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La empresa en la economía sumergida

San Juan de la Fuente, Adrián

Abstract

Departamento de Economía Financiera y Contabilidad

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Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales Trabajo de Fin de Grado Grado en Administración y Dirección de Empresas La empresa en la economía sumergida Presentado por: Adrián San Juan de la Fuente Tutelado por: José Miguel Rodríguez Fernández Valladolid, 15 de Julio de 2019 1 RESUMEN Este trabajo se centra en conocer y cuantificar la economía sumergida en España y Europa. Para ello, se ha realizado a través de su concepto y sus determinantes, las consecuencias, los efectos y los métodos de cuantificación. Además, se han abordado las razones fiscales y financieras que tanto individuos como empresas practican. Todo ello ha sido apoyado mediante datos de los niveles de economía sumergida que existen en los diferentes territorios. España se encuentra por encima de los niveles medios de economía sumergida respecto de Europa. Los sectores donde más abundan este tipo de prácticas son la hostelería, la construcción y el pequeño comercio, además de ser los países con menor carga fiscal los más afectados por este problema. Palabras Clave: economía sumergida, evasión fiscal, blanqueo de capitales. Clasificación JEL: 017, N14, H26. ABSTRACT This paper is focused on the evaluation and quantification of shadow economy in Spain and Europe. This goal has been carried through the definition of its concept, determinants, consequences, effects and methods of quantification. In addition, the fiscal and financial reasons practiced by both individuals and companies have been adressed. All of this has been supported by data about the levels of shadow economy that exists in different territories. Spain is situated above the average of shadow economy in Europe. The sectors at which this type of practices are common are hostelry, construction and small businesses, being countries with lowest tax burden the most affected by this problem. Keywords: shadow economy, fiscal evasion, money laundering. JEL Classification: 017, N14, H26. 2 INDICE INTRODUCCIÓN ..................................................................................... 3 1. LA ECONOMÍA SUMERGIDA ............................................................ 5 1.1. Concepto y determinantes ..................................................... 5 1.2. Consecuencias y efectos ....................................................... 9 1.3. Métodos de cuantificación ................................................... 11 1.3.1. Métodos directos ............................................................... 11 1.3.2. Métodos indirectos ............................................................ 13 2. RAZONES FISCALES Y FINANCIERAS EN LA ECONOMÍA SUMERGIDA ..................................................................................... 18 2.1. La evasión fiscal ................................................................... 18 2.2. El blanqueo de capitales ...................................................... 22 2.3. Los paraísos fiscales ............................................................ 27 3. EVIDENCIA EMPÍRICA SOBRE LA ECONOMÍA SUMERGIDA ...... 33 CONCLUSIONES .................................................................................. 46 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ..................................................... 48 3 INTRODUCCIÓN La economía sumergida tiene gran importancia en nuestros días ya que se encuentra en la mayor parte de los países, por no decir en su totalidad, ya sean países desarrollados o subdesarrollados. Los Estados se encuentran en un momento donde están intentando reducir progresivamente la aplicación de dichas prácticas, aunque con serios problemas, ya que es un mundo muy complejo. La ocultación de dichas prácticas, el conocimiento de las personas que lo realizan, los ingresos que se ven reducidos para el Estado y su posible crecimiento, hace difícil su cuantificación, afectando de lleno a la fiscalidad y la economía. Además de la problemática que tiene a la hora de entender el concepto de economía sumergida. A este problema también se le une la difícil cuantificación en las diferentes actividades, el inconveniente de búsqueda de información que sea del todo fiable y la creciente utilización de medios electrónicos en las transferencias de dinero. Además el flujo de dinero ilegal se convierte en legal debido a su lavado y muchas veces resulta muy complicado diferenciar entre la llamada economía sumergida y la economía regular. Este trabajo se centra en un único objetivo, cuantificar y conocer acerca de la economía sumergida haciendo referencia a sus causas, efectos, métodos de estimación y posibles razones por las que existe, además de contrastar datos sobre ello. La metodología utilizada para la realización de este trabajo se ha basado en la recogida sistemática de información sobre la economía sumergida, así como de informes y otras fuentes a las que he tenido acceso, siendo en este caso fuentes secundarias. Tras analizar la literatura encontrada sobre la economía sumergida, he procedido a buscar información sobre la misma realizando una introducción y hablando del 4 concepto, consecuencias y efectos y métodos de cuantificación. A continuación, he hablado sobre las razones para adentrarse en la economía sumergida, a través de la evasión fiscal, el blanqueo de capitales y los paraísos fiscales. Por último me he apoyado en datos existentes para cuantificar la economía sumergida. Tras la elaboración del grueso del trabajo, he realizado las conclusiones pertinentes a través de la información encontrada, con sus referencias bibliográficas incluidas. 