La literatura marcada: problemas de traducción y recepción ejemplificados a través del teatro popular vienés
Abstract
350 p.
Full text
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VERTERE MONOGRÁFICOS DE LA REVISTA HERMENEUS Núm. 14 - 2012 V LA LITERATURA MARCADA: PROBLEMAS DE TRADUCCIÓN Y RECEPCIÓN EJEMPLIFICADOS A TRAVÉS DEL TEATRO POPULAR VIENÉS JUAN ANTONIO ALBALADEJO MARTÍNEZ L
VERTERE ONOGRÁFICOS DE LA REVISTA HERMÉNEUS El estudio aborda el tema de la literatura marcada por rasgo diatópicos (diastráticos) diacró nicos, diaestilísticos y diacultura les y analiza los problema que genera su pre encia en los texto en relación con el proceso trasla tivo (siendo los contraste intra lingüísticos los más relc ante ) así como la posibles olucioncs que se aportan de de la teoría y práctica de la traducción. Se parte de unas obras concretas las pie zas del teatro popular vienés del segundo tercio del siglo XIX ( que a día de hoy no han sido traduci dos en España), para después ampliar el enfoque hacia otros polisistemas lingüístico-cultura les con el fin de sacar unas con clusiones que vayan más allá del caso específico. A través del estu dio contrastivo de la literatura marcada y de la literatura marca da traducida (los ejemplos proce den de la literatura española, aus tro-alemana y anglosajona) se determinan los recursos de mar cación, su funcionalidad, grado de parentesco y aplicabilidad en traducción.
JUAN ANTONIO ALBALADEJO MARTÍNEZ LA LITERATURA MARCADA: PROBLEMAS DE TRADUCCIÓN Y RECEPCIÓN EJEMPLIFICADOS A TRAVÉS DEL TEATRO POPULAR VIENÉS VERTERE MONOGRÁFICOS DE LA REVISTA HERM ¯ ENEUS NÚMERO 14 - 2012
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5 DIRECTOR: Juan Miguel Zarandona Fernández (Universidad de Valladolid) SECRETARIA: Cristina Adrada Rafael (Universidad de Valladolid) COMITÉ DE REDACCIÓN: Sabine Albrecht (Friedrich-Schiller Universität Jena) Vivina Almeida Carreira (Instituto Politécnico de Coimbra) Susana Álvarez Álvarez (Universidad de Valladolid) Rocio Anguiano Pérez (Universidad de Valladolid) Verónica Arnaiz Urquiza (Universidad de Valladolid) Larry Belcher (Universidad de Valladolid) Carmen Cuéllar Lázaro (Universidad de Valladolid) Elena di Giovanni (Università di Macerata) Rosario de Felipe Boto (Universidad de Valladolid) Marie Hélène García (Université d’Artois) María Teresa Sánchez (Universidad de Valladolid) COMITÉ CIENTÍFICO: Alberto ÁLVAREZ LUGRÍS (Universidade de Vigo) Román ÁLVAREZ (Universidad de Salamanca) Stefano ARDUINI (Università di Urbino) Toshiaki ARIMOTO (U. Chukyo de Nagoya) Mona BAKER (Universidad de Manchester) Michel BALLARD (Universidad de Artois) Xaverio BALLESTER (Universitat de València) Christian BALLIU (ISTI-Bruxelles) Georges BASTIN (Université de Montréal) Lieve BEHIELS (Lessius Hogeschool-Antwerpen) Denitza BOGOMILOVA ATANASSOVA (Parlamento Europeo) Freddy BOSWELL (Summer Institute of Linguistics-Dallas) Hassen BOUSSANA Universidad Mentouire-Constantine, Argelia) José María BRAVO GOZALO (Universidad de Valladolid) Antonio BUENO GARCÍA (Universidad de Valladolid) Teresa CABRÉ (Universitat Pompeu Fabra) Jordi CASTELLANOS (Universitat Autònoma de Barcelona)
6 Carlos CASTILHO PAIS (Universidade Aberta-Lisboa) Pilar CELMA (Universidad de Valladolid) María Àngela CERDÀ I SURROCA (Universitat de Barcelona) José Antonio CORDÓN (Universidad de Salamanca) María del Pino DEL ROSARIO (Greensboro College - NC) Oscar DIAZ FOUCES (Universidade de Vigo) Deborah DIETRICK (Universidad de Valladolid) Álvaro ECHEVERRI, (Université de Montréal) Luis EGUREN GUTIÉRREZ (Universidad Autónoma de Madrid) Pilar ELENA GARCÍA (Universidad de Salamanca) Martín FERNÁNDEZ ANTOLÍN (U. Europea Miguel de Cervantes) Alberto FERNÁNDEZ COSTALES (Universidad de Oviedo) Purificación FERNÁNDEZ NISTAL (Universidad de Valladolid) Marcos A. FIOLA (Ryeson University, Toronto) Yves GAMBIER (Turun Yliopisto/Universidad de Turku) Mariano GARCÍA-LANDA (Intérprete Independiente) Joaquín GARCÍA-MEDALL (Universidad de Valladolid) Susana GIL-ALBARELLOS (Universidad de Valladolid) Pierre-Paul GRÉGORIO (Universidad Jean Monet de Saint Étienne) Theo HERMANS (University College Londres) César HERNÁNDEZ ALONSO (Universidad de Valladolid) Carlos HERRERO QUIRÓS (Universidad de Valladolid) Juliane HOUSE (Universidad de Hamburgo) Miguel IBÁÑEZ RODRÍGUEZ (Universidad de Valladolid) Louis JOLICOEUR (Université Laval, Québec) Jana KRÁLOVA (Universidad Carolina de Praga) Elke KRÜGER (Universidad de Leipzig) Juan José LANERO (Universidad de León) Daniel LÉVˆ EQUE (Université Catholique d’Angers) Ramón LÓPEZ ORTEGA (Universidad de Extremadura) Rachel LUNG (Lingnan University, Hong Kong) Anne MALENA (University of Alberta - Edmonton) Hugo MARQUANT (Institut Libre Marie Haps - Bruxelles) Roberto MAYORAL (Universidad de Granada)
PáginaS 2.1.4.3. textos marcados en la narrativa del siglo XX ................................... 228 2.2. las funciones de las marcas diatópicas en la literatura ...................... 230 iii. Parte aPliCada ................................................................................................................................................... 235 1. teoría de la traducción del texto literario marcado ...................................................................... 235 1.1. equivalencia dinámica/ funcional: la prioridad del efecto en la literatura marcada ..................................................................................................................................................................... 236 1.2. teoría del escopo: la marcación intralingüística como parte del escopo ..... 240 1.3. teoría de los polisistemas y su aplicabilidad a la literatura marcada ............... 242 1.4. las normas en traducción: implicaciones en torno a la literatura marcada 244 1.5. equivalencia connotativa y formal-estética en la traducción de textos marcados ............................................................................................................................................................................ 245 1.6. teoría de los universales articulatorios: Marcación de coloquialidad .............. 247 1.7. teoría del contraste ........................................................................................................................................ 252 2. Problemas y soluciones de traducción del texto literario marcado ................................ 259 2.1. tratamiento de la variación intralingüística: Postura de los traductólogos .259 2.1.1. neutralización ..................................................................................................................................... 263 2.1.2. recreación .............................................................................................................................................. 271 2.2. tratamiento de la variación intralingüística: Postura de los traductores ....... 277 2.2.1. neutralización ..................................................................................................................................... 280 2.2.2. recreación .............................................................................................................................................. 288 2.3. estrategias traslativas para la marcación dialectal y sociolectal ........................... 300 3. traductografía contrastiva ................................................................................................................................... 301 3.1. george bernard Shaw: Pygmalion ................................................................................................... 302 3.2. Mark twain: The Adventures of Huckleberry Finn .......................................................... 306 3.3. benito Pérez galdós: Fortunata y Jacinta ................................................................................ 311 iV. resumen y conclusiones ......................................................................................................................................... 317 bibliografía .................................................................................................................................................................................. 327 Juan antonio albaladeJo Martínez 13
0. PRÓLOGO acerca de la literatura marcada y su traducción Original marcado/versión desmar cada. en esta especie de antítesis podría resumirse la situación que tanto en la teoría como en la práctica de la traducción, es decir, tanto en los estudios como en el ejercicio profesional, padece o disfruta un tipo de literatura de larga tradición en las letras europeas: la llamada “literatura marcada”. Si es perentorio dar la razón a las propuestas del formalista ruso y teórico de la literatura Viktor Shklovski –este hizo consistir la función expresiva del lenguaje propia del texto literario en la desautomatización y opacidad de la expresión– no es menos evidente que las “marcas” dialectales, sociolécticas o idiolécticas constituyen una de las formas más socorridas para hacer opaco el discurso literario en la literatura moderna. Frente a la inmediatez de la comunicación funcional en el texto que Katharina reiss (Textyp und Übersetzungsmethode, 1976), denominó “informativo”, el texto expresivo comporta reflexión, capacidad analítica y de observación y especial competencia de formalización del discurso por parte del emisor, competencia que, si es tal, siempre impedirá el acceso inmediato al significado. a lo largo de la historia de la creación literaria, tal y como el análisis fenomenológico de la misma manifiesta, se han dado dos maneras fundamentales de desautomatizar o encriptar la obra literaria: una más clásica y normatizada, objeto de numerosas descripciones y sistematizaciones que en los manuales de retórica (aquella que roland barthes [1970] denominó “ayudamemoria”) pretendía hacer inteligible, a través de la descripción de figuras y tropos, el funcionamiento del sistema literario; y otra que, más moderna, personal y arbitraria, que se revela, sobre todo en las obras en las que el pathos mimético del poeta se ha orientado, más que a la representación subjetiva y autorial de la realidad como objeto observado, a la reproducción del comportamiento lingüístico del sujeto que en ella y con ella interactúa. este último tipo de desautomatización utiliza procedimientos o técnicas de encriptación del discurso no escritas ni descritas en las preceptivas y en las que la originalidad y la rareza son decisorias de un estilo. tales son por ejemplo, el collage, el 15
“vaso comunicante”1, el flash-back, el arcaísmo y anacronismo2, el “idiologismo”3o idiolectismo4, o la marcación socioléctica, etnoléctica5o dialectal. estos últimos procedimientos a pesar de estar ya presentes en las corrientes realistas y de “bajo coturno” que recorren la historia literaria (desde la antigüedad en las atelanas latinas al clasicismo con su teatro de repentización), hacen su irrupción, casi violenta, en las corrientes “populistas” del siglo XViii, cuando, estando ya formadas las lenguas nacionales, empiezan a querer caracterizarse dos usos del lenguaje literario: el culto y el popular. el teatro de repentización italiano o alemán (la célebre Hanswurstiade de la que usaron un Mozart o un goethe) pone de manifiesto esa aparición de la expresión popular “marcada” en las tablas die die Welt bedeuten (Schiller, An die Freunde), muy distante de la canonicidad de las academias que pulían y daban esplendor a las lenguas. y no en menor proporción utilizarían tales procedimientos los autores que a partir del costumbrismo, en el realismo y naturalismo sobre todo, pretendieron hacer de sus obras testimonios de un estado lingüístico de la sociedad y de esta misma. los dialectismos cántabros de Pereda en Peñas arriba; los sicilianismos de Verga en Mastro don Gesualdo o Los Malavoglia y, más recientemente, de Vincenzo Consolo en Filosofiana o el silesianismo de gerhart Hauptmann de De Waber son ejemplos de esa literatura marcada que no siempre logra la atención del llamado gran público y al que, por cierto, más parece llegar el relato de la fábula que la manera de contarla. el hecho de que la obra de Hauptmann tuviera que traducirse al alto-alemán (Die Weber) para que pudiera circular con decoro por las tablas de la la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 16 (1) Mario Vargas llosa ha propuesto ese término para designar la técnica de imbricación de unas unidades argumentales en otras dentro del caleidoscopio polihistórico de su escritura. en Conversaciones en la catedral hace un uso paradigmático de esta técnica de encriptación que, por lo demás, no es absolutamente nueva. (2) ejemplo de discurso arcaizado es, por ejemplo, La venganza de Don Mendo, del genial y malogrado (por la contienda civil española) Pedro Muñoz Seca. Que la arcaización del discurso tiene su efectividad artística, lo demuestra el hecho de que recientemente han circulado por la red unas coplas que, referidas a ciertos diputados “culiparlantes” españoles y firmadas con el pseudónimo de fray Junípero, se han atribuido, debido a su forma arcaizante, al evangelizador de California (siglo XViii), cuando en realidad se debían a un colaborador de una tertulia radiofónica. Por otra parte, el reciente film The Artist prueba cómo un código de anacronía puede ser un método eficaz de representación artística, fílmica en este caso. (3) Por similitud con el término neologismo, hay que aplicar el término idiologismo a aquellas expresiones o modos de decir y de expresarse propios (“idios”= propio) de un autor o creados por él. (4) el célebre pasaje de Julio Cortázar en Rayuela (“apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes …”) sería buen ejemplo de construcción idioléctica de un discurso literario que se salta, no tanto el “logicial” de la lengua (las leyes de la morfosintaxis), cuanto los arquetipos de la misma, los componentes léxico-semánticos (los significados) de la misma. (5) de etnolectismo, más que de sociolectismo, habría que hablar con referencia a escrituras que dan expresión a grupos humanos caracterizados por su modo de vivir y su pertenencia, más que a una clase, a una etnia, a un grupo local o a una variante de las mismas. etnolectismos son, por ejemplo, los yidismos que recoge la escritura inglesa de bashevis Singer; los provenzalismos de Marcel Pagnol; los gitanismos de El gato montés de Penella, genial libretista de la ópera del mismo nombre; los casticismos de arniches o los gauchismos de tantos autores argentinos. el Fausto (1856) del escritor argentino estanislao del Campo es un ejemplo de uso de unas maneras de expresión propias del gaucho pampero en las que el autor se sumerge sin dejar transparentar la propia personalidad lingüística: “¡Viera sustazo, por Cristo! ahí mesmo jediendo a misto, se apareció el condenao”, escribe Campos para expresar, a lo gauchesco, la aparición de Mefisto al doctor Fausto.
alemania guillermina alude no solo a las dificultades de comprensión, sino también a la necesidad de un estilo normalizado de la expresión poética para que esta fuera “salonfähig”, es decir, socialmente aceptable. Claro que a costa de la autenticidad. Si el primer estilo de desautomatización predomina en las obras construidas según las preceptivas y poéticas tradicionales (las de aristóteles, Quintiliano, Peletier, luzán, boileau o breitinger), el segundo lo hace en aquellas otras en las que el objeto de la mimesis o representación, más que en la realidad física, se centra en el emisor y elimina la subjetividad autorial en aras de la objetividad lingüística. es entonces cuando el autor incluye en su discurso deturpaciones fonológicas y morfosintácticas y bajando los registros, introduce el sociolecto de las clases más bajas de una lengua. ante este tipo de estilo literario, realista, naturalista u objetivista, al igual que ante el estilo de “altísimo coturno” de la lírica renacentista (de la que es buen ejemplo la canción A las ruinas de la Itálica de Rodrigo Caro: “estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora/ campos de soledad, mustio collado, / fueron un tiempo itálica famosa”) o barroca (buen ejemplo de ella es el Polifemo y Galatea de góngora: “estas que me dictó rimas sonoras, culta sí, aunque bucólica, talía”)6, la reescritura que es la traducción ha mantenido una actitud hipócrita, no en sentido moral por supuesto, sino etimológico, es decir, una actitud de enmascaramiento o fingimiento. Haciendo uso de una ficción, la de que el lenguaje puede cambiar el registro sin que varíe el mensaje y de que lo importante no son las formas sino los contenidos (lo que el austriaco Hermann broch, autor de Muerte de Virgilio, denominaba, en sus Betrachtungen o consideraciones acerca de la traducción, “arquetipos” del lenguaje), enmascaraba la dicción propia y original de un autor o de un grupo lingüístico supeditándolo a la tiranía del sujeto lector en destino. era el supuesto de que lo importante no era el cómo sino el qué del discurso. una breve y aleatoria ejemplificación quizás aclare lo que pretendemos decir. Cuando Carlos luis Fallas quiso documentar o, mejor, denunciar la explotación a la que las compañías bananeras norteamericanas sometían la mano de obra costarricense, escribió una novela que tituló, de manera un tanto críptica, Mamita Yunai. en ese título hacía referencia a la United Fruit Company que vulgo se convertía en “yunai” (deturpación fonética de United), deturpación que Fallas recogía en su obra. al traducirse al alemán ese título, en la época de la tiranía marxista sobre media alemania, la traductora no tuvo más ocurrencia (o remedio) que desposeer al título de su vulgarismo totalmente intencionado y lleno de ironía, y trasladarlo a otro registro más neutro, aunque no carente de denuncia: Die grüne Juan antonio albaladeJo Martínez 17 (6) ¿Cuál de los egresados de las modernas escuelas de formación de traductores sería capaz 1) de descifrar, previo análisis, cualquiera de los textos que aquí mencionamos y 2) de conocer lo suficiente la literatura española para poderlos re-expresar en una onda literaria equivalente?
Hölle (=el infierno verde)7. Huelga añadir que, si el título se había neutralizado de manera tan drástica, el cuerpo de la novela no se apartaba ni un ápice de esa tónica de reducción de las “marcas” a la expresión normalizada. La formación ¿universitaria? de traductores y aquí sí que sería de aplicación el reproche que José ortega y gasset lanzó desde las páginas de su opúsculo Miseria y Esplendor de la traducción: contra el traductor: el del “apocamiento”. Con ello, nuestro filósofo exilado se refería al sometimiento que se (auto)-impone el traductor frente a los convencionalismos de lectura del lector, implícito (este también funciona en el acto de la versión) o explícito, al negarse a reproducir los arañazos que el autor original propina al sistema de expresión normalizada de la lengua del original. Cualquier atrevido versor que quisiera reproducirlos tendría encima de sí el aparato policial de la crítica al uso. esto, por supuesto, da como resultado lo que recientemente Venuti formuló como la “invisibilidad del traductor”, una invisibilidad querida y buscada por parte del traductor quien, en una especie de complejo de estocolmo, rehuirá de la reproducción de la marca original quedando preso de aquello que ya los retóricos clásicos llamaban el ars bene dicendi, es decir, del convencionalismo literario. bien es verdad que la re-expresión de las marcas de encriptación de una literatura así concebida transciende las habilidades y competencias del traductor formado “alla classica”, si por esto entendemos la formación que desde los años noventa –en europa desde antes– se viene impartiendo en nuestras facultades y centros. esta se limita a formar perfiles de traductores “al sentido” (este, más intuido que analíticamente obtenido) de textos referidos a la más mostrenca realidad: contratos laborales, instrucciones de uso o boletines de información donde lo rutinario elimina todo impulso de creatividad e intuición, cualidades estas a las que ciertas teorías de la traducción (las que la estudian desde el punto de vista de la actuación) concedían un amplio espacio. nada que trascienda la dificultad media/baja de formalización de textos marcados por lo reiterativo entra en el trabajo docente y discente. el mismo ortega y gasset ya advertía que la traducción de textos técnicos no podía considerarse traducción stricto sensu. Cierto es que en este ámbito la función crea el órgano, aunque ya de entrada se renuncia a la función. Por eso es difícil que el egresado de esos centros salga con las competencias propias de un humanista que no se arredre ante la dificultad de la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 18 (7) Por desgracia ese título en alemán coincidía con el original de una obra cuyo autor era el también costarricense José Marín Cañas y que narraba la guerra del Chaco. Mal lo tendría la traductora de Fallas si hubiera tenido que traducir la obra de este último para desambiguar los títulos.
textos tan codificados y desautomatizados como los de Joyce, döblin, Proust o, mirando hacia atrás sin ira –cosa que, con ira o sin ella, no suele hacer el moderno estudiante “boloñés”–, Petrarca, ronsard u opitz. es este, el de la traducción literaria, un ámbito en el que queda de manifiesto la negación de eso que la formación “instrumentalista” de bolonia pretende imbuir: que el traductor, como el universitario –hoy, ¿por suerte?, el traductor lo es– en general, sólo se hace y no nace. Pero quod natura non dat, Salmantica non praestat, reza el dicho castizo con más razón que la de un santo padre. y, en efecto, el traductor literario, como el humanista, nace, aunque, como el artista, también tenga que formarse. Cabría decir que el traductor literario nace de una pasta distinta a la del “traductor profesional” y su tendencia innata a la reflexión lo acerca más a la actitud del filólogo que a la del traductor de “textos funcionales”. diacronía, dialecto, diatopía, diastrasia y dia-cultura son otros tantos “días” que hacen pasar al traductor, como a don Quijote las novelas de caballería, las noches de claro en claro. Son otros tantos pellejos de vino que este traductor quijotesco tiene que reventar antes de percatarse de lo que encierran sus entrañas. en este contexto de complicada y parcialmente distorsionada relación entre escritura original y reescritura vertida, entre texto literario y formación académica del traductor se inscribe –finalmente: rorate coeli desuper– el trabajo de Juan antonio albaladejo, profesor de traducción en la universidad de alicante y germanista de formación, quien tras sesudos análisis y tras un recorrido por el sistema del “marcaje” poético y por la historia de la “literatura marcada”, propone una solución audaz y valiente al problema de la literatura marcada, a saber, una especie de ley traductora del talión: la de devolver, siempre que sea posible, marca por marca, bien en correspondencias simétricas o en adaptaciones asimétricas. “Consideramos esencial”, dice (y dice bien), “que se recuperen, en la medida de lo posible, los rasgos estilístico-expresivos que marcan la literariedad específica del autor”: voilà. renunciar, pues, a las “marcas”, a pesar del historial de renuncias que tenemos a la espalda y a pesar de los grandes traductores que, como Miguel Sáenz, son partidarios de esta renuncia, es dar gato por liebre. y no es lo mismo. el primero es un delicioso animal de compañía; el otro un objeto de altísima gastronomía popular. la traducción marcada hace visibles tanto al autor como al traductor. es decir, da conejo por liebre, lo que ya es algo. Miguel Ángel Vega Universidad de Alicante Juan antonio albaladeJo Martínez 19
I. INTRODUCCIÓN la traducción en españa, tanto en lo que se refiere a la práctica como a la investigación de la misma, ha tenido una evolución espectacular a partir de los años ochenta y noventa del siglo XX. el factor más determinante fue el ingreso de españa en la Comunidad europea en el año 1986. el siguiente hito lo constituyó la instauración de la carrera de traducción e interpretación como título universitario oficial en el año 1991. en los treinta años posteriores se ha producido una auténtica eclosión de los estudios en esta materia en nuestro país, produciendo una situación que algunos califican de inflacionista: Spanien gehört erst seit etwa einem Vierteljahrhundert zu den rezeptivsten Kulturen der Welt im bereich literatur. die rasante aufwärtsbewegung der zahlen geht dort Hand in Hand mit einer fast inflationären einrichtung von ausbildungsstätten für Übersetzer [...]. doch scheint dieser boom jedenfalls zu bewirken, dass heutigen ansprüchen nicht mehr genügende Übersetzungen sang- und klanglos vom Markt verschwinden und durch neue, bessere ersetzt werden (Pöckl 2003:178). el espectacular desarrollo del sistema de formación de los traductores también ha tenido su reflejo en la práctica de la profesión. de ser un país que recibía con un cierto desfase temporal muchas de las obras relevantes a nivel universal, ya fuese por la escasa consideración y reputación de la que durante algún tiempo gozó la labor traductora en nuestro país o por las dificultades materiales, primero provocadas por la guerra Civil y más tarde por el control celoso de la censura franquista, españa ha pasado a ser uno de los mercados libreros más receptivos del mundo: en españa, la producción editorial ha fluctuado entre los 42.207 títulos del año 1990 y los 110.205 del año 2009 […]. a pesar del importante incremento de títulos, el porcentaje de traducciones se ha mantenido desde entonces en torno al 25% de la producción editorial, dato que refleja las dimensiones de la inversión editorial en libros traducidos así como la consolidación de la demanda por parte del lector de libros escritos originariamente en otras lenguas. […]. este porcentaje nos sitúa entre los principales países traductores del mundo […] (Ministerio de Cultura 2010:8). a pesar del gran número de traducciones que cada año se publican en españa, siguen existiendo lagunas traductográficas importantes. bien es verdad que en los últimos años han ido apareciendo pequeñas editoriales que, para competir con los 21
grandes grupos, están atendiendo un segmento del mercado de lectura más especializado y con ello están contribuyendo considerablemente al enriquecimiento y a la ampliación de la oferta librera. Como parte de esa estrategia se dedican a introducir autores extranjeros menos conocidos que aún no habían sido traducidos al español. no obstante, a día de hoy sigue sin conocerse en españa una parte de la literatura austriaca, muy apreciada en el siglo XiX y que sí ha conseguido una considerable recepción en otros ámbitos lingüístico-culturales, como demuestran las traducciones que se han ido publicando de estos textos a lo largo del siglo XX en lengua inglesa, francesa, italiana, etc. estamos hablando del Wiener Volkstheater, una variante peculiar del género universal del teatro popular y que muestra signos identitarios muy marcados que definen la idiosincrasia de estas piezas únicas. en concreto nos referimos a las obras de los máximos representantes de esta manifestación literaria, Johann nestroy y Ferdinand raimund, pues es con ellos que el teatro popular vienés logró alcanzar un valor estético que trasciende las fronteras del propio polisistema literario. esta reflexión inicial nos lleva, en un siguiente paso, a la consideración de las causas y motivos responsables de esta laguna traductográfica. resulta especialmente chocante, teniendo en cuenta que españa, junto con alemania e italia, se encuentra entre los países con mayor cifra de traducciones publicadas cada año, que en la península ibérica aún no se hayan recibido las obras de estos autores. es verdad que, con frecuencia, el teatro popular (a nivel universal) no suele contar, a menudo equivocadamente, con una valoración demasiado favorable por parte de la crítica literaria y, por tanto, se tiende a marginar en las historias de la literatura de los distintos países, algo que se puede observar, por ejemplo, en las historias de la literatura en lengua alemana. en ocasiones, las obras y los autores del teatro popular vienés no son ni siquiera mencionados1, a pesar de la repercusión que han tenido a lo largo de la historia y de que hasta el presente disfrutan del favor del público. Prueba de esto último es que las obras, por ejemplo, de nestroy, se encuentran entre las más representadas sobre los escenarios germanohablantes en el período posterior a la Segunda guerra Mundial2. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 22 (1) así, por ejemplo, en la Historia de la Literatura Alemana de Wolfgang beutin, publicada por la editorial Cátedra en 1991, no se encuentra ni el más mínimo rastro de nestroy y el nombre de raimund sólo se menciona en relación con los literatos que en la época de la restauración se suicidaron, como ejemplo de la expresión del sentimiento imperante en ese momento del así llamado Weltschmerz o dolor universal. (2) además existe una sociedad internacional dedicada a nestroy y su obra (Internationale Nestroy Gesellschaft) que publica una revista (“nestroyana”) y celebra periódicamente reuniones científicas.
parte, las grandes dificultades que tiene esta manifestación literaria, con señas de identidad muy marcadas, para trascender las propias fronteras y acceder a otros polisistemas literarios. dada la importancia de la traducción en la configuración de los cánones nacionales7y, más aún, en el canon universal8nos proponemos analizar los problemas traductológicos que contribuyen a entorpedecer, hasta el día de hoy, la recepción en nuestro país de la literatura nestroyana y raimundiana. 1. obJetiVoS del PreSente eStudio Partiendo del teatro popular vienés analizamos y reflexionamos sobre los problemas traductológicos específicos que plantean los contrastes diatópicos, diacrónicos, diaculturales y de género literario así como los elementos idiolectales presentes en los textos marcados, sobre todo aquellos del teatro popular vienés de Johann nestroy y Ferdinand raimund. Para ello revisamos las soluciones traslativas que los traductores, desde su labor práctica, y los traductólogos, desde la reflexión teórica, han aportado en relación con la reexpresión de la literatura marcada, sobre todo del ámbito germanohablante. a pesar del escaso corpus traductográfico que existe hoy en día en lengua española de este tipo de textos, se pueden deducir las principales estrategias traductivas que se corresponden, en líneas generales, con las distintas propuestas procedentes de la teoría de la traducción. Con el fin de ampliar la base analítica y reforzar los elementos de juicio se han incluido ejemplos traductográficos que reflejan el procedimiento traductor en distintas lenguas: se han consultado traducciones de textos marcados al inglés y del inglés, al español y del español así como al alemán y del alemán. de los aspectos mencionados, el que más problemas suele plantear, desde la perspectiva traductológica, es el de las diferencias intralingüísticas, producto de la presencia de distintas variedades y registros de una misma lengua, sobre todo de carácter geográfico. Como en tantas otras cuestiones traductológicas, tampoco existe una opinión unánime en relación con el tratamiento de los contrastes intralingüísticos. a pesar de la importante incidencia de estos en todo tipo de textos, no sólo literarios, de todas las épocas, la traductología les ha prestado más bien poca atención. Juan antonio albaladeJo Martínez 29 (7) Cada país confecciona su propia lista de grandes obras literarias en la que la producción nacional tiene, lógicamente, un mayor peso que en otros cánones nacionales o en el canon universal. (8) del que existen tantas versiones como países hay en el mundo, aunque ciertas obras se repitan gracias a su indiscutible reconocimiento universal.
algunos traductólogos9se limitan a afirmar la imposibilidad de la reexpresión de esos contrastes en el texto meta, proponiendo o bien su eliminación, básicamente mediante la neutralización a través de la lengua estándar, o bien la introducción de notas a pie de página o muletillas del tipo “dice en dialecto”. tal nivelación, sin embargo, produce, en nuestra opinión, una profunda modificación del carácter del texto literario. la consiguiente transformación de la expresión verbal del mismo conlleva, irremediablemente, la pérdida de funciones pretendidas por parte del autor original y genera efectos estéticos marcadamente diferentes en el texto meta. a partir del análisis de las causas de la variación intralingüística, nos proponemos justificar la importancia de la preservación de esos contrastes, con independencia de las diferentes soluciones traductoras posibles, que responderán a distintas posturas estéticas de los traductores, sus conocimientos y capacidades u otros factores que tengan que ver con la naturaleza del texto, su función, el público, etc. los contrastes intralingüísticos, que aparecen en numerosos textos literarios, suelen cumplir determinadas funciones de distinta índole (naturalista, cómica, denunciadora, experimental, estratificadora-estructuradora) que, de ser eliminados, provocarían pérdidas de funciones. Potencialmente, esto puede producir lagunas, no sólo formales y estilístico-expresivas sino incluso de significado, en el texto meta. Con el fin de poder proporcionar soluciones traductoras concretas se han analizado las distintas marcas lingüísticas –procedentes de los diferentes niveles de la lengua: el fonético-fonológico, el léxico y el morfológico-sintáctico– cuya presencia en los textos originales produce los contrastes y se ha valorado su aplicabilidad como recursos en el proceso traslativo. Para conseguir este objetivo se presenta, en el correspondiente capítulo, una propuesta teórica específica, la teoría del contraste, y se establece, junto con ésta, una clasificación de los textos marcados que permita facilitar soluciones traductológicas concretas con una base teórica de acuerdo con las características de los textos en cuestión. Para fundamentar el planteamiento teórico elegido éste se contrasta con las propuestas que, desde la teoría y práctica de la traducción, se han presentado en relación con los textos marcados. esta parte se completa con una traductografía contrastiva de textos marcados significativos de otros ámbitos lingüísticos que permite comla literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 30 (9) rabadán (1991:97): “las limitaciones a la expresión de la equivalencia son difíciles de superar (si no imposibles), y la inclusión de ‘equivalentes funcionales’ en base a diferentes criterios resulta, en última instancia, inaceptable. los recursos utilizados para solventar el problema y mantener en el tM las connotaciones del to han sido numerosos, aunque hay dos que destacan desde el punto de vista estadístico: a) la traducción a la forma estándar de la lengua meta, solución adoptada por M. Juana ribaS para la caracterización de Stephen blackpool en su traducción de Hard Times (1967); y b) añadir a la traducción estándar coletillas del tipo ‘dijo en dialecto’, ‘añadió en dialecto’, etc”.
