El A.R.CH.V. como fuente para el estudio de las portadas clasicistas
Abstract
Producción Científica
Full text
e A l A l o 6 o
TESOROS
o ·E
LA
REAL
CHANCILLERIA
DE
VALLADOL
.
ID
PlANOS
Y
DIBUJOS
DI
AROUI
IICIURA .
DIRECCION
GENERAL
DE
BELLAS
ARTES
Y
ARCHIVOS
-
MINISTERIO
DE
CULTURA
© Edi a: MINISTERIO DE
CULTURA
Di ección Gene al de Bellas A es y A chi os
PI.
del Rey. l.
Imp ime: G á . And és Ma ín, S. A.
Pa aíso. 8 - Valladolid.
I.S.B.N.: 84-505-8044-7
Depósi o Legal: V A.
411
.
-1988
NIPO. 301-87-093-X
e 1 l 1 l o G o
TESOROS
DE
LA
REAL
CHANCILLERIA
DE
VALLADOLID
PllNOS
Y
DIBUJOS
DI
IHOUITICTUHI
REAL CHANCILLERIA -VALLADOLID -DEL
10
AL
31
DE
OCTUBRE
1988
DIRECCION GENERAL
DE
BELLAS ARTES Y ARCHIVOS -MINISTERIO
DE
CULTURA
4
E X p o s
DIRECCION
COMISARIO
SECRETARIA
DIRECTOR
MONTAJE
EQUIPO
MONTAJE
DISEÑO
CARTEL
e A
CONCEPCION
T
DISEÑO
Y
COMPOSICION
COLABORADORES
FOTOGRAFIA
A
e
L o
o N
SOLEDAD
ARRIBAS
JAVIER
RIVERA
MARIA
TERESA
LOPEZ
DANIEL
VILLALOBOS
'
CARLOS
DURAN
MARTA
UBEDA
JAVIER
BLANCO
DARIO
ALVAREZ
G o
JAVIER
RIVERA
DARIO
ALVAREZ
FERNANDO
COBOS
JAVIER
DE
CASTRO
ANGEL
CUBILLAS
(B.N.)
NUÑEZ
(C.)
CON
LA
COLABORACION
DEL
DEPARTAMENTO
DE
TEORIA
DE
LA
ARQUITECTURA
Y
PROYECTOS
ARQUITECTONICOS
(E
.T.S.A.V.)
ARCHIVO
DE
LA
REAL
CHANCILLERIA
DE
VALLADOLID
DIRECCION
GENERAL
DE
BELLAS
ARTES
Y
ARCHIVOS
MINISTERIO
DE
CULTURA
s u M
PRESENTACION
Juan
Miguel
He nández
León
Soledad
A ibas
A R
LOS
DIBUJOS
Y
PLANOS
DE
ARQUITECTURA
DEL
ARCHIVO
DE
LA
REAL
CHANCILLERIA
DE
VALLADOLID
.
Ma e
i
ales
pa a
el
conocimien o
de
la
Hi
s o ia
y
pa a
la
i
n e p e ac
i
ón
del
p esen e
.
Ja ie
Ri e a
PLEITOS
Y
ARQUITECTURA
Ma ía
Te esa
López
EL
A. R.
CH
. V
.:
EL
ARTE
DE
DESCRIBIR
ARQUITECTURA
Un
p oceso
e olu i o
Ca los
Mon es
EL
A. R.
CH
. V.
COMO
FUENTE
PARA
EL
ESTUDIO
DE
LAS
PORTADAS
CLASICICISTAS
Daniel
Villalobos
EL
A. R.
CH
. V.
COMO
FUENTE
PARA
EL
ESTUDIO
DE
LAS
TIPOLOGIAS
ARQUITECTONICAS
Casas
en
la
plaza
An igua
de
San ande
.
Ramón
Rod íguez
Lle a
EL
A.
R.
CH
.
V.
COMO
FUENTE
PARA
EL
ESTUDIO
DE
LA
ARQUITECTURA
MILITAR
Fe nando
Cobos
EL
A. R.
CH
. V.
COMO
FUENTE
PARA
LA
INVESTIGACION
DE
LA
HISTORIA
DE
LA
TECNICA
Nicolás
Ga cía
Tapia
EL
A. R.
CH
. V.
