Los discípulos de Herrera en Valladolid
Full text
LOS
DISCÍPULOS
DE
HERRERA
EN
VALLADOLID
La
segunda
mi ad
del
siglo
x i
se
e
llena
en
España
po
dos
g andes
igu as
que,
con
un
no able
pa alelismo
psicológico,
im--
ponen
su
ele an e
pe sonalidad,
uno
en
el
campo
de
la
polí ica
y
o o
en
el
de
las
a es:
Felipe
II
y
Juan
de
He e a.
La
c eación
de
un
a e
ío,
se e o,
ma emá ico,
an
p opio
del
gus o
del
a qui ec o
o icial
del
ey
P uden e
alcanzó
solo
y
p incipalmen e
en
aquellos
luga es
de
España
colocados
más
di ec'
amen e
bajo
la
in luencia
del
a í ice.
El
es o
siguió
las
ayec
o ias,
mucho
más
popula es
y
conna u ales
al
gus o
gene al,
que
iban
desde
el
pla e esco
de
los
Reyes
Ca ólicos
a
ese
ba oco
p opio
de
la
España
del
siglo
x n.
Y
He e a
pasó
po
Valladolid
dejando
as
sí
la
mole
inmensa
de
la
Ca ed al
que
p egona,
aun
en
su
inacabada
es uc u a,
la
magni ud
de
su
men e
y
la
solemnidad
que
a
base
de
líneas
e i
cales
y
de
ec as
secas
y
pu as
se
puede
consegui .
Como
esul ado
de
la
es ancia
en
ie as
del
Pisue ga,
en
el
cen o
a ís ico
que
en onces
cons i uía
es a
zona
de
la
mese a
No e,
ino
a
cons i ui se
lo
que
podemos
llama ,
en
cie o
modo
la
escuela
allisole ana
de
los
discípulos
de
He e a,
quienes
con
inuando
el
camino
emp endido
ya
po
el
maes o,
sen a on
las
bases
de
un
es ilo
de
cons ucción,
p incipalmen e
eligiosa
según
los
moldes
y
las
soluciones
que
los
clásicos
g iegos
y
la inos
habían
usado.
Pe o
no
se
c ea
que
se
a ó
de
una
imi ación
pu a
y
simple
del
a is a
del
Esco ial;
se ía
imposible
es o
en
los
luga es
donde
una
i alidad
eno me
en
el
campo
de
las
a es
se
había
desa o
llado
do ando
de
una
cie a
jugosa
pe sonalidad
a
las
ob as
a qui-
pe íodo
p eceden e.
La
incUnación
hacia
no mas
más
lib es
que
la
sequedad
he e iana,
se á
algo
que
i emos
iendo
como
se
acen úa
al
co e
de
los
años
de
al
modo
que
la
di e en
cia
en e
la
achada
simplis a
de
San
Agus ín
y
la
elegan e
de
las
Angus ias
es
an
g ande
que
no
pa ezcan
es a
ejecu adas
den o
de
un
mismo
pe íodo
y
menos
bajo
las
no mas
di ec i as
de
una
idén ica
escuela.
184
LUIS
SUÁREZ
FERNÁNDEZ
De
en e
los
«maes os
de
ob as»
que
esmal an
con
sus
nom
b es
los
documen os
de
es e
pe íodo
su gen
dos
que
plasman
ealmen e
en
a e
sus
conocimien os
de
a qui ec u a.
Son
uno
Juan
de
Na es
au o
de
las
Angus ias
y
o o
Diego
de
P a es,
que
allá
po
el
año
de
1607
ué
nomb ado
maes o
mayo
de
las
ob as
en
es a
ciudad
me ced
a
una
eal
cédula
ex endida
a
nomb e
de
Felipe
III.
Diego
de
P a es
hizo
la
aza
de
San
Agus ín
y
al
p opio
iempo
cons uyó
la
iglesia
de
la
Ve a-C uz.
Juan
de
Na es
se á
el
c eado
de
la
achada
de
las
Angus ias.
