El retablo de Santa María la Mayor de Cáceres
Full text
EL
RETABLO
DE
SANTA
MARIA
LA
MAYOR
DE
CÁCERES
Cáce es
es,
sin
duda
alguna,
uno
de
los
luga es
más
adecuados
pa a
el
es udio
de
nues a
imagine ía.
Cie o
que,
en
es o
como
en
odo,
ca ece
de
ob as
cumb es;
pe o,
en
compensación,
puede
o e
ce nos
conjun os
an
comple os,
an
bien
se iados"/
a moniosos,
que
se
puede
a i ma ,
sin
exage ación,
que
desde
el
siglo
XIV
al
XVIII,
ni
un
sólo
aspec o
de
nues a
escul u a
eligiosa
ha
dejado
de
ma
ca
huella
más
o
menos
insigne
en
la
semiigno ada
ciudad
ex e
meña.
En e
és as
des aca
po
su
singula
impo ancia
el
Re ablo
de
San a
Ma ía
la
Mayo ,
ob a
de
los
escul o es
Guillén
Fe an
y
Roque
de
Bolduque,
que
lo
lab a on
en e
1547
y
1550.
(lám.
I).
El
es udio
comple o
de
es e
e ablo,
con
desc ipciones
minucio
sas,
copiosa
documen ación
y
amplia
bibliog a ía,
ué
la
base
de
la
Tesis
Doc o al
que
con
el
í ulo
de
Los
Maes os
del
Re ablo
de
San a
Ma ía
la
Mayo
de
Cáce es
p esen ó
el
au o
de
es as
no as
pa a
su
g aduación
an e
la
Facul ad
de
Filoso ía
y
Le as
de
la
Uni e sidad
Cen al
en
Junio
de
1914.
Dicho
abajo,
como
ob a
de
ju en ud,
end ía
en
la
ac ualidad
mucho
que
ec i ica ,
no
poco
que
añadi
y
bas an e
que
echaza .
Las
ci cuns ancias
han
hecho
que
es a
e
isión,
indispensable
a
odas
luces,
enga
que
se
mucho
más
adi
cal
de
lo
que
noso os
mismos
deseá amos;
Los
ejempla es
p esen
ados
pa a
los
mencionados
eje cicios
han
desapa ecido,
en e
an
os
o os,
en
los
aza es
de
lo
gue a,
y
los
bo ado es,
las
no as,
las
ansc ipciones
de
documen os,
odo
el
ma e ial
allegado
pa a
su
edacción
desapa ecie on
an es,
como
consecuencia
de
las
mudanzas
y
aslados
inhe en es
a
una
ida
p o esional
ha o
asende eado,
como
lo
ha
sido
la
del
au o .
De
oda
la
ida
y
la
ob a
de
ambos
escul o es,
no
es an
en
la
ac ualidad
sino
apenas
unas
cuan as
no as
e e en es
ol
Re ablo
de
Cáce es,
y
e ocado
po
ellas,
el
ecue do,
ya
un
poco
lejano
en
quien
—
86
—
es o
esc ibe,
de
las
andanzas
llenas
de
ilusiones
ju eniles
en
pos
de
los
da os
de
su
p ime a
in es igación
his ó ico-o ís ico.
Es,
po
consiguien e,
a ea
pa o
iempo
lo
de
ehace
es o
labo
nada
di ícil,
po
cuan o
la
localización
de
uen es
no
escapó
de
la
memo ia.
Pe o
en e
an o,
amos
al
ap o echamien o
de
lo
que
es á
más
a
mano
y
que,
po
o una,
es,
pa a
el
es udio
de
nues os
es
cul o es,
lo
más
undamen al;
con
la
ci cuns ancia
ela i amen e
en
u osa
de
habe se
conse ado
las
e e encias
documen ales
más
sa
lien es,
que
hab án
de
pe mi i
pone
en
pie
los
asgos
nás
ca ac e
ís icos
de
la
in es igación.
