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Las casas góticas de comercio llamadas «del portalón» y «del cordón» en Vitoria

Apraiz y Buesa, Angel de

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LAS CASAS GOTICAS DE COMERCIO LLAMADAS «DEL PORTALON» Y «DEL CORDON» EN VITORIA No es nue o es e asun o, ni siquie a en mis esc i os y dise ' aciones. Pe o en el Bole ín del Semina io de Es udios de A e Y A queología de la Uni e sidad de Valiadolid, que an a a ención conceden a Vi o ia y Ala a en sus es udios y abajos, encuen o ocasión de pun ualiza cosas ya dichas, de ec i ica a i maciones o da os que se enían po segu os con o os, g á icos e incon o e ibles, y de expone la signi icación e in e és de es os es os de la ciudad de Vi o ia del i nal de la Edad Media y p incipios de la Mode na, que deno an el modo de se de su ida me can il, y que deben se de endidos de posibles des igu amien os que nos p i a ían de la isión es é ica e his ó ica que hoy aquellos nos p opo cionan. La Casa del Po alón ( o og abado I) es segu amen e el más genuino y popula monumen o de es a clase, po su cons ucción de made a que e a el ma e ial más usado pa a las casas de come cio medie ales, y de en amado de lad illo, con canes illados que indican la in luencia mudéja , y disposición que desc ibía así el maes o en A qui ec u a Ci il D, Vicen e Lam- é ez y Romea (1) después de cali ica esa casa de «muy no able»: «c'íms a de plan a baja, en esuelo y p incipal; aquella iene ienda con escapa a es a la achada, y un g an po alón donde se ab e el mos ado . Eno mes pies de echos y ca e as jabal conadas son la es uc u a de la plan a in e io ; los made os del piso p incipal, a anzan conside ablemen e y mues an sus cabezas pe iladas; sob e ellas ca ga el en amado del piso p in cipal, y sob e él uela mucho un ale o con palomillas. Sob ia y sencillísima, es a achada i o iana es un ejempla ípico del (1) A qui ec u a Ci il Española de los siglos I al XVIJI Tomo 1. MCMXXIl. Edi o ial «Sa u nino Calleja». S. A. Mad id, págs. 153 y 155 y l g. 100. 34 ÁNGEL DE APRAIZ mayo in e és po su ca ác e disposi i o y cons uc i o». Nada hemos de añadi como no sea i ja nos en que el g an po alón que le da nomb e, con su eno me po ada ocha ad£i gó ica muy cu iosa, y que iene al ondo una especie de gale ía ele en acUi a las habi aciones, a la que se asciende po una escale a que a anca a la izquie da, mien as que en el cen o hay un pozo con su b ocal y a la de echa la bajada ala cuad a, indican, como la ex ao dina ia anchu a y al u a de la pue a y dd in e io adecuadas pa a cobija g andes ca uajes de camino, que su o icio debió de se el de posada. Según con i ma cimbién la si uación de la casa al i nal de la calle de la Co e ía (an igua Co ee ía), núme o ac ual 157, y p óxima a una en ada imp ^ - an e de la ciudad, y lo es i ica igualmen e la adición i o iana. Esa unción de la casa, coo dina muy bien con la ienda, deno ada po el escapa a e o mos ado que da al ex e io y al in e io del po alón y cuya disposición puede se i nos de e e encia cuando a emos de disceni cómo se ía el mos ado de la Casa del Co dón que iene a se de la misma época que és a. Pues de la del Po alón, conse ada puede deci se que in ac a, apenas hay da os his ó icos ni es p eciso i gu a nos econs i ución alguna, sino en odo caso desea un es udio de enido, con planos no muy necesa ios de su dis ibución in e io . Que es la i o iana de ipo de al o ja o sea con i iendas ade'an e y de ás de la escale a, la cual cons a de dos amos has a el piso p incipal, o o al piso supe io y o os dos al des án, con ba andal de balaus es que se apoyan en pilas as es iadas. La o a casa más baja y de la misma cons ucción que se e a la de echa en nues a o og a ía, es como una ep oducción en pequeño déla del Po alón y aunque independien e me ece se ambién conse ada con aquélla, ace ca de lo cual al i nal de es e a ículo hemos de insis i . * «• * pe o hemos de deci más sob e la o a casa de las que en el ( í ulo mencionamos ( o . II), si uada en la calle de la Cuchille ía, núme o 24 ac ual. Lampé ez (1), ep oduciendo o og a ía donde odos los elemen os a ís icos apa ecen como en la de en e 1900 I- (1) y ci ado y i g 123. Las casas gó icas de come cio llamadas, e c. 