Las casas góticas de comercio llamadas «del portalón» y «del cordón» en Vitoria
Full text
LAS
CASAS
GOTICAS
DE
COMERCIO
LLAMADAS
«DEL
PORTALON»
Y
«DEL
CORDON»
EN
VITORIA
No
es
nue o
es e
asun o,
ni
siquie a
en
mis
esc i os
y
dise '
aciones.
Pe o
en
el
Bole ín
del
Semina io
de
Es udios
de
A e
Y
A queología
de
la
Uni e sidad
de
Valiadolid,
que
an a
a ención
conceden
a
Vi o ia
y
Ala a
en
sus
es udios
y
abajos,
encuen o
ocasión
de
pun ualiza
cosas
ya
dichas,
de
ec i ica
a i maciones
o
da os
que
se
enían
po
segu os
con
o os,
g á icos
e
incon o
e ibles,
y
de
expone
la
signi icación
e
in e és
de
es os
es os
de
la
ciudad
de
Vi o ia
del
i
nal
de
la
Edad
Media
y
p incipios
de
la
Mode na,
que
deno an
el
modo
de
se
de
su
ida
me can il,
y
que
deben
se
de endidos
de
posibles
des igu amien os
que
nos
p i a ían
de
la
isión
es é ica
e
his ó ica
que
hoy
aquellos
nos
p opo cionan.
La
Casa
del
Po alón
( o og abado
I)
es
segu amen e
el
más
genuino
y
popula
monumen o
de
es a
clase,
po
su
cons ucción
de
made a
que
e a
el
ma e ial
más
usado
pa a
las
casas
de
come cio
medie ales,
y
de
en amado
de
lad illo,
con
canes
illados
que
indican
la
in luencia
mudéja ,
y
disposición
que
desc ibía
así
el
maes o
en
A qui ec u a
Ci il
D,
Vicen e
Lam-
é ez
y
Romea
(1)
después
de
cali ica
esa
casa
de
«muy
no able»:
«c'íms a
de
plan a
baja,
en esuelo
y
p incipal;
aquella
iene
ienda
con
escapa a es
a
la
achada,
y
un
g an
po alón
donde
se
ab e
el
mos ado .
Eno mes
pies
de echos
y
ca e as
jabal
conadas
son
la
es uc u a
de
la
plan a
in e io ;
los
made os
del
piso
p incipal,
a anzan
conside ablemen e
y
mues an
sus
cabezas
pe iladas;
sob e
ellas
ca ga
el
en amado
del
piso
p in
cipal,
y
sob e
él
uela
mucho
un
ale o
con
palomillas.
Sob ia
y
sencillísima,
es a
achada
i o iana
es
un
ejempla
ípico
del
(1)
A qui ec u a
Ci il
Española
de
los
siglos
I
al
XVIJI
Tomo
1.
MCMXXIl.
Edi o ial
«Sa u nino
Calleja».
S.
A.
Mad id,
págs.
153
y
155
y
l
g.
100.
34
ÁNGEL
DE
APRAIZ
mayo
in e és
po
su
ca ác e
disposi i o
y
cons uc i o».
Nada
hemos
de
añadi
como
no
sea
i
ja nos
en
que
el
g an
po alón
que
le
da
nomb e,
con
su
eno me
po ada
ocha ad£i
gó ica
muy
cu iosa,
y
que
iene
al
ondo
una
especie
de
gale ía
ele
en acUi
a
las
habi aciones,
a
la
que
se
asciende
po
una
escale a
que
a anca
a
la
izquie da,
mien as
que
en
el
cen o
hay
un
pozo
con
su
b ocal
y
a
la
de echa
la
bajada
ala
cuad a,
indican,
como
la
ex ao dina ia
anchu a
y
al u a
de
la
pue a
y
dd
in e io
adecuadas
pa a
cobija
g andes
ca uajes
de
camino,
que
su
o icio
debió
de
se
el
de
posada.
Según
con i ma
cimbién
la
si uación
de
la
casa
al
i
nal
de
la
calle
de
la
Co e ía
(an igua
Co ee ía),
núme o
ac ual
157,
y
p óxima
a
una
en ada
imp ^ -
an e
de
la
ciudad,
y
lo
es i ica
igualmen e
la
adición
i o iana.
Esa
unción
de
la
casa,
coo dina
muy
bien
con
la
ienda,
deno
ada
po
el
escapa a e
o
mos ado
que
da
al
ex e io
y
al
in e io
del
po alón
y
cuya
disposición
puede
se i nos
de
e e encia
cuando
a emos
de
disceni
cómo
se ía
el
mos ado
de
la
Casa
del
Co dón
que
iene
a
se
de
la
misma
época
que
és a.
Pues
de
la
del
Po alón,
conse ada
puede
deci se
que
in ac a,
apenas
hay
da os
his ó icos
ni
es
p eciso
i
gu a nos
econs i ución
alguna,
sino
en
odo
caso
desea
un
es udio
de enido,
con
planos
no
muy
necesa ios
de
su
dis ibución
in e io .
Que
es
la
i o iana
de
ipo
de
al o ja
o
sea
con
i iendas
ade'an e
y
de ás
de
la
escale a,
la
cual
cons a
de
dos
amos
has a
el
piso
p incipal,
o o
al
piso
supe io
y
o os
dos
al
des án,
con
ba andal
de
balaus es
que
se
apoyan
en
pilas as
es iadas.
La
o a
casa
más
baja
y
de
la
misma
cons ucción
que
se
e
a
la
de echa
en
nues a
o og a ía,
es
como
una
ep oducción
en
pequeño
déla
del
Po alón
y
aunque
independien e
me ece
se
ambién
conse
ada
con
aquélla,
ace ca
de
lo
cual
al
i
nal
de
es e
a ículo
hemos
de
insis i .
*
«•
*
pe o
hemos
de
deci
más
sob e
la
o a
casa
de
las
que
en
el
(
í ulo
mencionamos
( o .
II),
si uada
en
la
calle
de
la
Cuchille ía,
núme o
24
ac ual.
Lampé ez
(1),
ep oduciendo
o og a ía
donde
odos
los
elemen os
a ís icos
apa ecen
como
en
la
de
en e
1900
I-
(1)
y
ci ado
y
i
g
123.
Las
casas
gó icas
de
come cio
llamadas,
e c.
35
y
1910
que
aquí
publicamos
( o .
III)
y
después
de
clasi ica la
como
ipo
«de
es ilo
oji al
o
gó ico»,
dice
que
« iene
la
plan a
baja
dis
pues a
pa a
come cio.
