Notas de escultura española
Full text
NOTAS
DE
ESCULTURA
ESPAÑOLA
Un
C uci ijo
de
Juni
En
el
e ano
de
1933
encon amos
medio
abandonada
en
lo
To e
del
Me ino
de
San illana
del
Ma ,
es a
magní ica
¡mogen
(lá
mina
I),
ob a
a
nues o
pa ece
de
Juan
de
Juni.
No
es á
pin ada
y
el
obscu o
colo
de
la
made a
acen úa
la
imp esionan e
se e idad
de
es a
escul u a.
Puede
igu a
dignamen e
al
lado
de
los
C is os
de
es e
maes o,
siendo
el
más
a ín
el
de
San iago
de
Valladolid.
El
mo
delado
de
la
en e,
el
bucleado
del
cabello
y
ba ba,
la
insupe able
pe ección
ana ómica
y
sob e
odo,
el
c aso
plegado
del
paño
de
pu eza,
lo
e idencian
como
ob a
de
Juni.
Es e
C is o,
de
amaño
algo
meno
que
el
na u al,
p esen a
una
obus a
g a edad
sin
iolencias
exp esi as
de
ninguna
clase.
No
hay
en
es a
noble
igui^
dolo ,
sino
mue e.
La
ac i ud
del
C uci i
cado,
on
p opensa
a
la
exhibición
de
d ama ismos,
aquí
se
encuen
a
como
sume gida
en
la
no malidad
de
la
mue e.
El
Reden o
nos
ha
dejado
en
la
C uz
la
qí-que ípica
ana omía
del
homb e
.con
odas
sus
calidades
escul ó icas
exace badas
al
adica
su
belleza
en
sus
pu os
olúmenes
plás icos.
Y
en
es e
C uci ijo,
el
cue po
de
C is o
es á
allado
con
empaque
y
con ención
clásicos,
con
uno
p o unda
sabidu ía
en
la
delimi ación
de
odos
los
elie es,
haciendo
ala de
de
un
e dade o
i uosismo
en
la
alla
de
las
pa icula idades
ana
ómicas.
Y
lo ando
sob e
es as
pe ecciones
o males,
una
g an
se e
nidad
mo al,
en
la
cual
adica
el
p es igio
di ino
de
es a
igu a.
Juan
de
Juni:
Vi gen
en
la
Iglesia
de
Bece il
de
Campos
(Falencia).
Es
es a
imagen,
conse ada
en
la
Iglesia
de
Bece il
de
Campos,
una
dé
las
c eaciones
más
exp esi as
y
a o unadas
de
Juni
(lám.
11).
Es o ada
y
polic omada,
es a
Vi gen
p esen a
muchos
ecue dos
de
la
1
1
—
82
—
Vi gen
medícea.
En
su
ancho
egazo
se
ex iende
el
Niño
Dios,
descan
sando
¡o ialmen e
en
el
ono
ma e no.
Es a
Vi gen,
como
lo
de
Mi
guel
Angel,
p esen a
una
signi icación
eológica
de
abe náculo,
de
aso
mís ico,
de
ancha
ie a
é il
po
donde
el
Niño
se
egocije.
No
es
ácil
segui
una
línea
e olu i a
clo a
en
Juni,
ni
sen i
men al,
ni
écnicamen e.
Sin
emba go,
es a
Vi gen
podemos
adsc i
bi la
a
su
e apa
allisole ana,
y
aun
den o
de
és a,
a
su
úl imo
pe íodo.
Su
concepción
humana
se
hace
en
és e
más
se ena,
bus
cando
la
simple
belleza
acial.
Sus
paños
se
p esen an
más
aplo
mados
y
densos,
con
pliegues
obus os
que
p esagian
las
opulen
cias
ba ocas.
Así,
es a
imagen
iene
un
ideal
es é ico,
alejado
de
d ama ismos.
Hay,
en
el
os o
de
la
Vi gen,
un
son ien e
ensimismamien o,
una
dulce
con ianza
en
su
misión
nu icia
del
Hijo
de
Dios.
La
g a edad
ípica
de
Juni
es á
aquí
henchida'
de
la
aleg ía
an e
el
mis e io
ans
o mado
en
emblo osa
ca ne
de
in an e.
El
Niño
es
una
de
las
más
jugosas
c eaciones
de
es e
escul o .
Sus
o mas
go dezuelas,
plenas
de
i alidad
y
de
blando
abandono,
es án
mimosamen e
moldeadas.
Y
las
dos
igu as
ma a illosamen e
abadas,
en
una
co esponden-
cía
exp esi a
y
en
un
encaje
plás ico
aue,
jun o
con
el
i mo
de
los
plegados,
o man
un
g upo
de
magní ica
unidad.
Una
Vi gen
de
Hans
de
Gmunda
de
Suabia
Hablando
del
au o
del
g an
e ablo
de
la
Seo
de
Za agoza,
dice,
en e
o as
cosas,
Jusepe
Ma ínez:
■ ■
no
ha
sido
posible
ha
lla lo;
sólo
he
hallado
una
imagen
de
alabas o,
in ocada
la
Vi
gen
del
Rosa io,
que
es á
en
es a
San a
Iglesia,
que
dicen
que
la
hizo
en
p ueba
de
su
habilidad
pa a
que
le
die an
el
dicho
e ablo;
y
en
es a
san a
Imagen
se
conoce
obse ó
la
mane a
de
Alemania,
po
donde
se
hace
juicio
se ía
alemán"
(I)-
Es
digna
de
obse a
ción
la
pe spicacia
en
la
a ibución
a
un
alemán
de
es o
ob a
que
la
c í ica
pos e io
ha
con i mado.