5 1. LA ECONOMÍA SUMERGIDA. La economía sumergida tiene diferentes nombres según Velasco (2013), con lo que nos podremos referir a ella como economía oculta, irregular o informal, viendo un gran problema a la hora de acotar su significado. El hallazgo de una definición concreta y precisa al problema ha existido desde hace años, por ello han sido muchas las personas que han intentado dar una definición que se adecue. Cuando hablamos de economía sumergida, nos referimos a la economía informal o irregular propiamente dicha. En otros países como Francia o Inglaterra, cuando hablan de economía sumergida se refieren a la economía que engloba tanto la economía informal como la economía ilegal (tráfico de drogas, prostitución, crimen organizado). Al tratar un tema relacionado con el mundo de la empresa, la economía ilegal quedaría fuera de ser tratada, por lo que llamaremos a la economía informal, economía sumergida, como se conoce en España. Basándonos en Velasco (2013), las actividades que no pueden medirse y ser contabilizadas en las estadísticas son las que pertenecen a la economía irregular. Entre ellas destacamos tres grupos:  Las actividades que al no tener mercado no se pueden contabilizar en ningún lado, como puede ser las actividades realizadas por las amas de casa o el cuidado de personas discapacitadas.  Las actividades que pudiendo ser legales se ocultan de forma consciente para evadir impuestos o evitar reglas implantadas por los mercados.  La producción de bienes y servicios que son ilegales de por sí dependiendo el país en el que nos encontremos. 1.1. Concepto y determinantes. La definición de economía sumergida que nos ofrece la OCDE (2002), son actividades que producen beneficios económicos de manera ilícita, que son 6 ocultadas a las Administraciones públicas para evitar el pago de impuestos, cotizaciones a la Seguridad Social, salarios, horas extras o estándares de seguridad, además de muchos otros. Schneider (2016), el economista más influyente a la hora de hablar de economía sumergida, la define como todas las actividades económicas actualmente no registradas que contribuirían al cálculo del PIB. Para tomar un punto de partida por la que se adentra en economía sumergida, podemos dividir las actividades por diferentes objetivos que se tienen, como ya señalaron Porter y Haller (2004, pág. 12-13): En primer lugar, “la supervivencia de una persona o de un hogar a través de la producción directa con fines de subsistencia o de la mera venta de bienes y servicios en el mercado”. En segundo lugar, las actividades “orientadas a mejorar la flexibilidad de la gestión y reducir los costes laborales de las empresas del sector formal a través de la contratación fuera de plantilla y la subcontratación de empresarios informales”. En último lugar, las actividades “organizadas por pequeñas empresas con el objetivo de acumular capital, aprovechando las relaciones solidarias que pueden existir entre ellas, así como la mayor flexibilidad y los menores costes”. Encontramos diferentes motivos, tanto económicos como no económicos, de por qué razón nos podemos adentrar en la economía sumergida. Los motivos económicos pueden ir desde el desempleo o la inflexibilidad del mercado laboral a los altos costes de producción para los empresarios. Los motivos no económicos podemos encontrarlos en la satisfacción del trabajo, el aumento del tiempo libre o la flexibilidad del mercado laboral como vemos en el Cuadro 1.1. 7 Cuadro 1.1. Explicaciones económicas clásicas de la economía sumergida. Fuente: Elaboración propia a partir de Velasco (2013, pág. 87-90). La influencia de la carga fiscal es uno de los principales factores por los que las empresas deciden meterse en la economía sumergida, evitando así la carga impositiva y las cotizaciones a la seguridad social. No es de igual importancia en todos los sectores y es mucho mayor cuando existe una diferencia más elevada entre el coste del trabajo y las ganancias obtenidas por ello (Velasco, 2013). Además cuando existe una fuerte represión, a través de una carga fiscal elevada por parte del Estado, los participantes en las actividades relacionadas con la economía sumergida se fortalecen (Porter y Haller, 2004). Ante la intensidad regulatoria del mercado laboral, como puede ser las barreras al comercio internacional o la regulación sobre la contratación de personas extranjeras, se tiende más a quebrantar las leyes. No solo por parte de los trabajadores, sino también por parte de las empresas, que ante un control excesivo del mercado se adentran más en la economía sumergida como podemos ver en la Cuadro 1.2. La falta de creación de puestos de trabajo hace que la economía sumergida se incremente debido a las regulaciones excesivas del Estado. Los gobiernos deberían poner más atención en mejorar la eficiencia que en aumentar el número de leyes que impliquen una intensidad regulatoria mayor (Velasco, 2013; Porter y Haller, 2004). 