La mujer de Acción Católica de Mallorca durante la Guerra Civil española (1937-1939)
Abstract
Producción Científica
Full text
La prensa pedagógica adopta f or matos muy dif erentes. Es la que
producen los prof esores de primaria y secundaria, y los de univ ersi -
dad, pero también es la prensa de los niños en las escuelas primarias,
de los adolescentes en los colegios e institutos, y de los estudiantes
univ ersitarios en Colegios Ma y ores o asociaciones estudiantiles. A es -
tos campos tan dif erentes, pero complementarios, se v an dedicando
dif erentes estudios, congresos y monogr af ías desde hace ya algunos
años, y en concreto desde la iniciativ a inv estigador a y difusor a del
GIR Helmantica P aideia, de la Univ ersidad de Salamanca. La colección
A quilafuente de Ediciones de la Univ ersidad de Salamanca ha editado
v arios de estos v olúmenes desde el año 2013 hasta nosotros.
En esta ocasión ofrecemos una monogr af ía específica destinada
al estudio de la prensa pedagógica de las conf esiones religiosas (cato -
licismo y protestantismo, entre otr as), pero también la emanada desde
dif erentes sociedades fi losóficas como masonería, esoterismo y algu -
nas más. Son publicaciones situadas a caballo entre la e v angelización,
la catequesis y la educación de las dif erentes edades. En este v olumen
quedan recogidas dif erentes apor taciones históricas de la prensa, en
España, P or tugal y dif erentes países de Iberoamérica, como Br asil, Co -
lombia o Mé xico.
Se reser v a un apar tado de la obr a a cuestiones de metodología del
estudio y la enseñanza de la prensa pedagógica en car rer as del ámbito
de la educación y la pedagogía.
A Q UIL AFUENTE, 333
ISBN: 978-84-1311-699-0
L A PRENSA PED A GÓGIC A
DE L AS CONFESIONES RELIGIOSAS
Y ASOCIA CIONES FIL OSÓFIC AS
JOSÉ MARÍA
HERNÁNDEZ DÍAZ
(Coord.)
333
LA PRENSA PED A GÓGICA
DE LAS CONFESIONES RELIGIOSAS
Y ASOCIA CIONES FIL OSÓFICAS
JOSÉ MARÍA HERNÁNDEZ DÍAZ (Coord.)
J osé M aría H ernández d íaz
Catedr ático de Historia de la Educación de la Uni -
v ersidad de Salamanca. Direc tor de Histor ia de la
Educación. Revista Inter univer sitar ia, y de A ula.
Revista de P edag og ía de la Univ ersidad de Sala -
manca. Ha dirigido dif erentes pro y ec tos de inv es -
tigación y numerosas tesis doc tor ales, con pref er -
encia del ámbito de la Historia de la Educación
y la P olítica Educativ a. Una de sus líneas de in -
v estigación es el estudio de la Prensa P edagógi -
ca en la historia. Alguna de sus obr as recientes
son Hernández díaz , José María (coord.): La
univer sidad en Iber oamér ica. Estudios histór icos.
Salamanca, Ediciones Univ ersidad de Salamanca,
2022, pp. 209; HERNÁNDEZ DÍAZ, José María:
P edag og ía y política en la obra del r epublicano
Nicolás Escanilla . Ciudad R odrigo, Centro de Es -
tudios Mirobrigenses, 2021, págs. 110; EYEANG,
Eugénie y HERNÁNDEZ DÍAZ, José María (Eds):
F or mation des enseignants dans les systémes éd -
ucatifs afr icains. F or mación de pr of esor es en los
sistemas educativos afr icanos. Salamanca, Edi -
ciones Univ ersidad de Salamanca, 2021, pp. 660;
HERNÁNDEZ DÍAZ, José María: Ensa yos mínimos
sobr e la univer sidad deseada. Castelo Br anco,
R VJ editores, 2021, pp. 351; HERNÁNDEZ DÍAZ,
José María (coord.): Influencias belgas en la ed -
ucación española e iber oamer icana. Salamanca,
Ediciones Universidad de Salamanca, 2019, pp.
765; HERNÁNDEZ DÍAZ, José María (ed.): La
prensa pedagógica de los profesores. Salamanca,
Ediciones Univ ersidad de Salamanca, 2018, pp.
865.
LA PRENSA PED A GÓGICA
DE LAS CONFESIONES RELIGIOSAS
Y ASOCIA CIONES FILOSÓFICAS
JOSÉ MARÍA HERNÁNDEZ DÍAZ (Coord.)
LA PRENSA PED A GÓGICA
DE LAS CONFESIONES RELIGIOSAS
Y ASOCIA CIONES FIL OSÓFICAS
A QUILAFUENTE, 333
© Ediciones Univ ersidad de Salamanca y los autores
Motiv o de cubier ta: Carmen González Mar tín
1ª edición: julio, 2022
ISBN: 978-84-1311-699-0 (impreso)
ISBN: 978-84-1311-700-3 (PDF)
Depósito legal: S 276-2022
DOI: https://doi.or g/10.14201/0A Q0333
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L A P R E N S A P E D A G Ó G I C A D E L A S C O N F E S I O N E S R E L I G I O S A S Y
A S O C I A C I O N E S F I L O S Ó F I C A S
P R E S E N t A C I Ó N
HERNÁNDEZ DÍAZ, J osé María: Una modalidad de pr ensa pedagógica: de las
confesiones r eligiosas y asociaciones filosóficas. 13
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BONIF A CIO , Evangelina; LOPES DE AZEVEDO , María ; MADUREIRA,
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mador, (trans)formador e (r e)for mador. 73
CA CHAZO V ASALLO , Alesia: Conociendo las Escuelas del Ave-María a través
de una de sus primeras publicaciones pedagógicas . 83
DINIZ, Aires: Uma heter odo xia incómoda na Igr eja Católica. 95
GOMES FERREIRA, António y VECHIA, Ariclê: Revistas Católicas e a for mação
das J ovens no Brasil. Um r elance sobr e ide ias expostas nos anos sessenta do século XX 107
HERNÁNDEZ DÍAZ, J osé María: Catolicismo social y educación popular en el
semanario católico “La Victoria” (Béjar, 1894-1938) 117
LICO , María: Cruzada - Re vista católica com cariz pedagógico 141
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les para niñas en el franquismo (1948-1953) 153
S umARIO
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
8
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de for mação católica. A educação da primeira infância no 3º quar tel do século XX 173
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juvenil de la congr eg ación salesiana en España. 193
PO Y CASTR O , Raquel y DE JU AN FERNÁNDEZ, J org e: Pr ensa pedagógica
y r efor ma educati va de los seminarios diocesanos: la prensa escolar en el pr oyecto educativo del
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Guer ra Civil española (1937-1939) 219
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tólica” (1892-1896) de Villanue va de la Serena: educación de la moral católica 233
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I I . - L A P R E N S A P E D A G Ó G IC A P R O t E S t A N t E
MARTÍNEZ DE MORAES , Mónica Cristina y SANTOS CAREV ALHO , Sarita
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VILHENA, Carla; GOMES FERREIRA, António; MOT A, Luis: A edu-
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I I I . - L A P R E N S A D E L A S A S O C I A C I O N E S F I L O S Ó F í C A S m A S Ó N I C A S Y N E O S Ó F I C A S
FERNANDEZ MALAND A, María Dolores: Las Dominicales del Libr e Pensa-
miento : un periódico y su época. 275
CÁCERES-MUÑOZ, J org e y MARTÍN-SÁNCHEZ, Miguel : Masonería y
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ISLA CARRILLO , Camila: Masonería y su pr eocupación por la educación en
Chile :Una r e visión de los Boletines de la Gran lo gia desde 1895 hasta 1910 317
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sófica (1917-1918). Ór gano de la sociedad or ensana “La Centuria” 329
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
9
I V . - C u E S t I O N E S V A R I AS D E L A P R E N S A P E D A G Ó G I C A
A GUIRRE y RIVERA, Susana : El periódico educati vo de J osé J oaquín F er nández
de Lizardi en México 343
ALMEID A, Alber to: O jor nal escolar Ar cádia - Colégio de Lamego 357
AMUNARRIZ IR URET A GOIENA , Irati; AINTZANE R ODRIGUEZ
POZA , Aintzane; NA Y A GARMENDIA, Luis Mª; DÁVILA B ALSERA, P auli :
Las memorias escolar es de centr os educati vos r eligiosos: metodología de estudio 369
A YLLÓN GÓMEZ, J osé Ángel y MIGUEL MALMIERCA, Raúl: La re vista
Educar(nos): ágora del Movimiento de r enovación pedagógica de Educadores Milanianos en España 383
CAR V ALHO , Luisa y MARCHÃO , Amêlia: A expr essão de um ideário pedagó-
gico através da impr ensa pedagógica 395
JIMÉNEZ TR UJILLO , J osé F .: La pr ensa confesional en una didáctica de la historia
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NIETO RA TERO , Álvaro; REBOLA, F er nando: As mensagens pedagógicas da r evista
Apr ender (ano de 1989) 419
MOLINA PO VED A, María Dolores y SANCHIDRIAN BLANCO , Car men:
Apr o ximación al estudio de la presencia de la pr ensa y las r evistas en los Coloquios de la SEDHE 431
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P aulo/Brasil 441
REBORDINOS , HERNANDO , Francisco J osé: J uventud: una r e vista educati va
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Pr ensa pedagógica en el área de aprendizaje y enseñanza deporti va. Estudio sobre la re vista ITF
Coaching & Sport Science Re view (1992-2021) 465
SANDO V AL, Mauricio: La educación en el Reino de la Nueva Granada: aportes
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VIEGAS BRÁS , J osé y GONÇAL VES , Maria Nev es . O Académico - memórias
e desafios no campo de luta estudantil . 485
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
16
se encuentra su riqueza y di v ersidad, matizada desde las respecti v as con-
fesiones religiosas .
De for ma equiv alente, la prensa pedagógica de asociaciones filosófi -
cas como masonería, el teosofismo o el mo vimiento de los rotarios , g e -
neralmente combinada con ar tículos y repor tajes que trascienden lo es-
trictamente pedagógico , para adentrarse hacia planos más filosóficos y
conceptuales , nos deja un reguero de apor taciones periodísticas m uy en-
riquecedoras para el ámbito educativ o . La filantropía, y sus expresiones
en la prensa propia, han desempeñado una posición muy influyente en la
historia de las ideas y prácticas pedagógicas , en el impulso de los sistemas
educati v os nacionales , pero también en las apor taciones par ticulares , in-
cluyendo financiación propia para deter minadas instalaciones e iniciati vas .
Es indudable que la prensa de estas asociaciones filosóficas , principalmen -
te de masonería, nos apor ta una estela muy fecunda que in vita a explorar
muc hos der roteros pedagógicos inéditos .
De par te de estas cuestiones habla la obra que presentamos , que atien-
de principalmente al estudio de diferentes contribuciones de la prensa pe-
dagógica católica, también alguna protestante , y v arias de la masonería.
P odrían haber sido otras más y diferentes las confesiones religiosas pre-
sentes en este libro , pero finalmente no resultaron exitosas las g estiones
emprendidas y encaminadas a este fin.
LA PRENSA PEDAGÓGICA CATÓLICA
19
Sin duda que la unión entre la Iglesia y el Estado durante el franquismo
supuso ventajas y beneficios para la primera. En el ter reno de la prensa, por
ejemplo , la Iglesia experimentó un desar rollo considerable en cuanto a su difu -
sión y medios materiales 1 . P ero también tuv o algunos inconv enientes , pues un
Estado autocrático y dictatorial, con tendencias totalitarias , que se declaraba
católico y presumía de ello , podía absorber a la misma Iglesia hasta hacerla
innecesaria en muc hos campos . P ara qué hacían falta sindicatos católicos , aso -
ciaciones y federaciones católicas , univ ersidades católicas , o una prensa católi -
ca…, si todos los periódicos , revistas , univ ersidades y asociaciones ya lo eran, y
a todos los protegía el Estado con sus leyes , incluso mejor que la propia Iglesia.
Así pensaba Franco en 1938, cuando el cardenal Gomá intentaba con v en -
cerle , sin muc ho éxito , de que las medidas sobre la prensa adoptadas por el
Ministerio del Interior acabarían con varios periódicos de la Iglesia 2 . El mismo
Franc o confesaría en una rece pción a cor responsales extranjeros que «no creía
en la libertad de la prensa», que la liber tad significaría «liber tad para c incuenta
1 Según datos oficiales , en 1943 había 300 revistas religiosas . Cifra que superaba amplia -
mente las 120 de contenido infor mativ o y literario . Cf . TERRÓN MONTER O , J avier: La prensa
de España durante el régimen de F ranco . Un intento de análisis político . Madrid, Centro de Inv es -
tig aciones Sociológicas , 1981, 109-112.
2 Cf. Ibíd., 60-61; 106 y ss . y ANDRÉS-GALLEGO , J osé: ¿Fascismo o Estado católico?
Ideología, religión y censura en la España de Franco 1937-1941. Madrid, Ediciones Encuentro ,
1997, 181-183.
LA PRENSA CATÓLICA EN ESP AÑA A MEDIADOS
DE LOS AÑOS CINCUENT A
J osé M anuel alFonso sÁnCHeZ
Univ ersidad P ontificia de Salamanca. España.
Cor reo-e: [email protected]
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
20
propietarios y no para los españoles». Y que los españoles ya tenían «liber tad
de m ur muración» 3 .
Pla y Deniel, sucesor del primado Gomá en la sede de T oledo , escribió
en 1950 una pastoral sobre el Día de la Pr ensa Católica donde recordaba que
la Iglesia, como sociedad perfecta, tenía derecho a tener su prensa y no se
le podía neg ar bajo el pretexto de que en España, afor tunadamente, toda la
prensa era ya católica. Y se refería no sólo a la prensa eclesiástica –boletines
oficiales de las diócesis–, sino a «la prensa periódica doctrinal y de infor ma -
ción», mediante la cual ejercía su apostolado e influía en sus lectores , a v eces
muc ho más que la misma exposición doctrinal. Y añadía:
No siente , por tanto , con la Iglesia, aun cuando se llame católico , aquel que denig ra
o no reconoce siquiera la legitimidad de la prensa católica específicamente tal, o la qui -
ere, con un totalitarismo condenado por Su Santidad Pío XII, en su discurso al reciente
Cong reso Internacional de P eriodistas Católicos , arbitrariamente sujeta al Estado 4 .
Y lo mismo harán otros obispos cuando reivindiquen la necesidad de que
la Iglesia española cuente con sus propios medios de infor mación, claramente
diferenciados de los del Estado 5 . En 1960, el presidente de la Junta Nacional
de Prensa Católica, de la que hablaremos más adelante, el obispo de Huelva,
P edro Cantero Cuadrado , llamaba la atención de los católicos españoles para
que fueran conscientes de l problema de la prensa e infor mación de la Iglesia,
pues:
Olvidan, quizá, que la Iglesia no puede ni debe confiar ex clusi v amente al Estado –
aunque el Estado sea oficial y sinceramente católico como el nuestro en el día de hoy– la
3 Cf. IRIB ARREN , J esús: Papeles y memorias . Medio siglo de relaciones Iglesia-Estado
en España (1936-1986). Madrid, B A C , 1992, 152-153.
4 «Instr ucción pastoral del cardenal Pla y Deniel, Primado de España, sobre el Día de la
Prensa Católica», Ecclesia 467 (24 de junio de 1959) 5.
5 Cf . RUIZ SÁNCHEZ, J osé Leonardo: Prensa y propag anda católica (1832-1965). Sevil -
la, Univ ersidad de Sevilla, Secretariado de Publicaciones, 2002, 31 y 135-137.
Nada decimos de las polémicas surgidas entre algunos miembros de la Iglesia y ministros de
Franco a raíz del problema de la censura. Entre las más conocidas está la protag onizada en 1955 por
el entonces obispo de Málaga, Her rera Oria, y el ministro de Infor mación y T urismo , Arias Salgado . O
lo ocurrido un año antes entre el director de Ecclesia, J esús Iribarren, y el director general de Prensa,
J uan Aparicio , que ter minó con el cese del primero en la revista. Cf. Iribar ren, J esús: o . c ., 153-174.
El mismo ministro y director g eneral, además de Castiella, ministro de Asuntos Exteriores, se v erían
implicados en otro caso de censura contra Signo , órg ano nacional de la J uventud de Ac ción Católica.
En esta ocasión fue un editorial del semanario , fechado el 22 de junio de 1957 y que llev aba por título:
Nuestro eco a las declaraciones del J efe del Estado , el que desencadenó el cese de su director . Me he
ocupado ampliamente de este caso en Alfonso Sánc hez, José Manuel: Iglesia, P olítica y Educación en
España (1940-1960). Documentos del arc hi vo Pla y De niel. T omo I. La orientación católica de la en -
señanza. Madrid, F undación Uni v ersitaria Española, 2005, 37-44 y 245- 308. Y antes de Signo le había
tocado a ¡Tú! Órgano de los Obreros de Acción Católica la suspensión temporal de la publicación en
1949 y su desaparición definitiv a en 1951. Este semanario estuv o exento de censura estatal desde sus
comienzos , en el año 1946.
J osé M anuel a lfonso s ánchez
l a prensa ca tólica en e sp aña a Mediados de los años cincuenta
21
salv aguardia de los valores religiosos y morales que se ventilan en el campo de la prensa y
de la infor mación 6 .
Y les pedía su colaboración espiritual y material para el sostenimiento de
aquellas instituciones que contribuían al ser vicio del apostolado de la prensa y
de los periodistas católicos . Las principales eran estas: la Comisión Episcopal
de la Prensa e Infor mación de la Iglesia; la Junta Nacional de Prensa Católica; la
Escuela de P eriodismo de la Iglesia; la Agencia de Noticias «Prensa Asociada»;
y la Oficina General de Infor mación y Estadística de la Igle sia 7 .
Con todo ello , como afir ma T er rón Montero , lo que la Iglesia manifestaba
era la necesidad de hacerse presente en la «sociedad civil» mediante la utiliza -
ción de la prensa de infor mación general, y no el deseo , ya satisfecho desde el
primer día, de dar una mera contin uidad a sus «órg anos de expresión inter nos».
Además , el hecho de que la Iglesia reclamara una prensa propia, sustraída de
la inter v ención estatal, no implicaba –y menos en estos años– un cambio en la
orientación política del régimen o la ausencia de una leal c olaboración 8 .
1. ¿Q ué es prensa CatóliCa ?
Como hemos visto , en una España confesionalmente católica, donde se
suponía que toda la prensa y todos los periodistas españoles eran católicos , la
jerarquía eclesiástica fue la primera interesada en delimitar algunos conce ptos y
en establecer unos rasg os diferenciadores . De nuev o es el cardenal Pla y Deniel,
en 1950, el que da e sta definición:
Se llama prensa católica a aquella que tiene por finalidad defender en el ter reno de la
prensa las doctrinas y el criterio de la Iglesia, habiéndose deter minado en España por la jer -
arquía eclesiástica que se reconocían como prensa católica en el sentido estricto y específico
de la denominación los periódicos publicados con censura eclesiástica 9 .
En 1954 la Junt a Nacional de Prensa Católica editó un folleto: Pr ensa Católi -
ca , donde distinguía cuatro clases:
1. Pr ensa de inspiración católica no controlada por la J erarquía
eclesiástica . Es la prensa dirigida por los católicos , pero sin la g arantía de la
censura diocesana […].
2. Prensa de inspiración católica controlada por la J erarquía
eclesiástica . Es la prensa que tiene la g arantía de la censura diocesana. Esta
segunda clase tiene derecho a llamarse , en sentido estricto , prensa católica .
6 «Car ta abier ta a los periodistas y a todos los católicos españoles del Excmo . Sr . Obispo
Presidente de la J unta Nacional de Prensa Católica», Boletín Oficial del Obispado de Huelv a 71
(may o-junio de 1960) 138.
7 Ibíd .
8 Cf . TERRÓN MONTER O , J avier: o . c., 107-108.
9 «Instr ucción pastoral…», Ecclesia 467 (24 de junio de 1959) 5.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
22
3. Prensa de dir ección eclesiástica claustral . Es la que depende de
alguna Orden o Instituto religioso . Esta clase de prensa debe contar con la
censura y licencia inter na de la Orden o Instituto y , además , someterse a la
licencia y censura diocesana […].
4. Pr ensa de dirección eclesiástica diocesana . Es la que de pende
directamente de los Prelados diocesanos bajo todos sus aspectos . Compren -
de las publicaciones oficiales de los Obispados , como los boletines oficiales
de los mismos y las que están al ser vicio incondicional de los Prelados dio -
cesanos , como las de Acción Católica oficiales . Esta prensa es la que suele
llamarse por antonomasia prensa de la Iglesia 10 .
Monseñor Zacarías de Vizcar ra, obispo presidente de la J unta Nacional de
Prensa Católica, distinguía entre ser periodista católico y acr editar dicha condi -
ción. P ara lo primero bastaba con profesar la religión católica y ceñirse a la
doctrina y moral de la Iglesia en la actuac ión como periodista. P ara lo segundo
hacía falta el av al del Ordinario . Del mismo modo , la prensa católica debía «so -
meterse a una suav e y pater nal censura eclesiástica 11 , anterior o posterior según
10 Boletín de la Asociación Nacional de Propag andistas , 549-550, 1octubre-15 octubre de
1954, 4. Consultado en: https://www .acdp .es/w p-content/uploads/549-550.pdf
11 T odo lo suav e y pater nal que se quiera, pero , al fin y al cabo , censura. Como afir ma el
hispanista y politólog o francés Guy Her met: «R ei vindicando y obteniendo en su propio prov echo
dispensas impor tantes en materia de censura, la Iglesia no renuncia, sin embarg o , a compor tarse
como una censora especialmente celosa incluso hasta después del Concilio V aticano II». HER -
MET , Guy: Los católicos en la España franquista. I. Los actores del jueg o político . Madrid, Centro
de Inv estig aciones Sociológicas , 1985, 207.
