¿Pesimismo o realismo? Castilla en escombros de Julio Senador
Abstract
Departamento de Fundamentos del Análisis Económico e Historia e Instituciones Económicas
Full text
Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales Trabajo de Fin de Grado Grado en Administración y Dirección de Empresas (ADE) ¿Pesimismo o realismo? Castilla en escombros de Julio Senador. Presentado por: Claudia Ríos Misas Tutelado por: Ricardo Hernández García Valladolid, 2 de julio de 2019
2 ÍNDICE RESUMEN .................................................................................................................3 ABSTRACT ................................................................................................................3 1. INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS ............................................................................4 2. QUIÉN FUE JULIO SENADOR ...............................................................................5 3. CONTEXTO Y ÉPOCA EN LA QUE VIVIÓ JULIO SENADOR ......................................8 4. PRINCIPALES TEMAS DE CASTILLA EN ESCOMBROS........................................... 15 4.1 La propiedad ..................................................................................................... 15 4.2 La tierra y la ley hipotecaria ............................................................................... 18 4.3 La política forestal ............................................................................................. 22 4.4 La farsa del trigo. ............................................................................................... 25 5. VISIÓN ACTUAL DEL PENSAMIENTO DE JULIO SENADOR ................................... 28 6. CONCLUSIÓN ................................................................................................... 34 7. BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................. 35
3 RESUMEN En el siguiente trabajo se analiza una de las obras más importantes del siglo XX castellano, la obra "Castilla en Escombros" de Julio Senador Gómez. En ella se hace un análisis detallado y pormenorizado de cuál era la terrible situación por la que atravesaba la Castilla profunda y rural que trataba de sobrevivir al periodo dominado por el caciquismo. Julio Senador desmenuza con su destreza habitual, cuáles eran los principales problemas a los que se tenía que enfrentar la agricultura de esta tierra, como eran: la propiedad hipotecaria, la política forestal, los usos de la tierra y la relación entre los grupos de presión política, como eran el de los harineros, que instaba a mantener un arancel proteccionista a la producción triguera. Al mismo tiempo se efectúa una comparación con la situación actual que no aporta conclusiones muy halagüeñas. Palabras claves: Castilla, pesimismo, tierra, propiedad hipotecaria, caciquismo. ABSTRACT This assignment is an analysis of “Castilla en escombros”, which is one of the most important works of the Castilian twentieth century, by the author Julio Senador. In this piece, a detailed analysis is made about the terrible situation of the deep and countrified Castilla, trying to survive the period denominated “caciquismo”. Julio Senador explains with his great an habitual artfulness, the principal problems of these agrarian lands: mortgage property, land uses and the relationship between lobbyists (flour workers), whose intention was to keep protectionist tariffs to maintain their production. To end up with this assignment, I made a comparison with the current situation. Nevertheless, I did not reach enough conclusions to praise Castilla y León. Keywords: Castilla, pessimism, land, mortgage property, caciquismo
4 1. INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS A la hora de elegir tema para el TFG, me pareció muy interesante escoger el libro Castilla en escombros de Julio Senador Gómez, puesto que me llama la atención que una obra escrita hace cien años tenga una vigencia plena en lo que está sucediendo hoy en día. Además, considero que es un muy importante estudiar los sucesos del pasado para poder hacer frente a los del presente y futuro, y evitar cometer los mismos errores. Coincidiendo con las palabras expuestas al principio del libro por José Jiménez Lozano “Tenemos que asumir todo el pasado para entender nuestro propio presente y proyectar nuestro futuro” 1 . Por otro lado, decidí escoger este tema porque siempre me ha gustado mucho la historia económica, y me parecía muy interesante realizar un análisis de los pueblos de Castilla ya que siempre he vivido en un pequeño pueblo de Palencia. También, es un tema que ya he trabajado en diferentes asignaturas del grado como “Historia económica mundial”, o la optativa “Historia económica de la empresa” de cuarto curso. Además, presenta una alta complementariedad con lo estudiado en otras asignaturas como “Sociología”, o “Sociología del trabajo”, optativa que cursé en cuarto curso. En relación al contenido del trabajo, en primer lugar se llevará a cabo una descripción de la vida de Julio Senador. Después se realizará una exposición de todos los acontecimientos importantes que han marcado la vida del autor antes de la publicación de Castilla en escombros, para así poder entender mejor su pensamiento. En tercer lugar, se procederá a analizar diversos temas que el autor expone en su libro. Y finalmente, se realizará una comparación de lo expuesto en Castilla en escombros con la situación actual de Castilla. Por lo que el principal objetivo de este trabajo consiste en analizar la situación expuesta en Castilla en escombros y compararla con la actual, para así poder dar respuesta a la pregunta planteada en el título del trabajo. 1 Senador (1993: 31).
