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La escultura en yeso en Castilla: la obra de los hermanos Corral

Pérez Villanueva, Joaquín

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LA ESCULTURA EN YESO EN CASTILLA. LA OBRA DE LOS HERMANOS CORRAL Je ónimo de Co al es, sin duda, una de las igu as más in e e- sanies del a e de nues o siglo x i cas ellano. Sólo su ob a de la capilla de los Bena en e de Ríoseco, bas a, con c eces, pa a asegu a a su au o un luga en la p ime a i la de nues os a is as de ese momen o. Si no puede ya habla se con p opiedad de enigma e i ién dose a Co al, cuya pe sonalidad a ís ica empieza ya a dibuja se, sin emba go hay en su en o no p oblemas, y sob e su ex ensión imp ecisiones, que obligan a ma cha aún con cau ela. La biog a ía de Co al, po ejemplo, es cosa, hoy po hoy, inú il de in en a con base. Den o de la biog a ía, el p oblema aún más impo an e de su o mación, y, con e e encia a su a e, el de sus posibles an eceden es, son cues iones que sólo con conje u as podemos esponde . Pe o, de odos modos. Co al no es ya pa a noso os el a is a que hace una apa ición, aunque sea an sobe bia como la capilla de Ríoseco, y uel e a desapai'ece , sino más bien el au o de una labo a ís ica escalonada de un modo casi con inuo, con ca ac e ís icas di e sas, pe o con una modalidad peculia e incon undible. Seguimos sin sabe apenas nada de su ida; pe o de su p oduc ción amos poco a poco cap ando e azos sob e los que apoya una isión p ime a, más amplia que la has a aquí o mada, aceica de la signi icación y o ien aciones del a is a. P obablemen e lo que hoy se conse a de el, ha de se más bien sólo pa e de lo que p odujo, y no la meno azón pa a que así sea, ES la misma na u aleza del ma e ial en que habi ualmen e iabajó. Es o y el adicional desconcie o de nues a his o ia a ís ica, aumen a las di icul ades y exige una más labo iosa acción pa a pode llega a hace sa is ac o ia luz en lo e e en e a Co al y su p oducción. 360 JOAQUÍN PÉREZ VlLLANUEVA En p ocu a lo ha pues o el Semina io —y den o de él englo bado nues o modes o empeño— un decidido in e és. Los cabos po a a son muchos y el campo sob e que ac ua de g an ampli ud; así, la labo ha de a anza despacio y los u os han de da se con len i ud. En es e sen ido lo que hoy o ecemos, ni es lodo, ni p e en demos que sea de ini i o. Sólo la ci cuns ancia de publica se en es e mismo núme o el documen ado abajo del seño Ga cía Chico sob e la capilla de los Bena en e, y el deseo de ap o echa la opo unidad de comple a su in e és con un in en o de esquema de lo que podía se el es ado ac ual de la cues ión Go a!, acili ando así al lec o , con o os aspec os, una isión de conjun o sob e lo que sabemos o suponemos del a is a, nos ha animado a da aho a las no as que an a con inuación. Así pues, en calidad de a ance, de desb oce p e io pa a una labo más undamen al, debe se conside ado lo que hoy digamos sob e Co al. De in en o hemos p ocu ado no eca ga algunas cues iones con sospechas que, siendo a aigadas, nos al a sin emba go llega a con i ma ; y de in en o ambién hemos que ido en o as consigna dudas e incluso a i a las a eces con soluciones p opias, conscien e de que ello supone al ez posibles ec i icaciones pos e io es, pe o con el deseo de plan ea p oblemas cuya solución, en nues o concep o, o ece sob ados a ac i os. Hay, pues, en lo que sigue, demasiadas cosas aún en el ai e y acaso algunas poco undamen adas y segu as. Pe o además de que el obje o de es as no as iene un p e e en e a án de se i a esa isión de conjun o, y es án jus i icadas po un in e és de opo unidad, han de e se sólo como un a ance an icipado del es udio más madu ado que pensamos o ece en momen o opo uno. * * * La amilia de Co a! pa ece o iunda de Villalpando. De los es he manos a is as uno de ellos —Ruy—, eje o, adop a di ección p opia y no le e emos asociado a los oí os dos en ob as en común, como lo es án casi de con inuo Juan y Je ónimo. Es os, según muchos Indicios, ac ua on con ecuencia jun os encabezando un g upo de ope a ios que con a aba ob as en común y las ejecu aba con un epa o de a ibuciones. En es e epa o, que hoy si se islumb a no puede p ecisa se sino p o isionalmen e, Je ó nimo es sin duda el escul o ; es o es á pe ec amen e cla o. Juan pa ece se el a qui ec o; en Ríoseco le emos en diciemb e de 1546 LA ESCULTURA EN YESO EN CASTILLA, ETC 361 —el mismo ano que se e minaban las ob as de áb ica de la capilla de los Bena eníe— con a ando, como a qui ec o, la cons ucción del Claus o del Con en o de San a Cla a de la misma ciudad. En el documen o se dice: «■o o gamos e conocemos po es a p esen e ca a que somos con enidos e conce ados en es a mane a que nos los dbos juan de co a! y diego de apia omamos e escibimos de haze e que ha emos dos paños de claus o...» (1). La ob a se ejecu ó de acue do con lo que se es ablecía en el documen o y hoy se conse a sin modi icaciones sensibles. Eslo da pie pa a supone que, sin pe juicio de o as ac i idades, Juan azaba la áb ica de cie as ob as sob e las que luego su he mano Je ónimo aplicaba sus yesos. En la capilla de los Bena en e debió ocu i así. Y es o puede admi i se como lo común, apa e, cla o es, in e enciones y ob as pa icu la es de cada uno, en que e iden emen e debie on ambién ocupa se. En Pa encia cons a que Juan con a a la ob a de la capilla po los dos, y en Valladolid ie emos ac uando judicialmen e a nomb e de su he mano a cuen a del incumplimien o po el Concejo del pago de lo es ipulado pa a el le an amien o po el maes