Cefalea persistente relacionada con covid-19: análisis longitudinal de imágen RM cerebral .
Abstract
Grado en Medicina
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UNIVERSIDAD DE VALLADOLID TRABAJO FIN DE GRADO FACULTAD DE MEDICINA “CEFALEA PERSISTENTE RELACIONADA CON COVID-19: ANÁLISIS LONGITUDINAL DE IMÁGEN RM CEREBRAL” AUTOR: Emilio Juan Gutierrez Ocaña TUTORES: Dr. Ángel L. Guerrero Peral Dr. David García Azorín Dr. Álvaro Planchuelo Gómez CURSO ACADÉMICO 2022-2023
1 ÍNDICE I. RESUMEN………………………………………………………………… 2 II. ABSTRACT………………………………………………………………... 3 III. INTRODUCCIÓN………………………………………………………… 4-5 A. HIPÓTESIS………………………………………………………. 5 B. OBJETIVOS……………………………………………….……... 5 IV. MATERIAL Y MÉTODOS……………………………………………….. 5-9 A. DISEÑO DEL ESTUDIO………………………………………… 5 B. ASPECTOS ÉTICOS……………………………………………. 5-6 C. POBLACIÓN DE ESTUDIO ………………………………….… 6 D. CRITERIOS DE ELEGIBILIDAD……………………………….. 6 E. INTERVENCION…………………………………………………. 7 F. VARIABLES………………………………………………………. 7 G. ANALISIS ESTADISTICO………………………………………. 7-8 H. ADQUISICION Y PROCESAMIENTO DE LAS IMÁGENES… 8-9 V. RESULTADOS………………………………………………………..……9-16 VI. DISCUSIÓN………………………………………………………………. 16-18 VII. LIMITACIONES……………………………………………………………18 VIII. CONCLUSIONES…………………………………………………………18 IX. BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………... 19-20 X. ANEXO………………………………………………………………….... 21-25 XI. PÓSTER………………………………………………………………….. 26
2 RESUMEN Introducción y objetivos: La enfermedad por COVID-19 es una enfermedad infecciosa respiratoria que causa diversos síntomas entre los que destaca la cefalea. En un alto porcentaje de los pacientes se vuelve persistente en la fase post-COVID-19. El objetivo de este estudio fue evaluar mediante Resonancia Magnética (RM) la persistencia y/o modificación de cambios en sustancia gris en pacientes con cefalea persistente relacionada con COVID-19 que habían sido evaluados en un estudio previo. Metodología: estudio observacional analítico con diseño de serie de casos, con seguimiento prospectivo. La población de estudio fueron los supervivientes de la infección por COVID-19 que presentaron cefalea durante la fase aguda de la infección y en los que esta cefalea persistió al menos tres meses tras la fase aguda. La muestra de este estudio fueron los participantes en un estudio inicial, a los que se le realizó una segunda resonancia magnética (RM). Se obtuvieron los datos de sustancia gris. En el análisis de las imágenes de RM, todos los resultados se corrigieron por comparaciones múltiples mediante el método de Benjamini-Hochber y se realizó ajuste por edad y volumen intracraneal total. Se consideró el efecto del envejecimiento en el análisis. Resultados: Se incluyeron 30 pacientes a los que se realizó una segunda RM 25 meses tras la primera. Fueron 22 (73,3%) mujeres, con una edad media en el momento de la COVID-19 de 44,7 años (desviación estándar (DE): 10,6). Respecto a la presencia de cefalea en el momento de la segunda adquisición, 26 (86,7%) pacientes continuaban con ella. El fenotipo clínico de la cefalea más frecuentemente reportado fue un dolor holocraneal 19 (73,1%), de topografía frontal 18 (69,2%), cualidad opresiva 11 (42,3%), e intensidad media de 6,8 (DE 1,5). En la sustancia gris se observaron cambios significativos respecto al estudio previo en: a) Grosor cortical: decremento en tres regiones del hemisferio izquierdo y aumento en corteza entorrinal izquierda, b) Curvatura cortical: decremento en siete regiones del hemisferio derecho, c) Volumen: decremento en cuatro regiones del hemisferio izquierdo. d) Área de superficie: no se observó ningún cambio. Ninguno de los cambios observados en sustancia gris se correlacionó con la evolución de la cefalea. Conclusiones: Los cambios observados en la sustancia gris de los pacientes con cefalea persistente post-COVID-19 mostraron una naturaleza dinámica y dos años tras la primera adquisición mostraron diferencias en múltiples parámetros. No se apreció relación entre el cambio en la frecuencia de cefalea y los hallazgos. Palabras clave: cefalea post-COVID-19 persistente, sustancia gris, Resonancia Magnética (RM), cambios morfométricos.