5 2. QUIÉN FUE JULIO SENADOR Julio Senador Gómez nació en Cervillego de la Cruz (Valladolid), el 26 de septiembre de 1872, en una familia de medianos labradores. Sufrió desde pequeño una enfermedad, poliomielitis, que le produjo deformaciones en una pierna y le condicionó el resto de su vida. Los estudios primarios los realizó en la escuela de Cervillego de la Cruz, donde demostró que tenía una prodigiosa memoria. Esto provocó que sus padres decidieran enviarle a un internado de Valladolid para que realizarse el Bachillerato. En el año 1888, Julio Senador ingresó en la Universidad de Valladolid para estudiar Derecho. Los recuerdos que Julio Senador tenía de la universidad eran bastante negativos, ya que consideraba que las clases eran “un pitorreo y un cúmulo de ignorancia”. Esto se puede ver reflejado en el libro Castilla en escombros, donde el autor sugiere que los jóvenes dejen de ir a la Universidad porque consideraba que: “cuando acabéis vuestras carreras os avergonzaréis de encontraros tan inermes y tan ignorantes y ni siquiera tendréis el derecho de casaros porque seréis incapaces de ganar una peseta” 2 . Tras licenciarse en el año 1895, realizó oposiciones para notaría, las cuales acabó aprobando y le permitieron desempeñar su profesión en varias localidades rurales del interior de Castilla. Su primera notaría, con una duración menor a un año, fue en Santa María de Páramo (León), después estuvo en Poza de la Sal (Burgos), Quintanilla de Abajo (actual Quintanilla de Onésimo, Valladolid) y Cevico de la Torre (Palencia), donde contrajo matrimonio y tuvo a su primer hijo en el año 1912. Pasado un tiempo, Julio Senador se trasladó a Frómista, concretamente el 27 de octubre de 1914, fecha en la que se convirtió en notario de dicha localidad. Durante su estancia en Frómista tuvo a sus otros tres hijos. 2 Senador (1993:117)
6 Vivir durante esos años en diversos pueblos pequeños le permitió conocer de manera profunda la España rural, siendo Frómista el lugar más importante, ya que le dio su fama y notoriedad y, además, fue el lugar en el que más tiempo permaneció. Hasta el momento Julio Senador había tenido unos ingresos bastante pequeños, y en más de una ocasión vio necesario utilizar el patrimonio familiar para subsistir. Ante este hecho, e indignado por la situación que atravesaba España en esa época, decidió retomar la escritura. Por ello en 1915 publicó Castilla en escombros, libro que le convirtió en un gran intelectual a nivel nacional. En total escribió ocho libros, y publicó más de seiscientos artículos, donde expresó sus ideas sobre la mala situación de España y propuso diferentes reformas. No escribía únicamente por diversión o por dinero, sino que preocupado por el país y por la gran decadencia, escribía con el objetivo de cambiar la situación. Entre esos escritos se encuentran: La tierra libre, no pidáis pan, pedid tierra (1918), La ciudad castellana (1918), La canción del Duero (1919), Los derechos del hombre y los del hambre (1928), Al servicio de la plebe (1930), etc. En el año 1922, Senador se trasladó a San Vicente de Alcántara (Badajoz), ya que había ganado una plaza de notaría en esta localidad. Este lugar era mucho más grande y diferente a aquellos en los que anteriormente había vivido en Castilla. Durante la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), Julio Senador intentó mantenerse al margen, ya que consideraba lógico el golpe de Estado, pero también pensaba que un régimen militar no era lo que España necesitaba, y ante la posibilidad de que una posición crítica le generase represalias, no expuso públicamente su verdadera opinión sobre Primo de Rivera.
7 Además, Primo de Rivera le propuso formar parte de la Asamblea Nacional, propuesta que Senador no quería aceptar y rechazó, en un principio, excusándose en que al estar inválido no podría asistir a las reuniones. Aun así se le remitió el carné de asambleísta y se le notificó que recibiría por carta aquellos documentos sobre los cuales interesaba su dictamen. Ante esta situación no se opuso por miedo a las repercusiones negativas que podría tener sobre su familia, o sobre las publicaciones de sus escritos. El 7 de mayo de 1931, cuando la II República daba sus primeros pasos, Julio Senador se trasladó a un nuevo destino, Pamplona, donde inició su última etapa profesional. A lo largo de sus últimos años de vida los artículos de Senador fueron cada vez más críticos, se cree que movidos por el aumento de su pesimismo y de ciertos temores por el posible estallido de la guerra. El notario no dejó de publicar artículos en prensa hasta finales de 1935, momento en el que la República estaba bien avanzada. El inicio de la Guerra Civil, producido por el golpe de Estado en julio de 1936, influyó enormemente en la vida de Senador, ya que su hijo mayor estaba alistado en el ejército. Se convirtieron en años de miedo y temor para el protagonista, llegando incluso a destruir algunos de sus escritos por miedo a represalias. En el año 1942 llegó su jubilación y pasó los últimos años de su vida en Pamplona sin poder salir de casa debido al agravamiento de su enfermedad, pero decidió retomar la escritura y redactó un nuevo libro El hueso roído, libro que nunca llegó a terminar. Finalmente, a los 89 años, el 28 de enero de 1962 Julio Senador falleció en la ciudad de Pamplona.