En
el
es udio
de
es as
es
iglesias
que
a
con inuación
a amos
de
emp ende ,
no
hemos
de
suje a nos
a
un
o den
es ic amen e
c onológico,
sino
que,
comen
zando
po
el
an iguo
con en o
de
San
Agus ín,
la
más
p óxima
al
es ilo
clásico
pu o
segui emos
con
el
es udio
de
la
iglesia
de
la
Ve a-C uz
que
iene
a
p epa a nos
la
ansición
a
la
úl ima
achada,
la
de
las
Angus ias,
la
mejo
y
la
más
pe sonal
de
las
es
que
p e endemos
es udia .
a)
Iglesia
de
San
Agus ín.
(Lám.
I)
El
c ecimien o
de
es e
con en o,
an año
es ablecido
en
un
palacio
de
la
eina
Ca alina
de
Lancas e ,
a anca
del
momen o
en
que
adquie e
el
pa ona o
de
su
capilla
mayo
aquel
o iginal
y
complejo
pe sonaje
que
se
llamó
don
Juan
de
Tasis
Pe al a
conde
de
Villamediana
el
año
1604.
En
es e
momen o
es
cuando
se
piensa
en
emp ende
la
cons ucción
en
el
luga
que
ac ualmen e
ocupa
y
se
enca ga
su
azo
a
Diego
de
P a es,
que
en onces
debía
se
uno
de
los
más
impo an es,
acaso
el
más,
de
en e
los
a qui ec os
allisole anos.
P a es
no
debió
alcanza
al
é mino
de
la
ob a,
pues
según
un
documen o
publicado
po
el
seño
Ga cía
Chico
(1),
el
año
1620
se
conce aba
la
comunidad
de
es e
con en o
con
He nando
del
Hoyo
y
Rod igo
de
la
Can e a
pa a
que
e minasen
la
cons ucción
de
la
iglesia,
en
especial
de
la
achada
que
po
en onces
e a
lo
p incipal
que
al aba.
Se
les
abona ía
en
conjun o
17.000
ducados
y
se
es ipulaba
que
los
abajos
debían
du a
de
1620
a
1625.
Así
pues
es a
hubo
de
se
la
echa
ap oximada
de
cons ucción
de
es a
achada
que
amos
es udiando.
Con o me
a
las
condicio
nes
que
en
o o
documen o
se
es ipulan
con
el
p imi i o
cons-
(1)
Documen os
pa a
el
es udio
del
A e
en
Cas illa.
Tomo
I
náa
130
Va-
lladolid
1942,
'
^
LOS
DISCÍPULOS
DE
HERRERA
EN
VALLADOLID
185
uc o
Diego
de
P a es,
y
eniendo
en
cuen a
el
es ado
ac ual
de
es a
achada,
los
dos
ul imado es
de
la
ob a
debie on
apa a se
muy
poco
de
la
aza
que
el
p opio
P a es
había
dibujado.
Se
a a
de
una
inmensa
mole
de
pied a
blanca
en
g andes
silla es
bien
escuad ados
que,
po
ca ece
casi
exclusi amen e
de
ado nos
p oduce
una
imp esión
de
á ida
sequedad
en
cie o
modo
desag adable.
Tiene
dos
cue pos:
el
in e io
con
un
pa
de
anchas
pilas as
dó icas
que
ap isiona
un
inmenso
din el
que
deja
la
abe u a
de
una
pue a
ec angula .
Encima
del
din el
una
ho na'
ciña
albe ga
la
imagen
de
San
Agus ín
que
ex iende
su
mano
izquie da
pa a
sos ene
un
lib o
abie o.
El
cue po
supe io
con
pilas as
dobles
e mina
en
un
iso
iangula
sob e
el
que
se
le an a
un
pequeño
cue po
e ical,
algo
e aído
con
e e encia
a
la
co nisa
del
on ón,
ema ado
po
cinco
g andes
bolas.
