esul a ía in ecunda, así como
pudie on da se cuen a sus maes os de que e a homb e
de al os uelos, que habían de cons eñi un poco la
penu ia impues a po los acon ecimien os polí icos del
Cas illo (1).
Su ue e inclinación a las le as, po un lado, y la
expe iencia is e de los unes os acon ecimien os de
Na a a, las zozob as y pesadumb es que ió su i a
(1)
En
1508
los Reyes Ca ólicos quisie on ae a su Co e, como
paje, a uno de los hijos de Juan de Jassu, cosa que no pudie on
hace po habe desapa ecido ya del Cas íllo las en as adecuadas
a
las casas de los g andes.
(J.
M. C oss,
S.
J.
«Saín F ancoís Xa íe
dans l'Eu ope e dans L' Inde»),
-41-
su mad e po las inquie udes que los he manos mili a es
p oducian en su hoga po la aza osa ida de campaña,
apa e de su na u al dulce y pací ico, supie on ence
los halagos de sus he manos
y
pa ien es pa a que,
siguiendo la ca e a de las a mas, con inuase las adi-
ciones de la amilia, y lo decidie on en cambio a p ose-
gui , con más a án sin duda, sus es udios li e a ios. Pe o
en medio de su sencillez y de su aplicación, no. es aba
F ancisco exen o de los de ec os p opios de los de su
clase. Sen ía la noble emulación que hace ape ece los
hono es mundanos y el mismo es udio y el ambien e de
que se hallaba odeado le lle aba a aumen a sus aspi-
aciones (1).
Una ez anquilizada Na a a, enació la paz en el
Cas illo y con la uel a de los he manos cesa on las
inquie udes de la cas ellana de Ja ie , la que
ió,
po
o a pa e, aumen ados los ing esos de su pa imonio.
En es os momen os llegaba F ancisco Ja ie a sus diecio-
cho años y e a el momen o de que se pensase en o ien a
la ocación cien í ica del mismo.
*
* *
(1) P on o, que como un ca bón
Me quema el alma u ul aje
y
me a da la ocasión
De enseña e quiénes son
Los homb es de mi linaje.
Quizás
Mien as mi a án más y más
En el mundo se concen a,
Hay algo en mí que no encuen a
Nunca en el mundo su paz.
y
aunque yo mismo de g ado
Con esá melo no quie a,
Vuel o de cada quime a
Con el ai ón desplumado
y
cha ada la cime a.
(J.
M.ap~mán. «El Di ino
Impacíen e»).
-42-
En sep iemb e de 1525, F ancisco de Jassu y Ja ie
ma chaba hacia Pa ís pa a segui y a anza en sus
es udios en aquel cen o del sabe más ac edi ado de
Eu opa y que e a, según exp esión del Doc o Ramos,
«Uni e sidad no de un pueblo, sino de odo el mundo».
De lo que e a la Uni e sidad y sus Colegios inco po a-
dos o que más bien la in eg aban, nos ocupa emos más
ex ensamen e, pe o po el momen o hemos de e po
qué azón se inclinó la amilia de Ja ie po la Uni e -
sidad de Pa ís eniendo en España ya en aquella sazón
las céleb es de SaJamanca y
Alcalá,
que an o elie e y
an a impo ancia enían en aquel en onces (1).
(1) E a en onces el ipo de Uni e sidad, Salamanca, que ecla-
m.aba su nunca dispu ado monopolío de las le as humanas, pe o
Císne os que ía da comienzo a la ida uni e si a ia en su Colegio
Complu ense, pa a lo cual había hecho disemina po odos los
ámbi os de España ci cula es en que se anunciaba la ape u a del
cu so pa a los días de San Lucas de aquel año de 1508. La Uni e sidad
Complu ense, al y como la ideó el sabio anciscano, es una ob a
genial, única en su géne o, y el monumen o más acabado que el
mismo Cisne os le an ó a su p udencia, a su ca iño, a su piedad
y a su sabe . En ella debían de encon a los es udian es de la clase
pob e, odos los elemen os necesa ios pa a una o mación li e a ia
~ cien í ica lo más p o unda que daban de sí los medios de aquella
epoca:. po su amo especial a los jó enes pob es inclinados po
ocacion al sace docio. El gene oso undado dejó en as en su
es amen o pa a unda dieciocho colegios g a ui os. Decía en las
cons i uciones del Colegio que los que hayan de se admi idos a las
p~eben~as del mismo, engan po lo menos ein e años, que hayan
oído Sumulas, que sean an pob es que en el iempo de su elección
no engan de en a, bene icio o pa imonio más de ein icinco
lo ines de o o de
A agón.
Tenían que ecibi se además an os
es udian es
pob es
como cupiesen en los aposen os que sob asen
una ez ins al~do~ los p ebendados
y
capellanes. A és os, que s~
llamaban
po
cio is
ae,
se les se ía la comida en el e ec o io y se
les daba cama, sillas, ba be o, la ande o y médico, admi iéndose
además pa a do mi a odos cuan os es udian es pob es pudiesen
7
1
•
-43-
No hay que ol ida que aunque Na a a ué indepen-
dien e es aba odo el eino y la casa D'Alb e bajo la
in luencia ancesa y e an más ecuen es las elaciones
de Na a a misma con F ancia que con
Cas ílla.
Sinnú-
me o los es udian es que de España y o as naciones
acudían a la Uni e sidad de Pa ís, pues, como dijimos
más a iba, ué és a el a o de donde i adiaba la
luz de la ciencia po odo el mundo, siendo el mayo
con ingen e de es udian es españoles, po ugueses e
i alianos, que o maba el núcleo de es a cua omíl
alumnos, que cons i uían la población escola de Pa ís.
A aída la amilia de Ja ie po el esplendo de es e
cen o uni e si a io, F ancisco, seducido ambién po la
au eola de que aquellos es udios es aban nimbados y
siendo homb e de al as emp esas, de e mina on su p e-
e encia po Pa ís, ya que e a insu icien e a con ene su
capacidad in elec ual y sus a anes académicos el
Es udio Mayo de Sangüesa, donde si bien había
excelen es maes os y epe ido es, ni és os ni los
de Pamplona bas aban pa a los a anes del buen es u-
dian e. No se c ea que los Colegios de Sangüesa
e an desp eciables en es a época, ya que en la sim-
pá ica illa Na a a había colegios donde se hacían
es udios en las mejo es condiciones, exis iendo adosa-
das al colegio una po ción de excelen es pensiones donde
los es udian es que de dis in os y lejanos si ios acudían
a Sangüesa a adqui i enseñanza e ins ucción, encon-
aban, además. de las sa is acciones y de la cul u a que
cabe en los pa ios y o os aposen os, que ecibie on el nomb e de
leone as,
ya los a o ecidos con el albe gue se les llamaba
cama-
is as.
En e es a clase es udian il de la Uni e sidad de Alcalá
salie on homb es an no ables como Tomás de Villanue a y Ce -
an es Saa ed a, san o el uno, e inmo al au o de «El Quijo e> el
o o. (Albe o Risco. «F ay
F ancísco»), .
-44- -45--
Fué
en sep iemb e de
1525
que F ancisco Ja ie dijo
adiós a su mad e
y
con o os compañe os na a os
llegó en p ime o de oc ub e a Pa ís. donde en aquel
en onces. como ocu e hoy. se ab ía el cu so acadé-
mico. La despedida de F ancisco debió de cos a
muchas ama gu as a D." Ma ía de Azpilcue a , la que no
había de ol e a e a su hijo. sino en el cielo. y si bien
años más a de había és e de pasa po Ja ie camino
de Lisboa
y
de las Indias, D." Ma ía de Azpilcue a había
allecido en 1529. Es p obable. sin emba go, al menos
así lo dicen la mayo pa e de los bióg a os de F an-
cisco, que és e an es de emp ende el iaje, del que no
había de ol e , quiso despedi se men almen e
y
a dis-
ancia del Cas illo de sus mayo es
y
de odos aquellos
con o nos pa a él an que idos. Cuen an los bióg a os
que a eque imien os de D. Ped o Masca eñas. Emba-
jado de Juan
11I
de Po ugal pasó F ancisco po Pa n-
plana
y
po Ja ie y señalan el si io llamado de «Peñas
del Adiós» desde donde. con la mi ada elada po
alguna lág ima. p oducida po la na u al emoción. se
despidió de aquellos luga es donde se deslizó su
niñez (1).
log aban en el Es udio Mayo . buenas habi aciones.
higiénica alimen ación. pa e nal igilancia y p ác icas
de sólida piedad. pa a lo cual con aba la illa con cua o
iglesias pa oquiales y cua o con en os. Pa a los eje -
cicios co po ales o depo es. como di íamos hoy, las
ibe as del
A agón
p es aban odos sus encan os y
a ac i os (1).
Es indudable, pues, que la inicial ins ucción que
F ancisco adqui ió en el Cas illo con los clé igos de la
Abadía, la comple ó en el Es udio Mayo de Sangüesa,
en las pequeñas es ancias que ealizaba en Pamplona.
ya que g acias a la anquilidad que einaba en es e
país,
después
del pe dón gene al y al es ablecimien o de
las en as de la casa de Ja ie , se debió el que F ancisco
pudie a i a ealiza sus es udios en Pa ís;
y
éase
cómo diez cahices de igo que p oducía de en a el
molino de Bu gue e a los seño es de Ja ie , que de
iempo inmemo ial gozaban de es e de echo de mol u-
ación, habían de asegu a la pensión de nues o es u-
dian e en Pa ís.
(1) El Colegio de Sangüesa
ué
céleb e en oda aquella coma ca.
y uncionaba en 1545 bajo la di ección del bene iciado Damián de
A danaz y del bachille Alonso de Quin ana. En local apa e Ma ín
de Liedena enseñaba a los niños las p ime as le as. El Colegio de
Sangüesa es u o siemp e se ido po excelen es maes os y epe í-
do es. La illa ab ía concu sos y los aspi an es a las Cá ed as
enían de muy lejos. En e sus p o eso es. además de los nomb ados.
se hicie on céleb es el licenciado ancés Caup y los españoles Ocha-
gabia. Bu e e. He nau , Escla no, el Pad e
Aguíla .
que ense íaba
Filoso ía. y el Pad e Au ícana, que enseñaba Teología. En el Colegio
odos los días había clases de G amá ica. Humanidades. Re ó ica y
Dialéc ica; no se podían concede g ados supe io es. pe o los que
los p e endían iban a ecibi los a o as Uni e sidades. p incipalmen e
a la de Huesca. En el es udio Mayo de Sangüesa. se daban abun-
dan es clases de Bellas le as y el g iego se enseñaba con la misma
acilidad que el la ín. dosé M.
a
C os. <Sain F ancois Xa ie dans
l'Eu ope e c.». P í a . Toulouse, 1900).
(1) José M.aC oss S. J.
«Saín
F ancois de
Xa íe ,
sa
íe
e ses
le es». Tome p emie . p 161. Toulouse, 1900.
Ja ie . Nadie me dispu e a mí el de echo
De mon a la mula coja.
Que yo la pido el p ime o.
Masca eñas. ¿En mula coja un soldado
De Na a a?