8 Los gobiernos, con sus medidas en el mercado laboral, también son responsables de la economía sumergida que pueda existir. La reducción de la jornada de trabajo implica un mayor trabajo “en negro”, al igual que las anticipaciones en las jubilaciones, que hacen que dichas personas se dediquen a otro tipo de actividades ilegales. La reducción del trabajo solo sería correcta si se hace de acuerdo a las preferencias de las personas implicadas (Velasco, 2013). Las horas que se trabajan en el sector regular son inversamente proporcionales a las horas trabajadas en el sector no regular. Cuanto mayor son las horas legales, menos horas se trabajan en negro. Cuadro 1.2. Regulación del estado y economía sumergida. Fuente: Porter y Haller (2004, pág. 23). Por último, un incremento de la economía sumergida provoca unos menores impuestos para el estado, que se traduce en una reducción de los bienes y servicios públicos, afectando así a toda la sociedad en su conjunto. Los 15 petróleo. Los cambios en la utilización de este método tampoco se tienen en cuenta. Pueden variar de un país a otro y depender del horizonte temporal que se escoja. - Discrepancia entre la población activa real y la población activa oficial. Este método está basado en que un aumento del número de parados puede deberse a un aumento de la economía oculta. Si la tasa de participación en el mercado de trabajo se toma como constante, un descenso de la tasa de participación oficial puede considerarse como un aumento de la economía sumergida. Este método plantea grandes problemas, ya que un aumento del número de desempleados se puede deber a múltiples factores y no únicamente a un aumento de la economía sumergida. Además, las personas que están realizando trabajos en la economía ilegal y en la economía formal al mismo tiempo tampoco se tendrían en cuenta según este método. Cuadro 1.4. Método indirecto de carácter no monetario: MIMIC. Fuente: Elaboración propia a partir de CEOE (2017). 16 - MIMIC (Múltiples Indicadores y Múltiples Causas). Este método afirma que la economía sumergida afecta a la producción, al mercado laboral y al mercado monetario, como vemos en el Cuadro 1.4. La economía sumergida se estima a partir de un modelo de ecuaciones estructurales. Los resultados de este tipo de modelos están condicionados por la variabilidad de los coeficientes al especificar el modelo y por el grado de fiabilidad de las variables, de modo que por ello recibe algunas críticas. Como ventaja tiene que se centra en varios indicadores a la vez para cuantificar la economía sumergida, como son producción, mercado laboral y mercado de dinero. En el Cuadro 1.5. y Cuadro 1.6. vemos un resumen de los métodos tratados anteriormente, además de algunos otros métodos que se utilizan. Cuadro 1.5. Métodos de aproximación al cálculo de la economía sumergida. Fuente: Fernández et al. (2018). 17 Cuadro 1.6. Métodos de aproximación al cálculo de la economía sumergida. Fuente: Fernández et al. (2018). 18 2. RAZONES FISCALES Y FINANCIERAS DE LA ECONOMÍA SUMERGIDA. Hablamos de las razones por las que las empresas deciden adentrarse en la economía sumergida, tras haber visto las consecuencias que tiene tanto a nivel económico como a nivel social la realización de este tipo de prácticas. Entre ellas destacan la evasión fiscal, el blanqueo de capitales y los paraísos fiscales. 2.1. La evasión fiscal. A lo largo de la historia ha existido evasión fiscal por parte de las empresas y los individuos. Todos los gobiernos a lo largo de la historia han cobrado impuestos para poder sufragar sus gastos. Por ello se debe tener un sistema tributario donde los individuos y empresas cumplan voluntariamente con su deber fiscal, sufragando el gasto público y en la confianza de los ciudadanos, gastando todo lo recaudado con eficacia para una mejora del conjunto de la sociedad. No siempre todos los miembros de la sociedad optan por pagar todos los impuestos y deciden evadirlos según sus posibilidades (Vallejo, 2005). En España no está tan diferenciado el término evasión fiscal y elusión fiscal como sí ocurre en los países anglosajones. El término tax evasion hace referencia a una conducta criminal, mientras que el término tax avoidance hace referencia a los intentos de utilizar la ley con el fin de pagar menos impuestos. En el ámbito jurídico español los dos términos se distinguen como aquellos que no son una infracción tributaria o penal y los que sí lo son (Velasco, 2013). Velasco (2013, pág. 219) define la evasión fiscal como “la disminución total o parcial del importe de un impuesto producido dentro de un país por parte de quienes, estando obligados a pagar, no cumplen y, en cambio, si obtienen beneficios mediante comportamientos fraudulentos”. La elusión fiscal “consiste en que un sujeto pasivo evita el pago del impuesto, empleando medios contemplados en la ley o que no contradicen las disposiciones legales, por lo que no constituye una violación de los reglamentos tributarios”. En otras palabras, la evasión fiscal es considerada un delito, y en cambio la elusión fiscal no lo es. 19 Una vez vista la diferencia entre estos dos términos analizaremos la gran cantidad de causas por las que tanto individuos como empresas deciden eludir impuestos. Existe evasión fiscal debido a dos grandes bloques de razones, unas de tipo general y otras de tipo particular. Las de tipo general están motivadas por cómo los individuos y empresas perciben el papel que tiene el Estado en la sociedad y por una falta de educación, que hace que se piense que las normas están para no cumplirlas. Por tanto, estas decisiones están influenciadas por factores