La Renta Básica: ¿Utopía o realidad posible y diferente?
Abstract
Grado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos
Full text
Presentado por: Mª Encarnación Garrido Rodriguez Tutelado por: José Ignacio García-Valdecasas Medina 20 de junio de 2019 LA RENTA BÁSICA: ¿UTOPIA O REALIDAD POSIBLE Y DIFERENTE? FA CULTAD DE CIENCIAS DEL TRABAJO TRABAJO FIN DE GRADO GRADO EN RELACIONES LABORALES Y RECURSOS HUMANOS
1 RESUMEN La pobreza, la desigualdad, la exclusión y el desempleo, forman parte de nuestra Sociedad. Por ello es preciso buscar nuevas fórmulas para transformar las relaciones económicas, centradas en el crecimiento desmesurado de la riqueza como fin en sí mismo, sin que se haya conseguido satisfacer las necesidades de todas las personas. El trabajo aborda el análisis de la Renta Básica, sus características, las posturas que se inclinan a favor y en contra, su posible financiación, su viabilidad, las experiencias puestas en marcha y el porqué es necesaria la RB como posible instrumento para el cambio social. Un ingreso universal, incondicional, individual y suficiente para cubrir el mínimo vital, podría erradicar la pobreza, hacer que pasásemos de una economía de mercado destinada a producir y consumir a una economía del cuidado, a generar personas más creativas, más emprendedoras, más solidarias, más libres, más sanas; donde el empleo no sea el centro de sus vidas. La financiación de una RB es posible y su viabilidad depende no solo del aspecto económico, sino de que la ciudadanía entienda su sentido y luche con fuerza para que nuestros gobiernos no se dejen vencer por la minoría a la que el actual sistema favorece. La RB podría suponer otra nueva forma de vivir. PALABRAS CLAVE: Renta Básica, incondicional, universal, financiación, precariedad, desigualdad, libertad. ABSTRACT Poverty, inequality, exclusion and unemployment are part of our Society. For this reason, it is necessary to look for new formulas to transform economic relations, centered on the excessive growth of wealth as an end in itself, without satisfying the needs of all people. The work deals with the analysis of the Basic Income, its characteristics, the positions that favor and against, its possible financing, its viability, and the experiences set in motion and why the BR is necessary as a possible instrument for social change. A universal income, unconditional, individual and sufficient to cover the minimum vital, could eradicate poverty, make us go from a market economy aimed at producing and consuming a care economy, to generate more creative, more entrepreneurial, more caring people , more free, more healthy; where employment is not the center of their lives. The financing of a BR is possible and its viability depends not only on the economic aspect, but also on the citizens' understanding of its meaning and fighting hard so that our governments do not let themselves be defeated by the minority that the current system favors. The RB could suppose another new way of living. KEYWORDS: Basic income, unconditional, universal, financing, precariousness, inequality, freedom
2 Índice 1. INTRODUCCIÓN ............................................................................................................3 2. APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE RENTA BÁSICA (RB)...................................................5 PRECURSORES DE LA RENTA BÁSICA ..................................................................................5 LA RENTA BÁSICA EN EL SIGLO XX ......................................................................................8 LA RENTA BÁSICA SEGÚN DIFERENTES ASOCIACIONES Y AUTORES .................................... 14 CARACTERISTICAS ........................................................................................................... 21 3 RAZONES PARA IMPLANTAR UNA RENTA BÁSICA UNIVERSAL DE CIUDADANÍA ............... 23 4 ARGUMENTOS CONTRARIOS A LA RENTA BÁSICA.......................................................... 40 5 FINANCIACIÓN, SOSTENIBILIDAD Y VIABILIDAD DE LA RBU ............................................ 47 FINANCIACIÓN ............................................................................................................... 47 VIABILIDAD .................................................................................................................... 50 6 DIFERENTES EXPERIENCIAS DE PUESTA EN MARCHA DE RBU ......................................... 52 ALASKA .......................................................................................................................... 52 NAMIBIA ........................................................................................................................ 53 FILANDIA........................................................................................................................ 54 KENIA............................................................................................................................. 55 INDIA ............................................................................................................................. 56 MEXICO ......................................................................................................................... 56 OTRAS EXPERIENCIAS...................................................................................................... 57 7 PROPUESTAS DE RBU EN ESPAÑA DE LOS PARTIDOS POLITICOS Y SINDICATOS ............... 57 8 CONCLUSIONES Y OPINIÓN PERSONAL ......................................................................... 59 9 BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................................. 65
3 1. INTRODUCCIÓN La primera idea que me suscita el tema de la Renta básica (RB) antes de profundizar en su estudio, es la de posibilidad de que llegue a ser una autentica apuesta contra la desigualdad instalada en el mundo, en una sociedad cada vez más dual de pobres y ricos; es decir, una sociedad de afortunados que se encuentran cómodamente instalados en ella gracias a sus “méritos”, y de aquellos que han fracasado y viven en la precariedad “culpables por supuesto” de su situación. El sistema económico actual ha colocado al trabajo en el centro de nuestras vidas y aquella persona que no alcanza el estatus de empleado/a ha perdido una buena parte de sus derechos. Mi predisposición inicial fue considerar que la RB es posible y puede constituir uno de los elementos fundamentales para cambiar nuestro modo de vida. La propuesta de la RB no deja de tener un fuerte componente ideológico que sin duda se vislumbra en los autores/as que la defienden. El Grado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos nos sitúa primordialmente ante el escenario de quien ya está instalado en el sistema laboral, en el asesoramiento, dirección y gestión de los recursos humanos, la organización del trabajo, etc. Cuestionarse todo lo aprendido podría ser un buen punto de partida para emprender una nueva forma de entender las relaciones en nuestro sistema económico, y el estudio de la RB puede ser un buen camino para ello. Escoger este tema tiene también que ver mucho con mi trayectoria profesional, ligada a los Servicios Sociales de base, a los que he visto crecer y construirse partiendo de la idea asistencialista que durante los años 80 del siglo pasado aún pervivía, aspirando a que estos formasen cada vez más parte de un Estado de Bienestar ligado a los derechos de la ciudadanía y no a las prestaciones graciables que “generosamente” el sistema otorgaba a quien previamente expulsa. La división entre prestaciones contributivas y no contributivas marca la “frontera” en la mayoría de los casos, situando a las personas en categorías diferentes: ciudadanía de primera y de segunda. Quien ha logrado el ansiado puesto laboral puede decir que es un ser “completo, desarrollado, contribuyente de pleno derecho” integrado en el sistema capitalista. Así pues, la cotización realizada al sistema de protección de la seguridad social le otorga el derecho subjetivo para acceder a las prestaciones; por el contrario, quien no haya contribuido o no lo suficiente y se encuentre en situación de necesidad, está también amparado por la Ley, pero su categoría es diferente (sobre todo, si de dinero hablamos, por la cantidad que se percibe). Además, una gran mayoría de cotizantes consideraría injusto que fuese de otra forma.
4 Prestaciones como la Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC), denominada así en nuestra comunidad autónoma o/y las ayudas económicas de urgencia social (por poner solo algunos ejemplos) sirven de alguna manera para categorizar. Es decir, son el limite donde se sitúan las personas que no han adquirido el “status” requerido, que a todas luces van a sentirse o vamos a hacer que se sientan fracasadas, gracias a nuestra “generosidad” les proveemos de diversas ayudas, entre ellas las de alimentación, a veces desde esas entidades sin ánimo de lucro que en su vertiente más moderna no hacen más que recordarnos a la antigua beneficencia pública, forma universal de salvar nuestras conciencias. De hecho, una de las prácticas sociales favoritas, en determinados momentos del año, es la recogida masiva de alimentos, por toda clase de instituciones, asociaciones y cualquier foro que podamos imaginar, que muestra que aún siguen perviviendo, bajo mi punto de vista, maneras arcaicas de entender los derechos sociales e individuales. Además, estas prácticas sirven para enseñar a nuestra infancia lo bueno que es ser solidario con quien tiene menos, un ejemplo del “fracaso vital” de algunas personas y el camino que no han de tomar. Quienes son nuestro futuro, inician su vida social preparándose para ser nuevamente parte de un sistema que para nada ha demostrado ser justo, pero sí falsamente generoso. La RGC, que curiosamente también marca una división entre los casos coyunturales y estructurales, obligando a las/os usuarios/as que pertenecen a esta última denominación a la firma de un proyecto individualizado de inserción con determinados compromisos, así como al seguimiento del personal técnico para su cumplimiento, es un ejemplo de este nivel de apoyo “no contributivo” que identifica y pone sello a estas familia. Algunas de ellas acostumbradas a captar recursos que complementan sus otras rentas, que por supuesto no pueden confesar; asimismo, otras tantas familias arrastradas por la crisis u otras circunstancias que en ocasiones tardan en acudir a los servicios sociales por la vergüenza de sentirse culpables de “no haber dado la talla”. Ciudadanía a la que el sistema ha engullido y que tienen que recurrir a prestaciones que en teoría son de promoción e inserción y que les hace sentirse como el último eslabón de la cadena y por supuesto culpables en el prometido mundo del “pleno empleo”, que me temo que sí es una utopía. Me adentro pues en el conocimiento de lo que supone la Renta Básica, con la esperanza de encontrar una respuesta que considere a la persona y sus necesidades en el centro, otorgándole el derecho subjetivo a contar con un mínimo vital, por el hecho simplemente de ser persona sin más condicionantes, decidiendo libremente sobre sus vidas. Se puede cuestionar, por tanto, un sistema de bienestar que no ha sabido evitar la desigualdad y la exclusión, desdibujando la centralidad del empleo en nuestras vidas, quizás porque se ha creado como mecanismo de contención para mantener los privilegios y los intereses creados en la sociedad.
5 El trabajo está realizado desde un punto de vista teórico, consultando bibliografía, diferentes WEBS, diarios y revistas electrónicas, congresos, etc. en algunos casos especializados y defensoras de una Renta Básica, contrastando también con aquellas otras opiniones no favorables a dicha renta. Los objetivos más concretos, por tanto, serían los siguientes: Conocer en profundidad qué es la Rentan Básica, entendida desde los diferentes autores/as hasta las asociaciones que han estudiado el tema y su origen. Contrastar posturas favorables y contrarias a la Renta Básica. Aproximar diferentes modelos sobre financiación que se han desarrollado hasta el momento, así como su viabilidad. Plantear por qué es necesaria una Renta Básica, como nueva propuesta del sistema económico actual. Conocer experiencias desarrolladas sobre la Renta Básica. Conocer el posicionamiento que tienen nuestros responsables políticos ante la posibilidad de implantar una Renta Básica Universal. Llegar a unas conclusiones claras que me permitan posicionarme ante el tema con argumentos sólidos. El trabajo comienza definiendo el concepto clave de Renta Básica, sus características, así como un breve recorrido por su configuración histórica, buscando el porqué de la necesidad de implantar una RB. Analiza si es realmente viable y trata de conocer diferentes propuestas llevadas a la práctica, así como los planteamientos que en nuestro país tienen los diferentes partidos políticos y sindicatos, extrayendo las conclusiones finales y aportando mi visión particular sobre el tema. 2. APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE RENTA BÁSICA (RB) PRECURSORES DE LA RENTA BÁSICA El concepto de RB tal y como se puede considerar en la actualidad y en su sentido más estricto comenzó a gestarse en los años 80 del siglo pasado; no obstante para encontrar el germen de su esencia, de sus ideas e ideología podemos remontarnos mucho más atrás, puesto que una parte sustancial de esas formas de entenderla sin lugar a dudas han influido en los autores/as que actualmente la definen y defienden. Recogemos por tanto no cualquier historia, sino la que nos lleva por encima del tiempo a la esencia de lo que puede suponer una RB en el futuro.
6 Juan Torres López 1 realiza un recorrido por esta historia en su libro sobre la RB, exponiendo los principales hitos relativos al tema (Torres López, 2019), extraigo por ello un resumen que adentrándonos en el pasado identifica las ideas clave y el pensamiento recogido sobre el tema y que podemos ver reflejado ahora mismo en muchos de los documentos que definen y explican la RB. La doctrina de un mínimo vital que permita a la personas tener cubiertas sus necesidades básicas, podemos encontrarla ya en la antigua Grecia: Arístides Lisímaco, militar y político reconocido y llamado “el justo”, defendió la idea de repartir el beneficio de las minas de plata halladas en el 483 antes de Cristo frente a Temístocles el gran líder y jefe militar de Atenas que quería emplearlas en la construcción de barcos de guerra. Finalmente ganó este último, que convenció a la asamblea ateniense y que culminó en un referéndum con resultado negativo para la propuesta de Arístides. Lo que importa de esta cuestión, y que Torres destaca, es la existencia del debate ético surgido y que sigue presente en nuestros días, entorno al destino que debemos darle a los recursos públicos, más cuando son recursos provenientes de nuestro medio natural comunes a la humanidad, y, por tanto, que deberían servir para satisfacer las necesidades de los seres humanos en su conjunto. Efialtes del partido democrático ateniense, 20 años más tarde, inició determinadas reformas democráticas que no pudo concluir por ser asesinado, pero que consolidaría su discípulo y sucesor Pericles, en un periodo que se conoció como “el siglo de Pericles”, que consideraba que todos los individuos tienen derecho a la ciudadanía, lo que les otorgaba el derecho a poder participar en la administración de justicia y en el gobierno de la polis, independientemente de la riqueza que poseyesen. Para ello, creó una asamblea en la que a través de un sorteo podía participar el que quisiera. Además, esta participación en los tribunales iba acompañada de una paga, y eso supuso que estuviesen formados con gente de pocos recursos, generalmente los ancianos del pueblo. Además, Pericles garantizó el suministro de trigo y aceite a personas sin recursos, el cuidado de inválidos y huérfanos, la existencia de baños y escuelas etc., con un claro sentido social. Detrás de estas ideas subyacen los principios del republicanismo: generar personas libres que dispongan de lo suficiente y tengan una participación real en el Estado, en el gobierno de la polis y en la administración de justicia. Los problemas surgidos se siguen planteando hoy en día: pasar de la producción a la asistencia y beneficencia hizo que algunos ciudadanos abandonaran el trabajo productivo, las clases superiores no aceptaran la integración de las clases populares en la vida pública, la financiación de estas ayudas también fue muy problemática y se cuestionó el que solo los atenienses pudiesen acceder a ellas. 1 Juan Torres López, (Granada, 1954). Doctor en CC. Económicas y Empresariales, miembro del Consejo Científico de Attac España y catedrático de Economía aplicada en la Universidad de Sevilla. Escritor de numerosos libros entre los que destacan los manuales Economía Política (siete ediciones) e Introducción a la Economía.
