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Actividad física y su relación con hábitos de sueño y trastornos de ansiedad y depresión en universitarios españoles. Proyecto UNIHCOS

Sánchez Rodríguez, Sara

Abstract

Grado en Medicina

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ACTIVIDAD FÍSICA Y SU RELACIÓN CON HÁBITOS DE SUEÑO Y TRASTORNOS DE ANSIEDAD Y DEPRESIÓN EN UNIVERSITARIOS ESPAÑOLES. PROYECTO UNIHCOS. Grado en Medicina Trabajo de Fin de Grado Curso 2018/2019 Universidad de Valladolid Facultad de Medicina Autora: Sara Sánchez Rodríguez Tutora: Ana Almaraz Gómez Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública RESUMEN Objetivo: Analizar la relación existente entre la práctica de actividad física y los distintos patrones de sueño, así como con el riesgo de trastorno ansioso-depresivo en la población universitaria. Métodos: Estudio observacional, descriptivo y transversal de una cohorte de estudiantes universitarios españoles (Proyecto uniHcos) con los datos recogidos a través de un cuestionario online desde el año 2011 hasta el 2018. Se ha analizado la información obtenida de un total de 9862 participantes. Resultados: El 22,7% de los encuestados realizan actividad física intensa y el 19,5% moderada regularmente, lo que es más frecuente en hombres. El riesgo de sufrir un trastorno ansioso-depresivo es menor en los estudiantes que realizan al menos 3 días que en los que hacen menos de 3 días a la semana de actividad física intensa (48,8% vs. 55,6%), moderada (48,7% vs. 55,4%) o caminan (53,6% vs. 57,7%). El mayor porcentaje de participantes que consideran que tienen un estado de salud bueno o muy bueno (83,8%) se observa en aquellos que realizan actividad física intensa, y este porcentaje va disminuyendo conforme lo hace la intensidad del ejercicio. Asimismo, los universitarios con un comportamiento muy activo perciben un mejor estado de salud (80,6%) que los que tienen un nivel de actividad más sedentario (73,6%). El 60,6% de los participantes que realizan actividad física intensa y el 59,6% de los que hacen actividad física moderada expresan una sensación de descanso suficiente. Según el tipo de actividad física realizado, en el total de la muestra se observa que el 34,2% de los que hacen actividad física intensa y el 34,1% de los que practican actividad moderada durante 3 o más días a la semana presentan insomnio predormicional, frente al 39,2% y 39% de los que realizan menos de 3 días de actividad física intensa y moderada, respectivamente. Por otro lado, el 33,1% de los que hacen actividad física intensa al menos 3 días por semana declaran que sufren un sueño fraccionado en contraposición al 37,4% que realiza este tipo de actividad menos de tres días. Conclusiones: La realización de actividad física intensa se correlaciona con una mejor percepción del estado de salud en ambos sexos. La práctica de cualquier actividad física al menos tres veces por semana se asocia con un menor riesgo de sufrir un trastorno ansioso-depresivo, al contrario que el comportamiento sedentario. Los estudiantes que presentan un comportamiento muy activo duermen menos pero presentan una mayor sensación de descanso suficiente. El insomnio predormicional es la alteración del sueño más prevalente, sobre todo en las mujeres, y disminuye su presencia con la práctica de la actividad física intensa y moderada. ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN ................................................................................................... 1 2. JUSTIFICACIÓN .................................................................................................... 4 3. OBJETIVOS .......................................................................................................... 4 4. MATERIAL Y MÉTODOS ...................................................................................... 4 5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN .............................................................................. 7 5.1. Análisis descriptivo ......................................................................................... 7 5.2. Relación de la actividad física y estado de salud .......................................... 