Incluso se podría hablar de autocensura en algunos periodistas católicos de estos años . P or
ejemplo , en figuras tan relevantes y menos conocidas como Francisco de Luis y Díaz. Copio parte
de una entrevista que le hicieron para el Diario de Barcelona, en marzo de 1952, y que , según cuenta
su hijo , fue tachada por la censura y no llegó a publicarse:
–¿Tiene poder la prensa católica?
–Claro que lo tiene, y en España vamos a la cabeza del mundo entero , sin casi más compara -
ción que la del «Maasbode» de Amsterdam, que ha podido rehacerse, a pesar de que los alemanes
enviaron la maquinaria a la zona que ha y sometida a los r usos .
–¿A quién obedecen ustedes?
–Siempre a la jerarquía.
–J erar quía, ¿de qué orden?
–Eclesiástica.
–Los representantes de la jerarquía, ¿son infalibles?
–Canónicamente, no , pero es temerario desoírlos .
–¿Les han desoído ustedes alguna v ez?
–No .
–Si les hubieran desoído , ¿qué hubiera ocur rido?
–Hubiéramos cometido el may or fallo de n uestra vida y hubiéramos traicionado a nuestros
accionistas y a nuestros lectores .
Cf . DÍAZ MONASTERIO-GUREN , Félix de Luis: Francisco de Luis . Del periodismo a la
política y al mundo de la empresa. Madrid, Fundación Humanismo y Democracia, 1983.
J osé M anuel a lfonso s ánchez
l a prensa ca tólica en e sp aña a Mediados de los años cincuenta
23
los casos , ejercida por quien esté autorizado para vigilar su actuación religiosa y
moral». Y una señal o indicio , según Vizcar ra, de prensa católica era el de aquel -
los periódicos que publicaban an uncios y calificaciones morales de películas y
espectáculos tal y como los v aloraba la censura eclesiástica 12 . Los famosos 3R ,
resume Iribar ren, y una deducción bastante débil, comenta, pues «un periódico
es m uc ho más que una car telera y la doctrina católica m uc ho más delicada que
un desnudo» 13 .
Algunos directores de diarios católicos , reunidos en Milán en marzo de
1956, eran conscientes de la dificultad que entrañaba el hec ho de dar una de fi -
nición de prensa católica, y , a par tir de ahí, distinguir los periódicos católicos de
los que no lo eran. Además , había que tener en cuenta las situaciones propias
y singulares de cier tos países . P or ejemplo , tan diario católico era L´Osser v ator e
Romano como el diario holandés Maasbode , muy apreciado por sus crónicas eco -
nómicas y financieras . En algunos países , como Inglater ra, la prensa católica
era dirigida exclusi vamente por laicos; en otros , recibía orientaciones políticas
claramente deter minadas . Al final, acordaron que sería considerado periódico
católico aquel que fuera «reconocido como tal por la autoridad eclesiástica». Y
entre los criterios que per mitirían a los directores de periódicos apreciar si una
publicación de este tipo era católica, señalaron estos tres:
1. El estado de hecho adquirido ante la opinión pública tras una larg a tradición o
eminentes ser vicios prestados a la causa católica.
2. La afir mación jurídica o moral de confor marse en sus actividades periodísticas
a la enseñanza y a la disciplina de la Iglesia.
3. Ser empresa de propiedad de la curia episcopal, una cong reg ación religiosa, un
movimiento de acción católica, etc .14
12 «Misión de las Her mandades de Periodistas Católicos», Ecclesia 814 (1957) 11-13.
La reorg anización en 1959 de la J unta Nacional de Prensa Católica, que comentaremos más
adelante, desarrolla en su base X el tema de la censura y define qué son publicaciones y periódicos
católicos:
«Serán considerados como católicos los periódicos y publicaciones que admitan la vigilancia
doctrinal y moral de la Iglesia Católica, en la for ma que les señale la A utoridad Eclesiástica respecti -
v a, bien con censura eclesiástica anterior o posterior, bien con promesa escrita dirigida a la J erarquía
y publicada en el propio periódico , tanto en el momento de la admisión como siempre que cambie
de Empresa, de atender las reclamaciones que en este orden les hag a dicha Autoridad y de rectificar
lo que ella juzgue inadmisible .
La censura eclesiástica de los diarios será, por lo común, posterior, y la Autoridad Eclesiástica
podrá aceptar como equiv alente a ella la promesa escrita antes mencionada.
Esta misma clase de censura, equiv alente a la posterior, podrá bastar para considerar como
católicas las revistas y publicaciones no relacionadas directamente con los problemas religiosos
y morales , como , por ejemplo , las de Ciencias Exactas y Naturales , Medicina General, Geog rafía,
Ag ricultura, Comercio , Depor tes , etc .». «Bases para la organización de la J unta Nacional de Prensa
Católica», Ecclesia 924 (28 de may o de 1959) 18.
13 IRIB ARREN , J esús: o . c., 187.
14 Cf . GABEL, Emile: La Prensa católica, ¿para qué? (traducido por J osé González San -
tos). Madrid, Propag anda P opular Católica, 1961, 12-13.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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Dando por supuesto que existía la prensa católica, y que , como acabamos
de v er , se podían establecer criterios diferenciadores , también se podía ir muc ho
más allá de la definición, del «qué». Ahora la pregunta clav e era «para qué», cuál
era su misión. Y esta no podía ser otra, según Cantero Cuadrado , que la misión
específica de la enseñanza de la Iglesia: transmitir el mensaje cristiano a todo el
mundo . Una y otra coincidían. Aquello que las diferenciaba tenía que v er con
la naturaleza del medio empleado , en este caso la prensa, y con sus exig encias
profesionales y técnicas . Y una exigencia ineludible de la prensa católica era
infor mar de los acontecimientos del día, de la actualidad. Eso sí, sin perder de
vista su razón de ser y actuar : «la transmisión y el triunfo del mensaje sobrena -
tural y social del Evangelio según el magisterio de la Iglesia». P or eso , la prensa
católica era un ex celente medio de apostolado que podía y debía situarse a la
altura de la enseñanza y de la predicación de la Iglesia 15 .
La pr ensa católica, ¿para qué? Así se titula la publicación de una conferencia de
Emile Gabel, el secretario g eneral de la Unión Inter nacional de la Prensa Cató -
lica (UCIP), dada en Viena ante los par ticipantes del V Cong reso Mundial de
la Prensa Católica, el 1 de octubre de 1957 16 . P odemos decir que el contenido
se alejaba bastante del tono y lenguaje apologético , de defensa inmediata, em -
pleado entonces por la ma y oría de los obispos españoles 17 . Y no sólo por ellos .
Elo y Montero , catedrático de la Uni v ersidad Central, sostenía que el deber de la
prensa católica era «propugnar y respetar la religión católica y defender su mo -
ral, fustig ando con pr udencia las lacras de la pobre Humanidad y persiguie ndo
su remedio y curación» 18 .
15 Cf . CANTER O CU ADRADO , P edro: «La Escuela de P eriodismo de la Iglesia», Boletín
Oficial del Obispado de Huelv a 74 (noviembre de 1960) 222-224.
16 GABEL, Emile: o . c ., 46 pp . P arece que no era muy querido por el régimen franquista, y , en
concreto , por el director general de Prensa, J uan Aparicio . El P . Gabel, agustino asuncionista, fue director
de La Croix y un «periodista excepcional», que dirigió durante doce años la UCIP , desde 1957 hasta 1968,
año en que murió calcinado en un accident e de avión. Cf. Iribar ren, J esús: o . c ., 159 y 280-282.
Georges Hourdin, director de La vie catholique illustrée, publicó también en francés y el mis -
mo año: La pr esse catholique . P aris , Ar thème Fa yard.
17 Léase, si no , lo que escribieron los metropolitanos españoles en 1950: «Instr ucción pas -
toral y nor mas sobre crítica, propag anda y publicidad de obras literarias , teatrales , cinematog ráficas ,
de carácter heterodo xo e inmoral». Cito , como bot ón de muestra, lo que dicen nada más comenzar la
instr ucción, al referirse , en concreto , a la prensa, el cine , el te atro , la radio y la publicidad:
«P or otra par te, es un hec ho inneg able y digno de llorarse con lág rimas de sang re, que todos estos
moder nos prog resos , en sí buenos o indiferentes , se emplean frecuentemente , mejor diríamos prefer -
entemente, para el mal, como instr umento de corr upción y de desorden.
A la vista de todos está el daño inmenso que por doquier producen los malos escritores , a quienes
un crítico francés , con frase feliz, llamaba malhechores literarios . No hay espada, ni fusil, ni ametralla -
dora, que mate tantos cuerpos cuantas almas mata una pluma de un mal escritor . ¡Y abundan tanto , por
desg racia! Cito por el Boletín Oficial del Obispado de Salamanca 12 (30 de noviembre de 1950) 327.
S iete años más tarde, dos libros de Unamuno , ya fallecido , La ag onía del cristianismo y Del sen -
timiento trágico de la vida, serían incluidos por la Iglesia en el Índice de libros prohibidos .
18 Ecclesia 676 (26 de junio de 1954) 10. Y esa fue también la posición que adoptó la J unta
J osé M anuel a lfonso s ánchez
l a prensa ca tólica en e sp aña a Mediados de los años cincuenta
25
Según el P . Gabel, la prensa católica no podía ser una simple prolongación
del púlpito . O solo una prensa que difundiera las enseñanzas de la jerar quía
eclesiástica y respondiera a los ataques contra los intereses de los católicos .
Una prensa de católicos para católicos ( house or gan) . P orque una prensa así,
apar te de tener poca influencia sobre la opinión pública, cor ría el riesg o de
perder su sustantividad: descuidar la actualidad, conocer el mundo tal cual es:
Si, pues , añadís el adjetiv o católico al sustantiv o Prensa, si incluso subrayáis el adjetiv o
con varios trazos rojos , la Prensa, tal como la hemos definido , no deberá por ello con -
ser v ar menos su fin: infor mar sobre el acontecimiento que sobreviene día a día. Es la ley
inter na de la Prensa y , al mismo tiempo , la condición de su éxito 19 .
Una prensa que no se abría al mundo , insensible a los intereses y necesida -
des de todos los hombres , faltaba a su propia v ocación: «P orque es el m undo
de la Historia y no el de los sueños y las lamentaciones el que la Iglesia debe
rescatar» 20 . El mejor modo de hacerlo: «Lig ar la doctrina con el acontecimien -
to diario»; «Captar las llamadas de nuestro tiempo»; «Desper tar la conciencia
cristiana del acontecer»; «Aceptar los riesg os y los deberes de una liber tad» y
«P ensar con toda la opinión pública» 21 . Planteamientos que lueg o desar rollaría
el Concilio V aticano II en sus decretos y constituciones .
2. l a J unta n aCional de p rensa C atóliCa
Fue constituida por el cardenal R eig, arzobispo de T oledo y presidente
de la Conferencia de Metropolitanos españoles , el 9 de no viembre de 1925.
Fr uto de la III Asamblea Nacional de Prensa Católica, que se celebró en
Nacional, que estableció como fines de la prensa católica: «Emplearse en la de fensa del dogma, de la
moral y de los principios de la Iglesia»; y «Ser un instr umento siempre al ser vicio del Prelado diocesa -
no , en beneficio de los intereses religiosos». Lo cual suponía, en la práctica, una doble actuación. En
sentido neg ativ o: rechazar todo aquello que pudiera «rozar en lo más mínimo» o atentar contra el dog -
ma y la moral cristianas , incluida la publicidad. Y en sentido positi v o: aprov echar cualquier circunstan -
cia para incluir en sus columnas cuanto sir viese a la propag ación y defensa de los principios religiosos ,
las enseñanzas del P apa y las iniciativ as de los prelados . Cf . Bole tín de la Asociación, nº s 549-550, 4.
19 Cf. GABEL, Emile: o . c. , 17 y 22-24. No es casualidad que el obispo de Huelva hag a referen -
cia precisamente a este pensamiento del P . Gabel, al que conoce y cita. Según Cantero Cuadrado el con -
cepto y contenido de la prensa católica no puede ser exclusi v amente religioso , confesional, limitado a las
noticias de culto , nombramientos eclesiásticos , arte religioso , etc . Como toda prensa, sea la que sea, si no
quiere estar condenada al fracaso , debe infor mar sobre la actualidad. Esta es la misión esencial y común
a todo periódico , porque el apellido «católico» no cambia ni puede cambiar la esencia del periódico ni del
periodismo . Y , a partir de ahí, «del contenido viv o y palpitante de la act ualidad» la prensa católica debe
«darle una visión, una orientación y una respuesta cristianas». Cf. Boletín Oficial del Obispado de Huelva 74
(noviembre de 1960) 223-224.
La misma idea en Her rera Oria: «… un diario debe ser fiel a lo que su propia naturaleza exig e.
Ante todo , fidelidad al sustantiv o periódico . Esto se refiere a su naturaleza; después , el título de
católico tiene un valor adjetiv o que se refiere a su carácter». GARCÍA ESCUDER O , J osé María: El
pensamiento de Ángel Her r era. Antología política y social . Madrid, B A C , 1987, 147.
20 Cf . GABEL, Emile: o . c. , 22-26.
21 Ibíd. , 27-39.
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3.2. Las revistas de la Iglesia:
En cuanto a las revistas , Ecclesia había adelantado la lista de 405 referencias el
1 de may o de 1954. Una lista incompleta, a la cual, según Iribar ren, le cuadraba
mejor llamar eclesiástica que católica, y que podría completarse en lo sucesiv o
con la ayuda de los lectores 37 . Sólo dos meses después , Ecclesia publicó una rela -
ción de 155 revistas n uevas , que sumadas a las anteriores hacía un total de 560
títulos 38 . La cifra fue aumentando hasta alcanzar las 869 publicaciones , que la
Guía de la Ig lesia en España de 1955 catalog aba como revistas de la Iglesia y de las
asociaciones religiosas en España 39 .
El trabajo estadístico llev ado a cabo por Orbeg ozo , citado más ar riba, ar ro -
jaba un total de 847, cuya catolicidad en sentido estricto v enía deter minada por
la personalidad de los editores . Las revistas de la Iglesia representaban un 47,90
% de las 1.768 que se editaban en España, según datos del Anuario de la Pr ensa
Española , con una tirada global por ejemplar de 5.653.017, que equiv alía al 69,43
del total. En resumen, la Iglesia contaba con:
• un periódico diario de cada tr es que se publican
• una revista de cada dos que se publican
• con el 19 por 100 de la tirada de la Prensa diaria
• con el 70 por 100 de la tirada de R evistas 40
Es decir , que desde un punto de vista cuantitati v o la prensa de la Iglesia en
España era considerable. Sobre todo , en el apar tado de revistas , que desde el
final de la guerra había crecido enor memente . En solo 17 años se habían fun -
dado 558 revistas bajo el régimen franquista, el 65,88 % del total, a una media
apro ximada de 186 revistas cada cinco años 41 . Sumados todos los ejemplares
anuales que se editaban en cada diócesis , la cifra final se apro ximaba a los cien
millones:
Las cifras totales impresionan. Cien millones redondos de ejemplares al año al -
canza la producción periodística de la Iglesia española. Cien millones de fascículos ,
g randes o pequeños , bien o mal hechos , pero que re producen y multiplican en todos
los tonos , bajo todos los aspectos imaginables , a lo ancho y a lo lar g o de la g eog rafía
patria, para multitudes y para minorías la V oz de la Iglesia 42
Más difícil resultaba precisar la calidad, el g rado de difusión e influencia
de todas ellas . El mismo Orbeg ozo , dos años antes de la publicación de este
estudio , denunciaba el capillismo como mal crónico de muc has de las revistas
que, en sentido estricto , podían ser consideradas como prensa católica: «No
37 «La prensa de la Iglesia en España». Ecclesia 668 (1 de may o de 1954) 9-14.
38 Ecclesia 679 (17 de julio de 1954) 13-15.
39 Cf. OFICINA GENERAL DE INFORMA CIÓN Y ESTADÍSTICA DE LA IGLE -
SIA: Guía de la Iglesia en España. Suplemento de 1955 , Madrid, 262-280.
40 La pr ensa de la Iglesia …, 13-14.
41 Cf . Ibíd. , 18.
42 Ibíd. , 26.
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l a prensa ca tólica en e sp aña a Mediados de los años cincuenta
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hay asociación, centro , gr upo o pandilla de amig os que en el momento mismo
de constituirse deje de consignar en sus propósitos el de publicar una revista
propia. De ordinario no v ale la que ya editan unos vecinos , unos parientes ,
unos consocios; tiene que ser n uev a, inde pendiente y distinta». Lo nor mal era
encontrar , entonces , centenares de revistas con una mínima difusión y una baja
calidad técnica, cuyo may or mérito era sobrevivir a costa de llev ar «una vida
lánguida mor tecina» 43 .
De hecho , las revistas mensuales , que eran más de la mitad de las reseñadas ,
presentaban g rav es defectos en la for ma y en el fondo: deficientes técnicas de
redacción, ilustración y confección, así como superficialidad en el desar rollo de
los contenidos . Las revistas trimestrales , catalog adas como científicas o de in -
v estig ación, estaban orientadas a un público minoritario . Y las anuales y semes -
trales eran, en su may oría, Memorias de colegios y asociaciones . En cuanto a
los semanarios , que podían ejercer una may or influencia sobre el público , apar te
de ser pocos , muchos eran hojas par roquiales que no destacaban precisamente
por su calidad periodística 44 .
La clasificación de las revistas por tiradas mostraba el alcance o poder real
de la prensa católica en España. P orque si bien las 847 revistas presentaban
una tirada anual nada desdeñable, dado el bajo número de lectores de prensa
que había en n uestro país , lueg o su difusión era muy restringida 45 . Una ma yoría
evidente , 674 revistas , no rebasaba la tirada de 5.000 ejemplares:
Muchas son para tan escasa difusión. Si se pudiera calcular en cifras el esfuerzo
moral y económico desconectado que implica la edición de tantas pequeñas revistas,
quedaríamos seguramente sorprendidos y apesadumbrados . P ersonalidades aisladas,
intereses menudos , modestos talleres , g r upos dev otos , publicidad comercial de bar -
rio , suscripciones que podrían confundirse con limosnas: todo lo contrario de una red
poderosa y unánime 46 .
Muy pocas superaban los 30.000 ejemplares y sólo tres los 100.000. Ade -
más , estas g randes tiradas coincidían, según el estudio , «con un tipo de publica -
ción al que algunos discutirían valores de técnica periodística; sin que por ello
nadie pueda neg ar su eficacia apostólica y tradicional, sobre todo en los medios
r urales del país» 47 . A unque no se proporcionaba su nombre, se refería segura -
mente a revistas como La F amilia Cristiana (126.000 ejemplares), El Mensajer o
43 Cf. ORBEGOZO , Ángel: «Problemas técnicos , con trascendencia apostólica, de la
prensa católica en España». Ecclesia 728 (25 de junio de 1955) 13.
44 Cf . La pr ensa de la Iglesia …, 20-22.
45 En España –explicaba Iribar ren en la clausura de la I Exposición de Prensa de la Iglesia– ocur -
ría todo lo contrario que en Alemania, Estados Unidos o Inglaterra, donde el número de revistas religiosas
o de orientación católica era pequeño , pero sus tiradas se acercaban al medio millón de ejemplares o lo
superaban. Hacía falta, por tanto , un esfuerzo económico para conseguir una prensa de la Iglesia de mejor
calidad y con mayores posibilidades de influencia social. Ecclesia 990 (2 de julio de 1960) 23.
46 La pr ensa de la Iglesia… , 28-29. El subra yado es propio .
47 Ibíd. , 29.
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del Corazón de J esús (106.000 ejemplares), o El Santo (93.000) . De nuev o Her met
opina que:
Sin ser despreciable, la difusión de la g ran prensa confesional en el público pop -
ular es por consiguiente relati v amente limitada, pareciendo que las revistas católicas
destinadas a lectores más cultiv ados o militantes son en definitiv a más influyentes 48 .
Entre estas revistas influyentes la publicación más destacada era Ecclesia ,
«Órg ano de la Dirección Central de la Acción Católica Española». T ambién
podemos citar a Signo , «Órg ano de la J uv entud de Acción Católica»; ¡Tú! «Ór -
g ano de los Obreros de Acción Católica» o Más , «Órg ano de las Her mandades
del T rabajo». Otras revistas católicas de los años 50 de «contenido abier tamente
político , social o ideológico», como pudieron ser El Cier vo o Criterio – Cuader nos
para el Diálogo se fundó en 1963 – , no habían tenido «más que una difusión casi
confidencial» 49 .
El pre cio unitario por fascículo del ma yor número de las revistas reseñadas
no superaba las cinco pesetas , lo que tampoco per mitía que tuvieran una cali -
dad digna. Además , eran muy pocas las que admitían o conseguían publicidad
pag ada en sus páginas , con lo cual ter minaban pagándose con las apor taciones
de los lect ores , cuotas de asociaciones , matrículas en colegios , etc .
