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El retablo de Santa María la Mayor de Cáceres

Floriano Cumbreño, Antonio C.

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EL RETABLO DE SANTA MARIA LA MAYOR DE CÁCERES Cáce es es, sin duda alguna, uno de los luga es más adecuados pa a el es udio de nues a imagine ía. Cie o que, en es o como en odo, ca ece de ob as cumb es; pe o, en compensación, puede o e ce nos conjun os an comple os, an bien se iados"/ a moniosos, que se puede a i ma , sin exage ación, que desde el siglo XIV al XVIII, ni un sólo aspec o de nues a escul u a eligiosa ha dejado de ma ca huella más o menos insigne en la semiigno ada ciudad ex e meña. En e és as des aca po su singula impo ancia el Re ablo de San a Ma ía la Mayo , ob a de los escul o es Guillén Fe an y Roque de Bolduque, que lo lab a on en e 1547 y 1550. (lám. I). El es udio comple o de es e e ablo, con desc ipciones minucio sas, copiosa documen ación y amplia bibliog a ía, ué la base de la Tesis Doc o al que con el í ulo de Los Maes os del Re ablo de San a Ma ía la Mayo de Cáce es p esen ó el au o de es as no as pa a su g aduación an e la Facul ad de Filoso ía y Le as de la Uni e sidad Cen al en Junio de 1914. Dicho abajo, como ob a de ju en ud, end ía en la ac ualidad mucho que ec i ica , no poco que añadi y bas an e que echaza . Las ci cuns ancias han hecho que es a e isión, indispensable a odas luces, enga que se mucho más adi cal de lo que noso os mismos deseá amos; Los ejempla es p esen ados pa a los mencionados eje cicios han desapa ecido, en e an os o os, en los aza es de lo gue a, y los bo ado es, las no as, las ansc ipciones de documen os, odo el ma e ial allegado pa a su edacción desapa ecie on an es, como consecuencia de las mudanzas y aslados inhe en es a una ida p o esional ha o asende eado, como lo ha sido la del au o . De oda la ida y la ob a de ambos escul o es, no es an en la ac ualidad sino apenas unas cuan as no as e e en es ol Re ablo de Cáce es, y e ocado po ellas, el ecue do, ya un poco lejano en quien — 86 — es o esc ibe, de las andanzas llenas de ilusiones ju eniles en pos de los da os de su p ime a in es igación his ó ico-o ís ico. Es, po consiguien e, a ea pa o iempo lo de ehace es o labo nada di ícil, po cuan o la localización de uen es no escapó de la memo ia. Pe o en e an o, amos al ap o echamien o de lo que es á más a mano y que, po o una, es, pa a el es udio de nues os es cul o es, lo más undamen al; con la ci cuns ancia ela i amen e en u osa de habe se conse ado las e e encias documen ales más sa lien es, que hab án de pe mi i pone en pie los asgos nás ca ac e ís icos de la in es igación. Tal es el Re ablo de Son o Mo ío lo Moyo de Cáce es. Lo Iglesia'de Son o Mo ío es lo p incipal de la an es illa y hoy ciudad de Cáce es. Su p ime o undación do a, a buen segu o, de 1169 o 1175, en que lo ieja Cozi es (o Kása es) es u o en pode de c is ianos po segunda ez, libe odo de monos del in iel po lo hues e de Fe nondo II. El emplo ac ual es más ecien e. En sus más iejas es uc u as nos e elc lo huella del p ime e cio del siglo XIII, yo a la gó ica, pe o con ecue dos ománicos ocen uodísimos en algunas pa es, y luego uno se ie de ons o mociones, de e o mas, de cambios y am pliaciones, que lo empujan has o yo bien en ado el siglo XVI. En es o echa sabemos documen olmen e que se p olonga su cabece a y se subs i uyen los iejas co pin e íos de cubie as que la ce aban en amos ans e sales, po los bó edos ac uales de ípica c uce ía del quinien os. Hocio 1540 se abojabo en la o e y en el co o po can e os de la ie a y en 1545 lo ob a es á o almen e acabada, con es uc u a, poco más o menos, como la que ac ualmen e nos p esen a. A lo sazón la elig esía de Son a Mo ía i alizaba en nobleza, en opulencia y esplendidez con lo de San Ma eo, ba io de sala es hidalgos po excelencia. Vi ían en ella los Seño es del Mayo azgo (o Mayo olgo) de la an iquísima es i pe de los Biázquez de Cáce es em pa en ados con los Pe e os y los O ondo, ambién de ancio linaje; una omo de és