7 Tomás Moro con su obra principal Utopía 2 , publicada en 1516, es uno de los pensadores que marcaron opiniones que aparecen hoy en día en la RB. Consideraba que nada debe ser propiedad privada, las cosas deben ser comunes y el dinero debe dejar de existir; si no es así “lo público no se puede administrar con justicia y será imposible la existencia de prosperidad para todos”, en un mundo donde prevalece la comunidad de bienes y todo se distribuye equitativamente, no hay ni pobres, ni mendigos (hay que apuntar que si llegásemos a tener este tipo de sociedad la RB no sería necesaria, al ser totalmente igualitaria). Una de las ideas adelantadas a su tiempo está en plantear que todo el mundo tenga los medios mínimos para vivir, no con un carácter moral, sino como un medio para crear una sociedad segura y evitar los delitos. En su obra nos habla de otro modo de organizar el mundo. Luis Vives (1492-1590), por su parte, aportó las bases de lo que son en el presente los estados de bienestar y para algunos la RB, aunque sin entenderla en sentido estricto, porque él consideraba que no se podía dar ayudas sino era contribuyendo con el trabajo, y no se podían otorgar si antes no había surgido la pobreza, sería quizás más parecido a una Renta Garantizada de Ciudadanía. El principio esencial de Vives es parte de las propuestas contemporáneas sobre RB: “el carácter común a todos los seres humanos de todo lo que ha sido creado”. Además, señaló cuestiones que podemos considerar las bases de buenas políticas sociales: conocer las causas de los problemas sociales, saber dónde está la pobreza y el sufrimiento para poder aliviarlo, la respuesta a la pobreza ha de venir de la beneficencia pública y no solo de lo privado, lograr la integración de quienes se encuentran en la pobreza, etc. No estaba de acuerdo con la acumulación excesiva de bienes, aceptaba la propiedad privada, pero asociada a responsabilidades y obligaciones. Además, de que evitar la pobreza era útil por salubridad y para evitar los delitos. Thomas Paine (1737-1809), mejorando las ideas de su amigo el marqués de Condorcet propuso una RB como dotación o dividendo social. La idea básica de su libro: “Justicia agraria” es que: “la tierra es la propiedad común de la raza humana”, partiendo de que cultivar la tierra proporciona más valor que en su estado natural, y que ese valor no se puede separar de la tierra misma. Por tanto, quien obtiene un beneficio de ella debe aportar una renta a la comunidad. De esas rentas propuso crear un fondo para pagar una cantidad a todos los individuos que cumplieran los 20 años y otra cantidad a los que cumpliesen 50 hasta su muerte, como compensación o herencia universal, por no haber obtenido ningún disfrute de ellas, permitiéndoles de este modo tener las mismas oportunidades. Paine concreta, por tanto, lo que sería una RB, además de indicar 2 Utopía: su título original en latín es Libellus vere aureus, nec minus salutaris quam festivus, de optimo reipublicae statu, deque nova insula Vtopiae (en español, "Librillo verdaderamente dorado, no menos beneficioso que entretenido, sobre el mejor estado de una república y sobre la nueva isla de Utopía") escrito por Tomás Moro y publicado en 1516.
8 como financiarla, justificándola de esta manera: “No es caridad sino un derecho, no generosidad, sino justicia lo que estoy suplicando” (Paine, 1797, pág. 15). Thomas Spence (1852-1905), defendía la propiedad comunal, de manera que las rentas generadas fuesen administradas por las parroquias, pagando en primer lugar los impuestos estatales y los bienes públicos necesarios, y dividiendo el sobrante entre todos los miembros de la parroquia, de manera individual y sin distinciones. Una renta básica en sentido estricto, que, además, proponía que fuese administrada por las mujeres. Por su parte Joseph Charlier, en la misma línea y retomando de manera crítica las ideas de Charles Fourier que planteaba también una ayuda para pobres en especia y pequeña cantidad, propuso también un mínimo garantizado procedente de la socialización de la renta, compensación entre los propietarios y los no propietarios, en efectivo y para todos. Al contrario que Fourier él pensaba que solo una minoría podría llegar a ser “holgazanes” por disponer de esta renta y que, en tal caso, el que así lo hiciese se conformaría con ese mínimo de subsistencia. Juan Torres López continúa su recorrido histórico, mencionando el siglo XIX que se caracteriza precisamente por la falta de propuestas en torno al tema que estamos tratando, debido a las ideas imperantes en ese momento. Para él por dos razones que siguen presentes y que influyen en las ideas políticas y económicas: por un lado, por las corrientes de pensamiento como las de Thomas Malthus, que consideraba que de ninguna manera debía socorrerse a los pobres con recursos públicos, porque de esta forma no se solucionaba nada, además de considerar que según las leyes de la naturaleza, “hay seres humanos que necesariamente deben sufrir escasez por su mala suerte a la hora de nacer” (Malthhus, 1970). Para este autor, si se socorría a las clases bajas, lo único que se podía conseguir es que no trabajasen, pensamiento muy ligado al neoliberalismo de nuestros tiempos más actuales. La pobreza es culpa de la personalidad de esos pobres, que no saben ni administrar, ni gastar correctamente su dinero. En segundo lugar, porqué en el pensamiento de este siglo, todo está ligado al trabajo; esto es, el bienestar y satisfacer las necesidades depende del derecho al trabajo, y, además, la sociedad solo debía dar algo a quien a su vez, le aportaba algo. LA RENTA BÁSICA EN EL SIGLO XX En el principio del siglo XX empieza a considerarse la posibilidad de una sociedad alternativa al capitalismo, teniendo en cuenta que las economías generan un dividendo social y que este debe repartirse. Autores como Bertrand Russel 3 , defendía que todo el mundo, trabajase o no, debería tener lo mínimo 3 Bertrand Arthur William Russell (Tellek, 1872 - Plas Penrhyn, 1970). Matemático, filósofo y moralista británico. Premio nobel de literatura en 1950. Es considerado uno de los filósofos más importantes del siglo XX.
15 elementos que configuraran el modelo, se establece quiénes van a recibir la renta, cómo, cuándo, dónde y en consecuencia cómo se va a financiar (Van Parijs, 2012). El modelo de este autor se corresponde con las corrientes progresistas y para él debe distribuirse “ex ante”, es decir, sin importar los recursos con los que se cuente y “sin techo”, esto es, pudiéndose acumular con otro tipo de rentas, entre ellas las obtenidas por un trabajo remunerado. También indica que la RB debe sustituir a algunas de las prestaciones sociales ya instauradas. El modelo se basa en la idea de libertad, pero no de dominación. Guy Standing 14 : “Una renta básica puede ser definida como una cantidad modesta de dinero pagado incondicionalmente a los individuos de forma regular (por ejemplo, mensualmente). A menudo se la llama renta básica universal (RBU) porque está diseñada para proporcionársela a todo el mundo” (Standing, 2018, pág. 8). El objetivo de la RB para este autor seria proporcionar una seguridad económica básica, entendida como tener lo suficiente para alimentarse, tener un lugar para vivir y poder acceder a la sanidad y a la educación, cuestiones que debería proporcionar una “buena sociedad” de manera permanente. En su opinión, el establecimiento de la cantidad debe ser progresivo, sostenible según los recursos disponibles y nunca para sustituir al estado de Bienestar y desmantelarlo. Tampoco acepta el modelo de capital básico, cantidad pagada de una sola vez, que los que la defienden consideran un punto de partida en igualdad de condiciones dentro del sistema de mercado, y, por tanto, sometido a las desigualdades que este genera. La RB supone por el contrario una línea básica de ingresos garantizada. La Red Renta Básica 15 la define como: “un ingreso pagado por el estado, como derecho de ciudadanía, a cada miembro de pleno derecho o residente de la sociedad incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre o, dicho de otra forma, independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quien conviva. En menos palabras: una renta básica es una asignación monetaria pública incondicional a toda la población” (Red Renta Basica, s.f.). La principal característica, por tanto, es la incondicionalidad. Solo por el hecho de ser ciudadano/a de un determinado territorio se tendría derecho a ella, 14 Guy Standing (Inglaterra, 1948). Economista, Dr. Por la Universidad de Cambridge, investigador y escritor especializado en Estudios de Desarrollo en la School of Oriental and African Studies (SOAS), de la Universidad de Londres, donde es profesor. Miembro de la Academia de Ciencias Sociales del Reino Unido (FAcSS) y cofundador de la Red Global de Renta Básica (BIEN). 15 La Red Renta Básica (RRB) es la sección oficial en España de la organización internacional Basic Income Earth Network (BIEN) desde la asamblea de ésta última realizada en Ginebra el 14 de septiembre de 2002. En sus estatutos se dice que “constituyen los fines de esta Asociación la promoción y difusión de estudios y la investigación científica sobre la Renta Básica, para un mejor conocimiento de la propuesta y su viabilidad”. http://www.redrentabasica.org/rb/.
16 y lo que es también fundamental, aunque no se quiera trabajar; la demarcación del territorio puede ser muy amplia: regional, nacional, supranacional e incluso a nivel mundial. No estamos hablando de los subsidios condicionados establecidos en muchos países, en los que generalmente para recibirlos hay que demostrar la carencia de un nivel de ingresos o sujeta su concesión al cumplimiento de unos objetivos, no existe ningún tipo de obligación o responsabilidad por el hecho de recibirla. Además se recibe de manera individual nunca vinculada a una unidad familiar y con la misma cuantía para todas las personas, aunque la mayoría de las propuestas en este sentido establecen una cuantía más pequeña para los menores de edad. Se trataría de una cantidad establecida para siempre y con una frecuencia regular, periódicamente y con seguridad. Daniel Raventós 16 : “La RB es formalmente laica, incondicional y universal. Se percibiría, en efecto, independientemente del sexo al que se pertenezca, del nivel de ingresos que se posea, de la confesión religiosa que se profese (si alguna) y de la orientación sexual que se tenga” (Raventós, 2012, pág. 3). Para Raventós una de las características fundamentales de la RB está en la superación de las llamadas “trampas del paro y la pobreza”, que suponen las actuales rentas y subsidios otorgados por el Estado de Bienestar, normalmente por debajo del umbral de la pobreza, con numerosos trámites burocráticos y normalmente incompatibles con otras fuentes de ingresos. Lo que implica que las personas no tienen demasiados estímulos para acceder a trabajos precarios con los que pierden la prestación, y que supone un nuevo periplo cuando quieren recuperarla. Además, de eliminar costes administrativos y de control, evitaría la estigmatización de las personas. Asimismo, sería una solución a la pobreza, dotando de las mínimas condiciones materiales a toda la población, que traería como consecuencia la libertad real de las personas. José Iglesias Fernández 17 , en el Congreso Internacional sobre la RB de los iguales celebrado en octubre del 2008, expuso su propuesta en la que señalaba el marcado carácter ideológico y político del concepto, teniendo en cuenta que el fin, para este autor, sería la transformación del sistema capitalista. Por ello, habla de convertir la RB, en la Renta Básica de los iguales (RBis), la RB como justicia social y no caridad pública, como un fin en sí mismo para la 16 Daniel Raventós Pañella (Barcelona, 1958) economista español, doctor en Ciencias Económicas, profesor titular del departamento de Teoría Sociológica, Filosofía del Derecho y Metodología de las Ciencias Sociales en la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona, y miembro del grupo de investigación GREECS (Grup de Recerca en Ètica economicosocial i Epistemología de les Ciencias Socials); perteneciente también a la Red Renta Básica. 17 José Iglesias Fernández (Ourense, 1931). cursó estudios sobre economía y ciencias sociales en Oxford y Londres. Vinculado a los movimientos sociales barceloneses y miembro fundador del Seminari d'Economia Crítica Taifa (1995- 2018). También es miembro de la Mesa Cívica de la Renta Básica, de la asociación EcoConcern- Innovació Social y, pertenece también al colectivo Baladre. Se ha dedicado sobre todo al estudio y divulgación de la renta básica, un tema en el que cuenta con decenas de publicaciones.