Ja ie . Y no la cedo.
El Pad e Ignacio me iene
Muy ep endido es e uego
De mi impaciencia. y así
No me end á mal. espe o
Que lo que yo ande de más
Lo ande la mula de menos.
•
-46-
Llegado a Pa ís a ines de sep iemb e de 1525, se
ab e pa a F ancisco un nue o ho izon e y unos de o e-
os po donde había de desliza se su nue a ida, en la
que iba a cosecha lau eles y iun os innume ables.
* * *
En el siglo
XVI
Pa ís se hallaba di idido en es
g andes ba ios, a sabe : la ciudad, la Uni e sidad y la
Ci é p opiamen e dicha. En el más pequeño de ellos en
ex ensión, la Uni e sidad, ence aba en su ecin o odos
los Colegios y más an iguos con en os. Los Colegios
que exis ían de iempo a ás e an muy nume osos,
aunque odos ellos dis in os en su o ganización. En e
es os colegios es aban di e en es Ins i uciones, en las
cuales se enseñaba Teología, De echo Canónico, Medi-
cina y A es y la mayo pa e de es os colegios, aunque
daban alguna clase pa icula y enían di e en es Es a-
u os, igiéndose con absolu a independencia, en iaban
sus alumnos a cu sos comunes y públicos. En e los
Colegios más céleb es es u ie on los de San a Bá ba a,
de Beau ais, de
Cal í,
de
Plessís,
So bonne,
Colígnon y
S anílas, que como células de una colmena se ían sus
aulas, pa a que en ellas los aplicados es udian es,
líba-
sen, como las hacendosas abejas, el néc a del sabe .
Cie amen e que desde 1253 uncionaba ya la ins i u-
ción undada po Robe o de So bonne, canónigo de
Camb ay, es ablecida en la mon aña de San a Geno e a,
Vamos, pues, en mula coja
A las Indias, compañe os,
Que así, pasi o a pasi o,
Se i án emplando
y
supliendo
La coje a de mi mula
y
la ambición de mis sueños.
(j.
M.a
Pemán. «El Di ino Impacien e»).
1
-47-
undada bajo los auspicios de San Luis, Rey de F ancia.
En es a Ins i ución se ecibían seis maes os de a e,
pob es, aspi an es al doc o ado en Teología.
Las dispu as
eológícas
y las p ác icas de enseñanza
habían p epa ado la undación de aquel Ins i u o, que
más a de había de se la Uni e sidad de Pa ís. A ines
del siglo
IX
Remi d'Ause e daba lecciones de Dialéc ica
y de Música; el canónigo de Lieja, Hubold y Lambe ,
discípulo de Fulbe , de Cha ess y del pa isién D ogon,
daban cu sos públicos de Dialéc ica y Música, así como
más a de Guille mo de Champeaux y Ped o Abela do,
con sus amosas lecciones, cons i uían el a ac i o ma-
yo pa a el es ablecimien o de la Uni e sidad, deseada
po odos los es udian es y p o eso es que que ían más
ampli ud de mi as, un mayo ma gen pa a su expansión
cul u al y deseaban halla se sus aídos a la au o idad
del Obispo. G acias a ello, las aldas de la mon aña de
San a Geno e a se ue on poblando de edi icios pe e-
necien es a dis in os Colegios.
La o ganización in e na de la Uni e sidad, que, como
se ha is o, nació espon áneamen e del a án de c ea un
o ganismo i o e independien e, de e minaba que la
enseñanza uese dis in a y nos encon amos que sus
es udios de a es libe ales: De echo, Medicina y Teolo-
gía, cons i uye on las di e en e Facul ades del mismo
nomb e. Los p o eso es y los es udian es se ue on ag u-
pando, no sólo según sus espec i as a iciones, sino
ambién según su país de o igen, sus lenguas y sus
simpa ías, euniéndose en cua o p incipales g upos,
que se llama on Naciones: Nación de No mandía, pa a
no mandos y b e ones; Nación de Pica día, pa a los de
és e país
y
los walo nes: Nación de Ingla e a, que desde
1343 se llamó de Alemania, común a ingleses, alemanes
-60 ~-
que enía a se la consag ación del a o ecido en el
ap endizaje de la Filoso ía. enía a se el co onamien o
de la ins ucción que se daba en los Colegios. Pa a se
admi ido a es os exámenes e a p eciso es a e sado en
Lógica y en odas las ma e ias que cons i uían la unda-
men al ins ucción li e a ia. Es os exámenes los su ían
los alumnos po los p o eso es de cada Nación y el í ulo
de Bachille consis ía en un simple ce i icado.
Más solemne e a. sin dispu a. el examen me ced al
cual se ob enía la licencia u a. La Lógica undamen al.
la Dialéc ica y la Me a ísica en g ados supe io . jun o a
nociones de Geome ía y As onomía. cons i uían la base
de las asigna u as. El examen se su ía unas eces en
Nues a Seño a de Pa ís. o as eces en San a Geno e a.
Allí. bajo el cancela io de la Ca ed al o de la Abadía,
que es aban in es idos po la San a Sede de la Facul ad
de con e i g ados o licencia. o o gaban la acul ad de
enseña en nomb e de Aquel que dijo: «Id y enseñad a
oda C ia u a». Los exámenes que se celeb aban en
Nues a Seño a se llamaban los exámenes de abajo y los
que se celeb aban en San a Geno e a se llamaban los de
a iba o supe io es. Los Colegios en iaban sus alumnos
indis in amen e a su i los exámenes a uno u o o si io.
Los Cancela ios de Nues a Seño a o de San a
Geno e a ob aban con absolu a independencia, si bien
e an asis idos en sus unciones po cua o
en ado es
elegidos en e las cua o naciones. El de Nues a Seño a
designaba sus en ado es con ca ác e pe manen e; el de
San a Geno e a sólo enía el de echo de p esen ación,
siendo su designación de la exclusi a compe encia de la
Facul ad.
El examen de Licencia u a consis ía en una doble
p ueba, una pública
y
o a sec e a. La p ime a, que e a
1
-61-
-
po esc i o, e a elimina o ia, es ablecida con el in de
escoge en e los nume osos bachille es que se p esen-
aban a su i la p ueba de la licencia u a. que e a
di ícil y expues a. Los en ado es de San a Geno e a ,
así como los designados po el Cancille . no p esidían
ni juzgaban más que la p ueba pública: pa a la p ueba
p i ada o de cáma a había o o ju ado cuyo nomb a-
mien o pe enecía a la Facul ad de A es y cuyos mie n-
b os e an eno ados mensualmen e. Po lo demás. las
cosas pasaban lo mismo en los dos exámenes. Al in de
cada mes, bajo la indicación de los en ado es. el Can-
cela io in i aba los candida os que se conside aban
ap os a p esen a se en día señalado en aje de capa en
la Iglesia
y
allí. después de se a engados
y
exho ados
al cumplimien o de su debe . ecibían la acul ad de
enseña .
«híc
e ubique e a um>. Pe o aun odas
es as solemnidades no bas aban pa a la e ec i idad de
la misión docen e. P ecisaba. pa a log a la pleni ud de
és a. un ac o úl imo. especie de con i mación de
pase
que había de concede la Co po ación o Colegio de
A es. Es e úl imo ac o e a la
íncep ío
concedida po
cada nación. Después de o o gada se ecibía el bone e,
insignia del p o eso ado
y
el í ulo de Maes o de A es.
equi alen e al bachille a o.
De odos modos esul a. de lo expues o. que dadas
las acul ades ex ao dina ias de que gozaba la Facul ad
de A es. enía és a más in e ención en el ac o de
con e i licencia u a que las o as Facul ades. no exis-
iendo ampoco igualdad de a o en San a Geno e a
que en Nues a Seño a. lo que p odujo en cie o modo
i alidades que hubo de esol e p ime o la Uni e sidad
y
después el Pa lamen o.
* *
*
AA ~ ~
- 62
-, { -
63 -
';':
(1)
J.
Quiche a . «His oi e de Sain e Ba be». T.
I .
p. 11.
llamados
na ine s
o alumnos ex e nos lib es, que
daban el mayo con ingen e a las clases y que a pesa
de no ene ecu sos económicos p opios, enían más
índependencia que los cama is as. Pagaban una módica
e ibución al Colegio po la enseñanza que ecibían, en
el momen o opo uno su ían el examen de Bachille o
de Maes o en A es; po úl imo, es aban ambién consi-
de ados como Escola es una úl ima clase que se lla-
maba
galochis as
o zapa ones, llamados así po los
zuecos o eno mes zapa os con que se calzaban. E an
-es os es udian es casi pe pe uos en las aulas, que se
pasaban la ida ecuen ándolas y que po su al a de
medios económicos, algunos, y po sus co os alcances,
o os, en ejecían en los bancos. El ipo no se ha pe dido
en nues as Uni e sidades, pues en odas las Facul ades
es legenda io y se pe pe úa el es udian e e e ano. De
es e modelo odos conocemos algún ejempla .
Finalmen e, exis ían en los Colegios, cuya esul an e
e a la Uni e sidad, los domés icos, que a cambio de
pesca unos ada mes de la ín o de Filoso ía, se las en en-
-dían a ma a illa con la escoba, los zo os y el plume o,
dándose el caso ecuen e que de es os que pudié amos
llama poluo is as saliesen e dade os alen os, po que
nunca ha es ado eñido lo bajo de los o icios con el
"Calib e de los alen os.
Véase, pues, cómo no e a ácil, con una población an
he e ogénea y an p opensa a la indisciplina, al oce ío
.Y
al ba ullo, e elado a casi siemp e de sana aleg ía
inhe en e a la clase escola , la a ea de gobe na y
-di igi una población an abiga ada. Po an o, los
Rec o es se eían neg os y se deseaban pa a gobe na
y di igi con acie o ins i uciones de an compleja en e -
gadu a como los Colegios
y
la Uni e sidad, eso sin
Como se e, la ida y p es igio de la Uni e sidad'
de Pa ís es aba inculada y dependía g andemen e de
la de sus Colegios y en especial del
muy p óspe o,
del
muy ecuen ado,
del
muy enomb ado
de San a
Bá ba a, cuyos di ec o es y ec o es ue on siemp e
gen e de mucho p es igio y ascendien e, no solamen e
académico, sino polí ico ysocial, y así debía se
po cuan o de es os Colegios, y en especial de San a
Bá ba a, e an epu ados en el mundo académico como
el caballo de T oya, con quien se le compa aba, ya que
si és e ence aba en e sus cos illa es un ejé ci o de
hé oes y alien es gue e os, San a Bá ba a ab igaba
en su seno una alange de hé oes de la palab a yde la
discusión (1) que habían de ilumina el mundo con sus
alen os y con su a ición po el sabe .
Ya hemos dicho que en el Colegio de San a Bá ba a,
como en odos los demás, había una especie de je a -
quía compues a po los pensionis as que es aban bajo la
au o idad di ec a del Colegio, que la eje cía po medio
de sus p o eso es, po delegación pa e na, y así se daba
el caso que el Regen e y el Maes o de escuela ep esen-
aban más pa a aquéllos que las au o idades del Colegio.