8 3. CONTEXTO Y ÉPOCA EN LA QUE VIVIÓ JULIO SENADOR Como en el anterior apartado se ha señalado, Julio Senador nació en septiembre de 1872 y murió 89 años después, concretamente en enero de 1962. Por lo que, para poder entender mejor los pensamientos y las posturas del autor reflejadas en Castilla en escombros se detallarán a continuación los diferentes acontecimientos que se han ido dando en España a lo largo de ese periodo, centrando especial atención en aquellos surgidos antes de la publicación del libro, es decir, hasta 1915. Los años que preceden al nacimiento de Julio Senador están marcados por constantes guerras. Entre ellas cabe destacar la Revolución de 1868, más conocida como “La Gloriosa”, que consistió en una sublevación militar que desencadenó en el conocido Sexenio Democrático tras el destronamiento de Isabel II. Este suceso fue muy importante para la historia de España debido a que dejó entre parte de la ciudadanía española un sentimiento de orfandad al perderse la imagen de vida bajo la monarquía y la iglesia, y al verse obligados a enfrentarse a un nuevo mundo, con valores totalmente opuestos a los tradicionales. Dicho Sexenio democrático se desarrolló desde el año 1868 hasta 1874, año en el que se inicia la Restauración borbónica. Fue una etapa marcada por el establecimiento de normas de funcionamiento político democrático, basadas en el sufragio universal para elegir diputados, concejales, etc., y en el reconocimiento de libertades de expresión, reunión, asociación..., así como en el caciquismo, uno de los mayores males de la política española en la época contemporánea. Este proyecto no fue muy bien acogido en el mundo rural castellano debido a la desprotección relativa de la economía triguera, el aumento de la contribución territorial, el establecimiento de nuevos tributos que gravaban la propiedad rústica y el miedo que suscitó el intento secesionista de los rebeldes cubanos, que podía acabar con el principal mercado exportador de harina castellana, entre otros.
9 Con esto se puede afirmar que Julio Senador nació en una España inestable, en la que existía un gran descontento político y social, que se va a ir arrastrando a lo largo de los años. A mediados de los años ochenta, años claves para el desarrollo de la personalidad de Julio Senador, se presenciaba en Castilla un complicado escenario, la crisis agraria finisecular. Debido a esta crisis, las principales actividades económicas desarrolladas en Castilla (agricultura cerealista e industria harinera), que hasta el momento habían ofrecido buenos resultados, se vieron enormemente afectadas y generaron dudas sobre el destino de Castilla, a la par que obligaron a emigrar a muchos de sus habitantes, o a organizarse para defender sus intereses (los propietarios de tierra). Dicha crisis afectó a toda Europa, pero tuvo más repercusión en aquellas zonas en las que la producción agrícola estaba especializada en pocos productos, como era el caso de Castilla. El incremento de los países productores y la creación de un mercado universal de productos agrarios acabó con la antigua economía nacional, lo que generó una fuerte competitividad y una gran caída de los precios agrícolas, provocando un descenso de los beneficios de los productores españoles, convirtiendo en muchos de los casos a las explotaciones en no rentables. Además, a finales de los años ochenta, cuando la crisis agrícola se encontraba en su fase más aguda, se produjo una agitación proteccionista que incidió enormemente en Burgos, Palencia, Salamanca, Valladolid y Zamora. Debido a diversos sucesos, como el tratado con los EE.UU en el año 1884 para reducir los aranceles de sus harinas en la isla de Cuba, o los grandes avances que experimentó la navegación causando una disminución de los precios, la agitación se fue trasladando por las diversas regiones, lo que ocasionó que se generaran agrupaciones como la Liga Agraria (1887), la Junta protectora de la agricultura, en Valladolid, que pidió al Gobierno una mayor protección arancelaria, reducciones contributivas, y medidas de fomento. Estos organismos que se fueron generando manifiestan una clara iniciación de los agricultores de Castilla hacia un tipo de asociacionismo.
16 La ocultación mencionada anteriormente podemos verla reflejada en una tabla (tabla 4.1.1) que facilita el autor en su libro sobre las provincias andaluzas, ya que no se disponen de datos de las provincias de Castilla porque no se había practicado el avance catastral, “pero como el abuso es igual en toda España bastará tomar a modo de indicios, ya que no como ejemplos, las cifras obtenidas por la Comisión encargada de dicho avance catastral en las provincias andaluzas” 15 . Tabla 4.1. Demostración de las hectáreas de tierra ocultas a la Administración PROVINCIAS HECTÁREAS QUE DEBEN CONTRIBUIR HECTÁREAS CONTRIBUYENTES HECTÁREAS OCULTAS Cádiz 701.462 660.708 40.688 Córdoba 1.372.662 901.223 471.439 Granada 1.214.141 484.380 729.734 Málaga 698.214 482.051 216.190 Sevilla 1.406.250 945.794 460.456 Totales 5.392.729 3.474.226 1.918.503 Fuente: Senador (1993:53) El valor de las 1.918.503 hectáreas ocultas ha sido calculado por la misma Comisión en 57.215.866 pesetas. 16 Es decir, el 35’58% de las hectáreas pertenecientes a la provincia de Andalucía estaban ocultas y por lo tanto exentas de todo tipo de gravamen. La Hacienda, que sufre este gran fraude y además se encuentra ante un aumento de los gastos, no se atreve a enfrentarse a los propietarios aumentando el gravamen de la propiedad, por lo que decide aumentar el gravamen del consumo. Es decir, que las medidas tomadas repercuten en las clases bajas y más necesitadas, puesto que adquirir la alimentación básica para vivir les supondrá un coste mayor. 15 Senador (1993: 52-53). 16 Senador (1993: 53).
