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60 años de los años 60. Cómo las guerras de Vietnam y los Seis Días cambiaron el mundo y la forma de hacer periodismo

Nicolás Luengo, Sofía

Abstract

Departamento de Historia Moderna, Contemporánea y de América, Periodismo y Comunicación Audiovisual y Publicidad

Full text

CURSO 2020-2021 Facultad de Filosofía y Letras Grado en Periodismo 60 años de los años 60. Cómo las guerras de Vietnam y los Seis Días cambiaron el mundo y la forma de hacer periodismo Alumna: Sofía Nicolás Luengo Tutora: Marta Redondo García Departamento: Departamento de Historia Moderna, Contemporánea, de América, Periodismo y Comunicación Audiovisual y Publicidad Convocatoria: Junio 2021 1 60 años de los años 60. Cómo las guerras de Vietnam y los Seis Días cambiaron el mundo y la forma de hacer periodismo AUTORA: Sofía Nicolás Luengo TUTORA: Marta Redondo García RESUMEN 60 años de los años 60 surge con la idea de conmemorar una década pasada pero que ha redefinido indiscutiblemente nuestro presente. Dos guerras brutales se suceden en esos años, la Guerra de Vietnam y la Guerra de los Seis Días. La primera marcó a toda una generación, miles de personas salieron a la calle manifestándose en su contra y Estados Unidos se acabó retirando del país asiático resultando vencido por primera vez en su historia. Fue la primera guerra televisada y los periodistas disfrutaron de una libertad de movimientos que no han vuelto a tener, de modo que quienes la vivieron echan de menos cómo se trabajaba entonces. Por otro lado, la Guerra de los Seis Días (1967) tuvo tales repercusiones que aún hoy seguimos padeciéndolas. Fue una de las pocas veces, si no la única, que los árabes consiguieron unirse para luchar contra un enemigo común. Su derrota fue tan traumática que desde entonces siguen sin levantar cabeza. Esta guerra fue un eslabón más de una cadena que se remonta a 1948, cuando nacía el Estado de Israel sobre tierra palestina, y que termina, de momento, en mayo de 2021, cuando Israel y Hamas han intercambiado cohetes y bombas dejando cerca de 300 víctimas mortales, la mayoría palestinos. El presente Trabajo Fin de Grado y el ciberreportaje que constituye su núcleo principal (https://sofianicolas.wixsite.com/mysite/60anosdelosanos60) pretenden recoger, analizar y transmitir la trascendencia de una década que influyó decisivamente en el devenir de la historia y en la forma de hacer periodismo. PALABRAS CLAVE Años sesenta, Guerra de Vietnam, Guerra de los Seis Días, corresponsales de guerra, periodismo 2 Sixty years from the sixties. The Vietnam War and the Six Day War and how they changed the world and the journalism practice AUTHOR: Sofía Nicolás Luengo TUTOR: Marta Redondo García ABSTRACT “Sixty years from the sixties” comes up with the idea of commemorating a past decade that continues to define our present. Two brutal wars occurred during these years, the Vietnam War and the Six-Day War. The first engrossed an entire generation as people took to the streets to protest a war commissioned by their government that was killing their friends and children for a cause they could no longer support. Ultimately forcing the United States to withdraw troops from the Asian country and, for the first time in its history, recognize it had been defeated. The Vietnam War was the first televised war and the last time journalists would enjoy freedom of movement. After the war, journalists would be censored through deliberate displacement -- leaving those journalists who experienced freedom of movement longing for how they were once able to attack their work. The second of the two wars, the Six-Day War (1967), had such lasting repercussions that even today its impact can still be felt. It was one of the few times, if not the only one, where the Arabs nations managed to unite to fight a common enemy. Their defeat was so devastating that even today many of the countries are either unstable or still at war. This war was just one more link in a chain that dates back to 1948, when the State of Israel was born on Palestinian land. Then ending, if only for a moment, in May 2021: When Israel and Hamas exchanged rockets and bombs leaving nearly 300 fatalities; with most of them being Palestinians. This present Final Degree Project and the cyber-report works to collect, dissect, and uncover the significance of a decade that decisively influenced the evolution of modern history and the way journalists do journalism. KEY WORDS The sixties, Vietnam War, Six Day War, war correspondents, journalism 3 ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN ............................................................................................................... 4 1.1. MOTIVACIÓN PERSONAL ................................................................................. 6 1.2. OBJETIVOS ............................................................................................................ 7 2. MARCO TEÓRICO ........................................................................................................... 7 2.1. LA FIGURA DEL CORRESPONSAL DE GUERRA .................................................. 7 2.2. LA GUERRA DE VIETNAM ....................................................................................... 10 2.3. LA GUERRA DE LOS SEIS DÍAS .............................................................................. 13 3. METODOLOGÍA ............................................................................................................. 15 4. PLAN DE TRABAJO ....................................................................................................... 17 4.1. PROCESO DE PRODUCCIÓN ................................................................................... 17 4.2. ESTRUCTURA DEL TRABAJO PERIODÍSTICO ................................................... 22 4.3. GUIONES ....................................................................................................................... 23 5. CONCLUSIONES ............................................................................................................. 24 6. BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................................... 25 7. ANEXOS ............................................................................................................................ 29 ANEXO I: Cuestionarios ...................................................................................................... 29 ANEXO II: Transcripciones de las entrevistas realizadas ................................................ 33 ANEXO III: Guiones de los vídeos ...................................................................................... 68 ANEXO IV: Guion del podcast ............................................................................................ 81 4 1. INTRODUCCIÓN Hace sesenta años comenzaba una década que marcaría definitivamente los años futuros. Un período de tiempo que nada tiene que ver con nuestros días, pero sin el que no se entendería la realidad en que vivimos actualmente. La década de 1960 supuso una fractura en el siglo XX; un antes y un después; un punto de inflexión para la historia (UNAM- Históricas, 2018). Fueron años marcados por la Guerra Fría. A principios de la década se tendía el telón de acero en Europa. La Unión Soviética levantaba el muro de Berlín mientras lanzaba al primer cosmonauta al espacio; Yuri Gagarin se convertía en el primer hombre puesto en órbita y el primero en dar una vuelta completa a la Tierra. La tensión entre el bloque occidental y el bloque soviético tenía a todo el mundo en vilo temiendo un posible ataque nuclear, que casi se hace realidad en 1962, cuando la crisis de los misiles de Cuba estuvo a punto de provocar un enfrentamiento directo entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Al año siguiente, Martin Luther King pronunciaba su discurso “I have a dream”, defendiendo los derechos civiles en Estados Unidos y el presidente norteamericano John F. Kennedy era asesinado. En el continente africano, la década de 1960 supuso la independencia para gran parte de África Central y Occidental. Era un episodio más del nacimiento, durante el siglo XX, del llamado “Tercer Mundo”, un acontecimiento que, según Ryszard Kapuscinksi, “jamás en la historia había ocurrido antes y no volverá a haberlo” (En Leguineche & Sánchez, 2001, p. 327). Países como Camerún, Argelia, Nigeria, Malí o la República Democrática del Congo, entre otros muchos, conseguían desprenderse de su colono europeo (Soler, 2020). Mientras, Nelson Mandela era condenado, en 1964, a cadena perpetua por luchar contra la segregación racial en Sudáfrica (Akinyemi, 2008). En China, Mao Tse Tung, líder del Partido Comunista Chino, emprendía en 1966 la Revolución Cultural con la intención de liberar al país de todo elemento capitalista y tradicional y dar el poder a la clase proletaria. Terminó con “cerca de dos millones de muertos; una economía arrasada, un patrimonio cultural milenario destruido y una psique nacional traumatizada” (Vidal, 2016). Pero los primeros años de esta Revolución tuvieron su eco en Occidente. Los jóvenes, al otro lado del país asiático, estaban ansiosos de libertad. Querían romper con la clase burguesa y el estado de bienestar que, según ellos, incitaba al consumismo y alienaba a la población. Así, los jóvenes salieron a las calles, 5 muchos de ellos inspirados por el movimiento maoísta, confrontando los regímenes autoritarios, rompiendo con el modelo tradicional de la familia, liberando su sexualidad, reivindicando “nuevas relaciones sociales” y exigiendo “cambios radicales” (Cohn- Bendit, 1987, p. 116). Era el Mayo francés, “la cristalización de una década de luchas por la libertad que [fueron] ganando terreno en la parte básica de la sociedad” (UNAM- Históricas, 2018) convirtiendo a París en símbolo de este movimiento contracultural. Los sesenta también trajeron los asesinatos de figuras tan significativas como Malcolm X (1965), Che Guevara (1967) o Martin Luther King (1968). Ante tanta violencia, el movimiento hippie cogió fuerza y su mantra “paz y amor” llegaba cada vez a más gente. El festival de Woodstock, en 1969, podría considerarse el epítome de esta corriente pacifista. Un “concierto programado para 40.000 personas”, pero que consiguió reunir a casi medio millón (Quílez, 2013). Todos escuchando la música de Jimi Hendrix, Janis Joplin o Joan Baez, iconos de la época. Culturalmente, esta década hizo historia. Las letras de Bob Dylan, la música de The Beatles o las películas de Alfred Hitchcock marcaron a toda una generación (Romero, 2020) que, expectante y reunida ante el televisor, despedía la década celebrando la llegada del hombre a la Luna por primera vez en la historia, el 24 de julio de 1969. Pero fueron especialmente dos acontecimientos de los años sesenta los que marcarían el resto de siglo y el principio del siguiente: la Guerra de Vietnam y la Guerra de los Seis Días. La Guerra de Vietnam fue la gran derrota americana. Estados Unidos, que se erigía a la cabeza del mundo, se embarcó en una empresa que le costó medio millón de hombres y causó “un daño irreparable” al país (Hoffman, 2008, p. 319). Fue el conflicto bélico más largo donde Estados Unidos ha participado. Una guerra en la que los norteamericanos se enfrentaban a “un enemigo huidizo, de pijama negro y sandalias de goma de neumático” (Leguineche, 2018, p. 645) y con la que, bajo la idea de la teoría del dominó, pretendían combatir el comunismo, temiendo que todo el sudeste asiático cayese bajo las teorías socialistas de Marx, Lenin y Mao. Sin embargo, los norteamericanos no se dieron cuenta de que el comunismo no se paraba “con balas ni bombas de napalm” porque “una idea no se mata matando un cuerpo” (Fallaci, 1984, p. 275). Vietnam fue la guerra que “enfrentó al mundo en mayor medida desde lo que entonces podía entenderse por izquierda y derecha” (Leguineche & Sánchez, 2001, p. 221). Un tipo de guerra sin precedentes de la que “emergió un nuevo tipo de corresponsal de guerra” (Hoffman, 2008, p. 9) que trabajaba junto a los militares y disfrutaba de una amplia libertad para informar sobre los 6 hechos. Vietnam fue “el primer conflicto armado televisado y la primera contienda en la que se permitió el acceso a periodistas independientes a estar en el frente” (Paso, 2018, p. 31). Visto el gran impacto que tuvo la prensa en la opinión pública, los militares impusieron la censura y los periodistas no volvieron a experimentar esa libertad de la que gozaron en Vietnam nunca más (Leguineche & Sánchez, 2001). Y mientras la Guerra de Vietnam hacía que este y oeste se tambaleasen, la Guerra de los Seis Días provocaba lo mismo en Oriente Medio. La convulsión que experimentó esta área geográfica durante aquella semana de junio de 1967 desencadenó “un giro decisivo en la historia de esa zona del mundo y de otras” (Maalouf, 2019, p. 98) y “lo que iba a resultar aún más significativo es que el nacionalismo árabe, que hasta ese momento había sido la ideología dominante en esa zona del globo, acababa de perder de un día para otro toda credibilidad" (Maalouf, 2019, p. 101). Fueron seis días que cambiaron los años sesenta, marcaron para siempre a sus gentes y definieron un nuevo orden mundial. De hecho, el mundo árabe no ha vuelto a recuperarse y el conflicto palestino-israelí se ha convertido en “la zona cero del caos en el que está sumida la región” (Gascón, 2018, p. 8). El periodista estadounidense Carl Bernstein afirma que “cualquier reportero serio que desee comprender nuestro mundo, incluyendo lo que está sucediendo en Washington o en Europa, y todo lo que está relacionado con los vuelcos internos y externos del mundo islámico, tiene que venir primero aquí [a Jerusalén], porque esta es la zona cero” (En Gascón, 2018, p. 211). 