Calidad del sueño en personas mayores de 65 años
Abstract
Grado en Enfermería
Full text
Facultad de Enfermería de Valladolid Grado en Enfermería Curso 2018/19 Trabajo de Fin de Grado “CALIDAD DEL SUEÑO EN PERSONAS MAYORES DE 65 AÑOS” Alumna: Alicia De La Cruz Rodríguez Tutora: Virtudes Niño Martín
AGRADECIMIENTOS A mis padres, por su sacrificio y apoyo constante. Por permitirme lograr mi objetivo más deseado. A mi tutora del proyecto, Virtudes Niño Martín, por su paciencia infinita y orientación prestada. A Agustín Mayo Íscar, por ayudarme en la realización de la parte estadística del trabajo. Al personal del Centro de Salud Canterac, en especial a María Concepción Martín Gelado y Araceli Rodríguez De La Fuente, por colaborar y aconsejarme en lo concerniente a la investigación. A mi familia y amigos por animarme e impulsarme a mejorar.
RESUMEN Introducción: El sueño comprende una actividad biológica vital que permite un adecuado funcionamiento del organismo. El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente. Afecta especialmente a personas mayores de 65 años y origina múltiples consecuencias. Una de las causas que lo produce es la mala higiene del sueño, pilar fundamental para lograr un descanso de calidad. Hoy día sigue subdiagnosticado y en él predomina el tratamiento farmacológico a pesar de la demostrada efectividad de otras terapias. El objetivo general de esta investigación consiste en valorar la calidad del sueño de la muestra seleccionada. Metodología: Estudio descriptivo transversal. Se utilizó el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh y una escala Likert sobre la higiene del sueño. Colaboraron 62 personas mayores de 65 años diagnosticadas y tratadas para el insomnio, cuyos centros de salud eran La Victoria y Canterac (Valladolid). Resultados: El 72,6% de los participantes señalaron un sueño de mala calidad. La calificación media de la escala Likert anotó 73,48 puntos. La adherencia terapéutica fue la variable que mayor media registró (8,86±1,15). El insomnio grave alcanzó un porcentaje de 38,7%. La correlación entre la higiene del sueño e Índice de Pittsburgh según el coeficiente de Pearson obtuvo un valor de 0,55. Conclusión: Se recomienda emplear otras terapias no farmacológicas efectivas para abordar de forma integral el insomnio y conseguir mejorar la calidad del sueño de la población. Palabras clave: Insomnio, sueño, persona mayor y tratamiento.
ABSTRACT Introduction: Sleep is a biological vital activity that lets an appropiate functioning of the organism. Insomnia is the most common sleep disorder. It affects specially to elderly people who are more than 65 years of age and it causes multiple diseases. One of the main reasons that produces insomnia is a bad sleep hygiene, fundamental base for getting an appropiate night’s rest. Nowadays, this disorder is underdiagnosed and pharmacological treatment prevails above other therapies in spite of the highly proved effectiveness of other palliatives. The main target of the research consists in evaluating the sleep quality of the selected sample. Methodology: Cross-sectional descriptive study. Pittsburgh Sleep Quality Index and a Likert scale about sleep hygiene were used. The current study included 62 people older than 65 years of age, diagnosed and in treatment insomnia whose primary health centres were La Victoria and Canterac (Valladolid). Results: 72,6% of participants suffered from a poor sleep quality. The average rating score using the Likert scale was 73,48. Treatment adherence was the variable with the higher average record (8,86±1,15). Severe insomnia obtained a percentage of 38,7%. According to the Pearson test, the correlation between sleep hygiene and Pittsburgh index had a point value of 0,55. Conclusion: Non pharmacological therapies are recommended to treat insomnia in a comprehensive manner in order to improve sleep quality in population. Key words: Insomnia, sleep, elderly person and treatment.
i ÍNDICE GLOSARIO DE ABREVIATURAS ....................................................................... ii ÍNDICE DE FIGURAS ......................................................................................... ii ÍNDICE DE TABLAS ........................................................................................... ii 1. INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN ......................................................... 3 2. HIPÓTESIS ................................................................................................. 6 3. OBJETIVOS ................................................................................................ 6 4. MATERIAL Y MÉTODOS ............................................................................ 7 4.1 Diseño ....................................................................................................... 7 4.2 Población, muestra y tamaño muestral ..................................................... 7 4.3 Criterios de inclusión y exclusión .............................................................. 7 4.4 Duración del estudio y procedimiento ....................................................... 8 4.5 Material utilizado ...................................................................................... 11 4.6 Variables a recoger y analizar ................................................................. 11 4.7 Análisis estadístico .................................................................................. 12 4.8 Consideraciones ético-legales ................................................................. 13 5. RESULTADOS ........................................................................................... 15 6. DISCUSIÓN ............................................................................................... 21 6.1 Limitaciones ............................................................................................. 24 6.2 Fortalezas ................................................................................................ 24 7. CONCLUSIONES ....................................................................................... 25 8. FUENTES DOCUMENTALES .................................................................... 26 9. ANEXOS .................................................................................................... 29 Anexo 1. Desarrollo del trabajo ...................................................................... 29 Anexo 2. Permiso de la Gerencia de Atención Primaria Valladolid Este ........ 43 Anexo 3. Autorización de la Comisión de Ética e Investigación de la Facultad de Enfermería ............................................................................................... 44 Anexo 4. Consentimiento informado ............................................................. 45 Anexo 5. Escala Likert Higiene del Sueño .................................................... 46 Anexo 6. Cuestionario índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh ............... 48 Anexo 7. Tríptico informativo sobre Higiene del Sueño ................................. 50
ii GLOSARIO DE ABREVIATURAS Abreviaturas Significado CS Centro de Salud DSM-5 Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, quinta versión Enf. Enfermedad Etc. Etcétera IC Intervalo de Confianza HS Higiene del Sueño ICSP Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh MOR Movimientos Oculares Rápidos NMOR No Movimientos Oculares Rápidos NREM No Rapid Eye Movement REM Rapid Eye Movement SNC Sistema Nervioso Central ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1. Medias de los ítems de la higiene del sueño de la muestra (Pág. 15). Figura 2. Medias de los ítems de las perturbaciones del sueño (Pág. 16). Figura 3. Medias de los ítems relativos a la higiene del sueño del Centro de Salud La Victoria (Pág. 19). Figura 4. Medias de los ítems relativos a la higiene del sueño del Centro de Salud Canterac (Pág. 20). ÍNDICE DE TABLAS Tabla 1. Cronograma del estudio (Pág. 14). Tabla 2. Relación de las variables higiene del sueño e Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh (Pág. 17). Tabla 3. Relación de las variables calidad del sueño y horas efectivas (Pág. 17). Tabla 4. Datos estadísticos de la higiene del sueño del Centro de Salud La Victoria (Pág. 18). Tabla 5. Datos estadísticos de la higiene del sueño del Centro de Salud Canterac (Pág. 18). Tabla 6. Trastornos del sueño-vigilia según DSM-5 (Pág. 33). Tabla 7 y 8. Enfermedades médicas que causan o exacerban el insomnio (Pág. 36-7).