Es
la
llamada
«del
Co dón»
po
el
ep e
sen a i o
de
la
V.
O.
T.
de
San
F ancisco
que
bo dea
uno
de
los
a cos,
y
«del
Ca denal»,
po
habi a la
Ad iano,
p ecep o
de
Ca los
V,
cuando
en
1522
ué
ele ado
a
la
Tia a.
No
se
conse a
más
que
la
plan a
baja,
y
es
singula
mezcla
de
casa
seño ial
y
me can il.
T es
pue as
pequeñas
al e nan
con
dos
g andes
a cos;
és os,
con
poyos
que
los
es echan,
son
ca ac e ís icas
de
las
pue as-escapa a es
de
los
come cios
medioe ales».
A
lo
que
añadía
Lampé ez
en
no a:
«Al
menos
cie os
ejempla es
anceses
indican
es o.
Pe o
en
el
de
Vi o ia
¿puede
oma se
como
o iginal
la
ci ada
disposición?»,
p egun a
és a
a
la
que
c eemos
pode
es
ponde
en
b e e.
Y
e mina
ales
no icia
y
desc ipción
el
maes o,
diciendo:
«Un
escudo
del
«sol»
l
amean e
de
San
Be na dino
y
un
medallón
con
una
i gen
comple an
es a
bella
achada»;
espec o
a
la
cual
ambién
pun ualiza emos
la
ep esen ación
de
ese
medallón
y
nos
i
ja emos
en
o os
pa icula es.
En
el
aspec o
his ó ico
-
a qui ec ónico
que
es
el
que
p ime a
men e
en
es a
casa
nos
in e esa
aho a,
hemos
de
empeza
po
egis a
que,
como
consigna
Lampé ez,
sólo
se
conse a
de
su
cons ucción
del
i
nal
de
la
Edad
Media
la
plan a
baja,
po
habe
su ido
una
es au ación
que
ya
las
Guías
de
Vi o ia
han
censu
ado
y
que
un
au o
señala
como
ealizada
en
1898
(1),
echa
que
coincide
con
los
demás
da os
que
poseemos.
Y
en
seguida
hemos
de
hace
cons a
que
la
po ada
p incipal,
odeada
del
co dón,
no
u o
en
la
an igua
ida
de
la
casa
los
poyos
que
la
es echan
y
que
debie on
de
hace se
en
la
es au ación
de
1898.
Así
lo
p ueba
el
g abado
que
ep oducimos
en
la
ci ada
o .
II
y
que
es
la
mues a
g á ica
más
an igua
y
comple a
que
exis e
de
dicha
casa,
ob enida
y
i
mada
po
el
dibujan e
Pannemake
an es
de
1879
en
que
se
publicó
en
El
Oasis
(2).
No
hay
en
ese
g abado,
acaso
ep oduc
ción
de
o og a ía,
an asía
alguna;
pues
en
la
misma
o ma
apa
ece,
solamen e
la
po ada
p incipal,
en
dibujo
más
a ís ico
i
mado
po
Passos
en
1885
(3),
y
es á
de
acue do ambién
con
los
(1)
Venancio
del
Val.
Calles
i o ionas.
G á icas
Vic o ia.
Vi o ia
(2)
El
Oasis.
Viaje
al
Pais
de
lós
Fue os,
po
D.
Juan
Mañé
y
Flaque .
Ba celona.
Ro i al a.
1879,
pág.
447.
(3)
España
Sus
monumen os
y
a es.
Su
na u aleza
a
his o ia.
P O'
iñe as
Vascongadas,
po
D.
An onio
Pi ala...
Ba celona,
1885.
pág.
137.
36
ÁNOEL
DE
A >RAl2
g abados
i
mados
po
Angel
a
que
luego
nos
e e i emos
y
acaso
hechos
en
1892,
e
igualmen e
con
o og a ía
sin
echa
pe o
ambién
de
esa
época
y
con
la
indicación
«Cliché
de
González»
publicada
po
D.
Eulogio
Se dán
(1).
Realmen e
esa
pue a
oji al
no
dudamos
en
ene la
po
la
p incipal
de
la
casa:
su
eje
coincide
con
el
del
magní ico
salón
de
que
luego
habla emos;
los
poyos
que
había
en
iempo
de
Lampé ez
se
conse an
hoy
con
es
hiladas
de
jun a
e ical
sin
al e na
espec o
a
las
jambas
y
son
de
pied a
mien as
que
el
elleno
cen al
es á
e ocado
con
cemen o;
pe o
con i man
dichas
jambas
la
cons ucción
pos e io
de
los
poyos
ya
que
en
ellas
se
no an
ambién
las
huellas
que
p oduci ían
al
en a
los
choques
de
algunos
ca uajes,
po
lo
que
es a
po ada
pa ece
co esponde
más
bien
a
la
unción
seño ial
indicada
po
Lampé ez,
que
no
a
la
me can il.
En
la
pa e
de
la
de echa
de
es e
po al,
hoy
con e ido
en
ienda,
es á
la
bajada
a
la
bodega,
como
la
de
la
cuad a
de
la
Casa
del
Po alón.
En
nues o
mismo
o og abado
II
puede
ambién
ap ecia se
la
an igua
u ilización
de
los
elemen os
cons uc i os
de
la
casa
y
la
disposición
de
los
deco a i os,
de
ios
que
oda ía
no
hemos
de
habla .
En
el
ex emo
de
la
de echa
una
en ana
con
eja
ocupa,
con
un
en anuco
supe io
que
co esponde ía
acaso
auna
ga i a
de
igilancia,
y
o o
in e io
que
ilumina ía
la
bodega,
pa e
del
espacio
que
se
con i ió
en
pue a
en
la
econs
ucción
en
1898.
A
la
izquie da
de
la
pue a
p incipal,
un
pos igo
ce ado
po
a co
ca panel
con
la
insc ipción
AVE
MARIA,
se i ía
de
o dina ia
en ada
a
los
pea ones
y
comunica ía
acaso
ambién
con
el
espacio
a
que
da
paso
la
po ada
de
más
a
la
izquie da,
ambién
oji al,
co onada
po
el
sol
adian e
con
el
JHS,
y
que
pa ece
más
indicada
pa a
los
usos
come ciales.
Y
en
el
ex emo
izquie do
déla
achada,
donde
en
1898
se
ab ió
una
pue a,
que
hoy
ha
uel o
a
se
en ana
( o .
IV),
ema adas
una
y
o a
con
a co
ambién
ca panel
e
igual
al
de
la
pue a
del
ex emo
de
la
de echa
y
ambos
ob a
de
dicha
e o ma,
solamen e
hábía
an es
de
ella
( o .