T odas estas revistas podían ser clasificadas , en g eneral, como revistas de la
Iglesia. P ero detrás había propietarios , responsables e inspiradores particulares .
Gráfico I. CLASIFICA CIÓN DE LAS REVISTAS POR SUS PR OPIET ARIOS
Fuente: La Pr ensa de la Iglesia en España , 33.
Destacan por su número las revistas que per tenecían a órdenes religiosas
masculinas , que sumadas a las femeninas hacían 357, el 42 % del total, si bien
la ma yoría eran revistas de colegios y ex alumnos . Le siguen aquellas que se
48 HERMET , Guy: o . c. , 196.
49 Ibíd. , 196-197 y 202.
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l a prensa ca tólica en e sp aña a Mediados de los años cincuenta
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han incluido bajo el epíg rafe de clero secular, entre las que predominaban los
Boletines Oficiales eclesiásticos y n umerosas hojas par roquiales . P orque las
realmente influyentes , como hemos visto , aunque menor en número 50 , per te -
necían a las distintas ramas de Acción Católica, que eran las más directamente
vinculadas a la jerarquía eclesiástica. De hec ho , se hacía un estudio apar te sobre
la clasificación de las revistas de Acción Católica por ámbitos y ramas , así como
de los efectiv os de la org anización y asociados . Pues era «la Prensa de la más
potente Org anización apostólica de seglares» y había que distinguirla del resto
de org anizaciones apostólicas , incluidas las órdenes terceras , con un número
de publicaciones reducido y casi simbólico , pues eran boletines muy sencillos 51 .
Con el fin de pro yectar luz sobre el presente y posibilidades de futuro para
la prensa de la Iglesia en España, dos cuadros finales cifraban las revistas por
diócesis , materias , periodicidad y tiradas . La clasificación de las materias tomaba
como base la utilizada por el Annuair e de la Pr esse Catholique et de l´Edition , no la
seguida por el Anuario de la Pr ensa Española , del Ministerio de Infor mación. En -
tre las v eintidós materias seleccionadas , sobresalían las de colegios y ex alumnos
y las ag r upadas como divulgación religiosa. Había también un buen número de
revistas destinadas a la for mación apostólica de seglares , la piedad, las misio -
nes , los boletines de órdenes religiosas y los boletines eclesiásticos . En menor
medida las que tenían que v er, por ejemplo , c on la acción social, la alta cultura,
la caridad, el clero o la enseñanza. Otras materias «tan del gusto del público»
como el cine, el teatro o los depor tes , apenas merecían la atención de «editores
netamente católicos», pues solo se contabilizaba una revista por cada uno de
estos temas 52 .
El 75 % de la tirada total de las revistas de la Iglesia cor respondía a las mate -
rias clasificadas como di vulg ación religiosa y de piedad, especialmente a la pri -
mera, con casi 50 millones de ejemplares al año . Publicaciones que en el estudio
se calificaban como «típicas de masa» y destinadas a la enseñanza de la doctrina
cristiana. El panorama final apuntaba a unos editores que apenas tenían en
cuenta la demanda del público y sus necesidades for mativ as e infor mativ as 53 .
La inv estig ación concluía con algunas consideraciones o propuestas para
llev ar a cabo un programa de acción común, que resumidas son las siguientes:
1. Comenzar una labor de autodepuración del g ran número de re -
vistas existentes , a v eces con impor tantes lagunas , interferencias y
otras anomalías . Dicha labor no podría ser impuesta, sino impulsa -
da por la J unta Nacional de Prensa Católica.
50 Un artículo publicado en el diario Informaciones , el 24 de may o de 1957, «hizo constar, no
oficialmente, que la Acción Católica Española editaba 149 revistas , con una tirada global de 345.000
ejemplares». La pr ensa de la Iglesia… , 34, nota 13.
51 Cf . Ibíd. , 33-34.
52 Ibíd. , 38-41.
53 Ibíd. , 41-42.
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2. Conv ocar una Asamblea de Prensa Católica en España para esta -
blecer un contacto inicial entre las propias revistas católicas .
3. Constituir una entidad de carácter federativ o que ag r upase a los
editores y publicistas .
4. Coordinar la actividad de la F ederación Española de P eriodistas
católicos con la F ederación de Editores en asambleas conjuntas .
5. Crear una Ag encia de Noticias para cubrir el campo infor mati v o y
g ráfico , y otra de Publicidad que coordinase los intereses comercia -
les de los casi cien millones de ejemplares an uales de revistas .
6. Implantar una eficaz red de distribución a través de una Oficina
Técnica de Difusión, que sería la encarg ada de llev ar hasta el quios -
co la revista religiosa.
7. Fundar una Escuela de P eriodismo de la Iglesia 54 .
T odos estos puntos fueron ratificados por monseñor Vizcar ra en una car -
ta fec hada en Madrid, el 15 de se ptiembre de 1957, que aparecía al final del
estudio estadístico . Después de felicitar a sus autores , el presidente de la J unta
Nacional de Prensa Católica insistía en la necesidad de crear una Escuela de
P eriodismo de la Iglesia, pues en las Escuelas de P eriodismo del Estado solo
había 130 periodistas titulados , 58 estaban en Madrid y 14 en Barcelona, y el
resto no e ra suficiente para cubrir las necesidades de las 62 diócesis restantes 55 .
T res años más tarde, la Escuela de P eriodismo de la Iglesia sería ya una rea -
lidad. Su sucesor en el carg o de presidente de la J unta Nacional, el obispo de
Huelv a, P edro Cantero , pronunció el discurso de la inauguración oficial, que
tuv o lug ar en la Cámara Oficial de Comercio de Madrid, el día 2 de noviembre
de 1960 56 .
Los resultados de este primer estudio estadístico se vieron pronto supera -
dos . Un editorial de la revista Ecclesia , con moti v o del Día Nacional de la Pr ensa e
Infor mación de la Iglesia , había adelantado la cifra de 1.300 revistas y 40 periódicos:
Entre nosotros son Prensa de la Iglesia mil trescientas revistas religiosas que por su
contenido , por su editor, o simplemente, por llenar las condiciones autorizadamente fijadas ,
entran en tal denominación. J unto a ellas , casi cuarenta periódicos diarios pueden acred -
itarse de for malmente católicos por haber aceptado también ellos las nor mas jerárquicas
dictadas al efecto . Vivimos un momento par ticular mente impor tante en la organización
de la Prensa de la Iglesia, bajo la dirección y guía de la Comisión Episcopal de Prensa e
Infor mación 57
54 Ibíd. , 43-45. Al año siguiente de este estudio , Orbeg ozo publicó un ar tículo en la revista Ec -
clesia . Su objeti v o último era llegar a un Plan Nacional de Prensa Católica que recogiera todas y cada una
de estas propuestas . Una v ez aprobado por las cor respondientes autoridades eclesiásticas , necesitaría el
apo yo técnico de los propios editores , ag r upados en una federación. Cf . ORBEGOZO , Ángel: «Conv e -
niencia de una superior ordenación de las revistas católicas», Ecclesia 864 (1 de febrero de 1958) 12-13.
55 La pr ensa de la Iglesia… , 47-48.
56 Puede verse el discurso completo en el Boletín Oficial del Obispado de Huelv a 74 (no viembre
de 1960) 211-231.
57 «Prensa de la Iglesia», Ecclesia 989 (25 de junio de 1960) 3.
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l a prensa ca tólica en e sp aña a Mediados de los años cincuenta
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Lo cier to es que , en solo tres años , las 847 revistas catalog adas a principios
de 1957 habían pasado a ser casi el doble, exactamente 1.603 títulos 58 . Y ello
había sido posible por la oblig atoriedad del depósito leg al que estableció el
Decreto del J efe del Estado , de 23 de diciembre de 1957, y la publicación del
Boletín del depósito leg al de obras impr esas , de la Dirección General de Arc hi v os y
Bibliotecas , del Ministerio de Educación Nacional. El pequeño descenso de
1957, tal y como se puede obser var en el g ráfico siguiente, seguramente se deba
a que , en los últimos meses de 1956, se produjo un movimiento de fusión de
revistas editadas por Institutos religiosos dedicados a la enseñanza. Orbeg ozo
av entura, pues no tiene datos exactos , que unas 50 revistas de colegios pudieron
desaparecer para dar lug ar a otras de tipo recreati v o o for mati v o dirigidas a los
adolescentes 59 .
Gráfico II. DESARR OLLO DE LA CAT ALOGA CIÓN DE LAS REVISTAS DE
LA IGLESIA
Fuente: Elaboración propia.
4. l a prensa pedagógiCa CatóliCa :
Y a hemos visto cómo en estos años no resultaba fácil definir el conce pto de
prensa católica. P or que, entre otras razones , no era un concepto unív oco , sino
análog o . Designaba realidades diferentes , pero que tenían alg o en común. P or
un lado , una prensa centrada en el acontecimiento , en la actualidad, en lo que
acontece día a día; y , por otro , una prensa católica al ser vicio de la Iglesia, que
transmite un me nsaje y afir ma una doctrina válida en todo moment o 60 .
A la dificultad de diferenciar la prensa específicamente católica, añadimos
ahora otra, por par tida doble: distinguir entre prensa pedagógica de la que no lo
58 Cf . la clasifi cación por periodicidad y materias en las 64 diócesis españolas , en Guía de la
Iglesia …, 1960, 831-833.
59 Cf . La Pr ensa de la Iglesia …, 41.
60 Cf . GABEL, Emile: o . c. , 11-13.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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es; y delimitar hasta dónde lleg a el adjetiv o de católica aplicado a la misma. R es -
pecto a la primera cuestión, como ha puesto de reliev e el profesor Her nández
Díaz, el sintagma «prensa pedagógica» es polisémico , es decir puede referirse
en este caso a procesos , ag entes e instituciones educativ as muy diferentes . Ade -
más , está claro que no todas las publicaciones que hablan de educación pode -
mos considerarlas como prensa pedagógica, sino aquellas que mantienen una
periodicidad, una atención, un peso significativ o y dominante en la vertiente
educati v a:
Una publicación periódica puede ser considerada como pedagógica de for ma específica
cuando en su secuencia temporal mantiene un criterio de atención y estudio expresamente
interesado en asuntos que afectan a los procesos de la educación, dentro de la institución
escolar o en otras diferentes , pero también educativ as y for mativ as 61 .
La clasificación de las revistas de la Iglesia por materias , que hace Orbeg ozo
en el estudio estadístico al que nos acabamos de referir , nos per mite abordar ,
aunque sea parcialmente , el segundo asunto . Pues quedan ex cluidas revistas que
podrían considerarse si no «católicas», sensu stricto , sí influidas por la Iglesia ca -
tólica. P or supuesto , revistas donde toda crítica al sistema estaba ex cluida, y que
ser vían al régimen franquista para defender o afianzar sus intereses ideológicos .
Entre las revistas que nacieron en estos años , con una orientación católi -
ca bien definida y una «fuer te influencia en las élites pedagógicas , inspecto -
res de educación y profesorado de los colegios priv ados de las cong reg aciones
religiosas» 62 , podemos citar las siguientes: El Magisterio Español , bisemanal en los
años 50 y con una tirada de 20.000 ejemplares por número . Checa Godo y la
considera «la publicación española del sector con más audiencia real e influen -
cia en estos años», y con «una clara orientación profesional y católica» 63 . La
Revista Nacional de Educación , donde encontramos colaboradores de los sectores
falangista y católico , con un predominio del último , salv ados los inicios de la
revista y después de que la Iglesia se hiciera con el control de la educación 64 . En
1952 pasó a denominarse Revista de Educación, con n uev a n umeración y orien -
tación diferente. La Revista Española de Pedago gía , que editaba el Instituto San
J osé de Calasanz, vinculado al Consejo Superior de Inv estig aciones Científicas ,
estaba dirigida por Víctor García Hoz, uno de los pedag og os españoles más
61 HERNÁNDEZ DÍAZ, J osé María (Ed.): Pr ensa pedagógica y patrimonio histórico educativo .
Contribuciones desde la Eur opa mediter ránea e Iber oamérica . Salamanca, Ediciones Universidad de Sala -
manca, 2013, 16.
62 ID .: «R evistas pedagógicas de divulgación en España», Aula 27 (2021) 40.
63 CHECA GODO Y , Antonio: Historia de la pr ensa pedagógica en España . Sevilla. Univ ersidad
de Sevilla. Secretariado de Publicaciones , 2002, 71.
64 P ara una ma yor profundización sobre el contenido de la revista, los colaboradores, la
ideología predominante y otras cuestiones más g enerales , remitimos a CÁMARA VILLAR, Gre -
g orio: Nacional-catolicismo y escuela. La socialización política del franquismo . Madrid, Hesperia, 1984, 169-
178. Y JEREZ, Miguel: «La Revista Nacional de Educación (1941-1945)», en VV . AA.: Las fuentes
ideológicas de un régimen (España 1939-1945) , Zarag oza, Libros Pór tico , 1978, 179-209.
J osé M anuel a lfonso s ánchez
l a prensa ca tólica en e sp aña a Mediados de los años cincuenta
39
destacados y prolíficos del periodo franquista, promotor de una pedag ogía de
inspiración cristiana y miembro del Opus Dei, cuyo fundador ejerció una g ran
influencia en su vida personal y profesional. P or último , la revista Bordón , que
nace en 1949 como órg ano de la Sociedad Española de P edag ogía, también
presidida por García Hoz. Edita cinco números al año , y podemos calificarla
como una «revista de orientación pedagógica, de ni v el muy superior al prome -
dio del momento» 65 . T odas las revistas citadas , salvo El Magisterio Español , siguen
presentes en la actualidad.
A la hora de clasificar las revistas de la Iglesia, uno de los contenidos que se
tuvieron en cuenta fue precisamente el de la enseñanza. Con esta adv er tencia:
No se confunda el capítulo de «Enseñanza» con el de «Colegios». Las revistas incluidas
en aquél son las de contenido pedagógico , dirigidas a un público de profesionales de la
docencia 66 .
Si seguimos este criterio , podemos obtener un cuadro como el siguiente:
65 Cf . Ibíd. , 73-76.
66 La Pr ensa de la Iglesia… , 39.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
40
T abla I. REVIST AS PED A GÓGICAS DE LA IGLESIA POR DIÓCESIS (1957) 67
DIÓCESIS
MATERIA
REVISTAS 67
DIRECCIÓN ,
PERIODICID AD Y
T AMAÑO
ENSEÑANZA
Barcelona 1 P alaestra Latina Lauria, 5. Barcelona.
(T rimestral. 17 x 25. 64 págs .)
Bilbao 1 Redención Madariag a, 25. Bilbao .
(Mensual, 15 x 23. 48 págs .)
Córdoba 1 Surcos Cuesta del Bailío , 3. Córdoba.
(Mensual. 18 x 25. 8 págs .)
Granada 1 Magisterio Avemariano Chapiz, 5. Granada.
(Mensual. 13 x 19,5. 64 págs .)
Madrid-Alcalá 8
Atenas Claudio Coello , 32. Madrid.
(Mensual. 26 x 20. 40 págs .)
Escuela Española May or , 4. Madrid.
(Semanal. 20 x 28. 16 págs .)
Revista Calasancia Sacramento , 7. Madrid
(T rimestral. 17 x 24. 120
págs .)
I. C. A. I. Alber to Aguilera, 23. Madrid.
(Semestral. 22 x 31,5. 48
págs .)
Razón y F e P ablo Aranda, 3. Madrid.
(Mensual. 16 x 23,5. 112
págs .)
Revista de la Institución
T er esiana
General Mola, 84. Madrid.
(Mensual. 21,5 x 27. 48 págs .)
El Pilar General T abanera, 37.
Madrid.
(Bimestral. 18 x 24. 40 págs .)
Orientación Pedagógica R ecoletos , 12. Madrid.
(Bimestral. 27 x 19. 20 págs .)
Osma 1 Praesentata San J uan, 5. Soria.
(Bimestral. 24 págs .)
TOT AL 13
Fuente : Elaboración propia a par tir de La Pr ensa de la Iglesia en España y de CHECA GODO Y ,
Antonio: Historia de la Pr ensa Pedagógica en España .
El balance cuantitativ o resulta bastante pobre a la luz de los datos obtenidos .
Sólo seis de las 64 diócesis españolas tienen en su haber revistas pedagógicas ,
con una diferencia notable a fa v or de la diócesis de Madrid-Alcalá. Además ,
las 13 revistas no lleg an al 2 % de las 847 con que contaba la Iglesia en ese
67 Los datos presentados por la Oficina Estadística de la Iglesia, elaborados por Orbeg ozo ,
no incluían el nombre de las revistas . Lo hemos puesto por n uestra cuenta a partir de la infor mación
que nos proporciona Checa Godoy , conscientes del riesg o que eso supone , al menos en alguna de las
revistas de las que no tenemos más infor mación o no hemos podido consultar directamente .
J osé M anuel a lfonso s ánchez
l a prensa ca tólica en e sp aña a Mediados de los años cincuenta
41
momento . De todos modos , tampoco resulta extraño si tenemos en cuenta la
penuria por la que atra v esaban las publicaciones pedagógicas españolas entre
1940 y 1960:
Las escasas publicaciones del período –añade Checa Godoy– son además de vida más
cor ta por lo g eneral que durante , por ejemplo , la Restauración. Que una ciudad como Bar -
celona ha ya estado algunos años sin más publicación propiamente educati v a que P alaestra
latina, una revista dedicada al fomento de la enseñanza del latín, puede ser el mejor ejemplo
de lo que ocurre durante esas dos décadas 68
La revista P alaestra Latina nació en Tár reg a, en 1931. Se suspendió durante
la guer ra ci vil y lueg o reapareció. T uvo una tirada modesta de 400 ejemplares ,
aunque una larg a vida. En cuanto a la revista Redención , fue fundada en 1950 por
los PP . P asionistas con el fin de «penetrar en el ámbito de la familia española
para promov er la educación cristiana». Se mantuv o hasta la T ransición, con una
difusión de más del medio millar de ejemplares en 1970 69 .
Los títulos católicos re presentaban la mitad de los que se imprimían en la
provincia de Córdoba, aunque se trataba por lo general de publicaciones mo -
destas . Como publicación más relev ante, destacaba precisamente Sur cos , «órga -
no del magisterio católico cordobés , que comienza en 1955 con cier to aire re -
g eneracionista y se mantiene hasta apro ximadamente 1958. Es mensual, ofrece
ocho páginas por número» 70 . P ero si ha y una publicación pedagógica principal
en Andalucía, a juicio de Checa Godo y , es El Magisterio Avemariano . Revista que
se mantuv o como publicación durante la guer ra ci vil y que en los años cuarenta
salía cada mes con 2.000 ejemplares y un promedio de 32 páginas . Se editaba
en la propia imprenta de las Escuelas del A v e María con el lema de «religión y
patria». Entre las personas que más influyeron en la revista hay que citar a P edro
Manjón Lastra y su sucesor en la dirección de las Escuelas , J osé Montero Viv es ,
quien a par tir de los años 70 dará una nuev a impronta a la publicación, con
contenidos refor mados y actualizados –en tor no a las 60 páginas , de for mato
cuar tilla– y un talante menos conser v ador 71 .
Las revistas más relevantes e influyentes se encuentran en la diócesis de
Madrid-Alcalá. Sobresale, dentro de la prensa pedagógica esencialmente
católica, Atenas , que nació el 15 de abril de 1930. T uv o a Doming o Lázaro ,
marianista, como director , quien escribió en el primer editorial, sin fir ma,
toda una declaración de principios:
El criterio de Atenas será católico , que no es lo mismo –pese a quien pese– que
miope, encogido o prestado . Con criterio católico enfocará e infor mará su actuación.
68 CHECA GODO Y , Antonio: o. c ., 32.
69 Ibíd . , 287 y 377,
70 ID .: Historia de la pr ensa en Córdoba (1790-2010) . Córdoba. Asociación de la Prensa de
Córdoba, 2011.
71 Cf . ID .: Historia de la pr ensa pedagógica… , 119.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
48
Gerona 3 7 - Boletín de La
Salle
- Ecos de la
Asociación de La
Salle
- Resurgir
–Lasalianos (T rimestral. 17 x
24. 16 págs.)
–Lasalianos (Bimestral. 8
págs.)
–Lasalianos (Bimestral. 17 x
24,5. 8 págs. 200 ejs.)
Granada – 1 - DIA –Maristas.
Huesca 2 3 - María
Auxiliadora
–Salesianos (Bimestral. 16 x
22. 4 págs. 1.000 ejs.)
Jaén 1 1 - Ángelus –Franciscanos (Martos)
(V ariable. 21 x 15. 20 págs.)
León 1 2 - T oma y Lee
- Ecos de Mi
Colegio
–Agustinos (Bimestral. 17 x
24. 40 págs.)
–Maristas (1. 500 ejs.)
Lugo – 1
J osé M anuel a lfonso s ánchez
l a prensa ca tólica en e sp aña a Mediados de los años cincuenta
49
Madrid-
Alcalá
21 31 - Ciudad de los
muchachos
- Areneros
- Soy Pilarista
- Memoria
Escolar
- Boletín
Salesiano
- Juventud
- Juventud
Reparadora
- Mi Colegio
- Afán
- Alegres
- Alfonso XII
- Amanecer
- Después
- Loyola
- Nosotros
- Perseverancia
- Senda
- Sint unum
- T oma y Lee
- T rébol
–Asuncionistas (Mensual. 20
x 28. 16 págs. 14.000 ejs.)
