La escultura en yeso en Castilla: la obra de los hermanos Corral
Full text
LA
ESCULTURA
EN
YESO
EN
CASTILLA.
LA
OBRA
DE
LOS
HERMANOS
CORRAL
Je ónimo
de
Co al
es,
sin
duda,
una
de
las
igu as
más
in e e-
sanies
del
a e
de
nues o
siglo
x i
cas ellano.
Sólo
su
ob a
de
la
capilla
de
los
Bena en e
de
Ríoseco,
bas a,
con
c eces,
pa a
asegu
a
a
su
au o
un
luga
en
la
p ime a
i
la
de
nues os
a is as
de
ese
momen o.
Si
no
puede
ya
habla se
con
p opiedad
de
enigma
e i ién
dose
a
Co al,
cuya
pe sonalidad
a ís ica
empieza
ya
a
dibuja se,
sin
emba go
hay
en
su
en o no
p oblemas,
y
sob e
su
ex ensión
imp ecisiones,
que
obligan
a
ma cha
aún
con
cau ela.
La
biog a ía
de
Co al,
po
ejemplo,
es
cosa,
hoy
po
hoy,
inú il
de
in en a
con
base.
Den o
de
la
biog a ía,
el
p oblema
aún
más
impo an e
de
su
o mación,
y,
con
e e encia
a
su
a e,
el
de
sus
posibles
an eceden es,
son
cues iones
que
sólo
con
conje u as
podemos
esponde .
Pe o,
de
odos
modos.
Co al
no
es
ya
pa a
noso os
el
a is a
que
hace
una
apa ición,
aunque
sea
an
sobe bia
como
la
capilla
de
Ríoseco,
y
uel e
a
desapai'ece ,
sino
más
bien
el
au o
de
una
labo
a ís ica
escalonada
de
un
modo
casi
con inuo,
con
ca ac e ís icas
di e sas,
pe o
con
una
modalidad
peculia
e
incon undible.
Seguimos
sin
sabe
apenas
nada
de
su
ida;
pe o
de
su
p oduc
ción
amos
poco
a
poco
cap ando
e azos
sob e
los
que
apoya
una
isión
p ime a,
más
amplia
que
la
has a
aquí
o mada,
aceica
de
la
signi icación
y
o ien aciones
del
a is a.
P obablemen e
lo
que
hoy
se
conse a
de
el,
ha
de
se
más
bien
sólo
pa e
de
lo
que
p odujo,
y
no
la
meno
azón
pa a
que
así
sea,
ES
la
misma
na u aleza
del
ma e ial
en
que
habi ualmen e
iabajó.
Es o
y
el
adicional
desconcie o
de
nues a
his o ia
a ís ica,
aumen a
las
di icul ades
y
exige
una
más
labo iosa
acción
pa a
pode
llega
a
hace
sa is ac o ia
luz
en
lo
e e en e
a
Co al
y
su
p oducción.
360
JOAQUÍN
PÉREZ
VlLLANUEVA
En
p ocu a lo
ha
pues o
el
Semina io
—y
den o
de
él
englo
bado
nues o
modes o
empeño—
un
decidido
in e és.
Los
cabos
po
a a
son
muchos
y
el
campo
sob e
que
ac ua
de
g an
ampli ud;
así,
la
labo
ha
de
a anza
despacio
y
los
u os
han
de
da se
con
len i ud.
En
es e
sen ido
lo
que
hoy
o ecemos,
ni
es
lodo,
ni
p e en
demos
que
sea
de ini i o.
Sólo
la
ci cuns ancia
de
publica se
en
es e
mismo
núme o
el
documen ado
abajo
del
seño
Ga cía
Chico
sob e
la
capilla
de
los
Bena en e,
y
el
deseo
de
ap o echa
la
opo unidad
de
comple a
su
in e és
con
un
in en o
de
esquema
de
lo
que
podía
se
el
es ado
ac ual
de
la
cues ión
Go a!,
acili ando
así
al
lec o ,
con
o os
aspec os,
una
isión
de
conjun o
sob e
lo
que
sabemos
o
suponemos
del
a is a,
nos
ha
animado
a
da
aho a
las
no as
que
an
a
con inuación.
Así
pues,
en
calidad
de
a ance,
de
desb oce
p e io
pa a
una
labo
más
undamen al,
debe
se
conside ado
lo
que
hoy
digamos
sob e
Co al.
De
in en o
hemos
p ocu ado
no
eca ga
algunas
cues iones
con
sospechas
que,
siendo
a aigadas,
nos
al a
sin
emba go
llega
a
con i ma ;
y
de
in en o
ambién
hemos
que ido
en
o as
consigna
dudas
e
incluso
a i a las
a
eces
con
soluciones
p opias,
conscien e
de
que
ello
supone
al
ez
posibles
ec i icaciones
pos e io es,
pe o
con
el
deseo
de
plan ea
p oblemas
cuya
solución,
en
nues o
concep o,
o ece
sob ados
a ac i os.
Hay,
pues,
en
lo
que
sigue,
demasiadas
cosas
aún
en
el
ai e
y
acaso
algunas
poco
undamen adas
y
segu as.
Pe o
además
de
que
el
obje o
de
es as
no as
iene
un
p e e en e
a án
de
se i
a
esa
isión
de
conjun o,
y
es án
jus i icadas
po
un
in e és
de
opo unidad,
han
de
e se
sólo
como
un
a ance
an icipado
del
es udio
más
madu
ado
que
pensamos
o ece
en
momen o
opo uno.
* * *
La
amilia
de
Co a!
pa ece
o iunda
de
Villalpando.
De
los
es
he manos
a is as
uno
de
ellos
—Ruy—,
eje o,
adop a
di ección
p opia
y
no
le
e emos
asociado
a
los
oí os
dos
en
ob as
en
común,
como
lo
es án
casi
de
con inuo
Juan
y
Je ónimo.
Es os,
según
muchos
Indicios,
ac ua on
con
ecuencia
jun os
encabezando
un
g upo
de
ope a ios
que
con a aba
ob as
en
común
y
las
ejecu aba
con
un
epa o
de
a ibuciones.
En
es e
epa o,
que
hoy
si
se
islumb a
no
puede
p ecisa se
sino
p o isionalmen e,
Je ó
nimo
es
sin
duda
el
escul o ;
es o
es á
pe ec amen e
cla o.
Juan
pa ece
se
el
a qui ec o;
en
Ríoseco
le
emos
en
diciemb e
de
1546
LA
ESCULTURA
EN
YESO
EN
CASTILLA,
ETC
361
—el
mismo
ano
que
se
e minaban
las
ob as
de
áb ica
de
la
capilla
de
los
Bena eníe—
con a ando,
como
a qui ec o,
la
cons ucción
del
Claus o
del
Con en o
de
San a
Cla a
de
la
misma
ciudad.
En
el
documen o
se
dice:
«■o o gamos
e
conocemos
po
es a
p esen e
ca a
que
somos
con enidos
e
conce ados
en
es a
mane a
que
nos
los
dbos
juan
de
co a!
y
diego
de
apia
omamos
e
escibimos
de
haze
e
que
ha emos
dos
paños
de
claus o...»
(1).
La
ob a
se
ejecu ó
de
acue do
con
lo
que
se
es ablecía
en
el
documen o
y
hoy
se
conse a
sin
modi icaciones
sensibles.
Eslo
da
pie
pa a
supone
que,
sin
pe juicio
de
o as
ac i idades,
Juan
azaba
la
áb ica
de
cie as
ob as sob e
las
que
luego
su
he mano
Je ónimo
aplicaba
sus
yesos.
En
la
capilla
de
los
Bena en e
debió
ocu i
así.
Y
es o
puede
admi
i se
como
lo
común,
apa e,
cla o
es,
in e enciones
y
ob as
pa icu
la es
de
cada
uno,
en
que
e iden emen e
debie on
ambién
ocupa se.
En
Pa encia
cons a
que
Juan
con a a
la
ob a
de
la
capilla
po
los
dos,
y
en
Valladolid
ie
emos
ac uando
judicialmen e
a
nomb e
de
su
he mano
a
cuen a
del
incumplimien o
po
el
Concejo
del
pago
de
lo
es ipulado
pa a
el
le an amien o
po
el
maes o
Je ónimo,
de
los
a cos
iun ales
en
hono
de
la
Empe a iz.
Con engamos,
pues,
po
aho a
en
es a
solución
así
plan eada,
sin
complica la
con
o os
aspec os
que
hoy
p e e imos
pasa
po
al o.
