El culto a San Miguel como posible origen del nombre de la ciudad de Vitoria
Full text
EL
CULTO
A
SAN
MIGUEL
COMO
POSIBLE
ORIGEN
DEL
NOMBRE
DE
LA
CIUDAD
DE
VITORIA
No
es
ex año
es e
ema
a
los
asun os
de
nues o
Bole ín
de
A e
y
A queología.
Se
e ie e
a
un
asun o
an iguo
en
el
que,
como
en
odas
las
cues iones
de
o ígenes,
es
más
di ícil
da
una
solución
de ini i a
que
plan ea
una
hipó esis.
Pe o
la
que
aquí
me
a e o
a
o mula ,
después
de
habe la
insinuado
desde
hace
a ios
años
y
epe idas
eces,
se
unda
en
la
elación
de
la
ida
de
la
ciudad
con
un
monumen o
a queológico
y
a ís ico,
enca
nándose
al
elación
en
un
ey
cuya
i
sonomía
espi i ual
esul a
muy
e elado a
del
ambien e
de
su
época,
y
conjun ándose
asi
una
econs ucción
his ó ica
y
lingüís ica
( odo
lo
cual
es á
comp endido
en
la
es é ica),
de
mi
mayo
p edilección.
La
población
de
Vi o ia
po
Sandio
el
Sabio
y
los
nomb es
de
aquélla.
Sancho
VI
Ga cés,
el
Sabio,
de
Na a a,
co onado
en
1150
y
mue o
en
1194,
en
el
Fue o
qué
dió
en
1181
desde
Es ella
conse
ado
en
el
Ayun amien o
i o iano
ac ual
y
cuya
g a ía
sigo
en
mis
ci as,
a
sus
poblado es
de
la
Nue a
Vic o ia
—« obis
ómnibus
popula o ibus
meis
de
no a
ic o ia,
am
p esen ibus
quam
u u is»—
les
decia
ambién
en
al
p incipio
de
dicho
documen o,
que
enía
a
bien
pobla les
en
la
dicha
illa
a
la
que
imponía
el
nue o
nomb e
de
Vic o ia
y
que
an es
se
llamaba
Gas eiz:
«cui
no um
nomen
imposui
scilice
ic o ia
que
an ea
ocaba u
gas eiz»;
y
más
adelan e
insis e
en
el
nomb e
de
Nue a
Vic o ia:
«dono
obis
ipsam
illani
que
díci u
no a
ic o ia».
Y
en
la
segunda
mi ad
del
documen o
mismo,
en e
los
p ecep os
que
da
pa a
los
ecinos
y
pa a
los
ex años,
es ablece
el
que
ha
de
se i nos
pa a
nues a
undada
hipó esis,
de
que
ninguno
ju e
16
ÁNGEL
DE
APRAIZ
sino
en
la
iglesia
de
San
Miguel,
que
es á
a
la
pue a
de
ues a
illa
y
a
la
que
po
an o
e ige
en
iglesia
ju ade a,
como
lo
ha
sido
de
los
ca gos
concejiles
du an e
muchos
siglos
después:
«non
ju e
in
alio
loco
nisi
in
ecclesia
sanc i
michaelis
que
es
ad
po am
ille
es e».
Exp esa
po
an o
Sancho
el
Sabio
que
él
es
quien
da
a
la
población
el
nue o
nomb e
de
Vic o ia.
Y
an e
esa
a i mación
ienen
escaso
alo
las
de
los
c onicones
que
dan
o os
o ígenes
al
nomb e
de
Vic o ia
y
que
los
más
mode nos
his o iado es
ala eses
han
ci ado
casi
exclusi amen e
pa a
comba i las
(1).
Así
las
que
e ie en
la
undación
de
Vi o ia
a
Suin ila
po
de oción
de
és e
a
San a
Vic o ia
y
sob e
las
uinas
de
la
omana
Bélica;
o
a
Leo igildo
que
le
dió
el
nomb e
de
Vic o iaco;
o
los
ingenuos
c onis as
que
pa a
explica
el
nomb e
de
Vic o ia
suponen
una
ba alla
ganada
po
los
omanos,
o
po
los
habi an es
de
la
población
en
época
mis e iosa
y
ayudados
de
sus
muje es;
o
una
Vic o ia
la
Vieja
conquis ada
po
Al onso
IX
que
jus i ique
el
nomb e
de
la
Nue a
Vic o ia.