políticos, económicos, éticos y sociológicos de cada una de las personas o empresas. Las causas específicas por las que los individuos o contribuyentes deciden evadir impuestos son mucho más variadas (Velasco 2013, pág. 220): El factor psicológico, en virtud del cual algunos ciudadanos piensan que cumplir con las obligaciones fiscales es una prueba de inmadurez y no una falta de integridad. Estas personas se sienten estimuladas a inventar los más ingeniosos procedimientos y métodos para escapar del fisco. El exceso de impuestos, que convierte la carga fiscal en algo difícil de aceptar. Este es un argumento muy utilizado para justificar la ocultación de recursos: considerar que el legislador es tanto o más culpable que los defraudadores por ordenar una imposición exagerada. Las facilidades fiscales que el poder político regala a ciertos agentes por motivos ajenos a la política fiscal. Un mal ejemplo empuja a defraudar a quienes no disfrutan de tan comprensivo servicio. Las imperfecciones del sistema legal, su ambigüedad, su falta de coherencia fiscal y de relación con el incremento de los precios, etc. La falta de perjuicio directo hace que el fenómeno de la evasión fiscal escape a la desaprobación de la gran masa de ciudadanos, que no se sienten afectados directa y concretamente por esta conducta. La imposibilidad de exterminar el fenómeno: la experiencia prueba que la evasión fiscal puede ser reducida en su volumen, pero no eliminada radicalmente. 20 La transformación de los fraudes en impuestos para la población honesta, en aplicación de la famosa frase “pagan los justos por pecadores”. Alguien tiene que pagar los platos rotos por los defraudadores. Ante un delito como es la evasión fiscal, encontramos varios efectos que se dan, siendo el más importante la alteración de la distribución de la renta y la riqueza. Ello conlleva un exceso de carga impositiva sobre los ciudadanos y sobre las empresas que cumplen con sus obligaciones de pagar los impuestos; y, además, una menor prestación de servicios públicos por parte de las autoridades públicas (Velasco, 2013). Con la evasión fiscal se crean problemas de eficiencia, a favor de los sectores más propensos a las actividades irregulares, provocando cambios en los precios, que repercuten sobre todos los individuos, incluidos aquellos que sí pagan impuestos. También se crean distorsiones en el marco institucional, afectando a la competencia entre las empresas. Las empresas que operan en la economía legal sufren de la competencia desleal que se crea a partir de la economía sumergida, viéndose perjudicadas totalmente. Además, todo esto hace que las estadísticas oficiales de los países se vean alteradas y sean menos convincentes; pierde validez el sistema fiscal del país; y favorece el fraude en el cobro de prestaciones públicas, al estar muchas de ellas relacionadas con el impuesto de sociedades o el impuesto sobre la renta de las personas físicas. Las empresas tratan de maximizar su beneficio, al igual que los individuos intentan maximizar su utilidad, por lo que son ellos mismos los que deciden cumplir o no con la obligación. Ambos perciben los impuestos como un coste. Por ello tratarán de evitarlo cuanto más elevado sea dicho impuesto, o cuantas menos probabilidades haya de ser investigado o sancionado. 21 Según Vallejo (2005), la evasión fiscal está muy relacionada con el cambio tecnológico sufrido en los últimos años y la globalización de las economías. La integración internacional y el cambio tecnológico afectan a la capacidad de recaudación y la distribución de la carga impositiva de los países. Hasta hace pocos años, los agentes económicos tomaban decisiones en una economía cerrada, a pesar de que existiera la economía internacional, pues ésta no suponía un factor importante. La evolución a un mundo más global ha hecho señalar algunos factores que hacen que aumente la evasión fiscal (Velasco, 2013). En primer lugar, destaca el comercio electrónico, en continuo crecimiento, el cual puede absorber una gran parte del comercio mundial. El dinero electrónico, que sustituye al dinero real en las transacciones, dificultará más aún el trabajo de las autoridades, al quedar registrados los pagos en las tarjetas electrónicas, que se utilizarán para efectuar pagos y liquidar cuentas. El comercio entre empresas multinacionales que operan en diferentes países crea problemas a las autoridades, dado que pueden abusar en la asignación de costes fijos y la valoración de patentes y marcas. Los centros financieros offshore permiten trasladar dinero y conocimiento en tiempo real, lo que hace imposible controlar y conocer las rentas que se declaran al fisco, debido a los nulos mecanismos reguladores de algunos países. Las altas tasas impositivas incentivan a que contribuyentes y empresas trasladen el capital al extranjero, a países con bajos tipos de gravamen, para evitar pagar unos elevados impuestos. Por último, las actividades y compras en el extranjero, hace difícil controlar los ingresos de los empleados que prestan sus servicios fuera de su país, lo cual también ocurre con las compras de los individuos en países con reducidos impuestos. 