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 3 1. INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN El sueño se define como una necesidad biológica, vital y reversible, de aparición periódica que implica una interrupción prácticamente completa de la actividad consciente y una falta de respuesta al entorno. Comprende varios cambios en el organismo; permitiendo la restauración homeostática del sistema nervioso central (SNC) y del resto de tejidos, conservación de la energía y memoria perceptiva y eliminación de recuerdos irrelevantes1-8,11,18. Se organiza en ciclos de aproximadamente noventa minutos, en los que se alternan sus dos fases: REM (Rapid Eye Movement) o MOR (Movimientos Oculares Rápidos) y NO REM (No Rapid Eye Movement) o NMOR (No Movimientos Oculares Rápidos). La primera se denomina también sueño paradójico, pues la actividad electrofisiológica cerebral es similar al estado de vigilia, pese a la atonía de la musculatura. La segunda se divide a su vez en cuatro etapas: adormecimiento (más corta. Coincide con el sueño más ligero), sueño superficial (abarca más de la mitad de todo el sueño) y sueño profundo (integra las fases tres y cuatro. El sueño es reparador)2,4-5,8,10-11. La duración del sueño es particular de cada persona; aunque en comparación con los adultos, los niños tienen unas necesidades mayores de acuerdo a la etapa de desarrollo en la que se encuentren. Como promedio, en adultos se recomiendan siete u ocho horas de descanso1-5,9,11-12. En la sociedad actual, existe una preocupación creciente, pues cada vez se tiende a dormir menos porque el ritmo de vida es más acelerado. Esto genera problemas en relación al sueño, que pueden llegar a agravarse y convertirse en patológicos, determinando diferentes trastornos del sueño6,10-11. El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente y es motivo repetido de consulta en Atención Primaria (más del 50% de los pacientes acuden con problemas de insomnio al centro de salud16) y Unidades del Sueño. Se entiende como la dificultad persistente en el inicio, duración o calidad del sueño, que ocurre a pesar de la presencia de las circunstancias adecuadas y oportunidades para el mismo. Se acompaña de un malestar o deterioro significativo de las diferentes esferas que engloban a la persona: física, psicológica, social y conductual; interfiriendo en su propio funcionamiento. Su síntoma principal es la fatiga5,8,10,18,24.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 4 Sus causas son múltiples y puede resultar de la combinación de los siguientes factores: predisponentes (vulnerabilidad de la persona a padecer insomnio: factores genéticos y psicológicos, sexo, edad, etc.), precipitantes (estrés agudo y nuevo en la vida) y perpetuantes (estrategias que adopta la persona para compensar la pérdida de sueño: siestas diurnas, consumo de alcohol, irse más temprano a la cama, etc.). Aunque la etiología es heterogénea, puede surgir sin causa alguna2,4-5,7,18,24. Se presenta de forma aislada, recurrente o persistente; ya sea como síntoma de enfermedades (principalmente de trastornos afectivos: ansiedad y depresión) o como trastorno por sí solo4-5,19,24. Hay disparidad en cuanto a su prevalencia, debido a la carencia de estudios relacionados con esta y al empleo de diferentes conceptos de insomnio. En términos generales, afecta a un 10% de la población; destacando personas solteras, divorciadas, viudas, trabajadoras a turnos y mujeres. En especial perjudica a las personas mayores de 65 años, por lo que el porcentaje aumenta a un 35-50%3,5,10,13,17. Las personas mayores son más susceptibles de padecer insomnio por las sucesivas causas: inadaptación a situaciones perturbadoras (jubilación, institucionalización, viudedad, hospitalización reciente, duelo, cambios ambientales, pérdida de contactos sociales, reducción de la actividad física y dolor asociado a patologías), aumento de la comorbilidad, polifarmacia y efectos secundarios de la misma y cambios en la arquitectura (fases) del sueño2,4-5,17. A partir de los 60 años, el sueño se redistribuye a lo largo de las veinticuatro horas, produciendo un sueño fraccionado de seis horas por la noche y una hora y media por la mañana. También, entre todas sus características destaca por ser más ligero y presentar continuos despertares nocturnos2-5,7,10-11. Dentro de las causas que producen este trastorno está la mala higiene del sueño2,4,8,10. Esta comprende todas aquellas medidas encaminadas a conseguir un sueño de calidad, que permitan un adecuado descanso. Aunque proporciona herramientas sencillas prácticamente conocidas por la totalidad de la población, no se beneficia de la relevancia que posee. La negativa mostrada a esta iniciativa se ve primordialmente motivada por la exigencia de las personas mayores a obtener respuestas inmediatas, obligando a prescribir fármacos22.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 5 Uno de los fármacos más utilizados en el tratamiento del insomnio son las benzodiacepinas5,7-8,14,16,18,21. Su empleo no debe superar un determinado periodo de tiempo pues genera dependencia y tolerancia. Asimismo, modifica la arquitectura del sueño intensificando el riesgo de caídas, fracturas, muertes y trastornos cognitivos. España se encuentra entre los países que más las consumen4. A pesar de los numerosos avances en cuanto a la detección y tratamiento de trastornos del sueño, el insomnio todavía está subdiagnosticado. Además, se añaden otros inconvenientes: falta de conocimiento por parte del personal sanitario en relación a su correcta identificación y abordaje, continua prescripción de fármacos frente a la demostrada efectividad de otras terapias (terapias cognitivo-conductuales) y escasez de estudios en alusión a su prevalencia (esencialmente en personas mayores de 65 años) y manejo2,4,15,18,22,24. Por todos estos motivos, se ha realizado el siguiente estudio de investigación.