17 transformación social; el suyo seria lo que él denomina un modelo fuerte sobre la RB. (Iglesias Fernández, 2008). Dentro de los modelos que él considera débiles, la RB se convertiría en un mecanismo de redistribución de la renta, de seguridad económica para los trabajadores que les permitiría negociar mejor con el empresariado, un fondo de resistencia para la lucha de clases, otra forma de vida con un consumo justo opuesto a la economía de mercado. Sin duda, contribuiría a la lucha por la igualdad de género, contra las relaciones patriarcales, por unas mínimas condiciones económicas; además, de eliminar los estigmas sociales que suponen los subsidios condicionados, permitiendo que las personas pudieran rehacer sus vidas sin sentirse “señaladas”. Para él supondría establecer los fundamentos de un nuevo modelo de bienestar social público para el siglo XXI (Iglesias; 2000). Pero Iglesias va más allá, entendiendo la RB como un instrumento contra el sistema imperante, en el modelo de RB que él considera como fuerte. El origen del poder capitalista, del orden económico, social, político y jurídico está en el modo de producción e intercambio del sistema capitalista. La concepción materialista de la historia comienza con el principio de producción, y el intercambio de mercancía a que da lugar. El sistema económico es el responsable de nuestro actual sistema de vida. Asimismo, la centralidad del trabajo en nuestra existencia social, marca nuestras relaciones y las transforma. La RB en el mercado de trabajo alteraría las relaciones sociales de producción, permitiendo que la población sobreviviese sin estar sometida al sistema productivo. Así pues, la RB permitiría no estar obligado a vender la fuerza de trabajo para intercambiarla por lo necesario para sobrevivir. Se podría iniciar procesos de producción al margen del sistema productivista y consumista, (mediante actividades personales y colectivas), con nuevos sistemas de relaciones sociales. Sin duda, una sociedad diferente. Este autor considera que los procesos de trabajo tienen un carácter global, así como la producción en sí misma tiene un valor social, no individual; por tanto, produce quien aplica el conocimiento, quien se dedica a la educación, a la salud etc. y no solo la persona que está ocupada durante su jornada laboral. Así pues, todos producen riqueza y contribuyen al proceso productivo. El ciclo del capital genera el consumo y el paro, infundiendo miedo a los trabajadores ocupados para reducir costes y aumentar el beneficio; el sistema político y el militar administran el orden y garantizan la continuidad del sistema. El aumento de riqueza no se debe redistribuir solo mejorando los salarios y las condiciones laborales. Si el valor que tiene la producción es social, la RB en su modelo más fuerte debe permitir neutralizar todas las medidas que van en contra de los trabajadores y de la ciudadanía en general. Su objetivo prioritario es alcanzar una sociedad más justa y equilibrada, con un incremento real de la libertad de las personas, teniendo un mínimo vital que hace posible que elijan su forma de
18 vida. Asegurando la base material, se pueden disfrutar del resto de los derechos humanos. No obstante, las necesidades no se resuelven todas en el ámbito individual, sino que requieren la existencia de bienes colectivos. Con este objetivo plantea que, de los fondos totales dedicados a la Renta Básica, se dedique una parte, que puede ser un 20% del mismo a la satisfacción de las necesidades colectivas, en lugar de la distribución individual. “En sí misma, la naturaleza de la RB es de carácter colectivo; esto quiere decir que contiene la expresión de la voluntad colectiva de asumir la necesidad de proteger y asegurar el bienestar de las personas consideradas como individuos sociales” (Iglesias Fernández, 2002, pág. 6). Iglesias considera modelos débiles o parciales a aquellos que modifican alguna de las características que definen la RB. Es decir, se concede la RB únicamente a una parte de los ciudadanos o a la familia introduciendo, por tanto, el control y el gasto burocrático; con un importe menor que el del Umbral de Pobreza, y a veces exigiendo alguna contraprestación por parte del ciudadano/a sujeto del derecho; de la RB de toda la población; la medida es más barata, pero se pierde el objetivo de erradicar la pobreza de las personas empobrecidas (Iglesias Fernández, 2002) En resumen, el modelo de Van Parijs constituiría un modelo débil de RB, en el que el autor propone la necesidad de impulsar un Estado del Bienestar para el tercer milenio, teniendo como premisas la equidad y la solidaridad apoyándose en las ideas de Thomas Paine para transferir las rentas de los que más tienen a los que menos tienen, por el simple hecho de dar a cada uno una parte igual de nuestro patrimonio común. El modelo fuerte de Iglesias va más allá, el capitalismo es contrario a que haya equidad e igualdad, la globalización capitalista, la consolidación del neoliberalismo y la dictadura de la burguesía han favorecido tan solo los intereses del capital y han mermado el bienestar de la población, por ello este modelo es anticapitalista y puede tener como instrumento para esa lucha a la RB, transformando radicalmente esta sociedad. La RB no puede justificarse para mantener el capitalismo, porqué es un orden social injusto, éticamente debemos enjuiciar la naturaleza moral de la sociedad. Baladre 18 es una asociación a la que pertenecen algunos autores como Iglesias que propugnan una RB de los iguales que daría lugar a una autentica sociedad del bienestar para toda la población, llevando a una mejor distribución de la riqueza, el bienestar y la justicia social. Por tanto, sería un instrumento para la transformación hacía sociedades más igualitarias. Los modelos considerados como débiles llevarían a una sociedad de parecidos y este modelo fuerte busca 18 Baladre es una Coordinadora de colectivos de la Península ibérica y norte de África, así como colectivos y personas del cono sur americano, con diferentes sensibilidades, pero con la voluntad común de denunciar la desigualdad, el empobrecimiento y la exclusión en cualquiera de sus formas. Participan en luchas sociales puntuales y/o a nivel local, a nivel global, en movilizaciones estatales e internacionales tales como las Marchas contra el paro, contra la Europa del Capital o contra el Fondo Monetario Internacional. Una de sus luchas es el derecho a la Renta Básica delas iguales para todas las personas, que permita vivir dignamente. http://rentabasicadelasiguales.coordinacionbaladre.org/
19 construir una sociedad de iguales, transformando el capitalismo y favoreciendo la emancipación del ser humano. Lo consideran un instrumento de lucha para poder vivir al margen del sistema salarial, sin tener que pasar por el mercado laboral, llegar a una mejor redistribución de la renta, erradicar la pobreza, obtener una seguridad económica para poder crear y organizar ámbitos de autonomía para la ciudadanía; luchando por la liberación de clase y de género, con nuevas actividades y sin estar presionados por los mercados y especialmente el laboral, como mecanismo de participación ciudadana, como proceso liberador del tiempo y a nivel personal , luchando contra el individualismo y fortaleciendo la fraternidad humana. “El impacto de la RB en el mercado de trabajo, puede alterar las relaciones sociales de producción ya que permite a la población sobrevivir sin estar tan sometida al dominio del sistema productivo. Este es el sentido clave de la capacidad transformadora de la RB” (Iglesias Fernández, 2002) Frente a estos autores defensores de la idea de una renta que podíamos denominar “pura” expongo también las ideas de algunos de los muchos teóricos que han abordado el tema sustrayendo ideas de lo que es la RB pero con un posicionamiento particular: Miguel Laparra 19 , especialista en temas de igualdad y de inclusión social, considera que la RB puede ser interesante para orientar las decisiones políticas y para cambiar el modelo social, pero no es la solución a los problemas actuales. Debido, en primer lugar, a la existencia de necesidades sociales básicas que hay cubrir de forma universal y gratuita, como el acceso a la educación y la sanidad pública, a la vivienda y al trabajo remunerado. "Es una gran provocación intelectual, una propuesta muy interesante a largo plazo porque supone una revolución no solo del sistema de protección, sino de relaciones laborales, de la negociación colectiva, del sistema de pensiones, de la fiscalidad… Es un proceso de transformación social de gran calibre, que ahora mismo tiene su punto de utopía" (Laparra, 2013). Antonio Antón 20 aborda la incondicionalidad y la universalidad de la RB desde otro punto de vista. La entiende como instrumento de transformación social que amplia derechos, bajo los parámetros de la solidaridad y la reciprocidad, (para garantizar la libertad y el acceso a la ciudadanía de todas las 19 Miguel Laparra Navarro. (Bourges, 1962). Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid (1985) y doctorado en Sociología por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (2000). Actualmente Director de la Cátedra de Investigación Para la Igualdad y la Integración Social (CIPARAIIS), profesor de política social y coordinador de ALTER Grupo de Investigación en la Universidad Pública de Navarra. sus líneas de investigación van dirigidas a la exclusión social, la inmigración, la comunidad gitana, la precariedad laboral, las políticas de integración y las políticas sociales, con múltiples publicaciones en estos campos. 20 Antonio Antón Morón. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y Doctor en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, miembro del Comité de Investigación en Sociología del Trabajo de la Federación Española de Sociología. Actualmente, mantiene una línea de investigación sobre crisis económica, educación y reestructuración del Estado de bienestar.
20 personas. Su enfoque es el de una renta social, igualitaria y solidaria). (Antón, 2015). Sus ideas están basadas en las de Claus Offe que ha interpretado las condiciones del mundo actual, con la crisis del Estado de Bienestar y la representación en las democracias, el proceso de globalización, los problemas ecológicos, etc. y que reclama el derecho universal a una vida digna, a bienes y rentas suficientes para vivir, evitando la exclusión, la pobreza y la vulnerabilidad. Juan Torres López 21 define la renta básica en sentido estricto como: “ingreso proporcionado por el Estado a cualquier persona de las que forman parte de su comunidad política, a excepción, por tanto, de residentes extranjeros temporales, como los diplomáticos, o los turistas o de quien tenga limitados sus derechos ciudadanos, como las personas encarceladas. Es por tanto, una renta universal” (Torres López, 2019, pág. 432). Este autor realiza un análisis de lo que es la Renta Básica, así como de otras condicionadas, sin posicionarse o defender una concreta. Charles Murray 22 : Murray plantea una RB que sustituiría a todas las prestaciones y transferencias sociales, así como también al sistema de prestaciones contributivas de la Seguridad Social, incluidas las pensiones públicas y el derecho a la sanidad pública. Esta RB sería compatible con los ingresos del trabajo hasta cierto nivel, a partir del cual se introduciría un recargo fiscal, rebajando la renta hasta un mínimo garantizado. Propone liquidar todas las burocracias que supervisan y gestionan las distintas prestaciones sociales en un sistema no intervencionista, en el que se sustituyen todos los servicios públicos por una red de organizaciones no gubernamentales, con un sistema privado de atención sanitaria. Murray nos presenta la idea de una RB que recupera el pensamiento original de Friedman al más estilo liberal, con un ser humano responsable por completo de su situación, un ser humano libre (a su suerte) y la liquidación del Estado de Bienestar (Sanzo, 2016). Nuncia Catalfo 23 , en su defensa ante la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) (el 23 de enero del 2018) sobre la RB, señaló lo siguiente: “La Renta Básica de Ciudadanía es una forma de Seguridad Social que provee a cada ciudadano de una suma de dinero regular para vivir”. Definida 21 Juan Torres López (Granada, 1954); Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales en la Universidad de Málaga y actualmente catedrático en la Universidad de Sevilla en el Departamento de Análisis Económico y Economía Política. miembro del Consejo Científico de Attac España y junto a Vicenç Navarro, el artífice del documento marco del programa económico de Podemos. 22 Charles Alan Murray (1943). Politólogo y escritor estadounidense. En su libro Losing Ground: American Social Policy 1950–1980 (1984), criticó el sistema de bienestar estadounidense e influyó en la política del gobierno. Para él “la inteligencia es un mejor predictor que el estatus socioeconómico de los padres o el nivel educativo de muchos resultados individuales, incluidos los ingresos, el desempeño laboral, el embarazo fuera del matrimonio y la delincuencia, y los programas de bienestar social y los esfuerzos educativos para mejorar los resultados sociales para los desfavorecidos se desperdician en gran medida”. 23 Nuncia Catalfo (Catania 1967). Política Italiana que ha ocupado varios cargos en la Republica de su País e integrante del comité de Asuntos Sociales, sanidad y desarrollo sostenible del Consejo de Europa.
21 como universal, individual y suficiente para asegurar vivir con dignidad y participar en la sociedad. En su defensa indicaba que la RB aliviaría la pobreza absoluta, mientras eliminaría los elementos que desincentivan el trabajo, además de aportar ingresos a quienes realizan formas de trabajo informal, trabajo parcial, quienes están subempleados y realizan trabajos no pagados. La (APCE) votó mayoritariamente a favor de la “basic citizenship income” (Renta Básica Ciudadana). En el informe se detallaba cual es la situación actual de los países europeos, en el que la desigualdad es evidente y existen personas que no tienen asegurado el mínimo vital. Pagar una cantidad individual a cada persona supondría proteger la dignidad y la autonomía de las personas. Sería un ingreso individual, universal, incondicional y suficiente. Según Nuncia Catafalco, ayudaría a que las personas que reciben un subsidio condicionado tuvieran más incentivos para encontrar trabajo, propiciando una mayor igualdad de oportunidades que las políticas sociales actuales. “A pesar de las dificultades en implementar una medida como la Renta Básica, el informe concluye que los países deben trabajar juntos para adoptar un marco común europeo con el fin de aspirar, a largo plazo, a una sociedad más inclusiva, justa y unida en la dignidad de las personas” (Pérez C. G., 2018) CARACTERISTICAS Aunque la idea de RB que se ha planteado según los diferentes autores/as puede diferir en algunos aspectos. Si lo que se quiere analizar es realmente la Renta Básica en sentido estricto, se puede identificar con claridad aspectos que sin duda la caracterizan, aunque en algún caso las propuestas puedan tener diferentes matices. Las características esenciales para considerar que debería ser la Renta Básica podrían ser las siguientes: 1. INCONDICIONAL: no implica ninguna condición adicional, tales como sexo, riqueza, competencia; etc. Tampoco involucra ningún sometimiento a responsabilidad alguna; no importa si se es rico o pobre, si se trabaja o no. Asimismo, no está sometida a cómo y en qué gastarla, así pues, cada persona establecería sus prioridades de gasto. 2. UNIVERSAL: supone que para poder tener la RB no se precisa más condición que la de pertenecer a un territorio. El ámbito del mismo podrá ser variado: una región, un país, incluso a nivel mundial como podría ser el sueño de algunos de los/as defensores/as de la RB. Por tanto, la percibiría toda la población de un territorio. 3. INDIVIDUAL: no sometida a unas condiciones concretas de convivencia, se otorga por persona, independiente de cómo y con quién se viva.
22 4. EN MONEDA: recibida siempre en dinero (efectivo, cheques, transferencia bancaria) y nunca en “especias”. Además, compatible con alguna otra ayuda extraordinaria si así se dispusiera. 5. PERIODICA: lo que significa que se recibiría regularmente, por ejemplo mensualmente y para siempre. 6. UNIFORME Y SUFICIENTE: la cantidad que recibiría cada persona seria la misma dentro de un territorio, podría estar definida por el umbral de la pobreza 24 , nunca menos del 50% de la renta percapita 25 ; es decir, la cantidad debería ser, para algunos autores, nunca inferior a este umbral. También se defiende que esta cantidad sea más pequeña para los menores de edad. En definitiva, un “suelo de ingresos” idéntico para todo individuo. 7. PAGADA POR EL ESTADO: o por la demarcación territorial que se establezca para percibirla. 8. DERECHO FUNDAMENTAL: lo que implicaría la imposibilidad de incautarla para pagar deudas y la imposibilidad de anularla, salvo ante un tribunal. Junto a esto y aunque no todas las corrientes propugnan esta idea, debería mantenerse el Estado de Bienestar: acceso a la educación, a la sanidad, a la vivienda y al trabajo remunerado en caso de que se opte por ello. La RB únicamente sustituiría a todas aquellas prestaciones inferiores a la misma. En palabras de José Iglesias Fernández: “la RB no es una propuesta de modificación marginal de los sistemas de protección social actuales, sino que su implantación supondrá una transformación de gran alcance, afectando muy substancialmente a muchos aspectos de la vida social, tales como la distribución de la renta, el sistema fiscal, el mercado de trabajo, el papel del trabajo (asalariado, doméstico, voluntario), así como las motivaciones para su oferta, su impacto en los movimientos sociales y la participación ciudadana en la vida política”. (Iglesias Fernández, 2002, pág. 5). La utilización del modelo fuerte de RB que él indica evitaría los costes burocráticos de administrar las otras prestaciones u otro modelo de RB, evitaría aumentar el control del Estado sobre la ciudadanía, se erradicaría la pobreza puesto que no sería menor respecto al umbral de la pobreza y se aseguraría la participación ciudadana, ya que una parte de la gestión de la RB iría a este fin. 24 La ONU utiliza 2 acepciones distintas para definir el umbral de la pobreza: Umbral de pobreza absoluto: Se calcula mediante estimaciones sobre el coste de los alimentos necesarios para cubrir las necesidades energéticas de una persona, a lo que se añade el coste de otros productos no alimentarios que se consideran básicos. Umbral de pobreza relativo: Quedan por debajo del umbral de pobreza relativo aquellos que ganen menos de la mitad del ingreso medio de un país. 25 El PIB per cápita, ingreso per cápita o renta per cápita es un indicador económico que mide la relación existente entre el nivel de renta de un país y su población. Para ello, se divide el Producto Interior Bruto (PIB) de dicho territorio entre el número de habitantes.
