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Los discípulos de Herrera en Valladolid

Suárez Fernández, Luis

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LOS DISCÍPULOS DE HERRERA EN VALLADOLID La segunda mi ad del siglo x i se e llena en España po dos g andes igu as que, con un no able pa alelismo psicológico, im-- ponen su ele an e pe sonalidad, uno en el campo de la polí ica y o o en el de las a es: Felipe II y Juan de He e a. La c eación de un a e ío, se e o, ma emá ico, an p opio del gus o del a qui ec o o icial del ey P uden e alcanzó solo y p incipalmen e en aquellos luga es de España colocados más di ec' amen e bajo la in luencia del a í ice. El es o siguió las ayec o ias, mucho más popula es y conna u ales al gus o gene al, que iban desde el pla e esco de los Reyes Ca ólicos a ese ba oco p opio de la España del siglo x n. Y He e a pasó po Valladolid dejando as sí la mole inmensa de la Ca ed al que p egona, aun en su inacabada es uc u a, la magni ud de su men e y la solemnidad que a base de líneas e i cales y de ec as secas y pu as se puede consegui . Como esul ado de la es ancia en ie as del Pisue ga, en el cen o a ís ico que en onces cons i uía es a zona de la mese a No e, ino a cons i ui se lo que podemos llama , en cie o modo la escuela allisole ana de los discípulos de He e a, quienes con inuando el camino emp endido ya po el maes o, sen a on las bases de un es ilo de cons ucción, p incipalmen e eligiosa según los moldes y las soluciones que los clásicos g iegos y la inos habían usado. Pe o no se c ea que se a ó de una imi ación pu a y simple del a is a del Esco ial; se ía imposible es o en los luga es donde una i alidad eno me en el campo de las a es se había desa o llado do ando de una cie a jugosa pe sonalidad a las ob as a qui- pe íodo p eceden e. La incUnación hacia no mas más lib es que la sequedad he e iana, se á algo que i emos iendo como se acen úa al co e de los años de al modo que la di e en cia en e la achada simplis a de San Agus ín y la elegan e de las Angus ias es an g ande que no pa ezcan es a ejecu adas den o de un mismo pe íodo y menos bajo las no mas di ec i as de una idén ica escuela. 184 LUIS SUÁREZ FERNÁNDEZ De en e los «maes os de ob as» que esmal an con sus nom b es los documen os de es e pe íodo su gen dos que plasman ealmen e en a e sus conocimien os de a qui ec u a. Son uno Juan de Na es au o de las Angus ias y o o Diego de P a es, que allá po el año de 1607 ué nomb ado maes o mayo de las ob as en es a ciudad me ced a una eal cédula ex endida a nomb e de Felipe III. Diego de P a es hizo la aza de San Agus ín y al p opio iempo cons uyó la iglesia de la Ve a-C uz. Juan de Na es se á el c eado de la achada de las Angus ias. En el es udio de es as es iglesias que a con inuación a amos de emp ende , no hemos de suje a nos a un o den es ic amen e c onológico, sino que, comen zando po el an iguo con en o de San Agus ín, la más p óxima al es ilo clásico pu o segui emos con el es udio de la iglesia de la Ve a-C uz que iene a p epa a nos la ansición a la úl ima achada, la de las Angus ias, la mejo y la más pe sonal de las es que p e endemos es udia . a) Iglesia de San Agus ín. (Lám. I) El c ecimien o de es e con en o, an año es ablecido en un palacio de la eina Ca alina de Lancas e , a anca del momen o en que adquie e el pa ona o de su capilla mayo aquel o iginal y complejo pe sonaje que se llamó don Juan de Tasis Pe al a conde de Villamediana el año 1604. En es e momen o es cuando se piensa en emp ende la cons ucción en el luga que ac ualmen e ocupa y se enca ga su azo a Diego de P a es, que en onces debía se uno de los más impo an es, acaso el más, de en e los a qui ec os allisole anos. P a es no debió alcanza al é mino de la ob a, pues según un documen o publicado po el seño Ga cía Chico (1), el año 1620 se conce aba la comunidad de es e con en o con