parar las soluciones traductológicas de la pareja de lenguas “alemana-española” con otros pares lingüísticos. en la parte teórica del estudio se analizan las características del texto literario y se propone la mencionada clasificación de la literatura marcada, que pretende ser operativa desde el punto de vista traductológico. a partir del contraste de los distintos modelos existentes, que tratan de explicar la variación intralingüística, se desarrolla un método de traducción destinado al tratamiento traslativo de los textos literarios marcados. Junto con el análisis de la diatopía, como componente esencial del texto literario marcado, también se estudian los otros rasgos constitutivos de la literatura mencionada: la diacronía, el contexto sociocultural, que determina la fenomenología de los textos de nestroy y raimund, así como el elemento idiolectal y la correspondencia genérica. de esta forma se pretenden dar soluciones a los problemas traductológicos a los que se ha hecho referencia. Hablaremos de la literatura marcada y las marcas del par lingüístico “alemán-español” así como de los factores de marcación. la complejidad del tema requiere una aproximación desde distintas áreas de conocimiento como son los estudios lingüísticos, traductológicos y literarios. Por tanto, el trabajo cuenta con un enfoque claramente interdisciplinar. 2. ProbleMaS obJeto del eStudio 2.1. diatopía el elemento dialectal desempeña una función central en el teatro popular vienés. la diatopía se constituye, por tanto, en un rasgo importante a la hora de enfrentarse a la tarea traslativa de los textos de nestroy y raimund. estos autores emplearon todo tipo de marcas diatópicas en sus obras. en gran medida recurrieron, entre otros, a fenómenos articulatorios como la apócope, la síncopa y la aféresis para marcar algunos personajes con un lenguaje dialectal (en diferentes gradaciones) frente a otros que se expresan en lengua estándar. el resultado son contrastes intralingüísticos de distinta profundidad y carácter. el elemento dialectal cumple en estos autores, sobre todo, funciones diatópicas y diastráticas además de funciones cómicas y denunciadoras. a través del lenguaje vienés, nestroy y raimund establecen el medio local como escenario de la acción de sus piezas. Más allá de las marcas fonéticofonológicas, la diatopía también se aprecia a través de rasgos léxicos, morfológicosintácticos y semánticos: Juan antonio albaladeJo Martínez 31
leiM.- ah, nachher ist’s schon g’wiß. – Weil aber der Herr heut’ noch kein Kapitalist ist, so macht’s uns ein Stroh herein, daß wir uns niederlegen, es wird so bald tag. PantSCH.- recht gern. o, mich macht ‘s glück nicht stolz. (Zu den Kellnerinnen) He! laßt’s Stroh bringen. (Ab mit Hannerl und Sepherl) leiM.- das ist ein recht ein rarer Mann, der Wirt, er ist gar nicht stolz auf den treffer, der noch gar nicht gezogen ist. KnierieM.- Hunderttausend thaler! das gibt über eine Million Maß g’mischts – die kann der Mensch nicht versaufen, mit’n besten Willen nicht. zWirn.- Schuster, du bist ein gemeiner Kerl. KnierieM.- (auffahrend) du Schneider, trau’ mir nicht! leiM.- (sie beruhigend) Seid’s ruhig – schamt’s euch! (nestroy 1995:35) la diatopía se refleja, en este fragmento, además de con numerosas marcas fonético-fonológicas (las elisiones habitualmente vienen indicadas con apóstrofo) también con marcas sintácticas (“ein recht ein rarer Mann” en lugar de “ein recht rarer Mann”) y morfológicas (“schamt’s euch” en lugar de “schämt euch”). en la farsa mágica Der böse Geist Lumpazivagabundus encontramos, por ejemplo, el sustantivo “gas” (nestroy 1995:31). esta palabra supondría, para un traductor no familiarizado con el dialecto vienés, un considerable problema de comprensión. en la forma en que aparece el término podría pensarse que el autor se está refiriendo al concepto “gas”. ahora bien, ¿qué podría significar entonces la expresión “Spring’ wie a gas in d’Höh’?”. el artículo indeterminado no tendría sentido en relación con un concepto no contable como es el “gas”. en realidad el significado al que se hace referencia es “cabra”. en el alemán del sur (Suiza, austria y sur de alemania) se usa el significante “geiß” en lugar de “ziege” del alemán estándar. dado que los diptongos gráficos <ai> y <ei> son homófonos en alemán, se entiende que nestroy ha eliminado, en calidad de rasgo dialectal, el segundo elemento vocálico. el uso vacilante de la consonante <ß> no es relevante. el contexto en el que aparece la palabra confirma este significado del término. Son muchos los traductólogos y traductores que, por distintas razones, rechazan la idea de recrear, en el texto meta, la variación intralingüística que presentan numerosos textos literarios como los de la literatura del teatro popular vienés. otros investigadores y traductores, sin embargo, sí consideran que se pueden y deben reproducir los contrastes intralingüísticos. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 32
2.2. diacronía toda obra literaria es deudora de la época que la vio nacer. los condicionamientos socioculturales y políticos vinieron a completar los factores más estrechamente relacionados con el propio autor y su biografía a la hora de determinar la forma y el contenido del texto en su constitución. Con el paso del tiempo el texto literario resulta marcado por la diacronía, un factor relevante a la hora de ser traducido. la problemática de la distancia temporal entre el momento de aparición de la obra original y de la traducción puede tener su reflejo en distintos ámbitos y manifestarse a través de los diferentes niveles de la lengua (el léxico, el estilo, la gramática). entre las cuestiones que, potencialmente, suponen una dificultad añadida en el proceso traslativo está, por ejemplo, el estado de la lengua. el texto original puede reflejar un estado de la lengua pasado, de difícil comprensión para el traductor. Mientras que el lector entiende o no entiende determinados elementos del texto, el traductor está obligado a entenderlos y reexpresarlos. la cuestión que se le plantea entonces al traductor es cómo reexpresar los elementos problemáticos. en el caso concreto de las obras del teatro popular vienés, que corresponden al alemán del segundo tercio del siglo XiX, los textos resultan, en términos generales, comprensibles para un hablante del alemán actual. no obstante, hay numerosos ejemplos de elementos de comprensión dudosa o de difícil comprensión pero también se dan casos de elementos incomprensibles, ya sea por cambios semánticos o contrastes culturales. en Der böse Geist Lumpazivagabundus de nestroy, por ejemplo, aparece el verbo “fechten” cuyo valor denotativo habitual es “practicar la esgrima”. Sin embargo, en este caso se está haciendo referencia al concepto “mendigar” (Cfr. Wehle 1980:119-120). el propio autor rompe, más adelante en el texto, la ambigüedad del significante a través de una acotación que apunta al significado correcto. las ediciones que hoy en día se publican de las obras de nestroy y raimund suelen incluir un glosario y/ o notas a pie de página que explican los posibles desplazamientos de significado o la interpretación de aquellos significantes que para un lector actual resultarían opacos. Sin embargo, se observa en estas ediciones que una parte de los conceptos problemáticos suele quedar sin aclaración, complicando así el proceso de recreación de la obra a través de la lectura y el de reexpresión por parte del traductor. a la diacronía lingüística se suma también la diacronía cultural, pues, al llevar a cabo la traslación del texto original a otra lengua, a otra cultura y a otro período histórico se hacen visibles contrastes interculturales. en las obras que aquí nos ocupan se observan múltiples diferencias, por ejemplo, en la cultura material y Juan antonio albaladeJo Martínez 33
social. la importancia del hiato cultural hace que, en el presente estudio, se incluya un breve análisis de algunos elementos culturales divergentes. a la hora de elegir distintas estrategias traslativas, el traductor de textos de un pasado alejado se ve situado ante un dilema: o bien recupera el valor arcaico del texto antiguo (redactado en un sistema de lengua relativamente diverso al actual) o bien lo neutraliza (con lo que se perdería una marca de la fenomenología del texto: la marca “arcaico”). al respecto habría que diferenciar entre un arcaísmo “primario” (o sincrónico) que potencialmente está presente en un texto original (a nivel intratextual) por voluntad del propio autor, y un arcaísmo “secundario” (o diacrónico) producto del hiato temporal entre la época de creación del texto fuente y la recreación del mismo en el texto meta. Frente a la lógica de la recuperación del arcaísmo primario, la recreación de la pátina acumulada por el paso del tiempo resulta más controvertida. así, el traductólogo checo Jiři levý (1969:92-93) rechaza la idea de reflejar en el texto meta el arcaísmo secundario. desde la práctica de la traducción se puede citar, por ejemplo, el caso de david H. rosenthal (1984:XXViii), traductor de la primera versión inglesa del Tirant lo Blanc y firme defensor de la reexpresión de los textos antiguos mediante un lenguaje moderno: “in translating Tirant, i have tried to stay as close as posible to standard modern english and to avoid the false archaisms that used to mar many renderings of medieval texts”. no obstante, a menudo se puede observar que los traductores, y no sólo los de textos literarios, optan por una estrategia arcaizante (Cfr. Steiner 2001:353). el traductor se ve expuesto a un problema añadido al que se ve enfrentado el lector actual de un texto antiguo: está sometido a la exigencia de la inteligibilidad para el lector actual. Por tanto, el traductor ha de decidir una u otra estrategia: recuperar o no el matiz de antigüedad en el texto meta. 2.3. diacultura los textos literarios en los que nos basamos no sólo se caracterizan por presentar ciertas peculiaridades lingüísticas, fruto de su marcación diatópica (diastrática) y diacrónica, sino también por rasgos culturales, que requieren una especial atención en el proceso traductor. lo referencial, los objetos a los que se refiere el texto, presenta cambios que en la traducción pueden estar camuflados por cierta sinonimia (o quizá habría que hablar más bien de “homonimia interlingüística). ortega y gasset (1964:436) apunta a este hecho y menciona el ejemplo de la palabra alemana Wald que, según explica, no coincide con su correspondencia castellana “bosque” en todos sus valores denotativos y connotativos (es decir que la traducción de Wald por la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 34
“bosque” produce pérdidas de ciertos matices). algo similar se podría decir de Tisch (mesa), un real con un determinado significado en las culturas europeas que seguramente no se corresponde, por ejemplo, con las culturas amerindias o la cultura árabe. en otros casos hay que hablar de reales específicos de una cultura que no se dan en la otra cultura involucrada en el proceso traslativo. Vinay y darbelnet (1995:65) emplean el término lacunae para referirse a este fenómeno: “each source language has its gaps, which are not necessarily the same as those of the target language. translators must be aware of the fact that in the source language there are words which do not have a match in the target language”. en el campo alimenticio se podría mencionar el ejemplo del real español “chorizo” que carece de correspondencia alemana. Para solucionar esta carencia en alemán se suele emplear la correspondencia Paprikawurst, una traducción descriptiva. las lacunae de reales son un factor que sitúa al traductor ante la disyuntiva de su recuperación (mediante traducciones explicativas o notas) o su neutralización (mediante la adaptación: se elige un real de la propia cultura). la especificidad de las obras del teatro popular vienés se debe, por una parte, al hecho de que se trata de unas manifestaciones literarias insertas en una determinada tradición teatral, propia de la capital habsbúrguica, y que fue evolucionando a lo largo de los siglos XViii y XiX. a ello se debe, por ejemplo, la singularidad de uno de sus géneros literarios más notorios e influyentes: la pieza mágica en sus distintas articulaciones (farsa mágica o cuento mágico). a la hora de buscar correspondencias en cuanto al género literario se pueden mencionar, en la historia de la literatura española, las comedias de magia10. Si bien es verdad que existen considerables diferencias entre éstas y las piezas mágicas vienesas, no es menos cierto que también comparten ciertos rasgos. otra consideración relacionada con el género literario es, por ejemplo, el posible tratamiento traductológico de los antropónimos que aparecen en los textos del teatro popular vienés. a los contrastes de género literario entre la literatura austro-alemana, que aquí nos interesa, y la literatura española hay que sumar los problemas traductológicos que plantean los referentes culturales presentes en las obras y que apuntan a una realidad social, material, ideológica e histórica distinta a la de la españa contemporánea. esto obedece al desfase cronológico entre el momento de producción de las obras del Volkstheater de nestroy y raimund (segundo tercio del siglo XiX) y el presente así como a la distancia cultural entre austria y españa. Juan antonio albaladeJo Martínez 35 (10) uno de los autores más representativos es José de Cañizares (por ejemplo con su pieza El asombro de la Francia, Marta la Romarantina).
a todo ello unimos, en nuestro trabajo, el análisis de los elementos idiolectales que desempeñan una función esencial en las obras de los autores mencionados. 3. tesis básicas Son varias las tesis básicas que se plantean y pretenden ser probadas a través de los correspondientes trabajos de análisis y reflexión desarrollados en el presente estudio. de entrada, consideramos que el traductor debe aspirar a provocar en el receptor del texto meta efectos idénticos o similares a los que pudo experimentar el receptor del texto original. Se sigue así un principio básico desarrollado por nida y taber (1974:28) en relación con la teoría de la equivalencia dinámica así como a los planteamientos de Koller (2001) referente a la equivalencia connotativa y formal-estética. el aspecto central que se analiza en este estudio es el tratamiento del elemen- to diatópico. al respecto pensamos que los contrastes fruto de la variación intralingüística, que muestran los textos literarios marcados, pueden y deben ser recreados en el texto meta, existiendo distintas aproximaciones y soluciones divergentes al respecto. en segundo lugar, consideramos que las clasificaciones de la literatura marcada, que existen en la actualidad (procedentes tanto del ámbito literario como de la traductología), requieren ser revisadas y enmendadas. el objetivo es obtener una clasificación que responda mejor a las diferentes casuísticas (y refleje más adecuadamente las distintas gradaciones de los contrastes intralingüísticos) y permita proporcionar soluciones traslativas para el proceso traductor: la traducción de los textos marcados se llevaría a cabo de acuerdo con el correspondiente esquema clasificatorio. Hay diferentes procedimientos que permiten reproducir los contrastes intralingüísticos del texto original en la traducción. en el caso de que los contrastes del texto original sean el resultado de la presencia de dialectalismos no se debe descartar, a priori, la posibilidad de recurrir a dialectalismos en la lengua meta para recre- ar esos contrastes. el empleo de dialectalismos en la traducción permitiría reproducir una mayor gama de contrastes intralingüísticos. Por otro lado, la utilización de dialectalismos puede contribuir a entorpecer la recepción del texto meta con lo que peligraría la función esencial de toda traducción: hacer comprensible un texto al que determinados lectores no pueden acceder, esencialmente, por las barreras lingüísticas. la renuncia al empleo de dialectalismos probablemente producirá neutralizaciola literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 36
nes de contrastes que pueden provocar pérdidas expresivas importantes, algo que atentaría contra la esencia fenomenológica del texto literario (Cfr. nida/ taber 1974:25). la aplicación de una estrategia traductora u otra deberá responder al objetivo primordial de conservar en el texto meta –si es que el encargo de traducción implica el mantenimiento de la misma función–, en la medida de lo posible, los efectos estéticos del original. en relación con otro rasgo objeto del estudio, la diacronía de la literatura de nestroy y raimund, se plantea la cuestión de si se opta por una estrategia arcaizante o modernizante en la traducción. en un principio, nos inclinamos por una tercera vía que implicaría un mantenimiento tanto de la realidad histórica como de la expresión lingüística representada en los textos. es decir que se evitaría una arcaización no basada en el propio texto y también se trataría de limitar una posible modernización de la obra. Juan antonio albaladeJo Martínez 37
lo dialectal, sin embargo, se marcará, sobre todo, mediante rasgos fonéticofonológicos, ya sean diferencias respecto de la lengua estándar ya sean fenómenos articulatorios diferenciadores (a menudo implican pérdidas de fonemas e incluso sílabas). en el ejemplo anterior hemos observado la pérdida, bastante generalizada tanto en las lenguas coloquiales como en los dialectos, de la <e> átona en calidad de desinencia de la primera persona del singular de los verbos. Para contrastar las posibles diferencias entre un texto más bien dialectal frente a un texto más bien coloquial presentamos a continuación un fragmento de la obra de teatro De Waber de gerhart Hauptmann y la oponemos al correspondiente fragmento de la versión más cercana a la lengua estándar de la misma obra titulada Die Weber12. Finalmente contrastamos ambas con nuestra “traducción intralingüística” a la lengua estándar: Juan antonio albaladeJo Martínez 45 (12) la diferenciación lingüística de las dos versiones de la obra (una más cercana a la lengua estándar otra más cercana al dialecto) ya se marca en el título: Die Weber (forma estándar) frente a De Waber (forma dialectal). Texto dialectal bÄCKer.- tak o, Voater baumert! MaØ muuß wieder luern war weeß wie lange! erSter Weber.- doas kimmt niØØØ druf oa. a Waber woartØ’t an Stunde oaber an taag. a Waber iisØ ock an Sache. PFeiFer.- gat ruhe daderhingen! MaØ versteht ja seiØ eegØnes Wort nichØ. bÄCKer.- leise. a oct hinte wieder senn tälscha taag. PFeiFer.- zu dem vor ihm stehenden Weber. Wie uft haØØ ichØ’s euch schunn gesoaØt: besser putzen sullt er. Woas isØ denn doas fer an Schlauderei? HieØ sein Klunkern drinneØ, asu lang Texto coloquial beCKer.- tag ooch, Vater baumert! MaØ muss wieder lauern, wer weeß wie lange! erSter Weber.- das kommt nichØ druf an. a Weber wartØ’t an Stunde oder anØ’n tag. a Weber isØ ock ‘ØØne Sache. PFeiFer.- gebt ruhe dahinten! Man versteht ja seiØ eegenes Wort nichØ. bÄCKer.- leise. a hat heute wieder seinØ’n tälschØ’n tag. PFeiFer.- zu dem vor ihm stehenden Weber. Wie oft habØ ichØ’s euch schonn gesagt! besser putzen solltØØ’r. Was ist denn das für ØØ‘ne Schlauderei? Hier sind Klunkern drinneØ, so Texto estándar (Albaladejo) beCKer.- tag auch, Vater baumert! Man muss wieder lauern, wer weiß wie lange! erSter Weber.- das kommt nicht drauf an. ein Weber wartet eine Stunde oder einen tag. ein Weber ist auch eine Sache. PFeiFer.- gebt ruhe dahinten! Man versteht ja sein eigenes Wort nicht. bÄCKer.- leise. er hat heute wieder seinen tälschen tag. PFeiFer.- zu dem vor ihm stehenden Weber. Wie oft habe ich es euch schon gesagt! besser putzen sollt ihr. Was ist denn das für eine Schluderei? Hier sind Klunkern drinnen, so lang wie
en el texto dialectal se observan numerosos cambios fonético-fonológicos respecto de la lengua estándar. los más importantes se dan en el ámbito vocálico y ahí se detectan tanto cambios en la cantidad13 (por ejemplo [u:] en la forma dialectal <muuß> frente a [u] en la forma estándar <muss>, o [i] en la forma dialectal <ausgibbt> frente a [i:] en la forma estándar <ausgibt>) como en la calidad de las vocales (por ejemplo [a] en la forma dialectal <gat> frente a [e] en su correspondiente forma estándar <gebt>). Con ellos, junto con las elisiones, se marcan los rasgos característicos del dialecto silesio. un claro indicio de la dialectalidad del texto es la comprensibilidad reducida para los no hablantes de ese dialecto: los límites dialectales marcan los límites de la comprensibilidad. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 46 wie meiØ Finger und Struh und aollerhand dreck. Weber reiMann.- Ø‘s mächtØ’ halt a neuØØ noppzängla sein. leHrling.- hat das Webe gewogen. Ø‘s fehlt auch am gewicht. PFeiFer. an Sorte Waber iisØ hier aso. Schoade fer jede KätØe, die maØ ausgibbt. o JesØØ, zu meiner zeit! Mir hätt’s wull meiØ Meester angestrichen. dozemol do woar doas noØØ a anderØØ ding im das Spinnwesen. do musstØ’ enner noch seiØØ geschäfte verstiehn. Hinte da isØ das niØØØ mehr neetich. reimaØØ zehn Silbergroschen (Hauptmann 1996:104). lang wie meiØ Finger, und Stroh und allerhand dreck. Weber reiMann.- Ø‘s mechtØ halt a neuØØ noppzängl sein. leHrling.- hat das Webe gewogen. Ø‘s fehlt auch am gewicht. PFeiFer.- eine Sorte Weber isØ hier so – schade fier jede Kette, die man ausgibt. o JesØ’s, zu meiner zeit! Mir hättØ’s woll meiØ Meister angestrichen. dazumal da war das noch a ander ding um das Spinnwesen. da musste man noch seiØØ geschäfte verstehn. Heute da isØ das nichØ mehr neetig. – reimann zehn Silbergroschen (Hauptmann 1996:19-20). meine Finger, und Stroh und allerhand dreck. Weber reiMann.- es möchte halt ein neues noppzänglein sein. leHrling.- hat das Webe gewogen. es fehlt auch am gewicht. PFeiFer.- eine Sorte Weber ist hier so – schade für jede Kette, die man ausgibt. o Jesus, zu meiner zeit! Mir hätte es wohl mein Meister angestrichen. dazumal da war das noch ein anderes ding um das Spinnwesen. da musste man noch sein(e) geschäft(e) versteh(e)n. Heute da ist das nicht mehr nötig. – reimann zehn Silbergroschen. (13) el autor utiliza dos marcas grafemáticas típicas del alemán escrito. en primer lugar, para indicar que una vocal es breve (duplicación de la consonante siguiente). Si en el dialecto la vocal es breve (mientras que en estándar es larga) ésta irá seguida de dos consonantes (frente a sólo una consonante en estándar). en segundo lugar, para indicar que una vocal es larga (duplicación de la vocal). Si en el dialecto la vocal es larga (mientras que en estándar es breve) ésta o se duplica (en dialecto aparece como doble vocal frente a una sola vocal en estándar) o de las dos consonantes del estándar se quita una.
el texto de la segunda columna representa una versión intermedia entre la lengua estándar y el dialecto. Se trata, pues, de un texto escrito en lengua coloquial silesia (esta variedad coloquial, por ejemplo, está más cerca del dialecto que la de Horváth). la presencia de rasgos dialectales de esa región que, sin embargo, no presentan un obstáculo para la comprensibilidad suprarregional del texto así lo indica. también se puede comprobar que esa versión “coloquial” está más cerca de la lengua estándar que del dialecto (esa cercanía explica su comprensibilidad suprarregional frente a los obstáculos de comprensión que presenta la versión dialectal). algunos de esos rasgos vienen a coincidir con características de la lengua hablada. en la literatura española se pueden citar numerosos ejemplos de la obra de Carlos arniches, por poner un caso muy representativo, en relación con el uso de marcas coloquiales y dialectales. en El santo de la Isidra aparecen personajes marcados por rasgos típicos de coloquialidad tales como la elisión de la /d/ final pero también se observan, en determinados personajes, rasgos de dialectalidad (por ejemplo del dialecto andaluz): SeÑor eulogio.- ¡Hola! ¿de dónde vienes sin verduras? VeCina.- ¿no lo ve ustéØ?... ¡de la compra!... (Entra en la casa primera derecha.) SeÑor eulogio.- ¡y luego se quejan de flato!... (Mira a la escalera, agachándose.) ¡a listas!... y unos zapatos bajos de charol… Con el mantón de… (Esto último cantando) PÉrez (Del portal de la casa número siete).- ¡Güenos días! SeÑor eulogio.- ¡Hola, Pérez! ¿Qué hay? PÉrez.- oiga ostéØ, señor Øulogio: ¿ha visto ostéØ si ha bajado por casualidad la Sirila? SeÑor eulogio.- ¿Que si ha bajaØo?... ¡Ha bajaØo!... y paØØ que lo sepas, ha estado hablando con Secundino media hora! PÉrez.- ¿Con erSecundino?... ¿ella con ese garabato urtramarino?... ¡naØØ, que ese chico se ha propuesto quitarme a mí de fumar. Pero mardita sea mi suerte, si no ve ostéØ con dentadura postiza a esa garrapata colonial erdía que a mí me se acabe el ochavo de pasiensia que me caracteriza! (arniches 1969:13). Juan antonio albaladeJo Martínez 47
Mientras que en el caso del señor eulogio y la Vecina se aprecian marcas de coloquialidad (apócope y síncopa de la /d/, reducción de <para> en <pa>) se mezclan, en el lenguaje de Pérez, tanto marcas de coloquialidad (apócope de la /d/, aféresis en <eulogio>, marca sintáctica: inversión del orden del pronombre personal y reflexivo) como de dialectalidad (cambios fonético-fonológicos: sustitución de la consonante líquida /l/ por /r/, <er> en lugar de <el>, <urtramarino> por <ultramarino>; articulación de la fricativa interdental mediante fricativa alveolar, <pasiensia> en vez de <paciencia>). 1.2. ¿Qué tipo de marcas se emplean en la literatura? en la literatura, las marcas que cuentan con una mayor incidencia son las fonético-articulatorias. Como ya hemos sugerido, esto tiene su lógica si se tiene en cuenta que los dialectos y lenguas coloquiales son variedades propias de la lengua hablada y que los rasgos más característicos que diferencian, por un lado, un dialec- to de otro y, por otro lado, un dialecto de la lengua estándar son de tipo articulatorio: dialekt ist im gegensatz zu umgangssprache regional eingeschränkt, und das heißt: seine kommunikative reichweite ist regional begrenzt aufgrund einer Menge differenzen von der Standardsprache, die ihn außerhalb seiner region schwer- oder unverständlich macht. diese dialektspezifischen differenzen betreffen vor allem den bereich der Phonologie, lediglich die phonologischen abweichungen nämlich stellen obligatorisch die spezifisch dialektale unverständlichkeit her, wogegen differenzen von der Standardsprache in den weiteren grammatischen bereichen auch bei den anderen Sprachformen hochdeutsche umgangssprache und gefärbtes Hochdeutsch vorkommen (Schenker 1977:37). el hecho de que sean las marcas más visibles y más determinantes, y por tanto las más efectivas para marcar un contraste intralingüístico, hace que también sean las más utilizadas por parte de los autores de la literatura marcada en lengua alemana. los otros niveles de la lengua, el léxico, la morfología y la sintaxis también proporcionan, aunque en menor proporción, marcas de coloquialidad-dialectalidad en la literatura. Veamos el siguiente ejemplo: tituS.- Verfluchte g’schicht! Heut’ kommt viel über mein’ Kopf! Wenn ich nur nicht auch so viel drin hätt’! aber der tokayerdunst – und das – daß die Madame Kammerfrau dem Friseur seine Jungfer braut is, geht mir auch – (auf den Kopf deutend) da herum. (Wirft sich in einen Lehnstuhl.) das wär’ eigentlich Herzenssache, aber so ein Herz is dalket und indiskret zugleich. Wie’s a bißl ein’ kritischen Fall la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 48
hat, so schickt’s ihn gleich dem Kopf über ‘n Hals, wenn’s auch sieht, daß der Kopf ohnedies den Kopf voll hat. ich bin ordentlich matt. (Gähnt.) a halb’s Stünderl könnt’s doch noch dauern, bis die gnädige Frau kommt – (läßt den Kopf in die Hand sinken) da könnt ich mich ja – (gähnend) ein wenig ausduseln – nicht einschlafen – bloß ausduseln – a wenig – ausduseln – (schläft ein) (nestroy 2000:44-45). además de las elisiones que afectan al nivel fonético-fonológico se observan marcas morfológico-sintácticas como la del genitivo14 “dem Friseur seine Jungfer braut” y marcas léxicas como “ausduseln” (teuschl 1990:64) o “dalket” (teuschl 1990:59). una marca morfológica característica del vienés que aparece en este fragmento es el artículo indeterminado <a>. Salta a la vista la predominante incidencia de las marcas fonético-fonológicas. entre esas marcas destacan las elisiones: la apócope (por ejemplo <isØ>, pérdida de la consonante <t>, o <wärØ>, pérdida de la vocal átona <e>), la síncopa (por ejemplo <halbØs>, pérdida de la vocal átona <e>) y la aféresis (por ejemplo <über ØØn>, pérdida del artículo excepto la desinencia por contracción con la preposición). la ausencia de cambios fonético-fonológicos y marcas morfológicas típicas del dialecto en cuestión muestran claramente que el texto no está redactado en dialecto vienés “puro”. así, por ejemplo, el pronombre personal de la primera persona del singular tendría que ser <i> en lugar de <ich> (Schuster/ Schikola 1984:125), <viel> debería aparecer como <vü> (Schuster/ Schikola 1984:46) y <auch> como <a> (Hügel 1873:15), etc. la presencia de rasgos dialectales que no evitan la comprensión suprarregional, como es el caso aquí, apuntan a una lengua coloquial y, por tanto, a una variedad de carácter regional relativamente cercana a la lengua estándar, pero con una serie de marcas lingüísticas que indican el origen diatópico del hablante. Como se ha señalado con anterioridad, un factor que, sin duda, también contribuye en gran medida a reducir la dialectalidad del texto es el hecho de que aparezca en forma escrita, transcrito a un código gráfico adecuado a la lengua estándar y no al dialecto. en su forma representada (articulada), muchos de los elementos fónicos cobrarían un valor distinto al que presenta el texto escrito. no obstante, desde el punto de vista de la traducción sólo podemos y debemos valorar los elementos marcados explícitamente en los textos escritos tal y como nos han llegado, algo que se ve reforzado por el hecho de que sí existen textos escritos completamente dialectalizados: “a literary dialect is an author’s attempt to represent in writing a speech that is restricted regionally, Juan antonio albaladeJo Martínez 49 (14) Schuster/ Schikola (1984:106): “[…] verwendet die Mundart einen ersatz für den zweiten Fall, und zwar besitzt sie da zwei Möglichkeiten. die häufigere ist die, daß statt ‘der Hut des Vaters’ der zweite Fall nach der Formel gebildet wird ‘dem Vater sein Hut’”.
socially, or both. His representation may consist merely in the use of an occasional spelling change, like FatHuH rather than father […] or he may attempt to approach scientific accuracy by representing all the grammatical, lexical and phonetic peculiarities that he has observed” (ives 1971:146). incluso en los textos en los que se introducen cambios fonológicos (= mayor grado de dialectalidad) se observa una clara preponderancia de las elisiones. Veamos el siguiente ejemplo: Wirt.- Horch, wie’s der Wind rüberweht, ‘s muß a Musik in der näh sein! Wirtin.- ich hör’s schon die längste zeit, i hab unsern Hansl auskundschaften gschickt. Wirt.- ‘s liegt in der luft wia a Kirchlied und a Schnadderhüpfel. HanSl.- kommt gelaufen von links. Voda, Muada, iØØ weiß’s schon, was’s gibt! Wirtin.- na, was denn? HanSl.- deutet nach rechts. Von da oben kommen die altöttinger, die nach Matrei zur Volksversammlung ziehn; ich hab’s gleich kennt an ihnere Kirchfahnen! und von da auffa zeigt nach links kommen die Kirchfelder mit einer Hochzeitsmusik (anzengruber Vol. 1, s/a:13-14). en la palabra “Mutter” se marca la diferencia fonológica del diptongo /ua/ del dialecto frente al monoptongo /u/ del alemán estándar. al igual que en “Vater” se transcribe el sufijo <-er> que tanto en el dialecto como en la lengua estándar hablada corresponde a un sonido similar a una [a]; por tanto, en este caso la marca se debe a la transcripción al nivel escrito del sonido correspondiente. también en “Vater” se observa la marca más característica de los dialectos bávaros: la pronunciación del fonema /a/ (habitualmente sólo de las palabras de origen alemán) con un sonido cercano a una [o], y que los autores que emplean esta marca transcriben con la grafía <o>. en la voz “wie” también aparece la marca de “diptongo” que contrasta con el “monoptongo” (el diptongo [ia] del dialecto frente al monoptongo [i:] de la lengua estándar). en general existe un mayor número de diptongos en los dialectos bávaros respecto de la lengua estándar. 1.2.1. Marcas fonético-articulatorias Partiendo de que los estudios de los dialectos alemanes han mostrado que existe una relación directa entre el número de sílabas articuladas y el grado de diala literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 50
lectalidad se ha descubierto que cuanto mayor es el grado de dialectalidad tanto menor es el número de sílabas articuladas y a la inversa. la reducción silábica no sólo afecta a los dialectos sino que también se observa en las lenguas coloquiales alemanas (también se da en los dialectos españoles así como en el lenguaje coloquial, aunque aquí las elisiones afectan principalmente a las consonantes), y probablemente responde a la relajación articulatoria que resulta de la menor presión normativa que se ejerce sobre el lenguaje de la cotidianidad frente a la lengua escrita y a la lengua estándar oral utilizada en situaciones comunicativas formales. Se trataría, pues, de un procedimiento universal de las lenguas, lo que justificaría su utilización como recurso en la traducción. respecto de la reducción silábica, las lenguas coloquiales y los dialectos alemanes se diferencian por el distinto grado de incidencia, lo mismo se puede afirmar de la situación lingüística en españa. dado que las primeras se acercan bastante a la lengua estándar muestran un mayor número de sílabas articuladas frente a los dialectos, más lejanos de la variedad central de la lengua y más proclives a las eliminaciones silábicas. entre los fenómenos fónicos que se detectan en el ámbito de la lengua hablada y que responden a una pronunciación relajada propia del lenguaje coloquial-dia- lectal hay que resaltar, en primer lugar, la elisión. dubois (1998:218) la define de la siguiente manera: […] fenómeno de la fonética combinatoria en la frontera de la palabra, mediante el cual una vocal final átona desaparece ante la inicial vocálica de la palabra siguiente. en algunas lenguas, la elisión se produce sistemáticamente a lo largo de la cadena hablada, si las palabras no están separadas por una pausa. Mientras que dubois restringe la eliminación de elementos fónicos que supone la elisión a una única posición dentro de la cadena hablada y la limita únicamente al conjunto vocálico, otros autores amplían el ámbito de acción de la elisión señalando que: la elisión es un fenómeno de la cadena hablada consistente en la omisión o supresión de uno o de varios fonemas tanto vocálicos como consonánticos, llegando a afectar la omisión a sílabas enteras. Cuando la elisión está en posición inicial se llama aféresis (o prosiopesis), si está en posición media, síncopa, y apócope si está en posición final (alcaraz/ Martínez 1997:196). de acuerdo con estas explicaciones, la elisión puede afectar tanto a elementos vocálicos como consonánticos y además se subdivide en tres tipos, de acuerdo Juan antonio albaladeJo Martínez 51
con la posición que ocupa el elemento que se elimina de la palabra. la eliminación de fonemas suele implicar, en muchos casos (más en alemán que en español), la reducción del número de sílabas de la palabra. a continuación analizamos los tres tipos de elisión y presentamos los casos más conocidos en los que se producen pérdidas de elementos fónicos en palabras españolas. también se citarán ejemplos literarios, tanto de la literatura alemana como de la española, que reflejen el uso que se hace de estos fenómenos articulatorios para establecer contrastes intralingüísticos. Finalmente se propondrán algunas características fónicas propias del español coloquial que potencialmente pudieran servir de recursos traductológicos para reproducir contrastes intralingüísticos más profundos tales como los cambios fonético-fonológicos que presentan algunos textos marcados. La aféresis el primer tipo de elisión, la aféresis, supone la “supresión de fonemas o sílabas en el principio de una palabra” (gómez torrego 1997:219-220). ejemplos típicos de palabras que sufren este tipo de elisión en la lengua española son: *amos <vamos>, *cera <acera>, *maca <hamaca>. también existen pronunciaciones que responden a “lenguajes castizos, coloquiales o jergales” que pueden provocar la desaparición tanto de sílabas como incluso de palabras enteras de expresiones tales como: *tate quieto, *¿passa contigo?, *chacho, *¡dita sea! la presencia del fenómeno de la aféresis como marca de coloquialidad-dia- lectalidad en algunas obras literarias alemanas y su utilización en determinados textos de la literatura española supone, a nuestro entender, un antecedente importante que subrayaría su operatividad como recurso traductor. nestroy, por ejemplo, la utiliza con gran profusión con el fin de marcar contrastes intralingüísticos en sus textos. Se detectan tanto eliminaciones de fonemas (grafemas) vocálicos como consonánticos, que a menudo implican la reducción del número de sílabas del enunciado. en la farsa nestroyana Der Talismán se encuentran, por ejemplo, los siguientes casos: la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 52 <auf’m> por <auf dem> (2000:4) la aféresis afecta aquí al artículo <dem> del que se han eliminado los dos elementos iniciales, la consonante <d> junto a la vocal <e>. Se mantiene la consonante final del artículo (la desinencia) que permite determinar el caso en el que está declinado el grupo nominal (dativo). la aféresis provoca la
la comparación de textos literarios alemanes con textos literarios españoles muestra una menor incidencia de la aféresis en estos últimos. la considerable presencia de la aféresis en los textos de nestroy contrasta con la escasísima incidencia en los textos de arniches (autor, como ya hemos indicado, que se prodiga en el uso de la elisión). en el sainete El amigo Melquíades, por ejemplo, sólo se han podido registrar casos aislados como el siguiente: *<amos> (arniches 1998:57). Se produce la pérdida de la consonante inicial. Su eliminación, sin embargo, no implica ninguna pérdida silábica. otro ejemplo, en este caso procedente de La venganza de la Petra de arniches (2003:29), se explica por el descuido articulatorio del personaje: “[...] y luego tengo yo que empeñar toas mis alhajitas pa no quedarme la metá Øe los días en ayunas”. la aféresis sólo podrá ser, en nuestra opinión, un recurso traductor puntual en el par de lenguas que aquí nos ocupa (y en la dirección “alemán-español”) debido a que en español es mucho menos frecuente la eliminación de elementos fónicos iniciales en comparación con el alemán. la menor incidencia de la aféresis en español puede ser compensada a través de los otros fenómenos articulatorios más habituales (la síncopa y la apócope). Juan antonio albaladeJo Martínez 53 fusión del resto del artículo con la preposición (contracción típica del lenguaje coloquial-dialectal). el resultado es la eliminación de una de las dos sílabas. <geht´s> por <geht es> (2000:5) la pérdida de la vocal que sufre el pronombre hace que éste se una con el verbo y también produce la pérdida de una de las dos sílabas. *<gangen> por <gegangen> (2000:5) el prefijo <ge-> muestra poca estabilidad a lo largo de todo el texto. en muchos casos se elimina la vocal átona, pero incluso se produce la eliminación completa, como muestra el presente ejemplo. la eliminación parcial o total del prefijo <ge-> es un rasgo característico del dialecto vienés15. la inestabilidad del prefijo <ge-> sólo desaparece cuando los personajes realizan una pronunciación de tipo estándar. (15) Schuster/ Schikola (1984:69): “bei der Vorsilbe gemüssen wir hervorheben, daß sie vor b, p, d, t, g und k verschwindet. […] Wenn die Vorsilbe gevor einem Wort steht, das mit einem Selbstlaut beginnt, fällt das e aus. […] Vor anderen Mitlauten, als den oben genannten, fällt ebenfalls das e weg”.
