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Posición histórica de la doctrina del socialismo científico : Discurso leído en la Universidad de Valladolid en la solemne inauguración del curso académico de 1920 a 1921 / por el doctor Quintín Palacios Herranz

Palacios Herranz, Quintín

Abstract

Título facticio

Full text

"', '. .( '~; .. . ' . ~ '. .: '. ~ ~ . :.' >" . ".. .;.' .... - ,.¡., .l. -;;,.',' ';... -; ;.¡. . ;~ .... ' .. . 0' ...• '1; •... : .' . :.,',' ··.i .•.. .. ,"" ... "." _----- •••• iIIlIIIIIIi- •••••••••• -~ ••••••••• -- •••• ------·· •.. ~, I - ~! I 'j/ (' <. /1 DISCURSO LEÍDO EN LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID EN EL ACTO SOLEMNE DE LA INAUGURACIÓN DEL CURSO ACADÉMICO DE 1920A 1921 1 1 / '~ BiCe liIM1Mimlji~~ ll~11 1>0 O O O 4 6 5 O 9 9 ~ (' '1/ <. -: ,~ ~, DISCURSO LEÍDO EN LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID EN LA SOLEMNE INAUGURACIÓN DEL CURSO ACADEMICO DE 1920 A 1921 I>OR EL DOCTOR D. Quin ín Palacios He anz CATEDRÁTICO DE LA FACULTAD DE DERECHO '1", 'Y.. ~, , ':::c l.' ,'> i -~.:.. VALLADOLID Talle es ipog á icos CUESTA Mecías Pice ee, 38 y 40 ~ .: - . I '-Y ~ / Excmo. Seño : Seño as ySeño es: .,. Con e dade o emo subo a es a ibuna donde la elocuen e oz de los maes os en odos los amos de la ciencia, ha demos- ado en solemnidades académicas como la que hoy nos cong ega, lo as o de su sabe en los é iles campos del conocimien o. El úl imo de odos oso os, po impe iosa disposición egla- men a ia, oc~pa hoy es e si io, que a 110 se o zado, de o a sue e no hubie a llegado has a él, que a an o ampoco llega mi a e i- mien o. Voso os que poseéis la pe ec ibilidad del conoce , asomán- doos a los luminosos mundos de lo escible, sab éis disculpa a quien como yo, aman e sí de la e dad, pe o opezando con la inmensa di icul ad de posee la, llega has a es e ele ado si ial pa a lle a en día an solemne la oz de la Uni e sidad. Mucho dudé ace ca del ema que hubie a de se obje o de es e abajo. La ealidad de la ida me puso en condiciones de a a un asun o in e esan e, que se desen uel e an e noso os y que me ece que los homb es aman es de la sabidu ía ijen en él su a ención. Todos oso os, po lo que a dia io comunica la p ensa, cono- céis cómo hoy se agi an en el mundo cues iones de una impo an- cia e dade amen e anscenden al. Pa ece que es án p óximos aquellos días p o é ícos de la Apocalipsis, y la humanidad, es a pob e y desg aciada humanidad, después de an a y an a lucha -- R-- la le busc homi la i la e p og 1 si io alejs ~la al que expl Qui da) les' pose co m 1 colal Nicc ble I Leg com en e das, cien a m escu hon su a dad sabi se como supone el p og eso que en odos los ó denes de la ida alcanzó, legados po pasadas cen u ias, es á des inado a i i y mo i en un p oceso hacia a ás, descenden e, como i ie on y mu ie on aquellos homb es de las ca e nas, de que nos hablan las ci ilizaciones incipien es. El mundo se conmue e hoy en una penosa y ca as ó ica sacu- dida: Las pasiones y los ins in os impe an; la sed insaciable de goces e enales es su único deseo, y en ez de la an o cha luminosa de la azón que guíe al homb e en el camino de la ida, ese homb e c eado a imagen y semejanza de un Dios con el des ello de la di inidad en su alma y con el amo en su co azón, c uel y pasional se abandona al aza , dejando que la ma e ia su ja po en e, dominándolo odo, acabando con aquella e dad san a y bendi a que con ie e al homb e en «el ey de la c eación», en ez de sie o de su ins in o. En ues o inmenso sabe , odos conocéis dónde es á el o igen de los males que al homb e a ligen: Un o den mo al in e ido, enido al mundo en mala ho a, de cuya pa e nidad pueden mos- a se o gullosas las doc inas ilosó icas inspi adas po las escue- las ma e ialis as, han dado o igen al es ado ca as ó ico en que des- g aciadamen e nos hallamos. A pone emedio a ese mal, si aún le hay, ol iendo los ojos a Dios, Ve dad y Bien in ini o, se di igen es as líneas, que me dan mo i o pa a habla as hoy desde es e si io, sob e ema de an o in e és como 1<1<: posición his ó ica de la doc ina del socialismo cien í ico)que al abandona el e eno de las hipó esis, sob e las cuales un día se unda a, dejó de se u opía; y al enca na en la ealidad, omando cue po y igu a como g upo de doc inas pe e- necien es a las ciencias p ác icas, ha c is alizado en la ida, de i- ando ins i uciones y leyes de un g an pueblo. Los p incipios alsos que con iene dicha doc ina amenazan in adi al mundo en e o, e in il ando en el ce eb o del homb e odo lo que es obje o de la misma, le lle a en una e olución descenden e que desespe a y desalien a, man eniendo absu das o ien aciones que hacen imposi- ble la ida humana. /" ~ '-.J' I~ .> --7- ída i y n y 1 las Mi obje o, pues, es con as a el p incipio con la consecuencia, la ley con el enómeno, pa a que oso os que sabéis más que yo, busquéis en la ciencia soluciones que encaucen los des inos del homb e, lIe ándole po o os de o e os que le hagan más eliz en la ie a, alen ándole pa a que con inúe la ob a p odigiosa de la ci ilización, que pa ece hace hoy un al o en su ma cha p og esi a. Pe o an es de desen ol e mi ema, pe mi id que desde es e si io dedique un ecue do a sabios y que idos compañe os, que se aleja on de noso os después de habe consag ado oda su ida a la a dua a ea de la unción docen e. Pa ió pa a la egión celes ial de los c eyen es el in eligen e y que ido compañe o don Vído San os, que du an e muchos años explicó en es a Facul ad de Medicina la asigna .u a de Higiene. Quien an concienzudamen e pene ó en los dominios de es a cien- cia y an a sa is acción cumplió en la ida sus debe es indi idua- les y sociales, Dios hab á p emiado sus mé i os, concediéndole la posesión de Ia Ve dad e e na. Los que en es e cen o ue on sus compañe os le o endan en es e día un.piadoso ecue do. Po dignidad y po hono , decía una ley del Diges o, dejó de colabo a con noso os en la a ea cien í ica, el sabio clínico don Nicolás de la Fuen e A imadas. De ama e dade amen e en idia- ble gozó y goza, pa a dicha nues a, an compe en e compañe o. Legión o man hoy sus discípulos, que le deben una econocida compe encia cien í ica, que hace sólidas epu aciones, y miles de en e mos que deben la ein eg ación de su salud al dado A ima- das, publican i iendo 10 que deben a an p ecla o maes o de la ciencia médica. Su su iciencia ac edi ada en el dominio de di e sos amos del sabe humano, ué más allá, y ya gobe nando es a escuela, o a en unciones de legislado , con cuya in es idu a le hon ó la Uni e sidad, o ya en cualquie a o a ac uación de aquella su ac i idad, mos ó siemp e condiciones excepcionales de capaci- dad cien í ica. ¡Que Dios p olongue su ida, pa a que su consejo, sabio y p uden e, nos si a de guía a los que aún es amos en el se icio ac i o de la enseñanza! ¡CU- de 'cha ida, ello el y n e, que o gen ido, lOS- :ue- les- )S a dan in o smo :las n la e- 'e i- lsos ., e e la a y osi- j -8- Po o os mo i os deja on de pe enece a es e Claus o nues- os que idos compañe os los dado es don José Yanguas Messia y don Claudio Sánchez Albo noz; ambos buscando nue os ho izon es donde desplega su dada compe encia; hoy o man pa e del Claus o de la Uni e sidad de Mad id, hon ándole con su eminen e p es igio cien í ico. Pé didas dolo osas son las que po uno i o o mo i o ha enido la Uni e sidad, compensadas con la inco po ación a la misma del dado don Misael Bañuelos Ga cía, jo en in eligen e y cul o que en el an e io cu so, en eñidas oposiciones, ganó la cá ed a de Ana omía en es a Facul ad de Medicina. Es un hono pa a nues a que ida Uni e sidad la colabo ación de an sabio compañe o. De p opósi o he dejado pa a la e minación de es a p ime a pa e de mi discu so, el acon ecimien o más as o que en el cu so que acaba de expi a señalan los anales de la Uni e sidad. M.e e ie o a la inco po ación al Es ado de nues a Facul ad de His o ia. escas aún en ues a memo ia las palab as di igidas al Claus o po nues o sabio y que ido Redo , el día de su oma de posesión, en las que con la elocuencia que él sabe hace la y que a odos nos imp esionó, a i mó que al se designado po el Gobie no de S. M. pa a ocupa an ele ado ca go, aía dos p opósi os: c ea en es e cen o de cul u a la Facul ad de His o ia y que la Uni e sidad salie a de su ecin o, acome iendo la emp esa «de la ex ensión cien í ica uni e si a ia». ¿Cómo se ha cumplido ese p og ama? os- o os 10 sabéis ... Maes os de odos los amos del sabe , ocupa on en los cu sos pasados la ibuna de la Uni e sidad, y sus in e e- san es con e encias a aje on un público cul o, ganoso de ap en- de cuan o aquéllos enseñan. Po dec e o i mado po S. M. el Rey, an aman e de la cul u a pa ia, nues o p ime cen o de enseñanza cuen a-con una Facul- ad más. La echa de 7 de agos o de 1920, en que aquél se i mó, enlazada con la de 20 de ma zo de 1916, en que el excelen ísimo seño Redo omó posesión de su ca go, cons i uyen la mayo glo ia de la Uni e sidad allisole ana; anillo de hie o y o o que unió an h p Red S ísim Cen1 cul se B «que yel ues del ( Cen ( ib b e I apla nuc enm (1' con públ de(, j Y A ene "'--- ...• _-------/ -: - "' '-.Y -: -9- les- la y i es del m e iido del que de s a ie a i so , de s o ión, nos .. M es e ldad sión os- s on e e- en- u a cul- 'mó, ¡imo iyo que unió la ince idumb e de aquella echa (1916) con la ce idumb e de an he mosa ealidad (1920). Pe mi idme, seño es, que desde es e si io ibu e al sabio Rec o el homenaje de mi admi ación y en usiasmo. Sa is acción inmensa debéis expe imen a en es e día, excelen- ísimo seño , en que eis cumplido el anhelo de ene en es e Cen o una Facul ad más, que di unda y ex ienda el sabe y la cul u a. Bajo el oble que campea en nues o escudo uni e si a io, se ampa ó ues a olun ad i me y decidida; con el lema de «que e es pode », conseguis eis un lo ón más pa a nues a ca ela y el í ulo de hijo p edilec o de es a glo iosa Uni e sidad, que ué ues a mad e y os educó en las se e as máximas del cumplimien o del debe , que hoy la de ol éis, nos ándola cómo los hijos de es e Cen o saben cumpli le. C eo in e p e a ielmen e la opinión de odos mis compañe os. ibu ándoos en es as líneas ca iñoso homenaje de g a i ud en nom- b e de ellos y de la ciudad de Valladolid, ce ando con un calu oso aplauso odo lo que no pueden exp esa mis palab as, que se ía mucho si yo supie a hace la. ¡Cuando el co azón sien e, los labios enmudecen! ... (1). (1) La Uni e sidad iene con aida una especial deuda de g a i ud con el excelen ísimo seño don Na alio Ri as, minis o de Ins ucción pública, que con eccionó el p esupues o en que el Es ado se hizo ca go de los gas os de es a Facul ad. Asimismo la deben a las excelen ísimas Co po aciones, Dipu ación y Ayun amien o de Valladolid, po la sub ención con que a endió es a enseñanza. 2 ....• -: - <, '-Y I~ -: 1 .. - Filoso ía ma e ialis a y iloso ía posi i a, que ambas gua dan en e sí ín ima elación, se dan ci a pa a a i ma no sólo en el e eno pu amen e cien í ico, sino ambién en el p ác ico, odo ese mo imien o que amenaza apode a se po comple o de la socie- dad en sus múl iples y a iados elemen os. Su p incipio de « odo lo que exis e es ma e ia o mo imien o e olu i o de la ma e ia», e i icándose ese mo imien o po la azón de exis encia de leyes uni e sales, que son an inmanen es como la ma e ia misma y como lo es la misma ue za; de i ando de aquí que las ans o maciones y e oluciones se e i ican lo mismo en el mundo side al que en el mundo mo al, en que el hom- b e ac úa con su in eligencia y libe ad median e su en endimien o o pensamien o, «que no es más que un e ec o del ce eb o» (1). De es os p incipios, como odos sabéis, pa e el ma e ialismo pa a nega la espi i ualidad e inmo alidad del alma humana, la ida u u a, el lib e albed ío, conduciendo, po in, a ija que la acción humana no es lib e, sino que a al y necesa iamen e ope a obedeciendo a leyes necesa ias e inmu ables que el homb e obedece lo mismo que los animales o las plan as: el ac o humano, ni es bueno ni es malo, no hay ni mé i o ni demé i o; la i ud y el icio son anas palab as que no ienen exis encia eal o posi i a; ambas ideas nacen de p eocupaciones sociales. (1) B oussais. -- De 'i i a on el de la [olié, - 18,-- a examina el p oblema, e incu en en el no o io e o de c ee que sea es e sólo el in de la humana ac i idad. Y una o ien ación doc inal ilosó ica y económica a la ez apa ece en el mundo, y de mane a ma a illosa pe o a e ida p e ende encon a la solución del p oblema en el goce y dis u e del bienes a social. La escuela ma e ialis a his ó ica, de la que más adelan e habla emos, es la que sien a la doc ina de e e encia. Ved, pues, cómo los enómenos sociales se desen uel en en aquella ca ac e ís ica his ó ica que se asigna a la ciencia dela sociología y cómo es a ciencia explica po la segunda de las que se ijan en su concep o y con enido, que o ma el p oceso que el enómeno sigue, has a llega a asen a la ley gene al que le egula. Pe o el campo de acción de es a ciencia no son sólo los ines an edichos, sino ambién es ma e ia p opia de la misma odo cuan o se elaciona con la di e sidad de ines de la humana ac i i- dad, in luyendo sob e la misma los p incipios con enidos en o as ciencias, no sólo las que se dicen que co esponden al o den p ác- ico, sino ambién las especula i as, con inclusión de la me a ísica y la lógica, po que, como sigue diciendo Azcá a e (1), «la p ime a ca ac e ís ica de la sociología imp ime sen ido y di ección a" las ciencias pa icula es, y la segunda, con su o denación y e olución del mé odo, in luye en odas, has a en las más conc e as y de u ili- dad más posi i a». , Asimismo el o den é ico, que es an o como la in luencia que eje cen o pueden eje ce en el in humano las cos umb es. No puede se indi e en e pa a el mismo, el que la mo al se inspi e en el c i e io de que la bondad o malicia de los ac os humanos se ije en un ó gano ísico donde esida el. sen ido mo al (escuela ma e- ialis a), aunque haya cie a analogía en e el o ganismo "y el alma, o en la escuela u ili a ia que a ibuye a la sensibilidad y al cálculo el c i e io de la mo alidad, pensando como sinónimas la mo alidad y el place , haciendo que la acción sea más buena cuan o más place p oduzca o que es é con enido es e o den é ico en la azón que a i ma E a al qUí En ya se ha indepem dad en 1, é ico ha y consee dice que de mo al Benh cia, had en econ ac os, p é ica, y g al: cT mis amig p ole a i mo ales, humanal El de esol e humana, mismo. ( iempos algún me en que 54 y di gen es, mode na: modi ica! e injus a (1) Discu so ci ado n Di (2) Ló /" - " ~ ~ ~ I~ /1 -19- ia que es. No ipi e en , se ije 1 ma e- elalma, cálculo ) alidad s place zón que a i ma el conocimien o de la ley como un hecho p imi i o que o ien- a al que le sucede en el o den p ác ico . En al sen ido no es indi e en e pa a la ida el o den é ico (1), ya se halle unido con indisoluble lazo a la eligión o emancipado o independien e de ella. Es lo cie o, que pa a que enga una eali- dad en la ida y pueda hace se e ec i a la sanción social, ese o den é ico ha de a i ma se en el sen ido de que sea ec o, e icaz, igual y consecuen e, que no lo se á si ca ece de esas condiciones. «Así se dice que odos los p oblemas sociales encie an en sí p oblemas de mo al». Beni o Malón, uno de los in elec uales del socialismo en F an- cia, ha dado al impo ancia al ac o mo al, que no se ha eca ado en ecomenda a sus amigos los socialis as, que inspi en odos sus ac os, pa a consegui sus ei indicaciones, en la más ac isolada é ica, y así les dice en su ob a en la que a a del socialismo in e- g al: «Tengo la con icción p o unda, y no cesa é de inculcá selo a mis amigos los socialis as, que la ei indicación económica de los p ole a ios, no pod á ealiza se sino apoyándose en las ue zas mo ales, como i adiación in e na que son és as de la na u aleza humana». El de echo es o o ac o impo an e que in eg a el p oblema a esol e po la sociología, in luyendo de al mane a en la ida humana y en sus ines, que no se concibe pueda p escindi se del mismo. Qué más, si has a las leyes más injus as y odiosas de los iempos no se concebi ía su igencia a no habe se adap ado de algún modo al es ado especial de la conciencia pública en la época en que se dic a on. y di ícilmen e pod á asegu a se, si las que hoy es án i- gen es, o po lo menos pa e de las que es án y igen las mode nas sociedades, no hayan «en lo u u o de aboli se o modi ica se (2), siendo conside adas en lo po eni como bá ba as e injus as». c ee . ación 1, y de iludón scuela la que en en dela que se que el ·egula. IS ines 1 odo ac i i- n o as " p ác- ísica y m ne a n a' las olución le u ili- (1) Discu so ci ado. (2) López Mo eno, T a ado de P ocedimien os judiciales. --20 - ¿Qué duda cabe-sigue diciendo Azcá a e (I)-que el De echo in luye en la ida? El de echo de p opiedad, el de ~mi1ia, el de sucesión y el de obligaciones, ¿cuán as y cuán as modi icaciones puede su i según que sea o no econocida la pe sonalidad; la p opiedad. sea pública o p i ada, exis a o no la sucesión he e- di a ia, y se consag en o no p ecep os a la libe ad de con a ación? ¿Y el De echo público según los cambios o modi icaciones del Es ado, o a que se amplíe o es inja el concep o esencial del mismo, que sea el Es ado policía o el Es ado p o idencia, que sea, en in, cons i ución en el concep o indi idualis a o en el social? No hay que deci el De echo penal con su concep o de deli o y pena, y el p ocesal con la o ganización de su jus icia y T ibunales, según que és a sea adminis ada po la clase p o esional o écnica o la popula . De al impo ancia es es e ac o en la ida, que la base de la libe ad humana en él se da, o es ingida o amplia, según las ins i uciones ju ídicas exis en es en un país. Nues o g an homb e público don C is ino Ma os, daba al impo ancia a aquéllas, que hacía consis i la esencia de la libe ad polí ica de los pueblos en de e minadas ins i uciones, y muy espe- cialmen e en lo que es o se e ie e a la ins i ución del T ibunal del Ju ado, y o o gobe nan e español y es adis a ilus e, Cáno as del Cas illo, hacía consis i la libe ad en la jus icia écnica o p o esional, íundáudola en los más se e os p incipios de la su i- cien e independencia e inamo ilidad del pode judicial; bases segu as donde se asien an las libe ades del homb e. Po úl imo, la polí ica y el a e son ac o es an pode osos, que eje cen a su ez en la ida una in luencia an decisi a que ellos po sí solos imp imen di ecciones en el in humano; pa a p oba lo, la misma G ecia lo suminis a: A enas y Espa a ue on dos países de cons i ución polí ica dis in a. Si Thomas E skine May, ci ado po Azcá a e, señala la posi- ción de es os dos pueblos, con as ando singula men e su es uc u a po la di' May- ui empeño d ué ambi idos a u lib e, pe ida en o a, ü e a guia mecanisn con los e ba o», E en azón las exqu do pan ob as Ii polí icos En I a eniens cua o e Sóíocles las pin y oía e, A gos; gue a, y gene! dia iam e an en p o und gus o, . As! sociolo pa ale!. (1) Azcá a e, discu so ci ado (1) , ' I 11 , I I I I , ~I '---.