35 y 1910 que aquí publicamos ( o . III) y después de clasi ica la como ipo «de es ilo oji al o gó ico», dice que « iene la plan a baja dis pues a pa a come cio. Es la llamada «del Co dón» po el ep e sen a i o de la V. O. T. de San F ancisco que bo dea uno de los a cos, y «del Ca denal», po habi a la Ad iano, p ecep o de Ca los V, cuando en 1522 ué ele ado a la Tia a. No se conse a más que la plan a baja, y es singula mezcla de casa seño ial y me can il. T es pue as pequeñas al e nan con dos g andes a cos; és os, con poyos que los es echan, son ca ac e ís icas de las pue as-escapa a es de los come cios medioe ales». A lo que añadía Lampé ez en no a: «Al menos cie os ejempla es anceses indican es o. Pe o en el de Vi o ia ¿puede oma se como o iginal la ci ada disposición?», p egun a és a a la que c eemos pode es ponde en b e e. Y e mina ales no icia y desc ipción el maes o, diciendo: «Un escudo del «sol» l amean e de San Be na dino y un medallón con una i gen comple an es a bella achada»; espec o a la cual ambién pun ualiza emos la ep esen ación de ese medallón y nos i ja emos en o os pa icula es. En el aspec o his ó ico - a qui ec ónico que es el que p ime a men e en es a casa nos in e esa aho a, hemos de empeza po egis a que, como consigna Lampé ez, sólo se conse a de su cons ucción del i nal de la Edad Media la plan a baja, po habe su ido una es au ación que ya las Guías de Vi o ia han censu ado y que un au o señala como ealizada en 1898 (1), echa que coincide con los demás da os que poseemos. Y en seguida hemos de hace cons a que la po ada p incipal, odeada del co dón, no u o en la an igua ida de la casa los poyos que la es echan y que debie on de hace se en la es au ación de 1898. Así lo p ueba el g abado que ep oducimos en la ci ada o . II y que es la mues a g á ica más an igua y comple a que exis e de dicha casa, ob enida y i mada po el dibujan e Pannemake an es de 1879 en que se publicó en El Oasis (2). No hay en ese g abado, acaso ep oduc ción de o og a ía, an asía alguna; pues en la misma o ma apa ece, solamen e la po ada p incipal, en dibujo más a ís ico i mado po Passos en 1885 (3), y es á de acue do ambién con los (1) Venancio del Val. Calles i o ionas. G á icas Vic o ia. Vi o ia (2) El Oasis. Viaje al Pais de lós Fue os, po D. Juan Mañé y Flaque . Ba celona. Ro i al a. 1879, pág. 447. (3) España Sus monumen os y a es. Su na u aleza a his o ia. P O' iñe as Vascongadas, po D. An onio Pi ala... Ba celona, 1885. pág. 137. 36 ÁNOEL DE A >RAl2 g abados i mados po Angel a que luego nos e e i emos y acaso hechos en 1892, e igualmen e con o og a ía sin echa pe o ambién de esa época y con la indicación «Cliché de González» publicada po D. Eulogio Se dán (1). Realmen e esa pue a oji al no dudamos en ene la po la p incipal de la casa: su eje coincide con el del magní ico salón de que luego habla emos; los poyos que había en iempo de Lampé ez se conse an hoy con es hiladas de jun a e ical sin al e na espec o a las jambas y son de pied a mien as que el elleno cen al es á e ocado con cemen o; pe o con i man dichas jambas la cons ucción pos e io de los poyos ya que en ellas se no an ambién las huellas que p oduci ían al en a los choques de algunos ca uajes, po lo que es a po ada pa ece co esponde más bien a la unción seño ial indicada po Lampé ez, que no a la me can il. En la pa e de la de echa de es e po al, hoy con e ido en ienda, es á la bajada a la bodega, como la de la cuad a de la Casa del Po alón. En nues o mismo o og abado II puede ambién ap ecia se la an igua u ilización de los elemen os cons uc i os de la casa y la disposición de los deco a i os, de ios que oda ía no hemos de habla . En el ex emo de la de echa una en ana con eja ocupa, con un en anuco supe io que co esponde ía acaso auna ga i a de igilancia, y o o in e io que ilumina ía la bodega, pa e del espacio que se con i ió en pue a en la econs ucción en 1898. A la izquie da de la pue a p incipal, un pos igo ce ado po a co ca panel con la insc ipción AVE MARIA, se i ía de o dina ia en ada a los pea ones y comunica ía acaso ambién con el espacio a que da paso la po ada de más a la izquie da, ambién oji al, co onada po el sol adian e con el JHS, y que pa ece más indicada pa a los usos come ciales. Y