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 12 Cuestionario de Pittsburgh: Calidad, latencia, eficiencia y alteraciones del sueño. Uso de medicamentos para dormir. Duración del dormir. Disfunción diurna. B) Variables dependientes Variables sociodemográficas: edad, sexo y estado civil. Ex turnicidad laboral. Las variables uso de medicamentos para dormir, edad y sexo se revisaron en la historia clínica informatizada del paciente (MEDORACYL). 4.7 Análisis estadístico La recogida de las variables se realizó mediante una base de datos diseñada en el programa informático Microsoft Excel. El análisis estadístico se llevó a cabo con IBM SPSS Statistics versión 25. Las variables cualitativas (sexo, estado civil y ex turnicidad laboral) se expresaron en porcentajes. Las variables cuantitativas (edad, higiene del sueño e Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh) se calcularon por medio de la media y desviación típica. En las dos últimas también se usó el valor mínimo y máximo hallado. Estas variables se reconvirtieron a su vez en cualitativas, por lo que se llevó a cabo el mismo procedimiento expresado en el párrafo anterior. Se calcularon intervalos de confianza (IC) al 95% para los correspondientes valores poblacionales. Se relacionaron variables cuantitativas entre sí utilizando el coeficiente de correlación de Pearson. También, variables cuantitativas y cualitativas por medio de la t de Student o el análisis de la varianza, según la cualitativa estuviera definida por dos niveles o más. Se relacionaron cualitativas entre sí empleando el test de chicuadrado. Se consideraron como valores estadísticamente significativos aquellos cuyo p-valor fuera inferior a 0,05. Para la representación de los resultados obtenidos se utilizaron tablas y gráficos de barras.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 13 4.8 Consideraciones ético-legales Antes de proceder con la investigación fue indispensable solicitar la aprobación de la Gerencia de Atención Primaria zona Este y Comisión de Ética e Investigación de la Facultad de Enfermería de la provincia de Valladolid. Una vez comenzada, se informó a las personas seleccionadas del objetivo y desarrollo de la misma. Se hizo entrega de un consentimiento informado (en el que queda reseñado lo anterior) a cada uno de los participantes que aceptaron colaborar voluntariamente. En él también está reflejado la respetabilidad de la confidencialidad de los datos, así como la restricción del acceso a los mismos a la investigadora y tutora y su utilización exclusiva para la investigación. Para garantizar la privacidad y anonimato de los datos se incluyó el número de Código de Identificación Personal (CIP) en lugar del nombre completo del paciente. Para asegurarlo, se siguió la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal y la Ley 41/2002 de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. De acuerdo a las leyes citadas, los participantes pudieron ejercer los derechos de acceso, modificación, oposición y anulación de información.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 14 TABLA 1. CRONOGRAMA DEL ESTUDIO M E S E S FASES DEL TRABAJO DICIEMBRE 2018 ENERO 2 FEBRERO 0 MARZO 1 ABRIL 9 MAYO Búsqueda de información Desarrollo del estudio Elaboración documentos necesarios y solicitud autorización Captación Recopilación de datos y obtención de resultados Confección del tríptico informativo y PowerPoint y celebración de la charla Fuente: Elaboración propia.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 15 MEDIAS ÍTEMS DE LA HIGIENE DEL SUEÑO DE LA MUESTRA 10.00 9.00 8.00 7.00 6.00 5.00 4.00 3.00 2.00 1.00 0.00 5. RESULTADOS La muestra estuvo constituida por 62 personas, 27 pertenecientes al Centro de Salud La Victoria y 35 al de Canterac. El 58,1% de los componentes del estudio fueron mujeres y el 41,9% hombres. La edad media de la muestra fue de 77,77 años; correspondiendo un 48,4% de los individuos al intervalo de edad 65-75 años y un 25,8% a cada intervalo de edad restante. En relación al estado civil de los participantes, los porcentajes fueron los siguientes: 64,5% personas casadas, 4,8% separadas, 11,3% solteras y 19,4% viudas. En cuanto a la ex turnicidad laboral, se observó que un 32,3% de los sujetos había trabajado a turnos frente a un 67,7% que no. La puntuación media de la higiene del sueño fue 73,48. La calificación mínima alcanzada fue 54 mientras que la máxima 92. En cuanto a su clasificación, se percibió que un 22,6% [IC 95% (12,17%, 32,99%)] de la muestra presentaba higiene del sueño moderadamente adecuada, un 75,8% [IC 95% (65,15%, 86,47%)] pobre y un 1,6% [IC 95% (0,04%, 8,66%)] muy pobre. Los factores y hábitos más erróneos fueron en primer lugar relajación (3,89±2,26) y en segundo ejercicio (6,27±2,26). El resto se mantuvieron entorno a una media de 8-9; siendo la adherencia terapéutica la que presentaba mayor puntuación [IC 95% (8,57, 9,15)]. FIGURA 1. MEDIAS ÍTEMS DE LA HIGIENE DEL SUEÑO DE LA MUESTRA