De
Je ónimo
de
Co al
que
es
p obable,
como
supone
el
seño
Ga cía
Chico,
que
nazca
a
p incipios
del
siglo
x i,
no
enemos
la
meno
no icia
has a
1536
que
apa ece
en
Ríoscco
lab ando
el
co o
y
enluciendo
la
capilla
mayo
de
la
iglesia
de
San a
Ma ía.
El
co o,
que
debió
ene
cosas
impo an es,
desapa eció
en
el
siglo
x in.
Sólo
quedan
en
el
úl imo
amo
de
la
na e
mayo
algunos
medallones
de
yeso
acusando
allí
la
p esencia
de
Co
al.
Desde
esa
echa,
y
du an e
un
pe íodo
de
unos
ein a
años,
pode
mos
i
ya
siguiendo
a
Co al,
con
más
o
menos
segu idad
po
aho a,
a
lo
la go
de
una
se ie
de
ob as
ma cadas
con
el
mismo
sello
peculia .
De
po
esa
misma
echa
de
1536
son
sus
abajos
en
la
capilla
de
don
Ma ín
Viilasan e
en
la
cluas a
de
San
F ancisco
y
en
lo
que
ué
e ec o io
del
con en o
(2)
lo
mismo
que
las
ibunas
de
la
iglesia,
(1)
El
Comen o
de
San a
Cla a
de
Ríoseco.
po
E.
Ga cía
Cliico.
Medina
de
Ríoseco,
1927.
Pág.
18.
(2)
Tan o
la
capilla,
medio
en
uinas,
como
el
an iguo
e ec o io,
des inado
a
usos
muy
dis in os
de
su
p imi i o
des ino,
conse an
aún
es igios
de
la
deco
ación
de
yeso—escudos
y
medallones—que
el
seño
Ga cía
Chico
se
p eocupa
de
sal a
con
un
a án
y
u i
buen
sen ido
que
le
hon an.
302
JOAQUÍN
PÉREZ
ViLLANUEVA
(Láms.
I
y
II)
bellas
de
í aza
y
con
igu as
y
labo es
de
un
a íe
de
muy
buena
ley.
,
,
, ,
En
1543
emos
a
Co a!
cons uyendo
en
Valladolid
los
a cos
iun ales
y
ibunas
pa a
el
ecibimien o
a
la
empe a iz
Ma ía,
esposa
de
Felipe
II.
En
1544
es á
de
nue o
en
Ríoseco,
aho a
pa a
ocupa se
en
la
capilla
de
los
Bena enle
que
se
comenzaba
a
edi ica
es e
año.
En
el
45
da
su
pa ece
pa a
la
aída
de
aguas
a
la
misma
ciudad.
En
1548
es á
en
Palencia
abajando
en
la
capilla
de
San
Ped o
de
la
Ca ed al,
has a
1552.
En
1552
o
55
es
p obable
que
abaje
en
Villalpando.
Po
los
mismos
años
en
los
sepulc os
de
La
Espina.
En
1556,
es
p obable,
según
nues a
hipó esis,
que
es u iese
ocupado
en
la
Magdalena
de
Medina.
-
,
k
■
í
En
1558
o
59,
o
acaso
algún
año
después,
i
abaja ía
en
Casa
Blanca,
que
se
e mina
en
1565.
A
pa i
de
es e
año,
en
las
p oximidades,
puede
coloca se
lo
de
es o
puede
¡men a se
ya
desde
aho a
una
labo
de
elleno,
iiniies o
no
desca amos
es a
posibilidad
de
ec i icación.
^
""sob e
el
ambien e
que
odeó
a
Co al
en
su
o mación
u iís ica,
V
sob e
las
ci cuns ancias
pe sonales
y
de
o a
ndole
que
hubie on
de
de e mina
en
algún
g ado
sus
o ien aciones
y
modalidades
de
a e,
nada
sabemos.
51
es
cie o,
e ec i amen e,
que
el
yeso
es
algo
de
abolengo
cas ellano
y
conc e amen e
de
es a
zona
donde
el
a is a
se
desen
ol ió
habiíualmen e,
exis e
la
p obabilidad
no
desdeñable
de
que
Co al
no
siemp e
abajase
en
ese
ma e ial.
En
es e
sen ido
hay
la
sospecha,
que
compa imos
con
el
seño
Ga cía
Chico,
de
que
los
sepulc os'
en
alabas o
de
los
undado es
de
la
capilla
de
Ríoseco
sean
ob a
de
su
misma
mano
ambién.
En
lo
que
se
e ie e
a
espí i u.
Co al
es
el
a is a
que
sien e
al
ez
en
español,
en
cas ellano,
pe o
que
ejecu a
en
mayo
o
meno
escala
con
p u i os
de
un
i alianismo
que
se
es ue za
en
p odiga .
Po
lo
demás,
su
ob a
deja
en e e
más
que
al
buen
ope a io
de
co os
alcances,
al
homb e
de
espí i u
abie o
a
las
exquisi eces
ena
cen is as
y
aún
más
al
«maes o»
de
amplio
y
a io
quehace ,
que
lo
mismo
da
su
«pa ece »
sob e
una
aída
de
aguas,
que
deco a
de
modo
an
espléndido
o
se
decla a
«maes e
de
haze
exas».
Que
Co al
es u iese
en
I alia
no
nos
cons a,
pe o
es
cosa
que.
LA
ESCULTURA
EN
YESO
EN
CASTILLA,
ETC.
363
pa a
nosoí os,
en a
en
el
le eno
de
lo
muy
p obable.
Su
uen e
de
i alianlsnio
pa ece
en
e ec o,
en
ocasiones,
más
bien
di ec a
que
a
a és
de
segundas
manos
españolas.
í:
4: 4:
A
con inuación
damos
unas
no as
sob e
cada
una
de
las
ob as
—segu as
y
p obables—
de
Co al,
siguiendo
un
o den
en
cie o
modo
c onológico.
Con
obje o
de
simpli ica las
en
lo
posible,
hemos
p ocu ado
educi
las
indicaciones
bibliog á icas
y
las
e e encias
a
lo
indis
pensable.
Capilla
de
San
Ped o
o
de
los
eyes
en
la
Ca ed al
de
Palencia.
Viene
cons i uyendo,
con
la
capilla
de
los
Bena en e
y
Casa
Blanca,
lo
conocido
y
ca alogado
más
o
menos
a
ciencia
cie a
como
del
a is a
y
lo
único
de
que
iene
disponiendo
la
c í ica
pa a
sus
a i maciones,
no
siemp e
undadas
sob e
el
a le
de
Co al.
De
menos
en e gadu a,
sin
emba go,
que
la
capilla
de
Rioseco,
se
la
p es a
una
meno
a ención,
abso bida
po
aquella
que
e a
y
sigue
siendo
la
ob a
más
impo an e
y
desde
luego
la
más
signi ica i a
del
a is a.
Pe o
no
obs an e
y
de
es a
con
mucho
po
bajo
de
aquélla,
o ece
aspec os
in e esan es
y
su
de ini i a
elucidación
documen al
habiá
de
a oja
da os
que
al
ez
a ec en
en
g ande
a
la
pues a
en
cla o
de
la
pe sonalidad
oda ía
en
pa e
es umada
de
Je ónimo
de
Co al.
Los
únicos
da os
documen ales
sob e
es a
capilla
han
sido
dados
a
conoce
po
don
Ma ías
Viel a
(1)
sin
que,
pese
a
la
labo iosidad
y
ac edi ado
acie o
del
ilus e
in es igado
palen ino,
pueda
consi
de a se
acla ado
odo
lo
elacionado
con
ella.
Pa a
el
es udio
a
ondo
que
se
p ecisa,
lo
conocido
es
poco,
aunque
dichas
apo acio
nes
han
enido,
sob e
o os,
el
g an
alo
de
hace
sona
undada
men e
el
nomb e
de
Co al
e e ido
a
es a
ob a
y
da
la
pis a
paia
una
in es igación
o ien ada
a
amplia
lo
conocido
y
p ecisa
ex emos
que
hoy
no
nos
apa ecen,
ni
mucho
menos,
cia os.
Po
el
e udi o
canónigo
de
Palencia
sabemos
que
don
Gaspa
de
Fuen es,
Canónigo
de
Ca ión
y
Abad
de
Alabanza,
undó
la
capilla.
(1)
Ma ías
Viel a.
«La
Ca ed al
de
Pa encia».
Falencia,
1923,
pág.
46.
364
JOAQUÍN
PÉREZ
VILLANUEVA
que
la
ob a
ué
con a ada
con
Juan
de
Co al,
y
que
los
abajos
no
e minan
has a
1568
a
pesa
de
i
insc i a
en
la
ibuna
la
echa
de
1552.