La
iglesia
y
el
con en o
ue on
abandonados
du an e
la
ex
claus ación
y,
mal a ados
en
los
dis in os
usos
a
que
ue on
some idos,
inie on
a
a incona se
de
al
modo
que
hoy
no
quedan
sino
las
cua o
pa edes
y
únicamen e
po
la
achada
podemos
hace nos
idea
de
cómo
se ía
es e
emplo
inspi ado
en
la
más
pu a
adición
clasicis a.
b)
La
iglesia
peni encial
de
la
Ve a-C uz.
(Lám.
II)
Como
ha
ocu ido
con
las
o as
iglesias
de
es e
mismo
es ilo
ec ilíneo
se
ha
que ido
e
en
es a
que
aho a
a amos,
la
mano
de
Juan
de
He e a,
como
si
no
pudie a
se
o o
alguno
sino
és e
quien
acome ie a
ob as
de
es e
ipo.
Y
cuando
apa ecie on
los
documen os
en
que
se
nomb a
de
un
modo
indubi able
y
cla ísimo
a
Diego
de
P a es
llegó
incluso
a
p e ende se
que
la
aza
pe e
neciese
a
aquel,
siendo
és e
solamen e
el
ejecu o
y
di ec o
de
las
ob as.
Sin
emba go
la
cla idad
de
los
documen os
que
se
conse
an
en
el
A chi o
municipal
de
Valladolid
qui a,
a
nues o
en en
de ,
oda
causa
de
duda
o
acilación.
Tex ualmen e
se
especi ica
en
ellos
que
«..se
aco dó
que
la
dha.
co adía
aga
la
dha.
po ada
con
o me
a
la
a^a
y
pa escen
de
diego
de
p abes
maes o
de
ob as,
e c...»
(1)
Es
de
supone
lógicamen e
que
en
caso
de
se
dis in as
pe sonas
las
del
au o
de
los
planos
y
el
di ec o
de
los
a
ajos
i ía
allí
cla amen e
señalado.
El
documen o
ci ado
lle a
echa
3
de
ab il
de
1595,
y
en
ese
mismo
año
debió
ejecu a se
la
(1)
Véase
Ma i
y
Monsó.
Es udios
his ó icos-a ís icos.
Valladolid
1901.
186
LUIS
SUÁREZ
FERNÁNDEZ
achada
o
po
lo
menos
comenza se,
po
cuan o
en
ella
se
señala
con
g andes
ca ac e es:
AÑO
de
1595.
También
en
es e
caso
la
achada
posee
dos
cue pos
aquí
más
ne amen e
sepa ados
que
en
la
iglesia
de
San
Agus ín,
El
in e io
posee
cua o
columnas
jónicas
pa eadas
en e
las
que
se
ab e
la
pue a
ec angula
sob emon ada
po
un
a co
de
medio
pun o;
a
ambos
lados
de
ella
o as
dos
pue as
más
pequeñas
que
co onan
sendas
en anas
en ejadas
ec angula es.
La
imagen
de
Cons an
ino
empe ado
p eside,
desde
una
ho nacina
del
cue po
supe io
odo
el
conjun o
del
edi icio.
Po
encima
el
ángulo
que
o ma
la
echumb e
a
dos
e ien es
iene
a
ememo a
el
iangula
on ón
que
co ona
los
emplos
clásicos.
Aquí
pa ece
que
el
a í
i
ce
quiso
ep esen a
el
escudo
de
su
co adía
po
medio
de
la
c uz
de
pied a
y
esas
dos
pi ámides
pun iagudas
que
p e enden
se
ala gados
cip eses.
Es a
iglesia,
pa ece
se
que
su ió
un
incendio
po
lo
que
hubo
de
se
eedi icada
en
la
segunda
mi ad
del
siglo
x ii.
Sin
emba go
la
achada
no
su ió
apenas
o
al
menos
no
ué
cambiada
en
su
con ex u a
po
cuan o
obedece
oda
a
una
misma
unidad
de
es ilo
ec ilíneo.