os, a su ez unida con la de Ulloo; la más-insigne de las es cosas de Co ajol; o o de los Solís, que ambién enlazó con los O ando y lo de Gol ín, que desde los iempos de lod Reyes Ca ó licos, enía eje ciendo uno especie de p edominio polí ico, sos enido — 87 — po su alo y po sus iquezas, ac ecen adas de día en día po los enlaces de sus as agos, nume osísimos, con cuan o signi icaba no bleza y pode en la ieja Ex emadu a. No es, pues, de ex aña , que, con es o espléndida elig esía, la p imi i a pa oquia cace ense pa a ema a la ob a de la Iglesia acién e minada, p oyec ase la cons ucción de un e ablo de empeño, que no epa ase en gas os, y que pa a ello acudiese en busca de imagi ne os a la po en onces ac edi adísima escuela de escul o es se i llanos. Se escogió pa a el caso, igno amos o pun o ijo en qué ci cuns ancias, a los maes os en allado es Guillén Fe an y Roque de Bolduque. Del p ime o es, cie amen e, bien poco lo que sabemos. Su apellido Fe ón, pa ece apun a a le an ino. Le hollamos po ez p ime a allando " isos po a as" en la ob a de las Casas Consis o iales de Se illa. Más a de lo encon amos haciendo los pue as y cajone ías de la sac is ía de aquella misma Ca ed al, ob as es as úl imas que no le ac edi an cie amen e. Apun a su mano, un poco di usamen e, en San Beni o de Alcán a a, ambién en la alla de algunos isos de los ábsides; hay algo que pa ece suyo en San o Domingo de Sala manca y no es ex año que.su gubia in e inie a en la cajone ía de Sigüenza. .. ÍY, ni segu o, ni hipo é ico, nada más! De su pe sonalidad sólo algún asgo psicológico que se nos e ela a a és de los documen os: E a homb e apa a oso, ex ema do, poco o mal y amigo dé lo ampa. De su compañe o Bolduque, sabíamos algo más, y es e algo ac ecen ó ecien emen e en un b e e, pe o doc o abajo de D. Es e ban Ga cía Chico (Los Bolduque, escul o es}, publicado en los as cículos Xíll al XXí de es e mismo Bole ín. Po es e abajo y po nues as an e io es in es igaciones sabe mos que a mediados del siglo XVI y p oceden es de He ohenbosch, es deci Bois-le-<Duc, en el B aban e Sep en ional, llegó a España una amilia de escul o es que lle aban po apellido el nomb e de su pa ia (Bois-le-Duc), nomb e que se cas ellanizó en Bolduque, lo que yo enía aquí sus p eceden es, po el c édi o que en e noso os habían alcanzado los cuchillos que allá se ab icaban y, sob e odo, las cin as de bolduque (aho a balduque) que aún siguen gozando de un pos e enomb e en las manipulaciones de la bu ó- — 88 — c acia. De es a amilia de a is as se iene no icia ds es he manos: Juan Ma eo, Ped o y Roque; y, pa ece se que los dos p ime os se es ablecen en Cas illa, ab iendo alle en Ríoseco; mien as que el e ce o, Roque, se desgaja del alle amilia y baja a abaja a Andalucía. El S . Ga cía Chico dice que abajó con Be ugue e. Ello es posible, si bien noso os igno amos dónde y cuándo. Documen al- men e sabemos que in e iene en los calles la e ales del g an e ablo de la Ca ed al de Se illa, que hace un e abli o pa a Medina Sidonío, que hace con Guillén el de Cáce es y que alla un p eciosísimo Son Sebas ián pa a una e mi a de A oyomolinos de Mo ánchez. . . Psicológicamen e es el con apolo de su colabo ado : Pun ual, se io, pausado y muy buen compañe o que siemp e sale a opa los descubie os de Guillén. En 20 de Agos o de 1547 ambos escul o es apa ecen en Caca es i mando el con a o pa a la lab a del Re ablo de Son a Mo ío. Lo ob a, segu amen e la p opo cionó Guillén, ya conocido po es os la i udes (sin dudo alguna po sus abajos en Alcán a a). En lo co a de obligación se es ablece que el e ablo ha de i asen ado sob e uno iga de má mol blanco de Es emoz, se es ipula oda la es uc u a del banco, calles, cue pos, en ecalles y ema es; se es oblece que aya abajando "al a e el Romano" y que la made o seo de bo ne de londes" en odas los moldu as, cajas y allas; el ced o po o la imagine ía y balaus es y el "pino de A enes pa a el o o de los moldu as. El p ecio es ipulado es el de 1600 ducados, pagándose los de masías que se hicie en, siemp e que es as demasías