Tal
es
el
Re ablo
de
Son o
Mo ío
lo
Moyo
de
Cáce es.
Lo
Iglesia'de
Son o
Mo ío
es
lo
p incipal
de
la
an es
illa
y
hoy
ciudad
de
Cáce es.
Su
p ime o
undación
do a,
a
buen
segu o,
de
1169
o
1175,
en
que
lo
ieja
Cozi es
(o
Kása es)
es u o
en
pode
de
c is ianos
po
segunda
ez,
libe odo
de
monos
del
in iel
po
lo
hues
e
de
Fe nondo
II.
El
emplo
ac ual
es
más
ecien e.
En
sus
más
iejas
es uc u as
nos
e elc
lo
huella
del
p ime
e cio
del
siglo
XIII,
yo
a
la
gó ica,
pe o
con
ecue dos
ománicos
ocen uodísimos
en
algunas
pa es,
y
luego
uno
se ie
de
ons o mociones,
de
e o mas,
de
cambios
y
am
pliaciones,
que
lo
empujan
has o
yo
bien
en ado
el
siglo
XVI.
En
es o
echa
sabemos
documen olmen e
que
se
p olonga
su
cabece a
y
se
subs i uyen
los
iejas
co pin e íos
de
cubie as
que
la
ce aban
en
amos
ans e sales,
po
los
bó edos
ac uales
de
ípica
c uce ía
del
quinien os.
Hocio
1540
se
abojabo
en
la
o e
y
en
el
co o
po
can e os
de
la
ie a
y
en
1545
lo
ob a
es á
o almen e
acabada,
con
es uc u a,
poco
más
o
menos,
como
la
que
ac ualmen e
nos
p esen a.
A
lo
sazón
la
elig esía
de
Son a
Mo ía
i alizaba
en
nobleza,
en
opulencia
y
esplendidez
con
lo
de
San
Ma eo,
ba io
de
sala es
hidalgos
po
excelencia.
Vi ían
en
ella
los
Seño es
del
Mayo azgo
(o
Mayo olgo)
de
la
an iquísima
es i pe
de
los
Biázquez
de
Cáce es
em
pa en ados
con
los
Pe e os
y
los
O ondo,
ambién
de
ancio
linaje;
una
omo
de
és os,
a
su
ez
unida
con
la
de
Ulloo;
la
más-insigne
de
las
es
cosas
de
Co ajol;
o o
de
los
Solís,
que
ambién
enlazó
con
los
O ando
y
lo
de
Gol ín,
que
desde
los
iempos
de
lod
Reyes
Ca ó
licos,
enía
eje ciendo
uno
especie
de
p edominio
polí ico,
sos enido
—
87
—
po
su
alo
y
po
sus
iquezas,
ac ecen adas
de
día
en
día
po
los
enlaces
de
sus
as agos,
nume osísimos,
con
cuan o
signi icaba
no
bleza
y
pode
en
la
ieja
Ex emadu a.
No
es,
pues,
de
ex aña ,
que,
con
es o
espléndida
elig esía,
la
p imi i a
pa oquia
cace ense
pa a
ema a
la
ob a
de
la
Iglesia
acién
e minada,
p oyec ase
la
cons ucción
de
un
e ablo
de
empeño,
que
no
epa ase
en
gas os,
y
que
pa a
ello
acudiese
en
busca
de
imagi
ne os
a
la
po
en onces
ac edi adísima
escuela
de
escul o es
se i
llanos.
Se
escogió
pa a
el
caso,
igno amos
o
pun o
ijo
en
qué
ci cuns
ancias,
a
los
maes os
en allado es
Guillén
Fe an
y
Roque
de
Bolduque.
Del
p ime o
es,
cie amen e,
bien
poco
lo
que
sabemos.
Su
apellido
Fe ón,
pa ece
apun a
a
le an ino.