En és e, además de los po cionis as, es aban los
bolsis-
as
y
cama is as,
hijos de amilias icas es os úl imos,
que abajaban bajo la di ección de un Pedagogo o
p o eso pa icula , i ían sepa adamen e con más
independencia y holgu a que los demás colegiales y
ce ca de ellos la di ección del Colegio no enía más
acul ad que la al a inspección. Po úl imo, es aban los
T
"
~
..
-64-
con a las di icul ades p o enien es del mismo p o eso-
ado. ya que és e. según decía un ilus ado compañe o
de la Uni e sidad de Za agoza, ha adolecido siemp e de
aquellos de ec os que podían condensa se en las es
consabidas ppp.
La enseñanza e a en es os Colegios y en la Uni e si-
dad de Pa ís, dispensada especialmen e en o ma o al,
bajo la igilancia de los egen es, de bachille es o de
licenciados, median e la que se p epa aban és os a su
examen. Los
jó
mes g aduados debían, según la moda
escolás ica, denuncia su g ado de ap o echamien o y
de aplicación los unos a los o os, pe o es o e a di ícil
consegui lo, ya que los
condiscípulos
en endían que no
debían acusa a sus compañe os.
O dina iamen e e an muy pocos los que se anquilo-
saban en un Colegio, po que es o e a p opio an sólo de
espí i us mezquinos, única, .ien e se do mían en ellos
los que lle ados de un amo desmesu ado po la ju en-
ud gus aban de se siemp e es udian es. La mayo
pa e se p oponía ob ene la egencia de una clase
pa a que median e el es ipendio que ecibían pode
a ende a los gas os que les cos aba su licencia u a en
Medicina, De echo o Teología. An es de los ein a
años dejaban la é ula pa a sus i ui la po los es udios
supe io es.
El modo como con a aban sus se icios e a el
siguien e: su misión du aba un año p o ogable; el
Colegio les daba la alimen ación y la es ancia y sólo
desde los iempos de F ancisco
1
empeza on a cob a
un modes o sala io. pues has a es a echa pe cibían
d ec amen e de los alumnos, dos eces al año, sus
gajes. celeb ándose con es e mo i o dos g andes ban-
que es con los alumnos, banque es en los que se
$
-65-
de ochaban, además de excelen es manja es y delicio-
sos inos, g an caudal de buen humo y aleg ía, siendo
amenizados esos banque es con selec a música que
a pas y lau as ejecu aban. Es as ies as se celeb aban
en odos los Colegios
y
en la misma Uni e sidad de
Pa ís se llamaban los G andes Lunes y desde el siglo
XVI
se los llamó Mine alia (1).
Es a in imidad de ida c eaba lazos de amis ad
en e es udian es y p o eso es, que enía a se más
es echa en e los po cionis as po la comunidad de
mesa
y
alojamien o, lo cual a eces e a un incon e-
nien e po las cama illas que a almen e solían o -
ma se, siendo ecuen ísimo el caso de que al ma cha se
un p o eso del Colegio a as ase un buen núme o
lle ando a o o Colegio a los po cionis as
y
ma ine s
que e an de su cue da.
Pa a e i a es as ugas hechas con la complicidad
de los p o eso es, el Di ec o del Colegio enía que
anda ojo a izo y ene a la ez que una g an pe spi-
cacia, una mano du a.
Exis ían en onces, como han exis ido siemp e, las
no a adas que habían de su i los alumnos ecién
inco po ados
el
picos ama illos
como allí se les llamaba,
llegando es as b omas o no a adas, a e es i ca ac e es
de e dade o sal ajismo yeso mo i aba la necesa ia
in e ención del Di ec o o Rec o y a la ez la
necesidad de man ene den o del Colegio y de la
Uni e sidad un saludable igo , siendo las penas
co po ales ecu sos necesa ios pa a
consíguí
la asi-
duidad y la obediencia. Ningún p o eso subía a su
(1) Gouje . «Memoi es his o iques su le College Royal». Pa . Il,
p.178.
5
-66- -67-
(1) «De disciplina e ins i u ionc pue o u n». Pa ís, 527. S a u
de L'Uni e si é, 1542.
(2)
J.
L. Vi es, «Re ec io Scholas ica».
e a muy abundan e, ya que no había más que un pla o
de ca ne y o o de legumb es, la sob emesa se dila aba
bas an e. y al iempo de le an a los man eles, e an
hechas las ad e encias que el Di ec o c eía con e-
nien e hace a los alumnos pa a la buena ma cha de la
casa. Po la a de. a in de que el espí i u de los
alumnos no se disipase. se p egun aban las lecciones,
en ándose de nue o en clase de es a cinco. A las seis
se se ía la cena. a las sie e se ol ía a p egun a las
lecciones y as una b e e o ación en la capilla. se iban
a acos a los alumnos. pues la
queda
se ocaba a las
nue e de la noche inde ec iblemen e, si bien los p o e-
so es y alumnos dis inguidos podían ene luz has a
las once.
Como se e, la ida es aba eglamen ada en o ma
que los alumnos del Colegio pasaban poco iempo
de asue o, pues p opiamen e és e no enía luga del
modo acos umb ado hoy, sino los jue es y los ma es,
que e an lle ados los alumnos a paseo, o dina iamen e
a las o illas del Sena, siendo menos ecuen es las
ies as que en la ac ualidad. P opiamen e las acaciones
no du aban más que el mes de sep iemb e, ya que
en el e ano lo único que cesaban e an los exámenes.
El égimen de enseñanza e a p incipalmen e el de aba-
jos o ales, bajo la di ección de los p o eso es, quienes
o dina iamen e leían un lib o y después los alumnos
que habían escuchado susci aban cues iones a gumen-
ándose sob e ellas. Como no odos los alumnos enían
el lib o de ex o en la Uni e sidad de Pa ís, cuando
el 1452 el Ca denal de Es ou e ille se p ocu ó pone
emedio a es o acili ándose a cada alumno es hojas
de papel po semana pa a saca sus copias. El sis ema
empleado pa a la enseñanza e a el de la dispu a, a gu-
cá ed a sin empuña la é ula. Las al as más g a es
e an cas igadas con el lá igo
y
algunas eces la peni-
encia e a en el comedo públicamen e, p opinándos '
los azo es en las espaldas desnudas.
Exis ía en cie o modo el e án «de que la le a con
sang e en a» como en iempos pos e io es
Y
e a p o-
e bial la máxima de que había que mo i ica la ca ne
pa a que así quedasen mejo g abadas las cosas en el
espí i u
y
el co azón (1).
También en ma e ia de limpieza e a p eciso que la
disciplina se ex emase po cuan o ni las aulas e an lo
amplias e higiénicas que debían se Ylas únicas de que
andaban es idos los es udian es más pa ecían hechas
pa a esconde y cub i la suciedad, que pa a hace la
desapa ece . En algunos Colegios donde la disciplina
sob e es e pun o no e a odo lo ígida que p ecisaba. y
pe dónesenos la c udeza de es e da o his ó ico, según
dice un au o (2), no e a pe mi ido en el e ec o io
lle a la mano a la cabeza po si és a se hallaba
poblada.
En cuan o al égimen de es udios, la campana so-
naba a las cua o de la mañana, daba el ale a a los
alumnos
y
ac o seguido un igilan e del Colegio eco ía
los do mi o ios a in de que no quedasen ezagados los
pe ezosos
y
do milones. A las cinco odos debe ían
es a en clase, a las seis se asis ía a la misa, desayuno
y nue amen e clase, has a las diez en que había un
pequeño ec eo, an es de las once, ho a de la comida.
P o eso es y alumnos comían en el mismo depa a-
men o, aunque en dis in as mesas. y si bien la comida no
-68 -
men ando los alumnos de dos en dos; mien as uno
sos enía los pun os de la lección explicada. o o le
o mulaba objeciones. consiguiéndose con ello no sola-
men e p opo ciona a los alumnos la necesa ia agudeza.
sino ambién hace que ob u iesen la necesa ia agilidad
men al. Ve dad es. que es o daba a eces luga a episo-
dios pin o escos ya que se plan ea an cues iones e -
dade amen e pe eg inas)' po demás pue iles.
Luis Vi es. que
ué
p o eso p obablemen e de San a'
Bá ba a. cuen a en sus Diálogos que él y su colega
Gaspa , en ando en una de las clases de San a Bá -
ba a. y el p o eso quiso hace los hono es a an ilus-
es isi an es. Ypa a ello. escogiendo el mejo alumno.
le p egun ó: «niño. ¿en qué mes mu ió Vi gilio? en el
mes de sep iemb e; ¿en qué si io? en B indes. con es ó
el alumno; pe o ¿qué día de sep iemb e? epuso el
maes o; el día nue e, espondió el discípulo. Al llega a
es e pun o el maes o mon ó en cóle a y dió al alumno
media docena de palme azos po que po lo is o
Ví gí-
lió mu ió en diez de sep iemb e Y el maes o no podía
sopo a con calma aquello que suponía un deshono
pa a él. O a ez el mismo Luis Vi es asis ió a o a
clase, y el p o eso p egun aba muy u ano al alumno
p e e ido con el in de que és e se lucie a: A e ,
díme,
Ped o, ¿cómo se le an ó Alejand o del suelo cuando
pisó
po p ime a ez las ie as de Asia?, y el chico, sin
acila , con es ó muy o ondo: pues, apoyándose en las
manos y le an ando la cabeza. No se c ea que es o e a
exage ación; pod íamos ci a , de e e encia, como es
na u al, mul i ud de casos en que se hacían y aún se
hacen en algunos cen os de enseñanza p egun as an
pue iles y an es é iles como és as, que ecue dan
aquellas p egun as que el buen Sancho Panza di igía a
-69-
los píca os es udian es con quienes se opó a ias eces
en sus a en u as
y
median e las que que ía el ús ico
pone a p ueba el alen o
y
el ni el in elec ual de los
escola es.
Cla o es á que poco a poco se
ué
modi icando la
p ác ica de esos eje cicíos sus i uyéndolos po compo-
siciones sob e asun os y cues iones que e an dic adas
po el p o eso
y
que e an a adas en e so o en p osa.
Muchas eces el alumno enía que imp o isa las con-
es aciones. Del mé i o de es as espues as dependía la
ap eciación de los escola es
y
su clasi icación. O dina-
iamen e los eje cicios e minaban el mes de julio con
una g an ce emonia pública, en la que los es udian es
que más se dis inguían ecibían los plácemes de la con-
cu encia. Sin emba go, es a ce emonia u o más impo -
ancia oda ía en San a Bá ba a y en o os Colegios
desde los iempos de F ancisco 1.
