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Análisis de la complejidad en los pacientes adscritos a un cupo médico y grado de correlación con la pluripatología crónica

Molleda González, Sergio

Abstract

Grado en Medicina

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ANÁLISIS DE LA COMPLEJIDAD EN LOS PACIENTES ADSCRITOS A UN CUPO MÉDICO Y GRADO DE CORRELACIÓN CON LA PLURIPATOLOGÍA CRÓNICA Sergio Molleda González Dr. Daniel Araúzo Palacios Dra. Verónica Casado Trabajo Fin de Grado 2019- Facultad de Medicina- Universidad de Valladolid 1 Contenido Resumen / Abstract ...................................................................................................... 2 Introducción .................................................................................................................. 3 Pluripatología/Multimorbilidad (“Multimorbidity”) ........................................................ 4 Complejidad .............................................................................................................. 4 Dependencia y deterioro cognitivo ............................................................................ 5 Objetivos de trabajo ...................................................................................................... 5 Material y Métodos ....................................................................................................... 6 Análisis estadístico .................................................................................................. 11 Aspectos éticos ........................................................................................................... 11 Resultados .................................................................................................................. 12 Estadística descriptiva ............................................................................................. 12 Estadística comparativa .......................................................................................... 12 Análisis de criterios de inclusión .............................................................................. 14 Discusión .................................................................................................................... 15 Conclusiones .............................................................................................................. 16 Aplicación práctica ...................................................................................................... 17 Agradecimientos ......................................................................................................... 17 Bibliografía .................................................................................................................. 18 2 Resumen / Abstract El Paciente Crónico Pluripatológico Complejo (PCPPC) es un tipo de paciente cada vez más frecuente en nuestro sistema sanitario, por lo que la necesidad de encontrar estrategias para identificarlo y clasificarlo resulta imperativa. En nuestro estudio hemos llegado a la conclusión de que una clasificación basada en los criterios de pluripatología y complejidad de Ollero y cols. (y los utilizados rutinariamente en el SaCyl) se correlaciona en gran medida con la supervivencia a los 10 años estimada según el ICM de Charlson (r=-0,420), y siendo esta mayor que la obtenida con los CRG o “Clinical Risk Groups” utilizados a nivel hospitalario (r=-0,195), con la cual además concuerda pobremente. El recuento de patologías o de categorías de pluripatología es sin embargo el predictor de supervivencia más potente evaluado (r=-0,539 y r=-0,557 respectivamente). Por tanto, era de esperar que la cifra de patologías o categorías implicadas tuviera cierta correlación con el grupo al que asignamos al paciente (r=0,701 y r =0,708). Otros factores como el grado de dependencia han demostrado ser buenos predictores. Igualmente, hemos encontrado rasgos en los pacientes analizados, como la presencia de VIH/SIDA, el uso de drogas o ciertas patologías crónicas graves; que podrían ser potencialmente tenidos en cuenta a la hora de caracterizar a dichos pacientes. Chronic Patients with multimorbidity and complexity are increasingly frequent in our health system, meaning it is imperative to find strategies to identify and classify them. In our study, we have reached the conclusion that a classification based on Ollero et al’ criteria for multimorbity and complexity (along with those routinely used in our region’s health division) is strongly correlated to the 10-year survival estimated by the Charlson’s Comorbility Index (r=-0,420); being that correlation stronger that the one with the “Clinical Risk Groups” used in hospital care (r=-0,195), to which it correlates poorly. Nevertheless, the number of multimorbidity-defining diseases or categories has been the strongest survival predictor evaluated (r=-0,539 and r=-0,557 respectively). Thus, it was to be expected that the number of multimorbidity-defining diseases or categories correlated to the group the patient was assigned to (r=0,701 and r =0,708). Other factors such as dependence have proven to be good predictors too. Furthermore, we have found traits in the patients we have studied (like HIV/AIDS, drug abuse or some chronic diseases) that could potentially be used to characterize those patients. 3 Introducción En los últimos años, con el progresivo envejecimiento de la población, nos hemos encontrado con un elevado número de pacientes de creciente complejidad: crónicos, frágiles, pluripatológicos… Ante esa tesitura, resultaba imperativo encontrar formas de estratificar a estos pacientes para poder ofrecerles una atención adaptada a situación y hacer un reparto lo más justo y eficiente posible de los recursos del sistema de salud. En Castilla y León, a nivel hospitalario, el método de estratificación utilizado es el basado en los CRG o Clinical Risk Groups (Tabla 1), que clasifica a los grupos en 4 niveles crecientes de complejidad: G0, G1, G2, G3.(1) Siguiendo dicha clasificación, un paciente G1 sería un paciente crónico; un G2 sería un paciente pluripatológico o un crónico grave; y un G3 se aproximaría a lo que denominamos PCPPC (Paciente Crónico Pluripatológico Complejo). A nivel de atención primaria, por el contrario, no se utilizan las categorías anteriormente mencionadas, sino una etiqueta denominada PCPPC. En la amplitud de la definición de dicha etiqueta radica su cada vez menor utilidad, pues se ha vuelto un auténtico cajón de sastre en el cual se incluyen una enorme cantidad de pacientes pluripatológicos que presentan algún rasgo de complejidad. Dichos pacientes presentan patrones muy variables de complejidad (clínicos, socioeconómicos, familiares, etc.) de gravedad y repercusión variables. En la práctica, esto ha supuesto un continuo aluvión de alertas durante una consulta habitual de AP (más de 300 alertas durante una consulta de 40 pacientes) que saturan al clínico y no le aportan demasiada información útil. De hecho, según los datos recogidos por el SaCyL, el 18,8% de estos pacientes ni siquiera fueron considerados “PCPPC” por los profesionales que los atendían. En esta situación, la Dirección General de Innovación y Resultados en Salud y la Dirección General de Asistencia Sanitaria han decidido replantearse dicha categoría, reduciendo el número de alertas en el sistema MedoraCyL y solicitando a los especialistas de Atención Primaria que revisen los criterios de inclusión en la categoría (y por tanto su inclusión en el programa de atención integrada del PCPPI) 4 En este contexto, resulta pertinente plantear un trabajo como este. Dada la necesidad de redefinir la categoría PCCPC, puede ser útil realizar una prueba piloto en una población pequeña (cupo de pacientes del centro de salud Delicias II de Valladolid) en la que se pongan a prueba potenciales criterios de inclusión en la categoría y su correlación con el grado de complejidad clínica del paciente. Tras ser reevaluados por los profesionales que los atienden, varios pacientes han dejado de incluirse en la categoría. Con los pacientes que se mantienen en la categoría de PCPPC, hemos considerado oportuno realizar una revisión de sus características, con el objetivo de analizar si la gravedad de su patología crónica y la complejidad global del paciente pueden ser predictores de mortalidad en los mismos, valorando incluso la necesidad de unas categorías similares a los CRG adaptadas a los medios disponibles habitualmente en atención primaria. También se discutirá la pertinencia de incluir criterios subjetivos no definidos utilizados habitualmente a la hora de incluir a los pacientes en dicha categoría como criterios objetivos generalizables. Como punto de partida para el trabajo se han seleccionado documentos oficiales de interés, fundamentalmente pertenecientes