en el ex emo izquie do déla achada, donde en 1898 se ab ió una pue a, que hoy ha uel o a se en ana ( o . IV), ema adas una y o a con a co ambién ca panel e igual al de la pue a del ex emo de la de echa y ambos ob a de dicha e o ma, solamen e hábía an es de ella ( o . V) un en anuco y sob e él, pe o aún bajo el oladizo que señalaba el paso a la plan a p incipal, un balcón de hechu a no muy an igua, acaso del siglo x iii a juzga (1) "Vi o ia, Bl Lib o de la Ciudad . Volumen I. Vi o ia. Edi o ial Social Ca ólica, 1896, pág. 155. LAS CASAS GÓTICAS DE COMERCIO LLAMADAS, ETC. 37 po las bolas que pa ecen ap ecia se en él; odo ello según lo mues a es e o o g abado que ep oducimos y que i ma ambién PAN (ab e ia u a de Pannemake ) en el mismo Oasis an es ci ado (1). En es e g abado apa ecen ambién los o os dos pisos de la casa co onados po g an ale o sob e jabalcones y es able cido el úl imo, en el que se ab en cua o en anas, sob e o o saledizo, en el cual como en el in e io se ap ecia en és a y en o a de sus is as la exis encia an e io de modillones o canecillos semejan es a los de la Casa del Po alón. Los balcones de la plan a p incipal, acusan, como el que hemos indicado en la plan a baja, e o mas pos e io es a la cons ucción gó ica o isabelina. Pe o ep oducimos ambién es e úl imo g abado po ep esen a se en él en p ime é mino, la casa llamada de los Cubos, ya comple amen e de ibada y en cuya dis ibución de g an po ada, pos igo y escapa a e, podemos e o o ejemplo de dis ibución i o iana de ales elemen os. Mos ándonos odos esos g abados, además de las supe i en cias de los es os an iguos, la sucesi a e olución de los mismos y la desapa ición de algunos muy e ocado es, en el espacio de más de un siglo de especial y en cie os aspec os desg aciada ac i idad, sob e odo en los p ime os decenios de la ac ual cen u ia. Respec o a la disposición de las pue as-escapa a es en la Casa del Co dón, desechado el que exis ie an p imi i amen e en la po ada del co dón que le da nomb e, pensamos que sí pudo habe al disposición come cial en el hueco que ado na el sol adian e, pues no pa ece na u al que es a po ada u ie a igual unción que la o a en una casa cuyo ca ác e me can il hemos de p oba solo con su deco ación, decisi amen e. El ca ác e seño ial no e a en absolu o incompa ible con el o o, pues aún en Valladolid enemos nume osas e e encias de casas p incipales con bodega y endede o, eniendo la bodega en muchos casos pue a independien e, pe o si iendo de endede o o as muchas eces la p ime a habi ación después de anqueada la pue a; y sabiéndose de pe sona de p e ensiones nobilia ias como el a is a Alonso Be ugue e, que al hace su casa se comp ome ió a no ende en ella ino, pe o él mismo con iesa que lo almacenaba y (1) Pág. 478, con el í ulo «Vis a de la calle de la Cuchille ía*- 38 ÁNGEL DE APRAIZ 10 endía luego en casas con iguas (1); y ambién en el palacio le Mon e ey, de Salamanca, en el que no nos cons a se eje cie a come cio alguno, los documen os de su cons ucción nos habla ban de «caualle igas». «oíeginas», «despensas e o as piegas baxas» (2). En la Casa del Co dón de Vi o ia, los o og abados 11 y V nos p esen an es a po ada del sol de que aho a a amos, con el ímpano apiado, y sos enido el elleno po un cabezal de made a con el que enlazan o os made os que hacen le jambas de un en anal, el cual debía se mos ado , como nos lo p esen an ambién los g abados i mados po Angel a que an es aliidici- mos y en los que po con eni a su i nalidad de ilus ación de una ob a li e a ia, la ienda que iasí esul a es la de un zapa e o (3). Es a disposición de la ienda, aunque al como apa ece en el g abado deno a a eglos y modi icaciones ocasionales y pob es, esponde sin emba go a la o ganización o dina ia de las iendas medie ales, según Violle -le-Duc (4), que consis ía en una sala que se ab ía a la calle po un g an a co de oda la anchu a de aquélla, con un g an mu o de apoyo pa a coloca las me cancías; y es ambién el que deje ese mu o medio po al abie o hacia el in e io , la disposición más adecuada al clima ío de Vi o ia, en el que los comp ado es debían de se acogidos al ecin o cubie o, al cual se ab ía ambién el mos ado como oda ía hoy en la (1) La A qui ec u a Domés ica del Renacimien