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Rodríguez Casillas, Carlos J., "A fuego e sangre”. La guerra entre Isabel la Católica y Doña Juana en Extremadura (1475-1479)

Arias Guillén, Fernando

Abstract

Producción Científica

Full text

382 RESEÑAS BIGLIOGRÁFICAS EDAD MEDIA. Rev. Hist., 17 (2016), pp. 353-397 © 2016. Universidad de Valladolid. RODRÍGUEZ CASILLAS, Carlos J., “A fuego e sangre”. La guerra entre Isabel la Católica y Doña Juana en Extremadura (1475-1479), Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2013, 231 pp., ISBN: 978-84-9852-364-5. A fuego e sangre analiza la Guerra de Sucesión castellana (1475-1479) en Extremadura, un aspecto muy desconocido de uno de los períodos más célebres de la historia medieval española, el reinado de los Reyes Católicos. La presente obra se RESEÑAS BIGLIOGRÁFICAS 383 EDAD MEDIA. Rev. Hist., 17 (2016), pp.353-397 © 2016. Universidad de Valladolid. inscribe, de ese modo, en dos tendencias historiográficas características del actual medievalismo hispano durante las últimas décadas: el resurgir de los estudios regionales y la renovación de la historia militar. El desarrollo del estado de las autonomías y la acentuadísima especialización regional y temática de los departamentos universitarios han motivado la proliferación de estudios locales y regionales en España durante los últimos 30 años. Unida a esta tendencia general de las ciencias humanas, la historiografía ha sufrido además una profunda renovación temática y metodológica. La historia militar ha sido una de las áreas donde se puede apreciar este cambio de manera más evidente. Los trabajos de J. A. Fernández de Larrea o J. Sáiz y, sobre todo, la obra de F. García Fitz han supuesto la completa revitalización de los estudios sobre la guerra en la Península Ibérica, al introducir en nuestro país una renovada perspectiva de análisis que ha permitido desterrar tópicos centenarios sobre la estrategia (más bien la ausencia de ella) y los ejércitos en la Edad Media. De ese modo, se puede interpretar este trabajo como una continuación de dicha corriente renovadora de la historiografía militar aplicado a un ámbi- to regional (¿o quizás sería más correcto decir autonómico?). Antes de comenzar el estudio del conflicto sucesorio en Extremadura, Carlos Rodríguez hace un recorrido general sobre el reinado de los Reyes Católicos y el conflicto sucesorio que sirve de introducción a su propia investigación. Este capítulo y medio cumple con eficacia su función, si bien hay un exceso de citas directas de los trabajos de otros autores. Una mayor labor de síntesis hubiera ayudado a agilizar el texto y que la voz del autor no se perdiera de vista, problema que volverá a aparecer más adelante en la obra. Por otra parte, la interpretación que ofrece del enfrentamiento entre nobleza y monarquía durante la Baja Edad Media castellana es demasiado simplista y deudora casi en su totalidad de los trabajos de L. Suárez. Trabajos más recientes sobre el poder regio como los de C. Estepa o F. Foronda hubieran contribuido a introducir ricos matices que alejan la visión antagónica de dos modelos políticos, uno oligárquico y otro autoritario, enfrentados entre sí. De hecho, el propio trabajo del autor revela la multitud de intereses señoriales que estaban en juego en Extremadura durante el conflicto sucesorio. Por ejemplo, el fascinante caso de Alonso de Monroy, quien luchó a favor y en contra de los Reyes Católicos, muestra la compleja relación de dependencia mutua que tenían los reyes y la nobleza y cómo las cuestiones familiares y territoriales pesaban más que las ideológicas o dinásticas para los nobles a la hora de escoger bando. El análisis de la situación política y señorial de Extremadura durante este período y el desarrollo de la contienda sí resultan más satisfactorios. En primer lugar, el autor consigue transmitir la importancia de la región como escenario bélico durante la Guerra de Sucesión, ya que tradicionalmente la atención se ha centrado de manera exclusiva en el área del Duero. Además, muestra cómo la lucha dinástica sólo constituía uno de los múltiples enfrentamientos que se produjeron en la sociedad extremeña durante esos años. Los intereses señoriales y la pugna por el control del territorio de 384 RESEÑAS BIGLIOGRÁFICAS EDAD MEDIA. Rev. Hist., 17 (2016), pp. 353-397 © 2016. Universidad de Valladolid. las Órdenes Militares o las principales ciudades se solaparon a la lucha entre Isabel y Juana por el trono