Le
hollamos
po
ez
p ime a
allando
" isos
po
a as"
en
la
ob a
de
las
Casas
Consis o iales
de
Se illa.
Más
a de
lo
encon amos
haciendo
los
pue as
y
cajone ías
de
la
sac is ía
de
aquella
misma
Ca ed al,
ob as
es as
úl imas
que
no
le
ac edi an
cie amen e.
Apun a
su
mano,
un
poco
di usamen e,
en
San
Beni o
de
Alcán a a,
ambién
en
la
alla
de
algunos
isos
de
los
ábsides;
hay
algo
que
pa ece
suyo
en
San o
Domingo
de
Sala
manca
y
no
es
ex año
que.su
gubia
in e inie a
en
la
cajone ía
de
Sigüenza.
..
ÍY,
ni
segu o,
ni
hipo é ico,
nada
más!
De
su
pe sonalidad
sólo
algún
asgo
psicológico
que
se
nos
e ela
a
a és
de
los
documen os:
E a
homb e
apa a oso,
ex ema
do,
poco
o mal
y
amigo
dé
lo
ampa.
De
su
compañe o
Bolduque,
sabíamos
algo
más,
y
es e
algo
ac ecen ó
ecien emen e
en
un
b e e,
pe o
doc o
abajo
de
D.
Es e
ban
Ga cía
Chico
(Los
Bolduque,
escul o es},
publicado
en
los
as
cículos
Xíll
al
XXí
de
es e
mismo
Bole ín.
Po
es e
abajo
y
po
nues as
an e io es
in es igaciones
sabe
mos
que
a
mediados
del
siglo
XVI
y
p oceden es
de
He ohenbosch,
es
deci
Bois-le-<Duc,
en
el
B aban e
Sep en ional,
llegó
a
España
una
amilia
de
escul o es
que
lle aban
po
apellido
el
nomb e
de
su
pa ia
(Bois-le-Duc),
nomb e
que
se
cas ellanizó
en
Bolduque,
lo
que
yo
enía
aquí
sus
p eceden es,
po
el
c édi o
que
en e
noso os
habían
alcanzado
los
cuchillos
que
allá
se
ab icaban
y,
sob e
odo,
las
cin as
de
bolduque
(aho a
balduque)
que
aún
siguen
gozando
de
un
pos e
enomb e
en
las
manipulaciones
de
la
bu ó-
—
88
—
c acia.
De
es a
amilia
de
a is as
se
iene
no icia
ds
es
he manos:
Juan
Ma eo,
Ped o
y
Roque;
y,
pa ece
se
que
los
dos
p ime os
se
es ablecen
en
Cas illa,
ab iendo
alle
en
Ríoseco;
mien as
que
el
e ce o,
Roque,
se
desgaja
del
alle
amilia
y
baja
a
abaja
a
Andalucía.
El
S .
Ga cía
Chico
dice
que
abajó
con
Be ugue e.
Ello
es
posible,
si
bien
noso os
igno amos
dónde
y
cuándo.
Documen al-
men e
sabemos
que
in e iene
en
los
calles
la e ales
del
g an
e ablo
de
la
Ca ed al
de
Se illa,
que
hace
un
e abli o
pa a
Medina
Sidonío,
que
hace
con
Guillén
el
de
Cáce es
y
que
alla
un
p eciosísimo
Son
Sebas ián
pa a
una
e mi a
de
A oyomolinos
de
Mo ánchez.
. .
Psicológicamen e
es
el
con apolo
de
su
colabo ado :
Pun ual,
se io,
pausado
y
muy
buen
compañe o
que
siemp e
sale
a
opa
los
descubie os
de
Guillén.
En
20
de
Agos o
de
1547
ambos
escul o es
apa ecen
en
Caca es
i mando
el
con a o
pa a
la
lab a
del
Re ablo
de
Son a
Mo ío.