COMO
FUENTE
PARA
EL
ESTUDIO
DE
LA
ARQUITECTURA
DE
LA
CIUDAD
El
p oyec o
de
alineación
:
en e
el
con ol
de
la
o ma
u bana
y
la
ees uc u ación
del
azado
de
la
ciudad
.
Al onso
Al a ez
Mo a
EL
A. R.
CH
. V.
COMO
FUENTE
PARA
EL
ESTUDIO
DE
LA
FORMA
URBANA
Y
ARQUITECTONICA
José
Al és
Bus elo
CATALOGO
DE
LOS
PLANOS
DE
LA
EXPOSICION
Ma ía
Te esa
López
BIBLIOGRAFIA
SOBRE
LA
REAL
CHANCILLERIA
DE
VALLADOLID
MONTAJE
PARA
UNA
EXPOSICION
Daniel
Villalobos
o
7
9
11
27
31
41
47
53
59
63
69
73
129
131
5
TESOROS DE
LA
REAL CHANCILLERIA
41
EL
A.R.CH.V.
COMO
FUENTE
PARA
EL
ESTUDIO
DE
LAS
PORTADAS
CLASICISTAS
DANIEL
VILLALOBOS
La
Exposición de
pa e
de los ondos g á-
icos
a eso ados
en
la
Real Chancille ía de
Valladolid a lo la go de a ios siglos, nos
o ece la opo unidad de desa olla el comen-
a io de alguno de sus documen os1•
La
a iada
p ocedencia a qui ec ónica de
los dibujos
comen ados,
si bien e e idos a
un
pe iodo
conc e o
como
es el siglo XVI y
la
p ime a
mi ad del siglo XVII
en
Vallado-
lid y su conside ación de
Foco
Clasicis a,
nos a a pe mi i inicia
una
se ie de e le-
xiones de ca ác e no
an o
his ó ico-lingüís i-
co, sino desde
una
pe spec i a más especí-
ica de composición a qui ec ónica.
En
el
año
de 16102, Ba olomé de la
Calzada
se enca ga de
la
cons ucción de la
po ada
p incipal
pa a
la allisole ana igle-
sia de
San
Lo enzo.
Las azas
pa a
es a
bella
po ada
las
da
el
a qui ec o
Diego de P a es
en
el
año
15963•
Pa a
el a qui ec o allisole ano, la as-
cendencia de es a ealización
en
su modo
p oyec ual4,
que
nos
a
a suge i el deba e,
se
pone
en
mani ies o as la conside ación
de
o o
p oyec o
us ado
que ealizó
pa a
la
po ada
del palacio de
Fabio
Nelli en
Valladolid y de la cual, a endiendo al con-
a o5, p oponemos
una
hipó esis6•
Ob a
que
se lle a á a la p ác ica en 1594
bajo
azas
de
un
segundo a qui ec o, Ped o Mazuecos
el Mozo7•
La con on ación de los
dos
p oyec os
pa a
el palacio clasicis a,
po
o a
pa e
muy simila es en
cuan o
a su concepción
gene al
como
se desp ende del análisis de la
documen ación exis en e, ema ca á a nues-
o
modo
de e , la impo ancia del deba e
s
ob e
. de la
opo unidad
de
uno
u
o o
dise-
ño
pa a
la
po
ada.
La
impo ancia
que
se le concede a las
decisiones de es ilo, no sólo de
una
pa e del
edi icio, sino de la achada en e a, susci a la
e lexión que se
cen a
en la
po ada
como
elemen o independien e del es o de las
pa -
es con o mado as del edi icio.
An es de p osegui con aco aciones a la
singula idad de es e elemen o, es p io i a io
expone la e idencia de su u ilización indis-
in a en a qui ec u as ipológicamen e a ia-
das8, e incluso con apues as,
como
son la
palaciega, la con en ual o la empla ia. Tipo-
42
logías
donde
se
comp ueba
la
in oducción
de es e agmen o
no
siemp e
con
asgos
di e enciados en unción al
ipo
de edi icio
donde
se
p opone
su uso.
Po
o a
pa e,
ap eciamos que en
odas
las ipologías
a qui ec ónicas
en que se em-
plea, exis e la misma disg egación composi-
i a en e la
po ada
y
el
es o de las pa es.