Con mo i o de la ies a de San Luis, en el mes de
agos o, se celeb aba una g an exposición en el pa io de
los Colegios y allí, sob e lienzos blancos y gui naldas
de lau el. se exponían po de p on o las mues as
de esc i u a de los p incipian es y los demás abajos
li e a ios dignos de expone se a juicio de los p o e-
so es. Cada uno es aba ce ca de sus abajos escu-
chando los elogios o las c í icas del público cong e-
gado. Mien as an o en la g an sala de ac os, bajo la
p esidencia de un p elado o de un digna a io que lle-
aba la ep esen ación de la Co e, lógicos y dialéc icos
discu ían las p oposiciones que p e iamen e se habían
anunciado po las esquinas de la ciudad. Después de
que aquéllos habían e minado su abajo en aban en
unciones los e ó icos y desa ollaban un asun o que les
había dado el p esiden e la íspe a, abajo que debían
- 70--
-71-
ealiza en conjun o
y
sin auxilio de lib os. Po u no
cada cual leía su abajo Y un ju ado nomb ado en e
pe sonas ex añas al Colegio discu ia y disce nía en el
ac o el mé i o de los concu en es; el encedo en cada
Facul ad ecibía de manos del p esiden e el bone e de
es udian e. Es p eciso llega a algunos años más a de
pa a encon a la ce emonia de dis ibuCión solemne de
p emios en los Colegios, acep ada ambién po la Uni-
e sidad.
No se c ea que el Colegio de San a Bá ba a, como
uno de los elemen os nu idos de és a, u ie a an sólo
discipulos anceses; los u o i alianos, y p incipalmen e
españoles y po ugueses, sob e odo bajo el einado de
F ancisco 1, que ma ca en ealidad no solamen e un
pe íodo comple amen e dis in o, po cuan o hace ela-
ción a la Uni e sidad y sus Colegios, sino ambién po -
que ep esen a en és os y en aquélla un o al cambio de
p ocedimien o.
En es a a ea oma on g an pa e los es udian es
españoles que se dis ibuye on en e los Coque e
y
Mon aígu
y el de San a Bá ba a, eniendo aquéllos
sob e és e, la en aja de que en aquel en onces había
un céleb e p o eso a agonés en Mon aigu y un ilus-
e alenciano llamado Juan de Celaya en el Coque e ,
Doc o que ecibió el nomb e de
esolu ísimo
(po la
impe u bable con ianza que enía su p opio mé i o),
que pe maneció sie e años en el Colegio de San a Bá -
ba a y que con inuó en odos los de la Uni e sidad po
algunos años más.
Tan o San a Bá ba a como la Uni e sidad de Pa ís,
encon a on en Po ugal, un ico ilón de p o eso es y
de alumnos. Los eyes Juan 11,Manuel
y
Juan III u ie-
on po no ma, al p ac ica sus conquis as. p ocu a
más los a ances de la e en aquellos apa ados
e í o-
íos. que luc a se con el come cio y las iquezas de los
mismos. y como pa a la ob a de pene ación y educa-
do a que se p oponían lle a a cabo. les al asen en
ealidad ope a ios. la Co e en ió a Pa ís, a es udia a
sus expensas. a una po ción de jó enes de la pequeña
nobleza po uguesa.
En la So bonne, en 1516. ué enca gado el po ugués
San iago de Gou ea de una cá ed a de eología. adqui-
iendo después la di ección del Colegio de San a
Bá -
ba a. en donde, po los deseos de los mona cas
lusi anos, hacian llega has a la Uni e sidad de Pa ís
y sus Colegios muchas de las pepi as de o o que enían
de Indias. Es e po ugués ilus e. lle ó as de sí es o
cua o pa ien es que se dis inguie on en las le as, en la
cá ed a y que ue on mani es aciones u ilan es de la
ida uni e si a ia de Pa ís. T as ellos inie on Manuel
de Tey e, g an ma emá ico; An onio Ley ao, eximio
ísico: An onio Pín, g an humanis a; Juan Ri ey o de
Lisboa. dedicado a la me a ísica;
Si nón
Rod íguez y
Sebas ián
Rod íguez
de Acebedo, que había de en a .
andando el iempo. en unión es echa con nues o
biog a iado.
También los españoles die on su con ibución a la
Uni e sidad de Pa ís y al Colegio de San a Bá ba a.
En la nación de F ancia emos en olados en 1526
españoles an ilus es como Amado . Ignacio de Loyola
y F ancisco Ja ie . que ue on allí a pe ecciona sus
es udios después de habe es ado en Sangüesa el
p í-
me o. en las Uni e sidades de Salamanca y Alcalá
Ignacio de Loyola, y habe se dis inguido en algunos
cen os de enseñanza españoles el jo en Amado . que
había de b illa an o en el sabe e in lui en las
1
-73-
-·72-
pos e io es de e minaciones de F ancisco Ja ie yde
Ignacio de Loyola.
En es e medio hizo sus p ime as a mas li e a ias, en
calidad de cama is a o po cionis a, nues o F ancisco
de [assu en ocasión en que en es e ambien e académico
se es aba lib ando una g an ba alla en e dos co ien es
an agónicas: e a una la supe i encia de las ideas de la
Edad Media. y la o a la eclosión de las del Renaci-
mien o. p oducidas po es acon ecimien os p incipales:
el descub imien o del Nue o Mundo. el inc emen o que
omó la imp en a
y
la honda pe u bación que lle ó a
cabo en las conciencias la e o ma p o es an e.
El 1526
ué
pa a la Uni e sidad de Pa ís un no able
acon ecimien o al se do ada de cincuen a bolsas pa a
es udian es de Po ugal. pudiendo eno gullece se Pa ís
de habe ob enido una p e e encia que la enal ecía an e
los ojos de Eu opa. ysi ello p odujo alguna en ídieia
en los cen os cul u ales de o os países. no
ué
el asgo
de Juan
11I
menos digno de aplauso. po el hecho de
a o ece las ciencias y las le as en una nación amiga.
Pe o es o p odujo. como consecuencia. alguna pe-
queña disensión en los cen os académicos pa ísínos ,
Los ex anje os que o maban en la nación de F ancia,
cons i uían una mul i ud nume osa Y albo o ada. ya
que po se muy ba allado es omaban con calo cual-
quie pa ido y lo de endían a ul anza. Véase una
mues a. Pocos años an es de la época que eseñamos.
las doc inas de Lu e o se habían in oducido en las
conciencias de los ba bis as Y algunos las p o esa on
con bas an e calo . en su comienzo. Pa a el pe eccio-
namien o del es udio de la g amá ica se había empleado
un esumen del O ganon de A is ó eles. compues o po
un al Ped o de España. y aunque con enía e o es
lu e anos. ué de endido con g an calo . an sólo po
pa io ismo, po los ba bis as españoles. A pesa de
odo es o. se man u ie on siemp e en e a la he ejía
g acias al asce ismo comunica i o de alguno de sus
p o eso es yalumnos yal igo ismo de Democha es y
a la ole ancia. no exen a de se e idad. de Oelida yde
And és de Gou ea. Muchos se dejaban in lui po las
doc inas p o es an es po que Cal íno, después de habe
sido e o oso ca ólico. según él a i ma. se con i ió en
paladín de las nue as ideas. yen su paso po el Colegio
de San a Bá ba a o de la Ma che. hizo bas an es
p oséli o s, en e o os Nicolás Kopus, Rec o de la
Uni e sidad de Pa ís. lo que causó g an escándalo.
;c.
*
iC·
Nues o jo en na a o. salido del ambien e elígío-
sísimo de su casa yabso bidos su in eligencia y su
co azón po es as ideas. había de encon a se en Pa ís
con esa lucha a dien e en e el an iguo yel nue o
espí i u de la época. El soplo del Renacimien o, como
hemos dicho. se dejaba sen i en las Uni e sidades. en
las que ambién exis ían mé odos nue os que chocaban.
como es na u al. con las an iguas p ác icas. La lengua
g iega. los ex os clásicos comple amen e eno ados.
los lib os de g amá ica en plena ans o mación, habían
de se o os an os obs áculos con los cuales había de
lucha el jo en F ancisco. La misma Facul ad de Teología
es aba con agiada de las nue as ideas. y en la Filoso ía
se in il aban poco a poco las pelig osas doc inas: «Qui,
g aeceziban lu he anizeban » (1).
(1) P. As ain. «La Compañía de Jesús en la Asis encia de
Espada». T.
1.
p. 77.
liIáii..
-74-
También los Colegios es aban in luidos po las dis-
in as endencias y no edades. El Colegio de Mon eagudo
man enía i me el c i e io an iguo. San a Bá ba a, un
poco más mode nizado, ambién sos enía las iejas
doc inas, aunque no con an o calo , y en el Colegio de
Beau ais es aban di ididas las opiniones. Los alumnos,
po an o, es aban sepa ados en dos bandos. Una buena
pa e de la ju en ud ca ólica andaba siemp e sob e a iso
pa a denuncia los cona os de he ejía, y los p o es an es,
menos nume osos, suplían con una es echa unión la
escasez de adep os. Es a e e escencia de ánimos había
de p oduci , como ocasionó muchas eces, momen os
de g an iolencia
y
has a choques du os.
F ancisco Ja ie u o que su i es os ai enes y
sen i en un p incipio esa in luencia (1) de la que ue on
bas an e a p ese a le la bene iciosa de Ped o Fab o y
de Ignacio de Loyola. F ancisco Ja ie u o, sin duda,
po p o eso es en San a Bá ba a; a! g amá ico Codie ,
alla inis a Luis de Es ebay, al poe a escocés Buchanan,
al a is o élico español Gelida y al eminen e Fe nel, que
e a a la ez ma emá ico, as ónomo, ilóso o y ilólogo.
La p ime a necesidad que sin ió F ancisco de [assu,
ué
la de o alece su ins ucción, e o za los conoci-
mien os adqui idos en Ja ie , en Sangüesa y en Pam-
plona, epasando, como no podía po menos, la g amá-
ica, la e ó ica, el g iego y la poesía, saliendo ai uso
del examen que sob e es as ma e ias su ió. No pa ece
muy cla o que ue a un la inis a consumado, po que no
son bas an e a da le es a epu ación las abundan es
ases la inas diseminadas en sus ca as.
El p ime o de oc ub e de 1526 F ancisco Ja ie
(1)
José
M.
a
C os. S.
J.
Ob.
ci . T. l.
p.ll1.
-75-
comenzó el es udio de A es o sea de ciencias y iloso ía,
en
el
cual. pa a llega a se maes o de los mismos,
habían de pasa cinco años, que unidos a los sie e u
ocho más, necesa ios pa a llega al doc o ado en Facul-
ad mayo , exigía diez o doce años, ya que en la Uni-
e sidad, como e dade a co po ación, había una espe-
cie de je a quía con sus ap endices, sus ob e os y sus
maes os. Pa a se Io en A es y pode , po an o, eje -
ce esa p o esión, e a necesa io ob ene la opo una
licencia que pe mi ía el desempeño de ese ca go, después
de habe pasado po el amiz del ap endizaje y demás
pues os has a el de maes o.
F ancisco Ja ie hubo de comenza po se ap endiz,
es deci , simple escola , siguiendo los cu sos en su
Colegio, omando no as, a gumen ando y discu iendo
como los demás. En es as a eas p elimina es pasó dos
años y medio, y en 1529 su ió el examen inal en el
Colegio de su nación. Como complemen o de su bachi-
lle a o, habían de explica los alumnos una lección
pública de iloso ía, eniendo que sopo a y con es a
las objeciones y a gumen aciones de los demás. Si de
es a p ueba se salía elizmen e, en onces se e a bachille
o mado
y
comple o, o sea, maes o en A es, pudiendo,
po an o, eje ce su o icio, no siendo incompa ible con
és e, que siguie a el alumno sus es udios en la Facul ad
de Filoso ía y pudiese da clases a los p incipian es (1).