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 16 3.00 2.50 2.00 1.50 1.00 0.50 0.00 MEDIAS ÍTEMS PERTURBACIONES DEL SUEÑO VALORES OTRAS DOLORES PESADILLAS CALOR FRÍO TOS O RONQUIDOS NO RESPIRAR BIEN IR AL BAÑO DESPERTARSE NOCHE En el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh, la media de puntuación lograda fue de 14,03 advirtiendo una calificación mínima de 7 puntos y máxima de 22. Se halló un 4,8% [IC 95% (1%, 13,5%)] de insomnio leve, un 56,5% [IC 95% (44,11%, 68,79%)] moderado y 38,7% [IC 95% (26,59%, 50,83%)] grave. El valor 5,10 corresponde a la media de horas efectivas de descanso. 2 es la cifra mínima hallada y 9 la máxima. El tiempo medio estimado en quedarse dormido fue de 54 minutos. El tiempo mínimo alcanzado fueron 12 minutos y el máximo 4 horas. En la calidad del sueño se obtuvo una media de 1,95, lo que indica que la población del estudio considera que su sueño es malo. En relación a esta, se registraron los siguientes resultados: 16,1% [IC 95% (6,97%, 25,28%)] buena, 72,6% [IC 95% (61,48%, 83,69%)] mala y 11,3% [IC 95% (3,41%, 19,17%)] bastante mala. En el gráfico que se muestra a continuación, se pueden apreciar las perturbaciones del sueño más comunes de los individuos del estudio. Destacar que las más habituales fueron despertarse durante la noche y madrugada (2,52± 0,76) y tener que levantarse temprano para ir al baño (2,48±0,72); seguidas de otra menos significativa: sufrir dolores (1,23±1,29). Las perturbaciones del sueño descritas en el ICSP recogían en su inmensa mayoría las principales alteraciones del sueño, aunque se notificaron otras: preocupaciones con un 9,7%, y sequedad de boca, garganta, labios y ver la televisión que anotaron un porcentaje de 1,6% cada una. FIGURA 2. MEDIAS ÍTEMS DE LAS PERTURBACIONES DEL SUEÑO
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 17 En el empleo de medicación para dormir, se evidenció que los sujetos de la investigación no acostumbraban a usar medicinas para descansar por su cuenta (0,65±1,15), mientras que utilizaban alrededor de tres o más veces por semana medicinas para dormir recetadas por el médico (2,82±0,50). Se observó una relación significativa entre las variables calidad del sueño y horas efectivas de descanso (p<0,05). No se encontró relación entre el resto de variables, especialmente para la más significativa del estudio (HS con ICSP). TABLA 2. RELACIÓN VARIABLES HIGIENE DEL SUEÑO E ÍNDICE DE CALIDAD DEL SUEÑO DE PITTSBURGH. EQUIVALENCIA PITTSBURGH Leve Moderado Grave Total EQUIVLENCIA HIGIENE SUEÑO Moderadamente adecuado Recuento 0 10 4 14 % dentro de EQUIVALENCIA HS 0,0% 71,4% 28,6% 100% Pobre-Muy pobre Recuento 3 25 20 48 % dentro de EQUIVALENCIA HS 6,25% 52,08% 41,67% 100% TABLA 3. RELACIÓN VARIABLES CALIDAD DEL SUEÑO Y HORAS EFECTIVAS HORAS EFECTIVAS 2-5 6-9 Total CALIDAD SUEÑO 1 Recuento 4 6 10 % dentro de CALIDAD SUEÑO 5,98% 12% 8,55% 2 Recuento 27 18 45 % dentro de CALIDAD SUEÑO 40,3% 36% 38,46% 3 Recuento 36 26 62 % dentro de CALIDAD SUEÑO 53,73% 52% 52,99% Posteriormente, se compararon los resultados logrados en el Centro de Salud La Victoria con el Centro de Salud Canterac.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 18 En la higiene del sueño, los sujetos del CS La Victoria tuvieron una puntuación media de 80,48 y los del CS Canterac de 68,09. La calificación mínima para los sujetos pertenecientes al primer centro fue de 63 y la máxima 92 mientras que para los del segundo, la mínima fue 54 y la máxima de 82. Se vio que a pesar de que el número de individuos del CS La Victoria era menor que el del CS Canterac, estos tenían un porcentaje significativamente mayor de higiene del sueño moderadamente adecuada, 48,1% [IC 95% (29,3%, 67%)] frente a un 2,9% [IC 95% (0,07%, 14,9%)] del segundo centro. Para la HS pobre, el Centro de Salud La Victoria registró un 51,9% [IC 95% (33%, 70,7%)] frente a un 94,3% [IC 95% (80,8%, 99,3%)] del Centro de Salud Canterac. Sólo se halló HS muy pobre en el segundo complejo asistencial (2,9 %). En las tablas que se exponen abajo, se evidencia que los factores y hábitos más errados en el CS La Victoria fueron relajación (5,70±2,15), alimentación (6,80±1,22) y descanso (7,04±0,62) mientras que en el CS Canterac relajación (2,49±1,01), ejercicio (5,69±2,17) y descanso (6,81±0,73). Se observó que ambos coincidían en una mala higiene del sueño en relación a la relajación y el descanso. TABLA 4. DATOS ESTADÍSTICOS HIGIENE DEL SUEÑO CENTRO DE SALUD LA VICTORIA EJERCICIO RELAJACIÓN HÁBITOS TÓXICOS ALIMENTACIÓN DESCANSO ADHERENCIA TERAPÉUTICA Media 7,04 5,70 7,70 6,80 6,42 9,00 Desviación típica 2,18 2,15 2,40 1,22 0,62 1,09 TABLA 5. DATOS ESTADÍSTICOS HIGIENE DEL SUEÑO CENTRO DE SALUD CANTERAC EJERCICIO RELAJACIÓN HÁBITOS TÓXICOS ALIMENTACIÓN DESCANSO ADHERENCIA TERAPÉUTICA Media 5,69 2,49 9,49 8,77 6,81 8,76 Desviación típica 2,17 1,01 1,40 0,62 0,73 1,19 Se apreció que, en relajación, los individuos del CS La Victoria obtuvieron mayor media, pero que para ambos centros fue la que registró menor puntuación. En descanso para los sujetos del CS La Victoria, los aspectos más señalados fueron ver la televisión, escuchar la radio o utilizar el teléfono antes de dormir
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 19 MEDIAS ÍTEMS RELATIVOS A HIGIENE DEL SUEÑO LA VICTORIA 4.5 4 3.5 3 2.5 2 1.5 1 0.5 0 (2,30±0,91), levantarse y acostarse todos los días a la misma hora inclusive los fines de semana (2,78±0,85), acostarse con preocupaciones o pensando en las ocupaciones a realizar la mañana siguiente (2,44±0,97) y dormir siestas superiores a 30 minutos (2,59±0,97). Los dos aspectos iniciales indicados coinciden con los hallados en el CS Canterac con unas medias respectivas de 1,86 para el primero y 2,09 el segundo. Otra cuestión reseñada para este último centro es que los sujetos no se acuestan cuando tienen sueño (2,26±1,07). Por lo tanto, se encuentra que en ambos centros la higiene del sueño en relación a actividades recreativas (TV, radio o móvil) y levantarse y acostarse todos los días a la misma hora es errónea. En el primer centro, en alimentación cabe señalar que los participantes no realizan las comidas siempre a la misma hora (2,93±1,54) y se van a dormir nada más terminar de cenar (3,00±0,96). En el segundo centro, en ejercicio se recalca que estos individuos no evitan horas punta de luz ni hacer ejercicio 3 horas antes de acostarse (2,63±1,21). FIGURA 3. MEDIAS ÍTEMS RELATIVOS A HIGIENE DEL SUEÑO DEL CENTRO DE SALUD LA VICTORIA