V)
un
en anuco
y
sob e
él,
pe o
aún
bajo
el
oladizo
que
señalaba
el
paso
a
la
plan a
p incipal,
un
balcón
de
hechu a
no
muy
an igua,
acaso
del
siglo
x iii
a
juzga
(1)
"Vi o ia,
Bl
Lib o
de
la
Ciudad
.
Volumen
I.
Vi o ia.
Edi o ial
Social
Ca ólica,
1896,
pág.
155.
LAS
CASAS
GÓTICAS
DE
COMERCIO
LLAMADAS,
ETC.
37
po
las
bolas
que
pa ecen
ap ecia se
en
él;
odo
ello
según
lo
mues a
es e
o o
g abado
que
ep oducimos
y
que
i
ma
ambién
PAN
(ab e ia u a
de
Pannemake )
en
el
mismo
Oasis
an es
ci ado
(1).
En
es e
g abado
apa ecen
ambién
los
o os
dos
pisos
de
la
casa
co onados
po
g an
ale o
sob e
jabalcones
y
es able
cido
el
úl imo,
en
el
que
se
ab en
cua o
en anas,
sob e
o o
saledizo,
en
el
cual
como
en
el
in e io
se
ap ecia
en
és a
y
en
o a
de
sus
is as
la
exis encia
an e io
de
modillones
o
canecillos
semejan es
a
los
de
la
Casa
del
Po alón.
Los
balcones
de
la
plan a
p incipal,
acusan,
como
el
que
hemos
indicado
en
la
plan a
baja,
e o mas
pos e io es
a
la
cons ucción
gó ica
o
isabelina.
Pe o
ep oducimos
ambién
es e
úl imo
g abado
po
ep esen a se
en
él
en
p ime
é mino,
la
casa
llamada
de
los
Cubos,
ya
comple amen e
de ibada
y
en
cuya
dis ibución
de
g an
po ada,
pos igo
y
escapa a e,
podemos
e
o o
ejemplo
de
dis ibución
i o iana
de
ales
elemen os.
Mos ándonos
odos
esos
g abados,
además
de
las
supe i en
cias
de
los
es os
an iguos,
la
sucesi a
e olución
de
los
mismos
y
la
desapa ición
de
algunos
muy
e ocado es,
en
el
espacio
de
más
de
un
siglo
de
especial
y
en
cie os
aspec os
desg aciada
ac i idad,
sob e
odo
en
los
p ime os
decenios
de
la
ac ual
cen u ia.
Respec o
a
la
disposición
de
las
pue as-escapa a es
en
la
Casa
del
Co dón,
desechado
el
que
exis ie an
p imi i amen e
en
la
po ada
del
co dón
que
le
da
nomb e,
pensamos
que
sí
pudo
habe
al
disposición
come cial
en
el
hueco
que
ado na
el
sol
adian e,
pues
no
pa ece
na u al
que
es a
po ada
u ie a
igual
unción
que
la
o a
en
una
casa
cuyo
ca ác e
me can il
hemos
de
p oba
solo
con
su
deco ación,
decisi amen e.
El
ca ác e
seño ial
no
e a
en
absolu o
incompa ible
con
el
o o,
pues
aún
en
Valladolid
enemos
nume osas
e e encias
de
casas
p incipales
con
bodega
y
endede o,
eniendo
la
bodega
en
muchos
casos
pue a
independien e,
pe o
si iendo
de
endede o
o as
muchas
eces
la
p ime a
habi ación
después
de
anqueada
la
pue a;
y
sabiéndose
de
pe sona
de
p e ensiones
nobilia ias
como
el
a is a
Alonso
Be ugue e,
que
al
hace
su
casa
se
comp ome ió
a
no
ende
en
ella
ino,
pe o
él
mismo
con iesa
que
lo
almacenaba
y
(1)
Pág.
478,
con
el
í ulo
«Vis a
de
la
calle
de
la
Cuchille ía*-
38
ÁNGEL
DE
APRAIZ
10
endía
luego
en
casas
con iguas
(1);
y
ambién
en
el
palacio
le
Mon e ey,
de
Salamanca,
en
el
que
no
nos
cons a
se
eje cie a
come cio
alguno,
los
documen os
de
su
cons ucción
nos
habla
ban
de
«caualle igas».
«oíeginas»,
«despensas
e
o as
piegas
baxas»
(2).
En
la
Casa
del
Co dón
de
Vi o ia,
los
o og abados
11
y
V
nos
p esen an
es a
po ada
del
sol
de
que
aho a
a amos,
con
el
ímpano
apiado,
y
sos enido
el
elleno
po
un
cabezal
de
made a
con
el
que
enlazan
o os
made os
que
hacen
le
jambas
de
un
en anal,
el
cual
debía
se
mos ado ,
como
nos
lo
p esen
an
ambién
los
g abados
i
mados
po
Angel
a
que
an es
aliidici-
mos
y
en
los
que
po
con eni
a
su
i
nalidad
de
ilus ación
de
una
ob a
li e a ia,
la
ienda
que
iasí
esul a
es
la
de
un
zapa e o
(3).
Es a
disposición
de
la
ienda,
aunque
al
como
apa ece
en
el
g abado
deno a
a eglos
y
modi icaciones
ocasionales
y
pob es,
esponde
sin
emba go
a
la
o ganización
o dina ia
de
las
iendas
medie ales,
según
Violle -le-Duc
(4),
que
consis ía
en
una
sala
que
se
ab ía
a
la
calle
po
un
g an
a co
de
oda
la
anchu a
de
aquélla,
con
un
g an
mu o
de
apoyo
pa a
coloca
las
me cancías;
y
es
ambién
el
que
deje
ese
mu o
medio
po al
abie o
hacia
el
in e io ,
la
disposición
más
adecuada
al
clima
ío
de
Vi o ia,
en
el
que
los
comp ado es
debían
de
se
acogidos
al
ecin o
cubie o,
al
cual
se
ab ía
ambién
el
mos ado
como
oda ía
hoy
en
la
(1)
La
A qui ec u a
Domés ica
del
Renacimien o
en
Vol adolid,
po
Juan
José
Ma ín
González.
P ólogo
de
Angel
de
Ap aiz
Valladolid
Imp en a
Cas ellana,
1948,
págs.
78
y
141
especialmen e.
(2)
La
casa
y
a
ida
en
la
an igua
Salamanca,
po
Angel
de
Ap aiz
Ca ed á ico
en
su
Uni e sidad.