3 ABSTRACT Introduction and objectives: COVID-19 disease is a respiratory infectious disease that causes various symptoms among which headache stands out. In a high percentage of patients, it becomes persistent in the post-COVID-19 phase. The aim of this study was to evaluate by Magnetic Resonance Imaging (MRI) the persistence and/or modification of changes in gray matter in patients with persistent headache related to COVID-19 who had been evaluated in a previous study. Methodology: analytical observational study with case series design, with prospective follow-up. The study population were survivors of COVID-19 infection who presented with headache during the acute phase of infection and in whom this headache persisted at least three months after the acute phase. The sample for this study was the participants in an initial study, who underwent a second magnetic resonance imaging (MRI) scan. Gray matter data were obtained. In the analysis of MR images, all results were corrected for multiple comparisons using the Benjamini-Hochber method and adjustment was made for age and total intracranial volume. The effect of aging was considered in the analysis. Results: We included 30 patients who underwent a second MRI 25 months after the first one. They were 22 (73.3%) women, with a mean age of 44.7 years (standard deviation (SD): 10.6) at the time of COVID-19. Regarding the presence of headache at the time of the second acquisition, 26 (86.7%) patients continued having it. The most frequently reported clinical phenotype of headache was holocranial pain 19 (73.1%), frontal topography 18 (69.2%), oppressive quality 11 (42.3%), and mean intensity 6.8 (SD 1.5). In the gray matter, significant changes with respect to the previous study were observed in: a) Cortical thickness: decrease in three regions of the left hemisphere and increase in left entorhinal cortex, b) Cortical curvature: decrease in seven regions of the right hemisphere, c) Volume: decrease in four regions of the left hemisphere. d) Surface area: no change was observed. None of the changes observed in gray matter correlated with headache evolution. Conclusions: The changes observed in the gray matter of post-COVID-19 persistent headache patients showed a dynamic nature and two years after the first acquisition they showed differences in multiple parameters. No relationship between change in headache frequency and findings was appreciated. Key words: post-COVID-19 persistent headache, gray matter, Magnetic Resonance Imaging (MRI), morphometric changes.
4 INTRODUCCIÓN La enfermedad por Coronavirus 2019 (COVID-19) es una enfermedad infecciosa causada por el virus respiratorio agudo grave tipo 2 (SARS-COV2). La clínica principal de la infección es respiratoria, aunque los síntomas relativos a otros órganos y sistemas son frecuentes, especialmente en el caso de las manifestaciones neurológicas. Dentro de estos últimos, algunos de los más frecuentemente referidos por los pacientes incluyen anosmia, ageusia, cefalea y mialgias [1]. La cefalea se presenta en la fase aguda del COVID-19 con prevalencia elevada, de hasta el 59% o el 74.6% [2] [3] [4]. La guía NICE define el síndrome post-COVID-19 como el conjunto de signos y síntomas que se desarrollan durante o después de una infección compatible con COVID-19, que continúan durante más de 12 semanas y no se pueden explicar mediante un diagnóstico alternativo. Los síntomas pueden presentarse a menudo superpuestos y fluctuar en el tiempo, incluso manifestarse en forma de episodios agudos. Pueden afectar a cualquier sistema del organismo, incluyendo los sistemas cardiovascular, respiratorio, gastrointestinal, neurológico, musculoesquelético, metabólico, renal, dermatológico, otorrinolaringológico y hematológico, además dar lugar a problemas psiquiátricos, dolor generalizado, fatiga o fiebre persistente [1] [5]. En el caso de la cefalea, en la fase post-COVID-19, en un 17% de los pacientes el dolor de cabeza se vuelve persistente, especialmente cuando no se ha resuelto en dos meses tras la fase aguda de la infección [6]. Esta cefalea puede estar en relación con una exacerbación de una cefalea preexistente o podría tratarse de cefalea de nueva aparición con o sin predisposición genética a alguna cefalea primaria concreta [5]. La resonancia magnética (RM) es una herramienta que permite estudiar el cerebro humano in vivo. Se ha empleado en algunas enfermedades neurológicas como la migraña y más recientemente en pacientes con COVID-19. El procesamiento de