A
la
que
a ibuyen
ambién
los
nomb es
an e io es
de
Bisca guis,
Vizcacium,
Bilancio
y
has a
el
de
Bizancio.
No
al ando
las
supues as
e imologías
ascas,
como
la
que
de i aba
el
nomb e
de
Vi o ia
de
Bi
To eah,
que
con
mala
conco dancia
asca
signi ica ía
Dos
To es,
que
se
supone
des aca ían
del
conjun o
de
la
población.
Todo
ello
apa ece
de
modo
poco
consis en e
y
muy
con adic o io,
sin
que
si a
pa a
des i ua
la
olun ad
ehacien e
de
Sancho
el
Sabio
de
impone
a
la
an igua
Gas eiz
el
nue o
nomb e
de
Vic o ia
o
de
Nue a
Vic o ia.
No
hemos
de
a a
aquí
de
la
ans o mación
del
nomb e
de
Vic o ia
en
Vi o ia.
Encon amos
ya
la
o ma
Vi o ia
usada
en
documen os
del
siglo
xni
y
en
odos
los
siguien es,
aunque
al e
nando
con
la
o ma
Vic o ia;
y
si
es a
úl ima
es
la
que
emplea
el
his o iado
Landazu i
en
su
ob a
que
hemos
ci ado,
en
el
conjun o
de
las
suyas
se
es ampa
o as
eces
el
nomb e
de
Vi o ia
(2).
Es e
c eemos
hab á
cons i uido
siemp e
la
o ma
o al
(1)
His o ia
de...
Vic o ia,
po
D.
Joaquín
Joseph
de
Landazu i
y
Roma-
a e.
Mad id,
Ped o
Ma ín
1780
y
su
eimp esión
po
la
Dipu ación
de
Ala a
en
1929
También
Vi o ia,
El
Lib o
de
a
Ciudad,
po
D.
Eulogio
Se dán
y
Agui ega idia.
Vi o ia,
Edi o ial
Social
Ca ólica,
1926.
(2)
Así
en
su
His o ia
Eclesiás ica
de
la...
P o incia
de
Ala a.
Pamplona,
Coiculluela.
1797.
n
EL
CULTO
A
SAN
MIGUEL
COMO
POSIBLE
ORIGEN,
ETC.
17
y
popula
po
epugnancia
al
nexo
c
en
la
oné ica
asca;
igual
que
en
la
cas ellana,
en
la
que
en
las
ob as
del
poe a
se illano
He e a,
hemos
is o
ambién
imp esa
su
oda
«A
la
Vi o ia
de
Lepan o».
En
el
mismo
siglo
clásico
español,
los
nomb es
del
músico
Vic o ia
o
Vi o ia,
nacido
en
A ila
pe o
cuyo
apellido
deno a
o igen
i o iano,
y
del
ju is a
F ancisco
de
Vi o ia
cuyo
nomb e
apenas
en
la
o a
o ma
se
esc ibe,
a es iguan
la
equi a'
lencia
de
ambas
y
el
uso
más
co ien e
de
la
o ma
Vi o ia.
El
Vic o ia
ha
debido
de
se
siemp e
un
la inismo
a caizan e,
conse ado
oda ía
en
el
sus an i o
común
cas ellano
po
una
g a ía
cul a.
Pe o
cuando
algunos
en
el
ac ual
siglo
quisie on
es au a
esa
o ma
como
nomb e
p opio
de
la
ciudad,
c eímos
no
había
mo i o
pa a
ello
y
que
has a
po
azones
de
i alidad
p ác ica
y
de
di e enciación
debie a
echaza se.
La
de oción
a
San
Miguel
en
la
época
y
los
e i o ios
inmedia os
a
Sandio
el
Sabio.