Segunda
edición
publicada
po
la
Uni e sidad
de
Salamanca...
Salamanca.
Nú lez,
1942,
pág.
37
-
.
•
(3);
Los
cua en a
lad ones...
Ilus acioii£s
de
M.
Angel.
Biblio eca
Escola
Rec ead a.
XVI.
Edi o ial
Sa u nino
Calleja...
Mad id.
Es os
g abados,
aunque
po
con eniencia-s
de
su
ejecución
sin
duda,
ep esen an
las
a qui ec u as
in i -
iendo
las
pa es
de
de echa
a
izquie da,
i
gu an
cla amen e
como
o os
déla
miáma
ob a,
edi icios
o ianos.
Po
ello
se
ha
pensado
si
se ían
del
a qui ec o
i o iano
D.
Manuel
Angel
Chá a i,
pe o
no
lo
c eemos,
pues
és e
que
dibujó
en
1815
el
g abado
de
la
En ada
del
Gene al
Ala a
en
Vi o ia
es
an e io
a
la
época
^ue
e ela
e l;ca ác e
de
esos
o os
g abados,
en
uno
de
los
cuales
pa ece
adiyina .se;la
echa
d.e.l892.
pos e io
a
la
cual
es
sin
duda
la
edición
de
la
ob a
que
los
con iene
(4)
Dic ionnai e
aisonné
de
V
a chi ec u e
anQaise
du
xi^
au
x i^
s écZe.
Tome
deuxiéme
Pa ís.
Lib ai ies-Imp ime ies
Réunies,
oz
Bou iqne,
págs.
234-241,
LAS
CASAS
GÓTICAS
DE
COMERCIO
LLAMADAS,
ETC.
39
Casa
del
Po alón
y
en
o as
lo
emos.
Dicho
mu o
del
mos ado
en
la
Casa
del
Co dón,
no
se
nos
o ece
pe ec amen e
con inuo
con
el
de
la
achada
en
el
g abado,
pe o
és e
mues a
un
en an e
del
de
la
achada
en
el
a co
que
acusa
la
exis encia
de
cie a
con inuidad.
Tal
disposición
de
mos ado
sólo
a
un
lado,
es
la
que
nos
mues a
ambién
una
minia u a
de
ilus ación
a
la
Cán iga
CVIll
(1)
que
ep esen a
la
ienda
de
un
«judeu
al aqui»
o
sea
médico
en
la
que
ambién
el
mos ado
se
in e umpe
po
el
lado
de
la
izq.uie da
en
que
se
en
en
el
ondo
unos
anaqueles
bajo
dos
a cos,
ep esen ándose
ambién
la
en ada
independien e
la
casa-habi ación
más
a
la
izquie da,
semejan e
a
la
de
la
Casa
del
Co dón
en
donde
se
encuen a
a
la
de echa.
Cabe
ambién
que
en
es a
pue a
de
la
Casa
del
Co dón
hubie a
los
dos
poyos
que
señaló
Lampé ez
como
ca ac e ís
icos
de
las
pue as-escapa a es
medie ales,
al
e los
en
la
época
a
que
co esponde
nues o
o .
III
en
las
dos
g andes
pue as;
y
conse ados
en
o a
o og a ía
que
publica
Se dán
(2)
de
es a
po ada
del
sol,
en
un
momen o
pos e io
en
el
que
oda ía
e a
pue a
el
hueco
que
emos
a
su
izquie da
y
en
que
se
había
con e ido
ya
en
mos ado
sin
en ada
oda
la
po ada
del
co dón;
aunque,
según
hemos
aducido,
no
debie on
de
exis i
en
la
del
co dón
y
p obablemen e
en
ninguna
de
las
dos,
an es
de
la
es au ación
de
1898.
Incon enien e
és e
de
las
es au aciones
pseudo-a queológicas
que
nos
pueden
engaña ,
pues
e ec i a
men e
al
disposición
con
poyos
a
ambos
lados
de
la
en ada,
es
la
que
ep oduce
Violle -le-Duc
de
una
casa
de
Cluny
que
pa ece
da a
del
siglo
xii
(3);
como
ambién,
exhibiéndose
sob e
uno
de
ellos
me cade ías,
la
emos
en
la
ilus ación
( o .
VI)
de
la
(1)
Pueden
e se
nues as
e e encias
a
las
ilus aciones
de
las
Cán igas
de
San a
Ma ía
de
Al onso
el
Sabio
en
la
edición
de
la
Real
Academia
Española,
Mad id,
1889.
Aguado,
dos
ols.
cua o;
y
hoy
se
encon a án
más
ácilmen e
en
el
olumen
Las
Cán igas
Es udio
a queológico
de
sus
minia u as
po
José
Gue e o
Lo iiio,
Consejo
Supe io
de
In es igaciones
Cien í icas,
Ins i u o
Diego
Velázquez,
Sección
de
Se illa,
Mad id,
en
el
que
el
seño
Gue e o
a a
de
las
iendas
en
las
págs.
232
y
233
y
ep oduce
las
que
indicamos.y
o as
en
las
Láminas
12,
46,
98,
120
y
189
Ei
lib o
de
las
Cán igas
no
es
nada
ex año
a
Vi o ia,
según
mos amos
en
nues o
lib i o
El
o igen
de
la
ad ocación
y
las
imágenes
de
la
Vi gen
Blanca,
Espasa-Calpe.
S.
A.
(2)
El
Lib o
de
la
Ciudad,
jun o
a
la
pág.
156.
(3)
Dic ionnai e
ci ado.
Tome
sixléme,
pág.
224.
40
Angel
de
ap aiz
Cán íga
IX
del
Códice
del
Esco ial
T.
j.
1
F.
92,
(1).
en
un
come -
cío
de
cuad os
de o os;
y
algo
semejan e
ano amos
en
una
casa
de
la
calle
de
Capu xas
de
Ba celona,
señalada
con
el
núme o
10,
y
que
lle a
echa
de
1761,
siendo
en
in
una
disposición
de
en ada
cen al
y
escapa a es
a
ambos
lados,
co ien e
aún
en
es ablecimien os
mode nos.
Posible
hubie a
sido
ambién
en
la
po ada
del
sol
de
la
Casa
del
Co dón,
el
cie e
o al
de
la
en ada
con
mu o-escapa a e,
como
hoy
es á
el
de
la
o a
po ada
en
nues o
o .
IV
eniendo
pue a
la e al
a
la
ienda,
y
que
aquél
se
ab ie a
y
ce a a
con
made as.
Todo
según
indica
Viólle -le-Duc
en
su
i
g.