F ancisco Ja ie había pasado po los p ime os
g ados de la je a quía uni e si a ia, siquie a al con ac o
de la población es udian il, no siemp e de ecomen-
dable conduc a, hubie a su ido su alma ue es
(1) An oine Deche ens. -«Les Uni e si es ca holiques au e
oís
e aujo dh
ín».
Pa ís. Del homme, ps. 123. 124. no as.
WIIl"
-76-
sacudimien os, debidos p incipalmen e a las cos u n-
h es bas an e disolu as de sus compañe os
y
maes os,
ya que unos
y
o os dejaban de p ac ica aquella aus e-
idad debida, necesa ia
y
p opia de quien se dedica a
1as al as especulaciones del espí i u, pues muchos de
ellos, lejos de obse a una ida ejempla , es aban
co oídos po los icios y e an íc imas de oda clase
de lac as
ñsícas
y mo ales. P ecisamen e, si hemos de
a ende a las mani es aciones hechas po el mismo
jo en na a o, in luye on en su co azón pa a hace le
cambia de ida e inclina le de ini i amen e a la en que
le inició
Iñigo
de Loyola, an o la epugnancia que le
causaba e a muchos de sus condiscípulos, capi a-
neados po algunos p o eso es, en ega se a aquellos
excesos, como el emo que le p oducía, si se en egaba
a idén icos icios que sus compañe os, e se co om-
pido po la misma lep a ísica y mo al en que ellos se
deba ían
(1).
Va ias pe sonas in luye on en es os momen os deci-
si os en la ida de Ja ie pa a que és e no se dejase
lle a de la ida licenciosa de sus compañe os, en e
ellas y en p ime é mino, el doc o español Juan de
Peña, p o eso de Filoso ía en aquella época y el sabo-
ano Ped o Fab o, su condiscípulo en San a Bá ba a.
Fué es e an iguo Pas o de los Alpes, quien a pesa de
su humilde o igen, po sus excelen es condiciones de
ca ác e , se a ajo, desde el p ime momen o, a p o e-
so es y alumnos. haciéndose, desde el comienzo de su
es ancia en San a Bá ba a, el insepa able de F ancisco
Ja ie . G acias a la cama ade ía escola , el humilde
Pas o saboyano y el In anzón de Na a a, aba on
(1) A. B ou, S.
J.
Ob. ci . T.
1.
p.
29.
-77-
amis ad es echa e ín ima, ya que el ascendien e sob e-
na u al e i esis ible que Fab o eje cía sob e odo el
mundo, e a di ícil que pudie a deja de imp esiona a
Ja ie , y es a amis ad an es echa hizo esc ibi en su
memo ial a Ped o Fab o, años más a de, «que daba
in ini as g acias a Dios po habe le dado un maes o
como Juan Peña y unos compañe os como los que en
San a Bá ba a había encon ado, especialmen e su
amado condiscípulo maes o F ancisco Ja ie », amis ad
a la que co espondió es e úl imo con e nu a y cons-
ancia sin iguales, ya que en el ondo de Asia,
mísío-
nando a aquellos in ieles, incluía en la le anía de los
san os «la bien a en u ada alma de Ped o Fab o»
(1).
Condiscípulos igu osos ue on en San a Bá ba a el
saboyano Fab o y F ancisco Ja ie . No sólo en los jue-
gos y ec eaciones del Colegio se les e siemp e unidos,
sino que ambién en las p uebas de cu so, en las a gu-
men aciones públicas, en los exámenes, en las esis, se
les e ma cha de acue do y pe ec amen e unidos en e
a los demás con endien es.
'*
* *
Un acon ecimien o ex ao dina io iba a modi ica en
lo sucesi o la ida de es os dos es udian es; nos e e i-
mos a su coincidencia en el Colegio de San a Bá ba a
con Ignacio de Loyola, caballe o asco que había de en-
dido, como sabido es, en los mu os de Pamplona, causa
polí ica con a ia a la de los pa ien es de F ancisco
de Ja ie .
Vida e an e y de pe eg ino, había lle ado desde su
con e sión el caballe o guipuzcoano; en Monse a , en
(1) Mon. Xa . T. I.
p.
436.
4
.(
-78-
Roma, en Je usalén, en las uni e sidades de Salamanca
y
Alcalá
le conocían y has a le emían po su ex emos
piadosos. En eb e o de 1525, deseoso de encon a en
Pa ís más ancho campo pa a la conquis a de las almas
que has a en onces había log ado po ie a San a y po
España, ué a F ancia mendigando y en 1528 en aba
como ex e no en el Colegio de Mon eagudo. Más de una
ez, como an iguamen e con sus he manos en los campos
de ba alla, se encon a on en e a en e Ja ie e Igna-
cio y segu amen e la poca a ición que aquél sen ía po
és e, al e le cojo, pob e y mendigando el pan de pue a
en pue a, además de las azones polí icas dichas, mo i-
a on la a e sión inicial que el caballe o de Ja ie sin ió
po el hidalgo de Loyola, pe o a pesa de odo los bue-
nos sen imien os de Ja ie iun a on de la na u al epug-
nancia que ab igaba hacia Ignacio. No e a ex aña a es a
an ipa ía de Ja ie a Ignacio la colonia española de
San a Bá ba a, po que las do es de insinuación y pe -
suasión del úl imo se hacían sospechosas a la población
escola y no al ó quien le acusase de he ejía. Es a male-
olencia de que gozó Ignacio en los p ime os iempos
que es u o en San a Bá ba a,
ué
debida a las azones
dichas ya la ez, a que según el es imonio de Luis
González (1) ocu ió el siguien e suceso que imp esionó
g andemen e a odos los
ba bís as
y que aumen ó la
malque encia de és os con a el seño de Loyola. Había
en e los es udian es del Colegio, uno llamado Amado
que de p on o, sin que se supie a po qué, cambió b us-
camen e de ida y se en egó súbi amen e a excesos de
de oción
y
de asce ismo incomp ensibles. A la ez se
(1) «Ac a an iquissima S. Igna ií Loyolae». Edí íon des 8011an-
dis es. T. VII, p. 634.
1
-79-
en egó el ci ado Amado a la p ác ica de ob as de
ca idad con e o inusi ado. Se ué desp endiendo
p ime o de sus ajes, después de sus lib os y po úl imo
en egó a los poh es odo el dine o que enía, desapa e-
ciendo del Colegio en compañía de dos es udian es
ma ine s
de su país. Cuando se supo la escapa o ia
y
se a e iguó que habían ido los ugi i os al Hospi al de
San
Díonísío.
unos cen ena es de es udian es se p esen-
a on en aquel es ablecimien o en o ma umul uosa a
eclama a sus compañe os y como no se les die a in ne-
dia a explicación de la p esencia de los e ugiados, los
es udian es se amo inan, ompen las pue as y iolen-
amen e se apode an de los es ecluidos, los uel en a
San a Bá ba a y allí les hacen ju a que enuncia án al
géne o de ida que p oyec aban
y
decla a án quiénes
e an los induc o es que a la misma les habían inclinado.
Se supo que el au o de aquella ans o mación en
sus condiscípulos había sido un homb e madu o ya,
que ecien emen e se había inco po ado a la
Uni e sí-
dad. Se decía que su in luencia e a al amen e pe niciosa
en la masa es udian il y que ya había p oducido idén i-
cos o pa ecidos as o nos en las Uni e sidades de
Salamanca y
Alcalá ,
debiendo se cas igado po su
a e imien o.
Es e hecho au men ó la animad e sión que ya sen-
ían po Ignacio los escola es y que odos ellos le
hicie an obje o de desp ecio y de él huye an como
de un apes ado, denunciándole a la Inquisición. Sin
emba go, in e ogado po és a,
ué
absuel o como lo
había sido en las Uni e sidades dichas, ya que no
encon a on causa bas an e en sus p edícaciones y en
los supues os manejos que se le a ibuían pa a
consí-
de a le eo de he ejía.
-
-92-
compañe o,
que
en e sus g andes do es iene las de
se homb e de g an co azón y de a ollado a simpa ía.
En buena lid ganó, en el cu so úl imo, la auxilia ía
de De echo In e nacional y Polí ico el jo en p o eso
don Edua do
Pé ez
G i o; p on o iene a la Uni e sidad
y su ale y su cons ancia deno an que hay en él made a
de ca ed á ico.
De p opósi o hemos que ido deja pa a es e momen o
el habla de o o ca ed á ico de De echo enido a es e
Cen o, don Bias Ramos Sob ino. Todos le conocéis;
o mado en es a Casa y con ínculos muy es echos en
oda la egión, a odos cons an sus indiscu ibles me e-
cimien os. P e ende enume a los se ía a ea pue il.
Reciba igualmen e mi más co dial saludo.
***
Habéis is o, ilus ados oyen es, cómo hemos a-
ado aquí de un
es udian e,
que ué jo en como oso os
y que dedicó ambién sus es ue zos, du an e la mocedad.
p ime o, y du an e la edad madu a, después, a la labo
in elec ual; que cosechó sinsabo es, zozob as, ama -
gu as. con adicciones, penosos aislamien os y es e-
checes económicas oda su ida; que a pesa de las
luchas que u o que sos ene en odo momen o
C011
los
demás y has a consigo mismo, ué pe se e an e en sus
p opósi os y en sus nobles ambiciones, que se inclinó a
la ca e a de las le as desechando en aciones. suge-
encias y halagos y que en el camino emp endido llegó
has a el pues o más al o a pesa de las di icul ades con
que hubo de opeza .
Su enacidad de na a o, enciendo odos los obs-
áculos, le condujo has a la cumb e del sabe , sin que
su men e se obscu ecie a po el e o . ni le des aneciesen
¡.:"
1
-93-
las p eeminencias log adas. Si ué noble po su o igen,
lo ué po su conduc a ejempla e inmaculada, po su
e o oso amo al es udio, po sus ambiciones legí imas
y na u ales en odo aquel que ha ecibido una sana
in eligencia y un limpio co azón. Na a o y español
an e odo, se e en odas sus ob as el a án de ilus a se,
de cul i a su in eligencia, de enal ece su es i pe y su
pa ia po los e dade os y segu os medios po que es o
puede conseguí se. Hay en F ancisco Xa íe , además de
los expues os, asgos e dade amen e ca ac e ís icos;
su delicadeza de sen imien os. el espí i u de abnegación
y sac i icio que puede ap ecia se en odas sus ob as, y
sob e odo el desbo damien o de su co azón inago able
en a o de p opios y ex años, de amigos y de ene ní-
gos, de amilia es y compa io as, de desampa ados e
igno an es, de pob es y pe seguidos; pa a odos enía
un epliegue su amo oso co azón; pa a odos menos
pa a ... los pe ulan es, al ane os y sobe bios.