==.-----------/ <» -21 - íe echo a, el de aciones dad; la n he e- i ación? nes del cial del [ue sea, ¡al? deli o y iunales, écnica po la di e enciación de cons i ución polí ica. «La libe ad-dice May- ué el p incipio undamen al de A enas; la es icción, el empeño de la o a; en la una, ué alen ada la indi idualidad y lo ué ambién el genio; en la o a, odos los homb es ue on some- idos a un ipo común; en la una, e a el gobie no abie o, público, lib e, popula ; en la o a, ce ado, sec e o, ese ado; e a la ida en la una, in elec ual, expansi a, simpá ica, aleg e; en la o a, is e, egoís a, es echa y monó ona; en la una, el homb e e a guiado hacia un al ísimo ideal; en la o a, e a some ido a un mecanismo social a i icial; en la una, se a o ecía el come cio con los ex anje os; en la o a, p edominaba un exclusi ismo bá - ba o». El a eniense enía una concepción más exquisi a del a e en azón a su pe ec ibilidad como homb e, asociando a su ida las exquísi eces de aquél, haciendo del in a ís ico un in educa- do pa a sus cos umb es, y su sen ido op imis a se e en sus ob as li e a ias y una obse ancia suges i a en sus ju is as y polí icos. En al sen ido se exp esa Macaulay, cuando dice (1) «que el a eniense podía con e sa odas las mañanas con Sóc a es y oí cua o o cinco eces cada mes a Pe ic es; eía las comedias de Só oc es y A is ó anes; se paseaba en e las escul u as de Fidias y las pin u as de Zeuxis; se sabía de memo ia las canciones de Esquilo y oía eci a en las calles las hazañas de Aquíles o la mue ede A gos; e a legislado , discu ía las cues iones in e nacionales, de gue a, de impues os, e c.; e a soldado bajo una disciplina libe al y gene osa; y es aba, inalmen e, como juez, obligado a pesa dia iamen e la ue za de los opues os a gumen os, cosas que no e an en sí mismas una condición pa a o ma pensado es exac os o p o undos, pe o sí pa a da apidez a la pe cepción, delicadeza al gus o, luidez a la palab a y dis inción a las mane as». Así, pues, como se e, los sociólogos en la ciencia de la sociología dan impo ancia a odos los ines. humanos y esuel en pa alelamen e los a duos p oblemas que se p esen an en la ida. se de la gün las daba al libe ad uyespe- T ibunal Cáno as écnica o e la su i- 11; bases )SOS, que ¡ue ellos p oba lo, os países 1 la posi- s uc u a (1) Azcá a e, discu so ci ado. -- 22 --- Pe o hay quien desconociendo oda la impo ancia que iene, ha c eído que el in humano es única y exclusi amen e el económi- co, y cla o es que al o mula al pos ulado incu e en g a es e o es; e o es que han undado escuela, y de ellos pa en pa a lle a las más a e idas soluciones a los p oblemas que hoy se plan ean en la ida ela i os a los con lic os sociales de ac ualidad, y. que pasando del ce eb o de sus au o es a la p ác ica y enca - nando en la eal idad, de ocan ins i uciones secula es sus i uyen- dolas po o as, a e idas y u ópicas, que p e enden lle a en su seno con un más acen uado p og eso económico, au o as de libe - ad en e los celajes de una igualdad absolu a en 10 humano. Pe o aun cuando solamen e ue a el in económico el in de la ida del homb e, condensándole odo en la céleb e ase de Feue bach (1): «el homb e es 10 que come», hab ía que dis ingui en es e o den económico, como sigue diciendo Azcá a e (2), es elemen os: el écnico, el social y el ju ídico. En el (1) Feue bach publicó su Esencia del C is ianismo, en la cual in en- aba demole las bases idealis as o ascenden ales de oda eología. En es a ob a a i ma Feue bach, que la na u aleza exis e independien e- men e de la Filoso ía; que en ealidad no hay nada más que na u aleza y homb e, y que nues as concepciones eligiosas son p oduc o de noso os mismos, no siendo po o a pa e sino un p oduc o de la na u aleza. Feue bach mos ó al p opio iempo a los jó enes hegelia- nos que, po impo an e que pueda habe sido la polí ica hegeliana, la idea absolu a no e a la base, sino el p oduc o. Feue bach dió o igen a dos escuelas an agónicas en la es e a social y polí ica, aunque en su iloso ía ma e ialis a, más bien «na u alis a», había un abolengo decididamen e idealis a en su doc ina é ica Su doc ina ace ca del amo , como base de oda eligión, condujo al llamado socialismo « e dade o o ilosó ico» del 40 en Alemania. Los p ime os socialis as habían acep ado el sen ido de Sain -Simón y Fou ie . Aho a sos enían que lo que hacía al a e a aplica el «huma- nismo» de Feue bach a las elaciones sociales, con obje o de p ocla- ma la ápida egene ación de la humanidad. Los je es de los socialis- as ilosó icos, K al G un y Moses Hess, domina on po algún iempo el mo imien o social e·uAlemania. (Selig nan, In e p e ación económi- ca de la His o ia, con p ólogo de Posada, págs. 95 y 9o, aducida po Sempe e). (2) Azcá a e, discu so ci ado. micas en os y p o de los pn cas y na la Econo do, el ele de la ci ci uas,dela po e ydI cio, yen es e elem en la es e Ies acio n Lo mi del De ec económic apa ece ! o ma el la Econo nes ju ídi halla se ( sus egl, las gue 110scasos sejos pan «que l1eg in e naci cla o es, En el can il, se inas co ciones ec (1) Se J ~, ( - '-..Y <, /' - ~3- iene, onó ni- g a es ~npa a hoy se ialidad, ,enca - i uyén- I en su e Iibe - En el p ime o hab án de es udia se po las ciencias ísico-qui- micas en elación con las eglas de la ecnología, odos los in en- os y p og esos que los p ocedimien os de ab icación de cada uno de los p oduc os es ablecen los p incipios de las ciencias ma emá i- cas y na u ales, e dades de o den social de las cuales se ocupa la Economía polí ica en Sil concep o de economía pu a; en el segun- do, el elemen o social que expl ica el mecanismo de la p oducción y de la ci culación, a ando de la di isión del abajo, de las máqui- nas, de la moneda, del c édi o, de los bancos, de los medios de ans- po e y de comunicación y de las múl iples combinaciones del come - cio, y en el e ce o, en cuan o es egulada la ida económica po es e elemen o, en el cual el Es ado iene una pa icipación di ec a en la es e a p opia de la compe encia del De echo y en sus mani- es aciones o di isiones del De echo en público y en p i ado. Lo mismo en la es e a de acción de una u o a mani es ación del De echo, es á ese elemen o ju ídico o mando pa e del o den económico, pues en cualquie aspec o que aquél sea examinado, apa ece á cla o y pa en e la en ada en el mismo del ac o que o ma el elemen o ju ídico. En el De echo in e nacional público, la Economía polí ica con i ma con a gumen os posi i os las elacio- nes ju ídicas de los Es ados, en la di e sa si uación en que pueden halla se de paz, de gue a .lJ de neu alidad, demos ando con sus eglas los bene icios económicos de la paz, los daños de las gue as polí icas y come ciales, p oponiendo pa a odos aque- llos casos en que la gue a sea ine i able, sabios y p uden es con- sejos pa a e i a les, y has a pudié amos ansigi con Scialoja (1) «que llega á un iempo en el cual pod ía e se ealizada la jus icia in e nacional basada solamen e en un cálculo económico», dando, cla o es, p e e encia al elemen o ju ídico. En el De echo p i ado, y muy especialmen e en el ci il y me - can il, se e bien cla o el lazo que une ala Economía con las doc- inas comp endidas en el p ime o, en cuan o se e ie en a ins i u- ciones económicas como la p opiedad y o os de echos eales, las (1) Scialoja, ECO /U/Ilio sucia/e. in de la 'ase de s ingui 2), es al in e eología. ndien e- u aleza íuc o de : o de la hegelia- ~geliana, a social i alis a», 1, condujo Iemania. n -Simón ~I«huma- e p ocla- socialis- In iempo econo ni- leida po -24-- sucesiones he edi a ias, los con a os one osos, e c., y con el segundo, cuando se ocupa de ins i uciones económicas an in e e- san es como las sociedades, monedas, í ulos e ins i uciones de c édi o, anspo es, segu os, quieb as, e c., que no se pueden comp ende bien en el aspec o económico sin conoce su e dade a na u aleza ju ídica. Los ju is as 8a igni y Kimes con sus in es igaciones, el p ime- o ace ca de la eo ía de la moneda y el segundo sob e es udios me can iles, con i man es a doc ina (1). De donde esul a que no se puede p escindi en el o den eco- nómico del cien í ico ni del ju ídico, concepción que es supe io al ma e ialismo del in humano, cuya concepción ma e ialis a es más bien, dice Azcá a e, hija de «un idealismo c í ico e inado». Mas pa a algunos esc i o es, las ciencias mo ales y ju ídicas son ciencias anas y alsas, po la impo encia de sus medios de e - minado es; así, dice So el, e i iéndose a los socialis as posibilis- as, cuando deducen de es as ciencias los p incipios con enidos en la posición doc inal en que se colocan, que no hay leyes de al géne o en esas ciencias que expliquen sa is ac o iamen e odo lo que ienda a p e e exac amen e lo po eni . «Que es una candi- dez de i ada del concep o que se enía en el siglo pasado, de que sólo po que la As onomía calculaba las ablas luna es, o las Ma e- má icas ijaban la de loga i mos, ya las demás cosas e an suscep i- bles de elaciona se con una ley ma emá ica, pensando en es e supues o que odas las demás ienen p incipios ijos e inmu ables, po de i a se de las ísicas;!J pesá , sigue diciendo, que se posee así el al o g ado pe ec i o, como ambién que se p ac icaba la ciencia po el me o hecho de mos a una doc ina de modo cla o, sencillo y didác ico, pa iendo de p incipios con a los cuales no se suble a el buen sen ido, y que además pueden comp oba se po algunas e ciencia, e Es a e los p inci e u a a de Ma x, base en ( doc ina d es á cón e ción aseen Po o el concep es conocin median e 1 llamamos I cuando se, po el ac] cimien o, ~ Be gso débil que ( y mo ales. deci , a la cuencias d La deduce pa a dedue pio e idem los juicios I de la ap ec de las eg ellas hacem la en el he (1) Una ob a de Enie . que deduce la eo ía de la le a de cambio del es udio de sus mode nas unciones económicas, ué en pa e, al menos, el undamen o de la ley de cambio alemana, la cual inició la e o ma, hoy casi gene almen e admi ida, de ese amo impo an ísimo del de echo me can il. (Cossa, pág. 45). (1) U ál (2) So el (3) Mend ~I '--------_/ 4 -:» :(' "/. <. // -25- ju ídicas )5 de e - osibilis- mides en es de al o odo 10 la candi- l, de que 3S Ma e- suscep i- l en es e nu ables, se posee icaba la ido cla o, iles no se ba se po algunas expe iencias comunes; eso es un absu do. Tal supues a ciencia, es pu a cha la». Es a es la posición doc inal en que se coloca So el pa a nega los p incipios inmu ables en que descansa oda ciencia y pode e u a a los opo unis as que c een in e p e a mejo la doc ina de Ma x, no dando an solamen e impo ancia al elemen o his ó ico, base en que se colocan los que con So el piensan, pa a ija la doc ina de que el in humano es solamen e el económico y és e es á con enido en ca ego ías his ó icas, que p esuponen la e olu- ción ascenden e del homb e. Po o a pa e, al ase o da ía al as e con lo que cons i uye el concep o gene al que de la ciencia enemos en el sen ido de que es conocimien o de la e dad adqui ido po la ce eza y e idencia median e los medios que la azón suminis a al homb e. Po eso no llamamos ciencia a las no icias de que no enemos segu idad, aun cuando sean cie as y e iden es, sino son ob enidas y demos adas po el aciocinio (1), «de e minando las causas no sólo de su cono- cimien o, sino de su ce eza». Be gson a i ma (2) «que no se ha p ecisado bas an emen e lo débil que es el alcance de la deducción en las ciencias psicológicas y mo ales ... Hay que ecu i con u gencia al buen sen ido, es deci , a la expe iencia con inua de lo eal pa a cu a las conse- cuencias deducidas y adap a las a las necesidades de la ida ... La deducción no se log a en lo mo al sino me a ó icamen e, pa a deduci que el con enido de la ciencia mo al es also.» P inci- pio e iden emen e absu do, si enemos en cuen a cómo o mamos los juicios mo ales. Mendizábal dice (3) «que es a o mación esul a de la ap eciación exac a de los hechos conc e os, del conocimien o de las eglas de nues a conduc a y de la aplicación adecuada que de ellas hacemos»; 10 p ime o no es más que la exp esión del pa icu- la en el hecho conc e o, y en es e caso en a en unciones nues a con el in e e- ones de pueden dade a I p ime- es udios [en eco- ie io al 1 es más de cambio I pa e, al al inició la , an ísimo (1) U ábu u, ci ado po Mendizábal. (2) So el, Re lexiones sob e la iolencia. Be gson. Eoolu ion c e ice. (3) Mendizábal, ob a ci ada, página (-j4. l ~ 2R-- sensibilidad, que en ega a la in eligencia odos aquellos elemen- os que necesi a pa a su labo p opia. Descubie o el hecho po la in eligencia con odas sus ca ac e ís icas, ci cuns ancias y condi- ciones, hacemos abs acción de lo indi idual del caso, y nos o ma- mos una idea gene al de él; con esa idea gene al acudimos a los p ecep os de la mo al y emos en cuál de ellos es á con enido el caso de que se a a; nos suje amos a la egla que a él se e ie e, y desde ese momen o cons i uye pa a noso os una egla de conduc a : que enimos obligados a cumpli . Mendizábal ci a como ejemplo de la o mación del juicio mo al en el í ulo que a él se e ie e, el caso del pad e anciano e imposibili ado que necesi a alimen os, y an es de llega a es a conclusión, dice: «P ime o, debo conoce la pe sona y ci cuns ancias indi iduales en que se halla; segundo, de la obse - ación del caso conc e o o ma la siguien e idea gene al: un pad e anciano e impedido y pob e pide alimen os a un hijo que puede dá selos; con es a idea ecu o al código de las leyes mo ales, y en ellas se e una que impone a los hijos el debe de soco e a sus pad es; conocida es a p esc ipción aplicable en un odo al caso de que se a a, di é: debo da alimen os a mi pad e». Con es e ejem- plo an sencillo caen a ie a los pos ulados an e io es o mulados po So el y Be gson, y hab á que admi i la in luencia de la mo al en el in humano, deducción que niegan los mismos al supone la ca encia de sus leyes. En lo <In e io men e expues o, se e cla amen e que los ines de la ida humana son múl iples y a iables en elación con la na u a- leza del homb e, pe o ambién habéis is o cómo algunos esc i o es p openden a educi aquéllos a uno sólo, que es el ma e ial, con- cluyendo de una ez pa a siemp e con el dualismo en e el espí i u y la ma e ia y dando sin odeos el impe io del mundo al ma e- ialismo (1). Feue bach, al a i ma que «la ma e ia no es el esul ado del espí i u, sino que el espí i u es el p oduc o más noble de la ma e- ia, c eó el ma e ialismo pu o, pe o como la na u aleza se mo ía, al concep a las h dió con o del homb solo conce Ma x) lismo del ( cia, undá las ideas a son las q de e mina a i ma Enl ambién e menos que Toda I ma e ialis las ideas IT (1) Ca h ein, El socialismo, e sión española po el P. Azna ez. nen su azi cambio de cambia aq sí, po que i bles, sino q base econó la p oduces abajo más ( Tal docí lis a, que ni dad, cuya , p opio es le en a sólo 4 a e igua 1 enómenos, consecuenci El ma e eo ía nue , /~ I I "----------_/ J /' - ~~ '-..Y I~ /1 --27- .ul ado del leIa ma e- se mo ía, al concep o se le a güía de o almen e also, y a ándose de encon- a las leyes del mo imien o den o 'del sis ema ma e ialis a, se dió con odas aquellas que in luyen en el desa ollo de la his o ia del homb e, con lo que al pa ece se esol ía el p oblema con un solo concep o: «el ma e ialismo his ó ico». Ma x y Engels son, según Be ns ein, los que ele a on al socia- lismo del es ado u ópico en que se hallaba, al de e dade a cien- cia, undándole en la eo ía ma e ialis a his ó ica, que p escinde de las ideas abs ac as pa a a i ma que las condiciones de p oducción son las que ponen en mo imien o el p oceso e olu i o y las que de e minan la di ección del in humano y social. En al sen ido, a i ma Engels, «los homb es no sólo i en en la na u aleza, sino ambién en sociedad, y és a iene ambién su his o ia p og esi a no menos que la na u aleza». Toda la eo ía ma xis a se unda, pues, en es a concepción ma e ialis a de la His o ia y su ideología, es deci , el conjun o de las ideas mo ales, eligiosas, ju ídicas, ilosó icas y polí icas, ie- nen su azón de exis encia en las elaciones de p oducción y en el cambio de p oduc os. Al cambia és as ienen necesa iamen e que cambia aquéllas, de donde esul a que la ideología no subsis e po sí, po que no iene como undamen o p incipios e e nos e in a ia- bles, sino que al con a io, pa iendo de lo ma e ial que o ma su base económica, que cambia necesa iamen e con las condiciones de la p oducción, aquella ideología se ans o ma asimismo y se iene abajo más o menos ápidamen e. Tal doc ina, como se e, es á in luída po la iloso ía ma e ia- lis a, que niega los e e nos p incipios con enidos en la e e na Ve - dad, cuya eo ía hace imposible la ciencia, en azón a que su obje o p opio es lo necesa io e inmu able, y po consecuencia, no se con- en a sólo con es udia lo ansi o io y mudable, sino que desea a e igua las causas o leyes gene ales po las que se igen los enómenos, deduciendo de los p ime os p incipios, las úl imas consecuencias. El ma e ialismo his ó ico, como doc ina ilosó ica, no es una eo ía nue a, sino que es una ep oducción de eo ías que emon an elemen- .10 po la y condi- IS o ma- nos a los :enido el e ie e, y conduc a' emplo de ~,el caso y an es l pe sona la obse - un pad e ue puede ales, yen e a sus sl caso de s e ejem- i mulados : la mo al supone la IS ines de la na u a- esc i o es e ial, con- el espí i u 1 al ma e- zna ez. -34-- encadenamien o causal que cons i uye el p oceso y que esponde undamen almen e al obje o y con enido de la His o ia. Posada, sin emba go, en iende que es a e ce a ó mula del ma xismo no ecibió en la doc ina del maes o del socialismo cien í ico odo el desen ol imien o sis emá ico. Más bien que exp esado el concep o, ué islumb ado y es aba en el pensamien o de Ma x (1), y más aún como una hipó esis sociológica de o os pos ulados económicos. Pa a Seligman no cabe duda que Ma x enía en su pensamien o la en e la concepción ma e ialis a his ó ica, y lo explica diciendo: pa a e es e lado del socialismo cien í ico, como encuad ado en la doc ina de la escuela, hay que e e i la a o as doc inas económi- cas an e io es al mani ies o o coe áneas con él». Hacia el año que Ma x esc ibió su mani ies o con el lema de «P ole a ios de odos los países, uníos», Ma x, dice aquel au o , había hecho un es udio más comple o de la his o ia económica «y hallábase an con encido de la e dad de su nue a eo ía», que comenzó a c ea su doc ina en e al an iguo socialismo, a eme- iendo u ioso y iolen amen e con a la pe sona que en onces gozaba de no o ia ama en cues iones económicas y podía conside- a se como el p incipal ep esen an e del socialismo. Ped o José P oudhon (2) esc ibió la Filoso ía de la mise ia; le con es ó Ma x COI1 la eó ico de ( icas, y que enido, ense odos se ba: j. P. P o sophie de la Con a ia P oudhon se socialismo i i a io (Blanl en las p opo del pueblo),. y del o o ini acili a las ción. quelos como dine o, duc os y de P oudhon en b e polémica bonos, del e sido emi ido> en papel mon necesa ias g¡ esc i o es in! en las con a cido po el o, pa ida del 11 Rodbe us ( Ma x (Engeh Mucho m; ambién i ea igualdad, ne e dade a Ii! especi e de ge Quela e da Enemigo de J. la qúe ía sus pa le aible), os de la p o del abajo, I po an o, la l nes. La mejo (1) Be ns ein, dice de Ma x, que e a más iluminado que após ol. Ci ado po Sánchez Román en su discu so. (2) Ped o José P oudhon (nació en Besancon en 1809, mue o en Passy en 1865), que comen ó, en uno de sus p ime os esc i os (Q'es ce que la p op ie e, 1840) la conocida ase la p op ie e c'es le ol, ya adop ada po B iso de Wa ille (1780), ocupa un pues o eminen e en la his o ia del socialismo. Do ado de ingenio agudo y pa adójico, ado nado, como au o i a io, de a ia, pe o no p o unda cul u a, se complace en la in es igación de con adicciones eales y apa en es que halla en la sucesión de los enómenos económicos, y saca a gu- men o pa a lanza inculpaciones a los je es de las di e sas escuelas de economis as, de socialis as, y especialmen e de comunis as, que él comba e con polémicas iolen as y g ose as, sos enidas con las a mas de la dialéc ica hegeliana, es udiada po él supe icialmen e po con- sejo del socialis a Ca los G ün (1817-1887), su aduc o . - -------~----_'--..I /' ../ ! esponde ó mula del socialismo , bien que ensamien o a de o os ensamien o a diciendo: d ado en la IS económi- el lema de quel au o , onómica «y eo ía», que 10, a eme- e en onces líaconside- Ped o José le con es ó [ue após ol. ,mue o en i os (Q'es :'es le ol, o eminen e pa adójico, cul u a, se yapa en es T saca a gu- escuelas de i as, que él Inlas a mas e po con- - " / '-..Y ~ <, .