o en Vol adolid, po Juan José Ma ín González. P ólogo de Angel de Ap aiz Valladolid Imp en a Cas ellana, 1948, págs. 78 y 141 especialmen e. (2) La casa y a ida en la an igua Salamanca, po Angel de Ap aiz Ca ed á ico en su Uni e sidad. Segunda edición publicada po la Uni e sidad de Salamanca... Salamanca. Nú lez, 1942, pág. 37 - . • (3); Los cua en a lad ones... Ilus acioii£s de M. Angel. Biblio eca Escola Rec ead a. XVI. Edi o ial Sa u nino Calleja... Mad id. Es os g abados, aunque po con eniencia-s de su ejecución sin duda, ep esen an las a qui ec u as in i - iendo las pa es de de echa a izquie da, i gu an cla amen e como o os déla miáma ob a, edi icios o ianos. Po ello se ha pensado si se ían del a qui ec o i o iano D. Manuel Angel Chá a i, pe o no lo c eemos, pues és e que dibujó en 1815 el g abado de la En ada del Gene al Ala a en Vi o ia es an e io a la época ^ue e ela e l;ca ác e de esos o os g abados, en uno de los cuales pa ece adiyina .se;la echa d.e.l892. pos e io a la cual es sin duda la edición de la ob a que los con iene (4) Dic ionnai e aisonné de V a chi ec u e anQaise du xi^ au x i^ s écZe. Tome deuxiéme Pa ís. Lib ai ies-Imp ime ies Réunies, oz Bou iqne, págs. 234-241, LAS CASAS GÓTICAS DE COMERCIO LLAMADAS, ETC. 39 Casa del Po alón y en o as lo emos. Dicho mu o del mos ado en la Casa del Co dón, no se nos o ece pe ec amen e con inuo con el de la achada en el g abado, pe o és e mues a un en an e del de la achada en el a co que acusa la exis encia de cie a con inuidad. Tal disposición de mos ado sólo a un lado, es la que nos mues a ambién una minia u a de ilus ación a la Cán iga CVIll (1) que ep esen a la ienda de un «judeu al aqui» o sea médico en la que ambién el mos ado se in e umpe po el lado de la izq.uie da en que se en en el ondo unos anaqueles bajo dos a cos, ep esen ándose ambién la en ada independien e la casa-habi ación más a la izquie da, semejan e a la de la Casa del Co dón en donde se encuen a a la de echa. Cabe ambién que en es a pue a de la Casa del Co dón hubie a los dos poyos que señaló Lampé ez como ca ac e ís icos de las pue as-escapa a es medie ales, al e los en la época a que co esponde nues o o . III en las dos g andes pue as; y conse ados en o a o og a ía que publica Se dán (2) de es a po ada del sol, en un momen o pos e io en el que oda ía e a pue a el hueco que emos a su izquie da y en que se había con e ido ya en mos ado sin en ada oda la po ada del co dón; aunque, según hemos aducido, no debie on de exis i en la del co dón y p obablemen e en ninguna de las dos, an es de la es au ación de 1898. Incon enien e és e de las es au aciones pseudo-a queológicas que nos pueden engaña , pues e ec i a men e al disposición con poyos a ambos lados de la en ada, es la que ep oduce Violle -le-Duc de una casa de Cluny que pa ece da a del siglo xii (3); como ambién, exhibiéndose sob e uno de ellos me cade ías, la emos en la ilus ación ( o . VI) de la (1) Pueden e se nues as e e encias a las ilus aciones de las Cán igas de San a Ma ía de Al onso el Sabio en la edición de la Real Academia Española, Mad id, 1889. Aguado, dos ols. cua o; y hoy se encon a án más ácilmen e en el olumen Las Cán igas Es udio a queológico de sus minia u as po José Gue e o Lo iiio, Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas, Ins i u o Diego Velázquez, Sección de Se illa, Mad id, en el que el seño Gue e o a a de las iendas en las págs. 232 y 233 y ep oduce las que indicamos.y o as en las Láminas 12, 46, 98, 120 y 189 Ei lib o de las Cán igas no es nada ex año a Vi o ia, según mos amos en nues o lib i o El o igen de la ad ocación y las imágenes de la Vi gen Blanca, Espasa-Calpe. S. A. (2) El Lib o de la Ciudad, jun o a la pág. 156. (3) Dic ionnai e ci ado. Tome sixléme, pág. 224. 