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El proceso civil de ejecución singualar en España (discurso de apertura) : curso 1944-1945

Miguel y Romero, Mauro

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I ' UNIVERSIDAD DE VALLADOLID l CURSO 1945-1946 UNIVERSIDAD DEV ALLADOLID · .J) ¿iu ;! li},/)",~(,,-;." " ,- e i / l CURSO 1945-1946 s s. ( ~ "> .•. ',~, .• i . _ " : d_l llililill 1IiIIIoioh"'_ ....•••.••. lJNIVERSIDAD DE ., / A L L A O O LID SOLEMNE / PERTURA DE CURSO' ( l. o !; o •• !o. ~..-' O" BiCe ~sc.Ape .UVA 44/45 11111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111 5>0 O O O 4 2 3 5 5 5 1044- 1 045 I/"¡ o ÍNDICE EL PROCESO CIVIL DE EJECUCIÓN SINGULAR EN ESPAÑA Discu so de ape u a po el D . D. Mau o Miguel y Rome o. BALANCE DEL CURSO 1943-1944. LABOR GENERAL UNIVERSITARIA. VIDA CULTURAL. Facul ad de Filoso ía y Le a •. Facul ad de Ciencia.. Facul ad de De echo. Facul ad de Medicina VIDA RELIGIOSA. CE~ ROS y ENTmAOES UNIVERSITARIAS. Colegio Mayo Uni e si a io de Felipe 11. Academia de Alumnos In e nos de la Facul ad de Medicina. Biblio eca Uni e si a ia. Museo A queológico. A chi o His ó ico P o incial. Ag upación Musical Uni e si a ia. Asociación Uni e si a ia. La Uni e sidad y los Cen os Cul u ales del Dis i o. Exposiciones, Con e encias y Reci ales. Fies as Uni e si a ias. Mo imien o Uni e si a io. GRÁFICOS. .-'---~. ., ,.~- . UNIVERSIDAD DE VALLADOLID DR. MAURO MIGUEL y ROMERO CATEDRÁTICO DE DERECHO PROCESAL EI.-4PROCE.SO CI /Il.-4 DE , EJl~CUC19N SINGULAR - --~---_._--_ .. -- (DISCURSO DE APERTURA) CURSO 1044-1045 Magní ico y Excmo. Seño : Excmos. e Ilmos. Seño es: Seño as y Seño es: Aunque sea supe io a mis ue zas, no engo más emedio que cumpli el manda o que se me ha con e ido, y, con a eglo a las disposiciones igen es, oy a desa olla , del modo más compendioso posible, al Inaugu a se el Cu so Académico de 1944-45, el ema de «EL PROCESO CIVIL DE EJECUCIÓN SINGULAR EN ESPAÑA». El as o campo del De echo, b inda ocasión muy p opicia pa a a a en es os ac os solemnes, cues iones de ca ác e gene al; pe o como en e odas las amas ju ídicas, ninguna se halla an necesi ada de p og eso y de di ulgación como el De echo p ocesal, he p e e ido con ibui a ello, siquie a sea muy modes amen e. Aho a bien, el P oceso Ci il de Ejecución, no puede elabo a se adecuadamen e, sin ija el concep o y con enido del De echo p ocesal y del p oceso judicial en gene al, conside ado como elación ju ídica, haciendo indicación de las di e sas clases de p ocesos, pa a de e mina el e dade o obje o, desa ollo y pe eccionamien o de dicho p oceso de ejecución. J 1 Pa a noso os, el De echo p ocesal no se puede educi , como se hace en o os Países, al es udio del p oceso, • -6- sino que es a disciplina, aunque muy ace adamen e haya cambiado de nomb e, íncluyéndola, sin dispu a alguna, en e las di e sas amas del De echo, con sus an i idad y ida p opia e independien e, nadie puede nega que ep e- sen a una p olongación pe eccionada de la an igua asigna- u a, que se denominó P ocedimien osjudicíales lJ P ác ica o ense, cuya ó bi a se ha ensanchado, al conside a la acción como un de echo pe se, dis in o, aunque elacionado con el de echo ma e ial que ga an iza, dándole e icacia median e la p e ensión o mulada en la opo una demanda, que al se some ida a la au o idad ju isdiccional. su na u- aleza y o igen p i ados, se hacen p edominan emen e públicos. Hubo un iempo en que el De echo p ocesal, e a consi- de ado y es udiado como una pa e del De echo p i ado, y en onces se le de inía, como el «De echo p i ado o mal», iniendo a se un sie o de aquél, del cual se libe ó al o ma se los Códigos P ocesales, con el obje o de man ene el o den social bajo el cuidado de la Jus icia. De es e modo, el De echo p ocesal, ino a da el iun o a la decisión del Juez, sob e la ue za y la enganza p i ada, pudiendo deci se que el De echo ci il. así como el P ocesal, la ju isdicción olun a ia, la ejecución o zosa, el p ocedimien o adminis- a i o y cons i ucional, son el eje cicio de la Sobe anía del Es ado y la ex e io ización del Pode que dic a el de echo a la Sociedad y que lo u ela y p o ege. Median e la ac i idad legisla i a, el Es ado p o ee a la u ela de los in e eses indi iduales y colec i os, es ableciendo eglas gene ales a la conduc a de los pa icula es y a la suya p opia. Median e la ac i idad judicial o p ocesal, el Es ado a iende a hace p ác icamen e e icaz la u ela es ablecida en las no mas gene ales, p ocu ando en los casos pa icula es, da sa is- acción a los in e eses que p o ege, cuando la no ma de conduc a no se ealiza, o cuando al a po alguna azón, la espon ánea sumisión a la no ma obje i a, po pa e de los -7- obligados. En la ac i idad legisla i a, el Es ado cumple un doble in: po una pa e, de e mina qué u ela quie e concede a cie os in e eses, y po o a, desa olla es a u ela en una no ma ca ac e ís ica imponiendo eglas gene ales de conduc a. En la ac i idad judicial, el Es ado cumple, po el con a io, una sola misión, que es la de desa olla la u ela concedida a dichos in e eses, pe o de un modo dis in o, o sea in e iniendo di ec amen e pa a su sa is acción o zosa, cuando la p ime a o ma de u ela, esul a p ác icamen e inú il. Es a úl ima ac i idad judicial cons i uye po consiguien e la ju isdicción, que no es ejecución, ni ac uación de la u ela concedida po la legislación, sino que, po el con- a io, es una segunda au ónoma o ma de u ela, pues mien as la legislación ep esen a la u ela media a de in e eses, la ju isdicción es la u ela inmedia a. Po eso se hace p eciso da una idea de la jus icia y de su adminis ación. Ulpiano dijo que «ius icia es cons ans e pe pe ua ol un as iussun cuaquie buendí>. es o es, una i ud cons an e y pe pe ua que cons s e en da a cada uno su de echo. De inición acep ada po San o Tomás. que la llama hábi o po el cual un homb e con olun ad cons an e y pe pe ua, se inclina a da a los demás aquello que les pe enece. Las Pa idas la de inie on « aigada i ud que du a siemp e en las olun ades de los omes jus os que da e compa e a cada uno su de echo igualmen e». Es cla o, que, si odos los homb es uesen jus os, si odos espe asen de los o os lo que a los o os hacen, espe ando a los pad es, amando a los pa ien es, eniendo gue a con los icios y paz con los homb es, gua dando idelidad a los amigos y equidad a odos, en onces sob a an los jueces, holga an los gobie nos y las leyes y se ía la ida de la humanidad sob e el Plane a, iel asun o de lo que se á la ida de los jus os en las egiones celes iales, como decía San Isido o. +" .$ .$ .; .A q -8- -9- La jus icia es la más sólida base del o den, de la libe ad, del bienes a y del p og eso de las Naciones, has a el pun o de que, donde es á deso ganizada la adminis ación de Jus icia, encon amos pueblos en ilecidos y escla izados, po que en ellos no es á segu o el hono , la ida y la p opiedad de nadie. y como la jus icia adminis ada po los jueces o ibu' nales, cons i uye el in del de echo p ocesal, no puede duda se que és e o me pa e de la Enciclopedia Ju ídica, ni se puede a i ma que sea un de echo obje i o, ni un de echo pa a el de echo. Es deci , que el De echo p ocesal debe goza de la misma sus an i idad e independencia que las demás disciplinas ju ídicas, sin que ampoco p oceda econoce su sup emacía como p e enden algunos esc i o es angua dís as, que a i man la p eeminencia del p oceso sob e el de echo. A es e p opósi o esc ibe P ie o Cas o (1) que el De echo p ocesal es una ama del de echo público, independien e, como la misma unción del Es ado, cuya ealización se p oponen sus no mas, siendo en algunos aspec os de echo cons i ucional, así odo lo e e en e a la o ganización de T ibunales, inspección de los mismos y es ablecimien o de no mas sob e la esponsabilidad ci il y penal de los jueces, y en algunos ex emos es de echo adminis a i o, como en el nomb amien o y g a i icación de los jueces, bienes ma e' iales y gube na i o judicial, ag egando que pa a comple a el concep o del De echo p ocesal, es necesa ia su delimi- ación en e al de echo ma e ial o sus an i o, es deci , del que a ec a a las elaciones ju ídicas y a los de echos subje- i os, cuya exis encia se a a p incipalmen e de de e mina en el p oceso. También el p o eso Guasp dice (2) que po lo que oca ..