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La ciencia del hombre : Oración inaugural pronunciada en la solemne apertura de la Universidad Literaria de Valladolid para el curso académico de 1862 a 1863 / por el Dr. Leoncio Sánchez de Ocaña

Sánchez de Ocaña, Leoncio

Abstract

Título facticio

Full text

) ------------------~------------~-------------------------------~ @RA :ION INAUG JILA PRONUNCIADA • DE loA •UNIVERSIDAD LITERARIA DE V; LLADOLID .. Q[u ell n ico ( e lellicina ( e lIi,~a l(niuc sillull • PARA EL CURSO ACADÉMICO DE 1862 Á 1863; DR, D. LEONCIO SANCHEZ DE OCAÑA, .'. VALL~ )O XD: Imp en a de Lucas Ga ido, 18G'l. BiCe ~llijl~lil~~lll~~lli1~"[¡il[I~lillllllllll 5>0 O O O 4 2 O 5 5 7 l Olo-. Seño ! Nosce e ipsum. Nosce Deum. EL cumplimien o de un debe egiamen a io disculpa á que en ac o an solemne ele e mi oz en es e sag ado ecin o, en el que aun no se ha es inguido el eco de la de los eminen es P o e- so es que me p ecedie on: lejos de mí la o gu- llosa p e ension de que e compe i con sus SÚ- bios y elocuen es discu sos. Po el con a io, llus isimo Seño , con encido de mi insu icien- cia, me a e o á pedi os oda la indulgencia que necesi o, y que no dudo me concede eis, po que de los sabios es se ole an es, y po que ues a ilus acion ha ocado y encido eliz- men e las di icul ades que hoy desalien an. mi · -4- espí i u. Y oso os, jó enes ap eciables, que acudís con a dien e é á oi las lecciones de ues os maes os, dispensad me ambién ues- a g acia, sinó po el mé i o de mi discu so, sea al menos po el obje o á que se di ige. Agcno es á él analiza con se e a c i ica las di e sas opiniones emi idas ace ca del o igen de las ciencias; es e se pie de en la oscu idad de los siglos, y su cuna, semejan e al nacimien o del Nilo, se ocul a mis e iosa á nues as in es- igaciones; así es, que mien as los pa ida ios del Egip o, de la Asi ia y de la India se dispu an la p imacía , Bailly señala un pueblo descono- cido. al ez an ás ico , a ibuyéndole la glo ia de habe c eado en su seno las ciencias mucho· an es que ningun o o, espa ciéndolas despues po las o as es pa es del mundo. Tampoco espond é las di e en es ases po - que las ciencias han pasado has a nues os dias, mani es ando su desa ollo, su apogeo, su de- cadencia y su uina. No las segui é en el asilo que la A llbia les dispensó, ni sí los esul ados co espondie on á los es ue zos y p o eccion dadas po los Cali- as: dejemos á los his o iado es dilucida es as -5- cues iones, ocupándonos an solo del obje o de nues o discu so. G andioso y sublime, es sin dispu a, consi- de a odas las ciencias y las a es o mando un enlace, un conjun o- indi isible, ó como las a- mas, que pa iendo de un mismo onco se ha- llan mas Ín imamen e unidas po sus u os des- inados á cons i ui la pe ección y bienes a del homb e Es a idea del céleb e Bacon ha sido desa ollada po los ilóso os mode nos; mas pal'a hace aplicacion de ella es indispensable el conocimien o Ín imo del homb e, e dad cono- cida de los an iguos ilóso os g iegos. cuya g an- de idea ep esen aban con la máxima Nosce e ipsum. Si el g a lde obje o, si el p incipal in de los p ecep os ilosó icos es la elicidad humana ¿pue- de consegui se sin el p o undo 'es udio del hom- b e, de su co azon y de su conciencial'No, Ilus- ísimo Seño , y así lo c eian esos g andes homb es de la an igüedad declamando con oz ue e que su es udio no se limi ase á su osca apa iencia, y