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Las relaciones de causa en la prensa actual

Mendizábal de la Cruz, María de las Nieves

Abstract

Producción Científica

Full text

LAS RELACIONES DE CAUSA EN LA PRENSA ACTUAL NIEVES MENDIZÁBAL DE LA CRUZ Universidad de Valladolid 1. UNA PROPUESTA DE CLASIFICACIÓN DE LAS ORACIONES CAUSALES Tradicionalmente se han venido dejando de lado los estudios sintácticos de las denominadas oraciones complejas o compuestas, pero tampoco han faltado precedentes, ya que contamos con gramáticos como Andrés Bello que expusieron las primeras reflexiones acerca de este grupo de construcciones sintácticas ^ La inexistencia de una estructura común a todas las oraciones hace que se tienda a establecer una clasificación de tipos de estructuras. Pero es importante saber en qué nivel nos encontramos cuando hablamos de oración subordinada causal; como bien ha señalado J.A. de Molina^, no se trata de un ' ANDRÉS BELLO, Gramática de la lengua castellana, ed. de R. TRUJILLO, cap. L, Sat. Cruz de Tenerife, 1981, ed. de 1988, Madrid, con notas de R.J. CUERVO; estudios anteriores son de JACOBO SAQUENIZA, Gramática elemental de las lengua castellana, Madrid, 1828; donde encontramos la primera definición de oración compuesta como aquella estructura con más de un verbo en fonna personal para poder expresar un pensamiento completo. Otros autores reconocen que «la sintaxis ha constituido el fracaso de la lingüística de orientación saussureana», F. LÁZARO CARRETER: «Sintaxis y semántica», // simposio de la Sociedad Española de Lingüística, Madrid, 1972, RSEL, 4/1 pp. 61-85. 2 J. ANDRÉS DE MOLINA REDONDO, «En tomo a la oración "compuesta" en español», Philologica Hispaniensia in Honorem MANUEL ALVAR, Madrid, Credos, 1985, pp. 513-527. 117 problema simplemente terminológico, sino algo más importante: se trata de saber si ante una secuencia como: «si termino el trabajo, nos iremos de vacaciones», seguimos en el nivel o rango de la oración o hemos pasado a otro distin- to^. Gracias a autores como G. Rojo y C. Hernández Alonso'* sabemos que existe una relación especial y distinta de la coordinación, que es la integración o subordinación de una estructura en otra o en alguno de sus elementos. Visto esto consideramos que las estructuras sintácticas que vamos a estudiar entran a formar parte de un bloque, bastante amplio, de construcciones que podemos denominar bipolares, y que la división tripartita de la gramática descriptiva en yuxtaposición/coordinación/ subrodinación queda neutralizada desde un punto de vista semántico pragmático^. Gili Gaya considera que en estos tres grupos oracionales se produce una subordinación a la intención comunicativa global con que se profieren^. Además, si consideramos que en aquellas oraciones en las que se produce una relación causativa entre las proposiciones, el cumplimiento de lo enunciado en la oración principal depende de la realización de lo enunciado en la subordinada, no podemos dudar que existe una dependencia mutua entre la causa y el efecto^. Narbona Jiménez expone que la interordinación o bipolaridad debe tener una serie de recursos formales como nexos, conjunciones o morfemas gramaticales^. Lo que ya no podemos seguir sosteniendo, y en esto seguimos a César Hernández, es la repartición de las subordinadas en los tres grupos (sustantivas, adjetivas y adverbiales) y dentro de estas últimas y con un criterio semántico, en temporales, modales, locativas, etc., como grupos diversos de las llamadas adverbiales o con función adverbial, debido a que «las categorías o partes de la oración no han de confundirse con las funciones ya que privativamente no les corresponde ninguna»^. 3 Como podemos ver, a la gramática tradicional se le planteaban infinidad de problemas porque no consideraban el cambio de nivel. * G. ROJO, Cláusulas y oraciones, Veiba, Santiago de Compostela, 1978, anejo 14. C. HERNÁNDEZ Al^NSO, Gramática Funcional del español, Madrid, Credos, 1986. ' PORGAR MIRALLES, M., La oración condicional. La evolución de los esquemas verbales condicionales desde el latín al español actual. Universidad Jaume I, Castellón, ed. II, 1993, pp. 23. * S. GlU GAYA, Curso superior de sintaxis española, Barcelona, 1964 (9*), pp. 262. ^ ¡. A. DE MOUNA establece tres condiciones necesarias para hablar de interordinación o bipolaridad: 1) El valor resultante (causal, concesivo, etc.) ha de presentarse como consecuencia de los miembros en presencia. 