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El castillo de Montfragüe

Fernández y Oxea, José Ramón

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FL CASTILLO DE MONTFRAGÜE En una de las ca e e as menos ecuen adas de la p o incia de Cáce es, a pesa de uni dos ciudades an impo an es como Plasencia y T ujillo, se encuen an los es os de lo que ué un iempo el cas illo de Mon agüe. es os lo bas an e impo an es aún pa a que me ezcan el place de se isi ados po los aman es de nues as glo ias his ó icas y po los que gus an de las bellezas del paisaje, aquí de una g andeza y una majes ad en e dad imp esionan e. El luga escogido pa a edi ica la o aleza no podía se mejo . En lo al o de un gigan esco espolón de ocas c is alinas que a anza sob e el Tajo como un eno me p omon o io, se le an a on las mu allas hechas de cua ci a y sílex, pues as en la cumb e del mon e llamado Peña de los Halcones, po los muchos que anidan en sus huecos, eminencia co ada a pico sob e las p o undas ibe as del Tajo. (Lám. I a). Asomb a pensa en el emendo es ue zo ealizado po el ío en p e é i as edades pa a ab i se paso a a és de la Po illa e ompe la sie a dejando a un lado el cas illo de Mon agüe ^ en en e el ag es e Pico del F aile. (Lám. I b). ^ Aguas a iba del Tajo, a la pa e de la umb ía, celeb a el io sus bodas con el Tié a y ya casados se ciñen el g andioso anillo del puen e del Ca denal, magní icas a as p egone as de g an dezas y esplendideces ya idas pa a siemp e, como se an las aguas de es os íos. Y un poco más abajo de la Po illa, casi en en e a Se adilla, en ega su ibu o al pad e Tajo el co o a oyo de la Vid ca gado de leyendas y de his o ia en su b e e y peñascoso cu so, de cuyas ocas a anca on en la Edad del B once las losas pa a cub i los sepulc os de sus je es aquellos gue e os que en ellas dejaban g abadas sus a mas, sus escudos, sus ca os de gue a y las e igies de los dioses que p o egían su descanso e e no. 24 JOSÉ RAMÓN Y FERNÁNDEZ OXEA Es muy p obable que ya en onces aquellos p ime os habi an es de es as ie as se diesen cuen a de la p i ilegiada si uación del Mon agüe y en ales al u as dispusiesen sus de ensas que, po ue za, habían de se inexpugnables. Desde luego, en los es os de las mu allas conse adas hoy no se ad ie en huellas de cons ucciones ciclópeas pues los g andes bloques en los que se asien an los mu os son na u ales y allí es án desde que se o mó aquel epliegue e es e. No es a en u ado supone que, unos as o os, odos los pueblos que desde la p ehis o ia pisa on las ibe as del Tajo, u iesen una de sus más segu as de ensas en lo al o del Mon agüe. Po la His o ia sabemos que es a o aleza jugó un impo an e papel du an e la gue a de la Reconquis a, especialmen e a a és del u bulen o siglo xii, en cuya época pasó más de una ez de manos á abes a las de c is ianos y ice e sa. Fe nando lí, de León, ocupó el cas illo de Mons ag en 1169 y lo donó a la O den de San iago en 1171, quien, a su ez, lo cedió al año siguien e al Conde de Sa ia, Don Rod igo, pa a unda en él la O den de Mon egaudio (1). En 1173 cae de nue o en pode de los á abes y en 1180 se apode a del cas illo Al onso VIH ese ándose su p opiedad. Más a de uel en a es ablece se allí los Caballe os de Mon egaudio y al ex ingui se la O den en 1221, po habe la inco po ado Fe nando III a la de Cala a a,* el cas illo pasó al G an Maes e de es a O den D. Gonzalo Yañez. En 1245 Fe nando III pe mu a el cas illo de P iego po el de Mon ac y o as o alezas, po úl imo, «el cas illo y illa de Almo ag ue on de la ju isdicción de Plasencia. Después, los die on los eyesal pad e de Ped o Sánchez de O imaldo, ce ca de los años 1300, y ha sido después de sus descendien es los T ejo, seño es de O imaldo y Almo ag. Despoblóse la illa de Almo ag, de la que hay g andes uinas, y poblóse la illa de Las Co chuelas al pie de la sie a y la mayo pa e del cas illo ha pe manecido» (2). De los T ejo pasó a los Va gas, seño es de la Oli a de (1) Pa a el conocimien o de la His o ia de es a O den es de g an u ilidad lee la documen ada ob a de Ge asio Velo y Nie o cLa O den de Caballe os de Mons ag». ecien emen e publicada. (2) F ay Alonso Fe nández. «Anales de Plasencia», pág 14. y Flg. 2. Plan a baja de la o e del homenaje. Fig. 3. Plan a al a de la o a del homenaje. 