El
que
sea
Juan
de
Co al
quien
con a e
no
es
obs áculo
pa a
que
la
deco ación
e ec i amen e
sea
de
Je ónimo,
po que,
además
de
que
asi
lo
indica
cla amen e
su
es ilo,
hay
el
hecho
de
que
en
1548
—en
que
comienzan
los
abajos—
apa ece
Je ónimo
decla ándose
ecino
de
Palencia
en
un
documen o
en
que
in e iene
(1).
Ya
hace
mos
cons a
más
a iba
íjue
no
es
insóli o
el
hecho
de
que
sea
Juan
quien
lle e
la
oz
can an e
de
los
dos
he manos,
pues
enemos
daíos
de
ocu i
es o
en
alguna
o a
ocasión
además
de
en
Palencia.
Lo
que,
desde
nues o
pun o
de
is a,
ya
no
nos
pa ece
acep able
sin
una
acla ación,
es
esa
echa
de
1568
que
da
el
seño
Viel a
como
de
e minación
de
las
ob as
de
la
capilla.
De
los
apenas
an eos
a
que
has a
aho a
se
educe
lo
in es igado
po
noso os
en
elación
con
es a
capilla,
hemos
llegado
a
deduci
que
esa
echa
de
1568
puede
explica se
con
independencia
de
la
de
1552
que
c eemos
iene,
po
su
pa e,
absolu a
ealidad.
En
suma,
puede
se
lo
cie o
que
en
1552
e mina
la
pa e
de
exo no
de
la
capilla,
ob a
de
Co al,
y
en onces
se
coloca
la
echa
en
la
ibuna.
En
1550
había
mue o
el
undado ,
y
sus
suceso es
en
el
pa onazgo
lle a on
las
cosas,
además
de
con
menos
diligencia,
con
una
adminis ación
que,
po
su
poca
esc upulo
sidad
en
el
cumplimien o
de
lo
es ipulado,
susci a
ecuen es
in e en
ciones
del
Cabildo.
En
1557
se
coloca
la
eja
po
F ancisco
Ma ínez
y
se
plei ea
a
p opósi o
de
ella.
En
1568
aiíii
es aba
la
capilla
sin
embaldosa ,
aunque
enían
ya
celeb ándose
en
ella
los
o icios
di i
nos,
y
en
25
de
ab il
de
dicho
año
se
conmina
al
Abad,
pa ono
de
la
capilla,
a
que
embaldose
és a
sin
dilación
y
es i uya
la
pla a
sacada
y
pague
las
misas
que
se
deben.
He
aquí
lo
que
dice
el
Lib o
de
Acue
dos
de
la
Ca ed al
de
Palencia
en
la
sesión
co espondien e
al
día
23
de
ab il
de
1568
a
que
nos
e e imos:
A iendo
oydo
el
cabildo
a
Jos
ss
dipu ados
que
dixe on
se
adminis ación
el
suspende
el
pun o
que
es a
pues o
al
seño
Abad
de
Alabanza
y
da le
espe a
po
el
iempo
que
ai
Cabildo
pa ecie e
pa a
que
cumpla
en
la
capilla
de
ios
Reyes
des a
iglya
lo
que
es a
obligado
a
cumpli
con o me
a
la
obligación
que
al
Cabildo
iene
echa,
Aco da on
o a
sec e o
si
se
da ía
al
dicho
seño
Abbad
la
dicha
espe a
o
no,
sallo
po
mayo
pa e
se
agua de
al
dicho
seño
Abbad
has a
el
día
de
odos
San os
p ime o
que
iene
con
condición
que
pa a
el
dicho
día
el
dicho
seño
Abbad
íienga
uel o
a
la
capilla
la
pla a
que
della
al a
con o me
al
in en a io
que
(I)
En
el
iniqui o
de
cuen as
con
Al a o
de
Bena en e
pa a
la
capilla
de
R oseco,
■k
LA
ESCULTURA
EN
YESO
EN
CASTILLA,
ETC.
365
de
la
dicha
pla a
hay,
y
enlosada
la
diciia
capilla
como
es á
obligado
y
que
po
odo
el
mes
de
Mayo
p ime o
que
iene
enga
pagados
los
capellanes
de
las
misas
que
has a
alli
se
les
deben
que
han
dicho
en
la
dicha
capilla
y
mas
pague
pa a
el
dicho
dia
de
odos
los
San os
las
misas
que
se
o íe en
dicho
po
que
no
cesen
de
hace se
en
la
dicha
capilla
ios
menis e ios
de idos
y
si
el
dicho
seño
Abbad
no
u ie e
coniplidos
pa a
dichos
plazos
lo
que
dho
es
como
es a
dho
le
co a
el
pun o
desde
oy
dia
de
la
echa
des e
asien o.
El
Abbad
ace o
y
dixo
cumpli la...
En
25
de
ocíub e
del
mismo
año
se
acue da:
Espe a
al
Abbad
has a
in
de
Mayo
del
año
que
iene
con
condición
que
po
odo
el
mes
de
No iemb e
p ime o
enga
enlosada
la
capilla
pa a
el
dicho
dia
ul imo
de
Mayo
enga
pues a
en
la
capilla
la
pla a.
Y
que
no
pueda
pedi
mas
espe as.
Es
deci ,
que
en
de ini i a
la
capilla
no
se
da
po
e minada
has a
los
al ededo es
pasados
de
1568,
pe o
Co al
se
desenliende
de
ella
y
i
naliza
su
labo
en
1552.
Y
su
he mano
Juan,
¿qué
papel
desempeña?
El
de
a qui ec o
pa ece
se
el
suyo
habi ual,
pe o
es o
se
con o ma
mal
con
el
hecho
de
que
aquí
se
Ies
da
ya
hecha
la
cons ucción
dispues a
pa a
se
deco ada.
El
p ecisa
con
jus eza
la
pa e
co espondien e
a
cada
he mano
en
las
ob as
en
común,
es
un
p oblema
undamen al,
cuya
solución,
ese ada
a
los
documen os,
al
ez
o ezca
so p esas
sob e
lo
comunmen e
admi ido.
Mien as
lo
que
sabemos
de
es os
a is as
no
se
pu i ique
de
es a
imp ecisión
de
que
hoy
adolece,
bueno
se á
que,
pa a
en ende nos,
sigamos
como
has a
aho a
hablando
de
Co al
sin
p e ende
delimi a
el
papel
de
cada
uno
de
los
he manos
y
mane
jando
solamen e
los
menguados
da os
de
es e
o den
de
que
hoy
podemos
echa
mano.
♦
*
#
La
capilla
es
de
plan a
exágona
y
se
cie a
en
su
hueco
de
comunicación
con
la
gi óla
po
una
eja
(Lám.
III)
de
dos
cue pos
ema ada
po
a ilig anada
labo ,
con
candelab os,
escudo
y
meda
llones,
ob a
de
F ancisco
Ma ínez.
Encima
de
la
pue a
lle a
una
ca ela
con
la
echa
de
1557.
En
el
lado
del
en e
i
gu a
un
e ablo
de
escasas
p e ensiones
y
pob e
ac u a,
y
lo
es an e
de
la
capilla
es á
o almen e
cubie o
po
una
deco ación
en
yeso
que
lo
llena
lodo.
A
la
de echa
una
pue a
366
JOAQUÍN
PÉREZ
VILLANUEVA
pa eja d^coUim"
sac is ía
(Lám.
IV)
es á
Flanqueada
po
un
en ablan
®
iónicas
de
e cio
bajo
deco ado,
que
sos ienen
es a uas
de
do
°
muy
deco ado
de
angelo es.
Sob e
él
las
con
ene a
l^^'
san os
anciscanos
sob e
ondo
de
nicho
Encima
y
'en "*^"^^"
escudo
que
debe
se
de
los
pa onos,
en ablamen o"'^
columnas
adosadas
a
pilas as
que
sos ienen
un
es iaje
y
con
enma ca,
se
ab e
una
ibuna
de
a co
en
labo
Sob e
®"'®P^cho
calado,
de
elegan e
dibujo
y
muy
ina
Dios'padi-e
Jde iü'^H
la
ibuna
a,
en
medallón.
coinno<ííP An
í
angelo es
con
gui naldas
ema ando
la
co.npic.on
de
es e
en e
que
desc ibimos.
Hp
Ins'Dp
'•es an es
es án
ocupados
po
ep esen aciones
de
03
Reyes
Magos
(Láms.
V,
VI
y
VII)
den o
de
ecuad os
iguales
mo i os
deco a i os
a iaEnen e
combinados.