Pues
bien,
es e
nomb e
de
Vic o ia
o
Vi o ia,
dado
a
un
luga
en
que
no
es á
comp obado
que
hubie a
ninguna
ic o ia
gue e a
has a
la
que
se
consiguió
alli
con a
el
ejé ci o
napoleónico,
puede
ene
su
o igen
en
la
misma
de oción
que
había
dado
en
la
an igua
Gas eiz
su
nomb e
a
la
iglesia
mencionada
po
Sancho
el
Sabio,
de
San
Miguel.
Ace ca
de
al
ad ocación
y
de
es a
iglesia,
he
a ado
epe idamen e
en
con e encias
y
esc i os
(1).
Y
no
he
de
epe i
aquí
cuan o
puede
es udia se
en
nume osas
uen es,
ace ca
del
o igen
y
di usión
del
cul o
a
San
Miguel
desde
los
p ime os
iempos
del
c is ianismo;
pe o
sí
ei e a
que
dicho
cul o,
según
han
señalado
los
más
epu ados
au o es
y
comp o
bado
noso os
en
muchas
iglesias,
solía
p ac ica se
en
lo
al o
y
en
lo
p o undo:
lo
que
es
p obable
que
con ibuye a
a
si ua
un
san ua io
del
a cángel
en
la
subida
a
la
colina
de
Gas eiz
y
acaso
en
una
de
las
cue as
que
hab ía
en
ella
y
que
han
hecho
que
se
dé
el
nomb e
aún
conse ado
de
Plaza
de
las
Co achas
a
la
con igua
(1)
I Ci
c il u- ci
de
los
Pe eg inaciones,
Su
his o ia,
su
geog a ía
y
mé odos
pa a
su
in es igación.
Re is a
«Las
C
iencias».
Mad id
1942,
con
cuan o
allí
se
ci a.
Y
o os
es udios
publicados
en
las
Re is as
de
la
Caja
P o incial
de
Aho o
de
Ala a
en
Agos o
de
1944
y
en
la
i ulada
«Vida
Vasca»,
ambién
de
Vi o ia
en
sus
omos
de
1951)
1952
y
i953.
18
ÁNGEL
DE
APRAIZ
al
ábside
de
dicha
iglesia,
iéndose
hoy
en
al
plaza,
iendas
y
i iendas
exca adas
en
la
e ien e
de
la
colína.
Tampoco
hemos
de
habla
aho a
de
las
muchas
iglesias
con
la
ad ocación
de
San
Miguel
exis en es
en
épocas
y
luga es
de
la
mayo
an igüedad
y
alejados
de
Sancho
el
Sabio.
O iginado
ese
cul o
en
O ien e
y
ayendo
de
allí
elemen os
es é icos
como
los
del
peso
de
las
almas
y
la
conducción
de
és as
que
se
a ibuían
a
Anubis
en e
los
egipcios,
habiendo
ambién
mos ado
los
más
insignes
a queólogos
ca ólicos
que
iene
a
sus i ui
en
el
mundo
jponiano
al
cul o
con
ca ac e es
análogos
que
se
daba
a
Me cu io;
en
los
iempos
inmedia amen e
an e io es
a
la
undación
de
Vi o ia,
la
de oción
a
San
Miguel
es
i ísima
en
odo
Occiden e.
El
g an
san ua io
de
San
Miguel
en
el
mon e
Ga gano
de
I alia,
con
la
g u a
en
que
apa eció
el
a cángel,
es
su
cen o
p incipal
y
expe imen a
en
los
siglos
xiy
xii
no ables
mejo as,
cons uyéndose
después
en
el
xiii
su
campanile
poligonal
y
siendo
obje o
de
mues as
de
de oción
an
señaladas,
como
la
de
las
mandas
que
hace
al
mismo
Al onso
el
Cas o,
Conde
de
Ba celona,
en
1166
y
de
imi aciones
a
las
que
c eo
pe enece
San
Miguel
de
Vi o ia.
En
San
Michele
de
Pa ía,
la
achada
es
de
p incipios
del
siglo
xii
y
ambién
de
es e
siglo
hay
muchas
o as
iglesias
y
ep esen a
ciones
de
San
Miguel
en
I alia.