•. I i ! a la si uación ac ual, puede a i ma se sin emo a equi oca- ciones, que la ciencia del De echo p ocesal ci il es una magní ica ealidad. El olumen de los es udios cien í icos sob e el p oceso ci il, su p o undidad y sus epe cusiones, po mucho que se enca ezcan, no pueden se ácilmen e sob e alo ados. Se ha podido a i ma más o menos ace a- damen e, que an es de 1868, echa en que Bulow esc ibe su ob a sob e las excepciones y los p esupues os p ocesales, la ciencia del p oceso no exis ía. Hoy la simple obse ación del pano ama de las ciencias ju ídicas en gene al, nos mues a, de un lado, que la sepa ación en e el De echo p ocesal y el De echo ma e ial ha dado plenamen e sus u os en el campo del pensamien o ju ídico, pues o que la ciencia del De echo p ocesal no sólo ha cons uido o se ocupa a anosaman e en cons ui sus p opias ca ego ías, sino que incluso ha conseguido, en nume osas ocasiones, la expo ación de su p opia elabo ación écnica a o as amas del de echo, in i iendo así el p edominio concep ual que has a aho a exis ía; de o o lado, que la ciencia ha conse- guido in lui en la p opia legislación, in luencia de la que enemos ejemplos bien ecien es y signi ica i os en la nue a codi icación i aliana. El De echo p ocesal, judicial o de p ocedimien os en sen ido es ic o, es el que a a de los p ocesos en gene al, conside ados como ag egados de las ac uaciones judiciales, pe o comp ende, además de la o ganización de los ibu- nales, el es udio de las acciones y de las excepciones, las o mas adecuadas pa a el eje cicio de las mismas, los medios o sis emas p oba o ios. 1 as esoluciones y los ecu sos, pudiendo en su consecuencia conside a se como una ama del De echo, que iene po obje o la o gani- zación judicial, el es udio de los medios y las o mas condu- cen es a la decla ación o al es ablecimien o del o den ju ídico in ingido, eclamando del ó gano judicial, la ec a adminis ación de jus icia. que hace ac ua y da e icacia a la 1; (1) "Exposición del De echo P ocesal de España». T. l. p.l0. (2) «Comen a ios a la Ley de Enjuiciamien o Ci il». T. l. p. 69. • -10- -11- no ma ob e i a. P ocu a el De echo p ocesal epa a las pe u baciones ju ídicas, mas no lo consigue po comple o, sino en con adas ocasiones, po que la e dade a y comple a epa ación, sólo puede ope a se po el p opio a epen i- mien o del in ac o del o den ju ídico, y del inmedia o cumplimien o de la obligación de aquél. La epa ación en el e eno p ác ico. exige como equisi o p e io el descub imien o de la e dad, en la cual debe unda se siemp e la jus icia; po eso el De echo p ocesal es el que acili a los medios de p esen a an e los Jueces las eclamaciones o iginadas po la usu pación o insegu idad de los de echos, las con es aciones y de ensas, así como las jus i icaciones de los hechos yla p ác ica de los demás ac os p ecisos, pa a que el Juez pueda ap ecia los de echos, p onunciando una sen encia ace ada yequi a i a. Conside ado como ciencia, es el De echo p ocesal una ama de la Enciclopedia ju ídica que comp ende el conoci- mien o o al, sis emá ico, e dade o ycie o de cuan os T ibunales adminis an jus icia y de sus espec i as un- ciones, de los p ocesos con sus acciones, excepciones y p uebas, así como de las o mas solemnes que mejo puedan conduci al es ablecimien o, a la decla ación o a la cons i- ución del de echo en conc e o, imponiendo, en su caso, la condena que co esponda. Debe comp ende el es udio eó ico yp ác ico de odas las ins i uciones y ó ganos del Es ado, que asumen po comple o el Pode ju isdiccional del mismo, ep esen ado po los T ibunales o dina ios y especiales, con sus espec- i os auxilia es, subal e nos y colabo ado es, con ándose en e és os los Ii igan es, los abogados que los di igen, los p ocu ado es que los ep esen an, y el Minis e io iscal que es el igilan e a anzado de la ley, po se sabido que, si bien el p oceso penal, puede inicia se e impulsa se de o icio, no hay posibilidad de sen encia sin un acusado y un de en- so del eo, y que en lo ci il, a pesa de la endencia a amplia las acul ades del Juez, oda ía se man ienen en la doc ina y en la p ác ica los axiomas «nema iudes sine acla e», «iudes secundum allega a el p oba a a pa ibus iudica e debe ». Después de ene mon ada la complicada máquina judi- cial, debe ap ende se el p ocedimien o adecuado pa a su buen uncionamien o, en las di e en es clases de p ocesos, en los cuales se eje ci an, discu en, esuel en y cumplen las acciones y excepciones, elacionadas con el a aque y la de ensa de los de echos que cons i uyen el obje o de cada p oceso, sin ol ida que el ci il, in eg ado po una se ie co ela i a de ac os que comienzan con la demanda y e minan con la sen encia judicial, ep esen a, como ya se ha indicado, un mé odo pa a solici a que se adminis e ec a jus icia, o pa a hace ac ua la ley obje i a con o me a lo e dade o y a lo jus o. dando a cada uno lo que le co esponda. El es udio del p oceso ci il gua da es echa elación con las dos clases de u ela ju ídica es ablecida po el Es ado, pa a ealiza el de echo, que cons i uye su in esencial, que son la olun a ia o media a y la o zosa o inmedia a. Consis e la p ime a en la c eación del o de- namien o ju ídico po el ó gano legisla i o, que dic a las leyes, econoce las cos umb es y los p incipios del de echo, cuyas no mas in eg an en su o alidad el De echo de cada Es ado. Pe o aunque odas esas no mas son obliga o ias, como se dan pa a el homb e que goza de lib e albed ío, puede és e ín ingi las, y en onces en a en acción la segunda u ela, que es la o zosa, encomendada al ó gano ju isdiccional, como enca gado de adminis a jus icia, dando a cada uno lo que le co esponde, aun con a la olun ad del obligado que se lo niega, pa a lo cual iene dicho ó gano la po es ad de juzga y de hace que lo juzgado se ejecu e, median e la coacción. Po lo gene al, las leyes se cumplen de modo espon áneo o. s -12 - -13 - po los obligados a espe a las. pe o en ocasiones, cuando se desa iende la p ime a u ela del de echo, se impone la necesidad de aplica la segunda, po medio de la coacción, que según enseña la Filoso ía, puede emplea se como medida p e en i a y como de ensi a o epa ado a. Con iene, pues, dis ingui en e el de echo es á ico que es el conjun o de p ecep os o no mas gene ales, y el de echo dinámico que son las no mas conc e adas a un suje o en el momen o de aplica las a cada caso pa icula . El p oceso ci il, pa iendo de la in acción ju ídica y de la ine icacia de la u ela media a, si e pa a aplica la u ela inmedia a o o zosa. Es e p oceso comienza con la demanda que ha de se undada y con ene una decla ación de olun ad, a in de que el ó gano de la ju isdicción haga ac ua la ley en el sen ido de la jus icia. De ese modo, o sea in e pues a la demanda, el de echo y la acción p o ec- o a que enían ca ác e p i ado, se ans o man en una elación de de echo público, que cae bajo la sal agua dia del Es ado. De ahí que se haya de inido el p oceso ci il, como una elación ju ídica g adualmen e desen uel a hacia es lados: de las pa es en e sí, al o mula ecíp ocas y con apues as p e ensiones; y de cada una de las pa es con espec o al Juez, al p e ende que esuel a las cues- iones plan eadas, en de e minado sen ido. P ohibida la au ode ensa, sal o en los casos ex emos de pelig o inminen e o de u gen ísima necesidad, el Es ado mode no iene es ablecido el p oceso ci il con ca ác e público, pa a que el pe judicado en sus de echos, pueda inicia le an e el ó gano de la ju isdicción, eje ci ando en o ma legal sus medios de de ensa, que son pa a el deman- dan e los hechos cons i u i os de su acción, y pa a el demandado los impedi i os y las excepciones con a el mismo; y a es e de echo de los Ii igan es. co esponde el pode -debe de los jueces de adminis a jus icia, haciendo ac ua la no ma obje i a que conside en aplicable, como olun ad conc e a a los hechos y p uebas ap eciados en debida o ma. Po consiguien e, el p oceso ci il debe con- ene los medios necesa ios pa a ga an iza esa unción pública, que hace ac ua la ley o el de echo en sen ido obje i o, con el in de sa is ace un in e és que