Po
an o,
a
pa i
de
aho a
habla emos
de
po ada
a endiendo
a su
pe sonalidad
'inde-
pendien e, al ma gen del ipo edilicio
ei:i
que
se emplee.
Iden idad
ensimismada
de la
po ada
en
elación a su o ma, en la que e emos que
es ablece eglas y se o ganiza
con
ecu sos
p opios; en su cons ucción que
comp en-
de á
desde la di e enciación de ma e iales,
has a la u ilización de dis in as écnicas cons-
uc i as del es o del edi icio9•
Po
úl imo,
en su
o namen ación,
que disen i á
con
el
p ác ico acio
o namen al
del es o de la
achada.
Di e enciaciones que indi idualizan a qui-
ec ónicamen e la pieza,
como
las e lejadas
en la que Diego de P a es
p oyec a
pa a
San Lo enzo.
La
búsqueda
de los o ígenes de es a
ma cada
pa icula idad
a qui ec ónica
de
una
de las
pa es
del edi icio
como
es
la
po ada,
nos lle a á,
as
analiza
en qué se
ma e ializa su
ca ác e
independien e, a
una
p ime a
jus i icación del
enómeno
composi-
i o.
Independencia,
po
una
pa e,
en
cuan o
a la composición o mal con
una
señalada
pe sonalidad
según los siguien es aspec os
conside ados:
Inicialmen e, en
cuan o
a sus e e encias,
lo que cons i uye la cla e del p esen e dis-
cu so, la
admisión
en las ci as lingüís icas
del ecu so o mal del
a co
de
iun o
o-
mano.
Re e encias que,
aún
pudiendo
habe
sido
más di ec as y
a canas,
sin
emba go
se e-
mon an
al clasicismo allisole ano, caso del
que iene
como
p o agonis a
al
p oyec o
pa a
la
Cua a
Colegia a de
Juan
de He-
e a
10
.
I alia,
con
un
siglo de
adelan o,
en 1444,
había
e igido el ~en e de la Capilla Pazzi
con
un
ecu so
no
empleado
has a
en onces
en
a qui ec u a.
B unelleschi
do ó
po
p i-
ESTUDIOS
me a
y
única
ez a su
a qui ec u a
de a-
chadas11, de
un
elemen o
p oyec ual
ce cano
al ipo clásico de
a co
de iun o.
Re omando
la
idea
inicial del
a co
de
iun o
como
comodín
ipológico,
que
se
desa olla á
ampliamen e
en
I alia
12
, lo
em-
plea
po
p ime a
ez
en
España
Diego
de
Siloe en 1527
pa a
el
concu so
de la
o e
de
San a
Ma ía
del
Campo
(Bu gos),
impo-
niendo
su
solución
de
coloca
un
a co
de
iun o
en
el
p ime
cue po,
a la de su i al
Felipe Biga ny
13
•
Sin
emba go,
a
nues o
juicio, la
ci a
his ó ica
no
se
emplea
de igual
mane a
en
uno
y
o o
p oyec o,
siendo
és a
la cla e
pa a
comp ende su pos e io p esencia y uso
en la
a qui ec u a
española.
B unelleschi
no
dispone
en
su
achada
un
a co
de
iun o
o su e e encia;
su
acha-
da
es
un
a co
de
iun o,
a a és del
que
se
accede al edi icio. Resul a un elemen o uni-
do
a la
capilla
y
no
pie de
ninguno
de sus
a ibu os
o iginales. Sin
emba go,
en
nin-
gún
momen o,
en
el
p oyec o
pa a
San a
Ma ía
del
Campo,
Siloe lo u iliza
como
pa e
de
su
composición,
pasándole
a consi-
de a
como
adje i ación a qui ec ónica.
El
a co
de
iun o
de la
capilla
Pazzi
cons i uye su
delan e a
y
o ma
pa e
del
edi icio
po
p oximidad
.
En
San a
Ma ía
del
Campo,
se
in oduce
den o
de
su
a qui ec-
u a,
es
ap isionado
en
un
con ex o
que
no
le
pe enece.