2) La relación tiene que darse entre dos, y sólo dos, oraciones. 3) Debe haber elementos del tipo: si, porque, aunque, etc. que implican de modo obligatorio una oración siguiente. ' Vid. A. NARBONA JIMÉNEZ Las subordinadas adverbiales impropias en español Bases para su estudio. Cuadernos de Lingüistica /8. Málaga, 1989. Agora, pp. 38. ' Loe cit. pp. 90. 118 En defínitiva, consideramos a las estructuras causales como un tipo de bipolares o interordinadas cuyos miembros están relacionados y se implican mutuamente como dos elementos constantes y dependientes, dentro de un nivel distinto al de la oración. 2. LAS ORACIONES CAUSALES EN ESPAÑOL ACTUAL Si revisamos las teorías vigentes en tomo a las suboraciones'^ observamos que difieren radicalmente unas de otras. La GRAÉ^' distinguía entre coordinadas y subordinadas causales porque calcaba las estructuras y fórmulas del latín. Así las coordinadas expresaban, siempre bajo un criterio semántico, la razón o causa lógica y las subordinadas, la causa real. Además, cada tipo de causa, lógica o real, llevaba implícita sus nexos conjuntivos. El ESBOZO'^ modifica el plantemiento inicial de la GRAE y las incluye dentro de las complementarias circunstanciales. La edición actual de la GRAE^^ ha modificado de nuevo su punto de vista y prefiere incluirlas todas en el grupo de las subordinadas circunstanciales. A. Bello'^ considera que la conjunción porque indica, ligando proposiciones independientes, la causa lógica, el fundamento de lo que se ha dicho en la primera. En 1872 Bello creyó oportuno hacer una serie de modificaciones: «porque, como adverbio relativo, presenta en la proposición subordinada la causa, y en la frase subordinante, el efecto»'^. El cambio principal radica en que ahora la causa lógica es el «fundamento que hemos tenido para enunciar la primera» y no «el fundamento de lo que se ha dicho» *^. "^ Este término ha sido propuesto por RAFAEL LAPESA, en vez de proposición, ya que, según este autor, las llamadas proposiciones al carecer de autonomía dentro de una unidad superior, no proponen nada. Vid. R. LAPESA: «Sobre dos tipos de subordinación causal», en Estudios ofrecidos a Em- UO ALARCOS LWRACH, Tomo lU, Univ. de Oviedo, 1978, pp. 173-205. " GRAE, 1917 pp. 351 y ss. '2 ESBOZO DE UNA NUEVA GRAMÁTICA DE LA LENGUA ESPAÑOLA, Madrid, 1973, pp. 548 & 3.22.2. '3 Edición de 1973. "• A. BEliO. Loe cit. pp. 235; cap. XXXVI & 13, 1847. '5 BELLO, 1872. Loe. cit. pp. 283 & 991. '* RAFAEL LAPESA señala que A. BELLO habia dado cuenta de que porque poseía un valor conjuntivo porque: 1) Une proposiciones independientes, no pudiendo construirse con otras formas del verbo que las que son propias de tales proposiciones. 2) Emitimos una pausa anterior al enunciado de 119 Ramón Menéndez Pidal'^ distingue entre las conjunciones que sirven para recordar e! motivo conocido y las que se emplean para expresar la causa. Ambos grupos son considerados como subordinados. Para recordar el motivo conocido enumera estas conjunciones: pues, pues que, commo, guando, que y algún ejemplo de ca; los nexos empleados para expresar la causa son: ca, porque, por quanto, que y algún quando. Samuel Gili Gaya expone que únicamente la distinción entre coordinadas y subordinadas causales está justifícada a la luz de la gramática latina'^. Para este autor es insostenible aplicar al español la distinción latina debido «al uso indistinto de las conjunciones». Según Gili Gaya, «desde el punto de vista funcional, toda oración causal expresa una circunstancia del verbo dominante, y por esta razón parece lógico incluirlas todas entre las complementarias circunstanciales». En 1953 Gustav Siebenmann" estudió las funciones causales de que en la sintaxis del Lazarillo y examinó el uso de ca, porque y que en el siglo XIII al XVI. Se dio cuenta de que las subordinadas utilizaban porque y las coordinadas