datos de la RM nos permite analizar cambios cuantitativos en la sustancia gris y blanca. Para evaluar la sustancia gris se utiliza el análisis de morfométrico de imágenes T1, las cuales nos proporcionan datos como curvatura cortical, volumen, grosor y área de superficie. Nuestro grupo ha sido el primero en describir cambios en pacientes con cefalea crónica post-COVID-19. En los pacientes con cefalea post-COVID-19, en comparación con los controles, se observaron diferencias en la sustancia gris en la corteza orbitaria bilateral, el giro fusiforme izquierdo y el polo frontal. En el caso de la sustancia blanca, se observaron diferencias en los parámetros de anisotropía fraccional en 15 regiones, mayoritariamente en el hemisferio derecho, y diferencias en difusividad radial en 3 regiones de dicho hemisferio. Las adquisiciones de RM se hicieron una media de 7
5 meses tras la fase aguda de la infección, y se compararon con estudios de pacientes con migraña episódica y crónica y sujetos controles, obtenidos antes de la pandemia. La principal limitación de dicho estudio fue su diseño transversal. Aunque se disponía de tres poblaciones diferentes para comparar, se desconocía si dichos cambios eran persistentes o si la mejoría clínica de la cefalea podría asociarse a la resolución de dichos cambios a nivel cerebral [7]. HIPÓTESIS Los cambios observados en sustancia gris cerebral de los pacientes con cefalea persistente post-COVID-19 podrían comportarse de tres maneras posibles: a) hacia su normalización, b) permaneciendo inalterados, c) acentuándose. Dicho patrón podría relacionarse con la situación clínica del paciente y la mejoría o persistencia de la cefalea. OBJETIVOS - Evaluar la presencia y modificación de cambios en sustancia gris en pacientes con cefalea persistente post-COVID-19 que fueron evaluados en el estudio previo. - Establecer si existe asociación entre el patrón de cambio y la situación clínica de los pacientes. MATERIAL Y MÉTODOS DISEÑO DEL ESTUDIO Se llevó a cabo un estudio observacional analítico con diseño de serie de casos, a los que se les realizó un seguimiento prospectivo. ASPECTOS ÉTICOS El estudio fue aprobado por el Comité Ético de Investigación Médica Valladolid Este (código PI-22-2933). Todos los sujetos participantes firmaron consentimiento informado por escrito.
6 El estudio se ha desarrollado en concordancia con la normativa vigente en materia de protección de datos de carácter personal. En todo momento se ha velado por el anonimato de los participantes y se ha tratado la información personal que se recabe de manera confidencial conforme a la Ley Orgánica de Protección de Datos 3/2018. La base de datos se realizó disociando la información clínica de los datos personales sensibles de los pacientes, siendo esta custodiada por los investigadores. La base de datos utilizada fue REDCap. La clave y el acceso estuvieron custodiados por el investigador responsable del centro. POBLACIÓN DE ESTUDIO La población de estudio fueron los supervivientes de la infección por COVID-19 que presentaron cefalea durante la fase aguda de la infección y en los que esta cefalea persistió al menos tres meses tras la fase aguda. En el primer estudio [7] se incluyeron 42 pacientes. La muestra del presente estudio fueron los participantes en el estudio inicial. CRITERIOS DE ELEGIBILIDAD Los sujetos de estudio fueron los participantes del estudio previo [7]. Los criterios de inclusión fueron: 1) edad superior a 18 años, 2) diagnóstico de COVID-19 confirmado mediante reacción en cadena de la polimerasa (PCR) o serología IgM en pacientes con síntomas compatibles con COVID-19, 3) cefalea de nueva aparición durante el curso de la enfermedad por COVID-19, 4) persistencia de la cefalea durante al menos 3 meses, 5) adecuada comprensión del idioma castellano. Los criterios de exclusión fueron: 1) situación médica inestable, 2) alteraciones cognitivas previas, con dificultades de comunicación o alteración del lenguaje, 3) antecedentes de otras cefaleas primarias, 4) uso de fármacos que pudieran dar lugar a cambios en el cerebro (neurolépticos, antiepilépticos, barbitúricos, antidepresivos), 5) antecedentes de traumatismo craneoencefálico moderado o grave, 6) antecedentes de enfermedades neurológicas o neuroquirúrgicas distintas de COVID-19, 7) presencia de otros síndromes dolorosos crónicos (por ejemplo, fibromialgia), 8) patologías o dispositivos que contraindiquen la realización de resonancia magnética, 9) embarazo o lactancia, 10) presencia de claustrofobia.