17 Para acabar con este problema de la propiedad, Julio Senador cree que debe de organizarse de otro modo. En ciertas partes del libro parece que su objetivo principal es repartir la tierra entre todos los ciudadanos del país, es decir, aumentar incesantemente el número de propietarios, sin importar si la propiedad es individual o colectiva 17 . Además, considera que lo más importante para cualquier ciudadano es la propiedad, ya que sin ella todo se desmorona, hasta el matrimonio 18 . Incluso en sus escritos el autor toma como referencia y considera lógico imitar la conducta del caso de Bulgaria, que en 1878 contaba con 287 propietarios y en el año 1915 todos los búlgaros contaban con una propiedad o pertenecían a una familia propietaria 19 . Pero en capítulos siguientes del libro el autor defiende la propiedad colectiva como única solución a la situación por la que estaba pasando España diciendo la siguiente: “La cuestión social no puede resolverse hasta el día en que todo hombre tenga derecho al uso de la tierra; porque sólo así se podrá aspirar a suprimir la infamia del salario, convirtiendo el arriendo individual de servicios en contrato colectivo de trabajo, y a formar las agremiaciones profesionales que arruinarán al burgués mediante cooperativas de producción, y al intermediario parásito mediante cooperativas de consumo” 20 Además, en su capítulo “La propiedad”, Senador critica enormemente la desamortización y los latifundios, y considera que, si al realizarse la desamortización se hubiera respetado la propiedad municipal, y el resto de las tierras se hubieran puesto en manos del pueblo, la economía habría retomado su curso natural. Porque la desamortización solo provocó una reducción del número de personas que poseían tierras, ya que nunca se repartió entre el 17 Senador (1994: 57): “La propiedad podrá ser individual o colectiva, o ambas cosas a la vez; pero que, si se organiza bien, no es una empresa insensata extinguir para siempre esa plaga social llamada el proletariado…”. 18 Senador (1993: 55): “Cualesquiera instituciones humanas, incluso las que parecen más respetables como el matrimonio y la familia, reposan exclusivamente sobre la propiedad; y, por lo tanto, es claro que, al desmoronarse la propiedad, se desmorona también interiormente todas las demás instituciones”. 19 Senador (1993: 55): “No todos los gobiernos han errado el camino como los españoles. El de Bulgaria, por ejemplo, supo construir un pueblo sano y fuerte y cuya instrucción aumenta cada día. Esto se ha logrado procurando repartir la propiedad […] Lo lógico habría sido imitar esa conducta una vez conocido el resultado.” 20 Senador (1993: 217-218).
18 pueblo, sino que, solo se repartió entre los defensores del nuevo régimen, lo que provocó un gran crecimiento en el desequilibrio económico del país 21 . Finalmente, a modo de resumen se puede concluir que Julio Senador (1993: 63) consideraba que: “…la tierra extensa y fructífera en manos de quien ni quiere ni sabe hacerla producir, la estéril, en manos de quien ni quiere ni sabe mejorarla; el divorcio entre el suelo y el trabajo; el capital apartado de la agricultura; la producción estacionaria y siempre insuficiente, los brazos huyendo del campo; la población urbana aumentando descompasadamente mientras disminuye la rural” 4.2 La tierra y la ley hipotecaria Julio Senador al inicio de este capítulo compara la situación de España con la situación de las columnas de la Plaza Mayor de Valladolid que, a pesar de estar hechas de granito de Ávila, muestran su destrucción interior. Cree que esto mismo ocurre con el régimen hipotecario practicado en España: “Símbolos de este país; símbolos de España entera, donde todo está firme en apariencia y todo desbaratado en realidad” 22 . Es decir, ya desde el primer momento nos está proporcionando una visión pesimista y devastadora de la España de la época. Uno de los problemas que preocupa al autor y que cree que es preciso solucionar para acabar con esta pésima situación es la circulación de la propiedad. Porque trasmitir la propiedad a un hijo costaba el 2%, a un extraño a través de la venta el 4% y, por herencia o donación el 20%. Si a esto le sumamos el impuesto de timbre y la contribución territorial al cabo de pocos años el Estado habrá acabado con el valor de la propiedad y el propietario solo habrá ganado el derecho al uso de la misma 23 . 21 Senador (1993: 61). 22 Senador (1993: 67). 23 Senador (1993: 68).