Lo
ob a,
segu amen e
la
p opo cionó
Guillén,
ya
conocido
po
es os
la i udes
(sin
dudo
alguna
po
sus
abajos
en
Alcán a a).
En
lo
co a
de
obligación
se
es ablece
que
el
e ablo
ha
de
i
asen ado
sob e
uno
iga
de
má mol
blanco
de
Es emoz,
se
es ipula
oda
la
es uc u a
del
banco,
calles,
cue pos,
en ecalles
y
ema es;
se
es oblece
que
aya
abajando
"al
a e
el
Romano"
y
que
la
made o
seo
de
bo ne
de
londes"
en
odas
los
moldu as,
cajas
y
allas;
el
ced o
po o
la
imagine ía
y
balaus es
y
el
"pino
de
A enes
pa a
el
o o
de
los
moldu as.
El
p ecio
es ipulado
es
el
de
1600
ducados,
pagándose
los
de
masías
que
se
hicie en,
siemp e
que
es as
demasías
no
pudie on
subi
de
cinquen a
ducados
a iba".
Pe o
odo
el
e ablo
no
hab ía
de
se
de
olla,
sino
que
lan
queando
la
calle
cen al
hab ía
de
"y
o a
o den
de.
able os
osos
pa a
pinzel
es
able os
de
una
pa e
de
lo
cus odia
y
es
able os
de
la
o o
pa e".
,
Y
bajo
es as
condiciones
comenzó
seguidamen e
la
ob o,
es a
bleciendo
su
alle
los
maes os
en
el
Palacio
Episcopal.
El
5
de
Oc ub e
del
mismo
año,
los
dipu ados
y
mayo domo
de
Ja
Iglesia
se
obligan
al
pago
del
p ime
e cio
pa a
que
los
escul
o es
puedan
adqui i
made o,-
pe o
es e
comp omiso
no
se
o o ga
sino
bajo
la
condición
de
que
los
escul o es
die an
an es
ianzas
de
cumpli
lo
que
po
su
pa e
es aban
obligados.
Bolduque
ya
enía
—
89
—
sus
ianzas
a
sa is acción
de
la
Iglesia;
pe o
Guillén
aún
a dó
en
allega las,
encon ándolas
al
cabo,
no
sin
abajo,
en
Se illa
y
en
Alcán a a.
Y
la
ob a
de
alla
se
desa ollaba
an
del
gus o
de
los
dipu ados,
mayo domo
y
elig esía,
que
en
22
de
Julio
de
1548,
se
in oduce
una
modi icación
en
el
p oyec o
p imi i o:
"Y
po que
el
dicho
e ablo
—dicen
los
dipu ados—nos
conce amos
que
demás
de
la
ymagine-
ia
o
bul os
que
a
de
leua
leuase
seys
able os
que
se
pin assen
de
pincel,
nos
ha
pa escido
y
pa esce
se
cosa
il
e
p ouechosa
a
la
dicha
Yglesia
que
los
dichos
seys
able os
sean
ansi
mismo
de
yma-
gine ia
de
bul o
como
odo
lo
demás".
Y
encomiendan
su
alla
a
ambos
maes os,
p ome iendo
paga les
la
demasía
en
los
"ma auedis
que
assa en
dos
o iciales
que
dello
sepan".
Se
la
encomiendan
y
ellos
acep an;
pe o
alla
Guillén,
y
Boldu-
que
iene
que
ca ga
solo
con
es e
abajo.
I
A o unadamen e!
Y
decimos
a o unadamen e
sin
ninguna
in ención
c í ica,
sino
po que
es a
ci cuns ancia
nos
ha
p opo cionado
un
elemen o
de
juicio
de
singula
i<mpo ancia
pa a
dis ingui
la
mano
de
uno
y
o o
escul o
den o
de
la
ob a.
El
e ablo
se
acaba
en
1550.
Así
lo
eza
una
ca ela
sos enida
po
un
angeli o
que
apa ece
en
el
elie e
de
a anque
del
gua da
pol o
del
lado
de
la
Epís ola.