ca y que, pero esta diferencia era válida únicamente para la Edad Media no así para la Moderna. Gonzalo Sobejano^*^ hace notar que la desaparición de NAM en románico y el hecho de no tener una conjunción que equivalga al latino NAM no significa que las lenguas románicas no puedan establecer relación de coordinación en las oraciones causales. Este autor señala que lo que hacen estas lenguas es servirse de conjunciones idénticas a las subordinadas. M.J. Sánchez Márquez^' expone una serie de razones por las que la clasificación entre coordinadas y subordinadas causales debe abandonarse: por poco precisa, ya que son criterios basados en la lógica, no en la gramática; por falta de caracterización, ya que en castellano se usan los mismos nexos para todas las causales. Para R. Seco^^ hay unas coordinadas causales que expresan un lado de causalidad y las subordinadas sustantivas causales que «explican la razón porque. 3) En que la proposición acarreada por ella no puede nunca hallarse antes o en medio de otras proposiciones. BELLO, ed. de 1972. pp. 992. Apud R. LAPESA, 1978 pp. 175. " RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL, Cantar de Mío Cid. Texto, Gramática y Vocabulario. I, Pane II, & 196. PP. 395-396. '* S. GlU GAYA. Loe cit pp. 285 y ss. " GUSTAV SIEBENMANN, Über Sprache und Stil im Lazarillo de Tormes, Románica Helvética, n°43, Bem, 1953, pp. 6-16. ^ Reseña a G. SIEBENMANN. RFE. XXXVII (1953) pp. 324-332. ^' M. J. SÁNCHEZ MÁRQUEZ: Gramática Moderna del español. Teoría y Norma. 2" ed. corregida y aumentada, EDIAR, 1982. Buenos Aires pp. 233. 22 R. SECO: Manual de gramática española II, Síntesis, Madrid, CIAP, 1982. pp. 112-122. 120 perentoria del hecho afirmado en la principal». Posteriormente Manuel Seco ha indicado la imprecisión de fronteras y el uso de algunos gramáticos de incluirlas a todas entre las subordinadas sustantivas^^. Uno de los estudios mejor planteados sobre la subordinación causal es el de R. Lapesa^"*, quien distingue dos grupos de suboraciones causales: el grupo I, donde el miembro causal es independiente del otro miembro, pero no está ligado a él por coordinación; ambos están subordinados a un verbo implícito de declaración, interrogación, mandato, voluntad o afecto. El grupo II contiene todas aquellas estructuras en las que hay una oración principal con verbo expreso y una suboración causal dependiente de él. Expone la circunstancia que provoca la acción enunciada en la oración principal^^. El trabajo de J.A. Moya Corral^^ se sitúa en el plano del sistema Coseriano. Nexos como SÍ, aunque etc. cumplen tres funciones en las construcciones en que figuran: 1. Conectar dos miembros. 2. Determinar, según su posición, el valor de los mismos. 3. Orientan semánticamente la relación que existe entre ellos. F. Marcos Marín divide las suboraciones causales en tres tipos: causa necesaria, del enunciado y de la enunciación. Sin embargo no nos parece necesario hacer esta división tripartita ya que no creemos que una oración del tipo: «el mercurio del termómetro sube porque hace calor», denominada por este autor de causa necesaria, sea diferente sintácticamente a otras incluidas en los demás tipos^^. Luis Santos Río^^ establece ocho tipos de relación causal, teniendo en cuenta la noción de presuposición. Este autor dedica un apartado a la distinción entre causales coordinadas y subordinadas explicativas. Para ir cerrando esta breve revisión bibliográfica sobre el estado de las llamadas causales debemos precisar que, para nosotros, las estructuras de este tipo son sintagmas nominales que se insertan mediante un transpositor en dicho ^ M. SECO: Manual de gramática española U. Síntesis, Madrid, CIAP, 1982, pp. 112-122. ^* Cfr. pp. 173-205. ^ Ejemplos del grupo 1: «Han comprado todos los libros de la tienda, porque ya no queda ninguno». Del grupo II: «No te he llamado porque no he estado en la ciudad». ^* J.A. MOYA CORRAL: «Coordinación e interordinación, dos relaciones conjuntivas». Philologica II. homenaje a D. AmoNio LLÓRENTE, Salamanca, 1989, pp. 211-227. Para este autor, tanto causales como finales son subordinadas, consecuentemente proposiciones que han de ser estudiadas en las oraciones complejas. ^^ F. MARCOS MARIN: «A propósito de las oraciones causales. Observaciones críticas». Cuadernos de Filología ¡I. 1979, pp. 163-171. NARBONA JIMÉNEZ también considera inadecuada esta distinción de causa necesaria. Loe. cit. pp. 48-49. ^ LUIS SANTOS Río: «Reflexiones sobre la expresión de la causa es castellano». Salamanca, 1982. Studia Philologica Salnumticensia, 6, pp. 231-277. 