19 Además, para no efectuar el pago de dichos impuestos, simplemente era necesario no incluir las fincas urbanas en el padrón de edificios y solares o, por ejemplo, las fincas que no tenían existencia legal no efectuaban el pago del impuesto de transmisión. Esto es debido a que el Estado no conocía la cantidad de fincas que existían, ni quienes eran sus dueños, ni los contratos o transacciones que se realizaban. El autor, ante esta situación considera necesaria la existencia del catastro, pero cree que no se lleva a cabo porque al Estado no le interesa, ya que le supondría una gran cantidad de dinero y, además, desenmascarar a muchos propietarios 24 . Además, aunque el catastro se utilizaba como herramienta para identificar el alcance material del derecho de la propiedad y facilitar la aportación equitativa y periódica de recursos con los que satisfacer necesidades generales, mayoritariamente fue utilizado con un objetivo fiscal 25 . Para controlar un poco la situación el Estado creó los Registros de la Propiedad, pero el problema ante esto es que la inscripción no era obligatoria. Para argumentar esta mala situación en la que se encuentra España Senador realiza una breve descripción de los diversos sistemas hipotecarios de las principales naciones, y lo compara con Castilla. Dichos sistemas son tres 26 : - Sistema francés: consistente en la transcripción en libros especiales de todos los documentos relativos a las transmisiones de una finca, pero sin garantizar ni su validez ni la libertad de la finca que se inscribe. Es decir, en realidad no sirve de nada, simplemente consiste en un anuncio de la acción que se ha realizado. - Sistema alemán: se funda en la previa existencia del catastro, donde se registran las descripciones topográficas de la finca, los nombres de los propietarios, la evaluación de los productos, etc. para facilitar futuras acciones como el cálculo de impuestos, la transmisión de la propiedad… 24 Senador (1993: 69). 25 Pro (1988) y Moreno Bueno (2008: 31). 26 Senador (1993: 71-72).
20 Con este sistema existe la certeza de que la finca existe, es legal y es tal y como se describe en la inscripción. - Sistema australiano: es más bien un sistema de registro hipotecario, y se basa en la publicidad y especialidad. Se lleva a cabo la inscripción, y al igual que el sistema alemán, es seguro e inatacable, y se realiza transcribiendo por duplicado los títulos de la inscripción, y sirviendo estas hojas de matriz para todo tipo de acciones que se realicen sobre la finca. El sistema hipotecario en nuestro país surge de la mezcla del sistema alemán y del francés, apropiándose de elementos como la publicidad y especialidad, y las hipotecas tácitas. El inconveniente de las hipotecas es que no surten efecto si no están inscritas y, como nadie las inscribe, no son realmente hipotecas, sino que se tratan de un gravamen arbitrario 27 . También cabe destacar que existían dos formas de adquirir las tierras, bien a través del derecho civil, o a través del derecho hipotecario, por lo que en el libro en función del procedimiento elegido se distinguen dos clases de dueños: - Aquellos que adquieren la propiedad a través del derecho civil: este título solo surte efecto si se suscribe. La única garantía que tiene el comprador es la honorabilidad del vendedor, es decir, nada garantiza que no se haya transmitido con anterioridad a otras personas, y no sirve para reclamar en los tribunales, ni para construir hipotecas porque no está realmente inscrito. - Aquellos que la adquieren a través del derecho hipotecario. En este caso el adquiriente tiene la garantía de que ningún acto anterior puede perjudicarle si no está inscrito anteriormente. Sirve para fundar hipotecas, para transferir legalmente, para defender su derecho, etc. Ante la situación en la que se encuentra Castilla, esta forma sería la única con un poco de valor, pero aun así el autor plantea inconvenientes a este último procedimiento, ya que no existe nada que garantice que una finca realmente existe. Además, añade lo siguiente: “la mitad de las fincas inscritas en los Registros de Castilla son puramente imaginarias y no existen más que en 27 Senador (1993: 73).
21 papel. Claro está que existieron alguna vez; pero habiéndose dejado de inscribir cualquier transmisión, o habiéndose enajenado por documento privado, y no siendo factible reanudar, sin grandes gastos, la serie de inscripciones que, según la ley debe ser de dueño a dueño, se acudió al procedimiento de la información posesoria; y, para evitar que la nueva inscripción que se pide coincida con la anterior de dominio, en cuyo caso se denegaría, se disfraza la situación, de manera que es corriente encontrar dos, tres o cuatro títulos, con sus respectivas inscripciones, que parecen referirse a otras tantas fincas, cuando en realidad se refieren a una sola. De ahí se deduce la seguridad que ofrece el título español, aunque esté consignado en escritura pública” 28 . Analizando lo anteriormente expuesto, se puede llegar a la conclusión de que el verdadero problema que Julio Senador quiere reflejar en estas páginas, es que debido a que no existe una ley que obligue a ello, y debido a que se trata de un procedimiento muy largo, que no ofrece seguridad, y que además es caro, la mayoría de las propiedades de Castilla no se encuentran inscritas en el Registro, por lo que es imposible que se garantice ningún tipo de seguridad a los propietarios. Y esto repercute directamente en la Ley Hipotecaria porque si una persona no posee legalmente la propiedad, no se halla en condiciones de ofrecer hipoteca cuando necesite dinero y tampoco podrá obtener un préstamo, porque en muchas de las ocasiones se solicita que formalice la titulación con objeto de constituir una hipoteca, lo que supone un gran gasto que no le saldría rentable. Finalmente, podemos concluir que el autor lleva a cabo una comparación del sistema hipotecario español y el alemán para explicar los resultados negativos de nuestro país. Además, realiza una descripción crítica de las leyes que se fueron creando para acabar con esa mala situación, considerándolas inútiles y hablando del sistema hipotecario como aquel que no contribuye en absoluto a favorecer la circulación de la propiedad. A estos efectos, describe esta 28 Senador (1993: 82).