–AA. AA. de los jesuitas
(Bimestral. 21 x 31. 46 págs.)
–Marianistas (Mensual. 17
x 34. 30 págs. 1.500 ejs.
Suscripción: 50 ptas.)
–Escolapios (Anual. 60 págs.)
–Salesianos (Mensual. 24 x
37. 32 págs. 17. 000 ejs.)
–AA. AA. Col. de San José
(Anual. 16,5 x 24. 60 págs.)
–PP . Reparadores (Semestral.
17 x 23. 24 págs.)
–HH. de la Sagrada Familia
(Cuatrimestral. 17 x 24. 100
págs.)
–Corazonistas (T rimestral. 19
x 25. 40 a 60 págs. 900 ejs.)
–Salesianos (Mensual. 31 x
25. 4 págs. 600 ejs.)
–Agustinos (Anual. 27 x 20.
80 págs.)
–Escolapios (Mensual. 24 x
16. 32 págs.)
–AA. AA. Lasalianos
(Bimestral. 20 x 28. 32 págs.)
–Jesuitas (Bimestral. 21 x 32.
6 págs. 300 ejs. Gratuito)
–Maristas (Mensual. 19 x 26.
20 págs. 1.600 ejs.)
–Lasalianos (Bimestral. 24 x
17. 24 págs.)
–Escolapios (Hortaleza)
(Mensual. 22 x 30. 36 págs.)
–Hermanas del Niño Jesús
(T rimestral. 19 x 26. 36 págs.
1.500 ejs.)
–Agustinos (Bimestral. 17
x 24. 40 págs. 1.000 ejs. 14
ptas. al año)
– Hermanas de la Sagrada
Familia de Burdeos
(T rimestral. 15 x 21. 64 págs.
600 ejs.)
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
50
Málaga 7 6 - Forja
- Juventud
- El Colegio
- Almas Nuevas
- El Monte
- Plus
- V ictoria
–Jesuitas (Miraflores del
Palo) (Mensual. 21 x 31. 12
págs.)
–Salesianos (Mensual. 18 x
24.8 págs. 8 pág. 500 ejs.)
–Salesianos. (Anual. 30 x 15.
100 págs.)
–Agustinos (T rimestral. 17 x
25. 32 págs. 650 ejs.)
–Hermanas de la Sagrada
Familia de Burdeos
(T rimestral. 15 x 20. V ariable.
300 ejs.)
–Carmelitas (Antequera)
(T rimestral. 22 x 32. 12 págs.
250 ejs.)
–Maristas (T rimestral. 24
págs. 1.100 ejs.)
Mallorca 5 7 - Vínculo
- Montesión
- Nosotros y ellos
- T riunfad
- San Francisco
- Ecos de mi
Colegio
–Lasalianos (Bimestral. 21 x
15,5. 28 págs. 6 ptas. 1.000
ejs.)
–Jesuitas (T rimestral. 19 x
25. 36 págs. 800 ejs.)
–AA. AA. de los Jesuitas
(T rimestral. 26 x 35. 8 págs.)
–T rinitarios (Mensual. 20,5 x
17. 28 págs.)
–Franciscanos (T rimestral.
16 x 22. 36 págs. 800 ejs. 5
ptas.)
–Misioneros de los Sagrados
Corazones (T rimestral. 21 x
15. 24 págs. 300 ejs.)
Menorca 1 1 - Nuestro Auxilio –Salesianos (Mensual. 8
págs. 1.350 ejs.)
Mondoñedo 1 – - T irso –Mercedarios (El Ferrol)
(Mensual. 32 págs. 500 ejs.)
Orihuela 1 6 - Llamada
- María
Auxiliadora y
San Juan Bosco
–AA. AA. Salesianos
(Alicante) (Mensual. 17 x 23.
24 págs. 700 ejs.)
–Salesianos (V illena.
Alicante) (Mensual. 16 x 22.
4 págs. 750 ejs.)
Osma – 1
Oviedo 2 5 - Páginas
Escolares
–Jesuitas (Gijón) (T rimestral.
20 x 28. 50 págs. 800 ejs.)
Palencia 1 2 - Memoria
Escolar
- Castilla
–Lasalianos (Anual. 17,5 x
24. 76 págs.)
–Maristas (T rimestral)
J osé M anuel a lfonso s ánchez
l a prensa ca tólica en e sp aña a Mediados de los años cincuenta
51
Pamplona 5 9 - Juventud
- Madre del buen
Consejo
- V uelos
- Xavier
–Maristas (T rimestral. 17 x
24. 64 págs. 850 ejs.)
–ExAA. de los Capuchinos
(Lecaroz)
(T rimestral. 17 x 24,5. 24
págs.)
–Jesuitas (T udela)
(T rimestral. 17 x 24. 52 págs.
1.300 ejs. 20 ptas. al año. 7
ptas. número)
–Jesuitas (Bimestral. 17,5 x
25. 8 págs. 200 ejs.)
Plasencia 2 3
Salamanca 3 5 - Ecos de mi
colegio
- Mi Colegio
- Contacto
- Auras de mi
Colegio
- Juventud y
Alegría
–Hijas de Jesús. (Bimestral.
17 x 24. 36 págs. 2.500 ejs.)
–Maristas (Mensual. 16 x 22.
24 págs.)
–AA. AA. Salesianos
(Mensual)
–Siervas de S. José
(T rimestral)
–Salesianos (Semestral. 18
x 24. 28 págs. 1.000 ejs.
Gratuita)
Santander 3 4 - Colegio
- Memoria
Escolar
–Escolapios (Mensual. 17 x
23. 20 págs.)
–Lasalianos (Anual. 16,5 x
24. 1 10 pp. 1.000 ejs.)
Santiago 2 4 - Más [Memento
Ascen- dere
Semper]
–Maristas (La Coruña)
(Mensual. 17,5 x 25. 16 págs.
1.300 ejs.)
San
Sebastián
6 8 - Reflejos
- Beloca
- Mies
–Marianistas (Mensual. 17 x
24. 24 págs. 800 ejs.)
–Marianistas (Semestral. 17 x
25. 24 págs.)
–Marianistas (T rimestral.
21,5 x 29. 40 págs.)
Sevilla 4 4 - Portaceli
- Plenitud
- Mi Colegio
- S.E.R.;
–Jesuitas (Mensual. 17 x 24.
8 págs.)
–AA. AA. de los jesuitas
–Salesianos (Anual. 17 x 24.
50 pags.)
–Esclavas Concepcionistas
(T rimestral. 32 págs. 2.000
ejs.)
T arragona 2 4 - Surcos
- La Salle
–Salesianos
–Alumnos Lasalianos
(T rimestral. 17 x 24. 28 págs.
700 ejs.)
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
52
T enerife 2 2 - Institución
Salesiana de Sta.
Cruz de T enerife
–Salesianos (Mensual. 4
págs. 500 ejs.)
T oledo – 1
T ortosa 2 1 - La Salle-
T ortosa
–Lasalianos (T rimestral. 17 x
23, 5. 24 págs.)
Tu y 1 2 - O Noso Lar –Jesuitas (V igo) (Bimestral.
21 x 26. 12 págs.)
Urgel 1 –
V alencia 10 15 - Mi Colegio
- Nuestro Colegio
- Brisas
Levantinas
- Loreto
- Piedad y Letras
- T rinitarias Descalzas
(T rimestral. 17 x 24. 18 págs.
500 ejs.)
- Franciscanos (Bimestral.
16,5 x 24. 32 págs.)
- Maristas (T rimestral. 25 x
17. 45 págs. 1.000 ejs.)
- Hermanas de la Sagrada
Familia de Burdeos.
(Cuatrimestral. 15 x 21,5. 20
págs. 700 ejs.)
- Escolapios (T rimestral. 21,5
x 32. 24 págs.)
V alladolid 3 9 - Unión
- V allisoletana
- Memoria
Escolar
- Auras de
Colegio
- Brotes
- La Nubecilla
–Lasalianos (Mensual. 17
x 24. 24 págs. 1.200 ejs.
Gratuito)
–Jesuitas (Bimestral. 25 x 34.
38 págs. 900 ejs.)
–Lasalianos (Anual. 80 págs.
800 ejs.)
–Jesuitas (Bimestral. 18 x 24.
32 págs. 1.600 ejs.)
–Marianistas (Bimestral. 36
págs.)
–Carmelitas Descalzos
(Medina del Campo)
(Semestral. 15 x 20. 18 págs)
V ich 3 1
V itoria 4 11 - Senda
- Faro
- Nuestro Colegio
- V ida Colegial
- Corazonistas (Anual. 17 x
25. 26 págs.)
- Clérigos de San V iator
(Semanal. 4 págs. 500 ejs.)
- Ursulinas (Cuatrimestral. 21
x 30. 16 págs. 700 ejs.)
- Marianistas (Anual.
V ariable. 60 ejs.)
J osé M anuel a lfonso s ánchez
l a prensa ca tólica en e sp aña a Mediados de los años cincuenta
53
Zamora 1 1 - Intimidad - Hijas de la Caridad
(T rimestral. 16 x 22. 20
págs.)
Zaragoza 9 10 - Alma Mater
- Memoria
Escolar
- Curso
- Folleto de Fin
de Curso
- Siempre
- AA. AA. del Sagrado
Corazón (Bimestral. 20 x 15.
32 págs.)
- Lasalianos (Anual. 17 x 24.
100 pág. 700 ejs.)
- Dominicos (T rimestral. 16 x
23. 24 págs. 300 ejs.)
- Marianistas (Anual. 17 x 24.
30 págs. 300 ejs.)
- Hijas de la Caridad
(Mensual. 15 x 21,5. 16
págs.)
T otal 165 242
Fuente : Elaboraci ón propia a par tir de Guía de la Iglesia en España. Suplemento de 1955; La Pr ensa de
la Iglesia en España y CHECA GODO Y , Antonio: Historia de la Prensa Pedagógica en España .
Como se puede apreciar , un buen número de revistas se concentraba en las
g randes ciudades: Madrid, Barcelona, V alencia y Bilbao , por ese orden, acapa -
raban casi el 40 % de este tipo de publicaciones . La periodicidad solía ser men -
sual, bimestral o trimestral. Sorprende la tirada de Ciudad de los Muchachos con
14.000 ejemplares , editada desde 1954 por los PP . Asuncionistas . Y , sobre todo ,
Boletín Salesiano con 17.000 89 . En todas estas revistas , que estaban a carg o de
instituciones religiosas , se mezclaban cuestiones escolares , religiosas , literarias
y educativ as . Este tipo de prensa colegial aumenta con fuerza en los años 60,
debido al crecimiento de los colegios priv ados religiosos dedicados a la ense -
ñanza, como los salesianos , escolapios , lasalianos , jesuitas , marianistas , maristas ,
etc . Son también años de cambio cualitativ o en las publicaciones pedagógicas
españolas , incluidas las religiosas , a las que afecta sin duda el acontecimiento del
Concilio V aticano II 90 .
89 Guía de la Iglesia... Suplemento de 1955, 265. Según Checa Godo y , el Boletín Salesiano
estaba dirigido por el jesuita [sic] F elipe Alcántara y difundía en tor no a 30.000 ejemplares cada mes .
CHECA GODO Y , Antonio: Historia de la prensa pedagógica , 72.
90 Cf . Ibíd., 33.
55
1 I ntrodução
Ao long o de três milênios de existência, a trajetória do cristianismo e a tra -
dição da for mação cristã se conv er teu em um acontecimento histórico de g ran -
de impor tância. Entre os muitos ele mentos que contribuíram decisi v amente
para assegurar este sucesso cabe destacar , neste momento , ao menos dois . De
um lado , o testemunho ( martyria ) dos conv ertidos a J esus Cristo , o profeta judeu
de Nazaré da Galiléia; de outro , os inúmeros manuscritos e escritos (homiléti -
cos , catequéticos , doutrinais , teológicos , etc .) que desde então se multiplicaram
ao infinito , imbuídos , inv ariav elmente , de algum interesse pedagógico-catequético ,
ou seja, a intenção de for mar os discípulos e discípulas do Senhor ( K yrios ).
É um fato notório que , à raiz destes caminhos for mativ os , encontra-se o
Livro dos li vros , a Bíb lia , de acordo com os dados históricos , a segunda obra
reproduzida na imprensa inaugural de Gutenberg (1450). Nesta pequena coleção
de livr os (Bíblia) toma corpo a base segura e incontestada de toda a “instr ução
cristã”, ulterior mente disposta na for ma de catecismos .
1 * Santa Catarina, Brasil. Doutor en Educação , Univ ersidade F ederal do Rio Grande do
Sul (2006); Doutor em T eologia Sistemática, Universidade P ontifícia de Salamanca (2020). Pós-
-doutor em P ensamiento Ibérico e Latinoamericano , UPSA (2018). Entre 2011 e 2015 foi Secretá-
rio Execu tiv o do Depar tamento de Cultura e Educação do Conselho Episcopal Latinoamericano –
CELAM (Bog otá, Colômbia). R eside em Lages , Santa Catarina, Brasil. Atualmente realiza estudos
de pós-doutorado em Educação vinculado ao G . I. R. Helmantica P aideia , Faculdade de Educação ,
Univ ersidade de Salamanca – USAL.
REINVENÇÃO D A IMPRENSA PED AGÓGICA
CATÓLICA N A LIBER T AÇÃO
LATINO-AMERICAN A: OS SUBSÍDIOS
DOS “GR UPOS DE F AMÍLIA ”
V It or H ugo MEndES 1
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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Nesta trajetória, sobressai, para bem e para mal, os feitos da histórica a v en -
tura cristã-católica. Em geral, a tradição católica do Cristianismo foi respon -
sáv el por ‘ev angelizar o mundo’ criando e recriando itinerários for mativ os .
No Ocidente cristão , de maneira par ticular, este s processos se desenv ol -
v eram instig ando um prodigioso intercambio com diferentes prog ramas de
for mação humana. P or conta do ideário católico de educação , que a Ig reja sus -
tentou desde sempre , foi com o adv ento das sociedades moder nas quando se
desen v olv eu a imprensa católica propriamente dita em suas múltiplas expres -
sões de caráter pastoral, catequético e educacional. A partir de então , a contri -
buição da Ig reja, no âmbito da reflexão pedagógica, cresceu, div ersificou-se e se
multiplic ou significativ amente nas suas diferentes inter v enções social, escolar e
univ ersitária, para indicar alguns . Muitos aspectos desta trajetória ficaram regis -
trados naquilo que se con v encionou c hamar impr ensa pedagógica católica .
T endo em consideração estes dados abreviados de um itinerário bastante
complex o , de antemão é possível perceber que, quando o assunto é impr ensa pe -
dagógica católica , nem sempre é fácil precisar um âmbito analítico que reúna uma
apresentação satisfatória, realmente representativ a e englobante, daquilo que
está contido na especificidade ‘católica’. T ampouco é fácil escolher e delimitar
um objeto de estudo neste m ulti v erso temático tendo em vista o amplo leque
de possibilidades que se mostram possív eis quando nos referimos à imprensa
pedagógica. Em base a isto , cada escolha temática requer , ao menos , uma brev e
justificati v a.
Sendo assim, na linha de um desafio a ser sobrepujado , neste trabalho trata -
mos de apresentar alguns aspectos introdutórios do itinerário catequético-pe -
dagógico católico , para, então , adentrar na trajetória da libertação latino-americana ,
mais precisamente , no movimento das Comunidades Eclesiais de Base ( CEBs ) da
América Latina e Caribe . Dessa maneira, tendo em vista explicitar a contri -
buição das CEBs , enquanto um âmbito da imprensa pedagógica católica, va -
mos nos concentrar em apresentar e analisar os subsídios que orientam a cam -
inhada dos Gr upos de F amília (Diocese de Lag es , Santa Catarina, Brasil). Ao
eleg er estes dados como foco de estudo , consideramos ser possív el identificar
o perfil amplo de for mação e de eng ajamento sócio-eclesial pretendido pelas
CEBs . P or sua v ez, desta maneira, buscamos compreender a m ultiplicidade de
outras iniciati v as semelhantes de subsídios de for mação para grupos de r eflexão
que, ont em e hoje, se manté m ativ as na extensão quase continental da América
Latina e Caribe .
T endo em vista a impor tância e o alcance da inter v enção das CEBs , par -
ticular mente nos meios populares , pareceu-nos adequado sug erir que na
implementação de grupos de r eflexão ( Grupos de F amília ) no contexto latino-
americano e , por conseguinte, na cont inua produção destes subsídios para
os encontros oração/for mação , se deu uma espécie de ‘r einvenção’ da impr ensa
pedagógica católica . Isto porque , g raças a estas iniciativ as de for mação para um
V itor H ugo M endes
r einVenção d a iMprensa ped a gógica ca tólica na libert ação la tino - aMericana : os subsídios
dos “ grupos de f aMília ”
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‘catolicismo popular’, na América Latina e Caribe , de maneira par ticular ,
se desen v olv eu um fecundo ‘cristianismo libertador’ que recriou a Ig reja e
fomentou o desen v olvimento de uma T eologia latino-americana autóctone
(cf . MENDES , 2021).
1.- C rIStIanISMo , ‘ EduCação CatólICa ’ E IMprEnSa pEdagógICa
T al como se apresenta, o processo de desenv olvimento do Cristianismo
– primeiro como “ seita ” depois como r eligião oficial do Império Romano – fez pos -
sív el refundir coisas antigas e nov as em uma no v a síntese que comandou os
r umos do Ocidente cristão . Sobretudo com a confor mação da era patrística e
a sistematização de um pensamento cristão , os antig os clássicos – dotados de
uma extraordinária reflexão sobre a educação e o humanismo (a P aideia g reg a e
a Humanitas latina, por ex emplo) – foram retomados e reinterpretados à luz da
doutrina inaugurada por J esus , o messias (Cristo) mor to e Ressuscitado .
Neste sentido , o humanismo cristão , como muitas vezes foi identificado , de -
marcou uma transiti v a inculturação do cristianismo nascente . Dessa maneira,
filosofia(s), div ersidade religiosa e cristianismo interagem de for ma a eng endrar
uma cultura “cristã”, cujos princípios e v alores pouco a pouco foram dando
lug ar , for ma e conteúdo a um outro estilo de “racionalidade”. Um modo de
pensar que terá uma g rande influência na for ma de ordenar o mundo . Na me -
dida em que foi constr uindo seu próprio argumento , em cer to sentido , “sub -
metendo” as múltiplas filosofias , se impõe o conhecimento teológico tratando
de desv elar as razões da fé cristã ( Escolástica ). Do ponto de vista histórico , se trata
de um período de tempo complex o e extenso que , em geral, se confor ma no
âmbito da Idade Média e se deter mina em uma época regida pela preponderân -
cia da Ig reja Católica na ordem do mundo dos homens ( Cristandade ).
V ale a pena recordar que o cristianismo , uma no vidade que – não dev emos
esquecer – se tor nou atraente primeiro pela força do testem unho ( Mar tírio ),
também se fez notar pelo sentido de uma vida em comum , frater na e igualitária
vitalmente regenerada em tor no ao Mistério salvífico de Cristo ( salus mundi ).
Dessa maneira, o cristianismo foi decantando uma no v a visão de homem –
Imago Dei – e, assim, parindo um no v o humanismo que supõe uma existência em
Deus , orig em e destino (exitus – reditus ) da criatura humana (e de toda criatura),
razão plena de sua bem-a v enturança ter rena e razão última de sua vida eter na.
Imagem de Deus , a autonomia do Homem – em um duplo sent ido “heterôno -
ma” ( amar a Deus e amar ao próximo ) – consistia em conquistar a liberdade (auto -
nomia) no domínio de si ( paixões ), no desprendimento dos condicionamentos
do mundo material, na capacidade de eleger o bem ( ch aritas ) como ser viço aos
outros ( frater nidade ).
De maneira g eral, essa prog ressiv a compreensão da Imago Dei – desen v olvi -
da, entre outros , por Gr egório de Nissa (335-394), Santo Agostinho (354-430), T omás
de Aquino (1225-1274) – tratou de repercutir a tradição bíblica que confor ma a
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
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A Ig reja na América Latina e no Brasil, nos últimos 40 anos , tev e sua visibilidade
ev angélica na for ma das Comunidades Eclesiais de Base , as CEB’ s . Org anizaram-se
os R egionais da CNBB , para Santa Catarina o R egional Sul IV . Criaram-se os Secre-
tariados de P astoral; instituíram-se as Regiões P astorais . A par tir de 1980, na Diocese
de Lages, surgiram di versos setores da P astoral, como P astoral da Saúde, da T er ra,
da Criança, Operária, da J uv entude, do Idoso , Familiar , P astoral Afro; ampliou-se o
trabalho da Cáritas Diocesana, dos Centros Sociais , que no seu conjunto constituem
a P astoral Social.
F oi no bojo destes m uitos incrementos da Ev angelização que a Diocese
de Lag es , reunindo diferentes experiências anteriores , fez a opção pelas CEBs .
Essa modalidade pastoral, característica de toda a Ig reja latino-americana, na
diocese católica de Lages , recebeu a denominação de Grupos de família , modelo
pastoral que v amos conhecer em alguns detalhes naquilo que segue tendo em
vista analisar os subsídios de for mação que são utilizados pelos animador es dos
g r upos de família.