7 INTERVENCIÓN Se contactó de manera telefónica con los 42 participantes del estudio inicial. Se les explicó de forma detallada en qué consistía el nuevo estudio y el procedimiento de adquisición de una nueva resonancia magnética. En aquellos pacientes que dieron de forma explícita su consentimiento para participar en el nuevo estudio, se revisaron nuevamente los criterios de elegibilidad. A continuación, se recopiló la información y las variables pertinentes sobre cada uno de los pacientes a través del cuestionario adjunto (ANEXO 1). Una vez obtenidos los datos y el consentimiento, se obtuvo la base de datos y se citó a los pacientes para la realización de la RM. VARIABLES Se recogieron una serie de datos demográficos y clínicos relativos a las características de su cefalea. Los datos demográficos incluyeron la edad en el momento de la infección por COVID- 19 y el sexo. En cuanto a los datos clínicos se recopilaron los antecedentes personales de hipertensión arterial (HTA), dislipemia, diabetes mellitus (DM), obesidad, sobrepeso, tabaquismo, tanto en el momento de la inclusión como en los últimos 6 meses. Se evaluó la existencia de comorbilidad neurológica, cardiológica, respiratoria u oncológica. Se preguntó a los pacientes si, entre las 2 adquisiciones de RM, habían recibido la vacunación frente al SARS-Cov-2 o si habían padecido otra vez COVID-19. Se interrogó a los pacientes por la persistencia de cefalea en el momento de este estudio, evaluando características como frecuencia, intensidad, lateralidad, topografía, cualidad. Se interrogó acerca de la presencia de síntomas acompañantes como sensibilidad a estímulos, síntomas trigeminoautonómicos y la presencia de datos de alarma. Asimismo, se evaluó el tratamiento sintomático habitual frente a la cefalea y si habían recibido o no tratamiento preventivo. ANÁLISIS ESTADÍSTICO Se presentan las variables cualitativas y ordinales como frecuencia y porcentaje y las variables cuantitativas continuas como media y desviación estándar (DE) o mediana y
8 rango intercuartílico (RIQ), en función del tipo de distribución. Se empleó la prueba de Kolmogorov-Smirnov para evaluar si las variables tenían una distribución normal. En el análisis de las imágenes de RM, se realizó un análisis comparando las imágenes iniciales y posteriores. Todos los resultados longitudinales fueron corregidos por comparaciones múltiples, por edad, y por volumen intracraneal total para las comparaciones de volumen. Se consideró el efecto del envejecimiento en el análisis, de manera que los resultados muestran el cambio adicional al decremento en algunos parámetros causado por el envejecimiento. Para el ajuste por comparaciones múltiples se empleó el método de Benjamini-Hochberg. ADQUISICIÓN Y PROCESAMIENTO DE LAS IMÁGENES Adquisición y procesado de resonancia magnética: Se obtuvieron secuencias de alta resolución 3D potenciadas en T1, secuencias potenciadas en difusión y secuencias potenciadas en T2 mediante un equipo Philips Achieva 3T (Philips Healthcare, Best, Países Bajos), con antena de cráneo de 32 canales, con idéntica máquina y protocolo que en la primera adquisición. Escáner Philips Achieva 3 T (Philips Healthcare, Best, Países Bajos) con antena de cráneo de 32 canales. En el presente TFG consideramos sólo el análisis de sustancia gris. El protocolo de adquisición para las imágenes 3D ponderadas en T1, con las que se ha realizado el procesado avanzado, consta de los siguientes parámetros de adquisición: secuencia Turbo Field Echo, tiempo de repetición (TR) = 8,1 ms, tiempo de eco (TE) = 3,7 ms, ángulo de inclinación (flip angle) = 8º, tamaño de matriz 256 x 256, resolución espacial de 1 x 1 x 1 mm3 y 170 cortes sagitales cubriendo el cerebro completo. Tiempo de la secuencia: 6 minutos. Las imágenes convencionales de neuroimagen fueron revisadas por una neuroradióloga experta para evaluar la presencia de alteraciones que pudiesen justificar la presencia de cefalea o que tuviesen relevancia clínica. Se informó a todos los pacientes acerca de los resultados de la nueva RM mediante un informe clínico. El análisis avanzado de los datos se ha llevado a cabo con la colaboración de ingenieros del Laboratorio de Procesado de Imagen del Departamento de Teoría de la Señal, Comunicaciones e Ingeniería Telemática de la Universidad de Valladolid. Los datos de sustancia gris se han obtenido parcelando las imágenes de RM ponderadas en T1 en 68 estructuras corticales, 34 por hemisferio, ya que se valora cada