La
caiia ide
y
el
quejumb oso
a lan e
de
la
lámina
Vil
son
iel
ep oduc
ción
en
yeso
de
ios
de
Ríoseco.
Sob e
un
co nisamen o
—con
insc ipción—
co ido
a
lo
la go
de
oda
la
capilla,
y
apoyando
sus
seis
g andes
ne ios
sob e
columnas
es iadas
que
llegan
has a
abajo
pa a
descansa
en
sendas
pilas as
cuad adas,
se
le an a
la
bó eda
de
complicada
aza
oji al,
cuyos
plemen os
odos
an
deco ados
con
inas
labo es
de
bajo elie e
en
yeso.
En
los
es
in e io es
(Láms.
VIH
y
IX)
i
gu an,
en
g andes
medallones
o alados,
ep esen aciones
de
p o e as
con
leyendas
al ededo .
En
dos
de
es os
espacios
se
ab en
sendos
en anales
oji ales.
Toda
la
bó eda,
como
decimos,
es á
o almen e
deco ada
con
g u escos,
medallones,
ángeles,
e c.,
odo
muy
is oso
y
con
un
sabo
de
paganía
enacen is a
ma cadamen e
acen uado.
Vis o
desde
abajo
pa ece
pin u a
y
iene
has a'un
ciei
o
ecue do
a
cosas
pompe-
yanas
(Lám.
X).
En
las
cla es
hay
l
o ones,
y
en
el
cen o,
el
ine i able
de
g an
amaño
con
mucha
labo
de
calado
y
sos enido
po
ángeles.
En
la
polic omía
se
emplean
aquí
ya
los
colo es
que
hemos
de
e
epe i se
in a iablemen e
a
lo
la go
de
la
se ie
de
ob as
de
Co i'al:
azul
pa a
de alles
de
es idos,
una
enca nación
obscu a
casi
neg a,
lojo,
y
mucho
do ado.
Po
oda
la
capilla
co e
además
un
al o
zócalo
de
azulejos
de
Tala e a
que
aquí,
en
la
Ca ed al
de
Palencia,
no
es
caso
único
y
que
hemos
de
ano a
ambién
en
o as
ob as
de
Co al
a
que
luego
nos
e e i emos.
LA
ESCULTURA
EN
YESO
EN
CASTILLA,
ETC.
367
Sania
Ma ía
del
Templo
y
San a
Ma ía
la
An igua
de
Villalpando.
A
coníinuación
de
la
capilla
de
Paicncia
puede
coloca se,
como
ob a
íambiéii
de
Co al,
la
capilla
de
lo
que
ué
iglesia
de
San a
Ma ía
del
Templo
y
la
bó eda
del
co o
de
San a
Ma ía
la
An igua,
las
dos
en
Villalpando.
La
iglesia
de
San a
Ma ía
del
Templo,
en
la
que
ya
en
el
siglo
xn
se
eunía
el
concejo
de
la
illa
(1)
ha
desapa ecido
como
al
hace
poco
iempo
y
en
su
luga
exis e
hoy
un
ea o.
Sólo
queda
de
la
iglesia
uno
de
los
compa imen os
de
una
capilli a
que
hoy
si e
pa a
gua da
as os
y
que
conse a
aún
casi
ín eg a
su
deco ación
de
yeso.
Al
mismo
lado
izquie do
de
la
iglesia
en
que
es a
capilla
se
halla
si uada,
exis ió
o a,
ambién
con
c uce ía
de
yeso
y
escudos
del
mismo
ma e ial
y
de
la
que
no
queda
el
meno
as o.
Cuando
hace
poco
iempo
se
la
es aba
demoliendo
se
in en ó,
según
se
nos
dijo,
sal a
el
lo ón
cen al,
pe o
se
desplomó,
des ozándose.
La
capilla
conse ada
es
de
muy
pequeñas
dimensiones
y
se
cub e
con
una
bella
cupuliía
que
se
le an a
sob e
pechinas
(Lám.
XI).
En
la
pa ed
del
ondo
exis en
los
lucillos
pa a
en e amien o
de
los
undado es:
allí
han
es ado
sus
es os
has a
que
al
deja
aquéllo
de
se
iglesia
han
sido
asladados
al
cemen e io.
A
los
lados
de
dichos
huecos,
que
son
de
medio
pun o,
h y
pilas as
de
o den
co in io
y
encima
una
co nisa
a
lo
la go
de
oda
la
pa ed
con
cabezas
de
ángeles.
En
la
pa ed
de
la
de echa
hay
un
hueco
pa a
al a ,
y
en
la
de
en en e
de
los
sepulc os
un
g an
a co
de
medio
pun o,
deco ado
con
case ones,
comunicaba
con
un
depa amen o
ecino
que
hoy
es
pa io.
,
En
las
pechinas
de
los
ángulos
igu an
los
cua o
e angelis as
sen ados
y
odeados
de
una
gui nalda
de
lo es
y
inios.
De
ellos,
uno
ha
sido
con
pos e io idad
malamen e
ehecho,
exceplo
la
cabeza.
Sob e
un
anillo,
deco ado
abundan emen e
con
igu i as
de
mnos
V
ángeles,
apoya
la
cúpula
(Lám.
XII),
en
cuyos
a anques
y
nudos
se
nía
una
se le
de
inísimos
pla illos,
lo ones
y
ángeles,
de
labo
muy
delicada.
En
el
cen o
hay
un
g an
lo ón
sos enido
po
ocho
angeles
y
muy
odeado
de
cabezas
y
medallones.
(1)
M.
Gómez-Mo eno.
«Ca álogo
Monumen al
de
España.
P o incia
de
Zamo a».
Mad id
1927.
Pág.
246.
374
JOAQUÍN
PÉREZ
VILLANUEVA
Casa
Blanca.
En
las
a ue as
de
Medina
de!
Campo
exis e
oda ía,
hoy
ya
simplemen e
como
casa
de
lab anza,
lo
que
ué,
a
mediados
del
sigilo
XVI,
espléndida
i
nca
de
ec eo
de
los
opulen os
Dueñas.
Apesa
de
que
sob e
es a
ob a
se
ha
esc i o
epe idamen e,
y
es
po
eso
bas an e
conocida,
es á
sin
emba go
po
hace
el
es udio
a
ondo,
e e ido
sob e
odo
al
a is a.
En e
an o
hay
sob e
Casa
Blanca
la
misma
di usa
imp ecisión
que
en
gene al
odea
la
labo
de
conjun o
y
pe sonalidad
a ís ica
de
Co al.
Se
sabe,
o
po
mejo
deci ,
se
supone
po
el
es ilo,
que
Co al
es
au o
de
la
deco ación
en
yeso,
y
se
sabe
ambién,
es o
con
segu idad
(1),
que
Juni
hizo
el
e ablo
pa a
la
capilla.
En
p ime
luga
puede
se
que
la
ob a
no
la
cos ee
Rod igo
de
Dueñas,
sino
su
hijo
F ancisco.
Aquél
muc e
en
1558,
y
en
Casa
Blanca
hay
una
ca ela
con
la
echa
de
1563,
p obablemen e
como
de
e minación,
siendo
menos
de
cua o
anos
— es
po
ejemplo
-
plazo
más
que
su icien e
pa a
lle a
a
cabo
una
ob a
que
pa ece,
po
o a
pa le,
ejecu ada
sin
soluciones
de
con inuidad.
Además
hay
el
hecho,
indudable,
de
que
el
e ablo
lo
con a a
po
sí
F ancisco
de
Dueñas
y
no
su
pad e.
Pe o
en
de ini i a
es a
cues ión
ni
es
la
más
impo an e
ni
a ec a
a
nues o
obje o
de
modo
decisi o.
Y
sin
emba go
sí
es
de
g an
in e és
lo
que
hoy
p ecisamenle
se
p esen a
más
oscu o:
en
qué
medida
in e iene
Je ónimo
de
Co al
en
Casa
Blanca
y
cuál
la
unción
de
su
he mano
Juan.
Po
lo
p on o
engamos
p esen e
que
en
Casa
Blanca
no
es
sólo
la
deco ación
del
pa io
cen al
lo
que
hay
de
manos
de
Co al.
La
(I)
En
su
es amen o,
o o gado
en
Valladolid
an e
el
esc ibano
Juan
de
Villa-
sana
a
8
de
ab il
de
1567.
decla a
Juan
de
Juni:
«y en
decla o
que
yo
hize
un
e ablo
y
un
C is o
po
manda o
de
F anc.®
de
Dueñas
Ho maza
z
°
de
Medina
del
Campo.