En
F ancia,
en
el
o o
g an
san ua io
de
pe eg inación
de
la
Abadía
del
Mon
Sain -Michel
de
No mandía,
se
cons uye
la
iglesia
hacia
1060,
y
he
c eído
e
ambién
algunos
de
sus
ecos
en
el
ímpano
gó ico
de
la
iglesia
i o iana.
Ya
del
siglo
Xii
debe
de
se
Sain -Michel
d
Aiguilhe
en
Le
Puy,
g an
cen o
ambién
de
pe eg inos
En
1149,
una
dama
Dozolons
dona
en
Bu deos
un
e eno
sob e
el
que
se
ha
de
le an a
una
iglesia
ománica
de
San
Miguel,
con inuando
unda
ción
más
an igua,
y
que
luego
se
ans o ma á
en
la
iglesia
gó ica
an
p es igiosa.
Las
ep esen aciones
plás icas
de
San
Miguel
son
an
no ables
en
es a
época,
como
la
clásica
escul u a
de
la
achada
occiden al
de
Sain 'GilleS'du-Oa d
de
hacia
1142,
la
del
Juicio
Final
an
d amá ico
del
ímpano
de
Sain -Laza e
de
Au un
en
el
mismo
siglo;
como
ambién
a
él
pe enecen
ep esen aciones
pic ó icas
del
a cángel
cual
la
del
ex ao dina io
esco
de
Sain -
Sa ín
y
an as
o as
en
minia u as,
apices
y
esmal es.
En
España,
ya
en
la
mona quía
isigoda
se
celeb a
con
la
echa
de
8
de
mayo,
que
es
la
de
la
apa ición
de
San
Miguel
Ga gano,
la
abju ación
del
a ianismo
en
el
III
Concilio
en
de
El
cul o
a
san
miguel
coj io
posible
o igen,
e c.
19
Toledo,
po
lo
que
a i man
au o es
eclesiás icos
que
es
desde
en onces
econocido
Pa ón
de
España;
y
son
nume osos
los
emplos
isigó icos,
as u ianos
y
mozá abes
a
él
dedicados
y
de
los
que
p escindi emos
de
habla
en
es a
ocasión.
Pe o
en
Ca a
luña,
donde
el
monas e io
de
Sain -Michel-de-Cuxá
y
su
Abad
Oli a
u ie on
an a
ascendencia,
se
pin ó
en
la
Seo
de
U gell
a
mediados
del
siglo
xii,
en
el
ábside
de
su
pequeña
iglesia
de
San
Miguel
unida
a
la
ca ed al,
o o
esco
sob e
emas
del
a cángel,
que
se
epi en
algo
después
en
las
iglesias
a
él
dedicadas
de
Angulas e s,
de
Gines a e
de
Ca dós
y
en
el
ábside
de
Es ahon;
como
po
en onces
se
cons uyen
o
econs uyen
allí
o
eciben
mandas,
san ua ios
de
San
Miguel
en
Flu iá,
Pon s,
Taudell,
del
Fay
bajo
oca
y
con
g u a,
A amp uñá,
Mon blanch,
Pobla
de
Lille
de
plan a
ci cula ,
Ba celona,
e c.
En
los
e i o ios
a
que
se
ex iende
la
sobe anía
o
la
acción
de
Sancho
el
Sabio,
como
en
las
egiones
más
ce canas
a
Vi o ia,
se
mues a
muy
i o
el
cul o,
más
an iguo
a
eces,
de
San
Miguel,
p edilec o
de
los
eyes
de
Na a a
y
que
en
la
época
de
Sancho
el
Sabio,
debiéndose
en
pa e
al
menos
a
su
in lujo,
se
mani ies a
en
nume osos
san ua ios
que
a es iguan
al
de oción
(1).
Así
en
el
an
adicional
san ua io
na a o
de
San
Miguel
de
Excelsis,
sob e
la
ía
omana
que
lle aba
de
Pamplona
a
Vi o ia,
y
que
debe
acaso
al
siglo
xii
su
mayo
esplendo .