22 Vallejo (2005, pág. 148) destaca el importante cambio internacional en el ámbito de la política fiscal, donde señala dos aspectos. El primero de ellos, llamado “competencia fiscal sana”, un aspecto positivo que se ha generalizado en los países más desarrollados en los últimos años. La competencia fiscal sana es “el proceso de eliminación de ineficiencias y el aumento de la neutralidad en los sistemas fiscales, con el fin de evitar que la fiscalidad sea un obstáculo en el desarrollo de actividades económicas”. El principal exponente de este tipo de competencia ha sido el Modelo Fiscal Extensivo, que se implantó a partir de una serie de reformas fiscales caracterizadas por una disminución de tipos impositivos, una reducción de tramos en las tarifas, un aumento de las bases imponibles y la generalización de figuras tributarias más neutrales, como el IVA. El resultado final de este proceso ha sido mayor neutralidad horizontal, gracias a la ampliación de bases imponibles, y un mejor funcionamiento dentro del sector público. El segundo aspecto destacado por Vallejo (2005) es el que denomina “competencia fiscal perjudicial”. Aparece cuando se utilizan elementos fiscales como ventaja comparativa, ofreciendo tipos de gravamen inferiores y opacidad de la información. La competencia fiscal perjudicial aparece cuando las ventajas fiscales son la razón de la deslocalización de actividades o rentas. El aumento de este factor se debe a la libertad de movimientos de capital y la internacionalización de la economía, que moviliza los recursos a destinos que ofrecen mejores condiciones de inversión y regímenes fiscales atractivos. 2.2. El blanqueo de capitales. El blanqueo de capitales causa un gran daño a la economía, a las instituciones y al conjunto de la sociedad. Las diferentes legislaciones emplean múltiples términos para referirse a él, como reciclaje, lavado de dinero, legitimación de ganancias ilícitas o legitimación de capitales. Este tipo de prácticas puede llegar a modificar el funcionamiento de los mercados financieros, los tipos de interés o el precio de los inmuebles (Del Cid, 2007). 23 El Grupo de Acción financiera Internacional (GAFI) define el blanqueo de capitales como el proceso por el cual organizaciones intentan dar apariencia de legalidad a los beneficios generados de sus actividades ilegales. Éstas organizaciones intentan que el dinero sucio parezca limpio, pudiendo utilizar sus recursos y obtener ganancias sobre los mismos. Existen diferentes definiciones de este término, el cual puede adoptar diferentes formas y procedimientos para lograr su objetivo final. El término puede variar dependiendo del país en el que nos encontremos, ya que cada uno dispone de sus propias leyes y existen grupos sociales, como los medios de comunicación, que han influido en su definición notablemente. El lavado de dinero implica transformar los ingresos provenientes de actividades ilegales en fondos aparentemente legales. Este tipo de actividades ilegales tiene como similitud el hecho de lavar los activos sucios; y, como resultado al terminar el proceso, estos activos saldrán limpios, es decir, serán legales. En algunos casos podemos confundir los términos blanqueo de capitales y evasión fiscal, visto en el capítulo anterior. Ambos conceptos tienen similitudes a la hora de analizar las técnicas que se emplean, pero al conocer su procedencia son totalmente opuestos. La evasión fiscal parte de unos ingresos adquiridos de forma legal y lo que se intenta es ocultarlos para no pagar impuestos. En cambio, el blanqueo de capitales, parte de unos ingresos obtenidos de actividades ilegales, provenientes de la economía sumergida, y se los intenta dar una apariencia de activos obtenidos de forma legal (Velasco, 2013). Algunos procesos de blanqueo de capitales realizado por empresas que destaca Velasco (2013) se realizan en el sector inmobiliario. Este sector es muy sensible a comportamientos relacionados con la economía sumergida. En dicho sector se ocultan capitales de origen fiscal ilícito, la valoración de los bienes inmuebles tiene un carácter subjetivo y su titularidad adopta diferentes formas jurídicas. 24 La utilización de dinero por parte de las empresas con efectivo en los movimientos internacionales implica otra práctica relacionada con el dinero sucio. Este tipo de prácticas cada año es mayor y no se ha erradicado por completo. Las operaciones se continúan realizando, ya que conlleva gran dificultad para las autoridades y las medidas preventivas son difíciles de implantar. Como medida adoptada en 2019, el Banco Central Europeo ha comenzado a retirar los billetes de 500 euros para evitar la realización de este tipo de actividades ilícitas (De Barrón, 2019). El pago del IVA en la Unión Europea se eximió cuando los bienes o servicios eran contratados en un Estado miembro para ser transportado a otro. Esto implica una pérdida de ingresos públicos por la venta de los bienes, además de las cantidades de dinero negro que se introducen en los circuitos de dinero. Todo esto se realiza a través de operaciones inexistentes entre sociedades que el único objetivo que tienen es intermediar entre los pagadores. Las transferencias, han constituido una forma sencilla de blanquear dinero. En países en los que no existen grandes relaciones financieras y comerciales, la transferencia no se dirige desde el banco emisor al receptor, sino que se intercala entre más entidades. De esta manera, el origen de los fondos, no presenta una falta de transparencia notable, además de la ausencia de control y escasa información, por lo que se desconoce en muchos casos la secuencia completa del proceso. El dinero electrónico ha ido ganando terreno en estos últimos años al dinero físico. Cada vez es más frecuente el uso de tarjetas de crédito y débito que han sustituido a los métodos de pago antiguos. Hoy en día es más fácil disponer de efectivo en distintos lugares del mundo, lo que implica un mayor blanqueo de capitales, debido a la dificultad para controlar este tipo de operaciones, la dispersión de la regulación en este ámbito, el continuo desarrollo e innovación tecnológica y la rivalidad entre los planteamientos dirigidos a la prevención contra el blanqueo. 