40 Angel de ap aiz Cán íga IX del Códice del Esco ial T. j. 1 F. 92, (1). en un come - cío de cuad os de o os; y algo semejan e ano amos en una casa de la calle de Capu xas de Ba celona, señalada con el núme o 10, y que lle a echa de 1761, siendo en in una disposición de en ada cen al y escapa a es a ambos lados, co ien e aún en es ablecimien os mode nos. Posible hubie a sido ambién en la po ada del sol de la Casa del Co dón, el cie e o al de la en ada con mu o-escapa a e, como hoy es á el de la o a po ada en nues o o . IV eniendo pue a la e al a la ienda, y que aquél se ab ie a y ce a a con made as. Todo según indica Viólle -le-Duc en su i g. 1 de la oz que hemos ci ado en su Dicciona io ( o . VII), donde señala ambién cómo sob e el din el de made a y bajo el a co, semejan es a los de la Casa del Co dón, solía habe pa a da luz al ecin o una cla aboya con id ios y en ejada, que quizá an ece die a en nues a casa i o iana al elleno de albañile ia que i gu a en nues os g abados II y V. Pe o ese escapa a e con inuo y comple amen e abie o du an e el día a la calle, en la que habían de pe mánece los comp ado es, lo c eemos inadecuado al clima de Vi o ia, donde la adición dominan e ha sido la de po al con mos ado en una pa e de él y ambién isible desde el ex e io . En el in e io de la Casa del Co dón apenas queda más es de la sun uosa cons ucción de i nales del siglo x , que la maó ^ i ca sala a que an es hemos aludido y que el pueblo siguiéndola casi odos los au o es que a a on de es a casa, han enido como capilla, sin duda suges ionados po la complicación de su bó eda que aquí po p ime a ez se ep oduce ( o . VIII), y po que acaso e ec i amen e se u iliza a como capilla en iempos pos e io es al de su cons ucción; pe o esa bó eda es semejan e a U de o os salones del es ilo Isabel y así el de la izquie da de la en ada en el Colegio de San a C uz, de Valladolid, po lo cual . 1. . 1 "«-«-i. y po o os mo i os noso os nos inclinamos a ene lo como al salón Su plan a es sensiblemen e cuad ada, lo que nos pa ece ambién más p opio de ese des ino que del de capilla. Se ab ía con una pue a p incipal que hoy es á apiada y que coincide con el eje (1) Lam. 12 del lib o Las Cán iéas po Oue e o. ya ci ado; y ambién La Minia u a Española, po J. Domínguez Bo dona. T. II , Pan heon 1930. lámina 85. en LAS CASAS GÓTICAS DE COMERCIO LLAMADAS, ETC. 41 del po alón seño ial, y desde és e se ascende ía po una escale a de la que quedan peldaños y que sal a ía la al u a como de un me o a que espec o del piso de la calle se encuen a, hoy al menos, el piso de dicho salón; el cual iene ambién salida a o as habi aciones de la casa po dos pue eci as gó icas si uadas a ambos lados, mien as que en el ondo se ab ían las en anas, hoy sin duda ans o madas, que le p opo cionan iluminación na u al. La ex ensión del salón se á como de unos diez me os de cada lado y la al u a sob e el pisó ac ual como de unos cua o has a la cla e del cen o. La bó eda es es ellada, con e cele es y ligadu as en e los que hay o as cla es acceso ias, odo poli c omado y deco ado, como las ménsulas de las que a anca la bó eda en los cua o ángulos, y has a la plemen e ía se ado na con es ellas do adas que pa ecen me álicas y se cla an nume osas en cada uno de los plemen os. Las cua o ménsulas se o namen an con i gu as de león, uno de ellos con cabeza humana; sal o o a de aquellas, an es opeada que no puede eco noce se su ep esen ación. La cla e cen al es el escudo de los Reyes Ca ólicos, igual al de la achada que después conside amos, con co ona de cinco lo ones y cua elado con las a mas de Cas illa y León y de A agón y Sicilia, pe o no en ado con la g anada, aunque sí, según me esc ibe mi he mano el a qui ec o Emilio de Ap aiz, que an o me ha ayudado en la e isión de es as casas, con g anadas en la bo du a, lo que puede indica la cons ucción pos e io de es a sala espec o a la achada^ en cuyo escudo la g anada no i gu a. De las cla es acceso ias, dos os en an el yugo y las lechas que ambién señalan la época de los Reyes Ca ólicos; o as cua o, los signos simbólicos de los E an gelis as, en e los que hab ía que inclui una i gu a humana aunque iene cie o aspec o emenino; y i nalmen e un d agón con alas, y o a cla e con el mismo signo come cial que en la achada amos a examina de enidamen e. Sólo di emos pa a e mina con el in e io , que es a he mosa bó eda es á su iendo lamen ablemen e de go e as, po habe se abie o sob e ella un pa io de luces, y es u gen e que es o se a egle p? a e i a la des ucción de pieza an he mosa y de an ex ao dina io alo his ó ico y signi ica i o. Saliendo de nue o al ex e io examina emos su deco ación, que mues a p e e en emen e la de oción anciscana de sus cons uc o