26 JOSÉ RAMÓN Y FERNÁNDEZ OXEA Plasencia, cuya úl ima he ede a ué D.° Inés de Va gas Cama go T ejo y Ca ajal, que es u o casada con D. Rod igo Calde ón, ma qués de Sie e Iglesias, el que mu ió ajus iciado en 1621. Y en pode de los Va gas-Zúñiga con inuó has a 1907 en cuya echa el conde de T espalacios adqui ió la eno me i nca de Las Co chue- las, y con ella el cas illo comp endido en aquella dema cación (1). De lo agoso del e eno en que es á asen ado omó el cas illo los sucesi os nomb es con que se le ha conocido a a és de los iempos, desde el p ime o de Mons ago um has a el ac ual de Mon agüe, pasando po el de Al-Mo ag de los á abes, y po los de Mons ac, Mon ang y Almo agüe. Al deci de Hu ado u o dos ecin os y cinco o eones almenados. Dos de ellos conse an aún los es os más o menos a uinados de uno de los ecin os amu allados (Fig. l) con su pue a de en ada pues a en el lienzo No e y abie a hacia el nacien e, po donde se en a en sua e ampa doblada en ángulo ec o pa a pasa po el único a co de medio pun o que se con se a, llamado pue a del Camb ión, y que debió se el ma co de la pue a de la o aleza. De és a pe manecen aún en pie la o e del homenaje y o a casi o alada pues a en el ángulo NE del ecin o. En es a o e se ad ie en señales de habe enido más ele a ción y a 1,75 me os de al u a sob e e] piso ac ual, e iden emen e lleno de escomb os, se en los huecos délas igas que sos u ie on el piso. Es oda ella de pied a de mampos e ía, de cua ci a, ecibida con un ue e cemen o y de endía la o aleza po la pa e más accesible a la ez que p o egía la pue a de en ada al ecin o. La o e del homenaje (Lám. 11 a) es de plan a casi cuad ada po den o y pen agonal po ue a, si iendo el iángulo que mi a al nacien e pa a aloja la escale a de ca acol po la cual se subía a los pisos supe io es (Fig. 2). Es á cons uida es a o e con ue es mu os de 2,20 me os de espeso hechos con apa ejo de g an mampos e ía de pied as de sílex y de cua zo ceñido en los ángulos po esquinazos de lad illo. La plan a baja, de una g an ele ación, sólo iene una pue a de acceso hecha oda ella de lad illo. El a co ué de he adu a, en el ex e io , y de oji a muy apun ada y úmida, en el in e io , es ando (1> Sigo las abundan es y p o echosas no icias que sob e el cas illo de Mon agüe da D. Publio Hu ado en su lib o «Cas illos, o es y casas ue es de la p o incia de Cáce es», EL CASTILLO DE MONTFRAGOE 27 bá ba amen e des ozado. También ué de he adu a el a co de a anque de la escale a de ca acol en la que se ab e una g an sae e a. El pa imen o de la plan a baja es á muy exca ado po ob a de los buscado es de eso os. Se cub e es a pieza con bó eda de cañón, un an o o alada, cuyo eje a en di ección E a O. Sob e ella asien a el piso de la segunda plan a, a la que se accede po la ci ada escale a que desemboca median e un a co apun ado con do elaje de lad illo (Lám. III a). Con aba es a sala con es en- . anas de 1,10 de ancho, y el a anque del segundo amo déla escale a que se conse a (Fig. 3) demues a la exis encia de o a plan a supe io o e aza quizá, que da ía mayo esbel ez y isua lidad a es a o e bajo la cual se puede con empla el uelo de las águilas y halcones que anidan en los huecos de las ocas sob e las que se alza el cas illo. Po sus ca ac e ís icas pa ece se ob a almohade, lo que no quie e deci que an es no hubiese allí o a o aleza de áb ica más an igua e incluso que se ap o echasen pa e de los mu os p imi i os. En el ángulo NO, que es á sob e