> -35- Ma x con la Mise ia de la iloso ía, y en ella expone el concep o eó ico de que las ins i uciones económicas son ca ego ías his ó- icas, y que la His o ia, pa a esponde a su p opio obje o y con- enido, enseña a los homb es, po el es udio de sus hechos, que odos se basan en lo económico, es deci , «que la His o ia ha de J. P. P oudhon, Sys eme des con adic ions economiques, ou philo- sophie de la mise e. Pa ís 1846. Dos olúmenes. Con a iamen e a la ambiciosa aspi ación «des uam e aedi icabo», P oudhon se mues a an expe o en la c í ica del comunismo y del socialismo an ás ico (Sain -Simon, Fou ie ), mís ico (Le oux) y au o- i a io (Blanc), cuan o pob e yaun in e io a sus mismos ad e sa ios en las p oposiciones. Sil banco de cambio (llamado más a de banco del pueblo), a di e encia del de Owen (Iabou exchange hank) (1832-34), ydel o o in en ado en Ma sella po Mazel (1830-1845), debía no sólo acili a las pe mu as en na u a, sino emi i ambién bonos de ci cula- ción. que los socios adhe en es del banco enían obligación de ecibi como dine o, y que habili aban a los po ado es pa a dispone de p o- duc os y de se icios aluados en ho as de abajo. De es e modo P oudhon c eía llega al c édi o g a ui o, de endido po él en su céle- b e polémica con Bas ia (In é e e p incipal, 1850), sin no a que sus bonos, del odo inú iles pa a p opo ciona el c édi o g a ui o, habían sido emi idos descon ando í ulos de pe sonas sol en es, se con e ían en papel moneda de la peo especie, se lanzaban g an núme o y sin las necesa ias ga an ías. Se haila (como ya en los sansominianos y en los esc i o es ingleses an es ci ados), si bien con o as palab as, ambién en las con adicciones de P oudhon la eo ía del mayo alo p odu- cido po el ob e o en bene icio del emp esa io, que se á el pun o de pa ida del llamado socialismo cien í ico, undado, según algunos, po Rodbe us (Wagne , Rodol o Meye , Adle , e c.), y según o os, po Ma x (Engels), que se dispu an sin azón la pa e nidad. Mucho más ingenioso y o iginal es en P oudhon las en a i as, ambién i ealizables, de concilia la an inomia en e la libe ad y la igualdad, median e la ana quía, que según él no es el deso den, sino la e dade a libe ad (igualdad de condiciones iolada), po cualquie a especie de gobie no y iolada inú ilmen e, po que la jus icia, lo mismo que la e dad cien í ica, no iene necesidad de la sanción de la ue za. Enemigo de la p opiedad p i ada (exploi a ion du aible pa le o ), la qúe ía sus i ui no ya con la p opiedad común (exploi a ion du o pa le aible), sino con la posesión (no bien de inida) de los ins umen- os de la p oducción y con el ga an i al ob e o el p oduc o in eg al del abajo, conse ando la economía indi idual, la concu encia y, po an o, la he encia, aun cuando educidas a más lige as p opo cio- nes. La mejo c í ica de la u opía de P oudhon, undada en el más ~ - ,)<-1 in e p e a se a la luz del desen ol imien o ecouúmico> (1). P ou- dhon sos enía «que las ca ego ías económicas no son o a cosa que las exp esiones eó icas, 1;15 abs acciones de las elaciones socia- les de la p oducción»: y Ma x, en una admi able ca ilina ia le eplica COIIlas sigui<.:lIÍL's palub us: «P oudhou, omando las cosas a la iu e sa, no e LIS elaciones e;d ,s, sino las enca naciones de esos p incipios, de es as Gl ego Íds que do mi aban, según nos dice ambién el ilúso o, en e-l seno de la azón impe sonal de la humanidad" (~). « P oud IH 11Iel e unomis a ha cump .-ud ido pe ec a men e que los homb es 1';ln:11 el P;II-IO,el lienzo y I;IS .las de seda en elación d ; c Jnill;lc!a ic- p oducción. Pe o lo ¡lIe 11~1ha comp endido es que es as eluciou s so inlex de - minadus son pmduc os de los hom- b es, ni Il1<lSni menos qlle el lienzo, la seda, de. Las elaciones sociales se:h. ll.m Ín imamen e ligadus con las Iue zns p oduc i as. Al adqui i nue as uc zas p oduc i as, los homb es mudan su sis ema de p oducción, y ;d muda el nue o sis cmu de p oducción, u sea J:¡ manc u l.l - gana se la ida, mudan odas sus elaciones sociales. El molino de mano nos da á la sociedad con el seño eudal; el molino de apo la sucie(bd con el capi alis a indus ial. ;,Los mismos homb es que es ableceu las elaciones sociales. con o me él S¡I p o iuc i idud ma e i. l. p oducen ambién los p inci- pios, LIS ideas y las ca ego ías, con o me asus eluciones sociales. »De sue e q LlC es as ideas, es as ca ego ias, son ampoco e e - nas, COl1l0 las elaciones ljlle exp esan. siendo p oduc os his ó i- cos y ansi o ios». En una palab a, que lo que Ma x sos iene en es e pasaje de su ob a, es que con las ue z cambian los' elaciones s molino de : en e las u sociales. En o os aciones pa cienes socia p oduc i as de e minado: aplicaciones la escuela el, económicas I icas. «Toda dcseu cuado indi idualismo , ';lO halla en !;IS in e p e aciones bien di e sas de la ana quía, dadas po lo,; nihilis us usos (Bakuuin, K o- po kin) y po lo,; socialis a" c ulucioua os omo Rcclus, Mos y o os muchos, y ambién en el hecho que el mism» P oudhou la sus i uyó más a de COII el cdc alismo. <Co,;"a. !;'('()/I0/ll;O Social], (1) Scliglllllll. ob a ci ada, pú.gin'l II:¿. U) .V a x,;e bu la donosamcn c de P oudhon , diciendo de él que 'había usu pado en F ancia la epu ación de buen ilóso o alemán, y ell ..x lcmanin la de excclenl c economis a í ancés». el cambio, la son. pa a M, nes sociales; más an iguo: zas y ansk más que el En oda e p incipio, 10 luga a duda sob e «T ab de «que od, de la ida ee ducción» (2). «Así-di! en las elaci indi iduo p (I) Selign ('2) Posad ,/ " (- <» ~J I~ /1 1» (1). P ou- i a cosa que ciones socia- :a ilina ia le o las cosas a i naciones de n, según nos e sonal de la -37- len e que los a en elación mdido es que de los hom- s elaciones ,p oduc i as. 'es mudan su e p oducción, us elaciones con el seño . a indus ial. mes sociales, ién los p inci- ones sociales. ampoco e e - c os his o i- ob a, es que odas las elaciones sociales es án ín imamen e unidas con las ue zas p oduc i as, o en o os é minos, que a medida que cambian los medios de p oducción, mudan ambién los homb es sus elaciones sociales; en el ejemplo del molino de mano y en el molino de apo , se pa en iza de modo cla o la elación que exis e en e las ue zas p oduc i as en la mudanza de las elaciones sociales. En o os pasajes de la ob a aludida, se hacen análogas mani es- aciones pa a deduci que no hay leyes e e nas que ijan las ela- ciones sociales, y que odas es as elaciones en que las ue zas p oduc i as se mani ies an, «co esponden más bien a cambios de e minados en el homb e y en las ue zas p oduc i as»; al hace aplicaciones de la doc ina, e u a odos los axiomas económicos de la escuela clásica po su obs inación en sos ene co no ins i uciones económicas 10 que sólo pod ía comp ende se como ca ego ías his ó- icas. «Todas las ins i uciones económicas-dice Seligman (1)~-, el cambio, la moneda, el mecanismo en la di isión del abajo, no son, pa a Ma x, más que ue zas p oduc i as que ligan las elacio- nes sociales; en suma, que la ida social en odo iempo, desde los más an iguos a los p esen es, aun a pesa de los cambios, mudan- zas y ans o maciones po que pasa an odos los pueblos, «no son más que el esul ado de una e olución económica». En oda ocasión en que Ma x puede sus en a es a doc ina como p incipio, lo mani ies a de mane a an concluyen e que no deja luga a duda. En unos a ículos publicados allá po los años de 1849 sob e «T abajo, sala io y capi al», uel e a sen a el pos ulado de «que odas las elaciones de sociedad dependen de los cambios de la ida económica, y más pa icula men e de las o mas de p o- ducción» (2). «Así-dice-, con el cambió en las elaciones sociales, es o es, en las elaciones sociales de p oducción, median e los cuales el indi iduo p oduce, y con la al e ación y desa ollo de los medios pasaje de su - acícnes bien Bakunin, K o- s, Mos y o os n la sus i uyó ndo de él que .óso o alemán, (1) Seligman, ob a ci ada . (2) Posada, ob a ci ada. -38- ma e iales de p oducción, las acul ades p oduc o as se ans o - man ambién. Las elaciones de p oducción colec i amen e, cons i- uyen aquellas elaciones sociales que llamamos sociedad; una sociedad con g ados de inidos de desen ol imien o his ó ico ... La sociedad an igua, la sociedad eudal, la sociedad bu guesa, son simples ejemplos de es e esul ado colec i o de las complejas ela- ciones de p oducción, cada una de las cuales señala una impo an e . e apa en el desen ol imien o his ó ico de la hu nanidad.» En o os í ulos, con enidos en di e sidad de a ículos publica- dos en F ancia bajo el epíg a e de La lucha de clases, llega a las concepciones más a e idas en elación con la Psicología, que él llama Psicología social; consecuen e con los p incipios que cons- i uyen la ca ac e ís ica de su doc ina, llega a hace la a i ma- ción (1) que los ideales de la ida, lo mismo que los de cualquie indi iduo, po eminen e que sea, dependen de causas sociales y económicas. Seligman deduce es e p incipio de un pasaje de Ma x, donde dice «que sob e las a ias o mas de p opiedad, sob e las condiciones de la exis encia social, elé ase una comple a supe - es uc u a de sensaciones, de ilusiones, de modo de pensa y aspec os de la ida a ios y especí ica men e o mados. Todas las clases son adap adas y moldeadas según sus cimien os ma e iales y sus co espondien es elaciones sociales. El indi iduo en quien ellas con e gen a a és de la adición y de la educación, es capaz de imagina que cons i uyen la causa eal de e minada y el pun o de pa ida de su acción». En o os, sos iene «que los homb es hacen su p opia his o ia», no la que ellos quie an c ea o aquellas que ellos quie an elegi , sino las que les ue on legadas y que has a ellos llega on de p e é i os iempos, «siéndoles ansmi idas po pasadas gene a- ciones.» «La adición de las gene aciones mue as-dice-pesa como una mon aña sob e el ce eb o de los i os». En oda su doc ina se mani ies a bien pa en emen e la impo - ancia que da a las ue zas p oduc i as ma e iales que cons i uyen (1) SeJigman, ob a ci ada. ». ''''-__--J la base de la cual descans o mas de in la ida ma e la ida soci habla de los p oduc i as, la lucha, de: blando, po es os cambk ma e ial en . cia na u al o ilosó ica! homb es lleg En su g an o a ija mani ies a, : ley, cons a omo de El su eo ía, h exp esa su las condicio elación cUJ es ado dado a su p oduc ín imo, las I de las o m económicas, una in inida: empí icos, e me o de in puede comp según la mn (1) Selig /' - " '-J ~ -39----: se ansío - en e, cons i- ciedad; una his ó ico... i guesa, son nplejas ela- a impo an e d.» ulos publica- ~,llega a las ~g a, que él I),S que cons- ~ la a i ma- de cualquie ssociales y aje de Ma x, d, sob e las ple a supe - le pensa y s. Todas las s ma e iales duo en quien ducación, es minada y el la base de la es uc u a económica de la sociedad, base sob e la cual descansa el edi icio ju ídico y polí ico y al cual co esponden o mas de inidas de la conciencia social. «El modo de p oducción de la ida ma e ial, de e mina de una mane a gene al el p oceso de la ida social, pol ica y espi i ual». Lo mismo sucede cuando habla de los an agonismos de las nue as con las iejas ue zas p oduc i as, a quienes da o concede un ca ác e de empo alidad en la lucha, desapa eciendo és as pa a da paso a las nue as, y cam- biando, po consiguien e, la supe es uc u a o al. «Conside ando es os cambios-dice-, debemos dis ingui en e la ans o mación ma e ial en las condiciones económicas de la p oducción que la cien- cia na u al nos enseña y las ju ídicas, poli icas, eligiosas, es é icas o ilosó icas; en suma, las o mas ideológicas en las cuales los homb es llegan a ene conciencia de es e con lic o y a explicá sele». En su g an ob a El Capi al, pa ece que Ma x no se de iene an o a ija es os p incipios, aunque la idea de los mismos es mani ies a, y así, dice Seligman (1), «que si Ma x no o mula es a ley, cons an emen e la p esupone». Cuando se publicó el e ce omo de El Capi al, es cuando el maes o uel e a insis i sob e su eo ía, haciendo esal a su impo ancia. He aquí cómo Ma x exp esa su pensamien o: «En la elación inmedia a del dueño de las condiciones de la p oducción con los p oduc o es inmedia os-- elación cuyas o mas co esponden siemp e na u almen e a un es ado dado en los mé odos y condiciones del abajo y, po an o, a su p oduc i idad socíal=- es donde encon a emos el sec e o ín imo, las bases ecóndi as de oda la es uc u a social y ambién de las o mas polí icas... Es o no impide que las mismas bases económicas, en odo lo que ienen de esenciai, mues en en la ida una in inidad de a iaciones y. g ados, debidos a dis in os hechos empí icos, condiciones na u ales, elaciones de aza y a un sinnú- me o de in luencias his ó icas ex e nas, odo lo cual an sólo puede comp ende se median e un análisis de es as condiciones, según la misma expe iencia las e ela.» ia his o ia», ie an elegi , llega on de Idas gene a- -dice-pesa e la impo - , cons i uyen (1) Seligman, ob a ci ada. -40- Los in é p e es de la doc ina de Ma x, a pa i de es a echa, dan una supe io impo ancia al elemen o his ó ico, sin desconoce el eó ico, de al mane a, que oda la base del sis ema descansa en es e o den y le ige odo, ap eciando que es su ca ac e ís ica la eo ía de la His o ia que l e a el nomb e de concep o ma e ialis a de la His o ia (1); «sólo po él-dice Engels=-debemos a Ma x dos g andes descub imien os: la concepción ma e ialis a de la His o ia y la di ulgación del sec e o de la p oducción capi alis a po medio del aumen o del alo ». «Aho a bien-dice Ca h ein=-, con iene dis ingui dos cosas en es a concepción de la His o ia; p ime a, esa eo ía gene al de la His o ia, y segunda, su aplicación en a o del socialismo. De es a dis inción deduce el au o que los socialis as que siguen las doc i- nas de Ma x, ienen que apoya se, pa a se consecuen es, en el concep o ma e ialis a de la His o ia, es deci , p esupone la eali- dad his ó ica y edi ica sob e esa base, pe o hab á o os que in e - p e ando la eo ía de es a escuela a la luz de los p incipios eó icos en que se unda, y undiendo en el c isol de una eacción e dade- amen e química sus pos ulados pa a ob ene su pu eza, no se e án o zados a deduci las consecuencias que han deducido Ma x y sus discípulos. Seligman ha ecogido las objeciones que se hacen con a la escuela, y basándonos en su au o idad cien í ica, hemos de expo- ne las con sucin a b e edad, con el p opósi o de hace una sín esis de la eo ía de la in e p e ación económica, pa a deduci de la misma las consecuencias que nos in e esan o mula en la e ce a y úl ima pa e de es e abajo. También el seño Sánchez Román y don Adol o Posada se hacen ca go de es as obse aciones en no ables abajos po los mismos publicados, y unos y o os nos si en de uen e de conoci- mien o en el con enido de es a pa e del discu so. La p ime a obse ación, y quizá la más in e esan e en el o den ilosó ico, es que la doc ina con enida en la escuela ma e ialis a his ó ica es u albed ío, que His o ia. Pan posición de i ca go de la o doc ina de SI e olución de b e .pa a es a g ado supe io consecuen e e la His o ia, la lib e albed ío. Nos lle a ex ensión a e: coe áneo Huxl nues o p opó: en azón a q Spence y de : En es a e decide a ob ai que ob an sobi ex e io es, y . ciones que e ción de la cie homb e es lo q La olun ad, mo i o p edon escuela una i homb e es del pa a pode p e es e medio soc del homb e qUI minación de e (1) Seligman, ob a ci ada. (1) Mendizá / <, ', ~ - ./ ~/ '-Y- ~~ !