31 La OCDE ha desarrollado trabajos para frenar este tipo de prácticas ilegales, mediante tres vías. Primera, “identificar y eliminar los elementos perjudiciales de los regímenes fiscales preferenciales de los estados miembros de la OCDE”. Segunda, “identificar a los paraísos fiscales y buscar su compromiso con los principios de transparencia y efectivo intercambio de información”. Y, en último lugar, “animando a otras economías no pertenecientes a la OCDE a asociarse con estos trabajos” (Ochoa, 2014). Cuadro 2.2. Listas negra y gris de la UE de paraísos fiscales. Fuente: ABC (2017). La única solución eficaz para que empresas e individuos no entren en la opacidad de los paraísos fiscales es la cooperación entre países. La creación de listas negras y grises para denominar a los paraísos fiscales ha sido una medida eficaz en sus inicios. Con el paso del tiempo, ha ido perdiendo su eficacia, y las posteriores medidas tomadas por los países, se han mostrado incompletas, limitadas y sin medidas concretas para solucionar este problema. En el Cuadro 2.2. vemos los países que son considerados paraísos fiscales y los que tomaron una buena conducta y pasaron a ser parte de la lista gris de los paraísos fiscales (Velasco, 2013). Hoy en día, a pesar del mundo en el que vivimos, existe una falta de información referente al funcionamiento de los paraísos fiscales. El nulo acceso a la 32 información, junto con la opacidad de estos territorios, hace más complicado conocer sus legislaciones. Además, a esto se suma un mercado restringido de ventajas, en el que solo las mejores empresas pueden adentrarse, monopolizando el conocimiento (Ochoa, 2014). La existencia de paraísos fiscales persiste principalmente por dos motivos. El primero de ellos es un obstáculo estatal. A pesar de que existe una lucha continuada desde los organismos internacionales para acabar con los paraísos fiscales, éstos tienen serias dificultades, ya que muchos de sus estados miembros también están considerados paraísos fiscales. Estos estados oponen una fuerte resistencia para acabar con este tipo de prácticas. En segundo lugar, la complejidad de los intereses privados existentes alrededor del mundo, donde las grandes empresas tienen un gran poder y se juegan mucho haciendo uso de este tipo de prácticas (Chavagneux, 2007). Vemos cómo hacer uso de los paraísos fiscales favorece el fraude fiscal y reducen la efectividad de las políticas fiscales de los países. El nivel impositivo, como hemos mencionado anteriormente, es mucho menor en estos territorios y por ello las prácticas han aumentado en los últimos años. El impacto que tienen estas prácticas es muy difícil de medir a nivel cuantitativo. La opacidad que se ha ido creando, como el uso cada vez más global que se ha hecho de ellos, tanto por parte de empresas como individuos, hace muy difícil su cuantificación; pero sí podemos afirmar que tienen un gran impacto negativo, siendo el papel de los paraísos fiscales en la economía actual de gran importancia. 33 3. EVIDENCIA EMPÍRICA SOBRE LA ECONOMÍA SUMERGIDA. Las actividades provenientes de la economía sumergida provocan una gran disminución de ingresos públicos perjudicando la estabilidad del presupuesto de los países. Trataremos de cuantificar la economía sumergida y vamos a tratar de identificar diferentes factores que dan lugar a una mayor economía sumergida en España y en el ámbito europeo. Como ya hemos mencionado anteriormente, la cuantificación de la economía sumergida es de gran dificultad, debido a la complejidad para acotar su definición y a que las actividades que realizan empresas e individuos escapan del control público. Contamos con dos métodos, el método indirecto y el método directo para su cuantificación, como ya explicamos en el punto 1.3. de este trabajo, prefiriendo como norma general, los métodos indirectos, ya que con los directos, las personas encuestadas pueden manipular los datos o no ofrecer datos que reflejen la realidad. En el momento de interpretar los datos debemos tener en cuenta tres factores que influyen notablemente. El primero de ellos, diferencias en los distintos sectores que se estudian, que tienen diferentes grados de ocultación. En segundo lugar, asimetrías temporales, es decir, dependiendo en la fase del ciclo económico en que nos encontremos, la economía sumergida puede variar. En tercer lugar, las diferencias en los territorios, provocadas por las diferencias en las estructuras productivas y otros factores espaciales (Fernández et al., 2018). Como vemos en el Cuadro 3.1., según Dell’Anno et al. (2007), mediante un enfoque monetario afirma que la economía sumergida comparándola con otros países, en 1990 es de un 24.5%, aumentando en 1995 hasta un 26.2% y reduciéndose en el año 2000 hasta un 26.2%. Todo esto es debido a la evolución del desempleo y la carga fiscal como principales factores. 34 Cuadro 3.1. Estimación comparada de la economía sumergida en España para los periodos 2007-2014. Fuente: Fernández et al. (2018, pág. 25-26). 