He nando del Hoyo y Rod igo de la Can e a pa a que e minasen la cons ucción de la iglesia, en especial de la achada que po en onces e a lo p incipal que al aba. Se les abona ía en conjun o 17.000 ducados y se es ipulaba que los abajos debían du a de 1620 a 1625. Así pues es a hubo de se la echa ap oximada de cons ucción de es a achada que amos es udiando. Con o me a las condicio nes que en o o documen o se es ipulan con el p imi i o cons- (1) Documen os pa a el es udio del A e en Cas illa. Tomo I náa 130 Va- lladolid 1942, ' ^ LOS DISCÍPULOS DE HERRERA EN VALLADOLID 185 uc o Diego de P a es, y eniendo en cuen a el es ado ac ual de es a achada, los dos ul imado es de la ob a debie on apa a se muy poco de la aza que el p opio P a es había dibujado. Se a a de una inmensa mole de pied a blanca en g andes silla es bien escuad ados que, po ca ece casi exclusi amen e de ado nos p oduce una imp esión de á ida sequedad en cie o modo desag adable. Tiene dos cue pos: el in e io con un pa de anchas pilas as dó icas que ap isiona un inmenso din el que deja la abe u a de una pue a ec angula . Encima del din el una ho na' ciña albe ga la imagen de San Agus ín que ex iende su mano izquie da pa a sos ene un lib o abie o. El cue po supe io con pilas as dobles e mina en un iso iangula sob e el que se le an a un pequeño cue po e ical, algo e aído con e e encia a la co nisa del on ón, ema ado po cinco g andes bolas. La iglesia y el con en o ue on abandonados du an e la ex claus ación y, mal a ados en los dis in os usos a que ue on some idos, inie on a a incona se de al modo que hoy no quedan sino las cua o pa edes y únicamen e po la achada podemos hace nos idea de cómo se ía es e emplo inspi ado en la más pu a adición clasicis a. b) La iglesia peni encial de la Ve a-C uz. (Lám. II) Como ha ocu ido con las o as iglesias de es e mismo es ilo ec ilíneo se ha que ido e en es a que aho a a amos, la mano de Juan de He e a, como si no pudie a se o o alguno sino és e quien acome ie a ob as de es e ipo. Y cuando apa ecie on los documen os en que se nomb a de un modo indubi able y cla ísimo a Diego de P a es llegó incluso a p e ende se que la aza pe e neciese a aquel, siendo és e solamen e el ejecu o y di ec o de las ob as. Sin emba go la cla idad de los documen os que se conse an en el A chi o municipal de Valladolid qui a, a nues o en en de , oda causa de duda o acilación. Tex ualmen e se especi ica en ellos que «..se aco dó que la dha. co adía aga la dha. po ada con o me a la a^a y pa escen de diego de p abes maes o de ob as, e c...» (1) Es de supone lógicamen e que en caso de se dis in as pe sonas las del au o de los planos y el di ec o de los a ajos i ía allí cla amen e señalado. El documen o ci ado lle a echa 3 de ab il de 1595, y en ese mismo año debió ejecu a se la (1) Véase Ma i y Monsó. Es udios his ó icos-a ís icos. Valladolid 1901. 186 LUIS SUÁREZ FERNÁNDEZ achada o po lo menos comenza se, po cuan o en ella se señala con g andes ca ac e es: AÑO de 1595. También en es e caso la achada posee dos cue pos aquí más ne amen e sepa ados que en la iglesia de San Agus ín, El in e io posee cua o columnas jónicas pa eadas en e las que se ab e la pue a ec angula sob emon ada po un a co de medio pun o; a ambos lados de ella o as dos pue as más pequeñas que co onan sendas en anas en ejadas ec angula es. La imagen de Cons an ino empe ado p eside, desde una ho nacina del cue po supe io odo el conjun o del edi icio. Po encima el ángulo que o ma la echumb e a dos e ien es iene a ememo a el iangula on ón que co ona los emplos clásicos. Aquí pa ece que el a í i ce quiso ep esen a el escudo de su co adía po medio de la c uz de pied a y esas dos pi ámides pun iagudas que p e enden se ala gados cip eses. Es a iglesia, pa ece se que su ió un incendio po lo que hubo de se eedi icada en la segunda mi ad del siglo x ii. Sin emba go la achada no