al SaCyL, al ministerio de sanidad y al sistema andaluz de salud; así como el libro “Abordaje del Paciente con cronicidad compleja” de la semFYC para valorar como se realiza la clasificación y abordaje de los pacientes crónicos en el SNS y en las distintas comunidades. Entre los mismos, probablemente el más importante sea el documento de las Consejería de Salud Andaluza sobre el Proceso Asistencial Integrado de Atención al Paciente Pluripatológico, en el que Ollero y cols. definen los criterios de pluripatología que utilizaremos como base en el desarrollo de nuestro trabajo. Pluripatología/Multimorbilidad (“Multimorbidity”) La pluripatología o multimorbilidad define a pacientes que presentan de forma concomitante 2 o más patologías crónicas(2), lo que genera una enorme demanda asistencial.(3) En España, se utilizan los criterios de Ollero y cols. (detallados en la sección “material y métodos”), que definen al paciente pluripatológico como aquel que presenta patología de al menos 2 de las 8 categorías clínicas definidas.(4) Complejidad No existe una definición universal de complejidad, aunque solemos considerar a un paciente como complejo si presenta ciertos indicadores de complejidad sociosanitarios (dependencia, polimedicación, etc.). 5 Los distintos grupos de trabajo de trabajo han definido ciertos criterios para considerar a un paciente como complejo. Aunque podemos encontrar pequeñas variaciones entre los mismos, su esencia es la misma: definir a un paciente que, tanto por sus características clínicas y psicológicas, como por su situación socioeconómica, requiere una atención individualizada adaptada a sus características y supone un reto adicional para los equipos responsables de su cuidado. Dependencia y deterioro cognitivo Otro aspecto que debemos valorar en dichos pacientes es el grado de dependencia que presentan, algo que resulta muy sencillo de valorar de forma rápida utilizando la escala de Barthel(5) – Anexo 1 (Tabla 2) Cognitivamente, la escala más utilizada en las consultas de medicina de familia es el Mini examen cognoscitivo de Lobo, también llamado Mini-Mental Test, adaptación española al MMSE de Folstein(6) – Anexo 1 (Tabla 3) Objetivos de trabajo En nuestro estudio hemos tratado de definir unas categorías basadas en los criterios de Pluripatología y complejidad de Ollero y cols. que permitiesen estratificar a los pacientes considerados PCPPC y valorar si se correlacionaban con la mortalidad (según el ICM de Charlson) Igualmente, hemos tratado de encontrar posibles criterios subjetivos utilizados para clasificar al paciente como PCPPC y evaluado como otras variables (dependencia, deterioro cognitivo, etc.) se distribuyen en los distintos grupos y su valor como predictores de mortalidad. • OBJETIVO GENERAL: Valorar la concordancia entre la clasificación obtenida mediante los criterios de Ollero y cols., la clasificación por CRG intrahospitalaria y la mortalidad estimada según la escala de comorbilidad de Charlson. • OBJETIVOS SECUNDARIOS o Realizar un análisis descriptivo de la población considerada PCPPC o Evaluar la prevalencia de dependencia y deterioro cognitivo en los distintos grupos y analizar su correlación con la supervivencia global del paciente o Estudiar la relación entre el grado de pluripatología (nº de patologías/categorías definitorias )y la mortalidad estimada. 6 o Evaluar cualitativamente los rasgos susceptibles de ser criterio de inclusión en la categoría en los pacientes que no cumplan los criterios de Ollero y cols. Material y Métodos ❖ Población: Para realizar dicho trabajo, se ha seleccionado como población objetivo el conjunto de pacientes adscritos al centro de salud Delicias II y clasificados en el momento actual como PCPPC. ❖ Población accesible: Los pacientes PCPPC correspondientes a un cupo médico (210 pacientes). ❖ Muestra: Se ha obtenido una muestra de 136 PACIENTES de la población anteriormente mencionada (cupo médico) o El tamaño muestral se ha calculado utilizando el software ENE 2.0®. Utilizando una proporción esperada de prevalencia de 0,5 (cifra arbitraria que maximiza el tamaño muestral cuando no se conoce la prevalencia del fenómeno a estudiar), obtenemos un tamaño muestral estimado de 136, que sería representativo de la población con una confianza del 95%. o Se realiza una aleatorización simple para seleccionar a los pacientes de la muestra (asignación aleatoria de un número entre 0 y 1, seleccionando