goce de la p o ección del Es ado. Según Chio enda (1), es el p oceso ci il un o ganismo gene al de ac uación de la ley, no de las obligaciones, median e el eje cicio de la acción. Así en endidos el p oceso y la acción que lo inicia, se demues a la au onomía de los p oblemas p ocesales, y se con ibuye a e i a que és os se esuel an, como ha ocu ido du an e mucho iempo, con elemen os de de echo de e minado o ma e ial. Es e iden e que el p oceso ci il sólo se inicia a ins ancia de pa e in e esada y no de o icio, pudiendo se u ilizado an o como medio de a i mación de una olun ad posi i a o a o able, como nega i a o pe judicial pa a el demandan e, po que el p oceso bien en endido, sólo debe p o ege la azón y la jus icia, sea cualquie a quien la enga de su pa e, es cla o que, según la ap eciación del Juez, que puede dic a sen encia es ima o ia o deses ima o ia de la demanda. Podemos de ini el p oceso en gene al, como la se ie de ac os encaminados a consegui la ac uación de la no ma obje i a, pa a que el ó gano de la ju isdicción, ga an ice o haga e icaz, aun con a la olun ad del obligado, un bien o un de echo p o egido conc e amen e po aquélla. En es a de inición pueden inclui se den o del de echo español, los juicios o p ocesos con con o e sia y los ac os de ju is- dicción olun a ia, seguidos po pe sonas que o mulan iguales p e ensiones. y como la ac i idad del Juez en el p oceso, se di ige (1) «P incipios de De echo P ocesal Cí ll», ad. de Casais. . 1, p. 81. • a 1 - 26- - 27- me a decla ación) o a asegu a , en an o la con o e sia se decide, una si uación de hecho que pe mi a a su iempo- log a la e ec i idad de lo esuel o (es el caso del p oceso p e en i o o del asegu amien o) o cons i ui una si uación ju ídica (acción y sen encia cons i u i a). 4. a Como en muchos casos no bas a conoce la olun- ad de la ley, es p eciso, además, si ha de ealiza sus ines p opios, que el Es ado, po medio del ó gano de exp esión de su olun ad, imponga el cumplimien o de lo esuel o, con lo cual queda ago ada la unción del p o- ceso, que cumple, como ha no ado Goldschmid , una icción lógico-ju ídica (la de de e mina , en cada caso, lo que es jus o) y o a p ác ica, la de ejecu a 10 que como jus o se ha econocido. Queda, así, delineada en sus asgos esenciales la igu a del p oceso, como ma e ia p opia de nues a disciplina y ma cada su sepa ación COn o as igu as, que o pe siguen una inalidad, en cie o modo ex aña a sus ines p opios (p oceso apa en e 1) p oceso simulado), o cumplen una misión secunda ia (los que ienen una misión exclusi a- men e p ocesal; señalamos en e és os, ad exemplum los ela i os al égimen de las cues iones de compe encia, acumulaciones, ecusación, e c.), en que pueden conoce di e sos ó ganos, unos en p ime a ins ancia, o os en segunda, o os en ecu sos de casación. Es a compe encia se dice ambién po azón del g ado. Median e el c i e io e i o ial, la compe encia común de odos los jueces del- mismo g ado, se hace especial pa a cada uno de ellos en elación con el espacio a que se ex iende su espec i a dema cación, bien a endiendo al domicilio del demandado ( o um. domicilii), bien al luga donde se celeb ó el con- a o ( o um con ac us), bien al si io donde adica la cosa discu ida ( o um ei si ae). La conexión que aconseja la unión de plei os a ines o acumulables, no de e mina la compe encia, pe o la amplia al plei o acumulado. A pesa de es os c i e ios y po encima de ellos, exis e 'la p ó oga de ju isdicción po sumisión exp esa o áci a de las pa es, siemp e que la ley no lo p ohiba; pe o la ma e ia, el alo y el c i e io uncional es ingen la p ó oga ju isdiccional, siendo nulas las ac uaciones, incluso la sen encia, p ac icadas po Juez incompe en e o ecusado. 2. 0 O o elemen o de la elación ju ídica p ocesal es á in eg ado po la capacidad de las pa es pa a compa ece en juicio, dis inguiéndose la pe sonalidad ísica de la ju í- dica. El p esupues o de la capacidad de las pa es pa a compa ece en juicio, se elaciona es echamen e con la sus i ución p ocesal, que pe mi e dis ingui en e suje o o i ula del de echo subs ancial y suje o del p oceso; así el meno y el incapaci ado pueden se demandan es o demandados, median e la ep esen ación de sus pad es o u o es, que se limi an a se suje os del p oceso. Tan o el Juez como las pa es y sus de enso es, ienen que suje a su espec i a ac i idad en el p oceso, a las no mas legales po que és e se ija, a endiendo a su pa - icula na u aleza. Con o me a es as no mas, puede se el p oceso, ci il, adminis a i o, penal. e c. Y den o del p oceso ci il exis e g an di e encia en e el ela i o a los ac os de ju isdicción olun a ia, que se ami an in e olen es y el p oceso que comp ende sólo los li igios man enidos median e con ienda o con o e sia, in e con enden es, que pueden se de cognición y de ejecución, subdí ídíéndose los de cognición en decla a o ios, cons i u i os y de condena, a endiendo a la na u aleza de la acción que les inicia y de la sen encia que les pone in. El p oceso decla a o io, que no debe con undi se con el juicio decla a i o, iene po obje o ob ene del Juez una esolución exp esi a de la olun ad de la ley, admi iendo la ce eza de la p o ección ju ídica de un de echo que des- pués puede eje ci a se en un p oceso de condena. Co es- - 28- - 29- ponde el p oceso decla a o io a las sanciones y sen encias de igual clase, pudiendo se és as de decla ación posi i a, si a i man la exis encia de una olun ad de ley ga an i- zado a de un bien de la ida, o sea de un de echo exigible o zosamen e; y de decla ación nega i a, si son opues as a la exis encia de una olun ad de ley que ga an ice a un li igan e cie o de echo con a o o. En el p oceso cons i u i o, se pe sigue ambién la decla- ación de un de echo incie o o más bien inexis en e, p e- endiéndose que el Juez lo c ee, y sólo desde en onces pod á exigi se o hace se e ec i o. El í ulo, causa de es os de echos, se encuen a en la p opia sen encia cuando és a se hace i me adqui iendo au o idad de cosa juzgada y la consiguien e posibilidad de lle a se a e ec o, median e el p oceso de ejecución, no sólo en cuan o a lo p incipal, sino ambién con espec o al abono de in e eses, de u os, de daños y pe juicios y de cos as, si el allo comp endiese es os ex emos. Todas es as modalidades de p ocesos, se admi en aunque sin es a sis ema izados, en nues a legislación, pudiendo esol e los los T ibunales, con aplicación del a o 359 de la Ley de Enjuiciamien o Ci il. No puede nega se que a pesa de es o, hay quien sos iene que el único p oceso que debie a es a some ido a la ju is- dicción de los T ibunales es el de cognición, ol idando que la jus a paz social, no se log a con el simple p onuncia- mien o de la sen encia, sino que equie e el cumplimien o de la misma en el p oceso de ejecución, cosa que nadie puede ealiza mejo que el ó gano que la dic a en p ime a ins ancia. Po eso, nues o de echo clásico a ibuye a los Jueces y T ibunales, la po es ad de juzga y la de ejecu a o hace que se ejecu e lo juzgado, sin cuyo úl imo ámi e queda ía insa is echa la u ela o zosa del de echo, que es en la que apa ece con oda e idencia y con plena e icacia, la coac í idad de la no ma ju ídica. Veamos aho a si el p oceso judicial, cualquie a que sea su clase, cons i uye una elación ju ídica, o una se ie de si uaciones en que du an e el p oceso pueden encon a se los li igan es. de las cuales en luga de elaciones ju ídicas, sólo nacen ca gas, de echos o expec a i as de de echos, siendo en e és os el más impo an e el de ob ene una sen encia a o able. El p oceso judicial es pa a noso os, una ins i ución ju ídica in eg ada po los di e sos ac os ejecu ados po las pa es y po el Juez, que ienen a cons i ui una elación ju ídica, iniciada con la demanda y comple ada con la con- es ación, las cuales mien as se examinan y deciden en la sen encia, p oducen una si uación expec an e, como an es se ha indicado, po que la acción p o oca el eje cicio de la ju isdicción, pa a aplica el de echo a los casos con- c e os, median e di e sos ac os que cons i uyen el p oceso. Es os ac os dan luga a una elación ju ídica, pues o que se de i an del eje cicio de de echos y obligaciones a los cuales se e ie e la