La síncopa “una síncopa es la supresión de fonemas o sílabas dentro de una palabra” (gómez torrego 1997:216). Se trata de un vulgarismo muy extendido entre todas las capas sociales. Queda, por lo tanto, claro que las desviaciones articulatorias que se producen en las realizaciones coloquiales –tales como la síncopa– no se adscriben exclusivamente a las capas sociales más humildes sino que se extienden, al menos en parte, al conjunto de la población16. no obstante, su empleo en un texto escrito, más aún en un texto literario, supone una fuerte marca de coloquialidad-dialectalidad que, sin duda, sirve para caracterizar lingüísticamente a los correspondientes personajes. las pérdidas que provoca la síncopa pueden afectar a todo tipo de elementos fónicos (tanto fonemas vocálicos como consonánticos). las eliminaciones correspondientes pueden conllevar pérdidas de sílabas. Casos frecuentes de la lengua española en los que se sincopan determinados elementos de las palabras cuando éstas se articulan de forma coloquial serían: *muchismo, *tantismo, *alante y *mia17(gómez torrego 1997:216). una síncopa casi sistemática del español hablado es la que afecta al fonema /d/ en posición intervocálica18. Si se emplea, sin embargo, en un texto literario escri- to siempre será una marca que llame la atención del lector. Mientras que esta elisión es habitual en los participios en –ado no ocurre lo mismo con los sustantivos de esa terminación y tampoco con los participios en –ido y –ada19. la eliminación del fonema /d/ en estos tres últimos casos permitiría ir más allá de un mero lenguaje coloquial, podría servir para distinguir un mayor grado de coloquialidad-dialectalidad en el texto meta. la elisión que responde a una pronunciación habitual en español coloquial permitiría reproducir la lengua coloquial alemana, y las elisiones que no suelen considerarse tan habituales y menos aceptables en el registro coloquial español podrían emplearse para reflejar un lenguaje más dialectal. la síncopa es, tal y como se acaba de resaltar, un fenómeno articulatorio muy frecuente en el lenguaje coloquial-popular español. también es un recurso habitual en la literatura popular española y alemana como demuestra su importante incidenla literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 54 (16) Sin duda existe una cierta correlación entre el grado de formación y la incidencia de estas desviaciones articulatorias en el habla. (17) en lugar de <mira>. (18) gómez torrego (1997:217): “Parece tendencia fonética normal en castellano la relajación y posterior supresión de –d– entre vocales. así ocurrió en el paso del latín al castellano: pedem - pie; credere - creer... en la actualidad, no parece error grave suprimir la –d– en los participios en –ado, siempre que ello ocurra en un lenguaje coloquial”. (19) Ibídem, 217: “lo que parece válido para los participios en –ado no lo es para sustantivos con esa terminación. no debe decirse, ni siquiera coloquialmente, *abogao del *estao, *soldao, *profesorao, *proletariao...; tampoco es correcto la síncopa de –d– en los participios en –ido y en la terminación –ada”.
ganza de la Petra de arniches (2003:28) se encuentra el siguiente ejemplo: “niCanora.- Pero, hija de mi alma, ¿qué barbaridazhas hecho?”. Manuel Seco (1970:57) constata que arniches utiliza este recurso con una frecuencia similar al de la eliminación: “Más importancia tiene la posición final de palabra de la consonante [d]. la pérdida de esta consonante ofrece prácticamente igual número de ejemplos que su suplantación por [θ], a pesar de ser aquélla la solución ‘natural’, que se produce en la realidad con más frecuencia”. en la traducción de textos literarios marcados también se registran casos en los que se utiliza este recurso como, por ejemplo, en <barbaridaz> (Kraus 1991:61) y <esactituz> (zuckmayer 1963:427). otro rasgo ortológico que se considera una incorrección y que puede servir de marca intralingüística es la realización en /r/ en lugar de /d/ del imperativo de la segunda persona del plural21. los siguientes ejemplos proceden, por una parte, de la traducción Los últimos días de la humanidad y, por otra parte, del texto original de El amigo Melquíades: la Multitud.- ¡dos franceses! Hablen cristiano, coño! ¡duro con ellos! ¡Que estamos en Viena! (Los turcos huyen por el pasaje.) ¡dejar que se las piren! Que no somos asín nosotros! ¡Calla, hablaban en turco! ¡no veis que llevan un fez! ¡Son nuestros coliados! ¡alcanzarles y cantarles la Marcha del príncipe Eugenio! (Entran en escena dos chinos, en silencio.) (Kraus 1991:32). Viriato.- Venir, que va a leer unos versos avelino. (Se acercan todos, formando semicírculo. aVelino coloca una banqueta en el centro y se sube a ella.) (arniches 1998:52). este uso del imperativo está hoy en día muy extendido en el coloquio. no obstante, su empleo en un texto escrito (más aún si es literario) no deja de ser un recurso de marcación de un cierto grado de coloquialidad y, por tanto, permite establecer una ligera diferenciación respecto del lenguaje estándar. Grafemas una marca que aparece con frecuencia en la traducción de Kovacsics del texto de Kraus afecta al grafema <x> y, por tanto, a los sonidos [ks]. la variación ortoló- Juan antonio albaladeJo Martínez 61 (21) gómez torrego (1997:205): “Conviene evitar relajar en exceso la dfinal de los imperativos (segundas personas del plural), pues se cae con frecuencia en una realización rconsiderada no correcta, aunque justo es reconocer que está muy extendida en el coloquio”.
gica que se produce en el lenguaje coloquial se debe a la pérdida de la [k] en sílaba trabada22. arniches emplea con frecuencia este recurso, tal y como indica Manuel Seco (1970:56) y, como ya hemos resaltado, también se usa en la traducción de textos alemanes marcados. Veamos los siguientes ejemplos: la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 62 (22) Ibídem, 200: “otro aspecto importante que ha de tenerse en cuenta con respecto a este fonema /k/ en sílaba trabada es su realización delante de s. ya es sabido que /k/ + /s/ se representa gráficamente con la letra x; [...] Hay que distinguir, no obstante, palabras con xentre vocales (examen, taxi, éxito...) y palabras con xante consonante. en las primeras es grave error y, por tanto, vulgarismo, reducir /k/ a cero: *esamen, *ésito, *tasi”. (23) Ibídem, 201: “no se considera error grave eliminar dicho sonido velar en las segundas”. <esatamente> (Kraus 1991:18) aquí se produce una doble pérdida del fonema /k/: <exactamente>, [eksaktamente]. <ésito> (Kraus 1991:104) aquí se ha perdido la /k/ delante de /s/: <éxito>, [éksi- to]. <esplicaciones> (Kraus 1991:17) nuevamente se pierde la /k/ delante de /s/, en esta ocasión, sin embargo, la <x> no se encuentra en posición intervocálica23. Si bien no se considera error grave que en la realización se elimine la /k/, cuando <x> no se encuentra en posición intervocálica, no ocurre lo mismo en el nivel de la lengua escrita, donde siempre será considerado como vulgarismo o error gráfico. Por esta razón se presta como otro posible recurso de marcación en el proceso de recreación de los contrastes intralingüísticos. 1.2.3. Marcas léxicas el nivel léxico es, junto al fonético-fonológico, el que proporciona el mayor número de marcas en los textos con contrastes intralingüísticos. Su visibilidad las convierte en unas marcas especialmente operativas. Sin embargo, uno de los problemas que pueden encerrar las marcas léxicas y que proporcionan al texto el rasgo de “coloquialidad” es que éste puede cambiar y hasta desaparecer: un término marcado puede convertirse, con el paso del tiempo, en una voz neutral. Con el uso puede terminar por incorporarse al léxico considerado estándar. Por tanto, la distancia temporal que separa un texto literario de su traducción puede dificultar el reconocimiento de ciertas marcas léxicas. no obstante, en general muchas de las palabras mantienen su carácter marcado original.
otro aspecto a tener en cuenta es que las marcas léxicas afectan tanto a palabras individuales como a expresiones fraseológicas. a modo de ejemplo presentamos una serie de voces de carácter coloquial procedentes de Geschichten aus dem Wiener Wald de Ödön von Horváth (1994): <Scheißkerl> (188), <besoffen> (180), <plemplem> (182), <flennen> (145). el valor denotativo de flennen es “llorar”, el de plemplem es “loco”, el de besaufen es “emborracharse” y Scheißkerl, expresión marcadamente vulgar, se puede reexpresar con “cabrón de mierda”. en el mismo texto también se encuentran fraseologismos que expresan coloquialidad: <das würde dir so passen!> (122), <Fühlst du dich nicht gut in deiner Haut?> (143). la primera expresión equivale a “¡Que te crees tú eso!”, mientras que la segunda significa algo así como “¿no te sientes a tus anchas?” (el fraseologismo auténtico se expresa con el adjetivo “wohl”; Horváth lo ha modificado ligeramente). ejemplos de utilización de rasgos de coloquialidad/ vulgaridad para caracterizar a determinados personajes también se observan en textos literarios españoles como muestran, por poner un caso, los sainetes de ramón de la Cruz. así nos encontramos en La Petra y la Juana o La casa de tócame-roque: Juan antonio albaladeJo Martínez 63 *repudrido (258) un vulgarismo con el prefijo <re-> que sirve para reforzar la idea de “podrido”. me *enrita (259) un vulgarismo por disimilación vocálica. las marcas léxicas también pueden expresar otros valores connotativos relacionados con la diacronía (por ejemplo las voces arcaicas), la diatopía (a través de regionalismos) o el nivel diasocial (mediante cultismos). en Der Talisman se marca diastráticamente el lenguaje estándar de la aristócrata Frau von Cypressenburg, sobre todo, mediante el empleo de galicismos (la fórmula de tratamiento de tercera persona es otro elemento): “Frau Von CyPreS- Senburg.- er hat keine ursache, sich zu fürchten, er hat eine gute tournüre, eine agreable Fasson, und wenn er sich gut anläßt – wo hat er denn früher gedient? (nestroy 1995:189).” Voces como Tournüre y agreable Fasson apuntan a un tic lingüístico típico de la alta clase social germana, que con el empleo de galicismos trata de diferenciarse mediante el lenguaje de los miembros de las clases menos favorecidas. los cultismos, latinismos y galicismos, a menudo también son utilizados, frecuentemente con incorrección, por personajes que en realidad no disponen de la posición social y formación necesarias: en esos casos, los autores suelen explotar, con intención cómica y/ o denunciadora, el intento de las clases humildes de imitar a las clases acomodadas.
1.2.4. Marcas morfológicas las marcas morfológicas indican, generalmente, un mayor grado de coloquialidad-dialectalidad del texto. Frente a las marcas más superficiales, tales como las elisiones, que habitualmente no suponen ningún obstáculo para la comprensibilidad suprarregional del texto, los elementos morfológicos suelen ser marcas más profundas y menos comprensibles (a nivel suprarregional). Veamos unos ejemplos: la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 64 <ös> (nestroy 19991:12) en este caso se transcribe fonéticamente la forma “es”24, que corresponde a una forma “dual” antigua del pronombre personal de segunda persona plural (con el que el hablante se dirigía a dos personas) y que también se utilizaba como forma de “vosotros”. es una típica forma, hoy en día en desuso, de los dialectos bávaro-austriacos. en el texto de nestroy se emplea como forma “dual”: el hablante se dirige a sus dos compañeros. <i> (nestroy 19991:12) el pronombre de primera persona del singular adopta esta forma en su realización dialectal vienesa, separándose así claramente de la forma estándar (Cfr. Schuster/ Schikola 1984:125). <a> (nestroy 19991:12) esta forma corresponde al artículo indeterminado, ya sea al género masculino, femenino o al neutro; puede ser masculino nominativo, femenino nominativo y acusativo, neutro nominativo y acusativo (Cfr. Schuster/ Schikola 1984:108-109). <ma> (nestroy 19991:12) Se trata del pronombre personal de primera persona plural. Se dan dos formas: mia o ma, ambas totalmente distintas de la forma estándar “wir” (Cfr. Schuster/ Schikola 1984:125). (24) Wehle (1980:117): “Es, eher wie ös gesprochen; ein alter dual, der aber nicht mehr als solcher empfunden wird und wenn auch nur noch selten – die zweite Person Mehrzahl des persönlichen Fürwortes ersetzt; man kann sowohl ‘ihr’ als auch ‘ös’ sagen”. (Schuster/ Schikola (1984:126): “Was uns hier gleich auffällt, sind die Mehrzahlformen des Fürwortes der 2. Person. diese sind der Schriftsprache völlig fremd, was leicht verständlich ist. Wir haben hier uralte Wortformen vor uns, die ein besonderes Kennzeichen der bairisch-österreichischen Mundarten sind. in alter zeit gab es nämlich in unserer Sprache neben der ein- und Mehrzahl auch eine zweizahl, die man dann gebrauchte, wenn man nur von zwei Personen sprach. unsere Formen es, eng sind eine solche zweizahl, die dann auch für die Mehrzahl verwendet wurde. […] Heute gelten diese Formen als unfein, und es werden, aus der Verkehrssprache entlehnt, dafür ia = ihr und eich = euch gebraucht”.
entre las marcas morfológicas se encuentran, por ejemplo, los contrastes en el género gramatical: “yo...para tirar de una carromato pensó” (Pérez galdós 1983:347). Frente al género correcto de “carromato” (masculino) se sitúa la errónea utilización del género femenino por parte de este personaje galdosiano. 1.2.5. Marcas sintácticas Se registra un absoluto predominio de las marcas fónico-articulatorias, tanto en los textos literarios como en las traducciones que recrean los contrastes intralingüísticos. no obstante, también se observa la presencia de algunas marcas de otros niveles de la lengua como la sintaxis. los siguientes ejemplos proceden de la farsa mágica de nestroy, Der böse Geist Lumpazivagabundus oder Das liederliche Kleeblatt, de la traducción Los últimos días de la humanidad y del sainete El amigo Melqíades: Juan antonio albaladeJo Martínez 65 ein sehr ein liebenswürdiger en la lengua estándar, el adverbio iría seguido al adjetivo (sin Jüngling (nestroy 19991:18) un segundo artículo). Von unglück ist gar keine una marca sintáctica, que claramente separa la lengua estánred’ nicht [...] (nestroy dar del dialecto, es la posibilidad de la doble negación en este 19991:29). último. Weil die leut’ keine Bildung el orden sintáctico de esta oración está alterado (según las haben auf ‘n land (nestroy reglas de la lengua estándar): “haben” debería cerrar la ora19991:11). ción (en la estructura de la oración subordinada, el verbo ocupa la última posición) y “keine bildung” y “auf dem land” cambiarían su respectiva posición. un SÉPtiMo.- ¡Cierra el aquí se observa una marca sintáctica que consiste en la in- y si alguien te se lanza a haversión del orden de palabra normativo de los pronombres. blar en americano o en turco el pronombre <se> debe ocupar la posición anterior. en los o en qué se yo... [...]. lenguajes marcadamente coloquiales se observa a menudo otro de la Multitud.- este tipo de inversión del orden sintagmático. ¡Pues le se habrá olvidao! ¡y así se ha traicionao! (Kraus 1991:33). nieVeS.- te se figurará a ti en textos literarios españoles también se emplea la inversión (arniches 1998:57). del orden de los pronombres para marcar el lenguaje de los personajes y generar contrastes intralingüísticos.
en relación con los recursos sintácticos que aparecen en los ejemplos presentados habría que resaltar que la doble negación no funciona como marca en la traducción debido a que es un rasgo propio del español estándar, a diferencia del alemán e inglés estándar donde se trata de una marca de agramaticalidad. la inversión del orden de los pronombres se documenta tanto en textos literarios españoles como en traducciones de textos literarios alemanes. este recurso podría contribuir, junto con el laísmo, a recrear contrastes intralingüísticos de tipo sintáctico. el hecho de que el laísmo sólo se extienda a determinadas regiones de la península permite establecer una diferenciación respecto del español estándar (en muchas partes del país se percibe el contraste). a ello se suma su valoración por parte de la rae (se considera un rasgo de agramaticalidad). el leísmo, por otra parte, no resultaría demasiado operativo en cuanto a recurso lingüístico (por eso no se propone), dado que oficialmente (rae) ya no se considera un error gramatical (a pesar de que se trata de una confusión en el régimen verbal que provoca la sustitución del pronombre acusativo lo por el pronombre dativo le) y que su uso se ha extendido, en gran medida, por toda la península. otro argumento que subraya la conveniencia de emplear estos recursos como marcas lingüísticas es el hecho de que en la lengua alemana se producen variaciones en el régimen verbal si se comparan los dialectos con la lengua estándar. el dialecto berlínés, por ejemplo, muestra una serie de contrastes, tal y como se desprende del siguiente fragmento: Kalle.- aba du kennst dir jar nich aus in berlín, wat? Voigt.- Wenn ick hier rin war, denn hamse mir immer gleich hopp jenommen. det is keen Pflaster for mir. […] la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 66 aVelino.- Perdone usté arniches utiliza el laísmo (confusión del régimen verbal que que venga a cortarla... afecta a la tercera persona del femenino y que consiste en la benita.- (Retrocediendo sustitución errónea del pronombre personal dativo por el de asustada.) ¿a mí? acusativo) para marcar contrastes intralingüísticos. Se trata aVelino.- Que venga a de un rasgo lingüístico típico de Madrid (la mayoría de los cortarla el hilo de sus cavihablantes en Madrid son laístas). laciones nada más; que esta navaja es para hacerla a usté una cosa muy agradable. benita.- ¿Qué me va usted a hacer? aVelino.- ¿Que qué la voy a hacer? [...] (arniches 1998:75).
Kalle.- uff dir hamse dort grade jewartet. [...] Kalle.- ick ooch nich, aber ick jewöhn mir dran (zuckmayer 1971:20-21). Se observan cuatro ejemplos de diferencia respecto del régimen verbal y preposicional en la lengua estándar: Juan antonio albaladeJo Martínez 67 Dialecto berlínés Alemán estándar du kennst dir aus du kennst dich aus for mir für mich uff dir jewartet auf dich gewartet ick jewöhn mir dran ich gewöhne mich daran 1.3. Factores de marcación entre los factores de marcación distinguimos, a efectos del presente estudio, tres: la diatopía (incluido el rasgo diastrático), la diacronía y la diacultura. Para el análisis de la diatopía hemos de considerar las variedades geográficamente marcadas del alemán frente a las del español (siempre también en su relación con la variedad estándar). la valoración del factor de la diacronía requiere una comparación contrastiva del estado de la lengua del siglo XiX con el de la actualidad: tanto de la variedad estándar como de las variedades de carácter diatópico y, por supuesto, de las dos lenguas en cuestión. dada la mayor complejidad del sistema alemán, pues aquí sólo consideramos el español en su configuración peninsular, no transatlántica, y puesto que los textos literarios en los que nos basamos proceden de éste, nos centraremos principalmente en él. la evolución histórica y cultural diferenciada de los países, y de sus respectivas sociedades, involucrados en el proceso traslativo también tiene su reflejo en la literatura. a través del estudio de las coordenadas históricas y de los factores socioculturales determinantes se analizan las divergencias diaculturales que se constituyen en marcas de contraste esenciales.
1.3.1. diatopía: análisis y definiciones terminológicas 1.3.1.1. lengua y lengua estándar Para poder entender la relación que existe entre los lenguajes periféricos –esencialmente los dialectos y las lenguas coloquiales– y la lengua estándar es necesario constatar que las lenguas son sistemas complejos25 y heterogéneos que cuentan con un amplio entramado de variedades diferentes que guardan un parentesco lo suficientemente sólido para poder englobarlas bajo un denominador común26. la confusión fundamental27 que surge a la hora de hablar de la lengua, por ejemplo, de la lengua alemana, es producto de la identificación equívoca de un código lingüístico, concretamente el del alemán estándar, con todo el sistema general cuya complejidad y heterogeneidad se debe a la riqueza de variedades con la que cuenta. el alemán estándar sólo es uno de los distintos subsistemas de los que dispone el conjunto denominado lengua alemana, aunque cuente con una clara posición dominante en el centro del sistema. ulrich ammon (1994:370) expresa esa heterogeneidad del alemán de la siguiente forma: Sprachen (in der bedeutung von eigenständigen oder ganzen Sprachen) werden dabei als Mengen von dialekten aufgefaßt. Wenn man nicht, wie in der angelsächsischen terminologie üblich, alle Varietäten einer Sprache als “dialekte” bezeichnen möchte, sondern der terminologischen tradition der kontinentaleuropäischen dialektologie folgt, so enthalten Sprachen nicht nur dialekte, sondern unter umständen auch Standardvarietäten und womöglich weitere arten von Varietäten, beispielsweise großräumige dialekte (“umgangssprachen”). Vermutlich ließe sich manches Mißverständnis vermeiden, wenn man terminologisch strikt zwischen Sprachen (im Sinne von Mengen) und Varietäten (im Sinne von elementen von Sprachen) unterschiede. deutsch, Französisch usw. wären dann beispiele für Sprachen, bairisch, Schwäbisch, Standarddeutsch (der brd) usw. wären dagegen beispiele für Varietäten. en el presente trabajo empleamos los términos lengua y variedad en el sentido expresado por ammon, es decir que el concepto lengua se asocia a un sistema linla literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 68 (25) Wandruska, citado según braun (1998:14): “unsere Sprachen sind keine Monosysteme. Jede Sprache ist eigentlich ein Konglomerat von Sprachen; jede Sprache ist ein Polysystem”. (26) braun (1998:7): “natürliche Sprachen wie das deutsche, englische, Französische sind keine homogenen, sondern heterogene Systeme, sie sind nicht einheitlich, sondern vielfältig gegliedert. in diesem Sinne spricht man nicht von der Sprache, sondern von Standardsprache, dialekten, umgangssprachen, Fachsprachen, Sondersprachen, literatursprachen u.a.”. (27) Penny (2004:9): “What the non-linguist means by a ‘language’ is most usually what is otherwise called a ‘standard language’, that is, a dialect which has undergone the various processes which together constitute standardization (selection, codification, elaboration of function, acceptance […]”.
güístico complejo, compuesto por un conjunto de variedades entre las que se encuentran los dialectos así como la o las variedades estándar de esa lengua. ese concepto de lengua también incluiría otras variedades con las que cuentan las lenguas como, por ejemplo, las lenguas (o lenguajes) de especialidad o Fachsprachen que aquí, sin embargo, no son de especial interés. esta definición obliga a distinguir nítidamente entre la lengua, en el sentido de conjunto de variedades, y la lengua estándar, en el sentido de variedad normalizada que coexiste con otras variedades de esa misma lengua, aunque ocupe la banda central del sistema lingüístico. en el Diccionario de lingüística moderna (alcaraz/ Martínez 1997:323) se define así la lengua estándar: Se llama lengua estándar, o lengua común, a la utilizada como Modelo, por estar normalizada, de acuerdo con las normas prescritas [...], como correcta. Ésta es la lengua que usan los medios de comunicación, los profesores, los profesionales, etc. Por lo general, el concepto de ‘estándar’ se aplica sólo al lÉXiCo y a la MorFoSintaXiS, estando excluido del mismo las variedades fonológicas (cf acento, dialecto). dicho con otras palabras, tan ‘estándar’ es el español hablado con acento andaluz o valenciano como el de Castilla, siempre que el léxico y la sintaxis correspondan a la norma. la lengua estándar tiene variantes, que van desde la lengua coloquial, o lengua familiar, hasta la académica o solemne. [...]. algunos elementos que aparecen en la definición sirven, sin duda, para caracterizar el concepto de lengua estándar: la normalización y el uso por determinados grupos socio-profesionales. otros, sin embargo, resultan más discutibles. la oportunidad de emplear el término de lengua común de forma sinonímica resulta más que cuestionable, pues puede dar lugar a interpretaciones inapropiadas. el resto de la definición resulta problemática y confusa debido a que se mezclan aspectos relacionados con distintas variedades (dialecto, lengua estándar) y registros (lengua coloquial, lengua familiar, lengua académica y lengua solemne). Por otra parte se sugiere que la estandarización sólo afecta a tres niveles de la lengua: el léxico, la morfología y la sintaxis. lo fonológico no formaría parte de la normalización de la lengua estándar. esta afirmación no se puede sostener, al menos, en relación con otras lenguas, por ejemplo la alemana, pero incluso en el caso español habría que cuestionarlo, pues los contrastes fonológicos no sólo marcan diferencias en cuanto al acento sino también, y sobre todo, en cuanto a la variedad de la lengua. los rasgos más importantes a la hora de diferenciar las distintas variedades de carácter diatópico (es decir los dialectos) y la lengua estándar son precisamente los rasgos fonético-fonológicos. Juan antonio albaladeJo Martínez 69
Por su parte, la definición que lewandowski (1995:201) ofrece del término lengua estándar se diferencia claramente de la anterior y está muy marcada por la realidad lingüística en los países de lengua alemana: la lengua de intercambio de una comunidad lingüística, legitimada e institucionalizada históricamente, con cáracter suprarregional, que está por encima de la(s) lengua(s) coloquial(es) y los dialectos y es normalizada y transmitida de acuerdo con las normas del uso oral y escrito correcto. al ser el medio de intercomprensión público más amplio y extendido, la lengua estándar se transmite en las escuelas y favorece el ascenso social; frente a los dialectos y sociolectos, el medio de comunicación más abstracto y de mayor extensión social. este autor resalta, además de la normalización e institucionalización histórica, el mayor alcance comunicativo (debido a su carácter suprarregional) y la superposición frente a las lenguas coloquiales (se refiere a las Umgangssprachen alemanas, es decir variedades diatópicamente marcadas y que se sitúan entre la lengua estándar y los dialectos) y los dialectos (la superposición se refiere a la situación de dependencia de las lenguas coloquiales y de los dialectos frente a la lengua estándar). también se hace referencia a las connotaciones sociales y a las diferencias de prestigio de las distintas variedades y a la transmisión de la lengua estándar a través del sistema educativo: ni los dialectos ni las lenguas coloquiales se aprenden en la escuela. a la hora de hablar de la lengua estándar en muchos casos habría que puntualizar y decir que en realidad un número considerable de lenguas dispone no de una sino de varias lenguas estándar. de acuerdo con la idea de la lengua como suprasistema que cuenta con una serie de subsistemas, todos ellos relacionados entre sí, ammon llega a afirmar que el alemán, como conjunto lingüístico, dispone de tres variedades de la lengua estándar y no sólo una, como se suele pensar habitualmente. esta conclusión la refuerza citando el ejemplo análogo del inglés y del portugués que, en opinión de ammon (1994:378-379), también disponen de distintas variedades estándar: “[es] lassen sich in der tat leicht drei deutche Standardvarietäten unterscheiden, die vor allem phonetische und lexikalische eigenheiten aufweisen: je eine für die brd, Österreich und die deutschsprachige Schweiz (früher auch noch für die ddr). Mehrere Standardvarietäten gibt es in einer ganzen reihe von Sprachen, die dann “plurizentrisch” heißen, z. b. in englisch: britische, amerikanische und australische Standardvarietät; oder in Portugiesisch: peninsulares und brasilianisches Standardportugiesisch”. el mismo ammon indica los factores que sirven para determinar si se puede y debe hablar de una o distintas variedades estándar: deben existir formas lingüístila literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 70
ñanza a todas las capas sociales y del desarrollo de los medios de comunicación de masas. en la siguiente definición del término se puede apreciar, por un lado, la subordinación del sistema dialecto al de la lengua estándar pero también el grado de desprestigio que las variedades locales y regionales suelen padecer frente al código estandarizado. apoyándose en alarcos llorach, alcaraz/ Martínez (1997:177) definen así la palabra dialecto: “[…] se llama dialecto a toda habla de una comunidad que presenta, dentro de ciertas esenciales similitudes, algunas “aberraciones”, especialmente fonéticas respecto a la llamada lengua oficial”. el término “aberraciones”, como ya indican las comillas, hay que tomarlo con cierta precaución, porque puede sugerir una valoración negativa del concepto dialecto, algo que, a día de hoy, ya suele estar superado tanto en el seno de la comunidad científica como también en la sociedad en general, y porque invita a pensar en una relación “dialecto”–“lengua oficial” difícil de sostener. Podría hacer pensar que lo dialectal es una desviación incorrecta de lo que marcan las normas establecidas dentro de la lengua estandarizada. Sin embargo, se observa, como indica lewandowski (1995:97), que “los dialectos regionales no muestran una regularidad sistemática menor que la lengua estándar (y tampoco los dialectos sociales)”. además hay que subrayar que las normas que se han creado para desarrollar una variedad estándar de una lengua, se han establecido precisamente con el objetivo de conferirle validez general. Sólo de esa forma es capaz de cumplir sus múltiples funciones tanto en el ámbito de la lengua hablada como a nivel escrito. los dialectos, sin embargo, no suelen estar codificados, o al menos no con la misma rigidez que el código estándar de la lengua. además suelen cubrir un ámbito geográfico mucho más reducido y desempeñar menos funciones comunicativas. Junto con los criterios que sirven para caracterizar y definir a los dialectos también resulta importante ver las funciones que desempeñan los dialectos dentro del sistema lingüístico. el hecho de que se defina a los dialectos como hablas locales y regionales explica el rasgo identitario que se asocia con ellos (algo de lo que carece la lengua estándar): “dialekt ist Symbol für lokale und regionale identität, für den gesellschaftlichen nahbereich” (Mattheier 1993:650). el carácter abstracto y despersonalizado de la lengua estándar contrasta con la inmediatez y espontaneidad que personifica al dialecto (factores que explican, al menos en parte, el porqué del empleo de los dialectos en la literatura alemana). otro elemento central para poder establecer una definición adecuada del término es su oralidad, es decir que los dialectos se emplean casi exclusivamente en la lengua hablada. Su uso en la lengua escrita se percibe como “no propio”. de ahí que Juan antonio albaladeJo Martínez 77
algunos autores cuestionen la posibilidad de emplear los dialectos en la literatura: “zur definition von dialekt gehört das Merkmal gesprochen als ein proprium (eigentümlichkeit). geschriebener dialekt ist entweder eine intelektuelle “entartung” im strengen Sinn oder der Versuch einer schriftlichen Konservierung (transkription) aus gründen der wissenschaftlichen bearbeitung oder zu musealen zwecken” (löffler 2003:109). uno de los problemas fundamentales a la hora de valorar el empleo de los dialectos en la literatura es la cuestión de hasta qué punto sigue siendo dialecto cuando éste aparece en la lengua escrita (en relación con la literatura marcada por la dialectalidad), algo que se analizará más adelante. 1.3.1.3. dialectos alemanes: breve análisis diacrónico desde el punto de vista de nuestro estudio sobre los problemas y retos en la traducción de la literatura austriaca marcada centraremos nuestro interés en la ubicación de los dialectos bávaro-austriacos, más concretamente del dialecto vienés, dentro del panorama dialectal de los países germanohablantes. el territorio de habla alemana muestra, desde sus inicios, una fuerte diferenciación intralingüística (mayor que en muchas otras lenguas), una característica que se sigue preservando en la actualidad (Cfr. besch 1983:984). durante el primer período en la historia de la lengua alemana –el antiguo alto alemán– ésta se había separado del resto de lenguas germánicas a través de la mutación fonética segunda, que supuso una serie de cambios consonánticos importantes. estas modificaciones fónicas se iniciaron en torno al siglo 7 d. C. en las regiones meridionales de habla alemana y fueron expandiéndose hacia el norte (Schuster/ Schikola 1984:16). Sin embargo no fueron adoptadas en las zonas más septentrionales, produciendo así la separación de los dialectos del alemán en dos grupos: dialectos del alto alemán (adoptaron en mayor o menor medida los cambios consonánticos) y dialectos del bajo alemán (no adoptaron los cambios consonánticos). Por esta razón, los dialectos del bajo alemán se quedaron al margen de la evolución del alemán moderno, la variedad estándar actual (roetzer/ Siguán 1990:11-13). dado que son muy pocos los textos que se conservan de esa época (en su mayoría proceden de monasterios) resulta difícil establecer límites geográficos entre las distintas variedades diatópicas. en general se puede diferenciar, entre los dialectos del alto alemán, los dialectos del Oberdeutsch (principalmente el bávaro y el alemánico, entonces lingüísticamente muy próximos) y del Mitteldeutsch. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 78
en la fase del alto alemán medio (aprox. 1050-1350) se desarrolla la distribución dialectal que persiste aproximadamente hasta la actualidad (la frontera entre el alto alemán y el bajo alemán se encontraba más al sur en aquella época). Se produce una fuerte expansión del territorio de lengua alemana gracias a diversos procesos de colonización hacia el este y sur. estos llevaron a la aparición de nuevos dialectos: los del Ostmitteldeutsch, que son el resultado de mezclas de dialectos del Westmitteldeutsch. en este período, los dialectos del Oberdeutsch (el bávaro y el alemánico) comienzan a diferenciarse en subgrupos. en concreto, el bávaro (al que pertenece el vienés) comienza a dividirse en Nord-, Mittel- y Südbairisch. uno de los movimientos colonizadores más importantes se había producido desde baviera hacia el territorio de la actual austria. Ésta es la razón por la que aquí se hablan, casi exclusivamente36, dialectos bávaros (hoy en día se denominan bávaro-austriacos). Mientras que los dialectos siguieron con su evolución natural se fue desarrollando en paralelo una nueva variedad, en primer lugar en el nivel escrito, que daría lugar a lo que hoy conocemos como lengua estándar y que a partir del siglo XiX comienza a competir con los dialectos en el ámbito de la lengua hablada (Cfr. besch 1983:964). desde el siglo XiX, y sobre todo en el siglo XX, los dialectos han ido cediendo terreno ante el fuerte empuje de la lengua estándar. Éste se explica por su uso y difusión a través del sistema educativo y las necesidades de una comunicación suprarregional en el mundo moderno sin barreras lingüísticas. el resultado de esta evolución es una situación de diglosia (Cfr. besch 1983:984) donde el dialecto se mantiene como variedad de la lengua hablada en situaciones poco formales, mientras que la lengua estándar sirve de código de la escritura y la lengua hablada en contextos comunicativos formales. Se convierte así en la variedad de mayor prestigio social. el desplazamiento parcial de los dialectos ha sido más fuerte en las zonas septentrionales (Cfr. Schuppenhauer/ Werlen 1983:1412-1413), pues ahí los dialectos muestran una mayor distancia lingüística respecto de la variedad estándar. Por otra parte, en las regiones del centro y, sobre todo, del sur de los territorios germanohablantes los dialectos han conservado una posición más pronunciada. esto explica por qué las lenguas coloquiales del sur cuentan con una mayor incidencia de marcas dialectales frente a las lenguas coloquiales del norte que se encuentran más cercanas a la lengua estándar. Juan antonio albaladeJo Martínez 79 (36) el único Land austriaco en el que no se habla un dialecto bávaro es Vorarlberg (se habla un dialecto alemánico).