Los
escul o es
habían
cob ado
sus
pla
zos
pun ualmen e
y
en
16
de
Ma zo
de
1551
o o gan
la
ca a
de
pago
y
iniqui o.
En
és a
se
dice;
Que
el
e ablo
es aba
con a ado
en
1600
duca
dos;
pe o
que
se
paga ía
lo
que
aliese,
p e ia
asación
de
la
o a
lidad
de
la
ob a,
siemp e
que
es a
" asación
no
pudiesse
subi
de
oinquen a
ducados
a iba
de
los.
..
mil
e
seys
cien os
ducados".
Se
hace
cons a
que
después
del
con a o
p imi i o
"se
ac escen a on
en
el
dicho
e ablo
seys
able os
de
ymagine ia
de
alla
bas a da,
los
quales
ue on
a
ca go
de
mi
el
dicho
maes e
Roque"
y
que
es an
do
ya
el
e ablo
acabado
y
asen ado,
se
nomb a on
asado es
(¿quié
nes?)
que
ap ecia on
su
labo
"syn
los
dichos
seys
able os
ac escen a-
dos"
en
755.000
ma a edís.
Aho a
bien,
como
el
ope
máximo
que
se
es ablece
en
la
esc i u a
de
obligación
es
el
de
1.650
ducados,
igual
a
618,750
ma a edís,
quedó
el
e ablo
"syn
las
dichas
seys
ys o ias"
en
es e
p ecio.
í
—
90
—
Se
asan
és as
apo e
po
el
p ecio
de
117,000
ma a edís,
que
cob a
Bolduque,
y
de
odo
ello
se
don
ambos
maes os
-po
con en
os
y
pagados.
El
e ablo
que
es udiamos
es
un
imagní ico
abajo
de
imagine ía
en
made a
a
su
colo ;
es o
es,
sin
pin a
n¡
do a .
Asien a
sob e
una
base
de
can e ía
que
cub e
en
zócalo
las
es
ocha as
del
ondo
absidal,
co iendo
sob e
ella
la
ya
ci ada
iga
de
má mol
blanco
de
Es emoz,
lab ada
en
caje ones,
sencillamen e.
La
composición
a qui
ec ónica
sigue,
en
líneas
gene ales
las
que
son
de
igo
en
odos
los
e ablos
de
es a
época.
Un
banco
o
basamen o
sus en ando
es
cue
pos.
Es os
di ididos
en
cinco
calles.
Flanquean
lo
cen al
en e-calles
y
o as
dos
lo
limi an
la e almen e.
Po
ema e
un
á ico
en
el
cual
la
calle
cen al
e mina
en
on ón
co onado
po
un
C is o,
eniendo
a
de echa
e
izquie da,
sob e
las
calles
la e ales
con iguas
de
lo
cen
al,
las
igu as
de
la
Vi gen
y
San
Juan,
como
es
de. igo .
Es as
líneas
o ecen
un
conjun o
a monioso,
bellamen e"
p opo
cionado,
que
llena
po
comple o
el
ondo
absidal,
ce ando
magní
icamen e
la
pe spec i a
de
la
*na e.
Quizá
hubie a
ganado
algo
ala gando
la
al u a
de
la
pa e
a qui ec ónica,
a
cos a,
cla o
es,
del
made o
e ical
del
c uci ijo,
que
esul a
demasiado
al o.
En emos
en
de alles.
En
la
base
del
banco
co e
un
iso,
in e umpido
al
cen o
(pa a
deja
hueco
a
la
cus odia,
hoy
desapa ecida
y
subs i uido
po
una
ho nacina
ba oca)
el
cual
a
di idido
en
ocho
anjas
(cua o
al
lodo
de
la
Epís ola
y
o as
cua o
ol
del
E angelio)
lle ando
al
cen
o
cada
una
de
es as
anjas
escude es
y
medallones
con eniendo
a ibu os
de
la
Pasión.