que no uese pu amen e ma e ial: non igu am, non s a uam, decia Cice on; no . , le ligaban á un solo pun o, S100 que comp en- :11 -G- dian debe ab aza oda su exis encia y las in- ílucncias que sob e ella se pueden di igi COllS~ i uyendo la ciencia del homb e, como la llama Cahanis. y po una a alidad inconcebible, sin emba go del in e és que enemos en conoce - lIOS, del iempo anscu ido y del e ec i o p o~ g eso de las ciencias, puede asegu a se que nada se conoce menos que al homb e, á quien po o a pa e odas las ciencias y a es ienen po obje o; y no c eo posible lIega le á comp ende sin el es udio de las ciencias isiológicas, pues que ellas se ocupan no solo del homb e ísico, sino ambien del homb e mo al y de sus pa~ siones , del pode in elcc ual, ó de la azón ob ando. No nega é, Ilus lsimo Seño , que se ha abusado del es udio ísico del homb e, pe o es~ oy in imamen e con encido que ha sido mnyo el abuso que se ha hecho de su igno ancia; po - que el es udio isiológico de sí mismo es un a - ma cuyo emple hace al homb e in encible á los b uscos a aques de la seducción, dún lole á la ez el hilo de A ia lna que le si e de guía en el en cdoso labe in o de la hipó esis. Todos los sis emas ilosó icos, an o an iguos como no- -7- de nos han apelado en su ins i ucion á la cien- cia del homb e pa a cimen a :;e. y la Filoso ía como la Medicina busca on en ella e dades p ác icas que s.os u iesen sus eo ías. La Hi5lo~ ia y la mo al ambiciona on ambien el es udio del homb e pa a unda las conge u as mas pe~ egl'lnas. Los sabios de G ecia lo mismo que Pi ágo- as, es e co no Pla on, A is ó eles como Epicu- 1'0, Gasendi como Cenon, Bacon y Locke como Condí llac y Kan , odos ie on en' la hislo ia del homb e i ecusables p uebas de sus sis emas. De la misma mane a que Dide o y Duma sais. Hollack, Cabanis y B ousseais se acogen á la obse acion y á la espe iencia pa a deduci de la isiología sus doc inas, asi Galeno y Pa acel- so, Bo man y Boe ha e, B own y Beaumé, To~ masini, Raso i y Hahne nann apoya on sus con- adiclo ios sis emas en el conocimien o del homb e. En medio de an a iadas hipó esis, de an di e sas eo ías que sucesi 3menle han cambia- do la 3Zde las ciencias, o illan algunas e da- des und<~mcnlales, que pa a econoce las en e los muchos e o es que con ienen se necesi a un 1 1 TI ! l -8- guia, una luz, y la isiología azonada se á el a o que á ello nos conduzca. Si Desca es c eyó que en la Medicina debian busca se los medios de pe ecciona la especie humana, y si es e ilóso o no omó es a esp e- sion po el a e de cu a , sino po el mas de e- nido y p o undo exámon del homb o en odos sus es ados y posiciones; noso os añadi emos que es e examen nos conduce al conocimien o de la azon, al de los debe es sociales, y al del que nos obliga pa a con el pode supe io y om- nipo en e de Dios, y end emos necesa iamen e que con eni con el sábio F ay Luis de G anada y con el g an Bossue en que: « La sabidu ía consis e en conoce á Dios y conoce se á sí mis- mo, que el conocimien o de noso os mismos nos ele a al conocimien o de Dios, y que pa a conoce bien al homb e es necesa io sabe que es á compues o de dos pa es, alma y cue po .