En
la
biblio eca
de
San a
C uz
se
conse a
un
cuade no
imp eso
donde
se
nos
ela a
las
i
es as
que
u ie on
luga
con
mo i o
de
su
nue a
dedicación
en
11
de
Sep iemb e
de
1681.
Un
l
ojísimo
omance
de
F ay
Diego
del
Pe al
(1)
se
enca ga
ambién
de
da nos
cuen a
exac a
de
es e
acon ecimien o.
Pa a
e mina
añadi é
solamen e
un
cu ioso
de alle:
el
año
1739
se
desbo da on
las
aguas
del
ío
que
debió
alcanza
en
su
c ecida
un
ni el
bas an e
ele ado.
Po
ello
en
la
achada
a
una
al u a
que
no
dis a
sino
medio
me o
del
din el
hay
un
esc i o:
«En
6
de
diciemb e
de
1739
llegó
el
ío
en
al o
aquí».
a)
Iglesia
de
Nues a
Seño a
de
las
Angus ias.
(Lám.
III)
Pa a
su
es udio
enemos
un
auxilia
de
g an
u ilidad:
el
lib o
de
cuen as
que
se
halla
en
el
a chi o
de
es a
iglesia
y
que
segui e
mos
en
de e minados
pun os
como
da o
de
in e és.
Comenza on
las
ob as
el
año
1597.
Con
an e io idad
la
co adía
había
ocupado
un
luga
de
la
calle
San a
Cla a,
pe o
po
es e
año
cambió
de
si io
g acias
a
que
Ma ín
Sánchez
de
A anzamendi
y
su
muje
Luisa
de
Ri e a,
hicie on
es a
iglesia
y
según
eza
en
el
in e-
(1)
Ve
M.
Sang ado
Ví o es,
His o ia
de
la
muy
noble
y
leal
ciudad
de
Valladolid.
Valladolid
1854,
Tomo
II,
LOS
DISCÍPULOS
DE
HERRERA
EN
VALLADOLID
187
io
«acabóse
el
año
de
1604».
A
pesa
de
ello
las
ob as
debie on
con inua
po
cuan o
las
cuen as
siguen
pagándose
has a
18
de
Ab il
de
1616.
Comenza on
los
abajos
en
12
de
Ab il
de
1597,
aunque
el
a qui ec o
debía
es a
empleado
con
an e io idad
pues
el
22
de
Agos o
se
le
paga
su
p ime
sueldo
de
medio
año,
200
eales,
has a
el
día
de
San
Juan:
En
el
olio
5
del
lib o
dice:
«22
de
agos o
se
die on
a
juan
de
ma eo
ducien os
eales
y
lo
i
mo
son
de
la
paga
de
san
juan
pasada
po
mane a
que
pa a
na
idad
se
le
a
de
paga
o os
ducien os
y
po
su
o den
has a
el
i
n
de
la
ob a».
Así
pués
el
sueldo
que
cob aba
el
a qui ec o
dependía
di ec a
men e
del
iempo
que
du a e
la
edi icación,
400
eales
al
año
paga
de os
a
dos
plazos
uno
en
San
Juan
y
o o
en
íspe a
de
Na idad,
Se
acabó
su
con a a
en
20
de
Ma zo
de
1604
cuando,
as
un
lapso
en
que
no
se
le
abonó
ino
a
liquida se
la
deuda
que
con
el
enían
con aída.
A
con inuación
damos
el
ex o
del
lib o
de
cuen
as
indicando
los
olios
a
que
co esponde.
(1597)
« íspe a
de
pascua
de
na idad
se
paga on
a
juan
de
ma
eo
ducien os
eales
de
es a
paga
de
na idad».
Folio
11.
(1598)
«en
15
de
junio
ducien os
eales
que
pague
a
juan
de
ma eo
po
sala io
de
na idad
a
san
juan
y
lo
i
mo».
Folio
21.
(1598)
«en
24
de
diciemb e
de
98
se
die on
a
juan
de
ma eo
a qi ec o
y
ala i e
de
la
ob a
ducien os
eales
de
la
paga
de
na i
dad
des e
año».