22 situación con las siguientes palabras: “La tierra no produce lo que debiera, porque el capital no acude a fecundarla; ni circula, porque los gastos obligatorios consumen sin provecho social la mayor parte del importe; ni aumenta la responsabilidad del dueño, porque quien no tiene títulos tampoco tiene propiedad; ni suscita en los hombres el deseo de hacerse propietarios, porque nadie, a no ser obligado por necesidad ineludible, se atreve a arrastrar los riesgos de un negocio territorial; ni vale para remediar una necesidad repentina de dinero, a causa de que es casi imposible vender o hipotecar por falta de demanda y por sobra de importunidades y dilaciones, ni sirve para garantía, porque el prestamista sabe su oficio y no os prestará un octavo como no le dejéis secuestrada en retroventa vuestra propiedad por veinte veces menos de lo que ella vale.” 29 4.3 La política forestal Para explicar la postura que presenta el autor ante la política forestal y los bosques simplemente cabe destacar estas palabras “Los bosques son los pulmones del territorio y, si continúa destruyéndolos, morirá como un tuberculoso: por anoxemia; por asfixia.” 30 Considera que siempre se han talado árboles sin pensar en las consecuencias, y afirma que tener árboles en el territorio español haría que fuese más valioso y se podría vivir de los beneficios obtenidos de su venta. Además, si los bosques se cuidan nunca se acabarán. La primera crítica que realiza el autor es que el problema forestal se estudia únicamente bajo un aspecto, la repoblación, y en realidad tiene dos: la repoblación y las causas de la despoblación. Porque considera que “…poco se adelantará con repoblar, sí, por otra parte, quedan subsistentes las causas destructoras” 31 . Además, simplemente con remediar las causas de la despoblación, bastaría para que la propia naturaleza remediara parcialmente los daños producidos por la brutalidad humana, pero el problema es que las leyes no lo contemplan. 29 Senador (1993: 83). 30 Senador (1993: 156). 31 Senador (1993: 167).
23 A la hora de aplicar una política forestal, Senador distingue entre dos agentes que deben de intervenir, por un lado, los sociólogos encargados de determinar por qué se acaban los montes y cómo impedir que se acaben y, por otro lado, los ingenieros encargados de decir cómo se hacen montes nuevos y hacerlos cuando llegue el momento 32 . Además, describe diez causas 33 que han contribuido a la decadencia de la riqueza forestal, todas ellas apoyadas en lo que el autor denomina “la barbarie de las leyes y la barbarie de los hombres” 34 . En primer lugar las leyes civiles, las cuales según Senador deberían de ser reformadas, porque por ejemplo la ley de repartición de herencia, produce un fraccionamiento indefinido de la propiedad, y considera que lo adecuado sería que no se transmitiese una propiedad sino un derecho de usufructo de la misma. También considera que se debería de suprimir el derecho de propiedad individual sobre montes, y sustituirlo por el de simple concesión, obligando al propietario a explotarlo y aprovecharlo según los preceptos que marque la oficina técnica de montes. Además cree que solo deberán de realizarse talas parciales y anuales propias de cada especie. Es decir, defiende no dividir el territorio y no realizar talas excesivas de árboles. Otra de las causas es la desamortización y la administración defensora del patrimonio fiscal, la solución que propone ante esto es ceder las propiedades a los municipios, porque el Estado no será un buen cultivador de montes. El importe de las expropiaciones lo pagarían los municipios a plazos, por lo que no gravaría los presupuestos, ya que los pagos se harían con parte de los productos de la misma explotación, y el Estado garantizaría dichos pagos como fiador 35 . Las siguientes causas que destaca el autor son el aumento del consumo, como consecuencia de la llegada del telégrafo y el ferrocarril, que hace que se 32 Senador (1993: 168). 33 Senador (1993: 169-219). 34 Senador (1993: 169). 35 Senador (1993: 173).
24 dispare, llegando a ser necesario la obtención de madera del extranjero, el escaso desarrollo industrial donde España sufre un gran atraso industrial respecto a otros países que hace que las materias primas pierdan valor y la incomunicación que genera la dificultad de transportar árboles cortados. También Julio Senador culpa al absentismo, a la falta de estímulo oficial, al interés individual y a la ignorancia, porque no existe interés por los bosques, y lo que considera que se debe hacer ante esto es demostrar a la gente rural que el bosque plantado algún día llegará a ser el patrimonio de sus hijos y la base de fortuna que aumentará incesantemente, solo por el paso del tiempo y sin gastos ni molestias para el cultivador 36 . Ante las causas expuestas anteriormente, Senador considera que existe un gran problema derivado de la ausencia de una eficaz política forestal, porque dicha política debería empezar por aceptar que la población rural tiene una consideración negativa hacia los árboles y bosques. Todo lo anterior mencionado en este apartado, se trata de una visión de la política forestal desde el lado de la sociología, ahora se va a realizar un análisis desde la ingeniería. En su libro el autor añade lo siguiente “…insistimos en creer que la repoblación de montes es, hoy por hoy, el problema de interés más capital para el país, y nada de cuanto a este problema se refiera debe ser menospreciado” 37 . En la época en la que se escribió el libro, España contaba con alrededor de 9 millones de hectáreas de bosque, de las que más de dos terceras partes pertenecían al dominio particular, repartidas principalmente por las cordilleras, ya que, a diferencia de los que se encontraban en la llanura, no despertaba ningún tipo de interés su tala. Esta masiva tala de los árboles de la llanura ha provocado que las corrientes de agua pasen a ser una amenaza porque se desbordan anegando los terrenos labrantíos 38 . 36 Senador (1993: 219). 37 Senador (1993: 223). 38 Senador (1993: 223-224).