« Hay, pues, es cosas que conside a en él, su alma y su cue po sepa adamen e, y la union de ambas cosas: es a es sin dispu a la base de la buena iloso ía. El es udio del homb e no se ha comp endi- do así, no, llus isimo Seño , se ha dedicado -9- osclusi amcn e al homb e ísico, y de aquí la disco dancia que se obse a en e el p og eso ma e ial y el p og eso mo al. La idea dominan- e de la mode na ci ilización es ac ece el bien es a y los goces de la ida ma e ial. Todos los es ue zos se han uel o hácia la indus ia po - que en ella undan el p ogl'eso. La indus ia es, segun sus doc inas, la ida de los pueblos, y á su desa ollo llaman odas las olun ades, odos los alen os, odas las in eligencias de los que aspi en al hono de con ibui á la egene a- cion social. Así es, que las cienciasIilosó icns que ab a- zan en su as o cí culo las Ma emá icas, la Fí- sica, la Mecanica, e c., cuya impo ancia no puede menos de econoce se, dcsplegan odos sus ecu sos pa a aumen a un nue o place i. la ida ma e ial de los indi iduos. Nues a illl(lginacion se é dia iamen e so - p endida con ma a illosos in en os. Ya un m~c- a elemen o de locomocion, supe ando en ajo- samen e á los conocidos has a el dia, hace mo- e eno mes masas: ya se p ocu a acili a las elaciones de pueblos esl emadamen e opues os. in cu ando la cunion de dos ma es 2 sepa ados , I i ! , I . (1 I -10- po ba e as y obs áculos inaccesibles: a se hacen desapa ece los milla es de leguas que sepa an los dos mundos, c uzando el Océano con los cables eleg á icos: ya colosales mon- añas, donde jamás osa á el homb e pone Sil plan a, son pe o adas o eciéndole ¡)cil paso. Y no sa is echo con los ac uales p og esos en la na egacion in en a es ablece la sub-ma ina, descendiendo á las p o undidades del ma con el ic ineo ó ba co pez. Dueño el homb e de la ma e ia del a o la di ige á su olun ad, la aplica á las ciencia; y á las a es, y no es posible calcula has a donde nos conduci á es e descub imien o, Reduce el agua á apo y po su medio aslada con la apidez del ai e ejé ci os nu ue- osos, pueblos en e os. Si endemos la is a en nues o de edo emos que odo ha cambiado; el aspec o de las ciudades, la is a de los campos, el cu so de los ios, los abajos de las poblaciones, los p o- duc os de su suelo y de su indus ia, odo, en una palab a, ha omado una isonomía nue a. En anecido el homb e en medio de sus b i- llan os conquis as sob e la ma e ia, se conside- -H- a el ey de la c eaciou al e se ce cado de an pode osos elemen os: po o ¿ es po en u a so- be ano absolu o de ellos? 1' 0, cie nmeu c, Ilus- isimo Seño , po que es a as ado no pocas eces po la impe uosa iolencia de es os hu- acanes a i iciales, y ¡ay de su ida si cede un eso e, si alla una ál ula, ó si el " lpo en- cuen a algun obs áculo! En onces el in en o desapa ece con los ayes de las icLimas en e las nubes de humo de la eloz locomo o a. Se é, pues, que el homb e en medio de es os p og e- '80S, es escla o de sus mismas ob as: y no se ·nos diga que al mismo iempo ha in en ado los medios de dominados, como las ál ulas de se- gu idad, los enos que pa an los enes en su impe uosa cano a, los aislado es pa a e i a los golpes eléc icos; po que odos ellos dan un e- sul ado incomple o. Disminuyen el pelig o pe o no lo e i an, po que una causa ocul a, inespe ada ó i esis ible iene á ep oduci la ca ás o e de Ilichmann. ma eándose la mano de Dios en an dolo osa leccion. Es oy muy lejos de comba i ni aun censu- a los p og esos que ienen po obje o los. pla- ce es de la ida. ~o quie o some e la sociedad -12- ac ual al géne o de ida de los un iunos E emi- as '. 