121 sintagma, en este caso circunstancial; pueden insertarse y funcionar como núcleo del sintagma circunstancial, y en ese caso irán precedidas de unos transpositores que se posponen a la llamada principal, o bien pueden insertarse a término adyacente, llevando en tal caso un relator y otro elemento del tipo adverbial o adjetival. La forma que adoptan estas estructuras, como veremos en nuestro corpus documental, puede ser ñexiva, de uso abundante en indicativo y escaso en subjuntivo, y en forma no flexiva, siendo el infínito y el participio los que aportan generalmente ese sentido de causa^^. 3. ESTUDIO DE LAS ORACIONES CAUSALES EN LA PRENSA ESPAÑOLA ACTUAL 3.1. Tipos de enlaces y marcadores de relación causal En una primera lectura del corpus de periódicos escogidos^° nos dimos cuenta de que la conjunción porque domina sobre los demás enlaces oracionales. Sin embargo también observamos que el lenguaje que utiliza la prensa es pobre en expresiones subordinadas y reacio a establecer relaciones largas entre las proposiciones, prefiriendo en ocasiones la forma en asíndeton o los giros locucionales que imprimen una mayor vivacidad y rapidez en su lectura^^ Se ha dicho que el «idioma periodístico es una lengua especial en la medida que tiende a ser un idioma para iniciados, y no lo es plenamente porque la fijeza y hasta flexibilidad de algunos de sus rasgos alterna con las ocurrencias más personales de quien escribe, que chocan frontalmente con los hábitos de los lectores»^'^. ^' Vid. epígrafe dedicado a los giros y formas no personales. ^ Casi una veintena de entre la prensa más representativa en España; los periódicos utilizados son los siguientes: El País (2-11-1993, 14-11-1993, 31-10-1993), El Mundo (11-11-1993, 26-10-1993, 2-11-1993), ABC (14-11-1993, 6-11-1993, 22-11-1993), El Periódico de Cataluña (17-10-1993, 26-9- 1993, 24-10-1993). El Norte de Castilla (17-11-1993, 7-11-1993, 3-11-1993), El Marca (7-11-1993). 5- 11-1993, 8-11-1993). De cada periódico hemos estudiado todas las noticias de política nacional, noticias internacionales, sucesos, deportes, cultura, editorial, cartas, artículos de opinión y titulares. Lo que hemos pasado por alto son los anuncios publicitarios, pasatiempos y cartelera de cine y televisión. -" En este punto debemos pensar a quién va dirigida la prensa escrita, si a una minoría selecta o a la gran mayoría de los habitantes de un país, con sus diferentes niveles socioculturales. La gran masa lectora prefíere la agilidad en lo que lee, con ausencia de subordinaciones que entorpecen y retrasan su lectura. ^^ F. LÁZARO CARRETER: «El idioma del periodismo, ¿lengua especial?», en El idioma español en las agencias de prensa. Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Madrid, 1990. 122 3.1.1. La conjunción o transpositorporque Es el principal instrumento de enlace tanto de las causales propiamente dichas (o simple causales), como de las explicativas. Si observamos los cuadros de conjunciones^^ vemos que porque es mayoritaria en todos los casos (salvo en contadas ocasiones y por diferencias mínimas, pero siempre dominante en el resultado totaP'*). Este enlace oracional suele posponerse a la oración principal, indicando el motivo de lo acontecido en ella: «El ministro de Comercio señaló que no se han adoptado antes estas medidas porque el Gobierno esperaba que estas reformas se consensuaran en la mesa por el empleo». (ABC, 14-11-93, pp. 5). En ocasiones se abusa de la conjunción porque, al contrario de la tendencia general a la ausencia de enlaces subordinados, expresando la causa con dos conjunciones porgue, cuando lo correcto en un registro más cuidado o literario sería sustituir la citada conjunción por otra paralela o incluso por un giro de valor