es. A és a esponde el co dón que con o nea la que 4S ÁNOEL DE APRAIZ hicie on ambién después de dicha isi a con D. Diego Ma ínez de Ala a, que ué el esc ibano de aquella ju a de los ue os po Dona Isabel; y con los Salinas, que e a amilia enlazada con la de la Casa del Co dón, no muy señalada an es de es a época, y de la que Juan de Salinas ué Sec e a io de Doña Ma í¿i, Reina de Po ugal e hija de los Reyes Ca ólicos, y Ma ín de Salinas, menino de Isabel la Ca ólica y luego embajado del Rey de Hung ía y Bohemia D. Fe nando ce ca de su he mano el Empe ado Ca los, po lo que os en aba en sus a mas el águila bícipe. En el águila de que aún apa ece el as o en nues o é abado más an iguo de la Casa del Co dón, no puede ap ecia se si e a de una o dos cabezas y los Reyes Ca ólicos concedie on ambién al asco Mendeja el escudo eal de León y Cas illa en ios pechos de un águila co onada. Pe o el águila de la Casa del C dón pa ece añadida con pos e io idad al escudo y acaso e a I b ada enmade a; sob e ella se e ambién en el g abado un Ví o , ^ . jgi cual se adi ina el nomb e de Zumalabe y en e ec o ^^^T o de Bengoa hacia 1880 (1) llama a es a casa «la del magis- a Zumala e» y la Ouía de Fo as e os en Vi o ia de 1792 (2) íi hla de enidamen e de que en la «casa de D. Miguel Ramón de A i,e Madis al de es a Colegia a» había «dos cuad os de l amencos con la i ma de Gas. p. j. Ve b uggen». lo que mues a la ida sun uosa de és a en dicha época. El Empe- Ca los se de u o casualmen e en Vi o ia en 1524 y ju ólos ado x>aenU del Rey que debia de' es a p óxima a es a '"''"I la que ambién quizá se hospeda a. signos anciscanos del co dón, del IHS, y de la impo- - 4 las llagas a San F ancisco, al deno a la adsc ipción sición de ^ O den Te ce a, signi ica ían ambién el hospi alidad que ealizan sus miemb os. Y es a debe ^ á almen e la azón del más comp obado hospedaje que en se ieo Ca denal Ad iano, cuando en 1522 ecibió en ''lia su nomb amien o de Papa, acon ecimien o que an os docu- ^c ipciones de Ala a. Lib o inédi o de Rica do Bece o de Bengoa. (1) es P ólogo e Indices po Angel de Ap aiz Publicación del Esc i o el a lo 25. Real A eneo a ^ g po la Real Sociedad Vascongada de los Amigos po el que es o esc ibe, a ibuyéndola al e udi o P es ame o, del P^®^ ® Vi o ia, Sa , a pa i del núme o de No iemb e de 1919 y eb laRe is a aludimos cons a en el núme o de Feb e o de 1920. la e e encia a que LAS CASAS GÓTICAS DE COMERCIO LLAMADAS, ETC. 49 men os e his o iado es na an con mul i ud de de alles en los que noso os po an o no hemos de insis i (1). Nos i ja emos an sólo, po a ec a más di ec amen e a nues o ema, en que según el an iguo manusc i o de las Memo ias y an igüedades po U bina ya mencionado, el p ime mensaje o que dió la no icia a Ad iano, encon ó a és e «a iempo que el Ca denal salía a deci Misa», lo que es ambién indicio de que no uncio naba como capilla el salón que hemos desc i o de la casa en que mo aba. Y ambién en la exp esión de que cuando llega on, después, a Ad iano las Bulas de su nomb amien o «al día siguien e dejó la posada de Juan Bilbao y se pasó al Con en o de San F ancisco», exp esión que no c eemos se e ie a a -que aquella uese una posada pública, pe o que acaso e oca a en el ánimo de quien esc ibía, la adición de hospedaje, al menos de pe sonas dis inguidas, que acabamos de as ea en dicha casa. El dueño de ella en el iempo de la isi a de los Reyes Ca ó licos de 1483 se ía, pues «Juan Sáez de Bil ao, a quien ma a on ale osamen e a p incipios de 1493», según hemos asc i o con la g a ía de las Memo ias y p i ilegios, po Flo anes. Y no debió se pos e io a su mue e la cons ucción o econs ucción de la achada al menos, ya que su escudo no lle a la g anada que se hubie a añadido después de 1492. Y asi de es e Juan Sáez de Bil ao o Bilbao debe se la ma ca come cial que se os en a bajo el escudo. En la cual, como muchas de las que hemos is o y de las que publi camos, se puede ap ecia la in e ención anag amá ica de le as que en an en el nomb e del dueño, como son en es e caso las que pa ecen Y y o que deben de co esponde al nomb e de Johan o Juan, nomb e que lle aba ambién su hijo a quien llaman sola men e Juan de Bil ao o Bilbao, pe o que nos pa ece poco p o bable, po el dicho