acción, siendo los pun os ca dinales, la p e ensión del ac o , la de ensa del demandado yla sen encia esolu o ia del Juez. Supone el p oceso, una elación en e el ac o yel Juez y o a en e el demandado y ambién el Juez, apa e de la ecíp oca en e ambas pa es, que ienen de echo a una sen- encia jus a, co espondiendo al Juez el debe de dic a la. Esa elación p ocesal es compleja, po que cons a de a ios de echos y debe es no solamen e de los lí ígan es. sino ambién de los unciona ios judiciales. Y es ambién esa elación au ónoma, po que se desa olla con ca ác e público independien e de la elación ju ídica subs ancial. que las pa es p e enden hace ale en el p oceso. El ca ác e público se de i a de la in e ención de la po es ad ju isdiccional del Es ado. El ca ed á ico de la Uni e sidad de Coimb a Dos Reís en su «P ocesso o dina io e suma io» (pág. 154), se plan ea -30- - 31- la duda de si la elación ju ídica p ocesal se á de na u a- leza exclusi amen e pública o end á una índole míx a , siendo simul áneamen e pública y p i ada. Ag ega que Mo a a en iende que es a elación esul a de la unión de dos elaciones ju ídicas: a) Una elación en e dos pa icula es p o ocada po el con as e de sus. p e ensiones. b) Una elación en e cada uno de los pa i- cula es y el ó gano ju isdiccional enden e a la eliminación del e e ido con as e. La combinación de es as dos ela- ciones, o ma la elación ju ídica p ocesal, que o igina los siguien es de echos y debe es ecíp ocos: A) En cuan o al ac o : 1. 0 El pode o la acul ad de p o oca el eje cicio de la unción ju isdiccional, pa a la u ela de un de echo y de obliga al demandado a some- e se a la decisión. 2. 0 Una obligación de i ada del eje cicio de esa acul ad, de su i las consecuencias del eje cicio. de la ac i idad ju isdiccional, an o de las elaciones con el Juez, como de las elaciones con el ad e sa io. B) En cuan o al demandado: 1. 0 Una obligación de i- ada del ac o del demandan e, de pa icipa en la elación p ocesal. 2. 0 El de echo de de ensa, es o es, la acul ad de opone se a la p e ensión del ac o , p omo iendo la u ela de su p opia si uación ju ídica, haciendo que se eje za en su bene icio la ac i idad ju isdiccional. e) En cuan o al Juez: 1. 0 El debe de p es a su ac i- idad. 2. 0 El pode de ealiza los ac os necesa ios pa a. se p o e ida la decisión. De mane a que Mo a á admi e la exis encia de ela- ciones ju ídicas en e las p opias pa es, po que habla de de echos y obligaciones en e ellas; y aunque conside a a la elación p Ocesal Como de de echo publico, iene el cuidado de ad e i , que su con enido no pe enece exclu- si amen e al de echo público. Las dos elaciones o iginales no se unden químicamen e, sino que se asocian mecánica- men e, sin desapa ece Sus es igios p imi i os. Comba e Dos Reís esa doc ina de Mo a a diciendo, -que la elación p ocesal esul a COmo consecuencia de un con as e en e la olun ad de dos pa es, pe o que el ó gano ju isdiccional ha de sen encia desen ol iendo sus ac i idades, eniendo a la is a la de ensa del de echo obje- i o, al paso que cada uno de los lí igan es pe sigue el iun o de su p e ensión indi idual o del de echo obje i o que se a oga: pe o es a sabe si cons i uida la elación ju ídica p ocesal puede habla se de de echos y obligaciones en e las pa es en el p oceso. Se inclina po la eo ía de que no exis e elación ju ídica p ocesal, po que el deman- dan e no iene ningún de echo pa a impone al demandado la obligación de in e eni en el li igio, sino que puede adop a la ac i ud líci a de pe manece en ebeldía. Pa a asegu a la pa icipación de los li igan es en el p oceso, la ley se limi a a es ablece ca gas, coincidiendo con Cu ne- lu i, y a i ma que cuando se habla de un de echo p ocesal del ac o con a el demandado, se con unde el con enido del de echo de acción, con los e ec os que se p e ende ob ene , median e el eje cicio de es e de echo. Du an e mucho iempo la elación p ocesal ué consi- de ada como una elación de o igen y na u aleza con ac- ual; el p oceso ci il e a concebido como un con a o o cuasi con a o judicial, en endiéndose que las pa es median e un acue do .se obligan a oi la sen encia y a some e se a la decisión del Juez, y que ese acue do p oducía una no ación del de echo y de la obligación con o e ida. Es a concepción iene sus o ígenes en el de echo omano, p ocediendo de la na u aleza ju ídica de la li is con es a io, que según la mejo doc ina, co espondía a la acep ación po pa e del demandado, de la ó mula que el demandan e ob enía del Magis ado; suponía po an o un acue do olun a io o un e dade o con a o. Pe o las nue as doc inas sob e la acción, el p oceso y la elación ju ídica p ocesal. condenan en absolu o la -$ - 32- - 33- exis encia del con a o judicial, que debe desapa ece de la ciencia p ocesal mode na. Ni la acción se puede con- side a como un aspec o del de echo ma e ial. ni la elación p ocesal como p olongación o ans o mación de la elación subs ancial Que se p e ende e de inida. Po o o lado, la elación p ocesal se compone de dos elaciones en e cada una de las pa es y el Es ado - elación ju ídica de acción 1) elación ju ídica de con adicción o de ensa= y no po una elación di ec a en e las pa es, sea con- ac ual o cuasi-con ac ual. La li is con es a ío del de echo omano, no iene co es- pondencia en el p oceso ci il mode no y así lo demues a el hecho de no se obliga o ia la compa ecencia del deman- dado, y aun cuando és e compa ezca y con es e a la demanda, no puede e se en su ac i ud una mani es ación eal o ic icia, del consen imien o del cual se de i e pa a el Juez el pode de juzga , po que és e juzga, quie a o no quie a el demandado. La eo ía del con a o judicial, siendo inexac a en su base, lo es ambién e ónea en sus consecuencias. El de echo que el ac o p e ende hace ale , subsis e después de in en ada la acción, siendo ese de echo el que el Juez ap ecia en su sen encia. És a no c ea un de echo nue o, no sus i uye al an iguo í ulo o a la an igua causa obligandi, una causa nue a; el Juez se limi a a sepa a los obs áculos que se oponen a la eali- zación del de echo, adap ando la egla gene al y abs ac a al caso conc e o. La elación ju ídica p ocesal se cons i uye, en cuan o al demandan e, po el hecho de o mula su demanda eje ci- ando la acción, y la elación ju ídica de con adicción se cons i uye po la de ensa del demandado, p e ia la ci a- ción. Es cla o que pa a que nazca la elación ju ídica de la acción, se necesi an cie as condiciones de capacidad en el que la eje ci a y en el Juez a quien a di igida; es. deci , que se e ie en a los llamados concep os o p esu- pues os p ocesales que son la alidez del p oceso, la leg í- midad de las pa es y la compe encia cid Juez. Cons i uida la elación ju íclica p ocesal, de ella se de i- an dis in os e ec os: El ac o p e ende que el Juez le econozca un de e minado de echo, cuyos bene icios se e o aen a la echa en que se p esen ó la demanda. Po o o lado, el Juez debe de a ende a las condiciones y ci cuns ancias del momen o de cons i ui se la elación p ocesal, pa a ap ecia la p ocedencia o imp ocedencia de la p e ensión, sin que la a ec en los hechos pos e io es po egla gene a . De ahí, la consecuencia necesa ia de que la elación p ocesal deba man ene se inmu able en el decu so del p oceso, en lo ocan e a los elemen os esen- ciales: suje o, obje o y causa. Pa a Goldschmid , el de echo p ocesal no es más que la ciencia del p oceso ci il, conside ando a és e, no como una elación ju ídica, que en la écnica española se c ea con el cuasi-con a o de li is con es a ío, sino como una si uación o se ie de si uaciones ju ídicas encadenadas en e sí, de las cuales po la elación del de echo público en e el Es ado y los li igan es, se de i an ca gas u obligaciones y expec a i as de de echos, p incipalmen e a ob ene una sen encia a o able. Po su ca ác e de unciona io público, iene el Juez el pode -debe . de conoce y esol e el p o- ceso con o me a las no mas ju ídicas; el demandado ci ado en o ma, iene la obligación de compa ece , si no ha de su i las consecuencias de su decla ación en ebeldía; ambos lí ígan ea deben sa is ace las cos as p ocesales en la p opo ción co espondien e; y es án obligados a se leales y e