Es os
escude es
y
medallones
es án
sos enidos
po
ángeles
apa eados
o
lanqueados
po
cabezas
aladas
de
que
ubes,
unos
y
o os,
apoyados,
olando
o
su giendo
en e
nubes.
Sob e
es e
iso
y
ambién
o mando
pa e
del
banco,
co- e
lo
p i
me a
se ie
de
elie es,
asimismo
ocho:
cua o
a
cada
lado
li ú gico,-
de
los
que,
dos
y
dos
es án
en e
las
ménsulas
que
sos ienen
las
en ecalles
y
o os
dos
y
dos,
apaisados,
es án
bajo
las
calles
co es
pondien es.
Aquellos
ep esen an
de
bus o
a
los
cua o
Pod es
de
la
Iglesia
—
91
—
La ina,
en
es e
o den:
San
Je ónimo
y
San
G ego io
en
el
lado
del
E angelio;
San
Agus ín
y
San
Amb osio
en
el
de
la
Epís ola.
Los
E angelis as
de
los
elie es
in e medios
son
de
cue po
en e o
y
apa
ecen
sen ados
y
eclinados
sob e
nubes
en
el
o den,
ambién
de
E angelio
a
Epís ola,
de
San
Ma cos,
San
Juan,
San
Ma eo
y
Son
Lucas.
Sob e
es o,
con
el
in e medio
de
un
iso
liso
y
de
una
sencilla
co nisa
asien a
el
p ime
cue po
con
sus
cua o
his o ias
y
cua o
en ecalles,
con ando
como
ales
las
dos
de
los
lancos.
Aquéllas
en
able os
que
ci cunsc iben
los
elie es
en
a co,
des acando
sob e
ellos
y
en
las
enju as,
masca ones
alados
de
los
que
penden
engui
naldados
paños.
Cada
pa
de
his o ias
se
sepa an
en e
sí
con
co
lumnas
o nadas
de
i
no
g u esco
y
ep esen an,
enume adas
de
E an
gelio
a
Epís ola:
San iago
peleando,
la
Visi ación,
la
Na i idad
de
la
Vi gen
y
San
Jo ge
luchando
con
el
d agón.
En
las
en ecalles
y
de
bul o
en e o
ocupando
el
in e columnio
en
pa ,
las
e igies
de
San
iago,
San
Ped o,
San
Pablo
y
San
Ba olomé.
Un
iso
de
ja ones
en e
ángeles
a on ados
y
ca elas
y
as
la
co nisa,
sob iamen e
moldu ada,
el
segundo
cue po,
cuyas
his o
ias
se
ecuad an
po
su
base
y
lancos
na u ales,
ce ando
a iba
con
una
cene a
de
cabezas
de
que ubes
sus en ando
gui naldas.
Cada
pa
se
sepa a
en e
sí
po
columnas
abalaus adas
con
g u
esco
en
el
e cio
medio,
y
ep esen an
en
el
mismo
o den
enume a
das,
la
Ado ación
de
los
Pas o es,
lo
Anunciación,
la
Ci cuncisión
y
la
Ado ación
de
los
Reyes.
En
los
in e columnios
de
las
en ecalles
San
Felipe,
San
Juan,
San
Ba olomé
y
San
And és.
Al
cen o
de
es e
cue po,
en
g an
ho nacina
ce ada
en
concha,
pe ilada
con
i iedio
pun o
con
la
a chi ol a
caje onada
y
con
cabe
zas
de
que ubes,
la
Asunción
de
Nues a
Seño a,
de
bul o
en e o
y
odeada
de
ángeles
olan es.
F iso
de
cabezas
de
que ubes,
co nisa,
moldu ada
y
sob e
es o
el
e ce
cue po,
cuyas
his o ias
se
pe ilan
como
las
del
cue po
in e
io ,
en
medio
pun o
y
ep esen an
la
Flagelación,
Jesús
con
la
C uz
a
cues as,
el
Descendimien o
y
la
Resu ección.