'bl o . , m es POS! e eno a hoy la se e idad de cos u~b es de la ígida Espa~' a; po o a pa e es sabido que las i udes c is ianas no son in- compa ibles con el p og eso ma e ial, ni se opo- nen á la ci ilizacion y cul u a; solo censu o y comba o la p eponde ancia que se da á la ma e- ia sob e el espí i u, al in e és sob e la i ud, al place sob e la mo alidad, Es epugnan e la disco dancia y con adiccion que se n~ a en e los dos elemen os que cons i uyen el e dade o p og eso. La dolo osa an í esis que se obse a en e la ci ilizacion mo al y ma e ial, solo puede desconoce la la p eocupacion ó la igno ancia ó el ciego ana ismo de los ado ado es de la ma e ia. Es os dos elemen os son, Ilus ísimo Seño como las dos uedas maes as de una g an má- quina que pa a da esul ados es indispensable ma chen pa alelas yuni o mes. Si en el homb e no conside ase mas que ma e ia, si mi ase como una quime a la espi i- ualidad del alma. si no c e)'ese en una ida e e na, en onces abona ia po el p og eso ma- e ial, mi ando sus goces co no la única e- licidad á que debe ia aspi a se en el mundo. - :-;- PNO no es asi , Ilus ísimo Seño . como le conside o, y po ' lo mismo le c eo des inado á desempeña misión mas noble, mas sublime que la de los goces ma e iales. Quédese pa a los deli an es ce eb os de algunos ilóso os no e en el homb e mas que ma e ia; déjese que o os le conside en como el animal mas es ólido de la c eacion, ó á los que en su misan ópica locu a le juzgan des inado á la idn sal aje. He dicho que el conocimien o del homb e comp ende el del cue po ó sea el de su o gani- zacion; el de la azón ob ando, ó sea el ic su pa e espi i ual. Las o mas ísicas que po el es udio ana ó- mico del homb e obse amos en su o ganiza- cion, compa ada con la de los animales, nos obligan con a la opinión de Moscba i y Mom- baldo á conside adas como su icien es pal'a co- loca le en una clase pa icula , cons i uyendo un ~éne o único, que en ano se in en a euni es- la onándole en la escala Zoológica; sin que po eso se niegue exis en semejanzas; así que an- o en el uno como en los o os encon amos cue po, ma e ia o ganizada. sen idos. múscu- los sanz e mo imien os, c e. , . o ' :1 1I i I ! -I:"í- ohlig:1I1 ( colo n l» en 1111;:! lnso cspcciul, SI110 que Ulllll,il~1l lOS conducen al es udio de! Sil a- zon. Ó sea ú la exis encia de su alma, pudiendo deci con 10;-:; :: illig:lOS, el homb e es UI1:1 sin- gnla ilbl en el nuuuln: lunnuieni csse 1/llulI!i ¡uiddwn cOlllpcJl lill/i Ó nUl[Jllum ¡1/'O{IIIUlulII es honio: Solo po una abc acion dl~1 en endimien o, ó po un inl('l"(:s malicioso ha podido nega se la exis encia di'l alma, con undiendo las supc io- es acul ades del homh c con las animales, quedándo!c ducido ú In pn a animali.lad. Pe- o cualquie a que sea, Ilus lsimo Seúo , la de- g ada ion mo bosa ó social ú qnc el homb e llegue, jamás el o la le o ilóso o pod á cqui- oca le con ninguno de los b u os, de los cua- LO les la na u aleza lo ha sepa ado po una ba e a innccesihlc, cual es la uzon, que el animal no posee. Algunos ilóso os Iw ece han enido un de- ::;('0 de humilla la ')~;Iwei ~ luunana Iw"l:I ('1 plin- o de hace la (k:;c.olloci la. llazonu el homb e y p o lllHLwwn , nH'dila, se in- u c y se pe cc- ciona: mns ¡ 1H'~a de 1111 l'jl'lIlplo an ma cado de su aciuualidud, es a ia "ido lll'sn¡]a. -H~ S ia C!lo.io;;o, llus isimn ~ei O , dl'll'n - me {I demos a los ca ac é cs lJ ¡~';úlÍcas 'lile le dilc cnciau: po lo mismo , ues a ilus acion me dispcnsa n lo ¡;l:..'JI ú g nlld s a<.;go,,: la cabe- za d;, (1 pe('ho, las IIalgas, loshomopla os, los h azos, los pi."s, ele., !lOS los p ('s,~nlan iuoqui- ocos, cnns i uycndo a ibu os peculia es ú M, como se el único hipcdo bímano. );0 son es- os los únicos cnmc é cs po los quc dL'kl sepa- a se del es o de los animales: las s l!)