aces, sin emplea en el p oceso la men i a, la mala e, la eme idad. ni la conduc a dila o ia. Po consecuencia del indicado ca ác e , el Juez debe se conside ado, no como el pode que es á sob epues o al de echo, sino como el pode que es á some ido a la ley. 3 ------------------------------------- ... - 34- De la lec u a del lib o de Goldschmid (1), se ob iene la imp esión de que es ima el P oceso, no como debe se según el De echo p ocesal, sino según es Independien e- men e y ue a del De echo, o sea en la ealidad p ác ica po consecuencia de las impe ecciones del Juez, que no sabe o no quie e decidi con o me al De echo, o de la mayo o meno des eza con que las pa es p ocu an ap o- echa se de las ci cuns ancias, pa a dis u a en su en aja de los T ibunales que, en buenos p incipios, sólo deben se i a la Jus icia. De es e modo esul a que el P oceso no es un medio pa a ac ua el De echo, sino al con a io, un medio pa a hace pa ece y que alga como De echo, lo que no es De echo. En cambio demues a Binde que la acción es algo ínse- pa able del De echo, iniendo a cons i ui ella y el p oceso en que se plan ea y esuel e, un necesa io complemen o de la u ela ju ídica, ya que és a se ealiza po el Es ado, es ableciendo median e su unción legisla i a las no mas de conduc a que pueden cumpli se espon áneamen e y disponiendo con su unción ju isdiccional, el modo de cumpli la o zosa ealización del De echo, haciendo ac ua la ley pa a que és a esul e e icaz, aun con a la olun ad del obligado. Como esc ibe Sil a Mele o (2), la eo ía de la elación ju ídica p ocesal. puede deci se que a anca de la publí- cación de la ob a de Bulow (<<Die Leh e on den P ozes síen eds und de P ozess o ausse»). a la cual hemos aludido en o o luga , como co ien e cien í ica que iende a cons- ui el p oceso con exis encia p opia e independien e de la elación ju ídica p i ada. Hemos indicado ambién, de acue do con el e e ido a iculis a, que el p oceso desde el (1) «De p ozess als Rech slage.-Einc k i ik des p ocessua les Denkns», Be lín, 1925. (2) «Con ibución al es udio de la elación p oces al». En Re is a Gene al de Legislación y Ju isp udencia. Agos ()-S~p iemb e de 1930. - 35- momen o que se con i uye, has a la ob ención coac i a del bien ju ídico, cons a de dos pa es o p ocedimien os dis in- os, que son, el de conocimien o yel de ejecución de la . En la p ime a que se some e al e dade o pode sen enc a. ju isdiccional del Es ado ep esen ado po el Juez, el deman- dan e eje ci a y p ueba sus acciones, y el demandado sus . s es cla o que a p esencia y bajo la di ección del excepClOne , Juez, aunque és e ca ezca de inicia i a. Los. ac os de las pa es p oducen e ec os ju ídicos, dando comienzo la ela- ción, desde que el demandan e decla a su olun ad en la demanda. Es a eo ía de la elación ju ídica p ocesal, con inúa esc ibiendo el S . Sil a Mele o, ha sido en endida de muy di e sas mane as: Pa a Kolhe (1), la elación p ocesal se da sólo en e las pa es y no en e las pa es yel Juez, po que su colabo ación no le hace pa í ice de la elación p ocesal. Según es a eo ía, las pa es no ienen ningún de echo en e al Juez ni en e al Es ado, pa a ob ene la u ela ju ídica que le p es an en cumplimien o de sus debe es de impe io, yla cons i ución de la elación p ocesal, se ope a en i ud de negocio ju ídico, pues o que no es o a cosa el plan eamien o de la misma, a i mación bas an e discu ida po o os au o es, Bülow se exp esa en los siguien es é minos: «El De echo p ocesal ci il de e mina los debe es y acul ades de las pa es y T ibunales, con lo que queda dicho que el p oceso es una elación ecíp oca de ac eedo a deudo , pe o de de echo público. Den o del p oceso ci il, las pa es ienen de echo a ac ua , pe o ni el demandan e ni el demandado, es án obligados a una ac uación o zosa». El p ime mé i o. (.Ie Bülow, es el habe pues o de mani ies o que el p oceso CIVIl, no es sólo un p ocedimien o, sino una elación ju ídica, y di ie e del pun o de is a de Kohle , en cuan o no c ee que la demanda sea negocio ju ídico, sino que iene simplemen e (1) De P ozess als Rech s e hol níss. -36- - 37- el concep o de a aque, pa a la ob ención de una sen encia, según el esul ado del li igio. Wach sos iene, que donde es á el p oceso, es á la elación ju ídica, que no es o a cosa, pa a es e au o , que una elación de de echo en e pa es in e esadas, y cuyo con- enido no ep esen a más que de echos y debe es de na u a- leza p ocesal, pe o con al independencia de las elaciones ju ídicas de de echo ma e ial, que median e el p oceso, el de echo no solamen e exis e, sino que ale, adqui iendo e icacia y ealidad. Los suje os de es a elación de de echo público son pa a Wach, po lo menos, el Juez, el de nan- .dan e y el demandado. Relación ju ídica p ocesal, es pa a Hellwig. an o como elación ju ídica pública de los suje os p ocesales. Nace con la demanda (Klage), se desa olla po medio de los ac os p ocesales, iene su obje o en la sen encia y e mina al hace se és a i me. Los suje os de la elación p ocesal, son de una pa e, el T ibunal y de o a, los li ígan es. El T ibunal es suje o del p oceso, es deci , lo son las au o i- dades en gene al; no lo es el Juez A. o B. conc e amen e, que puede se dis in o o cambia en el cu so del plei o, sin que po eso la elación p ocesal sea modi icada. Po lo que se e ie e a las pa es, c ee Hellwig que el demandan e exige al Magis ado una a i mación, que es la ga an ía de la u ela ju ídica (Rech schu z), y el demandado iene de echo, po su pa e, a que la demanda sea echazada, si és a ue a in undada. Los e dade os suje os de la elación p ocesal, son las pa es, no lo son sus apode ados, P ocu ado es, ep esen an es legales, ni Abogados. La ca ac e ís ica de la elación es á, según la eo ía del au o que enimos examinando, en el pode ju isdiccional del Juez, y la ac i idad de las pa es sólo iene impo ancia en cuan o impulsa la ac i idad deciso ia judicial. El pode que el ibunal obs en a, es ó gano del sup emo pode del Es ado, y comp ende a las pa es en cuan o le es én so ne- I !- idas sin su olun ad y sin su ac i idad. No c ee Hellwíg que exis a debe alguno de some e se al pode del Es ado, sino comple amen e una si uación ju ídica de some imien o a es e pode , siendo el pode del Es ado el que únicamen e c ea la decisión judicial y especialmen e la obliga o iedad de la sen encia i me, independien e de la ac i idad de las pa es, azón po la cual, no puede pensa se en un debe ecíp oco de és as a la ole ancia de los ac os judiciales o a su econo- cimien o (1). Como se e, Hellwlg exal a el ca ac e público de la elación ju ídica p ocesal e insinúa ya, el concep o de si uación ju ídica, en e al de elación. Ca nelu í c ee, que la elación ju ídica p ocesal, es la combinación de una obligación y e en ualmen e de un de echo, que iene po obje o la p es ación de una ac i idad pa a el desen ol imien o del p oceso, elación de de echo público, no po que los dos in e eses en con lic o sean públicos. sino po que la elación se cons i uye po p edo- minan es conside aciones de in e és público. Sabido es que Ca nelu i sepa a el concep o de la acción, del de echo ma e ial y da a aquélla un ca ác e es ic amen e p ocesal. II .. I Los p ocesos de cognición y de ejecución se dis inguie on en Roma. a pa i del sis ema p imi i o de las legi» ac iones, co espondiendo al p ime o la ac io sac amen i, la iudicis pos u/a io y la condic io ; y al p oceso de ejecución. la manus iníec io y la pigno is capio. La manus iniec io, como eminiscencia an iju dica, con- sis ía en el apode amien o del deudo insol en e, con í ién- dole en escla o del ac eedo . La pigno is capio, acul aba al ac eedo pa a apode a se de una cosa del deudo en ga an ía de la e ec i idad de su c édi o. (1) Leh buch des Deu s chen Zi ilp ozesse ech . Lelpz g, 1907. -38- En es a úl ima, puede encon a se el an eceden e de nues as leyes, al es ablece la p enda y la hipo eca, acul- ando al ac eedo pa a ende la cosa y cob a se con su impo e de modo ex ajudicial, que es el ca ác e que enía en Roma la pigno is capio, Es as mismas ases de ejecución ex ajudicial y judicial, han sido econocidas po nues as leyes, pe o así como aquélla ha log ado un pe eccionamien o quizá excesi o, que culmina en el con enio, e dade o negocio ju ídico, en el cual, llegado el encimien o de la obligación, si el deudo no paga, queda dueño absolu o el ac eedo del inmueble que se le hubiese endido con pac o de e o, o acul ado pa a ende en pública subas a an e No a io, p escindiendo del Ó gano Judicial, la cosa pígno ada o hipo ecada¡ en cambio, el p oceso de e dade a ejecución o zosa, es á muy ezagado, an o en la doc ina como en la legislación, según amos a demos a . En nues o De echo, como en el i aliano, el p oceso ejecu i o olun a io apa ece mezclado con o os p ocesos especiales de cognición, y así sucede con el p oceso pose- so io, con el cau ela y con el moni o io, en endido és e como una in imidación ejecu i a, que no puede con undi se con el p ocedimien o especial ejecu i o y de ap emio, egulado en los a s. 7, 8 y 12 de la Ley de Enjuiciamien o Ci il, cuyo p ocedimien o ha sido cali icado ace adamen e de p oceso de ejecuci6n, po el T ibunal Sup emo, en Au os de 10 de No iemb e y 21 de Diciemb e de 1943, siendo de ad e i , que nues a ley no egula una o ma o dina ia de p oceso moni o io, como lo hace el a . 