1.1.MOTIVACIÓN PERSONAL Este reportaje surge con motivo del sesenta aniversario, en 2020, de la década de los sesenta. Es una década que siempre ha llamado mi atención: la esencia del movimiento hippie, los ideales de Mayo del 68… Pero el episodio que más me marcó fue la guerra de Vietnam cuando leí sobre ella en el libro Nada y así sea (1984) de Oriana Fallaci al comenzar la carrera de Periodismo. Me fascinó cómo se ejercía el periodismo entonces y la aparente facilidad con la que se movían los periodistas por el campo de batalla. Por otro lado, siempre he intentado comprender la religión y por qué la gente se mata por un supuesto dios. En este sentido, el incesante conflicto entre Israel y Palestina se presenta como indispensable para profundizar en la fuerza del sentido religioso. Así, conocer de primera mano testimonios de periodistas que cubrieron la guerra de Vietnam desde la propia Saigón o hablar con corresponsales que viven cada día la tensión entre musulmanes 7 y judíos en la ciudad de Jerusalén, se convirtió en una meta fundamental para poder resolver estas inquietudes. 1.2.OBJETIVOS Cómo se ha explicado anteriormente, la década de 1960 marcó un antes y un después en la historia y comprende dos episodios clave para entender la evolución de los corresponsales de guerra y el panorama geopolítico actual en una de las zonas más convulsas del planeta. Este TFG profesional y el reportaje elaborado para su consecución (https://sofianicolas.wixsite.com/mysite/60anosdelosanos60) pretenden ser una conmemoración de la década, un recuerdo de la intensidad e influencia de esos años poniendo el foco en la Guerra de Vietnam y la Guerra de los Seis Días. Con él se pretende, además, analizar cómo estos conflictos, específicamente la Guerra de Vietnam, supusieron un punto de inflexión en el periodismo de guerra y si esa supuesta libertad de la que gozaron los periodistas, tanto a la hora de informar como de moverse por el frente, fue real o si, por el contrario, fue fruto de la mitificación creada por las películas de Hollywood. También se fija como objetivo entender la gravedad de la Guerra de los Seis Días para el mundo árabe y por qué un conflicto que duró apenas una semana socavó de tal manera su moral e hizo que Oriente Medio se tambalease tanto que aún hoy el mundo entero sigue padeciendo sus consecuencias. 2. MARCO TEÓRICO 2.1. LA FIGURA DEL CORRESPONSAL DE GUERRA Contar historias puede que sea una de las profesiones más antiguas de este mundo. Homero ya lo hizo en el siglo VIII a. C. cuando narró la Guerra de Troya en La Ilíada y muchos lo consideran el primer corresponsal de guerra de la historia por ello. Sin embargo, la figura del corresponsal tal y como se conoce ahora surge de la mano de la prensa de masas. “El corresponsal de guerra es tan antiguo como la historia (…) Pero la era de los corresponsales nace con las guerras lejanas y extrañas que se libran en los remotos países de los imperios europeos. Coincide con el gran impulso de la prensa escrita de masas” (Leguineche & Sánchez, 2001, p. 246). 8 El coronel William Howard Russell cubrió la Guerra de Crimea (s. XIX) como enviado especial de The Times. Se movía por el frente en mula, informaba por su cuenta in situ y sus crónicas tardaban días en llegar a la redacción del periódico. Se le consideró pionero en “romper con ese esquema de sumisión a las autoridades militares” (Leguineche & Sánchez, 2001, p. 218). Una placa sobre su tumba en la catedral londinense de St. Paul reza: “El primero y más grande de los corresponsales de guerra”. En España, los primeros reporteros de guerra también aparecen a finales del siglo XIX, cubriendo las guerras de África en las que el país estaba sumido. José Boada y Romeu fue el primer corresponsal de guerra de La Vanguardia, “trabajaba ‘incrustado’ con militares y denunciaba en sus crónicas la existencia de censura” (Iturregui, 2020, p. 648). Más adelante, en la década de 1930, destaca el periodista Eugenio Montes, considerado como el “primer corresponsal español que empezó a informar diariamente por teléfono, induciendo el espíritu de urgencia y rapidez” (Leguineche & Sánchez, 2001, p. 236). La Constitución de 1876 y su Artículo 20, que garantizaba la libertad de prensa, supuso un gran avance para el periodismo y para las mujeres periodistas. Muchas de ellas se lanzaron al reporterismo de guerra y abandonaron los pseudónimos. Carmen de Brugos, Colombine, fue la primera redactora del periódico ABC y una de las primeras, junto con María Teresa de Escoriaza en cubrir el conflicto hispano-marroquí (1909). Sofía Casanovas se convirtió en la primera mujer destacada en el extranjero de manera permanente, también como corresponsal del ABC (Paso, 2018), y fue la única representante de la prensa española testigo de la Revolución Rusa de 1917. Desde entonces la cobertura de conflictos y la manera de informar ha evolucionado en paralelo a las tecnologías. La Primera Guerra Mundial supuso una censura implacable y los periódicos se convirtieron en una versión más de la propaganda bélica. La Segunda trajo la hegemonía de la radio y ésta el gran éxito del aparato propagandístico de Goebbels. Luego llegó Vietnam, la primera guerra televisada de la historia. Esto marcaría definitivamente un antes y un después en el reporterismo de guerra, convirtiéndose en un conflicto clave para comprender la evolución y situación actual de los corresponsales de guerra. Fue de las pocas, si no la única, y la última guerra en la que los periodistas pudieron moverse con total libertad (Guardiola, 2013), donde “libres de censura, los periodistas iban donde decidían e informaban de la verdad tal y como ellos la veían” (Leguineche & Sánchez, 2001, p. 326). Martha Gellhorn la describió como “la última guerra de los enviados especiales” (En Jar, 2009, p. 44). El impacto que tuvieron las 15 ‘enfermo’ no se restableció nunca. Los árabes nunca pudieron tomarse la revancha, nunca pudieron dejar atrás el trauma de la derrota” (2019, pg. 100). Lo intentaron en octubre de 1973, en la guerra del Yom Kipur, la cuarta guerra árabe-israelí, pero también fueron derrotados y “desde entonces ningún dirigente árabe ha podido emprender una acción militar de envergadura contra el Estado hebreo” (Maalouf, 2019, p. 108). El desastre de junio de 1967 supuso “una rotura en el tiempo” para “el conjunto de los árabes”. Fue ese 5 de junio “cuando nació la desesperación árabe” y, “anclados en esa derrota, nunca recuperaron la confianza en sí mismos” (Maalouf, 2019, pp. 99-105). Así, “la guerra de 1967 no sirvió para nada”. La situación quedó igual que antes, solo que “con mayor odio y sangre dividiendo ambos campos” (Solar, 1985, p. 26). Desde entonces el conflicto palestino-israelí se ha convertido en un problema perenne “que no deja de empeorar y es el mundo entero el que lo padece” (Maalouf, 2019, p. 99). 3. METODOLOGÍA La metodología seguida para la elaboración de esta memoria y el ciberreportaje incluye la revisión bibliográfica y la entrevista semiestructurada. Para la redacción de la Introducción y el Marco Teórico se ha llevado a cabo una revisión documental exhaustiva que comprende artículos de revistas científicas, reportajes periodísticos, documentales de televisión y una veintena de monografías relacionadas con los temas abordados. Las bases de datos utilizadas en la búsqueda de artículos académicos han sido Google Scholar y Dialnet. Los reportajes periodísticos se han recuperado de diarios digitales como El Mundo, El País o Al Jazeera y los documentales han sido visualizados en la sección “A la carta” de RTVE. También se han consultado páginas web como El Orden Mundial o HistoriaSiglo20. Todos los libros leídos forman parte de la biblioteca personal de la autora de este trabajo y muchos de sus autores han sido entrevistados para el mismo. Para la elaboración del reportaje se ha escogido el método de la entrevista ya que permite “alcanzar una mayor comprensión del objeto de estudio, desde la perspectiva de la/s persona/s entrevistadas” (Meneses y Rodríguez, 2011, p. 34) con cuyos resultados se pretende incluir la parte cualitativa al reportaje final por “la calidez humana que ofrece y el acercamiento con los personajes que propicia” (Cantavella, 2009, p. 12). El método 16 seguido ha sido la entrevista semiestructurada ya que las preguntas abiertas ofrecen una “mayor flexibilidad y matices en las respuestas” (Meneses y Rodríguez, 2011, p. 37) y da la posibilidad al entrevistador de “profundizar en alguna idea que pueda ser relevante, realizando nuevas preguntas” (Blasco y Otero, 2008, p.3). También se ha elegido al considerar que la mejor manera de aprender es preguntar, tal y como indica Cantavella: “el afán por aprender a través de las palabras de los entrevistados [es una] laudable práctica porque la preocupación de un periodista en su mejora individual puede ser compartida por un gran número de lectores” (2009, p.18). De esta forma se ha pretendido establecer un ambiente distendido donde el diálogo entre entrevistador y entrevistado fluyera de forma natural, semejándose más a una conversación que a un interrogatorio, para así conseguir información de mayor calidad. Los entrevistados se han elegido cuidadosamente por el valor que aportan al trabajo. Son periodistas que han vivido en sus propias carnes los temas de los que trata esta investigación o, en el caso de la Guerra de los Seis Días, la han estudiado y visto sus consecuencias. Todos tienen una larga trayectoria profesional y cuentan con una gran experiencia en el mundo del periodismo, las corresponsalías internacionales y la cobertura de conflictos. Hablar con ellos supone una valiosa fuente de información de primera mano fundamental para lograr los objetivos establecidos para este trabajo. Se han redactado tres cuestionarios diferentes, uno para cada tema del que trata esta investigación: los corresponsales de guerra, la Guerra de Vietnam y la Guerra de los Seis Días. También se ha elaborado un cuarto cuestionario, más breve, con preguntas relacionadas sobre la década de 1960. Cada entrevista se ha editado con preguntas personalizadas para cada periodista para que así se sintiesen más identificados con el tema a tratar y pudiesen compartir sus experiencias de una manera más profunda. Los cuatro cuestionarios se pueden consultar en el Anexo I y las transcripciones de las entrevistas en el Anexo II. 17 4. PLAN DE TRABAJO 4.1. PROCESO DE PRODUCCIÓN Después de la revisión bibliográfica y la búsqueda documental se localizó a los 9 periodistas seleccionados para este trabajo. La primera toma de contacto se realizó a través de sus perfiles en redes sociales, de sus correos electrónicos facilitados en sus páginas web y a través de contactos propios de la autora de este trabajo. Después de intercambiar varios correos y llamadas, se concertaron fecha y lugar para realizar las entrevistas. Las grabaciones de éstas han sido de forma presencial con una cámara de fotos, trípode, foco y micrófono corbatero o mediante grabación de pantalla en el caso de las entrevistas que han debido realizarse por videoconferencia (Skype) ya que la situación de pandemia ha impedido el encuentro presencial. A continuación, se indican los periodistas entrevistados para este trabajo, así como el lugar, fecha, hora y duración de cada entrevista. Todas se han grabado en formato vídeo más audio. En las presenciales con cámara de fotos y en las realizadas por Skype con grabación de pantalla del ordenador. Rosa María Calaf: Durante más de tres décadas ha recorrido 178 países. Ha sido corresponsal en Hong Kong, (desde donde cubría la zona de Asia-Pacífico), Nueva York, o Moscú (donde abrió la corresponsalía para TVE). Ha ganado premios como el Premio Ondas (2001) o el Premio Constantino Romero (2019). ➢ Entrevista realizada en el Parque de Santa Amelia, Barcelona, el 20/05/2021 a las 16:00h. Duración: 43 min 41 s. © EFE 18 Diego Carcedo: Cubrió la guerra de Vietnam para el programa de TVE Los Reporteros. Viajó al país tres veces desde 1968. La última coincidió con la caída de Saigón, en 1975, ante las tropas comunistas de Ho Chi Minh. Él, junto con su equipo de TVE, fueron los únicos periodistas españoles que presenciaron tal hecho histórico. Dirigió las corresponsalías de Lisboa y de Nueva York junto con Rosa María Calaf como adjunta. ➢ Entrevista realizada en las oficinas de la Asociación de Periodistas Europeos, Madrid, el 23/03/2021 a las 17:30h. Duración: 1 h 35 min 10 s. Vicente Romero: Cubrió la guerra de Vietnam para el diario Pueblo y ha hecho sucesivos reportajes para TVE. Ha cubierto, además, guerras como la de Camboya o Siria. Ha informado también desde ciudades como Nueva York, Hong Kong o Buenos Aires. Director del programa Buscamundos y autor de varios libros, entre ellos “Habitaciones de soledad y miedo” ➢ Entrevista realizada en el Parque Central de Tres Cantos, Madrid, el 24/05/2021 a las 17:00h. Duración: 15 min 09 s. © David Castro (El Periódico) © FOCA 19 Alfonso Armada: Presidente de Reporteros Sin Fronteras, director de la revista digital FronteraD y autor de varios libros como “Sarajevo”. Cubrió el cerco de Sarajevo durante la guerra de Yugoslavia. Corresponsal durante 5 años en África para El País donde cubrió episodios como el genocidio de Ruanda. Corresponsal en Nueva York para ABC donde vivió el atentado a las Torres Gemelas. ➢ Entrevista realizada en Claustro de San José de Caracciolos, de la Universidad de Alcalá de Henares, Madrid, el 26/03/2021 a las 18:00h. Duración: 36 min 15 s. Gervasio Sánchez: Fotoperiodista freelance. Publica en Heraldo de Aragón. Tiene a sus espaldas más de una decena de conflictos cubiertos y otros tantos libros publicados. Entre