23 Deberíamos concluir esta primera aproximación a la RB con la finalidad que expresan la mayoría de los/as autores que la defienden abiertamente y que tiene un significado tan especial dentro del contexto económico y social en el que nos encontramos: EL FIN DE LA RENTA BÁSICA ES PROPORCIONAR LIBERTAD A LAS PERSONAS. Para ello se hace imprescindible garantizar una igualdad de la que partir y que la RB podría proporcionar. 3 RAZONES PARA IMPLANTAR UNA RENTA BÁSICA UNIVERSAL DE CIUDADANÍA A continuación se exponen las principales razones que llevan a pensar que una RB podría contribuir a solucionar la grave crisis que rodea a nuestro actual sistema social, con problemas como la pobreza, la desigualdad, la precariedad laboral, el desempleo, etc. Que ya no son coyunturales, sino que forman parte de nuestro modo de vida y que de continuar así podrían llegar a destruirnos como Sociedad. El avance tecnológico y las nuevas tecnologías de la información han convertido al planeta en un inmenso espacio económico, donde la organización y relaciones productivas se han transformado por medio de las redes y el uso de internet. Con ello se han abierto nuevos mercados, se ha incrementado la rentabilidad y el capital ha ganado la batalla frente a la fuerza de trabajo, como se apuntaba al realizar el recorrido histórico de la RB, el consenso al que se llegó con la instauración del Estado de Bienestar ha desaparecido, la situación en la que se equilibraban las fuerzas de los actores que tomaban parte en el mismo ya no existen, la protección, seguridad que otorgaba se han transformado en un profundo desequilibrio, desigualdad, precariedad e inseguridad. Las políticas han favorecido al sector privado, se han privatizado empresas públicas, se han reducido impuestos cargando preferentemente sobre las rentas del trabajo asalariado, el capital se ha movido con total libertad. En los intentos de controlar la inflación, una de las políticas a las que más se ha recurrido para frenar las sucesivas crisis, se ha frenado la actividad económica y el empleo, a pesar de que el beneficio ha seguido creciendo acosta de la gran mayoría y para tan solo unos pocos. Con todo ello, el bienestar general de la población se ha deteriorado, la educación, la capacidad de compra e incluso la salud. En un mundo en el que parece ser que las maquinas, la tecnología van a continuar sustituyendo a las/los trabajadores/as parece inevitable plantearse que sucederá con aquellas personas que no consigan un trabajo remunerado, o como está pasando ya, con aquellas que tan solo pueden acceder a empleos a tiempo parcial pagados de manera ridícula y en condiciones de total precariedad. Todo el proceso de automatización que se ha producido a lo largo de la historia con la incorporación de maquinaria ha servido para aumentar la
24 productividad, mejorar nuestra calidad de vida, generar nuevos y mejores empleos; ahora bien, se trataba en su mayoría de trabajos repetitivos y poco enriquecedores, pero en este momento de la historia estamos hablando de la sustitución del ser humano por inteligencia artificial, maquinas capaces de diagnosticar el cáncer, hacer operaciones bursátiles o conducir un avión. La misma riqueza se puede generar con 14 veces menos trabajadores: por ejemplo, en 1979, General Motors con 800.000 trabajadores obtuvo unos ingresos de unos 11 mil millones de dólares y en 2012 Google con 58.000 personas ganó 14 mil millones de dólares. La innovación en esta era digital crea nuevos empleos, pero no los suficientes, Netflix, en 2016, con 4.500 empleados generó 9 mil millones de ingresos. La automatización con máquinas inteligentes está sustituyendo a los seres humanos y en este proceso las maquinas tienen un aprendizaje automático, adquieren información y habilidades repitiendo tareas y analizando datos, proceso mucho más lento en el ser humano, los trabajadores no son capaces de adaptarse a las nuevas competencias que tienen que adquirir; cada vez menos trabajadores tienen capacidades superiores a los trabajadores virtuales. En los últimos años se ha generado “una enorme librería de información que las máquinas pueden usar para hacer algunos trabajos” (Digitales, 2017). Todo apunta a que las máquinas terminarán haciéndolo mejor que nosotros. No obstante, a nivel de empleos se precisará gente para la programación de la inteligencia artificial y que desarrolle servicios en torno a estas máquinas, pero dichos empleos no serán suficientes para cubrir el espacio ocupado por la tecnología. Así pues, estamos enseñando a las máquinas para que ocupen nuestros puestos de trabajo (Digitales, 2017). Esto supone que el sistema productivo (privado) a través de la robotización y la tecnología puede súperproducir sin contar con la mano de obra. Teniendo en cuenta que los sistemas tributarios a través de los cuales mantenemos el sistema de bienestar dependen sobre todo de las rentas del trabajo que origina esa superproducción y quien recibe los beneficios es el capital, debemos plantearnos un gran interrogante: ¿quién va a mantener el sistema? O quizás con otras palabras: ¿Debemos aplicar a las máquinas un impuesto del que ya se está hablando?. El sistema financiero es, sin duda, otra de las grandes batallas. Alastair Darling 26 , ministro de finanzas británico, lo ilustraba de la siguiente manera en 2009: “es vital que los gobiernos aseguren que sus sistemas bancarios se recapitalicen y presten el dinero que necesite la economía real”. Añadía también que: “evidentemente, con este término se está refiriendo a las economías domésticas y a las de las pequeñas empresas, ya que el otro capital, el 26 Alistair Maclean Darling (Londres, 1953). Político británico, ministro de Hacienda del Reino Unido desde el 28 de junio de 2007 hasta el 12 de mayo de 2010. Fue miembro del Parlamento en representación del Partido Laborista por la circunscripción de Edimburgo Sudoeste en Escocia hasta mayo de 2015.
31 porque la pobreza en sus formas más extremas afecta a la dignidad de las personas. No cabe duda de que nuestro sistema de protección social ha fallado, y, por ello, deberíamos caminar hacia un modelo que se inspire más en derechos universales como la RB que debería conseguir lo siguiente: cobertura plena de las situaciones de exclusión y pobreza severa que debería quedar erradicada, ser un trampolín hacia la integración social y racionalizar el funcionamiento del conjunto del sistema de garantía de ingresos mínimos, articulando todas sus prestaciones y mejorando su eficiencia (Laparra, s.f.). Para Daniel Raventós “las grandes desigualdades son un ataque a la libertad de todas las personas” y la RB debe estudiarse bajo este parámetro. Sin duda, supondría un cambio fundamental en el funcionamiento de la economía. Uno de los aspectos primordiales que caracterizan este funcionamiento es la capacidad disciplinaria que tiene el capital sobre la población trabajadora, manteniendo a una gran parte de esta en desempleo; cuando hemos estamos próximos al pleno empleo esta capacidad del capital se debilita. “La RB sería una medida de política económica para garantizar la existencia material de toda la población” (Raventós, 2014). La RB es buena en una situación de bonanza económica, pero aún más lo es en las situaciones de crisis, Raventós destaca los siguientes motivos: 1. En situaciones de desempleo masivo, la RB supondría afrontar mucho mejor el problema para un porcentaje elevado de la población. 2. Ligado al disciplinamiento que señala citando a otro autor (Kalecki 32 ), la RB cumpliría la función de dar más fuerza a la clase trabajadora para reivindicar sus derechos. 3. Se fomentaría la autoocupación y la actividad cooperativa sin miedo al fracaso, al estar cubiertos por la RB. 4. La RB disminuiría la pobreza e incluso podría llevar a su erradicación, y supondría un soporte para no caer en ella. 5. Al ser un ingreso regular hace posible planificar, ahorrar, acceder a la vivienda, etc., y, en definitiva, salir de la exclusión social. 6. La RB sería un estabilizador del consumo en tiempos de crisis para poder mantener la demanda, y evitar que continúe creciendo la desigualdad económica y social (Raventós, 2014). Según la comisión Europea, una persona está en riesgo de exclusión o de pobreza: “cuando no se alcanza un nivel mínimo de ingresos pese a haber recibido todas las transferencias del Estado (subvenciones o ayudas), cuando el desempleo de larga duración se convierte en estructural en gran parte de los 32 Michal Kalecki (Lodzl, 899 – Varsovia, 1970). Economista polaco marxista especializado en macroeconomía. Desarrolló gran parte de los principios que sostendría John M. Keynes. Fue consejero de la ONU y aportó notables contribuciones a la teoría del crecimiento económico de los países socialistas y de los países en vías de desarrollo Es considerado como uno de los más grandes economistas del siglo XX.
32 miembros de la familia y cuando existe un riesgo de privación material severa (por ejemplo, no poder pagar las facturas o no poder mantener la calefacción en el hogar)”. La exclusión no surge espontáneamente ni es culpa de las personas que la padecen, es resultado de las políticas que se desarrollan, es inherente al sistema económico y social del capitalismo y va más allá que la pobreza. Así pues, los Gobiernos deciden como redistribuir el dinero que recaudan de los impuestos, y privilegian con sus políticas económicas a determinadas elites que conducen a la desigualdad. Se debe subrayar que la RB paliaría y prevendría los efectos de esta desigualdad (Berbel & Porta, 2013). El pacto social posterior a la Segunda Guerra Mundial se basó en dos cuestiones fundamentales: por un lado, la garantía que ofrecía la clase capitalista a todos los hogares a tener un nivel de seguridad económica, con un empleo (para la población masculina) con un salario digno y políticas públicas con cobertura sanitaria, educación, y, si se caía en el desempleo, una garantía de rentas con las distintas prestaciones que lo cubrían; por otro lado, la población trabajadora renunciaba al control de la producción. El pacto se rompió ya en la crisis de los años 70 con el giro neoliberal del capitalismo a principios de los 80, y se ha hecho más aguda en las sucesivas crisis que se han sucedido ya que una parte de las estructuras de protección social y bienestar se están desmantelando, y los mercados de trabajo ya no ofrecen unos ingresos dignos al conjunto de la población. La otra parte, por tanto, está legitimada para entrar en la determinación de los procesos de producción de bienes materiales e inmateriales y de reproducción de la fuerza de trabajo. Así pues, la RB puede ser una de las formas para recuperar el control sobre las propias vidas, constituyendo un proyecto político que comience por reivindicar el primero de los derechos universales: el derecho a la vida (Casassas, 2014). El Estado de Bienestar es un sistema “familiarista”, pensado para un pleno empleo y de lógica contributiva, con las siguientes características: sistema público, de reparto (las contribuciones actuales financian las prestaciones actuales), obligatorias, y donde las prestaciones se relacionan con las cotizaciones previas. Por tanto, funcionará si hay pleno empleo (masculino), y las mujeres participan solo en una pequeña parte; se precisa un empleo a tiempo completo que permita mantener una familia o si hay desempleo que sea de corta duración y por tanto los mecanismos protectores necesario sean transitorios. Todas estas condiciones hace tiempo que se rompieron y con ello el sistema entró en crisis: el desempleo es masivo, ha aumentado la desigualdad, la exclusión social, la pobreza. Durante los años 80, Europa para paliar los efectos de la crisis introdujo medidas de lucha contra lo pobreza y mantenimiento de rentas. De esta manera, aparecieron las prestaciones sociales o rentas mínimas condicionadas y sujetas a control administrativo, persiguiendo no solo mantener las rentas, sino buscando la reinserción social, que suele estar encaminada a la inserción en el mercado de trabajo. Pero teniendo en cuenta que estamos hablando de un mercado inestable y de poca calidad, el objetivo parece no tener
33 mucho sentido y los resultados son evidentes, no se ha podido eliminar la pobreza y tampoco se ha llegado a la inserción social, generando además efectos contraproducentes: trampas de la pobreza, fraude, dependencia y estigmatización de los perceptores (Tena-Sánchez, 2018). Tanto el subsidio de desempleo como las rentas mínimas suponen cumplir una serie de requisitos. Uno de los más importantes es la incompatibilidad con el trabajo, es decir, cuando se obtiene un empleo se pierde la parte correspondiente o la totalidad del beneficio, lo que provoca las llamadas “trampas de la pobreza y del paro”. La trampa de la pobreza supone que una persona que está cobrando una renta mínima, debe encontrar un empleo con un salario que supere ampliamente la cuantía de la prestación para que realmente le compense, cuestión bastante difícil puesto que generalmente estas personas acceden a empleos precarios (están sometidos a una tasa impositiva marginal del 100%, de cada euro € de los ingresos que reciba con el nuevo empleo se le descontará otro de su prestación), de esta forma se desalienta la empleabilidad de las personas con bajas cualificaciones (Van Parijs, Jacquet, & Salinas, 2002). La trampa del paro implica que la persona que está cobrando una prestación por desempleo perderá la totalidad de la prestación si acepta un empleo, generalmente se trata de un empleo precario. Asimismo, tendrá la incertidumbre de “no estar a la altura” al volver al desempleo, realizar nuevos trámites y pasar un tiempo sin percibir la prestación, lo que le desincentivara para aceptar y buscar empleos. Además, las personas desempleadas pierden conocimientos técnicos, no adquieren los nuevos conocimientos que las nuevas tecnologías imponen, se transforman sus aspiraciones y esas circunstancias influyen en los empleadores para no contratarlos. A eso debemos unir, teniendo en cuenta que las cuantías de las prestaciones suelen ser demasiados bajas para sobrevivir, que los perceptores busquen otras ocupaciones fuera del empleo formal, con trabajos no declarados. Todas estas circunstancias llevan a los beneficiarios de prestaciones sociales a crear dependencia, se les da una cantidad de dinero por tener unas determinadas características y esto les lleva a conservarlas, y se les incentiva a no mejorar su situación, así como a defraudar. De esta forma, se termina dividiendo a las personas en los que contribuyen y los que no. Estos últimos necesitan, además, “la ayuda pública”, lo que supone estigmatizarles y crear culpabilidad, sintiéndose responsables de una situación generada por el propio sistema. Por consiguiente, se incentiva a una parte de la mano de obra para que permanezca fuera del mercado de trabajo. Es lo que Van Parijs denomina Estados de Bienestar Pasivos (Van Parijs, Jacquet, & Salinas, 2002).