1
de
la
oz
que
hemos
ci ado
en
su
Dicciona io
( o .
VII),
donde
señala
ambién
cómo
sob e
el
din el
de
made a
y
bajo
el
a co,
semejan es
a
los
de
la
Casa
del
Co dón,
solía
habe
pa a
da
luz
al
ecin o
una
cla aboya
con
id ios
y
en ejada,
que
quizá
an ece
die a
en
nues a
casa
i o iana
al
elleno
de
albañile ia
que
i
gu a
en
nues os
g abados
II
y
V.
Pe o
ese
escapa a e
con inuo
y
comple amen e
abie o
du an e
el
día
a
la
calle,
en
la
que
habían
de
pe mánece
los
comp ado es,
lo
c eemos
inadecuado
al
clima
de
Vi o ia,
donde
la
adición
dominan e
ha
sido
la
de
po al
con
mos ado
en
una
pa e
de
él
y
ambién
isible
desde
el
ex e io .
En
el
in e io
de
la
Casa
del
Co dón
apenas
queda
más
es
de
la
sun uosa
cons ucción
de
i
nales
del
siglo
x ,
que
la
maó
^
i
ca
sala
a
que
an es
hemos
aludido
y
que
el
pueblo
siguiéndola
casi
odos
los
au o es
que
a a on
de
es a
casa,
han
enido
como
capilla,
sin
duda
suges ionados
po
la
complicación
de
su
bó eda
que
aquí
po
p ime a
ez
se
ep oduce
( o .
VIII),
y
po que
acaso
e ec i amen e
se
u iliza a
como
capilla
en
iempos
pos e io es
al
de
su
cons ucción;
pe o
esa
bó eda
es
semejan e
a
U
de
o os
salones
del
es ilo
Isabel
y
así
el
de
la
izquie da
de
la
en ada
en
el
Colegio
de
San a
C uz,
de
Valladolid,
po
lo
cual
.
1.
.
1
"«-«-i.
y
po
o os
mo i os
noso os
nos
inclinamos
a
ene lo
como
al
salón
Su
plan a
es
sensiblemen e
cuad ada,
lo
que
nos
pa ece
ambién
más
p opio
de
ese
des ino
que
del
de
capilla.
Se
ab ía
con
una
pue a
p incipal
que
hoy
es á
apiada
y
que
coincide
con
el
eje
(1)
Lam.
12
del
lib o
Las
Cán iéas
po
Oue e o.
ya
ci ado;
y
ambién
La
Minia u a
Española,
po
J.
Domínguez
Bo dona.
T.
II
,
Pan heon
1930.
lámina
85.
en
LAS
CASAS
GÓTICAS
DE
COMERCIO
LLAMADAS,
ETC.
41
del
po alón
seño ial,
y
desde
és e
se
ascende ía
po
una
escale a
de
la
que
quedan
peldaños
y
que
sal a ía
la
al u a
como
de
un
me o
a
que
espec o
del
piso
de
la
calle
se
encuen a,
hoy
al
menos,
el
piso
de
dicho
salón;
el
cual
iene
ambién
salida
a
o as
habi aciones
de
la
casa
po
dos
pue eci as
gó icas
si uadas
a
ambos
lados,
mien as
que
en
el
ondo
se
ab ían
las
en anas,
hoy
sin
duda
ans o madas,
que
le
p opo cionan
iluminación
na u al.
La
ex ensión
del
salón
se á
como
de
unos
diez
me os
de
cada
lado
y
la
al u a
sob e
el
pisó
ac ual
como
de
unos
cua o
has a
la
cla e
del
cen o.
La
bó eda
es
es ellada,
con
e cele es
y
ligadu as
en e
los
que
hay
o as
cla es
acceso ias,
odo
poli
c omado
y
deco ado,
como
las
ménsulas
de
las
que
a anca
la
bó eda
en
los
cua o
ángulos,
y
has a
la
plemen e ía
se
ado na
con
es ellas
do adas
que
pa ecen
me álicas
y
se
cla an
nume
osas
en
cada
uno
de
los
plemen os.
Las
cua o
ménsulas
se
o namen an
con
i
gu as
de
león,
uno
de
ellos
con
cabeza
humana;
sal o
o a
de
aquellas,
an
es opeada
que
no
puede
eco
noce se
su
ep esen ación.
La
cla e
cen al
es
el
escudo
de
los
Reyes
Ca ólicos,
igual
al
de
la
achada
que
después
conside
amos,
con
co ona
de
cinco
lo ones
y
cua elado
con
las
a mas
de
Cas illa
y
León
y
de
A agón
y
Sicilia,
pe o
no
en ado
con
la
g anada,
aunque
sí,
según
me
esc ibe
mi
he mano
el
a qui ec o
Emilio
de
Ap aiz,
que
an o
me
ha
ayudado
en
la
e isión
de
es as
casas,
con
g anadas
en
la
bo du a,
lo
que
puede
indica
la
cons ucción
pos e io
de
es a
sala
espec o
a
la
achada^
en
cuyo
escudo
la
g anada
no
i
gu a.
De
las
cla es
acceso ias,
dos
os en
an
el
yugo
y
las
lechas
que
ambién
señalan
la
época
de
los
Reyes
Ca ólicos;
o as
cua o,
los
signos
simbólicos
de
los
E an
gelis as,
en e
los
que
hab ía
que
inclui
una
i
gu a
humana
aunque
iene
cie o
aspec o
emenino;
y
i
nalmen e
un
d agón
con
alas,
y
o a
cla e
con
el
mismo
signo
come cial
que
en
la
achada
amos
a
examina
de enidamen e.
Sólo
di emos
pa a
e mina
con
el
in e io ,
que
es a
he mosa
bó eda
es á
su iendo
lamen ablemen e
de
go e as,
po
habe se
abie o
sob e
ella
un
pa io
de
luces,
y
es
u gen e
que
es o
se
a egle
p? a
e i a
la
des ucción
de
pieza
an
he mosa
y
de
an
ex ao dina io
alo
his ó ico
y
signi ica i o.
Saliendo
de
nue o
al
ex e io
examina emos
su
deco ación,
que
mues a
p e e en emen e
la
de oción
anciscana
de
sus
cons uc o es.
A
és a
esponde
el
co dón
que
con o nea
la
que
4S
ÁNOEL
DE
APRAIZ
hicie on
ambién
después
de
dicha
isi a
con
D.