Es as
se
sepa an
en e
sí
en
cada
pa po
pilas illas
adosadas
y
encapi eladas,
con
las
cuales
ambién
se
lanquean,
pues
aquí
no
sigue
ya
la
en ecalle
ex ema,
cuyo
luga
ocupan,
como
i
gu as
de
ema e
ángeles
lle an
do
a ibu os
de
la
Pasión.
En
la
calle
cen al
y
sob e
la
ho nacina
de
la
Asunción,
en
g an
—
92
—
elie e,
la
ep esen ación
de
la
Fe
y
la
Ca idad;
y
en
los
in e colum
nios
de
las
en ecalles
ce ados
en
a co.
Son
Mo eo
y
San iago
el
Meno .
F iso
como
el
an e io ,
análoga
co nisa
y
sob e
ella
oda
la
com
posición
del
á ico,
al
cen o
del
cual
apa ece
el
g an
elie e
de
la
Co onación
de
la
Vi gen,
bajo
on ón,
en
cuyo
ímpano
su ge
la
paloma
del
Espí i u
San o,
ema ando
con
el
g an
c uci ijo.
A
los
pies
de
la
escena
un
pa
de
ángeles,
sen ados
en
la
co
nisa,
os en an
sendas
ca elas
con
el
nomb e
del
Mayo domo,
Gu ie
e
de
Solís
y
la
echa
1547.
Siguen
lin e nillas
de
ema e,
luego
los
pedes ales
de
ía
Vi gen
y
Son
Juan
con
bus os
de
p o e as
lab ados
en
elie e
sob e
los
plin os;
o o
pa
de
ellos
a
los
ex emos
bajo
on onci os
con
ja os
po
ac ó e as
ocupando
los
espacios
in e me
dios
i
gu as
de
ángeles.
Como
se
e
no
hay
un
excesi o
o den
en
las
escenas,
ni
és as
es
ponden
a
unidad
p econcebida.
De
ellas
disuenan
en e
las
demás,
que,
o denadas
o
no
en an
den o
de
la
ida
de!
Seño
y
de
su
San a
Mad e,
las
de
San iago
peleando
y
San
Jo ge,
que
ocupan
espec
i amen e
las
calles
ex emas
de
E angelio
y
Epís ola
del
cue po
in e io .
Su
p esencia
oqui
es á
sin
emba go
plenamen e
jus i icada:
Tienen
una
azón
de
se
ípicamen e
cace enses
y
son
ep esen a i as
de
a aigadas
adiciones
de
la
illa.
El
nomb e
de
Cáce es
es á
unido
al
de
la
O den
de
San iago.
Los
F a es
de
la
Espada
(Cong ega io
de
Cáce es)
ayudan
a
Fe
nando
II
a
econquis a
la
Villa,
la
gua necen
después
y
la
de ien
den.
Se en a
de
sus
más
es o zados
caballe os
pe ecen
he óicamen e
en
el
asal o
de
Abu-Jacob
de
1173
sos eniendo
el
balua e
más
im
po an e
de
su
m c
"
En
ella
se
unda
su
casa
ma iz
en
la
Iglesia
de
San iag oy'en
la
u^.iquis c
de ini i a
de
1229,
los
caballe os
de
la
Espada
?©claman
i;
illa
p o
sua
he edi a e,
como
algo
que
les
e a
debido
po
de echo.
Si
Al onso
IX
no
se
lo
en egó,
es
cosa
que
en a
den o
de
las
mi as
polí icas
de
es e
moma ca,
y
que
no
son
del
caso
analiza .
Pe o
Cáce es
y
San iago
siguen
unidos
en
la
memo ia
caballe esca
de
los
hidalgos
de
la
iíla,
sos eniendo
uno
adición
que
aún
pe i e.