estos proyectos fotográficos está ‘Vidas Minadas’ (2007) o ‘Sierra Leona, guerra y paz’ (2005). También editó junto a Manuel Leguineche el libro homenaje a Miguel Gil, “Los ojos de la guerra” (2001). ➢ Entrevista realizada en la escuela de fotografía EFTI, Madrid, el 18/03/2021, a las 10:30h. Duración: 45 min 02 s. © Corina Arranz (Público) © Carlos Alba (El Mundo) 20 Alfonso Bauluz: Periodista empotrado con los marines estadounidenses durante la guerra de Irak (2003). Corresponsal para la Agencia EFE en Malabo (Guinea Ecuatorial) y Manila (Filipinas). Actualmente es editor jefe de Internacional en la Agencia EFE (desde 2019), Secretario General de Reporteros Sin Fronteras ➢ Entrevista realizada en dos partes el 17/03/2021. La primera parte en el restaurante Dolan Coffe and Lunch, junto a la Agencia EFE, Madrid, a las 14:45. Duración: 1h 18 min 36 s. Formato de grabación: audio. La segunda parte en el despacho de Bauluz de la redacción de la Agencia EFE, a las 16:20h. Duración: 10 min 51 s. Formato de grabación: vídeo. Mònica Bernabé: Viajó por primera vez a Afganistán en el 2000, año en el que fundó la Asociación por los Derechos Humanos en Afganistán. Desde el 2006 y durante casi ocho años, se estableció en el país como corresponsal para El Mundo. Directora de Internacional del diario Ara desde 2017. Autora de “Afganistán. Crónica de una ficción” y “Mujeres, Afganistán”. ➢ Entrevista realizada en el domicilio particular de la entrevistada, Barcelona, el 20/05/2021, a las 11:00h. Duración: 38 min 43 s. © Diego García Menéndez © Francesc Melcion (ARA) 21 Mónica G. Prieto: Primera mujer reportera internacional de El Mundo. Lleva más de 20 años como corresponsal desde ciudades como Bangkok, Moscú o Beirut. Periodista freelance, publica en medios como El Mundo, Revista 5W o La Marea. Ha cubierto conflictos como las revueltas de las Primaveras Árabes, las invasiones de Irak y Afganistán, los continuos ataques a la Franja de Gaza y la guerra de Siria, entre otros muchos. En 2017 ganó el premio Cirilo Rodríguez. Coautora junto con el periodista Javier Espinosa del libro “La semilla del odio” ➢ Entrevista realizada a través de Skype el 14/05/2021, a las 11:00h. Duración: 19 min 30 s. Eugenio García Gascón: Considerado especialista en el conflicto palestino-israelí. Corresponsal en Jerusalén desde 1991 para distintos medios como Público. Autor de varios libros, entre ellos, “La derrota de Oriente”. En 2011 fue galardonado con el Premio Cirilo Rodríguez de periodismo. ➢ Entrevista realizada a través de Skype el 20/04/2021, a las 16:00h. Duración: 16 min 41 s. © Lupe de la Vallina (JotDown) © Carlos Pérez Cruz 22 También se contactó con Mikel Ayestarán, corresponsal en Jerusalén desde 2015 y autor de varios libros como “Oriente Medio, Oriente Roto” o “Jerusalén, santa y cautiva”, pero finalmente debido a problemas de agenda del periodista, la entrevista no se pudo desarrollar. 4.2. ESTRUCTURA DEL TRABAJO PERIODÍSTICO El ciberreportaje se compone de un texto, a modo de columna vertebral del mismo, divido en tres bloques temáticos: “Fuego, Flores, Rock y Piedras”, “Vietnam Vietnam Vietnam, todos estuvimos ahí” y “Seis días que sesenta años después siguen retumbando”; cuatro vídeos temáticos y un podcast, además de imágenes e hipervínculos para enriquecer el reportaje. Cada elemento se ha editado y montado de tal forma que tenga sentido por sí solo y que a su vez complemente al texto para crear un reportaje bien estructurado donde cada parte está enlazada con las demás. En los vídeos se han utilizado imágenes emitidas por RTVE en: PROGRAMA CAPÍTULO FECHA DE EMISIÓN Los años vividos Capítulo 6. Tiempo de prodigios 23 de febrero de 1992 Lo que en tiempos se llevó La primera mitad de los 60 1968 (I) 1968 (II) 1 de enero de 1995 1 de febrero de 1995 15 de febrero de 1995 Los Reporteros Saigón, últimas horas 22 de abril de 2009 / 30 de abril de 1975 En Portada Periodistas en Vietnam: una guerra a la vista de todos La guerra que (sí) nos contaron 11 de abril de 2013 11 de abril de 2013 La noche temática Avance: Los últimos días en Vietnam 29 de abril de 2015 23 En el podcast se ha utilizado el audio de un fragmento del programa Fue Informe, del capítulo “Historia de seis días” (10 de junio de 2012). Se trata de obras ya divulgadas, de las que se ha obtenido permiso explícito de RTVE para poder usar. En los vídeos se indica su procedencia en todo momento. Además, su difusión en este reportaje responde a fines educativos y de investigación y su utilización no persigue ningún beneficio económico. 4.3. GUIONES Los guiones completos de los cuatro videos realizados para el ciberreportaje se pueden consultar en el Anexo III y el guion del podcast en el Anexo IV. A continuación, se recogen algunos fragmentos de ellos a modo de ejemplo: VÍDEO 1 “60 AÑOS DE LOS AÑOS 60” --- The Rolling Stones - (I can’t get no) Satisfaction ---- --- imágenes recurso --- [00:00:05] Voz en off: Hace sesenta años comenzaba una década que marcaría definitivamente los años futuros. Un período de tiempo que nada tiene que ver con nuestros días, pero sin el que no se entendería la realidad en que vivimos hoy. La década de 1960 supuso una fractura en el siglo XX. Un punto de inflexión para la historia. [00:00:24] Total Calaf: “Para mí los años sesenta son una etapa magnífica porque fue realmente el principio del cambio”. [00:00:31] --- imagen recurso --- Total Bauluz: “El cambio social de los años sesenta es acusadísimo, sobre todo en Estados Unidos. Digamos que se pone fin a las secuelas de la Segunda Guerra Mundial, y a toda la 24 obsesión que significa el crecimiento del imperio soviético y aparece el pacifismo, la música rock&roll”. [00:00:50] --- imágenes recurso --- Voz en off: Eran años de contestación social y de revolución. Los jóvenes salían a la calle reclamando nuevas relaciones sociales y ellas, además, liberando su sexualidad. [00:01:01] Total Calaf: “Fueron unos años en los que, para mí, representaron muchísimo para el mundo. Representaron muchísimo para las mujeres, porque fue la primera exteriorización de realmente todo eso que nos oprimía. Y en parte liberación”. [00:01:19] --- imágenes recurso --- Voz en off: La falda se convirtió en todo un elemento revolucionario y reivindicativo de la liberación de la mujer. Pero en la España de Franco seguía sin ser muy tolerable y, además, se veía como algo provocador. [00:01:31] Total Calaf: “Yo creo que fui de las primeras que me puse minifalda ante el escándalo de la mayoría de los amigos de mi familia. Y recuerdo concretamente en Televisión Española, yo empecé en el año 70 y tuve una auténtica discusión porque yo llevaba minifalda. Pero minifalda, minifalda. Eso era poco aceptable en aquel momento. Se veía como una provocación”. [00:01:58] --- imágenes recurso --- 5. CONCLUSIONES Tras la documentación y las entrevistas realizadas para este TFG y su reportaje 60 años de los años 60 comprobamos que los objetivos iniciales planteados se cumplen. Rosa María Calaf, que vivió su juventud justo en la década de los sesenta, describe perfectamente la intensidad de aquellos años y cómo muchos de los acontecimientos que se produjeron fueron cruciales para las décadas siguientes. Respecto a la Guerra de Vietnam, tanto ella como Vicente Romero y Diego Carcedo coinciden en que fue un punto 31 ▪ ¿Es cierto que se podía informar sin censura y moverse con total libertad? ▪ Se dice que la prensa fue la principal causante de la derrota americana… ¿de verdad fue capaz de conseguir tal hazaña? ▪ ¿Ha echado de menos alguna vez aquellos años? ¿El cómo se hacía periodismo desde Vietnam? Sobre la guerra en sí ▪ ¿Llegó a hablar con algún vietcong o norvietnamita? ▪ ¿Sirvió para algo la guerra? ▪ Ha pasado casi medio siglo desde el fin de la Guerra de Vietnam y, de alguna manera, es una de las pocas guerras que se sigue recordando y que sigue bastante presente. Hay muchos libros y artículos que cuentan que esta guerra significó un antes y un después para la vida de los periodistas, tanto profesional como personalmente. ¿Por qué? ¿Qué supuso esta guerra? ¿Qué tuvo la Guerra de Vietnam que no tuvieron otras? ▪ Hay otra corriente, sin embargo, que relaciona toda esta exaltación de la guerra a Hollywood y afirma que las películas han sido las que han romantizado esta guerra, cuando en realidad no tenía nada de eso. CUESTIONARIO 3 – GUERRA DE LOS SEIS DÍAS ▪ ¿Por qué un conflicto que duró apenas una semana socavó de tal manera la moral de los árabes y provocó que Oriente Medio se tambalease tanto que aun hoy el mundo entero sigue padeciendo sus consecuencias? ▪ ¿Por qué la derrota del 67 produjo esa involución religiosa y ese aumento del fundamentalismo y del integrismo nacionalista tanto en árabes como en israelíes? ▪ La guerra del 67 fue claramente una gran victoria para los israelíes, pero militarmente hablando, porque en ámbitos como el diplomático, el democrático, la estabilidad social… no podemos hablar de victoria. Tampoco se consiguió una solución al conflicto palestino ni una paz entre ellos. 32 ▪ La Guerra de los Seis Días se da dentro del contexto de la Guerra Fría, en esos años convulsos de la década de los 60, ¿Cómo remodeló esta guerra los últimos años de la década de 1960? ▪ ¿Cómo es posible que el Estado judío, tan “pequeño” tanto en extensión como en población comparado con los países de alrededor, tenga tantísimo poder e influencia sobre todo el mundo árabe y que Palestina, por su parte, no consiga hacerle frente de ninguna manera? ▪ ¿Por qué la comunidad internacional sigue sin sancionar los crímenes de guerra que comete Israel? Lleva saltándose la Ley Internacional y los Convenios de Ginebra años… ▪ ¿Qué importancia tiene Jerusalén, como territorio, en todo este conflicto palestino-israelí y en toda la región de Oriente Medio en general? CUESTIONARIO 4 – LOS AÑOS 60 ▪ ¿Cómo se vivían los años 60 en las universidades? ¿Qué les enseñaban en las clases de periodismo? ▪ ¿Cómo influyeron los años 60 en el periodismo? ¿Cómo ha evolucionado la profesión desde entonces? ▪ ¿Cuál fue el papel y cómo remodeló la Guerra de Vietnam los años 60? ▪ ¿Ha echado de menos alguna vez aquellos años? 33 ANEXO II: Transcripciones de las entrevistas realizadas ENTREVISTA ROSA MARÍA CALAF 20 / 05 / 2021 ¿Cómo recuerda los años sesenta? Para mí los años sesenta son una etapa magnífica porque fue realmente el principio del cambio. Yo procedo de una familia que viajaba mucho entonces tuve la suerte de salir fuera y estudiar en el extranjero en verano, que en los años cincuenta en España eso era rarísimo. Entonces ese privilegio me permitió conocer otras cosas y darme cuenta de que, efectivamente, aquí, incipientemente, empezábamos a tener esa especie de espíritu de contestación y de buscar estrategias para aumentar la libertad individual. Hay que pensar que en todo el mundo los sesenta significaron una eclosión y una lucha contra la norma establecida y contra esa sociedad que no era capaz de albergar todas esas demandas de mayor libertad individual. Pero en España doblemente porque estábamos bajo una dictadura muy conservadora y represora. Esos años sesenta coincidieron con mis años de universidad y por tanto pude expresar un poquito todo aquello que venía viendo fuera cuando viajaba. De hecho, creo que fui de las primeras que se puso minifalda ante el escándalo de la mayoría de los amigos de mi familia. Y recuerdo concretamente en Televisión Española, donde empecé a principios de los setenta, que tuve una auténtica discusión porque llevaba minifalda. De hecho, aquel vestido lo había comprado en Londres. Eso era poco aceptable en aquel momento, se veía como una provocación. En suma, fueron unos años en los que, para mí, representaron muchísimo para el mundo. Representaron muchísimo para las mujeres, porque fue la primera exteriorización de realmente todo eso que nos oprimía. Y en parte liberación. Y en España, tímidamente todavía, pero sí que significó un salto cualitativo hacia la libertad individual. 