Po úl imo, hay un hecho que que emos hace
esal a en F ancisco Xa ie , aun sin me e nos en sus
andanzas misionales, que es donde más e icacia u o
ese asgo. Nos e e imos al exal ado pa io ismo de
F ancisco Xa ie . De adolescen e en su cas illo, ya que
no podía hace o a cosa du an e las disco dias ín es-
inas de Na a a, disipó con sus ca icias y sus a a-
yen es son isas las nubes de is eza que más de una ez
pasa on an e los ojos de la espe able D." Ma ía de
Azpilcue a. Es udian e, lo emos en Pamplona, en
Sangüesa y en Pa ís, a icionado a o ma su espí i u en
las adiciones de amilia y de la pa ia. Vemos que al
sali de las P isiones de Pa ía En ique D'Alb e , su
compañe o de la in ancia. emocionado le ab aza; emos
que du an e sus es udios
y
su p o eso ado.hace cons a
-94-
su condición de nacido en España. Sólo el a o de
compa io as ecuen a, pide el es imonio de su ejecu-
o ia de hijodalgo e in anzón español y no ol ida ni po
un
ins an e en Pa ís, en Venecia, en Po ugal ni en las
Indias, que lo es an e odo y sob e odo, calidad que
ecien emen e ecaba pa a él el Ma qués de San a C uz
en ca a di igida al Di ec o del Bole ín de la Comisión
de Monumen os de Na a a, que que ía nega le a F an-
cisco Xa ie , en a as de
un
u ioso e inexplicable sepa-
a ismo, su indudable condición de na a o y de
español (1). Inexplicable cegue a que no podemos menos
de condena .
F ancisco Xa ie , po sus do es de in eligencia, po la
p ác ica cons an e del es udio, po la caballe osidad, de
la que hizo
un
cul o, ué
un
pa io a mili an e y p ác-
ico en odos los momen os de su ida. Había nacido
po añadidu a en aquel siglo en que an os hijos ilus es
de España enal ecie on el nomb e de és a con las a mas
y las le as; había enido ce ca de sí
un
modelo de
pa io ismo que imi a como el del doc o Na a o, quien
le inculcó de niño que la Pa ia es la que nos engend a,
nos nu e y nos educa según San
Agus ín:
que el amo
a la misma es más ue e aún que el de los pad es; que
pa a la glo ia e inmo alidad de la Pa ia deben i i
los homb es y que sólo haciéndola jus a y buena, es
como se la hace inmo al.
Sabía F ancisco Xa ie , asun o de aquellos homb es
y de aquellos alo es de Alcalá y Salamanca, que sólo
abajando, que sólo en la o ja de la in eligencia
y
de
la olun ad, que sólo mo i icando lo que hay en nos-
(1) Ca a abie a de 8 de agos o de 1934, di igida al ci ado Bole-
ín, po el Ma qués de San a C uz.
-95 -
o os de menos noble, se llega a se
un
alo posi i o,
insigni ican e si se quie e conside ándonos aislada-
men e, pe o g ande en cuan o a la apo ación que
nues o concu so pueda p es a al conjun o. Sabía
ambién Xa ie que de la o mación de la ju en ud y de
la modelación del espí i u de los escola es habían de
nace los homb es eminen es de
un
país, y po eso, al
o ma se él en las ciencias, al desa olla sus alen os
en la cá ed a, como después en sus expansiones misio-
ne as, sabía que abajaba po sí, pe o ambién po el
eng andecimien o de su pa ia p ime o y de la Huma-
nidad oda después. Aho a pe mi idme que en alas de la
an asía, mudando de luga es y de iempos, os conduzca
a la playa po uguesa de Belén.
Fecha: el 7 de ab il de 1541. La gale a «San iago»
ena bola el pendón eal y a a su ca los ma es con
umbo a las Indias. Es je e de la expedición D. Al onso
de Sousa, que a a aquellas apa adas egiones en
calidad de i ey de Juan
n.
Jun o a él
y
en el puen e
de la na e es á F ancisco Xa ie . Va a cumpli su
excelsa y abnegada a ea misional en lejanos países.
Un gen ío inmenso, a quien momen os an es se había
di igido, le despide más con sollozos que con palab as,
mien as se ace ca el momen o de za pa . Po in
se ace ca el is e ins an e de la c uel sepa ación;
las muje es llo an y los homb es suspi an iendo
aleja se a aquel homb e cul o, ins uido, abnegado,
caballe oso, undamen almen e san o. F ancisco Xa ie ,
elados indudablemen e sus ojos po lág imas de g a-
i ud y de e nu a, a la ez que se despedía de los
amigos
y
ie as de la Península, que no ol e ía
segu amen e a e , bendecía con ca iño a la mul i ud y
ma chaba en busca de la abajosa ida que pa a
-96-
~
I
I
alumb a in eligencias y llena los co azones iba a
emp ende , y cuyo é mino e a pa a nues o
bíog a iado
la Inmo alidad, de donde con e o y en usiasmos,
quizás i espe uosos, lo he sacado yo pa a p e ende
deleí a os po unos ins an es con los des ellos de su
in eligencia
y
con las mieles pu ísimas de su co azón.
La despedida de F ancisco Xa ie ué inmo alizada
en un he moso lienzo i ulado el «Adiós de F ancisco
Xa ie a Lisboa», al que se hon a en da digno hospedaje,
ya que de un uni e si a io se a a, la Academia de
Ciencias de la Nación ecina.
Que el modes ísimo cuad o que mi pob e in eligencia
y mi o pe pluma han que ido dibuja os sob e F ancisco
Xa ie en es e abajo, me ezca en ues os espí i us, en
obsequio al
bíog a iado,
an bené ola y hon osa acogida
como a la doc a Co po ación lusi ana.
HE
DICHO. APÉNDICES
7
l
APENDICE 1
~
Mani ies o explicando las causas po qué el Rey Ca ólico
omó el í ulo de Rey de Na a a.
;-
A odos es no o io que despues de Dios Nues o Seño , el
Ca olico Rey izo Reyes de Na a a al Rey y a la Reina que
e an de Na a a, y les puso en el eino eniendo la mayo
pa e dél con a io, po que p e endian que aquel eino y
seño ios pe enecian a Mosen de Fox, pad e del que mu io
en la ba alla de Ra ena y no a ellos, y el Rey de F ancia
a o ecia al dicho Mosen de Fox y abajaba su po encia de
pone le en
posesíon
de aquel eino y seño íos: y en onces el
dicho Rey de F ancia en io al Ca olíco Rey di e sas emba-
jadas con g andes o ecimien os de cosas que po su Al eza
que ia ace , po que diese luga a ello, lo cual no an sola-
men e quiso ace su Al eza, mas con su a o y gen e quiso
obedece y co ona en el dicho eino a los dichos ey y eina,
y decla o S. M. publícamen e que habia de pone su Real
pe sona y Es ado po la de ension de ellos. Y despues
es ando el Rey en amis ad y seyendo como es casado su
Al eza con la Ca olica eina i iendo Mosen de Fox su
he mano, el dicho Rey de F ancia p ocu o con su Al eza
muy íncadamen e a que diese luga a que con su ayuda el
dicho Mosen de Fox omase la posesion de dicho eino y
seño íos, diciendo, que odos los le ados del eino habian
is o los í ulos de su de echo y que de jus icia cla amen e le
pe enecía el dicho eino y seño íos, y que su Al eza debía
da luga a ello, ansi po no le impedi su jus icia, como
po que siendo he mano de la dicha Ca olica Reina es a ía
siemp e jun o con su Al eza, y en caso que el alleciese sin
-100- -101-
hijos, la dicha Ca olica Reina e a su he ede a y sucede ia en
su Es ado; diciendo que en ace su es ado su Al eza po el,
acia po si:
y
no e nba gan e odo es o, su Al eza po el
amo que enia a los dichos ey y eina que e an de Na a a,
no solamen e no le quiso consen i , mas nunca dio luga a
que su de echo se pusiese en dispu a, an es siemp e es u o
de e minado de pone su Real pe sona y Es ado pa a de en-
de los en el suyo con a odo el mundo. sin excep a
he mano ni o a pe sona alguna. Y es no o io en España y
en F ancia que sino po que el Rey de F ancia io de e mi-
nado a su Al eza a de ende las pe sonas y Es ado de los
dichos ey
Y
eina, mas odas las o as cosas que ue on
necesa ias pa a que u iese, como enian, en paz y obedien-
cia al dicho eino de Na a a, que habia g andes iempos
que siemp e es aba en gue a, en pago de odo es o cuando
ie on los dichos ey y eina que el dicho ey de F ancia se
puso publicamen e en o ende a la Iglesia en lo espi i ual y
empo al, di idiendo con cima la unidad de ella y ie on que
Su Al eza se decla o en a o y de ension de la Iglesia, luego
comenza on a ene es echas pla icas o in eligencias con el
dicho Rey de F ancia, y a abla asaz cosas en a o de lo
que acia y en dis a o de la causa de las Iglesias y de la
pe sona de Nues o muy San o Pad e, ni mas ni menos que
se ablaba en la co e del ey de F ancia; y aunque aquello
pa ecía muy mal a Su Al eza y lo ep endía, c eía que e Rey
que e a de Na a a po se na u al ances ablaba aquellas
cosas pa a a o ece el pa ido de los anceses, y no po
impedi lo que se acia en a o de la Iglesia.
y
luego que Mosen de Fox ue mue o, iendo el Rey de
F ancia la union que se acia en oda la c is iandad con nues-
o muy San o Pad e ycon la Iglesia Romana, sabiendo que
el Ca olico Rey y el se enisimo Rey de Ingla e a es aban
de e minados a en ia a Guiaina sus eje ci as en a o y
ayuda de la causa de la Iglesia, y que la en ada de Guiaina
po ie a po es a pa e de España es muy angos a que iene
en la on e a la ciudad de Bayona, que es o isi na
y
es a
a mada, a las aldas de la sie a de Na a a y de Be a ue.
conoscido que po la disposición de la ie a, jun ados el ey
yla eina que he an de Na a a ysu Es ado con el dicho
Rey de F ancia, se ia imposible que los eje ci os de espa-
ñoles e ingleses pudiesen oma a ~ayona, ni ene ce co
sob e ella sin e iden ísimo pelig o y que
110
pod ian se
p e eidos de man enimien os, dejando las espaldas con a'
ias. conce a onse con el ey de F ancia con a su Al eza y
con a el Rey de Ingla e a no solamen e pa a impedi la
dicha imp esa; mas pa a ace en España po Na a a odo
daño que pudiesen. Y luego que lo supo su Al eza, in io a
deci a los dichos Rey y Reina que pues eian el dicho I<ey
de F ancia e a no o io enemigo yo enso de la Iglesia, y su
Al eza y el dicho se enisimo Rey de Ingla e a omaban es a
imp esa en abo
y
ayuda de la causa de la Iglesia
y
de oda
la c is ianda, y pa icula men e de los dichos l<ey yReina,
po que salían del pelig o en que con ino es aba con las ame-
nazas que F ancia les acia, que les ogaba no quisiesen
deja el pa ido de la san isima yjun a se con el pa ido de
los scisma icos, y pediase una de las es cosas; o que es u-
iesen neu ales ydiesen a su Al eza una segu idad pa a que
Na a a
y
Bea ne no die an ayuda al Rey de F ancia ni
acian daño a los eje ci as de España
y
Ingla e a, o que si
que ian ayuda al Rey de F ancia con lo de Bea ne que es a
de la o a pa e de los mon es Pe neos ayudasen a su Al eza
con lo de Na a a que es a de es a o a pa e de España: o
que si que ian del odo decla a se po unas de las pa es, de
la Iglesia
y
de su Al eza,
y
que aciendolo les da iu su
Al eza las illas de los A cos y Gua dia, que solian se dé
Na a a y ellos las deseaban mucho po que po un hendido
an uni e sal. como placiendo a Dios Nues o Seño se
'SPL'-
aba pa a la Iglesia y pa a oda epublica c is iana de lo que
se
íacia
en aquella emp esa, su Al eza habia po bien
empleado del esda las dichas illas.