35 El autor Labeaga (2014), al igual que los autores anteriores, utiliza un enfoque monetario. Afirma que la economía sumergida es mayor en países mediterráneos que en los países escandinavos y centroeuropeos. Los países mediterráneos tendrían un 29% de economía sumergida en 2008 y un 28.3% en 2011, que comparándolo con los países escandinavos y centroeuropeos sería mayor, un 20.8% y un 19.5% respectivamente. Concretamente en el caso de España, alcanzaría un 28.5% en 2008 y un 24.4% en 2011, una media inferior a los países mediterráneos, pero mucho mayor que los países escandinavos y los que están situados en el centro de Europa. Schneider (2010), utilizando el método MIMIC, sitúa a España entre los países entorno al 20% y 30% de economía sumergida en el periodo 1999-2007. Un año más tarde este mismo autor, concretará y situará a España en un 18.5% de economía sumergida, siendo un porcentaje similar al de la media de la Unión Europea que se situaba en un 18.6%. Schneider (2012) afirma que la economía sumergida en España es del 19%, dato muy parejo al de la Unión Europea con un 18.4%. España se sitúa por debajo de países como Italia, pero mantiene niveles más altos de economía sumergida si lo comparamos con Francia, Alemania o Reino Unido. El origen de España con el resto de países está en los sectores del comercio, restauración, construcción y mobiliario, además de algunos sectores industriales. Esta variable no es del todo contrastable ya que el método MIMIC para el caso español no es del todo fiable. La gran parte de datos que se obtienen para la economía sumergida en España utilizan métodos monetarios y el método MIMIC. Uno de los ejemplos es Labeaga (2014) que utiliza el método monetario para cuantificar dicho impacto. Durante el periodo 2008-2012 estimó que el valor de dichas prácticas fue del 25.9%. Durante este periodo las cifras disminuyeron de un 28.5% en 2008 a un 26.2% en 2012. Este trabajo de Labeaga (2014) ha sido uno de los que mayor porcentaje que ha dado a la economía sumergida. 36 En un estudio más reciente, Schneider (2017), con un total de 158 países, afirma que la economía sumergida en España en 2015 es de un 24.51%. En años anteriores, la economía sumergida ofrecía unos valores de 25.6% en 2011, 26.4% en 2012 y un 26.1% en 2014. En este caso, Pickhardt y Sardá (2015), a través del modelo monetario, sin comparar la economía sumergida con la de otros países y basándose en únicamente el PIB español, sitúan la economía sumergida en España en torno a un 18% en los últimos años, como vemos en el Cuadro 3.2. Cuadro 3.2. Estudios sobre la economía sumergida en España en el periodo 1980-2015. Fuente: Fernández et al. (2018, pág. 27). 37 Un ejemplo del uso de variables fiscales para calcular el peso de la economía sumergida es el informe GESTHA (2009). El resultado que ofrece es un 23.3% del PIB de España. Este trabajo se ha realizado con una metodología menos sofisticada que otros trabajos anteriores y teniendo en cuenta solo el PIB español. Arrazola et al. (2011) combinan el modelo monetario, el modelo de demanda de energía y el mencionado anteriormente método MIMIC. Durante el periodo 1980- 2008 la economía sumergida habría sido de media un 17%, y en años posteriores aumentaría por encima del 20%. Este incremento de la economía sumergida es debido al aumento de la carga fiscal que se realizó a principios de los años ochenta y que se ha mantenido a lo largo del tiempo. Es verdad que durante los años ochenta y noventa el PIB español se duplicó, pero la economía sumergida había sido cuatro veces mayor. Mauleón y Sardá (2014) realizaron el estudio de la economía sumergida a través del método MIMIC. Contabilizan que la economía sumergida de España en 2012 ronda el 23% del PIB. Durante el periodo 1994-2001 la economía sumergida se redujo de un 21% a un 12%, para más tarde elevarse y colocarse en torno a un 20% debido al aumento de la presión fiscal, como ya señalaban varios autores anteriormente. En 2013 con la llegada de la crisis alrededor de Europa, las prácticas ilegales aumentaron hasta situarse en un 24%, cifra muy similar que coincide con los estudios mencionados. Otro autor que utiliza el método MIMIC es Ruesga (2013). Este autor estimó para el periodo 2011-2013, un incremento de la importancia de la economía sumergida sobre la economía real, situándola en 2013 entorno al 25% del PIB, como podemos ver en el Cuadro 3.2., al igual que el resumen de los anteriores autores mencionados. Para observar la tendencia que ha existido con la economía sumergida en España, podemos basarnos en el Cuadro 3.3. que abarca desde el año 1964 hasta el 2016. En él podemos diferenciar un tramo, la década de los años ochenta y la primera mitad de los años noventa que sería de un continuo 38 crecimiento de la economía sumergida. A partir de ese momento, la economía sumergida sería prácticamente constante hasta 2016. El problema de la economía sumergida comienza en los años ochenta, pero no está claro si comenzó a elevarse en la década de los años noventa y luego tuvo una caída hasta nuestros días, o en cambio, se mantuvo constante en la década de los noventa y se elevó en las siguientes. La relación con el ciclo económico se ve más clara, siendo en fases recesiva mayor y viceversa, viendo una relación negativa con la tasa de crecimiento del PIB. Cuadro 3.3. Evolución de la economía sumergida en España sobre el porcentaje del PIB (1964-2016). Fuente: Fernández et al. (2018, pág. 