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 20 FIGURA 4. MEDIAS ÍTEMS RELATIVOS A HIGIENE DEL SUEÑO DEL CENTRO DE SALUD CANTERAC La media del ICSP en el Centro de Salud La Victoria fue de 13,33 puntos mientras que la del Centro de Salud Canterac 14,57. La calificación mínima obtenida en el primer centro fue de 9 y la máxima de 17 mientras que, en el segundo la mínima fue de 7 y la máxima de 22. En cuanto al porcentaje del grado del ICSP, en el CS La Victoria se notificó un 77,78% [IC 95% (62,1%, 93,46%)] de sujetos con insomnio moderado y un 22,22% [IC 95% (6,54%, 37,9%)] con insomnio grave. En el CS Canterac se percibieron un 8,6% [IC 95% (43,26%, 69,01%)] de participantes con insomnio leve, un 40% [IC 95% (23,77%, 56,23%)] moderado y un 51,4% [IC 95% (34,87%, 67,99%)] grave. Apareció insomnio de mayor gravedad en los sujetos pertenecientes al segundo complejo asistencial. MEDIAS ÍTEMS RELATIVOS A HIGIENE DEL SUEÑO CANTERAC 5 4.5 4 3.5 3 2.5 2 1.5 1 0.5 0
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 21 6. DISCUSIÓN El artículo de revisión realizado por Sánchez-Cárdenas, A. G et al17 coincidiendo con otras investigaciones anteriores8,11,20 determina que el sueño es una actividad biológica vital que favorece una mejora de la salud y, por consiguiente, permite tener una adecuada calidad de vida. Además, alega que el insomnio constituye un grave problema de salud pública que cada vez se hace más fehaciente en la población, destacando en mujeres y personas mayores de 65 años (prevalencia de hasta un 50%). Las publicaciones2-5,18-19,22 señalan que su abordaje está principalmente ligado a la farmacoterapia a pesar de sus numerosas consecuencias. D'Hyver de las Deses, C10 acentúa que las personas mayores de 60 años son las que más los consumen, aun desconociendo exactamente los efectos secundarios que les pueden ocasionar. En este estudio, se ha observado que los participantes de la investigación utilizan alrededor de tres o más veces por semana medicamentos para tratarlo. En relación a la aplicación de otras terapias no farmacológicas distintas a la higiene del sueño, Everitt, H et al14 han recalcado que el personal sanitario no las oferta porque carecen de la formación y conocimientos indispensables, lo que fomenta junto a la exigencia de los mayores por obtener soluciones inmediatas que éstos se sientan presionados a prescribir. Una mala higiene del sueño produce en su mayoría este trastorno e incluso promueve su empeoramiento. Según los resultados hallados, se ha notificado que el 22,6% de los individuos presentaban una higiene moderadamente adecuada, un 75,8% pobre y un 1,6% muy pobre; datos que concuerdan con lo expuesto por los autores Martínez Guerrero, J. M et al3. Esta herramienta constituye una labor cercana a la enfermería por lo que se debe fomentar desde un primer momento, tal como indica el estudio llevado a cabo por Estrella González, I et al7. Es por ello que se han determinado los factores o hábitos que influyen de forma fundamental en esta, concluyendo que los más errados globalmente son relajación y ejercicio frente a una elevada puntuación ligada a la adherencia terapéutica. Se ha equiparado la higiene del sueño en el Centro de Salud La Victoria y Centro de Salud Canterac, destacando que el primero obtiene una calificación mayor y,
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 28 Insomnia Delivered Alone or Combined With Zolpidem. Sleep, 40(3), 1–6. Recuperado de https://academic.oup.com/sleep/article/40/3/zsx002/2962427 22) Navarro Bravo, B., Robla Parra, C., & Andrés-Pretel, F. (2018, 19 junio). Knowledge and Attitudes of Primary Care Physicians and Nurses about Cognitive-Behavioral Therapy for Insomnia. Journal of Sleep Disorders and Medical Care, 1(2), 1–5. Recuperado de https://www.sciforschenonline.org/journals/sleep-disorders-medical-care/JSDMC-1- 107.php 23) Hartescu, I., Morgan, K., & Stevinson, C. D. (2015, 21 abril). Increased physical activity improves sleep and mood outcomes in inactive people with insomnia: a randomized controlled trial. Journal of Sleep Research, 24(5), 526–34. Recuperado de https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/jsr.12297 24) Contreras, A. (2013, mayo). Insomnio: Generalidades y alternativas terapéuticas de última generación. Revista Médica Las Condes, 24(3), 433–41. Recuperado de https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0716864013701792 25) Chang, A. M., Aeschbach, D., Duffy, J. F., & Czeisler, C. A. (2015, 27 enero). Evening use of light-emitting eReaders negatively affects sleep, circadian timing, and nextmorning alertness. Proceedings of the National Academy of Sciences, 112(4), 1232–7. Recuperado de https://www.pnas.org/content/pnas/112/4/1232.full.pdf