la po illa y iene en en e el Pico del F aile, se ad ie en es os de mu os pe enecien es a o a g an o e que allí debió exis i . (Lám. III b). En e és a y la del homenaje se encuen a ac ualmen e la e mi a de Nues a Seño a de Mon agüe, pequeño emplo de plan a ec angula , un poco ensanchado en el cen o, donde se ele an dos columnas pa a sos ene ia echumb e a dos aguas que cub e la na e. A mediodía es á la pequeña sac is ía. El único al a de la e mi a, hecho pa a ene a en él la imagen de la Mad e de Dios, se compone de un on al de azulejos de Tala e a, con la imagen de la Vi gen pues a en pie, al cen o y sendas ca elas o aladas a cada lado, en la pa e baja, donde a la de echa se lee: «Es e on al icie on de limosna», y a la izquie da: «Los debo os de Tejeda. 1685», que se e ie e a los de Tejeda de Tié a y es p ueba de lo ex endido que es u o en o o iempo el cul o a es a p eciosa imagen. El e ablo es de un ba oco popula sencillo y iene en el banco o as dos ca elas que ezan así: «Se izo a de ozión de Malpa ida. Año de 1802» y «Se do ó a de ozión de To ejón. Año de 1806». (Lám. II b). Malpa ida de Plasencia se la e pe ec amen e desde el cas illo. 28 JOSE RAMÓN Y FERNÁNDEZ OXEA al o o lado del Tajo, ecos ada en e sua es lomas y To ejón el Rubio es cabeza de ju isdicción en donde es á encla ada la e mi a. Den o de la única ho nacina del e ablo se encuen a la imagen seden e de N a. S a. del Mon agüe, cubie a su cabeza con el man o que le cae has a los pies con pliegues a los cos ados. El sillón en que se asien a es bajo sin espaldo, ema ado en dos bolas y de b azos co os. Sob e su egazo iene al Niño Dios que se apoya en el b azo izquie do de su Mad e y alza su dies a en ac i ud de bendeci mien as en su mano izquie da iene una manzana sob e la palma abie a, haciendo pa eja a la que la Vi gen coge en al o con los dedos de su mano izquie da. (Lám. IV). Quie e la adición que es a imagen haya sido aída de Pales ina, donde la ene aban los caballe os de Mon egaudio, po el Conde de Sa ia Don Rod igo, undado de aquella O den. Sin p uebas documen ales en que basa es a adición, es indudable que la imagen es ob a medie al, como se puede e po su ac i ud y po el plegado de los paños. Sin emba go la so p enden e belleza de su ca a hace supone que és a ué es au ada quizá en el siglo x ii, al ez po que es u iese el os o necesi ado de a eglo a más bien con el a án de embellece la qui ándole la du eza de los asgos que suelen ene las imágenes ománicas, cosa que ambién hicie on con la ca a del Niño. Pe o bas a i ja se un poco pa a ad e i que no se no an señales de habe sus i uido po o a la ca a p imi i a, en cuyo caso se e ían empalmes en el cuello o en o as pa es. Examinando la imagen con de enimien o se e que los asgos undamen ales son los mismos, pe o adobados con el e oque. Su ac i ud hie á ica, la posición de b azos y pie nas, el plegado de los paños, lo apun ado del calzado y la o ma de la silla son de alles odos que abonan nues a c eencia de que la imagen es ob a del siglo xii más o menos a anzado. Si el cas illo ué embellecido po el pueblo con he mosas leyendas, como la del a oyo Do la i o de la Vid, o la del Canáio de la mo a, an bien con adas po D. Publio Hu ado (1), ambién la Vi gen iene la suya, según la cual, allá po el 1370 el Seño de las Co chuelas, Gonzalo Be múdez de T ejo, quiso aslada la imagen a una capilla que es aba cons uyendo en aquel luga , a cuyo i n consul ó a los pueblos ci cundan es, quienes die on su asenso, pe o cuando los ob e os que abajaban (1) Ibidem. EL CASTILLO DE MONTFRAOOE 29 en la cons ucción de la e mi a ue on un día a eanuda su a ea, no encon a on las he amien as, po que du an e la noche alguien las había lle ado al Mon agüe y allí las halla on al pie del al a de la Vi gen (1), y como es o sucediese a ios días seguidos se ió en ello la olun ad de N a. S a. de que su imagen siguie a