1.3.1.4. dialectos alemanes: breve análisis sincrónico – el vienés la distribución de las variedades dialectales del alemán muestra una división, de norte a sur, en tres grandes bloques: los dialectos del norte (Niederdeutsch), los dialectos de la zona centro (Mitteldeutsch) y los dialectos del sur (Oberdeutsch). Mientras que las variedades septentrionales han sufrido un fuerte retroceso ante el gran empuje de la lengua estándar, las del sur siguen manteniendo un gran prestigio y un elevado nivel de uso. en las zonas del centro se observa una pervivencia desigual, dependiendo de los territorios: es mayor que en el norte e inferior que en el sur (reiffenstein, Cfr. Polenz 1999:457). el siguiente gráfico (König 2004:134)refleja la distinta gradación en cuanto a los conocimientos de los que disponen en la actualidad los hablantes respecto de los dialectos, a lo largo y ancho de la geografía germanohablante: sobre todo en las regiones con escasa presencia del dialecto se observa un fuerte desajuste entre competencia lingüística activa y pasiva (la capacidad de comprensión es mayor que la de articulación del dialecto): la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 80 Geografische Verteilung der Dialektkenntnis
Como se puede observar en el gráfico, austria sigue contando hoy en día con una presencia muy importante del dialecto. de acuerdo con reiffenstein, el modelo que mejor reproduce la realidad lingüística de austria es el del “continuo” (Cfr. Schuppenhauer/ Werlen 1983:1422). el dialecto vienés, que aparece en las obras literarias objeto de nuestro estudio, pertenece al grupo del Ostoberdeutsch y dentro de éste al subgrupo del Ostmittelbairisch. lingüísticamente se encuentra, por tanto, muy próximo al dialecto de Múnich. en general, los dialectos se muestran especialmente conservadores, algo que facilita el acceso a los textos del pasado. a pesar de las lógicas modificaciones que el dialecto ha ido sufriendo con el paso del tiempo, conserva muchos de los característicos rasgos fónicos del período del alto alemán medio (Cfr. Schuster/ Schikola 1984:8). Sin embargo, también nos encontramos con una serie de problemas a la hora de analizar la literatura marcada: la ausencia de procesos de normalización en relación con el dialecto explican la gran variabilidad de sus formas: una misma función puede ser desempeñada por diversos elementos: “Man denke bloß an die verschiedenen Formen von “wir” je nach Satzstellung: zum beispiel “mir san mir” (wir sind wir), aber “wo samma denn?” (wo sind wir denn?). oder Formen wie “gemma” (gehen wir) und “mir gengan” (wir gehen). oder man versuche, den richtigen Konjunktiv von “tun” zu finden, erste Person / einzahl: i tat? oder i tät? oder i tatert? oder i tätert? oder i tuarert? oder i tarat? (auflösung für ungelernte Wiener: alle sechs Formen sind in Verwendung und stimmen)” (teuschl 1990:9). la existencia de múltiples formas dialectales tiene que dificultar, necesariamente, el ya de por sí complejo proceso de comprensión y estudio de la literatura marcada, pues las pocas obras de consulta disponibles para los dialectos no ofrecen siempre respuestas unívocas. a esto se suma la problemática de la transcripción gráfica de los rasgos dialectales. el hecho de que los dialectos sean códigos orales y que, por ello, carezcan de un sistema propio de representación gráfica explica las enormes dificultades a las que se enfrentan tanto los autores literarios que emplean marcas dialectales en sus textos como los lexicógrafos que han tratado de recoger las voces de la variedad local en un diccionario. el lexicógrafo Hügel (1873:5) justifica así su decisión de emplear una ortografía de las palabras dialectales del vienés de acuerdo con el principio fonético: Juan antonio albaladeJo Martínez 81
da nennenswerte Vorlagen über die orthographie der Wiener dialektwörter nicht bestehen, habe ich, was diese anbelangt, stets das Prinzip aufrecht zu erhalten getrachtet, dieselben möglichst so zu schreiben, wie ihre lautung […], weil ich überzeugt bin, daß alle Künsteleien in dieser beziehung die ohnedem so schwierige aussprache der dialektwörter nur noch erhöhen würden. der Wiener dialekt setzt ohnedem einer precisen graphischen darstellung eines idiotikons die größten Hindernisse entgegen, da er eines ausreichenden lautsystems entbehrt, und immer entbehren wird. So sehen wir, daß das hochdeutsche adurchaus nicht genügt, um die zahlreichen Quetsch- und nasenlaute, die gedehnten und die gegurgelten, die zwischen aund oschwebenden Vocale, die eigenthümlichen diphtonge, die gedoppelten Medien, die absonderlichen zischlaute, und die gleichsam nur hingehauchten r, kenntlich zu machen. Según indica, opta por una grafemática basada en la realización oral de las palabras, si bien rechaza soluciones que él califica de “artificios” (seguramente se refiere a propuestas que introducen nuevos signos gráficos para reproducir mejor la riqueza tímbrica del dialecto, a la que el propio autor alude). la inadecuación del sistema de escritura del alemán estándar para la representación del dialecto ha inducido a muchos autores literarios a introducir nuevos signos en un intento de acercar la grafía a la realidad oral, tratando de superar las limitaciones en la trascripción de las variedades no codificadas (Cfr. Schuster/ Schikola 1984:22). Wehle (1980:15) no sólo insiste en la plurivalencia de las grafías dialectales (y en su no codificación) sino que las hace también depender de otros factores como el diastrático, pues cada grupo social tiene sus propios usos lingüísticos e incluso se pueden observar diferencias idiolectales. el hecho de que el dialecto no sea objeto de enseñanza explica su variabilidad: der verehrte leser würde gar nicht glauben, wie oft bei den Wiener instituten, die sich mit dialekten beschäftigen, angefragt wird: Wie schreibt man das und jenes? Schreibt man Pappelbaum: Påpelbam, Poppibam oder gar bopöbam, wie wir es bei H. C. artmann, “med ana schwoazzn dintn” lesen? oder gibt es eine wissenschaftliche Schreibweise? lernen die Wiener Kinder in der Schule wienerisch schreiben? nein, natürlich nicht. denn es gibt ja keinen einheitsdialekt, und es kann ihn gar nicht geben, weil jeder Wiener ein bisserl anders spricht. es gibt unterschiede nach der sozialen Schicht und nach der absicht, wie sehr wir dialekt sprechen wollen. el resultado son las gradaciones del dialecto, es decir que el dialecto no aparece de forma unitaria sino que suele emplearse en diferentes grados, dependiendo la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 82
del hablante, del interlocutor, de la intención y de la situación comunicativa. esto es algo que se observa con especial intensidad en los textos del Wiener Volkstheater que aquí nos ocupan. en los textos de raimund, y sobre todo en los de nestroy, aparece el dialecto vienés en una amplia gama variacional: desde soluciones poco dialectales hasta muy dialectales (eso sí, siempre suavizadas por las pérdidas de rasgos que provoca la trascripción gráfica). el dialecto vienés reúne dos cualidades aparentemente divergentes: por una parte, se muestra especialmente conservador –ha mantenido a lo largo de más de seis siglos la mayor parte de su inventario fonológico sin variaciones significativas– y, por otra parte, tiende a la innovación (sobre todo en el ámbito léxico). Viena ya era un centro cultural en torno al año 1000 y durante siglos fue la capital de un imperio multiétnico, multicultural y multilingüístico en el que convivieron alemanes, húngaros, checos, polacos, italianos, eslovacos, croatas, etc. la permeabilidad del dialecto vienés y las más variadas influencias que recibió de los distintos grupos nacionales que llegaron a convivir en Viena explican la considerable incidencia de extranjerismos: Juan antonio albaladeJo Martínez 83 Italianismos a diferencia de los demás estados alemanes en los que, después de la guerra de los treinta años, el francés se convirtió en vehículo principal de comunicación de la aristocracia, en la corte de Viena se hablaba italiano. la pertenencia de grandes partes del norte de italia al imperio austriaco (hasta mediados del siglo XiX) reforzó esta influencia. Latinismos la posición de Viena como centro político y cultural así como la influencia de la iglesia fomentaron la incorporación de latinismos. además, los lenguajes populares de todas las grandes ciudades tienden a emplear cultismos (con distinta intencionalidad). Galicismos Francia ejerció una gran influencia cultural tras la guerra de los treinta años. Ésta también se hizo notar en austria. en los textos del teatro popular vienés se registra una fuerte presencia de galicismos en calidad de cultismos (con función caracterizadora para las clases cultas y con función irónica o denunciadora para las clases bajas). Palabras checas Se registran especialmente en el campo de la alimentación (en el siglo XiX se popularizaron las cocineras checas en Viena).
la correcta comprensión de los textos del teatro popular vienés requiere el estudio del correspondiente dialecto. la única gramática disponible, actualmente, que permite llevar a cabo esa tarea es la Sprachlehre der Wiener Mundart, elaborada por Mauriz Schuster y Hans Schikola. otros materiales útiles y necesarios para garantizar una buena comprensión de los dialectalismos vieneses son los diccionarios enciclopédicos Der Wiener Dialekt: Lexikon der Wiener Volkssprache de Franz. S. Hügel, Wiener Dialekt Lexikon de Wolfgang teuschl y Sprechen Sie Wienerisch? de Peter Wehle. Frente a los diccionarios modernos de teuschl y Wehle, el de Hügel permite la recuperación del estado más o menos contemporáneo de los textos de raimund y nestroy. a la significación de los austriacismos se puede acceder, por ejemplo, a través del diccionario duden Wie sagt man in Österreich?. 1.3.1.5. dialectos peninsulares en la descripción que hacemos seguimos fundamentalmente el manual Dialectología española de alonso zamora Vicente. otras fuentes para el tema en cuestión son la Historia de la lengua española y El español moderno y contemporáneo, ambos de rafael lapesa, así como el Manual de dialectología española de Vicente garcía de diego. no se pretende hacer una exposión original del tema más bien nos atenemos a la descripción casi normativa que ha hecho un insigne estudioso del tema por lo que tuviera de interés para los traductores (a título de documentación) que pudieran emplear dialectalismos en el proceso de recreación de los contrastes intralingüísticos del texto original. Frente a la complejidad del sistema dialectológico del alemán, el panorama dialectal de la península se presenta mucho más despejado. esto se debe a que las hablas locales y regionales no tuvieron en españa un desarrollo natural debido a la invasión árabe: Claramente, pues, se ve la diferencia existente entre la geografía dialectal de españa y la de otros países románicos. de no sobrevenir la invasión musulmana – y su larga ocupación – en españa habría surgido una diversidad de lenguas, con numerosos rasgos comunes en grandes zonas de tránsito, agrupadas en torno a los lugares de mayor o menor vitalidad social, cultural o idiomática del viejo reino hispano-visigodo (zamora Vicente 1996:13). en su estudio de la lengua española durante el período de 1898 a 1936, rafael lapesa (19961:344) calcula que el castellano –junto con sus variedades (andaluza, extremeña, murciana y canaria)– era la lengua materna de dos tercios de la población, la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 84
mientras que un 20% habrían sido hablantes del catalán (incluido el valenciano y balear), un 10% del gallego, un 2% del vasco y sólo un 1% habrían sido hablantes de las variedades dialectales del norte (bable asturiano, leonés y aragonés). el mayor grado de uniformidad lingüística que se observa en españa frente a lo que ocurre en los territorios germanohablantes se explica por la gran fuerza expansiva del castellano a raíz de su prestigio cultural y poder político y el consiguiente retroceso de los otros idiomas peninsulares y de las hablas dialectales: “desde el siglo Xii hasta el XVii la expansión del castellano en león y aragón, el enmudecimiento literario del gallego y la inexplicable postración del catalán a partir del XVi se habían producido sin presión política de Castilla” (lapesa 19961:347). esta castellanización espontánea iría seguida, tras la guerra de Sucesión en la que los territorios de la corona aragonesa se posicionaron al lado del archiduque Carlos, por una castellanización forzosa impuesta por Felipe V como represalia. ya en el siglo XX se producen nuevos capítulos de presión política a favor del uso exclusivo del castellano que favorecen la uniformidad lingüística en el conjunto del país (durante la dictadura de Primo de rivera y el largo período franquista). el período democrático actual ha supuesto un fuerte resurgimiento de los otros idiomas distintos del castellano. Por tanto, la escasa diversidad diatópica del español se debe, en parte, a esa fuerte acción niveladora que ha ido ejerciendo el castellano al convertirse, ya desde época temprana (siglo XVi), en la lengua nacional. las mayores diferencias lingüísticas de carácter diatópico respecto del español estándar se observan, hoy en día, en las variedades dialectales septentrionales: el aragonés y el leonés (cuya escasa presencia queda patente en las cifras que aporta lapesa del primer tercio del siglo XX)37. Mucho menos acusadas son las divergencias que presentan los dialectos meridionales del español: el extremeño, el andaluz y el murciano. andalucía se divide en dos grandes zonas lingüísticas: una de influencia leonesa (con aspiración) y otra castellana con influencia aragonesa. el murciano, cercano al andaluz oriental, muestra múltiples influencias (del aragonés y del valenciano), aglutinadas bajo un aspecto general castellano. Finalmente estaría el español de américa, otra variedad dialectal del castellano (cercana al andaluz y al canario), que en sus distintas variantes viene marcado por diversas influencias locales y regionales, en parte debido a las lenguas y culturas de las poblaciones indígenas. no obstante, hoy en día los diferentes países hispanoamericanos cuentan con sistemas lingüísticos propios con sus respectivas variedades estándar (aunque se mantenga un elevado grado de similitud con el castellano peninsular, en parte gracias a la labor de la real academia). Juan antonio albaladeJo Martínez 85 (37) aunque el panorama que da lapesa en su tratado clásico ha podido ser transformado por la ola de regionalismo que acusa la sociedad española, estos cambios no añaden datos significativos para nuestro estudio.
a continuación se presenta una breve visión general de las variedades dialectales del español (peninsular) con sus rasgos característicos. estas variedades podrían servir como referentes potenciales para la recreación de contrastes intralingüísticos, siempre que el traductor disponga de los conocimientos necesarios y considere oportuno el empleo de dialectalismos para recrear los contrastes intralingüísticos: Leonés el dialecto leonés se localiza, en sus distintas variantes, en las provincias españolas de asturias, Santander, león, zamora, Salamanca, Cáceres y badajoz. el grado de pervivencia de rasgos lingüísticos leoneses varía considerablemente debido al empuje de la lengua estándar. los rasgos fónicos –los elementos más caracterizadores de las hablas locales y regionales– se encuentran parcialmente neutralizados, sobre todo en las zonas orientales del ámbito de influencia de este dialecto: “[...] la parte oriental del viejo reino leonés aparece tan castellanizada que es muy difícil hallar en la actualidad rasgos fonéticos que coincidan con los del leonés. Sí pueden hallarse, en cambio, rastros léxicos. los límites occidentales son más precisos” (zamora Vicente 1996:85). Son numerosos los ejemplos de rasgos diferenciadores que presentan las distintas variantes del leonés. estos varían según la región, muestran cierto grado de vacilación y se enmarcan en todos los niveles de la lengua (la fonología, morfología, sintaxis y el léxico): “en líneas generales, se puede afirmar que no hay norma fija, ni siquiera entre los mismos hablantes, en un mismo hablante” (zamora Vicente 1996:92). en el ámbito fónico destacan, frente al uso lingüístico castellano, la diptongación o no diptongación en determinadas posiciones en las hablas leonesas: <vengo, noche, fuente> (castellano)/ <viengo, nueche, fonte> (leonés). entre los rasgos consonánticos podría citarse, a modo de ejemplo, la conservación de la /f-/ inicial en determinas zonas: <harina> (castellano)/ <farina> (leonés). al igual que en el caso del sistema lingüístico alemán, también se observan paralelismos entre los dialectos españoles y la lengua coloquial-popular: “Como en toda el habla popular española, la a-protética se usa mucho” (zamora Vicente 1996:162). otro fenómeno que subraya esta relación entre dialectos y lenguaje coloquial es la apócope que sufre la /-e/ final tras /l, n, r, s, z/ en leonés. también viene a confirmar la tesis de la universalidad de los fenómenos articulatorios tales como la apócope y síncopa (Cfr. zamora Vicente 1996:156) en los lenguajes dialectales-colo- quiales de las distintas lenguas (alemán, inglés, español, etc.). la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 86
rior, por lo que las lenguas coloquiales de esas regiones presentan más rasgos dialectales. las lenguas coloquiales alemanas surgieron en el siglo XiX con la progresiva expansión del alemán estándar en el ámbito de la lengua hablada y paulatinamente han ido ganándole terreno a los dialectos. en el campo muestran una mayor proximidad a los dialectos mientras que en los grandes núcleos urbanos se encuentran más cercanas a la lengua estándar (Cfr. braun 1998:25). la necesidad de superar las barreras lingüísticas, que suponían los dialectos locales, motivó el desarrollo de las lenguas coloquiales: umgangssprachen sind in wesentlichen zügen ihres phonologischen, morphologischen und semantischen Systems das resultat eines strukturellen ausgleichs zwischen dialekt und Hochsprache, wobei komplexere dialektale Strukturen einfacheren hochsprachlichen angepaßt werden. Phonologische Kontraste werden dabei geduldet, soweit sie lediglich oberflächenerscheinungen sind und durch einfache umsetzungsregeln (auf der basis gleicher tiefenstrukturen) ineinander überführbar sind. dadurch wird umgangssprache auch überregional verstehbar, ihr bleibt als Charakteristikum nur mehr ein regionaler akzent (Haider Munske 1983:1009). Según este autor (1983:1003-1004), la situación de bilingüismo-diglosia no se da sólo en los casos en los que coexisten dos lenguas distintas en un mismo territorio sino también cuando una lengua estándar se superpone a unos dialectos regionales, con lo que los hablantes disponen de varios sistemas de comunicación. el rasgo más significativo de las lenguas coloquiales alemanas es que muestran comprensibilidad suprarregional y al mismo tiempo mantienen ciertos rasgos dialectales (que podrían calificarse de “superficiales”), sobre todo de tipo fonético, que permiten su identificación y localización regional sin impedir la comunicación más allá del propio ámbito de influencia. de ahí que Peter von Polenz (Cfr. Haider- Munske 1983:1011-12) definiera la lengua coloquial como “lengua estándar regional” frente al alemán escrito que según él sería la “lengua estándar nacional”. Queda patente, por tanto, la gran afinidad de las lenguas coloquiales con la lengua estándar, porque aunque existan variedades más cercanas a los dialectos también éstas permiten una comunicación suprarregional, rasgo esencial que comparten con el sistema estandarizado y las diferencia claramente de los dialectos con su limitado alcance comunicativo. Keller (Cfr. Haider-Munske 1983:1012) analizó los rasgos concretos de las lenguas coloquiales alemanas, enumerando un total de 26 elementos distintivos respecto de la lengua estándar escrita, entre los que se encuentran: contracciones y asi- Juan antonio albaladeJo Martínez 93
milaciones (p.e.: “haben sie” - “hamse”); elisiones (p.e.: la apócope de la “e” átona); aspectos estilísticos del tipo “léxico coloquial” (p.e.: “kriegen, gucken, doof”); diversos aspectos fonéticos (p.e.: diferencias en la sonoridad de las consonantes); diferencias morfológicas (p.e.: supresión de las distinciones de régimen verbal, utilización de tun como verbo modal); lagunas (como la falta del Präteritum en las zonas meridionales); aspectos morfológicos (como la neutralización de los casos o la ampliación del uso de las marcas de número). Muchas de estas características responden a procesos de simplificación del código lingüístico. esto explica, según braun (1998:8), el hecho de que las lenguas coloquiales sean la variedad preferida por los hablantes en el trato diario. Frente al carácter restrictivo, sobre todo de la lengua estándar, los sistemas de las lenguas coloquiales proporcionan un elevado grado de libertad a sus hablantes. las lenguas coloquiales no sólo están ganando progresivamente terreno a los dialectos, y probablemente también a la lengua estándar, sino que incluso están apareciendo con mayor frecuencia en la literatura. esto plantea considerables dificultades a los traductores, pues la complicada realidad lingüística de los países de habla alemana no permite soluciones sencillas. el análisis lingüístico de los textos se anto- ja harto difícil, pues muchas obras literarias, tanto contemporáneas como antiguas, muestran un complejo perfil lingüístico donde a menudo se mezclan distintas variedades en diferentes gradaciones. la gran variabilidad y la falta de normalización de las lenguas coloquiales dificultan una determinación precisa. esto explica por qué en algunos casos las lenguas coloquiales presentes en obras literarias se identifican, erróneamente, con dialectos (condicionando negativamente su recepción). la capacidad de adaptación del grado de coloquialidad-dialectalidad de los hablantes (a la situación comunicativa y a los interloctures) provoca, a menudo, que un mismo personaje varíe su forma de hablar a lo largo de la obra; un ejemplo paradigmático es el de titus Feuerfuchs en Der Talisman de nestroy. la presencia de algunos rasgos dialectales no justifica la clasificación de esa variedad como dialecto. la determinación de las variedades empleadas en los textos literarios, ya sea como dialectal ya sea como coloquial, dependerá del tipo de rasgos dialectales, superficiales o profundos, utilizados por el autor y de su frecuencia. dado que las variedades dialectales y coloquiales se sitúan en un continuo lingüístico sin fronteras nítidas sólo se pueden establecer diferenciaciones graduales. Para medir el nivel lingüístico de los textos se puede recurrir, además de a un análisis de carácter impresionista, también al principio del índice silábico/ fonemático. Éste proporciona indicaciones acerca del grado de dialectalidad del lenguaje empleado. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 94
1.3.2. diacronía: diacronías lingüísticas 1.3.2.1. Hiato temporal entre el alemán del siglo XiX y el actual teniendo en cuenta que el presente trabajo se centra en la investigación de una parte de la literatura austriaca del siglo XiX, sobre todo en relación con aspectos lingüísticos y traductológicos, es imprescindible revisar la evolución histórica del sistema de la lengua alemana para entender la situación de la época en cuestión y de esa forma poder buscar soluciones traductoras apropiadas. Antecedentes: el camino hacia una lengua alemana común el presente lingüístico en los países de habla alemana es el resultado del desarrollo, relativamente tardío, de una lengua estándar que además surgió esencialmente como sistema gráfico más que oral (Cfr. braun 1998:19). debido a que la implantación de una lengua unitaria común no se logró hasta muy tarde, los dialectos desempeñaron funciones esenciales en la vida de los pueblos alemanes. durante siglos eran el único código lingüístico disponible y, a pesar de haber cedido muchas funciones a favor de la lengua estándar y las lenguas coloquiales durante los últimos cien años, aún gozan de buena salud, sobre todo en las zonas más meridionales. en la historia del alemán se diferencian, desde el punto de vista diacrónico, cuatro etapas en la evolución y el desarrollo de la lengua: Althochdeutsch (aprox. del 700 al 1050), Mittelhochdeutsch (aprox. del 1050 al 1350), Frühneuhochdeutsch (aprox. del 1350 al 1650) y Neuhochdeutsch (aprox. del 1650 hasta hoy en día). al igual que durante el antiguo alto alemán (Althochdeutsch), en el período del alto alemán medio (Mittelhochdeutsch) no existía todavía una lengua escrita común con valor suprarregional. Sin embargo, sí comenzaron a establecerse ciertas normas gráficas más allá del ámbito local. Se puede, por tanto, ya hablar de dialectos gráficos (Cfr. rautenberg 1984:1123). en el terreno de la literatura cortesana aparece una lengua escrita de carácter suprarregional (en torno al año 1200) que se suele denominar como Dichtersprache o lengua de los poetas. Se trataría, pues, de una lengua “artificial” propia de las obras literarias que escribían autores como Hartmann von aue, gottfried von Straßburg, Wolfram von eschenbach o Walter von der Vogelweide. esta lengua estamental desapareció junto con la sociedad cortesana que la creó. Como consecuencia se produjo una ruptura en la evolución normal esperable del alemán como sistema unitario frente a los dialectos que sí siguieron con su evolución natural. Juan antonio albaladeJo Martínez 95
el Frühneuhochdeutsch coincide con la aparición de una nueva lengua alemana escrita que llevaría al desarrollo del alemán estándar actual: nach einer zeit des Übergangs, dem “schrägen riß”, tritt seit etwa 1350 die neue, in die zukunft weisende gestalt der deutschen Schreibsprachen deutlich hervor. deshalb sehen wir um die Mitte des 14. Jahrhunderts die entscheidende grenze, von der ab eine neue kontinuierliche entwicklung zur heutigen neuhochdeutschen Schriftsprache einsetzt (eggers 1984:1296). el que se hable de Schreibsprachen, es decir lenguas escritas, ya indica una característica fundamental en el desarrollo del alemán: surge como lengua escrita. Por lo tanto, hay que entender que el proceso evolutivo de la lengua alemana se desarrolla de forma muy distinta en los dos planos: el de la lengua hablada y el de la lengua escrita. la unidad en la lengua alemana se consigue primero en el nivel escrito y a partir de la escritura se fue estableciendo una norma para su pronunciación. a la hora de explicar el camino hacia el alemán moderno se ha exagerado la importancia de la figura de lucero, atribuyéndole poco menos que su creación a través de la traducción de la biblia (Hartweg 1989:71). la labor de lutero fue, sin duda, de gran importancia, pero en el proceso de creación de la lengua alemana común no sólo intervino él sino también, y en gran medida, las sociedades de la lengua (Sprachgesellschaften), los impresores, las cancillerías y los gramáticos. el desarrollo del alemán es bien distinto al del inglés, francés o español ya que el carácter heterocéntrico de alemania no resultó propicio para el establecimiento de una única norma lingüística (besch 1983:978). los distintos centros de poder trataban de imponer sus propios criterios lingüísticos. en los países monocéntricos existían núcleos regionales considerados por el entorno como focos de atracción, que se convirtieron en centros de irradiación en el ámbito político-cultural-económico. Fue el caso, por ejemplo, de londres respecto del inglés y París respecto del francés. en alemania existía un número considerable de centros más o menos significativos –un sinfín de cortes feudales con sus respectivas cancillerías y ciudades que se habían enriquecido gracias al comercio y a la artesanía– que defendían sus derechos de disponer de un medio de comunicación propio. el resultado fueron una serie de variedades de escaso alcance geográfico y comunicativo a pesar de su pretensión suprarregional. a partir del siglo XVi se produce un cambio de gran relevancia en el norte de alemania: el bajo alemán dejó de ser un ámbito lingüístico autónomo y divergente del resto de los territorios germanohablantes al extenderse hasta aquí el alto alemán como código escrito dominante, sustituyendo el código gráfico regional propio (Cfr. besch 1983:981). Se desarrolló una situación de diglosia funcional: el alto alemán se estala literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 96
bleció como variedad de la escritura y, por tanto, de la cultura, frente al dialecto que seguía siendo el medio de comunicación oral, sobre todo entre el pueblo llano. de esta forma, el norte se incorporó dentro de la realidad lingüística del resto de alemania. en la época del Frühneuhochdeutsch (temprano alto alemán moderno) se inició la configuración del alemán moderno. el intento de superar las diferencias dialectales en la escritura a través de una estructura propia, que permitiera ampliar los límites geográficos de los dialectos hablados, provocó la separación del nivel oral de aquel de la escritura. el objetivo era lograr la comprensión suprarregional a nivel escrito. los protagonistas que intervinieron en el proceso de normalización de la lengua escrita fueron, sobre todo, las cancillerías, las imprentas y los gramáticos. el desarrollo del alemán moderno no se corresponde con una evolución natural sino con una intervención calculada por parte de una serie de reguladores humanos e institucionales que decidieron cómo había que escribir. el lento proceso de “creación” del alemán escrito viene marcado por decisiones de selección de unas variantes y eliminación de otras. el nivel gráfico primaba sobre el fónico: a pesar de las divergencias en la lengua hablada se logró establecer una norma en el ámbito escrito, válida para todos los hablantes del alemán. la última etapa en la historia del alemán es la del Neuhochdeutsch (alto alemán moderno). algunos lingüistas sitúan su inicio en el siglo XVii, otros, sin embargo, más bien en el siglo XViii. en este período se llevó a cabo la codificación del alemán estándar, su completa difusión en el conjunto de territorios de habla alemana, primero a nivel escrito y, a partir del siglo XiX, también a nivel oral: “norminstanzen waren die Sprachgesellschaften des 17. und vor allem die grammatiker des 18. und 19. Jahrhunderts” (besch 1983:980). en este período se observa un claro retroceso de los dialectos: en el caso del norte de alemania han sufrido un fuerte declive y han perdido parte de sus funciones comunicativas a favor de la lengua estándar y las lenguas coloquiales. Lengua estándar alemana: s. XIX / s. XXI Mientras que a partir del alto alemán medio, los dialectos siguieron con su evolución natural se fue desarrollando en paralelo una nueva variedad, en primer lugar en el nivel escrito, que daría lugar a lo que hoy conocemos como lengua estándar. Ésta comienza, a partir de la segunda mitad del siglo XViii y sobre todo del siglo XiX, a extenderse al ámbito de la lengua hablada (en parte gracias a la escolarización obligatoria) y, en consecuencia, a competir con los dialectos. Juan antonio albaladeJo Martínez 97
la lengua estándar del siglo XiX se basa, principalmente, en los modelos literarios de los grandes autores del siglo XViii, goethe y Schiller. a principios del XiX ya muestra un importante grado de normalización. de 1800 a 1870 se produce, según eggers (1980:604), la consolidación de la variedad central del alemán. no obstante, los pasos decisivos para completar el proceso de unificación, tanto a nivel escrito como hablado, se van sucediendo a lo largo de la segunda mitad de ese siglo. la unificación política (1871) supuso un impulso decisivo para lograr, en torno a 1900, la normalización (ortográfica y articulatoria) decisiva del alemán estándar en todos los territorios germanoparlantes. en 1872, Konrad duden publicó su libro Deutsche Rechtschreibung en el que establecía unas normas ortográficas que, en lo sucesivo, tendrían carácter modélico. en 1876 se celebró en berlín una primera conferencia ortográfica bajo predominio prusiano. ante las reacciones negativas de otros territorios como baviera, que no aceptaban estas normas, se acordaron nuevas reglas, elaboradas por Wilhelm Wilmanns, que fueron completadas con el diccionario ortográfico de duden (Vollständiges orthographisches Wörterbuch, 1880). Con el fin de ampliar la normalización a los otros países de lengua alemana (austria y Suiza) se celebró, nuevamente en berlín, en 1901 una conferencia ortográfica. en términos generales se adoptaron las reglas de Wilmanns y duden. también se pretendía lograr la unificación articulatoria del alemán estándar. esto resultaba especialmente difícil dado que los dialectos seguían contando con una fuerte presencia. estos ejercían gran influencia en la articulación de la variedad estándar. las reglas de pronunciación, que serán establecidas como norma, proceden de la práctica del teatro. ya goethe había reivindicado en sus Regeln für Schauspieler (1803) una pronunciación desprovista de los “errores” de los dialectos. theodor Siebs elaboró, en conjunción con germanistas y directores de teatro, unas normas de pronunciación para el teatro alemán. en 1898 publicó la obra Deutsche Bühnenaussprache, en la que se recogen los usos de pronunciación existentes en los escenarios alemanes. la difusión de este estándar articulatorio se llevó a cabo a través del sistema educativo y llegó al conjunto de la población, sobre todo, gracias a la radio. 1.3.2.2. Hiato temporal entre el español estándar del XiX y el actual existen pocos estudios que se ocupen de los cambios lingüísticos que se han producido en el español moderno. Para rafael lapesa esto se debe a la falta de perspectiva histórica (Cfr. narbona 2004:1014). otro motivo es, según Cano (citado según narbona 2004:1011), la “estabilidad” alcanzada por la lengua española: “han la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 98
concluido los grandes procesos históricos constitutivos de la lengua española […] y estamos ante una lengua que ha alcanzado su estabilidad […]; en el plano morfosintáctico [tampoco en el fónico] no puede señalarse ninguna alteración fundamental”. la real academia, desde su creación en 1713, se ha convertido en un factor normativo (prescriptivo) esencial que frena los procesos de cambio. a pesar de ello, ciertos procesos de transformación lingüística no los ha podido evitar tales como los que a continuación aquí exponemos a título documental, aunque algunos de ellos no sean de mayor trascendencia para la traducción. en 1925, la academia aceptó el “leísmo” para personas (no para cosas), a pesar de que es una agramaticalidad que produce distorsiones en el paradigma pronominal y, en consecuencia, en el sistema sintáctico del español. actualmente ya se observa la extensión del leísmo también al ámbito de los objetos. el laísmo es un cambio que aún se considera incorrecto por parte de la academia. no obstante, goza de amplia difusión en determinadas regiones de españa (sobre todo en Madrid). narbona cita otras transformaciones lingüísticas todavía consideradas agramaticales pero cada vez más extendidas como el dequeísmo (por ejemplo “pienso de que” en lugar de “pienso que”), fórmulas como “detrás mía” (en lugar de “detrás de mí”) y “han habido muchos incendios este verano” (en lugar de “ha habido muchos incendios este verano”) o el uso (en determinadas regiones) del perfecto simple (¿comiste ya?) donde se esperaría el compuesto (¿has comido ya?). los cambios más significativos que experimenta la lengua española entre el siglo XiX y el XX se producen en el nivel del léxico. esto responde a la profunda transformación de la realidad gracias a los avances técnicos, la expansión industrial y el gran desarrollo de las comunicaciones. en sus artículos “nuestra lengua en la españa de 1898 a 1936” y “la lengua entre 1923 y 1963”, lapesa da buena cuenta de la evolución del léxico español del siglo XiX al XX (neologismos, tecnicismos, la incorporación y naturalización de extranjerismos, calcos, traducciones, etc.). en el nivel morfológico se registra en el español contemporáneo, por ejemplo, un cambio por contaminación en la formación del plural. a través de la incorporación de extranjerismos tales como “test” o “clip”, que forman el plural por simple adición de la marca “-s”, se está introduciendo un hábito lingüístico contrario al uso español. Fórmulas como “tests” o “clips” contrastan con la norma fonética española de formar el plural en “-es” (lapesa 19962:404). Como ejemplos de cambios en el nivel sintáctico menciona lapesa (19962:404-405), entre las distintas transformaciones, la extensión del artículo indefinido (por influencia del inglés), el incremento del uso del gerundio como participio de presente en función adjetiva debido a anglicismos y galicismos (“se recibió un Juan antonio albaladeJo Martínez 99
sobre conteniendo varios documentos”) o construcciones como “cuestiones adiscutir” (deudoras del francés). lapesa resalta modificaciones modernas tales como la expansión del uso del “tú” en detrimento del “usted”, la supresión de la preposición “de” a favor de la aposición en los grupos nominales (por ejemplo “Calle goya” en lugar de “Calle de goya”). también menciona el autor la trascendencia de las siguientes transformaciones para el uso del subjuntivo y del futuro: las más importantes innovaciones que se abren paso en la sintaxis verbal consisten en dar color de realidad a lo hipotético valiéndose del indicativo (“si lo sé, no vengo”, en vez de “si lo hubiera sabido, no habría venido”), y en expresar la acción venidera valiéndose del presente (“dentro de un mes termino ese trabajo”) o de la perífrasis ir + a + infinitivo (“el curso próximo voy a explicar el Quijote”), con posible detrimento del subjuntivo y clara debilitación del futuro (lapesa 19962:409). otro cambio sintáctico se puede observar en relación con la posición enclítica de los pronombres. en los textos literarios del siglo XiX son habituales fórmulas como “quedáronse” que en el lenguaje actual no son habituales y resultan arcaicos (el lenguaje actual separa el pronombre del verbo: “se quedaron”). Se trata de un rasgo sintáctico generalizado en el lenguaje literario del siglo XiX como muestran los siguientes dos ejemplos: el primero de Fortunata y Jacinta de galdós, el segundo de Peñas arriba de Pereda: al verles, Jacinta y aun guillermina, a pesar de su costumbre de ver cosas raras, quedáronse pasmadas, y hubiérales dado espanto lo que miraban, si las risas de ellos no disiparan toda impresión terrorífica (Pérez galdós 1983:324). tu padre, como más necesitado, echóse al mundo, y rodando mucho por él, adquirió muchos caudales y una mujer que no había oro con que pagarla. […] Fuese a los pocos días de haber venido, y no he vuelto ni volveré a verle más en la tierra (Pereda 1997:17). en galdós, de los tres verbos con pronombre en posición enclítica sólo el primero es habitual en el español contemporáneo, mientras que las otras dos formas resultan inhabituales. lo mismo ocurre con las dos formas que emplea Pereda en este fragmento: hoy en día no se coloca el pronombre en posición enclítica si el verbo está conjugado. el proceso de normalización del español es muy anterior al de la lengua alemana. además ha producido mayores efectos de unificación, incluso en relación con las variedades dialectales y hablas regionales. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 100
a continuación enumeramos algunos de los cambios fónicos más importantes del español moderno: Juan antonio albaladeJo Martínez 101 Vocalismo tónico el debilitamiento y elisión de las consonantes finales de sílaba, sobre todo la /s/, puede producir la abertura de la vocal tónica (en el caso de la /a/ produce su palatalización). no se trata aún de un proceso acabado que haya producido ya un desdoblamiento vocálico (el español cuenta, en la actualidad, con 5 vocales) que ampliaría la gama vocálica (cerradas y abiertas). Se trataría de un fenómeno fonético (no fonológico, pues los cambios no afectan al sistema fonológico). Inestabilidad del Propia de las hablas populares actuales. vocalismo átono Consonantismo: desaparición paulatina de la oposición /y/ - /ļ/, debido a la cercanía yeísmo articulatoria y el escaso poder discriminatorio; se impone la palatal central frente a la palatal lateral. Consiste en un proceso de fusión o desfonologización por el cual se elimina la distinción entre la palatal lateral y la central. ese fenómeno responde a una tendencia general, apreciable también en otras lenguas románicas y se debe, fonológicamente, a un rendimiento funcional de la distinción por debajo del nivel encontrado en otras parejas de fonemas […]. Fonéticamente, se debe a un relativo aflojamiento articulatorio y a la confluencia de la lateral con otras articulaciones en la región central del paladar. Debilitamiento de /-s/: [s] -> [h] -> [Ø] se pasa de un debilitamiento que produce una realización aspirada y hasta la desaparición. Debilitamiento de /-d-/: Proceso de relajación que lleva a la pérdida. es un fenómeno antiguo que ya afectó a muchas palabras en su paso del latín al castellano (pedem – pie).