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 29 9. ANEXOS Anexo 1. Desarrollo del trabajo 1) El sueño Se define como un estado activo, biológico y vital del sistema nervioso central, que es reversible y cuya aparición es periódica. Implica una interrupción prácticamente completa de la actividad consciente y una falta de respuesta al entorno. Comprende múltiples cambios (hormonales, metabólicos, bioquímicos y de temperatura) en el organismo que permiten su adecuado funcionamiento1,3- 4,6,8,11,18. Sus principales funciones son2,5,7-8,11: - Restauración homeostática del SNC y del resto de tejidos. - Conservación de la energía y memoria perceptiva. - Eliminación de recuerdos irrelevantes. En referencia a su duración; la necesidad de sueño se modifica de acuerdo a muchos factores. Entre ellos están cambios propios del organismo, la edad, el estado de salud y emocional, la conducta o el ambiente1-5,9,11-12. El tiempo ideal de sueño es aquel que posibilita realizar las actividades diarias con normalidad, por lo tanto, su duración es particular de cada persona. Aunque los niños tienen unas necesidades mayores en relación a la etapa de desarrollo en la que se encuentren. En general, en población adulta se recomienda dormir de siete a ocho horas. 1.1 Fases del sueño2,4-5,8,10-11 El sueño se organiza en ciclos de noventa o ciento diez minutos, en los que se alternan de cuatro a seis veces sus dos fases: A) NO REM o NMOR. Se subdivide a su vez en cuatro etapas: Etapa I o adormecimiento: se corresponde con la fase de transición de la vigilia al sueño. El sueño es ligero, pero no reparador. La persona es capaz de percibir la mayoría de estímulos. El tono muscular disminuye y aparecen movimientos oculares lentos. Constituye un 5% del tiempo total del sueño. Etapa II o sueño superficial: el sueño es parcialmente reparador. Disminuye el tono muscular y desaparecen los movimientos oculares. Esta fase abarca más de la mitad de todo el sueño. Se origina una
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 30 desconexión mayor del entorno debido al bloqueo que crea el sistema nervioso en las vías de acceso de la información sensorial. En las dos primeras fases predominan las ondas theta. Etapa III: el sueño es más profundo y reparador. Cada vez el tono muscular es menor y el bloqueo sensorial se incrementa. Tampoco hay movimientos oculares. Se produce un descenso del 10-30% de la tensión arterial y del ritmo respiratorio y aumenta la producción de la hormona del crecimiento. Etapa IV: el sueño es más profundo, el tono muscular está más reducido y la actividad cerebral es más lenta. A veces pueden mostrarse imágenes, luces o figuras. Estas dos últimas etapas son esenciales para la recuperación tanto física como psíquica del organismo. En ellas predominan las ondas delta. Se les atribuye el 10-20% del total del sueño. B) REM o MOR. También conocida como sueño paradójico. Presenta una elevada actividad neuronal y electrofisiológica cerebral similar al estado de vigilia pese a la atonía de la musculatura. Equivale al 20-25% del tiempo total del sueño. En esta fase aparecen los sueños. 1.2 Regulación del ciclo vigilia-sueño2,8,11 Dos factores contribuyen fundamentalmente a su regularización: A) Marcapasos endógeno o núcleo supraquiasmático (NSQ): se encuentra localizado en el hipotálamo, encima del quiasma óptico. Su función radica en enviar una señal a la glándula pineal a través de la información (intensidad del estímulo luminoso) que le propicia la retina para que produzca melatonina las 24 horas del día. B) Estímulos exógenos: el más significativo es la luz. Este a su vez regula el funcionamiento del marcapasos endógeno. La melatonina participa en varias funciones del organismo, pero destaca en especial en la regulación del ciclo vigilia-sueño. Su curva es dependiente de la luz, es decir, su producción aumenta o disminuye en función de la intensidad de luz ambiental. Por lo tanto, durante el día su secreción está ralentizada.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 31 Su liberación comienza a las 21-22h, fenómeno que se conoce como “Dim Light Melatonin Onset” (inicio de producción de melatonina con luz tenue) y alcanza su pico máximo entre las 2-4h. Una vez empezada su liberación, el NSQ omite la señal que generaba. IMAGEN 1. CURVA MELATONINA DEPENDIENTE DE LA LUZ SEGÚN EDAD 1.3 El sueño en personas mayores de 65 años 1.3.1 Cambios3-5,10-11 Se considera que los cambios en los patrones del sueño comienzan desde los 19 hasta los 60 años y que, a partir de esta edad, sólo se producen modificaciones mínimas en su arquitectura. En relación al envejecimiento se producen los siguientes: Ligera modificación en la distribución del sueño REM: aparece más rápido y disminuye su incremento a lo largo de la noche. Predominio de sueño ligero: aumento de etapas 1 y 2 del sueño NREM. Disminución del sueño profundo: etapa 3 NREM en edades más avanzadas. Reducción de los husos del sueño. Disminución de los niveles de melatonina. Reducción de la amplitud del marcapasos circadiano endógeno. 1.3.2 Características2-4,7,10-11 El sueño en personas mayores de 65 años se caracteriza por: Sueño más ligero y fraccionado de seis horas por la noche y una hora y media por la mañana.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 32 Percepción de una mala calidad del sueño. Cansancio y somnolencia diurna. Tendencia a la siesta durante el día. Aumento de las horas en cama que provoca una percepción errónea de no dormir lo suficiente. Sueño nocturno adelantado y despertar precoz. Incremento del tiempo para conciliar el sueño. Mayor número de despertares nocturnos. Reducción del tiempo y eficiencia del sueño nocturno. Disminución de la capacidad de recuperación del sueño tras periodos de privación de este. 1.4 Principales trastornos del sueño3,18 Los trastornos del sueño son motivo frecuente de consulta. En la población general presentan una prevalencia del 35-40% pero esta cifra aumenta a un 50- 60% en personas mayores de 65 años. Según la quinta versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) los trastornos de sueño-vigilia son diez. TABLA 6. TRASTORNOS DEL SUEÑO-VIGILIA SEGÚN DSM-5 TRASTORNOS DEL SUEÑO-VIGILIA Insomnio Hipersomnia Narcolepsia Trastornos del sueño relacionados con la respiración Trastornos del ritmo circadiano del sueño-vigilia Parasomnias (incluyendo el trastorno del despertar del sueño no REM) Trastorno de pesadillas Trastorno del comportamiento del sueño REM Síndrome de piernas inquietas Trastorno del sueño inducido por sustancias/medicamentos Fuente: Elaboración propia.