su ió apenas o al menos no ué cambiada en su con ex u a po cuan o obedece oda a una misma unidad de es ilo ec ilíneo. En la biblio eca de San a C uz se conse a un cuade no imp eso donde se nos ela a las i es as que u ie on luga con mo i o de su nue a dedicación en 11 de Sep iemb e de 1681. Un l ojísimo omance de F ay Diego del Pe al (1) se enca ga ambién de da nos cuen a exac a de es e acon ecimien o. Pa a e mina añadi é solamen e un cu ioso de alle: el año 1739 se desbo da on las aguas del ío que debió alcanza en su c ecida un ni el bas an e ele ado. Po ello en la achada a una al u a que no dis a sino medio me o del din el hay un esc i o: «En 6 de diciemb e de 1739 llegó el ío en al o aquí». a) Iglesia de Nues a Seño a de las Angus ias. (Lám. III) Pa a su es udio enemos un auxilia de g an u ilidad: el lib o de cuen as que se halla en el a chi o de es a iglesia y que segui e mos en de e minados pun os como da o de in e és. Comenza on las ob as el año 1597. Con an e io idad la co adía había ocupado un luga de la calle San a Cla a, pe o po es e año cambió de si io g acias a que Ma ín Sánchez de A anzamendi y su muje Luisa de Ri e a, hicie on es a iglesia y según eza en el in e- (1) Ve M. Sang ado Ví o es, His o ia de la muy noble y leal ciudad de Valladolid. Valladolid 1854, Tomo II, LOS DISCÍPULOS DE HERRERA EN VALLADOLID 187 io «acabóse el año de 1604». A pesa de ello las ob as debie on con inua po cuan o las cuen as siguen pagándose has a 18 de Ab il de 1616. Comenza on los abajos en 12 de Ab il de 1597, aunque el a qui ec o debía es a empleado con an e io idad pues el 22 de Agos o se le paga su p ime sueldo de medio año, 200 eales, has a el día de San Juan: En el olio 5 del lib o dice: «22 de agos o se die on a juan de ma eo ducien os eales y lo i mo son de la paga de san juan pasada po mane a que pa a na idad se le a de paga o os ducien os y po su o den has a el i n de la ob a». Así pués el sueldo que cob aba el a qui ec o dependía di ec a men e del iempo que du a e la edi icación, 400 eales al año paga de os a dos plazos uno en San Juan y o o en íspe a de Na idad, Se acabó su con a a en 20 de Ma zo de 1604 cuando, as un lapso en que no se le abonó ino a liquida se la deuda que con el enían con aída. A con inuación damos el ex o del lib o de cuen as indicando los olios a que co esponde. (1597) « íspe a de pascua de na idad se paga on a juan de ma eo ducien os eales de es a paga de na idad». Folio 11. (1598) «en 15 de junio ducien os eales que pague a juan de ma eo po sala io de na idad a san juan y lo i mo». Folio 21. (1598) «en 24 de diciemb e de 98 se die on a juan de ma eo a qi ec o y ala i e de la ob a ducien os eales de la paga de na i dad des e año». Folio 40. (1599) «23 de junio se die on a juan de ma eo ducien os eales de lo que se le da de la paga de san juan de 99 y lo i mo». Folio 46. (1600) «en 5 de ene o se die on a juan de ma eo ducien os ea les del e cio de nabidad i n de noben a y nuebe y i mo de su nomb e». Folio 52. (1600) «en 28 de junio ducien os eales se die on al seño juan de ma eo del e cio de san juan de junio ago a pasó des e año de seiscien os y lo i mo de su nomb e». Folio 59. (1600) «24 de diciemb e se paga on a juan de ma eo ducien os eales de la paga de nabidad y lo i mó». Folio 71. Exis e un lapso de iempo bas an e conside able en que han dejado de aboná sele los sueldos has a que en 1604 se le paga el o al de la deuda como dando a en ende que había concluido la in e ención del a qui ec o, del modo siguien e: 188 LUIS SUÁREZ FERNÁNDEZ «en alladolid a 20 de ma zo de 1604 «en es e día se paga on a juan de na es maes o mayo des a ob a «mili y docien os eales que se le de ian a acon de a qua ocien os « eales cada un año que les an señalados cada un año y son de «los pagos de odo el año pasado de seiscien os y uno y seiscien os «y dos y seiscien os y es i n del dicho año po