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La iglesia de Nuestra Señora de La Anunciada, en Urueña: el románico en Castilla

Ibáñes, M.,Represa, A.

Full text

El ománico en Cas illa: La Iglesia de Nues a Seño a de La Anunciada, en U ueña Es a Iglesia, mo i o de nues o abajo, se encuen a casi desco nocida has a la época p esen e, pues únicamen e don Sa u nino Ri e a Manescau, publicó en el dia io "Libe ad" de es a ciudad, un a ículo sob e dicho ema, pe o limi ándose an solo -a da la no icia de su apa ición pa a el A e. Pa a llega has a ¡la iglesia de La Anuncia da, pa iendo de Valladolid, es p eciso aslada se bas a Medina de Ríoseco, omando desde dicho pueblo, la ca e e a de Zamo a has a el c uce exis en e en e los pueblos de Villaga cía y Villa de E a-- des, desde donde se di isa pe ec amen e a la izquie da y en lo al o, el pueblo de U ueña, ce cado de su mu alla gó ica; la e mi a de e e encia, se baila si uada a unos dos kilóme os del úl imo pueblo, en lo más é il posiblemen e de odo su é mino y habiendo has a ella un camino ecinal. Fué dedicada al cul o de Lo Anunciada, a mediados del si- qlo XVI, según cons a en una insc ipción conse ada en el emplo, igno ándose a qué de oción es a ía dedicada has a dicha echa. A oa i de en onces, conocemos ya algo más de alladamen e las modi i caciones y econs ucciones que ha su ido, debidas en su mayo pa e q la muni icencia de la amilia de los Minoyo, na u ales de U ueña y .que en di e sos momen os ocupa on di e sos pues os de al u a, en especial eclesiás icos. El lec o ap ecia á en páginas pos e io es,, lo impo ancia eal men e g ande aue en el es udio del a e ománico-cas ellano iene la ci ada iglesia, en la que ac ualmen e se puede con as a la ela i o iqueza de su ex e io , con lo absolu a pob eza del in e io y mo i os o namen ales. Da emos una b e e desc ipción de sus pa es a qui ec ónicas y al i nal es udia emos los p oblemas que. o nues o modo de e , plan eo. Plan a.—Es un ec ángulo de unos 16 me os de longi ud, po l4 y medio de onchu o, pa ido en es no es y o a de c uce o, que 12 — 170 1 no esal a del pe íme o; la c uz, pues, se diseña po se la no e de c uce o an ancha como la cen al y ambas bas an e mós que las cola e ales. A la cabece a, es ábsides cu os. En la disposición gene a! de la plan a se ad ie e una egula idad casi pe ec a en e sus pa es componen es y se no a g an semejanza con la plan a de F ómis a, di e enciándose en que la úl ima posee cua o amos longi udinales en ez de dos de que és a cons a. La o ien ación es la adicional de la a qui ec u a ománica. Tiene una en ada p incipal al pie de la na e mayo y o a secunda ia en el segundo amo de lo na e de la Epís ola. Sopo es.—La sepa ación de las na es se e i ica po medio de pila es c uci o mes exen os, con ausencia o al de columnas, sin basa ni capi el y po impos a un salien e como pla abanda, siendo de no a que esos pila es son de un conside able g oso , que aumen a oda ía en los dos que sopo an la cúpula. A ilos pila es co esponden espon- dimien os en los mu os, de igual aza que aquéllos. Na e mayo .—Cons a de dos amos sepa ados po a cos ajo- nes muy al os; al pa ece de medio pun o, sos enidos siemp e po pila es y la bó eda de medio cañón, algo desplomada. Los na es la e ales son asimismo, de medio cañón, más bajas que la cen al. C uce o.—Cons a de una sola na e con dos amos la e ales semejan es, ambos de bó eda de medio cañón algo más baja que la de la na e cen o!, y los o cos o ales son ambién más bajos que los que sos ienen aquélla. El a co iun al con a iamen e a lo que hemos dicho de los an e io es, ca ece de impos as. Los ábsides se cub en con casque es es é icos. Cúpula.—Es ocha ado y se le an a sob e ompas. Bl polígono esul an e es de lados i egula es, ab iéndose las en anas en e las ompas consecu i as y eniendo és as a cos de medio pun o, obse án dose que las en anas se ab en bas an e más a iba del a anque de las ompas: la cúpula empiezo esqui ada, pe o luego se edondea. La pa e al a de la m'isma acaso ha sido ehecha, y el a aque de los cascos esul a e aído espec o de la moldu a del ocha o. A cos.