10 5.2.1. Actividad física y ansiedad/depresión .................................................... 10 5.2.2. Actividad física y estado de salud percibido ........................................... 11 5.3. Relación de la actividad física y hábitos de sueño ........................................ 13 6. LIMITACIONES ................................................................................................... 18 7. CONCLUSIONES ................................................................................................ 18 8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ..................................................................... 19 9. ANEXOS.............................................................................................................. 22 1 1. INTRODUCCIÓN La Organización Mundial de la Salud (OMS) define actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía. Según esta organización, la actividad física regular y en niveles adecuados mejora el estado muscular y cardiorrespiratorio así como la salud ósea y funcional. Además, reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular, diabetes, diferentes tipos de cáncer (como el cáncer de mama y el de colon) y depresión. Finalmente, disminuye el riesgo de caídas y de fracturas vertebrales o de cadera y es fundamental para el equilibrio energético y el control de peso1. Por el contrario, tanto la OMS como otras instituciones científicas han alertado del efecto perjudicial de comportamiento sedentario en la esperanza de vida. El Plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020, aprobado por la OMS, tiene como objetivos reducir en un 25% las muertes prematuras por enfermedades no transmisibles y en un 10% la inactividad física, ya que considera que el aumento de la actividad física y la disminución del comportamiento sedentario puede prevenir por lo menos 3,2 millones de fallecimientos debidos a enfermedades no transmisibles, reducir los costes económicos para los sistemas de salud e incrementar el número de años vividos con buena salud2. Los niveles de actividad física se pueden clasificar atendiendo a su frecuencia, intensidad, tiempo y tipo3. Estos factores se pueden modificar en función de las necesidades individuales de cada persona. La intensidad, que es el nivel de esfuerzo requerido para realizar una actividad física, tiene una gran variabilidad interpersonal, por lo que para facilitar su medida se utilizan los equivalentes metabólicos o MET (Metabolic Equivalent of Task o Unidades de Índice Metabólico). Un MET es el costo energético del organismo de un individuo en reposo y equivale a un consumo de 1 kcal/kg/h. En función del aumento de los equivalentes metabólicos, con su correlato de aceleración del ritmo cardiaco y de la respiración, se puede clasificar la intensidad de la actividad física. Además, es posible distinguir entre actividad física aeróbica y anaeróbica, que se diferencian en que la primera requiere la presencia de oxígeno para obtener energía, mejorando la función respiratoria con su realización, en contraposición a la anaeróbica, que consiste en un esfuerzo de breve duración en el que se consume el glucógeno sin oxígeno. Uno de los recursos empleados para la valoración física es el cuestionario Internacional de Actividad Física IPAQ4 (International Physical Activity 2 Questionnaire), que incluye preguntas sobre la frecuencia, duración e intensidad de la actividad física realizada en la última semana, así como el caminar y tiempo sentado en un día laborable. Existen dos versiones: una versión corta, que consta de 7 ítems y se recomienda en la monitorización poblacional, y una versión larga, compuesta por 27 ítems y se usa en estudios de investigación. La actividad semanal se registra en MET por minuto y semana. Los valores MET de referencia son: - Caminar: 3,3 MET. - Actividad física moderada: 4 MET, que acelera de forma perceptible el ritmo cardiaco. - Actividad física vigorosa: 8 MET, provoca un respiración rápida y un aumento sustancial de la frecuencia cardíaca. El número de MET es el producto de los valores anteriores por el tiempo en minutos al día y por el número de días a la semana. En cuanto a la prevalencia de la actividad física, a nivel mundial en 2010 cerca del 23% de los adultos