25 Ante esta situación Julio Senador plantea una serie de soluciones. En primer lugar, cree que se debe de averiguar cómo hay que conservar los bosques; en segundo lugar, indica que se debe aumentar el valor de los bosques que nos quedan; y en tercer lugar, que se debe de determinar cómo han de rehacerse los que han sido destruidos. Para ello se debería de llevar a cabo un perfecto cultivo forestal basado en la producción de ejemplares robustos, ortopedia de los anormales, curación de los enfermos y repoblación de los espacios aclarados. De nuevo ante este problema Senador alude a la falta de inteligencia humana y a que existe un enorme desconocimiento y, por lo tanto, que en los pocos árboles que quedan las técnicas de conservación y cuidado no son bien realizadas. Finalmente, tras analizar estos tres capítulos que el autor dedica a la política forestal, se puede llegar a la conclusión de que lo que el autor quiere hacer saber es que se deben plantar árboles y conservar los pocos que quedan, ya que proporcionan vida y energía, y la energía genera trabajo, y éste, riqueza 39 . 4.4 La farsa del trigo. El capítulo en el que Senador habla del trigo comienza dando una definición a la palabra “palurdismo”: “enfermedad moral estupefaciente, deprimente y degradante. Los que la padecen se llaman palurdos; y el palurdo es un animal que obra bien cuando no puede obrar mal. No sabe nada de nada, ni tiene ideas ciertas sobre nada; ni discierne con sentido común acerca de nada. Él está, sin embargo, bien persuadido de que lo sabe todo, de que tiene derecho a hablar de todo, porque él es una atrocidad de listo; de que a él no hay quien le enseñe nada nuevo” 40 . Es decir, una vez más el autor critica a la sociedad y a la falta de conocimientos de ésta, incluso considera que todo problema de producción no es otra cosa que un problema de cultura. 39 Senador (1993: 235). 40 Senador (1993: 239).
32 En cambio, la celebración de las elecciones este año, nos afirma que el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, y las bonificaciones que tienen algunas comunidades autónomas siguen tratándose de un problema actual, ya que formaciones como Ciudadanos, Vox y el Partido Popular defendieron la eliminación del impuesto en todo el territorio nacional y sostuvieron que, “además de obligar a pagar en muerte lo que ya se pagó en vida, esta carga provoca miles de renuncias a herencias” 54 . Otro de los temas que trata Senador en Castilla en escombros es la propiedad forestal. En el apartado anterior correspondiente a este tema se han citado las 10 causas que han contribuido a la decadencia de la riqueza forestal. Una vez más se puede afirmar que después de un siglo siguen existiendo las mismas causas que en su momento describió el autor. Entre ellas cabe destacar las leyes civiles que, como se explicó anteriormente, la ley de repartición de herencia produce un fraccionamiento indefinido de la propiedad, tal es así que en la actualidad en Castilla y León se presentan los siguientes datos (tabla 5.1): Tabla 5.1 Distribución de las explotaciones con tierras forestales por tamaño superficial. Fuente: Plan Forestal de Castilla y León, (V.1-12) Según el Plan Forestal de Castilla y León, la distribución por tamaños está muy polarizada. Las explotaciones de gran tamaño representan el 7% del total y 54 El diario de Burgos: “Las renuncias a herencias siguen creciendo”. Disponible en: https://www.diariodeburgos.es/Noticia/Z5481632C-C9E6-74D2- 871D8B9087363560/201903/Las-renuncias-a-herencias-siguen-creciendo [consulta: 24/06/2019]
33 ocupan el 87% de la superficie forestal, de forma que el 81% de las explotaciones tan solo suponen el 9% del territorio forestal y las explotaciones de tamaño medio ocupan únicamente el 4% del total 55 . Además, en dicho plan se exponen una serie de factores que limitan el desarrollo y la buena gestión de los montes, factores que se corresponden con algunas de las causas que ya mencionó Senador en sus escritos 56 : - Desconocimiento de la estructura de la propiedad forestal. - Indefinición de los límites de montes públicos. - Escasa implicación en la gestión o absentismo entre las entidades locales propietarias. - Minifundismo extremo en las propiedades forestales particulares. - Excesivo número de propietarios particulares con altísimo absentismo. También en la actualidad se han redactado una serie de programas específicos para la recuperación de la cubierta vegetal, así como para la conservación y mejora de los bosques. Además, la Junta de Castilla y León ha desarrollado distintas ayudas forestales pertenecientes al Programa de Desarrollo Rural, para mejorar la gestión de los montes, la actividad agrícola y ganadera y la protección del medio ambiente. Entre ellas podemos destacar las ayudas para la prevención de daños a los bosques basadas en la redacción de planes quinquenales de actuación preventiva y en la ejecución de las mismas 57 . Tras este análisis realizado se puede concluir que ,como se ha ido mencionado a lo largo del apartado, a pesar de que entre los escritos de Julio Senador y la actualidad hayan pasado más de 100 años, la situación de Castilla y León no ha cambiado demasiado. Seguimos encontrándonos con los mismos problemas que el autor criticaba en 1915, y siguen siendo necesarias multitud de reformas para que la comunidad autónoma y en sí el país progresen. 55 Plan Forestal de Castilla y León, la propiedad forestal (V1:12). 56 Plan Forestal de Castilla y León, la propiedad forestal (V1:26) 57 Orden FYM/402/2015, de 12 de mayo, por la que se establecen las bases reguladoras de las ayudas para la prevención de daños a los bosques, cofinanciadas por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), en el marco del Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León 2014-2020.