El
maes o
Ans,
que
mencionan
las
ac as
del
cabildo
de
La
Seo
(2),
y
que
con inuó
de
1467
a
1477
el
e ablo
comenzado
po
Pe e
Johan
de
Valí ogoná,
sabemos,
po
0)
Jusepe
Mo ínez.
Dls u so-s
ip ac icab|es
del
■nobilísimo
a e
de
la
pin
u a
Za agoza,
1853.
Pág.
160.
'
(2)
Pascuc l
Galinc p.
Monumen os
a ís icos
de La
Seo.
ag,
103.
—
83
—
el
i ine a io
hispánico
de
Münze ,
que
ué
el
alemán
Hons
de
Gmun-
do
de
Suabio.
Es o
Vi gen
del
Rosa io,
aludida
po
Jusepe
Ma ínez,
es
la
lla
mada
Vi gen
Blanca
(lám.
III),
colocada
en
una
capilla,
dedicada
ya,
desde
el
siglo
XIV
a
Ma ía
(1).
Su
echa
hay
que
coloca la,
pues,
inmedia amen e
an es
de
1467.
Y
en
es a
escul u a
campean
los
mis
mos
ca ac e es
a ís icos
que
en
las
escul u as
de
los
es
g andes
g upos
cen ales del
e ablo,
debidos
al
a is a
alemán.
Es
de
ala
bas o,
de
amaño
na u al
y
uno
de
los
más
he mosos
ejempla es
de
Ví genes
ge mánicas
del
siglo
XV.
Lo
exp esión
ensimismada,
la
alla
del
cabello,
la
o ma
de
la
única,
los
la gos
pliegues
queb a
dos,
coinciden
con
las
es an es
igu as
del
maes o
Hans.
Típica
de
es e
maes o,
has a
el
pun o
de
cons i ui
uno
de
sus
asgos
más
pe sonales,
es
la
o namen ación
de
las
o las
de
los
man os,
epi ien
do
en
el
e ablo
los
mismos
mo i os
que
en
es a
escul u a.
Tan o
imp esionó,
que
en
1504
se
enca ga
a
Johan
Dusí,
escul o
de
B u
jas,
pa a
el
al a
mayo
de
Tama i e
(Huesca),
una
imagen
de
la
Vi gen,
igual
a
es a
de
La
Seo
de
Za agoza
(2).
Po
cie o
que
en
es e
con a o
se
hace
cons a
que
en
lo
nue a
imagen
se
co ijan
algunos
de ec os
de
la
o iginal,
como
es
"el
b azo
de echo
y
algu
nos
pliegues
del
man o".
La
co edad
de
ese
b azo,
que
puede
e ec i amen e
comp oba se
en
el
g abado,
es
un
a i icio
es ilís ico
del
a e
de
su
época.
Dos
escul u as
de
Juan
de
Anche a.
En
la
gi óla
de
lo
Iglesia
de
San
Pablo
de
Za agoza
y
empo a
das
en
el
mu o,
se
encuen an
dos
es upendas
escul u as
que
pueden
asigna se,
con
segu idad,
a
Juan
de
Anche a.
Sabemos
que
es e
es
cul o
abajó
po a
Za agoza.
Hizo
una
es a ua
de
San
Jo ge
pa a
la
Dipu ación,
que
no
se
conse a.
Y
suyo
es
el
magní ico
e ablo
de
San
Miguel
en
la
Capilla
Zapo a
de
ia
Seo.
Es as
es a uas
de
San
Pablo
(lám.
IV)
son
de
alabas o,
de
ama
ño
muy
poco
meno
que
el
na u al
y
di íciles
de
con empla
po
lo
obscu o
del
si io
en
que
se
encuen an.
Además,
se
hallan
empo ados
(1)
Gascón
de
Go o .
La
Seo
o'e
Za agoza.
Pág.
94.
(2)
Manuel
Abizando.
Documen os
pa o
la
his o ia
liíe ai ia
y
a ís ica
de
A agón.
T.
II,
pég.
73.
—
84
—
V.
.TV
.
S,
en
nichos,
an
o pemen e,
que
sólo
es
isible
su
po e
delan e o.
Re
p esen an
dos
Após oles,
uno
de
ellos
San
Juan.
En
ellas
se
admi
en
odas
las
cualidades
ípicas
de
Anche a.
El
obus o
plegado
del
man o,
con
su
g a e
cla obscu o
y
su
i mo
omano
de
g an
igo -
plás ico.
La
ac i ud
declama o ia,
engallada,
en
un
én asis
p o oca
i o.
El
ceño
adus o,
con
una
e ible
se iedad,
que
an
i ilmen e
se-
e iza
las
acciones.
El
ípico
ges o
de
uno
de
los
b azos,
con
la
mano
apoyada
en
el
pecho.
La
o sión
de
la
cabeza,
imp eca o ia,
o gu-
llosamen e
le an ada.
Todo
en
es as
igu as
ac edi a
su
au en icidad,
haciéndolas,
además,
de
las
más
ep esen a i as
del
a e
de
An
che a.
Es e
maes o,
que
es
el
genial
con inuado
de
Miguel
Angel,
c ea
aquí
dos
de
esas
o gullosas
c ia u as,
que
dan
a
sus
e ablos
esa
ene gía
imp esionan e,
esa
calidad
al i a
que
an
genialmen e
he eda
del
maes o
lo en ino.
Es
lás ima
que
el
iolen o
esco zo
de
San
Juan,
pe judique
a
es a
igu a
en
la
o og a ía
adjun a.
Pues
es a
escul u a
es
una
de
las
más
bellas
de
oda
la
iconog a ía
de
Anche a.
José
Camón.
' ,
y]
'
)
í-
•
í
■Jm
i gai
Bla
é,
m