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Los Cristos yacentes de Gregorio Fernández

Ocampo Abad, María Jesús

Full text

LOS CRISTOS YACENTES DE GREGORIO FERNÁNDEZ Decía en el p ime cua o de! siglo x ii el p óce poe a Don Luis de Ribe a, desc ibiendo un C is o yacen e, que: En blando sueño, que inmo íal espe a Llama glo iosa de iun anle ida. Reposa el sac o cue po, eal, ungido, En las cenizas ías escondida, Di ina b asa, de inc eada es e a. y en e dad que pa ece al can a en es os e sos a C is o pues o en el sepulc o, que desc ibe, eniendo a la is a una de aquellas excelsas c eaciones del Maes o G ego io Fe nández, el más al o escul o de la escuela cas ellana del siglo x ei. Blando sueño, y en las ías cenizas, alien a la di ina b asa de que el poe a nos habla y sabe ma a illosamen e cap a el escul o , al son los C is os yacen es de G ego io Fe nández, que c ean ipo en nues a escul u a pos e io y que ep esen an la nue a concepción del Di ino supliciado, que se sepa a undamen almen e de odo el concep o medie al y aun del concep o, un poco e asmiano, e os C is os del siglo x i, pa a en a con pie i me y de pleno de echo, po caminos de sua idad, de exp esión, que señalan y han de p odu ci honda huella. An es de G ego io Fe nández, an es de es os C is os yacen es, en el a e se conc e a la ep esen ación de C is o mue o al momen o en que C is o descendido de la C uz, odeado de las muje es y los pe sonajes de la c uci ixión es coiocado en el sepulc o. Es a ep e sen ación ieja, de o igen medie al, no muy di e en e en o ma y exp esión de ias composiciones ep esen a i as de en ie os en sa có agos de pa icula es, iene su exp esión más acen uada en los siglos XIV y XV, y su úl ima consecuencia, ba oca, pe o gua dando oda ía en disposiciones simé icas más que a mónicas el i mo m;, V- 12 M." JKSÚS OCAMPO medie al, en el En ie o de C is o que pa a el sepulc o de Gue a a lle ó a cabo Juan de Juni y que se conse a en el Musco Nacional de Escul u a de Valladolid. Va iación de es e ipo, le e des iación de él, son los g upos de la Piedad, en que la Vi gen, sola o acompañada de las muje es y los pe sonajes de la Pasión, sos iene en su egazo el cue po mue o de su di ino Hijo, de que nos mues a mul iplicidad de ejemplos el a e l amenco que hace de es a ep esen ación su escena p e e ida, la que es obje o ambién de cons an e ep oducción en el a e español del siglo XV, que se conc e a con pleni ud de o mas y de acie os en la Piedad del Va icano de Miguel Angel y que es mo i o no ol idado sino más cuidadosamen e conse ado du an e el Renacimien o. El C is o mue o, i gu a p incipal, pe o que al in y al cabo no deja de se sino un elemen o in eg an e de una composición, de una escena, no se concibe aislado. El espí i u eligioso que se calca sob e las Sag adas Esc i u as copia cuando se conc eía en p oduc ción a ís ica las desc ipciones de és as; nue as endencias, nue os sen imien os, concepciones eológicas que su gen, disg ega el C is o de es a escena pa a da le un alo exp esi o po sí sólo. En los siglos XVI y x ii el a is a ep oduce de con inuo el g upo de la Piedad, ya sepa ado ambién de los demás pe sonajes que in eg aban la ep esen ación medie al; es un concep o nue o que se sepa a de la desc ipción esc i u a ia que alien a el medie alismo; son los mís icos, son las desc ipciones y comen a ios pasionales llenos de amo de és os los que in luyen de mane a decisi a en las nue as exp esiones a ís icas, en las nue as, aunque bo dadas sob e lo iejo, ep esen aciones del C is o mue o y de la Vi gen. G ego io Fe nández alla sus Piedades sob e es as no mas; la Vi gen sos iene el cue po mue o, pe o no ya como en la de Miguel Angel, sob e sus odillas y en sus b azos, sino que la pesan ez del cue po de Jesús descansa sob e el suelo apoyando sob e el egazo de la Vi gen la cabeza y pa e del o so, como se puede ap ecia en sus dis in as o mas en las Piedades del Musco de Valladolid y en la de San Ma ín de la misma ciudad. A un concep o mís ico ambién esponde el desglose, la sepa a ción de la Vi gen ágicamen e dolo ida, del c uen o sac i icio del Hijo amado, que iene su exp esión p ime a y magní ica en la Vi gen de los Cuchillos (Angus ias de Valladolid), que iene su más dulce ep esen ación en la Vi gen de G ego io Fe nández, en la allisole ana Iglesia Peni encial de la C uz. . LOS CRISTOS YACENTES DE GREGORIO FERNANDEZ 13 Emile Male, en su ob a «L'a éligieux ap cs le Conciie