San
Miguel
el
Viejo
se
encuen a
sob e
el
camino
de
los
pe eg inos
que
enían
po
Ronces alles
a
Pamplona,
como
muy
ce ca
es á
el
ba io
de
Sain -Michel
en
Sain -Jean-Pied-de-Po
capi al
de
la
Benaba a
y
en
ella
y
en
odo
el
país
asco- ancés
abunda
dicha
ad ocación.
San
Miguel
se
os en aba
encima
de
San iago
en
un
con a ue e
de
la
izquie da
de
la
po ada
de
Lei e.
En
la
de
Sangüesa,
de
la
época
de
nues o
ey,
se
mues a
en
el
ímpano,
en
la
escena
del
peso
de
las
almas.
Como
o as
e e en es
al
a cángel
y
en e
ellas
su
iun o
sob e
el
d agón
in e nal,
se
esculpen
en
San
Miguel
y
o as
iglesias
de
Es ella
cual
San
Ped o
de
la
Rúa,
con
eminis-
.
a
''^1
A men ia
an
ce cana
a
Vi o ia,
y
lab adas
odas
las
que
ci amos,
po
los
mismos
años
en
que
don
Sancho
i e
en
Es ella
y
unda
a
Vi o ia,
(1)
Repi o
aqui
ases
de
mi
abajo
La
signi icación
de
Sandio
el
Sabio
en
a
ida
asca,
publicado
en
el
omo
de
1951
de
la
Re is a
«Vida
Vasca»
ya
ci ada,
abajo
en
que
es udio
la
pe sonalidad
y
ac i idades
de
dicho
mona ca,
más
o
menos
elacionadas
con
el
ema
que
a o
hoy
y
que
ya
allí
se
anunciaba.
20
Angel
de
ap a z
Pa a
en onces,
a ines
del
siglo
xi
y
p incipios
del
xii,
se
ci an
en
Ala a,
en
documen os
p oceden es
de
Lei e
al
que
son
donados
esos
o os
monas e ios,
y
ambién
de
San
Mlllán
de
la
Cogolla,
según
asc ipciones
de
D.
G ego io
de
Balpa da
(1),
el
monas e'
io
de
San
Miguel
de
Ripa,
en
la
Sonsie a;
el
de
«S.
Micael
in
Ala a
Ín e
De esa
e
Gomeggam
la us
ia»,
in e p e ando
el
seño
Balpa da
Gomeggan
po
Gomecha
con
lo
que
supongo
yo
que
De esa
se ía
la
Dehesa
de
Subijana,
odo
ello
a
poco
más
de
una
legua
de
Vi o ia;
el
de
«Sanc um
Kichalleus
de
Ismeha»
y
de
«Sanc um
Michaelem
de
Isniela ^
que
acaso
deno en
lo
mismo;
y
«S i.
Michael
de
Me ce a».
También
en
Ala a
deben
de
p ocede
de
es a
época,
San
Miguel
de
Abechucho,
San
Miguel
de
Igo oin
pa oquia
de
es e
pueblo
de
Lamino ia.
San
Miguel
de
Oca iz,
y
las
e mi as
de
San
Miguel
de
Henayo
en
Aleg ía,
o a
al
S.
O.
de
Ola e,
la
del
llamado
Ba io
de
A iba
de
A gandoña,
o a
en
Landa
de
la
que
yo
i
los
es os
con
en anas
ománicas
pe o
que
c eo
ha
desapa ecido,
y
la
ambién
desapa ecida
de
San
Miguel
de
A xa
ce ca
de
Yu e.
Sin
que
p e endamos
ago a
aquí
odas
las
mues as
de
de oción
en
Ala a
a
San
Miguel,
aunque
sí
ano emos
que
en
San a
Ma ía
de
Lagua dia,
illa
poblada
ambién
po
Sancho
el
Sabio,
se
conse a
igualmen e
dicha
de oción
en
el
al a
cola e al
del
lado
del
e angelio,
dedicado
a
San
Miguel.