34 ¿Llegaba todo ese movimiento, toda la esencia de lo que fue el Mayo francés a la España de Franco? ¿Cómo penetraba el espíritu de revolución en España? Sobre Mayo del 68 sí que se habló algo en los medios, pero siempre con ese toque de crítica y usándolo de ejemplo para decir “mira lo que pasa y el caos que hay cuando no se siguen las normas”. Luego también llegaba algo con los que viajábamos, la gente salía fuera y traía músicas al principio. Recuerdo que cuando vinieron The Beatles a España, en 1964, si no recuerdo mal, fue un gran acontecimiento. Pero lo vendieron por una parte de la sociedad como un escándalo porque era la representación de esa degradación de la juventud y de ese riesgo de contaminación de esa juventud sana que teníamos aquí por esa gente que venía de fuera y que corrompía las costumbres. Esas pequeñas muestras coincidieron también con una etapa en España que pareció que se habría un poquito la mano, porque parecía también que no quedaba otra. Es decir, la guerra civil ya no era realmente el poder legitimador de la dictadura y entonces el poder legitimador se trasladó al desarrollo económico. Con la entrada de turistas se veía que la gente vestía de otra manera y se comportaba de otra manera. Las pautas de conducta se fueron relajando, aunque siempre con un control, evidentemente. No pensemos para nada que aquí se podía entonces ya hacer de todo. ¿Cuál era la dinámica general en las universidades? ¿Era común que los jóvenes se rebelasen y reivindicasen esos principios de Mayo del 68 o había también algún porcentaje que luchase por seguir con lo establecido? Las universidades era un vivero de activismo, de protesta, de rebeldía. Yo hice derecho de 1962 a 1967, es decir, plena década. En la facultad de derecho se hacía todos los años para celebrar San Raimundo de Peñafort lo que llamábamos el “juicio bufo”. Y ahí criticábamos, hasta donde podíamos, y siempre había problemas. Era todo muy sutil, entonces era entre líneas, había esa complicidad. El que emitía esos mensajes de rebeldía sabía que al otro lado había una serie de gente que los recibía con tu misma clave. Pero es obvio que había un reducto que pretendía seguir manteniendo el status quo, que estaba de acuerdo y que era muy violento. Convivía en la facultad ese germen de protesta y disconformidad y, en algunos casos, de activismo muy comprometido y con mucho riesgo. Y en otros casos, de seguimiento, de 35 apoyo, no corriendo tanto riesgo. Y luego había un núcleo duro que trataba de resistir todo eso. Quería preguntarle ahora sobre la Guerra de Vietnam. Estalló a mediados de la década de los sesenta, fue un escenario más de la Guerra Fría y también se dice que supuso un antes y un después para el periodismo. Muchos como Manu Leguineche han dicho que Vietnam fue la última guerra con libertad. ¿Qué tuvo Vietnam que no tuvieran otras guerras? Vietnam fue definitivo en muchísimos aspectos en esa década. Aparte de ser un soporte de expresión de esa rebeldía y de esa búsqueda de una mayor libertad individual. Yo eso sí lo viví en Estados Unidos. Todos esos movimientos que había de protesta continuos. Vietnam significó un revulsivo. Significó una posibilidad o una oportunidad, mejor dicho, de esa expresión de protesta ciudadana que caracterizó los años sesenta. Y al mismo tiempo esa evidencia de confrontación política internacional, de expresión de guerras que se peleaban entre las potencias en tierra de otros. Tenía todo un componente muy particular que fue muy representativo y propició muchísimos fenómenos políticos y claramente sociales también. Y en el periodismo significó, efectivamente, también, un antes y un después. Y probablemente sea cierto que Vietnam fue la última vez que la prensa pudo funcionar con libertad y hacer lo que tiene que hacer que es estar sobre el terreno, ver, observar y contar. Y al mismo tiempo esa evidencia de confrontación política internacional, de expresión de guerras que se peleaban entre las potencias en tierra de otros. Tenía todo un componente muy particular que fue muy representativo y propició muchísimos fenómenos. Y fue muy importante para las mujeres. Porque, de hecho, la Guerra de Vietnam, también se considera que es el punto de inflexión absoluto de las mujeres cubriendo conflictos. De mujeres periodistas cubriendo conflictos. Creo que sí, que fue un momento, un hito dentro de lo que ha sido la evolución del periodismo y de la información. Hay todo un romanticismo que envuelve a la Guerra de Vietnam, a la figura del periodista de guerra, la típica imagen del cigarro, el vaso de whisky y el chaleco color 36 beige. También se dice mucho que fue la última guerra donde los periodistas tuvieron libertad… Pero ¿fue realmente así? Sí es verdad que hay mucho de romanticismo y de mito sobre la Guerra de Vietnam porque el cine ha creado una estética. Una estética de la guerra, una estética de la violencia, que en este momento es muy peligroso porque hace que, cada vez más, la gente confunda realidad y ficción. Y dado que el periodismo se ha devaluado muchísimo, porque ha sido muy interferido por agentes externos cuya vocación no es la calidad informativa sino otro tipo de intereses, eso es muy arriesgado. Vietnam tuvo, efectivamente, toda esa aureola que en gran parte es cierta, la otra está un poco idealizada. Eso es evidente. Pero, desde luego es verdad, que cada vez más, los conflictos están controlados. Los bandos quieren, eso siempre ha sido así, que se cuente lo que les es más favorable. Pero, desde luego, la interferencia o la intervención para conseguir que se cuente lo que les es más favorable cada vez es mayor y, por tanto, cada vez, la prensa está más controlada y más impedida de poder ejercer su misión. Y aparte a ocurrido una cosa. En la cobertura de conflictos, hubo una serie de años en los que el periodista era un objeto deseado por los bandos porque era la forma de hacer llegar tu mensaje y era visto, hasta cierto punto, como un observador neutral y que necesitabas para contar lo que querías contar. Siempre querías llevarlo a tu lado y por tanto seducías al periodista. Luego se pasó a comercializar con el periodista. Se dieron cuenta de que tenían un valor si les secuestrabas o si les ocurría algo. Podías recibir dinero por el periodista y desde el punto de vista del poder era la utilización de la prensa absolutamente a su servicio disfrazado de ayuda, de colaboración, de protección… Y finalmente se ha pasado a una tercera fase donde el periodista es irrelevante. La información la mandan los propios bandos y por tanto el periodista queda fuera. No tiene acceso al meollo de aquello que está sucediendo. Además, se suma la precariedad que hace que el periodismo de riesgo lo estén salvando los freelances, aquellos que van por su cuenta y luego venden esa información. Con todo el riesgo que eso tiene. Por supuesto que para el periodista, pero también un riesgo para la información porque se acaba informando de aquello que te van a comprar, no de aquello que hay que contar, porque muchas veces lo que hay que contar, no vende. Hay toda una distorsión en cuanto a la selección de la información que le llega al consumidor de la información. 37 ¿Cómo llegaba la información sobre la Guerra de Vietnam a España, teniendo en cuenta que esa información se publicaba en una dictadura militar? La percepción interna desde España era una visión de Vietnam muy a la americana. Además, las guerras entonces eran planteadas como buenos y malos. Sin matizaciones. Hay muchas veces que está claro quién es “el bueno” y quién es “el malo”, pero no siempre es así. La Guerra de Vietnam fue explicada mucho desde el ángulo norteamericano. Luego, por supuesto, hubo grandes periodistas y compañeros que hicieron grandes trabajos y que de una manera u otra lograban hacer pasar los mensajes que querían. Pero desde luego no fue una cobertura como lo hubiera sido unos años después. ¿Llegó algo del movimiento antibelicista americano en contra de la Guerra de Vietnam a España? Sí, llegaba. Pero también, siempre pasado por ese filtro y muy mezclado con esa idea de la protesta por la protesta. Y de ese no valor de la protesta. Es decir, no reflejado como un derecho ciudadano sino como un error, en todo caso, ciudadano que pone en peligro la estabilidad del gobierno. Se le daba a todo la vuelta para que eso no pudiera servir de ejemplo, de referente en el interior. Y eso se ha hecho siempre, en todas partes. También hay que tener en cuenta que el acceso a la información en aquellos años no era como ahora. El acceso a la información de los años sesenta era limitadísimo, por tanto, tu versión de lo que sucedía era la que te daba, en España, Televisión Española, Radio Nacional de España y algunas otras radios más pequeñas, pero totalmente supeditadas a esas directrices. La información era muy sesgada. 38 ENTREVISTA A DIEGO CARCEDO 25 / 03 / 2021 ¿Era la prensa capaz de transmitir y reflejar en sus informaciones la realidad e intensidad de Vietnam en aquellos años? Yo creo que sí. En ese momento en España para eso no había censura. Les importaba lo que pasaba dentro, el resto les daba igual. Había muchos periodistas. Se concentraron. Debía haber unos 300 corresponsales extranjeros de todos los medios. Había muchas televisiones. Fue la primera guerra que se televisó y eso le dio un impacto mundial. Había también facilidades para moverte por allí y para cubrir la información que quisieses. Yo estuve en muchas más guerras y siempre andaba a escondidas, pasando peligros enormes, no dejándote ir aquí o allí, tiroteándote… Los americanos tenían instrucciones de que a los periodistas había que respetarlos, entonces hacías lo que te daba la gana. En la JUSPAO, la oficina de prensa americana, te daban un credencial que, en mi caso, era equivalente a Teniente Coronel de las Fuerzas Armadas Norteamericanas. Con lo cual te metías por todas partes y te recibían en cualquier sitio. Tenías libertad para moverte por todas partes. No te impedían ir a ningún sitio y los americanos te contaban lo que sabían. Después el problema era conocer la verdad e intentar hablar con algún vietcong. Fue curioso porque en los Acuerdos de Paz de París de 1972, se acordó un pacto secreto mediante el cual Estados Unidos iría reduciendo su presencia en Vietnam. Pero esto no fue así porque en el momento en el que los americanos abandonasen el país, el vietcong se haría con Vietnam, y era lo último que quería Estados Unidos. Entonces en esos acuerdos decidieron crear una especie de embajada del vietcong en Vietnam del Sur, en la base aérea Tan Son Nhut, en Saigón. Aquellos vietcong allí servían de enlace militar entre los americanos y los sudvietnamitas y cada domingo el jefe de la delegación daba una especie de rueda de prensa. Hablaba en vietnamita y no respondía a ninguna pregunta. Tampoco dejaban entrar a nadie que no estuviera acreditado, pero alguna vez conseguimos colar a un intérprete y al final nos dimos cuenta de que todos los domingos el discurso era el mismo: la revolución, el capitalismo… Dejamos de ir al cuarto domingo porque no tenía ningún sentido, pero fue una cosa muy pintoresca. 39 Me gustaría hablar un poco sobre ese momento en el que escucha “Navidades Blancas” en la radio. Supongo que imaginó que en algún momento llegaría a escuchar la canción, pero ¿cómo fue escucharla en realidad? ¿Qué sintió en ese instante? Unos veinte días antes del 30 de abril de 1975, nos reunieron a todos los corresponsales extranjeros y nos explicaron que empezaba la evacuación de los extranjeros que estaban en Saigón. Había 5 órdenes de evacuación: el blanco, el, azul, el verde… y el rojo que era ya, a la desesperada, cuando todo estuviese ardiendo. La inmensa mayor parte de los periodistas se marcharon antes. Pero el equipo de TVE nos quedamos. Y nos habían dado una consigna que era que cuando nosotros escuchásemos en la radio norteamericana que el locutor decía “en estos momentos la temperatura en Saigón son 108 grados Fahrenheit y sigue subiendo” y a continuación escuchásemos la canción “Navidades Blancas” de Bing Crosby teníamos que salir por pies a los puntos donde nos habían dicho que nos evacuarían. Entonces a la hora de marcharnos del hotel, cuando fui a pagar ya no estaban las dos recepcionistas que habían estado allí siempre y había un par de energúmenos que nos decían que teníamos que pagar en dólares. Ahí perdí un poco los nervios porque la cantidad en dólares era muchísimo mayor que en piastras, entonces empecé a discutir con ellos y veo que uno saca la pistola. Instintivamente vi un florero de cristal grande y mientras hablaba con él pensaba “cojo el florero y el doy en la cabeza, le quito la pistola y salgo corriendo y no lo cobra ni en piastras”, pero uno de mis compañeros me vio las intenciones y me dijo “Diego, no lo hagas”. Ha pasado casi medio siglo desde el fin de la Guerra de Vietnam y de alguna manera es una de las pocas guerras que se sigue recordando y que sigue bastante presente. Hay muchos libros y artículos que cuentan que esta guerra significó un antes y un después para la vida de los periodistas, tanto profesional como personalmente. Pero ¿por qué? ¿Qué tuvo la Guerra de Vietnam que no tuvieron otras? Porque luego, por otra parte, hay una corriente, sin embargo, que relaciona toda esta exaltación, por llamarlo de alguna manera, a Hollywood y que las películas han sido las que han idealizado esta guerra, cuando en realidad no tenía nada de eso. Hay que decir una cosa previamente y es que una guerra así y cuatro meses te pueden volver loco. Y a mí me trastornaron. Yo soy consciente ahora de que no estaba en mis 40 cabales. Hice disparates y tenía fama entre los compañeros de ser el que se metía en berenjenales y lo grave de esto es que metía a los cámaras de mi equipo también. Fue una guerra muy desproporcionada donde los americanos se volcaron porque no querían que el comunismo se implantase en el sudeste asiático. Llegaron a tener 500.000 militares allí. Todos los militares que hay en España no pasan de 100.000. La máquina militar norteamericana era impresionante. Empezó a ser una guerra con muchos muertos y que, sobre todo, pudieron empezar a ir las televisiones, que antes nunca habían estado en una guerra, y a retransmitir todo aquello. Y empezó a verse y a saberse. Como había libertad para escribir, todos los países empezaron a enterarse de lo que estaba pasando. Hasta entonces las guerras eran medio secretas. Esto produjo una reacción muy grande en Estados Unidos y en todo el mundo. En ese momento había un florecimiento de la izquierda joven, los universitarios empiezan a manifestarse en contra de la guerra, el surgimiento de Jane Fonda como una líder del movimiento con sus canciones… Además, cada día todas las televisiones informaban de los muertos que había habido en Vietnam y la gente empezó a rebelarse furibundamente contra el gobierno norteamericano. Nixon, cuando llegó al poder, se dio cuenta de que aquello no tenía futuro porque aquellos ocho o diez años previos habían consistido en que, cada vez que se complicaba la guerra, el general jefe que estaba en Vietnam, William Westmoreland, lejos de venir a admitir que estaban siendo derrotados, decía “vamos ganando, pero necesito 40.000 soldados más”, y se los mandaban. Se dice que Vietnam fue la última guerra en la que los periodistas pudieron moverse con total libertad, no había censura… ¿Cómo crees que afectó la guerra de Vietnam a la evolución de la profesión de los corresponsales de guerra La guerra de Vietnam para eso no tuvo precedente. Los