3. 2 . O itinerário formativo dos Grupos de Família
Confor me consta nos arqui v os históricos da Diocese de Lag es , no ano de
1970 tev e início o boletim P astoral Diocesana , órgão infor mati v o oficial da Igreja
na região . Com uma produção mensal, o boletim trazia notícias e infor mações
da Ig reja diocesana, regional, nacional e univ ersal. A par tir da década de 1980,
a equipe editorial do infor mativ o recebeu reforços na coordenação e um nov o
empenho no sentido de promo v er , através deste meio de com unicação , uma
maior ar ticulação e for mação dos ag entes de pastoral, bem como , das lide -
ranças nas com unidades (cf . R OSA, 1982).
Neste período na Diocese de Lages , mais precisamente no ano de 1982,
tiv eram início – a par tir dos Círculos Bíblicos que surgiram na década de 1960
–, as primeiras experiências de org anizar “g r upos de reflexão” que se reuniam
com maior frequência ao long o do ano . Se, primeiramente , de maneira g eral,
os g r upos se reuniam, sobretudo por conta das “nov enas” em pre paração das
festi vidades de Natal e Páscoa, por tanto , em dois períodos do ano , ag ora, a pe -
riodicidade dos encontros se tor naram mais per manentes durante todo o ano
(semanais , ou quinzenais).
P ara orientar os “g r upos de reflexão”, junto com a produção do Boletim
P astoral Diocesana, se distribuía a F olha , um pequeno subsídio que ser via para
orientar os encontros que geralmente se realizav am nas casas . Se considerav a,
quase sempre , a vizinhança das casas por r uas nos bair ros das cidades ou a
pro ximidade das casas na área r ural.
No mês de dezembro de 1985, tendo em vista imprimir uma no v a dinâmica
na comunic ação diocesana, v eio à luz o primeiro número do J or nal Caminha -
da , o nov o infor mativ o da Diocese Lages que, por sua v ez, seguiu editando
o subsídio F olha . Considerando o prog ressiv o crescimento dos processos de
ev angelização , a par tir de 1991 a F olha e os “g r upos de reflexão” deram lug ar
V itor H ugo M endes
r einVenção d a iMprensa ped a gógica ca tólica na libert ação la tino - aMericana : os subsídios
dos “ grupos de f aMília ”
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aos “g r upos de famílias” e aos “livrinhos de no v ena dos g r upos de famílias”.
Ao long o de três décadas (1991-2021), estes subsídios foram responsáv eis
por reunir , orientar e for mar um g rande número de pessoas que esti v eram
par ticipando nos g r upos de família. Uma av aliação recente do Conselho Dio -
cesano de P astoral apontou que atualmente há cerca de 400 g r upos de famílias
ativ os nas 25 paróquias que compõem a diocese . Um número bastante expres -
siv o considerando o impacto do isolamento social prov ocado pela pandemia
CO VID-19 neste último período . Em tempos passados foram muitos mais os
g r upos distribuídos na região .
Como se fez desde o início , a confecção dos “livrinhos” dos g r upos de
família é realizada por uma equipe de redação que previamente organiza os
temas . Na sequência, são pedag ogicamente elaborados na for ma de roteiros ce -
lebrati v os . J untamente com os assuntos próprios dos ciclos litúrgicos de Natal
e Páscoa – este último inclui os tópicos an uais da Campanha da F rater nidade
(CF) –, ao long o do ano são desenv olvidos outros temas da vida eclesial e so -
cial. Em g eral são produzidas três publicações por ano , cada uma com 12 ou
mais roteiros de encontros .
P ara uma visão panorâmica dos subsídios elaborados ao log o deste período ,
na tabela 1 reunimos alguns dados por amostragem que, tomando em conside -
ração três anos de cada década de trabalho , evidenciam a rica multiplicidade de
temas tratados e que visam ar ticular e refletir o projeto diocesano de pastoral
constr uído na perspecti v a das Com unidades Eclesiais de Base .
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
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T abela 1
SUBSÍDIOS DOS GRUPOS DE F AMÍLIA (1991-2021) – Diocese de La ges (Brasil)
ANO TÍTULOS R OTEIR OS
1991
Fraternidade e trabalho: Solidários na dignidade do trabalho
(CF/1991)
15 encontros
7ª. R omaria da T erra: O g rito dos trabalhadores chegou aos
ouvidos de Deus
04 encontros
Natal: Deus v em visitar o seu pov o 06 encontros
1992
Fraternidade e Juv entude: caminho aber to (CF/1992) 08 encontros
Ano Diocesano da J uv entude 09 encontros
Natal: Não tenham medo! Eu anuncio para v ocês a boa notícia 07 encontros
1993
Fraternidade e Moradia: Onde moras? (CF/1993) 06 encontros
Sacramentos: criação , sustentação e manifestação da vida 11 encontros
8ª. R omaria da T erra: T er ra e Moradia – T er ra para plantar e
casa para morar
04 encontros
Natal: Ao v erem de nov o a estrela, ficaram radiantes de alegria 06 encontros
2001
Vida sim, drog as não (CF/2001) 07 encontros
Santas Missões P opulares 17 encontros
Natal: aqui v ocê tem lug ar 07 encontros
2002 P or uma ter ra sem males (CF/2002) 07 encontros
Queremos nos ev angelizar em Gr upos de famílias – CEBs 12 encontros
Em Belém, na casa do pão , nasceu J esus . É Natal 07 encontros
2003 Fraternidade e pessoas idosas: Vida, dignidade e esperança
(CF/2003)
07 encontros
Ano V ocacional Diocesano: P ara um outro mundo possív el 21 encontros
Um outro mundo possív el. É Natal! 07 encontros
2019 Fraternidade e P olíticas Públicas (CF/2019) 15 encontros
Diocese de Lages (1929-2019) – 90 anos 15 encontros
Natal: Gr upos de Família 05 encontros
2020 Frater nidade e Vida: dom e compromisso (CF/2020) 15 encontros
Situação especial por causa da pandemia CO VID-19 ---------------
2021
Fraternidade e Diálog o: compromisso de amor (CF/2021) 12 encontros
T empo Com um 15 encontros
Natal: Gr upos de Família 05 encontros
Como se pode obser v ar , os roteiros dos g r upos de família interatuam com
diferentes problemáticas . De modo geral, diferenciando-se em muito dos mo -
delos clássicos de ev angelização , no conjunto dos temas apresentados sobressai
uma clara intencionalidade de g arantir uma real integ ração da fé com a vida.
Além disso , trata-se de um processo de for mação per manente que , descentran -
do da figura, em geral, dominante , do clero , concentra-se , de maneira especial,
no protag onismo dos animadores dos g r upos de família e dos demais par tici -
pantes do g r upo .
T endo em vista um olhar mais detalhado dos tópicos abordados pelos rotei -
ros celebrati v os , v ejamos , como exemplo , o conjunto de temas preparados para
o subsídio do tempo de Quaresma e Páscoa (2022) que v ersa sobre a frater nidade
e a educação .
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dos “ grupos de f aMília ”
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T abela 2
R O TEIR OS P ARA OS GRUPOS DE F AMILIA – TEMPO QU ARESMAL
(2022)
1º. Encontro Quaresma: “Fala com sabedoria e ensina com amor”
2º. Encontro Quaresma: Educar para ação na políticas públicas no cuidado
da casa comum
3º. Encontro Quaresma: educar a par tir da pedag ogia liber tadora de J esus
4º. encontro Quaresma: educar na família, na Ig reja e na sociedade
5º. Encontro Caminhar juntos para uma educação humanizadora e
integ radora
---------------- VIA SA CRA
R O TEIR OS P ARA O TEMPO P ASCAL
1º. Encontro Páscoa: caminhar juntos a ser viço da vida que supera a mor te
2º. Encontro Páscoa: caminhar juntos na partilha do pão e da vida
3º. Encontro Páscoa: caminhar juntos na “escuta” e no seguimento de J esus
4º. encontro Páscoa: caminhar juntos na prática do mandamento do amor
5º. Encontro Páscoa: caminhar juntos a ser viço do diálog o e da unidade
6º. encontro Páscoa: caminhar juntos constr uindo relações de igualdade
--------------- Celebração da Vigília de P entecostes
Confor me indicam os títulos dos roteiros celebrativ os dos g r upos de família,
o ciclo da quaresma (5 encontros), elemento central da tradição e da vida cristã
que prepara a celebração da Páscoa, se atualiza, sobretudo , a par tir da reflexão
do tema da Campanha da F rater nidade que, ne ste ano , moti v ada pelo lema “fala
com sabedoria, ensina com amor”, se debr uça sobre a problemática da edu -
cação . O subsídio , além de destacar , por exemplo , que “a educação é um bem de
dupla-mão . É um direito humano à realização e à felicidade, e um dev er de cida -
dania que dev e ser estendido a todas as pessoas”, também retoma o P acto Edu -
cati v o Global proposto pelo P apa Francisco que cobra, entre outros , “a plena
par ticipação das meninas na instr ução; v er na família o primeiro e indispensáv el
sujeito educador; educar e educar mo-nos para o acolhimento , abrindo-nos aos
mais vulneráv eis e marginalizados” (Encontro n. 5 da Quaresma).
Os subsídios do tempo pascal, por sua v ez, se pautam por um desafio ainda
mais amplo e atual, o caminhar juntos ( synodus ) tanto como Ig reja, como também,
com a sociedade. Esta problemática, trazida para o debate público pelo pontifi -
cado do P apa Francisco , não só resg ata a questão da sinodalidade da/na Ig reja,
mas , também, discute a sempre necessária par ticipação democrática de todos
em todas as instancias da vida social.
T endo em consideração a situação global pós-pandemia, log o se percebe a
impor tância e o impacto deste debate sobre a educação . De igual modo , o alcan -
ce da con v ocatória para caminhar juntos nestes tempos de reconstr ução da vida
social e de reno v ado empenho em fa v or da paz e da justiça entre os po v os .
Ainda com referência aos subsídios , cabe uma palavra a respeito da me -
todologia que estr utura e org aniza os roteiros celebrati v os . Em linhas gerais ,
adaptando o conhecido método V er -Julgar-Agir em suas peculiaridades lat ino-
americana (MENDES , 2021, p . 158), desde o ano de 2015 a proposta dos ro -
teiros mantém uma composição subdi vidida em quatro par tes: I – T eu nome nos
r eúne ; II – A tua pala vra é vida ; III – T eu sonho é o pão partilhado ; e, IV – T ua benção
nos envia em missão .
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
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Cada um destes passos con v oca os membros do g r upo a uma par ticipação
ativ a e orante . Depois da acolhida que contextualiza o tema e a oração inicial
(par te I), o núcleo central do encontro é a escuta e a reflexão da P ala vra de
Deus . Log o após a leitura da Bíblia abre-se um espaço intitulado “P ara con -
v ersar e par tilhar” que visa g arantir a par ticipação dos membros do g r upo em
ter mos de refletir a realidade da vida à luz da P ala vra ouvida. Na sequência o
próprio texto , em for ma de diálog o , desen v olv e alguns elementos de reflexão
e síntese . Em base a isto , na linha do agir , o g r upo discer ne quais os g estos
concretos de compromisso com a com unidade e a sociedade a realizar (par te
II). O terceiro momento do encontro tem um caráter mais “comemorati v o”
mediante a par tilha de algum alimento que , abençoado por todos , é ser vido
como sinal de comunhão e frater nidade (par te III). P or fim, se realiza a oração
final que inv oca a benção de Deus e confir ma a missão de cada um na construção
de uma sociedade mais justa, frater na e sem ex clusões .
Confor me apresenta o estudo realizado por W olf , A Igr eja nos grupos de famí -
lia/r eflexão (s/d, p . 14)
T odo o processo de org anização e realização dos GF-R [Gr upos de Família-R eflexão] é
um processo catequético pastoral, que acontece concretamente nos encontros dos gr upos .
Os GF-R são , assim, “um jeito ou uma for ma diferente de educar , conscientizar e realizar
a for mação dos cristãos”. Eles “ajudam a criar homens e m ulheres nov os , sujeitos de sua
história e agentes de transfor mação da realidade”.
Segundo a análise do autor , o conteúdo for mati v o dos GF/R reúne e des -
env olv e, ao mesmo te mpo , diferentes dimensões do conhecimento bíblico ,
teológico , social e espiritual (cf. p . 14-18). Estes , por sua vez, se orientam a pro -
mov er uma tríplice tarefa, tendo em vista contribuir com a for mação da pessoa,
da comunidade e da sociedade (cf . p . 18-21).
Cer tamente por tudo isso , W olf (p . 23) constata a importância dos g r upos
de família enquanto “realizam com unidades de Ig reja ao mesmo tempo que
se propõe refazer o tecido eclesial” desde “uma organização menos complexa
e teórica”. P or sua v ez, o teólog o adv er te que pode ocor rer situações em que
“os membros do g r upo talvez não t enham consciência explicita” de tudo o
que v em contido nesta no v a eclesiologia, podendo , inclusiv e, desconhecer “a
sua per tinência e densidade”. Contudo , destaca, que “a vi vem existencialmente,
numa ec lesiologia implícita e empírica”.
Não obstante , dev emos considerar que , em tempos mais recentes , tal como
constata os estudos de Loc ks (2008), os Gr upos de F amília tiv eram de con vi v er
e se adequar ao impacto de impor tantes m udanças sociais . Segundo constata o
antropólog o ,
Ao ouvir testemunhos relativ os às ações macro-sociais dos Gr upos percebi que, de um
lado , eles continuam a estim ular o engajamento dos par ticipantes no horizonte das ações
macro-sociais . De outro , reconhecem o “recolhimento” dos par ticipantes para dentro dos
Gr upos explicando esse fenômeno por um conjunto de fatores combinados . P or ex emplo ,
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a constituição originária dos GF-CEBs em g rande par te instituídos a par tir da org anização
das associações tradicionais do catolicismo romano; as recentes m udanças em todos os
campos da sociedade; o fenômeno do “desencantamento do m undo” e o comportamen -
to dos re presentantes da Ig reja v oltado para o per tencimento e afir mação da instituição
afetando o projeto dos GF-CEBs como o modo de ser CEBs (LOCKS , 2008, 365).
Esta outra situação , de fato , não só v em se confir mando , mas , especialmen -
te , se tor nou ainda mais complexa e difícil na última década. Uma realidade
assim, em contin ua transfor mação , sugere a necessidade de atualizar e aprofun -
dar de for ma per manente os estudos sobre os Gr upos de F amília. Sobretudo
tendo em vista indicar o seu real alcance a par tir da vi vência cristã dos seus
membros , o que requer discer nir sua efetiv a contribuição na vida da comunida -
de (Ig reja) e da sociedade .
P or sua v ez, frente a problemáticas socioculturais dessa magnitude e que
trazem nov os desafios que estão muito além do ambiente religioso e eclesial,
tor na-se indispensáv el considerar uma análise mais completa do pr ocesso for mati -
vo que acompanha e define a dinâmica dos Gr upos de F amílias . E, neste caso ,
especificamente , isso implica deter -se com redobrada atenção na produção dos
subsídios (roteiros celebrati v os) preparados para orientar os g r upos e os seus
membros . Neste sentido , dada a sua impor tância no âmbito da for mação , cons -
cientização e eng ajamento na com unidade/sociedade, a c onfecção dos subsí -
dios passa a exigir uma escuta cada v ez mais criteriosa da realidade atual e , não
cabe dúvida, pede a ousadia de produzir conteúdo e dinâmicas de par ticipação
centrados nas reais necessidades e possibilidades dos g r upos de famílias .
C onCluSão
Ao concluir esta trajetória que – ao refletir amplamente sobre a imprensa
pedagógica católica – buscou analisar os subsídios dos g r upos de famílias , re -
unimos alguns elementos de síntese que consideramos necessários sobressair
neste momento .
Em primeiro lug ar , v ale a pena sublinhar a div ersidade de elementos , pers -
pecti v as e debates que , tendo em vista uma concepção cristã de educação , estão
contidos no desen v olvimento da imprensa pedagógica católica. Neste sentido ,
a educação cristã constitui não só um capítulo impor tante na história da edu -
cação ocidental, mas , também, sobretudo por conta da imprensa pedagógica
católica, um impulso contín uo na linha da produção e difusão de conhecimen -
tos pedagógicos e educacionais .
Em segundo lug ar , cabe lembrar que , no contexto latino-americano , por
conta da sua caminhada liber tadora – especialmente aquela produzida ao long o
da segunda metade do século passado –, se desen v olv eu um amplo mo vimento
social que , privilegiando as classes populares , desencadeou uma profunda re -
nov ação das práticas educativ as a par tir da “pedag ogia do oprimido” e da edu -
cação popular . Sob o impacto destas “rein v enções” sociais , cresceu e se desen -
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
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v olv eu uma no v a compreensão da função transfor madora das práticas educati vas .
Em meio a isto encontramos as Com unidades Eclesiais de Base (CEBs) e sua
ing ente tarefa de ev ang elizar , for mar lideranças , integ rar fé e vida, etc ., o que
significou um “no vo jeito” de ser Ig reja e um “jeito nov o” de toda a Igreja ser .
P or fim, ainda no âmbito das CEBs , deu-se ênfase aos Gr upos de F amília
(na Diocese de Lages , Brasil) tendo em vista perfilar o caminho for mati v o dos
milhares de g r upos de reflexão que existem espalhados em toda a extensão
latino-americana. Brev emente , tratou-se de examinar os subsídios utilizados na
orientação dos g r upos de família (“livrinhos dos g r upos de família”). Conside -
rou-se que este tipo de instr umento for mati v o , em função da produção , perio -
dicidade e extensão da sua distribuição , constitui um elemento , embora pouco
conhecido , característico no desenv olvimento da imprensa pedagógica católica
na América Latina e Caribe .
T al como foi apresentado , dada a sua impor tância enquanto um processo
contin uo e per manente de for mação (aprendizag em ao long o da vida), final -
mente destacamos alguns aspectos relev antes . Entre outros:
a) O esforço persistente e criati v o em dar contin uidade , ao long o de mais
três décadas , à produção dos subsídios dos g r upos de famílias;
b) De maneira m uito precisa, os roteiros dos g r upos de famílias propõem
e desen v olv em um itinerário for mati v o amplo que visa estim ular , a par tir do
estudo da P alavra de Deus (Sag rada Escritura), a análise da realidade e uma
consequente inserção com unitária (compromisso social);
c)P or sua v ez, enquanto horizonte, os subsídios se orientam a afiançar um
modelo eclesial par ticipativ o (sinodal) que se põe efetiv amente em diálog o com
os desafios soc ior religiosos atuais;
d) T alv ez, no atual contexto brasileiro e latino-americano , resta o desafio de
prosseguir neste itinerário e propor compromissos para uma vida cristã/cidadã
tendo em consideração uma realidade sócio-política e eclesial que ret rocede ao
“passado” por conta do “conser v adorismo” cultural emerg ente;
e) Cabe também adv er tir que , a produção de subsídios de for mação popular
como estes , como ocor re em todos os âmbitos educativ os , requer , cada vez
mais , uma escuta criteriosa da realidade social e a ousadia de produzir conteú -
do e dinâmicas de par ticipação que, de fato , resultem prog ressiv amente conse -
quentes e operati v as com a inserção social dos g r upos de familia.
REFERENCIAS
BARREIRO, A. (1992) As comunidades eclesiais de Base como modelo inspirador da nova evangeli -
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73
I ntrodução
O presente trabalho partiu do re pto para uma reflexão sobre o papel da im -
prensa pedagógica e o seu contributo para compreender no v as for mas de inteli -
gibilidade social. Contudo , optámos por tentar aferir esse papel noutra imprensa,
que apesar de não se assumir como tal, poderia v eicular mensag ens pedagógicas
que, explícita ou implicitamente, são produtoras de v alores , de princípios e de
cultura que contam para o processo educati v o . Nesse sentido , (re)visitámos o
Mensageir o de Bragança no ano de 1940, um jornal de matriz católica, e procedeu-
se a uma leitura e análise aos 24 números publicados no decor rer desse ano , com
o foco de poder mos confir mar o papel desta imprensa junto dos seus leitores .
A opção metodológica de âmbito qualitativ o-inter pretati v o sustentou o referido
processo de análise , do qual emergiram três g randes categ orias , a par tir de uma
leitura contextualizada à época das publicações em apreço .
REVISIT AR O MENSAGEIR O DE BRAGANÇA – UM
JORN AL (IN)FORMADOR, (TRANS)FORMADOR E
(RE)FORMADOR
E v angElIna BonIFÁCIo
V ALORIZA – Centro de Inv estig ação para a V alorização dos R ecursos Endóg enos ,
Instituto P olitécnico de P or taleg re & Helmantica P aidea – Uni v ersidade de Salamanca
Instituto P olitécnico de Brag ança
Cor reo-e: evangelina@ipb .pt
M arIa loPES dE aZEvEdo
NICTE – ISCEDOUR O – P enafiel
Cor reo-e: maria.lopesdeazevedo@iscedouro .pt
C rIStIan a MadurEIra
Escola Superior de Educação e Ciências Sociais - Instituto P olitécnico de Leiria
Cor reo-e: [email protected]
a ntónIo r odrIguES
Escola Superior de Com unicação , Administração e T urismo – ESA CT - Mirandela
Instituto P olitécnico de Bragança – IPB
Cor reo-e: arodrigues@ipb .pt
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
80
a abrangência das temáticas do jor nal e, consequentemente, das inquietações
subjacentes e latentes , tendo como foco os leitores que , cer tamente, ansia v am
pelas mensag ens que eram v eiculadas e , concomitantemente tenta v a constr uir
uma consciência social e política noutros leitores receti v os .