34 Este tipo de políticas que los países occidentales están llevando a cabo para impulsar a la fuerza de trabajo se denominan Workfaristas 33 . Por un lado, se desarrollan medidas de activación del empleo con reducciones a los empresarios en las cuotas de la seguridad social de los trabajadores contratados, así como subsidios directos al salario por el número de trabajadores empleados, y subsidios para estimular el empleo en el sector público, etc. Y por otro, “la burocracia de la administración del bienestar” debe capacitar a los solicitantes para lograr una inserción permanente en el mercado laboral. Recibir un salario social se hace cada vez más restrictivo y se vincula a la realización de algún tipo de trabajo o compromiso. En el caso más extremo, la administración crea empleos directamente en el sector público para personas imposibles de insertar en el mercado de trabajo normal, para mantenerlos activos y con un éxito bastante limitado, eso si no agrava la problemática, ya que no se les pide ninguna cualificación y/o capacidad y ello, por consiguiente, limita sus posibilidades de realización, de mejorar su autoestima, tanto a nivel personal como. De esta forma, el sector público se convierte en un mercado para fracasados (Standing, 1986). La RB puede ser un instrumento real para activar la fuerza de trabajo fuera de las trampas de la pobreza, paro, el desempleo, el fraude, la estigmatización de los perceptores y la exclusión social. Se otorgaría sin que la gente tenga que mantener (o mentir y decir que la mantiene) su situación de necesidad, podría compatibilizarla con un trabajo, se evitaría el estigma que supone depender de las ayudas públicas, eliminaría la pobreza, se difuminaría la frontera entre parado y ocupado, también se eliminarían los humillantes controles públicos y el intrusismo en la vida de las personas, los falsos empleos que se crean en la administración, los numerosos cursos con escasas perspectivas de empleo real y que parecen realizarse más para mantener activos y “entretener” a los perceptores de determinados subsidios, que para capacitarles para un mercado en el que ya no hay cabida. La RB no podría garantizar un empleo estable y de calidad, pero si mejoraría la inserción social dejando de estar limitada al empleo, no disponer de rentas suficientes que es causa de pobreza, mala salud (incluida la mental) e incluso pocas oportunidades de empleo. Los programas de inserción se podrían dedicar a lo que realmente es su cometido y no a perseguir a “sus beneficiarios” y estos tendrían suficiente poder de negociación frente a los empresarios, para renunciar o mejorar las condiciones de los empleos precarios (Tena-Sánchez, 2018). La RB supone acceder a una renta independiente sin tener que depender de un trabajo remunerado, en un contexto que ha sido incapaz de solventar las 33 Workfare es el modelo anglosajón de medidas sociales instaurado a mediados de la década de los 90, el workfare o welfare to work tiene una gran relevancia en el ámbito de los países más desarrollados, sobre todo en países como EE.UU. o el Reino Unido. El workfare se compone de una serie de estrategias que tratan de incidir en la inserción laboral a través de ciertos programas o medidas que requieren el retorno al mercado laboral para que las personas puedan cobrar las prestaciones sociales. La política de este sistema se basa en que el trabajo remunerado (el empleo) es la mejor e inclusive la única vía para lograr la inserción social, y evitar así la pobreza. (Lodemel y Trickey, 2001).
35 consecuencias de las crisis económicas y que cada vez se va agravando más. Supone un mecanismo de redistribución y que solventa problemas como la pobreza, el paro, la precariedad laboral y la desigualdad de género, creados por la sociedad patriarcal y capitalista que se basa en relaciones de poder desigual y también en la globalización económica neoliberal de los últimos cuarenta años. La realidad que nos rodea hace pensar que debemos de tomar en consideración nuevas formas de acceder a una renta que no sea a través de actividad remunerada por el mercado laboral (Van Parijs, 2012). La RB contribuiría a una sociedad más igualitaria, aumentaría la fuerza negociadora de la parte más débil del contrato laboral, con un reparto más equitativo de la renta. Las personas ricas estarían un poco peor aunque seguirían siendo ricos y las personas pobres o menos favorecidas mejorarían su situación con respecto a las condiciones actuales. La RB debería formar parte del sistema de los ingresos y transferencias de los Estados, el IRPF sería uno de sus pilares. El efecto de la RB sería redistributivo, fomentando un reparto más igualitario de los recursos, no sería, en ningún caso, sustituto de los servicios que se prestan a través de los Estados de Bienestar, y contribuiría a prestarlos con más eficacia. Influiría en aspectos como una mejor negociación en los contratos laborales, haciendo que se elevasen los salarios de los peores trabajos. Favorecería a las mujeres teniendo en cuenta que una gran parte de los actuales subsidios condicionados, se dan por unidades familiares pasando a administrarlos el varón, no pudiendo ellas acceder al control y uso de esos ingresos. Así pues, una renta individual les daría “más poder”, además de realizar una mejor negociación en los contratos, reduciendo la brecha salarial. Permitiría a las personas jóvenes (actualmente concentran los índices más elevados de paro y de precariedad laboral) no aceptar contratos precarios y emanciparse más tempranamente, incrementándose su libertad. En definitiva, la RB actuaría sobre problemas derivados de las desigualdades sociales y económicas, de las desigualdades de género, de las condiciones de trabajo precarias, del paro, y de la exclusión. Se incrementarían los niveles de libertad de los colectivos más vulnerables y en general de toda la ciudadanía, porque la pobreza no solo es carencia de los bienes materiales, también tiene que ver con la dependencia de otros a la hora de tomar decisiones (Raventós, 2012). Los cambios sociales, culturales, tecnológicos y económicos han transformado el mundo en estos últimos cuarenta años, los derechos sociales proclamados por los estados constitucionalistas siguen teniendo plena vigencia, pero se hace necesario analizar cómo garantizar esos derechos. Para ponerlos en práctica es preciso adaptar esas garantías a las condiciones de un mundo actual que se transforma rápida y constantemente. La RB puede constituir una institución necesaria para ello, pero debe llevar a un cambio del modelo económico y social, devolviendo a la comunidad política el control sobre la
36 economía reformando y rediseñando este modelo. El crecimiento económico pos sí solo no garantiza ni una mayor igualdad ni una extensión del respeto de los derechos de las personas, la actividad económica debería estar supeditada al derecho a un desarrollo compatible con la sostenibilidad ambiental, ya que el crecimiento no puede ser un fin en sí mismo (Rey Pérez, 2011). La crisis financiera es uno de los fenómenos claves que ha acentuado la desigualdad, y que ha reducido la capacidad negociadora de los trabajadores recortando derechos laborales y sociales, supeditando las decisiones políticas a la minoría de quien posee el capital. El poder de los estados se limita a las fronteras nacionales, pero cuando el marco en el que actúan los agentes económicos (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional) es global, estas estructuras políticas no pueden dar solución a los problemas, y, por lo tanto, se hace preciso establecer estructuras supraestatales que puedan establecer el control de los mercados y hagan que se cumplan los derechos humanos establecidos a nivel mundial, incluido el derecho al medio ambiente, decidiendo como garantizar las necesidades de la ciudadanía en unidades más cercanas a ellos, que contemple la participación, acercándola a la política (Rey Pérez, 2011). José Luis Rey Pérez aboga por un capitalismo diferente en el que se establezcan regulaciones que hagan posibles distintos tipos de actividades económicas que no tienen que ser las del capitalismo financiero desarrollado en los años 90. El Estado debería dar espacio a actividades de autoconsumo, de intercambio de actividades y servicios no por dinero, sino también por otras actividades; una economía que respete el medio ambiente y no dedicada únicamente al consumo, la producción y destrucción de bienes. Se hace imprescindible, redefinir el PIB incluyendo esas otras actividades que hasta el momento son opacas en los mercados, pero que aportan valor, no solo en aspectos cuantitativos sino también cualitativos: la calidad de vida de la ciudadanía, la sostenibilidad ambiental, los cuidados de los niños y mayores, etc. Una economía no concebida como un sistema que meramente trasforma energía (agotable) y materias en productos y servicios útiles y finalmente en desechos; esto es, una bioeconomía o economía ecológica. Dar oportunidad a otras teorías económicas que no sean el neoliberalismo, supeditando la economía a un desarrollo más compatible con la sostenibilidad ambiental, en el que el crecimiento (amoral en muchos casos) no sea un fin en sí mismo, orientado a satisfacer las necesidades de todos los seres humanos, mejorando su calidad de vida. Crear una banca pública sostenible ética y ecológicamente entendida como servicio público y no como un ámbito donde generar ganancias, con el crédito al servicio de las prioridades sociales, con una revisión de las políticas fiscales que hagan posible la progresividad que exige la justicia social, porque ahora mismo el capital no aporta lo que debiera al sostenimiento del gasto público.
37 Junto a esto es imprescindible que la clase trabajadora vuelva a tener la importancia que merece, para ello es necesario tener una idea de trabajo extensa y no restringida, porqué no es únicamente lo que el mercado considera como tal, lo que llamamos empleo. La sociedad se beneficia de todos esos trabajos que permanecen ocultos y sin valor. Como Brian Barry 34 señalaba: “si queremos justicia social debemos reducir la importancia del empleo pagado y debemos valorar las actividades que realizan las personas al margen del criterio mercantil”. La importancia que le dábamos al empleo radicaba en el reconocimiento, la inserción social, el derecho de toda persona a tener una posición y una ocupación significativa en un grupo social, como afirma la Declaración Universal de Derechos Humanos. Sin embargo, ahora mismo el empleo remunerado no cumple con esa función generando dualidades y exclusión. En este espacio se entiende la RB como una nueva forma de garantizar la inserción, el reconocimiento social y el derecho al trabajo. Con su carácter universal e incondicional daría, en primer lugar, un reconocimiento como ciudadanía a la sociedad, valorando y reconociendo actividades que son trabajo, pero que actualmente no tienen el calificativo de empleo, valorando porque no reciben un sueldo por realizar una actividad dentro del mercado. Como defiende Rey Pérez, “El ser humano y su dignidad necesariamente tienen que estar por encima de los mercados”, y la RB puede garantizar esto además de contribuir a una democracia mejor (Rey Pérez, 2011, pág. 255). Raventós denuncia la existencia de sociedades ricas que generan dualidades extremas de personas ricas y pobres. Cuestión que no responde a ninguna ley natural y es preciso corregir. Como defiende la inmensa mayoría de los autores, la pobreza es un problema social, no un problema individual, provocando además una degradación de la democracia, es decir, aquellos que poseen muchísimos recursos pueden influir sobre los procesos políticos, bien aportando directamente sumas de dinero a determinadas opciones políticas o indirectamente, amenazando con medidas que puedan suponer desinversiones o fugas de capital. Las medidas diseñadas para combatir la pobreza, sean indirectas como el crecimiento económico, el pleno empleo, la flexibilización del mercado de trabajo, y la reducción de jornada o directas como los subsidios condicionados no han obtenido los resultados esperados; en una gran mayoría de los casos, la falta de empleo es una de la principales causas de la pobreza y en los últimos tiempos ni tan siquiera tener un empleo es condición suficiente para salir de la pobreza (working-poors). 34 Brian Barry (Londres, 1936 - 2009). Universidad de Oxford, Filósofo moral y político . Se le atribuye ampliamente el hecho de haber fusionado la filosofía analítica y la ciencia política. También fusionó la teoría política y la teoría de la elección social y fue un crítico persistente de la teoría de la elección pública .
38 La falta de recursos económicos además de otras consecuencias provoca falta de libertad que sufren especialmente los trabajadores precarios, los desempleados de larga duración, las mujeres sometidas a sus maridos, la persona pobre que depende de la caridad, el empleado sometido a un superior aunque no tenga razón. La libertad republicana persigue una ciudadanía libre capaz de autogobernarse, y políticas económicas para que la gente se sienta segura, y, para ello, se necesitan los suficientes medios materiales y económicos. El capitalismo con su lógica de mercado y la acumulación de recursos supone desigualdad y dominación. Por tanto, si la pobreza, la precariedad y el descontento laboral forman parte de este sistema, entonces la RB sería un instrumento para solventar estos problemas, obtener seguridad y libertad (Raventós, 2005). Guy Standing expone la misma argumentación: las políticas sociales y económicas que se están aplicando están produciendo injusticias y grandes desigualdades. El sistema de redistribución de la renta en un mundo globalizado, las nuevas tecnologías, el sistema neoliberal han llevado a una situación precaria a millones de personas, con trabajos inseguros, inestables, falta de identidad ocupacional, bajos salarios, perdida de prestaciones sociales y endeudamiento permanente. No hay equidad en el reparto de la renta, una pequeña minoría obtiene cada vez más ingresos frente a la gran mayoría y esto provoca ansiedad, anomia, alienación y rabia. Así pues, la RB podría convertirse en un sistema más emancipatorio e igualitario (Standing, 2018). En el editorial de la revista Razón y Fe, en su número 1425-1426, se esgrime estos argumentos para defender la Renta Básica y que pueden servirnos de resumen a lo expuesto: El primer argumento para considerar necesaria la RB está en la capacidad para reducir la pobreza. Ahora bien, es necesario distinguir entre pobreza absoluta y relativa. La pobreza absoluta es aquella en la que se carece de los recursos suficientes para sobrevivir, mientras que la pobreza relativa es aquella en la que se carece de los recursos y medios que poseen los miembros de una sociedad; la primera puede llegar a matar a los seres humanos, pero la segunda indirectamente también termina matando. Además, hay que volver a subrayar que la pobreza no es un problema personal, sino social porque su causa está en cómo se organiza la sociedad y no en las características individuales. En este sentido, se podría afirmar que “la RBU acabaría con la pobreza absoluta y reduciría la pobreza relativa” (Renta Básica Universal, 2017, pág. 13). Existen tanto razones éticas como económicas para terminar con la pobreza. La pobreza es mucho más cara para el Estado que la propia RB porqué puede generar delincuencia, bajo nivel educativo, enfermedades psíquicas y mentales,
39 etc. Para Rutger Bregman 35 sería mucho más económico erradicar la pobreza que combatir los efectos que provoca (Bregman, 2016) El segundo argumento radica en la reducción de los trabajos precarios, con malas condiciones laborales en relación al salario, la duración de la jornada, ritmo e intensidad, condiciones de seguridad e higiene, ambiente humano etc. que influyen en la salud física, psicológica y social de los trabajadores. Los estudios realizados en torno al tema demuestran que un mal trabajo provoca diversas enfermedades: falta de identidad, ansiedad, depresión e incluso una menor esperanza de vida. La RB supondría poder rechazar los trabajos basuras y aquellos otros que se justifican únicamente como medio para mantener a las personas trabajando aunque no son realmente útiles, porque la existencia material estaría asegurada. El tercer argumento que se puede esgrimir para defender la RB es la seguridad que tendría la gente al no depender de nadie para vivir. Este hecho los haría más creativos, se fomentaría el emprendimiento, se estudiaría lo que realmente se quiera y no dependiendo de las salidas profesionales, evitaría la estigmatización de quienes cobran subsidios y/o son pobres, se reconocerían las tareas domésticas, el voluntariado como trabajos que contribuyen social y realmente. El cuarto argumento estriba en que la RBU supondría dar una cantidad de dinero directa a la gente, en lugar de utilizarlo en trámites y gestiones administrativas, es decir, se reducirían los costes burocráticos incluidos los del personal que controla las diferentes ayudas y subsidios condicionados (Renta Básica Universal, 2017). En definitiva, la erradicación de la pobreza y la disminución de las desigualdades, la dotación de las personas de mayor capacidad para decidir, un mayor grado de libertad en sus vidas y decisiones, la eliminación de las políticas workfaristas que han estigmatizado a la gente y generado las trampas de la pobreza y el paro, ser más justos y éticos, contribuir a la creación de un mundo más sostenible, devolver a la gente y a los Gobiernos su capacidad para tomar las decisiones que les afectan, romper con el modelo actual que está causando numerosos problemas, entre ellos el enriquecimiento de tan solo unos pocos a costa del resto y construir un modelo que tenga en cuenta los Derechos Universales parece suficientes razones para considerar que la Renta Básica podría ser una de las mayores transformaciones tanto en la dimensión política, como en la económica y social. 35 Rutger C. Bregman (Holanda, 1988). Licenciado en Historia por la Universidad de Utrecht, periodista y escritor. Ha publicado cuatro libros sobre historia, filosofía y economía, incluida Utopía for Realists: Cómo podemos construir el mundo ideal , que se ha traducido a veinte idiomas. Considerado "uno de los pensadores jóvenes más destacados de Europa". Ha desarrollado una teoría sobre la defensa de la RB.