mo i o de echas, que ue a quien lab ase la casa. T azos análogos de Y y de o, como ambién del lazo con aspec os de que o ma la p ime a con la c uz, y de la es ella, la media luna y la especie de galla de es que se azan sob e la c uz a la de echa del que mi a es a ma ca, se encuen an en o as (1) Acaban de publica se muchos de és os y no icias poco conocidas del iaje de Ad iano VI, en el lib o; Blas O iz I ine a ium Ad iani Sex i. Imp eso en Toledo MDXLVl. T aducción y no as de Ignacio Ma ía Saga na, Publicaciones de la Ob a Cul u al de la Caja de Aho os y Mon e de Piedad de la Ciudad de Vi o ia. MCML. 50 ÁNGEL DE APRAIZ de las que aquí ep oducimos. En alguna de ellas (la cen al de la p ime a línea de nues o g abado), el luga de la Y en la ma ca de Juan Sáez de Bilbao, lo ocupa una P, que acaso se ema e con una o y que debe de co esponde al nomb e de Ped o o de Pe o. Po que o a especie de P que lle a cla amen e una o encima, ocupa ese mismo luga en la ma ca de Pe o López de Vi o ia que ha ep oducido Guia d en sus abajos mencionados y que es ex emadamen e semejan e en lo demás a la de Juan Sáez de Bilbao, po la c uz, los azos que pa ecen galla de es y la es ella. Dice Guia d que se ad ie e la sucesión de ma cas seme jan es en algunos me cade es, a modo de blasón; y así ep oduce O a ma ca de un Diego de Vi o ia en 1567, igual a la de Ped o en oda la pa e supe io , pe o di e en e en la in e io que debe de se la co espondien e al nomb e pe sonal. Aquel Pe o López de Vi o ia hemos is o que es aba casado con doña Ma i Sanches da Salinas, y espec o a los Salinas dice el manusc i o i o iano an epe ido que descienden de Ma ía y Sancha Ma ínez de Buendía, he manas de Juan Ma ínez de Buendía que dego'lló a su esposa en la Casa del Co dón, po lo que es aban empa en ados con sus p opie a ios, aunque el pa en esco no o ecie a ya odos sus aspec os muy uiseños. Vemos de odos modos es a casa comp índice e elado que así es el a e, de la ida de Vi o ia en e la época gó ica y la del Renacimien o, con- signos de la pa icipación de aquélla en impo an es acon ecimien os his ó icos que nos ecue da lumi nosamen e, y con mues as de la eligiosidad de sus dueños, y ambién de su o gullo y o as pasiones g andes y pequeñas y del modo de gobe na sus in e eses, con lo que da calo de huma nidad a un aspec o de los más in e esan es de la ida i o iana. Po que en aquellos momen os de ac i idad del come cio, y espe cialmen e el de lanas que se eje cía desde Cas illa a Flandes, con su cen o p incipal de concen ación que e a Bu gos y su pue o más impo an e que e a Bilbao, nos e ela es a Casa del Co dón con su ca ác e ya indudable me can il, con los nomb es bil baínos de sus dueños y los nomb es i o ianos de sus colegas y pa ien es en Bilbao —así los Vi o ia, que como odos los Vi o ia o Vic o ia de es a época deno an su nacimien o u o igen—, que Vi o ia iene ambién una impo ancia come cial, acaso como depósi o o como cen o dis ibuido pa a Bilbao y ambién pa a La edo y los pue os de Guipúzcoa con que se comunicaba. LAS CASAS GÓTICAS DE COMERCIO LLAMADAS, ETC. 51 Y que es aba abie a a odas las in luencias espi i uales que de i an de los iajes, como en el aspec o a ís ico ecibi ía las de Flandes, que se mues an, po ejemplo, en las laudas sepul c ales que de allí enían y a las que hemos aludido y en alguna o a que se conse a en Vi o ia, y de Flandes inie on indudable men e a nues o país muchos de los impulsos del Renacimien o. w « * ¡Lás ima que la Casa del Co dón no se haya conse ado con mayo in eg idad, lo cual ué posible en el siglo xix, pe o la desidia y la igno an e mezquindad no lo quisie on! En los días en que esc ibimos, la Casa del Po alón, an ípica y an incon aminada, o ece con el mayo pelig o de inminen e uina, la posibilidad de sal a el monumen o más genuino de la ida y la época de Vi o ia a las que hemos dedicado es e abajo. Si no se sal a p on o, cualquie día su ale o se desploma á sob e la calle, o el agua que ie e un encañado p ecisamen e sob e la jamba de la de echa de la pue a de en ada, acaba á de pud i la. El que la codicia p i ada quisie a apode se de esa joya pa a deshace la, no c eemos que hoy sea posible, po que e la cogidas sus manos an e la in e ención de los o ganismos