En
España
al
mane a
de u iliza el
ipo
o mal
in eg ado
den o
de la
a qui ec u a,
se mani ies a
du an e
el
a ance
clasicis a a
lo
la go
del siglo
XVI,
que
lo
e oma
pa a
adecua
sus
po adas
de
adición
hispanoá-
abe
a
un
nue o
lenguaje
con
in ención
y
p e ensiones clasicis as
14
.
Po
o a
pa e,
es
cla i icado
cons a a
cómo
a lo
la go
del siglo
su
composición
se
a
paula inamen e
ensimismando,
lo que a
a
pe mi i
el
uso de geome ías,
p ocedi-
mien os cons uc i os y
empleo
de
ó denes
15
den o
del discu so
más
clasicis a,
con
inde-
pendencia de que se u iliza a, o
no,
en
el
es o de las
pa es
del edi icio.
Causa
cie a
so p esa
comp oba
cómo
piezas
an
depu adas
en
cuan o
a p incipios
supues amen e
clasicis as, caso de la
po ada
de
San
Lo enzo
que
comen amos,
se
o de-
TESOROS DE
LA
REAL CHANCILLERIA
43
Fachada del palacio de Fabio Nelli de Valladolid. Dibujo del au o .
o
o
D
D
nen asimé icamen e en achada, cons i uyén-
dose es a asime ía p ác icamen e en la no -
ma
16 _
El
a ado
de Vi ubio sabemos
que
es
conocido
sob adamen e
en
es os momen os
en
España;
incluso
la
p ác ica
o alidad
de
la más
impo an e
a adís ica Vi ubiana del
siglo XVI: Palladio «Los
cua o
lib os de
a qui ec u a»
(1570), Se lio «Los sie e lib os
de
a qui ec u a» (
1581
), Vignola «
De
los
cinco ó denes de a qui ec u a» (1562), Sca-
mozzi
«De
la
idea de
la
a qui ec u a uni e -
sal» (1615), sin ol ida nos de
«De
e aedi i-
ca o ia» (1485) de Albe i. Teo ías
que
ie-
nen su e lejo
en
la
publicación de aduc-
ciones
17,
y a ados españoles
donde
el cono-
cimien o del ex o de Vi ubio es mani ies-
a
is.
Sin emba go, el
p ime
p incipio al que
alude
Vi ubio
en
su lib o
111,
Cap. I, sob e
la
composición de los emplos,
que
es el «de
o
o
o
la sime ía», que de ine como «la con enien-
e co espondencia en e los miemb os de la
ob a, y la a monía de cada una de las pa es
con
el
odo»19, es inicialmen e negado debi-
do
a es e enómeno .que iene
como
conse-
cueneia la al a de «a monía» de
uno
de los
elemen os con el es o de las pa es del
edi icio.
Es e es el mo i o
po
el cual en un p i-
me y some o análisis del p oblema, ap e-
ciamos un desequilib io composi i o en casi
la o alidad de los edi icios clasicis as espa-
ñoles, a excepción hecha de las g andes
ob as, como
el
Palacio de Ca los V de
P.
Ma-
chuca, la achada del Colegio de
San a
C uz
de Lo enzo Vázquez o el Esco ial de
J.
B.
de
Toledo
y la
Cua a
Colegia a de Valladolid
de
J.
de He e a en e no muchas más.
No
obs an e la acep ación ácil de al a
de sime ía en el sen ido
i ubiano
de es as
a qui ec u as,
como
se desp ende de las con-
44
side aciones an e io es, iene con apues a
po
la econside ación de cuál
son
los ele-
men os que debe ían se a monizados.
Si
es imamos los elemen os
que
cons i u-
yen la achada del edi icio: en anas, balco-
nes, ale os, impos as .
..
;
como
los que
hab ía
que a moniza , la espues a es inmedia a:
exis e
una
mani ies a al a de
a monía
en e
la
po ada
y
el
es o de las pa es de la
achada
2°.
Sin emba go, y a iesgo de · sim-
pli ica , conc e ándolo a la a qui ec u a pala-
ciega, cuando omamos los elemen os «co e:-
lacionables con enien emen e», como
son
los
de inido es del ipo palaciego:
po ada,
za-
guán,
pa io,
escale a ... , la pe spec i a de
es as conside aciones cambia.
Comp obamos la con enien e co elación
21
en e es os elemen os y la
po ada,
y la
a monía de és a con el es o.