a los 136 primeros según el número asignado) o Para cubrir las pérdidas, se conserva la secuencia de aleatorización, por lo que se repondrán los pacientes siguiendo el orden original de la secuencia. ❖ Diseño del proyecto: o Partiendo de la base de que todos los pacientes estudiados son considerados PCCPC desde el punto de vista de la atención primaria, se ha tomado como referencia la clasificación CRG (utilizada en el hospital en base a la utilización de los servicios sanitarios por parte del paciente), con el objetivo de evaluar cómo se correlaciona la misma con la clasificación en base a los criterios de pluripatología y complejidad de Ollero y cols. y con la mortalidad según la escala de comorbilidad de Charlson. Por tanto, hemos definido unas nuevas categorías análogas a los CRG (G1, G1c, G2 y G3) en base a los criterios de pluripatología de Ollero y cols., siendo G3 el único que consideraríamos estrictamente como PCPPC. o Secundariamente, se analizarán las características de los pacientes que no cumplan los criterios establecidos (clasificación G3 intrahospitalaria y PCPPC según los criterios de Ollero y cols. para evaluar que posibles 7 criterios subjetivos se han podido utilizar para clasificar a dichos pacientes como PCPPC) o También se evaluará como otras variables (dependencia, deterioro cognitivo, etc.) se distribuyen en los distintos grupos y su valor como predictores de mortalidad. o Comenzaremos definiendo los criterios utilizados para clasificar a los pacientes en los distintos grupos según su grado de pluripatología y complejidad. También se recogerán datos de filiación básicos: edad y sexo, presencia de cuidador, etc. La información para clasificar a los pacientes se recogerá únicamente de la historia clínica del mismo. o Pluripatología: Para clasificar a un paciente como pluripatológico (categoría G2 de los CRG, junto con el crónico grave), utilizaremos la definición considerada como estándar a nivel nacional, la clasificación del sistema Andaluz de Salud propuesta por Ollero y cols. (4). Dicha clasificación considera a un paciente como PPP si presenta una o varias patologías de al menos 2 de las siguientes categorías clínicas. Se asignará una puntuación que corresponderá al total de déficits presentados (1 punto por déficit) y otra en función de las categorías de las que presenta déficits (≥2 para considerarlo pluripatológico): ▪ Categoría A: • A.1. Insuficiencia cardíaca que en situación de estabilidad clínica haya estado en grado II de la NYHAa (síntomas con actividad física habitual). • A.2. Cardiopatía isquémica. ▪ Categoría B: • B.1. Vasculitis y Enfermedades autoinmunes sistémicas. • B.2. Enfermedad renal crónica definida por filtrado glomerular < 60ml/min o índice albúmina creatinina >30mg/g. ▪ Categoría C: • C.1. Enfermedad respiratoria crónica que en situación de estabilidad clínica haya estado con disnea grado 2 de la MRCb (disnea a paso habitual en llano), o FEV1<70%, o Saturación O2 ≤ 90. 8 ▪ Categoría D: • D.1. Enfermedad inflamatoria intestinal. • D.2. Hepatopatía crónica con datos de insuficiencia hepatocelular o hipertensión portal. ▪ Categoría E: • E.1. Ataque cerebrovascular. • E.2. Enfermedad neurológica con déficit motor permanente que provoque una limitación para las actividades básicas de la vida diaria (Índice de Barthel inferior a 60). • E.3. Enfermedad neurológica con deterioro cognitivo persistente, al menos moderado. ▪ Categoría F: • F.1. Arteriopatía periférica sintomática. • F.2. Diabetes mellitus con retinopatía proliferativa o neuropatía sintomática. ▪ Categoría G: • G.1. Anemia crónica por pérdidas digestivas o hemopatía adquirida no subsidiaria de tratamiento curativo que presente Hb<10g/dL en dos determinaciones separadas más de tres meses. • G.2. Neoplasia sólida o hematológica activa no subsidiaria de tratamiento con intención curativa. ▪ Categoría H: • H.1. Enfermedad osteoarticular crónica que provoque, por sí misma, una limitación para que el paciente pueda trasladarse, por sí mismo, con seguridad de la cama al sillón o silla de rueda. • H.2. Haber presentado una fractura de cadera osteoporótica. a. Ligera limitación de la actividad física. La actividad física habitual le produce disnea, angina, cansancio o palpitaciones. 