causal: «Pero no se pueden sacar conclusiones claras, porque inmediatamente asegura que tendrá que introducir modificaciones porque ahora es imprescindible la victoria». (El Norte de Castilla, 17-11-1993, pp. 46). Y se podría haber sustituido por ja que o por la expresión también causal por + infinitivo entre otros, como sucede en: «El colectivo Ecologista (...) ha solicitado al Defensor del Pueblo que recurra por inconstitucional la ley de Actividades clasificadas de Castilla y León, por entender que el traspaso, (...), de competencias (...) no autoriza a legislar, (...) y porque el Estatuto de Autonomía regional «no permite legislar en materia de medio ambiente...». (El Norte de Castilla, 7-11-93, pp. 29). Donde se hace uso de dos formas distintas de expresar la causa: mediante el enlace convencional y muy común porque y mediante la forma no personal del verbo, el infinitivo, con anteposición de la preposición por. Diferente es el caso que sigue, donde hay dosporque coordinados: «...Los militantes socialistas deben sentirse muy satisfechos por el clima de debate precongresual que vive... el PSOE, porque está centrado en las ideas y porque el contencioso sobre las personas ha venido a menos». (El Mundo, 2-11-1993, pp. 16.) Pero no sólo encontramos esta conjunción pospuesta al miembro principal, sino que, aunque raramente, puede aparecer antepuesta: «porque soy el •'^ Vid. Cuadros de conjunciones causales pp. 125 y ss. ^ Obsérvese los datos obtenidos de la conjunción por^Ke; A6,%0% porque frente a 13,19% ya que que es el segundo resultado más alto en el diario El Mundo; 31,46 frente a 16,85% ya que en el ABC; 48,29% frente a 7,31% en el diario El País; 62,04% frente a 16,26% en El Norte de Castilla; 47,63% frente a 16,36% en El Periódico de Cataluña; 46,83% frente a 34,17% en El Marca. 123 león impongo mi ley». (El País, 21-11-93, pp. 18). Estructura poco usual en el lenguaje periodístico y menos aún en el lenguaje hablado. La anteposición del transpositor da un carácter culto a la frase, imprimiéndole un matiz de refrán o sentencia. Pero si leemos más abajo observamos que esta frase está sacada de un contexto que lo que pretende es señalar un refrán: «Según el presidente francés, está en marcha una ofensiva norteamericana inspirada en un refrán latino: «porque soy el león, impongo mi ley». (El País, 21-11-93, pp. 18). Es frecuente encontrar en el lenguaje de la prensa refuerzos a las conjunciones; así vemos que el porque está reforzado en casos como: «No son dos puntos, porque te juegas otra cosa, como estar en un Mundial, y sólo por esto ya eres consciente de la situación». (ABC, 14-11-93, pp. 106). En este caso se trata de una causal un tanto especial ya que la proposición introducida porporque no es propiamente la causa de la primera sino una justificación que se da al hecho de que lo importante no es ganar dos puntos sino estar en un Mundial. También podemos encontrar dos conjunciones causales distintas en un mismo enunciado: «Nielsen destacó que en un principio los favoritos del grupo eran España y la República de Irlanda ya que tienen buenos jugadores, porque participan en competiciones ligueras fuertes». (El Mundo, 2-11-93, pp. 50.) La conjunción ya que da la justificación de lo dicho antes y el porque la causa a lo que introduce ya que. También es común encontrar casos ác porque con una función meramente expletiva, ilativa o interoracional, sirviendo únicamente de enlace o contac- to, pero no como subordinación de dos miembros bipolares: «la gallina (...) era una realidad; por ello, cuando vuela mi fantasía, intento atraparla (...) y encerrarla en el peor de los sitios. Porque una cosa es figurarse una imbecilidad y otra (...) que algún nacionalista vasco... se lo tome en serio». Creemos que el uso del transpositor/^or^uf es más abundante en la prensa de carácter deportivo; así, obsérvese los porcentajes obtenidos de transpositores del tipo porque, ya que, que son los más frecuentes, en un periódico deportivo como es EL MARCA: 8-11 -93: 51,42% porque 22,85% —\ ya que 5-11 -93: 44,44% porque 55,5% —i ya que 7-11-93: 42,85% porque 40% —^ ya que. En cuanto a otros dispositivos de enlaces