en el si io donde aún hoy se la ene a. La de oción popula a la Vi gen del Mon agüe es á muy ex endida en la Ex emadu a al a. A su e mi a concu ían los ecinos de Riolobos, G imaldo, Malpa ida de Plasencia, Tejeda de Tié a , Se adilla y To ejón. De odos ellos an sólo es os dos úl imos conse an la cos umb e de es eja a la Vi gen y pa a ello han cons uido las case as que se en en la lámina III b. La del p ime é mino pe enece a Se adilla y la del ondo, con su ejedo des ozado, a To ejón el Rubio. La misma di e encia de esme o se obse a en el cuidado que cada uno de es os pueblos dispensa a los caminos de acceso al cas illo: el de To ejón puede deci se que no exis e, mien as que el de Se adilla es á pe ec amen e conse ado. La ome ía de To ejón se celeb a el lunes de Pascua de Resu ección y la de Se adilla se llama «Pascua del Mon a güe» po ene luga el lunes de Pascua de Pen ecos és, cuyo día es de igo que ayan a caballo «nume osos jó enes de ambos sexos y muy especialmen e los no ios que ya ienen conce ada la boda, po se cos umb e i siquie a una ez al Mon agüe an es de casa se» (2). Suele habe misa, con se món, y p ocesión al ededo del ecin o, o eciéndose nume osos o os a la Vi gen. De ellos el más ípico el de o ece un no illo pa a que sea o eado po los ome os el día de la i es a. La lidia iene luga en la plaza de a mas que pa a bélicos eje cicios cons uye an los Templa ios en la misma c es a de la mon aña». Y. como es na u al, con es e alicien e se aumen an las limosnas a la Vi gen cuando hay o o (3). Du an e las p ocesiones que se hacen con la imagen de la Vi gen los días de ome ía, can an sus de o os las coplas siguien es: (1) Ibidem. (2) Agus ín Sánchez. «Un año de ida se adillana» pág. 173. (3) Ibidem. pág. 175. 30 JOSÉ RAMÓM FERNÁNDEZ OXEA Es ibillo iOh, Vi gen San a- del Mon e F agüe! en u compaña quisie a es a me Al en a es a mañana po la pue a del Camb ión me die on los esplando es de es e di ino Sol. Al en a es a, mañana po la pue a de la iglesia me die on los esplando es de es a di ina P incesa. Pos ados en u p esencia ¡Óh Vi gen del Mon e F agüe! e o ecemos nues as almas y co azones aman es. De Malpa ida e es Mad e, de To ejón Mediane a, de las Co chuelas Vecina, de la Se adilla Reina. jOh Vi gen del Mon e F agüe! que al o enéis el si io quién os pudie a lle a al a io del San o C is o. En e dos íos agosos que llaman Tajo y La í, se apa eció es a Seño a que es del cielo Empe a iz. Empe a iz de los cielos Seño a, os podéis llama , que enéis a un lado el Tajo que es un b azo de la ma . Cua o pueblos a po ía e ienen a isi a aunque a es e mon e agoso cues a abajo llega . jOh Vi gen del Mon e F agüe! qué al o enéis el ono, quién os pudie a lle a al ce o de San An onio. E es Judi ale osa, e es Raquel sobe ana, e es To e de Da id, e es Pa ona de España. El Se Sup emo Hacedo que odo ige y gobie na, e escogió po Mad e suya. Po Reina y Pa ona nues a. El día de nues a isi a al Mon agüe, sob e la achada de la e mi a ecién enjalbegada, pudimos lee unos e sos, esc i os con lápiz el día an e io po una pas o a, que no nos esis imos a la en ación de copia con su mismo o og a ía: cNo ho ides u debo a Cesá ea Ga cía, hija de Cabezabellosa (Cáce es). Sa ben Vi jen de Mon ague hen i pongo mi espe anza u pode odo lo alcanza EL CASTILLO DE MONTFRAGÜE 3l po se la eina del Cielo hi po sa ba u anelo en que mi nomb e con ia a i acudo, mad e mia en demanda de pe dón siendo u mi sa bación siendo u mi ampa o e gía no me dejes mad e mía y echame u bendición O dulcísima Vi gen mía». 6-3-50 P ueba elocuen e de la e nu a de una pas o a que a la ez que nos e ae a la época ce an ina del pas o G imaldo, nos mues a cómo los ex emeños conse an p o undamen e a aiga- gados en su co azón cos umb es y cul os an iquísimos, pa a o gullo suyo y ejemplo de o as egiones menos gua dado as de sus adiciones. José Ramón y Fe nández Oxea