o Je ónimo, de los a cos iun ales en hono de la Empe a iz. Con engamos, pues, po aho a en es a solución así plan eada, sin complica la con o os aspec os que hoy p e e imos pasa po al o. De Je ónimo de Co al que es p obable, como supone el seño Ga cía Chico, que nazca a p incipios del siglo x i, no enemos la meno no icia has a 1536 que apa ece en Ríoscco lab ando el co o y enluciendo la capilla mayo de la iglesia de San a Ma ía. El co o, que debió ene cosas impo an es, desapa eció en el siglo x in. Sólo quedan en el úl imo amo de la na e mayo algunos medallones de yeso acusando allí la p esencia de Co al. Desde esa echa, y du an e un pe íodo de unos ein a años, pode mos i ya siguiendo a Co al, con más o menos segu idad po aho a, a lo la go de una se ie de ob as ma cadas con el mismo sello peculia . De po esa misma echa de 1536 son sus abajos en la capilla de don Ma ín Viilasan e en la cluas a de San F ancisco y en lo que ué e ec o io del con en o (2) lo mismo que las ibunas de la iglesia, (1) El Comen o de San a Cla a de Ríoseco. po E. Ga cía Cliico. Medina de Ríoseco, 1927. Pág. 18. (2) Tan o la capilla, medio en uinas, como el an iguo e ec o io, des inado a usos muy dis in os de su p imi i o des ino, conse an aún es igios de la deco ación de yeso—escudos y medallones—que el seño Ga cía Chico se p eocupa de sal a con un a án y u i buen sen ido que le hon an. 302 JOAQUÍN PÉREZ ViLLANUEVA (Láms. I y II) bellas de í aza y con igu as y labo es de un a íe de muy buena ley. , , , , En 1543 emos a Co a! cons uyendo en Valladolid los a cos iun ales y ibunas pa a el ecibimien o a la empe a iz Ma ía, esposa de Felipe II. En 1544 es á de nue o en Ríoseco, aho a pa a ocupa se en la capilla de los Bena enle que se comenzaba a edi ica es e año. En el 45 da su pa ece pa a la aída de aguas a la misma ciudad. En 1548 es á en Palencia abajando en la capilla de San Ped o de la Ca ed al, has a 1552. En 1552 o 55 es p obable que abaje en Villalpando. Po los mismos años en los sepulc os de La Espina. En 1556, es p obable, según nues a hipó esis, que es u iese ocupado en la Magdalena de Medina. - , k ■ í En 1558 o 59, o acaso algún año después, i abaja ía en Casa Blanca, que se e mina en 1565. A pa i de es e año, en las p oximidades, puede coloca se lo de es o puede ¡men a se ya desde aho a una labo de elleno, iiniies o no desca amos es a posibilidad de ec i icación. ^ ""sob e el ambien e que odeó a Co al en su o mación u iís ica, V sob e las ci cuns ancias pe sonales y de o a ndole que hubie on de de e mina en algún g ado sus o ien aciones y modalidades de a e, nada sabemos. 51 es cie o, e ec i amen e, que el yeso es algo de abolengo cas ellano y conc e amen e de es a zona donde el a is a se desen ol ió habiíualmen e, exis e la p obabilidad no desdeñable de que Co al no siemp e abajase en ese ma e ial. En es e sen ido hay la sospecha, que compa imos con el seño Ga cía Chico, de que los sepulc os' en alabas o de los undado es de la capilla de Ríoseco sean ob a de su misma mano ambién. En lo que se e ie e a espí i u. Co al es el a is a que sien e al ez en español, en cas ellano, pe o que ejecu a en mayo o meno escala con p u i os de un i alianismo que se es ue za en p odiga . Po lo demás, su ob a deja en e e más que al buen ope a io de co os alcances, al homb e de espí i u abie o a las exquisi eces ena cen is as y aún más al «maes o» de amplio y a io quehace , que lo mismo da su «pa ece » sob e una aída de aguas, que deco a de modo an espléndido o se decla a «maes e de haze exas». Que Co al es u iese en I alia no nos cons a, pe o es cosa que. LA ESCULTURA EN YESO EN CASTILLA, ETC. 363 pa a nosoí os, en a en el le eno de lo muy p obable. Su uen e de i alianlsnio pa ece en e ec o, en ocasiones, más bien di ec a que a a és de segundas manos españolas. í: 4: 4: A con inuación damos unas no as sob e cada una de las ob as —segu as y p obables— de Co al, siguiendo un o den en cie o modo c onológico. Con obje o de simpli ica las en lo posible, hemos p ocu ado educi las indicaciones bibliog á icas y las e e encias a lo indis pensable. Capilla de San Ped o o de los eyes en la Ca ed al de Palencia. Viene cons i uyendo, con la capilla de los Bena en e y Casa Blanca, lo conocido y ca alogado más o menos a ciencia cie a como del a is a y lo único de que iene disponiendo la c í ica pa a sus a i maciones, no siemp e undadas sob e el a le de Co al. De menos en e gadu a, sin emba go, que la capilla de Rioseco, se la p es a una meno a ención, abso bida po aquella que e a y sigue siendo la ob a más impo an e y desde luego la más signi ica i a del a is a. Pe o no obs an e y de es a con mucho po bajo de aquélla, o ece aspec os in e esan es y su de ini i a elucidación documen al habiá de a oja da os que al ez a ec en en g ande a la pues a en cla o de la pe sonalidad oda ía en pa e es umada de Je ónimo de Co al. Los únicos da os documen ales sob e es a capilla han sido dados a conoce po don Ma ías Viel a (1) sin que, pese a la labo iosidad y ac edi ado acie o del ilus e in es igado palen ino, pueda consi de a se acla ado odo lo elacionado con ella. Pa a el es udio a ondo que se p ecisa, lo conocido es poco, aunque dichas apo acio nes han enido, sob e o os, el g an alo de hace sona undada men e el nomb e de Co al e e ido a es a ob a y da la pis a paia una in es igación o ien ada a amplia lo conocido y p ecisa ex emos que hoy no nos apa ecen, ni mucho menos, cia os. Po el e udi o canónigo de Palencia sabemos que don Gaspa de Fuen es, Canónigo de Ca ión y Abad de Alabanza, undó la capilla. (1) Ma ías Viel a. «La Ca ed al de Pa encia». Falencia, 1923, pág. 46. 