15 Tabla 4: Diferencias en curvatura cortical. Región Coeficiente (∙ 10-4) P-valor P-valor ajustado Córtex lateral orbitofrontal -1,018 0,005 0,035 Giro lingual -1,090 0,003 0,033 Córtex medial orbitofrontal -1,168 0,007 0,041 Córtex pericalcarino -1,376 0,003 0,033 Giro posterior cingulado -0,756 0,009 0,046 Precúneo -0,502 0,002 0,033 Giro superior frontal -0,550 0,005 0,035 Se ajustó el valor de P mediante el método e Benjamini-Hochberg. El coeficiente representa el decremento que se da al mes en mm-1 del valor de curvatura. Grosor cortical La tabla 5 muestra las regiones en las que se observaron diferencias estadísticamente significativas en grosor cortical. Todos los cambios se dieron en el hemisferio izquierdo. No se apreció relación entre el cambio de la frecuencia de la cefalea y los cambios en grosor cortical. Tabla 5: Diferencias en grosor cortical Región Coeficiente (∙ 10-3) P-valor P-valor ajustado Giro caudal anterior cingulado -1,986 0,002 0,025 Córtex entorrinal 3,866 0,004 0,034 Giro rostral medio-frontal -2,153 < 0,001 0,002 Giro superior frontal -2,256 < 0,001 < 0,001 El coeficiente representa el decremento que se da al mes en mm del valor de grosor. Los p-valores se ajustaron mediante el método de Benjamini-Hochberg. Volumen de sustancia gris La tabla 6 muestra las regiones en las que se observaron diferencias estadísticamente significativas en el volumen de sustancia gris. Todos los cambios se dieron en el hemisferio izquierdo. No se apreció relación entre el cambio de la frecuencia de la cefalea y los cambios en volumen de sustancia gris.
16 Tabla 6: Diferencias en volumen de sustancia gris. Región Coeficiente P-valor P-valor ajustado Giro rostral medio-frontal -14,24 0,001 0,016 Giro superior frontal -16,47 0,001 0,016 Córtex superior parietal -10,88 0,004 0,038 Polo frontal -0,961 0,001 0,016 El coeficiente representa el decremento que se da al mes en mm3 del valor de volumen. Los p-valores se ajustaron mediante el método de Benjamini-Hochberg. Área de superficie de sustancia gris No se observó ningún cambio. DISCUSIÓN En el presente estudio se evaluó de manera evolutiva el comportamiento de los cambios estructurales en la sustancia de pacientes con cefalea crónica post-COVID-19 mediante resonancia magnética cerebral. La población de estudio fueron pacientes con cefalea persistente post-COVID-19 que no había tenido cefalea antes de la infección y que presentaron una cefalea persistente, mostrando cambios en la sustancia gris cortical, respecto de la población control. En esta muestra, dos años tras la primera adquisición, se observó descenso de curvatura cortical en siete regiones, descenso de grosor cortical en tres regiones y aumento del grosor cortical del córtex entorrinal, descenso de volumen de sustancia gris en cuatro regiones. No se observaron diferencias en el área cortical. Se observaron diferencias en la curvatura cortical en el hemisferio derecho, sobre todo en las regiones del córtex pericalcarino, la corteza orbitofrontal medial, el giro lingual y la corteza orbitofrontal lateral, donde se observó una disminución respecto del primer estudio. La curvatura cortical se suele asociar con el uso/actividad de una región cortical [8] [9] [10]. Respecto al grosor cortical, todos los cambios observados se dieron en el hemisferio izquierdo, con decremento en el giro superior frontal, rostral medio-fontal u caudal anterior cingulado, y aumento del grosor del córtex entorrinal. Dichas regiones no mostraron cambios entre pacientes con cefalea persistente tras COVID-19 y controles en el momento basal [7]. Este dato va en la línea del que se obtuvo en un estudio donde se muestra un menor grosor cortical respecto a pacientes sanos en la pars orbitalis derecha y giro cingulado rostral anterior izquierdo, corteza frontal inferior y fusiforme [7].