40 4 ARGUMENTOS CONTRARIOS A LA RENTA BÁSICA Junto a quienes abogan por una RB se encuentran también aquellos que la consideran como una idea nefasta si se llegará a implantar en nuestro entorno, esgrimiendo varios argumentos, entre los que se encuentran los siguientes: se fomentaría el parasitismo, se abandonarían el empleo remunerado, las mujeres quedarían eternamente relegadas al hogar y los cuidados, es imposible de financiar, se terminaría con el Estado de Bienestar, se produciría un efecto llamada para la inmigración, son mejores los subsidios condicionados y el pleno empleo, es utópico, y, por último, no resolvería todas las injusticias que genera el capitalismo. Pasamos pues a analizar algunas de estas afirmaciones bajo el punto de vista de diferentes autor/as: Se fomentaría el parasitismo: una RB sería totalmente injusta ya que provocaría que determinadas personas explotasen a aquellas otras que trabajan. Por tanto, animarían a la pereza y desincentivaría el esfuerzo. Desde la perspectiva liberal, una sociedad en la que no interviene el Estado prospera más que la sociedad paternalista y “justa”. Además, gracias a la globalización económica y fuera del control estatal ha mejorado la situación de la pobreza en el mundo (Renta Básica Universal, 2017) Los defensores de la RB señalan que probablemente estas personas que no realizan un trabajo asalariado no se encuentren inactivas, tal y como se afirmaba en el párrafo anterior, pueden estar realizando actividades no remuneradas como puede ser el voluntariado y las tareas domésticas, señalando también que las medidas que se toman contra la pobreza suelen catalogarse por parte de los sectores con más poder adquisitivo, (y yo diría que también por muchas otras personas situadas en un nivel de ingresos medios) como responsables de fomentar el parasitismo. Por otro lado, si aceptásemos que no se fomenta el parasitismo, el problema sería otro: existiendo libertad para elegir, puede que muchas personas optasen por el trabajo voluntario y las actividades domésticas, y, por tanto, el sostenimiento de la política fiscal sería inviable, porque estas actividades siendo buenas y necesarias socialmente no generan recursos para mantener la RB (Levín, 2015). Se produciría un abandono masivo del trabajo: sobre todo se abandonarían determinado tipo de trabajos (los peor remunerados, los de peores condiciones etc.). Para los que defienden este argumento, esto provocaría la caída de la productividad al obligar a pagar salarios más altos. Además, estos trabajos precarios podrían pasar a estar ocupados por mano de obra no regularizada.
47 actualmente tenemos. “Los defensores de la RBU se enfrentan al mismo problema que enfrentó la socialdemocracia, la de hacer compatibles un sector productivo y una distribución de la renta igualitaria decidida por el Estado” (Rallo, 2015) Otra de las críticas realizadas por Doxrud es la obligación que se generaría en el empresario para crear condiciones de trabajo lo suficientemente buenas para que los perceptores de la RB trabajasen, lo que supondría altos costes y provocaría en último término la inflación y la devaluación de la moneda. La atracción de las personas inmigrantes hacía un país que ofrece una renta sin dar nada a cambio, podría ser también otro problema, perjudicando también el desarrollo de sus propios países con la fuga de personas, entre las que seguramente puede haber profesionales altamente cualificados. Además se inhibiría la innovación, el emprendimiento y el esfuerzo. En definitiva Jan Doxrud no considera viable la RBU (Doxrud, 2017). 5 FINANCIACIÓN, SOSTENIBILIDAD Y VIABILIDAD DE LA RBU FINANCIACIÓN Financiar la RB supone redistribuir la renta de forma que sea positiva para la población con menos recursos, el colectivo perteneciente a la Red Renta Básica cree que una renta básica puede financiarse de diferentes formas, teniendo en cuenta la forma y la cantidad que se va a invertir. En España, se han realizado proyectos de financiación en Cataluña y Guipúzcoa basados en la reforma del IRPF, la racionalización de los ingresos asignados al sistema público y combatiendo el fraude fiscal (Red Renta Basica, s.f.). El economista Lluís Torrens 41 en su libro “Renta Básica incondicional. Una propuesta de financiación racional y justa”, partiendo de la muestra de dos millones de declaraciones de la renta expone un plan de reforma fiscal para poder implantar una RB igual al umbral de la pobreza para toda la población. Considera, junto a Raventós y Arcarons, que la RB es perfectamente financiable, realizando una transferencia de rentas de ricos a pobres de un 3% del PIB. Supondría, por tanto, aumentar los impuestos, que según estos autores están por debajo de hasta siete puntos de la media europea. Afectaría sobre todo a las personas con rentas más altas. 41 Lluís Torrens Mèlich (Barcelona, 1966). Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Autónoma de Barcelona, Magister en Análisis Económico por el Departamento de Economía de la U.A.B y el Instituto de Análisis Económico (C.S.I.C.); Diplomado por el Programa de Dirección General del Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE) de la Universidad de Navarra. Fue Director de Servicios de la Secretaría General del Departamento de Salud de la Generalidad de Cataluña 2005-6 y Director de Servicios de la Secretaría General del Departamento de Interior, Relaciones Institucionales y Participación de la Generalitat de Cataluña 2006-2011. En 2011 fue gerente del ayuntamiento de Molins de Rei. En representación de la Generalitat ha sido miembro de varios órganos ejecutivos, consejos de administración, consejos de dirección y patronato.
48 El Impuesto sobre la Renta de las Personas físicas (IRPF) se incrementaría mediante un tipo único o progresivo. Además, se eliminarían todas las deducciones existentes, incluidas las de los planes privados de pensiones y donaciones a fundaciones, ya que quien se benefician de ellas son normalmente las personas más ricas, teniendo en cuenta que aquellos con menor poder adquisitivo no obtienen ningún beneficio de estas a nivel general, puesto que muchas de ellas ni tan siquiera realizan la declaración de la renta. Esta medida podría suponer el aumento del IRPF para las rentas más altas por encima del 50%, y para amortiguarlo proponen combinarlo con la subida de otros impuestos como el del patrimonio. Por ejemplo, si se tasase un 1% sobre el 10% de las rentas más altas se recaudarían hasta 10.000 millones de €, que supondrían un tercio de lo que costaría financiar la RB. Introducir impuestos como el ambiental supondría recaudar entre unos 6.000 y 10.000 millones de €, eliminar los tipos reducidos y súper reducidos del IVA otros 6.000 u 8.000 y destopar 42 las bases de la Seguridad Social entre 7.000 y 10.000 millones. De la suma de todas estas cifras se podría alcanzar el 3% del PIB necesario para financiar la RB (Babiker, 2019). Basado en la actualización más reciente del estudio de los autores ya descritos en el párrafo anterior, se muestra a continuación la microsimulaciòn sobre la financiación de la Renta Básica relativo a Barcelona, con datos cedidos y suministrados por el Ayuntamiento y por la Agencia Estatal de administración Tributaria, realizado en 39 barrios, 38.000 hogares que pueden identificar por sus características a 1.600.000 personas y 640.000 hogares, con datos referidos al año 2015. El estudio parte del umbral de riesgo de pobreza 43 en 2016 (datos 2015) que sería de 8.182 € anuales para España y de 9.802 € para Cataluña, con tres cantidades de RB: a) 7.800 € /anuales, 12 pagas de 650 € mensuales, b) 8.400 €/anuales con 12 pagas de 700 € mensuales y c) 9.802 €/anuales de 12 pagas de 816,83 € mensuales. La RB sería individual y a los menores de 18 años se les asignaría un 20% menos de lo establecido para los adultos. Aunque la RB se recibiría individualmente, en los hogares se utiliza una escala (OCDE) para la asignación de ingresos según los miembros y las edades que después se divide entre todos ellos, basado en que vivir en un mismo hogar es más caro que lo que costaría vivir una sola persona, pero en una proporción decreciente: 42 Las cotizaciones de los trabajadores por cuenta ajena a la Seguridad Social se calculan de acuerdo con los salarios percibidos. No obstante, no se cotiza por todas las retribuciones, al existir un importe tope que se determina anualmente, en el año 2019 no se cotiza más a partir de los 4.070,10 €, que sería en estos momentos la base de cotización máxima. Destopar las cotizaciones quiere decir que los trabajadores por cuenta ajena cotizarían por todas sus retribuciones sin límites. 43 EUROSTAT ha establecido el umbral oficial de la pobreza en el 60% de la mediana de la renta equivalente nacional expresada en €, la persona que está por debajo de estos ingresos es considera pobre. Si los ingresos son menores al 40% se consideraría pobreza extrema y aquellos cuya renta está ligeramente por encima del umbral de riesgo de pobreza (70%) serian personas vulnerables que podrían pasar a ser pobres.
49 Fuente: Red Renta Básica. La escala de equivalencia es: 1 para el primer miembro mayor de 18 años +0,5 para resto de personas mayores de 14 años + 0,3 para personas menores de 14 años. Para financiarla se propone una reforma del IRFF que se aplica a las cantidades de dos formas diferentes: con tipo único y con tipos impositivos por tramos; y también con otras dos variables: que la reforma tenga o no financiación complementaria adicional al IRPF. La reforma del IRPF comprendería: 1) tributación de las rentas exentas que no hayan sido absorbidas por la transferencia de Renta Básica; 2) integración de la base del ahorro en la base general; 3) eliminación de compensaciones entre rendimientos; 4) eliminación de los mínimos personales y familiares; 5) eliminación de todas las reducciones de la base (planes de pensiones, circunstancias personales, rendimientos del trabajo, etc.); 6) eliminación de todas las deducciones de la cuota (vivienda, incentivos, etc.); y 7) tipo único o escala de 5 tramos con tipos marginales crecientes, combinados con la transferencia de RB. El estudio también especifica (aunque no se entra con detalle) los tipos marginales que se aplicarían con la financiación externa de 500 millones de € extras, y por tramos. La propuesta para obtención de estos 500 millones de € que suponen el 1,62% de la Renta Bruta total para la ciudad de Barcelona, saldría de un nuevo impuesto sobre la riqueza de un 1% que se aplicaría al 5% superior más rico de España. El estudio, teniendo los datos suficientes, podría extrapolarse con los mismos criterios a España. Según la investigación en la aplicación de la RB teniendo en cuenta el modelo señalado, los hogares con ingresos inferiores a 60.000 € saldrían ganando; es decir, un 77,52% de los hogares y un 89,69 % de las personas. Esta
50 transferencia de personas más ricas a pobres supondría una cantidad de 3.200 millones de €, un 10,4% de la Renta Bruta total. El efecto redistributivo sería de 14,1% siendo actualmente de un 3,7%. Además, es importante señalar que se produce una transferencia de más de 431 millones de € de hombres a mujeres. Hay que puntualizar que la RB no está sujeta a la imposición del IRPF, sustituye toda prestación publica monetaria de cantidad inferior y cuando esa prestación pública sea mayor debe ser complementada con la RB, su implantación no supondría disminuir ningún otro ingreso público vía IRPF de lo que ya se financia actualmente (sanidad, educación, servicios sociales y en general partidas de gasto público). En definitiva, para los autores de esta propuesta es mucho más racional defender una renta básica incondicional que las actuales prestaciones condicionadas (Raventos, Arcarons, & Torrens, 2018). Por su parte, para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos 44 (OCDE) la RB también es posible. Según sus cálculos, y sobre el umbral de la pobreza para España, supondría 230.000 millones de € anuales que es menos del 22% del PIB. En la liquidación del IRPF del 2011, si sumamos los gastos a deducir sobre los rendimientos brutos de reducciones de la base liquidable, de mínimos personales y familiares, de deducciones de la cuota íntegra del impuesto suponían más de 300.000 mil millones de €, habría que añadir a esta cantidad el ahorro de 80.000 millones de transferencias monetarias de las pensiones, subsidios de paro y prestaciones que estén por debajo de la RB, juntos con los costes de gestión y control. Así pues, la RB se podría financiar en España, los sueldos bajos se incrementarían, los medios tendrían una retención similar a la actual, los salarios mayores una retención mayor y los rentistas pagarían más. Además, todo el mundo tendría un ingreso básico (Torrens, 2013). VIABILIDAD José Iglesias Fernández, considera viable la financiación de la RB de los iguales, como él la denomina. Su modelo de financiación se basa en la justicia distributiva y es el Estado el agente que debe implementarla, con la utilización de una política fiscal progresiva y la reasignación del gasto público, primando la política social sobre la política de infraestructuras productivas (Iglesias Fernández, 2008). Según este autor la RB es viable desde el punto de vista económico. La alusión a la escasez de recursos que parece ser un argumento objetivo es en realidad ideológico. De hecho, los recursos existentes están mal distribuidos y 44 Fundada en 1961, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) agrupa a 36 países miembros y su misión es promover políticas que mejoren el bienestar económico y social de las personas alrededor del mundo. La OCDE ofrece un foro donde los gobiernos puedan trabajar conjuntamente para compartir experiencias y buscar soluciones a los problemas comunes
51 solo benefician a unos pocos. Para financiar la RB no solo deben gravarse los rendimientos del trabajo, sino también los rendimientos del capital, y en concreto los movimientos especulativos financieros, cambiando un modelo económico que tiende a gravar más al trabajo. Otra cuestión muy diferente es la viabilidad política que pocos partidos han abordado en profundidad y a la que los movimientos sociales son reticentes, al igual que ocurre con la mayor parte de los sindicatos. “La RB no puede solucionar todos nuestros problemas, pero parece ser una condición necesaria, aunque no suficiente, de un nuevo modelo social y económico” (Rey Pérez, 2011, pág. 256). Para Raventós, los principales obstáculos para hacer efectiva la RB son políticos, al igual que ha ido pasando con otros derechos como el sufragio universal, el derecho de huelga, los matrimonios del mismo sexo, etc. Defiende una RB que garantice la existencia material a toda la población y que se base en una redistribución de la renta de los más ricos al resto de la población. Sin duda, financiarla supondría una política económica que haría que minorías como las multinacionales, los bancos, la iglesia, etc. no interfieran en la existencia material del resto de las personas; esto es en la libertad de la personas. Cuantos mayores son los poderes privados, más aumenta su capacidad para influir en la existencia material de la gran mayoría y más grandes son las desigualdades (Raventós, 2014). Según este autor, la RB es viable económicamente sin ningún tipo de duda, pero la viabilidad política está mediatizada porque hace tiempo que los más ricos se vienen beneficiando de las medidas económicas que se vienen practicando. Así pues, la puesta en marcha de una RB depende de que la población la contemple como una buena medida y esté dispuesta a luchar por ella (Raventós, 2013). Poner en marcha una RB es muy difícil en las sociedades más avanzadas, donde la gente prefiere tener un empleo y el derecho a las prestaciones está ligado a este, “visión empleocéntrica o trabajista de la sociedad” (Moreno Márquez, 2009, pág. 100). Históricamente las grandes reformas sociales han sido posibles por la obtención de un consenso generalizado en la sociedad. Una estrategia adecuada para poner en marcha la RB es hacerlo gradualmente con plazos, y atrayendo defensores. De esta forma, se evitaría que la pureza de la idea con cambios drásticos, rápidos y sustanciales la elimine por completo como la historia muestra. Por consiguiente, la viabilidad social tiene que ser compatible con la viabilidad económica. La puesta en marcha de la RB en el modelo original supondría un desembolso económico que implicaría reajustar el gasto público a favor de dicha RB o incrementar las cargas fiscales. Según los estudios realizados en el caso vasco un 30,2% del PIB y a nivel español un 39,2%, lo que parece ser una meta inalcanzable, aunque podría ser viable a medio plazo si se situase en torno al 5 o 6% del PIB.