364 JOAQUÍN PÉREZ VILLANUEVA que la ob a ué con a ada con Juan de Co al, y que los abajos no e minan has a 1568 a pesa de i insc i a en la ibuna la echa de 1552. El que sea Juan de Co al quien con a e no es obs áculo pa a que la deco ación e ec i amen e sea de Je ónimo, po que, además de que asi lo indica cla amen e su es ilo, hay el hecho de que en 1548 —en que comienzan los abajos— apa ece Je ónimo decla ándose ecino de Palencia en un documen o en que in e iene (1). Ya hace mos cons a más a iba íjue no es insóli o el hecho de que sea Juan quien lle e la oz can an e de los dos he manos, pues enemos daíos de ocu i es o en alguna o a ocasión además de en Palencia. Lo que, desde nues o pun o de is a, ya no nos pa ece acep able sin una acla ación, es esa echa de 1568 que da el seño Viel a como de e minación de las ob as de la capilla. De los apenas an eos a que has a aho a se educe lo in es igado po noso os en elación con es a capilla, hemos llegado a deduci que esa echa de 1568 puede explica se con independencia de la de 1552 que c eemos iene, po su pa e, absolu a ealidad. En suma, puede se lo cie o que en 1552 e mina la pa e de exo no de la capilla, ob a de Co al, y en onces se coloca la echa en la ibuna. En 1550 había mue o el undado , y sus suceso es en el pa onazgo lle a on las cosas, además de con menos diligencia, con una adminis ación que, po su poca esc upulo sidad en el cumplimien o de lo es ipulado, susci a ecuen es in e en ciones del Cabildo. En 1557 se coloca la eja po F ancisco Ma ínez y se plei ea a p opósi o de ella. En 1568 aiíii es aba la capilla sin embaldosa , aunque enían ya celeb ándose en ella los o icios di i nos, y en 25 de ab il de dicho año se conmina al Abad, pa ono de la capilla, a que embaldose és a sin dilación y es i uya la pla a sacada y pague las misas que se deben. He aquí lo que dice el Lib o de Acue dos de la Ca ed al de Palencia en la sesión co espondien e al día 23 de ab il de 1568 a que nos e e imos: A iendo oydo el cabildo a Jos ss dipu ados que dixe on se adminis ación el suspende el pun o que es a pues o al seño Abad de Alabanza y da le espe a po el iempo que ai Cabildo pa ecie e pa a que cumpla en la capilla de ios Reyes des a iglya lo que es a obligado a cumpli con o me a la obligación que al Cabildo iene echa, Aco da on o a sec e o si se da ía al dicho seño Abbad la dicha espe a o no, sallo po mayo pa e se agua de al dicho seño Abbad has a el día de odos San os p ime o que iene con condición que pa a el dicho día el dicho seño Abbad íienga uel o a la capilla la pla a que della al a con o me al in en a io que (I) En el iniqui o de cuen as con Al a o de Bena en e pa a la capilla de R oseco, ■k LA ESCULTURA EN YESO EN CASTILLA, ETC. 365 de la dicha pla a hay, y enlosada la diciia capilla como es á obligado y que po odo el mes de Mayo p ime o que iene enga pagados los capellanes de las misas que has a alli se les deben que han dicho en la dicha capilla y mas pague pa a el dicho dia de odos los San os las misas que se o íe en dicho po que no cesen de hace se en la dicha capilla ios menis e ios de idos y si el dicho seño Abbad no u ie e coniplidos pa a dichos plazos lo que dho es como es a dho le co a el pun o desde oy dia de la echa des e asien o. El Abbad ace o y dixo cumpli la... En 25 de ocíub e del mismo año se acue da: Espe a al Abbad has a in de Mayo del año que iene con condición que po odo el mes de No iemb e p ime o enga enlosada la capilla pa a el dicho dia ul imo de Mayo enga pues a en la capilla la pla a. Y que no pueda pedi mas espe as. Es deci , que en de ini i a la capilla no se da po e minada has a los al ededo es pasados de 1568, pe o Co al se desenliende de ella y i naliza su labo en 1552. Y su he mano Juan, ¿qué papel desempeña? El de a qui ec o pa ece se el suyo habi ual, pe o es o se con o ma mal con el hecho de que aquí se Ies da ya hecha la cons ucción dispues a pa a se deco ada. El p ecisa con jus eza la pa e co espondien e a cada he mano en las ob as en común, es un p oblema undamen al, cuya solución, ese ada a los documen os, al ez o ezca so p esas sob e lo comunmen e admi ido. Mien as lo que sabemos de es os a is as no se pu i ique de es a imp ecisión de que hoy adolece, bueno se á que, pa a en ende nos, sigamos como has a aho a hablando de Co al sin p e ende delimi a el papel de cada uno de los he manos y mane jando solamen e los menguados da os de es e o den de que hoy podemos echa mano. ♦ * # La capilla es de plan a exágona y se cie a en su hueco de comunicación con la gi óla po una eja (Lám. III) de dos cue pos ema ada po a ilig anada labo , con candelab os, escudo y meda llones, ob a de F ancisco Ma ínez. Encima de la pue a lle a una ca ela con la echa de 1557. En el lado del en e i gu a un e ablo de escasas p e ensiones y pob e ac u a, y lo es an e de la capilla es á o almen e cubie o po una deco ación en yeso que lo llena lodo. A la de echa una pue a 366 JOAQUÍN PÉREZ VILLANUEVA pa eja d^coUim" sac is ía (Lám. IV) es á Flanqueada po un en ablan ® iónicas de e cio bajo deco ado, que sos ienen es a uas de do ° muy deco ado de angelo es. Sob e él las con ene a l^^' san os anciscanos sob e ondo de nicho Encima y 'en "*^"^^" escudo que debe se de los pa onos, en ablamen o"'^ columnas adosadas a pilas as que sos ienen un es iaje y con enma ca, se ab e una ibuna de a co en labo Sob e ®"'®P^cho calado, de elegan e dibujo y muy ina Dios'padi-e