no pudie on subi de cinquen a ducados a iba". Pe o odo el e ablo no hab ía de se de olla, sino que lan queando la calle cen al hab ía de "y o a o den de. able os osos pa a pinzel es able os de una pa e de lo cus odia y es able os de la o o pa e". , Y bajo es as condiciones comenzó seguidamen e la ob o, es a bleciendo su alle los maes os en el Palacio Episcopal. El 5 de Oc ub e del mismo año, los dipu ados y mayo domo de Ja Iglesia se obligan al pago del p ime e cio pa a que los escul o es puedan adqui i made o,- pe o es e comp omiso no se o o ga sino bajo la condición de que los escul o es die an an es ianzas de cumpli lo que po su pa e es aban obligados. Bolduque ya enía — 89 — sus ianzas a sa is acción de la Iglesia; pe o Guillén aún a dó en allega las, encon ándolas al cabo, no sin abajo, en Se illa y en Alcán a a. Y la ob a de alla se desa ollaba an del gus o de los dipu ados, mayo domo y elig esía, que en 22 de Julio de 1548, se in oduce una modi icación en el p oyec o p imi i o: "Y po que el dicho e ablo —dicen los dipu ados—nos conce amos que demás de la ymagine- ia o bul os que a de leua leuase seys able os que se pin assen de pincel, nos ha pa escido y pa esce se cosa il e p ouechosa a la dicha Yglesia que los dichos seys able os sean ansi mismo de yma- gine ia de bul o como odo lo demás". Y encomiendan su alla a ambos maes os, p ome iendo paga les la demasía en los "ma auedis que assa en dos o iciales que dello sepan". Se la encomiendan y ellos acep an; pe o alla Guillén, y Boldu- que iene que ca ga solo con es e abajo. I A o unadamen e! Y decimos a o unadamen e sin ninguna in ención c í ica, sino po que es a ci cuns ancia nos ha p opo cionado un elemen o de juicio de singula i<mpo ancia pa a dis ingui la mano de uno y o o escul o den o de la ob a. El e ablo se acaba en 1550. Así lo eza una ca ela sos enida po un angeli o que apa ece en el elie e de a anque del gua da pol o del lado de la Epís ola. Los escul o es habían cob ado sus pla zos pun ualmen e y en 16 de Ma zo de 1551 o o gan la ca a de pago y iniqui o. En és a se dice; Que el e ablo es aba con a ado en 1600 duca dos; pe o que se paga ía lo que aliese, p e ia asación de la o a lidad de la ob a, siemp e que es a " asación no pudiesse subi de oinquen a ducados a iba de los. .. mil e seys cien os ducados". Se hace cons a que después del con a o p imi i o "se ac escen a on en el dicho e ablo seys able os de ymagine ia de alla bas a da, los quales ue on a ca go de mi el dicho maes e Roque" y que es an do ya el e ablo acabado y asen ado, se nomb a on asado es (¿quié nes?) que ap ecia on su labo "syn los dichos seys able os ac escen a- dos" en 755.000 ma a edís. Aho a bien, como el ope máximo que se es ablece en la esc i u a de obligación es el de 1.650 ducados, igual a 618,750 ma a edís, quedó el e ablo "syn las dichas seys ys o ias" en es e p ecio. í — 90 — Se asan és as apo e po el p ecio de 117,000 ma a edís, que cob a Bolduque, y de odo ello se don ambos maes os -po con en os y pagados. El e ablo que es udiamos es un imagní ico abajo de imagine ía en made a a su colo ; es o es, sin pin a n¡ do a . Asien a sob e una base de can e ía que cub e en zócalo las es ocha as del ondo absidal, co iendo sob e ella la ya ci ada iga de má mol blanco de Es emoz, lab ada en caje ones, sencillamen e. La composición a qui ec ónica sigue, en líneas gene ales las que son de igo en odos los e ablos de es a época. Un banco o basamen o sus en ando es cue pos. Es os di ididos en cinco calles. Flanquean lo cen al en e-calles y o as dos lo limi an la e almen e. Po ema e un á ico en el cual la calle cen al e mina en on ón co onado po un C is o, eniendo a de echa e izquie da, sob e las calles la e ales con iguas de lo cen al, las igu as de la Vi gen y San Juan, como es de. igo . Es as líneas o ecen un conjun o a monioso, bellamen e" p opo cionado, que llena po comple o el ondo absidal, ce ando magní icamen e la pe spec i a de la *na e. Quizá hubie a ganado algo ala gando la al u a de la pa e a qui ec ónica, a cos a, cla