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 33 2) El insomnio 2.1 Criterios diagnósticos del insomnio según DSM-58,18-19,22 A) Dificultad para iniciar, mantener el sueño o despertar temprano con incapacidad para poder volver a dormir durante al menos tres meses. B) Las alteraciones producen un déficit en la función diaria. Al menos se tiene que producir uno de los siguientes síntomas diurnos relacionados con dificultad para dormir durante la noche: Fatiga o malestar general. Deterioro de la memoria, concentración o atención. Pobre desempeño escolar, social o profesional. Cambios en el estado de ánimo (irritabilidad). Somnolencia diurna. Disminución de la motivación, energía e iniciativa. Propensión a errores y accidentes. Tensión, cefalea o síntomas gastrointestinales. Preocupación y/o angustia por el sueño y sus consecuencias. C) Las dificultades para dormir se presentan a pesar de tener las circunstancias y oportunidades adecuadas para descansar. D) La coexistencia de trastornos mentales y afecciones médicas no explica adecuadamente la presencia predominante del insomnio. 2.2 Prevalencia3,5,10,13,17 En relación a su prevalencia, hay disparidad debido al empleo de diferentes conceptos de insomnio y carencia de estudios relacionados con esta (destacando en España y en mayores de 65 años). Se considera que afecta a un 10% del total de la población. Las mujeres, personas solteras, con bajo nivel socioeconómico, desempleadas, divorciadas, viudas, trabajadoras a turnos y personas mayores de 65 años son las más perjudicadas. En especial estos últimos, sobre todo los que tienen problemas de salud y requieren medicación. Esto hace que la cifra aumente hasta un 50%. 2.3 Clasificación2,4-5,7-8 A) Etiología Primario - Idiopático: sin causa subyacente.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 34 - Psicofisiológico: relacionado con rasgos de personalidad o determinados estilos de afrontamiento. - Paradójico: mala percepción del sueño a pesar de la falta de alteraciones objetivas en pruebas complementarias. Secundario o comórbido: aparece a consecuencia de un cuadro clínico concreto (trastorno médico, psiquiátrico e interacciones farmacológicas) o de un contexto personal específico (consumo de sustancias, mala higiene del sueño, trabajo a turnos o factores psicosociales). B) Momento de la noche en el que se produce o tipo de queja Conciliación: dificultad del paciente para quedarse dormido. Más frecuente en jóvenes, en presencia de problemas médicos, consumo de drogas o trastornos psiquiátricos. Mantenimiento, medio o de fragmentación: cuando el sueño se ve interrumpido a lo largo de la noche y hay dificultad para conciliarlo. Destaca en el envejecimiento y problemas psíquicos. Terminal o despertar precoz: frecuente en personas mayores de 65 años y pacientes con depresión. Se produce dos horas antes del despertar habitual. C) Duración Transitorio: <2 semanas. Factores estresantes desencadenantes que si se eliminan desaparece el problema. Agudo o de corta duración: 2-4 semanas. Factores estresantes más duraderos en el tiempo. Crónico o de larga duración: >4 semanas. Debe producirse 3 noches por semana durante un mínimo de 3 meses. Puede estar relacionado con causas intrínsecas del organismo (patología física o mental) o no tener causa evidente subyacente. D) Forma de presentación Episódico: los síntomas duran como mínimo un mes, pero menos de tres meses. Persistente: los síntomas duran tres meses o más. Recurrente: dos o más episodios a lo largo de un año.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 35 2.4 Causas2,4-5,7,18,24 El insomnio puede resultar de la combinación de uno o más de estos factores: A) Predisponentes: vulnerabilidad de la persona a padecer insomnio en relación a lo fisiológico (edad, sexo o enfermedades), psicológico (personalidad ansiosa o propensión innata a preferir actividades por la noche) y genético (historia familiar o personal de insomnio). Se presentan durante varios años antes de que se inicie el insomnio. B) Precipitantes: estresores recientes que interrumpen el sueño (hospitalizaciones, separaciones o enfermedades). C) Perpetuantes: miedo a no dormir y creación de actitudes disfuncionales (siestas, levantarse más tarde o beber alcohol). 2.5 Enfermedades que lo causan o exacerban2,5,8,10,15,17 A) Enfermedades médicas: las enfermedades neurológicas son las que más producen insomnio de forma repetida. Les siguen las respiratorias, gastrointestinales, las que ocasionan dolor crónico, cardiovasculares, urinarias y oncológicas. TABLA 7. ENFERMEDADES MÉDICAS QUE CAUSAN O EXACERBAN EL INSOMNIO NEUROLÓGICAS RESPIRATORIAS GASTROINTESTINALES CARDIOVASCULARES UROLÓGICAS Sd. De fatiga crónica Asma Reflujo gastroesofágico Insuficiencia cardiaca congestiva Nicturia Migrañas y cefalea Enf. Pulmonar obstructiva crónica (EPOC) Ulcus Cardiopatía isquémica Incontinencia urinaria Demencia Fibrosis quística Colon irritable Arritmias Hiperplasia prostática Enf. De Parkinson Coronariopatías Enfermedad renal crónica Tumores cerebrales y del SNC Angina nocturna Uremia Epilepsia Prostatismo Evento vascular cerebral Hipertrofia benigna de próstata Traumatismo craneoencefálico Neuropatía periférica Fuente: Elaboración propia.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 36 TABLA 8. ENFERMEDADES MÉDICAS QUE CAUSAN O EXACERBAN EL INSOMNIO CÁNCER DERMATOLÓGICAS REUMATOLÓGICAS ENDOCRINAS Cáncer y quimioterapia Patologías que cursen con prurito Osteoartrosis Hiper/Hipotiroidismo Psoriasis Artritis reumatoide Enf. De Cushing Fibromialgia Diabetes mellitus Polimialgia reumática Enf. De Addison Menopausia Fuente: Elaboración propia. B) Trastornos del sueño diferentes al insomnio Síndrome de piernas inquietas. Movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño. Trastornos respiratorios del sueño (apnea, hipopnea, asfixia, etc.). Trastornos del ciclo circadiano del sueño-vigilia. Otras parasomnias. Mala higiene del sueño. Fenómeno del atardecer (sundowing). Epilepsia nocturna. C) Trastornos mentales Trastorno de ansiedad y depresivo. Trastorno bipolar: manía. Trastorno obsesivo-compulsivo. Esquizofrenia. Trastornos por estrés postraumático. Abuso y/o dependencia de sustancias: alcohol y drogas principalmente estimulantes. Reacciones de pérdida o duelo. D) Abuso de sustancias Alcohol, tabaco y té. Psicoestimulantes: cafeína, anfetaminas y metilfenidato. E) Fármacos Antihipertensivos. Betabloqueantes.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 37 Diuréticos. Citostáticos. Opioides. Hormonas: tiroideas y anticonceptivas. Corticoides. Broncodilatadores (teofilina). Descongestivos: fenilefrina y pseudoefedrina. Antidepresivos. Antipsicóticos. Anticolinérgicos. Psicoestimulantes: pemolina. Algunos hipnóticos de vida media o corta incluso su supresión. 2.6 Diagnóstico2,5,8,10,12,15,17-19,24 El diagnóstico del insomnio debe de ser individualizado y constar de: A) Historia clínica detallada: información propiciada por el paciente y su pareja/cuidador. Entrevista clínica que tenga un enfoque amplio y abarque todas las esferas del paciente. Primero se deben realizar preguntas relacionadas con la historia del sueño y luego orientadas a la patología en concreto. - Obtener información específica sobre la historia del sueño: síntomas, localización, intensidad, cronología o evolución de los mismos entre otros. - Adquirir información complementaria ligada a: antecedentes familiares y personales, tratamiento farmacológico, historia de consumo de sustancias, factores ambientales, higiene del sueño, presencia de patología/s, etc. - Valorar esfera psicosocial. Diario del sueño: lo tiene que llevar a cabo en un tiempo de una o dos semanas. A parte de documentar la historia clínica permite el seguimiento y valoración del efecto del tratamiento. Registra los sucesivos datos: hora a la que se acuesta y se levanta, calidad del sueño y tiempo que está despierto durante la noche.
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 46 CIP: Sexo y edad: Estado civil: Ex turnicidad laboral: Anexo 5. Escala Likert Higiene del Sueño ESCALA DE VALORACIÓN DE FACTORES/HÁBITOS RELACIONADOS CON LA HIGIENE DEL SUEÑO Responda las siguientes preguntas, de acuerdo a la frecuencia con la que las realice; siendo el número 1 Nunca, 2 Rara Vez, 3 Ocasionalmente, 4 Frecuentemente y 5 Muy frecuentemente. Preguntas Frecuencia Ejercicio: ¿Realiza ejercicio aérobico de intensidad moderada (yoga o caminatas) de 3 a 5 días a la semana durante 30 min? 1 2 3 4 5 Ejercicio: En caso de realizarlo, ¿Evita horas puntas de luz y hacerlo tres horas antes de acostarse? 1 2 3 4 5 Relajación: ¿Toma baños a temperatura corporal antes de dormir? 1 2 3 4 5 Relajación: ¿Efectúa ejercicios de relajación (respiración) 30 min antes de descansar? 1 2 3 4 5 Hábitos tóxicos: ¿Fuma o bebe alcohol 4 horas antes de acostarse? 1 2 3 4 5 Alimentación: ¿Realiza las comidas siempre a la misma hora? 1 2 3 4 5 Alimentación: ¿Ingiere cenas copiosas? (mucha cantidad) 1 2 3 4 5 Alimentación: ¿Se va a dormir nada más termina de cenar? 1 2 3 4 5 Alimentación: ¿Consume bebidas gasificadas o con cafeína antes de dormir? (coca cola, café…) 1 2 3 4 5 Alimentación: ¿Ingiere alimentos como huevos, pasta, repollo, guisantes o cebolla para cenar? (alimentos flatulentos) 1 2 3 4 5 Alimentación: ¿Toma cítricos, alimentos fritos, muy condimentados, picantes, dulces, o embutidos para cenar? (alimentos que causan acidez-reflujo) 1 2 3 4 5 Descanso: ¿Sigue una rutina diaria de actividades (lavarse los dientes, ponerse el pijama,etc.) antes de dormir? 1 2 3 4 5
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 47 Preguntas Frecuencia Descanso: ¿Utiliza la cama únicamente para el descanso y actividad sexual? 1 2 3 4 5 Descanso: ¿Se acuesta sólo cuando tiene sueño? 1 2 3 4 5 Descanso: ¿Duerme siestas superiores a 30 minutos? 1 2 3 4 5 Descanso: ¿Ve la televisión, escucha la radio o utiliza su teléfono móvil justo antes de dormir? 1 2 3 4 5 Descanso: ¿Su habitación en términos de luz, ventilación y ruido, favorece su reposo? 1 2 3 4 5 Descanso: ¿Su colchón y almohada le permiten descansar adecuadamente? 1 2 3 4 5 Descanso: ¿Se acuesta con preocupaciones o pensando en las ocupaciones a realizar al día siguiente? 1 2 3 4 5 Descanso: ¿Se levanta de la cama cada vez que no puede conciliar el sueño? 1 2 3 4 5 Descanso: ¿Ingiere alimentos cuando se despierta tras no conseguir dormir? 1 2 3 4 5 Descanso: ¿Mira el reloj siempre que no logra quedarse dormido? 1 2 3 4 5 Descanso: ¿Se levanta y acuesta todos los días a la misma hora, inclusive el fin de semana? 1 2 3 4 5 Medicación: ¿Se olvida alguna vez de tomar los medicamentos? 1 2 3 4 5 Medicación: ¿Toma los medicamentos a la hora indicada? 1 2 3 4 5 Medicación: Cuando se encuentra bien, ¿Deja alguna vez de tomarlos? 1 2 3 4 5 Medicación: Si alguna vez le sientan mal, ¿Deja de tomar la medicación? 1 2 3 4 5
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 48 Anexo 6. Cuestionario índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 49
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 50 Anexo 7. Tríptico informativo sobre Higiene del Sueño
“Calidad del sueño en personas mayores de 65 años” Alicia De La Cruz Rodríguez 51