Los Tomé, en Valladolid
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LOS TOMÉ, EN VALLA DO LIO La fachado de ia Universidad Cada modalidad artística va morcando su huella en la antigua corte, pero ninguno tan profunda como la barroca, que 'nace proba blemente paro cubrir con su magnífica pompa ornamentbl los estig mas de nuestra decadencia. Al comenzar la décimoctava centuria, la Universidad siente anhelos renovadores,-y al vetusto edificio de traza sencilla y sin ningún primor, le adicionan la fachada principal, "fá brica suntuosa de mucho lustre y hermosura", que, a manera de ejecu toria tallada en piedra, pregona a los cuatro vientos el dito rango de la vieja escuela. Son conocidos los trámites preliminares para dar cima a tan im portante obra: las reuniones claustrales, el rasgo generoso del Arzobis po de Burgos, los dores y tomares con el cabildo cateaVal con motivo de las casas de la plaza de Santa María. Mi ilustre amigo Don Juan Agapito y Revilla, que examinó los libros de claustro—por cierto bien parcos en alusiones artísticas—, nos da puntual referencia en su estudio "El Arte Barroco en Volladolid". Pero ¿cuál ha sido la suerte del resto de la documentación, escritura de concierto, cortas de pago, minutas de salarios. .. ? Por fortuna, se custodian en el mismo archivo dos legajos; precisamente son las cuentos llevadas con escrupu'loso cuida do por el bedel Don Santiago Izquierdo, documentos que creía per didos el señor Revilla, y que nosotros, en nuestros afanes investigado res, descubrimos un buen día. Son de cierto interés; aquí están los nombres de los artistas, las cantidades libradas por su labor y hasta ■una carta de Antonio Tomé, fechada en Toro, su pueblo natal (1). Ií> (1) "A Don Santiago Izquierdo que Dios guarde en su grado en VaHaáolid. Señor Don Santiago esta allí o Vm con mui buena salud en compañía de s-j Señora i demás familia. . . otra corta escribí luego que recibí del Señor canó nigo doctoral el dinero que Vm dijo que cobrara de! dicho Señor i. me dio -por una parte doce Reales i por otra sesenta y tres que todo importa setenta y cinco Reales bellon i por berdad de aberlo recibido srrba esto paro nuestras cuentas. Toro í Junio 3 del 1720. — Servidor de Vm que su -mono bese, Antonio Thome. Al margen de lo carta se lee: "i cuando ubiere ocasión e de 'deber este agasa|o de traer ala memoria a ios señores .pora que se acuerden de mi". Archivo de i|a Universi'dad. Legajo 293.
— 118 — Se aprueba la obra, se saca a pregón y concurren con sus trozos los arquitectos Fray Pedro de la Visitación, Blas Martínez de Obregón y Pablo Mínguez. En un claustro, después de minucioso examen, se elige por voto unánime el diseño firmado por Fray Pedro, carmelita descalzo, artista de extraordinario mérito, que a pesor de estar edu cado en la escuela herreriana, le placía vestir sus creaciones con los meiores galas del estilo barroco. Pero un barroco creado por los vien tos de lo meseta, lleno de vida y dinamismo, pero claro y limpio de elementos excesivos. Antonio Tomé y sus hijos lucieron su destreza la brando el maravilloso retablo y el resto de la decoración. "El gran efecto que produce o la vista—escribe Otto Schubet en su "Historia del Arte Barroco en España con su remate puramente decorativo, sobre saliendo muy por encima de la lisa fachada, e'I apretado conjunto de todo la riqueza y adornos concentrados en esta parte central, el dibu jo delicadamente calculado de la ornamentación, el sistema arquitec tónico que domina toda la construcción en su alzado son típicos de los discípulos de Churriguera, a quienes la disposición de la planta parecía cosa muy secundaria". De las canteros de Compospero llegan las carretas colmodas de sillares. Se empieza con presteza los trabajos, y en la hermandad de los alorifes canteros, presidido por el Hermano Antonio canta la es coda artesano, presidido por las cloros estrofas de un' romance ¿Qué costó lo obra? Seguidamente van las partidas de más monta que pueden servir de base poro fijar de uno manera aproximado el importe total. C ^"ipezaron asistir a lo obro el dio 13 de Agosto de 1715 y sq ausentaron en 28 de Abril de 1718=correspondiendo lo asistencia que tubieron a dos años y ocho meses y medio que a rrozon de trescientos ducados en coda un año abiendose regulado, ymportan 8,934 rreales". -Tienen recivido por cuenta 40 fanegas de trigo, 40 de cevodo y 40 de centeno, como consta en el libramiento de 10 Abril de 1720 -Ochenta carros de piedra sillar a quorenta y quotro arrobas corro de lo cantero de campaspero o rrozoin de diez y ocho rreoles y medio el carro. —A Manuel Núñez maestro cerrajero de Simancas por los dos balcones puestos en el frontis que pesaron ciento y novento y seis arro bas y diez y siete libras y media a quarenta y un maraveL la libra suman cinco mil novecientos y veinte y nueve rreales de vellón —Memoria de las estatuas escudos capiteles que se an echo en