474 del Código P ocesal I aliano. Según nues o De echo clásico, se conside aban docu- men os con ue za ejecu i a odos aquellos que se ían a los ac eedo es pa a lib a se de los dispendios y de las dila- ciones de la ía o dina ia, a que solían da luga los deudo- es mo osos. A es e p opósi o, disponían la L. L", i o 28, - 39- lib o XI y siguien es de la No . Rec. las condiciones que debía euni el í ulo ejecu i o y su e icacia, según es u iese o no ga an izado el c édi o con hipo eca, en cuyo caso se usaba la cláusula «Gua en igía» o de ga an ía, edac ada en es os é minos: «(y con ie e amplio pode a los Seño es Jueces de S. M. que de es e negocio deben conoce con o me a de echo, pa a que le ap emien a su cumpli- mien o como po sen encia de ini i a de Juez compe en e pasada en au o idad de cosa juzgada y consen ida, que po allo eciba». Se ha conside ado a Se illa como la cuna de nues o juicio ejecu i o, po que hallándose en ella el Rey Don En ique III, expidió en 20 de Mayo de 1396 una P agmá ica es ableciendo el juicio ejecu i o, sólo en a o de los me cade es y de o as pe sonas de la misma ciudad. Pe o los Reyes Ca ólicos, con la ampli ud de mi as que imp i- mían a odos sus ac os, y mo idos po sus endencias uni icado as, po o a P agmá ica dada en Toledo el año 1480, dispusie on que la e e ida Ley de D. En ique 1lI «gene almen e se gua de en odos nues os ey nos: Y o de- namos con o me a ella, que cada y cuando los me cade es, ó o a qualquie pe sona ó pe sonas de qualesquie ciudades y illas y luga es de nues os eynos, que mos a en an e los Alcaldes Jus icias de las ciudades y illas y luga es de nues os eynos y seño ios ca as y con a os públicos y ecaudas cie os de obligaciones que ellos engan con a qualesquie pe sonas, así c is ianos como judíos y mo os, de cualesquie deudas que les ue en debidas, que las dichas jus icias las cumplan y lle en a debida execución, seyendo pasados los plazos de las pagas, no seyendo legi imas qualesquie excepciones que con a los ales con a os ue en alegadas, en al mane a que los ac eedo es sean pagados de sus deudas y que las Jus icias, no dexen de lo así hace ycumpli po paga o excepción que los dichos deudo es aleguen¡ sal o si den o de diez días mos a en la ...... -40- - 41- al paga o legí ima excepción, sin alonga níen o de malicia, po o a al esc i u a como ué el con a o de deuda, ó po albalá que haga é, ó po con esión de la pa e, ó po es igos que es én en el a zobispado ó obispado donde se pidie e la execución, omados den o del dicho é mino: y pa a p oba la al paga y excepción, si po es igos los hobie e de p oba , es nues a me ced, que el deudo nomb e luego los es igos, quien son, y donde i en y ju e, que no ae malicia; y si nomb a e los es igos aquende los pue os ue a del a zobispado ó obispado, haya plazo de un més pa a ae sus dichos; y si allende po odo el eyno, que haya plazo de dos meses; y si los nomb a e en Roma ó en Pa ís. ó en Je usalen ue a del eyno, que haya plazo de seis meses; pe o es nues a me ced que el deudo que alega é la al paga ó excepción, no la p obando den o de los dichos diez dias en la mane a que dicha es, y dixe e, que los es igos que iene es án ue a del a zobispado Óobispado, como dicho és. que pague luego al me cade ó al ac eedo , dando el al me cade ó ac eedo luego ianzas, que si el deudo p oba e la paga, ó o a excepción que le pueda excusa , que le o na á lo que así paga e, con el doblo po pena en nomb e de in e eses; y el eo asimismo dé ianzas que si no lo p oba e en el dicho é mino, que paga á en pena o o an o como lo que pagó; la qual pena es nues a me ced sea la mi ad pa a la pa e con a quien maliciosa e injus amen e se alegó la paga, y la o a mi ad pa a epa os de los mu os, ó pa a o as cosas pías ó públicas, donde el Juez ie e que és mas necesa io; y es o mismo mandamos, que se gua de, pidiendose execución de sen encia pasada en cosa juzgada». Las Pa idas y especialmen e la e ce a en sus leyes 1I y III del Tí . 27, econocie on los p ocesos ejecu i os, al a a de como los jU1JCÍos alede os deben se cumplidos, disponiendo que el encido en juicio po sen encia i me y el que enga con a sí í ulos ejecu i os que puedan da luga a un mandamien o de pago, ambién llamado jU1JCÍo en su sen ido la o, debe cumpli lo olun a iamen e, pe o si no lo hace se le obliga a ello pode osamen e o median e la coac- ción, de mane a que lajus icia enza, debiéndose ejecu a la sen encia en sus p opios é minos y con a los bienes po el o den señalado, pe o sin hace ejecución en caballos, ni en a mas de caballe os, ni en soldada, ni en ie as de cul i o, ni en bueyes de a ada. A pesa de las a ias disposiciones dic adas pos e io - men e pa a e i a dilaciones, es lo cie o que és as con- inua on has a la Ley de Enjuiciamien o pa a Negocios Me can iles de 1830, en cuyo a o 327 se ija on de modo axa i o las únicas excepciones admisibles en es e juicio ejecu i o, que podían e asa el p onunciamien o de la sen encia de ema e. Igual endencia se ma có en la Ley de Enjuiciamien o ci il de 1855, en la que se sup imie on los aslados de la audien- cia al demandado an es de despacha la ejecución, se abolió la dila o ia no i icación de es ado y los inú iles p egones, se de e mina on las únicas excepciones admisibles, sup ímíén- dose los aslados y alegaciones después de p ac ica la p ueba, se edujo el plazo de los anuncios pa a la subas a de bienes y se sup imió el mandamien o de ap emio y de pago, el nue o plazo de diez días pa a paga e inge encia del deudo en los esul ados del ema e una ez celeb ado, a í ulo de e ac o consue udina io, de cua a puja, e c. De es e modo llegamos al a . 1.429 de la igen e Ley de Enjuiciamien o ci il, en el que se ijan conc e amen e los í ulos que ienen apa ejada ejecución, unos po sí, como sucede con los comp endidos en los núme os 1.° y 4.°, Y o os que equie en más o menos ac uaciones p e ias, enca- minadas a p epa a la ejecución, o mejo dicho el í ulo ejecu i o. Pe o es de no a que an o unos como o os, si en de undamen o a la acción ejecu i a, COII espec o al simple despacho de la ejecución, po i ud de cuyo manda- mien o expedido al Sec e a io, equie e és e asis ido del - 42- Agen e Judicial, de pago al deudo , y si no lo e i ica, se p ocede al emba go de sus bienes po el o den es ablecido en el a o 1.447 de la Ley de Enjuiciamien o Ci il, después de lo que, se le ci a de ema e, ac uación que equi ale al emplazamien o de los juicios decla a i os, y desde en onces, cesa el p ocedimien o p e en i o seguido in audi a pa e, y puede comenza el con encioso, si el deudo anuncia su p o- pósi o de no opone se a la ejecución, alegando las excep- ciones y medios de de ensa de los a s. 1.464 al 1.467 de la p opia ley, en cuyo caso, se en a en la ase de cogni- ción, que impide cali ica al juicio ejecu i o, como e da- de o p oceso de ejecución. Con i ma es a idea, de que el juicio ejecu i o es más bien que un p oceso de ejecución, un p oceso mix o, que comenzando con una especie de ejecución p o isional, e mina o puede e mina con i iéndose en un e dade o p oceso de