~ /1 - 41-- es a echa, I desconoce descansa en ac e ís ca la ma e ialis a s a Ma x dos e la His o ia a po medio his ó ica es una eo ía a almen e opues a a la doc ina del lib e albed ío, que ol ida la impo ancia de los g andes homb es en la His o ia. Pa a Seligman es a obse ación es in undada. En su posición de ilóso o e olucionis a, discípulo de Spence , se hace ca go de la objeción pa a es a la impo ancia; consecuen e con la doc ina de Spence , a i ma en odo momen o que las leyes de la e olución de la conduc a humana, son obje o de la mo al; el hom- b e pa a es a escuela, según Mendizábal (I), no es más que un g ado supe io en la e olución ascenden e de los se es, y Seligman, consecuen e con su doc ina, niega a la concepción ma e ialis a de la His o ia, la de que sea una doc ina a alis a opues a a la del lib e albed ío. Nos lle a ía demasiado lejos y end íamos que da una mayo ex ensión a es e abajo, comba i la eo ía spence iana y la de su coe áneo Huxley en la doc ina de «libe ad y necesidad». Bas a a nues o p opósi o ija que és a ha sido e u ada como ma e ialis a en azón a que Da win y Hacquel se conside an suceso es de Spence y de su eo ía. En es a eo ía la libe ad es una pu a ilusión, ya que si se decide a ob a en uno u o o sen ido, es po que hay cie as causas que ob an sob e el o ganismo; es as causas obedecen a in luencias ex e io es, y el homb e se halla ambién a ec ado po las inspi a- ciones que ecibe. A e igua es as causas, dice Se1igman, es un- ción de la ciencia, y 10 que has a aho a sabemos, es que cada homb e es lo que es, po la in luencia del medio, pasado o p esen e. La olun ad, según la eo ía, consis e en el conocimien o del mo i o p edominan e. Al medio social le dan los pensado es de es a escuela una impo ancia ex ao dina ia, llegando a supone que el homb e es debido a su pasado y su p esen e; po consiguien e, pa a pode p edeci 10 que es la acción humana, había que acudi a es e medio social y p ecisa has a lo que uesen los an epasados del homb e que 10 p oduce, en el pasado y en el p esen e; la de e - minación de es a acción es a ía in luída po las ci cuns ancias, dos cosas en ~ene al de la smo, De es a en las doc i- len es, en el me la eali- os que in e - ipios eó icos :ión e dade- u eza, no se educido Ma x en con a la mos de expo- . una sín esis leduci de la n la e ce a y o Posada se bajos po los e de conocí- e en el o den 1 ma e ialis a (1) Mendizábal, ob a ci ada. 6 j -42- adiciones, mane as y cos umb es de la sociedad en que i e. Si se nega a el medio .social, se nega ía ambién la exis encia de disciplinas mo ales, en e o as, el De echo, la Economía y aun la É ica, po que la ley social no es o a cosa, dicen, «que el p ome- dio de millones de decisiones de suje os que se suponen lib es, que componen una comunidad de e minada y donde puede descu- b i se una cie a endencia gene al o uni o midad en la acción y cuyas a iaciones son an lige as que no pe judican el alo esen- cial de la egla gene al» (1). Tampoco se niega la exis encia del g ande homb e en la His o- ia; lo que sucede es que su apa ición iene que coincidi con el medio social; es deci , cuando es e medio es é p epa ado pa a eci- bi le; po que si la sociedad no es á dispues a pa a su ecibimien o, ese g ande homb e his ó ico no apa ece á, cali icando de isiona io y loco a aquel que su gie a sin es a p epa ada la sociedad pa a ese momen o. Consecuencia de es a doc ina es supone que las gigan escas igu as de la His o ia, que conmo ie on mundos, que ans o man c eencias, camhiando eligiones, que conquis a on im- pe ios y que descub ie on nue os ho izon es, donde el pensamien o humano aga a, bañándose en los lumina es de las ciencias y de las a es, su apa ición no ué ob a del aza , sino del medio social, que de an emano enía p epa ándose pa a acoge les y ecibi les. Y, po úl imo, ase e a que el medio social o la in e p e ación económica, como o mando pa e in e esan e de aquél, es incom- pa ible con el lib e albed ío, es un e o c asísimo; es deci , que a i ma que la in e p e ación económica de la His o ia es a alis a o de e minis a, es un absu do; los ó denes sociales, dicen, son ó de- nes humanos; en ellos se agi an y mue en los homb es, y el homb e es un sé in eligen e y lib e, capaz de di igi su olun ad y deci- di se a ob a y elegi socialmen e. La ley social se basa en la obse ación, y los homb es, en elación de 10 que es u o de la expe iencia, elegi án una egla de conduc a en a monía de lo que se en ienda como mejo pa a consegui su bienes a ; en es e sen ido a i n homb es, yd la mane a de diciones, y el De modo que g eso, po qu es án en úl i la egla o no és as imp im a i ma la in e F en e a E la e olución con adicha I sen ido ín im juicio mo al, cia, es el de nos no es án que no pued in eligencia: men e dichos se ac os del I po el ho nb siendo la lib de la cual lo ac os, yel la libe ad. l lími es; es o nes sociales egula el a las cos umb La His o ia, cos umb e o p oducido le: (1) Seligman, ob a ci ada. (1) Mendi .)1 -: +-, '-Y I~ .> -43- • ¡ue i e. Si xis encia de nía y aun la ue el p ome- onen lib es, ouede descu- I la acción y :1 alo esen- sen ido a i man que las condiciones sociales son c eadas po los homb es, y dado cie o o den de las mismas, la comunidad decidi á la mane a de ob a ; los homb es pod án al e a o cambia esas con- diciones, y en onces cambia án ambién las ideas de la comunidad. De modo que en es e sen ido no hay nada que sea opues o al' p o- g eso, po que en esas condiciones sociales, en ese medio social, es án en úl imo é mino, en i ud de su acción o de su eacción, la egla o no ma de conduc a pa a ob a ' o no en el sen ido que és as imp iman la esponsabilidad de esa co ien e gene al que a i ma la in eligencia social. F en e a es a doc ina es á la del espi i ualismo, que a i ma que la e olución es una hipó esis no demos ada po sus pa ida ios y con adicha po la ciencia; que la libe ad nos a es igua que el sen ido ín imo es necesa io e indispensable pa a la o mación del juicio mo al, y po úl imo, y como a gumen o de mayo impo an- cia, es el de que la ma e ia es incapaz de pensa , los ac os huma- nos no es án in luidos po el medio social, que es una causa ex e io que no puede modi ica la olun ad, po que és a, lo mismo que la in eligencia y la libe ad, in e ienen en los ac os humanos p opia- men e dichos, «y si alguno de es os equisi os al a, pod án llama - se ac os del homb e, pe o no ac os humanos, po que no son hechos po el homb e con el pleno dominio de sus acul ades» (1), y que siendo la libe ad una p opiedad exclusi a de la olun ad, en i ud de la cual los bienes limi ados no pueden ija la di ección de sus ac os, y el medio social un ac o limi ado, és e no puede in lui en la libe ad. Un bien limi ado no puede sa is ace una endencia sin lími es; es o apa e de que se pod ía da el caso de que las condicio- nes sociales cambia an de al modo que en ez de aspi a al bien y egula el ac o humano, se aleja a de aquél o le nega a, ya que en las cos umb es o la adición, pudie a da se semejan e enómeno. La His o ia, maes a de la ida, mani ies a que muchas eces en la cos umb e o en la adición los ac o es o elemen os ex e nos han p oducido leyes e dade amen e absu das. Unos legislado es han en la His o- ncidi con el do pa a eci- ecibimien o, de isiona io ociedad pa a ione que las mundos, que quis a on im- I pensamien o ciencias y de nedio social, y ecibi les. n e p e ación él, es incom- ~sdeci , que es a alis a o ~n, son ó de- s, yel homb e un ad y deci- e basa en la ~s u o de la mía de lo que i a ; en es e (1) Mendizábal, pág. 69. ,. - 50- O os esc i o es explican que el ma e ialismo his ó ico conduce en sis ema a la aplicación de leyes ísicas que igen el equilib io y el mo imien o de los cue pos; es deci , las causas mismas que de e minan ese mo imien o, ue zas en cuan o .SOI1 capaces de modi ica el eposo o el mo imien o de los enómenos económi- cos, y en su elación con los demás ac o es sociales. En es e sen ido dice León Winia ski que el ma e ialismo his ó- ico a Ma x se le debe, y no debe ega eá sele el mé i o de habe descubie o una eo ía de elaciones que gua dan en e sí los enó- menos económicos y los sociales; pe o que es a eo ía no deja de se un empi ismo de in e p e ación muy es echa, que no esis- e al más elemen al aciocinio. Es más bien una eo ía ísica que pudie a llama se de mecánica social y que pudie a conduci cien í- icamen e a aplica la eo ía de las ue zas que cons i uyen el con enido y ex ensión de es a ciencia a la aplicación de odos los enómenos que se p oducen en la ida social pa a ob ene una explicación económica y al mismo iempo acional de la His o ia. Es e p incipio elemen al de la mecánica que consis e en el meno es ue zo, se aplica ambién en economía y en odo lo que a ec a a la ida social. Es e esc i o , más adelan e «a i ma que la economía pu a enseña que si un indi iduo o sociedad iene a ias necesidades con di e en e in ensidad, no empieza po sa is ace la más u gen e en su o alidad pa a p o ee en seguida a la menos u gen e, sino que sa is ace odas al mismo. iempo, p ocu ando el máximo de sa is acción con el es ue zo mínimo; que, dada cualquie- a in ención écnica, se a a de saca odas las posibilidades de ganancia en odos los dominios sociales en i ud del p incipio del meno es ue zo, y así se p oducen median e ella en la sociedad odos los cambios posibles, en medio de los ape i os no sa is echos de la masa social que ienden hacia el máximum de sa is acción posible; pe o en sen ido in e so ocu e con oda inno ación en los o os dominios sociales, y es a ley de equilib io y de jus icia cons- i uye la ue za conse ado a, la ue za de ine cia del sis ema social, haciendo median e ella que no se pueda pasa inde inida- , men e a la ealización de nue os descub imien os y a la sa is acción de nue as necesid io es necesidades hacia la mayo dich una economía es á ida social en cuan del meno es ue zo « La economía di p e espondiendo I~ p incipio que supo so in ini o que nec g eso es la in elig social, ya que uns de la in eligencia cada ez mejo po jo es es la écnica: de las elaciones ~ psicológicas, ilos que si la écnica pun o de is a d social, e dad se es p eciso busca! p og eso social»; p oba el p íncipk y a la Biología, e eniendo que «la ción económica d his ó ico, y así, e ísica, unila e al acional y compn de la écnica, si u epe ido p incipie con es an los que ialis a de la His (1) Sánchez H "----.... _------~ ' : 7' <:» <. // ---51- his ó ico conduce ~enel equilib io y usas mismas que ) SOI1capaces de iómenos económi- [es, a e ialismo his ó- 1 mé i o de habe en e sí los Ienó- eo ía no deja de 'ha} que no esis- eo ía ísica que I conduci cien í- e cons i uyen el :ión de odos los i a ob ene una Je la His o ia. , consis e en el en odo lo que ~«a i ma que la lad iene a ias io sa is ace la uida a la menos ,p ocu ando el , dadacualquie- osibilidades de el p incipio del en la sociedad ; no sa is echos de sa is acción io ación en los e jus icia cons- ia del sis ema sa inde inida- la sa is acción de nue as necesidades an es de que sean sa is echas las an e- io es necesidades de la masa social, lo cual o ece la endencia hacia la mayo dicha del mayo núme o, cons i uyendo desde luego una economía es á ica que comp ende odos los dominios de la ida social en cuan o les, hace equilib a se en i ud del p incipio del meno es ue zo», «La economía dinámica se p esen a de o a mane a, aunque siem- p e espondiendo la mecánica social al p incipio del meno es ue zo, p incipio que supone una pe ec ibilidad siemp e mayo , un p og e- so in ini o que necesi a una in eligencia más su il, po que el p o- g eso es la in eligencia, es el 1I10 o cen al de odo el p og eso social, ya que una in ención écnica no es más que un p oduc o de la in eligencia, y el p incipio del meno es ue zo se ealiza cada ez mejo po el p og eso in elec ual, una de cuyas ías me- jo es es la écnica; que la in eligencia se adap a mejo en lo écnico de las elaciones económicas que en 10 abs ac o de las e dades psicológicas, ilosó icas-es é ica, mo al, de echo y polí ica-, y que si la écnica y la economía ienen p eponde ancia desde el pun o de is a del p og eso sob e los o os aspec os de la ida social, e dad sen ida agamen e po el ma e ialismo his ó ico, es p eciso busca en .es e p og eso la uen e de ini i a de odo p og eso social»; y después de hace ex ensas conside aciones pa a p oba el p incipio del meno es ue zo y aplica lo a la Sociología y a la Biología, cie a su pensamien o es e b illan e esc i o sos- eniendo que «la mecánica social no es o a cosa que una explica- ción económica de la e olución de las sociedades, el economismo his ó ico, y así, el ma e ialismo económico, de se una eo ía me a- ísica, unila e al y es echa, se con ie e en una eo ía cien í ica, acional y comp ensi a de los enómenos sociales, no sólo del lado de la écnica, sino del lado biológico, unido odo po el an as eces epe ido p incipio del meno es ue zo» (1), Obse ación él la que con es an los que in e p e an en sen ido amplio la concepción ma e- ialis a de la His o ia, en que no odo enómeno de la ida humana, (1) Sánchez Ro nán, discu so ci ado --52- lo mismo indi idual que social, ha de explica se según sus bases económicas. Que es o implica ía a ibui a aquellas p ime as mani- es aciones del lenguaje o del a e p imi i o una base económica, y que las elaciones de la ciencia pu a, con las condiciones sociales, es segu amen e muy emo a. ¿Cómo ha de supone se que en el homb e lo es odo el ac o económico?; es o se ía an o como a i - ma que el homb e no es lo que es, debido p incipalmen e a su in eligencia; cuan a mayo es su cul u a, mayo es su e olución en es e o den de ideas, y el eje cicio de una in eligencia cul i a- da, al e a y ans o ma las necesidades ísicas y isiológicas, po - que és as no ienen o o camino que cambia , en g an pa e, en «el c isol del azonamien o». Los hechos de la men alidad deben econoce se (1). No pueden explica se los enómenos económicos en endidos con un es echo c i e io po la ley de la ene gía, como a i ma Lab iola , po que es a es una alacia, «un engaño», que p e- ende explica cien í icamen e aquella ase de «el homb e eco- nómico», ya pasada de moda y comple amen e an icuada y ue a de iempo. «Hay-sigue diciendo Seligman-indudablemen e una ida económica y un mó il económico que lle a a odo sé humano a sa is ace odas sus necesidades con el meno gas o de es ue - zo», pe o ya no es necesa io demos a que en el homb e lib e hay o os ac o es que in luyen en su ida además del económico, y a eces no odos pueden medi se po igual ni se dan con la misma ue za. Si se analiza la ida del homb e, aun in luyendo pode osa- men e sob e ella el mó il económico, no se escapa ía a la obse a- ción de la más elemen al psicología social, el de que ya no hay aquel solo mó il, po que no exis e el homb e ilóso o, ni el eólogo, ni el económico. El come cian e, el indus ial, el ob e o, ienen sus elaciones de amilia, que le imp imen ines dis in os al ma e ial, como el ilóso o y el eólogo, ienen necesidades ma e iales que se mani ies an con impe io y necesa iamen e ha de sa is ace . In e p e a en es a o ma, dicen, la concepción ma e ialis a de la His o ia, es hace la con c i e io an es echo como la de aquellos economis as ql mé odo, induc pues o que ami au o , su inex En es e se explica po la hoy más bien s guien e, la En in e p e ación Pa a e mh lo que suponel de Ma x, que his ó ica la ha ceso económic a i mación se Sánchez Rom sociedad p imi co ela i as ( e a p oduc o d i mpe íec a, pE undamen ales condiciona 1a económicos ql épocas de la ~ den se Io conu (1) Seligman, ob a ci ada (1) Sánche: (2) Seg ín 1 di idi se la his minismo his ó: di idido en e p ime a, de un i as y nacien nos encon am el abajo, po máquinas, e c. ac o indispe ' ~' <:» <, -: /' -53- :ún sus bases ime as nani- económica, y mes sociales, 'se que en el n o como a i - almen e a su su e olución encia cul i a- ológicas, po - an pa e, en alidad deben s económicos me gía, como ño», que p e- homb e eco- uada y ue a ilemen e una o sé humano o de esíue - homb e lib e !I económico, ¡conla misma Ido pode osa- a la obse a- e ya no hay ni el eólogo, ~o, ienen sus s al ma e ial, ia e iales que le sa is ace . -ialis a de la 1 de aquellos economis as que p e endían exp esa la economía po uno i o o' mé odo, induc i o o deduc i o, que hoy se ha dejado a un lado, pues o que ambos lo explican po leyes na u ales que, según es e au o , su inexis encia hoy se ha demos ado. En es e sen ido, dicen, hay que ene c i e io más amplio pa a explica po la eo ía de la e olución las ins i uciones sociales que hoy más bien son ca ego ías his ó icas que absolu as, y, po consi- guien e, la Economía mode na ha acili ado es e amplio c i e io de in e p e ación a la concepción ma e ialis a de la His o ia. Pa a e mina es a pa e de nues o abajo, di emos que según lo que suponen los que c een se ieles in é p e es del pensamien o de Ma x, que a cada hecho, a cada enómeno, a cada ins i ución his ó ica la ha p ecedido o se ha desen uel o a a és de un p o- ceso económico que le ha imp eso su ca ác e , di emos que con al a i mación se incu ía en un cí culo icioso, po que, como dice Sánchez Román (1), «si examinamos cómo es aba cons i uida la sociedad p imi i a (la gens) y qué ins i uciones económicas la e an co ela i as (p opiedad comunal, comunidad de abajo, e c.), es o e a p oduc o de su o ganización social, que pod ía se más o menos impe ec a, pe o que supone, desde luego, la exis encia de ideas undamen ales que expl ican esa o ganización social, que le dan al condiciona la base de exis encia; po consecuencia, esos hechos económicos que se señalan como ca ac e ís ica económica en las épocas de la His o ia, más bien que conside a los como causa pue- den se Io como e ec o» (2). (1) Sánchez Román, ob a ci ada. (2) Según De G ee , es son los pe íodos o épocas en que puede di idi se la his o ia de la p oducción, pa a las aplicaciones del de e - minismo his ó ico, a sabe : an iguo, eudal y bu gués, Es e úl imo di idido en es ases de sucesi os desa ollos y ans o mación: la p ime a, de unión en e el abajo yel capi al. po i ud de las p imi- i as y nacien es indus ias; la segunda, o capi alis a, que es en la que nos encon amos, de di o cio o an agonismo y lucha en e el capi al y el abajo, po consecuencia de las g andes indus ias, in oducción de máquinas, e c., y. en gene al, p eponde ancia del capi al, que, como ac o indispensable en g an escala pa a mon a aquéllas, aspi a a --- -54~ El seño Sánchez ROl11án, haciendo la c í ica de es a doc ina, a i ma asimismo «que el ma e ialismo his ó ico p escinde de los elemen os ideológicos, de lo que pudie a llama se la pa e espi i- ual del o ganismo social del alma de la His o ia», Obse ación de la que se hace ambién ca go Seligman al a i ma que una de las que pa ece ene más ue za pa a des ui la doc ina ma e ialis a, es el de que se haya p escindido en la in e p e ación económica «de las ue zas é icas y espi i uales de la His o ia», si bien es e esc i- o , al hace se ca go de la objeción, a a de e u a la dis inguien- do en e la exis encia de la ley mo al y su génesis, que, po no es a bien comp endidas, de e minan el acaso de la escuela, en el que no cabe duda dominan las ue zas é icas y espi i uales. La úl ima obse ación que se hace a es a escuela, es que es una doc ina monis a, que iden i ica la ma e ia y el espí i u y que al p opio iempo es e olucionis a, El seño Azcá a e hace su c í ica en las siguien es palab as: «o la e olución iene una base eal sob e que asen a se y, en onces, esul a un nóumeno solo y único; o lo que le si e de undamen o es an sólo un p incipio pensado y sin ealidad; si lo uno, desapa ece la a iedad de los se es y de subs ancias y queda la única y sola a i mación de el posi i ismo on ológico, la ma e ia; si lo o o, se iene a conclui en un idealis- mo subje i o, y, consiguien e nen e, en el escep icismo a que lógi- camen e a a pa a el posi i ismo c í ico». En es e sen ido, a i ma Seligman que oda eo ía ilosó ica que a e de explica en el aspec o monis a la uni e salidad de oda la ida humana, es IIn acaso en el aspec o ilosó ico, ya que es a uni e salización de ines, cons i uye el obje o y con enido de la Sociología, que si bien no es á bien de inida, a a, po úl imo, de elabo a la ley «de su exis encia en pe o si bien e obje