— 119 — la obra de esto Real Universidad por mano del Sr Antonio Thomé y sus hijos son los siguientes: Primeramente dos escudos Reales a seiscientos rreales ymportan 1.200 Mas un Pontificio 1.300 Mas la estatua de la Sabiduría 800 Mas nueve de diferentes ciencias a seiscientos rreales... 5.400 Mas de los Quatro Reyes a setecientos rreales ... ... 2.800 12500 Suman doce mi l quinientos, sobre esta quenta se les añade por rrazon de guantes y agasajos asta mil quinientos rreales es todo lo qual ymporta esta memoria — con que queda pagado todo lo que se debía'^ . En la amplia plaza llena de silencio, elévase la fachada' de la Universidad, ejemplar culminante de la arquitectura barroca y uno de los más bellos ornatos de Valladolid. San Martín de Piedra Queda del viejo templo de San Martín, la esbelta torre románica, de recios sillares tostados por la lumbre de tantos soles; lo demás fué derribado por Francisco de Praves, el año 1614, cuando levantó en el mismo solar la nueva fábrica. El exterior es bien pobre; los muros laterales, son de mampostería llamada de hormigón, con ladrillos en los ángulos y la fachada tiene como único ornato sobre la puerta principal, una hornacina a manera de pequeño retablo, de líneas clá sicas, donde va una efigie del Santo titular, inspirada en el grupo de Gregorio Fernández. Ponz la vió y tal vez a vuela pluma, la adjudicó a Juní; opinión, que recoge Cean Bermúdez sin omitir una tilde; pero a Bosarte le parece a todas luces errónea: "basta una sola ojeada para
— 120 — conocer que sin agravio no se puede atribuir o un hombre como Juní semejante plasta". Se ve una gran desorientación al juzgar la obra; ninguno señala la fecha aproximada y, es más, a-I indicar el, artista, confunden el im pulso hacia la movilidad, la pasión dinámica de las creaciones de Juní, con la fuerte tendencia expresiva pletórica de esencias barrocas de las obras de Antonio Tomé, que en los primeros años del siglo XVlll, vestía con magnífica decoración la fachada de nuestro Universidad. Precisamente por aquellos días, y en el mismo taller, labraba el San Martín, paro la hornacina vacía de su templo. En el libro de fábrica el mayordomo lego va escribiendo con cierto primor caligráfico la pequeña historia, que dice así: "Piedras y escuadrarlos.—Primeramente se pone por doto ocho cientos y ochenta rreales de vellón que se gastaron en esta forma: en dos piedras grandes de a tres pies en alto de la cantera de Castro Gimeno para Son Martín que esta en la fachada de la Yglesio; saco y porte seiscientos rreoles; de otra mas pequeña para el cuerpo del Santo ciento ochenta; de esquadrar y desbrozar estas piedras cien rreales. Hazer el freno.—Yten treinta y cinco rreales de hazer el freno, el estribo del Caballo y muleta del Pobre. Dorar,—Yten setenta y seis reales de dorar el estribo y freno y pintor el gueco donde esto el Santo y la peña. Piedra dé Campaspero.—^Yten sesenta y quatro rreales de dos carros de Campaspero para el peñasco de San Martín. Plomo. Yten treinta y tres preales de veinte y dos libras de plomo que paga o Joseph Fernández Castellanos para emplomar las piedras. Echura del Santo.—Yten da en data mil reales de vellón pagados a Antonio Thome y sus hijos maestros escultores por hazer la efigie de nuestro Patrón San Martín, Pobre.y Caballo, consta de recibo". Es grupo bien compuesto, henchido de movimiento y sobre todo de hondo sentido realista. El Santo mancebo mclínase con elegancia y mira can ternura a la fi gura vencida del mendigo. El caballo es, quizó' la parte menos cuidada. Antaño llevó toques de oro en el arnés Y el 'fondo de la hornacina un motivo pictórico. La estancia de los Tomé en la histórica ciudad, la marcq el reg^^' ro de luz de su arte. Con la fachada de la Universidad y el grupo de San Martín quedan documentadas dos obras de claro acento barroco. Esteban García Chico
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