o formas asidénticas vemos que no sobrepasan el 8,57%. Una de las conclusiones parciales que podemos extraer de este estudio es que el uso del transpositor porque, como ya hemos señalado repetidamente, mayoritariamente utilizado, es más frecuente en cierto tipo de escritos periodísticos, sobre todo en los que su fínalidad última y principal es informar acerca de un acontecimiento, por ejemplo deportivo: «No creemos que el resto de los equipos suban con miedo porque nosotros lo único que queremos es jugar 124 V olvidarnos del resto». (El Mundo, 2-11-93, pp. 89). «Estamos aquí por la cara y porque nos gusta el deporte». (El Mundo, 2-11-93, pp. 8). 3.1.2. La conjunción ya que También es de frecuente uso en el lenguaje de la prensa para señalar relaciones de causa. Como conjunción explicativa es una de las más utilizadas y la secuencia que encabeza se antepone o pospone con pocas restricciones. Su uso es siempre con indicativo y suele ir con verbos que poseen un signiñcado referente a lo dado o conocido^^. Con la junción ^a que no se da la causa de lo que se ha expuesto en la principal, sino que, como ocurrirá con como, se aduce una explicación o justificación a lo dicho en la oración principal: «El servicio de Cirujía Vascular del Hospital Clínico de Granada se encuentra colapsado ya que más de dos mil personas forman su lista de espera». (ABC, 21-11-93, pp. 96). Con relación al resto de las conjunciones causales, vemos que3^0 que ofrece los siguientes porcentajes: PORCENTAJES DE USO DE LA CONJUNCIÓN YA QUE EN LA PRENSA EL PAÍS EL MUNDO MARCA ABC EL PERIÓDICO DE CATALUÑA EL NORTE DE CASTILLA 12,82 6,45 22,85 19,49 10,63 24,44 9,19 7,89 55,55 12,35 15,62 8,16 2,53 21,42 40 16,66 14,85 23,07 * Datos en tanto por ciento Nótese el porcentaje más elevado de usos de ya que en periódicos deportivos, como consecuencia de ese descuido periodístico de los reporteros ^' La conjunción ya que no sólo es frecuente en el lenguaje periodístico sino también en la lengua común actual; sin embargo no se encuentra en textos anteriores al siglo XIV como conjunción causal. 125 Algunos ejemplos encontrados son: «... la situación en Haití es ahora más confusa que nunca: un presidente exiliado, un primer ministro interino y Parlamento fantasma, un general golpista y una fuerza extraparlamentaria...» (El Mundo, 2-11-93, pp. 24). «El matrimonio entre Brandemburgo y Berlín es absolutamente necesario. Los dos Lánder se necesitan» (ABC, 14- 11-93, pp. 46). El lector puede suplir instintivamente la ausencia de elemento transpositor: «Comprendo esa euforia y manifestaciones que se hacen en momentos determinados. Yo también fui futbolista» (El País, 21-11-93, pp. 44). Son, en definitiva, oraciones totalmente independientes desde el punto de vista sintáctico, pero semánticamente la segunda es causa de la primera. 3.1.7. Las formas no personales como expresivas de la causa Las formas no personales del verbo también sirven en ocasiones para indicar una relación causal. Ya hemos señalado la estructura POR + INFINITIVO^^ pero nos queda la fórmula: AL + INFINITIVO, encontrada de forma escasa pero regular. PORCENTAJES DE USO DE FORMAS NO PERSONALES EL PAÍS EL NORTE DE CASTILLA EL PERIÓDICO DE CATALUÑA ABC EL MUNDO MARCA 3,90 0,60 1,81 1.96 8,08 2,53 * Datos en tanto por ciento Otra fórmula con valor causal es DE + INFINITIVO: «los secuestradores y sus jefes... se alegrarán de haber conseguido cobrar, pero lamentarán todo lo demás». (El País, 31-10-93, pp. 12). 45 Vid. págs. 126 y ss. Esta fónnula la hemos estudiado a parte por su elevado uso. 132 Otras formas no personales del verbo que se utilizan para expresar la causa son^^: — El gerundio: que sustituye al participio de presente en castellano actual, acepta sus funciones, entre ellas la causal: «Habiéndose producido vacante en la sección de música por fallecimiento del académico de número don Carlos Barrosa Urdíales, se convoca la plaza a la que podrán aspirar personas relacionadas con la citada disciplina» (El Norte de Castilla, 7-11-93, pp. 6). — El Participio: «Anta destacó los logros conseguidos por el Gobierno socialista en estos más de dos años de legislatura ya que, a