52 La RB tiene que ser además sostenible en el tiempo, la fiscalidad parece ser la forma más óptima de llevarla a cabo y para ello es preciso cambiar el sistema actual. Deben eliminarse las deducciones fiscales ya que restan importantes ingresos al Estado que podrían usarse para disminuir la pobreza. Las rentas del capital deben contribuir más, ya que son las personas con rentas más altas las que obtienen sus ingresos de este. Por el contrario, las rentas del trabajo deberían tributar menos, teniendo en cuenta que son las clases medias y bajas quienes obtienen sus ingresos de este. Actualmente la redistribución que se hace a través del IRPF es horizontal entre personas asalariadas y no vertical entre personas ricas y pobres. Las microsimulaciones informáticas realizadas para evaluar el impacto de posibles implantaciones de RB, en la mayoría de los casos sin modificar la presión fiscal total actual, tratan de crear un tipo único y un mínimo exento mejorando la situación de las personas con rentas más bajas, manteniendo la misma presión fiscal para la mayoría y aumentándola para las rentas más altas (Moreno Márquez, 2009). 6 DIFERENTES EXPERIENCIAS DE PUESTA EN MARCHA DE RBU Las experiencias con respecto a la implantación de un ingreso que podemos considerar como Renta Básica son numerosas. Han sido llevadas a cabo por los mismos gobiernos o a través de iniciativas sociales desarrolladas por entidades del tercer sector, con la finalidad de mejorar la vida de las personas en determinados territorios y probar las bondades de instaurar un ingreso incondicional. Destacamos en las siguientes páginas algunas de las experiencias y los resultados obtenidos. ALASKA Alaska es pionera en implementar una RB llamada Alaska Permanent Fund (FPA: Fondo Permanente de Alaska). Fue creada en 1982 y el 25% del capital de este fondo proviene de la explotación de minerales y petróleo del Estado. Cada año una parte del dinero generado se ingresa en este fondo, lo que corresponde al dividendo del rendimiento medio durante los últimos 5 años. Cualquier persona que resida en Alaska más de 6 meses tiene el derecho de percibirlo, solo es precisa la ciudadanía y se obtiene rellenando un formulario que también es anual (Buhigas, 2017). La FPA se ha instaurado en este territorio no como experimento, sino como derecho subjetivo y de manera continuada en el tiempo. A partir de los ingresos derivados del petróleo se genera un flujo de dinero y capital hacía los residentes en Alaska. Es la única experiencia existente en el mundo como política de Estado con una renta universal, individual e incondicional. En la política económica de Alaska se combina la política fiscal con los recursos naturales del territorio para redistribuir la renta entre la ciudadanía.
53 Los dividendos se pagan anualmente y la cantidad depende del precio del petróleo en el mercado. El promedio suele ser de unos 2.000 dólares al año, en 2015 fue de 2.072 dólares. Por ejemplo, una familia de 4 miembros obtuvo 8.288 dólares en ese año. Como único criterio de reparto se tienen en cuenta la equidad. El sistema de transferencia es muy sencillo, evitando complejas normas y complicados trámites administrativos. No se puede considerar una RB en sentido estricto por su cuantía, por su vinculación a los rendimientos del petróleo como recurso finito y por su consideración por parte de las personas como un regalo anual y no como un derecho de ciudadanía (Tena Camporesi, 2017). Los efectos positivos han sido amplios, entre ellos, por ejemplo, la mejora de la educación en los sectores de población con menos rentas. Sin embargo, más que una RB en su estricto sentido, se trata de una redistribución de la riqueza a partir de la explotación de recursos naturales, por lo que con ello no se asegura la existencia material de las personas y tampoco su independencia económica. Para Davis Casassas y desde una perspectiva republicana, tres son los principales problemas que plantea el modelo de Alaska: la falta de una base económica sustancial al depender de un recurso natural que terminará desapareciendo, la falta de un techo económico sólido al no estar el ingreso obtenido basado en ningún indicador que permita mantener las condiciones de vida dignas, tan solo en los beneficios obtenidos y la falta de mecanismos de control democrático sobre los procesos de extracción, imposición tributaria y distribución de los recursos naturales (Casassas & De Wispelaere, 2011). De esta experiencia, se puede destacar la buena intención de un Gobierno que divide recursos que están en el territorio, y, por tanto, son de los que lo habitan. Por el contrario, en otros países la experiencia nos muestra que los recursos públicos naturales, en la mayoría de los casos terminan en manos de la iniciativa privada, con la sospecha de que individualmente ha habido personas que se han lucrado. NAMIBIA En 2008 y 2009, se desarrolló un proyecto en el pueblo de Otjiveero, situado a 100 km de la capital de Namibia. En dicho proyecto 1.000 personas que vivían en tal pueblo (llevaban un año como mínimo) recibieron un 2% de lo que era la renta percapita en el momento, salvo los mayores de 60 años que ya recibían una pensión pública. Para realizar el experimento se creó una coalición formada por una alianza de iglesias, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil con el objetivo básico de convencer al Gobierno de Namibia para introducir en el país una RB que eliminase la pobreza, disminuyese la desigualdad y sirviese de dinamizador económico. La financiación corrió a cargo de las organizaciones involucradas. Los resultados que presentó la organización fueron positivos: disminuyó la pobreza, se activó el mercado laboral, se incrementó la
54 actividad económica, a nivel médico se eliminó la desnutrición infantil y mejoró también la escolarización (Tena Camporesi, 2017). FILANDIA El gobierno finlandés puso en marcha el 1 de enero de 2017 una Renta Garantizada de 560 € al mes para 2.000 desempleados elegidos al azar de edades comprendidas entre los 25 y 58 años. La prestación se pagaba a través de la Seguridad Social finlandesa “Kela” 45 que es la agencia gubernamental encargada de los subsidios, y pretendía comprobar los beneficios que supone dotar de una cantidad fija a aquellas personas que carecen de empleo, además del ahorro en tramitación administrativa de todas las prestaciones asistenciales a las que sustituía. A pesar de que la pretensión del Kela era continuar con la prestación y ampliarla hasta 10.000 personas de forma aleatoria, incorporando parados, asalariados y trabajadores por cuenta propia, el experimento terminó el 31 de diciembre del 2018 cuando el actual ejecutivo determinó su finalización, optando por otras alternativas como buscar distintos modelos de Seguridad Social. Olli Kangas, que es uno de los principales responsables del proyecto, opina que la RB podría ser una solución a los cambios estructurales que sufre el mercado laboral ocasionados por la automatización de la industria, pero que objetivamente se precisa mucho más tiempo para ver los resultados reales y no solo dos años (Sánchez, 2018). Entre las pretensiones del gobierno de coalición formado por conservadores y liberales que lo puso en marcha estaba la de reducir el gasto social, ya que en Finlandia existen 40 tipos de ayudas. Por ello, se pretendía crear un tipo de prestación universal y homogénea que, por un lado, aumentaría la eficiencia de la ayuda social, por otro, disminuiría las desigualdades que se crean entre los diferentes tipos de ayudas, y, por último, se reduciría el gasto que supone la tramitación de las mismas. (El Economista, 2018). El tiempo de duración del experimento ha sido insuficiente para extraer conclusiones claras, aunque algunos participantes manifiestan que se redujo la presión a la hora de buscar trabajo y con ello también la ansiedad, lo que supone un menor gasto en sanidad. Además, se mejoró la calidad de vida de las personas que la recibieron y a nivel profesional se produjo un mejor reciclaje profesional, mejorando las habilidades productivas (Manzano, 2019). 45 Kela gestiona la seguridad básica de las personas que viven en Finlandia en diferentes situaciones de la vida. Sus clientes son todas aquellas personas cubiertas por la seguridad social finlandesa; así como las organizaciones de empresarios. https://www.kela.fi/toiminta
55 Los primeros resultados apuntan que los beneficiarios no destacaron a la hora de encontrar trabajo, sus expectativas laborales no fueron mejores, pero si destacan que tuvieron menos síntomas de estrés, menos dificultades para concentrarse y menos problemas de salud, así como mayor confianza en el futuro. El 66% del grupo que percibió la renta señaló que había mejorado notoriamente sus niveles de estrés. El programa en sí no ayuda a la hora de aumentar los niveles de empleo, pero si a tener un mayor bienestar y sensación de justicia social. En datos concretos, los perceptores de la RB alcanzaron una media de 0,5 días más de empleo que el grupo de control y los beneficiarios obtuvieron 21 € menos de media. Dichos resultados están solo basados en el primer año de puesta en marcha; pero todavía no se han extraído las conclusiones globales de los dos años (Zamorano, 2019). Otra de las conclusiones extraídas es que la gente no abandona el empleo porque sí, lo que si suele hacer es reducir el tiempo de trabajo, con lo cual dispone de más tiempo libre para hacer lo que realmente quiere (Tena, 2017). KENIA La ONG GiveDirectly 46 trabaja en colaboración con diferentes economistas en la realización de un experimento para probar el impacto de un RB durante 12 años en Kenia. La iniciativa se lanzó en noviembre de 2017. Está organizado de la siguiente manera: o Ingreso básico a largo plazo: 40 aldeas con beneficiarios que reciben aproximadamente 0.75 $ (nominal) por adulto y por día, entregados mensualmente por 12 años. o Ingreso básico a corto plazo: 80 aldeas con destinatarios que reciben la misma cantidad mensual, pero solo por 2 años. o Suma global: 70 aldeas con destinatarios que reciben la misma cantidad (en valor presente neto) que el grupo de ingresos básicos a corto plazo, pero todos ellos por adelantado como una "suma global". o Grupo de control: 100 aldeas que no reciben transferencias en efectivo. Con la propuesta más de 21.000 personas recibirán un ingreso en efectivo y 5.000 recibirán un ingreso a largo plazo (el ingreso se recibe a través de una aplicación móvil). El estudio va realizando encuestas a los involucrados en el proyecto a fin de ir valorando el resultado de recibir el ingreso básico, como influye en el bienestar de la gente y en las decisiones que van tomando. Además, 46 GiveDirectly es una organización sin fines de lucro que opera en el este de África y que ayuda a las familias que viven en la pobreza extrema al realizarles transferencias incondicionales de efectivo a través de un teléfono móvil. GiveDirectly transfiere fondos a personas en Kenia , Uganda y Ruanda .
56 se comparan los resultados según los diferentes tipos de aldeas y los tipos de ingresos que reciben. La comparación se realiza teniendo en cuenta variables como las siguientes: estado económico (ingresos, bienes, nivel de vida), uso del tiempo (trabajo, educación, ocio, participación comunitaria), asumir riesgos (migrar, iniciar negocios), relaciones de género (especialmente empoderamiento femenino), aspiraciones y perspectivas de vida (ONG GiveDirectley, 2019). De los resultados obtenidos hasta el momento se desprende que las rentas se dedicaron a mejorar las viviendas, montar nuevos negocios, mejorar la educación y aumentar el consumo. "GiveDirectly se basa en una idea simple pero poderosa: averiguar si, cuando se le da dinero a personas muy pobres, lo usan bien. GiveDirectly es completamente abierto sobre no saber la respuesta, pero está dispuesto a descubrirlo, a través de una conducción aleatoria independiente. Pruebas controladas." (Senger, s.f.) INDIA Con fondos de UNICEF se llevó a cabo también en la India un experimento similar entre junio de 2011 y noviembre de 2012 en el estado de Madhya Pradesh en 8 pueblos de la zona elegidos aleatoriamente y otros 12 pueblos utilizados como control, para observar los efectos del RB en los pueblos donde se estaba recibiendo. En el primer año cada persona recibía 200 rupias y en el segundo 300. Los resultados fueron los siguientes: se generó más empleo, se generó actividad por cuenta propia pasando de la actividad asalariada a actividades agrícolas como autónomos, hubo menos inmigración, se aumentaron los ingresos de las mujeres, disminuyó el trabajo de servidumbre realizado para pagar una deuda (Tena Camporesi, 2017). MEXICO La idea de una RB en México data de los años 70 y partió del pensador Gabriel Zaid, aunque nunca se llevó a cabo. En 2015, llegó una nueva propuesta al senado por parte del partido progresista del PDF, y, en 2016, la propuesta fue de dos diputadas del partido izquierdista Morena. El plan para 40 años contempla dar a cada Mexicano 1.800 pesos (96 dorales) al mes, comenzando por los sectores más vulnerables, con un coste de 12,9% del PIB. La prestación sustituirá a todos los programas sociales (son más de 5.000) lo que supondría un ahorro considerable. Además, de requerir una amplia reforma fiscal gravando en principio a las personas más ricas y ampliando la propuesta de elevar los impuestos más tarde a toda la población (Fariza, 2017).