28). La mayor evasión se produce en las rentas del trabajo, más relacionado con el mundo empresarial, que en otros rendimientos que es mucho menor. Labeaga 39 (2014) estima para el periodo 2006-2011 un fraude en el IVA del 27.4%. Si el dato le obtenemos de la Contabilidad Nacional de España asciende más de 10 puntos porcentuales hasta el 39.9%. En el mismo periodo, España recauda de media anualmente 18.653 euros menos a pesar de que tiene unos tipos impositivos cercanos a la media de la UE. Respecto con el Impuesto de Sociedades deja de ingresar al año 38.500 millones. En 2012 el fraude fiscal en España supondría el 6% del PIB. La eliminación por completo de la economía sumergida supondría ingresar anualmente en torno a 70.000 millones de euros anuales, aunque eliminarla del todo es de gran dificultad. Schneider (2013) afirma que la economía sumergida a finales de 2013 se estimó con un valor de 195.600 millones lo que supone un 18.6% del PIB. En el periodo anterior la economía sumergida era de 201.300 millones, un 19% del PIB. Schneider (2013), compara la situación de España con la de otros países europeos. La economía sumergida en Francia y Alemania es de un 15%-16%, mientras que Suecia y los países escandinavos alcanza un 17.4% y un 18.5% respectivamente. Italia se sitúa a la cabeza con un 26.9%. La media de la OCDE es de un 20.3% y España está por encima con un 22.8%. Según García (2015), la economía sumergida en Europa ha disminuido desde el 2007. Si es cierto que en 2009 en España se aprecia un aumento hasta el 24.6%. El fraude del IVA y de la seguridad social son los causantes de este incremento. España sería el quinto país de Europa en porcentaje del PIB por detrás de Alemania, Italia, Francia y Reino Unido. La economía sumergida en España supera a los países de Europa occidental, pero se mantiene cercana a la media. Los sectores donde se concentran este tipo de prácticas son la construcción, la industria y los servicios. La economía sumergida en Europa se centra en los cinco países mencionados anteriormente. Si es cierto que los países del este de Europa su tamaño respecto al PIB es mayor. En países como Lituania, Croacia, Estonia, Bulgaria la 40 economía irregular se sitúa en un 30% del PIB. En el otro lado, con los niveles más bajos encontramos a Austria y Suiza con un 7% y un 8% respecto al PIB, como podemos ver en el Cuadro 3.4. (Schneider, 2015). Cuadro 3.4. Economía sumergida de países europeos con relación al PIB. Fuente: García (2015, pág. 43). Economía sumergida PIB Economía sumergida como porcentaje del PIB Alemania 351 2,698 13% Francia 204 2,062 10% Inglaterra 189 1,950 10% Bélgica 63 385 16% Suecia 59 423 14% Noruega 67 416 14% Países Bajos 55 607 9% Suiza 36 507 7% Dinamarca 32 250 13% Finlandia 26 199 13% Austria 24 319 8% Irlanda 20 167 12% Italia 333 1,577 21% España 196 1,052 19% Turquía 177 667 26% Grecia 43 183 24% Portugal 31 164 19% Polonia 95 400 24% Rumania 40 139 28% República Checa 24 154 15% Hungría 23 103 22% Bulgaria 13 41 31% Croacia 13 45 28% Eslovaquia 11 74 15% Lituania 10 35 28% Eslovenia 8 35 23% Letonia 6 24 25% Estonia 5 18 28% 47 Además, el ciclo económico en el que nos encontramos es un buen momento para ver los niveles de economía sumergida en los diferentes países, como también lo es el gasto social efectuado en ellos, que va ligado a la corrupción y prácticas ilegales. Si comparamos por sectores, donde más abunda la economía sumergida es en las actividades con menos control público. El pequeño comercio, la construcción, la industria y la hostelería son claros ejemplos de sectores en los que abundan este tipo de prácticas. Por ello, es necesario un mayor control para reducirlas, pero no un excesivo control, ya que el problema se podría agrandar. En el caso de España, ha tenido un aumento de la economía sumergida en los años noventa, que se ha mantenido hasta nuestros días. Siempre ha estado por encima de la media europea; y, si lo comparamos con países del oeste de Europa con una estructura similar, está muy por encima. Seguramente, es imposible acabar por completo con este problema; sin embargo, existen medidas que se deberían de llevar a cabo para reducir esta lacra que afecta a toda la sociedad. El principal agente para acabar con ella es el Estado, pero tiene que dar con la llave para reducirlo con garantías. Las personas que defraudan se resguardan en este tipo de prácticas para evadir impuestos y disponer de más medios. No obstante, las condiciones que tienen no son las mejores para ellos ni para el conjunto de la sociedad. 48 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ABC (2017): “Unión Europea elabora su primera “lista negra” de paraísos fiscales”. Disponible en: http://www.abc.com.py/edicion-impresa/internacionales/union-europea- elabora-su-primera-lista-negra-de-paraisos-fiscales-1655772.html [consulta: 07/06/2019]. Arrazola, M., Hevia, J., Mauleón, I. y Sánchez, R. (2011): “Estimación del volumen de economía sumergida en España”, Cuadernos de Información Económica, 220, págs. 81-87. CEOE- Confederación Provincial de Empresarios de Santa Cruz de Tenerife- (2017): Empresas y Economía Sumergida, CEOE, Santa Cruz de Tenerife. Disponible en https://ceoe-tenerife.com/wp-content/uploads/2016/02/Guia- Economia-Sumergida.pdf [consulta: 01/04/2019]. Chavagneux, C. y Palan, R. (2007): Los paraísos fiscales, El Viejo Topo, Edición 1ª, Barcelona. De Barrón, I. 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