En
Guipúzcoa,
el
monas e io
de
San
Miguel
de
Beda e a,
hoy
cemen e io
de
Mond agón,
es
epu ado
como
p ime
emplo
e igido
en
la
egión
al
cul o
c is iano
(2),
y
aún
hemos
is o
en
él
es o
de
columnas
con
us e
ado nado
de
cuad i olios
y
capi el
de
acan o,
con
odos
los
ca ac e es
del
siglo
xii;
encon ándose
ce ca
de
allí
la
g an
iglesia
gó ica,
acaso
en
elación
con
la
de
Vi o ia,
de
San
Miguel
de
Oña e.
Como
de
o os
luga es
de
Guipúzcoa
enemos
ano ados:
en
el
camino
de
Oña e
a
Legazpia
y
ce ca
de
és a,
la
an igua
pa oquia,
luego
con e ida
en
e mi a,
de
San
Miguel,
denominada
hoy
San ucho;
o o
San
Miguel,
señalado
en
el
mapa
de
Coello
en e
Tolosa
y
Azpei ia,
sob e
los
(1)
His o ia
c i ica
de
Vizcaya
y
de
sus
ue os.
Tomo
segundo.
Lib o
e ce o.
Bilbao,
1933-34.
No a
en
las
págs,
230
a
232.
(2)
Oñacinús
y
Gamboinos,
po
D.
Juan
Ca los
de
Gue a,
en
la
«Re is a
In e nacional
de
los
Es udios
Vascos*,
San
Sebas ián,
núme o
de
Ab il-Junio
de
1935.
EL
CULTO
A
SANÍMIGUEL
COMO
POSIBLE
ORIGEN,
ETC.
21
mon es
de
Goyaz
y
Regil;
y
un
San
Miguel
de
Be díscunde
al
Oes e
de
Menda o.
En
Vizcaya,
donde
aún
se
conse an
mues as
an
ípicas
del
cul o
a
San
Miguel,
como
la
de
San
Miguel
de
A echinaga
jun o
a
Ma quina,
poligonal
y
ence ando
al
a cángel
en e
peñas
na u ales
a
imi ación
de
Ga gano,
sin
que
apa ezca
documen ada
has a
época
a día,
pe o
cuyo
o igen
puede
se
an e io ;
o
la
de
San
Miguel
de
E eñoza e,
en
mon e
sob e
la
o illa
izquie da
de
la
ía
de
Gue nica,
a
donde
han
de
acudi
en
pe eg inación
odas
las
almas,
en
es a
ida
o
después
de
la
mue e;
hemos
de
i
ja nos
más
que
en
ales
mani es aciones
de
es e
cul o
di íciles
de
da a ,
en
o as
como
la
e mi a
de
San
Miguel
de
Zumechaga,
jun o
a
la
cos a
de
Baquio
y
ambién
en
una
al u a,
con
de alles
o namen
ales
de
hacia
i
nes
del
siglo
xii,
que
an es
de
aho a
he
de endido
no
pe enecen
a
un
a e
dis in o
al
de
Ala a
en
la
época
de
Sancho
el
Sabio
(1).
Y
en
la
egión
de
Du ango,
illa
que
nues o
ey
ampli icó,
dándole
ue os,
ya
su
bisabuelo
Sancho
el
de
Peñalén,
poseía
y
había
donado
a
San
Millán
el
monas e io
de
Yu e a
al
que
debe
de
co esponde
su
ac ual
pa oquia
de
San
Miguel,
como
hacia
el
No e
hay
o o
San
Miguel
en
lo
al o
de
Ga ay,
un
al a
en
la
Colegia a
de
Cena uza,
y
po
el
camino
de
San
Miguel
de
Men-
da a,
ambién
sob e
una
loma,
se
llega
has a
San
Miguel
de
E eño;
epi iéndose
los
san ua ios
de
San
Miguel
en
o o
al o
a
la
de echa
del
camino
que
a
de
Du ango
a
Amo ebie a,
y
en
liga e
de
Mujica
que
el
P.
Vallado
dice
se
edi icó
an es
del
siglo
XIII.
Los
ex os
sag ados
que
pudie on
inspi a
al
Rey.