63 tratan de regular, pero sus políticas están completamente mediatizadas por los intereses de mercado, pareciendo que están más a su servicio que al de la ciudadanía a la que representan. Mientras tanto la desigualdad sigue creciendo. Unidas a estas críticas, no podemos olvidar la que se refiere a la dificultad para la financiación y viabilidad de la RB, que también nos habíamos propuesto abordar en el trabajo, y que es imprescindible si queremos dar coherencia a la cuestión fundamental sobre la posibilidad de implantar una RB. La mayoría de los supuestos para su financiación parten de la trasferencias de rentas de ricos a pobres, de las que se obtendría un 3% de PIB. La base principal para ello es la modificación del sistema fiscal, con tributación de las rentas exentas, eliminación de todas las deducciones fiscales, de los mínimos personales y familiares; a esto habrá que añadir todo el coste de las prestaciones inferiores y su gestión etc. Se plantea una política fiscal progresiva y una reasignación del gasto público, de forma que prevalezca la política social por encima de cualquier otra. Para la posibilidad de financiación en España, se han realizado microsimulaciones que afirman que la financiación en nuestro país de la RB es posible. Pero para decir que la RB es viable hay que abordarla no solo en el nivel económico, sino también desde los niveles político y social respectivamente. A nivel económico, la RB es factible según los expertos, pero este camino no está exento de dificultades. La idea principal de financiación a través de la subida de impuestos, el nivel de progresividad de los mismos, afectaría principalmente al sector más rico y no al resto; por tanto, nos vamos a encontrar con la oposición frontal de las grandes fortunas, en concreto de ese 1% que tiene a escala global el doble de ingresos que el 50% más pobre, y en la misma proporción o más, el poder de decidir. Unido a lo anterior debemos plantearnos la viabilidad política, nuestros gobiernos parecen estar atados de “pies y manos” por quien ostenta el poder real, que sin lugar a dudas negocia al alza, amenazando con aquellas cuestiones que sustentan el sistema capitalista: la desinversión, el desempleo masivo y la catástrofe financiera. El miedo a la pérdida del preciado tesoro que es el empleo, paraliza un cambio profundo, que revierta el poder en quien debe ostentarlo en nuestras sociedades democráticas. Hay recursos suficientes y mucha riqueza, el problema está en cómo se distribuye y que quien los distribuye está mediatizado por quien ostenta el poder económico. El sistema político implantado en nuestro país y en el resto no tiene fuerza a nivel individual, ya que la riqueza “se gobierna” de manera global. Por ello, la defensa de una RB que plantea mayor fiscalidad y reparto equitativo tiene su mayor obstáculo en este aspecto, sin olvidar también el importante cambio a nivel social que supondría, y para el que probablemente aún no estemos preparados. Llegar a un consenso social para implantar la RB debería desde la teoría ser fácil, puesto que se verían beneficiados una gran mayoría de las personas. Sin
64 embargo, desmontar las ideas implantadas desde un sistema económico que ha proporcionado riqueza no parece sencillo. A pesar de que el sueño capitalista que nos proporcionaba mayoritariamente bienestar está roto, desmontarlo o transformarlo no es fácil. El modo de vida que se nos sigue trasmitiendo está agotado, genera frustración, desesperanza y culpabilidad en quien no consigue la preciada meta del empleo remunerado que da status, sentido a la vida y posibilidad de consumir. Realizar un cambio en la conciencia de la ciudadanía para volver al sentido original del trabajo, pasando de una economía productiva a una economía del cuidado sería el paso definitivo para que la RB fuera viable a nivel social. Se hace necesario otra forma de entender las relaciones humanas, con la erradicación de la pobreza como meta política clara e ineludible a nivel global, así como del patriarcado y todo aquello que no conduzca, por un lado, a una sociedad más solidaria y participativa, y, por otro, a tener la libertad de establecer proyectos de vida diferentes y mucho más personales, vidas más creativas, con más tiempo de ocio y de relaciones verdaderas. Finalmente adentrarse y profundizar en la RB, supone reflexionar sobre temas como la igualdad, la libertad, la ética, la moral, la sociedad actual y las relaciones entre las personas. Por consiguiente, es una forma de concebir a los seres humanos y la relación entre ellos y su relación con el entorno. Implica un cambio profundo en la estructura social, y, sobre todo, en las relaciones económicas. Va unido a volver al pacto con la naturaleza y no con los bancos, a generar redes, solidaridad y cooperación. La idea de una renta universal, incondicional, individual, y suficiente para mantener una vida digna quiere abrirse paso para solventar la ineficacia del capitalismo neoliberal, para salvaguardar la prosperidad de todas y todos, intentando transformar una sociedad que ya no cumple con las expectativas de su ciudadanía. ¿La RB es por tanto una utopía irrealizable o es posible? El trabajo realizado eminentemente teórico no puede llevar a ninguna conclusión absoluta; sin embargo, personalmente creo que sí es posible y realizable el modelo de implantación de una RB. De hecho, muchas de las realidades que ahora vivimos fueron inicialmente una utopía y no están tan lejos (la sanidad universal, la educación para todos, etc.) y no creo honestamente que sea una cuestión económica, de financiación. La principal dificultad para ponerla en marcha, a mi modo de ver, es que las personas a nivel general entiendan la idea y la acepten, que se pueda desmontar el mito creado por el cual el centro de nuestras vidas es el empleo, que se piense en otras formas alternativas de estar y vivir. Finalmente, que esto sea trasladado al nivel político con tal fuerza, que la minoría a la que desde luego no beneficia económicamente, no lo pueda parar. La posibilidad de poder crear un sistema universal de renta mínima puede ser real, a pesar de la resistencia al cambio. Estamos lejos aún de que la idea cuaje definitivamente, pero la realidad es que el tema está ahí como una posible solución, listo para comenzar a difundirse y discutirse.
65 La RB no haría rico a nadie, ni más pobre a quien contribuyera a financiarla; sin embargo, haría posible redistribuir una parte de la riqueza, pero de arriba abajo y no solo horizontalmente entre quienes aportan sus rentas de trabajo. Haría posible el sueño de que es posible otra forma de vivir y tal vez despertarnos en ella. “Una RB debe permitir que ciertas personas que se ponen enfermas trabajando demasiado puedan trabajar menos, lo que libera puestos de trabajo que pueden ocupar otras personas a quienes el hecho de no encontrar trabajo pone enfermas” (Van Parijs, 2013, pág. 1) 9 BIBLIOGRAFÍA Alvaredo, F., & Chancel, L. y. (2018). https://wid.world/. Obtenido de La fuente de información sobre la desigualdad social. Álvarez, N. (31 de marzo de 2019). Podemos propondrá una renta básica de entre 600 y 1.200 € que costaría entre 10.000 y 12.000 €. (E. Parra, Entrevistador, & europapress, Editor) Obtenido de europapress.es Antón, A. (2015). Rentas sociales, trabajo y ciudadanía. Cuadernos de relaciones laborales(2191). Arcarons, J., Raventós, D., Raventos, S., & Torrens, L. (2 de abril de 2019). www.sinpermiso. Obtenido de www.sinpermiso. Babiker, S. (24 de enero de 2019). EL SALTO. Obtenido de EL SALTO: https://www.elsaltodiario.com/ Bankinter. (2018). bloc de referencia financiera. Obtenido de blog.bankinter.com Bastos, B. M. (2005). La Propuesta de la Renta básica de ciudadnía: una nota critica. (U. d. administración, Ed.) 4(2), 103-113. Berbel, S., & Porta, C. y. (16 de 06 de 2013). Sin permiso. Obtenido de www.sinpermiso Boubeta, M. A. (2005). LA PROPUESTA DE LA RENTA BÁSICA DE CIUDADANÍA: UNA NOTA CRÍTICA. RIPS, ISSN 1577-239X. Vol. 4, núm. 2, 103-113. Buhigas, J. (18 de agosto de 2017). Puentes Dígitales. Obtenido de https://puentesdigitales.com Casassas, D. M. (2014). La renta básica en los ciclos de protesta contemporáneos: propuestas constituyentes para la democratización de la vida (re)productiva. Educación Social. Revista de intervención soioeducativa(55), 62-75. Casassas, D., & De Wispelaere, J. (mayo de 2011). Elementos para una economía política del repubicanismo: un análisis crítico de la REnta
66 básica de Alaska. Revista Internacional de pensamiento politico, 6, 165- 192. Casassas, D. LIBERTAD INCONDICIONAL: la renta básica en la revolución democrática. Editorial PAIDÓS. CIUDADANOS. (2019). WEB Ciudadanos. Obtenido de www.ciudadanos-cs.org Comillas-ICADE, J. L. (2011). LA RENTA BÁSICA, LA FUERZA DE TRABAJO Y LA CRISIS. Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - VOL. 6 -, [241-260]. Digitales, P. (15 de junio de 2017). Puente Dígitales. Obtenido de https://puentesdigitales.com DOCUMENTOS TV. (16 de enero de 2018). Renta basica, una utopia posible. Doxrud, J. (21 de mayo de 2017). Liberty and Knoledge. Obtenido de Libertyk.com El Economista. (26 de abril de 2018). El economista. Obtenido de www.eleconomista.es Fariza, I. (15 de mayo de 2017). La renta básica universal en Mexico: una utopía posible. El País. Obtenido de www.elpais.com Finlandia niega una extensión de la renta básica universal más allá de 2018. (26 de abril de 2018). El País, pág. 1. Garzón, E. (13 de 08 de 2014). lamarea.com. Obtenido de lamarea.com: http://www.lamarea.com Herrero, C. D. (2009). ¿En que Sociedad deseamos vivir y en que Sociedad queremos que vivan los niños?. La Renta Básica de ciudadanía. Nómada Revista Crítica de Ciencias Sociales y jurídicas (21). Hidalgo, M. (1 de 09 de 2013). Izquierdas, derechas, ricos, pobres y renta básica. Revista Fusión. Recuperado el 2019. Iglesias Fernádez, J. (2003). La cultura de las Rentas Básicas. Historia de un concepto. Barcelona: virus editorial/Baladre. Iglesias Fernández, J. (2002). Renta Básica: el módelo fuerte como instrumento de transformación social. (L. e. Humanos, Ed.) El vuelo del Icaro(2 y 3). Iglesias Fernández, J. (octubre de 2008). La renta básica de los iguales. Congreso internacional sobre la renta básica de los iguales. Berlín. Iglesias Fernández,J. D. M. (17 de noviembre 2010). De las rentas mínimas a la Renta básica de las iguales y mucho más. Revista TSnova del Consejo General del Trabajo Social, 51-60. Laparra, M. (11 de junio de 2013). La izquierda se divide ante la idea de una renta básica. www.eldiario.es.
67 Laparra, M. (s.f.). Universidad publica de Navarra. Obtenido de Catedra de investigación para la igualdad y la integración social: https://www.unavarra.es/ciparaiis Levín, S. (septiembre de 2015). Renta Básica Universal o Ingreso ciudadano. Seminario "Politica Social" en Argentina. Argentina. LLano Ortiz, J. C. (2018). El Estado de la pobreza. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en ESpaña (2008-2017). Madrid: Gestión y Servicios Resurces. Manzano, C. (11 de enero de 2019). Laboratorios de futuro social. El País. Obtenido de https://elpais.com Moreno Márquez, G. (2.009). Sobre la viabilidad social, política, técnica y económica de la RB de ciudadanía. Revista de económia crítica(8). Moreno Márquez, G. (2009). SOBRE LA VIABILIDAD SOCIAL,. Revista de Economía Crítica, nº 8, segundo semestre 2009, ISSN: 2013-5254, 6-16. ONG GiveDirectley. (2019). GiveDirectley. Obtenido de GiveDirectley: /www.givedirectly.org Parijs, V. (mayo de 2012). La Renta Básica: preguntas y respuestas mas frecuentes. Dossiers del Tercer sector. Parijs, V., Jacquet, & Salinas. (2002). El ingreso básico y sus parientes. partido popular. (5 de abril de 2019). WEB PP. Obtenido de http://www.pp.es Pérez, B. (28 de 03 de 2019). El debate sobre la Renta Básica. LA INFORMACIÓN. Pérez, C. G. (19 de febrero de 2018). Blog ACAL. Obtenido de ACAL. PODEMOS. (23 de abril de 2019). Obtenido de PODEMOS: https://podemos.info/programa/ PSOE. (abril de 2019). WEB del PSOE. Obtenido de WEB del PSOE: https://www.psoe.es/programa-electoral Rallo, J. R. (2015). Contra la Renta Básica. Por qué la redistribución de la renta restringe nuestras libertades y nos empobrece a todos. Barcelona, España: Ediciones Deusto. Grupo Planeta. Rallo, J. R. (1 de 12 de 2017). Ni renta básica, ni renta mínima. El Confidencial. Obtenido de blogs.elconfidencial.com Raventós, D. (2005). Propiedad, Libertad republican y Rente Básica de Ciudadanía. POLIS. Raventós, D. (20 de mayo de 2012). La renta básica: preguntas y respuestas más frecuentes. Dossier del tercer sector.
68 Raventós, D. (09 de febrero de 2014). Sin permiso, Tomarse la RB en serio es hablar del mundo y la realidad. Obtenido de Sin permiso: http://www.sinpermiso.info/Presentacion Raventos, D., Arcarons, J., & Torrens, L. (25 de 11 de 2018). Red Renta Báscia. Obtenido de Re renta Básica: http://www.redrentabasica.org. Razón y Fe (1425-1426). (2017). Red Renta Basica. (s.f.). Obtenido de Red Renta Básica: http://www.redrentabasica.org Renta Básica Universal. (2017). Razón y Fé. Revista hispanoamericana de cultura, 276(1425-1426), 11-16. Requena Aguilar, A. (16 de 01 de 2014). eldiario.es. Obtenido de eldiario.es: https://www.eldiario.e Rey Pérez, J. L. (junio de 2011). La Renta Básica, la fuerza del trabajo y la crisis. Revista internacional de pensamiento político, 6, 241-260. Sánchez, S. (26 de abril de 2018). Finlandia niega una extensión de la renta básica universal más allá de 2018. El País. Obtenido de https://elpais.com Sanzo, L. (3 de junio de 2016). https://hungrygrass.org/. Senger, P. (s.f.). GiveDirectly. Obtenido de https://www.givedirectly.org Standing, G. (2018). LA RENTA BÁSICA: un derecho para todos y para siempre. Barcelona: pasado&presente. Tena Camporesi, A. (25 de 12 de 2017). La Renta Básica Universal basada en la evidencia. Politica y sociedad, 21. Tena, A. (18 de 05 de 2017). Sin permiso. Obtenido de Sin permiso: http://www.sinpermiso.info/ Tena-Sánchez, J. (15 de enero-abril de 2018). El impacto de la Renta Básica sobre los incentivos laborales. Andamios. Revista de Investigación Social(36), 265-268. Recuperado el 19 de abril de 2019, de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=62856024012. Torrens, L. (08 de 09 de 2013). ¿Por que sí a la Renta Básica Universal? Por una salida urgente de la crisis basada en la RB y el reparto del tiempo de trabajo. Sin permiso: monográfico sobre la RB. Torres López, J. (2019). LA RENTA BÁSICA: ¿Qué es, cuantos tipos hay, cómo se financia y que efectos tiene. Barcelona: Planeta, S.A. Valls, F. H. (16 de abril de 2019). LAINFORMACIÖN. Obtenido de https://www.lainformacion.com Varios autores, d. s. (2012). Renta Básica de ciudadanía SP. Sin Permiso. Obtenido de WWW.sinpermiso.info
69 Winick, E. (15 de enero de 2019). MT Technology Review. Obtenido de MT Technology Review: https://www.technologyreview.es Zamorano, E. (2 de febrero de 2019). Finlandia hizo un experimento con la renta básica: estos son los resultados. El Confidencial. Obtenido de www.elconfidencial.com