1.2.3. diacultura los esfuerzos investigadores de muchos traductólogos se han centrado, en los últimos años, en la cuestión de la cultura y su relevancia dentro del proceso traductor. la intensidad con la que se ha debatido este tema y la multiplicación de los trabajos correspondientes han llevado incluso a que se acuñara un término para reflejar ese cambio en el enfoque de los estudios traductológicos: el “giro cultural” (“cultural turn”). otros, como Mona baker, han alertado del peligro que encierra la adopción, por el hecho de estar de moda, de este tipo de aproximación a la traducción (Cfr. Katan 2004:1). nuestro trabajo no pretende analizar la cuestión de qué se entiende por cultura y cómo se define ésta, y tampoco buscamos reproducir todo lo que se ha dicho sobre la relación entre cultura y traducción. el hecho de que el presente estudio se dedique a los retos que plantea la traducción de un tipo muy específico de literatura, de carácter más bien marginal y circunscrito a un lugar concreto y una época concreta, hace que la consideración de los entornos culturales relacionados con los textos sea, en nuestra opinión, de máxima importancia. los condicionantes culturales, ya sean de tipo material ya sean de tipo espiritual, desempeñan una función esencial en la configuración específica de las obras del teatro popular vienés. el traductor habrá de familiarizarse con los rasgos distintivos de esta literatura y entender los elementos condicionantes con el fin de poder dar respuesta a los numerosos aspectos diferenciadores. también será necesario superar los pre-juicios, en su mayoría poco favorables, que han marcado, a menudo negativamente, la historia de la recepción del Wiener Volkstheater fuera de las fronteras austriacas (no pocas veces por incomprensión o falta de interés por una manifestación literaria considerada menor). la determinación cultural de la mirada de cualquier receptor, incluida la del traductor, hace que frecuentemente no se vea más allá de lo que uno está acostumbrado a ver (Sapir, Cfr. Katan 2004:64). el traductor, sin embargo, debe superar los límites de su horizonte monocultural inicial y ampliar su campo de visión hacia un horizonte bi- o mejor pluricultural (potencialmente, cada obra literaria procedente de otra época distinta a la actual requiere que el traductor active múltiples conocimientos contextuales que condicionaron y determinaron la especificidad de ese texto). el análisis textual, que ha de llevar a cabo todo traductor antes de proponerse la tarea de reexpresar el original en otra lengua, requiere profundos conocimientos lingüísticos pero también extralingüísticos. la transferencia de una realidad literaria de un período del pasado obliga a que se active la capacidad de comprensión respecto de esa fase histórica, de su sociedad y sus características culturales: todo ello explicará el porqué y el cómo de la obra. la interdependencia entre lengua y cultura es un factor esencial a tener en cuenta en el proceso de traslación. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 102
los territorios germanos de austria, pues éste suponía un grave peligro para la frágil estabilidad del estado supranacional de los Habsburgo. los escritores sufrieron especialmente las consecuencias de esta política a través de la censura previa (nestroy llegó a estar en la cárcel por improvisar en las representaciones teatrales). la rigidez del gobierno, que pretendía que nada cambiara, contrastaba con los profundos cambios económicos y sociales que se fueron produciendo a partir de 1820. la paulatina industrialización del país favoreció la aparición de una clase burguesa adinerada, pero también contribuyó al empobrecimiento de los campesinos y artesanos. otro grupo, la pequeña burguesía, se vio muy negativamente afectado por la política financiera del gobierno. el estado gastaba mucho más de lo que recaudaba a través de los impuestos y, en consecuencia, fue acumulando enormes deudas fiscales. Para hacer frente a las crecientes necesidades de financiación, el gobierno ampliaba en secreto la cantidad de dinero en circulación, favoreciendo así la devaluación del dinero y provocando varias quiebras del estado. en Viena, la revolución de 1848 estalló precisamente por motivos económicos. el banco Central había publicado un informe maquillado sobre las deudas del estado, pues la situación financiera real era mucho peor de lo que arrojaban los datos publicados. la desconfianza se apoderó de los mercados y la gente acudió en masa a retirar sus ahorros depositados en las entidades financieras, provocando así la caída en picado de las cotizaciones en la bolsa. los liberales exigían, en un principio, el control constitucional de las finanzas del estado. los grupos más radicales del movimiento liberal no se contentaban con esto y reivindicaban una serie de derechos y libertades (de opinión y prensa, de enseñanza, etc.) pero, sobre todo, exigían la unión con alemania. el 13 de marzo se inició la revolución y ese mismo día Metternich, junto con el resto del gobierno, tuvo que capitular. el nuevo gobierno provisional concedió derechos como la libertad de prensa y prometió la elaboración de una constitución. los acontecimientos se precipitaron y en los meses siguientes se produjeron grandes convulsiones: en Fráncfort se reunió el Parlamento de la Paulskirche, compuesto por representantes procedentes de todos los estados alemanes (austria contaba con un nutrido grupo de emisarios en ese primer parlamento alemán de la historia), y se desataron los conflictos nacionalistas en los otros territorios del imperio austriaco. el peligro ante una posible disolución del imperio austriaco llevó a la burguesía liberal a posicionarse a favor de la monarquía habsbúrguica y en contra de los grupos más radicales, los demócratas. esto produjo la división de las fuerzas que habían sustentado la revolución. autores como grillparzer, que habían pedido a gritos la revolución, ahora, ante el temor de la atomización del imperio, se oponían a ella. al igual que grillparzer, nestroy había sufrido las consecuencias de la política Juan antonio albaladeJo Martínez 109
represiva de Metternich (sobre todo la censura). Sin embargo, aprovechó la coyuntura para parodiar la revolución a través de la farsa Freiheit in Krähwinkel. a raíz del conflicto húngaro –las fuerzas nacionalistas magiares propugnaban la separación de austria– los liberales austriacos, que ahora ocupaban el gobierno, se despidieron de la revolución que ellos mismos habían iniciado. la fragmentación del imperio hubiera supuesto un grave peligro para sus intereses. de ahí que se enfrentaran a los húngaros y a la oposición demócrata que veía la posibilidad de conseguir la separación de austria del resto del imperio, la condición para conseguir la unidad nacional de todos los estados alemanes. este movimiento contrarrevolucionario de los liberales posibilitó la represión final de la revolución de manos del ejército imperial (Cfr. rumpler 2005:305). en relación con la creación del estado nacional alemán, que se debatía en Fráncfort, austria se decidió en contra de esta solución y a favor de un estado central austriaco que englobara todas las posesiones hereditarias de la casa reinante. Se estableció una administración con estructura jerárquica dirigida desde el estado Central. el poder quedó en manos del nuevo monarca, Francisco José i, y se eliminaron los elementos de participación política por parte de los ciudadanos. a pesar del inicio de una etapa neoabsolutista, sí se mantuvieron los derechos básicos que se habían logrado con la revolución: la liberación de los campesinos del terruño, la igualdad de los ciudadanos ante la ley e igualdad de todas las nacionalidades en cuanto al uso y preservación de su identidad, costumbres, lenguas y religión (rumpler 2005:320-323). a través de la creación de un amplio aparato burocrático y una reestructuración administrativa de los territorios se trató de apuntalar la organización centralista del estado austriaco bajo el poder absolutista del monarca. Sin embargo, los fiascos en la política exterior –posicionamiento contra rusia en la guerra de Crimea con la consiguiente ruptura de la Santa alianza; pérdida de la guerra contra Piamonte y Francia y la pérdida de posesiones italianas; derrota contra Prusia– impulsó la adopción de reformas internas: a través del Ausgleich, el imperio austriaco se convirtió en una monarquía dual (austria-Hungría). de esta forma se trataba de solucionar el conflicto con Hungría, que reclamaba su independencia. Con este compromiso se salvó la existencia del imperio habsbúrguico hasta su disolución definitiva en 1918. España: Vuelta de los Borbones, Revolución y Primera República en contraste con este “estado de cosas austriaco”, los problemas que padece la sociedad española son bastante más elementales, angustiosos y marcados. a pesar de coincidir en la restauración del absolutismo, el problema fundamental histórico de la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 110
la sociedad española del momento es la recuperación de las libertades “gustadas” durante la invasión francesa en la Constitución de Cádiz (extremo al que en austria no se había llegado). este intento de consecución de libertades eliminadas por el “deseado indeseable” produjo un exilio de la intelectualidad española que –al mismo tiempo que a su regreso produjo un beneficio innegable a través de las ideas, movimientos etc. que aportaba– supuso una gran pérdida durante el tiempo que duró el exilio. Con la siguiente exposición pretendemos resaltar el contraste entre los distintos sistemas históricos en que se desarrolla la literatura austriaca y española y la posible comparación de un texto marcado que hubiera que traducir: la falta de simetría (por ejemplo la guerra de independencia española es bien distinta en comparación con la guerra de liberación austriaca). la guerra en españa fue más despiadada (Los desastres de la guerra de goya) y las consecuencias económicas y sociales mucho más duras que en austria. la historia del estado austriaco, preocupado por el mantenimiento de la hegemonía en el interior (primero del Sacro imperio y posteriormente dentro del étnicamente diverso imperio austríaco), es fundamentalmente distinta a la del estado español. también hay paralelismos: la recuperación del absolutismo. en españa, sin embargo, hubo una guerra mucho más profunda y con consecuencias mucho más graves en lo político, social y económico que las llamadas guerras de liberación de los países alemanes. además, la recuperación de las libertadas en cierto momento en españa y el gravísimo problema legitimista que desencadenó las guerras carlistas son dos factores históricos singulares de la españa del siglo XiX. este período de la historia de españa se caracteriza por una gran inestabilidad tanto política como social. el aumento demográfico produjo un fuerte incremento de los precios de los alimentos y dificultó el abastecimiento de la población. las reformas agrarias destinadas a solucionar los problemas implicaban el cambio del antiguo modelo económico y social del feudalismo. estas medidas, sobre todo la desamortización, afectaban negativamente a los estamentos que hasta entonces habían sustentado la monarquía absoluta. la mayor parte de la población seguía estando ligada al campo mientras que la burguesía todavía era una clase muy minoritaria. españa se vio envuelta en las convulsiones que sacudieron a europa en su conjunto debido a la política expansiva de napoleón, sobre todo, cuando éste decidió incluir la península ibérica en su estrategia bélica contra inglaterra. Francia, que se proponía ocupar Portugal para reforzar el bloqueo continental, concedía a españa una parte del territorio luso una vez conquistado a cambio de su ayuda militar (tratado de Fontainebleau). Pronto quedó claro que los planes reales del corso iban Juan antonio albaladeJo Martínez 111
más allá: conquistar toda la península. Sin embargo, el levantamiento del 2 de mayo y la consiguiente guerra de independencia torpedearon el proyecto napoleónico. el pueblo no aceptaba al nuevo rey, José bonaparte, sino que reclamaba la vuelta al trono de Fernando Vii, quien se había visto obligado a renunciar a la corona española. la organización de la lucha armada se llevó a cabo a través de unas estructuras de mando creadas ad hoc: la Junta Central y las juntas provinciales. Éstas fueron también determinantes en lo político a la hora de convocar las Cortes de Cádiz. Fruto de las deliberaciones de los diputados, que comenzaron en 1810, fue la Constitución de Cádiz de 1812. en toda europa, incluida españa, se observa entre 1815 y 1848 la pugna entre dos concepciones y tendencias políticas opuestas: el absolutismo y el liberalismo. las fuerzas restaurativas pretendían la vuelta a la situación previa a la revolución francesa mientras que los constitucionalistas (liberales), por su parte, buscaban preservar las conquistas de la revolución. a través de la implantación de una constitución trataban de limitar el poder del monarca y garantizar una serie de derechos individuales así como establecer por ley el funcionamiento de los distintos órganos del estado. los derechos de los ciudadanos debían, en su opinión, reflejarse de forma escrita (en la Constitución) y el rey debía jurar ese documento y así aceptar la limitación de su poder. las medidas adoptadas por las Cortes de Cádiz habían impulsado la transformación política, económica y social de españa al tratar de eliminar la vieja organización estamental del antiguo régimen: abolición de determinados privilegios señoriales, por ejemplo, en la jurisdicción, primera fase de desamortización de las propiedades eclesiásticas y el establecimiento de la libertad de trabajo (acabando así con la regulación gremial de la producción de bienes). las clases populares, que habían llevado el peso de la lucha armada contra los invasores, se quedaron al margen de esta política sustentada por las fuerzas de la burguesía liberal y seguían apegadas al absolutismo. en diciembre de 1813 se reinstauró la dinastía borbónica tras la conclusión de la guerra de independencia. Fernando Vii, a través de su primer decreto, anuló en 1814 la Constitución de 1812 y restauró el sistema absolutista en consonancia con la evolución general que se observa en el resto de europa (Congreso de Viena, 1815). el reinado de Fernando Vii resultó ser muy conflictivo, tanto por los problemas económicos como por los conflictos políticos: la reimplantación del absolutismo conllevó medidas represivas contra las fuerzas liberales defensoras del constitucionalismo. en el plano económico se inició una difícil recuperación tras la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 112
el desastre de la guerra que arruinó el país. a ello se sumaron las consecuencias de la pérdida de las colonias americanas. a pesar de su derrota, los liberales continuaron presionando para lograr la implantación del sistema constitucional. Para ello contaron con el apoyo de una parte del ejército y del clero urbano. Finalmente, en 1820 el rey se vio obligado a jurar la Constitución. durante el trienio liberal (1820-1823) fueron las fuerzas absolutistas, apoyadas por las clases populares urbanas y el campesinado del norte, las que conspiraron para desalojar a los constitucionalistas del poder. Sin embargo, el nuevo triunfo del absolutismo no se logró sino gracias a la intervención de tropas militares francesas (los cien mil hijos de san luis). la nueva etapa absolutista (1823-1834) –la llamada década ominosa– ya apunta en sus últimos instantes a un nuevo cambio de la balanza del poder. el siguiente enfrentamiento se desata a causa de un conflicto dinástico que surge de la falta de descendencia de Fernando Vii y de la declaración de su hermano como heredero de la corona. Habiendo enviudado por tercera vez, Fernando Vii se casó en cuartas nupcias con María Cristina de borbón. el matrimonio no le dio ningún descendiente masculino pero sí dos hijas: isabel y luisa Fernanda. la situación jurídica no estaba clara, pues en 1713 se había adoptado la ley sálica (excluía a las mujeres como herederas). Por otra parte existía la tradición castellana, la Pragmática Sanción de 1789 (que derogaba el auto acordado de 1713) y la Constitución de 1812 (que sí permitía la herencia por línea femenina). dado que los liberales apoyaban la candidatura de la infanta isabel, su madre María Cristina de borbón inicia la transición hacia un régimen liberal, proceso que concluye con la muerte del rey (1833). a lo largo de los próximos siete años se lleva a cabo la revolución burguesa a nivel nacional contra la oposición militar del bando absolutista que defendía los derechos dinásticos de Carlos. la victoria de los liberales sobre el campesinado carlista sólo fue posible gracias al apoyo de los militares, un apoyo que determinará la conquista del poder político por parte de estos últimos. el movimiento liberal, dividido en dos facciones (progresistas y moderados), se consolida y se impone de forma definitiva (expresión de ello es la nueva Constitución de 1837). al frente de los primeros se encuentra el general baldomero espartero, el artífice del final de la guerra civil, que en 1840 –después de la expatriación de la regente María Cristina– asume la regencia e inicia el trienio progresista (1840-1843). Sin embargo, el descontento generalizado de la población devolverá el poder a los moderados liderados por ramón María narváez. Juan antonio albaladeJo Martínez 113
el reinado de isabel ii coincide con una importante fase de expansión económica, tanto a nivel nacional como internacional. la creación de una amplia red ferroviaria y el libre comercio que se establece a escala mundial permiten el desarrollo de una economía especializada. el creciente proceso de industrialización hará que poco a poco se vaya desarrollando una nueva clase social, sobre todo en inglaterra, Francia y alemania: los obreros. en españa, sin embargo, el proletariado industrial se circunscribe, esencialmente, a Cataluña. las nuevas empresas industriales requerían el empleo de grandes capitales, algo que favoreció el desarrollo del sector financiero (se crea en 1847 el nuevo banco español de San Fernando, posteriormente el banco de españa, y surgen numerosas entidades financieras privadas). la nueva sociedad española refleja el cambio político experimentado en los años treinta del siglo: ha pasado de tener una organización estamental a diferenciarse por clases sociales. el segundo tercio del siglo XiX muestra en españa el predominio de la burguesía y de las clases medias. los dos bandos liberales que se disputan durante la era isabelina el poder son los moderados y los progresistas. los primeros, apoyados en la alta y mediana burguesía, mantienen una posición dominante a lo largo de casi todo este período (excepto el bienio progresista). el partido progresista, por su parte, cuenta con el apoyo de la pequeña burguesía. la primera fase (1844-1854) se caracteriza por la tendencia hacia la centralización del estado (siguiendo el modelo francés), el eclecticismo político y la férrea oposición de los progresistas que da lugar a tres levantamientos en los años 1848, 1854 y 1868. Mientras que los progresistas fracasan en 1848, en 1854 logran hacerse con el gobierno que estará presidido por los generales espartero y o’donnell. a través de una nueva Constitución (la de 1856) pretenden los progresistas llevar a cabo una serie de reformas profundas. el cambio más significativo consiste en la sustitución del “principio doctrinario”, que establece que la soberanía reside en el rey y las Cortes conjuntamente, por el principio de la “soberanía nacional” (“todos los poderes públicos emanan de la nación, en la que reside esencialmente la soberanía; y, por lo mismo, pertenece exclusivamente a la nación el derecho de establecer sus leyes fundamentales”). tras el breve episodio del bienio progresista es o’donnell quien se hace con las riendas del país. apoyado en la unión liberal gobernará durante la mayor parte de la década entre 1856 y 1866. la grave crisis económica que azota toda europa en 1865-66 también tiene importantes repercusiones en españa: la quiebra de varias entidades financieras, problemas en las empresas ferroviarias y la industria siderometalúrgica así como la textil (a causa de la guerra de Secesión en estados unidos). las dificultades económicas propician las condiciones para la revolución de 1868. el problema del reconocimiento del reino de italia produce un conflicto entre los la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 114
moderados (contrarios a legitimar el nuevo estado italiano) y unionistas (partidarios de reconocerlo). Finalmente se produce la confluencia de varias fuerzas políticas –los progresistas, los demócratas y los unionistas– contrarios a mantener a isabel ii en el trono. el avance de las tropas revolucionarias llevó a isabel ii a cruzar la frontera y refugiarse en Francia. 1.2.3.3. Contexto sociocultural divergente Austria: Biedermeier y Prerrealismo las circunstancias políticas durante la época napoleónica favorecieron la división entre los territorios de los Habsburgo y el resto de alemania. el surgimiento del nacionalismo en toda europa afectaba especialmente a austria, pues se trataba de un conglomerado de territorios, etnias, lenguas, religiones y costumbres unidas únicamente por la casa reinante. Mientras que los movimientos nacionalistas en españa surgen de forma más bien tardía (la renaixença, el movimiento de recuperación del catalán como lengua de la literatura y cultura, durante la segunda mitad del siglo XiX; el nacionalismo vasco que aparece a principios del siglo XX), en austria ya se inicia el movimiento nacionalista húngaro en torno a 1720 a través de la figura de rakoczi. la separación política de alemania coincidió en austria con la aparición de varias grandes figuras en el ámbito literario. Hasta entonces austria había destacado, sobre todo, en la música (Mozart, Haydn y beethoven –éste último, a pesar de ser alemán, había desarrollado su carrera en Viena) mientras que en lo literario quedaba muy por detrás de la evolución en alemania: tatsächlich brachte die österreichische literatur des gesamten 18. Jahrhunderts keine Schriftstellerpersönlichkeit von überragendem Format hervor. zwischen abraham a Sancta Clara um 1700 und der beginnenden epoche eines Franz grillparzer und Ferdinand raimund sucht man vergeblich nach einer literarischen erscheinung von überregionalem Charakter (zeman 19961:283). a principios del siglo XiX se produjeron cambios fundamentales en relación con el arte. Poco a poco fue desapareciendo el mecenazgo por parte de la aristocracia y comenzó a desarrollarse la comercialización del arte. Viena era, por aquel entonces, la capital de la música y a comienzos del Congreso de Viena (1814), beethoven seguía siendo la gran figura, pero el gusto musical y teatral estaba cambiando: Juan antonio albaladeJo Martínez 115
all das war aber der letzte glanz einer versinkenden Welt. der “Fidelio” war zwar ein großes künstlerisches ereignis, der große Publikumserfolg der Kongreßzeit war aber “rochus Pumpernickel”, ein musikalisches Quodlibet. die Hoftheater wurden zwar besucht, gestürmt aber wurden die Vorstadtbühnen in der leopoldstadt und Josefstadt. dort war nicht von den hehren idealen der Menschheit die rede, dort herrschte der derbe Witz des “Kasperl”, des “thaddädl” und “Staberl” (rumpler 2005:144). las salas de entretenimiento, que fueron estableciéndose en los suburbios de la capital de los Habsburgo, no sólo atraían a los burgueses sino también a la aristocracia. el vals se convirtió en el nuevo baile de moda y fue precisamente en Viena donde mayor esplendor adquirió. la aparición del vals marca un antes y un después: “das adelige ‘Jahrhundert des Menuetts’ war zu ende. Mit dem ‘Jahrhundert des Walzers’ und der ecossaisen meldete sich das bürgertum” (rumpler 2005:146). a partir de los años treinta del siglo XiX comienza a producirse la separación entre literatura artística y literatura de entretenimiento, así como entre música seria y música de entretenimiento. en lo literario, austria contaba con una tradición distinta a la de alemania. aunque se perciben ciertas influencias literario-estéticas germanas, la literatura austriaca se desarrolla de forma diferenciada: Hier galt nicht das deutsche genie-denken, hier waren die Maßstäbe der deutschen genie-Ästhetik nie wirksam. Was sich im übrigen deutschen Sprachraum vom Sturm und drang her als literarische und allgemein ästhetische Wirkung ergab, blieb in den österreichischen ländern ausgespart. das ändert sich erst und nur in bestimmten literarischen Kreisen –etwa um Franz Schubert zur zeit der beginnenden goethe-begeisterung und überhaupt goethe-zeitlicher einflüsse um 1820 (zeman 19962:315). en austria sigue predominando la concepción programática de la ilustración. Se mantienen sus máximas artísticas y morales junto a los géneros típicos del período ilustrado. la gran influencia que ejerció el josefinismo a lo largo del período, desde finales del siglo XViii hasta mediados del XiX, explica esta evolución distinta respecto del resto de alemania. la burguesía fue adquiriendo un mayor protagonismo en la configuración social sin que esto se tradujera en una mayor participación política. el desarrollo del movimiento artístico del Biedermeier, que caracteriza el período de la restauración, se definía tradicionalmente como respuesta de la burguesía que, excluida de la vida política, se retiró al ámbito de lo privado. la aparición de Friedrich Schlegel en la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 116
Viena, donde mantuvo sus célebres lecciones Geschichte der alten und neuen Literatur, contribuye a conformar un desarrollo diferenciado de la literatura austriaca. Schlegel propuso en Viena un romanticismo pero de cuño moderado tradicionalista, que iba en consonancia con el movimiento artítico que se impondrá posteriormente: el Biedermeier. el término Biedermeier43 procede originariamente del ámbito literario. Surge de la pluma del parodista ludwig eichrodt (1827-1892) quien en 1860 publica una colección de parodias con el título de Biedermaiers Liederlust. en el prólogo se lamenta la muerte del maestro de escuela biedermaier, una figura completamente ficcional. la colección se compone de una serie de textos en los que se parodian autores de la época de goethe y del período inmediatamente posterior a éste. las parodias se presentan como si hubieran sido textos de lectura reales del señor biedermaier. Con ello, eichrodt pretendía parodiar tanto a los autores de ese período como también el espíritu burgués del público lector (Cfr. Kohlschmidt 1982:190). la historia del arte se adueñó, posteriormente, del término para designar una cultura de la vivienda que se articulaba, principalmente, a través de un tipo determinado de muebles y objetos de decoración. el mueble Biedermeier se constituyó en un símbolo de la pequeña y mediana burguesía, un símbolo que se identificaba con el ascenso social de estas clases sociales. la voz se extendió, más tarde, a la pintura de la época, representada por artistas como Moritz von Schwind, Carl Spitzweg o Ferdinand Waldmüller. ya en el siglo XX se retransfiere el término al ámbito literario para designar una de las corrientes literarias que coexisten paralelamente durante el período comprendido entre el Congreso de Viena y la revolución burguesa de 1848 y que muestran signos opuestos. Frente a la corriente literaria de carácter revolucionario del Junges Deutschland (para austria se ha acuñado el término analógico de Junges Österreich), cuya fase final, inmediatamente anterior a 1848, se denomina con el término de Vormärz (supone la radicalización del Junges Deutschland), se sitúa el Biedermeier literario, que se identifica con los autores de carácter conservador. la imposibilidad de participar de la vida política de los países germanos llevó a la burguesía moderada a dedicarse al ámbito particular, algo que contribuyó al enorme aumento de la demanda de libros, junto con la escolarización obligatoria y los avances tecnológicos en la fabricación de libros. Surgieron géneros populares Juan antonio albaladeJo Martínez 117 (43) roetzer/ Siguán (19901:224): “el adjetivo bieder (probo), originariamente usado como sinónimo de íntegro, honrado, fue trivializado por los contrarios a la política de la restauración a ser una característica polémica de la burguesía conservadora y ‘apolítica’; suponía una desvalorización política además de estética”.
como la Dorfgeschichte44 y la literatura dialectal; se popularizaron géneros que acercaban mundos lejanos al estrecho hogar de la pequeña burguesía: la literatura de viajes, relatos exóticos y libros sobre plantas y animales de otras partes del mundo. la proliferación de este tipo de textos también se debe a que la censura45 no sólo no tenía nada en contra de ellos sino que fomentó su difusión. Junto al prodesse también se buscaba el delectare, de ahí que se produjese una verdadera eclosión de la literatura de entretenimiento que, en parte, se publicaba a través de almanaques y revistas. el hecho de que muchos autores se acercaran con sus textos al gusto de los lectores ha llevado a que se hable de la afinidad del Biedermeier con la literatura trivial (Cfr. Kohlschmidt 1982:194). Comienzan a surgir muchos autores ocasionales, sobre todo funcionarios, que en sus horas de ocio se dedicaban a escribir y, con ello, surge la figura del Volksschriftsteller o escritor del pueblo46. el Biedermeier literario refleja el gusto por dos motivos opuestos: por una parte, lo exótico y lejano (se manifiesta en la literatura de aventuras y los relatos de viajes) y, por otra parte, lo cercano e íntimo (como muestran las memorias, los diarios y epistolarios). un tercer elemento es la literatura que se dedica al pueblo mismo, ya sea a través de textos del tipo de la Dorfgeschichte ya sea a través de la literatura dialectal que experimenta una inmensa proliferación en ese período. los valores que imperan durante el período Biedermeier y que imprimen el carácter específico a los textos son la mesura (el camino medio entre una vida contemplativa y una vida activa), la búsqueda de la pequeña felicidad (no pretender lo que a uno no le corresponde) y la integración del ser humano dentro del orden sociopolítico dado47. grillparzer y los autores del teatro popular vienés, sobre todo raimund, reflejan estos valores en sus obras. Con ello se reforzaba, desde el ámbito artístico, la política restaurativa que promulgaba Metternich. Para grillparzer existe un orden en la naturaleza y entre el género humano que permite al hombre alcanzar la felicidad. la felicidad terrenal se convierte en un tema central de la literatura austriaca durante el período Biedermeier, algo que se puede la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 118 (44) un género de carácter rural: los protagonistas son los campesinos cuya vida en el pueblo constituye el trasfondo de los relatos. (45) Se había establecido en 1770, sobre todo para controlar las representaciones teatrales. en época de José ii se suavizó, pero durante el período de Metternich se empleó para evitar las críticas al sistema político y como arma contra los movimientos liberales y nacionales. (46) Joseph anton Henne (1798-1870), gottlieb Jakob Kuhn (1775-1849) y abraham emanuel Fröhlich (1796-1865) son tres representantes de este tipo de autores. (47) la obra de raimund, Das Mädchen aus der Feenwelt oder Der Bauer als Millionär, es un ejemplo paradigmático del ideario biedermeier. Cuando el campesino Fortunatus Wurzel deja de aspirar a las riquezas que, según su estamento, no le corresponden, acaban todos sus males. el mensaje moral que transmite la obra es que aquel que se contente con una felicidad modesta será recompensado. la desmesura lleva a la perdición.