o es, del made o e ical del c uci ijo, que esul a demasiado al o. En emos en de alles. En la base del banco co e un iso, in e umpido al cen o (pa a deja hueco a la cus odia, hoy desapa ecida y subs i uido po una ho nacina ba oca) el cual a di idido en ocho anjas (cua o al lodo de la Epís ola y o as cua o ol del E angelio) lle ando al cen o cada una de es as anjas escude es y medallones con eniendo a ibu os de la Pasión. Es os escude es y medallones es án sos enidos po ángeles apa eados o lanqueados po cabezas aladas de que ubes, unos y o os, apoyados, olando o su giendo en e nubes. Sob e es e iso y ambién o mando pa e del banco, co- e lo p i me a se ie de elie es, asimismo ocho: cua o a cada lado li ú gico,- de los que, dos y dos es án en e las ménsulas que sos ienen las en ecalles y o os dos y dos, apaisados, es án bajo las calles co es pondien es. Aquellos ep esen an de bus o a los cua o Pod es de la Iglesia — 91 — La ina, en es e o den: San Je ónimo y San G ego io en el lado del E angelio; San Agus ín y San Amb osio en el de la Epís ola. Los E angelis as de los elie es in e medios son de cue po en e o y apa ecen sen ados y eclinados sob e nubes en el o den, ambién de E angelio a Epís ola, de San Ma cos, San Juan, San Ma eo y Son Lucas. Sob e es o, con el in e medio de un iso liso y de una sencilla co nisa asien a el p ime cue po con sus cua o his o ias y cua o en ecalles, con ando como ales las dos de los lancos. Aquéllas en able os que ci cunsc iben los elie es en a co, des acando sob e ellos y en las enju as, masca ones alados de los que penden engui naldados paños. Cada pa de his o ias se sepa an en e sí con co lumnas o nadas de i no g u esco y ep esen an, enume adas de E an gelio a Epís ola: San iago peleando, la Visi ación, la Na i idad de la Vi gen y San Jo ge luchando con el d agón. En las en ecalles y de bul o en e o ocupando el in e columnio en pa , las e igies de San iago, San Ped o, San Pablo y San Ba olomé. Un iso de ja ones en e ángeles a on ados y ca elas y as la co nisa, sob iamen e moldu ada, el segundo cue po, cuyas his o ias se ecuad an po su base y lancos na u ales, ce ando a iba con una cene a de cabezas de que ubes sus en ando gui naldas. Cada pa se sepa a en e sí po columnas abalaus adas con g u esco en el e cio medio, y ep esen an en el mismo o den enume a das, la Ado ación de los Pas o es, lo Anunciación, la Ci cuncisión y la Ado ación de los Reyes. En los in e columnios de las en ecalles San Felipe, San Juan, San Ba olomé y San And és. Al cen o de es e cue po, en g an ho nacina ce ada en concha, pe ilada con i iedio pun o con la a chi ol a caje onada y con cabe zas de que ubes, la Asunción de Nues a Seño a, de bul o en e o y odeada de ángeles olan es. F iso de cabezas de que ubes, co nisa, moldu ada y sob e es o el e ce cue po, cuyas his o ias se pe ilan como las del cue po in e io , en medio pun o y ep esen an la Flagelación, Jesús con la C uz a cues as, el Descendimien o y la Resu ección. Es as se sepa an en e sí en cada pa po pilas illas adosadas y encapi eladas, con las cuales ambién se lanquean, pues aquí no sigue ya la en ecalle ex ema, cuyo luga ocupan, como i gu as de ema e ángeles lle an do a ibu os de la Pasión. En la calle cen al y sob e la ho nacina de la Asunción, en g an — 92 — elie e, la ep esen ación de la Fe y la Ca idad; y en los in e colum nios de las en ecalles ce ados en a co. Son Mo eo y San iago el Meno . F iso como el an e io , análoga co nisa y sob e ella oda la com posición del á ico, al cen o del cual apa ece el g an elie e de la Co onación de la Vi gen, bajo on ón, en cuyo ímpano su ge la paloma del Espí i u San o, ema ando con el g an c uci ijo. A los pies de la escena un pa de ángeles, sen ados en la co nisa, os en an sendas ca elas con el nomb e del Mayo domo, Gu ie e de Solís y la echa 1547. Siguen lin e nillas de ema e, luego los pedes ales de ía Vi gen y Son Juan con bus os de p o e as lab ados en elie e sob e los plin os; o o pa de ellos a los ex emos bajo on onci os con ja os po ac ó e as ocupando los