o de la e po q ue es e la His o ia y 1 en el pensa n de c i e io la i os, bas a í del desa olle La conce] cie os sus p po que sola n ene en con i ndependenci: ad, pa a qin p edominan e simplicísimo de las elaci homb e se mi cha de al SI ángulo, a me inconmo ible de la socieda Schmolle como la expoi que odo es s el desen ol i que piensa, s nue as, se c dos y ue za E mo ales y pe del homb e u homb e quiei abso be la mayo pa e de los esul ados de la p oducción, y la e - ce a, que es la que se islumb a COl1l0 ideal del po eni y po ine i a- ble desa ollo de las an e io es, que consis i á en la socialización de odos los ins umen os de la p oducción, capi al y abajo, undidos en una comunidad p oduc o a que haga a odos, alos que ac ualmen e se denominan capi alis as y abajado es, p opie a ios de los esul ados comple os de la p oducción. (1) Seligm '7' ~ <. // -- Ei5-- -s a doc ina, cinde de los pa e espi i- se ación de le una de las ma e ialis a, conómica «de ~nes e esc i- 1 dis inguien- que, po no escuela, en el uales, Ia, es que es spí i u y que acesu c í ica ma base eal solo y único; io pensado y os se es y de :1posi i ismo en un idealis- o a que lógi- n ido, a i ma xplica en el mana, es un salización de a, que si bien la ley «de su exis encia en el sen ido de que e se una ciencia posi i a y eal»; pe o si bien es cie o que en el o den ilosó ico no es de endible el obje o de la ciencia ma e ialis a his ó ica, no así en el económico, po que es e ac o ha enido siemp e una impo ancia decisi a en la His o ia yla iene ndn íu, eje ciendo una bene iciosa in luencia en el pensamien o de los in es igado es al explica con ampli ud de c i e io la impo ancia de ese ac o . «Si no hubie a o os mo- i os, bas a ía és e pa a ocupa un pues o de hono en la his o ia del desa ollo mo al y del p og eso cien í ico» (1). La concepción ma e ialis a de la His o ia, aun suponiendo cie os sus p incipios, nos pa ece que exage a sus a i maciones, po que solamen e iene en cuen a el lado social del homb e, sin ene en conside ación el de echo del indi iduo él la libe ad e independencia de sus mo imien os Despoja al homb e de su libe - ad, pa a que sea sie o de la colec i idad, yal examina como p edominan e de los ines humanos el económico, hace de él un simplicísimo ins umen o, subo dinado a esa gigan esca máquina de las elaciones de p oducción social. Las dos ases en que el homb e se mue e en la ida, la indi idual y In social, deben ma - cha de al sue e que coincidan en el é ice, como los lados del ángulo, a monizando odos sus ines. Es a a monía es la base inconmo ible sob e la que se ha de asen a oda azonable e o ma de la sociedad. Schmolle , abundando en es a opinión, a i ma que la eo ía, al como la exponen Ma x y Engels, es alsa y unila e al. «Desconoce que odo es ado écnico yeconómico no puede ene e ec o sob e el desen ol imien o his ó ico ul e io , sino median e el homb e, sé que piensa, sien e y ob a; que odas las imp esiones económicas nue as, se combinan en el alma con odas las demás ideas, ecue - dos y ue zas psíquicas, yque así en odo momen o ob an causas mo ales ypolí icas, combinadas C011 causas écnicas». Ma x hace del homb e un au óma a del es ado écnico y económico, siendo el homb e quien c en es e es ado, según ideas y ines supe io es . ción, y la e - y po ine i a- cialización de ), undidos en .c ualmen e se .os esul ados (1) Seligman, ob a ci ada. --56- «Toda o ma de explo ación, las elaciones de las clases, la o ma de la p opiedad, aunque dependien e de la écnica, no pueden explica se más que po causas in elec uales y mo ales c e- cien es» (1). (1) Posada. P ólogo de Seligman, página 65. Como p ueba e iden e de que se han exage ado los undamen os de la eo ía, Engels, in luído sin duda po los a gumen os que en al sen- ido le hacían los ad e sa ios, esc ibió en 1890 una ca a a un es u- dian e en la que le decía: «Ma x y yo somos en pa e esponsables del hecho de que algunos jó enes hayan a ibuído a eces al lado econó- mico más impo ancia del que se me ece. Al de ende nos de los a aques de nues os con a ios, e a p eciso hace esal a el p incipio dominan e negado po ellos; y no siemp e eníamos iempo, luga ni opo unidad pa a ija nos en los demás ac o es, los cuales es aban comp endidos en )as accJones.,...Y eacciones mu uas que noso os des- cuidábamos.» ( ,.9.. '¿;..•.,,;:/ Pe donad, niendo de man al in de la comp endido a iende a los necesa ia a lo: dicen los sock conciencia de social como a p ende como 1 e olución de 1 social, maniíe je i a de la se Yaun cua e olución con: amen e Io u es (obje i as en la asociad da luga a 11 indi iduos, de dual y social causación soc (1) F anklii 1 ! ~i '----------_/ 8 <::' .~ -, ~. <, -: -: II ses, la o ma , no pueden no ales c e- damen os de ue en al sen- a a un es u- ponsables del I1lado econó- e nos de los I el p incipio ¡PO, luga ni ales es aban ioso os des- Pe donad, seño es, que haya moles ado ues a a ención po- niendo de mani ies o lo que dice la ciencia de la Sociología espec o al in de la ida humana, pa a demos a que aquél no se halla comp endido en el económico an sólo, en azón a que es a ciencia a iende a los elemen os subje i o y obje i o, pa a da la unidad necesa ia a los enómenos sociales, buscando especialmen e, como dicen los sociólogos, en el hecho subje i o lo que ellos llaman «la conciencia de la especie», que dis ingue pe ec amen e la conduc a social como al, de la pu amen e económica, polí ica, e c., que com- p ende como p incipio de e minan e mo i os de o ganización en la e olución de la elección social, de la olición social o de polí ica social, mani es aciones sociales que in eg an la in e p e ación sub- je i a de la sociedad. y aun cuando sea ácil supone que el p ime p oceso de la e olución comp ende enómenos del o den ísico po es a p ime- amen e o mados los ag egados sociales po condiciones ex e io- es (obje i as), es lo cie o que inmedia amen e iene la eacción en la asociación y comienza el p oceso oli i o (subje i o); es o da luga a la ampliación y pe eccionamien o po pa e de los indi iduos, de sus elaciones sociales, que al se elegidas indi i- dual y socialmen e, llega a combina un ac o impo an e de causación social (1). (1) F anklin, P incipios de Sociología. -58- Cie o que el elemen o o mo i o económico es enómeno ísico (obje i o) po que se de i a del deseo de iqueza pa a sa is ace necesidades ísicas, pe o le e ue za pode osamen e la conciencia de la especie, y en onces apa ece en o as o mas, pe o nunca como único o p edominan e, como le a i ma el socialismo cien í ico. Habéis is o ambién cómo la escuela ma e ialis a his ó ica ecaba su independencia de la eo ía cien í ica del socialismo, y cómo a ibuye a la ley del medio social odo el p oceso ísico y oli i o de los enómenos sociales; en ales é minos, que eogonía y iloso ía, polí ica y legislación, son p oduc o del medio social, y es más, has a la apa ición del genio, que in es iga en la ciencia la e dad, y el caudillo que conquis a impe ios y co ona su en e el lau el de la ic o ia, es asimismo ambién p oduc o del medio social. El in humano, según es a escuela, no es solamen e el económico, ni siquie a el p edominan e, ya que no odo puede a ibui se a los cambios económicos, po que el ac o que en úl imo é mino es decisi o en la His o ia, según Engels, es el de la p o- ducción y ep oducción de la ida eal (1). Aho a bien, pa a el socialismo, oda la ida humana se halla con enida en la aspi ación inal, de odo 10 que se halle comp endido en la ida e es e. Pa a él no exis en o os goces que los e e- nales; no hay un más allá. La ida del espí i u es negada po el sis ema cien í ico socialis a. Socialismo y comunismo son dos é - minos exac amen e iguales, y el socialismo cien í ico que ha dado impulso al mo imien o socialis a e oluciona io ac ual, pa e del comunismo cien í ico su gido de la c í ica de Ma x, que le di e en- cia del an iguo u ópico y sen imen al de Owen y Blanc. Se unda en los siguien es supues os (2). Leemos en De ille: «La lucha de clases que, al deci de Ma x, es á con i mada po la His o ia. Lucha de clases, an agonismo de clases siemp e ha exis ido en el pasado; la His o ia así lo demues a, cuando nos enseña que ese an agonismo es an an iguo como la humanidad, pe o la di isión de la socieda de elaciones nómicos man i p oducen y o demás. La g indus ial, la a esul ado el ae son ni los ná desigualdad e abajo de ae sociales, an e con i iendo ( explo ado es iqueza, acum modo de p od a ec an a las e económicas». La eo ía d io es cosa mi abajado es e obligado a do un mayo e iosa necesidi exceso 110 ec supe a1ía c e consecuencia, monopolizado due o in eg al gend a las esp o icio') (2). La misión ( na iamen e, d (1) Seligman, ob a ci ada. (2) De ille. P ólogo a El Capi al. (1) El Capii (2) Mise ia /' / UNIVi~ . ~~ <5'/,; - 59 - (~2' " "--: I...J .' coo- de la sociedad en clases como hoy la conocemos, es p oduc1~ • de elaciones económicas que undadas en alsos sis emas eco . .' ; "" / nómicos man enidos po la ue za, unos son los que abajan y ., ••..•• ~'!: ,j: '" ./ p oducen y o os se ap o echan sin abaja del es ue zo de los ~- ,- demás. La g an indus ia, las máquinas, el exceso de población indus ial, la aglome ación de ob e os en las áb icas, ha dado po esul ado el ac ecen amien o de iquezas en pocos homb es que no son ni los más in eligen es ni los más ap os; ha p oducido una desigualdad en la ida ma e ial, i iendo és os a expensas del abajo de aquéllos, con i iendo a los homb es en dos clases sociales, an e quienes se han le an ado ba e as in anqueables y con i iendo en explo ados los que abajan, los que p oducen, y explo ado es a una exigua mino ía que nada hace po p oduci iqueza, acumulando en su p o echo el abajo de los demás. Es e modo de p oduci in luye y es causa de elaciones sociales que a ec an a las cos umb es y a las ins i uciones polí icas, ju ídicas y económicas» . La eo ía de la plus- alía, en la que Ma x exp esa que el sala- io es cosa muy pa ecida a la se idumb e, y que la condición del abajado es poco menos en iden idad que la del escla o, que se e obligado a p es a su mayo ene gía de abajo, comp ome ien- do un mayo es ue zo que el necesa io si ha de sa is ace la impe- iosa necesidad ísica de alimen a se y man ene se, po cuyo exceso no ecibe e ibución alguna y cons i uye, po an o, una supe alía c ecien e que ap o echa al pa ono, acumulándose, po consecuencia, iquezas no p oducidas po él, con i iéndole en monopolizado «del abajo no pagado»" En una palab a, el p o- duc o in eg al de su abajo (1). La di isión del abajo «que en- gend a las especialidades, las especies ycon ellas el idio ismo del o icio') (2). La misión del p ole a iado es adueña se, aunque sea e olucio- na iamen e, del pode polí ico, pa a pode él dispone de la ue za <:» ,(' ";J' <. -: /' nómeno ísico a a sa is ace la conciencia , pe o nunca no cien í ico. is a his ó ica socialismo, y Iceso ísico y que eogonía edio social, y I la ciencia la I su en e el o del medio solamen e el ) odo puede que en úl imo el de la p o- nana se halla comp endido [ue los e e- legada po el I son dos é - que ha dado al, pa e del le le di e en- nc. Se unda i mada po la 'e ha exis ido s enseña que o la di isión (1) El Capi al, páginas 30 y31. (2) Mise ia dela iloso ía, El an la o ma que, seg; sus p ob o o ien alejándo a o So ciona ic han ocu muyes¡ la ley d a a la que n~ ezcan aun CUI obligab ecOnóm sus .sei p oced a les su des de los! de con ahinca ie o» de qui: sindica dice dI ía, in lis as. En un ep -66- en Lond es en el mi in que se celeb ó en Sain -Ma in 's hall el 28 de sep iemb e de 1864, y al que concu ie on ob e os de di e en es naciones, que, sub encionados po sus Gobie nos espec i os, se encon a~an en Lond es pa a es udia la g an Exposición Uni- e sal que se celeb aba a la sazón, es á el p incipio de és e mo imien o. El mani ies o inaugu al de la Asociación, publicado pocos meses después y en el que habian colabo ado Ma x y Engels, comienza po sen a el hecho siguien e, como jus i ican e de la Liga In e na- cional de T abajado es: «Es un hecho (1) no abilísimo que la mise ia de las masas a- bajado as no haya disminuido desde 1848 ( echa en que se publicó el mani ies o del pa ido comunis a) a 1864, y, sin emba go, es e pe íodo p esen a un desa ollo incompa able de la indus ia y del come cio». A con inuación a i ma «que la conquis a del Pode es el p ime debe de la clase ob e a», que así pa ecen habe lo comp endido ob e os de dis in as naciones, en e o as Ingla e a, I alia, Alema- nia y F ancia, en donde se ha eo ganizado polí icamen e el pa ido de los abajado es, e minando con la misma ase del mani ies o: «¡P ole a ios de odos los países, uníos">, y pa a que no queda a duda sob e el ca ác e de la polí ica de es a Asociación, los edac- o es exponen en el p ime conside ando «que la emancipación de los abajado es debe se ob a de los abajado es mismos». Es e, según Mona íe (2), es el pos ulado p incipal del socialismo e olu- ciona io. Es e socialismo es emible, dice el doc o Val e de, «po se ancamen e e oluciona io; su ác ica es la acción di ec a suma- men e pe u bado a; el sindica o es el medio de ag esión; la bolsa de abajo un ins umen o de agi ación e oluciona ia y, en in, den o de su seno lle a la gue a social y la uina de las ins i uciones undamen ales de la sociedad en que i imos». (1) J. Mesa, en su p ólogo a la Mise ia de la Filoso ía. (2) Doc o Val e de, discu so ci ado. (1) (2) '''----------/ ----~ / "" ~ <:» ~ I~ /1 -67- o se suma- ilsa de den o cienes El an agonismo que exis e en e el socialismo e oluciona io y la o ma de gobie no de odos los países, es iba p ecisamen e en que, según ellos, esas an decan adas democ acias no han esuel o sus p oblemas, y, al as de e en los homb es que le guia on en o o ' iempo y que han escalado el Pode , les han uel o la espalda, alejándose en absolu o de sus eo ías y p ocedimien os. Así, Gus- a o So el (1), que mili a en las a anzadas del socialismo e olu- ciona io, a eme e u iosamen e con a los polí icos anceses que han ocupado los más ele ados pues os públicos: dice de ellos, y muy especialmen e de Waldeck Rousseau, que había hecho ap oba la ley de 1884, e e en e a los sindica os, concebida pa a amed en- a a las clases conse ado as, Aconseja en es a ley a los p e ec os • que n : sólo se limi en a hace la cumpli , sino que es imulen y a o- ezcan el espí i u de asociación ob e a, y más adelan e asegu a «que aun cuando la ley no a ibuye a la Adminis ación ningún eje cicio obliga o io en la busca de soluciones pa a los g andes p oblemas económicos y sociales, él juzga debe suyo in e eni , poniendo sus se icios a disposición de odos los in e esados ... Que debe p ocede se con mucha p udencia pa a no despe a ecelos y nos- a les a las asociaciones ob e as que el Gobie no se in e esa en su desa ollo y que han de di igi les pa a que en en en el e eno de los hechos. Los p e ec os habían de consag a se a es a unción de conseje o y colabo ado de o o (2) median e el es udio ahincado de la legislación y los simila es exis en es en el ex an- je o». Iguamen e a i ma en su Mo ale, censu ando al colec i ismo, de quien dice no es más que una palab a ana, y espe a de los sindica os log en «o ganiza el abajo en g ande». Ylo mismo dice de Mille and, quien consiguió, median e o icios de co edu- ía, impone se como caudillo de g upos i econciliables de socia- lis as. En o os pasajes de su ob a censu a a Vaillan , apoyándose en un ep oche que Ma x di igió a sus ad e sa ios de la Alianza, que el28 de e en es os, se ín Uni- le es e s meses nnienza n e na- .as a- publicó :0, es e a y del p ime 'endido Aléma- pa ido i ies o: ueda a edac- ión de Es e, 'e olu- (1) So el, Re lexiones sob e la iolencia, página 214, (2) So elllama al o o a ma de papel. ..4 ~68~ adicaba p ecisamen e en esa sepa ación de di ec o es y di igidos que es au a al Es ado, y has a publica un ascículo aquig á ico en el cual es e homb e a i mó e a necesa io ene al p ole a iado a la espalda pa a ence , y que no se le end ía si 110 se le hace e que el pa ido no ep esen a ya sus in e eses, especialmen e en la lucha de clases. Y, po in, en o o capí ulo de la ob a a ecia con a Clemen- ceau y jau és, diciendo de es e úl imo que o ma pa e del g upo inancie o de L' Humani e, colocado en e los in elec uales del pa ido, y que es os in elec uales «no son, como se dice a menudo, los homb es que piensan, sino las gen es que ienen po p o esión pensa y ecibi salé,l io a is oc á ico a causa de la nobleza de su p o esión. En suma, que hay que aleja se de lo que él llama socia- lismo cul o, po que es e socialismo ha di idido a los socialis as en dos clases: una, los que cons i uyen núcleo selec o, o ganizado como pa ido polí ico, que i e del eje cicio de su in eligencia, y o a, que es á o mada po la masa de los p oduc o es, que es la que abaja pa a man ene y asegu a la ida del núcleo selec o, que po cie o no es muy semejan e a la ida de los asce as». En una palab a, que los sindicalis as descon ían has a de los je es del socialismo, cuando es iman que en ez de la lucha de clases, con la que sueña el p ole a iado a usanza de la ieja eo ía ma xis a, sus caudillos op an po colabo a con ellos pa a pa icipa de los goces que p opo ciona el pode minis e ial. Bien cla a se e la azón de po qué el socialismo e oluciona- io se aleja de la polí ica pa lamen a ia, po que en iende que al colabo a con las demás clases sociales en es e sen ido, se ace can más al e o mismo, que a enúa, en su concep o, la doc ina de Ma x. De aquí la di isión o escisión del socialismo con empo áneo, que de día en día se acen úa, llegando a con e i se los cama adas de la íspe a en enemigos i econciliables. De es o deducen que el socialismo e oluciona io como clase es bien dis in o del pa ido socialis a, y su base de ope aciones son comple amen e di e en es, po que aquélla se mue e en un medio e oluciona io, ag upados en los sindica os único o ede a i o, con sus bols a la in con las en su ( solució al es é mane es men lib e e ~La ganiza alle , ellos s el em¡ ó dene en la en la ación I al COI pode que e mani sus i [us ic posib' una n »1 el de dis i ne e eun' écni (1) (2) :( "1' -:» <, ./ lemen- g upo es del .nudo, esión de su ocia- as en izado .ia, y es la ee o, . En ; del on la -G9- igidos g á ico a iado le hace .n e en ase son dio sus bolsas de abajo, que son los ó ganos p opios del p ole a iado, a la in e sa de lo que sucede con el pa ido socialis a, que con i e con las demás clases sociales. Y como los pa idos polí icos, aun en su o ma de gobie no más democ á ica, no han p opo cionado la solución anhelada de emancipación del ob e o, hay que acaba con al es ado de cosas, undando ellos o o Es ado a base de la Com- mune bu guesa; es deci , libe a se económicamen e, pa a lo que es menes e da paso a un nue o de echo, bajo el lema de « abajo lib e en la sociedad lib e». »La acción sindicalis a-dice el doc o Val e de- a a de o - ganiza a su modo la libe ad (1) y acaba con la au o idad en el alle , en el Es ado y en la sociedad, nacionalizando la indus ia; ellos se án los que o ganicen el abajo y la disciplina capi alis a; el emp esa io obedece á y es a á a en o al cumplimien o de las ó denes que en al sen ido emanen de las delegaciones ob e as; en la sociedad la o mación de ede aciones lib es que asegu- en la libe ad del sindicado y de la ede ación en la g an con ede- ación social (2), y en el Es ado su ans o mación ha de se o al, al como hoy se mani ies a en la ida; nada de au o idad, nada de pode ; odos es os a ibu os del pode se án des uídos; odo lo que cons i uye la sobe anía se á de ibado; odo lo que en él se mani ies a como ga an ía y segu idad del pode , se á deshecho y sus i uído; los a ibu os del pode en el Es ado imp oduc i o, jus icia y ejé ci o, se án sus i uídos pa a que haya el meno Es ado posible, y odo median e el empleo de la ue za, que pa a ellos es una necesidad his ó ica. »La acción di ec a del socialismo e oluciona io-sigue diciendo el doc o Val e de-puede deci se que la cons i uyen o o man dis in os ac o es, necesa ios pa a comple a la ob a que se p opo- ne el socialismo e oluciona io. El p ime o es el sindica o único, eunión o ag upación de ob e os, de p oduc o es, en el sen ido écnico en que ellos usan la palab a, en donde se les educa pa a el .on (1) Doc o Val e de, discu so ci ado. (2) En es a o ma se ha o ganizado el So ie uso, sus oces ona- le al can a x, leo, das 70-- comba e. ::-;egulldo, des ado de ánimo (l eh' esCl'llCi:1 del ánimo de los sindicados )1::,<1 p oduci (Oli"hll!