San
Jo ge,
po
su
pa e,
es
el
pa ón
de
la
Villa,
que
ué
ganada
de
los
mo os
in
mense
ap ilis
in
es o
Sjnc i
Geo gü,
como
lo
eza
su
Ca a
de
Población,
exis iendo
adiciones
que
asegu an
la
ayuda
del
San o
Má i
de
Capadocia
en
la
conquis a.
-
ii
i»
V
—
93
—
El
deso den
de
las
demás
his o ias
lo
c eemos
cosa
inhe en e
a
la
al e ación
del
con a o
p imi i o,
y
a ec a,
p incipalmen e,
a
los
elie es
que
lanquean
la
calle
cen al.
Roque
de
Bolduque,
en
el
cue po
supe io ,
siguió
el
o den
c onológico
de
las
dis in as
escenas
de
la
Pasión
del
Seño ,
y
en
los
dos
in e io es,
quiso,
sin
duda,
o
dea
la
Asunción
con
escenas
de
la
ida
de
la
Vi gen,
sin
p eocu
pa se
pa a
nada
de
un
o den.
El
e ablo,
en
su
es uc u a
y
en
la
colocación
de
sus
elie es
es á
in ac o.
Ni
hay
memo ia
de
un
cambio,
ni
huellas
en
la
ob a
de
ninguna
al e ación.
Lo
único
que
no
podemos
ga an iza
es
que
el
o den
de
las
e igies
de
los
após oles
que
ocupan
los
in e columnios
sea
el
mismo
de
siemp e:
po
el
con a io,
enemos
documen os
o o
g á icos
que
ac edi an
una
al e ación
en
días
no
muy
lejanos.
¡No
nos
ex aña!
En
las
iglesias
de
Cáce es
hubo
un
iempo
en
que
se
impuso
la
ex aña
manía
de
anda
con
los
San os
de
un
lado
pa a
o o.
Ya
se
lamen aba
de
ello
el
doc ísimo
D.
Publio
Hu ado.
¿Es
posible
disce ni
en
la
ob a
del
e ablo
de
San a
Ma ía
la
mano
de
uno
y
o o
escul o ?
Noso os
c eemos
que
sí
y
lo
c eemos
no
sólo
po
el
da o
docu
men al
an as
eces
aludido
de
la
lab a
de
las
calles
cola e ales
de
la
cen al.
Es e
nos
se i ía
pa a
de e mina
una
a ibución
nominal-
men e
conc e a;
pe o
sin
él,
a
p ime a
is a,
la
di e encia
de
con
cepción
a ís ica,
de
mane a
de
hace ,
de
écnica
y
de
empe amen o,
des acan
eno memen e
an e
la
simple
con em):jjpp6n
del
e ablo.
En
él
hallamos
de
una
pa e
una
alla-i
,ious a,
e'
'
al,
a
eces
en á ica,
de
uelo
ba oco.
En
las
escul u asoSe-bul o
en e o
se
e i
dencia
po
el
uelo
de
los
paños,
de
pliegues
ené gicamen e
acusa
dos,
a iados
múl iples
y
p o undos
(láms.
VI,
a)
y
VII,
a)
y
b).
Acen úa
la
exp esión
de
los
os os
a ugando
en ecejos
y
acusado
ue e
men e
los
pómulos.
También
gus a
de
acen ua
los
de alles
ana ó
micos
de
los
b azos
y
pies
desnudos.
Los
pelos
hi su os
y
las
ba bas
- empes uosas
de
la gos
y
ondulan es
mechones,
si en
pa a
.sub aya
el
en a ismo
de
los
os os.-».
En
los
elie es
es
poco
na a i o.
Todo
en
ellos
lo
abso be
la
.
idea
cen o.l'o
lo
que.la
composición
se
subo dina
con
ex emado
.
i'i--
mm
«
1
V*V'''i'-'^''^
'•■'
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'W¿é»k¿é¿.'
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L.' .M.
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