34 6. CONCLUSIÓN Tras la redacción y configuración del presente trabajo es posible dar respuesta a la pregunta que se plantea en el título del mismo “¿Pesimismo o realismo? Castilla en escombros”. Desde mi punto de vista y tras el análisis llevado a cabo se puede afirmar que las críticas que realiza Julio Senador en Castilla en escombros son críticas realistas, centradas principalmente en mostrar la realidad de su época desde una visión influida por los acontecimientos que se fueron desencadenando a lo largo de su vida, y por todos los lugares en los que vivió. Tal es el realismo de lo que escribe en Castilla en escombros, que cien años después de la publicación de su libro se siguen tratando la mayoría de los temas de los que habla Senador, y siguen existiendo problemas muy similares en la economía castellanoleonesa. Además, la visión que muestra el autor de Castilla es una visión pesimista, habla de una zona sumida en la pobreza y descuidada. Imagen que no se aleja tanto de la realidad actual de Castilla y León, ya que a pesar de tratarse de una región de un gran tamaño se encuentra enormemente despoblada y olvidada. No solo no hemos cambiado tanto como nos gustaría, sino que las leyes y reformas que se han llevado a cabo no han sido suficientes para acabar con los problemas que planteaba Senador. Además, como el autor mencionaba en su libro, a la sociedad le costaba y le cuesta adaptarse y cambiar las costumbres, lo que se traduce en un freno a la consecución de los objetivos necesarios para el bien de la sociedad rural y para el progreso. Después de todo se puede concluir haciendo una mención a la necesidad de estudiar los sucesos del pasado para no repetirlos en el futuro, y saber que debemos adaptar o cambiar para seguir progresando y que los errores no se repitan.
35 7. BIBLIOGRAFÍA - Azaña, M. (1990): ¡Todavía el 98!. En obras completas, ediciones Giner, Madrid. - Comín, F. y Martín Aceña, P. (1996): La empresa en la historia de España, Civitas, Madrid. - Decreto legislativo 1/2013, de 12 de septiembre, por el que se aprueba el texto refundido de las disposiciones legales de la Comunidad de Castilla y León en materia de tributos propios y cedidos. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOCL-h-2013-90254 [consulta 25/06/2019] - Decreto 1/2018, de 11 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de Concentración Parcelaria de la Comunidad de Castilla y León. Disponible en: https://agriculturaganaderia.jcyl.es/web/jcyl/AgriculturaGanaderia/es/Plantilla100De talle/1246464862173/1246464862173/1284777086255/Redaccion [consulta: 25/06/2019] - Diario de Burgos: “Las renuncias a herencias siguen creciendo”. Disponible en: https://www.diariodeburgos.es/Noticia/Z5481632C-C9E6-74D2- 871D8B9087363560/201903/Las-renuncias-a-herencias-siguen-creciendo [consulta: 24/06/2019] - IdealistaNews “Las renuncias a las herencias baten récord: éstas son las autonomías donde más se rechazan”. Disponible en: https://www.idealista.com/news/finanzas/fiscalidad/2018/05/22/765757-las- renuncias-a-herencias-baten-record-estas-son-las-autonomias-con-mas- rechazos [Consulta: 24/06/2019] - Instituto Tecnológico Agrario de la Junta de Castilla y León: “Listado de concentraciones”. Disponible en: http://www.itacyl.es/ingenieria-
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37 - Redero San Román, M. (2008): Castilla y León en la historia contemporánea, Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca. - Rueda Hernanz, Germán (2008): “Desamortización en la Castilla la Vieja del siglo XIX”, en Redero, M. (coord.), Castilla y León en la historia contemporánea, Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca, pp. 159- 238. - Senador Gómez, J. (1993): Castilla en escombros, Ámbito, Salamanca. - Serrano García, R. (2008): Castilla la Vieja y León, 1808-1936, Consejería de Cultura y Turismo, Valladolid. - Tomás y Valiente, F. (1983): El marco político de la desamortización en España, Ariel, Barcelona. - Plan Forestal de Castilla y León, “la propiedad forestal”. Disponible en: https://medioambiente.jcyl.es/web/jcyl/MedioAmbiente/es/Plantilla100Detalle /1131977737133/_/1131977737027/Texto [consulta: 25/06/2019]