—^A ancan di ec amen e de los pila es y '"espondimien- os, sin necesidad de copii e'l alguno,' siendo de medio pun o los pe - piaños de la no e cen al y los de los na es la e ales mien as que los longi udinales acusan una l'ige a he adu a. Todo el. in e io se encuen a ac ualmen e encalado, sin se -171 — Plan a de Lo Anunciado. (G á ico del S. E. A. A.) — 172 — posible ap ecia el despiezo, más que en una pequeña pa e en que acusa posee alguna mayo egula idad que al ex e io , ca eciendo o almen e de moldu as y o namen ación. EXTERIOR Mu os.—En el alzado de la ob o se obse an es clases de apa ejos: uno, el más p imi i o, a soga y izón, que co e o lo la go de la pa e baja de la na e del E angelio. O o de silla ejo, que se ex iende po 'la mayo pa e del monumen o y un e ce o de sille ía egula co espondien e a la econs ucción que es a iglesia su ió o úl imos del siglo XVII o p incipios del XVIII. Los mu os, g uesos en su base, se es echan a» una cie o al u a, dando la sensación de habe se ampli icado en algún momen o, pa a mejo esis i el empuje o al de la áb ica, ya que és o ca ece po comple o de con a ue es, hecho cuya explicación nos p opo ciona aquel g oso de mu os que hemos mencionado. Absides.—En la desc ipción de la plan a ya se hizo no a que poseía es ábsides co espondien es a las es na es. Ex e io men e los es son de plan a semici cula y con silla ejo. Lo más no able en ellos, es la deco ación a base de bandas y a quillos ciegos de ca ac e ís ica lomba da; po encima de a quillos y bandas co e po odo el edi icio una moldu a de papo de paloma de la época de la econs ucción. Tes e os.—Po ellos se acusa ail ex e io la plan a de c uz ins- c i a, pe sis iendo egula men e an o disposición del apa ejo, como la deco ación de bandas y a quillos. Cimbo io.—Sob e el c uce o puede ap ecia se un cimbo io so b e base cuad ada' y alzado oc ogonal, de lados si né icapnen e egu la es en los que pe se e an los elemen os deco a i os de ábsides y es e os, y se acusan no ablemen e las ompas po medio de macizos angula es. Toda la pa e de ponien e es á ehecha y deco ada de o o modo. Ven anas.—En Jos es e os y mu os, en anas de medio pun o, sob e cuyos osdoses se le an an las co espondien es bó edas, sien do más pequeñas las que mi an a ponien e sob e la na e cen al y eniendo odas ellas doble de ame. Es segu o que en los ábsides la e- ' • > A iza- ales hoy en anos que sucesi as ans o maciones han apado, dejándolo en su ac ual es ado. La del cen al, ensanchada, se ap o echó pa a nicho de la Vi gen. Cama ín de la Vi gen.—Como elemen o p incipal de la econs ucción que su ió, la iglesia en los siglos XVII o XVIII encon amos el mencionado cama ín, compues o de un cue po cuad ado con dos acce sos cu os, de alzado ec angula aquél, pilas as asimismo ec angu la es, co nisones cuad ados, en ana ec angula muy deco ada y e ma ado odo ello po ac ó e as. Sob e la cla e de la en ana, un me dallón con el A e Ma ía. La cubie a, de casque e sob e pechinas en el cama ín y ómpan e la de los pasadizos. Pó ico. También mode no, se le an a sob e g andes pila es y a cos de medio pun o, odo de lad illo. COMENTARIOS A LOS PROBLEMAS DE SU ARQUITECTURA Lo p ime o que llama la a ención, en la iglesia de Nues a Se ño a de lo Anunciada, es su e'mplazamien o, jun o a un a oyuelo, en un alle de abundan e ege ación y en un o al aislamien o. Da os son es os que hacen pensa en analogías con monas e ios mozá abes que escogen luga es semejan es pa a su emplazamien o. ¿Pudo se la Anunciado en su o igen un emplo mozá abe? Con i man esa supo sición dos hechos ma e iales: la he adu a de los a cos longi udina les, como ecue do adicional, y el apa ejo de Iq pa e baja del mu o No e. Abandonado el emplo po causas no conocidas puede supo ne se que se u iliza on algunos de sus elemen os pa a le an a el ac ual edi icio- ománico. De supone que ue a un monas e io mozá abe es lógico llega a i|q