Í 'IIW!lií' al e aciones en el o den público ( e o ismo) que Iwg:1 !ilÍ 'n c un es ado e olucio- na io y donde se p oduce UI1,1 e dade a selección de sindicados; de IIII}I pa e «los más decididos, los más alien es, los más audaces y los I11<ÍS conscien es», que o man la cabeza; de o a la masa; aquéllos pa a di igi e inculca odo lo que es p eciso pa a comba i y ence : la masa pa a ejecu a : aquéllos exponiendo cons an emen e e in e p e ando C0l110~;UIll()Ssace do es la doc ina de Ala x; éSÜI pa a ecibi la y ob a ell consecuencia: aquéllos, ell in, pa a di igi odo mo imien o ob e o; la 111<IS(1 pa a obedece ciegamell e sus ins ucciones. El e ce o y úl imo ac o de la acción di ec » e;; «la huelga gl'lIe ;¡Jl! que ep esen a el úl imo episodio de 1;: 1)¡lÍ;:li;¡ .Yel que ha de conduci al socialismo e olu- ciona io él la ic o ia inal». El socialismo e olucionn ¡o cuen a con los siguien es medios p. u cous -gui lo: el e o ismo, 1<1 huelga pa cial, ol boyco age, el I"he! Yla caza del zo o, que po se concep os conocidos no ep od u i mos (1). La huelga gene al la compa a So el a una g an ba alla, ba alla que ha de aniquila po comple o al ad e sa io (2), yasí como pa a llega él consegui un iun o gue e o los ac uales esc i o es mili a es disCl!ITL:/1 nue os mé odos de gue a. es udian 1;1 pe ec- ción del a mamen o y aconsejan cómo ha de ins ui se al soldado pa a lil-g;l ' ;¡ es e inal pe seguido de alcanza la ic o ia, así el siudicalismo e olucionn ¡o, discu iendo como los esc i o es mili- Ll :s, condensa oda su acción so ialis « en 1" huelga gene al y odos aquellos mé odos que la p epa an y la pe eccionan los dipu an C0ll10 excelen e p epa ación o ensayo pa a consegui es e esnl ado: las huelgas pa ciales son, a juicio de es e esc i o , el p ocedimien o más adecuado pa a p epa a el ca aclismo inal. La huelga pa ciul ec i icada p epa a 1<1 gene al, que se con e i á en el iun o del p ole a iado. En I huelga escuela sindical Si po que de hac que cei o ician gene a La consid siempi ce ca con a nien e olo os e[ sob e se apl mi o> can e los si ysd acojá del ~ nasal oda: iue : e o conj E (1) Doc o Val c de, discu so ci ado, página 34. (!2) So el. Re lexiones sob e la iolencia, página l~l. (1: elig '-...J 1(' I , "j) '~ /' ánimo s en el olucio- cados; s más o a la o pa a niendo x ina -71-- a alla ) pa a i o es e ec- [dado así el ,mili- al y n los , es e o , el 11. La á en En es e mismo capí ulo expone So el que la concepción de la huelga gene al es la que sepa a ydi e encia la ieja de la llue a escuela ma xis a, es deci , el socialismo como pa ido polí ico y el sindicalismo e oluciona io. Si no ue a po que emo abusa de ues a a ención y además 'po que al obje o de es e abajo no es pe inen e o a cosa que la de hace la indicación, ep oduci ía aquí los pá a os de So el en que censu a y abomina de los socialis as u ópicos y polí icos que o ician en an iguas capillas o iciales y sien en ho o a la huelga gene al. La huelga gene al pa a el socialismo e oluciona io, se la conside a nada menos que como un mi o: Ellos, que se mani ies an siemp e a eos, us igando aun a aquellos que c een es a más ce ca del socialismo po come ca ne el día de ie nes san o, o con ae ma imonio an e el unciona io ci il, no ienen incon e- nien e en consag a un al a a la huelga gene al quemando an e él olo oso incienso. «Debe-dice So el-juzga se los mi os como medios de ob a sob e lo p esen e», y po consecuencia no in e esa cómo el mi o se aplicó en lo p e é i o. «Lo que in e esa es el conjun o del mi o»; sus pa es ienen u ilidad, po el esal o que dan a la idea con enida en la cons ucción». «En es e sen ido no sabemos-dicen los sindicalis as-el po eni que es á ese ado a la lucha social, y si hemos de se o no. a o ecidos po la ic o ia, pe o en e an o acojámonos al mi o de la huelga gene al, po que és a se á el a a del sac i icio, mien as la e olución se p epa a; en es a pa a noso os nue a eligión (1), el mi o p opo ciona á el iun o de odas las aspi aciones del socialismo y nos se i á de elemen o de ue za que dé p ecisión y igidez al conjun o de los pensamien os e oluciona ios; segu amen e que no pod íamos encon a ese conjun o de pensamien o pensando de o a mane a». Es a concepción con que So el aza la deidad a ibuida a la os, en ~dece de la úl imo e olu- a con melga I se (1) Lenin en un ecien e discu so en Moscou, ha dicho que la eligión es un opio. (De El Libe al, a ículo de Unamuno). ~ -72-- (1) Doc o Val e de, discu so ci ado. (2) Doc o Val e de, discu so ci ado. dOg i el el es o, yp~ en1 luch: úl in p og hay! que' .. sobn es n elac hab excií igno [ pa n sano p en ya n sino que y qu esis has conu pués los ( ae! a q I po O: huelga gene al, que ha de impone se a la conciencia socialis a con la e del c eyen e, hace pensa -como a i ma el doc o Val- e de-en 10 absu do de la esis. «Tal compa ación- dice mi ca o compañe o-no puede se admi ida po ninguno que p o ese la eligión c is iana, y ni siquie a po los que sin se c is ianos juzguen se enamen e los hechos de la His o ia (1). "Que e - sigue diciendo an doc o ca ed á ico- compa a la di ina doc ina de C is o con el hecho humano de la huelga gene al, es desconoce la base de sus en ación de una y o a». Aquella doc ina, imp egnada de amo hacia el homb e, que e - minó con odo el ma e ialismo del mundo pagano y con los goces sensuales de la Roma de los Césa es, edimiendo a la humanidad de la ieja escla i ud, digni icando a la muje , ele ándola a la ca ego ía de compañe a del homb e, du1ci icando los igo es de la po es ad pa e na y p omulgando una ley que sin e iza el amo al p ójimo, an g ande, an he moso como el homb e se le puede ene a sí mismo ... ; en e esa doc ina de amo y la doc ina del socialismo e oluciona io, que iene una mo al social desconce an e, una base de sus en ación ija, que p edica el odio con la lucha de clases, el desen eno y la licencia con la posesión de goces ma e iales, de los que nunca se e á sa is echa la humanidad, el in e és ma e ial que p oduce el egoísmo, el deso den y la ana quía con el impe io de la ue za, los sus i u i os de la jus icia, con el puñal y el e ól e , manejados en la somb a y di undiendo po doquie a el e o ; la dinami a colocada en segu o si io y cuyo ce e o golpe de des ucción y mue e acaba con la ida de inocen es se es. ¡Ah! en e aquella eligión sua e, pe suasi a, que p ome e un cielo lleno de en u as a los que abandonan la ida cumpliendo c is ianos debe es, y es a que aun en 10 e eno no encuen a la solución del p oblema de la máxima elicidad, media un abismo. «P e ende que el ob e o (~) ponga en la de ensa de la causa socialis a el espí i u de una e eligiosa que iendo con e i en 1/ ~I 10 "'-" . . ( '7' <. -: -73- J dogma la eo ía de la iolencia y pa angona el sindicalismo con el c is ianismo, es in en a di iniza lo me amen e humano», y es o, hablando el lenguaje de la azón, es sencillamen e imposible. y po úl imo, coloca como coloca el socialismo e oluciona io en e a en e a los homb es con la eo ía de la i econciliable lucha de clases (p ole a iado y bu guesía), comp endiendo en es a úl ima a los in elec uales, a quien an o debe la ci ilización y el p og eso económico, suponiendo que en la sociedad humana, no hay más que las dos, es c ee -sigue diciendo es e esc i o (1)- que odo el p oblema social es iba en el iun o del p ole a iado sob e la bu guesía, que a an o equi ale como desconoce la es uc u a de las sociedades mode nas y la complejidad de sus elaciones. Y si únicamen e se las azuza pa a conquis a el capi al, hab á que deci con Dugui «que a la clase ob e a se la explo a, exci ando sus pasiones mismas e impulsando a las muchedumb es igno an es al pillaje y a la iolencia». De e dade a isión p o é ica podía yo cali ica es e elocuen e pa a o del doc o Val e de, y oso os segu amen e con ues o sano juicio lo con i ma éis, cuando a dia io se es á leyendo en la p ensa pe iódica la sección des inada a c ímenes sociales, en que ya no sólo se emp ende la lucha con a el capi al y los capi alis as, sino que ambién su en la pe secución los sindicados, los ob e os que no se acomodan a las exigencias del sindica o, los que desean y quie en abaja aunque no pe enezcan al sindica o, los que se esis en a en ega la cuo a que eng ose la bolsa del abajo y has a aquellos que son ep esen an es de la au o idad y ienen como misión ela po el o den social. Y es o en el siglo xx, des- pués de las a i maciones que en pasadas cen u ias se hicie on de los de echos del homb e, y a nomb e de una nue a ci ilización que ae á apa ejado un nue o de echo más humani a io y menos igo is- a que el del pueblo omano o el de las ci ilizaciones del eudalismo. Po o a pa e, la lucha de clases, que es p incipio econocido po el socialismo cien í ico, es un ase o imp obado, po que la s a s i a a 1I J e :1 e ~ 1I o :1 :1 e •• n o a l. a n (1) Doc o Val e de, discu so ci ado. -74- inmens His o ia demues a que aun cuando esa lucha puede habe enido su impo ancia en la His o ia de la humanidad, no ha sido cie a- men e po pe segui el in económico, sino más bien po consegui ines eligiosos o polí icos; y aunque alguna ez en G ecia y Roma pudo habe las, es an ci cuns ancial lo que a es e espec o se e ie e, que no puede conside a se comp endido en el canon gene- al de la doc ina ma xis a. El p og eso económico, an acen uado en las mode nas ci iliza- ciones, no ha p ocedido como b o e espon áneo de las luchas de clases, sino que po el con a io han sido los descub imien os cien- í icos los que han e olucionado y c eado un mundo nue o. ¡Ah!. .. pe o la lucha de clases ae apa ejada o a conclusión, la gue a ci il, la más ho enda de odas las gue as; la gue a que lle a consigo odos los mo imien os popula es que abundan en emendas injus icias. En cuán a esponsabilidad no incu en an e la His o ia los que e men an el odio con a una de e minada clase social, decla an- dola gue a implacable, en la que sucumben an os y an os se es inocen es. Los niños, las muje es, los ancianos, los en e mos, ¿ ienen la culpa de las desigualdades económicas, p o engan o no de causas en las que haya más o menos p oducción de iqueza? y si esa doc ina que consag a como p incipio la lucha de clases, abomina con a la gue a que puedan sos ene los Es ados en e sí, ¿con qué azón quie e lle a la en e pad es e hijos, en e he manos, en e compa io as? .. No, la lucha de clases debe se condenada po odos los que p o esen la eligión de amo a los semejan es, en que se asien a la di ina doc ina de Aquel que po amo a los homb es de amó has a la úl ima go a de su sang e. En la eligión de amo y de paz, es á la e dade a edención de la humanidad. Lo mismo puede a i ma se de la eo ía del plus- alo , que pa e asimismo de o a hipó esis imp obada, al supone que el sala io y la se idumb e son cosas muy pa ecidas o idén icas, y que es igual la condición del abajado a la del escla o, po que uno y o o comp ome en su p opio es ue zo, dando po esul ado que la nn pag. que en concep mucha: la legi social. Po p ecio emp e que iquez a ibu dinám como pone molin an CI men econ cul a: ealk diná E man [ nis a mah nece mie dad públ hay más El E <:» 1(' 'j' '~ .> -75- inmensa ganancia del capi alis a es iba p ecisamen e en el abajo no pagado. A i ma es o, es desconoce la mul i ud de elemen os que en an en el ac o abajo, de los que depende su e dade o concep o. El ac o ju ídico y el económico se comple an en él y muchas eces apa ece aquél como p edominan e en cuan o asegu a la legí ima libe ad indi idual conce ada y en a monía con el in social. Po o a pa e, los gas os de p oducción, ·la eo ía del alo y p ecio, las leyes del cambio, las del me cado, el iesgo de la emp esa, ¿no son ac o es pa a ene los en cuen a, po 10 mismo que igen odos los enómenos de p oducción y dis ibución de iqueza? Pone en lucha abie a los elemen os de p oducción o a ibui al capi al un in lujo abso ben e, en mengua del elemen o dinámico ep esen ado po el abajo, o a la in e sa, p oclama como absolu o o p i ilegiado cualquie a de ellos, es como que e pone en ma cha una locomo o a con una sola ueda o mo e un molino con una sola pied a. Todos es os enómenos de p oducción an complejos de suyo, necesi an la concu encia de di e sos ele- men os que hagan posible la c eación de la iqueza y el p og eso económico, cuyo p og eso no pod á acen ua se sino a me ced de cul as in eligencias que imp iman su ma cha, de al sue e que la ealicen. La in eligencia cul i ada puede con odas las ue zas dinámicas. En el concep o del Es ado, son asimismo poco a o unados los ma xis as p e endiendo su abolición. Dos ases, según ellos, end á el Es ado en la sociedad comu- nis a: la p ime a lle a aún el sello de la sociedad ieja, de la ma e ia en que ué engend ado; los medios de p oducción pe e- necen a la sociedad oda, y po cada abajo que ejecu a cada miemb o de la sociedad, socialmen e necesa io, ecibe de la socie- dad un ce i icado que le da de echo a pe cibi de los almacenes públicos los a ículos de consumo p opo cional a su abajo. Aun hay de echos que p esuponen desigualdad, po que unos ecibi án más que o os, y po consiguien e unoS se án más icos que o os. El Es ado no ha mue o. /" "'"'" ~ <:» ., 1,""" /1 • Iue en ocó sm- lían de Iue con das nel .. sia. iik, io. las ISU- xe- nsa ~ 1 que del i de m e .on- nda sión s os ia a iños iDa nico 'i es -83- e indus iales, que eunie on nume oso~ ob e os y que in il ando en ellos poco a poco la doc ina de Ma x, comenza on po coali- ga se y usa el a ma de la huelga en sus luchas con el capi al. Plejano ué el p ime p opagandis a de la doc ina ma xis a en Rusia, y el p ime o, según Tasin, que comp endió la impo ancia del mo imien o ob e o y el que undó, en unión de o os e o is- as, el pa ido social demóc a a uso. A Plejano se a ibuyen es as ases p onunciadas en el p ime Cong eso socialis a in e na- cional celeb ado en Pa ís en 1889: «La e olución polí ica en Rusia iun a á como e olución p ole a ia, o no iun a á» (1). . P on o comenza on a o ma se o ganizaciones del pa ido en Rusia y a asocia se los ob e os en los g andes cen os de p oducción: Pe- og ado, Moscou, Va so ia y Lodz iban a la cabeza de es e mo i- mien o, que ya no se con en aba con la huelga, sino que o ganizaba públicas mani es aciones, en las que se ex e io izaban ideas polí icas. Pa alelamen e a es e pa ido polí ico de la social democ acia se undaba el pa ido socialis a e oluciona io po el céleb e Ped o La o , mue o en Pa ís en 1900, y cuya masa la o maban los campesinos, que, como más adelan e se di á, e an los más necesi a- dos de e o mas económicas en Rusia. Los in elec uales usos di i- gían el e oluciona ismo. En 1902 se unda la céleb e O ganización de comba e de los socialis as e oluciona ios, a cuya cabeza igu an las más céleb es pe sonalidades que ac ualmen e igen los des inos de Rusia. Desde es a echa las huelgas se suceden sin in e upción, y el e o eapa ece como acción p incipal del pa ido socialis a e oluciona- io y como «mé odo de deso ganización gube namen al», epi ién- dose cons an emen e los a en ados con a los gobe nan es. La masa campesina, que ué siemp e la que cons i uía la base de ope aciones del pa ido e oluciona io, con inúa en es a echa impasible an e la p edicación de los após oles socialis as. (1) Cuen a Tasin que el pa ido social demóc a a se o mó en Gine- b a, y que le componían Plejano y o os es más, que un día pa- seando po el lago de Gineb a Ve a Zasulich , exclamó iendo: «si nos ahogamos, se acabó el pa ido social demóc a a». .