-102-
-103-
y
de nas de es o su Al eza y se enisimo Rey de Ingla e a
su ijo se obligaban a de ende siemp e su es ado, y que
mi asen cuan o mas les alía oma es o si iendo a Dios
y
a
la Iglesia y espondiendo a su Al eza con el ag adecimien o
que le diesen po los en e icios que de su ca olíca majes ad
habían ecibído, y quedando jun os con odos los P íncipes
que de endian la Iglesia, que no po el in e esse que les daba
el Rey de F ancia pos pone y ende lo que deben a Días
y
a su Iglesia; la obligaciou que ienen de
110
es o ba lo que
se ace en abo de ella
y
uni e sal emedio de oda la epu-
blica c is iana, que no se jun ando ellos con el Rey de
F ancia con a la Iglesia. Cuan o a los que abo ecen la
causa del Rey de F ancia, median e nues o seño pod ía se
b e emen e aido a ales e minos que dejase odas las
cosas que iene ajenas, y que pa a odo lo demas no u iese
o o emedio sino i a pedi enia a los pies de su San idad
con lo cual la Iglesia y la c is iandad queda ian emediadas,
y
cesa ían las gue as en e c is ianos, y la Sanc isima liga
pod ia emplea se en la gue a con a los in ieles enemigos de
nues a e. Y aunque los embajado es del dicho Rey
y
Reina
de Na a a decían a su Al eza que enian po cie o que
odo es o
sucede ía
assi, si ¡os dichos Rey y Reina se jun a-
ban con la Iglesia y con su Al eza,
y
aunque su S. M. lo
p ocu o íns an isimamen e con los dichos Rey y Reina
desde mucho an es que iniesen los Ingleses, y despues espe-
ando es o de u o su Al eza la en ada de ambos los dichos
eje ci os Españoles e Ingleses al si io de Bayona, con g andi-
simo gas o de los Ingleses y de su Al eza y con no pequeño
acon ecimien o, po que desde 8 de Junio en que desemba -
ca on los Ingleses
habían
es ado los dichos dos eje ci os
gas ando y espe ando la conclusion de es a
negocíacíon y
nunca su Al eza pudo acaba con los dichos Rey
y
Reíua
que he an de Na a a que uesen de la pa e de la Iglesia ni
que quisiesen se neu ales y siemp e han llebado a su
Al eza en palab as dandole espe anza que acian lo uno o lo
..•.
o o, y po o a pa e dando a su ie a li gen e
y
o as cosas
necesa ias pa a la o i icación
y
de ensa de Sayona,
y
pa a
que los dichos F anceses u iesen iempo de jun a oda su
po encia as a que su Al eza supo y le con es o que los
dichos Rey e Reina
habían
asen ado liga
COI1
el Rey de
F ancia con a los que abo ecian la causa de la iglesia no
solamen e pa a impedi la dicha imp esa, a mas pa a ace
en España odo el daño que pudiesen.
Vis a
es a ing a i ud
que los dichos Rey e Reina come ie on con a Nues o Seño
y pa a con su Al eza, no con en andose de deja a la Iglesia
ya quien despues de Dios les lizo y de endio mas, aciendose
con a ios y enemigos de ella y de su Al eza y pa a segui
po p isione o al enemigo y o enso de la Iglesia, a ido sob e
ello madu o consego con los pe lados y g andes, y con los de
su consego y con o as pe sonas de ciencia
y
conciencia de
es os dos einos, conside ando el daño g ande que se pudie a
segui a la Iglesia y a oda la c is iandad si po deja su
Al eza la dicha imp esa, el Rey de F ancia iendose lib e po
la pa e de aca, in iase oda su po encia a I alia con a la
Iglesia,
y
que pa a el emedio de ella y de oda la c is iandad
es necesa io y con enien e ace oda la dicha imp esa,
pa escio que pues los dichos Rey e Reina de Na a a
e npe-
dian la dicha imp esa, y que siendo ellos con a ios los
eje ci os de Españoles e Ingleses no podian en a po
Vayona, que debia su Al eza manda que su eje ci o en ase
po Na a a aguiaina, ogando y equi iendo a los dichos
Rey y Reina que he an de Na a a que les diesen pas os y
i uallas po sus dine os
y
segu idad pa a la dicha san a
imp esa, o eciendoles paz y segu idad si lo iciesen,
y
que si
negasen el dicho paso al dicho de su Al eza
podía
jus a-
men e abaja de oma le y e ene lo, y que de es o ay
ejemplo en la sag ada
esc íp u a, y
siguiendo el dicho
consego median e Nues o Seño su Al eza mando que su
eje ci o en ase po Na a a y negandose lo subsodicho a-
baiassen a oma la dicha segu idad. Y po que el se enisimo
-104- ~10S-
Rey De Ingla e a, no sabiendo en onces es o ni aun que-
iendo que pod ia sucede , no dio comision a su capi an
gene al pa a que en ase po Na a a guiando el dicho eje -
ci o de los Ingleses en campo al Ce in de Guiaina, el Rey y
la Reina que he an de Na a a icie on quen a que pues po
la dicha liga es a jun a la po encia de F ancia con las suya el
eje ci o de su Al eza solo no se ia bas an e pa a o na la
segu idad y en es a opinion les con i mo Mosen de O bal io
del Rey de na a a que pocos dias an es habia es ado con
ellos po embajado del Rey de F ancia pa a los pe suadi y
ae como los uxo a la olun ad del Rey de F ancia.
Despues de lo cual, el duque de Alba, capi an gene al del
eje ci o de los Españoles, siguiendo lo aco dado y mandado
po su Ca olica Majes a en o en el eino de Na a a
C011
el
dicho eje ci o mié coles 21 de Julio, y en io a ace a los
dichos Reyes que he an de Na a a el susodicho eque i-
mien o pa a que le diesen paso y i uallas po su dine o y
segu idad, y como no lo quisie on ace , passo adelan e la ia
de la ciudad de pamplona, que es la cabeza de aquel eino; y
aunque el dicho Rey es aba en ella con assaz gen e que de
las mon añas había echo eni alli, y había pues o de ensa
de gen e en una illa que es a en el camino en un pun o
ue e, pe o odo lo paso el eje ci o sin echo de a mas, y el
dicho Rey, como es na u al ances desampa o a los na a os
y uese a Lu nbie e pa a pasa a la o a pa e de F ancia y
ansi la ciudad de pamplona se indio al eje ci o de su Al eza,
y odas las illas y luga es de aquella coma ca y endiase
odo el eino, y el eje ci o de los F anceses no os so pasa a
soco e al dicho Rey que he a de na a a como enia p o ne-
ido y asen ado po que u ie on miedo de pe de se, po que la
illa de Lu nbíe e. donde el dicho Rey espe aba el soco o,
es a un passo po donde pod ian en a muy bien los an-
ceses en España po la pa e de Bea ne y l~onces alles,
aco do el dicho capi an gene al a pone su campo sob e
aquella illa y oma aquel passo. Sabido es que po el l~ey
que he a de Na a a, y iendo que el soco o de los anceses
no ossuba pasa y io sus embajado es con pode suyo
bas an e al dicho capi an gene al pa a que asse n asseu
COI1
lo quissiesen, aciendo cuen a que pues
110
pod ia e ene el
eino, que que ía mos a que lo dejaba a su olun ad, yansi
los dichos seis embajado es assen a on po i ud el dicho
su pode con el capi an gene al una capi ulacion que en
subs ancia ansi con enía: que los dichos ey e eina que e an
de Na a a, lo emi ian en e amen e a la olun ad
y
dispo-
sicion de la Ca olica Majes ad pa a que lo pudiese dispone
y o dena segun le pa eciese, y aquello se cumpli ia y e nia
po los dichos ey y eina sin con a enimieu o alguno. Y Su
Al eza po i ud de la acul ad que pa a ello le ue dada po
la dicha capi ulacion izo una decla acion de su olun ad, de
la cual a copia con la p esen e, con la cual ue Obispo de
Za no a como embajado en iado en nomb e de Su Al eza
po el dicho capi an gene al o los dichos ey e eina que e an
de Na a a que es aban en Bea ne, a ace les sabe la dicha
decla ación, yque aunque aquella se había echo
y
Su Al eza
al p esen e que ía e ene la dicha en ada en aquel eino
pa a segu idad de la dicha imp esa, pe o que echa aquella,
o a lo menos ganada Bayona su Al eza le es i ui ia el eino
de muy buena olun ad, y que si le in iasen el p íncipe su
ijo lo casa ía con una de sus nie as, y aci ia po ellos o as
cosas solo po que no ayudasen al ey de F ancia con a es a
emp esa que se hace en a o de la Iglesia. A la cual emba-
jada la espues a que die on los dichos ey e eina que e an
de Na a a ue que p endie on al dicho Obispo que e a de
Za no a y le en ega on a los anceses. Ansi mesmo p en-
die on a los suyos y en ega on al ey de F ancia odo el
seño io de Bea ne que es al con in de Na a a, y ompie on
la gue a a su Al eza po el condado de Se dania,
y
no die on
espues a alguna a dicha embajada que lle o el dicho obispo,
ni cumplie on lo que el dicho Rey capi ulo y concedio al
duque de Alba, po con inua en la liga que enia echa con
•••
4
-106- -107-
el ey de F ancia y pe se e a de ayuda su pa e con a la
pa e de la Iglesia. Vis o lo cual y is o que la capi ulacion
echa po nues o muy San o Pad e y los o os p íncipes de
la liga, dice: que si acaescie e que alguno de los con ede ados
omase algo ue a de I alia de los que se opusie en con a la
liga, aquello pueda e ene
ju e
belli,
y que po es a causa
Su Al eza puede jus amen e e ene dicho eino, mayo men e
que se jun a con es o la bula de nues o San o Pad e con a
odos los que ayuda an al Rey de F ancia e
í npidíe en
la
ejecucion de la emp esa que su Al eza y el se enesímo Rey
de Ingla e a acen en a o de la Iglesia, aunque Reyes, la
cual iene pa icula men e a los de Na a a
y
a los ascos,
po los cuales Su San idad pone g a es censu as y publica
los bienes de los que con a ienen, la cual bula se publico
donde Su San idad po ello
10
manda
y
en el eino de
Na a a, y despues de la publicacion pasa on los
e nínos
en ella asignados, y los dichos eyes no han que ido cumpli
los mandamien os
y
monícíones apos olicos en la dicha bula
con enidas; y po la dicha su con umacia y ebelion y pues
es no o io e inescudable que no iene de ension en con a io,
que los di hos eyes quehe an de Na a a han seguido y
siguen al p incipal au o de los
scísma ícos,
y no se han
apa ado de lo ace po la publicacion de la dicha bula,
an es p ocu an oda ía a mas y ue za con a los que siguen
la
unídad
de la Iglesia y a Su San idad, po lo cual el dicho
eino es con iscado, yasi Su Al eza jus amen e ha omado
con au o idad de la Iglesia y pe mision de de echo, como
debia, y po los dichos i ulos le pe enece
ju e
p opio,
en
especial pues Su San idad decla o po capi ulacion de la
Sanc isima liga, se es o
bello jus o,
y los gas os que su
Al eza ha echo en al emp esa son an os y an excesi os y
alen an o como el dicho eino de Na a a y p esumiendo
que po los dichos í ulos el dicho eino pe enece a su
Al eza,
y
que si non oma a el i ulo y co ona dél no pudie a
p o ee a la jus icia y gobe nación
dél
segund Dios
y
como
se debe, po las dichas causas y pa a pode sos ene en paz
y
sosiego, su Al eza ha omado el dicho i ulo del dicho eino
de Na a a.