El
e ablo
pa a
una
capilla
de
la
hue a
del
dicho
anc.®
de
dueñas
donde
le
asen e
y
el
C is o
que
dixo
e a
pa a
un
al
ulano
quad ado
su
deudo
y
de
odo
ello
no
me
ha
dado
an
solamen e
doze
eales
que
me
dio
el
dicho
quad ado
pa a
en
quen a
del
dicho
c is o
mande
se
a e igüe
el
balo
del
dicho
e ablo
y
hechu a
del
dicho
c is o
y
se
cob e
del
dicho
anc.®
de
Dueñas
po que
como
dicho
es
se
me
debe
odo
helio
en e amen e
po que
lo
hize
y
asen e
a
mi
p opia
cos a».
Pasemos
aho a
sin
comen a io
el
hecho
de
que,
según
se
desp ende
de
es a
cláusula,
el
adine ado
Dueñas
haya
de
se
eque ido
po
Juni
como
mal
pagado .
3T5
LA
ESCULTURA
EN
YESO
EN
CASTILLA.
ETC.
capilla
ambién
es
suya,
lo
que
unido
a
una
se ie
de
de alles
obse a
dos
en
las
habi aciones
de
lo
que
ué
i ienda,
paiece
a
a
en en
e
que
la
ob a
o al
se
hizo
bajo
una
única
di ección
y
con
si eg
o^
un
solo
plan
de
conjun o
y
de
ejecución.
En
e ec o,
la
capí
a
que
,
_
a-z- »
He
ino eso
deco ado
es
de
pequeñas
dimensiones—,
iene
un
a co
u«í
'«»&
con
caselones
de
yeso
y
se
cub e
con
una
g aciosa
o e
a
e
ne ios,
ambién
en
yeso,
con
l
o oncillos
en
las
cla es
y
ca
ezas
de
ángeles
a
lo
la go
de
los
ne ios
y
bajo
pequeños
escu
os
en
los
a anques
(Lám.
XX).
Sin
duda
de
ningún
géneio
es a
eco a
ción
se
debe
ambién
a
Co al.
Aquí,
en
es a
capilla,
es a
a
e
e
a
blo
de
juni.
El
edi icio,
cons uido
en
lad illo,
es
odo
él
e
mismo
momen o.
La
aza
gene al
pudo
muy
bien
da la
Juan
e
■
Las
a cadas
del
claus o
de
San a
Cla a
(1)
de
Ríoseco,
es án
ec
as
con
la
misma
ialdad
y
pob eza
de
líneas
de
es as
del
pa io
cen a
de
Casa
Blanca.
Juan
de
Co al,
pues,
di ige
la
cons ucción
del
edi icio,
y
Je ónimo,
no
ajeno
po
comple o
a
es e
i
abajo,
haza
luego
sob e
ello
sus
cap ichos
en
yeso.
Como
en
Ríoseco
según
o
con enido
pa a
allí.
El
edi icio,
undamen almen e,
es
de
plan a
cuad ada.
En
el
piso
bajo
se
desa olla
una
c uz
de
b azos
desiguales,
hoy
no
peicep ible
po
es a
apiados
es
de
ellos.
Uno
de
dichos
b azos
hace
de
zaguán
de
ing eso
di ec o
desde
la
calle
al
pa io,
sob e
el
que
a
el
núcleo
p incipal,
y
único
in e esan e
del
edi icio.
Dicho
pa io,
cubie o,
es
de
plan a
cuad ada
sob e
doble
a cada
de
medio
pun o
po
lado,
con
columnas
lisas
y
capi eles
sencillos.
Sob e
ellos
apoya
odo
el
peso
de
un
cue po
de
g an
al u a
(Lám.
XVI)
que
se
cub e
po
cúpula
scmies é ica,
eple o
odo
de
i
nas
labo es.
En
él
se
alza
en
p ime
é mino
una
zona
de
pa edes
lisas
con
cua o
en anas
sencillas—una
po
lado—
po
odo
ado no.
Hacia
la
mi ad
de
la
al u a
o al
se
ab e
una
nue a
i
la
de
cuad adas
en
anas
algo
más
deco adas
ya,
con
ene a
en
su
din el
y
iisillo
de
g u escos
bajo
la
co nisa
in e io .
A
la
misma
al u a
y
en
los
cua o
ángulos
de
la
es ancia
pa ejas
de
niños
(Láms.
XVII
y
XVIII)
sos
ienen,
con
una
mano
el
escudo
de
los
Dueñas
y
con
la
o a
una
diadema
o
gui nalda
que
se
p ende
po
el
o o
ex emo
a
una
comisa
supe io
y
sos iene
bus os
de
homb e
y
de
muje
al e nando.
Sob e
un
ancho
co nisamen o,
con
iso
de
i
nos
mo i os
ena
cen is as,
a
un
nue o
cue po
o
zona
donde
ya
la
deco ación
apa ece
(1)
Ob a
documen ada
de
Juan
de
Co al,
como
se
dice
en
o o
luga .
7
376
JOAQUÍN
PÉREZ
VILLANUEVA
más
p o usameníe
empleada.
En
cada
uno
de
los
lados
—ya
sob e
el
eiado
ex e io
del
edi icio—
hay
dos
en anas
de
medio
pun o
y
ma co
deco ado
que
hoy
es án
apiadas.
En e
en ana
y
en ana
hay
igu as
bajo
ene as,
enma cadas
en e
pilas as
(Lám.
XIX)
y
en
mo idas
ac i udes.
Pa ecen
ep esen a
pe sonajes
mi ológicos
y
o os,
ai
pa e
ce ,
dei
enacimien o
i aliano.
Bajo
una
igu a
que
lle a
uiía
li a
se
lee
ORFHEO;
al
pie
de
o a
hemos
leído
MURELLO
CRESPINO,
y
bajo
o a
que
lle a
colgado
a
la
espalda
un
haz
de
l
echas
y
una
de
ellas
en
la
mano
hay
esc i o
CLAUDIO
MARCELO.
Una
igu a
con
iden e
y
es ido
con
semejanzas
a
lo
omano
pa ece
ep esen a
a
Nepíuno.
Todas
las
igu as
lle an
su
leyenda,
pe o
es á
muy
des o
zada
la
co nisilla
sob e
que
es án
esc i as
y
la
mayo
pa e
no
son
legibles.
Las
piias illas
que
lanquean
cada
igu a
an
cubie as
de
i
na
labo
de
g u escos
y
mo i os
análogos.
Nue o
en ablamen o
con
iso
de
caballos
galopando
y
niños
sob e
sus
g upas
y
sob e
él
o o
cue po
de
idén ica
dis ibución
al
que
acabamos
de
desc ibi .
Sob e
es o
se
le an a
ya
la
cúpula
es é ica,
eca gadísima
de
deco ación:
hay
en
p ime
luga
una
ila
de
igu as
como
si enas
que
en oscan
sus
colas
y
sos ienen
de
dos
en
dos
o
el
mismo
escudo
de
los
ángeles
de
abajo
o
masca ones,
quedando
a
la
espalda
conchas
do adas:
luego
una
gui nalda,
ambién
do ada,
da
la
uel a
a
oda
la
cúpula
y
a
con inuación
ocho
angelo es
sos ienen
al e na i amen e
le e os
y
masca ones.
Encima,
y
ema ando
odo,
se
coloca
una
g an
concha
con
ocho
cabezas
de
leones
que
sos ienen
median e
a gollas
una
gui nalda.
En
el
cen o
un
g an
lo ón.
I
a
polic omía,
a
base
de
azul,
ojo
y
do ado,
se
conse a
hoy
muy
mal
Casa
Blanca,
en
pun o
a
ca ac e es
de
a e,
es
desde
luego
ob a
más
impe sonal,
po
más
sis emá ica
y
ielmen e
i alianizan e
que
Ríoscco.
En
ningún
si io
esal a
como
aquí
el
enacen ismo
de
Co al
y
nunca
apa ece
más
el
a is a
abajando
con
la
is a
y
el
pensamien o
pues o
en
lo
que
aen
las
co ien es
de
in elec ualizada
paganía
del
momen o.
Co al
se
p esen a
en
Casa
Blanca
dando
suel a
con
más
aguda
desnudez—un
poco
ezagadamen e,
en
iempos
yacasiescu ialenses-a
un
mundo
de
se es
que
él
ha
conocido
en
lec u as
o
is o
en
cosas
i alianas
y
que
en iende
han
de
ene
luga
ap opiado
en
un
si io
como
aquél
des inado
a
plácido
ec eo
de
un
g an
seño
y
ma co
al
ez
de
lec u as
clásicas
y
pla ónicas
disqui
siciones.