de 18 años o más no se mantenían suficientemente activos (un 20% de los hombres y un 27% de las mujeres)1. Según la Encuesta Nacional de Salud en España de 2017, el 35,3% de la población entre 15 y 69 años no alcanza el nivel de actividad física saludable recomendado por la OMS. El incumplimiento de las recomendaciones es mayor en mujeres (37%) que en hombres (33,5%)5. En la Encuesta Europea de Salud en España de 2009, se refleja que en la población que está estudiando el 47,33% realiza actividad física intensa (hombres, 63,32%; mujeres, 30,98%), el 26,44% moderada (hombres, 18,76%; mujeres, 34,3%), el 20,92% ligera (hombres, 13,94%; mujeres, 28,05%) y no realiza ninguna actividad el 5,31% (hombres, 3,98%; mujeres, 6,68%)6. Los estudiantes universitarios son una comunidad única por sus hábitos de actividad física y sedentarismo, ya que puede tener niveles altos de ambos comportamientos a la vez7. La comunidad estudiantil es una población especial que soporta un periodo de grandes retos, de riesgos y de transición en el desarrollo social. Son varias las publicaciones que han encontrado elevadas proporciones de trastornos mentales (típicamente depresión y ansiedad) entre estudiantes universitarios en todo el mundo y, además, una alta prevalencia de sueño de pobre calidad en esta población. Es interesante investigar la relación que pueda tener la práctica del ejercicio un elemento tan importante en la vida del estudiante universitario como es el descanso nocturno, así como con la aparición de síntomas ansiosodepresivos8. 3 La asociación entre actividad física y sueño en los estudiantes ha sido analizada por varios autores. Los adolescentes que practican un mínimo de una hora diaria de actividad física es más probable que duerman lo suficiente9. También se ha observado un efecto positivo de la actividad física sobre la calidad del sueño en los periodos de estrés académico10. En un estudio realizado en la Universidad de Texas, se ha encontrado que existe relación entre niveles recomendados de sueño y de actividad física en su muestra de estudiantes de un campus de ciencias, de acuerdo con hallazgos similares11. Otro análisis hecho en un grupo de mujeres estudiantes de una universidad francesa evidencia que la participación en un programa de actividades físicas de 12 semanas mejora el sueño12. En estudiantes de medicina de Mongolia se ha demostrado que una peor calidad del sueño se asocia a una actividad física inferior a tres veces por semana13. Asimismo, en adolescentes estadounidenses se ha relacionado el sueño insuficiente con comportamientos de riesgo para la salud como la inactividad física14. Incluso se apunta a que en los estudiantes el ejercicio mejor para el sueño es el efectuado a última hora de la tarde15. Otros autores se han preocupado de examinar la relación de la actividad física y los trastornos mentales en los estudiantes. Los resultados de un amplio estudio estadounidense confirman asociaciones estadísticamente significativas entre actividad física moderada o vigorosa y menos sentimientos o síntomas de depresión16. Una revisión sistemática de la investigación que ha evaluado el impacto de la actividad física en los síntomas depresivos en adolescentes indica una fuerte correlación inversa entre ambas variables17. En estudiantes universitarios peruanos se encuentra una mayor proporción de riesgo de depresión mayor en aquellos que tuvieron baja actividad física que en aquellos con actividad física alta o moderada18. Otro análisis efectuado en estudiantes chinos se suma a la evidencia sobre el efecto protector de los ejercicios regulares sobre la depresión19. Además, la actividad física puede tener un carácter protector contra las autolesiones no suicidas, especialmente en individuos con síntomas depresivos20. Finalmente, en publicaciones que relacionan todos estos factores encuentran una asociación entre niveles elevados de actividad física y riesgos significativamente más bajos de pobre calidad del sueño y depresión8. También se ha observado en la Universidad de Basilea que la actividad física vigorosa está asociada a una mejor salud mental de los jóvenes, además de un patrón de sueño mejor, incluso en comparación con aquellos que efectúan una actividad física moderada21. En comparación con un grupo control, los adolescentes atletas refieren unos patrones de sueño más favorables y tienen puntuaciones más bajas en ansiedad y depresión22. 