Hemos
is o
así,
con
enume aciones
que
no
hemos
de
p e
ende
sean
más
a igosamen e
exhaus i as,
que
en
la
época
del
Rey
Sabio
de
Na a a,
en
los
e i o ios
más
elacionados
con
su
ac i idad
y
especialmen e
en
los
que
odeaban
a
Vi o ia,
el
(1)
En
una
no a
bibliog á ica
en
la
«Re is a
In e nacional
de
los
Es udios
Vascos»,
núme o
de
Julio-Sep iemb e
de
1925.
Igualmen e
en
mi
abajo
Ace ca
del
ímpano
de
San u ce,
en
el
lib o
«Homenaje
a
Don
Julio
de
U quijo»,
o ecido
po
la
Real
Sociedad
Vascongada
de
los
Amigos
del
País,
San
Sebas
ián.
1949
22
Angel
de
ap aiz
p es igio
del
cul o
a
San
Miguel
e a
an
g ande
como
pa a
explica
la
p edilección
hacia
él
de
D.
Sancho,
Rey
al
que
su
sob enomb e
le
iene
de
que,
según
el
Fue o
de
Na a a
y
los
c onis as,
e a
« a ón
de
g an
sabidu ía
y
conocedo
de
la
Sag ada
Esc i u a».
Muy
unidos
a
él
en
la
o ien ación
cul u al
y
eu opea
de
con inua
el
impulso
de
San
G ego io
VII
pa a
la
uni icación
de
la
Iglesia
y
sus
i os,
debían
de
encon a se
sus
obispos,
D.
Ped o
de
A ajona,
llamado
de
Pa ís
po
habe
es udiado
allí
y
Obispo
de
Pamplona,
como
D.
Rod igo
de
Cascan e,
Obispo
de
Calaho a,
La
Calzada
y
A men ia
con
quien
hace
en
1151
la
undación
o
población
de
la
illa
de
T e iño,
i
mando
ambos
obispos
y
D.
Rod igo
con
el
i ülo
de
Obispo
de
A men ia,
el
documen o
de
1181
del
que
hemos
hablado
como
Fue o
de
Vi o
ia,
Y
en e
ambas
echas
i
gu a
el
nomb e
de
D.
Rod igo
cual
au o
de
la
ob a,
sin
que
como
dice
Landazu i
haya
di icul ad
«en
que
sea
suya
es a
insc ipción»
(1),
en
el
ímpano
de
A men ia
que
hemos
comen ado
en
alguno
de
nues os
abajos
aludidos,
como
mani es ación
de
la
cul u a
la ino-eclesiás ica
de
la
época,
con
simbolismos
omados
de
Oseas
y
del
Apocalipsis.
En
el
Apocalipsis
se
encuen a
ambién
el
g an
undamen o
del
cul o
a
San
Miguel,
cuando
ela a
en
el
cap.
XII,
comenzando
en
el
.
7
«E ac um
es
p aelium
magnum
in
coelo...»,
la
ic o ia
que
San
Miguel
y
sus
ángeles
log an
con a
el
d agón
in e nal
y
cómo
lo
de iban
po
ie a,
log ando
así
la
sal ación
y
el
iun o
del
eino
de
Dios.
De
es e
ex o
del
Apocalipsis
se
han
de i ado
los
que
la
Iglesia
usa
en
el
cul o
a
San
Miguel.
En
el
B e ia io
Romano,
al
que
an
í
eles
debían
de
se
D.
Sancho
y
sus
obispos,
en
la
í
es a
de
San
Miguel
se
lee
una
an í ona
que
pa a asea
eí
ex o
ci ado,
diciendo:
«Fac um
es
silen ium
in
celo
cum
d aco
commi e e
bellum;
e
michael
pugna i
cum
eo»
y
e mina
con
la
ase
que
nos
pa ece
e elado a:
«e
eci
ic o iam».
Así
hemos
copiaiio
el
ex o
del
más
an iguo
B e ia io
que
hemos
consul ado
de
los
imp esos
en
Na a a,
como
se
da
ambién
en
los
hoy
usuales
(2).
Se
decía
dicha
an í ona
en
la
Dedicación
de
San
Miguel,
í
es a
de
gua da
en
el
Obispado
de
(1)
His o ia
Eclesiás ica
de
Ala a.