americanos, que estaban ahí metidos sin pintar nada, vendían aquello como una gran defensa a la democracia y la libertad. Entendían que en Vietnam del Norte no había libertad y que el Vietcong quería unificar Norte y Sur bajo poder comunista. Ellos fueron allí predicando libertad y libertad absoluta fue lo que tuvimos. Funcionamos con total libertad. Al final, los americanos perdieron la guerra y cuando volvieron a Estados Unidos tuvieron que rendir cuentas. Los altos jefes militares explicaron que no se podía hacer una guerra 47 del dolor y de las víctimas. Creo que la mejor forma de dignificar y de que eso no se olvide es que las palabras que utilizas sean las más exactas y las más preciosas. Que, aunque sea un horror, tienes que contarlo bien porque es tu forma de contribuir a que el mal no sea todavía mayor. ¿Por qué es importante contar las posguerra? Porque algunas de las peores atrocidades ocurren cuando no hay testigos. Hay que quedarse en los sitios cuando la noticia ha dejado de estar en todos los telediarios porque los estragos que deja la posguerra son tremendos. Hay una paradoja aquí también porque a veces se cometen atrocidades sólo para que las cámaras las reflejen y por eso como periodista tienes que ser muy cauteloso de no convertirte en agente provocador del mal. ¿Merece la pena ese coste emocional que se acaba pagando por contar historias? El periodismo vale la pena. Lo que no me gusta es cuando se convierte en una adicción. Tenía amigos que eran incapaces de vivir la vida que vivimos lejos de los frentes. La vida se convertía en una especie de sobredosis de adrenalina permanente y no eran capaces de vivir sin esa dosis. Al final acabas buscando eso porque, primero nutro tus crónicas y tus fotos, pero también tu razón de ser y eso termina siendo un veneno, una droga perversa. Tienes que intentar siempre encontrar una explicación y un contexto a esas experiencias vividas y no convertirlo todo en sin razón. Pero creo que en la medida de que has tenido la oportunidad de vivir estas historias de cerca, creo que te pueden enriquecer como ser humano. Te ayudan a entender la experiencia humana de forma más intensa, aunque muchas veces no tengas una explicación racional. ¿Qué supuso la guerra de Vietnam para la profesión? El ejército americano y otros aprendieron de la experiencia de Vietnam. Muchos informativos y medios de comunicación como Life daban imágenes tremendas de los estragos de la guerra y eso provocó un movimiento antimilitarista contra la guerra de Vietnam muy fuerte en muchos sitios, no solo en Estados Unidos. Aprendieron la lección 48 de que acceso ilimitado a los frentes de combate podía ser contraproducente para las políticas que querían poner en marcha países como Estados Unidos. ¿Cómo remodeló esto la década de 1960, esos años que fueron tan críticos para la evolución histórica y para la evolución del periodismo? Una de las lecciones más interesantes de la guerra de Vietnam tiene que ver con la libertad de prensa. Tiene que ver precisamente con la campaña que emprendieron el The New York Times y el Washington Post contra la censura informativa por parte del gobierno y la historia de los Papeles del Pentágono. Se abrió un debate constitucional que se abrió con Watergate, pero también con los Papeles del Pentágono. Cuando una fuente del Pentágono decidió compartir con un periodista informaciones que demostraban que la información que el gobierno estaba dando sobre la marcha de la guerra y sobre sus propias previsiones no se compadecían con lo que se decía abiertamente tanto desde el Pentágono, desde el propio Estado y desde la Casa Blanca. Estaban mintiendo sistemáticamente. Los argumentos del poder fueron que eso atentaba contra la seguridad de Estados Unidos y eran secretos de estado. Y sin embargo el Tribunal Supremo, en una sentencia histórica, demostró que el interés público prevalecía sobre el supuesto secreto de estado. Y fue una gran batalla, precisamente en favor de la libertad de prensa y en favor del derecho de la ciudadanía a conocer cómo y por qué actúan sus gobernantes. ¿Qué futuro le auguras a la profesión y a los corresponsales en concreto? Yo quiero pensar que la necesidad de saber va a prevalecer y la necesidad de que el periodismo sea un contrapoder también. Espero que los ciudadanos se den cuenta del valor de la libertad de prensa y que la defiendan y protejan porque una de las condiciones para una democracia es que haya una prensa vibrante, crítica e independiente. Creo que es muy importante recuperar un poco las esencias, el principio de la profesión, la deontología profesional. Separar las opiniones de los hechos, no opinar tanto, escuchar más, contar buenas historias y utilizar las nuevas tecnologías para contarlas mejor. Creo que los periodistas, que somos tan críticos con todo, y a veces de forma muy despiadada, tendríamos que ser más críticos con nosotros mismos. Ser más impecables para poder seguir siendo implacables. 49 ENTREVISTA A GERVASIO SÁNCHEZ 18 / 03 / 2021 ¿Cómo valorarías la evolución y los cambios que ha sufrido la profesión desde que te dedicas a esto? Yo me fui casi tres meses a Centroamérica. Me lo pagué todo de lo que había ganado en verano trabajando y no ingresé una sola peseta. Desde el punto de vista económico fue un desastre, aunque aprendí muchísimo, porque fue un máster de tres meses acelerado donde me encontré con los mejores periodistas del mundo, con los mejores fotógrafos del mundo y empecé a hacer contactos con algunos periodistas que estaban sobre el terreno con los que luego, con el paso del tiempo, empecé a trabajar con ellos. Hoy día, cuando voy a un sitio, tengo las espaldas cubiertas, tengo garantías de que tal medio me va a publicar tal cosa y viajes desastrosos económicamente ya no vivo. Aunque cada vez están las cosas más complicadas. Yo sigo trabajando como freelance porque realmente los medios de comunicación han decidido no invertir en periodismo y sobre todo no invertir en periodismo internacional. ¿Cómo crees que afecta eso a la información? Es el camino más corto para el desastre. Si tú no haces buenas coberturas lo que le estás enseñando a los ciudadanos es puro refrito, pura bazofia. Además, una sociedad mal informada, como es la española, está totalmente condenada a la manipulación. Cuando nos quejamos de que los ciudadanos españoles se dejan engatusar con una facilidad tremenda por lo que hoy día se llama fake news, que en verdad es la mentira de toda la vida, te das cuenta de que eso tiene que ver muchas veces con el propio comportamiento de la prensa. La prensa es muy dada a mirarse el propio ombligo y muy pocas veces a hacerse la autocrítica que es necesaria. Dicen que los fotoperiodistas, al estar detrás de la lente de la cámara, es como que están detrás de una barrera que te separa, en cierta medida, de la tragedia que estas viviendo. ¿Es realmente así? 50 En esta especialidad del periodismo hay mucha mitología. Para mí, autollamarse corresponsal de guerra o fotógrafo de guerra… yo, a mi edad, y después de la cantidad de conflictos en los que he estado trabajando todavía me cuesta trabajo hacerlo. ¿Por qué? Porque creo que el etiquetado no sirve para nada. Lo que hay que hacer es hacer un buen trabajo y que tu trabajo sea lo suficientemente importante para que la gente te respete por ello. Y si te conviertes en un periodista de referencia te vas a convertir con el paso de los años y con el paso del tiempo que trabajes. Un fotógrafo y un periodista de guerra, para mí, es aquel que empieza con 20 años y acaba con 70. O estás dispuesto a pasarte 40 o 50 años trabajando o, con todos mis respetos, déjate de etiquetarte. Y luego, en esta especialidad del periodismo se puede estar por muchas razones. Para ligar en el bar de tu pueblo contando batallitas o porque crees que el periodismo sirve para mejorar la educación de la sociedad y la salud informativa de la sociedad. Y porque una historia bien cubierta protege a los ciudadanos que la sufren porque si hay testigos es más difícil que pasen más atrocidades de las que habitualmente pasan en la guerra. ¿Cómo sabes dónde establecer esa línea que separa información de morbo y no saltar al otro lado? Yo tengo una pequeña regla de oro. ¿Cómo me gustaría que me trataran si yo estuviera en ese lugar? Si haces este tipo de ejercicio y no te dejas avasallar por los tiempos impuestos por gente que está a miles de kilómetros, te respetas a ti mismo como persona, respetas a las personas que estás fotografiando y le das el tiempo necesario a las historias para construirlas, lo normal es que no salgas pensando que has sido un agresor más. Una de las peores cosas que uno puede sentir como periodista es haberte convertido en un agresor más de las víctimas de un conflicto. ¿Por qué es importante contar la posguerra? Las guerras no acaban cuando dice Wikipedia. La guerra acaba cuando las consecuencias se superan. Y la posguerra es consecuencia de la guerra. En las posguerras pasan cosas 51 muy graves porque los medios tienen mucha facilidad de olvidarse de los conflictos. Si los conflictos se malcubren, las posguerras no se cubren nunca. Si no hay visibilidad de una posguerra, las autoridades políticas se acaban olvidando del país. La única manera de reconstruir los puentes de convivencia entre las comunidades después de una guerra es reconstruyendo las historias dolorosas de la guerra. Es mostrando qué ha significado esa guerra para que las nuevas generaciones no vuelvan a cometer los mismos errores de sus padres y de sus abuelos. ENTREVISTA A ALFONSO BAULUZ 17 / 03 / 2021 En 2003 cubriste la Segunda Guerra del Golfo desde Irak empotrado con las tropas estadounidenses, ¿qué es lo que dicen esos documentos que firmas para poder ir de empotrado con ellos? “No voy a explicar qué composición tiene la unidad a la que acompaño ni el armamento que tiene”. Si yo voy con una unidad y proclamo live que está sin munición, ¿qué te crees que me va a pasar a mí? Que me van a llover los disparos y no van a diferenciar si estás empotrado o eres unilateral. Es la tontería de que “en la guerra hay que contarlo todo”. Se exige una pureza que no existe en ningún ámbito del periodismo porque, por un lado, tú quieres que tu fuente te cuente historias, pero por el otro, lo que se te está pidiendo es que no pongas en peligro a las personas a las que acompañas, sean militares o no. No existe el off the record, ellos hablan on the record, ese es el trato. Yo escribí una crónica en la que contaba que los chicos de la CIA no temían a las armas prohibidas de Sadam Hussein y nadie me lo impidió, o si lo querían impedir, no lo consiguieron. En Vietnam los periodistas ya se movían y convivían con los militares, ¿por qué se empieza a hablar entonces de la figura del empotrado como algo novedoso décadas más tarde? Supongo que por idealismo romántico que tiene que ver con el cine. Y luego porque no se es consciente de que en realidad el empotrado no deja de ser acompañante de una fuerza 52 de combate. Da igual que sea una guerrilla que un ejército regular. La diferencia cualitativa es la existencia de Internet y de los teléfonos por satélite. Esto hace que ya no se pueda monopolizar el discurso a través de los medios de comunicación y que el ejercicio de la censura se convierta en algo muchísimo más complicado. Es prácticamente imposible. Internet y los teléfonos por satélite significan que no controlan en flujo informativo y, sobre todo, que no van a controlar el discurso de la cobertura. La guerra de Vietnam es la primera guerra televisada… Guerra televisada… Hay un libro fantástico El último gato de Hué de un periodista estadounidense que explica muy bien cómo la televisión captura fragmentos y esos fragmentos obedecen a un esquema de producción de televisión. No tiene la autenticidad ni la instantaneidad que tiene la fotografía. La televisión es una reconstrucción deliberada de unos hechos y la captura de fragmentos para que luego le des un sentido, tenga una explicación y sean inteligibles por cualquier audiencia. Los procesos de producción técnicos de la televisión eran bastantes cutres y bastante patéticos. La primera vez que sacaron un camión amontonando cadáveres la CBS o la NBC llamó para que eso no volviera a ocurrir. Desde la directiva quedó clarísimo que esas imágenes no eran para el paladar del público estadounidense. Lo que se vio eran muchas hierbas altas, soldaditos estadunidenses corriendo y algún disparo en el fondo. Lo único bueno que ofrecen las televisiones son buenos reportajes. Hay muy buenos reportajes en zonas de conflicto, pero retransmitir, televisar la guerra es una falacia. ¿De verdad la prensa fue la principal causante de la derrota americana? No. Cuando Estados Unidos sustituye a Francia, que rinde el territorio en 1954, tumba al emperador y pone un gobierno títere. Toda la prensa aplaude todos y cada uno de los movimientos y maniobras estadounidenses en ese ámbito de paranoia de la Guerra Fría, de la guerra nuclear y de la amenaza soviética. Cuando en 1063, 1964 empiezan a llegar corresponsales jóvenes, difieren absolutamente de la visión de sus medios. Su experiencia sobre el terreno no tiene nada que ver con lo que los grandes editores o las grandes figuras del periodismo estadounidense retratan, que es una cruzada para acabar con el comunismo. 