Folio
40.
(1599)
«23
de
junio
se
die on
a
juan
de
ma eo
ducien os
eales
de
lo
que
se
le
da
de
la
paga
de
san
juan
de
99
y
lo
i
mo».
Folio
46.
(1600)
«en
5
de
ene o
se
die on
a
juan
de
ma eo
ducien os
ea
les
del
e cio
de
nabidad
i
n
de
noben a
y
nuebe
y
i
mo
de
su
nomb e».
Folio
52.
(1600)
«en
28
de
junio
ducien os
eales
se
die on
al
seño
juan
de
ma eo
del
e cio
de
san
juan
de
junio
ago a
pasó
des e
año
de
seiscien os
y
lo
i
mo
de
su
nomb e».
Folio
59.
(1600)
«24
de
diciemb e
se
paga on
a
juan
de
ma eo
ducien os
eales
de
la
paga
de
nabidad
y
lo
i
mó».
Folio
71.
Exis e
un
lapso
de
iempo
bas an e
conside able
en
que
han
dejado
de
aboná sele
los
sueldos
has a
que
en
1604
se
le
paga
el
o al
de
la
deuda
como
dando
a
en ende
que
había
concluido
la
in e ención
del
a qui ec o,
del
modo
siguien e:
188
LUIS
SUÁREZ
FERNÁNDEZ
«en
alladolid
a
20
de
ma zo
de
1604
«en
es e
día
se
paga on
a
juan
de
na es
maes o
mayo
des a
ob a
«mili
y
docien os
eales
que
se
le
de ian
a
acon
de
a
qua ocien os
« eales
cada
un
año
que
les an
señalados
cada
un
año
y
son
de
«los
pagos
de
odo
el
año
pasado
de
seiscien os
y
uno
y
seiscien os
«y
dos
y
seiscien os
y
es
i
n
del
dicho
año
po que
as a
en
i
n
del
«año
de
seiscien os
es aba
pagado
como
pa ece
en
es e
lib o
i
-
«mado
de
su
nomb e
y
es os
mili
y
doscien os
eales
de
los
dichos
« es
años
se
le
paga on
en
es a
mane a
los
beyn e
y
ocho
mili
y
«docien os
y
se en a
y
uno
ma a edises
debia
el
dicho
juan
de
na es
«de
me cade ía
que
había
sacado
de
la
ienda
y
los
doce
mili
y
«quinien os
y
beyn e
y
nue e
ma a edís
se
le
paga on
o
dicho
dia
«en
qua os
po
mane a
quel
dicho
juan
de
na es
queda
pagado
«has a
i
n
del
año
de
seiscien os
y
es
y
con
es o
el
dicho
juan
de
«na es
no
queda
debiendo
cosa
ninguna
de
odas
las
me cade ías
«que
a
sacado
has a
oy
po que
odo
es a
pagado
de
una
pa e
a
«o a
y
lo
i
mó
el
dicho
juan
de
na es
de
su
nomb e».
Juan
de
Na es
o
de
Nau es,
que
de
ambos
modos
puede
esc i
bi se
su
nomb e,
cob ó
pues,
en
o al
po
sus
abajos
de
di ección
de
es e
edi icio
dos
mil
ochocien os
eales,
can idad
no
muy
g ande
cie amen e
si
se
iene
en
cuen a
el
espacio
de
sie e
años
que
hubo
de
in e i
en
ella,
y
la
pe ección
de
su
ob a.
En
la
achada
ha
in e enido,
po
o a
pa e
Ma ín
de
U ia e,
cali icado
usualmen e
de
can e o
en
el
lib o
de
pagos
y
que
según
documen os
publicados
ecien emen e
po
Ga cía
Chico
colabo ó
con
el
a qui ec o
pa a
es os
menes e es
de
la
edi icación
ex e io .