conclusión de que en su iempo ué un cen o cul u al y eligioso al ab igo del cual su gie an pueblos y, c eados és os, pola iza a las ac i idades de una egión on e iza en la que se iniciaban la epoblación y la ida. Po o a pa e, la semejanza de emplazamien o y paisaje nos lle a a es ablece analogías con San Ce- b ián de Mazó e y V/amba. Cla o que odo lo an e io no deja de se más que hipó esis que no ienen o o undamen o sólido que la exis en cia de los elemen os ma e iales ya ci ados: los a cos de he adu a como ecue do o esabio adicional y la pa e de apa ejo de soga y izón. Lo es an e es anecdó ico, casual. Cie o que hay analogías y semejan- — 174 — za de luga y si uación, pe o es o de ninguno o mo nos lle a a con clusiones i mes y segu as. Conc e ándonos a lo e dade o iliación es ilís ica de lo Anun ciada, encon amos que su ománico se p es a o discusión e in es iga ción p o unda. C eemos encon a en lo Anunciada una se ie de a lo es cons uc i os que enlazan nues a Iglesia con San Pelayo de Pe- ozancos y San Ma ín 'de F ómis a. Semeja no o iamen e a la segunda en la disposición de su plan a y pa es a qui ec ónicas y iene de común con lo p ime a la se ie de a quillos ciegos que ado nan sus ábsides, es e os y cimbo io. Nos hallamos pues an e un hecho segu o: la Anunciada es á elacionada di ec amen e con San Pelayo y San Ma ín y p ocede como las ci adas, de la uen e lejana de. odas ellas, de lo pi enaico y más conc e amen e del ca alán p imi i o. Es un caso aislado, inexplicable en una egión en que ya el ománico a adqui iendo el sen ido del es ilo cas ellano-leonés. Viene a con i ma nues a hipó esis de in luencia ca alana, y po ende lomba da, el ase o de Lampé ez, según el cual la cúpula oc ogo nal sob e ompas p ocede de una des iación de aquellos cen os, que pene ando po la Rioja, se despa ama po Cas illa, donde luego adquie e pe sonalidad nacional. O o p oblema que se p esen a en el análisis de la Anunciada, es el e e en e a la época de su cons ucción. Ca ecemos po comple o de uen es documen ales que nos pudie an da la cla e de la echa en que se comenzó a edi ica . Asimismo la ca encia absolu a de deco a ción y de o os da os ma e ia les que al ez die an luz pa a pode acia- a el p oblema, como las co nisas, han desapa ecido a a és del iempo en los sucesi as econs ucciones po que es a iglesia ha a a e sado. No obs an e es os g andes incon enien es, a eniéndonos a su analogía con las iglesias cas ellanas, a iba ci a as, po emos supo ne su echa hacia el úl imo cua o del siglo XI o p incipios el XII, ya que las echas de 1066 y 1076 e e en es a la edi icación de .Son Ma ín de F ómis a y Son Pelayo de Re azancas,' hacen pensa en una cons ucción ela i amen e ce cana a aquéllas po a a se de un g upo muy educido, que po o o po e se alejado de su oco esencial y que necesa iamen e había de in ui muy poco en edi icios de época más a día, abso bidos po comple o en el g an g upo cas ellano. Con es o damos po e minado el p esen e abajo, que no es más que un simple esbozo o no icia, de uno iglesia muy in e esan e, que desde es e momen o, queda añadí a a ya magní ico Fh' -izó- conjun o de edi icios ománicos españoles. Cie o que nues a labo no es, ni mucho menos, de ini i a, pe o no es menos cie o que am poco nos co esponde a noso os el islumb a nue os ho izon es y olcanzo consecuencias y lími es únicamen e asequibles a in eligencias más p o undas, o madas en un la go y cons an e es udio del A e y de la A queología. Hemos azado la pau a; sigan ellos el camino y a buen segu o que sab án ensancha le e ilumina le dignamen e. M. Ibáñes y A. Rep esa OBRAS CONSULTADAS M. Gómez Mo eno: "El A e Románico español". E. Camps Cazo la: "El A e Románico en España". J. Puig y Cada -oilph: "Le P emie A Román". Lá-mpe ez y Romeo; "His o ia de ■ a A qui ec u a o ls iona españolo en la Edad Media", ¡ ' ' ^ •'"i" • ÍX "-*' I' " '+/- • »•«?* >>95§ X>>=?^.;J&3íÍEí eͱÍ!^:.^ i,-J. « -. -'. Lam. II.—1 ''iic iii ■ La ^-iminciada.—Exl yio desde el S. E (Fo o. S. E. A. V A.)