espacios in e me dios i gu as de ángeles. Como se e no hay un excesi o o den en las escenas, ni és as es ponden a unidad p econcebida. De ellas disuenan en e las demás, que, o denadas o no en an den o de la ida de! Seño y de su San a Mad e, las de San iago peleando y San Jo ge, que ocupan espec i amen e las calles ex emas de E angelio y Epís ola del cue po in e io . Su p esencia oqui es á sin emba go plenamen e jus i icada: Tienen una azón de se ípicamen e cace enses y son ep esen a i as de a aigadas adiciones de la illa. El nomb e de Cáce es es á unido al de la O den de San iago. Los F a es de la Espada (Cong ega io de Cáce es) ayudan a Fe nando II a econquis a la Villa, la gua necen después y la de ien den. Se en a de sus más es o zados caballe os pe ecen he óicamen e en el asal o de Abu-Jacob de 1173 sos eniendo el balua e más im po an e de su m c " En ella se unda su casa ma iz en la Iglesia de San iag oy'en la u^.iquis c de ini i a de 1229, los caballe os de la Espada ?©claman i; illa p o sua he edi a e, como algo que les e a debido po de echo. Si Al onso IX no se lo en egó, es cosa que en a den o de las mi as polí icas de es e moma ca, y que no son del caso analiza . Pe o Cáce es y San iago siguen unidos en la memo ia caballe esca de los hidalgos de la iíla, sos eniendo uno adición que aún pe i e. San Jo ge, po su pa e, es el pa ón de la Villa, que ué ganada de los mo os in mense ap ilis in es o Sjnc i Geo gü, como lo eza su Ca a de Población, exis iendo adiciones que asegu an la ayuda del San o Má i de Capadocia en la conquis a. - ii i» V — 93 — El deso den de las demás his o ias lo c eemos cosa inhe en e a la al e ación del con a o p imi i o, y a ec a, p incipalmen e, a los elie es que lanquean la calle cen al. Roque de Bolduque, en el cue po supe io , siguió el o den c onológico de las dis in as escenas de la Pasión del Seño , y en los dos in e io es, quiso, sin duda, o dea la Asunción con escenas de la ida de la Vi gen, sin p eocu pa se pa a nada de un o den. El e ablo, en su es uc u a y en la colocación de sus elie es es á in ac o. Ni hay memo ia de un cambio, ni huellas en la ob a de ninguna al e ación. Lo único que no podemos ga an iza es que el o den de las e igies de los após oles que ocupan los in e columnios sea el mismo de siemp e: po el con a io, enemos documen os o o g á icos que ac edi an una al e ación en días no muy lejanos. ¡No nos ex aña! En las iglesias de Cáce es hubo un iempo en que se impuso la ex aña manía de anda con los San os de un lado pa a o o. Ya se lamen aba de ello el doc ísimo D. Publio Hu ado. ¿Es posible disce ni en la ob a del e ablo de San a Ma ía la mano de uno y o o escul o ? Noso os c eemos que sí y lo c eemos no sólo po el da o docu men al an as eces aludido de la lab a de las calles cola e ales de la cen al. Es e nos se i ía pa a de e mina una a ibución nominal- men e conc e a; pe o sin él, a p ime a is a, la di e encia de con cepción a ís ica, de mane a de hace , de écnica y de empe amen o, des acan eno memen e an e la simple con em):jjpp6n del e ablo. En él hallamos de una pa e una alla-i ,ious a, e' ' al, a eces en á ica, de uelo ba oco. En las escul u asoSe-bul o en e o se e i dencia po el uelo de los paños, de pliegues ené gicamen e acusa dos, a iados múl iples y p o undos (láms. VI, a) y VII, a) y b). Acen úa la exp esión de los os os a ugando en ecejos y acusado ue e men e los pómulos. También gus a de acen ua los de alles ana ó micos de los b azos y pies desnudos. Los pelos hi su os y las ba bas - empes uosas de la gos y ondulan es mechones, si en pa a .sub aya el en a ismo de los os os.-». En los elie es es poco na a i o. Todo en ellos lo abso be la . idea cen o.l'o lo que.la composición se subo dina con ex emado . i'i-- mm « 1 V*V'''i'-'^''^ '•■' • ['miíÁ: 'W¿é»k¿é¿.' (• ^ '' K'Á -' l'. í í' . ' ••"i ''J i'iSsaÉlW—!/ '-Vó- •í'íJns5^xk«' • i » -.M. >S>íS í I .'VíiK ; ¡al: hK e - i. 4aaR 5.AV.~.'ii.-A L.' .M. VI-—u) CiuilKiU l" ' an : Síiniia^o.—b) Kd iiie de B(.)ldiu|ue : ¿>oi¡ I ca o ■ T^'HnÍ??^ S ^ ■.' .