bel ii) con sus retratos (sobre todo de aristócratas: Isabel II, La Condesa de Vilches) y cuadros de historia. desde las clases medias se defiende la idea de la “dorada mediocridad” (mentalidad burguesa, recuerda al Biedermeier) así como los valores de la honradez, de la laboriosidad y del mantenimiento de las costumbres. artistas como Manuel bretón de los Herreros, cuyas comedias reflejan los mencionados valores burgueses, representan la conciencia moral de la sociedad isabelina. Sin duda la expresión artística más característica de las clases medias en este período son los cuadros de costumbres como los que se publican en el Semanario Pintoresco Español (1836-1857), revista fundada y dirigida por Mesonero romanos. el costumbrismo reúne elementos románticos con aspectos realistas y con ello constituye una especie de género de transición hacia la nueva corriente del realismo que predomina en el panorama artístico europeo durante la segunda mitad del siglo XiX. el nuevo movimiento artístico –el realismo– se había fraguado a lo largo de los años 40. Sus postulados se basaban en la corriente filosófica del Positivismo de auguste Comte, que sólo aceptaba como verdad aquello que podía ser experimentado y observado. el fracaso de la revolución burguesa de 1848 produjo una gran desilusión que acabó con los sueños y utopías anteriores y llevó a un cambio de mentalidad hacia lo concreto y real. el Positivismo proporcionó la base filosófica sobre la que se asentó a partir de mediados del XiX el realismo artístico. en el caso español, sin embargo, se observa nuevamente un retraso cultural debido a que el Positivismo no penetró en la península hasta 1875. al final de la exposición de este panorama literario debemos hacer constar que, a pesar de que los dos panoramas literarios, el austriaco y el español, coinciden, sobre todo en su primera parte, en unos parámetros estilísticos e ideológicos más o menos comunes –el carácter popular o populista de la farsa nestroyana (tiene el mismo carácter populista que tenía en la roma antigua la farsa antelana) y en españa el carácter populista del costumbrismo– difieren en un modo psicosocial de la práctica de la escritura: mientras en austria destaca el sentido irónico-humorístico (farsa nestroyana o el raimund férico) en españa se practica esa escritura romántica bajo la sensación profunda de un dolor cósmico o Weltschmerz (lleva a larra a proponer sus críticas sociales, por ejemplo Vuelva usted mañana y a espronceda ese satanismo del Estudiante de Salamanca). la seriedad con la que el escritor romántico español trata sus fábulas y argumentos contrasta con el tono ligero que hemos destacado en austria. lo cómico en españa50 se refugia en el teatro musical y tiene otros Juan antonio albaladeJo Martínez 125 (50) la comedia romántica tiene un escaso desarrollo.
parámetros: oposición al teatro musical italianizante (en la tonadilla vemos ese carácter antiitaliano y consiguientemente “anticulto”). españa dispone de sus propias variantes románticas: el drama y la novela histórica. en austria, sin embargo, escasean las novelas históricas. 1.3. Variación y marcación intralingüísticas: Modelos para explicarla Vistos estos paralelismos y divergencias de los correspondientes cuadros histórico-literarios debemos llevar estas reflexiones al tema que nos ocupa: es decir la marcación lingüística. en algunas obras literarias de la época, que anteriormente hemos analizado, empieza a aparecer el cultivo de la marca lingüística que genera contrastes significativos dentro del texto y que puede cumplir distintas funciones. los contrastes suelen ser fruto de la variación de registros y variedades de la lengua. de esta forma, la variación intralingüística no es una mera cuestión de estilo sino que se constituye una parte esencial del mensaje literario y del código estético. Varios investigadores han tratado de explicar, desde sus respectivas disciplinas, esa variación. Como resultado se han elaborado una serie de modelos que intentan dar respuesta a esta cuestión. a continuación aportamos un estado de las propuestas. roberto Mayoral aborda la cuestión de la variación (intra)lingüística en su libro La traducción de la variación lingüística y presenta una visión panorámica de los estudios lingüísticos, sociológicos y traductológicos al respecto. Mayoral (1999:19-20), en primer lugar, define la variación lingüística en sentido doble: en primer lugar se refiere a la existencia de distintas variedades de la lengua y, en segundo lugar, al cambio de la variedad por parte del hablante. también indica las causas que motivan la variación: entre ellas se citan la individualidad del hablante, los valores connotativos del significado, el contexto social, el contexto situacional, etc. así como el ámbito de la lengua en el que se sitúa la variación: el léxico, las variedades, el estilo, etc. Según indica, la historia del estudio acerca de la variación lingüística muestra dos líneas de trabajo: una en relación con el sistema lingüístico, que se compone de un conjunto de variedades y estilos, y otra en relación con el significado léxico: la variación se identifica con valores connotativos frente a los valores denotativos que se identifican con la homogeneidad. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 126
de las múltiples aportaciones que se han hecho a lo largo de la historia nos interesa, en primer lugar, la de georges Mounin. Éste asegura que las connotaciones (valores particulares del lenguaje que caracterizan al hablante en relación con su origen geográfico, social, etc.) deben ser traducidos al igual que los valores denotativos. el problema que se plantea es hasta qué punto se pueden reproducir esos valores connotativos en otra lengua que es producto de otra cultura. esto lleva a Mounin a relacionar los valores connotativos con la idea de la intraducibilidad. otra aportación importante se debe a eugenio Coseriu. describe la variedad interna de las lenguas y acaba así con la idea de que las lenguas son sistemas lingüísticos homogéneos y unitarios. afirma todo lo contrario: “una lengua histórica no es nunca un solo sistema lingüístico, sino un diasistema, un conjunto más o menos complejo de ‘dialectos’, ‘niveles’ y estilos de lengua [...]” (Cfr. Mayoral 1999:31). desde la sociolingüística hay que destacar el trabajo de Halliday, Mcintosh y Strevens quienes establecen un sistema de clasificación de las variedades de la lengua y diferencian los dialectos –se distinguen según el usuario– de los registros –varían según el uso, es decir la situación comunicativa. de especial interés para el presente trabajo es la afirmación de los autores que los dialectos se diferencian sobre todo en la substancia (en su aspecto fónico). esto vendría a reforzar la propuesta de recrear los contrastes intralingüísticos en el texto meta principalmente mediante marcas fónicas, sobre todo los universales articulatorios, algo que también viene a coincidir con la práctica habitual en los textos literarios originales: los autores que introducen contrastes intralingüísticos emplean sobre todo marcadores fónicos. también resulta interesante la clasificación de la lengua estándar como un dialecto más entre otros, pues de esta forma se subraya la idea de la lengua como sistema compuesto por una serie de subsistemas emparentados pero diferenciados. la lengua estándar ocuparía en el sistema de la lengua un lugar privilegiado y dominante frente a las otras variedades que estarían de alguna forma subordinadas. esta visión evitaría la errónea identificación de la lengua en conjunto con la lengua estándar. otra autora que aborda el tema de la variación desde el campo sociolingüístico es Muriel Saville-troike. Se apoya en gumperz para afirmar que el hablante de una comunidad lingüística dispone de un “repertorio comunicativo” compuesto por un conjunto de medios de comunicación: the means of communication used in a community thus include different languages, different regional and social dialects of one or more of the languages, different registers (generally varying on a formal-informal dimension which crosscuts dialect dimensions), and different channels of communication (e.g. oral, written, manual) (Saville-troike 1996:49). Juan antonio albaladeJo Martínez 127
los hablantes dispondrían de diferentes lenguas (se supone en el caso de territorios bi o polilingües) así como de los dialectos sociales y regionales y registros correspondientes a cada lengua. especialmente interesante resulta la afirmación que los registros se cruzan con los dialectos, algo que viene a coincidir con lo que dice Coseriu cuando constata que cada dialecto cuenta con diferencias diastráticas y estilísticas. este cruce entre lo diatópico, diastrático y diaestilístico explica por qué resulta tan difícil separar con nitidez los dialectos (regionales y sociales) entre sí y los registros. 1.3.1. Modelo de la diglosia Charles a. Ferguson (Cfr. rein 1983:1444-1445) acuñó el término “diglosia” para una situación lingüística en la que una comunidad de hablantes utiliza dos variedades claramente diferenciadas en cuanto a su estructura y función. a través de determinados criterios tales como el prestigio social, el uso y las situaciones en las que se emplean, Ferguson diferencia una variedad “h” (high) y una variedad “l” (low) que se caracterizarían, según él, por los siguientes rasgos: Variedad h: la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 128 Características funcionales Rasgos lingüísticos escrito (en literatura, iglesia) Mayor complejidad gramatical Hablado (en situaciones formales) léxico más amplio aprendizaje reglado Sistema fonológico: para o subsistema de la variedad 1 (si ambas variedades comparten el mismo sistema fonológico) Fuertemente reglamentado Características funcionales Rasgos lingüísticos Hablado (vida cotidiana, familia) Menos categorías gramaticales y sistema de flexión reducido Hablado en conversación informal léxico diferente y más reducido aprendizaje inconsciente Sistema fonológico más amplio (mayor variabilidad) Sin control de normas lingüísticas Poco prestigio Variedad l:
el sistema lingüístico del alemán muestra unas características que han llevado a algunos investigadores, sobre todo en relación con cuestiones dialectológicas, a aplicarle el modelo de la diglosia. Sigue mostrando, a día de hoy, una fuerte diferenciación intrasistémica a pesar de que, a partir del siglo XViii, comienza a imponerse el alemán escrito como variedad estándar en todos los territorios germanohablantes. Con la escolarización obligatoria –desde la segunda mitad del siglo XViii– se extiende esta variedad, que en su origen sólo era escrita, al ámbito oral y comienza a competir con los dialectos, las variedades propias de la lengua hablada en las etapas anteriores. la difusión de esta variedad a través del sistema educativo la convirtió en la variedad estándar, caracterizada por su elevado grado de normalización, un rasgo del que carecen los dialectos en los que es habitual que convivan distintas formas de un mismo elemento lingüístico. la gran distancia entre el nuevo alemán estándar y los dialectos del Niederdeutsch (los dialectos alemanes del norte) llevó a un fuerte desplazamiento de las variedades dialectales en las zonas septentrionales, llevando en algunas zonas a la práctica desaparición de los dialectos locales al verse suplantados por la lengua estándar. Mientras que en el norte hay muchos hablantes que ya sólo dominan una única variedad de la lengua, la estándar, no ocurre lo mismo en el centro y, sobre todo, en el sur de los territorios germanohablantes. Por una parte, la distancia lingüística entre los dialectos y la lengua estándar es menor y, por otra parte, se mantienen los dialectos con mayor fuerza (suelen gozar de un considerable prestigio social). la mayor movilidad y las crecientes necesidades comunicativas favorecieron la aparición de unas nuevas variedades, las Umgangssprachen o lenguas coloquiales, que se sitúan entre la lengua estándar y los dialectos. Se trata de unas variedades de contacto en las que se mantienen ciertos rasgos de dialectalidad pero sin que esto impida su comprensibilidad suprarregional. de ahí que para la mayoría de los territorios germanohablantes se tenga que hablar de, al menos, tres variedades distintas de la lengua alemana: la lengua estándar, las lenguas coloquiales y los dialectos. Si se parte de la situación actual, se puede constatar que el modelo de la diglosia sirve muy bien para describir una parte importante del sistema lingüístico. el modelo permite dar cuenta de la dualidad entre lengua estándar y dialecto, que caracteriza a la mayor parte de los territorios germanohablantes. tanto los rasgos característicos como la distribución funcional que propone el modelo de la diglosia para las dos variedades en cuestión se pueden aplicar por un lado a la lengua estándar (ésta sería la variedad h) y por otro lado al dialecto (éste sería la variedad l). Juan antonio albaladeJo Martínez 129
Sin embargo, la existencia de otra variedad adicional dificulta la aplicación de un modelo que sólo diferencia dos variedades. esto explica el que se desarrollara otro modelo distinto: el de la pirámide lingüística. 1.3.2. Modelo de la pirámide lingüística este modelo (Cfr. rein 1983) parte de una estratificación jerárquica de las distintas variedades de la lengua. en la parte superior se situaría la lengua estándar, le seguiría la lengua coloquial y en la base estaría el dialecto. de especial relevancia para este modelo es la ubicación central de la lengua coloquial. Se debe a su posición intermedia entre lengua estándar y dialecto y a que se relaciona con ambas variedades (comparte rasgos con las otras dos). el problema fundamental de este modelo tripartito de la lengua es que resulta muy difícil definir la lengua coloquial (habitualmente se suele definir a través de rasgos léxicos) y, de hecho, no se puede hablar de la lengua ColoQuial, pues en realidad existen muchas. esto se debe a que, de norte a sur, las lenguas coloquiales ocupan distintas posiciones entre los extremos “lengua estándar” y “dialecto”. las lenguas coloquiales reproducen el panorama del sistema dialectal. de norte a sur se pueden diferenciar lenguas coloquiales muy cercanas a la lengua estándar (en el norte), lenguas coloquiales bastante cercanas a la lengua estándar con más rasgos dialectales (en el centro) y, finalmente, lenguas coloquiales relativamente cercanas a la lengua estándar y con muchos más rasgos dialectales (en el sur). Kurt rein (1983:1446) recoge esta diferenciación tripartita de las lenguas coloquiales y que obedece a su distinta ubicación entre la lengua estándar y el dialecto (de mayor a menor proximidad respecto de la lengua estándar): la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 130 eine als im täglichen umgang gesprochene Form der Schriftsprache, die dieser unterschiedlich nahe steht, sich aber doch –wenn auch meist nur in der artikulationsbasis sowie im lexikon– vom idealen “Standard” unterscheidet [...]. eine regionale Variante der umgangssprache, die stärker landschaftlich aufgegliedert ist und allgemeine Merkmale der darunterliegenden Hauptmundarten wie „Schwäbisch“, „bairisch enthält [...]. eine den Mundarten näherstehende, bzw. diese überregional vertretende Form der dialektal stark beeinflußten umgangssprache, die auch als Halbmundart oder Stadtmundart u. ä. umschrieben wird […].
1.3.3. Modelo de los cinco escalones a partir del modelo tripartito se llega, con la incorporación de la subdivisión de las lenguas coloquiales, a un modelo que divide la lengua en cinco niveles: (1) dialecto puro (2) Versión suavizada del dialecto (3) lengua coloquial dialectalmente teñida (4) alemán estándar con timbre dialectal (5) alemán estándar puro el problema que encierra este modelo, según afirma rein (1983), es que se desarrolla esencialmente a partir de una estratificación impresionista de la lengua, pues se basa en impresiones auditivas de los dialectólogos. no obstante, si se tiene en cuenta que los autores literarios que introducen contrastes intralingüísticos en sus textos, a menudo, emplean las marcas de forma impresionista más que con una sistematización rigurosa51, este modelo de los cinco escalones podría tener su validez52. Por otra parte, podría resultar harto difícil llevar a cabo esas diferenciaciones a través del análisis lingüístico de los textos literarios, pues las fronteras bastante difuminadas no permiten una separación clara de las distintas variedades. la transcripción gráfica de unas variedades propias de la lengua hablada aumenta esta dificultad debido a que se reduce el grado de diferenciación: en la transcripción gráfica se pierden ciertos rasgos para los que no existen marcadores establecidos. además, a la complejidad del análisis intralingüístico se suma la dificultad que ese tipo de división supondría en el proceso de reexpresión en la lengua extranjera. 1.3.4. índice silábico una parte de la literatura marcada muestra que los contrastes intralingüísticos que en ella se observan no se limitan a una simple oposición entre los extremos “len- Juan antonio albaladeJo Martínez 131 (51) en referencia con el proceder de dickens respecto de la transcripción gráfica de los dialectos y sociolectos, Czennia (1992:78) apunta a la tradición de la estilización literaria de esos lenguajes y el empleo impresionista de la marcación lingüística. (52) Puede haber variedad de motivos que lo expliquen: por una parte puede que se deba a la traslación de una variedad oral de la lengua al ámbito escrito (y la lengua escrita está diseñada para la lengua estándar, no para los dialectos); otra razón que lo explicaría es que muchos autores que emplean marcas dialectales con el fin de crear contrastes intralingüísticos no siempre dominan del todo esa variedad local/ regional. a todo ello habría que sumar que una transcripción naturalista de esas variedades intralingüísticas plantea problemas de comprensibilidad para los receptores.
gua estándar” y “dialecto”. en los textos de nestroy y raimund, por ejemplo, se reconocen diferentes grados de dialectalidad que contrastan con la lengua estándar, incluso se establecen contrastes entre diferentes dialectos (hay que recordar que estas observaciones se basan en las versiones escritas de los textos que, sin duda, cuentan con un menor grado de dialectalidad del que mostrarían las versiones representadas). Frente a las complejas y, por tanto, complicadas concepciones para determinar el grado de dialectalidad que aportan investigadores del ámbito dialectológico tales como ammon y ruoff (Cfr. rein 1983) –y que, en consecuencia, resultan de difícil aplicación al campo traductológico– se sitúa un método mucho más sencillo y factible para ser empleado en el campo traductológico: se trata del índice silábico. Franz Xaver gfirtner (1972)53 fue el primero en observar la reducción e incluso pérdida absoluta de las sílabas átonas para la articulación dialectal del bávaro y otros dialectos (Cfr. rein 1983:1447). Se ha podido determinar que la reducción silábica es tanto mayor cuanto más dialectal sea la articulación del hablante. Hay que tener en cuenta que los hablantes pueden emplear diferentes grados de dialectalidad en su discurso (dependiendo del interlocutor y la situación comunicativa), algo que también se refleja en la literatura y que, por tanto, resulta interesante para la traducción. a partir de la observación de gfirtner se estableció un índice que, a efectos del presente trabajo, llamaremos “índice silábico”54 y que mide el nivel lingüístico que se obtiene a través del contraste entre una articulación estándar de un texto y articulaciones no estándar de ese mismo texto. Se mide el número de sílabas pronunciadas con articulación dialectal y se opone al número de sílabas pronunciadas con articulación estándar. Cuanto más elevado sea el índice más se aproxima la articulación a la pronunciación estándar tal y como la imponen las reglas de pronunciación de la lengua estándar. Por el contrario, cuanto más bajo sea el índice más se aproxima la articulación a una pronunciación dialectal pura. una posición intermedia en el índice indicaría una articulación propia de las lenguas coloquiales. gfirtner establece un índice aproximado de 90 para las lenguas coloquiales (que ocupan una posición intermedia entre lengua estándar y dialecto), mientras que pronunciaciones dialectales se situarían por debajo de los 90 (rein 1983:1447). la idoneidad de este método de determinación del grado de dialectalidad radica, por un lado, en la sencillez con la que se puede llevar a cabo la medición y, por la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 132 (53) el trabajo no está publicado. (54) en el citado artículo de rein se utiliza el término Sn-index (Sprech-niveau-index), es decir “índice del nivel de habla”. Puesto que se basa en el índice de frecuencia de las sílabas articuladas hemos optado por simplificar la terminología y acuñar el término de “índice silábico”.
otro lado, en la elevada correlación de la reducción silábica con los demás rasgos lingüísticos, es decir que el índice silábico sirve como indicador general de la dialectalidad de un texto y, por tanto, no sólo del nivel fonético: “[...] als argument für die richtigkeit dieses vereinfachenden methodischen ansatzes aber stellte sich die hohe Korrelation der Silbenreduktion mit anderen, so den morpho-phonemischen, aber auch mit lexikalischen Mundartkriterien des bairischen heraus [...]” (rein 1983:1447). en los textos de la literatura marcada en lengua alemana, los autores emplean sobre todo rasgos fónicos para establecer los contrastes intralingüísticos. Para ello utilizan en buena medida fenómenos articulatorios, especialmente aquellos que consisten en la eliminación de elementos vocálicos y consonánticos, que a menudo no sólo producen simples pérdidas de fonemas aislados sino también de sílabas enteras. teniendo en cuenta los problemas que plantea la traducción de un texto marcado por contrastes intralingüísticos, el índice silábico puede ser un instrumento muy útil a la hora de determinar el grado de dialectalidad de ese texto o de una parte de él y, con ello, facilitar posibles soluciones. Puesto que, habitualmente, la dialectalidad-coloquialidad de los textos marcados aparece a través del discurso directo de un hablante al que se está caracterizando mediante el lenguaje no estándar, se justifica plenamente el empleo de un instrumento que procede del análisis de distintos tipos de articulación (que responden a los usos de las distintas variedades de la lengua). la utilización en el texto meta de fenómenos articulatorios tales como la síncopa, apócope y aféresis –fenómenos generalizados en los lenguajes coloquiales y variedades de la cotidianidad y familiaridad de muchas lenguas, algo que quizá permita hablar de universales articulatorios– lleva, en algunos casos, a la reducción del número de sílabas de un texto. de esta forma se podrían crear en el texto meta contrastes intralingüísticos similares a aquellos que muestra el original, pues resultarían del empleo de fenómenos articulatorios similares. el hecho de que se hable de contrastes similares y no idénticos –a pesar de que, por ejemplo, una apócope responde al mismo mecanismo de modificación de la articulación tanto en lengua española como en lengua alemana– se debe a que resulta imposible reproducir los mismos fenómenos articulatorios en las mismas palabras en una lengua y en otra, pues las lenguas se diferencian, sobre todo, en su forma. el principio de la reducción silábica permite a los autores literarios marcar un texto como dialectal, en diferente gradación y, de esta forma, generar contrastes intralingüísticos que desempeñan determinadas funciones. aprovechando, por ejem- Juan antonio albaladeJo Martínez 133
plo, la característica del dialecto vienés de eliminar o reducir el prefijo <ge->, tanto de los sustantivos como de los participios55(Schuster/ Schikola 1984:69-70), el autor literario puede marcar a un personaje (diatópica y diastráticamente) llevando a cabo la correspondiente reducción silábica: Weinberl.- Sie sind unter meiner fünfthalbjährigen leitung g’waltig ausgebildet worden, haben das Kommerz von seinen verschiedenen Seiten kennengelernt und haben kritische Perioden mitgemacht. Wenn die geschäfte stocken, ‘s G’wölb’ leer is und der Handel- und Wandelbeflissene bloß dasteht, a paar Stanitzln macht und gedankenlos auf die Gass’n hinausschaut, da is es leicht! aber plötzlich tritt neues leben ins Merkantilische, in fünf Minuten steht ‘s ganze G’wölb’ voll Leut’, da will eins anderthalb lot Kaffee, da eins um zwei groschen gabri, der ein’ frischen aal, die ein’ g’faulten lemonie, da kommt ein zartes Wesen um ein’ bärnzucker, da ein Kuchelbär um ein rosenöl, da lispelt ein brustdefekter Jüngling: “Ein’ Zuckerkandl”, da schreit ein kräftiger alter: “a Flaschel Schlibowitz!”, da will ein üppiges Wesen a Halstüchel, da eine zaundürre Fischbeiner zu ein’ ausg’schnittnen leible hab’n; da geht a alte auf ‘n Kas los und schreit: “Mir ein’ halb’n Vierting Schweizer!”, da kommt ein gemeiner Dienstbot’ ein’ Haring austauschen, den ihr ihre noble Frau ins G’sicht g’worfen hat, weil’s kein Milchner war – in solchen Momenten muß der Kommis zeigen, was ein Kommis is, d’ Leut’ z’samm’schrein lassen, wie s’ woll’n, und mit einer ruhigen, ans unerträgliche grenzenden gelassenheit eins nach ‘n andern bedienen (nestroy 19981:17-18). las palabras en cursiva muestran reducción silábica si se comparan con la forma estándar. el apóstrofo indica la elisión de la vocal átona del prefijo <ge->. Si bien es verdad que este parlamento de Weinberl, un dependiente de una tienda de ultramarinos, está fuertemente marcado –como se puede deducir del gran número de apóstrofos que vienen a señalar una importante reducción silábica– no se corresponde con un habla dialectal pura. los numerosos casos en los que no se han producido las pérdidas silábicas esperables, además de la ausencia de determinados rasgos gramaticales propios del dialecto vienés, dejan claro que el personaje no habla dialecto puro. Por otra parte, tampoco está empleando la lengua estándar. las marcas de dialectalidad que contiene el discurso de Weinberl permiten al autor establecer la procedencia diatópica y pertenencia social del personaje (pequeña burguesía). un aspecto que complica la determinación del grado de dialectalidad de un texto es el hecho de que los autores literarios tienen que recurrir al código gráfico de la lengua estándar y sobre éste llevar a cabo modificaciones que permitan recrear, en la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 134 (55) la síncopa de la /d/ de los participios españoles sería, por tanto, una marca muy similar.
Por otra parte, estos se refieren a los contrastes entre una articulación estándar y otra no estándar, propia de los dialectos y lenguas coloquiales. dado que los textos literarios susceptibles de ser traducidos están presentes en forma escrita, se producen necesariamente variaciones que afectan al índice y que son, en buena medida, producto de la transcripción gráfica. un tercer problema que plantearía la utilización del índice, tal y como se hace en el ámbito dialectológico, es que el traductor tendría que contar sílabas/ fonemas eliminados y ponerlos en relación con el total de sílabas/ fonemas de una articulación estándar no presente en el texto original que está marcado. desde el punto de vista traductológico, el índice fonemático sólo nos interesa en términos relativos, no en términos absolutos. Más que el índice en sí se trata de aprovechar el principio que con él se expresa: cuantas más pérdidas de fonemas se produzcan más dialectal será el lenguaje. a partir de este principio se ponen en relación las pérdidas de fonemas del texto original con las que se van a marcar en el texto meta. a nuestro modo de ver no es necesario calcular el índice en términos absolutos, pues requeriría un recuento de los fonemas eliminados y su puesta en relación con los fonemas que tendría el texto si fuese completamente estándar. dado que los propios autores suelen emplear las marcas dialectales de forma impresionista no consideramos que sea ni necesario ni operativo llevar a cabo cálculos exactos sino aproximados. las pérdidas fonemáticas suelen ser suficientemente visibles para el traductor como para poder determinar el mayor o menor grado de dialectalidad. la dificultad de reproducir el mismo nivel de pérdidas en la lengua meta, debido a las diferencias formales de las dos lenguas, nos lleva a plantear una relatividad dentro de cada lengua. es decir que, si el nivel de pérdidas en lengua alemana es superior, como vimos en el ejemplo de Der Hauptmann von Köpenick, al de la versión traducida, no por ello deja de ser operativa la relación entre ambos textos. dado que la reexpresión del texto español no se produce mediante un dialecto sino a través de un registro muy coloquial, es prácticamente imposible recrear el mismo nivel de eliminaciones fonemáticas. no obstante, la traducción produce, en nuestra opinión, un efecto similar, pues marca contrastes intralingüísticos que permiten diferenciar lingüísticamente a los personajes. 1.4. literatura y literatura marcada 1.4.1. especificidad del texto literario e importancia de sus signos la traducción es una actividad que siempre plantea múltiples problemas cuya solución resulta a menudo de difícil solución. en el caso de la traducción de textos Juan antonio albaladeJo Martínez 141
de un campo de especialidad suelen predominar, en el proceso traslativo, problemas relacionados con los conocimientos del campo en cuestión así como con la corrección en la aplicación de la correspondiente terminología. la traducción de este tipo de textos –con carácter básicamente informativo– tiende a centrarse, sobre todo, en la transmisión del contenido, mientras que la consideración de aspectos formales resulta menos importante. esto se debe, por una parte, a la menor determinación cultural de los textos procedentes de los campos de especialidad y, por otra parte, a las características de sus lenguajes. la mayoría de las comunicaciones en un campo de especialidad son de carácter referencial (denotativo). Se sirven de aquellos recursos sintácticos y textuales que permiten dar una información lo más objetiva y despersonalizada posible, por ejemplo, mediante fórmulas impersonales, construcciones pasivas, verbos en presente y el empleo de otros sistemas de representación (gráficos, dibujos, fórmulas). Con la pretendida univocidad de las unidades significativas (los términos) se tratan de evitar ambigüedades que pudieran, potencialmente, generar distintas interpretaciones de un mismo texto. la economía en el empleo del lenguaje –se evitan las redundancias– es otro de sus principios básicos, compartido por el lenguaje cotidiano. estos rasgos distintivos de los lenguajes de especialidad se oponen frontalmente a las características propias del lenguaje literario. aguiar e Silva lo define de la siguiente manera: “el lenguaje literario es plurisignificativo porque, en él, el signo lingüístico es portador de múltiples dimensiones semánticas y tiende a una multivalencia significativa, huyendo del significado unívoco, que es propio de los lenguajes monosignificativos (discurso lógico, lenguaje jurídico, etc.)” (aguiar e Silva 1996: 20). este contraste fundamental se explica por el carácter esencialmente connotativo de la literatura frente al carácter principalmente denotativo de los lenguajes especializados Según varios autores, el lenguaje literario se caracteriza por ser profundamente connotativo, es decir que, en él, la configuración representativa del signo verbal no se agota en un contenido intelectual, ya que presenta un núcleo informativo rodeado e impregnado de elementos emotivos y volitivos. [...] el lenguaje connotativo se opone al denotativo, en el cual la configuración representativa del signo lingüístico es de naturaleza exclusiva o predominantemente intelectual o lógica. este es el lenguaje característico de la ciencia, de la filosofía, del derecho, etc. […] (aguiar e Silva 1996:18-19). entre esos valores connotativos de los signos también se pueden encontrar rasgos, por ejemplo de tipo diatópico, diastrático y diacrónico. estos, cuyo tratamiento traductológico constituye la parte central del presente estudio, no son privala literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 142
tivos de la literatura. el lenguaje cotidiano, del que, en parte, se nutren tanto el lenguaje literario como los lenguajes especializados, puede incluir esos mismos rasgos. una vez establecida, en términos generales, la distinción entre lenguaje literario y lenguajes especializados, se plantea la cuestión de cómo se diferencia el lenguaje literario del cotidiano. Para Viktor Šklovski, importante representante del formalismo ruso, el lenguaje cotidiano se diferencia del lenguaje poético (literario) a través de la oposición entre automatización y perceptibilidad (Cfr. aguiar e Silva 1996:401). el lenguaje cotidiano tiende a la repetición, una y otra vez, de las mismas palabras y estructuras y, por tanto, a la automatización del hecho lingüístico: “el lenguaje reduce lo particular a lo general. Con esto están todos de acuerdo, pero de ahí se deriva otro fenómeno: el automatismo del lenguaje” (Šklovski 1971:15). esto permite, a menudo, la supresión de partes del acto de habla, dando lugar a estructuras elípticas. la estructura superficial de éste muestra habitualmente una importante reducción de elementos respecto de la estructura profunda: “[...] en el lenguaje cotidiano, donde muchas veces la frase queda inacabada, la palabra sólo en parte es proferida, tienen libre curso los estereotipos verbales [...]” (aguiar e Silva 1996:401). los formalistas rusos consideran que la desautomatización es un rasgo constitutivo del lenguaje literario y, por tanto, del texto literario. Ésta se consigue con el desplazamiento del sentido “normal” o “cotidiano” de las palabras y expresiones, por ejemplo, con la inversión del orden sintagmático habitual que puede dar lugar a estructuras consideradas agramaticales en el lenguaje normado. Se podría decir que el lenguaje literario tiende a la individualización del material lingüístico –idiolecto autorial– frente a la generalización del lenguaje cotidiano. uno de los recursos que le permiten al autor desautomatizar el lenguaje del texto literario consiste en emple- ar lenguajes no propios del lenguaje culto, tales como los dialectos, tecnolectos o incluso el lenguaje cotidiano: la introducción en el lenguaje literario del idioma habitual, del idioma regional o del término científico puede ser ya, sobre el fondo del lenguaje literario, un medio de modificar el sistema de señales; por así decirlo, una renovación de la señal que altera el estereotipo y obliga a esforzarse para comprender los hechos (Šklovski 1971:16). además de estos lenguajes, que desde el punto de vista del lenguaje literario habitual –considerado como “no marcado” en un texto literario– podrían calificarse de “periféricos”, los autores literarios disponen de otros instrumentos para llevar a cabo esas operaciones de desautomatización que mencionan los formalistas rusos: Juan antonio albaladeJo Martínez 143
destacan las deformaciones de los significantes, desplazamientos semánticos o transposiciones mediante el empleo de todo tipo de figuras retóricas. Con ello se consigue una percepción diferente y más dificultosa debido a que el signo lingüístico adquiere un cierto grado de opacidad que lo diferencia del signo lingüístico en el lenguaje cotidiano (y especializado): “la elección de los elementos léxicos, la disposición de los vocablos, las asociaciones semánticas, las variaciones rítmicas, todo, en el lenguaje poético, tiende a anular el automatismo de la percepción” (aguiar e Silva 1996:402). en opinión de boris eichenbaum (Cfr. aguiar e Silva 1996:402), la ambigüedad del lenguaje literario responde a la “formación de significaciones marginales que rompen las asociaciones verbales corrientes”. uno de los posibles recursos para llevar a cabo esa singularización sería, como ya se ha mencionado, el uso de lenguajes periféricos, por ejemplo registros coloquiales o variedades regionales de la lengua, en los textos literarios, tal y como ocurre en la literatura marcada. a efectos del presente estudio, entendemos por textos literarios marcados aquellos que se apartan, sobre todo lingüísticamente, de la mayor parte de las obras literarias que están escritas en un lenguaje artístico, basado en una versión culta de la banda central de la lengua, es decir la lengua estándar. el calificativo “marcado”58 hace referencia a la presencia de “marcas” –sobre todo lingüísticas, pero también de tipo cultural– que establecen contrastes intra (en el seno de los textos híbridos) o intertextuales (textos completamente marcados, por ejemplo de la literatura dialectal, frente a los no marcados) respecto de los textos literarios “neutrales”, aquellos que responden a las características habituales de la literatura y que, por tanto, se encuentran dentro del canon y que están escritos en la variedad neutral o no marcada, es decir la lengua estándar. otro aspecto principal que diferencia la literatura es la importancia excepcional que adquiere la forma que presenta. gracias a la especial elaboración del material lingüístico, los textos literarios se convierten en una obra de arte (Cfr. Wilpert 1989:518-519). Consideraciones estéticas son, por tanto, de principal relevancia a la hora de valorar el proceso traductor de un texto literario. la especificidad del texto literario reside, en primer lugar, en el predominio de la función expresiva en la elaboración del material lingüístico por parte del autor. Karl bühler (1979:48-49) estableció tres funciones para el lenguaje humano: la expresiva, la representativa y la apelativa. la función representativa se centraría en la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 144 (58) Como indica Mayoral (1999:171), “[...] los elementos marcados, los marcadores, se definen por oposición a otro conjunto de elementos neutrales, los elementos no marcados [...]”.