cognición, el hecho de que aun después de dic ada la sen encia y de se i me, no p oduce excepción de cosa juzgada, según p ecep úa el a o 1.479 de la misma ley, que deja a sal o el de echo a las pa es pa a p o- mo e el juicio o dina io sob e la misma cues ión. Algo semejan e sucede con el llamado p ocedimien o de ap emio en negocios de come cio, en el que ambién se acul a al deudo pa a o mula oposición con a eglo al a o 1551 de la Ley de Enjuiciamien o Ci il. En cambio, pueden conside a se como más a ines a los p ocesos de ejecución: los que ienen po obje o el cob o de c édi os asegu ados con hipo eca na al, según la ley de 21 de Agos o de 1893; los que ienen po obje o hace e ec i os c édi os hipo eca ios de las Compa ías de c édi o e i o ial, con o me al Dec e o-ley de 5 de Feb e o de 1869, lige amen e modi icado po la ley de 2 de Diciemb e de 1872, y po los a s. del 10 al 12 del Es a u o del Banco Hipo eca io de 4 de Agos o de 1928, cuyo p ocedimien o sólo puede suspende se median e demanda undada en algún í ulo insc i o an e- •• - 43- io men e. De igual modo puede conside a se como p oceso de ejecución el denominado p ocedimien o suma io de la Ley Hipo eca ia, cuyo p ocedimien o no admi e excepciones po pa e del deudo , y sólo puede suspende se po alguna de las cua o causas es ablecidas en el a . 132 de la Ley Hipo eca ía. Con acie o esc ibe Guasp (1) que an o el p oceso de cognición como el de ejecución o ecen muy a iadas o mas, que se ía con enien e uni ica y simpli ica , es ableciendo pa a cada uno de ellos una ami ación de ámbi o gene al, o a lo sumo di e si icada en dos o es ca ego ías unda- men ales, abandonando el c i e io casuís ico que pe u ba el desa ollo de la ac i idad ju isdiccional, que debe inspi- a se en la sencillez. P escindiendo de los múl iples p ocesos de cognición que es ablecen nues as leyes, singula es y uni e sales, decla a í- os u o dina ios y especiales, amos a enume a los que se llaman p ocesos de ejecución, pe o que en ealidad no lo son, aunque ienen ca ác e de ejecu i os, que son los siguien es: 1.° El juicio ejecu i o de que a an los a s. 1429 al 1480 de la Ley de Enjuiciamien o Ci il. 2.° El p ocedimien o de ap emio comp endido en los a s. 1481 al 1531 de la misma ley. 3.° El p ocedimien o pa a ejecución de sen encias a que se e ie en los a s. 913 al 958 de la misma ley. 4.°El p ocedimien o de ap emio en negocios de come cio egulado po los a s. 1.544 al 1.560 de la p opia ley. 5.° Los p ocedimien os suma ios de ap emio de que a an los a s. 7, 8 y 12 de la dicha ley. 6.° El p ocedimien o judicial suma io con enido en los a s. 129 al 135 de la Ley Hipo eca ia. 7.° El p ocedimien o de la Ley de Hipo eca na al. egulado po los a s. 39 al 49. (1) «La ejecución p ocesal en la Ley Hipo eca ia». - 44- 8. 0 El p ocedimien o ejecu i o a a o de las sociedades de c édi o e i o ial, es ablecido en el Dec e o-ley de 5 de Feb e o de 1869 en elación con el 1.560 de la ley de Enjuiciamien o Ci il y con los a s. 91 al 95 de los Es a u os del Banco Hipo eca io de 3 de No iemb e de 1928. Re i iéndonos al p ocedimien o suma io de la Ley Hipo e- ca ia, con iene hace cons a , que las leyes de 1861 y 1869, no p escindie on de la ami ación es ablecida pa a el juicio ejecu i o común, en la de Enjuiciamien o Ci il, aunque se a ase de c édi os ga an izados con hipo eca; pe o la Ley Hipo eca ia de Ul ama de 14 de Julio de 1893, y su Reglamen o, implan a on po ez p ime a un p oceso ejecu- i o ab e iado, con el p opósi o de omen a el desa ollo del c édi o e i o ial, y así ino a ep oduci se con ca ác e p ocesal en la igen e ley y su Reglamen o, man eniendo como suple o ia la de Enjuiciamien o Ci il. Ese ca ác e p ocesal, apa ece demos ado en su a . 131, que p ohibe al e a los p ecep os legales po con enio de las pa es, y aún en el a o 203 del Reglamen o que acul a al ac eedo hípo eca io, pa a op a po el p ocedimien o ejecu i o o dina io, a consecuencia de lo que, la sen encia del T ibunal Sup emo de 23 de No iemb e de 1926 decla ó que aquel p ocedimien o iene la na u aleza de los suma ios es a uidos en la Ley de Enjuiciamien o Ci il. No debe ol ida se que es e p ocedimien o hipo eca io, si bien se pa ece al de ejecución o zosa, no lo es po comple o, pues o que admi e oposición del deudo en los casos del a . 132, si bien Iími ándola a una compa ecencia de las pa es, gua dando cie a semejanza con el p oceso ejecu i o de los a s. 7.0y 8.0 de la e e ida ley de Enjuicia . Tan o en uno como en o o p oceso, se p e ende ac ua la no ma abs ac a, sin necesidad de-una decla ación de ini i a; pe o en el p ocedimien o hipo eca io la ejecución no se despacha, ni el ap emio p osigue con a odos los bienes del deudo en la can idad p ecisa pa a sa is ace el c édi o eclamado, - 45- sino que se limi a a la cosa hipo ecada, y ambién en eso di ie e del e dade o p oceso de ejecución. Alguien ha dicho que es e p ocedimien o hipo eca io cons i uía una minia u a de la Ley de Enjuiciamien o Ci il; pe o lo que esul a es, que po se excesi amen e ínco n- ple o, iene como suple o io la e e ida ley. Además, sin nega sus en ajas, o ece en la p ác ica dos g a es incon- enien es que des uyen la inalidad de a o ece el c édi o inmobilia io. Uno consis e en que es a acción ejecu i a, en luga de ene ca ác e gene al sob e odo el pa imonio del deudo , se limi a a los bienes especialmen e hipo ecados, y pudie a da se el caso de que, po habe és os disminuido de alo , a consecuencia de las luc uaciones económicas, no concu an pos o es a las subas as, iéndose en onces obligado el ac eedo , a adjudica se en pago las incas y quedando su c édi o en pa e no sa is echo; si po el con a io, la moneda pie de la capacidad adquisi i a que gozaba al con ae se el p és amo, puede el deudo paga den o del plazo con monedas co ien es, pe o cuyo alo e ec i o ep esen e bas an e menos de lo p es ado. De es os incon enien es que comp ueban las impu ezas de la ealidad, se de i a la p opensión de que los Abo- gados se inclinen po el juicio ejecu i o común. El p ocedimien o suma io de la Ley Hipo eca ia, cons- i uye po consiguien e un p oceso ejecu i o especial; pues si bien en Alemania sos u o Schonke que no e a un e dade o li igio, ec i icó después en el sen ido de que la ejecución o zosa cons i uye una pa e del p oceso ci il, pe enecien e a la ju isdicción con enciosa. De odos modos, oda ía hay allí esc i o es como Baumbach que p opugnan la sup esión del p oceso con encioso ci il en sus ases de cognición y de ejecución, undándose en la di icul ad de di e encia ambas ju isdicciones, pa a sua i- ui le po ac os de ju isdicción olun a ia, que son más simples yexpedi i os que el p oceso ci il, opinión que úní- • -58- - S9- 4.- El p oceso judicial es de ca ác e público a conse- cuencia de la in e ención di ec o a del Juez, que ob a po delegación del Es ado. S.a Desde que se inicia el p oceso ci il, median e la p esen ación de la demanda, desapa ece la na u aleza p i- ada que en su o igen enía la acción pa a adqui i un ca ác e social, cuyo in e és asciende a la comunidad en gene al, que desea y necesi a el cumplimien o del de echo, como medio de man ene el o den y la jus icia. 6.- Sea una elación ju ídica o una se ie de si uaciones, lo indudable es, que en el p oceso ci il se c ean una se ie inde inida de de echos y obligaciones que a ec an a las pa es y al Juez, sin que puedan equipa a se ni con undi se con la elación de de echo p i ado, pa a cuya de ensa esul ó inú il la u ela media a o olun a ia del de echo. 7. a La u ela inmedia a o o zosa del de echo, debe es a some ida al ó gano judicial en los dos p ocesos de cognición y de ejecución, en los cuales han de ga an iza se los de echos de los lí ígan es y los del Juez, p ocu ando que és e dic e esoluciones jus as; es deci , apoyadas no en su lib e a bi io, sino en las no mas abs ac as del de echo con e- nidas en la ley, en la cos umb e y en los p incipios gene ales de aquél. es én o no ecogidos po la ju isp udencia. 