Pamplona,
Cosculluela,
1797.
pág.
129.
(2)
B e ia ium
secundum
egulam
decana us
ecclesiae
Collegialis
h e.
Ma ia
ci i aiis
Tudelle...
M.
D.
LIIII.
ol.
162
o.
Igual,
sal o
algunas
g a ías!
se
encuen a
en
el
B e ia ium
Romanum
ex
Dec e o
Sac osan i
Concili
T iden ini
es i u um.
.
Tu onibus
1917.
EL
CULTO
A
SAN
MIGUEL
COMO
POSIBLE
ORIGEN,
ETC.
23
Pamplona
oda ía
en
el
siglo
x i,
según
se
consigna
en
un
iejo
Manuale
Pampilonense
(1),
que
como
o os
de
es os
an iguos
lib os
ela i os
a
Na a a
consul é
en
Ta alla
en
la
biblio eca
de
mi
a e nal
amigo
José
Ma ía
Azcona,
a
quien
me
complazco
en
endi
es e
pós umo
ibu o.
Encuen o
ambién
esa
an í ona
en
el
O dinai e
e
Cou umie
de
Véglise
ca héd ale
de
Bayeus
(XlIIe
siécle)
(2).
Y
en
una
p osa
sob e
San
Miguel,
de
Adam
de
Sain 'Víc o ,
mue o
hacia
1192,
y
po
an o
con empo ánea
la
p osa
de
Sancho
el
Sabio,
se
dice,
des acando
ambién
la
ic o ia
que
nos
in e esa:
«Félix
dies,
qua
sanc o um
Recense u
angelo um
Solemnis
ic o ia»
(3).
Igualmen e
en
el
lib o,
muy
pos e io ,
Insinuación
de
las
g andezas
de
San
Miguel
(4),
se
es ablece
como
suma
de
esas
excelsi udes
del
a cángel
la
ic o ia
e e ida,
esc i a
con
ma^
yúscula
en
el
lema
de
la
ob a
que
es
des acado
asi
en
la
página
siguien e
a
su
po ada:
«Mul a
Magnalia
de
Michaele
A changelo,
qui
Fo is
in
p aelio
eci
Vic o iam
Ecclesia
in
ejus
O icio»
(1)
S eílae,
apud
Ad ianum
de
Anue s.
Anno
Domi ii
1561,
olios
XII
y
XIII,
donde
consigna
en e
«Las
i
es as
que
la
mad e
San a
Iglesia
manda
gua da
en
es e
Obispado
de
Pamplona..
La
ies a
de
san
Miguel
en
Se iemb e».
En
el
mismo
lib o
y
más
adelan e,
a
la
o ación
«Quando
ex
na iga
cum
exe ci u
suo>
se
pide
a
Dios
sea
p o egido
po
el
«angelo
uo
sanc o
comi é»;
y
en
los
iajes
de
ey;
«ángelus
uus
bonus
comi e u
eum
ad
di igendos
pedes
eius
in
iam
pacis».
(2)
Publiés
d'ap es
les
manusc i s
o iginaux
pa
le
Chanoine
Ulysse
Che'
alie ...
Pa ís.
Alphonse
Pica d
e
Fils
1902,
pág.
252.
(3)
En
el
lib o
«Poésie
ll u gique
adi ionelle
de
l'Eglise
ca holique
en
Occiden ,
ou
Recuell
d'hymnes
e
de
p oses
usi eés
au
moyen
age...
pa
Ulysse
Che alie ...
Desclée.
Le eby e
e
Cié...
M.DCCC.XCIV.
(4)
Y
de
sus
amosos
San ua ios
en
los
Reynos
de
España,
F ancia,
Po ugal,
Nápoles
y
las
Indias.
.
Sácala
a
la
luz
el
Doc o
D.
Manuel
Collado
de
Rue e,
Cu a
p opio
de
la
Pa oquial
del
San o
A cángel
en
es a
Villa
de
Mad id.
En
Mad id,
en
la
Imp en a
de
los
He ede os
de
F ancisco
del
Hie o..,
Año
de
1760,16
págs
sin
nume a ,
más
258.