Assim, atendendo ao contexto e às circunstâncias , a função da escola na
legitimação sociocultural e pedagógica ainda não se tinha consolidado , daí que
o Mensag eiro de Brag ança, pudesse ocupar um lug ar de charneira no que ao
papel de (r e)for mar as mentalidades diz respeito .
Neste registo , quanto à subcategoria trabalho aferimos que a mensagem do
jor nal v ai no sentido da manutenção dos papéis sociais e culturais , com um -
mente atribuídos aos homens e às mulheres , reforçando que “afasta-se inclu -
siv amente a mulher do lar , mantendo-a nas empresas públicas e par ticulares ,
quando os c hefes de família não têm empreg o , nem preferências” (p . 1). 9
No que toca a subcateg oria ciência impor ta sublinhar que era publicado
com regularidade uma r ubrica intitulada «Ciência e Fé», destac ando-se a ideia
de uma “contemplação da humildade da Razão esclarecida, centelha da Razão
increada, perante a razão inde pendente e orgulhosa que tantos males tem cau -
sado à civilização cristã!” (p . 3) 10 evidenciado em edição posterior que ainda
prev alece o “preconceito , em alguns meios pouco cultos de que existe incom -
patibilidade essencial entre a fé e a ciência” (p . 4). 11
R elativ amente à subcateg oria fé e r eligião encontram-se várias referências ,
justificadas pela matriz católica do jor nal o Mensageir o de Bragança , robustecida
pela ideia propag ada de que “sem o ensino metódico e intenso do dogma e da
moral não há convicções for tes , não há vir tudes sólidas” (p . 1) 12 , apontando
a impor tância dos “g randes sábios que são católicos e que não veem contra -
dição alguma entre a sua ciência e a sua fé” (p . 4) 13 e que a” história de P or tug al
é como sabemos um hino de amor a Deus” (p . 4) 14 .
As mensagens políticas eram recor rentes e v ersav am vários quadrantes da
sociedade , nomeadamente a família, o trabalho , a ciência e a fé/religião , indo
ao encontro das preocupações inerentes ao c ontexto que se vi via e que recla -
mav a “aliados” na disseminação de ideias e infor mações relativ as aos v alores
v eiculados social e politicamente à época.
Estas mensagens per mitem-nos inferir que a di v ersificação de infor -
mação di vulg ada pelo Mensageir o de Bragança , em m uito alinhada, com os
v alores propag ados politicamente , poderá refletir que a complexidade das
relações políticas se evidencia na própria configuração do jornalismo que se
pretende mais utilitária e funcionalista, de maneira a for mar cidadãos , igual -
mente alinhados com as ideias vigentes e com a re ligião .
9 J ornal de 1 de abril de 1940
10 J ornal de 1 de maio de 1940
11 J ornal de 15 de outubro de 1940
12 J ornal de 30 de junho de 1940
13 J ornal de 15 de outubro de 1940
14 J ornal de 1 de nov embro de 1940
E v angElina B onifácio , M aría l opEs dE azEvEdo , c ristina M adurEira y a ntònio r odriguEs
r E vis it ar o mens age ir o d e brag anç a – uM jorn al ( in ) fo rM ado r , ( tra ns ) f or Mad or E ( r E ) fo rMa do r
81
Quando o jor nal refere , por ex emplo a moda de não ser mãe e aponta o
santo matrimónio como disfarce da imoralidade, de cer ta for ma, c hama à
atenção para um “desvio” antinatural em que “muitas mulheres , mais mul -
heres que senhoras , não querem filhos” reforçando que “nem sabem quanto
com o decor rer do tempo lhes hão-de custar caro à saúde essas fug as ao
sacrifício da mater nidade de qualquer for ma que seja” (p . 1) 15 . Ora, aponta
o er ro e o preço a pag ar pelo mesmo , como for ma de tentar contribuir para
a for mação de um pensamento que se pretendia coletiv o e dominante o
que, por sua v ez, concor reria para a for mulação dos ideais do Estado Nov o:
conser vadore s e assente na trilogia de Deus , Pátria e F amília.
C onSIdEraçõES FInaIS
Embora o jor nal Mensageir o de Brag ança não se apresentasse como um pe -
riódico com conotação pedagógica, a leitura realizada per mitiu-nos confir mar
essa intencionalidade e encontrar múltiplas possibilidades de análise , como por
ex emplo , as for mas como este veicula va assuntos relacionados à educação , no -
meadamente as questões da sociedade, da política, da família, da ciência, da
coeducação e de género . Entende-se que os leitores absor v em as ideias , im -
pressões e argumentos sobre os factos noticiados e, por isso , os “ar tig os de
jor nais podem ser documentos v aliosos para compreender , pelo menos em
par te, as propostas educacionais di vulg adas n um deter minado período históri -
co” (Nawroski & Hung aro , 2015, p . 801)
Além do mais , impor ta ressalv ar que o recor te temporal analisado se cir -
cunscrev e a um tempo par ticular , o ano de 1940, coincidente com a consoli -
dação e for talecimento do Estado Nov o 16 . P or conseguinte, a análise dos tex -
tos tem, imperativ amente, de ser lida e inter pretada à luz das peculiaridades e
especificidades do contexto político que à época vig orav a em P or tug al. Neste
registo e circunstâncias , falar de imprensa educacional ou pedagógica não é, à
priori, linear . Não obstante, a “desleitura” dos 24 exemplares per mitiu-nos in -
ferir que o periódico em apreço tev e um papel preponderante na disseminação
e par tilha do conhecimento na região transmontana que assentav a na tríade (in)
for mar, (r e)for mar e (trans)for mar a sociedade. Esta tríade evidencia um for te pen -
dor pedagógico que , implícita ou explicitamente , reflete diferentes mensag ens
ao nível infor mativ o , educati v o e político o que de alguma for ma contribuía
para a veiculação das ideias dominantes , da época histórica-política, enquanto
«fazedora de ideias».
15 J ornal 6 de 15 de março de 1940
16 Regime político instituído em P or tugal, que vig orou entre 1933 a 1974 e foi instituído
por António de Oliv eira Salazar
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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83
I ntroduccIón .
En este trabajo se han analizado los números de las Hojas del Ave María
disponibles para la consulta digital desde la w eb de la Biblioteca Vir tual de An -
dalucía cuy os fondos se encuentran en el Museo Casa de los Tiros de Granada.
A este respecto ha y que añadir que los ejemplares estudiados se cor responden
con los editados en el año 1901 y 1902, y que se cor responde con la segunda
y tercera par te de la publicación denominada en la misma obra como “P ensa -
mientos del A ve-María” 1 . P or tanto , nos vamos a referir en todo mome nto a las
infor maciones aparecidas en las Hojas del Ave- María entre los números 1 y 104.
La segunda par te incluye los números 1-50, y la tercera abarca del número 51
hasta el 104 inclusi v e . Sabemos que ha y una primera par te , editada entre 1899 y
1900, porque se hac e referencia a la misma en v arios momentos de publicación
periódica, pero no se han localizado digitalizados los ejemplares sueltos para
su análisis en este trabajo , sólo se ha podido acceder a la versión con for mato
libro de las mismas , editadas en el año 1900, y que por tan como título El pensa -
miento del Ave-María colonia escolar per manente establecida en los cármenes del Camino de
Sacr o-Monte de Granada , salen a la luz desde la propia imprenta de las Escuelas
del A ve-María, ubicadas en el Car men de S . J uan o la Victoria, y que difieren en
for mato de las Hojas del Ave- María .
1 V er Hojas del Ave-María , nº 50. En el “Pensamiento del A v e-María” se constituye lo
principal de lo que son, o aspiran a ser , estas Escuelas , y estas Hojas, que son continuación de aquel
folleto , se dice o intenta decir lo que ni son ni quieren ser .
CONOCIENDO LAS ESCUELAS DEL A VE-MARÍA A
TRA VÉS DE UN A DE SUS PRIMERAS
PUBLICACIONES PED AGÓGICAS
A lesIA cAcHAZo V AsAllo
Univ ersidad de León
[email protected]
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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Nos encontramos ante una publicación periódica de índole pedagógica, en
la que el fundador de las Escuelas del A v e María, Andrés Manjón Manjón fir ma
todos los números localizados . Se sabe por la infor mación que aparece en la
misma, que su edición es semanal y que se realiza desde la Imprenta ubicada
dentro de las propias Escuelas del A ve-María, es de suponer que la dirección
sea la que aparece en los ejemplares encuader nados en for mato libro .
En cuanto a su for mato físico , podemos decir, g eneralizando , que sale a la
luz compuesta de cuatro páginas de 22x16cm., escritas a una sola columna, y
que son muy pocos los casos en los que se reproducen imág enes . T ampoco in -
cluye publicidad, un fenómeno m uy común en la prensa periódica pedagógica
de este momento y que a yuda a sufrag ar los g astos deriv ados de la edición de
este tipo de materiales . P ara adquirir la publicación es necesario abonar 2 cénti -
mos por ejemplar , siendo requisito el compromiso de comprar 25 ejemplares ,
con la matización de que será g ratuita para niños y maestros . Es probable que
en sus primeras ediciones fuese g ratuito para toda la población para así log rar
lleg ar a más lectores , puesto que se menciona en v arios números de las Hojas
del Ave- María que su pretensión es proporcionar infor mación y orientación a
todos aquellos interesados en la enseñanza.
La misma publicación, en su última página, en casi todos los números , des -
taca la población destinataria de sus textos: “Niños , maestros , suscriptores y
bienhec hores . ”
Según infor maciones aparecidas en el número 55 de las Hojas del Ave-María
su tirada en el año 1902 estaría próxima a los 8.000-10000 ejemplares , calculan -
do en ese mismo número el impacto que podría estar teniendo la publicación
entre la sociedad, estiman que lleg an a ser leídos por 200.000 personas . 2
1.- A spectos clAVe de lA publIcAcIón .
Son muy importantes los ejemplares publicados con los números 50 y 101
de las Hojas del Ave-María por que en su interior se explica la estr uctura que
ha tenido desde sus inicios la publicación periódica pedagógica. Así podemos
afir mar , que la primera parte, aquella que no se ha localizado para realizar este
estudio que analiza número a número , se editó entre 1899 y el año 1900, siendo
publicada, especialmente , para ser de utilidad a los maestros . En estos ejempla -
res se debía rev elar el fin que perseguía la publicación de las Hojas del Ave-María
acompañándose de la nar ración en la que se recreaba el inicio de la obra maria -
na y de las escuelas que le dan el nombre . En el año 1900 debía de contar ya con
dieciséis escuelas y oc ho casas con jardín y huer ta, unos localizados en Granada
y los restantes en su pueblo natal, Sargentes de Lora (Burg os). 3
2 MANJÓN MANJÓN , A. H ojas del Ave-María , nº55, 1902.
3 MANJÓN MANJÓN , A. El pensamiento del Ave-María colonia escolar per manente establecida
en los cár menes del Camino de Sacr o-Monte de Granad a, 1900, pág . 7.
A lesiA C A ChAzo V AsAllo
C o n o Ci en do l A s e s C u e l As d e l A V e - M A rí A A tr A V é s de u n A d e su s p r i Me rA s p u b l i CA Ci on es p e d A gó gi CA s
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La segunda par te, sale a la luz durante el año 1901, e ngloba los números
1-50 y su lema es Escuela Cristiana frente a Escuela laica siendo dirigido , prin -
cipalmente a quienes g obier nan, legislan o se pronuncian sobre la enseñanza.
A lo larg o de más de doscientas páginas Andrés Manjón cuenta las dificultades
leg ales y sociales que se ha ido encontrando en la búsqueda para log rar el fin
perseguido por él, su escuela y su publicación.
Es a par tir de 1902 cuando da comienzo la tercera etapa de la publicación,
y que por lo que se ha analizado en este trabajo , al menos está confor mada
por los números 51-104, siguiendo la n umeración de ejemplares que se inició
el año anterior en la segunda par te de las Hojas del Ave-María . En esta ocasión
los lectores considerados población diana son los padres de familia y padres de
almas , refiriéndose a los sacerdotes , misioneros…Aquí se analizan y explican
los medios y procedimientos que se deben poner en funcionamiento para lo -
g rar el fin que persiguen. T area que sabiendo que es compleja, procuran que se
entienda bien empleando para ello historias y cuentos que per mitan entender el
v erdadero significado de la public ación.
Las Hojas del Ave-María que se publican el 25 de marzo , 1 y 8 de abril de
1902 presentan algunas diferencias respecto a los restantes números analizados ,
nos estamos refiriendo a los números 66, 67 y 68 de la publicación. En ellos
se reproducen distintos trabajos del alumnado de las escuelas del A ve- María y
diferentes textos también de los docentes de estos centros educati v os , lo hacen
como homenaje para “Honrar a su Madre y Señora. Virgen María en el Miste -
rio de la An unciación”. Otra de las diferencias , perce ptible a simple vista, es que
ninguno de los tres ejemplares a los que nos estamos refiriendo comienza en
hoja apar te, ni tampoco incluye ninguno de e llos la cabecera que suele acompa -
ñar a las Hojas del Ave-María en todos los demás ejemplares consultados , y que
sí seguirían más la línea editorial de los números una v ez que son maquetados
para salir a la v enta en for mato libro .
En los números 1-50 podemos encontrar temas m uy dispares como hilo
conductor de los mismos , pero que tienen como nex o de unión la existencia de
las Escuelas del A ve-María, nos estamos refiriendo por ejemplo a plantear si las
Escuelas del A ve-María no son sólo para algunos , sino para todos y para todo
el hombre 4 , alegándose que estas escuelas son catequísticas , no mutiladas; en
otro momento se cuestionan si estas instituciones educati v as deben ser vehícu -
lo de fe o más adelante buscan responder a si éstas serán ger men democrático
o demagógico , si son o no políticas… En el ejemplar con el número 12 de la
publicación se hace balance del estado de la enseñanza uni v ersitaria, y de los
Institutos y escuelas nor males de la España del momento . Otros de los debates
iniciados en las Hojas del Ave-María hace alusión a si en la escuela los asistentes
y trabajadores son castellanos o gitanos , parece que es alg o que preocupaba a
4 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, nº1, 1901, pág .3.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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quienes buscaban infor mación sobre estos centros educati v os . 5 ... y siempre
que puede hace una comparación con la escuela laica o anticristiana:
no se trata de enseñar a leer , escribir , contar, dibujar , trabajar, hacer mapas ni
aprender historias; todo esto lo enseñan (o no lo enseñan) tan bien los Maestro cris-
tianos como los no cristianos o laicos: aquí no hay cuestión. En lo que sí la ha y es
en enseñar o no religión y moral, que en la religión se funde; en esto los cristianos
completamos la educación, enseñando teoría y prácticamente una religión y moral
positiv as; los laicos dejan este vacío sin llenar , mutilan así la escuela y la educación y
se apar tan del lema que tanto preg onan, de la educación integ ral y práctica… . 6
Desde el número 69 de la publicación y hasta el 100 inclusi v e , Andrés Man -
jón desar rolla algunas infor maciones sobre distintos procedimientos que pue -
den emplearse en la enseñanza, para que puedan ser imitados por aquellos que
teng an algún interés en la educación. Ejemplo de ello es el número 69 donde
se explica cómo se puede enseñar con estampas , el 71 donde se desar rolla un
ejemplo de cómo se puede enseñar representando y jug ando , en el ejemplar
77 se explica a tra vés de la vida del maestro J uan de Ávila la utilidad de las
biog rafías , apo yándose en lo indicado en el número 76 donde se apunta que
la Historia debe enseñar a vi vir , «para la vida práctica, no sólo indi vidual, sino
también colecti v a y nacional» 7 . Otros de los procedimientos que se explican en
estos números son el uso de los resúmenes en Historia, la utilización de esferas
y mapas , y recomendaciones de cómo enseñar la materia de Geog rafía o cómo
se lleg a al conocimiento del ter ritorio español y de todas sus características , des -
de su di visión re gional, su clima, la lengua, número de analfabetos…
2.- s IgnIfIcAdo de lAs H ojAs del A Ve M AríA .
Según se puede leer en la propia publicación de las Hojas del Ave-María , en
su número 55:
Son las hojas un medio de instr uir, educar , infor mar , transmitir afectos y simpatías y
cultiv ar amistades y relaciones (...) Esto es , extender y consolidar el A ve-María y hac er peda -
g ogía fuera de casa (…) Cuando algunos dudan de la vida y por venir de estas mis Escuelas ,
les enseño los niños y las Hojas . 8
Sin duda alguna, el fundador de las Escuelas del A ve-María es conocedor del
impacto que las publicaciones periódicas tienen en este momento en la socie -
dad en general, es más , lleg a a afir mar :
El que escribe se constituye en maestro del que lee , sea consciente o inconsciente , (...)
ordenando la escritura de tal modo que interese (...) sistematizando e inculcando un con -
junto de v erdades ordenadas y entrelazadas entre sí. 9
5 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María , nº18, 1901.
6 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, compendio 1-50, 1901, pág . 3 y 4..
7 V er MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, nº76, 1902, pág .1.
8 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, nº55, 1902, pág . 1.
9 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, nº55, 1902, pág . 3.
A lesiA C A ChAzo V AsAllo
C o n o Ci en do l A s e s C u e l As d e l A V e - M A rí A A tr A V é s de u n A d e su s p r i Me rA s p u b l i CA Ci on es p e d A gó gi CA s
87
Y en otro momento asegura que «Hay que ser periodista para ser maes-
tro influyente en n uestros días , o poco menos». 10
P ero su significado podemos ver que v a más allá, porque además de
tener como epicentro a los niños pobres y su educación, y a las propias
Escuelas o Colonias del A ve-María pretender extender su impacto e in-
fluencia a través de esta her ramienta que son las Hojas del Ave-María , su pu-
blicación periódica pedagógica propia, en la que cuenta cómo es su escuela
y cómo entienden la educación y su for ma de instituir la enseñanza para
que pueda ser imitado por otros que lleguen a conocer su funcionamiento
y misión. Así, en el número 40, se señala que:
Estas hojas del A ve-María periódicas son, y para educar se escriben; personas e insti -
tuciones de rectas miras y sentido práctico al periódico acuden para difundir enseñanza y
lectura; rara será la provincia en que no ha ya uno o más periódicos dedicados a los educa -
dores y sostenidos por los maestros y poca luz tendrá quién no v ea el efecto bueno o malo
que el periódico produce en la juv entud (...)
Abrig o la esperanza de educar por medio de la prensa, que para eso he comprado im -
prenta, y medito la for ma de llevarlo a cabo de modo que los niños llev en a sus casas todos
los días no un libro , sino la hoja de un libro , bien escrita, pensada, ordenada y decorada,
para que con ella y las explicaciones de ella por el maestro , cada alumno va ya a su hogar con
la pr ueba fehaciente de su asistencia y aplicación y con un vehículo apropiado para hace r
lleg ar a su casa y bar rio la enseñanza de la escuela. 11
Sabedor Manjón pues de este impacto , hace un cálculo aproximado del nú -
mero de personas a las que educa o puedo educar en su escuela y el número
muc ho may or a los que lleg a con la edición de las Hojas del Ave-María y desean -
do que muc hos de los suscriptores de la publicación sean maestros que puedan
seguir el camino que él inició en 1889.
P oca cosa son estas Hojas en sí y de escaso mérito , pero , así y todo , creo yo que hacen
may or bien que todas mis Escuelas; pues si a estas acuden 2.000, aquellas las leen 200.000;
si estos 2.000 son niños (...) muc hos de los 200.000 son educadores . 12
3.- e xtensIón de lAs e scuelAs del A Ve M AríA .
Nos v amos a referir en este punto a toda aquella infor mación que aparece
en las Hojas del Ave-María sobre la extensión de las Escuelas , ya sea dentro de
Granada o fuera de ella, y que sean o no consecuencia directa de la inter v en -
ción de su fundador Andrés Manjón y Manjón o de quienes ha conocido de
la existencia de esta escuela por diferentes medios y quieren for mar par te del
movimient o que está surgiendo a su alrededor .
10 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, nº40, 1901, pág . 3.
11 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, nº40, 1901, pág .2 y 3.
12 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, nº55, 1902, pág . 2.
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L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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Según los datos ofrecidos en el número 51 de las Hojas del Ave-María en la
ciudad de Granada en el año 1902 existen 3 colonias de las Escuelas del A ve
María, que confor man un triángulo que encier ra la propia ciudad. T odas las
escuelas están creadas en bar rios pobres , sin las más básicas infraestr ucturas o
comunic aciones y deprimidos social, económica y culturalmente. 13 R especto a
las infor maciones que se apor tan de quienes acuden a ellas podemos inferir que
son personas que habitan en los extrar radios de la ciudad de Granada, siendo
una cantidad impor tante, al menos en sus inic ios , miembros de etnia gitana.
R ecuerdo que al abrir y o la Escuela del A ve-María, en el Camino del Sacro-Monte , se
agitaban los v ecinos castellanos (así llaman a cuántos españoles no son gitanos) pretendien -
do fueran expulsados los gitanos de aquellos contor nos por la autoridad. 14
La primera de las Escuelas del A ve-María, considerada “colonia matriz” o
“colonia madre” está ubicada en el mapa al este de la ciudad g ranadina, junto
a la ribera del río Dar ro , en el denominado V alle del P araíso o Camino de
Sacro-Monte , de donde recibe la denominación la escuela. Esta fue creada y
fundada en octubre de 1889 ocupando en la actualidad seis cár menes y a pesar
de llev ar funcionando más de diez años y de que se ha yan creado otras colonias
no ha descendido el número de asistentes . En el momento en que se escribe el
número 51, es decir , en 1902, hay v einte personas trabajando en las diferentes
aulas y talleres que allí existen. El estado de las infraestr ucturas que confor man
esta escuela debe ser óptimo por que en los dos últimos años parece ser que no
se han acometido g randes refor mas , sólo se han realizado pequeñas mejoras
destinadas a su conser v ación y a hacer la enseñanza más ag radable e intuitiv a. 15
P or lo que Manjón indica, es la colonia más visitada, lo que tiene lógica al ser la
primera configurada, por profesionales de m uy diferentes ámbitos y no ex clu -
siv amente del mundo educati vo .