15 Discusión La categorización del paciente en función de su grado de pluripatología y de complejidad, además del recuento de patologías presentes ha demostrado ser un potente predictor de la mortalidad de estos, al menos si nos basamos en el índice de Comorbilidad de Charlson para estimarlos. Sin embargo, ninguno de los criterios mencionados caracteriza al paciente en su totalidad, dejando muchos aspectos fuera de la ecuación. En un intento de encontrar un patrón dentro de esa complejidad subjetiva, hemos buscado en cada paciente los rasgos que nos llevarían subjetivamente a verlo como un paciente complejo. Entre ellos hemos encontrado datos que podrían ser prometedores: todos los criterios que hemos utilizado dejan fuera a ciertas patologías crónicas de considerable gravedad (notablemente el paciente VIH); pero lo más llamativo es como la gran mayoría de problemas de la esfera psicosocial no son tenidos en cuenta. Aspectos como el uso de drogas, el maltrato psicológico, el retraso psicomotor y el deterioro cognitivo no son tenidos en cuenta (o se incluyen supeditados a requisitos como un Barthel <60, que dejan fuera a muchos pacientes con rasgos de complejidad que van mucho más allá de la dependencia grave). Por tanto, ya que ni siquiera el propio índice de Barthel recoge estos aspectos, podría ser útil valorar de forma más exhaustiva como estos problemas influyen en la vida de estos pacientes; no sólo desde el punto de vista de la supervivencia, sino también de su calidad de vida e integración social; con el objetivo de evaluar si una correcta caracterización y estratificación de los mismos podría ayudar a su Médico de Familia a ofrecerles una atención mucho más adaptada a sus características. Dado que estas herramientas están más adaptadas al paciente anciano, una propuesta sería, de cara a poder abarcar a los los más jóvenes, analizar la repercusión de los problemas más prevalentes en este grupo de edad (VIH/SIDA, uso de drogas, maltrato, retraso psicomotor, patología psiquiátrica) y evaluar la pertinencia de considerarlas incluso definitorias de paciente crónico complejo. En cuanto al paciente anciano, un concepto que no se ha usado en nuestro estudio pero que, sin embargo, podría ser útil de cara a una evaluación más global, es el de fragilidad. Dicho término se define como un síndrome de declive “fisiológico” en edades avanzadas. Esta mayor vulnerabilidad supone un riesgo incrementado de situaciones adversas; como complicaciones quirúrgicas, caídas, institucionalización, discapacidad y muerte.(8) De hecho, los distintos estudios han encontrado un aumento 16 de mortalidad de un 70% en mujeres. (9)En hombres, la mortalidad llegaba incluso a doblarse.(10) No existe ningún “gold standard” para el diagnóstico de fragilidad, aunque se han desarrollado una enorme cantidad de herramientas para el cribado y estratificación de estos pacientes. Dichas herramientas han demostrado ser especialmente útiles como predictor de complicaciones y una forma de seleccionar a los pacientes que necesitan un abordaje adaptado. (11). Aunque la pluripatología es un término distinto al de fragilidad, se ha observado en múltiples estudios como existe una gran correlación entre ambos.(12) Sin embargo, no hay una concordancia entre ambos, siendo su prevalencia distinta y pudiendo aparecer de forma independiente en diferentes pacientes.(13) Criterios sencillos, como los criterios de Fried (13) o las escalas GDS (14) y FRAIL (15) (16) podrían complementar a los criterios utilizados en estudio para clasificar al paciente PCPPC. Para una valoración más avanzada, podría plantearse la posibilidad de utilizar otras herramientas, como el índice frágil-VIG (17) o el índice de Rockwood, que incluye muchos de los rasgos no valorados que hemos observado en nuestros pacientes (artritis, migraña, epilepsia, depresión, cardiopatía, cáncer, etc.). Conclusiones El concepto de PCPPC ha demostrado ser un gran cajón de sastre que aglutina pacientes con una enorme heterogeneidad clínica y biopsicosocial. En nuestro estudio henos intentado definir unas categorías, basadas en los criterios de pluripatología y complejidad de Ollero y cols., que permitiesen definir y estratificar a dichos pacientes. Las categorías definidas concuerdan en cierta medida con los CRG usados a nivel intrahospitalario en las categorías más extremas (1 y 3), observándose una gran discrepancia en la categoría 2. La categoría 1c que proponemos se distribuye de forma muy similar en los 4 grupos definidos por los CRG, lo que indica la necesidad de caracterizar mejor a dichos pacientes. Dentro de las limitaciones