53 No es hasta el año 1968, cuando la Ofensiva del Tet, que los americanos se dan cuenta de que son vulnerables y que tanta facilidad para acabar con el enemigo después de tantos años no se compadece con esa ofensiva. Ahí es cuando se comienza a cuestionar. Pero los medios reaccionan a lo que la opinión pública decide, que es que no quieren continuar viendo esa carnicería de soldados estadounidenses y, en segundo plano, de vietnamitas. Hasta entonces los medios eran absolutamente partidarios de la guerra y es la opinión pública la que modifica la cobertura y el punto de vista de los medios. No son los editores de los medios los que, con su trabajo deliberado y con su línea editorial cambian la opinión pública. Es la opinión pública la que cambia la línea editorial de los medios. Era la sociedad entonces la que hacía que cambiase cómo se informaba desde Vietnam, pero ¿por qué después de tantos años se sigue hablando de Vietnam? ¿Por qué sigue estando tan presente? ¿A qué se debe eso? A la mitología cinematográfica. Es verdad que el cambio social de los años sesenta es acusadísimo, sobre todo en Estados Unidos. Digamos que se pone fin a las secuelas de la Segunda Guerra Mundial, y toda la obsesión que significa el crecimiento del imperio soviético. Aparece el pacifismo, la música rock&roll, la liberación de la mujer, los derechos civiles, el Mayo francés… Es un conjunto de cambios sociales profundos y de gran envergadura, primero en Estados Unidos y que luego se trasladan a las sociedades occidentales, no a la española. Es un momento de eclosión y de cambio frente al dictatum posterior a la Segunda Guerra Mundial y a una sociedad muy cerrada y muy ensimismada. La realidad es que es el cambio social general y de ahí la idealización de Vietnam, porque éramos jóvenes y teníamos pelo. Periodistas que han estado allí recuerdan que fue una de las mejores guerras que se ha contado informativamente… Seguro que hay quien dice que las guerras púnicas fueron contadas mucho mejor. Creo que es su opinión, muy respetable. Creo que la capacidad de mostrar lo que está aconteciendo a modo de puzle que se dio, por ejemplo, en Irak por la cantidad de medios que estaban en tiempo real proporcionando información desde los distintos lugares de 54 manera que en las redacciones toda esa información pudiera ser procesada y darle sentido, está a años luz de los preciosísimos reportajes que pudiera hacer un corresponsal de televisión en los años sesenta en un frente de batalla. Además, la capacidad para enviarlos estaba condicionada por la distancia, los medios técnicos y sin perder de vista que iban a ser emitidos dentro del especio de una dictadura. No hay color. ENTREVISTA A MÒNICA BERNABÉ 20 / 05 / 2021 ¿Por qué decides afincarte como corresponsal, nada más y nada menos, que en Afganistán? A mí siempre me había llamado mucho el periodismo internacional, aunque yo trabajaba en prensa local, pero cada año en vacaciones intentaba ir a algún país. Y uno de esos países a los que fui fue Afganistán en el año 2000, después de que una activista afgana, que entrevisté aquí en Barcelona, me invitara a visitar los campos de refugiados donde ella vivía. A mí ese viaje me impresionó muchísimo. Yo había estado ya en países pobres, pero es muy diferente estar en un país pobre que visitar un país destrozado por la guerra. A raíz de eso, con otra colega, creamos una asociación de ayuda a las mujeres afganas y eso me mantuvo en contacto con Afganistán y cada año viajaba al país a supervisar los proyectos de cooperación que hacíamos. Hasta que decidí establecerme seis meses allí, por probar. Y de casualidad conocí a Gervasio Sánchez y fue él un poco quién me convenció para establecerme en el país como corresponsal. Estuviste como periodista empotrada con las tropas americanas en Afganistán ¿Cómo se trabajaba con ellos? ¿Te impusieron algún tipo de censura? Con las tropas americanas, o con cualquiera de las tropas internacionales que estaba desplegadas en Afganistán, si querías acompañar a una unidad militar, que es lo que se llama en la jerga periodística “empotrarse”, tenías que firmar un montón de documentos con una serie de normas. La mayoría de esas normas eran no especificar el número de efectivos que estaban desplegados en la zona en la que tu estabas, ni explicar que 55 movimientos iban a hacer; si te decían que no podías entrar en un lugar, no entrar; no mostrar personal militar herido si no tenías el consentimiento de ese militar; no grabar la maquinaria militar que utilizaban… Cuando escribías aspectos que no favorecían a los americanos ni a la labor que estaban haciendo en Afganistán, ¿te obligaban a eliminar esas partes de tus crónicas? No. También es cierto que yo publicaban en castellano. Hubiera sido diferente si esos artículos estuvieran en inglés. A lo mejor se lo hubieran mirado mucho más. Hay que tener en cuenta que como periodista freelance estaba trabajando para el periódico El Mundo, que es un periódico muy importante en España, pero en Estados Unidos queda un poco lejos. También es cierto que ellos tenían alguna persona que sabía hablar castellano y una vez publicado se leían los textos o incluso te pedían que les enviaras el artículo. Pero, aunque yo explicara que eran atacadas o la situación en la que estaban, con las tropas americanas nunca tuve problemas en ese sentido. ¿Cómo es la situación de las mujeres en Afganistán? ¿Pueden ir ellas solas al mercado a comprar, por ejemplo? La situación no es tan crítica como que la mujer no pueda hacer absolutamente nada. Y sobre todo en Kabul y en las grandes ciudades la mujer va a comprar sola y se mueve sola. Pero sí que te encuentras con situaciones que te hacen ver el papel de la mujer en el país. Yo cuando cogía un taxi sola en Afganistán en el momento en el que decía una palabra, aunque hablara darí, se daban cuenta de que era extranjera entonces me preguntaban de dónde era. Y seguidamente que sí estaba casa y si tenía hijos. Porque, primero, en Afganistán si eres una mujer casada ya perteneces a un hombre y eres una mujer intocable y segundo, porque no conciben que estés casada y no tengas hijos. Yo me creaba mi propia película de mujer conservadora y formal. ¿Y qué sienten las mujeres afganas? ¿Son conscientes de su estatus en el país? ¿Qué visión tienen sobre el velo? 56 Creo que en Occidente estamos obsesionados con el velo, mientras que en Afganistán yo no he encontrado aún a nadie que este traumatizado con él. También hay que leer el uso del burka de otra manera. En Kabul, la mayoría de las mujeres van sin burka, llevan un pañuelo en la cabeza y ya está. Pero en cuanto sales de al capital o estás en zonas mas inseguras te encuentras a todas las mujeres llevando burka. Para ellas es un elemento que psicológicamente les da seguridad. Llevando el burka se sienten más seguras porque debajo de él no saben si eres guapa, si eres fea, si eres vieja o si eres joven. Ese anonimato les confiere una cierta seguridad en según qué situaciones que yendo con un simple pañuelo en la cabeza. Y luego en cuanto al velo, hay que tener en cuenta que Afganistán es un país musulmán y la religión musulmana establece o recomienda que lleves el velo. Ellas creen en esa religión y por tanto, se ponen el velo. Pero es que, además, toda la sociedad va así. Todas las mujeres llevan velo, las niñas se lo ponen ya con seis, siete años. Es algo que se mama desde pequeña. Ven a sus abuelas, a sus madres, a todo el mundo con el velo. Es algo que no se plantean. Forma parte de la normalidad. Además, te sientes extraña si vas sin velo en Kabul. A mi me pasaba. Nadie me diría nada si fuese sin velo por la calle, pero me convertiría en el centro de atención, todo el mundo me miraría y caminar por la calle así se convertiría en una situación bastante incómoda. En Afganistán, un país musulmán donde la Ley Islámica está presente en todos los ámbitos de la vida, ¿hasta dónde es cultura y tradición y hasta dónde es religión? En el caso de Afganistán, hay diferentes factores que influyen en el país y en el papel que juega la religión. Uno de ellos es que es un país que lleva más de cuarenta años en guerra, con todo lo que eso supone. Algo tan básico como la electricidad, por ejemplo. Hay cortes constantes, incluso en la capital, y en invierno tienes 5 horas de electricidad día sí, día no. En situaciones así la gente se acoge a la religión porque es lo único que les queda. Porque cuando pierdes la esperanza piensas que Dios no te va a fallar. Muchas facciones han usado la religión como arma, tanto los Talibanes como otras facciones islamistas que han estado en el poder anteriormente en Afganistán. Y, por otro lado, está la falta de formación y educación. Sin formación es muy fácil manipular a la gente. Hay muchas cosas en Afganistán que se hacen o no se hacen de tal manera porque el islam lo dice. No, perdona. El islam no dice nada de eso. Eso es una tradición que va de generación en 63 La guerra del 67 fue claramente una gran victoria para los israelíes, pero militarmente hablando, porque en ámbitos como el diplomático, el democrático, la estabilidad social… no podemos hablar de victoria. Sí, pero yo creo que el objetivo de la victoria de 1967 no era tener paz o tener estabilidad o lograr convivencia. Era aumentar territorio. Israel se crea sobre otro país. Aparecen unos señores en un país donde ya vive una comunidad y declara un estado. Israel empieza siendo dos trocitos de territorio y termina esparciéndose hasta dejar arrinconado a Gaza y Cisjordania a dos trocitos de territorio. Y esto lo hace en diferentes ofensivas. La de 1967 es la más importante, pero no solamente esa. Lo que ha pasado estos primeros días de mayo en Gaza viene a ser por esta táctica israelí de hecho sobre el terreno que le lleva a ganar territorio. La captura de casas en Sheij Jarrah, es uno de los barrios árabes de Jerusalén Este. Les quitan las casas a los dueños y se las conceden a israelíes. Que acabas de robarle la casa a un ciudadano que además es árabe israelí, porque es palestino nacionalizado israelí, porque si no, no podría estar viviendo en Jerusalén, en la Jerusalén ocupada. Es una manera de ganar más territorio, como los asentamientos en Cisjordania. Se trata de quitar un cachito más y un cachito más y un cachito más y obligar a cuatro familias más a marcharse. Me imagino que el proyecto futuro y último de quedarse con todo el territorio. Creen que van a poder quedarse con todo el territorio. No entienden que no funciona así por desgracia. ¿Qué importancia tiene Jerusalén, como territorio, en todo este conflicto palestinoisraelí y en toda la región de Oriente Medio en general también? Jerusalén es la base de la mezquita de Al-Aqsa y de la explanada de las mezquitas y es el tercer lugar más sagrado para el islam. Con lo cual ya solamente con ese componente es un poco tocar… Tú vas a casas de musulmanes en los lugares más variopintos del planeta y te puedes encontrar una foto de la mezquita de Al-Aqsa. Para ellos es su un símbolo. Con lo cual, todo lo que ocurre en Jerusalén, evidentemente, es susceptible de llevar a más problemas. Eso lo saben. Yo también tengo la teoría loca de que el componente político interno juega un papel. Es decir, cada vez que Netanyahu se ve en peligro, cada vez que su supervivencia política se ve en peligro suele haber extrañamente un conflicto en Gaza. Jerusalén siempre está ahí como factor cultural. Como un peso cultural sobre la comunidad brutal. 64 Cada vez que pasa algo en Jerusalén acaba siendo una provocación y una incitación a los Palestinos para recordares quienes mandan en realidad. Claro. El problema es que es muy fácil agitar la tensión. En Palestina es súper fácil. Sabes muy bien que si haces determinadas cosas va a haber un levantamiento. Porque Palestina está al borde del levantamiento desde el año 1948. Y están hartos. Y porque Gaza, cada vez que hay un ataque, retrocede más y más a la Edad Media. Y es tan injusto y tan profundamente desolador que la gente se levanta. Con lo cual, si Netanyahu necesita aunar a la población entorno a su figura, si quiere disipar las tensiones internas políticas en Israel, la mejor manera es azuzar algo que repercuta a los palestinos. Porque sabe que se van a levantar, sabe que va a haber una represión y sabe que la población, una vez más, va a hacer piña con el gobierno, que en este caso sigue llevando él. Con lo cual se acaban las tensiones internas. De primero de dictador: azuza al enemigo común cada vez que tengas un enemigo fuera. Y Netanyahu, recordemos que lleva desde el año 2009 en el poder, lo que le lleva casi a convertirse en el primer dictador judío de Oriente Próximo. ENTREVISTA A EUGENIO GARCÍA GASCÓN 20 / 04 /2021 ¿Por qué un conflicto que duró apenas una semana socavó de tal manera la moral de los árabes y provocó que Oriente Medio se tambalease tanto que aun hoy el mundo entero sigue padeciendo sus consecuencias, en cierta medida? Es cierto que la Guerra de los Seis Días duro seis días, pero fue una guerra con una aplastante victoria de Israel y eso creó muchos problemas a los árabes porque Israel en esos seis días ocupó el Sinaí, Cisjordania y el Golán, incluida Jerusalén. Fue una guerra que tuvo una gran repercusión y que, efectivamente, humilló a los árabes y les hizo hundir la cabeza y sentir que estaban derrotados y que no podían competir con Israel. Especialmente cuando, seis años después, en la guerra de 1973, que iniciaron los árabes por sorpresa, volvieron a ser derrotados. 