~ -84- Pasamos po al o la gue a con el Japón, que es alló en los comienzos de 1904, cuyo desas e, a ibuído al égimen za is a, con ibuyó mucho al c ecimien o del mo imien o e oluciona io. Pa a N. Tasin, el acon ecimien o de la gue a uso-japonesa hace que se combinen la acción de los socialis as con los Zems os (Consejos gene ales), que son los que juegan un papel in e esan- e en la e olución de 1905 y que cons i uye el p eceden e de la de 1917. Dos líneas pa a ano a el signi icado de es e mo imien o. El males a e a gene al; el pueblo hamb ien o, las huelgas y las mani- es aciones públicas se sucedían sin in e upción; és as e an apoya- das po odas las clases sociales; las pasiones sob exci adas hacían p esagia días his ó icos, y en es a si uación llegó el domingo 22 de ene o, «bau izado después con el nomb e de domingo ojo», en que cen ena es de miles de ob e os de la capi al, conducidos po el pope Gapon, se di igie on al palacio de In ie no pa a llega has a el Za bajo un g i o unánime: ¡Pan! ¡Que emos pan! La ep esión ué e ible, y desde es e día puede deci se que el males a siguió en aumen o, y allá a mediados de oc ub e del mismo año es alla la huelga gene al, que pa aliza oda la ida eco- nómica, consiguiendo que Nicolás II concedie a al pueblo de e mi- nadas libe ades y un égimen pa lamen a io. En es e mo imien o ienen su o igen los Consejos de Delegados ob e os, p o o ipo de los So ie s, que du a on co o pe íodo, y la Unión de las Uniones, que ep esen aba a las p o esiones libe ales. Aquí comienza a ac ua el pa ido Oc ob is a. Un le an amien o a mado ocu ido en Moscou en diciemb e de 1905 y ep imido ené gicamen e, y además la impe icia de las Delegaciones ob e as, dió al as e con pa e de es as e o mas, quedando sólo la Duma como la conquis a más impo an e de la e olución. Dejando a un lado las acilaciones del za ismo uso du an e la gue a con los impe ios cen ales y la in luencia eje cida en la co e po el no menos céleb e Raspu in (1) a p e ex o del p e endido pod del cul ció an: dUIT en o a ías - pen «un - mili y e ] la el poi, cho en ., o o ág nien a la la o en e aní gol] del (se agn (1) Raspu in,en uso, signi ica disolu o. (1 (2 ~i ~¡ I , I~/ <:» ~~ <, /1 -.85-- os :a, 58 OS n- de El ni- (a- lan de [ue ipe ~a ! el del :co- :;;, mi- dos la les. n o ido as, ~ma ela o e íido pode milag oso pa a ein eg a en su salud al desg aciado he ede o del ono, ija emos solamen e nues a a ención en los hechos más culminan es que p eceden a la e olución de 1917 y a la ins au a- ción delcomunismo, . Los p ime os sín omas de agi ación popula acon ecen en la a de del 8 de ma zo de 1917. Es el mismo g i o de 1905; la muche- dumb e g i a: [Pan! [Que emos pan! Los economis as, es o zándose en explica inú ilmen e la causa de la ca es ía de la ida; en e o as, copiosas ne adas, al a de ca bón, el á ico in ensi o de las ías é eas pa alizadas a causa de los se icios mili a es, e e.; pe o a pesa de odos es os azonamien os el hamb e e a un hecho, «un hamb e a oz, implacable, desga aba las en añas de medio millón de ob e os, gua necidos en los ba ios bajos de Pe og ado y en uel os po las densas huma edas de las undiciones (1) El Gobie no se eúne; el minis o de Es ado Pok o ski p opone la concesión u gen e de lo que jus amen e pide el pueblo. P o opo- po , minis o del In e io , se opone con es ando que al p ime choque con la gua nición de Pe og ado, los milla es de ob e os en a án p on o en azón. Es e es el p incipio de la e olución. Pe o a qué segui , si es o nos lle a ía demasiado lejos; os- o os sabéis an bien como yo, cómo concluyó aquella semana ágica, uniéndose la gua nición al pueblo de Pe og ado, de e- niendo y enca celando a los minis os del impe io za is a, obligando a la Duma a pone se al en e del mo imien o, an e la que des i- la on egimien os en e os, con el co onel y los o iciales al en e, en onando «La Ma sellesa». «La Duma-dice Chessin (2)- emb iagada de o aciones deli- an es, en uel a en la con usión que aen siemp e consigo los golpes de Es ado, y sin iendo una e de neó i o en la omnipo encia del de echo, dejó sin p o es a que su gie a ese o ganismo plebeyo (se e ie e a que pa alelamen e al comi é ejecu i o esuci aba la ag upación socialis a de la cáma a, al amoso ya casi ol idado (1) Se gio de Chessin. -Zn locu a oja, aducida po Gaziel. (2) Chessin, ob a ci ada. ~ -86- so ie p ole a io que ac uó en 1905 du an e la e olución in i ando a los ob e os y soldados pa a que eligiesen delegados p opios), po conside a lo una ins i ución p o esional». La Duma--dice más adelan e-debió con a es a la in luencia del So ie , colocán- dose a la angua dia e oluciona ia, y e igiéndose en Cáma a so- be ana y Cons i uyen e, c eyó que el p ole a iado e a el pueblo en e o uso, sin da se cuen a de que con el-So ie comenzaba la lucha de clases que había de disocia las ue zas nacionales. La Duma, al sen i se e oluciona ia, pensó se una con inuación de la Re olución ancesa y no s~po o no pudo hace que se espe ase su pode . El 14 de ma zo se cons i uye un Gobie no p o isional bajo la p esidencia del p íncipe L o , y en el que en a Ke ensky, uno de los je es del pa ido labo is a que se ía de ga an ía a los e olu- ciona ios. La e olución en ma cha no se de iene; se exige la abdicación del za Nicolás 11;un i.n en o de egencia que el pueblo epudia, una mona quía que no cuaja, un cal a io pa a la amilia impe ial, la caída de una dinas ía es eces secula , la p isión de los Romano , la des i ución de gene ales, je es y o iciales del za ismo al g i o de abajo los bu gueses, la cons i ución de los so ie s y, po úl imo, el ad enimien o de Ke ensky y la nue a e olución de los maximalis as Lenin y T o sky (bolche iques) dueños del pode (1). Todo es o después de jo nadas sang ien as en que se iola, se acuchilla, se mue e po una soldadesca eb ia p onunciada en C os ad y un pueblo amélico que pide la paz a cualquie p ecio y el p og ama ín eg o del comunismo de Ma x y Engels o ado después en la Te ce a In e nacional (2). El comunismo es á en ma cha y comienza sus e o mas sociales po la ag a ia. La nacionalización de la indus ia y del come cio, la sup esión de la he encia y la nacionalización de las casas bu guesas. po so lu K: pn bo de sil eo - an al pu inl cis p l -im e ~ Tal 1 op ec ob la op on la ci( de po de Iib do (1) La locu a oja, de Chessin y So ía Casano a.--La e olución usa. Véase apéndice núm 2, los homb es de la e olución usa. (2) Véase apéndice núm. 3. "'---------/ <:» ' " ' <. .> -87- e ~ a o a ~ ~ ~ m ~ as ia :a .y les ~, ~s A cada una de ellas se hall de dedica muy pocas palab as, po que bas a ía pa é! hace su c í ica las ases con que Tasin, socialis a ma xis a aunque minimalis a, e mina su ob a La e o- lución usa y que pone en los labios del iejo ma xis a alemán Kau sky, quien en su olle o La dic adu a del p ole a iado p onúnciase esuel amen e con a los expe imen os sociales de los bolche iques, Si el an iguo égimen queda sus i uido no po una democ acia abie a a odos, sino po un égimen dic a o ial, la si uación esul a á oda ía más g a e, ya que lle a en onces como secuela ine i able la gue a ci il, que e mina á con la ana quía. En nomb e de Ma x condena el bolche ismo po que pa a iun- a el socialismo se necesi a el asen imien o de la mayo ía del pueblo, y el bolche ismo iene en en e a la bu guesía, a los in elec uales, a milla es de campesinos y a una pa e no desp e- ciable de la masa ob e a; de donde esul a que la dic adu a del p ole a iado en Rusia no es más que el despo ismo en onizado e impues o al pueblo po una mino ía muy limi ada que se ha con- e ido en op eso a de las mismas masas popula es que conside- aban al socialismo como de enso de la libe ad de odos los op imidos. Tasin con inúa: «El pueblo uso, en su inmensa mayo ía, echaza ambién el bolche ismo. Pa a p olonga su exis encia, ese obligado el nue o égimen, lo mismo que el an iguo, a ecu i él la ue za b u a, al e o , a odos los mé odos de in imación y de op esión. La Rusia ac ual es á demasiado débil, demasiado des- o ganizada y aba ida, pa a pode se sus ae a amaña i anía. En la ac ualidad es como UII en e mo des allecido sin la meno capa- cidad de esis encia. Sin emba go, no es á lejos el día en que ha de ecob a su pe dida ene gía pa a sacudi se el nue o yugo». Como eis, seño es, po 10 esc i o en las an e io es líneas, el pode en Rusia 10 iene una mino ía demagógica y i ana a nomb e de una eo ía cuyos p incipios se basan en el econocimien o de la libe ad y de la igualdad de odos. Pe o aún hay más; si enéis la paciencia de segui escuchán- dome, oíd 10 que cuen a Chessin espec o de las an caca eadas ion -88~ (1) Tasin, ob a ci ada. camp nien "; I una~ . .un., igQl doU de··~ acon es ali ~pud. men i lo' su~ i' ,. e ol maSll ocUp p eal ~osa caq dieN h~l+ en p g a l ''' i cade mui labo! onel! a la ieni - (1) (2) e o mas del socialismo y muy especialmen e lo que ~e" e ie e a la e o ma ag a ia. Con la e o ma ag a ia el comunismo " uso ha p ocu ado a ae se la masa campesina pa a pe manece en el pode , aun a pesa de que Lenin nunca ué pa ida io de apoya se en la masa campesina, con quien obse ó siemp e una ac i ud ese ada y ía po es ima . que e an «pequeños bu gueses» hos iles al socia- lismo. Tasin (1) dice que Vladimi o Uliano (Lenin) e a pa ida io de la p ole a ización de In masa campesina, con encido de que los aldeanos no podían acep a el socialismo, sino después de habe sido cocidos en la calde a de la áb ica, «es deci , después de habe abandonado el campo y habe pasado a se p ole a ios de la ciudad» ¿Cómo Lenin cambió de ác ica y halaga aho a a los cam- pesinos? Pa a con es a a es e cambio e ec uado en Lenin, es p eciso ija los an eceden es de cómo es aba cons i uida la p opiedad de la ie a en Rusia: an es de la e olución los 130.000 e a enien es usos (pomechikis) e an p opie a ios de 30 millones de desia inas (cada desia ina,· equi ale a 1 1/14 hec á eas, mien as que más de 100 millones de campesinos e an p opie a ios de 10 millones de desia inas; el esul ado de es a desp opo ción en la p opiedad de la ie a e a que mien as había g andes p opie a ios que con aban po cien os de miles los ac es de ie a, a su lado había mul i ud de campesinos que se mo ían de hamb e. Es a si uación cons i uía un cons an e. males a , y en más de una ocasión ué causa de con inuas agi aciones y p o es as de la clase campesina. Du an e el égimen za is a se p ocu ó pone emedio a es e males a económico y se c eó el «Banco campesino» con el p opó- si o de que los colonos y pequeños p opie a ios pudiesen adqui i las ie as de los g andes e a enien es. Pe o es e Banco sub en- cionado po el Es ado, y del que ecibía sumas conside ables, no pa ece que dió el esul ado más a o able pa a la clase -~ ."'-----~/ /' <, ~ <:» ~ ~ 'l 1"" /1 -89- s e n d ~ campesina, an es bien, el c édi o e a u ilizado po los e a e- nien es acomodados. El minis o S olypine, asesinado en el ea o de Kiew du an e una unción de gala y a poca dis ancia del za Nicolás I1,p esen ó un p oyec o de ley en 1909, que ué p omulgada y pues a en igo , pe o pa ece que no esol ió el p oblema ag a io. Los pa i- dos a anzados a a on de a ae se la masa campesina, y el pa ido de los cade es (o pa ido de libe ad del pueblo), a ando de acomoda la e o ma ag a ia usa a la e o ma ag a io inglesa es ablecida en I landa, p opuso que los g andes e a enien es no pudie an posee más de 500 desia inas (532 hec á eas p óxima- men e) pasando el es o a cons i ui un on~o nacional pa a epa - i lo en e los campesinos pob es, p e ia la indemnización de ese supe á i , que había de paga le el Es ado. Pe o apenas ins au ado el gobie no de Ke ensky, iun an e la e olución y consumado el hundimien o del égimen, «las g andes masas campesinas-dice Chessin-se en ega on a la única p e- ocupación de con e i en ealidad el ma a illoso espejismo que se p esen aba e e namen e an e sus ojos, después de cada e olución o sacudida de la polí ica usa. La posesión de la ie a (1). Los campesinos comenza on una se ie de insu ecciones u ales, que die on po esul ado el epa o de la inmensa he encia que les había caído inespe adamen e en sus manos, pa a lo que pusie on en p ác ica odos los medios iolen os, como el asesina o de los g andes e a enien es pa a consegui 1o. Ya no les e a necesa io el p og ama ag a io modi icado de los cade es, que edujo la can idad de desia inas poseídas como máximo a la suma de 125, encon ando más hacede o el de los labo is as que nacionalizaban oda la ie a ú il cons i uyendo un ondo común accesible a « odo ciudadano uso deseoso de dedica se a la ag icul u a pe sonalmen e y po sus p opias manos» (2). La ie a en ondo había de se dis ibuída en e los que u ie an a o a a y 1- o s , e a 1- o e s s ~ , IS e a e 1- 1" i, e (1) Chessin, ob a ci ada. (2) Tasin, ob a ci ada. 12 j -90- de echo p opo cionalmen e a su abajo. No concedía de echo a ninguna indemnización. An es que es as e o mas ue an ap obadas po el So ie , y siendo Che no je e del pa ido labo is a y minis o de ag icul u a con Ke ensky, la masa campesina había esuel o la cues ión ag a ia saqueando e incendiando las p opiedades y asesinando a los p o- pie a ios, pidió con u gencia su ap obación al So ie de los dipu- ados ob e os, soldados y campesinos, sin espe a la sanción de la Cons i uyen e, la que el día que se eunie a se limi a ía a consa- g a la de ini i a con iscación y epa i las ie as según el abajo o la capacidad del abajo del cul i ado . Di e sidad de comi és ag a ios, c eados a la sazón y compues os de campesinos, se enca - ga on de lle a a e ec o la con iscación y epa o. Lenin se encon ó con es e es ado de cosas, y los campesinos que habían hecho el epa o bajo el gobie no de Ke ensky, pen- sa on en su codicia, si con el cambio de égimen que ajo el ad e- nimien o al pode de los bolche iques la con iscación y epa o p ac icado, y que enía la consag ación del hecho consumado, queda ía nulo y sin ningún e ec o. Po o a pa e sabían el pensa- mien o de Lenin, que es aba más ce ca de la mise ia aldeana (de los asala iados) que de los p opie a ios de abajo y de ie a. Después del golpe de Es ado, el Comi é ejecu i o elegido po el Cong eso de campesinos decla a po mayo ía la u gencia de con- oca la Cons i uyen e y la ins au ación de un Gobie no homogé- neo, en que no engan pa icipación los bolche íques, culpables del golpe de Es ado. Veían en pelig o la e o ma y se ap esu aban a solici a el alejamien o del pode de los nue os amos de Rusia, y se ap es an a euni el Cong eso de dipu ados campesinos, que ap ue- be la ac i ud del Comi é ejecu i o. La pa e más impo an e del p ole a iado uso, la masa campesina, no quie e el bolche ismo, pe o Lenin y los suyos no se dan po encidos, con ocan o o Con- g eso, en el que asis en más de quinien os delegados, muchos de ellos soldados ecién enidos del en e, y en es e Cong eso, cele- b ado en Pe og ado el 9 de diciemb e, los bolche iques eligen p esiden e del Cong eso a la céleb e e o is a Ma ía Spi idono a. ig; de ep acc Ke, SiOI o a ob em ec de ech al < ~ que cin du gol o ic de eco del u un po sa op ell ind cul '-------~/ ,( 7' <:» <. .> -91- o a ,y u a i ia o- pu- ~ la sa- laja i és za - inos ien- o. l e- l o ido, nsa- (de ~- a. el con- 19é- bles Iban a, y ue- del imo, =on- s de .ele- igen o a. Apoyado Lenin po los elemen os de la izquie da, en la que igu an muchos es udian es e in elec uales, e ien es pa ida ios de és e, se p onuncian discu sos en a o de los campesinos ydel epa o de la p opiedad, al como se había lle ado a e ec o, les aconsejan que ompan de ini i amen e con los elemen os de Ke ensky, po se enemigo de In e olución, les p ome en conce- siones de odo géne o, ylos campesinos, dejándose seduci po la o a o ia de los pa ida ios de Lenin, se inco po an a los So ie s de ob e os y soldados en el III Cong eso de campesinos celeb ado en ene o de 1918. Tasin concluye es a pa e de su His o ia de la e olución con es as palab as: «El pelig o de oposición po pa e de la democ acia u al queda, al menos de momen o, conju ado. Al echa po la bo da los bolche iques oda su in ansigencia ocan e al conse adu ismo aldeano, aquéllos han dado con el sec e o de que una buena polí ica de Es ado consis e en sabe se adap a a las ci cuns ancias»; COI1 es a ac i ud de ansigencia Lenin ha ep o- ducido la céleb e ó mula de cualquie poli icas o: « ansigi es gobe na ». Lenin cumple lo p ome ido a los campesinos, y en su pe iódico o icial Ieoes ia (las no icias) publica el dec e o en que el de echo de p opiedad p i ada sob e la ie a queda anulado. ¿Cuáles podían se los e ec os de es a quime a legisla i a? Chessin dice en la ob a ci ada, que «según los cálculos del economis a Alexand o , la con iscación de la p opiedad e i o ial del Es ado, de la Iglesia, de las ciudades y de los p opie a ios u ales (sin excep ua la de los campesinos icos) puede cons i ui un ondo de 49.160.000 desia inas, de las cuales co esponde ía poco más de media a cada abajado ». «La inmensidad e i o ial de Rusia esul a, pues, incapaz de sa is ace las aspi aciones del pueblo. Después de an o midable ope ación ag a ia, y de habe uel o del e és odo lo exis en e, el hamb e y la mise ia con inua án siendo lo mismo que an es». Ya las ie as son de la nación, odas quedan con iscadas sin indemnización, no pueden ansmi i se ni a enda se y pasan a los cul i ado es que las abajan. Todas cons i uyen un ondo ag a io, ~ -92- que hab á de epa i se, y sob e es e úl imo pun o p egun an los socialis as demóc a as e oluciona ios: Es á bien, ese es nues o p og ama, pe o ¿dónde es á la especi icación e e en e al ca ác e y a ibuciones de ese ondo ag a io?, si es o no lo especi icáis, no sois socialis as. «He aquí-dice Chessin (I)-cómo Lenin, con una docena de líneas, azadas po mano eb il, ha esuel o odo el p oblema ag a- io que gene aciones de homb es de Es ado y economis as, habían de ochado su ciencia y consumido en ano su ingenio pa a solu- ciona lo» , ¿Pe o es á esuel o? Leemos en Tasin: «El Gobie no bolche- ique se había ap esu ado a hace esas concesiones pa a man e- ne se en el pode . Sen ía una necesidad u gen e e impe iosa de apoya se en su ac uación (2) en aquel eno me ejé ci o u al, capaz el solo de e i a a las ciudades, especialmen e a las dos capi ales, los ho o es del hamb e». Es deci , que en es e sen ido p ac icaba odas las malas a es de los es ados democ á icos condenados po Ma x y Engels, y se dejaba seduci po el can o a ullado .del goce del Pode . ¿Qué queda aquí de la doc ina de Ma x sob e el Es ado de la bu guesía? El Es ado debe se i econciliable, po que es p oduc o de los an agonismos económicos de clase. El Es ado conciliado es el Es ado bu gués, y como bu gués y buen bu gués se mani ies a Lenin al concilia los in e eses de los aldeanos mise- ables con los de los pequeños bu gueses, a quienes se les concede el e i o io ag a io uso. Una p ueba más de que Lenin y los suyos es án muy a gus o en el Pode y sien en deja le, es á en las mis- mas ins ucciones que da a los emisa ios en iados a los pueblos. «Demués ese-decía a los campesinos-que una ez hayan eci- cibido la ie a, es absolu amen e necesa io aumen en odo lo posible y ap esu en los en íos de igo a las ciudades, po que es el único medio de e i a la amenaza del ha nb e.» Es deci , que Lenin, como buen polí ico, puso p ecio a las concesiones. «Os da ic en de do bn a an es po en gu ma de me m€ SOl in so< los en ca POI co e en es no (1) Chessin, ob a ci ada. (2) Tasin, ob a ci ada. pUl sm ~¡ < I i i ¡ -:» I~ "1' <. .> -ml- es s , DS o u- ,a n- ,y a- la ~ ni- o n e ds. 1. en I La la 1 al se i - del son un con pie- dos a- , les leci- duc- scu- i los así ~ un po 'es y aun cuando se pe sigue la e en a, hoy en Rusia odos son come - cian es an e el inmode ado a án de aca ea múl iples iquezas. Los empleados, miemb os de comisiones, so ie s, soldados, agen es de la au o idad bolche is a, e c.