El a ac i o
campo
de
abajo
que nos
ab e es e a gumen o sale ue a del educido
ma co del comen a io,
pe o
no
po
ello
hemos c eído incon enien e su enunciado,
que nos encamina hacia un ema más com-
plejo
pe o
po
ello
con
una
solución más
in e esan e.
Dejando
a un lado los p oblemas que
apa ecen al jus i ica la elación composi i a
de la
po ada
con el es o del edi icio, e o-
mamos la idea de
po ada
como
elemen o
con pe sonalidad indi idualizada, con un o i-
gen ipológico ce cano al ipo clásico de
a co de iun o.
Las consecuencias de és a
an
ma cada
pe sonalidad a qui ec ónica, son sumamen e
suge en es desde la pe spec i a de la compo-
sición, cen ándose su análisis en
la
disg e-
gación y
au onomía
de es e elemen o es-
pec o al es o del edi icio. El ensimismamien-
o de es a pieza es al,
que
se
pod á
anali-
za y posibili a su u ilización sepa adamen-
e g acias a la de inición
p opia
de su ipo,
cons ucción, geome ía, o ma, e c.
Abs acción que desemboca á en la sepa-
ación composi i a del elemen o y el
a a-
mien o de modo
p opio
pa a
esol e un-
ciones dis in as a las que desa olla a inicial-
men e en achada.
Buena mues a de la a i mación an e io
son
odas
las composiciones que se desa o-
llan
pa a
monumen os une a ios, ibunas
ESTUDIOS
eligiosas, capillas, e c., a lo la go de los
siglos XVI y XVII22.
El dibujo publicado (ca p. 24,
nº
346),
mues a
la
aza
que
pa a
el sepulc o de
F ay
Ma eo de Bu gos, en la iglesia de San
And és de Valladolid ealiza a el escul o
F ancisco Velázquez
en
1620
23
•
Donde
se
o maliza
el
ipo, o namen ación, es ilo, cons-
ucción, e c.,
omados
di ec amen e de las
po adas. Composi i amen e es el mismo ele-
men o a qui ec ónico pe o
ubicado
en el
in e io del edi icio. Su desmemb amien o
de la a qui ec u a
le
lle a á incluso a em-
plea se en la o malización de e ablos, con-
i iendo es e elemen o es á ico en mueble24•
Igualmen e si se ap ecia
que
una
pieza
composi i a
que
iende en
un
p incipio a
indi idualiza se,
pa a
pasa
a disg ega se de
la
p opia
a qui ec u a, no es de
ex aña
que los p incipios composi i os desa olla-
dos en las po adas, se u ilicen más
a de
en
cons ucciones
como
la
que ep esen a el
A co
Conmemo a i o
de la
en ada
de la
eina Isabel de Valois en Valladolid2
5.
Conside aciones
odas
con
las
que
no
p e endemos insinua la
o al
dependencia
de es as composiciones,
como
la
publicada
26
,
con las
po adas
edílicas.
En
de ini i a lo
que
se cons uye
pa a
ecibi
en
1565 a
la
jo en eina en su iaje hacia Bayona, es
un
a co
de iun o,
pe o
u ilizando es e ipo a
a és de un amiz a qui ec ónico.
Como
se puede
comp oba
en
los dibu-
jos
que
ealiza a Benede o
Rabuya e,
la
cons ucción man iene «modos» he edados
de las po adas edilicias: olu as del segundo
cue po, ema es pi amidales ce canos al
p o-
yec o
pa a
la
cua a
Colegia a
de
J.
de
He e a, gale ías po icadas, e c.
El análisis de es a escenog a ia de made-
a,
con
su a co en el cen o de la composi-
ción,
deno a
la dependencia a qui ec ónica
de la
ob a,
y nos pe mi e
a i ma
que
no
es
an
solo
una
pieza escul ó ica.
Si bien g acias a
un
desa ollo de ca ác-
e
lineal podemos jus i ica cie os mecanis-
mos composi i os, ello
no
nos pe mi e, con-
a iamen e a lo que pudié amos
supone
al
p incipio,
encon a
la azón
po
la
cual
un
elemen o ap io ís icamen e a qui ec ónico se
au onomiza
has a incluso desmemb a se del
sopo e edilicio.