65 La Guerra de 1967 la inició Israel y jugó con ventaja por su aviación cuando destruyó la aviación egipcia rápidamente. Luego vino la revancha de 1973 pero volvió a repetirse un poco la historia, aunque esta guerra la empezaran los árabes. La Guerra de 1967 fue claramente una gran victoria para los israelíes, pero militarmente hablando, porque en ámbitos como el diplomático, el democrático, la estabilidad social… no podemos hablar de victoria, porque se vieron muy perjudicados. Tampoco se consiguió una solución al conflicto palestino ni una paz entre ellos. No creo que la intención de Israel haya sido nunca llegar a la paz. La única paz que llegó con Egipto, para retirarse del Sinaí, fue porque Israel temía que se repitiera otra vez lo que ocurrió en 1973, la sorpresa que se llevó Israel cuando atacaron los egipcios y los sirios. Por eso en los años 70 llegó a un acuerdo con Egipto y se firmó la paz de Camp David. Pero también hay que tener en cuenta que esa paz fue posible porque Estados Unidos presionó mucho a Israel. El presidente estadounidense Carter presionó mucho. Por eso hoy el Carter es una persona muy mal vista en Israel. Porque los israelíes sencillamente no están interesados en la paz. Están interesados en sus propios planes para Oriente Medio, pero no en la paz. Y mucho menos en una paz justa. ¿Por qué la derrota de 1967 produjo esa involución religiosa y ese aumento del fundamentalismo y del integrismo nacionalista tanto en árabes como en israelíes? No sé si la guerra provocó esto, pero creo que es cierto lo que señalas sobre el integrismo religioso. En el año 1979 se produjo la Revolución Islámica en Irán y en los países de la región también hubo una involución religiosa. Pero yo no estoy seguro de que esté relacionado con la guerra, aunque es cierto que se produjo a los años posteriores a la guerra. Pero no sé si hay una situación de causa-efecto entre la guerra y esa involución. Esa involución forma parte más bien de una tendencia interna de los pueblos y de las religiones de la zona. No estoy seguro de que haya una relación directa entre la guerra de 1967 y esa involución. Aunque es cierto que una cosa siguió a la otra. Yo creo más bien que es una tendencia de esos pueblos y de esas religiones que coincidió temporalmente con las guerras de 1967 y de 1973. 66 La Guerra de los Seis Días se da dentro del contexto de la Guerra Fría, esos años convulsos de la década de los 60, ¿cómo remodeló esta guerra los últimos años de la década de 1960? Como tú has indicado, la Guerra de 1967 se produjo en plena Guerra Fría. Oriente Medio era en ese momento un teatro importante para las potencias de la zona, especialmente por la cantidad de petróleo que venía de allí. Tuvo consecuencias en que radicalizó más las posiciones de Estados Unidos y de la Unisón Soviética, pero también hemos de tener en cuenta que un presidente excepcional como fue Jimmy Carter consiguió la paz entre Egipto y Siria después de mucha presión. Carter tuvo que ejercer una fuerte presión sobre Israel para que en el año 1978 – 1979 llegaran los acuerdos de Camp David. ¿Cómo es posible que el Estado judío, tan “pequeño” tanto en extensión como en población comparado con los países de alrededor, tenga tantísimo poder e influencia sobre todo el mundo árabe y que Palestina, por su parte, no consiga hacerle frente de ninguna manera? Es un estado pequeño, pero es un estado muy influyente. En Estados Unidos, cuando hay una votación sobre Israel no es raro que los 100 senadores voten a favor de la propuesta proisraelí y ninguno vote en contra. Es decir, tiene una fuerza muy grande en Estados Unidos y eso desestabiliza todo porque Estados Unidos es la superpotencia por excelencia. Es la que vende las armas, la que ayuda a Israel económicamente y ese desequilibrio es consecuencia de la influencia que Israel tiene en Estados Unidos, que es desproporcionada y enorme. ¿Puede ser este el motivo por el que la comunidad internacional no sanciona a Israel después de todos los crímenes de guerra que ha cometido? Sin duda alguna. Esta alianza entre Estados Unidos e Israel frena cualquier sanción y también frena, por ejemplo, al Tribunal de la Haya. Una vez, un diplomático israelí me comentó que cuando Sudáfrica aplicaba el apartheid, se le hizo un boicot. Primero los negros lucharon contra el apartheid pacíficamente y luego con armas y no consiguieron nada. Entonces la comunidad internacional le impuso un boicot a Sudáfrica y a los dos 67 años se había resuelto el problema. Esa situación no da la sensación de que vaya a producirse en Israel. Yo creo que, si la comunidad internacional estuviera interesada en la paz, presionaría a Israel, impondría un boicot y al cabo de muy poco tiempo se solucionaría el problema, pero ese no es el caso. ¿Qué importancia tiene Jerusalén, como territorio, en todo este conflicto palestinoisraelí y en toda la región de Oriente Medio? Jerusalén, históricamente, ha sido una ciudad santa para todas las religiones monoteístas. Es cierto que, por ejemplo, cuando en el año 1948 se creó el Estado de Israel, los judíos no tuvieron interés en conquistar Jerusalén porque era una ciudad que para ellos estaba atrasada y era reaccionaria. Sin embargo, veinte años después, en 1967, la conquistaron y desde entonces han ido poniendo cada vez más presión sobre la población palestina, sacándola de sus barrios, llevando colonos a la Explanada de las Mezquitas para rezar, lo que está prohibido. Estas circunstancias apuntan a que la ciudad de Jerusalén cada vez es más un símbolo. Luego tenemos otra cuestión importante y es la importancia de la religión, cada día mayor, en los pueblos de la zona. Tanto en israelíes como en palestinos. El hecho de que la religión sea cada vez más importante hace que el conflicto de Jerusalén sea también más importante y tenga tanta repercusión en otros conflictos de la región. 68 ANEXO III: Guiones de los vídeos VÍDEO 1 “60 AÑOS DE LOS AÑOS 60” --- The Rolling Stones - (I can’t get no) Satisfaction ---- --- imágenes recurso --- [00:00:05] Voz en off: Hace sesenta años comenzaba una década que marcaría definitivamente los años futuros. Un período de tiempo que nada tiene que ver con nuestros días, pero sin el que no se entendería la realidad en que vivimos hoy. La década de 1960 supuso una fractura en el siglo XX. Un punto de inflexión para la historia. [00:00:24] Total Calaf: “Para mí los años sesenta son una etapa magnífica porque fue realmente el principio del cambio”. [00:00:31] --- imagen recurso --- Total Bauluz: “El cambio social de los años sesenta es acusadísimo, sobre todo en Estados Unidos. Digamos que se pone fin a las secuelas de la Segunda Guerra Mundial, y a toda la obsesión que significa el crecimiento del imperio soviético y aparece el pacifismo, la música rock&roll”. [00:00:50] --- imágenes recurso --- Voz en off: Eran años de contestación social y de revolución. Los jóvenes salían a la calle reclamando nuevas relaciones sociales y ellas, además, liberando su sexualidad. [00:01:01] 69 Total Calaf: “Fueron unos años en los que, para mí, representaron muchísimo para el mundo. Representaron muchísimo para las mujeres, porque fue la primera exteriorización de realmente todo eso que nos oprimía. Y en parte liberación”. [00:01:19] --- imágenes recurso --- Voz en off: La falda se convirtió en todo un elemento revolucionario y reivindicativo de la liberación de la mujer. Pero en la España de Franco seguía sin ser muy tolerable y, además, se veía como algo provocador. [00:01:31] Total Calaf: “Yo creo que fui de las primeras que me puse minifalda ante el escándalo de la mayoría de los amigos de mi familia. Y recuerdo concretamente en Televisión Española, yo empecé en el año 70 y tuve una auténtica discusión porque yo llevaba minifalda. Pero minifalda, minifalda. Eso era poco aceptable en aquel momento. Se veía como una provocación”. [00:01:58] --- imágenes recurso --- Voz en off: Esos pequeños actos era la manera que tenía la juventud de luchar contra la norma establecida por el régimen. [00:02:04] Total Calaf: “Tratábamos de estirar todo lo que podíamos la cuerda y éramos provocadoras. Eran esas pequeñas demostraciones de rebeldía y de desacuerdo con una serie de estructuras que claramente te limitaban”. [00:02:19] --- imágenes recurso --- Voz en off: Y para poder hacer todo eso tuvieron que crear su propio lenguaje. [00:02:24] Total Calaf: “Era todo muy sutil, entonces era entre líneas, había esa complicidad. El que emitía esos mensajes de rebeldía sabía que al otro lado había una serie de gente que los recibía con tu misma clave”. [00:02:40] 70 --- The Beatles – Twist and Shout ---- --- imágenes recurso --- Voz en off: Los sesenta significaron una eclosión social, política y cultural en todo el mundo. Los asesinatos de Kennedy, King, el Che o Malcolm X sacudieron a toda una sociedad y ante tanta violencia, el movimiento hippie cogía fuerza. Su mantra “haz el amor y no la guerra” se hizo tan icónico que a día de hoy seguimos repitiéndolo. El festival de Woodstock fue el epítome de esta corriente pacifista y las letras de artistas como The Beatles, Bob Dylan o Jimi Hendrix marcarían a toda una generación. [00:03:11] Pero fueron dos acontecimientos en concreto de los años sesenta los que marcarían el resto del siglo y el principio del siguiente: La Guerra de Vietnam y la Guerra de los Seis Días. La primera fue la gran derrota americana. Vietnam se convirtió en la primera guerra televisada de la historia y multitudes llenaron las calles manifestándose en su contra. La segunda fue tan breve y tan desigual que hundió la moral de los árabes. Esos seis días afectarían para siempre a sus gentes y marcarían un nuevo orden mundial. [00:03:43] --- imágenes recurso --- --- The Beatles – Twist and Shout ---- FIN [00:03:48] 71 VÍDEO 2 “UNA JORNADA EN EL VIETNAM DE LOS 60 - DIEGO CARCEDO” Total Carcedo 1: Yo una vez pedí, para filmar, en la base de Tan Son Nhut ir en un helicóptero de combate que, sobrevolando la selva iba a hacer un recorrido de inspección como hacían siempre. Me metí en uno de esos helicópteros que llevaba a unos cuantos soldados y a la derecha iba un negro que medía dos metros con unas cartucheras el tiempo hablando por clave y tal. Y en una de estas, se oyen plenos disparos y se dan cuenta que hay abajo, camuflados, en la jungla, un grupo de vietcong. Y empezaron a sacudir tiros y desde abajo también. Temblaba el helicóptero… Joder, yo pasé un miedo aquel día… [00:00:45] Total Carcedo 2: Y ya nos dedicábamos a ducharnos y a dar una vuelta por la ciudad, por Saigón, que estaba abigarrada. Y la gente, muy pobre, ibas por la calle y te iban asediando y cogiéndote los mendigos que estaban mutilados de guerra para que les dieses algo. Pero tenía otra parte en cambio, al atardecer aparecían muchos niños que te ofrecían ramitos de flores de jazmín y olía la ciudad… La ciudad pegaba un cambiazo enorme desde las primeras horas hasta la tarde. [00:01:17] Total Carcedo 3: Y luego nos íbamos al hotel generalmente, porque esto es la generalidad la mayor parte de los días. [00:01:24] Total Carcedo 4: Y allí nos juntábamos y nos tomábamos algo, cenábamos, se cenaba bien. Además, todo era baratísimo porque cambiábamos el dinero en el mercado negro y era todo tirado. [00:01:35] Total Carcedo 5: Lo de cenar y comer ahí era según caía. O te pegabas el gran banquete o… Cuando estábamos en el hotel por las noches, yo no como marisco porque soy alérgico, pero Vicente y Manu Leguineche y todos estos se inflaron a comer langosta 72 porque eran baratas. Comías langosta por dos pesetas. Yo siempre comía arroz chino porque no podía comer marisco y todos se reían mucho de mí. [00:02:05] Total Carcedo 6: Como estaba el toque de queda no se podía salir a la calle. Te podían matar tranquilamente. Pero nos aprendimos el truco. Cuando les veíamos por ahí a lo lejos les gritábamos “¡Tây ban nha, Tây ban nha!” y ya sabían que éramos españoles y les llevábamos siempre una botella de ron o algo por el estilo y se la dábamos y no se metían con nosotros. Luego íbamos adonde el télex que era una maravilla, un vietnamita con un teclado de télex sin las letras marcadas y escribía tutututu y mandaba los telegramas con una rapidez… que era la única comunicación que había. Eso lo mandaba Manu a su agencia y Vicente al periódico. [00:02:52] VÍDEO 3 “VIETNAM VIETNAM VIETNAM, TODOS ESTUVIMOS AHÍ” Fondo negro – frase: “VIETNAM VIETNAM VIETNAM, TODOS ESTUVIMOS AHÍ” ~ Michael Herr --- música Richard Wagner “La cabalgata de las Walkirias” --- Total Carcedo: “Una guerra así y cuatro meses te pueden volver loco. Y a mí me trastornaron”. [00:00:10] --- música Wilson Pickett “Land of 1000 dances” --- --- imágenes recurso guerra Vietnam --- [00:00:33] 79 real proporcionando información desde los distintos lugares de manera que en las redacciones toda esa información se pudiera procesar y darle sentido, creo que está a años luz de los preciosísimos reportajes que pudiera hacer un corresponsal de televisión en los años sesenta en un frente de batalla, que además, la capacidad para enviarlos estaba condicionada por la distancia, los medios técnicos” [00:01:52] Total Armada: “Los gobiernos han aprendido a ser mucho más cautelosos y a defender con uñas y dientes secretos de estado cuando no están justificados. Es una batalla que, además mucho me temo, estamos perdiendo. Cada vez hay más poderes que intentan limitar el acceso de los periodistas y hay muchos países, y en eso las autocracias como China o Rusia son paradigmáticas, pero países democráticos prefieren jugar esa carta de poner un bozal a los periodistas para que no muestren las mentiras del poder” [00:02:19] Total Bernabé: “El periodismo es básico para evitar la manipulación de una sociedad. Pero esa sociedad también se tiene que movilizar” [00:02:25] Total Armada: “Los periodistas no somos, o no debemos ser activistas ni militantes, tenemos que esforzarnos por contar la verdad” [00:02:31] Total Armada: “Porque a fin de cuentas creo que hay que dejar que el lector saque sus propias conclusiones y se emocione, pero a partir de un relato lo más exacto posible de los hechos. Hay una parte de frialdad ahí también, de intentar contarlo lo mejor posible. Creo que tiene que ver con la dignidad del dolor y de las víctimas. Creo que la mejor forma de dignificar y de que eso no se olvide es que las palabras que utilizas, en mi caso porque soy plumilla, sean las palabras más exactas y más preciosas. Que, aunque sea un horror tienes que contarlo