Jde iü'^H la ibuna a, en medallón. coinno<ííP An í angelo es con gui naldas ema ando la co.npic.on de es e en e que desc ibimos. Hp Ins'Dp '•es an es es án ocupados po ep esen aciones de 03 Reyes Magos (Láms. V, VI y VII) den o de ecuad os iguales mo i os deco a i os a iaEnen e combinados. La caiia ide y el quejumb oso a lan e de la lámina Vil son iel ep oduc ción en yeso de ios de Ríoseco. Sob e un co nisamen o —con insc ipción— co ido a lo la go de oda la capilla, y apoyando sus seis g andes ne ios sob e columnas es iadas que llegan has a abajo pa a descansa en sendas pilas as cuad adas, se le an a la bó eda de complicada aza oji al, cuyos plemen os odos an deco ados con inas labo es de bajo elie e en yeso. En los es in e io es (Láms. VIH y IX) i gu an, en g andes medallones o alados, ep esen aciones de p o e as con leyendas al ededo . En dos de es os espacios se ab en sendos en anales oji ales. Toda la bó eda, como decimos, es á o almen e deco ada con g u escos, medallones, ángeles, e c., odo muy is oso y con un sabo de paganía enacen is a ma cadamen e acen uado. Vis o desde abajo pa ece pin u a y iene has a'un ciei o ecue do a cosas pompe- yanas (Lám. X). En las cla es hay l o ones, y en el cen o, el ine i able de g an amaño con mucha labo de calado y sos enido po ángeles. En la polic omía se emplean aquí ya los colo es que hemos de e epe i se in a iablemen e a lo la go de la se ie de ob as de Co i'al: azul pa a de alles de es idos, una enca nación obscu a casi neg a, lojo, y mucho do ado. Po oda la capilla co e además un al o zócalo de azulejos de Tala e a que aquí, en la Ca ed al de Palencia, no es caso único y que hemos de ano a ambién en o as ob as de Co al a que luego nos e e i emos. LA ESCULTURA EN YESO EN CASTILLA, ETC. 367 Sania Ma ía del Templo y San a Ma ía la An igua de Villalpando. A coníinuación de la capilla de Paicncia puede coloca se, como ob a íambiéii de Co al, la capilla de lo que ué iglesia de San a Ma ía del Templo y la bó eda del co o de San a Ma ía la An igua, las dos en Villalpando. La iglesia de San a Ma ía del Templo, en la que ya en el siglo xn se eunía el concejo de la illa (1) ha desapa ecido como al hace poco iempo y en su luga exis e hoy un ea o. Sólo queda de la iglesia uno de los compa imen os de una capilli a que hoy si e pa a gua da as os y que conse a aún casi ín eg a su deco ación de yeso. Al mismo lado izquie do de la iglesia en que es a capilla se halla si uada, exis ió o a, ambién con c uce ía de yeso y escudos del mismo ma e ial y de la que no queda el meno as o. Cuando hace poco iempo se la es aba demoliendo se in en ó, según se nos dijo, sal a el lo ón cen al, pe o se desplomó, des ozándose. La capilla conse ada es de muy pequeñas dimensiones y se cub e con una bella cupuliía que se le an a sob e pechinas (Lám. XI). En la pa ed del ondo exis en los lucillos pa a en e amien o de los undado es: allí han es ado sus es os has a que al deja aquéllo de se iglesia han sido asladados al cemen e io. A los lados de dichos huecos, que son de medio pun o, h y pilas as de o den co in io y encima una co nisa a lo la go de oda la pa ed con cabezas de ángeles. En la pa ed de la de echa hay un hueco pa a al a , y en la de en en e de los sepulc os un g an a co de medio pun o, deco ado con case ones, comunicaba con un depa amen o ecino que hoy es pa io. , En las pechinas de los ángulos igu an los cua o e angelis as sen ados y odeados de una gui nalda de lo es y inios. De ellos, uno ha sido con pos e io idad malamen e ehecho, exceplo la cabeza. Sob e un anillo, deco ado abundan emen e con igu i as de mnos V ángeles, apoya la cúpula (Lám. XII), en cuyos a anques y nudos se nía una se le de inísimos pla illos, lo ones y ángeles, de labo muy delicada. En el cen o hay un g an lo ón sos enido po ocho angeles y muy odeado de cabezas y medallones. (1) M. Gómez-Mo eno. «Ca álogo Monumen al de España. P o incia de Zamo a». Mad id 1927. Pág. 246. 374 JOAQUÍN PÉREZ VILLANUEVA Casa Blanca. En las a ue as de Medina de! Campo exis e oda ía, hoy ya simplemen e como casa de lab anza, lo que ué, a mediados del sigilo XVI, espléndida i nca de ec eo de los opulen os Dueñas. Apesa de que sob e es a ob a se ha esc i o epe idamen e, y es po eso bas an e conocida, es á sin emba go po hace el es udio a ondo, e e ido sob e odo al a is a. En e an o hay sob e Casa Blanca la misma di usa imp ecisión que en gene al odea la labo de conjun o y pe sonalidad a ís ica de Co al. Se sabe, o po mejo deci , se supone po el es ilo, que Co al es au o de la deco ación en yeso, y se sabe ambién, es o con segu idad (1), que Juni hizo el e ablo pa a la capilla. En p ime luga puede se que la ob a no la cos ee Rod igo de Dueñas, sino su hijo F ancisco. Aquél muc e en 1558, y en Casa Blanca hay una ca ela con la echa de 1563, p obablemen e como de e minación, siendo menos de cua o anos — es po ejemplo - plazo más que su icien e pa a lle a a cabo una ob a que pa ece, po o a pa le, ejecu ada sin soluciones de con inuidad. Además hay el hecho, indudable, de que el e ablo lo con a a po sí F ancisco de Dueñas y no su pad e. Pe o en de ini i a es a cues ión ni es la más impo an e ni a ec a a nues o obje o de modo decisi o. Y sin emba go sí es de g an in e és lo que hoy p ecisamenle se p esen a más oscu o: en qué medida in e iene Je ónimo de Co al en Casa Blanca y cuál la unción de su he mano Juan. Po lo p on o engamos p esen e que en Casa Blanca no es sólo la deco ación del pa io cen al lo que hay de manos de Co al. La (I) En su es amen o, o o gado en Valladolid an e el esc ibano Juan de Villa- sana a 8 de ab il de 1567. decla a Juan de Juni: «y en decla o que yo hize un e ablo y un C is o po manda o de F anc.