(,l'io:(',-; LI- cui ados de ¡¡no se halla ado undo I(~ ('ullsliluY"1l en UIl se acioual, po lo 'lile .uupoco c~ oy con o me con la clasi ica -ion quc hace Lim-o en su sis ema de la na u aleza, colocando al homb e en la amilia de los p imados, cons i uyendo las dos especies de lunno slIpiei/s y ! OIl/U lJ'o ¡lodila; po que siendo la aciouulul:«] csclusi o a ibu o del homb o, en (>,1 p íllcil'ia ~. con él concluye, } 110 es po-ihlo n luii i clases in e medias. Las hn- cs indicaciones I(IW del c- udio ma- e ial del IlUmb e 1I(~Y; iIIOS i1cell"'i, 110 solo !lOS (1) SilJ que po es o admi amus de IIn modo absolu o que las ama, dI'! cump;' s ú el phldlu d•. 1111; )¡;¡ ;¡lIZa, 1. 5pucucu d.n: ide;1 de los ~ ,idlls de 11I1('llg, ne a del lunnh c , pll (p l~ e,;- lu se iu 1:';11,11 ¡ .ul ui i que el cllilc,l ule, ;1 ala el ;';,J 'lllll e uu los alJiJU¡¡I,~; lilas iulellgclllc,. • -16- El homb e, dice S. Agus in, e." un alma acional .que eje ce sus unciones po ó ganos e es es y mo ales: es e mismo pensamien o le esp esa Bonald diciendo: el homb e es una in eligencia se ida po ó ganos. y no se c ea es a doc ina al amen e o odoxa, po que el ilus e BulTon no acila en deci que, «po lo »que hace á la exis encia de nues a alma, nos »es á pe ec amen e demos ada, ó po mejo »deci , es a exis encia y noso os somos una »sola cosa: se y pode pensa son pa a noso os »10 mismo; y es a e dad es ín ima y mas que »ins in i a. » Se ía en es emo di uso y ageno á es e dis- cu so en aduci p uebas y mas p uebas de la exis encia de nues a alma, con en ándome, po no cansa ues a a encion, Ilus ísimo Seño , con añadi á las ~'a ci adas, que po la azon se ele a el homb e á la conside acion de lo pasa- 00 y del po eni , lo une á lo p esen e, com- pa a, deduce y p ejuzga de lo u u o. Po ella iene idea de lo limi ado y de lo in ini o, del iempo y de la e e nidad, de lo sup emo y de lo ín imo, del bien y del mal, de la i ud y del c imen. Po ella es capaz de un lenguaje espl'e- - 7~ sl ), ma a illoso es ue zo del en endimien o hl Olano. . Si el es udio ma e ial del homb e nos con- duce al de su acionalidad, és e nos hace admi i la exis encia de un Dios Omnipo en e, cuya e dad es de aquellas que bas a se enun- ciada pa a admi i la , po que se halla g abada masque ins in i amen e en el co azon del ho n- -b e 'Ia ~is eileia de un se supe io á él,cual'· -q iieI'aí'~e·.l·el ~o nb e que le haya dado y cul o Iljue:le' ibu e! así es que desdeel' incul o sal- ¡ agebas aeI'mas ilus ado' Eu opeo' e eéoi1Ó- Jc~ i' 'Y inden ado acion bien' :1 e' 1.lá'me acaso ~oh 'e sal aje del desie o. bien' en'elp og eso' del espí i u humano en e ie a ,la ·~mnipo· ehcia 'del - ¡ ado y concibiese la idea .de un~ ¡~Hlp ein l': es B ama el dios de los; indios ,':que' 'óma::el 'nomb e de Júpi e pa a los g iegos ~ y que ina ' iloso ía eligiosa mas pe ec a le llama Jeho' a el Todopode oso. No es ya un ciego acaso el 'que a egla los des inos del mundo. es la P o- ; idencia di ina. Ella es la causa p ime a de ' odos los enómenos que obse amos en la na- u aleza, pudiendo deci con mucha p opiedad lo que. Ke al i: « Yo busco pOI' odas pa es la 3 '1 I!,