municipales, p o inciales y es a ales, que ya es án ale a pa a impedi esa des ucción. El Consejo de Cul u a de la Dipu ación de Ala a ha buscado los modos de e i a la, y la Ob a Cul u al de la Caja de Aho os Municipal de Vi o ia se dispone a apo a los medios pecunia ios, que no debe ían se excesi os, pa a la ealización de la ob a, habiendo sido pues as ya al an o de ello las au o idades de Bellas A es del Es ado que apoya ían la conse ación con oda su e icacia. ¿Qué es lo que c eemos que se debe hace con la Casa del Po alón? Indiscu iblemen e pa i de esa conse ación deseada, y a ella opinamos que en p ime é mino se opond ía cualquie in en o de p e enciosa es au ación que mancilla ía su p ís ino encan o, siendo de desea simplemen e la consolidación que la habili ase de nue o pa a una ida la ga y sin queb an os. ¿Y cuál pudie a se así el des ino del edi icio? Ha habido alguna in eli gen e y bien in encionada inicia i a pa icula que había soñado conse a la ida de esa casa, que debió de se posada, man e niendo allí una hos e ía o es au an e que ue a isi ado po los u is as; pa a lo que emos el incon enien e de que el in e és 32 ÁNGEL DE APRAIZ p i ado pudie a desna u aliza algún día esos i nes de conse a ción, la cual co e ía ambién o os pelig os con u ilización de al clase. Mi opinión se ía de da a esa casa un des ino y una ga an ía públicos, pa a lo que, adqui ido el edi icio po la Caja de Aho os Municipal, con pa icipación de la Dipu ación si ello ue a nece sa io y con enien e, se cons i uye a po ambas Co po aciones una Jun a au ónoma como las que an excelen es esul ados dan en las ins i uciones i o ianas; y que esa Jun a, no muy nume osa pe o compe en e, es ablecie a en la Casa del Po alón un Museo de Vi o ia, que hace e dade a al a y que da ía a la casa la apli cación i o íana y ambién la u ís ica adecuadas a su his o ia y a las ideas a que an es nos e e íamos. En dicho Museo debe ían conse a se y exhibi se (con las p ecauciones necesa ias pa a sal a pelig os de los que el más emible pe o e i able se ía el de incendio), los nume osos obje os y documen os de in e és his ó ico que hoy se gua dan en el A chi o Municipal, con o os de ca ác e pa icula men e i o iano que hoy exis en en el Museo de la Casa de Cul u a de Ala a, y muchos más que allí encon a ían su oco a ac i o o su asilo alo izado . El gas o de sos enimien o no se ía g ande, habili ándose allí mo ada pa a el modes o pe sonal pe manen e enca gado de la cus odia y de acompaña a los isi an es; que de o dina io no se ían muy nume osos, pe o con los que pudie an inicia se allí las unciones de un Cen o de A acción y Tu ismo, que ambién se ía ade cuado pa a Vi o ia. Las Co po aciones i o ianas deben se las que decidan ace ca de odos esos ex emos. Pe o de odas sue es han de p eocu pa se u gen emen e de la ob a de conse a esos es os de nues o pasado. El que en Vi o ia conc e ó en las calles que, o mando una elipse cuyos ocos ue on las iglesias de San a Ma ía y San Miguel y ence ando ambién las de San Ped o, San Vicen e y o os con en os y casas seño iales y popula es, cons i uyen, aun hoy y a pesa de lo ya desapa ecido, un conjun o u banís ico del mayo in e és, un en e o ba io ó ico cuya excepclonalidad ponde ó Víc o Hugo en una muy epe ida ase, y del que nos o os es amos obligados a conse a el ca ác e , algunas de cuyas no as poco es udiadas has a aho a hemos a ado de e en el p esen e a ículo. Angel de Ap aiz .'-- . í TT Ii';s Ü-iiíílll I, m!NA 1. I. Casa del Po alón en Vi o ia en su es ado ac ual. 11. Casa del Co dón en Vi o ia en su es ado an e io a lí>79. según g abado de Pannemake . Ly-'V? IIÍ. Casa liel Co lón en sii es ad i hacia 19!0, al que conespoiule la desc ip ción de Lampé ez. IV. Casa del Co dón en sn es ado ac ual. ¿••Vi'' V. Casas de los Cubos y del Co dón an es de 1879. según g abado de Pannemake . Vi, Tienda de imágenes, según la Cán iga IX del Códice del Esco ial. VII. Tienda medie al, según Violle -le-Duc. Kí-7- ÍS-.. M u * * * 0 C ^ _,^T' ^ I A i - V C?> » * *• . » 1 I la -í 7 '«*^4 •' il ' j^ a^£,*¿^ '11 'W^ - ■• I IIIUIIIII, WUliiii"^ ■ K. ".. ""-"¿ i ¿ VIII. Bó eda inédi a del salón de la Casa del Co dón. IX. Ma cas de Come cio de Bilbao. . Escudo y ma ca de come cio de la Casa del Co dón.