® de Dueñas Ho maza z ° de Medina del Campo. El e ablo pa a una capilla de la hue a del dicho anc.® de dueñas donde le asen e y el C is o que dixo e a pa a un al ulano quad ado su deudo y de odo ello no me ha dado an solamen e doze eales que me dio el dicho quad ado pa a en quen a del dicho c is o mande se a e igüe el balo del dicho e ablo y hechu a del dicho c is o y se cob e del dicho anc.® de Dueñas po que como dicho es se me debe odo helio en e amen e po que lo hize y asen e a mi p opia cos a». Pasemos aho a sin comen a io el hecho de que, según se desp ende de es a cláusula, el adine ado Dueñas haya de se eque ido po Juni como mal pagado . 3T5 LA ESCULTURA EN YESO EN CASTILLA. ETC. capilla ambién es suya, lo que unido a una se ie de de alles obse a dos en las habi aciones de lo que ué i ienda, paiece a a en en e que la ob a o al se hizo bajo una única di ección y con si eg o^ un solo plan de conjun o y de ejecución. En e ec o, la capí a que , _ a-z- » He ino eso deco ado es de pequeñas dimensiones—, iene un a co u«í '«»& con caselones de yeso y se cub e con una g aciosa o e a e ne ios, ambién en yeso, con l o oncillos en las cla es y ca ezas de ángeles a lo la go de los ne ios y bajo pequeños escu os en los a anques (Lám. XX). Sin duda de ningún géneio es a eco a ción se debe ambién a Co al. Aquí, en es a capilla, es a a e e a blo de juni. El edi icio, cons uido en lad illo, es odo él e mismo momen o. La aza gene al pudo muy bien da la Juan e ■ Las a cadas del claus o de San a Cla a (1) de Ríoseco, es án ec as con la misma ialdad y pob eza de líneas de es as del pa io cen a de Casa Blanca. Juan de Co al, pues, di ige la cons ucción del edi icio, y Je ónimo, no ajeno po comple o a es e i abajo, haza luego sob e ello sus cap ichos en yeso. Como en Ríoseco según o con enido pa a allí. El edi icio, undamen almen e, es de plan a cuad ada. En el piso bajo se desa olla una c uz de b azos desiguales, hoy no peicep ible po es a apiados es de ellos. Uno de dichos b azos hace de zaguán de ing eso di ec o desde la calle al pa io, sob e el que a el núcleo p incipal, y único in e esan e del edi icio. Dicho pa io, cubie o, es de plan a cuad ada sob e doble a cada de medio pun o po lado, con columnas lisas y capi eles sencillos. Sob e ellos apoya odo el peso de un cue po de g an al u a (Lám. XVI) que se cub e po cúpula scmies é ica, eple o odo de i nas labo es. En él se alza en p ime é mino una zona de pa edes lisas con cua o en anas sencillas—una po lado— po odo ado no. Hacia la mi ad de la al u a o al se ab e una nue a i la de cuad adas en anas algo más deco adas ya, con ene a en su din el y iisillo de g u escos bajo la co nisa in e io . A la misma al u a y en los cua o ángulos de la es ancia pa ejas de niños (Láms. XVII y XVIII) sos ienen, con una mano el escudo de los Dueñas y con la o a una diadema o gui nalda que se p ende po el o o ex emo a una comisa supe io y sos iene bus os de homb e y de muje al e nando. Sob e un ancho co nisamen o, con iso de i nos mo i os ena cen is as, a un nue o cue po o zona donde ya la deco ación apa ece (1) Ob a documen ada de Juan de Co al, como se dice en o o luga . 7 376 JOAQUÍN PÉREZ VILLANUEVA más p o usameníe empleada. En cada uno de los lados —ya sob e el eiado ex e io del edi icio— hay dos en anas de medio pun o y ma co deco ado que hoy es án apiadas. En e en ana y en ana hay igu as bajo ene as, enma cadas en e pilas as (Lám. XIX) y en mo idas ac i udes. Pa ecen ep esen a pe sonajes mi ológicos y o os, ai pa e ce , dei enacimien o i aliano. Bajo una igu a que lle a uiía li a se lee ORFHEO; al pie de o a hemos leído MURELLO CRESPINO, y bajo o a que lle a colgado a la espalda un haz de l echas y una de ellas en la mano hay esc i o CLAUDIO MARCELO. Una igu a con iden e y es ido con semejanzas a lo omano pa ece ep esen a a Nepíuno. Todas las igu as lle an su leyenda, pe o es á muy des o zada la co nisilla sob e que es án esc i as y la mayo pa e no son legibles. Las piias illas que lanquean cada igu a an cubie as de i na labo de g u escos y mo i os análogos. Nue o en ablamen o con iso de caballos galopando y niños sob e sus g upas y sob e él o o cue po de idén ica dis ibución al que acabamos de desc ibi . Sob e es o se le an a ya la cúpula es é ica, eca gadísima de deco ación: hay en p ime luga una ila de igu as como si enas que en oscan sus colas y sos ienen de dos en dos o el mismo escudo de los ángeles de abajo o masca ones, quedando a la espalda conchas do adas: luego una gui nalda, ambién do ada, da la uel a a oda la cúpula y a con inuación ocho angelo es sos ienen al e na i amen e le e os y masca ones. Encima, y ema ando odo, se coloca una g an concha con ocho cabezas de leones que sos ienen median e a gollas una gui nalda. En el cen o un g an lo ón. I a polic omía, a base de azul, ojo y do ado, se conse a hoy muy mal Casa Blanca, en pun o a ca ac e es de a e, es desde luego ob a más impe sonal, po más sis emá ica y ielmen e i alianizan e que Ríoscco. En ningún si io esal a como aquí el enacen ismo de Co al y nunca apa ece más el a is a abajando con la is a y el pensamien o pues o en lo que aen las co ien es de in elec ualizada paganía del momen o. Co al se p esen a en Casa Blanca dando suel a con más aguda desnudez—un poco ezagadamen e, en iempos yacasiescu ialenses-a un mundo de se es que