Al nor te de la ciudad, junto a los J ardines del T riunfo , nombre que toma de
nuev o la escuela del A v e-María aquí creada, el 21 de abril de 1900 se abrió una
colonia sólo para niños que en el momento actual, 1902, tiene una matrícula de
1112 alumnos , distribuidos de 10 aulas , ocho en horario diurno y dos en noc -
tur no . La asistencia diaria está próxima a la mitad de la matrícula (500-600). En
la misma existe un batallón con banda, y en las tardes de los juev es y sábados sa -
len for mando con tambores y cor netas para acabar cantándole a la Inmaculada
del T riunfo una salv e . El coste de estas escuelas en lo que a obras se refiere , por
lo que apor ta su fundador estaría próximas a las 13.000 pesetas , apostillando
además que sigue siendo “un local pequeño y mezquino”.
En el que podría ser el bar rio más pobre de la Granada de la época, ubicado
en la zona Sur , está Quinta-Aleg re o Camino del Huer tor , lug ar donde se con -
figura la tercera de las colonias del A v e-María de la capital y que fue inaugurada
13 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, nº51, 1902.
14 MANJÓN MANJÓN , A . Hojas del Ave-María, nº28, 1901, pág .1.
15 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, nº51, 1902.
A lesiA C A ChAzo V AsAllo
C o n o Ci en do l A s e s C u e l As d e l A V e - M A rí A A tr A V é s de u n A d e su s p r i Me rA s p u b l i CA Ci on es p e d A gó gi CA s
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el 1 de enero de 1901, a pesar de que los edificios escolares no estaban creados ,
es más esperan que las instalaciones estén listas para el mes de ma y o de 1902.
Sus destinatarios fueron niños de pár vulos y niñas de diferentes edades . P arece
ser que había en las pro ximidades una escuela de Escolapios para c hicos , por lo
que no era necesario incluirlos en esta n uev a escuela impulsada por Manjón. La
matrícula era superior a los 400 menores y la asistencia debía de estar cercana a
los 300 alumnos al año de estar en funcionamiento . Las infraestr ucturas que lo
configuraban debían ser muy buenas , puesto que Andrés Manjón afir maba que
«ha costado más de 30.000 pesetas , y falta aún dotarle de mobiliario en relación
con la casa». 16 Los inicios de esta tercera colonia escolar del A ve-María ha y que
unirlos a la existencia en esa zona de una Iglesia erigida y no consagrada en
1902 a Nuestra Señora de Montser rat y que había sido lev antada por Gusta v o
Gallardo y su familia que ceden su espacio para que dé cobijo a los escolares de
la futura colonia desde el 1 de enero de 1901 y hasta que finalice su constr uc -
ción. En una hora se apuntaron para asistir a la enseñanza que allí se ofer taba
77 personas , lleg ando a la semana a contar con 250 matrículas que les per mitía
comenzar con su tarea educadora, por que como precisa Manjón «Lo que urge,
impor ta y apura es dar casa y escuela a los niños que la piden y necesitan». 17
Las noticias sobre la labor educati v a y social que Andrés Manjón estaba
llev ando a cabo en la ciudad de Granada pronto llegó a oídos de otros docent es
y bienhec hores repar tidos por el ter ritorio nacional, alg o que halag aba al funda -
dor de las Escuelas del A ve-María que llegó a expresar :
Ocur rió a algunos profesores de una pequeña Univ ersidad dar algunas conferencias
fuera de la casa, y llamar a aquello la “extensión uni v ersitaria”; y me ocur re a mi (...) llamar
extensión mariana a cuántas escuelas están fundadas o son modeladas o influidas por el
A ve-María fuera de Granada. De ellas puede decirse que son de la familia, aunque no estén
en casa ni g rav en la casa, pues cada una tiene sus medios y viv e con independencia. 18
Existía por tanto , en los últimos compases del siglo XIX y principios del
XX un impulso por log rar una “extensión av emariana” 19 que era ofer tada y
demandada por quienes tenían noticias del funcionamiento de estas escuelas .
Ejemplo de ello es la creación de dos escuelas en la pro vincia de Granada, con -
cretamente en Zujaira y en Asquerosa.
De la primera de ellas , la de Zujaira, sabemos que se fundó en 1898 de la
mano de Manue l Benavides Chacón y que asiste a niños y niñas de la localidad
y de otras próximas . P arece que la matrícula es elev ada y la asistencia también
salv o en las épocas de recolección en el campo , alg o común en las escuelas
16 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, nº51, 1902, pág . 2.
17 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, nº19, 1901, pág . 4.
18 MANJÓN MANJÓN , A. Hojas del Ave-María, nº52, 1902.
19 PRELLEZO GAR CÍA, J . M. «Las Escuelas del A ve María. Centenario de su fundación
(1889.1989)», Revista Española de Pedago gía, nº182, 1989.
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Este par tido realizará de for ma regular div ersos cong ressos , iniciados no
P or to , continuados em Viana e Brag a, sendo o quar to realizado em Viseu, onde
são v otadas 15 conclusões , sendo uma delas sobre a questão social, a descentra -
lização , a refor ma dos costumes políticos , a necessidade de acudir aos interesses
vitais do país , abandonando campanhas ex clusiv amente políticas , etc ., seguin -
do-seo5ºno P or to .Em Viseuascomissõescentraisea distritalficaramenca -
r reg adas de redigir um manifesto ao país ex or tando-o a cuidar da sua salv ação e
a tratar do problema da descentralização das províncias coloniais , restaurando
a marinha comercial e a de guer ra 3 . O Chefedeste par tidoera J acintoCândido ,
quese dirig e ao Cong resso , defendendo-opois este par tido foi acusado deser
retróg rado . Aítambém fala Dr . AlbertoPinheiro T or res , P adre Man uel Gomes
Himalaia, Dr . António Mendes Lag es , Dr .Bentes CasteloBranco ,Dr .Campos
Miranda,Dr . AssisT eix eira,Dr . AbúndiodaSilva,Dr .Ar tur Bív ar , Dr .Bar rei -
ros T av ares e Antero P acheco 4 .
1 - A questão sociAl como rAZão De ser DA V oz de S anto a ntónio
Na v erdade , a V o z de Santo António mostra log o no primeiro número , que
Santo António , por v ezes designado por António era o cooperador de F ran -
cisco de Assis , o patriarca com quem di vidia a tarefa de fazer a “regeneração
socialdoséculo XIII”,procurandoos doiscapitães “aguer ridosein v encív eis”,
que“dividementresiaconquistadomundo ,estabelecendoportoda apar teo
reinadosocialdeJ esusCristo” 5 .
Estav a aqui a vir tude ou o pecado original deste seu nascimento pois reto -
mav a a mensag em de Leão XIII, celebrando o sétimo centenário da mor te de
SantoAntónio , dando fima “um silênciode setecentos anos , solta-se denov o
paraouvirasuaV oz,famosa pelasuacapacidadedefalar pelasualíngua,guar -
dado como relíquia, vivificada ag ora “por meio de um órgãoparticular , no oca -
so do século das luzes e das máquinas falantes” e assim justifica o nascimento
em 1895 da V o z de Santo António , que propõem fazer , “desenrolando o nosso
prog rama,ehasteandoanossabandeira” 6 .
R ecordam por isso que:
“ÉinegávelqueSantoAntóniofoienviadopelaProvidência,paratrazeràter raapaz
social, que resulta do restabelecimento do reinado de J esus Cristo . A tor rente caudalosa da
sua doutrina infusa, foi quase toda empreg ada na dilatação do reino de J esus Cristo , pela
conv ersãodoshereg esecristãospag anizados .
Grande número dos seus milag res foram operados para restabelecer a paz e a har -
monia entre g ov er nos e os pov os , entre os g randes e os pequenos , nas famílias e os in -
divíduos . ” 7
de nov embro de 2021.
3 V oz de Santo António , 14º ano, n.11, 8ª série, No v embro de 1908, p. 920.
4 V oz de Santo António , 14º ano, n.11, 8ª série, No v embro de 1908, p. 920.
5 V oz de Santo António , 1º ano, n.º 1, J aneiro de 1895, p. 1.
6 V oz de Santo António , 1º ano, n.º 1, J aneiro de 1895, p. 1.
7 V oz de Santo António , 1º ano, n.º 1, J aneiro de 1895, p. 2.
A ires A ntunes D iniz
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Afir mam por isso S . António como um Santo P opular ,justificando a
orig em da «Pia União de Santo António» recentemente criada no ano anterior
emR omaquetemo “fimdeunir todososhomens aAntónio ,penhorseguro
depazed’amor ,notempoenaeter nidade . ” 8
Esclareceaseguirque oapostoladodonosso séculoéodaimprensa,
justificando-o em no v o ar tig o com o título Santo António e a Imprensa,
citando a este propósito a Encíclica Aeter ni P atris de 4 de Ag osto de 1879 de
Leão XIII sobre arestauração daFilosofia Cristãconfor mea Doutrinade São
T omás de Aquino ,citando desta Encíclica: «A V erdade salv ou os homens e na
v erdade dev em ser conser vados»
T er minando esta fase inicial da revista com um desejo:
“Que entre nós esta imprensa se propague, se proteja e se defenda é o que ardente -
mente rog aremos a Santo António e recomendamos a todos os amig os da R eligião e da
Pátria” 9 .
Em1895criticaomédicoA. MendesLagesdohospitaldeS .J oséem
Lisboa:
“Os nossos patrícios , P ontífices Máximos das doutrinas sociológico-materialistas em
P or tug al, com suas vistas agudas , descobriram através da poeira dos séculos , que Santo
António era rev olucionário! Eu, pobre ignorante e ingénuo , que nunca fui capaz de me
conv encer que alguém de bom senso ar riscasse o seu nome afir mando em letra redonda
coisa que assim não fosse, pasmei ao v er espalhada esta nov a por esse jornalismo revolu -
cionário . ” 10 .
De facto , conhecia-os bem e por isso escrev eu:“ Ah! R ev olucionários
destes!Muitos ,Senhor!”
Log oacrescentando:
“Confessai, meus caros revolucionários , que aquilo em que o Santo abunda v a, era
naquilo em que nós escasseamos mais: fé, esperança e caridade. Se nós tivéssemos um
décimo daquelas três vir tudes , que em tão alto g rau possuía, então é que nós eramos uns
g randes revolucionários em P or tug al. V eriam como a Caixa Pública se administrav a, as
bancar rotasdesapareciam, asubordinação tor nav a,a moralidade florescia, o bem g eral nos
visitav a,eP ortug altor nav aaseroquefoiemaisdoquefoi. ” 11 .
NaMonog rafiada CidadeeConcelhodeSeia,opadreDr .J .Quelhas
Big otte (1992, p . 502), refere-o como “o conhecido Dr . António Mendes Lag es ,
v ocação tardia e que de pois de exercervários carg os civis , veioa ordenar -se e
8 V oz de Santo António , 1º ano, n.º 1, J aneiro de 1895, p. 2.
9 V oz de Santo António , 1º ano, n.º 1, J aneiro de 1895, pp. 3-5.
10 V oz de Santo António , 1º ano, n.º 6, J unho de 1895, p. 108.
11 V oz de Santo António , 1º ano, n.º 6, J unho de 1895, p. 108.
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L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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ing ressou na Companhia deJ esus .Sabemos ainda que deuapoio à criação do
P ar tido Nacionalista, dando todo o seu apoio na fundação dos vários centros
dopaís , equedirigiu apar tirde 1deF ev ereirode1908,aquando doregicídio ,
O Cor r eio Nacional 12 que depois se transfor mou no diário Portugal (1992, p .
500). Antes estev e lig ado ao jor nal operário «A Luz do Operário» 13 por estar
muito interessado no bem-estar dos operários em par ticular dos da Covilhã
e Setúbal e, parece, lig ado até à maçonaria em 1880, mas curiosamente nos
comícios promovidos por esta, rebateuas ideiasantir religiosas ,demonstrando
uma faceta polemista e neste percurso alg o titubeante acabou por entrar na
CompanhiadeJ esus(1992,p .498).
No Sabug al substituiu o médico António Vicente T eixeira de
Sequeira 14 , que tinha entrado em conflito com a Câmara por ter g ozado mais
do que os trinta dias concedidos por esta para banhos de mar,ou seja, g ozou
mais 25 dias , sendo castig ado e obrig ado a pag ar as despesas com o facultativ o
T adeu que o substituiu e devolv er 27775 reis dos dias em que esteve ile g almente
ausente . T udo era legalmentejustificado pela Lei de19 de julho de 1839e pelo
Decreto do Conselho de Estado de 14 de Nov embro de 1851 e tinha já sido
objeto de uma provisãodo Conselho de Estado acerca do recurso inter posto
porestemédicoquefoidoP ar tidodesteconcelho 15 .
Em 17 de Setembro de 1870 despede-se o médico António Mendes
Lag es , obrig ando a Câmara do Sabug al a reunir e a analisar a necessidade de
o substituir e ainda de recr utar dois ou mais facultativ os por força das muitas
solicitações dosser viços médicos nacapital do concelho ,que incluem afazeres
judiciais .DecidementãoouviroConselhoMunicipal 16 .
2 – m uDAnçAs no V AticAno
P ouco depois , no concla v e de 1903, que foi o primeiro do século XX
por em 20 de julho de 1903 ter mor rido o P apa Leão XIII aos 93 anos
12 Eraum J or nalda T arde, Lisboa, Tipog rafia da Casa Católica,1893,-1906, A 23 jan. 1902
odiretor eraQuirino deJ esus ,o editor BenedictoC . deCar valho eo administradorAntónio Men -
desLages .
13 Título A luz do operario: orgão dos operarios tanoeiros e defensor das classes traba -
lhadoras em g eral e havia ainda um outro jornal com o mesmo título: A luz do operário: orgão
socialista e defensor das classes trabalhadoras em geral que era editado no P or to em Maio de 1907.
14 T er minou ocursoem 1857comaDisser tação InauguralConsideraçõessobre
Diagnostico cirúrgico , v er https://repositorio-aber to .up .pt/ , acesso em 9 de dezembro
de 2021.
15 Arquivo Municipal do Sabugal , Livro de Atas de 12 deutubro de 1866 a 9 de junho de
1871, 6 de F ev ereiro de 1867, f olha 15, verso e folha 16 fr ente e verso.
16 Arqui vo Municipal do Sabugal , Li vro de Atas de 12 de Outubro de 1866 a 9 de junho de
1871, 17 de Setembro de 1870, folha 216 fr ente e verso.
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de idade , os cardeais eleitores reuniram-se para eleger o nov o P apa, tendo
v encido Giuse pe Sar to , o P apa Pio X 17 , que log o deu poderes acrescidos
ao cardeal Secretário de Estado do V aticano , Rafael Mer r y del V al. T udo
iriamudar aprazoeporisso ,naSegunda-feira,11deJ ulhode1910,noti -
cia-se que o “V aticano suspende a “V oz de Santo António” dos Francisca -
nos”,pois “aSanta Séreprov oualgumas das doutrinascontidas narevista
dos franciscanos por tugueses e deter minou a suspensão desta publicação .
A car ta do Secretário de Estado do V aticano , que notificav a o caso , foi
inser ta no diário católico “P or tug al” de 10 de Maio , suscitando polémica
por ter sido publicitada sem o necessário bene plácito régio . P or isso , o Mi -
nistro da J ustiça, Dr . Manuel F ratel, inv ocando o disposto no § 14º do ar tº
75.º da Car ta Constitucional que estav a em vig or , afir mou em por taria de 9
de J ulho , publicada no “Diáriodo Gov er no” a 11deste mês ,que , embora,
após as explicações do arcebispo , se reconheça que não houv e por par te
dele «intenção de ofender as reg alias do Estado e só à precipitação ou à má
compreensão da lei se dev e atribuir um procedimento que de outro modo
demandaria enérgicas providências , manda Sua Majestade El-R ei tor nar
bem patente o seu desag rado pela ir regularidade que o Rev erendo Arce-
bispo deBrag a praticou, recebendoe comunicandoa ordem da Santa Sé,
concer nente à suspensão da revista “ A V oz de Santo António”, e assegurar
ao mesmo tempo , expressa e ter minantemente, o fir me propósito que tem
de,emtodasasocasiões ,salvaguardarasprer rog ativ asdaCoroa” 18 .
Contudoag oraolvidam-seestasrazõeseescreve-se:
“V oz de Santo António . R evista de cultura e infor mação e for mação religiosa,
fundada em janeiro de 1895, no ano jubilar do nascimento da Santo António . De-
pressa atingiu os 3.000 assinantes , o que era muito para a época. F oi suspensa pela
Santa Sé em maio de 1910, de pois de uma série de mal-entendidos e intrigas de alguns
sectoreslig ados aosjesuítas ,deriv adoaposições políticase religiosasassumidas pela
revista. ” 19
Mas , o facto de António Mendes Lag es se ter tornado jesuíta infir ma
estajustificaçãoposterior .
3 – c omo se formou estA iDeiA
A V o z de Santo António tinha como ideia base a necessidade de procu-
rar justiça social associada com a ciência e a religião , afir mando-se como
revista científico-pedagógica. Assim, a propósito de um Cong resso na Co -
17 Conclav e de 1903 – Wikipédia, a enciclopédia livre (wikipedia.org) , acesso em
16 de nov embro de 2021.
18 Fundação Mário Soares | Aeb | Crono | Id (fmsoares .pt) , acesso em 16 de
nov embro de 2021.
19 Con v entodeMontariol::EditorialF ranciscana , acesso em 4 de janeiro de 2022.
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vilhã, fala em Outubro de 1908 da necessidade de dar uma org anização
à classe operária pois enxameiam operários em quase todas as cidades
por tuguesas , mas “em P or tug al não há v erdadeiramente a classe operária ”.
Explica por issoque uma classe só o pode serse for “uma forçaconscien -
te , ordeira e competente pelos seus costumes e pelas suas leis próprias ,
para zelar, perante as outras classes e perante o Estado , os seus legítimos
interesses . ” 20 .
Continuaeste raciocínio e conclui que o operariado não passa de uma
multidão confusa e anónima, dirigindo por isso antes alguns artig os ao
cong resso da Co vilhã, uma cidade que per tence à Diocese da Guarda, cujo
bispoéManuelVieiradeMatos .
T rata-se de reforçar a ação social católica e este cong resso aprov a di-
v ersas medidas sociais quetêm av er com a açãoreligiosa, aação social, as
instituiçõesdebeneficênciaeajuv entudecatólica.Nofim,propõemuma
comissão de estudos da organização , cujo presidente é o Dr . Sousa Go -
mes , sendo substituto o Dr . Man uel Mendes da Conceição Santos , vice-
reitor do Seminário da Guarda. P or fim, na sua org anização social copia
a extinta obra italiana dos cong ressos . F ocado nos Interesses Locais da
Covilhã deixa ao Arcebispo-Bispo da Guarda o encarg o de criar o g r upo
org anizador dos estatutos e da Casa de T rabalho que tinha sido v otada
para ser criada de imediato . Submete-se assim desde log o como tinham
decididoàA utoridadeEclesiástica,procurandoterasuaproteção 21 .
Prossegue com a análise das causas que atribui a dois escolhos: o ex -
cesso de espiritualismo e o ex cesso de preocupação material. Dá por isso
comoexemplode ex cessode espiritualismo queaconteceu com ossocia -
listas de Antero de Quental, avisando os católicos para que não caiam nes -
taorientação ,quecriamomentosdeentusiasmoex cessiv o .Aler talog ode
seguidacontraoex cessodepreocupaçãomaterialpoisproduzferocidade
e ódio que ceg a m ultidões , que as leva à luta e à rev olução , o resultado
da demag ogia. Critica 22 . Concluindo que uma e outra causa desorientam
o operariado por tuguês , critica log o de seguido o ex cessi v o confessiona -
lismo que em detrimento da ação social, que o “Evangelho preceitua nas
leis do amor frater no”. Esclarece por isso que tudo resulta da “falta de
conhecimento da v erdadeira doutrina social fundada no critério católico
oudoev angelho” 23 .
F ala por isso da necessidade de valorizara família, melhorando o seu fun -
cionamento através de nor mas seguras uma ideia que associa ao lar operá -
rio , prendendo o operário à família que constitui, educando os seus filhos e
deixando de ir para a taberna ou para uma associação pois na sociedade não
20 V oz de Santo António , 14º ano, n. 10, 7ª série, Outubro de 1908, p. 841.
21 V oz de Santo António , 14º ano, n.11, 7ª série, No v embro de 1908, pp. 897-902.
22 Idem.
23 Idem,p .842.
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encontra ideias vivificante s , pois aí não encontra um ideal comum já que este
é impedido pela neg ação dos meios suficientes para a vida, criticando uma
opção religiosa que não lhe per mite a entrada nos problemas mais difíceis da
vida operária, mas que a razão , o Evangelho e o P apa lhe mandam estudar .