Diego
Ma ínez
de
Ala a,
que
ué
el
esc ibano
de
aquella
ju a
de
los
ue os
po
Dona
Isabel;
y
con
los
Salinas,
que
e a
amilia
enlazada
con
la
de
la
Casa
del
Co dón,
no
muy
señalada
an es
de
es a
época,
y
de
la
que
Juan
de
Salinas
ué
Sec e a io
de
Doña
Ma í¿i,
Reina
de
Po ugal
e
hija
de
los
Reyes
Ca ólicos,
y
Ma ín
de
Salinas,
menino
de
Isabel
la
Ca ólica
y
luego
embajado
del
Rey
de
Hung ía
y
Bohemia
D.
Fe nando
ce ca
de
su
he mano
el
Empe
ado
Ca los,
po
lo
que
os en aba
en
sus
a mas
el
águila
bícipe.
En
el
águila
de
que
aún
apa ece
el
as o
en
nues o
é abado
más
an iguo
de
la
Casa
del
Co dón,
no
puede
ap ecia se
si
e a
de
una
o
dos
cabezas
y
los
Reyes
Ca ólicos
concedie on
ambién
al
asco
Mendeja
el
escudo
eal
de
León
y
Cas illa
en
ios
pechos
de
un
águila
co onada.
Pe o
el
águila
de
la
Casa
del
C
dón
pa ece
añadida
con
pos e io idad
al
escudo
y
acaso
e a
I
b ada
enmade a;
sob e
ella
se
e
ambién
en
el
g abado
un
Ví o ,
^
.
jgi
cual
se
adi ina
el
nomb e
de
Zumalabe
y
en
e ec o
^^^T o
de
Bengoa
hacia
1880
(1)
llama
a
es a
casa
«la
del
magis-
a Zumala e»
y
la
Ouía
de
Fo as e os
en
Vi o ia
de
1792
(2)
íi
hla
de enidamen e
de
que
en
la
«casa
de
D.
Miguel
Ramón
de
A
i,e
Madis al
de
es a
Colegia a»
había
«dos
cuad os
de
l
amencos
con
la
i
ma
de
Gas.
p.
j.
Ve b uggen».
lo
que
mues a
la
ida
sun uosa
de
és a
en
dicha
época.
El
Empe-
Ca los
se
de u o
casualmen e
en
Vi o ia
en
1524
y
ju ólos
ado
x>aenU
del
Rey
que
debia
de'
es a
p óxima
a
es a
'"''"I la
que
ambién
quizá
se
hospeda a.
signos
anciscanos
del
co dón,
del
IHS,
y
de
la
impo-
-
4
las
llagas
a
San
F ancisco,
al
deno a
la
adsc ipción
sición
de
^
O den
Te ce a,
signi ica ían
ambién
el
hospi alidad
que
ealizan
sus
miemb os.
Y
es a
debe
^
á
almen e
la
azón
del
más
comp obado
hospedaje
que
en
se ieo
Ca denal
Ad iano,
cuando
en
1522
ecibió
en
''lia
su
nomb amien o
de
Papa,
acon ecimien o
que
an os
docu-
^c ipciones
de
Ala a.
Lib o
inédi o
de
Rica do
Bece o
de
Bengoa.
(1)
es
P ólogo
e
Indices
po
Angel
de
Ap aiz
Publicación
del
Esc i o
el
a lo
25.
Real
A eneo
a
^
g
po
la
Real
Sociedad
Vascongada
de
los
Amigos
po
el
que
es o
esc ibe,
a ibuyéndola
al
e udi o
P es ame o,
del
P^®^
®
Vi o ia,
Sa ,
a
pa i
del
núme o
de
No iemb e
de
1919
y
eb
laRe is a
aludimos
cons a
en
el
núme o
de
Feb e o
de
1920.
la
e e encia
a
que
LAS
CASAS
GÓTICAS
DE
COMERCIO
LLAMADAS,
ETC.
49
men os
e
his o iado es
na an
con
mul i ud
de
de alles
en
los
que
noso os
po
an o
no
hemos
de
insis i
(1).
Nos
i
ja emos
an
sólo,
po
a ec a
más
di ec amen e
a
nues o
ema,
en
que
según
el
an iguo
manusc i o
de
las
Memo ias
y
an igüedades
po
U bina
ya
mencionado,
el
p ime
mensaje o
que
dió
la
no icia
a
Ad iano,
encon ó
a
és e
«a
iempo
que
el
Ca denal
salía
a
deci
Misa»,
lo
que
es
ambién
indicio
de
que
no
uncio
naba
como
capilla
el
salón
que
hemos
desc i o
de
la
casa
en
que
mo aba.
Y
ambién en
la
exp esión
de
que
cuando
llega on,
después,
a
Ad iano
las
Bulas
de
su
nomb amien o
«al
día
siguien e
dejó
la
posada
de
Juan
Bilbao
y
se
pasó
al
Con en o
de
San
F ancisco»,
exp esión
que
no
c eemos
se
e ie a
a
-que
aquella
uese
una
posada
pública,
pe o
que
acaso
e oca a
en
el
ánimo
de
quien
esc ibía,
la
adición
de
hospedaje,
al
menos
de
pe sonas
dis inguidas,
que
acabamos
de
as ea
en
dicha
casa.
El
dueño
de
ella
en
el
iempo
de
la
isi a
de
los
Reyes
Ca ó
licos
de
1483
se ía,
pues
«Juan
Sáez
de
Bil ao,
a
quien
ma a on
ale osamen e
a
p incipios
de
1493»,
según
hemos
asc i o
con
la
g a ía
de
las
Memo ias
y
p i ilegios,
po
Flo anes.
Y
no
debió
se
pos e io
a
su
mue e
la
cons ucción
o
econs ucción
de
la
achada
al
menos,
ya
que
su
escudo
no
lle a
la
g anada
que
se
hubie a
añadido
después
de
1492.
Y
asi
de
es e
Juan
Sáez
de
Bil ao
o
Bilbao
debe
se
la
ma ca
come cial
que
se
os en a
bajo
el
escudo.
En
la
cual,
como
muchas
de
las
que
hemos
is o
y
de
las
que
publi
camos,
se
puede
ap ecia
la
in e ención
anag amá ica
de
le as
que
en an
en
el
nomb e
del
dueño,
como
son
en
es e
caso
las
que
pa ecen
Y
y
o
que
deben
de
co esponde
al
nomb e
de
Johan
o
Juan,
nomb e
que
lle aba
ambién
su
hijo
a
quien
llaman
sola
men e
Juan
de
Bil ao
o
Bilbao,
pe o
que
nos
pa ece
poco
p o
bable,
po
el
dicho
mo i o
de
echas,
que
ue a
quien
lab ase
la
casa.