que as a en i n del «año de seiscien os es aba pagado como pa ece en es e lib o i - «mado de su nomb e y es os mili y doscien os eales de los dichos « es años se le paga on en es a mane a los beyn e y ocho mili y «docien os y se en a y uno ma a edises debia el dicho juan de na es «de me cade ía que había sacado de la ienda y los doce mili y «quinien os y beyn e y nue e ma a edís se le paga on o dicho dia «en qua os po mane a quel dicho juan de na es queda pagado «has a i n del año de seiscien os y es y con es o el dicho juan de «na es no queda debiendo cosa ninguna de odas las me cade ías «que a sacado has a oy po que odo es a pagado de una pa e a «o a y lo i mó el dicho juan de na es de su nomb e». Juan de Na es o de Nau es, que de ambos modos puede esc i bi se su nomb e, cob ó pues, en o al po sus abajos de di ección de es e edi icio dos mil ochocien os eales, can idad no muy g ande cie amen e si se iene en cuen a el espacio de sie e años que hubo de in e i en ella, y la pe ección de su ob a. En la achada ha in e enido, po o a pa e Ma ín de U ia e, cali icado usualmen e de can e o en el lib o de pagos y que según documen os publicados ecien emen e po Ga cía Chico colabo ó con el a qui ec o pa a es os menes e es de la edi icación ex e io . La sequedad he e iana ha pe dido ya mucho de su p imi i o ca ác e en es a he mosa cons ucción que señala ampliamen e la pe sonalidad y el elegan e sen ido a ís ico poseído po su ejecu o . Las lineas se han uel o más plás icas, los huecos más llenos y el conjun o más a monioso casi es amos ya an e un ba oco que sien e ho o -po las pa edes desnudas. La^simple is a de las o o g a ías que acompañan puede hace no a la di e encia an g ande que exis e en e San Agus ín y es a de las Angus ias y esa di e en cia descansa en una sola base: el apa amien o de una simple limi" acíón de las dic a o iales no mas de Juan He e a y busca de nue o la o iginalidad del a e en la p opia inspi ación. O a ez impe an aquí los dos cue pos con las cua o colum nas co in ias en el más bajo, y colocadas dos a dos a uno y o o lado de la pue a. Pe o las columnas, espaciadas, dejan en e si LOS DISCÍPULOS DE HERRERA EN VALLADOLID 189 si io pa a dos es a uas en pied a ep esen ando a San Ped o y San Pablo, ob a de F ancisco del Rincón, aquél que ué maes o de G ego io Fe nández (1). El cuidado pues o en es a cons ucción se hace no a po la alla ealmen e magní ica de los i nos capi eles. El segundo cue po, más bajo, iene columnas ambién dó icas, co as y un poco más delgadas que las an e io es. Una en ana cen al en ejada se compensa a ambos lados con es a uas en ho nacinas a queadas. Un iso iangula en que campea el escudo de A anzamendi co ona el edi icio. Ma in de U ia e no alcanzó el i nal de las ob as aunque eneció ya casi a la e minación de ellas. Juan de Na es es el e da de o c eado de es e edi icio que des aca, según hemos dicho po su o iginal concepción y su pe sonal in e p e ación de un a e clá sico que a anza ya en el iempo hacia nue as o ien aciones a ís icas. Luis SuÁREZ Fe nández. (1) Poseemos dos da os en el an as eces ci ado lib o de cuen as: «en 14 de julio de es e año de seiscien os y seis se die on a ancisco de in cón ecino de es a ciudad a mili y doscien os y diez eales los cuales ecibió pa a paga el po e a los lab ado es que se obliga on de ae se las nue e pied as que son las cinco igu as de la po ada y lo i mó en el dicho día». «en allid a 28 de se iemb e qua ocien os y en a eales que se paga on a ancisco de incón a cumplimien o de cinco mili eales en que se conce a on las cinco i gu as de pied a que yso pa a la po ada po los quales queda pagado el dicho ancisco de incón de la dicha suma y no se le queda de iendo cosa ninguna as a oy de oda la dicha suma y lo i mo el suso dicho». Mi Lámina I.—Diego de P a as. Iglesia de San Agus ín. Valladolid. (Fo o S. E. A. A.) i lllll "lílílllllíll