bien porque es tu forma de contribuir a que el mal no sea todavía mayor” [00:03:09] 80 Total Gervasio: “Una historia bien cubierta protege a los ciudadanos que la sufren porque si hay testigos es más difícil que pasen más atrocidades que las que habitualmente pasan en la guerra” [00:03:20] Total Armada: “Y hay otra paradoja que es cuando ocurren las cosas cuando están las cámaras, porque a veces se comenten atrocidades para que las cámaras las reflejen y por eso como periodista tienes que ser muy cauteloso de no convertirte en agente provocador del mal. Porque cuando actúan para ti estás tú propiciando que actúen y que se cometan atrocidades para que tú puedas reflejarlas” [00:03:39] Total Gervasio: “Una de las peores cosas que uno puede sentir como periodista es haberte convertido en un agresor más de las víctimas de un conflicto” [00:03:46] Total Armada: “Bueno, yo creo que el periodismo merece la pena. Lo que no me gusta es cuando se convierte en una adicción. Tengo amigos, o tenía amigos, porque alguno ha muerto cubriendo conflictos, que eran incapaces de vivir la vida que vivimos lejos de los frentes. La vida se convertía en una especie de sobredosis de adrenalina permanente y no eran capaces de vivir sin esa dosis. Y es peligroso porque al final se convierte en adicción. Y al final acabas buscando eso porque, primero, nutre tus crónicas o tus fotos y nutre tu razón de ser. Entonces acaba siendo un veneno. Es como una droga perversa” [00:04:25] Total Gervasio: “A mí no se me ha perdido nada en la guerra. Yo a la guerra no voy porque me aburra o porque no tenga nada que hacer en mi vida cotidiana. Voy a la guerra porque creo que hay que documentar todo esto y sé lo que va a significar en mi propia persona el impacto que voy a recibir en mi interior por culpa de las imágenes brutales que voy a ver” [00:04:44] Total Armada: “Cuando te acercas al dolor tienes que estar dispuesto a que eso se convierta en parte de tu vida, en parte de tu equipaje vital. Y tienes que ver cómo manejas 81 ese dolor, cómo no te incapacita para contarlo, pero tampoco te insensibiliza. Y es una distancia difícil de establecer” [00:05:00] Total Armada: “En la medida de que has tenido la oportunidad de vivir estas historias de cerca, creo que te pueden enriquecer como ser humano. Te ayudan a entender la experiencia humana de una forma más intensa” [00:05:13] FIN ANEXO IV: Guion del podcast “SEIS DÍAS QUE SESENTA AÑOS DESPUÉS SIGUEN RETUMBANDO” --- música 1 --- Voz en off: Seis días y cinco noches de guerra. Cuatro ejércitos combatiendo y tres de ellos vencidos. Dos pueblos, el árabe y el israelí que desde entonces siguen sin conseguir esa quimera que llamamos paz. Y una consecuencia, una gran derrota que parece que los árabes nunca lograrán superar. [00:00:32] --- música 1 --- Voz en off: Eugenio García Gascón, corresponsal en Jerusalén durante casi treinta años sabe muy bien la importancia de esta guerra. [00:00:42] Total Gascón: “La Guerra de los Seis Días fue una guerra con una aplastante victoria de Israel y eso creó muchos problemas a los árabes porque Israel en esos seis días ocupó el Sinaí, Cisjordania y el Golán, incluida Jerusalén. Fue una guerra que tuvo una gran 82 repercusión y que, efectivamente, humilló a los árabes y les hizo hundir la cabeza y sentir que estaban derrotados y que no podían competir con Israel”. [00:01:17] --- música 1 --- Voz en off: Un “David contra Goliat” de características propias escenificado en tierra sagrada y con los papeles intercambiados. Un David que se hizo aún más pequeño, un Goliat que no perdió su cabeza y que lo que salió decapitado fue la estabilidad en Oriente Próximo. La periodista Mónica G. Prieto lleva años cubriendo esta región y coincide con su colega en que estos seis días fueron críticos. [00:01:49] Total Mónica: “Fue una convulsión moral para los países árabes que participaron brutal. No estaban preparados. Por un lado, era la derrota de los países árabes, perpetuar la injusticia de la ocupación de Palestina, que es una injusticia histórica y la sensación de incapacidad de hacer frente a un enemigo que numéricamente y territorialmente es muy pequeño comparado con el resto. Es una gran bofetada para ellos”. [00:02:15] Audio informe semanal RTVE: “Aunque conocida como la Guerra de los Seis Días, realmente duró solo tres. Los restantes cuatro días fueron un paseo militar para las fuerzas de Tel Aviv que avanzaron incesantemente sin encontrar resistencia de sus oponentes”. [00:02:35] --- música 2 --- Voz en off: En plena Guerra Fría, la tierra que vio nacer a las tres religiones monoteístas más influyentes del mundo se convirtió en otro tablero de juego más donde Estados Unidos y la Unión Soviética se tomaban el pulso. Eugenio García Gascón. [00:02:52] Total Gascón: “Oriente Medio era en ese momento un teatro importante para las potencias de la zona, especialmente por la cantidad de petróleo que venía de allí. Tuvo 83 consecuencias en que radicalizó más las posiciones de Estados Unidos y de la Unión Soviética”. [00:03:11] Voz en off: Mientras, los países árabes se libraban de la presencia de las potencias occidentales e intentaban empezar a escribir, otra vez, su propia historia. Mónica G. Prieto. [00:03:22] Total Mónica: “En los años 60, años 50 es una época en la que acaban los colonialismos. Comienzan gobiernos relativamente modernos. Gobiernos propios, no gobiernos europeos, no tutelados por el exterior, sino que son gobiernos propios que, en teoría, comienzan satisfaciendo un poco a la población. Y todo esto se va derrumbando a medida que esos gobiernos se transforman en dictaduras que ya no atienden a la población. Lo que atienden es, pues a aumentar sus arcas básicamente ¿no?, a enriquecerse”. [00:03:50] Voz en off: Partidos políticos que aumentaban sus fondos, aumentaban su poder y se perpetuaban en el tiempo a la vez que la religión cogía más y más fuerza. [00:04:00] Total Mónica: “Y a raíz que estos regímenes se ven amenazados con esa aparición incipiente del islamismo, lo reprimen. Cuanto más reprimen, más islamismo hay. Por tanto, mayor división interna. Más dificultad a la hora de abrir frentes externos, porque tienen demasiada dificultad interna”. [00:04:16] Voz en off: Y así, ninguno de estos gobiernos ha sido capaz de poner una solución a la ocupación de Palestina, vigente desde 1948, cuando la ONU dividió la tierra y se creó el Estado de Israel. [00:04:29] Total Mónica: “Todos los regímenes, todas las dictaduras presumen de estar e instrumentalizan la causa palestina, que ese es otro de los motivos de la división y al mismo tiempo son incapaces de dar una respuesta armada, material, como lo quieras 84 llamar para que la ocupación israelí no se perpetúe en el tiempo y no vaya cada vez a más, que es lo que está ocurriendo ahora” [00:04:49] --- música 2 --- RESPIRO: Audio “Vecinos de Gaza” – bombas cayendo sobre Gaza + gritos vecinos [00:05:05] --- fin música 2 --- Voz en off: Bombas israelíes han vuelto a caer a principios de mayo sobre la Franja de Gaza dejando casi 300 muertos y más de mil heridos, en su mayoría civiles y niños. Los enfrentamientos entre palestinos y judíos volvían a sucederse después de que un grupo de colonos reclamase tierras del barrio de Sheij Jarrah. Un barrio palestino situado a las afueras de Jerusalén Oriental, parte de la ciudad que pertenecía a los árabes hasta que en la Guerra de los Seis Días los israelíes la conquistaron. Mónica G. Prieto. [00:05:34] Total Mónica: “Todo esto que ha ocurrido en Gaza viene a ser por esta táctica israelí de hecho sobre el terreno que le lleva a ganar territorio. La captura de casas en Sheij Jarrah es una manera de ganar más territorio, como los asentamientos en Cisjordania. Se trata de quitar un cachito más y un cachito más y un cachito más y obligar a cuatro familias más a marcharse”. [00:05:54] Total Mónica: “Israel empieza siendo dos trocitos de territorio y termina expandiéndose hasta dejar arrinconado a Gaza y Cisjordania a dos trocitos de territorio. Y esto lo hace en diferentes ofensivas. La del 67 es la más importante”. [00:06:07] Total Gascón: “Desde entonces han ido poniendo cada vez más presión sobre la población palestina, sacándola de sus barrios, llevando colonos a la Explanada de las Mezquitas para rezar, lo que está prohibido”. [00:06:23] --- Canción Fairuz “ زوريف ةرهز نئادملا ” --- 85 Voz en off: Jerusalén se ha convertido cada vez más en un símbolo y todo lo que sucede entre sus murallas es susceptible de llevar al caos. La Mezquita de Al Aqsa, gran símbolo del islam, se sostiene sobre el Muro de las Lamentaciones, lugar más sagrado del judaísmo, en una ciudad donde la situación entre musulmanes y judíos no se sostiene. Eugenio García Gascón. [00:07:21] Total Gascón: “Es la importancia de la religión, cada día mayor, en los pueblos de la zona. Tanto en israelíes judíos como en palestinos. El hecho de que la religión sea cada vez más importante hace que el conflicto de Jerusalén sea también más importante y tenga tanta repercusión en otros conflictos de la región”. [00:07:42] --- Canción Helen Sabella “ امل ىدب ىثنتي ” --- Total Mónica: “Todo lo que ocurre en Jerusalén, evidentemente, es muy susceptible de llevar a más problemas. Jerusalén siempre está ahí como factor cultural. [00:07:58] Total Mónica: “Claro, el problema es que es muy fácil agitar la tensión. En Palestina es súper fácil. Sabes muy bien que si haces determinadas cosas va a haber un levantamiento. Porque Palestina está al borde del levantamiento desde el año 48. Y están hartos. Y porque Gaza, cada vez que hay un ataque retrocede más y más a la Edad Media. Y es tan injusto y tan profundamente desolador que la gente se levanta”. [00:08:19] Voz en off: Jerusalén representa el corazón de un conflicto que mezcla tierra, religión e ideología. Tres piernas que nunca logran encontrar un equilibrio desde la victoria israelí de 1967, cuando el joven Estado triplicó su territorio, triplicando a su vez la inestabilidad en la zona. Eugenio García Gascón. [00:08:41] 86 Total Gascón: “Los israelíes sencillamente no están interesados en la paz. Están interesados en sus propios planes para Oriente Medio, pero no en la paz. Y mucho menos en una paz justa”. [00:08:52] Total Mónica: “Estados Unidos ha sido una parte gigantesca del problema a la hora de no aplicar justicia. El derecho internacional de un conflicto se basa sobre muy pocos principios. Uno de ellos es la proporcionalidad. Mientras sigamos permitiendo que Israel sea desproporcionado en sus ataques, no tiene ninguna legitimidad y Estados Unidos lo permite”. [00:09:12] --- Fin canción Helen Sabella “ امل ىدب ىثنتي ” --- Voz en off: Ante la última escalada de tensión entre las dos partes, Estados Unidos se ha posicionado, una vez más, a favor de Israel. [00:09:19] Declaración Biden: “Mi expectativa y esperanza es que esto acabe más pronto que tarde. Pero Israel tiene derecho a defenderse cuando hay miles de cohetes volando hacia su territorio”. [00:09:31] Voz en off: El presidente Joe Biden afirmaba el pasado 12 de mayo que Israel tiene derecho a defenderse de los cohetes lanzados por Hamas. Cohetes que han dejado cerca de una decena de muertos y unos 400 heridos. En Gaza, las cifras son muy superiores. Los muertos en la Franja por los ataques aéreos de las fuerzas israelíes superan los 250 y los heridos llegan a los 2000. Mónica G. Prieto. [00:09:56] Total Mónica: “Entonces si te saltas todos los mecanismos del derecho internacional, todos los principios los cuestionas y encima dices cualquier barbaridad para justificarte y se da pábulo desde los medios de comunicación a las barbaridades que dicen para justificarse, ninguno estamos haciendo el trabajo que nos corresponde e Israel siempre va 87 a ganar. Pero a fuerza de torturar, masacrar y cabrear a una parte gigantesca de la población árabe y con todo el motivo del mundo que ven cómo los hermanos palestinos vuelven a ser una vez más masacrados por los israelíes”. [00:10:28] --- Canción MC Abdul “Palestine” --- Voz en off: “¿Quieres ver el dolor? Mira las caras de la gente. No ocuparán esta tierra. No dejaré que ocupen mi mente. No son fuegos artificiales lo que iluminan el cielo” [00:11:03] --- Canción MC Abdul “Palestine” --- Voz en off: Desde niños, los palestinos se saben herederos del sufrimiento de su pueblo. Abdul, con tan solo 12 años rapea estos versos delante de un edificio destrozado por un ataque aéreo israelí. Sabe muy bien que esta situación se repite desde 1948 y se pregunta si todo eso es algo que su hermana pequeña merezca. [00:11:27] --- canción MC Abdul “Palestine” --- Voz en off: Seis días que casi sesenta años después siguen retumbando en las vidas de las personas de estos dos pueblos. Los judíos, en 1948, establecieron su patria, ese lugar para vivir que tanto se les debía después de los campos de concentración, sobre la Palestina británica. Los palestinos, desde ese mismo año, han sido desplazados de su tierra. Refugiados sobre refugiados. Porque sus fronteras son cada vez más pequeñas. Mónica G. Prieto. [00:12:14] Total Mónica: “Me imagino que el proyecto futuro y último de quedarse con todo el territorio. Creen que van a poder quedarse con todo el territorio. No entienden que no funciona así por desgracia”. [00:12:25] 88 --- canción MC Abdul “Palestine” --- Voz en off: A la derrota de 1967, los árabes la llamaron Naksa, palabra árabe que se emplea para referirse a un problema de salud del que el enfermo espera recuperarse. Sin embargo, este “enfermo” no se recuperó nunca. Cayó en un dolor crónico que parece imposible de curar en un trozo de tierra donde el tiempo se ha roto por las bombas y donde de entre las grietas solo emana desesperación, odio y sangre. [00:12:57] --- canción MC Abdul “Palestine” --- FIN [00:13:57]