T azos
análogos
de
Y
y
de
o,
como
ambién
del
lazo
con
aspec os
de
que
o ma
la
p ime a
con
la
c uz,
y
de
la
es ella,
la
media
luna
y
la
especie
de
galla de es
que
se
azan
sob e
la
c uz
a
la
de echa
del
que
mi a
es a
ma ca,
se
encuen an
en
o as
(1)
Acaban
de
publica se
muchos
de
és os
y
no icias
poco
conocidas
del
iaje
de
Ad iano
VI,
en
el
lib o;
Blas
O iz
I ine a ium
Ad iani
Sex i.
Imp eso
en
Toledo
MDXLVl.
T aducción
y
no as
de
Ignacio
Ma ía
Saga na,
Publicaciones
de
la
Ob a
Cul u al
de
la
Caja
de
Aho os
y
Mon e
de
Piedad
de
la
Ciudad
de
Vi o ia.
MCML.
50
ÁNGEL
DE
APRAIZ
de
las
que
aquí
ep oducimos.
En
alguna
de
ellas
(la
cen al
de
la
p ime a
línea
de
nues o
g abado),
el
luga
de
la
Y
en
la
ma ca
de
Juan
Sáez
de
Bilbao,
lo
ocupa
una
P,
que
acaso
se
ema e
con
una
o
y
que
debe
de
co esponde
al
nomb e
de
Ped o
o
de
Pe o.
Po que
o a
especie
de
P
que
lle a
cla amen e
una
o
encima,
ocupa
ese
mismo
luga
en
la
ma ca
de
Pe o
López
de
Vi o ia
que
ha
ep oducido
Guia d
en
sus
abajos
mencionados
y
que
es
ex emadamen e
semejan e
en
lo
demás
a
la
de
Juan
Sáez
de
Bilbao,
po
la
c uz,
los
azos
que
pa ecen
galla de es
y
la
es ella.
Dice
Guia d
que
se
ad ie e
la
sucesión
de
ma cas
seme
jan es
en
algunos
me cade es,
a
modo
de
blasón;
y
así
ep oduce
O a
ma ca
de
un
Diego
de
Vi o ia
en
1567,
igual
a
la
de
Ped o
en
oda
la
pa e
supe io ,
pe o
di e en e
en
la
in e io
que
debe
de
se la
co espondien e
al
nomb e
pe sonal.
Aquel
Pe o
López
de
Vi o ia
hemos
is o
que
es aba
casado
con
doña
Ma i
Sanches
da
Salinas,
y
espec o
a
los
Salinas
dice
el
manusc i o
i o iano
an
epe ido
que
descienden
de
Ma ía
y
Sancha
Ma ínez
de
Buendía,
he manas
de
Juan
Ma ínez
de
Buendía
que
dego'lló
a
su
esposa
en
la
Casa
del
Co dón,
po
lo
que
es aban
empa en
ados
con
sus
p opie a ios,
aunque
el
pa en esco
no
o ecie a
ya
odos
sus
aspec os
muy
uiseños.
Vemos
de
odos
modos
es a
casa
comp
índice
e elado
que
así
es
el
a e,
de
la
ida
de
Vi o ia
en e
la
época
gó ica
y
la
del
Renacimien o,
con-
signos
de
la
pa icipación
de
aquélla
en
impo an es
acon ecimien os
his ó icos
que
nos
ecue da
lumi
nosamen e,
y
con
mues as
de
la
eligiosidad
de
sus
dueños,
y
ambién
de
su
o gullo
y
o as
pasiones
g andes
y
pequeñas
y
del
modo
de
gobe na
sus
in e eses,
con
lo
que
da
calo
de
huma
nidad
a
un
aspec o
de
los
más
in e esan es
de
la
ida
i o iana.
Po que
en
aquellos
momen os
de
ac i idad
del
come cio,
y
espe
cialmen e
el
de
lanas
que
se
eje cía
desde
Cas illa
a
Flandes,
con
su
cen o
p incipal
de
concen ación
que
e a
Bu gos
y
su
pue o
más
impo an e
que
e a
Bilbao,
nos
e ela
es a
Casa
del
Co dón
con
su
ca ác e
ya
indudable
me can il,
con
los
nomb es
bil
baínos
de
sus
dueños
y
los
nomb es
i o ianos
de
sus
colegas
y
pa ien es
en
Bilbao
—así
los
Vi o ia,
que
como
odos
los
Vi o ia
o
Vic o ia
de
es a
época
deno an
su
nacimien o
u
o igen—,
que
Vi o ia
iene
ambién
una
impo ancia
come cial,
acaso
como
depósi o
o
como
cen o
dis ibuido
pa a
Bilbao
y
ambién
pa a
La edo
y
los
pue os
de
Guipúzcoa
con
que
se
comunicaba.
LAS
CASAS
GÓTICAS
DE
COMERCIO
LLAMADAS,
ETC.
51
Y
que
es aba
abie a
a
odas
las
in luencias
espi i uales
que
de i an
de
los
iajes,
como
en
el
aspec o
a ís ico
ecibi ía
las
de
Flandes,
que
se
mues an,
po
ejemplo,
en
las
laudas
sepul
c ales
que
de
allí
enían
y
a
las
que
hemos
aludido
y
en
alguna
o a
que
se
conse a
en
Vi o ia,
y
de
Flandes
inie on
indudable
men e
a
nues o
país
muchos
de
los
impulsos
del
Renacimien o.
w
«
*
¡Lás ima
que
la
Casa
del
Co dón
no
se
haya
conse ado
con
mayo
in eg idad,
lo
cual
ué
posible
en
el
siglo
xix,
pe o
la
desidia
y
la
igno an e
mezquindad
no
lo
quisie on!
En
los
días
en
que
esc ibimos,
la
Casa
del
Po alón,
an
ípica
y
an
incon aminada,
o ece
con
el
mayo
pelig o
de
inminen e
uina,
la
posibilidad
de
sal a
el
monumen o
más
genuino
de
la
ida
y
la
época
de
Vi o ia
a
las
que
hemos
dedicado
es e
abajo.
Si
no
se
sal a
p on o,
cualquie
día
su
ale o
se
desploma á
sob e
la
calle,
o
el
agua
que
ie e
un
encañado
p ecisamen e
sob e
la
jamba
de
la
de echa
de
la
pue a
de
en ada,
acaba á
de
pud i la.