(De los manusc i os de la Biblio eca de don Luis de Salaza y
Cas o, pe enecien e hoya la Academia de la His o ia, omo K. 33).
(M. La uen e. «His o ia de España». T. VII. p. 365).
APÉNDICE 11
Reglamen o del Colegio Uni e si a io de Mans ins alado
den o del ecin o de la Uni e sidad de Pa ís y cuyos
p ecep os di ie en poco de los demás simila es exis en es
en aquella época.
Los escola es encon a an den o de la casa habiles p o-
eso es con obje o de que no engan ocasion de agabundea
y de pe de el iempo buscando maes o de o os colegios.
Los bolsis as
y
o os escola es de la casa i an modes a-
men e es idos sin p esuncion en el a eglo del cabello. No
hay de momen o en el colegio mas que ein a y sei habi a-
ciones u iles sin con a la bodega, la cocina la g an sala
comun, la capilla, los g ane os y las clases donde se dan las
lecciones publicas de Filoso ia y de G ama ica.
Los doce bolsis as no pod an ocupa odos los cua os ya
que en un mismo cua o debe con ene cua o bolsis as a
menos que no uesen g aduados. El colegio ecibi a o os
escola es a í ulo de po cionís as y de cama is as simple-
men e. Los p ime os paga an ein a sueldos o neses po
cada cua o los o os ein icinco sueldos. Los ma ine s
da an al colegio cinco sueldos po año a menos que el
p incipal o el p ocu ado no o denasen o a cosa.
Si el bolsis a cuando llegue al colegio no sabe los udi-
men os de la g ama ica se le concede sie e años de es udio
como iempo maximo pa a log a el i ulo de Maes o en
A es. Si anscu ido dicho iempo no log ase dicho i ulo
í
-108 -
pie de la bolsa; ob enido el i ulo de maes o en a es le
quedan cua o meses pa a escoje en e las o as acul ades
a sabe : De echo, Medicina y Teología. Una ez hecha la
eleccion no pod a cambia . El bolsis a que se decida po el
es udio del De echo se le dan sie e años de bolsa pa a
ob ene la licencia u a. Si escoje medicina sie e años pa a
eje ce el doc o ado y si se inclina po la
eología
end a
ece años de bolsa.
En cuan o al bachille a o en es as acul ades como en la
de a es se segui á los usos y cos umb es de la Uni e sidad.
Es de g an u ilidad al maes o en a es pa a
pe eccío-
na se en la G ama ica y en las Humanidades egen a em-
po almen e alguna ca ed a pues la expe iencia demues a
que los pequeños cen os de es udios de p o incia se hu anan
de ene en e sus maes os aquellos que lo hayan sido en
Pa is que hayan egen ado en los colegios de la Uni e sidad.
Asi pues si un bolsis a de nues o colegio despues de habe
sido g aduado maes o en a es quisie a egen a en un
colegio de la Uni e sidad pod a hace la p e io pe miso del
p incipal de nues o colegio. En es e caso no end a de echo
a alojamien o pe o goza a de una media bolsa y asi du an e
es años y medio de egencia maximo de iempo que le se a
concedido si desea pasa a es udia en una de las es acul-
ades de de echo medicina o
eología
de nue o end a en el
colegio alojamien o y bolsa en e a a condicion sin emba go
de que no pod a u iliza la mas que el iempo es ablecido y
hab a de da ademas una clase de G ama íca o de Fíloso ia.
En el colegio no se habla a mas que la ino
Es a p ohibido a los po cionis as de ene comes ibles y
bebidas en sus cua os no pod an ecibi a los compa io as
mas que dos eces al año y siemp e que es u iesen y de paso
en Pa is. Solo el Di ec o pod a ene po cionis as debiendo
come con los bolsis as o po lo menos asis i a las comi-
das pa a el mejo o den y se icio de la casa. Todos los
demas excep o si e an hijos de p incipes o de amilias muy
--109 -
dis inguidas
co n
e ia n en el ecep o io comun. Ninguno pod a
do mi ue a de la casa. El bolsis a no g aduado que lo
hicie a se ia azo ado en la clase po p ime a ez y la segunda
en publico como es cos umb e en la Uni e sidad de Pa is.
Níngun
po cionis a pod a sali solo: debiendo hace la en
compañia de aquel que se le haya designado como compa-
ñe o. Ninguno pod a usa ni espada ni bas on de es oque.
Toda cancion deshines a es a absolu amen e p ohibida en la
casa. Dos eces al año se celeb a a capi ulo gene al p esidido
po el Di ec o o P incípal asis iendo el p ocu ado y los
bolsis as pudiendo se in i ados los egen es asamblea en la
cual despues de leidos los es a u os odos ienen de echo a
denuncia las al as de los demas y a señala los de ec os.
(Jose Ma ie C os, S. J. «Sain
F ancoís
de Xa íe ». Ps. 104 a 106).
APÉNDICE III
Copia del Tí ulo de Maes o en A es expedido po la Uni-
e sidad de Pa ís po los años de 1533.
A odos los que las p esen es le as ie en el Rec o de la
Uni e sidad de Pa is, salud en Aquel que es la e dade a
sal ación de odos. Como odos los que p o esan la e ca o-
lica ienen obligados an o po equidad na u al como po
los p ecep os de la ley di ina a da e de la e dad ello es
obligación
mas esencial en; las gen es de iglesia y p o eso es
de las di e sas ciencias que buscando la e dad en odas
pa es e ins uyendo en ella a los demas es an mas obligados
a no al a a la e dad ni des ia se de ella.
Po eso Noso os deseando en es a pa e da ex imonio
de e dad a oda y cada uno a quien pueda in e esa . a
eno de las p esen es le as hacemos sabe que nues o
amado discipulo y disc e a pe sona Maes o ... na u al de ...
Diocesis de ... Maes o de A es ha ob enido a oda sa is-
accion y con odos los hono es el g ado de Maes o en
-110- -111-
la Ilus e Facul ad de A es de Pa is despues de habe
su ido los examenes igu osos acos umb ados el año del
Seño de 1534, despues de Pascuas con o me a los es a u os
y
cos umb es in e e adas en la dicha Facul ad
y
con las
solemnidades habi uales pa a es a clase de ac os.
En ex imonio de lo cual hacemos poene nues o g an
sello a las p esen es le as.
Dado en Pa ís en la Asamblea Gene al celeb ad'!
sole n-
nemen e en la Iglesia de los Ma hu inos el año dicho del
Seño de 1534 el
día
14 de Mayo.
Fi mado Le oux.
(Ac a Sanc i julií , omo VIl, p.
442.
Ci ado po ), Quiche a .
«His oi e de Sain Ba be»).
Que el dicho F ancisco de Jaso
y
Ja ie ha p obado
comple amen e que ue
y
es de an iguo
y
noble o igen
y
descendien e en línea ec a y legi ima siguiendo las cua o
amas de su genealogía pa e na y ma e na homb e hijodalgo,
noble y gen il homb e, hijo legi imo de D. Miguel de Ja ie
de quien son los luga es y palacios de Ja ie
y
Docin y
Azpilcue a. En consecuencia Noso os Empe ado , Reina
y
Rey decla amos ene al dicho D. F ancisco de [aso
y
Ja ie
po homb e noble hijodalgo y gen il homb e y a in de que el
sus hijos
y
descendien es puedan y deban usa y goza de
odas las p e oga i as exenciones, hono es, libe ades y
p i ilegios que los o os gen iles homb es e
híjosdalgo
usan
y gozan en nues o eino de Na a a.
(Jose Ma ie C os, S. J. «Saín F ancois de Xa íe ». Ps.
139
y
140).
-.""'.
APÉNDICE IV
APÉNDICE V
Compa ecencia de F ancisco de Iasso
y
Ja ie an e el No a-
io de su nación Íñígo Lad ón de Cegama.
Cons i uido pe sonalmen e el muy noble F ancisco de
jasso
y Ja ie , Maes o en A es, Clé igo de la
Díocesís
de
Pamplona, hijo legi imo del D . D. Juan de [aso y de
D." Ma ia de Azpilcue a, cas ellana y seño a de Ja ie ...
el cual nomb a po sus p ocu ado es al muy noble seño
Miguel de Ja ie , Seño de la casa y luga de Ja ie y Juan
de Azpilcue a, Capi an, he manos suyos y Ca los de la Raya,
Juan de Jaca, Miguel de e amendi, Juan Ma inez de lecaqua
a in de p omo e
ín o macion
sob e su o igen, descendencia
y nobleza is o que p ocede en línea ec a de pad e, abuelo,
pa ien es y p edeceso es odos ellos nobles e
híjosdalgo
y
pe sonas muy p eeminen es, signi icadas y conocidas en el
Reino de Na a a y a in de ob ene sob e es o le as ex i-
moniales, e c.
En el 4 de Agos o de 1536 los alcaldes de la Co e MayOI
de Pamplona decla a on:
·i
In." de A iz
Cín e o,
p ocu ado subs i uido de Guíllen de
Gualde habi an e en la ciudad de Pa is, p ocu ado p incipal
de Miguel de Cha les de Capa oso, esiden e en la ciudad
de Pa is. espondiendo a lo que In." Miguel de Lesagua,
p ocu ado de D." Isabel de
Goñí,
iuda, y de D. Miguel
de Xabie y Doña Ana de Xabie y del Capi an Fn." de
Azpilcue a iene espondido a mi pedimien o e demanda
con a ellos p esen ada an e los alguaciles de a co e,
insis iendo en lo con enido en aquella digo: que ues a
me ced debe manda y decla a como po mi es a pedido y
suplicado po la dicha demanda, sin emba go de lo en con a-
io alegado po el dicho esc i o de la espues a, lo cual no ha
luga ni p ocede; lo uno po que no se hace ni p esen a
po pa e su icien e ni como se equie e; e mi elacion ue y
es e dade a y lo en con a io alegado po el dicho esc i o
de espues a no ha seído ni es e dade o, lo cual en odo lo
p ejudicable al dicho mi pa e niego, lo a o able que po el
,
....•