él ha conocido en lec u as o is o en cosas i alianas y que en iende han de ene luga ap opiado en un si io como aquél des inado a plácido ec eo de un g an seño y ma co al ez de lec u as clásicas y pla ónicas disqui siciones. No es un luga con des ino eligioso y ap o echa pa a hace un LA ESCULTURA EN YESO EN CASTILLA, ETC. 377 ala de de enacen ismo en que cabe la mi ología y los pe sonajes aídos a colación p ecisamen e po ese maliz. Je ónimo de Co al, en Casa Blanca, ha pe dido mucho de aquella su acial independencia con que hacía ein e años, en Ríoseco, había sabido igo iza el enacen ismo que ya lle aba den o con a anques geniales de una pe sonalidad en aizada en Cas illa y nu ida de sabia adicional en la ejecución y en el sen ido o al de la ob a a ís ica. En o o o den, Co al abaja la ob a de Casa Blanca con delec ación y i nu as de maes o. Po su índole, es a ob a cons i uye una ace a de o ien ación dis in a, po ejemplo, a Ríoseco, pe o es á aquí el mismo Co al que maneja el yeso con consumada maes ía y sabe anima espléndidamen e odo un mundo de se es ex años y i gu as siemp e en mo imien o. La ob a, apesa de habe su ido mucho, conse a oda ía bas an e ca ác e de lo que se ía en buenos iempos es a o iginal es ancia, suges i a hoy doblemen e po sus es igios de buen a e y po su apagado aspec o de cosa enida a menos. Cúpula de la iglesia de San Juan de Rodílana. En e La Seca y Medina del Campo se halla si uado es e pueble- ci o de Rodilana, pulc o y simpá ico, la mayo pa e de cuyas acha das es án animadas po g aciosos mo i os deco a i os en lad illo acusando supe i encias de un ipo de edi icación popula po demás in e esan e. Su iglesia pa oquial de es na es, cubie as has a hace poco iempo con a madu a de made a al ez po azones de economía, y hoy con echo liso de yeso, no o ece cosas de in e és, excep o la cúpula que cub e la capilla mayo , que es de lo que amos a ocupa nos. Cosa ex aña, que desde luego no se jus i ica po azones de un posible excesi o aislamien o que aquí no se da, es que a nadie haya llamado la a ención es a cúpula, y que has a aho a haya podido pasa desape cibida. Noso os no conocemos nada en que, no ya se la desc iba, sino ni siquie a se aluda a ella; menos, que se encomie su alo . Así pues, nues o p ime encuen o con es a ob a u o, sob e la emoción del descub imien o, el in e és de halla nos an e algo que desde en onces se nos o eció como jalón impo an e en el es udio de los Co al. De hecho la cúpula de Rodilana, de un in e és 378 JOAQUÍN PÉREZ VíLLANUEVA po muchos concep os g ande, plan ea a lo i o p oblemas y ab e pe spec i as sob e es os a is as, cuya iniciación puede se decisi a j pa a un más amplio escla ecimien o de sus alo es. j De nues as p ime as ebuscas en o no a es a ob a, limi adas j has a aho a al A chi o Pa oquia!, no hemos ob enido nada no able en o den- a nues o obje o, si bien disponemos de elemen os pa a . In ensi ica una in es igación que c eemos ha de da esul ado. La . documen ación comple a de una sola de las ob as enida como de j Je ónimo de Co al ha de p opo ciona sin duda la solución de muchas 1 cues iones, abadas en e sí insepa ablemen e en o no al a is a y que hoy pe manecen oscu as. Las di icul ades ciei'íamen e no son esca sas, pe o con iamos en que no ha de se imposible log a que lo que has a hace poco iempo se ha enido conside ando como un enigma en la his o ia a ís ica, pueda pone se en camino de deja de se lo. La p esencia de Co al en Rodilana puede explica se en el e eno más simple sin g andes di icul ades. Los Dueñas, que, además de i i ce ca de allí, enían posesiones en Rodilana (1) y e an medio seño es del pueblo en el siglo x i, pudie on muy bien cos ea la ob a y enca ga la al a is a que po en onces posiblemen e —según lo que noso os conje u amos sob e echa p obable de la cúpula de Rodi lana— abajaba o había e minado ecien emen e las o as de Casa Blanca pa a los mismos seño es. Tenemos además la sospecha de que los Dueñas no u iliza on el a e de los Co al sólo en Casa Blanca; puede se muy bien que nues os a is as pe manecie an al se icio de la g an casa y oma en pa e en ob as de las que no odas deben conse a se. AI deci es o enemos muy p esen e- la iglesia del con en o de'Agus inas de Medina del Campo, cuyo en onque en un ciclo al ez hoy mu ilado nos pa ece cosa p obable.' Los lib os conse ados en el A chi o Pa oquial de Rodilana no comienzan an es del siglo x ii y nada hemos podido ob ene de ellos ap o echable. C eemos ha de se el A chi o de P o ocolos de Medina del Campo el que nóS ha de da , en una p oyec ada in es igación, da os de in e és en o den a' odas es as cosas. La cúpula (Lám. XXII), de g an al u a y o ma lige amen e o alada en el sen ido de lá na e mayo , pasa de la plan a cuad ada median e dos ompas apoyadas en el a co o al que se deco a en su in e io con lo ones encuad ados, y o os ado nos en yeso. (1) En u i in en a lo de papeles de la casa de Dueñas, hecho en el siglo x i, apa ece cie a undación de pa onazgo sob e bienes en Rodilana. LA ESCULTURA EN YESO EN CASTILLA, ETC. 379 En una de las ompas se ep esen a la Fe (Lám. XXI) en ac i ud iolen a-de ma cha, y sob e ella una gui nalda de lo es y u os que se enlaza con la que po bajo del en ablamen o y . pendien e de sus ménsulas, co e po la pa ed a lo la go de oda la capilla. En el indumen o de la Fe se obse an cu iosos de alles, como eis el de lle a la ípica gola impo ada de F ancia a mediados del siglo x i. En la oi a ompa (Lám. XXIli) apa ece la ep esen ación de la Sinagoga con las ablas de