4 2. JUSTIFICACIÓN Los trastornos de ansiedad y depresión y la presencia de patrones de sueño deficientes son muy habituales en nuestra sociedad, apareciendo cada vez en edades más tempranas, por lo que se propone analizar la relación que pueda tener la práctica de actividad física con estos aspectos, a fin de demostrar el beneficio de la misma sobre la salud y así concienciar sobre la importancia de adquirir el hábito de su realización. 3. OBJETIVOS - Describir los patrones de actividad física en la población de estudio. - Analizar la relación de la actividad física y el sueño en esa población. - Analizar la relación de la actividad física y la ansiedad y la depresión en la misma. 4. MATERIAL Y MÉTODOS Diseño Es un estudio epidemiológico observacional, descriptivo y transversal. Muestra El Proyecto uniHcos es una cohorte dinámica de estudiantes universitarios de primer año y primera matrícula de grado de cualquier titulación impartida en las Universidades públicas participantes en el proyecto (Alicante, Cantabria, Castilla-La Mancha, Granada, Huelva, Jaén, León, Salamanca, Valencia, Valladolid y Vigo), que se crea con el fin de conocer los hábitos y estilos de vida en la etapa universitaria y ver cómo influyen en su salud. La recogida de información se hizo mediante el envío por correo electrónico de un cuestionario ad hoc online así como de un consentimiento informado. Los alumnos completan el cuestionario autoadministrado que recoge información sobre características sociodemográficas, hábitos de vida y consumo de determinadas sustancias, a través de la plataforma SphinxOnline® que permite mantener el anonimato de los participantes23. En este estudio se han utilizado los datos recogidos desde el comienzo del proyecto en 2011 hasta 2018, que incluyen un total de 9862 participantes. 5 Aspectos éticos El Proyecto uniHcos cuenta con la aprobación de los Comités de Ética de las universidades colaboradoras y cumple la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal, con la integración del fichero de datos de carácter personal en la Agencia de Protección de Datos. Los alumnos recibieron una carta explicativa del proyecto y sus objetivos así como un consentimiento informado, el cual debía ser cumplimentado para participar en el estudio. Variables Variables sociodemográficas - Sexo: hombre / mujer. - Edad: la variable original, cuantitativa, se recodifica como una variable dicotómica en: menor de 21 años / mayor o igual de 21 años. - Titulación: ciencias de la salud / otras titulaciones. - Residencia durante el curso: en domicilio familiar / colegio mayor-residencia universitaria/ piso de alquiler-domicilio-otros. Actividad física El cuestionario utilizado para evaluar la actividad física es el IPAQ (International Physical Activity Questionnaire) en su versión corta (Anexo 1). Frecuencia e intensidad de actividad física: según los criterios establecidos por este cuestionario se establecen tres niveles de actividad física: - Bajo o sedentario: no realiza ninguna actividad física o la actividad física no es suficiente para alcanzar los otros dos niveles. - Moderadamente activo: si realiza tres o más días de AF intensa al menos 25 minutos por día, cinco o más días de actividad física moderada y/o caminar al menos 30 minutos por día o cinco o más días de cualquiera de las combinaciones de actividad física leve, moderada o intensa logrando un mínimo de 600 METs por minuto y semana - Alto o muy activo: tres o más días de AF intensa alcanzando los 1500 METs o siete días de cualquier combinación de actividad física leve, moderada o intensa logrando un mínimo de 3000 METs. 12 Tabla 6. Relación de la actividad física y el estado de salud percibido en función del sexo. En general, el mayor porcentaje de participantes que consideran que tienen un estado de salud bueno o muy bueno (83,8%) se observa en aquellos que realizan actividad física intensa al menos 3 días a la semana, y este porcentaje va disminuyendo conforme lo hace la intensidad del ejercicio. Asimismo, los estudiantes con un comportamiento muy activo perciben una mejor salud (80,6%) que los que tienen un nivel de actividad más sedentario (73,6%). En comparación con estos resultados, solo el 51,3% de los estudiantes norteamericanos que siguen recomendaciones de SEXO ACTIVIDAD FÍSICA (AF) Estado de salud percibido % p Malo/ muy malo Regular Bueno/ muy bueno Hombre AF intensa < 3 días 3,9 15,4 80,7 0,000 ≥ 3 días 2,1 10,1 87,8 AF moderada < 3 días 4,0 14,6 81,3 0,000 ≥ 3 días 1,2 10,3 88,5 Caminar < 3 días 5,9 13,9 80,2 0,012 ≥ 3 días 2,9 13,5 83,6 IPAQ Sedentario 5,3 15,1 79,6 0,000 Mod. activo 3,4 16,0 80,6 Muy activo 2,3 10,9 86,7 Mujer AF intensa < 3 días 3,9 22,3 73,8 0,000 ≥ 3 días 2,9 16,1 81,0 AF moderada < 3 días 3,7 21,4 74,9 0,632 ≥ 3 días 3,5 20,3 76,2 Caminar < 3 días 4,8 22,5 72,7 0,067 ≥ 3 días 3,5 21,0 75,5 IPAQ Sedentario 4,6 23,7 71,7 0,000 Mod. activo 3,0 21,2 75,8 Muy activo 3,8 18,9 77,3 Total AF intensa < 3 días 3,9 20,7 75,4 0,000 ≥ 3 días 2,6 13,6 83,8 AF moderada < 3 días 3,8 19,6 76,6 0,000 ≥ 3 días 2,7 16,8 80,6 Caminar < 3 días 5,2 20,1 74,8 0,003 ≥ 3 días 3,4 18,9 77,7 IPAQ Sedentario 4,7 21,7 73,6 0,000 Mod. activo 3,1 19,9 76,9 Muy activo 3,3 16,1 80,6 13 actividad física moderada o vigorosa describen su salud como excelente, muy buena o buena16. Analizando los resultados en función del sexo, el 87,8% de los hombres que realizan actividad física intensa, el 88,5% de los que hacen actividad física moderada y el 83,6% de los que caminan 3 o más días por semana consideran su estado de salud como bueno o muy bueno. Por otro lado, las mujeres que realizan actividad física intensa perciben su estado de salud como bueno o muy bueno en un 81% de los casos, sin embargo, los resultados para la actividad física moderada y caminar no son estadísticamente significativos. 5.3. Relación de la actividad física y hábitos de sueño En la Tabla 7 se muestra la relación entre una duración del sueño de 8 horas o superior y la realización de los distintos tipos de actividad física y el comportamiento medido por el IPAQ. Los resultados no son significativos en la asociación con los tipos de actividad física. En la literatura revisada no se confirman completamente estos hallazgos, ya que mientras hay autores que no encuentran una asociación entre actividad física vigorosa y sueño suficiente9 o un aumento significativo del tiempo de sueño a lo largo de un programa de actividad física en mujeres12, otros sí la encuentran entre los niveles recomendados de sueño y los de actividad física11 e incluso cuantifican un aumento en el tiempo de sueño de unos 45 minutos en los participantes que cumplen recomendaciones de actividad física vigorosa21. En cuanto al IPAQ, a nivel global se observa que el 52,2% de los que tienen un comportamiento sedentario, el 50,5% de los que son moderadamente activos y el 47% de los muy activos duermen al menos 8 horas. Por otro lado, centrándonos en las mujeres, se evidencia que el 52,1% de las que son sedentarias, el 51,6% de las que tienen un nivel moderadamente activo y el 46,9% con nivel muy activa duermen 8 o más horas. Las diferencias no son significativas en los hombres. Tabla 7. Actividad física y horas de sueño en función del sexo. SEXO ACTIVIDAD FÍSICA (AF) ≥ 8 horas de sueño (%) p Hombre AF intensa < 3 días 47,9 0,600 ≥ 3 días 49,0 AF moderada < 3 días 48,2 0,826 ≥ 3 días 48,7 Caminar < 3 días 52,0 0,153 ≥ 3 días 47,8 14 En el análisis entre la actividad física y la sensación de descanso suficiente, reflejado en la Tabla 8, podemos observar que, a nivel global, el 60,6% de los participantes que realizan actividad física intensa y el 59,6% de los que hacen actividad física moderada al menos 3 días a la semana expresan una sensación de descanso suficiente. Asimismo, en los hombres se refleja que el 66,2% de los que practican actividad física intensa y el 68,7% en los que la actividad física es moderada perciben una sensación de descanso suficiente. Los resultados en cuanto a caminar no han sido significativos en ninguno de los casos. Por otra parte, en las mujeres se encuentra que el 56,6% de las que hace actividad física intensa tienen una sensación de descanso suficiente. El resto de resultados no fueron significativos. Respecto al comportamiento según el IPAQ, los resultados solo fueron significativos a nivel global, en los que se