-a i ma Tasin= e odos especulan alién- dose de la si uación p i ilegiada, que les pe mi e ob ene los p o- duc os con más acil idad que las demás clases sociales. En p o in- cias eina la más comple a ana quía, y odas las ó denes y dec e os del Gobie no son le a mue a, y los come cian es p o incianos se bu lan de ellos an as eces cuan as les iene en gana». En una palab a, que el deso den y la imp e isión son las ca ac e ís icas en odo lo que se e ie e a es a e o ma bolche ís a. Tasin lo exp esa en es as b e es y elocuen es palab as: «Según la ley, el come cio p i ado ya no exis e; pe o de hecho con inúa uncionando como en el an iguo égimen. La ealidad se bu la de odas las leyes y p es- c ipciones» (1). El dec e o ela i o a la nacionalización de los Bancos, ué publicado en ~7 de Diciemb e de 1917; «es ablece que las ope a- ciones del Banco quedan decla adas monopolio del Es ado». «Todos los Bancos p i ados cons i uidos en sociedad po accio- nes y las sucu sales banca ias quedan adhe idas al Banco del Es ado». Así unciona en un solo Banco odos los es ablecidos en Rusia, obligando a los enedo es de alo es, y cuen a en is as a ab i sus cajas de caudales y deposi a aquéllos en el Banco del Es ado en el é mino de sie e días, y de no e l ica lo, se p ocede a la con iscación y pasan los alo es a se p opiedad del pueblo. Con an descabellada medida, que no se a e ió a lle a a e ec o ni la Commune de Pa ís, el c édi o, alma de la ci culación de la iqueza, desapa ece o almen e; el ubio, siguiendo la ley de G essan, huye pa a esconde se en las a cas de los pa icula es o en las bolsas de los campesinos. El impues o sob e la en a es iluso io, pues no hay ya en Rusia, ni di idendos, ni cupones, ni in e eses; se han sup imido los en is as, y el impues o sob e la en a se mue e en el acío. El pueblo, alimen ado po una lamen able (1) Tasin, ob. ci ada ~ -- 100-- igno ancia, en iende que los só anos de los Bancos es án aba o a- dos de eso os, pe o apenas comienzan los in en a ies, se des a- nece la ilusión. Todos los impues os sun ua ios allan, y en su apu o el Gobie - no de los so ie s, in en a el impues o pe sonal sob e la clase bu guesa, menudea las con ibuciones, an exec adas 'Po el ma - xismo, y banque os y come cian es se en obligados a sa is ace una con ibución que asciende a 400 millones de ubios pa a emedia los apu os del e a io ex emis a. El papel moneda se edi a con ecuencia inusi ada; en la Casa de la Moneda no hay ni descanso dominical, ni jo nada de ocho ho as; la a alancha del papel moneda es insóli a; la ci a es de 4 billones po mes y 48 al año, siendo así (1) «que en iempo no mal 2 billones y medio esca- sos, bas aban pa a cub i odas las necesidades de la ci culación». «El maximalismo, incapaz de c ea iqueza, ese obligado a mul iplica los signos apa en es de ella». Al sup imi la he encia, como consecuencia de la sup esion de la p opiedad p i ada, desconociendo los ac o es é ico y ju ídico, que a una y o a ins i ución in o man, los usos soslayan la ley, po que en ez de nomb a he ede o, «ex ienden ca as de c édi o o cheques del Banco a su a o , co no si el dine o uese p oduc o de un negocio en e ambos ealizado. Las casas nacionalizadas pasan a pode del Es ado, pe o el p ole a iado no las ocupa, p e i- iendo i i en una mise able boha dilla a mo i de hamb e en espléndidas habi aciones en e co inajes de seda y de sun uosos apices. A los Comi és de pob es de cada ba io les es á encomen- dada la misión del aslado a las habi aciones bu guesas, pe o hacen oídos de me cade » (2), po que no ienen g an con ianza en la du ación del égimen comunis a. Pa a ampa a el nue o égimen se ha o ganizado una jus icia a bi a ia que co e pa ejas con las demás ins i uciones. He aquí cómo se adininis a. Las an iguas leyes han sido abolidas. «El (l) Chessin, ob a ci ada. (2) Tasin, ob a ci ada. códi¡ Los equ en p E pode espe p esi ico, i uk nue E I Sep los ~ I Pe n , Los I los d se e E dese loga: ejen iem caen algu con «el( egl cabe eq~ dese (1: (2: ci a pob¡ ~I ! I ( <:» --~ 101 - o a- wa- Ie - lase na - lee ia a 1 se 'ni del &al sea- >n». ) a ~,. I de íco, I ley, I di o ¡ IlC o I idas I e i- I en :lSOS nen- :>e O 1 en icia aquí ~EI código ci il 'j el de echo común han sido decla ados nulos» (l). Los nue os ibunales juzgan a cap icho, undándose en una alsa equidad. El ibunal es á compues o de unos cuan os ob e os, que en poco más de es ho as examina doce causas (2). En lo que se e ie e a juzga deli os especiales que a en an al pode ejecu i o de los So ie s, se han c eado unas comisiones especiales, que allan las causas en juicio e bal apidísimo; es á p esidida es a comisión de encues a po Dze jinsky, jacobi io aná- ico, cuyo solo nomb e inspi a e o , llegando en su u o , y a í ulo de ep esalias con a la bu guesía, a ejecu a sen encias de mue e po cen ena es de homb es. El Ó gano o icial de los bo che iques, Ieoes ia, publicó en 3 de Sep iemb e de 1919, a aíz del asesina o de Uu i sky, miemb o de los So ie s, la siguien e no icia: «La Comisión ex ao dina ia de Pe og ado ha usilado a más de 500 homb es en e los ehenes. Los pe iódicos publica án los nomb es de los usilados, así como los de los candida os al usilamien o que se e i ica á an p on o se egis e un nue o a en ado con a los je es de los So ie s». En p o incias es mayo aún la injus icia einan e. Tasin la desc ibe en la siguien e o ma: «Exis en ambién comisiones aná- logas comple amen e independien es del Gobie no cen al, que eje cen po sí un po~e ilimi ado sob e los de echos que el homb e iene en más es ima, su ida, su libe ad, la hon a y la p opiedad caen bajo el impe io de es as comisiones sin esponsabilidad alguna». Así, el dia io o icial del So ie de Moscou-según Tasin- con iesa,en un a ículo publicado el 15 de oc ub e de 1919, que «el ca ác e ino gánico del e o an ibu gués, la ausencia de oda egla en las de enciones, muchas de las cuales se han lIe ado a cabo po equi ocación, lo p opio que odas es as expulsiones, equisas a bi a ias, han eje cido una acción des uc o a, aun desde el es ic o pun o de is a de los So ie s». Teme el pe iódico (1) Tasin, ob a ci ada. (2) Del Diclo Na oda, pe iódico uso del 19 de no iemb e de 1919, ci ado po Calleja en su ob a Rusia, espejo saludable pa a icos y pob es. -102- ESUl soci. puec o a So i conn alde pode sup no p •. men diso I Leni ha 11 e n ~pa a I U11 Rus Mas ag a ís , sa is aunc lejos diez los I done 1 de 1 ejec ma en J que el san o y seña: « odo el pode pa a los So ie s» no enga sus i uído po el de « odo el pode pa a las Comisiones ex ao di- na ias» . La ins i ución de los abogados ha desapa ecido; és os son unos sin abajo innecesa ios. Lenin ha esuel o el hondo p oblema de la libe ad de p o esión. Los de enso es salen a eces en e el público a eque imien o de la Comisión de jus icia, los que sin conocimien o del de echo in o man o hacen que in o man a nomb e del eo. En ninguna sociedad, en pueblo alguno, po bá ba o y a asado que haya es ado, se condena al eo sin oi le, ni pe mi i su de ensa, sin concede le iempo en que se le dé oda clase de acilidades pa a jus i ica se. Los pueblos que así ob an, qué duda cabe que es án co oídos po el i us ponzoñoso del despo ismo, incompa ible con odo p incipio de o ganización social; esos pueblos lle an en sí una pode osa ue za de disociación que engend a la mue e, po que las leyes, y sob e odo las leyes p ocesales, son esencialísimas pa a la ida social, «Los pueblos-dice López Mo eno-que no son egidos po leyes ci iles jus as, son míse os. Los pueblos que no ienen buenas leyes p ocesales, son escla os» (1). ¿Cómo se i e en Rusia? He aquí una p egun a a la que con es a Chessin en un . i ulo de su ob a La locu a oja (2). «Sob e el ondo ojo de la nue a bande a usa, cinco mayúsculas do adas esumen la Cons i ución naximalis a R. F. S. R. S., que quie en deci República Fede a i a Socialis a Rusa de los So ie s. y e ec i amen e, el So ie s, decla a ex ualmen e Lenin, es una o ma muy supe io al Gobie no democ á ico». «Es un Gobie no sin bu gueses y con a los bu gueses». «El dualismo inicial de la e olución usa se esuel e po in en la unidad, bajo la é ula implacable del leninismo». Es e Gobie no así cons i uído, no ep esen a más que a una clase, al p ole a iado, a la que se la ha dado en llama el cua o pode del (1) López Mo eno, T a ado de p ocedimien os judiciales. (2) Chessin, ob a ci ada. "--------/ (- '-J .,/ .•.....•. --), I~ /1 -103- Iga 'di- nos. ~la ko n o ado isa, des dos odo una ::,. las ia a son ~no que (2). alas que e s. una ~ no e la ula ase, 'del Es ado, con la única misión de de ende los in e eses de es a clase social, con exclusión de las es an es. El p ole a io es el único que puede o ma pa e de los So ie s; ni los in elec uales, ni ninguna o a clase social, ienen de echos ci iles y menos polí icos; el So ie es un o ganismo omnipo en e; es una ed densísl na que comp ende del cen o a la pe i e ia, desde la capi al a las úl imas aldeas, COII oda clase de acul ades; es legislado , ó gano del pode ejecu i o y del judicial; es la in ansigencia y la in ole ancia, sup ime la p ensa que no le es adic a, ma a la libe ad de imp en a, no pe mi e que iscalicen su ges ión; eso sí, o a leyes y egla- men os, con isca p opiedades, impone mul as, enca cela y usila a disc eción, sin o mación de causa y sin p epa ación de juicio. Lenin, an enemigo de las libe ades e ins i uciones de Occiden e, ha negado con su i anía odo el de echo público. El comunismo e ocede en el p og eso que aje on cen ena es de gene aciones, pa a esuci a en odo S1 ocaso las p imi i as ci ilizaciones. La ida de los ciudadanos nadie mejo que Lenin la desc ibe en un ecien e discu so po él p onunciado (del lib o de Ra ael Calleja Rusia, espejo saludable, e e.): «Reco ed los ba ios ob e os de Moscou y e éis un hamb e a oz, una mise ia ho ible, que se ag a a aho a po la al a de combus ible. Desde es e pun o de is a, a a esamos una c isis espan osa. No sé cómo amos a sa is ace nues as necesidades. Es una e dade a ca ás o e, y aunque abajamos ené gicamen e pa a conju a la, es amos oda ia lejos de la solución sa is ac o ia ... »Una nue a plaga nos amenaza, son los pa ási os y el i us, que diezman nues as opas. i Cama adas! Podemos imagina desde aquí los ho o es que ienen luga en las ciudades donde eina el i us, donde la población es á debili ada, aniquilada y ca ece de odo». En un eco e de la Izues ia publicado en El Sol el31 de ene o de 1920, dice: «En el dis i o Blesky se azo a po o den del Comi é ejecu i o él' los campesinos. »Los campesinos de la aldea de Be ezo ka han sido pegados y ma i izados po los miemb os del So ie local; luego ence ados, en pleno in ie no, en los só anos, .. j ,. -104- »Los miemb os del So ie local Galajo , Mogol yo os se en egan a equisaciones a bi a ias, que no son más que un pillaje bá ba o. Qui an a los campesinos odo lo que encuen an en las casas». y de N. Tasin, con e e encia a un pe iódico socialis a, son es as palab as: «Puédese a i ma que las nue e décimas pa es de la ene gía del pueblo uso yde odas las ue zas es án ac ualmen e empleadas en busca pan; odos, absolu amen e odos los miemb os de las amilias, incluso los chiquillos, no ienen más que ese pensa- mien o pe sis en e e i esis ible, el de encon a pan». Po úl imo, odos los au o es que han esc i o ace ca de cómo se i e en pleno comunismo, lo exp esan en la siguien e o ma. A con inuación se e en un g á ico, en el que se expone el plan de alimen ación a que i en suje os odos los ciudadanos. 11- ¡ I 11- ii 11 11- I • 11 li ,1 I I_~ ,/ ~:'<.! ~" ,(!.': : "1,." : ,'~ -', "'ó.."-¡-' ;-;-:: "~ ' .. !! l- ~ -. ~I' ií 'O ->:~ '¡;; 'O i-_'" :¡: Pescado y ca ne. 4lib as Azúca . . 1» Té y ca é. 1/, » Sal.. . . sI, » Jabón. . . 1/, » Acei es ege ales. 1/2 » Pe óleo. . " 1 » Chanclos de goma. 1pa Zapa os . .. 1» Tela de algodón. 17,5 a chines Paño, lana. . 1 » Tela de hilo... 4 » Hilo de cose .· 4 ca e es Algodón en ama .. l/S de lib a Fós o os. . 2 cajas Tabaco ." 250 ciga os Makho ka. - Pa a 108 miemb os de las amilias de ob e os y empleados Pa a los demás ciudadanos Pa a los ecinos de los pueblos Pa a los soldados Al mes. Pa a los ob e os y empleados DENQMINACIÓN Pan. I I 1lib a los ob e os l 3/, lib a '1 SI. los empleados J 4 » l/ » 1/8 » '/, » 1/. » 1/2 » ,1 » 11/. de pa 1/2 » 15 a chines 1 » 4 » 4 ca e es '/3 de lib a 2 cajas 1/2 lib a 1/2 lib a 1/8 » 1/2 » 1/8 » I 1 1 I 21/2 » 1»» I 1/8 » I A la semana. 2 1/2 » Al mes. 1/. » A la semana. 2» I Po quincena. 1/. » Al mes 2 pa es 41/, a chines , Cada 10meses 61/, » l 15 » 1 7 1/2 ca e es Al mes. 2 1/2 lib as »» 10 cajas »» 50 ciga os »» 1 1/. lib a »» I 12 lib as 15 » Al día 1» 1/2 » 1/, de pa 1/, de pa 1/2»1 /8 » 1 ', 10 a chines 8 a chines ~ » I~O» 1/2 » I l/a » 2 ca e es 1 1 , ca e e l/S de lib a 1(14 lib a 1/. caja 1 caja , 100 ciga os I - I - 1/2( lib a l' I I11 ~ 2 » 1/2 » i - 1 1/, » i. » I - @ 1 ( " -106- Con el í ulo «El ocaso de un pueblo» e mina su ob a Chessin, y en él, de una mane a g á ica, que pone espan o en el alma, des- c ibe el ma asmo de un g an pueblo que agoniza amélico y en e mo. El nue o égimen, labo a o io del comunismo, que amenaza in adi odo el con inen e con la sola idea de su ue za e olucio- na ia y que no lle a en esa idea gé menes de alien o que espe an- cen y consuelen el alma de an o desg aciado. Ved aquí una lúgub e desc ipción de lo que sucede en la g an ciudad de Pe og ado: «Las muchedumb es des ilan po la ciudad con las mi adas is es, sin des ello alguno, los os os ob usos y emb u ecidos y en el enco amien o de las silue as se e una espan osa apa ía, Du an e ho as, días y noches, homb es, muje es y niños agua dan, con sus ces os acíos, llo ando a la pue a de las iendas medio ce adas. A eces el ago amien o les inde: uno de los hamb ien os se desploma y agoniza sob e la nie e, an e las mi adas de una muchedumb e indi e en e. Después de las c isis epilép icas que conmo ie on a la capi al, nada pa ece ya a o: ni los a aúdes amon onados po docenas sob e una ca e a, camino de la osa común; ni las cadenas de especulado es paseados po la ciudad bajo escol a, con es e le e o colgado del cuello: «soy un lad ón»; ni el c epi a cons an e de los escope azos; ni los Iyncha- mien as dia ios; ni los aho cados en las a ol as públicas; ni las condesas au én icas endiendo pe iódicos; ni los gene ales que ecogen es ié col; ni los cadá e es de animales pud iéndose en medio de la calle». Todo a los habi an es de Pe og ado les es indi e en e; 10 que piden, lo que desean es pan, y no les conmue e ni 10 a o able o ad e so de sus a mas en la gue a que sos iene con Polonia (1), COI los la de: e oj de al de in ha qu ma é a l mi adl MI sel cal hal en la i qu (1) En la gue a que ac ualmen e sos ienen los comunis as usos, ma a illa la mane a en que obligan a p es a el se icio mili a . En el égimen bolche ique, se abolie on hace ya iempo los Conse- jos de soldados. És os ya no eligen sus je es y o iciales. El Consejo mili a p esidido po T o zky acue da los nomb amien os, El Ejé ci o so ie is a es á o ganizado median e un sis ema de quin as aplicado a cañonazos y del que o man pa e con ingen es en de COI es! ma qUl ( ',------- /" '"'" "-.J ~ 1,"" /1 -107- n, !s- 10. za lo- m- an ad ;y na. •• es de mo las ' sis , ni de 'Ia un ..•. ha- las [ue en ~ue eo (1). iOS, (se- sejo de es como no les conmo ió el anuncio de la g an o ensi a alemana, en los días ágicos en que se sac i icaba a la g an Rusia, después de la i ma ca as ó ica de una paz en que se desmemb a on los g an- des y as os e i o ios que cons i uye on el impe io de los za es. Cuando po la ciudad cen ena es de amélicos ob e os pasean las ojas -bande as en el que débilmen e en onan las mágicas es o as de la Ma sellesa, el pueblo mi a indi e en e aquella p ocesión de almas mue as, no pide más que pan haciendo cola ~ las pue as de las iendas acías, indi e en e y so do a odo lo que pasa en el in e io y en el ex e io de es a g an nación; las gen es, con el hamb e de o ado a que co oe sus en añas, pe sigue unos a en- ques pod idos o un pan imposible de adqui i . Las p i aciones ma e iales y la obsesión del e o , en uel en a es e pueblo en ágicas con ulsiones de mue e. «¿Adónde a Lenin?»- p egun a el genial Unamuno en un a ículo publicado ecien emen e en El Libe al (1).-. «Pues ni él mismo lo sabe - con es a es e esc i o -, como ampoco sabe adónde lle a á a su pa ia». «A nomb e de un e angelio -el de Ma x-, cie a con a el capi alismo bu gués, pa a ene al cabo de segu o que ansigi con él». «Reco da á -sigue diciendo--una ca a que se a ibuye a Ma x, di igida a su amigo Beesly, que había publicado un a ículo sob e el po eni de la clase ob e a y en la que dijo: «Quien compone un p og ama pa a el po eni , es eacciona io» . A ibuye a Lenin, en su dic adu a, una e eligiosa a usanza de la de Mahoma y C o nwell, eligión que iene su dogma y sus i os en el ma e ialismo his ó ico, «que, a semejanza del alcohol, que p oduce la anes esia y con ie e a los homb es en idio as y ex anje os: húnga os, chinos, mogoles yalemanes que eúnen un o al de un millón doscien os mil comba ien es, ogueados en du as luchas con polacos, ingleses, anceses, g iegos, umanos, uk anios, cosacos, es onios y za is as. Muchos je es y o iciales del za ismo, son los que mandan es e Ejé ci o, única mane a de ob ene en Esla ia un sueldo que pe mi a come . (Del lib o de Calleja ci ado). (1) El Libe al del domingo 1 agos o de 1920. ~ ,. -108- epilép icos»; en es e mis icismo alcohólico de la eligión ma xis a, «pa ece que a a anega se una ci ilización que se p eocupó dema- siado de la di e sión y del ali io de la ida». Como eis, seño es, po el cuad o que he p esen ado a ues a conside ación, eso es lo que o ece la eo ía del comunismo al enca na en la ealidad y ocupa una posición his ó ica en nno de los pueblos más g andes de Eu opa, que, b o ando del ex emo O ien e, amenaza in adi al mundo en e o. La doc ina es con agiosa, y así lo dijo T o sky en la Con e en- cia de la paz de B es -Li owsk, an e los mili a es alemanes, que le cali ica on de en e mo y exal ado, y no solamen e es de eme , su con agio, sino que, a pesa del iempo anscu ido desde que la e olución se hizo, el comunismo sigue iun an e su camino y se sos iene en Rusia bajo la o ma de un Gobie no i ánico y dema- gógico. «¿Qué es lo que o igina su i alidad, a pesa de la insu i- ciencia cien í ica en que se apoya?», con es a emos con Fouillée: «El comunismo subsis e p ecisamen e po que en ez de se un conjun o de e dades demos adas, es una e popula , una espe an- za, un amo desg aciadamen e in icionado po el odio». En es a nue a eligión comulgan las clases desg aciadas; en ella es án ep esen adas odas las necesidades sen idas, y la aspi ación de ei indicaciones que ediman a odos los que su en sed de jus icia social. La ciencia, la e dade a ciencia social, debe encon a el emedio que solucione es os p oblemas. En e an o, es menes e opone se a oda u opía que p e ende e igi en el mundo el einado de la mise ia. De lo dicho se in ie e, que el socialismo cien í ico, al de i a en un comunismo u ópico y bá ba o, pa a en i me la ob a p og esi a de la ci ilización. El e o que con ienen sus alsos p incipios, se e ela en la emenda c isis po que a a iesa, en la que jamás pudie on pensa sus após oles. y el acaso se acen úa an o más, cuan o se obse an ac ualmen e los sín omas de des- composición que le lle an a su de umbamien o. La Segunda In e nacional eunida en Ams e dam ha salido del g an con lic o, según a i ma T o ski, «he ida de g a edad, dish nado Te , Iala del I se a el des! mo y di la asc P. I pOSI de I eco que es que a s YIX la l eo os la ep la I (1 «Bi (2 ( ! ~I 1'