No
es
un
luga
con
des ino
eligioso
y
ap o echa
pa a
hace
un
LA
ESCULTURA
EN
YESO
EN
CASTILLA,
ETC.
377
ala de
de
enacen ismo
en
que
cabe
la
mi ología
y
los
pe sonajes
aídos
a
colación
p ecisamen e
po
ese
maliz.
Je ónimo
de
Co al,
en
Casa
Blanca,
ha
pe dido
mucho
de
aquella
su
acial
independencia
con
que
hacía
ein e
años,
en
Ríoseco,
había
sabido
igo iza
el
enacen ismo
que
ya
lle aba
den o
con
a anques
geniales
de
una
pe sonalidad
en aizada
en
Cas illa
y
nu ida
de
sabia
adicional
en
la
ejecución
y
en
el
sen ido
o al
de
la
ob a
a ís ica.
En
o o
o den,
Co al
abaja
la
ob a
de
Casa
Blanca
con
delec ación
y
i
nu as
de
maes o.
Po
su
índole,
es a
ob a
cons i uye
una
ace a
de
o ien ación
dis in a,
po
ejemplo,
a
Ríoseco,
pe o
es á
aquí
el
mismo
Co al
que
maneja
el
yeso
con
consumada
maes ía
y
sabe
anima
espléndidamen e
odo
un
mundo
de
se es
ex años
y
i
gu as
siemp e
en
mo imien o.
La
ob a,
apesa
de
habe
su ido
mucho,
conse a
oda ía
bas
an e
ca ác e
de
lo
que
se ía
en
buenos
iempos
es a
o iginal
es ancia,
suges i a
hoy
doblemen e
po
sus
es igios
de
buen
a e
y
po
su
apagado
aspec o
de
cosa
enida
a
menos.
Cúpula
de
la
iglesia
de
San
Juan
de
Rodílana.
En e
La
Seca
y
Medina
del
Campo
se
halla
si uado
es e
pueble-
ci o
de
Rodilana,
pulc o
y
simpá ico,
la
mayo
pa e
de
cuyas
acha
das
es án
animadas
po
g aciosos
mo i os
deco a i os
en
lad illo
acusando
supe i encias
de
un
ipo
de
edi icación
popula
po
demás
in e esan e.
Su
iglesia
pa oquial
de
es
na es,
cubie as
has a
hace
poco
iempo
con
a madu a
de
made a
al
ez
po
azones
de
economía,
y
hoy
con
echo
liso
de
yeso,
no
o ece
cosas
de
in e és,
excep o
la
cúpula
que
cub e
la
capilla
mayo ,
que
es
de
lo
que
amos
a
ocupa nos.
Cosa
ex aña,
que
desde
luego
no
se
jus i ica
po
azones
de
un
posible
excesi o
aislamien o
que
aquí
no
se
da,
es
que
a
nadie
haya
llamado
la
a ención
es a
cúpula,
y
que
has a
aho a
haya
podido
pasa
desape cibida.
Noso os
no
conocemos
nada
en
que,
no
ya
se
la
desc iba,
sino
ni
siquie a
se
aluda
a
ella;
menos,
que
se
encomie
su
alo .
Así
pues,
nues o
p ime
encuen o
con
es a
ob a
u o,
sob e
la
emoción
del
descub imien o,
el
in e és
de
halla nos
an e
algo
que
desde
en onces
se
nos
o eció
como
jalón
impo an e
en
el
es udio
de
los
Co al.
De
hecho
la
cúpula
de
Rodilana,
de
un
in e és
378
JOAQUÍN
PÉREZ
VíLLANUEVA
po
muchos
concep os
g ande,
plan ea
a
lo
i o
p oblemas
y
ab e
pe spec i as
sob e
es os
a is as,
cuya
iniciación
puede
se
decisi a
j
pa a
un
más
amplio
escla ecimien o
de
sus
alo es.
j
De
nues as
p ime as
ebuscas
en
o no
a
es a
ob a,
limi adas
j
has a
aho a
al
A chi o
Pa oquia!,
no
hemos
ob enido
nada
no able
en
o den-
a
nues o
obje o,
si
bien
disponemos
de
elemen os
pa a
.
In ensi ica
una
in es igación
que
c eemos
ha
de
da
esul ado.
La
.
documen ación
comple a
de
una
sola
de
las
ob as
enida
como
de
j
Je ónimo
de
Co al
ha
de
p opo ciona
sin
duda
la
solución
de
muchas
1
cues iones,
abadas
en e
sí
insepa ablemen e
en
o no
al
a is a
y
que
hoy
pe manecen
oscu as.
Las
di icul ades
ciei'íamen e
no
son
esca
sas,
pe o
con iamos
en
que
no
ha
de
se
imposible
log a
que
lo
que
has a
hace
poco
iempo
se
ha
enido
conside ando
como
un
enigma
en
la
his o ia
a ís ica,
pueda
pone se
en
camino
de
deja
de
se lo.
La
p esencia
de
Co al
en
Rodilana
puede
explica se
en
el
e eno
más
simple
sin
g andes
di icul ades.
Los
Dueñas,
que,
además
de
i i
ce ca
de
allí,
enían
posesiones
en
Rodilana
(1)
y
e an
medio
seño es
del
pueblo
en
el
siglo
x i,
pudie on
muy
bien
cos ea
la
ob a
y
enca ga la
al
a is a
que
po
en onces
posiblemen e
—según
lo
que
noso os
conje u amos
sob e
echa
p obable
de
la
cúpula
de
Rodi
lana—
abajaba
o
había
e minado
ecien emen e
las
o as
de
Casa
Blanca
pa a
los
mismos
seño es.
Tenemos
además
la
sospecha
de
que
los
Dueñas
no
u iliza on
el
a e
de
los
Co al
sólo
en
Casa
Blanca;
puede
se
muy
bien
que
nues os
a is as
pe manecie an
al
se icio
de
la
g an
casa
y
oma en
pa e
en
ob as
de
las
que
no
odas
deben
conse a se.
AI
deci
es o
enemos
muy
p esen e-
la
iglesia
del
con en o
de'Agus inas
de
Medina
del
Campo,
cuyo
en onque
en
un
ciclo
al
ez
hoy
mu ilado
nos
pa ece
cosa
p obable.'
Los
lib os
conse ados
en
el
A chi o
Pa oquial
de
Rodilana
no
comienzan
an es
del
siglo
x ii
y
nada
hemos
podido
ob ene
de
ellos
ap o echable.
C eemos
ha
de
se
el
A chi o
de
P o ocolos
de
Medina
del
Campo
el
que
nóS
ha
de
da ,
en
una
p oyec ada
in es igación,
da os
de
in e és
en
o den
a' odas
es as
cosas.
La
cúpula
(Lám.
XXII),
de
g an
al u a
y
o ma
lige amen e
o alada
en
el
sen ido
de
lá
na e
mayo ,
pasa
de
la
plan a
cuad ada
median e
dos
ompas
apoyadas
en
el
a co
o al
que
se
deco a
en
su
in e io
con
lo ones
encuad ados,
y
o os
ado nos
en
yeso.
(1)
En
u i
in en a lo
de
papeles
de
la
casa
de
Dueñas,
hecho
en
el
siglo
x i,
apa
ece
cie a
undación
de
pa onazgo
sob e
bienes
en
Rodilana.
LA
ESCULTURA
EN
YESO
EN
CASTILLA,
ETC.
379
En
una
de
las
ompas
se
ep esen a
la
Fe
(Lám.
XXI)
en
ac i ud
iolen a-de
ma cha,
y
sob e
ella
una
gui nalda
de
lo es
y
u os
que
se
enlaza
con
la
que
po
bajo
del
en ablamen o
y
.
pendien e
de
sus
ménsulas,
co e
po
la
pa ed
a
lo
la go
de
oda
la
capilla.
En
el
indumen o
de
la
Fe
se
obse an
cu iosos
de alles,
como
eis
el
de
lle a
la
ípica
gola
impo ada
de
F ancia
a
mediados
del
siglo
x i.
En
la
oi a
ompa
(Lám.
XXIli)
apa ece
la
ep esen ación
de
la
Sinagoga
con
las
ablas
de
la
ley
en
una
mano
y
en
la
o a
el
ce o
olo
en
señal
de
habe
sido
encida
po
la
Fe.
Se
ad ie e
la
p eocu
pación
del
a is a
po
log a
un
e ec o
de
mayo
p opiedad,
y
is e
la
igu a
de
un
modo
que
lige amen e
ecue da
los
ajes
o ien ales;
así
el
lis ado
de
las
elas
que
ealza
la
polic omía.