del propio ICM de Charlson como predictor de mortalidad, hemos observado como dichas categorías se correlacionaban en gran medida con la supervivencia de los pacientes (r=-0,420), incluso más que las categorías definidas por los CRG a nivel hospitalario (r=-0,195). El predictor más potente, sin embargo, ha demostrado ser el número neto de patologías definitorias de pluripatología (r=-0,539) o más concretamente, el número de categorías clínicas implicadas (r=-0,557). El grado de dependencia también ha demostrado ser un buen predictor de mortalidad (r=0,239) 17 Asimismo, el grupo a la que pertenece el paciente se correlaciona con el número medio de patologías o categorías definitorias de pluripatología afectadas; siendo esta mayor para las definidas por el estudio (r=0,701 y r=0,708) que para las definidas por los CRG (r=0,282 y r=0,297) Respecto a la caracterización de los pacientes, se han encontrado múltiples rasgos que, si bien no son tenidos en cuenta por los criterios de Ollero y cols. a la hora de clasificar a dichos pacientes, podrían resultar de utilidad de cara a nuevas formas de entender y clasificar a dichos pacientes. Aplicación práctica Las propias limitaciones metodológicas del estudio hacen inviable su generalización. Sin embargo, su utilidad radica en las vías que podría abrir de cara al enfoque del paciente crónico pluripatológico complejo (PCPPC), planteando nuevas herramientas que podrían usarse para entender y clasificar a dicho paciente, que por su sencillez podrían aplicarse fácilmente a nivel de atención primaria sin requerir una gran inversión de medios y tiempo. La posibilidad de poder estratificar al paciente pluripatológico utilizando datos fáciles de obtener en consulta o mediante revisión de la historia clínica podría ser de gran utilidad a nivel organizativo, pudiendo ofrecer a estos pacientes una atención mucho más individualizada. Igualmente, el hecho de reflexionar sobre las posibles carencias de los criterios disponibles para identificar al Paciente Crónico Complejo puede ser de gran utilidad, pudiendo valorar la inclusión de algunos nuevos, que como hemos observado ya suelen usarse de forma subjetiva; con el objetivo de intentar englobar una porción aún mayor de la compleja realidad de estos pacientes. Agradecimientos No podría terminar este trabajo sin agradecer al Dr. Daniel Arauzo, por su gran implicación y ayuda a lo largo de la realización de todo el proyecto. 18 Bibliografía 1. Estratificación de pacientes: Clasificación por grado de complejidad [Internet]. Portal de Salud de la Junta de Castilla y León. [citado 20 de octubre de 2018]. Disponible en: https://www.saludcastillayleon.es/institucion/es/transparencia/datosinteres/estratificacion-pacientes-clasificacion-grado-complejidad 2. Managing multiple comorbidities - UpToDate [Internet]. [citado 20 de octubre de 2018]. 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Comer 0 = incapaz 5 = necesita ayuda para cortar, extender mantequilla, usar condimentos, etc. 10 = independiente (la comida está al alcance de la mano) Trasladarse entre la silla y la cama 0 = incapaz, no se mantiene sentado 5 = necesita ayuda importante (una persona entrenada o dos personas), puede estar sentado 10 = necesita algo de ayuda (una pequeña ayuda física o ayuda verbal) 15 = independiente Aseo personal 0 = necesita ayuda con el aseo personal. 5 = independiente para lavarse la cara, las manos y los dientes, peinarse y afeitarse. Uso del retrete 0 = dependiente 5 = necesita alguna ayuda, pero puede hacer algo sólo. 10 = independiente (entrar y salir, limpiarse y vestirse) Bañarse/Ducharse 0 = dependiente. 5 = independiente para bañarse o ducharse. Desplazarse 0 = inmóvil 5 = independiente en silla de ruedas en 50 m. 10 = anda con pequeña ayuda de una persona (física o verbal). 15 = independiente al menos 50 m, con cualquier tipo de muleta, excepto andador. Subir y bajar escaleras 0 = incapaz 5 = necesita ayuda física o verbal, puede llevar cualquier tipo de muleta. 10 = independiente para subir y bajar. Vestirse y desvestirse 0 = dependiente 5 = necesita ayuda, pero puede hacer la mitad aproximadamente, sin ayuda. 10 = independiente, incluyendo botones, cremalleras, cordones, etc Control de heces: 0 = incontinente (o necesita que le suministren enema) 5 = accidente excepcional (uno/semana) 10 = continente Control de orina 0 = incontinente, o sondado incapaz de cambiarse la bolsa. 