de T en e», nos habla de la ep esen ación del C is o mue o y sin los pe sonajes de la Pasión, C is o sos enido po ángeles, concep o nue o en la ep esen ación y dice que no a da en ad e i que es e ema nue o no es más que una an igua imagen ans o mada, «el C is o de San G ego io» cuya ep esenlación como e dade o icono o ien al, delan e de! cuai se ganan múl iples indulgencias, se aban dona y ya no iene exp esión en ei a e, cuando las g andes con o e sias eligiosas sob e las bulas se p omue en po el p o es an ismo. No es amos con o mes con al ap eciación; el concep o nue o del C is o mue o, sin los pe sonajes de la Pasión, dis in o ambién del C is o mue o en b azos de la Vi gen, es concepción no ísima, no ans o mación de la ieja imagen que ci a. Es os C is os yacen es de G ego io Fe nández lo p ueba; de cuya ep esen ación, c eemos que po desconoce las no se ocupó Máie, son concepciones que no ienen apoyo an e io , que no ienen p eceden es. A un concep o mís ico, a una concepción co dialmen e •■el>gi°sa, ie na y acend ada esponde el ipo de C is o yacen e, so ' ya sin la Vi gen que le acoge en su egazo, sin los ^ Pasión que le odean y ado an, sin los ángeles que e s deposi an en el sepulc o como en los cuad os del Ma co de S ena, de Zucca o, de Voue , de U B un, de nues o Alonso Cajio^ Y es G ego io Fe nández el que c ea es e .po ^ ca a de na u aleza en nues o a e, que se ha e mniuea- in ini o escul ó ica y pic ó icamen e, ipo que su ge p ción de es ac o es, las nue as concepciones mis ica la exp esión del cul o ex e no en nues a pa ia P®)" ca ac e- p ocesiones que hacen nace un a e . Mon añés ís ico (Vailadolid de G ego io Fe nanda. Mu cia de Salciiio y que llega has a el gubia cuidada y elegan e, un poco emenina, Jesuí as, que ué G ego io Fe nández, úl imo alioso jalon de la Escuela Cas ellana de escul u a polic oma a. ^Hos de idén- LOS C is os yacen es T "ep^u dÍ^o ;'un ico po^ y ep esen ación, 3,¡^a mane a de se a ados suda o de pliegues y la cabeza y pa e de la los panos po G ego io cinanaez, y espalda apoyada en un ico ^'""^^["'men e suyos es en Mad id, el 14 M, '' IKSÚS OCAMPO de San Plácido y el del Pa do; í es en Valladolid de semejan e impo ancia en los con enios de San a Ana y de San a Ca alina, y en el Museo Nacional de Escul u a, el que an e io men e es u o en el Buen Suceso y luego en el Museo del P ado, del mismo ipo pe o in e io ac u a, ob a sin duda alguna de su escuela o de imi ado es. Exis en dos en Sego ia, uno en la ca ed al , en la capilla de San An ón, y o o en la Pa oquia de San Ma ín, y o os cua o en Valladolid en los con en os de San Pablo, iglesia de jesús, de las Angus ias y de San And és. Algunos de es os C is os po modi icaciones en ellos in odu cidas sin duda alguna, en el siglo x in, lle an en el luga de la llaga una caja pa a os enso io (con en o de San Pablo c iglesia de Jesús). Exis e o o C is o ambién, que indebidamen e ha sido a ibuido po algunos a G ego io Fe nández, que se conse a en la iglesia de San Miguel de Valladolid. Su i mo es semejan e al de los de G ego io Fe nández, pe o es ob a de signi icación y de alo dis in o. A di e encia de los de G ego io Fe nández, es e C is o es á allado suel o y sin los elemen os complemen a ios de aquél, suda lo que si e de base y apoyo y almohada en que descansa. Es á colocado en un e ablo del siglo x iu, en algunos de cuyos huecos exis en imágenes de época muy an e io al e ablo, algunas jus amen e a ibuidas a Juan de Juni, dando odo él la sensación de habe se cons uido con escul u as de p ocedencias di e sas. Es e C is o lo epu amos an e io a los de G ego io Fe nández; es una buena ob a del siglo x i y sin duda alguna debió pe enece a un g upo de alo y signi icación dis in a a los C is os yacen es de G ego io Fe nández, semejan e acaso al del En ie o, de Juni, del Museo de Valladolid, no en a le, sino en signi icación y que si an e io en iempo a los de Fe nández, no puede conside a se po es a dis in a alo ación que señalamos como p eceden e de los de és e. * * * En es e año de 1936 en que se cumple el icen ena io de la mue e del g an escul o , sean es as líneas homenaje de ecue do y admi ación pa a el a is a. M.^ Jesús Ocampo. «ííiíí^i - h' l alo <]c (/n /cn J^c uáudcc. po Dicijo l'ülcu 'in ¡"¡ac. (Musco Xacioiial de Jíscidlu a de 1 'idlodoUd). {[•n[n del S. K. A. A.) P UilL lid C islo yuci'iih' de (¡ c(/o ¡(i cniáiidcz. (Mad id. Coii ulo d San Plácido). (Fo o Mo eno)