Sob e
los
cue pos
salien es
de
un
en ablamen o
deco ado
con
cabezas
aladas
de
ángel
epe idas
con
g an
uni o midad,
se
le an an,
apoyadas
en
unos,
esal es,
col.umnas
pa eadas
de
us e
es iado
excep o
en
su
e cio
in e io ,
las
que
enma can
nichos
con
casque es
en
o ma
de
ene a,
ocupados
po
Pad es
de
la
Iglesia,
E angelis as
y
Angeles,
en
el
o den
que
luego
indica emos.
Sob e
la
ompa
y
el
a co
o al,
la
sepa ación
en e
nicho
y
nicho
se-hace,
a
al a
de
columnas
pa eadas,
po
la
p olongación
en
ménsula
de
los
salien es
del
en ablamen o
supe io .
A
pa i
de
la
izquie da
del
al a ,,
apa ecen
en
es e
cue po
a
que
nos
enimos
e i iendo-las
siguien es
igu as:
San
Juan
E angelis a,
San
Ma cos,
San
Ma eo,
un
ángel
con
una
ompe a
mon ado
sob e
el
medio
pun o
de
la
en ana
que
sus i uye
aquí
al
nicho,
San
Lucas
y
San iago
Pe eg ino;
después
iene,
en
el
pequeño
espacio
que
queda
sob e
la
( ompa
de
la
Sinagoga,
un
ángel
umbado
que
lle a
las
disciplinas
de
la
Pasión,
5ol) e
^el
a co
o al
es
ángeles
po ando
espec i amen e
o os
signos
como
la
columna,
la
escala
y
los
cla os.
A
con inuación
sob e
la
ompa
ocupada
po
la
Fe,
un
ángel
con
la
co ona
de
espinas,
en
pos u a
análoga
al
que
a
sob e
la
o a
ompa..
Después
g andes
igu as
ep esen ando
a
San
Amb osio,
San
Agus ín,
un
ángel
que
oca
una
uba
y
cabalga
sob e
la
en ana,
como
al
o o
lado,
y
luego
San
Je ónimo,
Sán
Hila io
y
San
Juan
Bau is a.
Sob e
un-en ablamen o
de
análogo
ipo
e
idén ico
mo i o
de
deco ación,
se
dispone
un
segundo
cue po
que
lle a
en
su
en e
un
Jesús
iun an e
en
al o
elie e;
a
pa i
de
Él,
has a
diecisie e
ecuadios
de
igual
amaño
con
ep esen aciones
en
g isalla
de
escenas
eli
giosas,
sepa ados
en e
sí
po
ca iá ides
y
a lan es
al e nando.
Las
g isallas,
po
el
mismo
o den
que
seguimos
en
el
cue po
in e io ,
son
380
JOAQUÍN
PÉREZ
VILLANUEVA
las
siguien es:
San
Juan,
C eación
de
E a,
el
Pecado,
la
Anuncia
ción,
el
Nacimienío,
la
O ación
del
Hiie ío,
la
Flagelación,
la
Co o
nación
de
Espinas,
Ecce
Homo,
Ci eneo,
C uci ixión,
el
Descen-
dimienío,
En ie o
de
C is o,
Bajada
a
los
In ie nos,
Resu ección,
Ascensión,
y
la
Vi gen
suplicaníe,
como
el
San
Juan,
y
am
os
mi ando
al
C is o,
Juez
Snpi'emo-
Un
nue o
en ablemen o,
sin
no edad
alguna
sob e
los
in enoies,
da
luga
a
un
e ce
cue po
o
anja
di idido
en
o os
an os
dieciocho
compa imen os,
sepa ados
en e
sí
po
J""
es idas
de
blanco
y
homb es
o
niños
po Uado ^s
de
escudos
o
ca elas
que
al e nan
en e
si
y
epi en
ac i udes.
En
los
conipai ímenlos,
ep esen aciones
de
la
i
a
g,,
niñeadas
aquélla,
po
un
/'Lsio'.
al e nand;,
del
un
esquele o
en uel o
en
':lan"de.
a iación.
Sob e
esle
mismo
modo
uni o me
y
sin
la
^^^ eza
imaginali a,
cue po,
e iden emen e
soso
ene a
que
cie a
apoya
median e
una
a
modo
de
co
sos enido
po
es
la
cúpula
y
que
lle a
en
su
L
.gnados
mo i os
con
ocho
ángeles
y
odeado
de
un
ci culo
de
a i
g
cabezas
ba badas.
e ^b o
del
siglo
x in.
En
la
pa ed
del
en e,
^
^
pe enecien es
a
un
e ablo
quedan
es os
de
pin u a
posibiem
pin ado.
C is o
iun an e,
en
el
en e
Tapada
po
el
mismo
y
^^bajo
d
amano.
en
yeso,
de
del
p ime
cue po,
exis e
boy
una
l
gu
g,
la
Vi gen
con
g upo
de
angeles
a
los
p
e iden-
poco
espacio
disponible
enl e
el
e ablo
y
^,gp¡|ia
emenle
de
la
misma
mano
que
el
®
.^g
Reyes
de
Palencia,
un
Toda
la
capilla
"^ aba,
como
la
de
lo_^
^
y
^
iso
de
azulejos,
del
que
quedan
ces os
que
los
dos
o o
si io
de
la
misma
iglesia.
Adema
,
es u ie an
g andes
Menzos
la e ales
de
a monizando
pa a
pin ados
basla
la
abu a
del
p ime
se.ne-
o ma
un
solo
conjun o
con
oda
la
capni
y
.
,
.
e
«
mío
jan e
a
lo
de
los
es os
que
quedan
en
la
pa ed
del
en e
y
a
que
hemos
aludido.
Es a
pin u a
de
las
pa edes
la eia
es
es
pío a
uese
sin
ep esen aciones
y
sí
sólo
algo
pa ecí
o
a
®
inoso
y
con
dibujo
Imi ando
elas
hay
en
la
capí
a
e
i
a
pan
en
la
ielesia
de
las
Agus inas.
Po
lo
demás,
oda
la
yese ía
de
la
capilla
a
animada
po
una
LA
ESCULTURA
EN
YESO
EN
CASTILLA,
ETC.
381
polic omía
—aquí
bas an e
des aída
ya—
del
mismo
sello
ípico
de
las
demás
cosas
de
Co al:
un
do ado
en
las
a is as
de
columnas
y
ene as,
y
en
gui naldas,
ode es
y
cabelle as
de
las
ca iá ides
y
en
gene al
epa ido
po
oda
la
deco ación
con
bas an e
abundancia;
un
mo eno
oscu o
muy
ca ac e ís ico
pa a
las
ca nes,
y
el
mismo
azul
ípicamen e
empleado
en
Palencia.
Villalpando
y
la
misma
Espina,
pa a
los
ondos
y
algún
de alle.
En
cuan o
a
au o ,
pa a
noso os
no
o ece
dudas
la
p esencia
de
Co al,
o
po
lo
menos
de
su
p óximo
alle ,
en
la
ejecución
de
la
cupula
de
Rodilana.
Hay
una
se ie
de
ue es
semejanzas
con
o as
cosas
de
Co al,
una
mo ilidad
y
un
b ío
en
las
ac i udes
de
las
igu as,
y
en
suma,
un
sen ido
ai
de
la
deco ación,
que
ponen
acusadamen e
de
mani ies o
una
modalidad
de
a e
que
no
es
ácil
con undi
ni
desconoce
una
ez
is o
algo
del
mismo
a is a.
uede
se
que
al
lado
de
Je ónimo
como
deco ado
abaje
Juan
como
a qui ec o,
cons uyendo
la
ob a
sob e
la
que
su
he mano,
lo
mismo
que
en
Ríoseco,
y
al
ez
en
Palencia
y
en
Casa
Blanca,
ha
de
ex ende
luego
la
deco ación.
oh
echa,
con
nada
cie o
hemos
podido
da
has a
aho a.
No
eos
^
"eso os
nos
pa ece,
a
la
is a
de
una
se ie
de
de alles,
época
a anzada
del
a is a,
y
desde
luego
de
pa en esco
Casa
Blanca
que
con
Ríoseco.
Hay
un
sen ido
de
aó i'
3
y
de
simé ica
dis ibución,
lejana
ya
de
aquel
an
o
de
líneas
y
de
aquel
deso den
an
o iginal
y
Bla
í^íoseco,
sime ía
y
o denación
que
como
en
Casa
ica
se
puebla
de
indicios
e iden es
y
nume osos
de
un
i alianismo
ue
paiecc
acen ua se
en
es a
época
del
a is a,
po
lo
menos
con
un
la iz
mas
al
desnudo.