de Castilla, por lo que resultan claves para entender la verdadera dimensión del conflicto. En la segunda parte de la obra, las cuestiones militares se sitúan ya en un indiscutible primer plano. A lo largo de tres capítulos se analizan la composición de los ejércitos y la estrategia empleada durante el conflicto bélico, así como se introduce el célebre debate sobre la Revolución Militar. El autor sigue los principales ejes interpretativos postulados por F. García Fitz en cuanto a la organización de los ejércitos (división entre tropas de carácter permanente y temporal) y estrategia militar (el valor de las incursiones, el control del espacio) y los utiliza con rigor para analizar el conflicto sucesorio en Extremadura. El texto acerca al lector a la realidad de la guerra, realizando un recorrido que abarca desde el tipo de operaciones que se llevaban a cabo hasta el impacto que éstas provocaban en la población no combatiente. El frecuente uso de fuentes cronísticas muestra numerosos detalles que enriquecen la narración y añade matices al relato del conflicto, como el de esos grupúsculos de rebeldes a la autoridad regia que las fuentes tildaban de bandidos y que muestra cómo el fin oficial de la lucha dinástica no significó el cese definitivo de las hostilidades. En algunas secciones se observa una excesiva dependencia con la historiografía anterior y se echa en falta un diálogo en el que se observe con más nitidez cómo el caso de Extremadura se ajusta o no a los paradigmas tradicionales. Tal es el caso del apartado destinado a las batallas campales. En la actualidad, el valor de este tipo de enfrentamiento en época medieval ofrece un apasionado debate, tras los esfuerzos de varios autores, en especial C. Rogers, por rehabilitar su importancia. Sin embargo, tras un brevísimo repaso a esta cuestión, la obra desgrana algunos aspectos tácticos de las batallas de Albuera y Guadapero, pero se echa en falta una mejor contextualización de los mismos: ¿fueron batallas relevantes que cambiaron el signo de la guerra? ¿El choque campal es un recurso de mayor importancia en los conflictos civiles, como afirma S. Morillo? En ese sentido, hubiera sido interesante un papel más activo por parte del autor a la hora de insertar estos casos particulares en una problemática general. Similar problema se encuentra en el último capítulo destinado a la Revolución Militar. Se hace un recorrido del origen y desarrollo del debate, en el que están ausentes trabajos de medievalistas como M. Prestwich o A. Ayton, pero no se participa activamente. Proliferan las citas textuales de otros autores pero, de nuevo, no hay un intento de integrar el ejemplo extremeño en el debate. C. Rodríguez se posiciona a favor de una evolución en las prácticas militares, en lugar de una revolución, e incluso menciona de pasada el papel de la pólvora como “dinamizador de dicha evolución” pero no argumenta el porqué de dicha interpretación. A fuego e sangre ofrece una aproximación a los ejércitos y la actividad bélica en Castilla a finales del Medievo, aunque deja al lector con ganas de saber cómo se situaba el caso extremeño en ese panorama general. La comparación de las huestes RESEÑAS BIGLIOGRÁFICAS 385 EDAD MEDIA. Rev. Hist., 17 (2016), pp.353-397 © 2016. Universidad de Valladolid. castellanas y la estrategia empleada en dicho conflicto con la época anterior (reinados de Juan II y Enrique IV) y la posterior evolución (¿o revolución?) de las mismas en las Guerras de Granada o Italia hubiera servido para valorar si hubo o no cambios significativos en la práctica militar y cuáles fueron. Además, posibilitaría integrar el estudio dentro del debate de la Revolución Militar. En definitiva, la obra constituye un acercamiento a este tema que tiene la virtud de rescatar del olvido a Extremadura, un escenario bélico fundamental durante la Guerra de Sucesión, y que muestra la complejidad de dicho conflicto en la propia región, donde los intereses familiares y señoriales de la nobleza se solaparon a la pugna dinástica. Sin embargo, queda por situar esta lucha en un contexto general (castellano y europeo) de grandes cambios en la esfera militar para así poder valorar si esta guerra fue una etapa más en la larga evolución hacia los ejércitos de la Edad Moderna o, por el contrario, apuntaba a la aparición de cambios revolucionarios que iban a alterar el panorama militar en el próximo siglo. Fernando ARIAS GUILLÉN Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea