Guillermo Pérez de la Calzada, el cardenal Guillermo y la crisis del Monasterio de Sahagún en el siglo XIII
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ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES 47/2, julio-diciembre de 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061 doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 GUILLERMO PÉREZ DE LA CALZADA, EL CARDENAL GUILLERMO Y LA CRISIS DEL MONASTERIO DE SAHAGÚN EN EL SIGLO XIII* GUILLERMO PÉREZ DE LA CALZADA, CARDINAL GUILLERMO AND THE CRISIS OF THE MONASTERY OF SAHAGÚN IN THE 13th CENTURY CARLOS MANUEL REGLERO DE LA FUENTE Universidad de Valladolid http://orcid.org/0000-0002-3361-1815 Resumen: La Segunda Crónica Anónima de Sahagún narra los enfrentamientos entre los burgueses de la villa y los abades Guillermo II, Guillermo III, García y Nicolás. Los dos primeros, que rigieron el monasterio entre 1229 y 1244, dejaron el ofi cio abacial en circunstancias muy diferentes. Guillermo II Pérez de la Calzada fue removido por los visitadores papales, luego recibió el priorato de Belver y en su vejez vivió en el monasterio de San Zoilo de Carrión, donde compuso los Rithmi de Iulia Romula en 1250. Guillermo III, creado cardenal en 1244, murió en Lyon en 1250. Este trabajo examina su gobierno del monasterio y las circunstancias de tal remoción en el contexto de los confl ictos internos de una comunidad monástica benedictina afectada por las disposiciones del IV Concilio de Letrán, del enfrentamiento entre el monasterio y los burgueses, y de las luchas de bandos. Palabras clave: Sahagún; abad; monasterio; cardenal; visitador; reforma; Guillermo Pérez de la Calzada. Abstract: The Segunda Crónica Anónima de Sahagún (Second Anonymous Chronicle of Sahagún) explains the disputes between the town’s burghers and the abbots Guillermo II, Guillermo III, García and Nicolás. The fi rst two, who ruled the monastery between 1229 and 1244, left their position as abbots in very different circumstances. Guillermo II Pérez de la Calzada was dismissed by the papal visitors, then he was given the priory of Belver, and in his old age he lived in the monastery of San Zoilo de Carrión, where he composed the Rithmi de Iulia Romula in 1250. Guillermo III was made a cardinal in 1244 and died in Lyon in 1250. This paper examines their governance of the monastery and the circumstances of such dismissals in the context of the internal confl icts of a Benedictine monastic community affected by the dispositions of the Fourth Lateran Council, the dispute between the monastery and the burghers, and the factional in-fi ghting. Keywords: Sahagún; abbot; monastery; cardinal; visitor; reform; Guillermo Pérez de la Calzada. Copyright: © 2017 CSIC. Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de una licencia de uso y distribución Creative Commons Attribution (CC-by) España 3.0. * Trabajo realizado en el marco del proyecto de investigación: Poderes, espacios y escrituras en los reinos occidentales hispánicos (siglos XI-XIV), HAR2013-42925-P, fi nanciado por el Ministerio de Economía y Competitividad.
862 CARLOS MANUEL REGLERO DE LA FUENTE ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 SUMARIO Introducción.– 1. Los problemas en tiempos del abad Miguel (1213-1225).– 2. La doble elección de 1225.– 3. Guillermo II y la defensa de los derechos del monasterio.– 4. La remoción de Guillermo II.– 5. El nombramiento de Guillermo III.– 6. Un extraño en Sahagún.– 7. El viaje a Roma y su creación como cardenal.– 8. Conclusión.– 9. Bibliografía citada. INTRODUCCIÓN1 Guillermo Pérez de la Calzada fue autor de un poema en latín sobre la conquista de Sevilla, Rithmi de Iulia Romula, dedicado a Alfonso (X)2. En la carta que lo precede, datada en el monasterio de San Zoilo de Carrión en mayo de 1250, y en el acróstico formado por las iniciales de cada estrofa el autor se identifi ca como Guillermo Pérez, en otro tiempo abad de Sahagún. El poema concluye recordando su grandeza cuando era abad, en contraste con su actual pobreza y vejez3. Unos meses después, en agosto, confi rmaba en Lyon su último documento pontifi cio otro Guillermo, cardenal de los Doce Apóstoles, quien también había sido abad de Sahagún4. Habían dejado la dignidad abacial en circunstancias muy diferentes, a uno lo condujeron al esplendor de la curia cardenalicia, al otro lo recluyeron en el claustro de otro monasterio. Mientras, Sahagún era gobernado por un tercer abad, García de Cea. Guillermo Pérez de la Calzada fi gura en la documentación como Guilelmus secundus, abbas5, mientras el futuro cardenal es Guillelmo tercero6. Así los distingue la Segunda Crónica Anónima de Sahagún, que también llama Guillermo de Calzada a Guillermo II7. Sin embargo, la mayor parte de los documentos no incluyen ni el ordinal ni el topónimo. A mediados del siglo XVI Diego de Paz dató el abadiato de Guillermo de la Calzada entre 1227 y 1239, y consideró que la elección de su homónimo se realizó a su muerte8. Le siguió Joseph Pérez a fi nes del siglo XVII, pero Romualdo Escalona afi rmó 1 Abreviaturas utilizadas: AHN = Archivo Histórico Nacional, Madrid; CDCL VIII = Ruiz 1993; CDMS V = Fernández 1994; CEISI = Centro de Estudios e Investigación “San Isidoro”; DPL = Domínguez 2003. 2 Carande 1997; Catalán, Gil 1968; Carande 1986. 3 Carande 1997, versos 397-416. 4 Paravicini 1972, vol. I, pp. 225-226. 5 CDMS V, doc. 1650, 1674. 6 Domínguez 2001, San Pedro de las Dueñas, doc. 33. 7 Ubieto 1987, pp. 135, 139. 8 Real Biblioteca de Palacio, Madrid, II/1343, ff. 157-159 (Diego de Paz, Historia del Monasterio de Sahagún, 1559).
GUILLERMO PÉREZ DE LA CALZADA 863 ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 que el abadiato de Guillermo II se extendía desde 1227 hasta junio de 1232, y que en septiembre de ese año ya era electo Guillermo III9. Quintana Prieto y Martínez Liébana mantuvieron esta cronología10. Ernesto Zaragoza Pascual piensa que Guillermo II renunció a la abadía en 1232 pero seguía vivo en 1250, cuando escribió el referido poema; con respecto a Guillermo III señala que era electo en septiembre de 1232 y abad en 123611. Finalmente, Rocío Carande, al editar el poema de Guillermo Pérez de la Calzada retrasa el inicio de su gobierno a 1229 y señala que fue destituido en circunstancias desconocidas, considerando que las noticias de los años 1232-1233 sobre un proceso contra un abad llamado Guillermo han de referirse a él y no a su sucesor, lo que justifi caría los lamentos incluidos al fi nal del poema12. 1. LOS PROBLEMAS EN TIEMPOS DEL ABAD MIGUEL (1213-1225) Celestino III, quien durante su época como legado papal en España había vivido un tiempo en el monasterio de Sahagún, le concedió en 1194 varios privilegios en los que alababa su vida monástica, observancia de la regla, piedad, honestidad y fama, de las que había sido testigo13. Tan sólo dos décadas más tarde se manifestaban tensiones internas y problemas disciplinarios en el cenobio, que se prolongaron durante el resto del siglo XIII. Durante la primera mitad del siglo XIII los papas intentaron reformar los monasterios benedictinos tradicionales e instaurar el modelo cisterciense de capítulos generales y visitas14. Con ello querían contrarrestar la tendencia a la relajación de la disciplina, favorecida por la ruptura de la vida en común del abad y el convento. Schmitz atribuyó la decadencia de la orden al comportamiento de los abades como señores feudales y la entrada en el monasterio de monjes que buscaban la riqueza y el poder15. Berlière ha puesto de relieve la preocupación de Inocencio III por los monasterios benedictinos de monjes negros, a los que intentó reformar según el modelo de organización cisterciense16. Sus medidas culminaron en el IV Concilio de Letrán (1215). Allí, siguiendo lo dispuesto en Letrán III (1179), 9 Escalona 1782, p. 141. 10 Quintana 1979-1980; Martínez 1990, p. 615. 11 Zaragoza 2010, p. 114. 12 Carande 1997, pp. 183-184; 1986, pp. 21-23. 13 Fernández 1991b, doc. 1487-1491. 14 Schmitz 1948, pp. 48-58. 15 Ibidem, p. 5. 16 Berlière 1920.
864 CARLOS MANUEL REGLERO DE LA FUENTE ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 se reforzó la autoridad episcopal frente a los privilegios de los monasterios (excomuniones, interdictos, diezmos, etc.)17; se estableció la celebración de capítulos generales trienales en todas las provincias eclesiásticas, siguiendo los usos cistercienses, para todos aquellos monasterios que no perteneciesen a una Orden; se reguló su visita18; y se reglamentó la elección de abades por el capítulo mediante tres procedimientos, a la vez que se otorgaban amplias atribuciones al superior del abad para dirimir confl ictos19. Como Sahagún estaba sujeto directamente a la Santa Sede, estas constituciones conferían al papado el derecho de examinar las elecciones y ratifi carlas o no. En los años siguientes Honorio III intentó que se estableciese un sistema de visitas, pero no se llegaron a crear los referidos capítulos en los reinos de Castilla y de León, al contrario que en Aragón20. Gregorio IX promulgó los Statuta ordinis nigri (1235-1237), con los que buscaba atajar la relajación en la observancia de la regla (alimentación, vestido propiedad privada) y mejorar la administración de los monasterios, limitando los poderes del abad21. Fue en estos años de intentos de reforma pontifi cia en los que se sitúan los abadiatos de Guillermo II y Guillermo III. La primera repercusión de Letrán IV en Sahagún se ve en la resolución del pleito secular con el obispo de León sobre los derechos episcopales en el burgo y coto de Sahagún y en las iglesias propiedad del monasterio. El litigio se sentenció en 1216-1219, reafi rmando la autoridad del obispo y su derecho a percibir la tercia pontifi cia y procuración en las iglesias parroquiales del monasterio, salvo en el burgo y las iglesias priorales22. Todo ello redujo los ingresos del monasterio, al perder el cobro de buena parte de los diezmos. Con todo, la abadía conservó su “libertad romana”, su exención del poder episcopal y sujeción directa al papado. En el siglo XIII este no era ya un poder lejano, sino que, conforme a lo dispuesto en Letrán IV, intervino en el monasterio buscando su corrección y reforma. Las tensiones en el convento lo facilitaron y estimularon. Inocencio III mandó informarse de la veracidad 17 García 1981, pp. 75-78, 95-101 (c. XXXII-XXXIV, LV-LXI). Un breve comentario en: Foreville 1965, pp. 155-156, 294-295; Colombás 1995, pp. 66-71. Sobre las disputas en torno a los diezmos; Constable 1964. 18 García 1981, pp. 60-62 (c. XII); Foreville 1965, pp. 295-297; Masoliver 1994, pp. 113-125. 19 García 1981, pp. 69-72 (c. XXIII-XXVI); Foreville 1965, pp. 293-294; Berlière 1927. 20 Linehan 1975, pp. 34-35; Masoliver 1994, pp. 118-121. El concilio legatino de Valladolid de 1228 se limitó a recordar la obligación de celebrar el capítulo general trienal y a regular la presencia de los monjes en parroquias y catedrales (Fernández 1991, doc. 1955). 21 Auvray 1907, col. 317-332 (docs. 3045-3045bis); Schmitz 1948, pp. 56-58. Knowles 1948, pp. 9-27, 78-112, estudió la repercusión que estos decretos tuvieron en el monacato de Inglaterra. 22 Álvarez 2004; Reglero 2004.
GUILLERMO PÉREZ DE LA CALZADA 865 ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 de ciertas denuncias contra el abad Miguel de Grajal por simoniaco, hechicero, perjuro, homicida y dilapidador, así como corregir y reformar el monasterio (1215)23. Los delegados excomulgaron al abad y sus partidarios y pusieron interdicto sobre el monasterio y burgo de Sahagún, que no fue respetado por los monjes. Es posible que el abad se negase a ser visitado, alegando su exención, y que los visitadores reaccionasen ante ello. En cualquier caso existía una oposición al abad dentro del monasterio, pues al menos cuatro monjes denunciaron en Roma su actuación (1217)24. Finalmente, el abad Miguel no fue depuesto. Las tensiones internas se manifi estan también en un estatuto ratifi - cado por Inocencio III (1216), en el que se ordenaba que los monjes ocupasen los primeros puestos en el coro y otros lugares, por delante de los conversos y otros25. Su promulgación muestra la existencia de problemas en la jerarquía interna, tal vez provocados por la presencia de conversos de origen noble o de los sectores más destacados de la comunidad local. Más tarde Honorio III encargó al abad cisterciense de Moreruela la reforma de Sahagún. Este confeccionó unos estatutos al efecto, pero en enero de 1226 varios monjes se quejaron al papa de que no todos los miembros de la comunidad los respetaban; Honorio ordenó entonces al abad de la Espina, también cisterciense, y a los deanes de Astorga y Zamora que revisasen tales estatutos por si era necesario quitar o añadir algo26. La protesta se produjo en medio del confl icto suscitado por la elección de un nuevo abad, tras la muerte de Miguel en agosto de 122527. 2. LA DOBLE ELECCIÓN DE 1225 En noviembre de 1225 aparece por primera vez don García como electo en Sahagún28. Sin embargo dos cartas de Honorio III dirigidas a Fernando III y al arzobispo toledano Rodrigo Jiménez de Rada (23 de julio de 23 DPL, doc. 145. No se conserva el texto de la comisión, sino una referencia en Escalona en que se encarga la misma al obispo de Orense. No obstante, por un documento de 1217 parece que los comisionados por el papa fueron el obispo de Burgos y otros dos, que subdelegaron en el obispo de Orense (DPL, doc. 161). La primera mención de Miguel como abad de Sahagún es de marzo 1213 (CDMS V, doc. 1587), la última de su predecesor, de mayo de 1212 (CDMS V, doc. 1584). Esta actuación es una más de las realizadas por este papa para la reforma de los monasterios benedictinos (Berlière 1920). 24 DPL, doc. 161. 25 CDMS V, doc. 1605. 26 DPL, doc. 227. Sobre Honorio III y la reforma benedictina, Berlière 1923. 27 El último documento que menciona al abad Miguel es de 7 de julio de 1224 (CDMS V, doc. 1635). Escalona 1782, p. 138 dice que su epitafi o data su muerte el 29 de agosto de 1225. 28 Burón 1998, doc. 418.
866 CARLOS MANUEL REGLERO DE LA FUENTE ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 1226) informan de que la elección se había efectuado en discordia, y que dos monjes –G[arcía] y B[ernardo]– se disputan la abadía. Honorio afi rmaba que la causa le correspondía por estar el monasterio directamente sujeto al papado (en aplicación de lo dispuesto en Letrán IV). Las partes enviaron procuradores a Roma, pero por el calor estival fueron licenciados, y el papa decidió que los electos acudiesen personalmente para Navidad. Por ello mandó al arzobispo que los citase y pidió a Fernando III que no mantuviese ocupado el monasterio con ocasión de la discordia29. No se conoce el resultado de tal comparecencia, si llegó a producirse, como tampoco si el obispo de Calahorra cumplió la comisión de Honorio III (febrero 1227) para visitar, corregir y reformar todos los monasterios exentos de España30. Gregorio IX, al poco de acceder al papado, concedió su protección al prior y convento de Santervás, uno de los dependientes de Sahagún, lo que sugiere que se encontraba en Roma, tal vez actuando como procurador (mayo 1227)31. No hay más noticias en la documentación pontifi cia. En la de Sahagún don García aparece en seis documentos como electo o administrador del monasterio entre octubre de 1227 e inicios de 122932. Entre ambas fechas tuvo lugar la legación de Juan de Abbeville, cardenal de Sabina, aunque no hay constancia de que se le plantease este pleito33. En abril de 1229 actúa ya un nuevo abad: Guillermo II de la Calzada34. La Segunda Crónica Anónima de Sahagún remonta su elección al año 1227 pero, de haber sido así, no fue efectiva hasta casi dos años después, lo que en parte se debería al tiempo transcurrido para obtener la confi rmación papal35. No es posible asegurar quiénes eran estos monjes elegidos en disputa en 1225, aunque es probable que hubiesen desempeñado algún ofi cio bajo el abadiato de Miguel. Así en 1216 un monje García confi rmaba en un lugar des- 29 DPL, docs. 228, 229. 30 Mansilla 1965, doc. 638. 31 DPL, doc. 230. 32 Como electo: enero 1228 (CDMS V, doc. 1645); en abril de 1228 se menciona a un servidor del electo (CDMS V, doc. 1646). Como administrador, minister o aministrator: octubre 1227 (CDMS V, doc. 1644), 1228 (CDMS V, doc. 1647) y 1229 (CDMS V, doc. 1651) sin mes ni día. Aparece en una copia de un documento de Santa María de Piasca fechado el 1 de junio de 1229 (Montenegro 1991, doc. 167), cuando ya hacía más de un mes que actuaba como abad Guillermo II. 33 Llegó a Castilla en marzo de 1228, pasando luego por León, Portugal y Aragón antes de regresar a Castilla a mediados de 1228 y partir hacia Francia por Cataluña (Linehan 1975, pp. 17-29). 34 El primer documento que lo cita es un acuerdo con el obispo de Zamora, 28 de abril de 1229 (Lera 1999, doc. 425). De ese día debe de ser también otro fechado en el año de la encarnación de 1229, en el mismo lugar y con los mismos testigos (CDMS V, doc. 1650). 35 Ubieto 1987, p. 135. Se dice que Fernando III reinaba en Castilla, Toledo y Baeza; esta última ciudad había sido conquista a fi nes de 1226 (González 1980, vol. I, p. 305).
GUILLERMO PÉREZ DE LA CALZADA 867 ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 tacado un documento del abad y en 1219 se llamaba así el prior segundo36. Un Bernardo fue cillerero mayor (1210) y luego limosnero mayor (1213-1225), sin que vuelva a haber noticias suyas37. Un Guillermo cillerero fue procurador del abad en Roma en los pleitos con el obispo de León (1216) y luego prior mayor (1219)38. 3. GUILLERMO II Y LA DEFENSA DE LOS DERECHOS DEL MONASTERIO El cronista anónimo dice que Guillermo de la Calzada, tras ser bendecido por el obispo de Burgos, con la preceptiva licencia papal, començó a reparar e apropiar baronilmente los derechos e posesiones del monesterio39. La documentación conservada confi rma este aserto. Sus primeras actuaciones permitieron un acuerdo con el obispo de Zamora, Martín II, sobre los derechos episcopales en las iglesias de la villa de Belver y su alfoz, donde estaba el antiguo priorato de San Salvador de Villacete40. Guillermo II reconoció al obispo sus derechos pontifi cales (visita, corrección, procuración, tercias decimales, interdicto, institución de clérigos) a cambio de conservar los de patronato (presentación de clérigos, cobro de parte de los diezmos), salvaguardar el priorato del interdicto y asegurar el apoyo del zamorano a sus reclamaciones de la propiedad de la iglesia de Santa María de Belver, que tenía el concejo de la villa por concesión de Alfonso IX41. Al año siguiente llegó a un acuerdo con los clérigos de Belver sobre su retribución por servir la iglesia de San Salvador42. Finalmente, con la mediación de Fernando III, fi rmó una concordia con el concejo, renunciando a algunos derechos jurisdiccionales a cambio del reconocimiento de la propiedad de Santa María de Belver (marzo de 1231). Simultáneamente el rey mandó a los vecinos de la villa que reparasen 36 CDMS V, doc. 1603, 1619. En tiempos de Guillermo II el hospitalero del monasterio también se llamaba García: entre abril de 1231 y mayo de 1232 (CDMS V, docs. 1663, 1670, 1671, 1675). 37 Cillerero: septiembre 1210 (CDMS V, doc. 1576); limosnero de octubre 1213 a julio 1225 (CDMS V, docs. 1588, 1591, 1619, 1620, 1624, 1625, 1635; Fernández 1991, doc. 1849). En el primer documento de Guillermo II confi rma B. enfermero (CDMS V, doc. 1650), abreviatura que suele corresponder a Bernardo, pero en 1232 el enfermero era magister Benedictus (CDMS V, doc. 1673). 38 CDMS V, docs. 1604, 1619, 1620. En 1224 don Guillermo fi gura como monje de Sahagún (CDMS V, doc. 1629). 39 Ubieto 1987, p. 136. 40 Sobre este priorato y su dominio ver: Garcia 2002, vol. I, pp. 175-251. 41 CDMS V, doc. 1650. Lera 1999, doc. 424-425. Sobre la población de Belver por Alfonso IX ver: González 2008, pp. 574-584. García 2002, vol. I, pp. 123-124, 141-147. 42 Lera 1999, doc. 430.
868 CARLOS MANUEL REGLERO DE LA FUENTE ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 los daños originados en las heredades del monasterio, fi jando los plazos para reconstruir los edifi cios y replantar lo desarraigado. Tras ello el obispo de Zamora le entregó la plena posesión de la iglesia43. La buena relación con la sede zamorana se refl eja también en la licencia otorgada en enero de 1231 para que Sahagún construyese una iglesia en el suburbio de Toro, respetando los derechos episcopales44. Los acuerdos sobre Belver permitieron al monasterio recuperar sus derechos eclesiásticos, parte de los jurisdiccionales y la posesión pacífi - ca de sus heredades, todo amenazado desde que Alfonso IX de León transformó en villa la antigua aldea de Villacete. Sahagún era un monasterio situado en el reino de Castilla, mientras Belver estaba en el de León, lo que debilitaba su posición en la disputa. La reunifi cación de ambos reinos bajo Fernando III favoreció el acuerdo. Guillermo II era consciente de la necesidad de lograr el apoyo regio para mantener los derechos y propiedades del monasterio. Ya en diciembre de 1229 Alfonso IX puso bajo su guarda y encomienda todas sus heredades en Tierra de León (Cofi ñal, Boada, Veneros, Curueño, etc.), prohibiendo que ningún ricohombre las pudiese tener en encomienda45. La relación con Fernando III fue más estrecha, como atestiguan una decena de documentos de 1230-1231. El rey se refi ere a Guillermo II como a quien quiero bien e que me faze seruicio46. Ello recuerda el lamento contenido en el poema que escribió en su senectud, cuando rememoraba aquellos momentos en que accedía a la corte regia. El servicio al monarca, personal o económico, permitió al abad obtener la protección regia frente a los ricoshombres, a quienes vedó tener el monasterio o sus lugares en encomienda, tomar conducho del cenobio o sus vasallos, reservándose el monarca la de la villa de Sahagún47. Fernando III confi rmaba la inmunidad del coto de Sahagún y prohibía prendar los bienes de los monjes, sus hombres y collazos48. Otras cartas regias se referían a lugares concretos, como las de Belver, la exención de pago de homicidio a los hombres de Bustillo de Cea, el cobro del portazgo en la 43 CDMS V, docs. 1659-1661. 44 CDMS V, doc. 1656. 45 CDMS V, doc. 1649. 46 CDMS V, doc. 1657. Igualmente le califi ca de “dilecti mei” (CDMS V, doc. 1652), o justifi ca una merced “Propter specialem, itaque, dilectionis gratiam quam erga uos habeo, pro multis et gratis seruitiis que michi fecistis et faciatis” (CDMS V, doc. 1658). 47 El 31 de diciembre de 1230 confi rmaba el privilegio de su padre Alfonso IX sobre la encomienda de los dominios del monasterio en Tierra de León (CDMS V, doc. 1655). El 4 y 5 de enero de 1231 prohibía a los ricoshombres tomar conducho a los vasallos del monasterio y se reservaba la mampuesta de la villa de Sahagún (CDMS V, docs. 1657-1658). 48 CDMS V, docs. 1653, 1667.
GUILLERMO PÉREZ DE LA CALZADA 869 ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 villa de Sahagún, o la limitación de la actuación de los alcaldes de Mayorga en el lugar de Saelices49. Además de los privilegios de Fernando III, Guillermo II consiguió que la reina Beatriz tomase bajo su protección el hospital que el monasterio construía junto al Camino de Santiago, acotándolo y confi rmando las disposiciones relativas al servicio divino y distribución de limosnas (noviembre 1231)50. Parece pues que el rey, tras reservarse la encomienda de la villa, la delegó en su mujer, al igual que le había entregado en arras el dominio de diversas villas del Camino de Santiago como Carrión, Castrogeriz, Villafranca de Montes de Oca, Logroño o Belorado51. La intervención de la reina respondía al confl icto surgido entre el monasterio y el concejo por la construcción de dicho hospital en un ejido cuya propiedad reclamaba este último. La Segunda Crónica Anónima de Sahagún relata como los burgueses amenazaban con destruir dicho hospital, lo que se sitúa en el contexto de una revuelta liderada por dos familias (los hermanos Ruy y Fernán Fernández, y Juan y Diego Simón), que negaban el señorío del abad52. Guillermo II excomulgó a los rebeldes y solicitó personalmente el apoyo de Fernando III. Dadas sus buenas relaciones no es extraño que lo lograse. El monarca envió a la villa a su merino mayor en Castilla, Álvaro Rodríguez de Herrera53, cuya presencia forzó a los rebeldes a suplicar el perdón del abad y proclamarse mentirosos por haber injuriado a su señor, Guillermo54. El relato del cronista señala como los rebeldes estaban apoyados por algunos monjes sus parientes, naçidos en esa villa55, y que Guillermo perdonó a uno de los rebeldes, Diego Simón, por quanto era su ahijado de confi rmación56. Ambos hechos muestran las estrechas relaciones familiares y personales entre los monjes y los burgueses, más allá de los enfrentamientos que sostenían. Tales relaciones proyectaban sobre el monasterio los confl ictos de 49 CDMS V, docs. 1652, 1666, 1669. 50 CDMS V, doc. 1668. 51 González 1980, vol. I, pp. 98-99. 52 Ruy Fernández, Fernán Fernández y Juan Simón fi guran entre los testigos de un prestimonio otorgado por el abad García de Sahagún en 1247 (CDMS V, doc. 1706). Ruy Fernández llegó a ser alcalde del rey en tiempos de Alfonso X (Kleine 2012, pp. 431-432). 53 Álvaro Rodríguez fue merino mayor de Castilla entre el 12 de abril de 1230 y el 14 de febrero de 1235 (González 1980, vol. I, p. 121). La crónica lo denomina alguaçil mayor, lo que ha de entenderse como una actualización del traductor del siglo XV. 54 Ubieto 1987, pp. 136-138. Al año siguiente el hospitalero de Sahagún, don García, permutó varios bienes del Hospital, lo que muestra la efectividad de la protección: CDMS V, docs. 1670, 1671, 1675. 55 Ubieto 1987, p. 136. 56 Ibidem, p. 138.
876 CARLOS MANUEL REGLERO DE LA FUENTE ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 expresas suyas hasta 123689. San Juan de Burgos era un priorato benedictino dependiente del monasterio francés de Casa-Dei (La Chaise-Dieu), por lo que es probable que fuese un monje enviado desde allí a regir este monasterio, como sucedía en los prioratos cluniacenses hispanos. La afi rmación del cronista de no ser natural de la tierra ha de interpretarse así, no sólo en el sentido de que no fuese de Sahagún90. La historiografía tradicional atribuye a Guillermo III el apellido “de Talliante”, pero, como ha puesto de relieve Paravicini, se trata de un error. Talliante es el topónimo del priorato francés concedido a un hermano de Guillermo (Atanulfo o Tanasio), no su origen familiar91. Guillermo III fue promovido a la abadía de Sahagún en abril de 1236, siendo bendecido por Gregorio IX en Viterbo92. Al ser un monasterio dependiente directamente de la Santa Sede, sus abades debían ser confi rmados y bendecidos por el papa, aunque era frecuente que los electos se limitasen a enviar un procurador a Roma para conseguir la aprobación pontifi cia y que el papa delegase en un obispo hispano la bendición y toma de juramento. Guillermo III optó por acudir a Italia. La bendición papal era la mejor forma de legitimar su condición en medio del largo confl icto que sacudía la abadía. Durante su estancia en la corte pontifi cia obtuvo una decena de privilegios en favor de Sahagún: nombramiento del arzobispo de Toledo como juez conservador durante tres años; prohibición de que obispos, arcedianos o arciprestes exigiesen procuraciones en iglesias dependientes del monasterio si no las visitaban personalmente; licencia para bendecir la indumentaria sacerdotal y conferir órdenes sagradas hasta el grado de acólito a sus monjes y a clérigos seculares sujetos a su jurisdicción; confi rmación del uso de insignias pontifi cales; confi rmación del coto de Sahagún y todos sus privilegios según lo habían concedido Alejandro III y Celestino III; indulgencias para quienes ayudasen a la reedifi cación del monasterio; comisiones contra quienes injuriaban o agraviaban al monasterio o al cura de Santa María Magdalena, contra quienes usurpaban sus bienes; y una dispensa para unos monjes que se habían ordenado estando excomulgados93. 89 Ibidem, doc. 67. En mayo de 1237 ya aparece un nuevo prior (ibidem, doc. 73). Flórez ofrece la misma cronología, 1221-1236, probablemente a partir de los mismos documentos (Flórez 1772, p. 166). 90 Reglero 2008, p. 504. Linehan 1975, p. 246, considera que era de origen español, disintiendo de Paravicini. 91 En Talant había un priorato dependiente de Saint Benigne de Dijon (Paravicini 1972, p. 222). 92 DPL, doc. 272. 93 DPL, doc. 272-276. AHN Códices, 1356B, ff. 21v-23v (Breve compendio de las gracias, prerrogativas e indulgencias que los sumos pontífi ces han concedido al real monasterio benedictino de San Benito de Sahagún, siglo XVIII).
GUILLERMO PÉREZ DE LA CALZADA 877 ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 6. UN EXTRAÑO EN SAHAGÚN Don Guillem o Guillermo III se hizo cargo de Sahagún en 1236, compartiendo su gobierno en los primeros meses con su priorato de Burgos. Todavía un documento datado en el año de la encarnación de 1236 –por tanto posterior al 25 de marzo– sitúa el monasterio bajo la dirección de tres administradores: el prior mayor (Pedro), el señor de la Obra (Raimundo) y el camarero mayor (Juan)94. Hay que esperar al 14 de diciembre para encontrar el primer testimonio en Sahagún de don Guillem95. Aunque su abadiato se prolongó hasta mediados de 1244, su presencia efectiva en Sahagún se redujo a unos tres años, pues en diciembre de 1239 marchó de nuevo a Roma96. El monje cronista narra cómo resurgió el confl icto entre la abadía y los burgueses en torno al nuevo hospital y al señorío de la villa. El pleito fue llevado ante la corte de Fernando III y su madre Berenguela, que fallaron de nuevo en favor del monasterio; tan sólo la intervención del ricohombre Ruy González Girón habría salvado a los rebeldes de la horca. El rey mandó poner las personas y bienes de Ruy Fernández y sus seguidores en manos del abad, quien, según el cronista, no procedió contra ellos con la contundencia de su predecesor, lo que le reprocha97. La documentación de Sahagún referente a Guillermo III es escasa y poco expresiva, no obstante algunos datos permiten comprender mejor los acontecimientos. Destacan las ordenanzas del concejo de Sahagún de 1238- 1239, que muestran su actuación concorde con el abad. Las primeras (1238, febrero) fueron promulgadas en la cámara del abad por el concejo con consentimiento del abad98. Las segundas (1238, julio), después de que el abad pusiese jurados y alcaldes en la villa para averiguar y juzgar en el monasterio a la hora de tercia los delitos según el fuero99. En las terceras (1238, diciembre) se regula la concesión de la vecindad por parte del abad y del concejo100. Las últimas (1239, mayo) fueron otorgadas por el concejo stando y con el prior101. Las segundas ordenanzas regulaban la actuación en caso de incendio y tomaban medidas para evitar otros como el sucedido recientemente (por grant danno de quema que acaecio en la uilla, e por exiemplo de otros gran- 94 CDMS V, doc. 1684. 95 CDMS V, doc. 1683. 96 Mansilla 1945, pp. 30-32; Paravicini 1972, vol. I, p. 224; Quintana 1979-1980, pp. 35-41. 97 Ubieto 1987, pp. 138-139. 98 CDMS V, pp. 218, 220, doc. 1687. 99 Ibidem, p. 220. 100 Ibidem, p. 221. 101 Ibidem, p. 222.
878 CARLOS MANUEL REGLERO DE LA FUENTE ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 des dannos de fuego que auenieron hi ante)102. Escalona dice que en tal incendio se quemó buena parte del monasterio, lo que relaciona con la bula impetrada en 1236, que concedía treinta días de indulgencias a quien ayudase a su construcción103. Añade que la abadía gastó más de cinco mil cántaras de vino en siete meses para ayudar a los vecinos de la villa104. El cronista anónimo se refi ere a este fuego al fi nal de su relato, cuando narra cómo Ruy Fernández había perdido sus casas y bienes en la quemaçón de la villa de Sant Fagún, por lo que pidió humillmente una casa de la sacristanía; la cual el abad y convento le otorgaron benignamente105. El abad Guillermo III parece haber optado por una postura conciliadora con el concejo: actuación coordinada en la promulgación de ordenanzas; protección a los vecinos después del fuego; arrendamiento o cesión de una casa a Ruy Fernández, cabeza de los rebeldes; perdón de los rebeldes tras obtener el reconocimiento de su señorío ante el tribunal del rey... Para el cronista ello es una debilidad motivada por su falta de apoyos familiares en el reino. Sin embargo, parece más bien una actitud consciente, que prima la negociación sobre el enfrentamiento, aprovechando el hecho de que, al ser un extraño en la villa, podía adoptar una actitud neutral en las luchas de bandos y en las querellas internas del convento que las refl ejaban. El reforzamiento de los lazos con el entorno social no se limitó a la villa de Sahagún, sino que incluyó a los nobles de la comarca. En diciembre de 1236 don Abril García y su mujer doña Teresa Fernández dotaban sus respectivos aniversarios en el monasterio y establecían dos capellanías perpetuas servidas por un monje en el monasterio y un capellán en el hospital. La del monasterio se celebraría en la iglesia del mismo, en una capilla que los donantes construían sobre el lugar en que estaban enterrados su padre y hermanos, de modo que la misa se cantaría por uuestras almas e por uuestro linnage106. Don Abril era nieto de Martín Díaz, merino de Carrión en tiempos de Alfonso VII, y estaba heredado en la comarca del Sequillo, en torno a Villada y Boadilla de Rioseco; su tío Diego Martínez había fundado el monasterio cisterciense de Benevívere; su hermana Urraca García era abadesa de Perales; su sobrino García Fernández, cabeza de la casa de Villamayor, era mayordomo mayor de Fernando III tras haberlo sido de la 102 Ibidem, p. 220. 103 De su resumen (AHN Códices, 1356B, f. 23r) no se deduce que fuese concedida a consecuencia del incendio, pudo ser simplemente una actuación destinada a fi nanciar la construcción de la iglesia. Otras noticias sobre la actividad constructiva en el siglo XIII (Herráez 2000, pp.138-141). 104 Escalona 1782, p. 143. 105 Ubieto 1987, p. 159. 106 CDMS V, doc. 1683.
GUILLERMO PÉREZ DE LA CALZADA 879 ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 reina Berenguela y ayo de Alfonso X, además de fundador del monasterio de Villamayor de los Montes107. 7. EL VIAJE A ROMA Y SU CREACIÓN COMO CARDENAL La resolución del confl icto en torno al hospital permitió impulsar su construcción. En noviembre de 1239 el abad recibió una donación de trescientos maravedís en dineros y una heredad pora fazer el hospital de los pobres, concediendo a los donantes ser inscritos en el necrologio del monasterio, una ración de pan y vino durante sus vidas y el disfrute de un molino108. Esta donación es el último documento de Sahagún otorgado estando presente Guillermo III, antes de su nuevo viaje a Roma. El cronista asegura que Fernando III envió a Italia al abad para acompañar a su hijo ante el emperador109. El infante acudía a reclamar la herencia de su madre Beatriz, fallecida en 1235, que le había legado sus derechos en el ducado de Suabia. Don Fadrique estuvo con el emperador entre 1240 y junio de 1245, cuando optó por regresar al no lograr sus pretensiones110. No es correcto que el rey enviase a Italia al abad, pues en sus cartas (4 de diciembre de 1239) se dice que don Guillermo estaba ya en camino, causa uisitandi Romanam ecclesiam, y que Fernando le llamó a Burgos para encomendarle la misión de mediar entre Gregorio IX y Federico II, tras la nueva excomunión del emperador por el papa. Fernando III alababa ante el pontífi ce la honestidad y habilidad de Guillermo, a la vez que solicitaba apoyase las pretensiones del infante. Por su parte, la reina Berenguela, entregó a Guillermo III una carta de creencia para tratar con el papa ciertos asuntos que prefería no poner por escrito111: este abbad estudo e moró en Roma quasi por çinco años, e allí obo a servir al Padre Santo e a todos los cardenales e grandes de la corte, a aún espendió de los bienes del monesterio de Sant Fagum a lo menos diez mill maravedís. E así obo notiçia de él el Santo Padre e guarda de toda la corte; e después de algunos días fue fecho cardenal por título de los doce apóstoles112. 107 Barón 2006, pp. 214-222; Martínez 1985, pp. 398-403; Serrano 1934, pp. 101-198. 108 CDMS V, doc. 1690. 109 Ubieto 1987, p. 139. Llama Enrique a ambos, cuando en realidad tanto el emperador como el infante se llamaban Federico o Fadrique, debiendo haber confundido el traductor la inicial F. con la E. 110 Mansilla 1945, pp. 31-32. 111 González 1980, vol. III, pp. 199-202, docs. 659-661. 112 Ubieto 1987, p. 139-140.
880 CARLOS MANUEL REGLERO DE LA FUENTE ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 Así describe el cronista la estancia en Roma del abad-cardenal. De su tono se desprende más un reproche por los gastos realizados y desatención a su monasterio, que un regocijo por la promoción de un abad de Sahagún a cardenal. Nada indica que se considerase una honra dicho nombramiento, ni que el monasterio sacase provecho de un viaje tan costoso. No se conservan noticias de la actividad de Guillermo durante los últimos años del pontifi cado de Gregorio IX. Si en 1236 había logrado varias bulas y privilegios pontifi cios, no hay ninguno entre su llegada a Italia a inicios de 1240 y la muerte del papa en agosto de 1241, ni en el brevísimo pontifi cado de Celestino IV y los cerca de dos años de sede vacante. En cualquier caso, en este tiempo Guillermo se ganó la confi anza del nuevo pontífi ce, Inocencio IV, elegido en junio de 1243. El biógrafo papal, Nicolás de Corbia, narra que al poco de ser consagrado envió una embajada a Federico II, integrada por Guillermo, abad de Sahagún, el arzobispo de Rouen y el obispo de Módena. La entrevista en Apulia terminó con un éxito aparente y la reconciliación temporal de las partes113. En recompensa Inocencio le creó cardenal el 28 de mayo de 1244, con el título de los Doce Apóstoles114. Guillermo, jun- to con el resto de la corte pontifi cia, se trasladó a Lyon a fi nes de año, y allí confi rmó su primer privilegio papal en enero de 1245115. Tales confi rmaciones se suceden hasta el 9 de agosto de 1250116. Ello concuerda con lo narrado por Nicolás de Corbia, quien lo incluye entre los cinco cardenales que fallecieron estando la corte papal en Lyon117. De sus tiempos como cardenal queda memoria de sus confi rmaciones, de su actuación en algunas causas litigadas ante la corte pontifi cia y de su participación en la traslación de las reliquias de san Zacarías118. Como señala Linehan, desde la perspectiva hispana, su fi gura se vio eclipsada por la del cardenal Gil Torres119. Ello no impidió que mantuviese estrechos lazos con clérigos de origen burgalés, como el obispo Juan de Burgos o Juan de Medina de Pomar, sobrino del obispo Mauricio, arcediano de Briviesca y fi nalmente arzobispo de Toledo, en cuyos testamentos fi gura120. Entre 1244 y 1250 Saha- 113 Curbio 1715, pp. 358. 114 Paravicini 1972, vol. I, pp. 224-225; Potthast 1957, vol. II, p. 969; Eubel 1913, p. 7. 115 Paravicini 1972, vol. I, p. 225. 116 Ibidem, vol. II, pp. 420-429. 117 Curbio 1715, p. 383. 118 Quintana 1979-1980, pp. 53-65. La lista de suscripciones más completa, Paravicini 1972, vol. II, p. 420-429. 119 Linehan 1975, p. 246. 120 Es uno de los ejecutores del testamento del obispo Juan de Burgos (1246); el testamento de Juan de Medina, redactado unos meses después de su partida de Lyon, menciona al cardenal Guillermo e incluye mandas para un sobrino y un servidor del cardenal, maestro Stephanus y
GUILLERMO PÉREZ DE LA CALZADA 881 ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 gún recibió media docena de documentos pontifi cios, en cuya obtención pudo mediar su antiguo abad y entonces cardenal121. Durante la estancia de Guillermo III en Roma como abad de Sahagún (1240-1244) el monasterio fue regido por los administradores que había nombrado. En marzo de 1240 se menciona como tales al prior mayor Juan y a G.122, y en mayo el prior Juan actúa con conseio de los companeros en cuia guarda lexo el abbat el monesterio. Entre los diez monjes confi rmantes de este último documento solo aparece uno cuya inicial sea G., don García, el único del grupo que no desempeñaba ningún ofi cio123. García es el nombre de uno de los electos en discordia en 1225, el que administró el monasterio hasta 1229, y del hospitalero bajo el abadiato de Guillermo II (1231-1232), que reaparece en ese ofi cio en un documento fechado en 1243124; también se llamaba García el bodeguero del monasterio en 1232 y 1247, denominado García de Melgar para diferenciarlo del entonces abad125. Don García de Cea, barón honrrado e honesto, fue elegido como abad, en gran concordia126, para sustituir a Guillermo III. Sus primeras menciones son de octubre de 1244 y enero de 1245127. Sin embargo, en mayo de 1245 se menciona como electo a Pedro Díez, lo que indica que hubo algún problema, más aún cuando cinco monjes, incluidos el prior mayor, el sacris- Bartolomeus (Linehan 1975, p. 246). Sobre Juan de Medina y su buena consideración del cardenal Guillermo ver Hernández, Linehan 2004, pp. 61-63. 121 En 1244 se dio una comisión para el obispo de Astorga a propósito de un pleito sobre la iglesia de Santa María de Población (AHN Códices 1356B, f. 24r). El 23 de mayo de 1245 el abad de Sahagún fue nombrado juez conservador de los bienes y privilegios de Cluny en España durante 10 años (DPL, doc. 302; Escalona 1782, doc. 240, y siguiéndole, Fernández Flórez, CDMS V, doc. 1694, lo publican erróneamente con fecha 1243). En 1246 comisionaba al obispo de Burgos para un pleito con ciertos seglares de Grajal que habían roto las puertas de la iglesia de San Pelayo de esa villa y asesinado a dos clérigos y algunos seglares que estaban dentro (AHN Códices 1356B, f. 24v). Concedió que no tuviese que recibir a ningún benefi ciado o racionero sin especial mandato de la Santa Sede en que se hiciese mención expresa de este privilegio, CDMS V, doc. 1704 (1246, septiembre, 23, Lyon); en AHN Códices 1356B, f. 24v se recogen dos documentos con un contenido muy similar. Finalmente en 1248 se ordenaba al obispo de Astorga que averiguase el derecho del monasterio de Sahagún a la iglesia de San Pelayo de Grajal, quitándosela a quienes la habían usurpado (AHN Códices 1356B, f. 25r). 122 CDMS V, doc. 1691. 123 CDMS V, doc. 1692. Entre los monjes documentados en la época comparte la inicial Guillermo, prior de Nogal en 1239, aunque la abreviatura lógica sería la W. de Willelmus (CDMS V, doc. 1689). Un Gonzalo, que había sido decano, se menciona en 1232 (CDMS V, doc. 1674). 124 CDMS V, docs. 1663, 1670, 1671, 1675, 1692. García, hospitalero de Sahagún, permutó bienes del Hospital en febrero de 1243, al igual que una década antes, si es que no ha habido un error al escribir la fecha del documento, pues en 1240 y 1245 fi gura como hospitalero Juan (CDMS V, doc. 1692, 1698, 1700). 125 CDMS V, doc. 1673, 1706. García de Melgar fi gura en 1245 entre los confi rmantes del documento del electo Pedro Díaz (CDMS V, doc. 1698). 126 Ubieto 1987, p. 140. 127 CDMS V, doc. 1696, 1697.
882 CARLOS MANUEL REGLERO DE LA FUENTE ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 tán y el hospitalero, suscribieron el documento128. El enfrentamiento no duró mucho, y al pie de ese documento se añadió una nota en que se aceptaba la autoridad del abad García129, quien lo fue sin discusión desde septiembre de 1245 hasta su muerte130. 8. CONCLUSIÓN La remoción de Guillermo II no ha de verse, sólo, como el resultado de un comportamiento personal diferente al de otros abades del monasterio y contrario a las normas eclesiásticas, sino que infl uyeron otros factores. Destacan las consecuencias de los intentos de reforma papal de los monasterios benedictinos no cistercienses, incluidos los que –como Sahagún– gozaban de la “libertad romana”, las disposiciones del IV Concilio de Letrán sobre su visita, reforma, y el papel otorgado al superior eclesiástico en el proceso de elección de abades, tanto para examinarlo como para dirimir en caso de disputa. Así, el rechazo a aceptar la visita fue el desencadenante de su remoción y la condición de Sahagún de monasterio dependiente directamente de la Santa Sede hizo recaer la resolución del confl icto en el papa y sus jueces delegados. El papa no impuso un candidato, pero aprovechó la disputa para reclamar y ejercer sus atribuciones canónicas; su comportamiento en este aspecto y en las tentativas de reforma no fue diferente del mantenidos con otros monasterios benedictinos de la época, según estudiaron Berlière, Schmitz o Knowles. Las tensiones internas de la comunidad se habían manifestado ya en la deposición del abad Pelayo en 1208-1209 y en la doble elección de 1225. Las mismas obedecen a los cambios en las costumbres del monasterio, por el proceso de reforma impulsado por el concilio y los papas, plasmado en los estatutos promulgados por el abad cisterciense de Moreruela, y por la fi jación de la jerarquía interna. Pero también refl ejan, en el seno del convento, las luchas de bandos existentes en la villa de Sahagún y su comarca, por estar los monjes emparentados con destacados miembros de las comunidades locales. La elección del abad, que no sólo era cabeza del convento sino también señor de la villa y su comarca, era un momento decisivo en las disputas por el po- 128 CDMS V, doc. 1698. Entre los confi rmantes de este documento se encuentran don Juan prior mayor, don García de Melgar (bodeguero mayor en 1247, CDMS V, doc. 1706), don Fernando escribano del electo, don Juan hospitalero y don Domingo sacristán, es decir, buena parte de los ofi ciales más destacados del convento. 129 “A uos abbat don Garcia de Sanfagun beyzo manos e pias quomo ha senior del corpo e del anima e en que espero muchas mercedes, e qui quier que me mandedes soy uostra merced e felo de bona uolluntad” (CDMS V, doc. 1698). 130 CDMS V, doc. 1699.
GUILLERMO PÉREZ DE LA CALZADA 883 ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES, 47/2, julio-diciembre 2017, pp. 861-887 ISSN 0066-5061, doi:10.3989/aem.2017.47.2.13 der. Además, el rey intervino en el nombramiento de abades con la habilidad sufi ciente para asegurarse un candidato propicio sin tener que imponer a uno en concreto. La designación de Guillermo III, un extranjero con habilidades diplomáticas, era una forma de apaciguar las tensiones internas entre los monjes pero también los enfrentamientos entre el abad y los burgueses de Sahagún, y entre los bandos de la villa. En el mismo sentido puede interpretarse la intervención del tribunal de la corte y los ofi ciales reales, que defi enden el señorío del abad en el marco del poder regio. Con todo, estos confl ictos continuaron, en especial hasta la promulgación del fuero de Alfonso X (1255), y las elecciones abaciales siguieron siendo disputadas durante el resto del siglo. La crisis de Sahagún no se cerró con el cardenal Guillermo. Lo que sucedió en Sahagún no fue algo exclusivo de este monasterio ni siquiera de los monasterios del reino de Castilla, sino la manifestación específi ca de los problemas que atravesaban los monasterios benedictinos más poderosos de Europa en la primera mitad del siglo XIII, cuando confl uían las disputas locales y comarcales por el control de las abadías con las tensiones internas del convento sobre la forma de vida religiosa a seguir131. 9. BIBLIOGRAFÍA CITADA Álvarez Palenzuela, Vicente Ángel (2004), Jurisdicción episcopal y monástica. Su delimitación entre el obispado de León y el monasterio de Sahagún, en Díaz y Díaz, Manuel C.; Díaz de Bustamante, Mercedes; Domínguez García, Manuela (coords.), Escritos dedicados a José María Fernández Catón, León, Centro de Estudios e Investigación “San Isidoro”, vol. I, pp. 65-85. Andrade Cernadas, José Miguel (1997), El monacato benedictino y la sociedad de la Galicia medieval (siglos X al XIII), Sada (A Coruña), Edicios do Castro - Seminario de Estudos Galegos. Auvray, Lucien (1907), Les registres de Grégoire IX. Tome II. Années IX à XII (1235-1239), París, Bibliothèque des Écoles Françaises d’Athènes et de Rome. Barón Faraldo, Andrés (2006), Grupos y dominios aristocráticos en la Tierra de Campos oriental (siglos X-XIII), Palencia, Diputación. Berlière, Ursmer (1920), Innocent III et la réorganisation des monastères bénédictins, “Revue Bénédictine” 32, pp. 22-42 y 145-159. 131 Schmitz 1948, pp. 6-7, 42-80; Berlière 1920, 1923, 1927.
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