su juicio, no ha habido problemas de gobemabilidad, aunque sí dificultades dada la minoría existente» (El Norte de Castilla 17-11-93, pp. 5). Los porcentajes de gerundio y participio causales son escasos: PORCENTAJES DE GERUNDIOS Y PARTICIPIOS CON VALOR CAUSAL EL PAÍS EL NORTE DE CASTILLA PARTICIPIO 1,46 0,60 GERUNDIO 0,48 1,20 Datos en tanto por ciento 4. CONCLUSIONES Consideramos que las estructuras causales forman parte de las estructuras bipolares cuyos miembros están relacionados y se implican mutuamente como dos elementos constantes y dependientes, fuera del nivel oracional, o constituyendo oraciones complejas. El lenguaje periodístico traslada las expresiones del código elaborado-escrito al espontaneo-escrito, produciendo en ocasiones degradación de estilo. Su preferencia para expresar la relación causal se aproxima en gran medida al lenguaje ordinario, teniendo los porcentajes más altos el transpositor/^or^uf con un 39,46% seguido de la fórmula POR + INFINITIVO y POR + NEXUS con un 25,06%. A continuación le sigue ya que con un 13,66% y la expresión de la causa mediante giros: 10,93%, pues un 3,86%, ** Para este epígrafe véase lo expuesto sobre los participios absolutos dado que, debido a que. puesto que, supuesto que, etc. 133 las formas asindéticas 2,26% puesto que 2,06%, las formas no personales del verbo (participio absoluto y gerundio) 0,4%, y otras casi inapreciables en número. A la vista de los resultados creemos que es significativo el abundante uso de la expresión POR + INFINITIVO o POR + NEXUS para expresar una causa, hecho que se aleja del uso preferente que los hablantes hacen de su lengua para expresar la relación que nos ocupa. Asimismo, consideramos importante el abundante porcentaje de giros o locuciones causales que utiliza la prensa, alejándose de fórmulas más usuales en el lenguaje escrito o hablado de la lengua cotidiana. Por otro lado, los titulares o frases encabezadoras prefieren el uso de POR + INFINITIVO, que en ocasiones linda con lo temporal y se reservan la conjunción porgue y ya que para transcribir palabras textuales y opiniones personales de un individio representadas gráficamente entre comillas. La preferencia por las formas asindéticas frente a las polisindéticas, por las yuxtaposiciones frente a las subordinaciones, es otra de las conclusiones que podemos extraer de este estudio. En esta misma línea observamos una preferencia por la utilización de párrafos aislados, siendo el segundo la causa del primero y recogiendo ésta en un sintagma preposicional del tipo: por ello, por esto, por estos motivos etc. A pesar de todos estos «desvíos» del lenguaje periodístico, éste elabora sus noticias con un código común al cotidiano, espontáneo y natural para llegar a los posibles miles y miles lectores. Por ello el transpositor por^uf sigue siendo el preferido entre los demás para expresar la causa y ésta generalmente va pospuesta a la llamada principal. No debemos dejar de lado la importancia de una variable como es el nivel cultural del que escribe, o la intención con que lo hace. Cuando el periodista se dirige a un público más culto, o sus intenciones periodísticas son más elevadas estilísticamente el uso de giros del tipo: dado que, por el hecho de que etc, como es en editoriales o artículos de opinión, sube sensiblemente con una diferencia de 17,61% a 22,01%. Los sustantivos causa, motivo, porqués etc., todos ellos con señas comunes de causa, aparecen en contadas ocasiones encabezando oraciones o formando parte de sintagmas nominales con función de SNj atributo u objeto directo; creemos que este uso está en relación con el gusto del lenguaje periodístico por evitar las frases largas subordinadas y por parcelar los enunciados; a ello contribuye también las formas asindéticas. En definitiva, en este primer acercamiento a un aspecto tan concreto como es la relación de causa en el lenguaje periodístico, éste continúa con la utilización del transpositor porque pero se desvía de la lengua cotidiana en el uso de giros prepositivos, formas de asíndeton, parcelación excesiva de enunciados y alejamiento de la subordinación, que distraería la atención del lector. 134