observa que el 54,6% de los sedentarios, el 53,8% de los moderadamente activos y el 56,7% de los muy activos sienten que su descanso es suficiente. IPAQ Sedentario 52,4 0,073 Mod. activo 46,9 Muy activo 47,4 Mujer AF intensa < 3 días 50,8 0,980 ≥ 3 días 48,2 AF moderada < 3 días 50,7 0,169 ≥ 3 días 48,5 Caminar < 3 días 51,9 0,320 ≥ 3 días 50,1 IPAQ Sedentario 52,1 0,001 Mod. activo 51,6 Muy activo 46,9 Total AF intensa < 3 días 50,1 0,203 ≥ 3 días 48,5 AF moderada < 3 días 50,0 0,253 ≥ 3 días 48,6 Caminar < 3 días 51,9 0,103 ≥ 3 días 49,4 IPAQ Sedentario 52,2 0,001 Mod. activo 50,5 Muy activo 47,0 15 En estudiantes norteamericanos que siguen recomendaciones de actividad física moderada o vigorosa se ha encontrado un mayor porcentaje que tiene una sensación de descanso suficiente cuatro o más días a la semana que los que no siguen estas recomendaciones (54,5% vs. 45,5% respectivamente)16. Tabla 8. Actividad física y sensación de descanso suficiente en función del sexo. SEXO ACTIVIDAD FÍSICA (AF) SÍ SENSACIÓN DE DESCANSO SUFICIENTE (%) p Hombre AF intensa < 3 días 60,6 0,004 ≥ 3 días 66,2 AF moderada < 3 días 60,4 0,000 ≥ 3 días 68,7 Caminar < 3 días 65,7 0,195 ≥ 3 días 62,0 IPAQ Sedentario 62,9 0,501 Mod. activo 61,0 Muy activo 63,5 Mujer AF intensa < 3 días 51,2 0,000 ≥ 3 días 56,6 AF moderada < 3 días 51,7 0,065 ≥ 3 días 54,6 Caminar < 3 días 52,4 0,887 ≥ 3 días 52,1 IPAQ Sedentario 52,1 0,614 Mod. activo 51,6 Muy activo 53,0 Total AF intensa < 3 días 53,4 0,000 ≥ 3 días 60,6 AF moderada < 3 días 53,9 0,000 ≥ 3 días 59,6 Caminar < 3 días 56,1 0,413 ≥ 3 días 54,9 IPAQ Sedentario 54,6 0,040 Mod. activo 53,8 Muy activo 56,7 16 En la Tabla 9 se expresa la asociación entre la presencia de alteraciones del sueño, clasificadas como insomnio predormicional, sueño fraccionado e insomnio postdormicional, durante varios, la mayoría o todos los días de la semana, y la actividad física. Según el tipo de actividad física realizado, en el total de la muestra se observa que el 34,2% de los que hacen actividad física intensa y el 34,1% de los que practican actividad moderada durante 3 o más días a la semana presentan insomnio predormicional varios, la mayoría o todos los días de la semana, frente al 39,2% y 39% de los que realizan menos de 3 días de actividad física intensa y moderada, respectivamente. Asimismo, el 33,1% de los que hacen actividad física intensa al menos 3 días declaran que sufren un sueño fraccionado en contraposición al 37,4% que realiza este tipo de actividad menos de tres días. En cuanto a los hombres, la prevalencia del insomnio predormicional en los que hacen actividad física intensa al menos 3 días y menos de 3 días a la semana es del 28,8% frente al 32,7%, y en los que dicha actividad es moderada es del 26,6% frente al 33%. Por otro lado, en las mujeres solo se observa que el 38,2% de las que realizan actividad física intensa al menos 3 días por semana y el 41,2% de las que lo hacen menos de 3 días presentan insomnio predormicional. El resto de resultados no fueron significativos. Al igual que en este trabajo, se ha encontrado que la un alto nivel de actividad física se asocia significativamente con menor riesgo de pobre calidad del sueño8. En el estudio de los efectos de un programa de actividad física sobre mujeres universitarias se encontró una mejora en la calidad del sueño respecto al grupo control12. Asimismo, Wang et al. afirma que menos actividad física se asocia a una pobre calidad del sueño13. La asociación entre ejercicio vigoroso y mejora de los patrones de sueño también ha sido señalada por otros autores21, mejora que también se observa en atletas22. Con relación al nivel de actividad física medido por el IPAQ, los resultados en las mujeres reflejan que el 40% de las que tienen un comportamiento sedentario, el 38,4% de las que son moderadamente activas y el 42,1% de las que son muy activas se despiertan varias veces durante el sueño (sueño fraccionado) más de un día a la semana. Por otra parte, el insomnio postdormicional fue presentado por el 29,2% de las mujeres con un comportamiento sedentario, el 28,1% de las que son moderadamente activas y el 32,8% de las muy activas. Los resultados en los hombres no fueron significativos. A nivel global, el IPAQ solo refleja datos significativos en 17 relación al insomnio postdormicional, en el que se muestra una prevalencia del 28,1% en el comportamiento sedentario, 26,9% en los participantes moderadamente activos y 29,5% en los muy activos. El resto de los datos sobre las alteraciones del sueño no fueron significativos. Tabla 9. Actividad física y alteraciones del sueño en función del sexo. *I. pred.: insomnio predormicional. S.F.: sueño fraccionado. I.post.: insomnio postdormicional. SEXO ACTIVIDAD FÍSICA (AF) ALTERACIONES DEL SUEÑO (varios/ la mayoría/todos los días) % I. Pred.