Es e
i alianismo
adquie e
ca ac e es
de
di ec a
i
oxmiidad
en
las
pin u as;
pe o
es e
es
p oblema
apa e
de
que
luego
nos
ocupa emos.
Aun
eniendo
en
cuen a
que,
po
a a se
de
una
ob a
de
menos
en eigadu a,
no
cabía
en
Rodilana
aquella
exube ancia
y
iqueza
o namen al
de
que
Co al
hizo
gala
en
Ríoseco,
se
ad ie e,
sin
emba go
aquí,
den o
de
una
mayo
pob eza,
un
sen ido
e olu
cionado
hacia
la
ece a
y
el
molde
que
a enúa
con
mucho
aquel
e ec o
a ís ico
an
insupe able
de
la
capilla
de
los
Bena en e.
Aquí,
en
e ec o,
el
conjun o
al
ez
esul e
ío
y
desde
luego
poco
mo ido,
y
no
demasiado
inspi ado,
sob e
odo
en
las
dos
zonas
supe io es,
de
e iden e
mono onía
y
pob eza
de
ecu sos,
pe o
en
lo
que
hace
a
la
escul u a,
a
excepción
de
las
igu as
sin
g acia
de
la
Vida
y
la
382
JOAQUÍN
PÉREZ
VILLANUEVA
Mue íe
al e nando
y
aíg unas
o as
cosas
cons uidas
sin
indi idua
liza
apenas,
con
ene
odo
ei^ai e
de,
las
cosas
de
Co al,
esul a
magní ica
de
. alen ía
y
animación.
.Cada
igu a
de
Pad e
de
la
Iglesia
o
E angelis a—modelo
de
igo
y
mo ilidad—
desbo da'
el
nicho
y
se
ue ce
en
agi adas
ac i udes
de
espléndido-e ec o
que
sal an
la
ob a
y
la
animan
de
modo
adnn able.
y
llegamos
a
las
piníu as
y
aquí
las
dudas
se
mul iplican
y
las
suposiciones
se
hacen
más
di íciles.
Nos
hajjanios
an e
una
se le
de
17
pin u as
en
g isalla
ep en-
íando
escenas
eligiosas,
de
sabo
ne amen e
i aliano,
de
ejecución
más
bien
disc e a
y
sob e
cuyo
au o
no
enemos
la
meno
no icia.
A
nues a
p ime a
y
ac ual
c eencia
de
que
pudiese
se
el
mismo
Je ónimo
de
Co al
el
au o
de
ellas,
a
la
is a
de
cie os
de alles
de
composición:
y
es ilo,
se
.oponía
el;.hecho,
documen ado
de
modo
indudable,
de
que
en
su
ob a
cumb e,
la
capilla
de
los
Bena en e,
la
polic omía
y
lo
demás
de
pin u a
se
enca gue
a
pin o es
«po
no
se
ello
de
su
a e»,
y
había
que
supone
que
de
igual
modo
ocu i ía
aquí.
Pe o
eniendo
en
cuen a
que
en
Rqdilan.a
se
a a
de
g isallas,
casi
simples
disenos,
en
cuya-ejecución
podían
pe mi i se
lige ezas
que
no
habían
de
ad e i se
desde
abajo
y
cuyo
mé i o
p opio
no
había
de
al e a
el
pe seguido
e ec o
de
conjun o;
además
de
que
pa a
un
escul o
había
de
se
cosa
ácil
ejecu a
pin u as
de
exigen
cias
an
modesíqs
—en
ealidad
casi
simple
dibujo—,
no
se
hace
di ícil
admi i
la
mano
de
Co al
como,
au o a
de
ellas,
edondeando
así
su
in e ención
en
una
ob a
que
po
se
de
meno es
p e ensiones
que
la
de
Ríoseco
hacía
innecesa ias
o as
colabo aciones
que
una
mayo
as uosidad
pudie on
aconseja
en
és a.
El
que
sepamos
a
ciencia
cie a
que
la
pin u a
de
la
capilla
de
los
Bena en e
es
cosa
ajena
a
Co al
no
c eemos
sea
azón
su icien e
pa a
nega
a
es e
a is a
la
posible
pa e nidad
de
las
g isallas
de
Rodilana.
Se
a a
de
cosas
comple amen e
dis in as
que
en
ningún
-modo
pueden
se
e manadas.
En
Ríoseco
hay
una
labo
de
más
ina
pinlu a
con
sus
in en os
de
paisaje
—en
el.
Pa aíso—,
y
sus
es
medios
pun os
al
o
eo
encima
e
los
sepulc os,
con
escenas
eligiosas.
Pa a
es o
es
posi
le
que
Co al
se
sin iese
sin
ue zas;
pe o
no an
p obable
que
así
uese
al
a a se
de
ejecu a
lo
de
Rodilana,
pa a
lo
que
habían
de
sei
su
mien es
las
do es
de
escul o
acos umb ado
además
a
diseña
ob as
en
g an
escala.
Casi
simul áneamen e
de
e
po
ez
p ime a
lo
de
Rodilana,
isi amos
la
iglesia
de
la
Magdalena
de
Monjas
Agus inas
de
Medina
LA
ESCULTURA
EN
YESO
EN
CASTILLA,
ETC.
383
del
Campo,
y
allí
pudimos
e ,
deco ando
los
mu os
de
la
capilla
mayo
y
c uce o,
esas
g andes
composiciones
ambién
a
la
g isalla
a
que
nos
hemos
ya
e e ido,
cuyas
semejanzas
con
lo
de
Rodilana,
a
pesa
de
es a
aquéllas
e ocadas
en
el
siglo
x in,
c eímos
pode
ad e i
desde
el
p ime
momen o.
Quién
sea
el
au o
de
unas
y
o as,
es
cosa
que
se
nos
escapa
con
ce eza,
hoy
po
hoy,
a
pesa
de
nues a
apun ada
imp esión.
Al
habla
del
con enio
de
la
Magdalena
hemos
expues o
nues a
c eencia
de
que
pueda
se
Co al
el
au o
de
la
deco ación
en
yeso
de
ne ios
y
lo ones,
y
ello
a i a
el
p oblema
de
a ibución
de
las
pin u as.
¿Tal
ez
se
deben
unas
y
o as
a
un
colabo ado
pa a
un
g upo
de
ob as
de
es e
géne o?
O
¿es
el
mismo
Co al
quien
hace
uso
de
es a
modalidad
en
es as
dos
ob as
y
alguna
o a
acaso
pe
dida?
Una
con es ación
ca egó ica
hab á
de
se ,
po
ca en e
de
pleno
undamen o,
a en u ada.
P e e imos
po
aho a
limi a nos
a
plan ea
el
p oblema,
insinua
esa
nues a
sospecha,
y
espe a
que
el
escla
ecimien o
de
pun os
hoy
oscu os
y
un
es udio
más
a
ondo
nos
pe mi an
un
In en o
undado
de
solución.
Joaquín
Pé ez
Villanub a
"
.' i
•.•■i,-
%
i
y
Lámina
VIL-
Capilla
de
San
Ped o
de
la
Ca ed al
de
Paiencía.
—De alle.
(Fo o
del
S.
E.
A.
A.).
lámina
VIII.
Capilla
de
San
Ped o
de
la
Ca ed al
de
Palencía.-De alle
de
la
bó eda.
(Fo o
del
S.
E.
A.
A.).
á
i.
1
i
I
ÍÍ'WT
9^
Lámina
IX.
—Capilla
de
San
Ped o
de
la
Ca ed al
de
Pa encia.—
De alle
de
la
bó eda.
(Fo o
del
S.
E.
A.
A.).
m
y
%
lamina
X.^Capilla
de
San
Ped o
de
la
Ca ed al
de
Palencia.-De alle
de
la
bó eda.
(Fo o
del
S,
E.
A.
A.J,
i
Lámina
XIII.—Monas e ío
de
la
Espina.
—De alle
de
uno
de
los
sepulc os.
(Fo o
del
S.
E.
A.
A.).
mussk::..
,sMi'Obu (i
Lámina
XV.-Iglesia
de
la
Magdalena
de
Medina
del
Campo.-De alle
del
c uce o.
(Fo o
del
S.
E.
A.
A.).
i
I
í
Lámina
XVI.—Cúpula
sob e
el
pa io
en
la
Casa
Blanca
de
Medina
del
Campo.
(Fo o
del
S.
E.
A.
A.).