La
sequedad
he e iana
ha
pe dido
ya
mucho
de
su
p imi i o
ca ác e
en
es a
he mosa
cons ucción
que
señala
ampliamen e
la
pe sonalidad
y
el
elegan e
sen ido
a ís ico
poseído
po
su
ejecu o .
Las
lineas
se
han
uel o
más
plás icas,
los
huecos
más
llenos
y
el
conjun o
más
a monioso
casi
es amos
ya
an e
un
ba oco
que
sien e
ho o -po
las
pa edes
desnudas.
La^simple
is a
de
las
o o
g a ías
que
acompañan
puede
hace
no a
la
di e encia
an
g ande
que
exis e
en e
San
Agus ín
y
es a
de
las
Angus ias
y
esa
di e en
cia
descansa
en
una
sola
base:
el
apa amien o
de
una
simple
limi"
acíón
de
las
dic a o iales
no mas
de
Juan
He e a
y
busca
de
nue o
la
o iginalidad
del
a e
en
la
p opia
inspi ación.
O a
ez
impe an
aquí
los
dos
cue pos
con
las
cua o
colum
nas
co in ias
en
el
más
bajo,
y
colocadas
dos
a
dos
a
uno
y
o o
lado
de
la
pue a.
Pe o
las
columnas,
espaciadas,
dejan
en e
si
LOS
DISCÍPULOS
DE
HERRERA
EN
VALLADOLID
189
si io
pa a
dos
es a uas
en
pied a
ep esen ando
a
San
Ped o
y
San
Pablo,
ob a
de
F ancisco
del
Rincón,
aquél
que
ué
maes o
de
G ego io
Fe nández
(1).
El
cuidado
pues o
en
es a
cons ucción
se
hace
no a
po
la
alla
ealmen e
magní ica
de
los
i
nos
capi eles.
El
segundo
cue po,
más
bajo,
iene
columnas
ambién
dó icas,
co as
y
un
poco
más
delgadas
que
las
an e io es.
Una
en ana
cen al
en ejada
se
compensa
a
ambos
lados
con
es a uas
en
ho
nacinas
a queadas.
Un
iso
iangula
en
que
campea
el
escudo
de
A anzamendi
co ona
el
edi icio.
Ma in
de
U ia e
no
alcanzó
el
i
nal
de
las
ob as
aunque
eneció
ya
casi
a
la
e minación
de
ellas.
Juan
de
Na es
es
el
e da
de o
c eado
de
es e
edi icio
que
des aca,
según
hemos
dicho
po
su
o iginal
concepción
y
su
pe sonal
in e p e ación
de
un
a e
clá
sico
que
a anza
ya
en
el
iempo
hacia
nue as
o ien aciones
a ís icas.
Luis
SuÁREZ
Fe nández.
(1)
Poseemos
dos
da os
en
el
an as
eces
ci ado
lib o
de
cuen as:
«en
14
de
julio
de
es e
año
de
seiscien os
y
seis
se
die on
a
ancisco
de
in
cón
ecino
de
es a
ciudad
a
mili
y
doscien os
y
diez
eales
los
cuales
ecibió
pa a
paga
el
po e
a
los
lab ado es
que
se
obliga on
de
ae se
las
nue e
pied as
que
son
las
cinco
igu as
de
la
po ada
y
lo
i
mó
en
el
dicho
día».
«en
allid
a
28
de
se iemb e
qua ocien os
y
en a
eales
que
se
paga on
a
ancisco
de
incón
a
cumplimien o
de
cinco
mili
eales
en
que
se
conce a on
las
cinco
i
gu as
de
pied a
que
yso
pa a
la
po ada
po
los
quales
queda
pagado
el
dicho
ancisco
de
incón
de
la
dicha
suma
y
no
se
le
queda
de iendo
cosa
ninguna
as a
oy
de
oda
la
dicha
suma
y
lo
i
mo
el
suso
dicho».
Mi
Lámina
I.—Diego
de
P a as.
Iglesia
de
San
Agus ín.
Valladolid.
(Fo o
S.
E.
A.
A.)
i lllll
"lílílllllíll