17 También se observó, en un estudio con UK Biobank compuesto por cientos de imágenes RM en pacientes que habían pasado el COVID-19 y controles, un descenso del grosor cortical en los que habían pasado el COVID-19 [11]. El grosor cortical es un parámetro que suele asociarse a la actividad regulatoria de una región cerebral a lo largo de la vida, con relación con la integridad de dicha estructura, su tamaño, densidad y organización celular [12] [13] [14] [15]. Se observó también un descenso de volumen de sustancia gris, parámetro también asociado con la actividad de una región cortical. Estos cambios se observaron en el hemisferio izquierdo, en cuatro regiones: giro rostral medio-frontal, giro superior frontal, córtex superior parietal y polo frontal. Un dato reseñable obtenido en este estudio es que el polo frontal derecho, mostró valores de volumen menores en pacientes con cefalea persistente tras COVID-19 en comparación con controles. Estos datos se asemejan a los del estudio donde se observó que pacientes con cefalea persistente tras COVID-19 tenían un menor volumen de sustancia gris en ambas pars orbitalis, polo frontal inferior y giro fusiforme derecho respecto a controles [7]. Sin embargo, en un estudio realizado en 60 pacientes que sobrevivieron al COVID-19 y 39 controles que no habían pasado el COVID-19, seleccionados sin basarse en los síntomas ni en la cefalea y en el que se obtuvieron las RM 3-4 meses tras la fase aguda de la infección, se observó un aumento de volumen de sustancia gris bilateral en corteza olfatoria, hipocampo, ínsula, y opérculo rolándico izquierdo frente a los controles. Hay que remarcar que dicho estudio se llevó a cabo en una población mayoritariamente masculina (57%) y 3 meses tras la infección, mientras que nuestra segunda adquisición ha sido 35 meses después de la infección aguda y en una población mayoritariamente femenina (73%) [16]. Un dato destacable es que, ninguno de los cambios apreciados en este trabajo se relacionó con el cambio clínico de la cefalea. Esto podría interpretarse cómo que los cambios en la sustancia gris en la cefalea persistente relacionada con COVID-19 pueden estar en relación con el desencadenante inicial o la predisposición individual y no tanto con la persistencia o recuperación de los síntomas posteriores. Respecto a las características de nuestra muestra se observa un claro predominio del sexo femenino 22 (73,3%), en línea con otros estudios previos [6]. El fenotipo clínico de la cefalea en nuestra muestra fue similar al reportado en otro estudio, que mostraba una topografía holocraneal (68%), con cualidad opresiva (57%) [6]. En otro estudio sobre el fenotipo y frecuencia de cefalea en 2194 pacientes diagnosticados de COVID-19 la cefalea era más frecuente en mujeres 72 % y con una edad mediana de 51 (IQR: 42– 61) [17]. La frecuencia de síntomas acompañantes también mostró una distribución
18 similar a otros estudios. En un metaanálisis que recogía siete estudios con un tamaño muestral total de 1892 pacientes, se mostró la fatiga, definición equivalente a astenia en nuestro estudio, como el síntoma más frecuente [18]. LIMITACIONES DEL ESTUDIO Las principales limitaciones de nuestro estudio son un tamaño muestral reducido, y un reclutamiento de pacientes de una sola área de salud, lo cual puede hacer que los resultados no sean extrapolables a la población general, e incluso estén segados por factores propios de dicha área. Es necesario tener también en cuenta un posible sesgo de memoria, debido a que algunos participantes no recuerdan con exactitud muchos de los parámetros obtenidos mediante la encuesta debido al largo periodo desde su infección hasta la realización de esta. CONCLUSIONES - Se observaron cambios en la sustancia gris en pacientes con cefalea persistente post-COVID-19: descenso de la curvatura cortical en siete regiones, descenso del volumen en cuatro regiones, descenso de grosor cortical en tres regiones y aumento del grosor cortical en el córtex entorrinal. - No se apreció relación entre la mejora en la frecuencia de cefalea y el cambio longitudinal en ninguno de los parámetros morfométricos estudiados.