el objeto o asunto tratado, la función apelativa apuntaría al efecto o a la reacción que se pretende provocar en el receptor y la función expresiva acentuaría la peculiar elaboración lingüística del contenido de acuerdo con criterios estéticos. basándose en la triada funcional del lenguaje elaborada por bühler, Katharina reiß (1983:16) estableció, desde el punto de vista traductológico y con una aproximación comunicativa, una tipología textual que diferencia tres tipos básicos de textos: informativos, expresivos y operativos. Según indica la autora, generalmente todo texto incluye las tres funciones a la vez. no obstante, siempre hay una que predomina en detrimento de las otras dos. es decir que en textos de tipo informativo predominaría la función representativa del lenguaje, mientras que en los textos expresivos primaría la forma en la que se elabora el material lingüístico y en los textos operativos (apelativos) se trataría de lograr, principalmente, una reacción (comportamiento) determinada del receptor. a cada tipo de texto le correspondería una serie de Textsorten o clases de texto (empleamos aquí la equivalencia “clase de texto” para Textsorte –siguiendo el ejemplo de elena garcía–59a diferencia de lo que ocurre en la versión española del libro de reiß)60. una parte de los rasgos distintivos de los textos se relacionarían con la clase de texto a la que pertenecen. en su definición de Textsorten, reiß y Vermeer (1991:177) se refieren a ellos como “modelos de elaboración textual” (Textgestaltungsmodelle) que cumplen ciertas convenciones textuales, determinadas culturalmente. la diferenciación de los tipos de texto es de suma importancia debido a que cada uno de ellos implica un método traductor distinto. así, la traducción de un texto informativo –centrado en la transmisión de un asunto concreto– requiere básicamente un método que garantice el mantenimiento del contenido (reiß habla de “invarianz auf der inhaltsebene”). Por el contrario, el texto meta de un texto expresivo debe recuperar, sobre todo, los aspectos formales que caracterizan la elaboración específica del material lingüístico así como los rasgos específicos del autor o idiolecto (en palabras de reiß “invarianz der gestaltung”). Finalmente, la traslación de un texto apelativo ha de conservar la “identität des textimmanenten appells” (la identidad apelativa presente en el texto) (reiß 1983:20-23). Juan antonio albaladeJo Martínez 145 (59) Cfr. elena garcía (1994:32). (60) en la traducción española de Grundlegung einer allgemeinen Translationstheorie, obra elaborada conjuntamente con Hans J. Vermeer, se propone “tipo de texto” como correspondencia de Textsorte y “categoría de texto” para Texttyp, algo que, en nuestra opinión, puede dar lugar a confusión. de ahí que optemos por la solución de mantener la terminología “tipo de texto” para el alemán Texttyp y usar “clase de texto” para Textsorte. esta solución nos parece la más acertada si se tiene en cuenta la gran vacilación terminológica que existe entre los miembros de la comunidad científica a la hora de referirse a estos conceptos.
la traducción de textos literarios requiere, por todo lo dicho anteriormente, que se preste especial atención a la reproducción de los rasgos específicos y particulares del signo literario. esto, sin embargo, plantea múltiples problemas. Hay traductólogos (Cfr. Santoyo 1988) y traductores (Cfr. Sáenz 2002:29-30) que consideran, por ejemplo, que los rasgos diatópicos, fruto de la presencia de lenguajes dialectales en el texto original, no se pueden o no se deben reproducir en el texto meta (Cfr. House 1973). otra dificultad fundamental tiene que ver con la presión interna (posturas estéticas) y/o externa (editorial, crítica literaria, autoridades lingüísticas) a la que se ve expuesto el traductor a la hora de recrear la obra en la lengua meta. ortega y gasset (1964:434) describe una de las cualidades de la literatura diciendo que: “escribir bien consiste en hacer continuamente pequeñas erosiones a la gramática, al uso establecido, a la norma vigente de la lengua. es un acto de rebeldía permanente contra el contorno social, una subversión”. las presiones arriba mencionadas, sin embargo, tienden a impedir ese tipo de actos de rebeldía por parte del traductor y, por el contrario, favorecen estrategias “normalizadoras” en el proceso traslativo. el resultado será, según ortega y gasset (1964:434), que el traductor “meterá al escritor traducido en la prisión del lenguaje normal, es decir, que le traicionará”. ahora bien, con esa “normalización”, que los traductores habitualmente llevan a cabo, se desvirtúa la peculiaridad del signo lingüístico, pues el signo desautomatizado por el autor se ve reautomatizado por el traductor. esto plantearía, en nuestra opinión, la cuestión de en qué medida conserva la traducción los mismos valores estéticos que presenta la obra original. a pesar de que existan diferencias fundamentales entre el lenguaje literario y el cotidiano, tal y como indican los formalistas rusos, hay que recordar que los contrastes no son tanto de carácter absoluto sino más bien de carácter relativo. la polisemia del signo literario tiene unos límites, pues de no ser así la recepción de la literatura resultaría ya no dificultosa –algo, a menudo, pretendido– sino prácticamente imposible. Por otra parte, los signos de la lengua cotidiana también pueden presentar distintos valores semánticos: el plurisentido de la lengua poética se ve limitado por las exigencias comunicativas inherentes a las palabras de la poesía en su función no estética y a los hábitos estructurales del plan textual del emisor artístico. [...] Por el contrario, la lengua comunicativo-estándar contempla la univocidad, la ausencia de referencias equívocas, como la más feliz realización del acto de habla (garcía berrio (1989:67). garcía berrio (1989:66) resume la diferencia semántica entre la lengua cotidiana y la literaria diciendo que: “la lengua estándar en su modalidad de comunicala literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 146
ción lógica tiende a la monosemia, mientras que la poesía tiende al polisentido”. define el texto literario, aludiendo al concepto de “literariedad”, en los siguientes términos: [...] la literariedad, como conjunto de propiedades y peculiaridades lingüísticoestéticas de un texto [...] supone una realidad cultural reconocible, y como tal puede ser concebida en términos de tradición cultural convencionalizada. Conocida e inventariada en sus rasgos más generales y básicos, resulta evidente que adaptarlos como comportamiento verbal en la producción de una obra es una iniciativa de opción que traduce inmediatamente una voluntad artística. el objeto resultante, el texto verbal intencionadamente artístico, lo reconocemos como un objeto especial al que llamamos convencionalmente “literario” (garcía berrio 1989:53). en el plano de los recursos retóricos, berrio vuelve a incidir en la idea de que la oposición entre lenguaje literario y lenguaje cotidiano no se presenta en términos absolutos. la diferencia sería básicamente de carácter cuantitativo (mayor “densidad cuantitativa” en la literatura). 1.4.2. Fenomenología del texto literario marcado llegados a este punto es necesario exponer las teorías que han tratado de describir la fenomenología del texto literario marcado, haciéndolo girar en torno al concepto “literatura dialectal” y “literatura marcada”. lo que aquí sigue es un panorama que quizá muestre la confusión o al menos las contradicciones que reinan en este punto concreto de la investigación del tema que nos ocupa. la literatura se considera generalmente una manifestación de la lengua escrita61, pues incluso las obras de teatro siempre cuentan con un texto escrito previo62. el dialecto, por otra parte, cuenta entre sus rasgos distintivos con el de la oralidad. es decir que dialecto y escritura serían dos conceptos, en un principio, antagónicos. la primera cuestión que se plantearía, por tanto, es la de: ¿hasta qué punto sigue siendo dialecto cuando éste aparece en la lengua escrita? besch (1983:963) se expresa al respecto diciendo que: der terminus Schreibdialekt führt zwei Merkmale zusammen, die eher im Widerspruch zueinander zu stehen scheinen, nämlich Schriftlichkeit und dialekt als Juan antonio albaladeJo Martínez 147 (61) Schenker (1977:38): “So gilt für literatur pauschal das Merkmal <geschrieben>, weil auch theaterstücken das schriftliche bühnenmanuskript zugrunde liegt”. (62) en el teatro popular vienés se produjo durante el siglo XViii la transición del teatro de repentización al teatro con textos fijados de antemano.
autochthone Mündlichkeit [...] mit dem Kennzeichen, eben keine Schriftlichkeit zu haben, weder früher noch heute, abgesehen einmal von dem Sonderfall der ‘dialektliteratur’. esa posición excepcional, que este autor le concede a la literatura dialectal, la de poder poseer el rasgo de “escritura”, no la comparten otros autores que niegan la posibilidad de utilizar el dialecto en la literatura, porque a través de su transcripción gráfica pierde, supuestamente, su esencia y deja de ser auténtico. Jürgen Hein (1983:1625) define el dialecto en la literatura como Kunstprodukt, es decir un producto artístico (¿artificial?) que requiere el empleo de unos criterios propios para ser valorado dentro del contexto ficcional que supone la obra literaria. Walter Schenker, por su parte, resalta la artificialidad del dialecto en la literatura63. erich Straßner habla de la “Verfremdung des dialekts durch die Verschriftlichung” e indica que la transcripción gráfica de los textos dialectales plantea múltiples dificultades debido a la ausencia de convenciones gráficas (algo que también resaltan los lexicógrafos como Hügel). la ausencia de una codificación gráfica de los dialectos hace que los autores literarios tengan que recurrir al único código escrito desarrollado: el de la lengua estándar. esto plantea una segunda cuestión: ¿cómo se transcribe el dialecto y cuál es el principio de marcación con el que se emplean las marcas? Como el único código gráfico normalizado existente –el de la lengua estándar– no está pensado para recoger los rasgos peculiares del dialecto, muchos de estos se pierden, siempre que no se introduzcan nuevos elementos grafemáticos. el problema de estos, sin embargo, es que no suelen dejar de ser marcas idiolectales, porque carecen de la necesaria aceptación generalizada por parte de los hablantes, lo que limita su capacidad comunicativa. Sólo si se adoptaran unas convenciones gráficas propias para los dialectos se podrían reproducir con mayor fidelidad las marcas dialectales. decimos con mayor fidelidad, pues ningún código gráfico puede reproducir todos los rasgos peculiares de un código oral: al igual que la grafía estándar no puede recuperar todos los rasgos de la lengua estándar hablada, tampoco ninguna grafía dialectal elaborada específicamente para esta variedad podría reproducir todos los rasgos específicos de éste. los códigos lingüísticos secundarios, las grafías, siempre arrastran pérdidas respecto de los códigos lingüísticos primarios, las variedades habladas. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 148 (63) Schenker (1977:36): “[…] daß dialekt da, wo er geschrieben wird, nicht mehr als dialekt zu gelten hat. Wo also dialekt in literatur auftaucht, ist er grundsätzlich als lediglich simulierter dialekt zu begreifen, und die Frage nach dem Verhältnis zwischen dialekt und literatur ist somit die Frage, wieweit und in welchen Weisen literatur dialekt adaptieren kann”.
Cuando el autor literario, en un intento de reproducir los rasgos característicos, se acerca en la grafía mucho a la pronunciación real del dialecto se producen, como consecuencia, dificultades de comprensión entre el público lector. Puede que los problemas de comprensibilidad afecten incluso al público familiarizado con ese dialecto, pero que desconoce esa transcodificación fónica elegida por el autor. el siguiente extracto del poema dialectal titulado med an briaf fon mia zu dia de H. C. artmann64 da buena prueba de ello: Juan antonio albaladeJo Martínez 149 (64) artmann fue un polifacético autor literario vienés que formó parte del “grupo de Viena”, un conjunto de literatos que, en los años cincuenta del siglo XX, recuperaron el dialecto en la literatura con fines experimentales. entre los rasgos característicos de su literatura figura el empleo de una grafemática basada en la minúscula, estableciendo de esta forma un contraste respecto de las normas ortográfica del alemán estándar. Versión dialectal a dauwal miassad med an briaf fon mia zu dia fliang a schwäuwal miassed med an briaf fon mia zu dia fliang a r aumschl miassad med an briaf fon mia zu dia fliang a gaunze lufft fola fegl miassad kuma und med mein briaf fon mia zu dia fliang [...] med ana rodn dintn how a da gschrim das a de gean hob med ana grinan dintn how a da gschrim wia r e no quoat hob auf dii – med ana schwoazzn dintn owa mecht e da jezt auf s weisse babia schreim das ma r es heazz ausdroknt is fua lauta woatn… […] (artmann 1958:34-35). Traducción estándar (J. A. Albaladejo) eine taube müsste mit einem brief von mir zu dir fliegen eine Schwalbe müsste mit einem brief von mir zu dir fliegen eine amsel müsste mit einem brief von mir zu dir fliegen eine ganze luft voller Vögel müsste kommen und mit meinem brief von mir zu dir fliegen [...] mit einer roten tinte habe ich dir geschrieben dass ich dich gern habe mit einer grünen tinte habe ich dir geschrieben wie ich noch gewartet habe auf dich – mit einer schwarzen tinte aber möchte ich dir jetzt auf das weiß Papier schreiben, dass mir das Herz ausgetrocknet ist, vor lauter warten... […]. artmann recurre al sistema gráfico del alemán estándar y emplea sobre éste una serie de modificaciones y también crea combinaciones grafemáticas (por ejemplo en el caso de los diptongos). Con estas pretende reproducir los fonemas del dialecto que no existen en la variedad normada de la lengua. en algunos casos no dejan de ser aproximaciones a la realidad fónica del dialecto: el típico rasgo del vienés, compartido por los demás dialectos bávaros, que afecta al fonema /a/ de las palabras de origen alemán lo trascribe artmann con el grafema <o> a pesar de que el valor “real” de esta vocal se sitúa en un espacio intermedio entre [a] y [o] (lo que algunos lexicógrafos marcan mediante el signo <å>). el autor también trata de reproducir con
mayor fidelidad el valor de las consonantes en el dialecto. así se observa que emplea las variantes sonoras <d> y <b> en <dintn> y <babia>; en la lengua estándar se emplean las correspondientes variantes sordas mientras que en el dialecto vienés adquieren, en posición inicial, un valor que se sitúa, respectivamente, entre una [p] y una [b] o una [t] y una [d]. es decir que, por mucho que el autor pretenda recrear los rasgos distintivos del dialecto con una transcripción cuasi fonética, no lo termina de lograr. esto se debe, por una parte, al hecho de que recurra a un sistema gráfico diseñado para otro código lingüístico (la lengua estándar) que no se adapta fácilmente a determinadas características del dialecto. Por otra parte se observa una cierta falta de coherencia en la aplicación del principio fonético en el texto: mientras que en <fon> y <fegl> sustituye el grafema <v> para igualar el signo gráfico a su valor fónico real ([f]) no hace lo mismo en <zu>, que trascrito fonéticamente debería aparecer como <tsu>, pues el grafema <z> se identifica con el grupo consonántico /ts/. en cualquier caso, como ya hemos dicho ningún sistema gráfico (sistema secundario) es capaz de reproducir todos los rasgos característicos del código hablado (sistema primario). es decir que incluso la lengua estándar sufre pérdidas en su transcripción gráfica respecto de su realización oral. Precisamente el hecho de que los dialectos no posean un sistema gráfico propio65 que permita la reproducción de todos o casi todos sus rasgos característicos66 hace que se neutralicen, parcialmente, los contrastes con otros dialectos. la apócope y síncopa, por ejemplo, son dos rasgos distintivos de la mayoría de los dialectos germanos respecto de la lengua estándar pero, a menudo, se trata de un rasgo compartido por distintos dialectos: una misma apócope o síncopa se da en varios dialectos (Cfr. König 2004:159-163). no obstante, esos rasgos siempre permiten la diferenciación de los lenguajes periféricos respecto de la variedad central de la lengua, la lengua estándar. Hay un período en la evolución hacia la lengua alemana escrita67, precursora de lo que sería la lengua estándar, que se identifica con el término de Schreibdialekt, la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 150 (65) ulrich ammon (1983:1505) lo indica como una de las propiedades del dialecto: “[...] einerseits seiner kleinräumigen geltung sowie seinem mangelnden ausbau einschließlich der fehlenden Standardisierung, Verschriftlichung und mangelnden ausstattung mit wissenschaftlichen und technischen Fachwortschätzen, andererseits seinem Charakter einer prinzipiell durchaus vollständigen Sprache im linguistischen Sinne”. (66) ni siquiera la lengua estándar, la cual dispone de su propio sistema gráfico, puede ser transcrita sin pérdidas pues la lengua escrita siempre es un sistema secundario frente a la lengua hablada. la grafía no dispone de los medios suficientes para recuperar todos los rasgos característicos de los que dispone la lengua en su forma oral. Por tanto no es de extrañar que los dialectos sufran aún mayores pérdidas cuando se transcriben, pues no disponen de un sistema gráfico adaptado a sus necesidades. (67) Como ya se ha indicado en el capítulo sobre la lengua estándar alemana, la normalización del alemán estándar se consigue primero en el ámbito de la escritura –se habla de Schriftdeutsch o alemán escrito estándar– y muy posteriormente en la lengua hablada.
da por los autores en los textos originales (y en algunos casos ocurre). ahora bien, si muchos otros escritores no lo han hecho es porque le confieren a los contrastes una importancia estilística y unas funciones textuales considerables y significativas. la idea de que los traductores no pueden o no deben usar los mismos recursos estilísticos que los autores y, por tanto, han de evitar la marcación intralingüística, resulta difícil de justificar. esto llama especialmente la atención si se tiene en cuenta que respecto de otros rasgos estilísticos sí se le reclama al traductor –sobre todo al traductor literario– la recuperación de los mismos en el texto meta: sería el caso de las metáforas (las figuras retóricas en su conjunto) o los elementos fraseológicos. en segundo lugar consideramos que no existe ninguna diferencia sustancial entre los sistemas de marcación diatópica (diastrática) en la literatura marcada alemana y española. en ambos casos se observa una preponderancia absoluta de las marcas del ámbito fonético-articulatorio: sobre todo las elisiones y contracciones. Quizá la diferencia más significativa es que en el caso del español se producen más pérdidas consonánticas mientras que en el alemán se registra un mayor número de eliminaciones vocálicas. esto explica por qué en alemán se pierden más sílabas que en español. Por este motivo nos parece más adecuado proponer, para el análisis textual de la literatura marcada, el empleo del principio del índice fonemático (considera las eliminaciones de todos los fonemas) en lugar del principio del índice silábico (considera sólo las eliminaciones de sílabas), pues de esta forma se consigue una mayor correspondencia entre la marcación en el texto alemán y español. ya hemos aludido en el capítulo “ii.1.3.5.” a la conveniencia de aplicar el principio del índice fonemático al proceso traductor –es decir la idea de que cuanto mayor sea el número de fonemas eliminados mayor es el grado de coloquialidad-dialectalidad– y no el índice en un sentido estrictamente estadístico. Se trataría de una aplicación aproximativa de las pérdidas fonemáticas, que podrían ir acompañadas por otras marcas del resto de niveles de la lengua. dado que los textos literarios marcados pueden mostrar distintas gradaciones de marcación (tal y como se ha explicado en el capítulo “ii.1.4.3.”), el texto meta también puede, hasta cierto punto, reflejar ciertos grados de diferenciación. Se trataría de conseguir una modulación de la marcación de acuerdo con la distinta gradación de los contrastes intralingüísticos que muestre el original. Consideramos que la traducción de los textos literarios marcados debería preservar los contrastes intralingüísticos, pues es la única manera de producir en el lector del texto meta efectos similares a los que experimentó el lector del original. Éstos difícilmente pueden ser idénticos dadas las múltiples diferencias entre unos Juan antonio albaladeJo Martínez 253
y otros: distancia diacrónica, cultural y social. la reexpresión de un texto marcado mediante la lengua estándar supone la eliminación de los contrastes y, en consecuencia, la pérdida de funciones y significados. resulta imposible pensar que esa versión del texto pueda evocar efectos similares a los del original. limitar el objetivo de la traducción de un texto literario a la reproducción más o menos adecuada de su contenido es llamarse a engaño, supone la desvirtualización y desnaturalización de un texto que pretende evocar determinados valores estéticos y que siempre dispone de forma y contenido y su unión es indisoluble. una traducción neutralizadora no será nunca ni equivalente, ni fiel, ni adecuada, pues adultera y transforma el texto original. el predominio de las teorías domesticadoras es, según indica Venuti, una de las razones por las que se ha impuesto un tipo de traducción que aspira a ser leída como un original: un discurso fluido y transparente que evita cualquier opacidad. la traducción domesticadora, sin embargo, traiciona al texto original, sobre todo en el caso de la literatura, y más aún en la literatura marcada. Si el autor emplea registros y/ o variedades no estándar y, por tanto, viola los cánones estéticos en relación con el lenguaje propio de la literatura, está cometiendo un acto de rebeldía, en palabras de los formalistas rusos está desautomatizando el discurso literario, un procedimiento similar al que lleva a cabo cuando desplaza el sentido “habitual” de las palabras y expresiones115. Si el traductor aspira a producir un texto que realmente merezca el calificativo de “literario” no debe renunciar al uso de todos los recursos estilísticos, incluso aquellos menos convencionales. Como ya hemos explicado previamente, el análisis de los textos marcados proporciona una escala de contrastes que permite establecer una gradación de los mismos. ese análisis también arroja datos acerca de los recursos de marcación utilizados por el autor original. el traductor puede optar por respetar la gradación del contraste en el texto meta, mediante el empleo de recursos de marcación similares, o puede decidirse por recrear contrastes con independencia de que reproduzcan los del original en la misma proporción y profundidad. esta última solución es la más utilizada por los traductores (españoles) que defienden la recreación de los contrastes. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 254 (115) los formalistas rusos consideran que la desautomatización es un rasgo constitutivo del texto literario. Se consigue con el desplazamiento del sentido “normal”, “cotidiano” de las palabras y expresiones, la inversión del orden sintagmático habitual que da lugar a estructuras consideradas agramaticales en el lenguaje normado.
Base analítica de la teoría del contraste Con el fin de poder proporcionar soluciones traslativas que en el texto meta den cuenta, de forma adecuada, de los contrastes intralingüísticos de los textos marcados, es imprescindible que se lleve a cabo un análisis previo de las características de la marcación utilizada por el autor original. Para este análisis se proponen dos herramientas: Juan antonio albaladeJo Martínez 255 El principio del índice fonemático Se mide el grado de coloquialidad-dialectalidad del lenguaje empleado y permite recuperar en el texto meta una caracterización lingüística similar al original. La clasificación de la literatura marcada Permite una diferenciación suficientemente operativa de los textos marcados sin dificultar excesivamente las posibilidades de reexpresión en el texto meta. el funcionamiento del primero se ha explicado en el capítulo “ii.1.3.5.” y la clasificación se ha presentado y desarrollado en el capítulo “ii.1.4.3.” Consideramos que estas dos herramientas permiten un análisis sencillo y adaptado a las necesidades traslativas. el principio del índice fonemático –entendido como medición aproximativa de las pérdidas fonemáticas y su relación con el grado de dialectalidad– permite establecer el grado de marcación diatópica, diastrática, etc. a través de la constatación de las pérdidas de fonemas vocálicos y consonánticos. en relación con los textos marcados se pueden fijar distintas gradaciones de coloquialidad-dialectalidad, por ejemplo respecto del lenguaje de los diferentes personajes, ya se trate de una pieza de teatro o de una novela. Nivel de Gradación grado 1 grado 2 grado 3 Variedad-Registro lengua estándar/ lenguaje coloquial lengua estándar/ lenguaje coloquial y lenguas coloquiales lengua estándar / dialecto Tipo de Marcación Marcación léxica y fraseológica Marcación léxica y fraseológica, ampliada, sobre todo, por marcas fonético-arti- culatorias. Puede haber, en menor medida, marcas morfológicas y sintácticas. Marcación en todos los niveles de la lengua. respecto al grado 2 se observa una mayor incidencia de marcas y una mayor profundidad de las mismas (marcas fonológicas: diferencias fonemáticas). Eje Vertical Vertical Horizontal Horizontal
Proponemos, desde el punto de vista de la literatura marcada, la siguiente clasificación que refleja los distintos grados de marcación: Si bien se podrían establecer más grados de diferenciación, desde el punto de vista traslativo se impone la necesidad de limitar el número de escalas para que la gradación resulte aplicable al proceso traductor. los contrastes del grado 1 se desarrollan en el plano vertical de la lengua y muestran diferencias entre el registro central (neutral), por una parte, y el registro coloquial (marcado), por otra parte. estos no plantean problemas traductivos, pues entre los traductólogos y los traductores no hay posturas enfrentadas a la idea de recrear en el texto meta la coloquialidad a nivel léxico y fraseológico y de esta forma recuperar la marcación del original. el grado 2 implica contrastes más profundos en el ámbito de los registros, entre la lengua estándar y el lenguaje coloquial; o contrastes entre la lengua estándar, en calidad de variedad central de la lengua, y una lengua coloquial (Umgangssprache), una variedad de la lengua hablada más o menos cercana a la lengua estándar que, sin embargo, muestra un cierto grado de dialectalidad. aquí ya surgen problemas cuando los autores recurren no sólo a marcas superficiales (léxicas y fraseológicas) sino también a marcas más profundas, sobre todo, de carácter fonético-articulatorio (esencialmente las elisiones y contracciones). en este caso el problema fundamental reside en las posturas y valoraciones estéticas de los traductores y traductólogos, poco propensos a la recreación de este tipo de marcación lingüística. el grado 3 refleja una intensa marcación en todos los niveles de la lengua, con especial incidencia en el ámbito fonético-articulatorio, pero también con cambios fonológicos que pueden afectar tanto a elementos vocálicos como consonánticos (muestra las diferencias en el inventario fonemático entre la variedad estándar y el dialecto). en la traductografía consultada sólo se han podido detectar ejemplos aislados en los que se haya optado por una recreación de este grado máximo de contrastes mediante recursos más o menos equivalentes. en su mayoría se elige o bien directamente la neutralización de los contrastes o bien se reduce el grado de contraste mediante el uso de una marcación más coloquial que dialectal. el otro elemento que permite diferenciar y analizar los textos de la literatura marcada es la clasificación que de ésta hemos realizado y presentado con anterioridad y que repetimos de nuevo: la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 256
desde el punto de vista de nuestro estudio, la rama de la literatura híbrida es la que realmente nos interesa y la que más problemas plantea. la rama monodialectal implica problemas que, en nuestra opinión, tienen soluciones más fáciles, mientras que los textos que mezclan lenguajes añaden la dificultad del tratamiento de los contrastes producto de la variación intralingüística. el primer análisis que lleve a cabo el traductor revelará la naturaleza del texto marcado y su pertenencia a una de las categorías establecidas en el cuadro. la presencia de dos lenguajes que contrastan, ya sean variedades o registros, indicaría un texto bidialectal, la existencia de más de dos lenguajes, por ejemplo la lengua estándar y varios dialectos, apuntaría a un texto polidialectal. en ambos casos puede haber una incidencia desigual o más o menos equivalente, lo que daría lugar a una presencia o bien testimonial o bien equidistante de esos lenguajes. la diferenciación de la presencia testimonial o equidistante de los distintos lenguajes sólo tiene relevancia para la incidencia pero nada dice de la gradación de la marcación. Propuesta de recursos de marcación en primer lugar hay que resaltar que nunca podrá existir fidelidad absoluta entre la obra original y su versión traducida, por más que el traductor pretenda recuperar en el texto meta la marcación que produce los contrastes intralingüísticos en el texto original (ya hemos aludido a los factores de diferenciación lingüística, cultural y situacional que separan a los dos textos). Juan antonio albaladeJo Martínez 257 LITERATURA MONODIALECTALHÍBRIDA TESTIMONIALTESTIMONIALEQUIDISTANTE EQUIDISTANTE POLIDIALECTAL BIDIALECTAL ESTÁNDARDIALECTALCOLOQUIAL
los estudios dialectológicos de gfirtner han mostrado la correlación que existe entre el número de sílabas articuladas y el grado de dialectalidad. Como ya hemos indicado, se ha podido determinar que el número de sílabas articuladas se reduce en función del grado de dialectalidad: cuanto más dialectal sea el lenguaje menor es el número de sílabas. también hemos justificado la conveniencia de sustituir esta herramienta de medición del grado de dialectalidad por otra –el índice fonemático aproximativo– que, en nuestra opinión, se adapta mejor a la comparativa en relación con la pareja de lenguas alemana y española. el motivo es que, debido a las diferencias formales entre estas dos lenguas, los lenguajes coloquiales-dialectales del alemán se muestran más propensos a reducir elementos vocálicos, y con ello a eliminar sílabas, frente a una mayor incidencia de la reducción consonántica en los lenguajes coloquiales-dia- lectales del español, lo que, en muchos casos, sólo produce pérdidas de fonemas pero no de sílabas. Por las razones expuestas anteriormente, se propone el índice fonemático aproximativo como herramienta básica de medición del grado de coloquialidad-dia- lectalidad de los textos originales, o de los personajes marcados que aparecen en ellos. Su fiabilidad y fácil aplicabilidad al proceso traductivo lo convierten en un recurso ideal. no obstante, el análisis se debería completar a través de la revisión de otras marcas lingüísticas que permitan al traductor establecer con más precisión las diferencias de gradación de los contrastes. a partir de los datos que arroje ese análisis se sugiere que en el texto meta se reproduzca de forma aproximada un grado de coloquialidad-dialectalidad similar. la mayor o menor incidencia de pérdidas de fonemas, vocálicos y consonánticos en su conjunto, permitirá recrear las posibles diferencias en la caracterización del lenguaje de los distintos personajes. en consecuencia, las elisiones, junto con las contracciones, a menudo relacionadas directamente con aquellas, que responden a fenómenos articulatorios universales, o al menos a fenómenos compartidos por las lenguas analizadas, se constituirían en los recursos de marcación fundamentales aunque no exclusivos. a mayor grado de dialectalidad se pueden añadir otros recursos tales como los que se han explicitado en el capítulo “ii.1.1.”, ya procedan del ámbito fonético-articulatorio o de los demás niveles de la lengua (marcas léxicas, morfológicas, sintácticas o grafemáticas). de esta forma se podrán recrear distintos grados de coloquialidad-dialectalidad a través de la modulación de la marcación. Para los distintos grados se pueden establecer los siguientes recursos: la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 258
en cualquier caso, quisiéramos aclarar que no se trata de transformar la labor traductora en un ejercicio matemático-estadístico, pues la marcación sólo puede y debe reflejar en la medida de lo posible contrastes intralingüísticos que permitan evocar efectos similares a los experimentados por los receptores originales, desde la consciencia de que nunca podrán ser idénticos. La marcación en el texto meta debería procurar producir un lenguaje que al receptor no le resulte forzado. la similitud constatada de la mayoría de los recursos de marcación que se emplean en la literatura marcada (de las lenguas analizadas en el presente trabajo), así como en la literatura marcada traducida justifica, en nuestra opinión, esta estrategia de recreación de los contrastes intralingüísticos. 2. Problemas y soluciones de traducción del texto literario marcado 2.1. tratamiento de la variación intralingüística: Postura de los traductólogos el interés en relación con el tratamiento traslativo del elemento dialectal (sociolectal) se limita aquí a los contrastes intralingüísticos. Mientras que en un texto parcialmente dialectal, los contrastes son fruto de la oposición de la lengua estándar y una variedad geográficamente marcada, que habitualmente incluye también connotaciones diastráticas, en los textos polidialectales aparecen contrastes múltiples debido a la presencia de la variedad estándar y varios dialectos de la lengua. Cuantas más variedades estén presentes en el texto de partida tanto más difícil resultará la tarea de dar cuenta de esos contrastes. buenos ejemplos de la complejidad de la tarea traslativa que implica la reexpresión de textos marcados por la presencia de múltiples Juan antonio albaladeJo Martínez 259 Textos, o partes textuales, con marcación coloquial superficial Se proponen marcas léxicas y fraseológicas que reproduzcan los rasgos de coloquialidad del original. Textos, o partes textuales, con marcación coloquial profunda a las marcas léxicas y fraseológicas se suman esencialmente marcas fonético-articulato- rias (sobre todo elisiones y contracciones). Textos, o partes textuales, con marcación dialectal Para este tipo de marcación conviene recurrir a todos los niveles de la lengua: marcas léxicas y fraseológicas, fonético-articulatorias, morfológicas y sintácticas. el grado de dialectalidad puede ser modulado a través de la frecuencia en la marcación y también a través del empleo de marcas dialectales más o menos profundas.
variedades de un sistema lingüístico son Die letzten Tage der Menschheit de Karl Kraus y Der Hauptmann von Köpenick de Carl zuckmayer. Mientras que los textos parcialmente dialectales –textos básicamente escritos en lengua estándar, que pueden presentar una casuística variada–116 y los textos polidialectales plantearían problemas de traducción específicos, diferentes a los retos que todo proceso de traslación implica, los textos escritos en una sola variedad de la lengua –Hurtado (2001:584) emplea el término de textos monodialectales– no plantearían esas dificultades concretas a la hora de ser reexpresados en otra lengua, ya sea en lengua estándar o en algún dialecto como bien afirma rabadán (1991:111): “los tos escritos en su totalidad en dialecto, a efectos de traducción, se comportan –y se equiparan– a cualquier to en lengua estándar. las razones son obvias: el autor del to consideraba su dialecto como forma estándar, y por ello la adoptó para su obra”. Si bien estamos de acuerdo con esta afirmación de rabadán117, no lo estamos con el razonamiento, pues la mayoría de los autores que en la literatura alemana118 han recurrido al dialecto para escribir textos íntegramente en una variedad localregional de la lengua proceden de la burguesía cultural, sobre todo miembros del clero y de la comunidad educativa (Kohlschmidt 1982:218-220). el dialecto no es necesariamente la variedad dominante en los autores de este tipo de obras literarias sino más bien la lengua estándar. en algunos casos pretenden contribuir a la preservación de los dialectos (intención museal) a través de su actividad escritora, a pesar de no siempre dominar completamente la variedad en cuestión. un ejemplo paradigmático de la falta de dominio absoluto de la variedad dialectal empleada en la literatura es el de ludwig anzengruber. Fue duramente criticado por los defectos que mostraban sus textos en relación con el lenguaje dialectal que hablaban sus personajes campesinos (Cfr. Merker 1965:478). además, este lenguaje dialectal no se correspondía con el que el propio anzengruber más dominaba, pues, a pesar de ser vienés, se dedicaba a utilizar el dialecto de las comunidades campesinas en las que se desarrollaban las tramas de sus textos dramáticos y narrativos. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 260 (116) Hein (1983:1625): “die Verwendung von dialektalen Wendungen und textpassagen in der hochsprachlichen dichtung reicht von der durch den zufall bestimmten einstreuung über die bloße andeutung und typisierung bis zum intendierten Kontrast und zum authentischen ausschnitt sprachlicher Wirklichkeit”. (117) Parece lógico que un texto escrito en una sola variedad de una lengua se pueda traducir a cualquier variedad de otra lengua, incluida la lengua estándar. la única objeción podría ser que el empleo de una variedad marcada en un texto generase contrastes en relación con otros textos escritos en estándar. es decir que la escritura de un texto literario en dialecto en vez de en estándar ya supondría una determinada manifestación diferenciadora. de la misma forma que contrastan las variedades también contrastarían los textos de acuerdo con el material lingüístico divergente. (118) es de suponer que en la literatura anglosajona, el empleo de variedades no estándar en la literatura también corra a cargo de personas formadas esencialmente en inglés estándar, aunque puedan tener un dominio más o menos perfecto de otras variedades dialectales o sociolectales.