8. a De modo ex ajudicial o olun a io puede el deudo , en cumplimien o de lo con enido, sa is ace al ac eedo , dejando anscu i el plazo de la e o en a sin de ol e el p ecio, y dando luga a que el ac eedo -comp ado consolide su de echo, sin más que hace lo cons a en el Regis o de la P opiedad, o bien pe mi iendo la en a o la adjudicación en pago de la cosa pígno ada o hipo ecada en ga an ía del c édi o; y es cla o que odo es o es ajeno al p oceso judicial, po a a se de negocios ju ídicos. 9.. Cuando el con a o no ha p e is o una o ma de cumplimien o ex ajudicial de lo con enido, po la sola olun ad del ac eedo , necesi a és e pa a consegui la ejecución o zosa judicial, que se dic e a su a o una sen encia i me de condena en un p oceso de cognición, o en o o caso posee un í ulo ejecu i o que si a pa a despacha la ejecución po la can idad eclamada; y en cualquie a de es os dos supues os, una ez emba gados bienes del deudo , se en a en la ía de ap emio, que es la que según nues a legislación ep esen a el e dade o p o- ceso de ejecución o zoza en lo ci il. 10. De la sen encia i me de condena, ganada en el p oceso de cognición, esul a pa a el encedo la ac ío iudica e, y si no la cumple el deudo de can idad líquida o liquidable, puede ob ene de plano el ac eedo , el emba go de sus bienes en can idad su icien e a cub i el p incipal, los in e eses y las cos as, con a eglo a los a s. 921 en elación con el 1447, ambos de la Ley de Enjuiciamien o Ci il. 11. Pe o si el ac eedo goza de un í ulo ejecu i o, le bas a eje ci a la acción co espondien e y consegui , con- o me al a o 1440 de dicha ley, au o despachando la ejecución, con el in de eque i de pago al deudo y si no lo e ec úa, e nba ga le bienes, como en el caso de sen encia i me ob enida en el p oceso de cognición, cuyo au o, si no se opone el demandado, si e de base a la ul e io sen encia de ema e. 12. Se ía con enien e conse a el juicio ejecu i o común y odos los especiales que se han mencionado, econociendo que son p ocesos mix os de cognición y de ejecución o zoza. 13. Cuando en esos juicios ejecu i os su ja oposición del demandado, debe man ene se el emba go p ac icado y con inua la ami ación con o me al juicio decla a i o co espondien e, e i ando la dualidad de í npugnacíones. 14. Debe inco po a se a la nue a ley p ocesal el llamado p ocedimien o suma io de la Ley Hipo eca ia, combinando su ami ación con la del juicio ejecu i o común. 15. Los con enios pa icula es sob e o ma de de ol e -60- o paga las can idades adeudadas, se ealiza án o cumpli án ex ajudicialmen e como negocios ju ídicos encaminados a la ex inción olun a ia de obligaciones. 16. En cambio, odos los p ocesos conducen es a la ejecución o zosa, han de queda some idos a la po es ad ju isdiccional con enciosa de los Jueces. 17. El único p oceso de ejecución o zosa debe a mo- niza se comp endiendo la ejecución de sen encias i mes de cognición y el p ocedimien o de ap emio que cons i uye la úl ima ase de los ac uales juicios o p ocedimien os ejecu i os. 18. En odos los p ocesos o p ocedimien os en que de modo p o isional o cau ela , o en o ma de ini i a, se p ac ique emba go de bienes, deben conse a se como incidencias de los mismos, las e ce ías de mejo dominio o de p e e en e de echo, sal o que el dueño de los bienes emba gados pueda ampa a se en el a o 24 de la Ley Hipo eca ia. 19. De lo expues o se deduce, que el p oceso de ejecución o zosa, iende a ealiza lo esuel o en las sen- encias i mes de cognición, o en la sen encia de ema e del juicio ejecu i o u o as esoluciones análogas, iniendo a sus i ui la unción coac i a del Juez, a la ac i ud pasi a del obligado eacio, median e ac os que hagan con e i la p e ensión o el de echo que se discu e, que no quiso cumpli el encido, en un de echo que no sólo es, sino que ale, o sea, en una acción o p e ensión sa is echa, aun con a la olun ad del condenado, como único medio de consegui la e icacia p ác ica y coac i a de la no ma obje i a que se había in ingido. 20. La ejecución ep esen a la inalidad económica y p ác ica del p oceso y de ahí que deban sup imi se las complicaciones del o malismo, la len i ud y la ca es ía de la jus icia, que edunda en daño del deudo y de la Comunidad. - 61- 21. El p oceso de ejecución en su pa e sus ancial, signi ica una ope ación económica, po que una ez decla- ado el de echo de ob ene la sa is acción de un bien de la ida, debe p ocu a se su cumplimien o del modo más expedi i o posíble, eliminando odos los obs áculos. 22. En la p ác ica suele se el deudo eme a io y de mala e el que complica y di icul a la ejecución, pe o en los demás casos, an o el encido como el encedo deben es a p o egidos po la ley. Con espec o al encido debe e i a se que la ejecución suspenda su ac i idad p oduc i a, des e ándose la p isión po deudas que oda ía subsis e pa a el decla ado en es ado de quieb a y pa a el li igan e pob e que no paga las cos as en que haya sido condenado. En cuan o al ac eedo sólo necesi a que se le pague y que mien as an o se le asegu e el c édi o con el emba go su icien e, pa a lo cual no se á obs áculo la piedad pública, ni la indulgencia del Juez, sal o en lo que a ec a a la libe ad de aquellos bienes que las leyes excep úan del emba go. 23. Sin abandona los de echos del ac eedo , aconseja la equidad que se conceda al deudo algún plazo, pa a que e i ique el pago, siemp e que p oceda de buena e y no haya pelig o de que lo u ilice pa a p epa a una insol encia. 24. Después de asegu ado el c édi o con el emba go, hay que p ocede a liquida los bienes, p ocu ando que és os p oduzcan el mayo endimien o posible con los meno es gas os. Su asación se ha á con jus icia, e i ando con abu- laciones in e esadas, que al exage a el alo , aumen en los gas os pe iciales, con pe juicio del esul ado p ác ico de que no acudan lici ado es a la subas a, o que po el con a io en és a se endan los bienes a muy bajo p ecio. 25. [aege señala como ines ideales del p oceso de ejecución los siguien es: 1. 0 p incipio de la sa is acción máxima de la p e ensión ejecu i a; 2. o p incipio del sac i icio - 62- -63- mínimo del deudo ; 3.° p incipio al espe o de las necesi- dades p ima ias del deudo ; 4.° p incipio del espe o a los de echos incon es ables de los e ce os; 5.° p incipio del concu so o de la concu encia de ac eedo es: 6.° p incipio del espe o a los in e eses de la pública economía. Re undiendo con o me a las an e io es bases los p ecep os de los a s. 919 y siguien es, con los 1.481 y sucesi os de la Ley de Enjuiciamien o Ci il, haciendo las simpli icaciones con enien es con sup esión de algún ámi e como el del a o 1.484, pod ía cons i ui se un e dade o p oceso de ejecución o zosa singula , pa a lle a a e ec o la sen encia i me de condena ecaída en un p oceso de cognición. Un p oceso de Ejecución análogo pod ía elabo a se pa a lle a a e ec o la sen encia de ema e del juicio ejecu i o, que debie a se único, o mado median e la sis emá ica usión de los a ios p ocesos de es a clase que hoy exis en. Pe o si en es e juicio ejecu i o anunciase oposición el deudo , end ía que se o malizada en demanda o dina ia p e endiendo que se decla ase la ine icacia del í ulo en un p oceso de cognición, al que se i ían de an eceden e, las ac uaciones p ac icadas con ca ác e p e en i o o cau ela in audí a pa e, sup imiéndose de es e modo pa a el caso, la aplicación del a o 1.479. Si el deudo no compa eciese ni anunciase oposición a la ejecución, se dic a ía sin más ámi es sen encia de ema e, ejecu able de igual o ma que la de condena del p oceso de cognición, si bien sup imiendo algún ámi e como el de asación siemp e que esul asen alo ados los bienes en la esc i u a de hipo eca, y ello sin pe juicio de que después pudiese u iliza el deudo el de echo que le concede el a o 1.479 de la ley. Pa a e mina , con iene ad e i que an necesi ado de e o ma como el p oceso de ejecución o zosa singula se encuen a el p oceso de ejecución o zosa uni e sal, que pod ía e ec ua se condensando en un solo juicio los ac uales de concu so y de quieb a, ese ando el p i ilegio de solici a qui a y espe a sólo al deudo cuyo ac i o supe ase al pasi o, po que en caso con a io, au omá icamen e debía en en- de se hecha la cesión de odos los bienes del deudo , pa a que con su impo e y bajo la di ección del Juez se pagase a los ac eedo es po el o den de su p e e encia legal, median e un p oceso de me a liquidación. HE DICHO ".'