* p S.F.* p I. Post.* p Hombre AF intensa < 3 días 32,7 0,037 28,4 0,086 22,9 0,218 ≥ 3 días 28,8 25,2 25,0 AF moderada < 3 días 33,0 0,002 27,9 0,235 24,5 0,078 ≥ 3 días 26,6 25,5 21,1 Caminar < 3 días 31,7 0,902 27,2 1,000 25,8 0,314 ≥ 3 días 31,3 27,3 23,3 IPAQ Sedentario 31,0 0,124 29,2 0,298 24,6 0,764 Mod. activo 33,8 27,8 23,0 Muy activo 29,7 25,9 23,6 Mujer AF intensa < 3 días 41,2 0,046 40,2 0,333 29,6 0,349 ≥ 3 días 38,2 38,8 31,0 AF moderada < 3 días 41,1 0,069 39,8 0,565 29,6 0,374 ≥ 3 días 38,3 40,7 30,9 Caminar < 3 días 37,9 0,076 41,1 0,468 30,0 0,969 ≥ 3 días 41,0 39,8 29,9 IPAQ Sedentario 39,7 0,440 40,0 0,028 29,2 0,001 Mod. activo 40,5 38,4 28,1 Muy activo 41,6 42,1 32,8 Total AF intensa < 3 días 39,2 0,000 37,4 0,000 28,0 0,689 ≥ 3 días 34,2 33,1 28,5 AF moderada < 3 días 39,0 0,000 36,7 0,235 28,3 0,445 ≥ 3 días 34,1 35,3 27,4 Caminar < 3 días 36,2 0,144 37,2 0,573 28,8 0,592 ≥ 3 días 38,3 36,3 28,0 IPAQ Sedentario 37,6 0,319 37,4 0,468 28,1 0,049 Mod. activo 39,0 35,9 26,9 Muy activo 37,4 36,3 29,5 18 6. LIMITACIONES Dentro de las limitaciones de este estudio, se encuentra la existencia de un sesgo de respuesta, dado que es un cuestionario autoadministrado que consta de una gran cantidad ítems. La naturaleza transversal del estudio no permite establecer relaciones de causalidad entre la actividad física y las demás variables, solo de asociación y correlación. Por otro lado, con el fin de facilitar la comparación de los resultados sobre las alteraciones del sueño con otras publicaciones, se podría plantear el empleo del cuestionario de Pittsburgh, que mide la calidad del sueño y cuyo uso se encuentra ampliamente extendido en la literatura. 7. CONCLUSIONES  En los estudiantes universitarios, se encuentra una prevalencia global del 22,7% en la práctica de actividad física intensa y del 19,5% en actividad física moderada, siendo superior en hombres que en mujeres. El comportamiento sedentario es más frecuente en las mujeres mientras que un nivel muy activo de actividad física es más común en hombres.  La mayoría de los alumnos definen su estado de salud como bueno o muy bueno. La realización de actividad física intensa se correlaciona con una mejor percepción del estado de salud en ambos sexos.  El 54% de los estudiantes están en riesgo de sufrir un trastorno ansiosodepresivo, especialmente las mujeres. Un menor riesgo se asocia con la práctica de cualquier tipo de actividad física al menos 3 veces por semana, y el aumento de dicho riesgo se asocia con el tener un comportamiento sedentario.  Casi la mitad de los estudiantes no tiene una sensación de descanso suficiente. Los estudiantes que presentan un comportamiento muy activo duermen menos pero presentan una mayor sensación de descanso suficiente, observándose esto último también en los hombres que realizan actividad física de tipo intenso y moderado y en las mujeres que practican actividad física intensa.  El insomnio predormicional es la alteración del sueño más prevalente, sobre todo en las mujeres y disminuye su presencia con la práctica de actividad física intensa y moderada. El insomnio postdormicional aparece con una menor frecuencia en los estudiantes con un comportamiento moderadamente activo respecto a los muy activos o sedentarios. 19 8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Actividad física [Internet]. Ginebra: Organización Mundial de la Salud (citado el 31.1.19). Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/factsheets/detail/physical-activity 2. Organización Mundial de la Salud. Plan de acción mundial de la OMS sobre actividad física 2018-2030. 142ª reunión, 26 de enero de 2018. 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