la cuestión de la variación intralingüística ha sido abordada principalmente por la lingüística y sociolingüística y sólo en menor medida por la traductología. Si bien es verdad que numerosos autores han aportado posturas respecto a la presencia de distintas variedades de una misma lengua en un texto literario, hay que constatar un tratamiento más bien superficial y una escasa aportación de posibles soluciones (Mayoral 1999:147). debido a la fuerte correlación que existe entre las marcas diatópicas y diastráticas, en nuestro estudio no se establece una separación nítida –algo que, por otra parte, resultaría harto difícil si no imposible– entre el carácter geográfico y social de los dialectos. rabadán (1991:111-112) incide en este aspecto de los dialectos como variedades que se identifican, generalmente, con ambas características: “el dialecto se puede utilizar de forma parcial para caracterizar social o geográficamente (por regla general ambas cosas a la vez) a determinados personajes en el to”. Koller (2001:244) resalta ese solapamiento habitual de las dos marcaciones (la sociolectal y dialectal) como un rasgo característico de la lengua alemana: “thomas Manns Buddenbrooks enthält zahlreiche beispiele für regional/ dialektal markierten Sprachgebrauch, der –wie das für das deutsche charakteristisch ist– häufig zugleich sozial bestimmt ist”. Hurtado (2001:583-596) presenta una visión panorámica de las diferentes posturas que a lo largo de los años han ido defendiendo los distintos traductólogos en relación con el tratamiento de la variedad dialectal en la literatura. defiende la importancia en traducción de la distinción de las marcas estándar/ no estándar –si existe un uso significativo de marcadores–, pues éstas pueden desempeñar funciones centrales en el texto original. además, resalta las pérdidas de funciones presentes en el original que conlleva la eliminación de los rasgos de variedad lingüística. Con ello está aludiendo a un problema, en primer lugar, de comprensión significativa de la variación intralingüística. efectivamente, sería necesario que los traductores fuesen conscientes de esta variación y de sus implicaciones ideológicas. ello permitiría la búsqueda y aplicación de estrategias más apropiadas, que la habitual neutralización, para dar respuesta a los problemas que los textos marcados plantean. la realidad, sin embargo, muestra que los traductores, en muchos casos, o no conocen los sistemas lingüísticos en toda su heterogeneidad o no disponen de los elementos de juicio necesarios para poder enfrentarse con cierta garantía al problema en cuestión; el mero conocimiento de la riqueza de variedades de una lengua no implica que se dominen, al menos parcialmente, esos subsistemas. esto se debe, en parte, al hecho de que los programas de formación de los traductores, ya sean de grado o de posgrado, no suelen tener en cuenta la problemática Juan antonio albaladeJo Martínez 261
de la variación lingüística intrasistémica. las lenguas extranjeras, que son objeto de enseñanza en la carrera de traducción e interpretación, se identifican sin más con la variedad estándar, obviando incluso la existencia de múltiples variedades estándar, como las del alemán119 o del inglés120. el hecho de que no se insista en la variedad intralingüística se debe, sin duda, a que ésta se suele reflejar casi exclusivamente en textos literarios, y que la traducción literaria sólo supone aproximadamente el 1% del volumen total de la actividad traslativa. Por otra parte, la adquisición de todos los conocimientos necesarios en materia lingüística, social y cultural supondría un enorme reto para cualquier persona, mucho más para un intermediario cultural que ha de moverse en dos mundos culturales. ello explica por qué los traductores tienden a limitar su aspiración de dominio a la variedad central de las dos lenguas en las que desarrollan su labor. la “superficialidad” y “marginalidad” con la que se trata el asunto de los lenguajes periféricos en traducción se debe, muy posiblemente, a su carácter interdisciplinario: la complejidad de la materia dificulta la especialización que probablemente sea necesaria y además requeriría un interés especial de los traductólogos por un campo puramente lingüístico como la dialectología. una actitud similar se da en los estudios de teoría literaria respecto al tratamiento del dialecto como indica Hein (1983:1624): dialektverwendung bzw. dialektsprecher lassen sich in der neueren deutschen hochsprachlichen dichtung bis in die barockzeit zurückverfolgen. dabei erhalten die dialekt-Passagen aus dem gegensatz zur Hochsprache verschiedene Funktionen, die von der Forschung bisher nur unzureichend untersucht wurden. [...] die Schwierigkeiten liegen unter anderem darin, daß kein literaturwissenschaftler die verschiedenen dialekte mühelos erkennen und lesen kann (vgl. Sengle 1971, bd. 2, 776) und daß auf der anderen Seite kaum ein dialektologe an literarisch-ästhe- tischen Phänomenen des dialekts im hochsprachlichen Kontext interessiert ist. es ist daher selbst für den sprachwissenschaftlich ausgebildeten literaturwissenschaftler schwer, herauszufinden, ob es sich bei den dialektalen Wendungen und textpassagen in hochsprachlichen texten tatsächlich um dialekt im Sinne dialektologischer Prinzipien handelt [...] oder ob nur andeutungen, anklänge von dialekt in verschiedenartiger Form vorliegen. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 262 (119) Hoy en día se suelen diferenciar tres variedades estándar: la de la república Federal de alemania, la de austria y la de Suiza. Cada una de ellas con un importante grado de confluencia pero también con rasgos distintivos en todos los niveles de la lengua. (120) Se pueden establecer múltiples diferencias entre el be (inglés británico) y el ae (inglés americano), las dos variedades estándar más importantes del inglés. otra variedad estándar que se podría mencionar es el inglés australiano.
lenguaje del guardabosque. a este respecto habría que resaltar que no se debería hablar de estas coletillas como “recurso traductivo” si ya están presentes en el texto original. Consultada una de las traducciones mencionadas por rabadán como ejemplo de esta estrategia traductiva, en concreto la de a. bosch, no se ha podido documentar ningún ejemplo en el que el traductor emplee las coletillas para marcar los pasajes dialectales, salvo cuando el propio autor del original lo hace. Para ilustrar este proceder del traductor hemos elegido dos pasajes del original con su respectiva traducción. el primer ejemplo contiene la coletilla, tanto en el original como en la traducción, y el segundo ejemplo refleja la ausencia de cualquier referencia al dialecto en la versión española, a pesar de que hay un pasaje dialectal en el original: Juan antonio albaladeJo Martínez 269 He dropped his head. then he said, in dialect: “ay, maybe i do, maybe i do! Well then, i’ll say nowt, an’ ha’ done wi’t. but the mun dress thysen, an’ go back to thy stately homes of england, how beautiful they stand. time’s up! time’s up for Sir John, an’ for little lady Jane! Put thy shimmy on, lady Chatterley! tha might be anybody, standin’ there be-out even a shimmy, an’ a few rags o’ flowers. there then, there then, i’ll undress thee, tha bob-tailed young throstle” (lawrence 1983:247). “this is John thomas marryin’ lady Jane,” he said. “an’ we mun let Constance an’ oliver go their ways. Maybe-” (lawrence 1983:246). el hombre bajó la cabeza y, en dialecto, dijo: –Quizá, quizá lo diga para eso...bueno, pues no lo diré, y basta. Pero tienes que vestirte y regresar a las señoriales mansiones de inglaterra, que tan hermosas son. ¡Ha llegado el momento! ¡Ha llegado el momento para sir John y lady Jane! ¡Ponte el vestido, lady Chatterley! tal como estás, en pie y desnuda, sin siquiera camisa y con sólo unas cuantas flores, podrías ser cualquier mujer. bueno, bueno...te voy a desnudar. Voy a desnudar tu cuerpo joven y de bonito trasero (lawrence 1981:234). el hombre dijo: -esto es el matrimonio de John thomas con lady Jane. y debemos dejar que Constante y oliver sigan cada cual su camino. Quizá... (lawrence 1981:233). otro traductólogo que se muestra contrario a reexpresar dialectos del texto original mediante dialectos de la lengua meta es Mayoral (1999:86-87), aunque sí es partidario de emplear determinados marcadores que permitan evocar la “atmósfera global del texto original”: respecto a la traducción de dialectos, estos artículos124 se mostraban contrarios a la traducción por dialectos funcionalmente equivalentes, dado el choque cultural que pueden provocar en el lector contemporáneo, e insinuaba que las soluciones de traducción a adoptar deben tener en cuenta la identificación por el lector de esos marcadores como pertenecientes a la variedad concreta. también insinuaban que estos marcadores que el lector identifica suelen asociarse a intenciones satíricas o denigrantes. (124) Mayoral se refiere a unos artículos suyos en los que trata el asunto.
los argumentos que presentan los teóricos de la traducción opuestos a la recreación de la variación intralingüística son, sin duda, importantes y tienen parte de razón. no obstante, debería tenerse en cuenta que toda traducción no sólo supone pérdidas sino también ganancias respecto del original. la traducción de cualquier texto produce pérdidas, ya se trate de un texto marcado o no marcado. Pero también es verdad que la traslación hace que el texto meta incorpore aspectos específicos y genere nuevas asociaciones fruto de su reubicación en otro ámbito lingüístico-cultu- ral (Cfr. Venuti 1995:18). el argumento por el que se rechazan determinados recursos lingüísticos de la lengua meta, porque “adulteran” la idiosincrasia del original, resulta problemático a la luz de este hecho. nunca se podrá evitar un cierto grado de “adulteración” del texto y tampoco determinadas pérdidas. Consideramos que el traductor debe buscar un cierto equilibrio entre pérdidas y ganancias en el texto meta, limitando, en la medida de lo posible, unas y otras. la idea de que la neutralización mediante la lengua estándar es la mejor opción para la reexpresión de los contrastes intralingüísticos debido a su aceptabilidad por parte de los lectores se basa en un cálculo equivocado. este razonamiento tendría su razón de ser si al lector se le dieran a elegir dos opciones: una versión marcada y otra no marcada para que él pudiera escoger y consiguientemente se pudiera hablar de aceptabilidad. obviamente esta situación no suele darse. además, en la mayoría de los casos el lector ni siquiera será consciente de que el traductor ha transformado el carácter del texto al neutralizarlo. Pero incluso si se le ofrecieran dos versiones, una neutralizada y otra no neutralizada, es muy posible que la mayoría de los lectores eligiría la variante normalizada, es decir aquella que “reautomatiza” el lenguaje literario, convirtiéndolo en común y, por tanto, en más fácilmente digerible para el lector. even-zohar (2009:54) subraya esta idea diciendo que: “empirisch betrachtet, scheint die überwältigende Mehrheit der Kulturkonsumenten ebendies zu bevorzugen, und wer die Konsumenten kontrollieren möchte, passt sich gänzlich ihrer Präferenz an”. desde esta perspectiva, la aceptabilidad de la que habla rabadán cobraría de nuevo sentido. ¿Por qué se da este fenómeno? Quizá porque el texto “nivelado” sea más “redondo”, cuente con un estilo “más bonito” y homogéneo, plantee menos “obstáculos” al prescindir de elementos que podrían producir efectos de extrañamiento. ese aplanamiento de la obra contribuye indudablemente a aumentar su aceptabilidad entre el lector medio. ahora bien, por esta regla de tres habría que proponer la “trivialización” de todo texto literario para adaptarlo al gusto del mayor número posible de receptores potenciales, pues qué duda cabe que la literatura más leída y más demandada por los lectores de todas las épocas es aquella que desde la crítica literaria se califica de “trivial”. Sin embargo, uno de los factores que diferencian la gran la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 270
literatura de la literatura trivial es precisamente que las obras clásicas requieren un esfuerzo especial: la plurisignificación, la intertextualidad, la deformación de lo común o el apartarse de las convenciones exige del lector un proceso de recreación activo y no un mero acto de absorción pasivo. buena prueba de que en traducción no se trabaja con verdades absolutas sino con convenciones establecidas a partir de determinados usos y gustos estéticos es el hecho de que algunos traductólogos sí abogan por recrear los contrastes intralingüísticos, como veremos a continuación. 2.1.2. recreación Frente a la postura anterior, que defiende la neutralización de la variación intralingüística como única solución válida posible, se sitúan aquellos traductólogos que abogan por la recreación de los contrastes. de especial interés resultan las aportaciones de Manuel ramiro Valderrama (2007). en primer lugar, este autor propone una solución terminológica original para la traslación de la variación intralingüística: habla de la “traducción lectal” y de los textos “lectalmente” marcados. en segundo lugar, introduce la idea de que los traductores que se enfrentan a textos lectalmente marcados, en realidad llevan a cabo dos procesos traslativos: primero un proceso intraidiomático (destinado a la homogeneización textual del original) y luego el proceso interidiomático de traducción desde la variedad estándar de la lengua de partida a la variedad estándar de la lengua meta. indica ramiro que esa “operación de homogeneización previa” se realiza de forma “más o menos consciente” y que es voluntaria. basándose en Malingret (2002), apostilla que “para nadie representa un secreto que este trabajo de homogeneización puede venir impues- to por el que hace el encargo de traducción” (ramiro Valderrama 2007:58). aunque ramiro da preferencia a la recreación de la variación lectal, pues “difícilmente vamos a encontrar textos marcados en los que la connotación no sea relevante” (2007:62), también afirma que existen casos en los que la homogeneización es imprescindible (sería interesante que se definiera en qué casos se da esa situación). otra de las voces más relevantes respecto de esta cuestión es la de lawrence Venuti. en The Translator’s Invisibility reflexiona acerca de las razones que han llevado a los traductores a producir textos meta normalizados y exentos de cualquier marca que pueda producir efectos de extrañamiento en el lector. Partiendo de la célebre dicotomía de Schleiermacher, él aboga por la traducción “extranjerizante” frente a la traducción “domesticada”. la primera marcaría las Juan antonio albaladeJo Martínez 271
diferencias lingüísticas y culturales mientras que la segunda adaptaría el texto a los valores culturales de la lengua meta (Cfr. Venuti 1995:20). la extranjerización se consigue o bien a través de la elección de un texto extranjero excluido por los cánones literarios domésticos –como podría ser el caso del teatro popular vienés en españa– o bien mediante el empleo de un tipo de discurso marginal, por ejemplo a través del uso de los lenguajes periféricos que caracterizan a los textos marcados. Venuti explica que, sobre todo en las últimas décadas, se ha impuesto la traducción domesticada, una traducción que aspira a ser leída con fluidez, liberada de todo obstáculo. ese tipo de traducción genera la ilusión de transparencia y con ello la idea de que, de esta forma, se transmiten con fidelidad el carácter y las peculiaridades específicas del autor original y su texto. en definitiva, un texto meta que crea la sensación de que se trata de un original y no de una traducción. y precisamente así es como la suelen leer tanto los lectores comunes como los lectores críticos. este tipo de traducción, propia de los lenguajes especializados, se ha convertido en la más aceptada también en relación con los textos literarios, al aplicarse a estos los mismos parámetros de aquellos: a translated text, whether prose or poetry, fiction or nonfiction, is judged acceptable by most publishers, reviewers, and readers when it reads fluently, when the absence of any linguistic or stylistic peculiarities makes it seem transparent, giving the appearance that it reflects the foreign writer’s personality or intention or the essential meaning of the foreign text –the appearance, in other words, that the translation is not in fact a translation, but the “original” (Venuti 1995:1). el propio traductor contribuye a su “invisibilidad” al atenerse a las normas lingüísticas estandarizadas –obviando las calas y erosiones que el autor original inflige a la lengua original y que atentan contra la normalización y automatización de la misma– y al fijar un determinado significado, eliminando la polivalencia del texto, un rasgo central de cualquier obra literaria. Sin embargo, por más que se pretenda que el traductor desaparezca del texto meta, su invisibilidad no deja de ser una absurda falacia si se tiene en cuenta el grado de implicación en el proceso traslativo. la idea de invisibilizar al traductor para hacer más visible al autor sugiere que una traducción fluida y transparente reproduce con mayor fidelidad el texto original: [...] this illusory effect conceals the numerous conditions under which the translation is made, starting with the translator’s crucial intervention in the foreign text. the more fluent the translation, the more invisible the translator, and, presumably, the more visible the writer or meaning of the foreign text (Venuti 1995:1-2). Venuti (1995:41) también alude a la diferenciación entre la traducción de textos literarios y de textos de los campos de especialidad: “as Schleiermacher realized la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 272
long ago, the choice of whether to domesticate or foreignize a foreign text has been allowed only to translators of literary texts, not to translators of technical materials”. esta diferenciación no parece tenerse en cuenta por parte de los defensores de la neutralización de los textos marcados. Como consecuencia se aplican las estrategias traductoras propias de los textos principalmente informativos a los textos fundamentalmente expresivos, por ejemplo a la hora de trabajar con corpus e índices de aceptabilidad. Hatim y Mason (1995) también afrontan el problema de la variación intralingüística. Para ello establecen una clasificación de las variedades de la lengua según el usuario y según el uso. las variedades relacionadas con el usuario las denominan dialectos y aquellas relacionadas con el uso las llaman registros. entre los dialectos diferencian los geográficos, temporales, sociales, idiolectales, estandarizados y no estandarizados. es decir que estos autores identifican la variedad estándar de la lengua como un dialecto más dentro del correspondiente sistema lingüístico (de acuerdo con el uso terminológico convencional en el ámbito anglosajón). dos aspectos de suma importancia que resaltan en cuanto a los dialectos geográficos es que la variación geográfica no se mantiene de forma homogénea en toda el área de influencia, algo que dificulta su identificación y diferenciación. de ahí que reclamen la necesidad de emplear la noción de continuum para los dialectos, una idea que coincide con las posturas que actualmente defiende la dialectología alemana, tal y como se desprende del correspondiente capítulo de nuestro estudio. esto puede suponer un problema adicional para el traductor, pues dificulta la diferenciación nítida entre los dialectos que puedan aparecer en las obras literarias (además hay rasgos que los dialectos comparten). y, en segundo lugar, estos autores apuntan a la dificultad que plantea la presencia de un dialecto concreto en un texto que se va a traducir, pues esto hace que se tenga que reflexionar acerca de qué dialecto se debería usar en el texto meta (dialecto equivale aquí a variedad e incluye, por tanto, también la lengua estándar). expresan la necesidad de tener en cuenta el factor de la variación intralingüística en el proceso traslativo, pues el empleo de distintos códigos lingüísticos no es casual sino que se lleva a cabo intencionadamente. el traductor debe ser capaz de captar los valores idiosincrásicos asociados y tratar de recuperarlos (Cfr. Hatim/ Mason 1995:60). en cuanto a los contrastes intralingüísticos en un texto y la cuestión de su tratamiento en el proceso traslativo señalan que ambas soluciones básicas, neutralizar o recrear, son problemáticas, pues en el primer caso (neutralización) se pierden los efectos especiales pretendidos por el autor del texto original y en el segundo caso (recreación mediante un dialecto de la lengua meta) se corre el peligro de evocar efectos contrarios a los intencionados por éste (Hatim/ Mason 1995:58). Juan antonio albaladeJo Martínez 273
apoyándose en el ejemplo de las traducciones al francés, alemán y danés de la novela El amante de Lady Chatterley de d. H. lawrence, constatan que la solución habitual respecto del tratamiento del elemento dialectal es su reexpresión mediante el código estándar de la lengua meta, neutralizando los contrastes. Según indican, los traductores rechazan el uso de dialectos en la lengua meta por considerar esta solución “artificial”. no obstante, también señalan que este proceder supone pérdidas “irrecuperables” debido a la eliminación de los correspondientes elementos de extrañeza (Hatim/ Mason 1995:63-64). Como bien indican estos autores, la neutralización de los contrastes produce pérdidas significativas que contribuyen a modificar el efecto del texto meta en el proceso de recepción. obviamente, el carácter del texto cambia considerablemente y, como consecuencia, el efecto que produce en los receptores finales no puede ser nunca ni igual ni similar al que experimentaron los receptores originales. esto no es una cuestión menor en relación con los textos literarios, pues en una obra de arte el efecto es de especial relevancia. nosotros iríamos incluso más allá de lo que plantean estos autore y afirmaríamos que el texto neutralizado no sólo sufre pérdidas debido a la eliminación de la marcación sino que también “sufre” ganancias, en nuestra opinión, muy problemáticas, mucho más problemáticas que las que resultan de la recreación de los lenguajes periféricos. Si se reexpresa el lenguaje de un personaje fuertemente marcado, por ejemplo por rasgos diastráticos, mediante un habla perfectamente estándar, se está llevando a cabo una profunda modificación de su idiosincrasia y se generan nuevas asociaciones totalmente contrarias a las que presenta el original. otra solución distinta sería la reexpresión del elemento dialectal mediante marcas sociales, tal y como propone Catford (1978:87-88): When an Sl text contains passages in a dialect other than the unmarked dialect (e.g. in the dialogue of novels) the translators may have to select an equivalent tl dialect. translation equivalence […] depends on relationship of Sl and tl text to “the same substance” […]. in the selection of an equivalent tl geographical dialect this means selection of a dialect related to “the same part of the country” in a geographical sense. geography is concerned with more than topography and spatial co-ordinates – and human geography is more relevant here than mere location. thus, in relation to the dialects of britain, Cockney is a southeastern dialect. in translating Cockney dialogue into French, however, most translators would select Parigot as the tl equivalent dialect, even though this is a northernly dialect of French. the criterion here is the “human” or “social” geographical one of “dialect of the metropolis” rather than a purely locational criterion. la literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 274
al respecto, Hatim y Mason citan el ejemplo del tratamiento del dialecto londinense de Pygmalion de g. b. Shaw en la traducción al árabe. aquí, el contraste se establece a través de marcas sociolingüísticas sin recurrir a una determinada variedad diatópica (equivalente funcional). respecto de la estrategia de recrear los contrastes diatópicos mediante marcas diastráticas, Hatim y Mason (1995:61) prefieren determinados recursos sobre otros: no son partidarios de reflejar las diferencias sociolingüísticas con marcas fonológicas sino más bien con contrastes léxicos y gramaticales respecto de la norma estándar. esta última solución supondría una recreación del contraste “dialecto – lengua estándar” esencialmente mediante el contraste “lengua coloquial – lengua estándar”, además con una marcación muy superficial y, por tanto, poco visible. Significa un desplazamiento del contraste del ámbito de las variedades de la lengua hacia el de los registros. es decir que dentro de una misma variedad (la lengua estándar) se establecerían contrastes entre el registro formal y el registro coloquial. obviamente no se trata del mismo tipo y grado de contraste (menor profundidad del mismo) y generalmente sólo se salvaría uno de los dos rasgos habitualmente asociados al dialecto: el diastrático (y sólo parcialmente). Se perdería, por tanto, el valor diatópico, algo que, sin embargo, parece irremediable salvo que se acepte su restitución mediante rasgos diatópicos del sistema de la lengua meta, algo muy discutido por traductólogos y traductores. no obstante, la reexpresión de los contrastes mediante marcas diastráticas supondría sólo una pérdida parcial de los valores connotativos frente a la pérdida absoluta que supone la reexpresión mediante la lengua estándar. también se evitaría la acusación de falsificación de la idiosincrasia del lenguaje original (si se acepta la equivalencia, al menos funcional, de las respectivas lenguas estándar). una posible crítica a esta solución de Hatim y Mason es que los recursos que proponen para marcar el texto limitan en gran medida la capacidad de recreación de distintos grados de contraste intralingüístico. Sin embargo, la ventaja de esta estrategia reside precisamente en su sencillez: no requiere conocimientos de ningún dialecto de la lengua meta por parte del traductor y tampoco plantea problemas de comprensión a los lectores, algo que sí podría generar dificultades si se emplearan variedades dialectales. además se trataría de una solución menos problemática desde el punto de vista social, pues presumiblemente provocaría una menor resistencia por parte de muchos editores, traductores y lectores. newmark (2006:263) defiende una postura similar a la de Hatim y Mason al proponer la recuperación de la funcionalidad de los contrastes, aunque siempre con un uso moderado de las marcas: Juan antonio albaladeJo Martínez 275
Como traductores, su principal tarea consiste en decidir cuáles son las funciones del dialecto, que habitualmente vienen a ser las siguientes: a) mostrar un uso argótico del lenguaje; b) subrayar los contrastes sociales clasistas; y más raramente c) indicar las características culturales locales. [...] en el teatro, con imitar el acento de la clase obrera sin recurrir a ningún dialecto bastaría para dar razón de las aparentes distorsiones de una frase como ésta: Wenn ich bloss wisste, was du meenst. otras veces, lo importante no es comerse unas cuantas letras (“¿l’ha dicho usté que he venío en taxi?”) para dar a entender que se trata de un campesino inculto, sino producir con moderación un habla argótica natural, que a ser posible oculte la clase social y que insinúe que se trata de un dialecto, “procesando” sólo una pequeña parte de las palabras dialectales del original. Como se desprende de la cita, newmark también defiende el empleo de marcas más bien “superficiales”, léxicas y fraseología coloquial. Habría que preguntarse, sin embargo, si ese tipo de marcas por las que aboga este autor realmente permiten recrear un habla argótica “natural”, pues los fenómenos articulatorios que menciona como ejemplos, apócope y síncopa, son completamente habituales en el lenguaje coloquial, tanto en la vida real como en las obras de ficción. nos parece que la idea que defiende newmark de un habla argótica “natural” procede más de su propia postura lingüístico-estética que de una experiencia literaria contrastable, pues se podrían citar ejemplos no sólo a favor sino también en contra de ese procedimiento. dentro del complejo universo de las siempre discutidas unidades traductológicas, esta concepción del “habla argótica natural” no deja de ser otra convención que no puede reclamar más que cierto grado de aceptación por parte de los profesionales (traductores) y teóricos (traductólogos) frente a otro grado, quizá menor, de rechazo. nuevamente nos encontramos con una cuestión de gusto. el comentario de newmark respecto del tratamiento traductor del dialecto en las obras de teatro resulta interesante, ya que muestra un cierto paralelismo con unas observaciones del autor de origen austro-húngaro Ödön von Horváth en relación con sus textos dramáticos. decía Horváth (Cfr. Krischke 1977:55) que a la hora de representar sus obras, los actores no debían hablar en dialecto sino en lengua estándar, si bien debían marcar su lenguaje de tal manera que pareciera que habitualmente sólo se expresan en dialecto125. bien es verdad que los textos de Horváth no muestran más que marcas dialectales poco profundas, es decir que más que de “dialecto” habría que hablar de Umgangssprache. Por su parte, Josep Julià (Cfr. Hurtado 2001:583-590) rechaza la reexpresión de la variación intralingüística a través de la lengua estándar y la consiguiente neula literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 276 (125) Cabría preguntarse, no obstante, cómo se consigue tal empresa.
tralización de los contrastes. a diferencia de autores como newmark y Hatim y Mason, Julià tampoco es partidario de indicar los contrastes dialectales con marcas sociolectales (lo interpreta como “confusión”). también se opone a lo que él denomina “opción interdialectal”: la restitución de los dialectos de los textos originales mediante dialectos diluidos, escasamente marcados o incluso transformados en registros. a diferencia de la opinión mayoritaria (tanto entre los traductólogos como los traductores), Julià aboga por la reproducción de los contrastes dialectales mediante el empleo de variedades dialectales de la lengua meta. de hecho ha aplicado esta estrategia en la traducción al catalán de la novela Quer pasticciaccio brutto de via Merulana: […] Julià ha traducido este texto [Quer pasticciaccio brutto de via Merulana] al catalán haciendo aparecer la variedad dialectal de esta lengua; de este modo, el romanesco, el napolitano, el molisano, el veneciano y el milanés del original se convierten, respectivamente, en barcelonés, valenciano (utilizando una variedad no concreta ni apitxada), pallarés, ampurdanés y mallorquín. Según Julià, del mismo modo que el lector de la traducción de una novela inglesa entiende que sus personajes no son catalanes aunque se expresen en catalán, el lector habrá de entender que estos personajes, aunque se expresen en estos dialectos, no son barceloneses, valencianos, etc. (Hurtado 2001:587). aun siendo sin duda un caso minoritario, el ejemplo de Julià demuestra que en relación con el proceso traductor no entran en juego verdades absolutas a la hora de adoptar determinadas soluciones sino que los traductores adoptan ciertas estrategias de acuerdo con criterios traslativos más o menos convencionales y posturas estéticas también más o menos convencionales. Cuanto menos convencionales sean los criterios traslativos y las posturas estéticas más se apartará el texto meta de una traducción “canónica” y más se verá expuesto a las críticas por el no cumplimiento de la convención prescrita y la consiguiente ruptura del horizonte de expectativas. 2.2. tratamiento de la variación intralingüística: Postura de los traductores Salvo algunas excepciones, la mayoría de los traductólogos no se dedican a la labor traductora. Para poder comprobar la viabilidad de las distintas soluciones respecto de los contrastes intralingüísticos que se proponen desde la teoría de la traducción se analizan a continuación las aportaciones de los profesionales de la traducción en ese campo. Para ello se han consultado los prólogos de varias obras de literatura Juan antonio albaladeJo Martínez 277
marcada y se han examinado los correspondientes textos meta. la traductografía española de la literatura alemana marcada refleja las distintas posturas estéticas que defienden los diferentes traductores. lo que llama la atención al revisar la traductografía en español de la literatura en lengua alemana es la escasa presencia de textos que en su versión original presentan contrastes intralingüísticos. teniendo en cuenta que se trata de un importante conjunto de obras, tanto por su número como por su valor estético, tiene que sorprender la escasa recepción en la península. el menor prestigio por parte de la crítica literaria y la escasa presencia en las historias de la literatura lo explican, al menos en parte. no existe, por poner un caso, ninguna traducción española de autores de la talla de Johann nestroy y Ferdinand raimund, las dos grandes figuras del Wiener Volkstheater, a pesar de la influencia que el primero ha ejercido, a través del teatro de thornton Wilder, en uno de los musicales de mayor éxito en la historia de estados unidos: Hello, Dolly! una de las grandes obras del teatro alemán del siglo XX, Geschichten aus dem Wiener Wald de Ödön von Horváth, finalmente ha sido publicada en la colección letras universales de Cátedra, setenta años después de su estreno. en el caso de nestroy se suele aludir a la enorme dificultad que representa el elemento dialectal en el proceso translativo para explicar la laguna traductográfica, pero, sin embargo, existen traducciones a otras lenguas como el inglés, francés, italiano, portugués, polaco, checo, etc. a pesar de ser uno de los autores teatrales más representados en los escenarios alemanes después de la Segunda guerra Mundial, sigue siendo un perfecto desconocido en españa. Hasta el día de hoy no se ha traducido ninguna de sus más de ochenta obras al español. ya indicamos en la parte introductoria del presente trabajo la importantísima historia de la recepción de la obra de nestroy. lo que, aparentemente, acaba de imposibilitar su recepción en nuestro país es la supuesta intraducibilidad de sus obras. Ésta se justifica esencialmente con los problemas que plantea el complejo entramado lingüístico con sus múltiples contrastes. la gran maestría que muestra en el manejo del lenguaje, introduciendo numerosas deformaciones léxicas y fraseológicas con carácter cómico, irónico y satírico y el hecho de convertir a menudo el lenguaje mismo en un elemento central de la trama, vendrían a confirmar la tesis de la intraducibilidad. aunque autores como Horváth y nestroy recurran al elemento dialectal para marcar a sus personajes, no escribieron textos dialectales. a esta confusión contribula literatura MarCada: ProbleMaS de traduCCiÓn y reCePCiÓn eJeMPliFiCadoS… 278
sociedad (ruptura de la cláusula estamental)127 y finalmente un lenguaje bien distinto al que, hasta entonces, se empleaba en la literatura “seria” y que permitía establecer con credibilidad al personaje desclasado que representa Woyzeck. el traductor José luis Cerezo (1993:81-82) explica las razones por las que ha optado por no recrear la variación intralingüística, si bien indica que ha tratado de preservar el registro lingüístico que se asocia con el dialecto: la dificultad que encierra la traducción de Woyzeck no es ajena, además, a otras evidencias allegadas por el debate en torno a la transcripción del original, particularmente la depuración del realismo büchneriano mediante el recurso a un dialec- to hésico. la presente traducción ha renunciado al discutible procedimiento de sugerir la presencia de tales rasgos recurriendo a dialectalismos españoles, aunque se ha esmerado por reflejar el registro lingüístico a que corresponden en un mapa lingüístico tan sumamente diferenciado como el alemán. también este traductor opta por la solución menos polémica que, hablando en palabras de Venuti, produce un texto más fluido y transparente pero seguramente muy alejado del original al perder uno de sus rasgos rompedores característicos. Reflexión crítica revisando las posturas expresadas por José luis Cerezo, isabel Hernández y Miguel Sáenz se observa una cierta gradación en sus respuestas respecto del tratamiento del elemento dialectal. Mientras que a Cerezo el empleo de dialectalismos en el texto meta le resulta “discutible” y a Sáenz le resulta “inimaginable” identificar un personaje literario alemán marcado por la diatopía con otro español igualmente localizado geográficamente, isabel Herández constata la “imposibilidad” de reflejar esos rasgos lingüísticos debido a la inequivalencia de los códigos. tanto Cerezo como Sáenz hacen referencia a su pretensión de preservar los rasgos a nivel de registro. no obstante, se observan carencias al respecto como muestra el ejemplo de la traducción de Berlín Alexanderplatz. Juan antonio albaladeJo Martínez 285 (127) tratándose de una obra de carácter trágico, el protagonista debía pertenecer, según las preceptivas de las poéticas clásicas, a la clase aristocrática. lessing había ampliado el enfoque social de la tragedia mediante la inclusión de la burguesía. Sin embargo, la aparición de personajes pobres y desclasados en calidad de figuras principales seguía estando limitada a la comedia.
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