la ley en una mano y en la o a el ce o olo en señal de habe sido encida po la Fe. Se ad ie e la p eocu pación del a is a po log a un e ec o de mayo p opiedad, y is e la igu a de un modo que lige amen e ecue da los ajes o ien ales; así el lis ado de las elas que ealza la polic omía. Sob e los cue pos salien es de un en ablamen o deco ado con cabezas aladas de ángel epe idas con g an uni o midad, se le an an, apoyadas en unos, esal es, col.umnas pa eadas de us e es iado excep o en su e cio in e io , las que enma can nichos con casque es en o ma de ene a, ocupados po Pad es de la Iglesia, E angelis as y Angeles, en el o den que luego indica emos. Sob e la ompa y el a co o al, la sepa ación en e nicho y nicho se-hace, a al a de columnas pa eadas, po la p olongación en ménsula de los salien es del en ablamen o supe io . A pa i de la izquie da del al a ,, apa ecen en es e cue po a que nos enimos e i iendo-las siguien es igu as: San Juan E angelis a, San Ma cos, San Ma eo, un ángel con una ompe a mon ado sob e el medio pun o de la en ana que sus i uye aquí al nicho, San Lucas y San iago Pe eg ino; después iene, en el pequeño espacio que queda sob e la ( ompa de la Sinagoga, un ángel umbado que lle a las disciplinas de la Pasión, 5ol) e ^el a co o al es ángeles po ando espec i amen e o os signos como la columna, la escala y los cla os. A con inuación sob e la ompa ocupada po la Fe, un ángel con la co ona de espinas, en pos u a análoga al que a sob e la o a ompa.. Después g andes igu as ep esen ando a San Amb osio, San Agus ín, un ángel que oca una uba y cabalga sob e la en ana, como al o o lado, y luego San Je ónimo, Sán Hila io y San Juan Bau is a. Sob e un-en ablamen o de análogo ipo e idén ico mo i o de deco ación, se dispone un segundo cue po que lle a en su en e un Jesús iun an e en al o elie e; a pa i de Él, has a diecisie e ecuadios de igual amaño con ep esen aciones en g isalla de escenas eli giosas, sepa ados en e sí po ca iá ides y a lan es al e nando. Las g isallas, po el mismo o den que seguimos en el cue po in e io , son 380 JOAQUÍN PÉREZ VILLANUEVA las siguien es: San Juan, C eación de E a, el Pecado, la Anuncia ción, el Nacimienío, la O ación del Hiie ío, la Flagelación, la Co o nación de Espinas, Ecce Homo, Ci eneo, C uci ixión, el Descen- dimienío, En ie o de C is o, Bajada a los In ie nos, Resu ección, Ascensión, y la Vi gen suplicaníe, como el San Juan, y am os mi ando al C is o, Juez Snpi'emo- Un nue o en ablemen o, sin no edad alguna sob e los in enoies, da luga a un e ce cue po o anja di idido en o os an os dieciocho compa imen os, sepa ados en e sí po J"" es idas de blanco y homb es o niños po Uado ^s de escudos o ca elas que al e nan en e si y epi en ac i udes. En los conipai ímenlos, ep esen aciones de la i a g,, niñeadas aquélla, po un /'Lsio'. al e nand;, del un esquele o en uel o en ':lan"de. a iación. Sob e esle mismo modo uni o me y sin la ^^^ eza imaginali a, cue po, e iden emen e soso ene a que cie a apoya median e una a modo de co sos enido po es la cúpula y que lle a en su L .gnados mo i os con ocho ángeles y odeado de un ci culo de a i g cabezas ba badas. e ^b o del siglo x in. En la pa ed del en e, ^ ^ pe enecien es a un e ablo quedan es os de pin u a posibiem pin ado. C is o iun an e, en el en e Tapada po el mismo y ^^bajo d amano. en yeso, de del p ime cue po, exis e boy una l gu g, la Vi gen con g upo de angeles a los p e iden- poco espacio disponible enl e el e ablo y ^,gp¡|ia emenle de la misma mano que el ® .^g Reyes de Palencia, un Toda la capilla "^ aba, como la de lo_^ ^ y ^ iso de azulejos, del que quedan ces os que los dos o o si io de la misma iglesia. Adema , es u ie an g andes Menzos la e ales de a monizando pa a pin ados basla la abu a del p ime se.ne- o ma un solo conjun o con oda la capni y . , . e « mío jan e a lo de los es os que quedan en la pa ed del en e y a que hemos aludido. Es a pin u a de las pa edes la eia es es pío a uese sin ep esen aciones y sí sólo algo pa ecí o a ® inoso y con dibujo Imi ando elas hay en la capí a e i a pan en la ielesia de las Agus inas. Po lo demás, oda la yese ía de la capilla a animada po una LA ESCULTURA EN YESO EN CASTILLA, ETC. 381 polic omía —aquí bas an e des aída ya— del mismo sello ípico de las demás cosas de Co al: un do ado en las a is as de columnas y ene as, y en gui naldas, ode es y cabelle as de las ca iá ides y en gene al epa ido po oda la deco ación con bas an e abundancia; un mo eno oscu o muy ca ac e ís ico pa a las ca nes, y el mismo azul ípicamen e empleado en Palencia. Villalpando y la misma Espina, pa a los ondos y algún de alle. En cuan o a au o , pa a noso os no o ece dudas la p esencia de Co al, o po lo menos de su p óximo alle , en la ejecución de la cupula de Rodilana. Hay una se ie de ue es semejanzas con o as cosas de Co al, una mo ilidad y un b ío en las ac i udes de las igu as, y en suma, un sen ido ai de la deco ación, que ponen acusadamen e de mani ies o una modalidad de a e que no es ácil con undi ni desconoce una ez is o algo del mismo a is a. uede se que al lado de Je ónimo como deco ado abaje Juan como a qui ec o, cons uyendo la ob a sob e la que su he mano, lo mismo que en Ríoseco, y al ez en Palencia y en Casa Blanca, ha de ex ende luego la deco ación. oh echa, con nada cie o hemos podido da has a aho a. No eos ^ "eso os nos pa ece, a la is a de una se ie de de alles, época a anzada del a is a, y desde luego de pa en esco Casa Blanca que con Ríoseco. Hay un sen ido de aó i' 3 y de simé ica