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21 ANEXO 1 Material suplementario. Cuestionario sobre la presencia de cefalea: Encuesta telefónica sobre el fenotipo de la cefalea COVID-19: • Iniciales • NHC • Fumador • ¿Sigue teniendo cefalea?: o Si o No • Cefalea resuelta: o Momento de resolución o Tiempo sin cefalea o Resolución ▪ Espontanea ▪ Tto o Tto usado ▪ Cual si ▪ Cual no • Cefalea durante Covid • Si sigue teniendo cefalea, ¿hubo algún mes en el que no tuvo ningún episodio de cefalea? • ¿Ha tenido cefalea post-vacunación? • ¿Estado de vacunación? • ¿Ha vuelto a tener COVID-19? o En caso afirmativo, ¿cuándo? o Fecha: dd/mm/aa • Tipo de diagnóstico de su nueva infección por COVID. o PCR ▪ Faringoamigdalar ▪ Esputo o Serología o Test rápido o Clínico • ¿Ha tenido neumonía? • ¿Ha necesitado oxígeno?
22 • ¿Ha realizado analítica? • ¿Ha estado ingresado durante este periodo de tiempo por alguna enfermedad? • Coincidiendo con la cefalea tiene alguno de estos síntomas: o Anosmia o Artralgias o Astenia o Debilidad o Diarrea o Disnea o Dolor torácico o Expectoración o Fiebre o Anosmia o Mareo o Mialgias o Odinofagia o Rash o Rinorrea o Tos o Náuseas o Sincope o Ageusia o Otro • ¿Cuánto le dura el dolor de cabeza? → todo el día (24 horas) • ¿A qué hora empieza el dolor? • Frecuencia • ¿Tiene más dolor en algún momento en concreto? • Intensidad del dolor 0-10 o 0 nada o 10 el peor de mi vida • ¿Se acompaña el dolor de alguno de los siguientes? o Despertar por la noche o Empeoramiento progresivo o No se quita con analgésicos o La peor de mi vida
23 o Empieza súbitamente y llega al máximo en menos de un minuto o Confusión o Pérdida de conciencia o Pérdida de visión momentánea o Sudoración • ¿Afecta el dolor a ambos lados o era solo a uno? o Toda la cabeza o Solo un lado (derecho o izquierdo) o Solo a la parte occipital o Solo a la zona periorbitaria o Otro • Zonas en las que se localiza el dolor o Frontal o Temporal o Parietal o Occipital o Periocular o Vértex o Cervical o Toda la cabeza • Cualidad del dolor: o Opresivo o Pulsátil o Punzante o Eléctrico o Urente o Otro • Cuando tiene dolor, ¿le molestan? o Luces o Olores o Sonidos • Antes de presentar dolor, refiere algún síntoma (pródromo) • Cuando tiene dolor, ¿prefiere estar tumbado? • ¿Empeora su dolor al pasar de pie a tumbado? • Cuando no tiene dolor, ¿aparecía al pasar de pie a tumbado? • ¿Empeora su dolor al pasar de tumbado a de pie?
24 • Cuando está sin dolor, ¿aparece el dolor al pasar de tumbado a de pie? • Cuando está sin dolor, ¿aparecía si…? o Tose o Estornuda o Se toca la cara o Se agacha o Hace ejercicio físico • ¿Empeora el dolor con el traqueteo de caminar? • ¿Empeora el dolor al mover la cabeza? • ¿Empeora el dolor al mover los ojos hacia los lados? • Cuando tiene dolor, ¿asocia alguno de estos síntomas? o Náuseas o Vómitos o Sudoración • Cuando tiene dolor, ¿presenta alguno de estos síntomas? o Ojo rojo o Lagrimeo o Moqueo o Congestión nasal o Parpado caído o Taponamiento de oído • Cuando tiene dolor, ¿presenta alguno de estos síntomas? o Visión borrosa o Visión de destellos luminosos o Hormigueos o Pérdida de fuerza en alguna parte del cuerpo o Pérdida de sensibilidad en alguna parte del cuerpo • Que toma para el dolor: o Paracetamol o Ibuprofeno, dexketoprofeno, naproxeno, AAS o Metamizol o Triptanes o Tramadol o Otro • ¿Ha padecido durante esta época alguna enfermedad que pueda presentarse en forma de cefalea? (migrañas, arteritis de Horton, ictus…)