El
que
la
codicia
p i
ada
quisie a
apode se
de
esa
joya
pa a
deshace la,
no
c eemos
que
hoy
sea
posible,
po que
e la
cogidas
sus
manos
an e
la
in e
ención
de
los
o ganismos
municipales,
p o inciales
y
es a ales,
que
ya
es án
ale a
pa a
impedi
esa
des ucción.
El
Consejo
de
Cul u a
de
la
Dipu ación
de
Ala a
ha
buscado
los
modos
de
e i a la,
y
la
Ob a
Cul u al
de
la
Caja
de
Aho os
Municipal
de
Vi o ia
se
dispone
a
apo a
los
medios
pecunia ios,
que
no
debe
ían
se
excesi os,
pa a
la
ealización
de
la
ob a,
habiendo
sido
pues as
ya
al
an o
de
ello
las
au o idades
de
Bellas
A es
del
Es ado
que
apoya ían
la
conse ación
con
oda
su
e icacia.
¿Qué
es
lo
que
c eemos
que
se
debe
hace
con
la
Casa
del
Po alón?
Indiscu iblemen e
pa i
de
esa
conse ación
deseada,
y
a
ella
opinamos
que
en
p ime
é mino
se
opond ía
cualquie
in en o
de
p e enciosa
es au ación
que
mancilla ía
su
p ís ino
encan o,
siendo
de
desea
simplemen e
la
consolidación
que
la
habili ase
de
nue o
pa a
una
ida
la ga
y
sin
queb an os.
¿Y
cuál
pudie a
se
así
el
des ino
del
edi icio?
Ha
habido
alguna
in eli
gen e
y
bien
in encionada
inicia i a
pa icula
que
había
soñado
conse a
la
ida
de
esa
casa,
que
debió
de
se
posada,
man e
niendo
allí
una
hos e ía
o
es au an e
que
ue a
isi ado
po
los
u is as;
pa a
lo
que
emos
el
incon enien e
de
que
el
in e és
32
ÁNGEL
DE
APRAIZ
p i ado
pudie a
desna u aliza
algún
día
esos
i
nes
de
conse a
ción,
la
cual
co e ía
ambién
o os
pelig os
con
u ilización
de
al
clase.
Mi
opinión
se ía
de
da
a
esa
casa
un
des ino
y
una
ga an ía
públicos,
pa a
lo
que,
adqui ido
el
edi icio
po
la
Caja
de
Aho os
Municipal,
con
pa icipación
de
la
Dipu ación
si
ello
ue a
nece
sa io
y
con enien e,
se
cons i uye a
po
ambas
Co po aciones
una
Jun a
au ónoma
como
las
que
an
excelen es
esul ados
dan
en
las
ins i uciones
i o ianas;
y
que
esa
Jun a,
no
muy
nume osa
pe o
compe en e,
es ablecie a
en
la
Casa
del
Po alón
un
Museo
de
Vi o ia,
que
hace
e dade a
al a
y
que
da ía
a
la
casa
la
apli
cación
i o íana
y
ambién
la
u ís ica
adecuadas
a
su
his o ia
y
a
las
ideas
a
que
an es
nos
e e íamos.
En
dicho
Museo
debe ían
conse a se
y
exhibi se
(con
las
p ecauciones
necesa ias
pa a
sal a
pelig os
de
los
que
el
más
emible
pe o
e i able
se ía
el
de
incendio),
los
nume osos
obje os
y
documen os
de
in e és
his ó ico
que
hoy
se
gua dan
en
el
A chi o
Municipal,
con
o os
de
ca ác e
pa icula men e
i o iano
que
hoy
exis en
en
el
Museo
de
la
Casa
de
Cul u a
de
Ala a,
y
muchos
más
que
allí
encon a ían
su
oco
a ac i o
o
su
asilo
alo izado .
El
gas o
de
sos enimien o
no
se ía
g ande,
habili ándose
allí
mo ada
pa a
el
modes o
pe sonal
pe manen e
enca gado
de
la
cus odia
y
de
acompaña
a
los
isi an es;
que
de
o dina io
no
se ían
muy
nume osos,
pe o
con
los
que
pudie an
inicia se
allí
las
unciones
de
un
Cen o
de
A acción
y
Tu ismo,
que
ambién
se ía
ade
cuado
pa a
Vi o ia.
Las
Co po aciones
i o ianas
deben
se
las
que
decidan
ace ca
de
odos
esos
ex emos.
Pe o
de
odas
sue es
han
de
p eocu
pa se
u gen emen e
de
la
ob a
de
conse a
esos
es os
de
nues o
pasado.
El
que
en
Vi o ia
conc e ó
en
las
calles
que,
o mando
una
elipse
cuyos
ocos
ue on
las
iglesias
de
San a
Ma ía
y
San
Miguel
y
ence ando
ambién
las
de
San
Ped o,
San
Vicen e
y
o os
con en os
y
casas
seño iales
y
popula es,
cons i uyen,
aun
hoy
y
a
pesa
de
lo
ya
desapa ecido,
un
conjun o
u banís ico
del
mayo
in e és,
un
en e o
ba io
ó ico
cuya
excepclonalidad
ponde ó
Víc o
Hugo
en
una
muy
epe ida
ase,
y
del
que
nos
o os
es amos
obligados
a
conse a
el
ca ác e ,
algunas
de
cuyas
no as
poco
es udiadas
has a
aho a
hemos
a ado
de
e
en
el
p esen e
a ículo.
Angel
de
Ap aiz
.'-- .
í
TT
Ii';s
Ü-iiíílll
I, m!NA
1.
I.
Casa
del
Po alón
en
Vi o ia
en
su
es ado
ac ual.
11.
Casa
del
Co dón
en
Vi o ia
en
su
es ado
an e io
a
lí>79.
según
g abado
de
Pannemake .
Ly-'V?
IIÍ.
Casa
liel
Co lón
en
sii
es ad i
hacia
19!0,
al
que
conespoiule
la
desc ip
ción
de
Lampé ez.
IV.
Casa
del
Co dón
en
sn
es ado
ac ual.
¿••Vi''
V.
Casas
de
los
Cubos
y
del
Co dón
an es
de
1879.
según
g abado
de
Pannemake .
Vi,
Tienda
de
imágenes,
según
la
Cán iga
IX
del
Códice
del
Esco ial.
VII.
Tienda
medie al,
según
Violle -le-Duc.
Kí-7-
ÍS-..
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■
K.
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""-"¿ i
¿
VIII.
Bó eda
inédi a
del
salón
de
la Casa
del
Co dón.
IX.
Ma cas
de
Come cio
de
Bilbao.
.
Escudo
y
ma ca
de
come cio
de
la
Casa
del
Co dón.