5 = accidente excepcional (máximo uno/24 horas). 10 = continente, durante al menos 7 días. Total = 0-100 puntos (0-90 si usan silla de ruedas) Tabla 3 – Mini examen cognoscitivo de Lobo, modificado del MMST de Folstein, para la valoración del deterioro cognitivo. Anexo 2 N Mínimo Máximo Media Desviación estándar Edad 135 15 95 67,42 15,748 Barthel 135 0 100 90,41 16,471 MiniMental 135 0 30 29,19 3,963 Patologías 135 0 6 1,04 1,171 Categorías 135 0 5 ,94 ,991 ICMCharlson 135 0 16 4,23 2,600 SupervivenciaCharlson 135 ,00 98,30 46,5158 36,85842 Complejidad 135 0 4 ,88 ,923 Tabla 1- Características de la población estudiada Frecuencia Porcentaje f 73 54,1 m 62 45,9 Total 135 100,0 Tablas 2 y 3, Gráfico 1- Distribución por edad y sexo de la población estudiada. Dependiente Frecuencia Porcentaje no 88 65,2 si 47 34,8 Total 135 100,0 Sexo Edad Desviación estándar f 68,99 16,724 m 65,58 14,432 Total 67,42 15,748 Cuidador no si Dependiente no 81 (86, 17%) 7 (17,07%) si 13 (13,83%) 34 (82,93%) Tabla 4- Prevalencia de dependencia en la muestra estudiada Tabla 5- Presencia de cuidador en pacientes dependientes e independientes Tablas 11 y 12 – Número medio de patologías definitorias de pluripatología y de categorías clínicas afectadas en los pacientes en cada grupo de los definidos por los criterios de Ollero y cols. (izquierda) o por los CRG (derecha). Grupos del estudio Patologías Categorías 1 Media ,54 ,52 N 46 46 Desviación estándar ,546 ,505 1c Media ,62 ,55 N 60 60 Desviación estándar ,613 ,502 2 Media 2,14 2,14 N 7 7 Desviación estándar ,378 ,378 3 Media 2,91 2,50 N 22 22 Desviación estándar 1,377 1,058 Total Media 1,04 ,94 N 135 135 Desviación estándar 1,171 ,991 Categorías CRG Patologías Categorías 0 Media ,33 ,33 N 18 18 Desviación estándar ,485 ,485 1 Media ,88 ,73 N 26 26 Desviación estándar 1,033 ,778 2 Media 1,00 ,97 N 31 31 Desviación estándar ,775 ,752 3 Media 1,35 1,20 N 60 60 Desviación estándar 1,424 1,190 Total Media 1,04 ,94 N 135 135 Desviación estándar 1,171 ,991 Tabla 13 – Patologías y características biopsicosociales de los pacientes que, aún sin poderse considerar PCPPC/G3 según los criterios definidos en el estudio, han sido considerados PCPPC por los profesionales que los atienden. Los rasgos repetidos (ej. cáncer, osteomuscular, cardiopatía) en varios pacientes sólo figuran 1 vez, salvo en los pacientes en los que resulta útil resaltar la coexistencia de múltiples alteraciones (separados por punto y coma) Los pacientes se han estratificado en primer lugar por la clasificación definida para el estudio (en rojo) y en segundo lugar según la clasificación CRG hospitalaria (en azul) ❖ G1 ➢ G0 - hepatitis, osteomuscular, HTA, cáncer, vih y alcoholismo, gastritis crónica atrófica, Barthel 90 ➢ G1 - artritis, hepatitis B, obesidad mórbida, marcapasos, HTA maligna, cardiopatía, cancer, parálisis facial, maltrato, tdah y migraña, RPM, cáncer. ➢ G2 – cáncer, epilepsia, dependencia (Barthel 75), osteomuscular, leucoencefalopatia asintomatica, asma, sd metabólico, mucha patologia menor, ictus, extoxicomanía, demencia. ➢ G3 – cáncer, diabetes, colecistitis, sordomudo, cardiopatía, hepatopatía, CBP y fibromialgia, cuidadora, osteomuscular, miopia magna, vértigo, temblor esencial, LMP con déficit motor, RPM. ❖ G1c ➢ G0- ictus, siringomielia, polimedicado; drogas, VIH/SIDA, VHB, extoxicomano, alcohólico, epoc, dependencia (Barthel 50) ➢ G1 – cardiopatía, abusos sexuales de niña, exalcohólico, IRC leve, trast mental, maltrato psi e intento suicidio, RPM, deterioro cognitivo, dependiente con/sin cuidador, depresión. ➢ G2 – aneurisma (fallecida); depresión, problemas familiares, hernia hiato; violencia género, osteomuscular, psiquiátrico, violencia género, cardiopatía; oftalmopatía, SAHOS, cáncer; gastritis crónica atrófica, epilepsia, RPM y demencia; ictus (con Barthel 65); dependencia y somatización. ➢ G3 – VIH/SIDA, drogas (+-psicosis por drogas); depresión; HTA, osteoporosis, hipertiroidismo, epilepsia 2ª, adenoma hipofisiario, psiquiátrica, osteomuscular y dependencia; ca mama con linfedema y retinopatía; otros cánceres, Parkinson, diabetes complicada; violencia género; gammapatía/HTA/cardiopatía; dependiente sin cuidador + leucoencefalopatía, cuidador, deterioro cognitivo, hidrocefalia, alcoholismo; insuficiencia vascular cerebral, temblor esencial, infección urinaria recurrente. ❖ G2 ➢ G2 - SAHOS ➢ G3 – maltratador, cardiópata, exclusion social (Gijón >10).