dis ibución, lejana ya de aquel an o de líneas y de aquel deso den an o iginal y Bla í^íoseco, sime ía y o denación que como en Casa ica se puebla de indicios e iden es y nume osos de un i alianismo ue paiecc acen ua se en es a época del a is a, po lo menos con un la iz mas al desnudo. Es e i alianismo adquie e ca ac e es de di ec a i oxmiidad en las pin u as; pe o es e es p oblema apa e de que luego nos ocupa emos. Aun eniendo en cuen a que, po a a se de una ob a de menos en eigadu a, no cabía en Rodilana aquella exube ancia y iqueza o namen al de que Co al hizo gala en Ríoseco, se ad ie e, sin emba go aquí, den o de una mayo pob eza, un sen ido e olu cionado hacia la ece a y el molde que a enúa con mucho aquel e ec o a ís ico an insupe able de la capilla de los Bena en e. Aquí, en e ec o, el conjun o al ez esul e ío y desde luego poco mo ido, y no demasiado inspi ado, sob e odo en las dos zonas supe io es, de e iden e mono onía y pob eza de ecu sos, pe o en lo que hace a la escul u a, a excepción de las igu as sin g acia de la Vida y la 382 JOAQUÍN PÉREZ VILLANUEVA Mue íe al e nando y aíg unas o as cosas cons uidas sin indi idua liza apenas, con ene odo ei^ai e de, las cosas de Co al, esul a magní ica de . alen ía y animación. .Cada igu a de Pad e de la Iglesia o E angelis a—modelo de igo y mo ilidad— desbo da' el nicho y se ue ce en agi adas ac i udes de espléndido-e ec o que sal an la ob a y la animan de modo adnn able. y llegamos a las piníu as y aquí las dudas se mul iplican y las suposiciones se hacen más di íciles. Nos hajjanios an e una se le de 17 pin u as en g isalla ep en- íando escenas eligiosas, de sabo ne amen e i aliano, de ejecución más bien disc e a y sob e cuyo au o no enemos la meno no icia. A nues a p ime a y ac ual c eencia de que pudiese se el mismo Je ónimo de Co al el au o de ellas, a la is a de cie os de alles de composición: y es ilo, se .oponía el;.hecho, documen ado de modo indudable, de que en su ob a cumb e, la capilla de los Bena en e, la polic omía y lo demás de pin u a se enca gue a pin o es «po no se ello de su a e», y había que supone que de igual modo ocu i ía aquí. Pe o eniendo en cuen a que en Rqdilan.a se a a de g isallas, casi simples disenos, en cuya-ejecución podían pe mi i se lige ezas que no habían de ad e i se desde abajo y cuyo mé i o p opio no había de al e a el pe seguido e ec o de conjun o; además de que pa a un escul o había de se cosa ácil ejecu a pin u as de exigen cias an modesíqs —en ealidad casi simple dibujo—, no se hace di ícil admi i la mano de Co al como, au o a de ellas, edondeando así su in e ención en una ob a que po se de meno es p e ensiones que la de Ríoseco hacía innecesa ias o as colabo aciones que una mayo as uosidad pudie on aconseja en és a. El que sepamos a ciencia cie a que la pin u a de la capilla de los Bena en e es cosa ajena a Co al no c eemos sea azón su icien e pa a nega a es e a is a la posible pa e nidad de las g isallas de Rodilana. Se a a de cosas comple amen e dis in as que en ningún -modo pueden se e manadas. En Ríoseco hay una labo de más ina pinlu a con sus in en os de paisaje —en el. Pa aíso—, y sus es medios pun os al o eo encima e los sepulc os, con escenas eligiosas. Pa a es o es posi le que Co al se sin iese sin ue zas; pe o no an p obable que así uese al a a se de ejecu a lo de Rodilana, pa a lo que habían de sei su mien es las do es de escul o acos umb ado además a diseña ob as en g an escala. Casi simul áneamen e de e po ez p ime a lo de Rodilana, isi amos la iglesia de la Magdalena de Monjas Agus inas de Medina LA ESCULTURA EN YESO EN CASTILLA, ETC. 383 del Campo, y allí pudimos e , deco ando los mu os de la capilla mayo y c uce o, esas g andes composiciones ambién a la g isalla a que nos hemos ya e e ido, cuyas semejanzas con lo de Rodilana, a pesa de es a aquéllas e ocadas en el siglo x in, c eímos pode ad e i desde el p ime momen o. Quién sea el au o de unas y o as, es cosa que se nos escapa con ce eza, hoy po hoy, a pesa de nues a apun ada imp esión. Al habla del con enio de la Magdalena hemos expues o nues a c eencia de que pueda se Co al el au o de la deco ación en yeso de ne ios y lo ones, y ello a i a el p oblema de a ibución de las pin u as. ¿Tal ez se deben unas y o as a un colabo ado pa a un g upo de ob as de es e géne o? O ¿es el mismo Co al quien hace uso de es a modalidad en es as dos ob as y alguna o a acaso pe dida? Una con es ación ca egó ica hab á de se , po ca en e de pleno undamen o, a en u ada. P e e imos po aho a limi a nos a plan ea el p oblema, insinua esa nues a sospecha, y espe a que el escla ecimien o de pun os hoy oscu os y un es udio más a ondo nos pe mi an un In en o undado de solución. Joaquín Pé ez Villanub a " .' i •.•■i,- % i y Lámina VIL- Capilla de San Ped o de la Ca ed al de Paiencía. —De alle. (Fo o del S. E. A. A.). lámina VIII. Capilla de San Ped o de la Ca ed al de Palencía.-De alle de la bó eda. (Fo o del S. E. A. A.). á i. 1 i I ÍÍ'WT 9^ Lámina IX. —Capilla de San Ped o de la Ca ed al de Pa encia.— De alle de la bó eda. (Fo o del S. E. A. A.). m y % lamina X.^Capilla de San Ped o de la Ca ed al de Palencia.-De alle de la bó eda. (Fo o del S, E. A. A.J, i Lámina XIII.—Monas e ío de la Espina. —De alle de uno de los sepulc os. (Fo o del S. E. A. A.). mussk::.. ,sMi'Obu (i Lámina XV.-Iglesia de la Magdalena de Medina del Campo.-De alle del c uce o. (Fo o del S. E. A. A.). i I í Lámina XVI.—Cúpula sob e el pa io en la Casa Blanca de Medina del Campo. (Fo o del S. E. A. A.).