Critica por isso a demasiada orientação confessional que o impede de v er os
problemas reais . Mas , afastando-se da ideia religiosa o catolicismo perde ter re -
no , sendo ilógico pois trabalhando pelo bem social, frisa, sem se preocupar
com o bem religioso , não nota que um e outro são interde pendentes 24 .
T alvez por isso , socor re-se de Canalejas que se afir ma profundamente anti -
clericale conclui:“Não seráde maisesperar queo Sr .Canalejas faráo possív el
coma concordata de1851, diminuiro númerode Ordens religiosase laicizar
oensinoeoutrasinstituiçõesdeEspanha” 25 .
Antes , em 14 de J ulho de 1907, noticia-se que uma g rev e na Covilhã ter -
minou por terem chegado a acordo operários e patrões . Curiosamente , ques -
tiona-seafor macomosefaz oin v estimentoe mtearesmecanizados poisnão
estão associados com outras máquinas também necessárias . Frisa-se que os
operários e a sua associação estão protegidos pelo administrador do concelho
e pelo g ov er nador ci vil de Castelo Branco , tendo por isso acontecido muit os
e diferentes episódios interessantes , apesar de os g randes quererem der r ubar
a classe dos tecelões 26 .
4 – Luta pela Educação Primária
Non.º 4doseu 16ºano ,que v aiser oseuúltimo número ,analisav a-se
em a V o z de Santo António , cuja redação e administração esta v a em Mon-
tariol, Brag a, o tema “Os Católicos e a Instr ução Pública” atra vés de um
livrodeJ oséLopesCar neirodeMoura:
“ A instrução educativa e a or ganização geral do Estado :R elatório .Lisboa:Im -
prensa Nacional, 1909.F oi o último número desta publicação , pouco antesda
implantação da R e pública, n um tempo emque aMonar quiatenta v asobrevi v er
à crescente republicanização do país . Procurav a-se como objeti v o estratégico
melhorar , a par tir dadefinição deP or tug alcomo um paísessencialmente ag rí -
cola com algumas colónias impor tantes , dar-lhe condições para se r inde pen -
dente no meio da concor rência do mercado mundial, melhorando os processos
deag riculturaedacolonização ,criandobonsag ricultoresebonscolonos ,pois
constitui,afir mamapar temaisimpor tantedog rav eproblemadamanutenção
da vida nacional.Considera v a-seimplicitamente que estav a em jog o a indepen -
dêncianacional.
24 Idem,p .843.
25 V oz de Santo António , 16º ano, n. 2, 8ª série, F evereiro de 1910, p. 96.
26 A luz do operário: ór gão socialista e defensor das classes trabalhadoras em geral , Por to, 14 de J ulho
de 1907, p. 4, coluna 2 e 3.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
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A Mudança necessária passa v a estrategicamente por uma educação moral,
profissional e social, desde log o associada à instr ução científica que considera
indispensáv el para o desen v olvimento seguro e consciente dos processos pro -
fissionais da ag ricultura, que log o associa à indústria e comércio que devemos
ter parareno v armorale economicamenteuma Pátria Decaída. Erao queobri -
g av a à reorg anização das escolas (p . 145), pois os nov os tempos exig em que o
lavrador tenha noções de química para perceber como dev e ser feita a aplicação
de adubos , de economia e contabilidade para melhor colocação , circulação e
consumo dos seus produtos (p . 146). Estav a implícita a v antag em de calcular os
custos de produção para poder escolher os que rentabilizav am e viabilizav am
asexploraçõesag rícolas .
Concluipor issocom aideia deque tudoisto jáestav a noespírito dosnos -
sos homens públicos , contrariada a sua concretização pela natural indolência
dos por tugueses daquele tempo e ainda ag ora do nosso tempo , sendo necessá -
rio trabalhar neste sentido para que esta ideia se concretizasse . Era necessário
v encer a apatia dos católicos , a apatia do Estado e a apatia do po v o pela escola,
onde as dificuldades económicas associadas era a falta de recursos dos católi -
cos e do Estado para preparar os professores para este objetiv o e dar-lhe uma
condigna retribuição pelo seu trabalho . Havia ainda a necessidade de v encer
a apatia dos católicos pelos trabalhos escolares , para dessa for ma se for mar
o caráter , ensinar a trabalhar e a colocar em ação a destreza dos alunos , alg o
prejudicada pelo facto de ha v er escolas não católicas , embora não sejam antica -
tólicas . Os professores católicos , assumia-se, eram assim os atores necessários
para eliminar o analfabetismo neste tempo em que Escola é essencial na criação
de uma maior competiti vidade , faltando escolas em 195 freguesias , faltando
4010 escolas , fazendo isso duvidar dos 39% de analfabetos , isto se conside -
rar mos que deve ha v er uma escola por cada 500 habitantes pois existem 5984
professores que se rev elam insuficientes para as crianças recenseadas e apesar
de hav er 1900 nor malistas que não estão colocados . Lateralmente sabemos que
as escolas estão mal mobiladas , hav endo 148 que estão fechadas por falta de
mobília e alguns professores mal escolhidos e muito mal pre parados , e como
sempremal pag os , nãosendo porisso adocênciauma profissãoatrativ a.F alta
ainda a instr ução profissional e económica do pov o (p . 151). Entretanto , os não
colocados em Lisboa, “como quem evita o deg redo na África, lá aceitam uma
cadeira de ensino primário nas paróquias do Bar roso , de Miranda, Ceia ou de
Pinhanços”(p .152).
Havia já então professores com classificações anor malmente elevadas , em
quealguns eramobrig ados a deixaro sulonde sempre vi v erampara irempara
o nor te, onde quase n unca estiv eram, trabalhando sempre em escolas mal ape -
trec hadas e insuficientemente pre parados (p . 152), onde “não são obrig ados a
trabalhos manuais como convém aos que se destinam a ensinar a trabalhar as
crianças”, pre parando-os para o ensinar profissional nas indústrias da região ,
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“sobretudoag rícolasederiv adosdaindústriaag rícola”,nãoselhedandonem
exigindo qualquer ensino prático , assinalando-se que “as escolas práticas de
comércioeindústriasãoconsideradasnasnaçõescultascomoper tencendoao
ensino primário”, denotando uma má org anização do sistema de ensino onde
se g asta em ensino secundário , demonstrando que existe uma insuficiente dis -
tribuição dos dinheiros do orçamento de estado (p . 153). Era o que uma boa
org anização das finanças públicas remediaria se não houv esse hábitos centra -
listas históricos , “embora o não sejam étnicos”, resolvia-se assim a apatia dos
católicos , do Estado , v encendo facilmente a apatia do po v o pela escola, per -
mitindo que a educação salve um país da miséria, em que de 650.000 crianças
recenseadas só comparecem na escola 220580 alunos e a isso dev e atender o
Estadoe oscatólicos “quese preocupam dealgum modopelo futurodo po v o
edopaís”(p .154).
Era ambicioso este prog rama educativ o defendido pelos católicos politica -
mente enquadrados pela V o z de Santo António , que se c hoca v a claramente com
a evidente deg radação moral dos g ov ernos monárquicos , prejudicados pelos
muitos escândalos financeiros . Sintoniza-se com T rindade Coelho que com o
seu Manual Político do Cidadão P ortuguês publicado em1906 queria mudar esta
realidade . Concorda com esta ideia F . da F onseca quando analisa a crítica de
Franc isco Sequeira a este Man ual, dizendo que este crítico não quis criticar a
obra em si, mas desfazer os louv ores recebidos pelo autor 27 . Antes , T rindade
Coelhotinha sidocriticado porGomes dos Santosno quintocapítulo de Pági -
nas de Crítica, Li vraria P o v oensede J oséP ereirade Castro , Póv oado V arzim. É
oqueA.Araújoanalisabrev emente 28 .
Infelizmenteeste propósitode regeneraçãopelaeducaçãoter minouabr up -
tamente com o encer ramento deste mensário , rev elando que tinha ofendido
alguns dos objeti v os que o V aticano queria instituir em P or tug al. Somos assim
obrig adosaanalisaralgunsmomentosqueàvistadahierar quiadaIg rejaCató -
lica puseram em causa a sua contin uidade por cor responderem a alg o que esta,
apósPioX,nãoaceita v acomoev oluçãoedaíestefimabr upto .
De facto , Car neiro de Moura, amplamente citado neste número final da Vo z
de Santo António , estav abemlig adoàquestão dacultura populareera professor
daF aculdadedeMedic inadeLisboa, tendouma visãodemocrát icadaCiênc ia,
que também inspirav a este periódico , antecedendo algumas das linhas estraté -
gicas da R efor ma R e publicana já então em Marcha, sublinha:
“É profundamente triste para o por tuguês amante da sua pátria o quadro da
história atual da instr ução em P ortug al. Oitenta por cento dos por tugueses são anal-
fabetos! Quer dizer que em P or tug al só um quinto da população sabe ler e escrever .
Sendo a população cinco milhões , só um milhão de por tugueses sabe ler .
Se nos comparar mos com as outras nações da Europa, neste ponto como em
27 V oz de Santo António , 14º ano, n.11, 7ª série, No v embro de 1907, p. 434.
28 V oz de Santo António , 13º ano, nº.2, 7ª série, F evereiro de 1907, pp. 70-71.
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muitos ficamos deveras humilhados e abatidos perante elas pelo nosso atraso na in -
str ução . ” 29 .
Antes em No v embro de 1909 30 , analisaram-se as bases do nosso futuro , onde
se afir ma que o empreg o de meios transitórios ou remédios g eram instabilidade
e que a for mação de dois g randes par tidos políticos , prov av elmente o P ar tido
R eg enerador e o P ar tido Prog ressista, não falando sequer do P ar tido R epubli -
cano ,sendo atualmente necessários nãopassam deum “expediente transitório ,
incompleto e de cur ta duração”. Preconizav a por isso que se deviam produzir
“iniciati v as e energias par ticulares cong reg adas para esse fim, constituindo-se
deste modo asbases de uma futura açãopolítica e social mais estáv ele comple -
ta”, Mas , esses dois par tidos não são constituídos por elementos homogéneos
e nem resultam de uma adesão completa a um prog rama de g ov er no para que
fossemestáveisna suaorg anização . Seria aínecessária a propag anda das ideias
que per mitissem criar este sentimento de unidade 31 . Mas , a existência de um
par tidonacionalistavinhainv alidaraconcretizaçãodestasideias .
Conclui então que esse passo é necessário para salvação da Pátria que está
em decadência, que viv e o período transitório do pós-regicídio . E não falando
dos processos desonestos , fala só dos processos de centralização , protecionis -
mo ,quedecor remdocaráter donossopo voe “fa v orecidospela educaçãoque
a maioria dos nossoshomens públicos recebeu”, que dev em serrejeitados em
vir tude das necessidades que o país tem de satisfazer para com o resto do Mun -
do . Argumenta por isso com a ideia de que;
“P or tug alnãoé umpaís isolado .Vi v ee depende,c omotodosos outrospaíses ,da vida
comercial e industrial da Europa e do mundo . Se o seu modo de v er ou os processos por
que se reg e o paralisam numa das fases das étapes da civilização e do prog resso , ao passo
que todos os outros países av ançam precisamente porque souberam desfazer-se desses
processos oupor que nunca ospossuíram, é claroque P or tug al não poderásofre r a concor -
rênciadetodoomundoeteránecessariamentedesucumbir” .
E o fator de eliminação de tudo o que é vicioso na “atual org anização po -
líticae social donosso país” é aEducação 32 . Note-se que está presente a ideia
de globalização daeconomia mundial eda refor madas org anizaçõesnac ionais ,
embora não entre em linha de conta com a iminente R evolução R epublicana e
parecendoestarafalardaInter net,sublinha:
“O v apor e aeletricidade suprimiram as distâncias ,apro ximaramos mercados , fa -
zendo de todo o m undo um mercado só – publico ,m undial. Os géneros alimentícios ,
de primeira necessidade e outros que a convivênciainter nacional elevou a essa cate -
g oria, são produzidos com extrema rapidez, com menos despesa, tor nando impos -
sív elavidadosindivíduosedospov osqueteimassememnãoadotaressesmecanis -
mosdeprodução:” 33 .
29 V oz de Santo António , 14º ano, n.1, 8ª série, J aneiro de 1908, p. 483.
30 V oz de Santo António , 15º ano, n.11, 8ª série, No v embro de 1909, pp. 413-420.
31 V oz de Santo António , 15º ano, n.11, 8ª série, No v embro de 1909, p. 413.
32 V oz de Santo António , 15º ano, n.11, 8ª série, No v embro de 1909, pp. 414.
33 V oz de Santo António , 15º ano, n.11, 8ª série, No v embro de 1909, pp. 416.
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E tudo se ag rav a com a entrada do Oriente, que adotando os nossos meca -
nismos industriais produz tudo mais barato , faz uma concor rência desenfreada
aos “países ci vilizados da Europa e da América” 34 . R eforça esta ideia com a
necessária industrialização das economias , onde os processos científicos con -
tam transfor mando e aperfeiçoando os processos de produção , mostrando a
necessidade de descentralização administrativ aque per mite melhorar e liber tar
a administração e a in utilidade do protecionismo de Estado , já que este g era
“uma avultadíssima e escandalosa burocracia”, mostrando como é necessário
desen v olv er e orientar a educação geral do pov o nesse sentido para que não
dependa do orçamento do Estado , sendo uma educação que para além da
for maçãodeaptidões técnicasdesen v olv aasvir tudesdahonestidade,amora -
lidade e a honradez 35 . P assa daí para a ideia de descentralização como elemento
estr uturantedaev oluçãoeboaorientaçãodaeducaçãodopo v opor tuguês 36 .
Após analisar as nossas potencialidades ag rícolas , conclui que podemos
com a produção económica de trig o sustentar 15 milhões de habitantes e como
os por tugueses são só 4 milhões podemos ainda expor tar para 11 milhões de
habitantes dos restantes países 37 . T rata-se de um raciocínio que alarg a para o
vinho , g adobovinoparalog oconcluirqueasdificuldades resultamdafaltade
trabalho e de trabalhadores aptos para o trabalho ag rícola, industrial e comer -
cial e para a colonização , sendo o único meio de ultrapassar estas dificuldades a
Educaçãojá quelheper mitemaadaptação às“tradições for madas duranteos
long osséculosdeumaexistênciamaisoumenoshomogénea” 38 .
P ara o conseguir mos , escrev e-se, há que apostar nos métodos de ensino ,
que desen v olv am a capacidade de obser v ação e de precisão mais do que nos
prog ramas , desen v olv endoo espírito detolerância e desolidariedade e prome -
teumar tig onopróximonúmero ,quenãovaiacontec er 39 .Etudoéassimpor
oP apaPioXnãoterg ostadodestasideias .
Era um tempo em que a Educação No v a comanda v a o m undo , tendo efeitos
na org anização dos cur rículos a nível global (Diniz, 2006), mas sem lig ar o que
acontecia em P or tug al com aquilo que acontecia na refor ma do uso de fatores
queprejudicamaconcretizaçãoda nossanecessáriamoder nizaçãosocial,apon -
tando como causa a falta de solidariedade entre nós , dando como ex emplo o
que aconteceu anterior mente na nossa Índia, embora religiosamente sejamos
católicos .Contudo ,sublinha,quetemos profundastradiçõesdescentralizadoras
edemocratasnavidadosnossosm unicípios ,quenasceramnaidademédia,nas
assembleias do po v o , nas misericórdias , celeiros com uns , concluindo que a mo -
narquiatem entrenós profundas raízes . Contudo , a nossa falta desolidariedade
34 V oz de Santo António , 15º ano, n.11, 8ª série, No v embro de 1909, pp. 416.
35 V oz de Santo António , 15º ano, n.11, 8ª série, No v embro de 1909, pp. 417.
36 V oz de Santo António , 15º ano, n.11, 8ª série, No v embro de 1909, pp. 418.
37 V oz de Santo António , 15º ano, n.11, 8ª série, No v embro de 1909, pp. 418.
38 V oz de Santo António , 15º ano, n.11, 8ª série, No v embro de 1909, pp. 419.
39 V oz de Santo António , 15º ano, n.11, 8ª série, No v embro de 1909, pp. 420.
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que visav a difundir uma atitude moralizante entre as jov ens , sobretudo no que
tang e ao controle da sexualidade confor me se pode obser v ar nestas sessões de
perguntas e respostas .
A jov em de nome R osa 11 pediu um conselho .
P-“Namoro um rapaz há dois anos . Apesar de nos amar mos muito , seu estudo
impede que pensemos em nos casar log o . As intimidades entre nós aumentam. Sem -
pre acabo cedendo um pouco mais . Que devo fazer para não ultrapassar os limites?”
R,“ O que está acontecendo é que você não sabe dar -se o devido valor: o que
v ocê prefere? Ser qual uma joia fantasia que se compra na feira, ou uma joia v erdadei -
ra v aliosa, que só se encontra nas joalherias?(...) Seu namorado acha você for midável
e v ocê cede aos pedidos de “carinho” que ele lhe faz. O que acontece? Ele passa a
admirá-la menos , porque todo homem g osta de conquistar as coisas difíceis!(...)
V ocê já viu como sai um bolo do for no quando tirado antes da hora? Murcho , solado ,
duro e sem conser to . O mesmo se dá com o amor físico . T udo tem a sua hora. ” 12 .
Na seção Pr oblemas do Coração da revista Primavera em F lor , encontramos
outras solicitações de conselhos . P or ex emplo , Maria P ergunta:
P . “Completei 18 anos e já tiv e dois problemas setimentais em seguida, que me
deixaram extremamente abatida. [...] há dois meses conheci um rapaz em uma festa,
cujas atenções me deixaram indiferente a principio e que me prenderam de pois que
comecei a sair com ele. Flavio tem 22 anos , uma ex celente colocação e caiu no agrado
dos meus pais . P arece-me que g osto dele . P or que então não me sinto feliz? Primei -
ramente porque Flávio está longe de se mostrar respeitoso . Se bem que ele me ache
uma g arota sensata, admira-se que eu lhe resista e aduz que minhas recusas são uma
prov a de indiferença. [...] Flávio diz que me ama. Ele me prende muito e a meus pais
também. Mas será nor mal que ele insista tanto para que eu lhe ceda?”
R. ” Minha amiguinha, é urg ente que você rompa com Flávio . A boa situação fi -
nanceira não compensa a sua atitude incor reta. “V ocê não quer ceder , então v ocê não
me ama!”. É v elha como o mundo essa ar madilha empregada por todos os sedutores .
V ocê merece coisa melhor do que ser ar rastada aos 18 anos , a uma av entura que lhe
custará mais caro do que as decepções atuais [...]”. 13 .
Tânia também pede um conselho:
P . ”T enho 20 anos , com muitos problemas .Amo um rapaz bom, honesto e tra -
balhador , mas não sei se ele g osta de mim [...]. Nosso namoro é assim meio pacato
[...]. Ele, Almir, quer sempre beijar -me, mas eu não consinto . A senhora acha que, se
eu desse mais liberdade ele me amaria? Ajude-me. Peço sempre a Deus para que ele
me ame, ou então para que eu deix e de amá-lo . Gostaria muito de casar -me! Mas , ao
matrimonio para mim é muito sublime só me casarei por amor . Se o
Almir quisesse casar comig o juro pelo que há de mais sag ardo que eu seria uma
esposa fiel e digna, carinhosae compreensi va para com as suas flahas (aliás para mim
ele é perfeito). ”
11 . T odos os nomes usados nestas analises são fictícios .
12 R evista F amília Cristã , São P aulo: Gráfica Ambrosiana. Ano 14. (1962).p .5.
13 R evista Primav era em Flor, São paulo: Gráfica Ambrosiana.Ano 13. n..4. ( 1966). p .13.
A ntónio G omes F erreirA y A riclê V echiA
r eVistAs cA tólicAs e A FormAção d As jo Vens no brAsil . U m relAnce sobre ideiAs expostAs nos
Anos sessentA do sécUlo xx
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R. “Escute . Quando um rapaz g osta de uma moça, procura conquistá-la e, se tem
boas intenções , isto é, fazê-la sua esposa, não fica no” chov e não molha” : se não pede
para frequentar a casa da namorada é porque não quer mesmo se comprometer . [...]
V oce pensa que per mitindo beijá-la ele começaria a amá-la? P elo contrário: a maneira
com que uma moça per mite cer tas liberdades ao rapaz, prov oca o desinteresse dele.
È muito facil a conquista...Ela se vende m uito barato [...]. Acho que você dev e se
afastar do
Almir . [...] R eze e espere: tudo acbará bem para v ocê se agir com a “cabeça” e não
com o “coração”. 14 .
V erifica-se a prática de controle e repressão da sexualidade das jov ens pela ne -
g ação do próprio cor po e pela noção de pureza imposta pelos preceitos cristãos .
Uma jov em pergunta :
“É pecado usar shor t?”
R. ” De pende da finalidade pela qual o usa e do perig o a que se expõe de causar
escândalo a quem a vê com esse traje”. 15
A seção “Car tas que Dispensam Comentários” também procurav a
traçar as vir tudes a serem buscadas pelas mulheres .
Sr . “Diretor (...) muitos rapazes se queixam das namoradas e falam até em deixar
o namoro porque as moças exageram nos decotes , nas saias ...T ambém sobre a leitura
de revistas não lhe deixando tempo para cuidar das coisas do lar; não leem li vros
bons , mas apenas livros que as deixam levianas e preguiçosas . (...) os rapazes estão
com medo do casamento e acrescentam: F eliz o homem que encontra uma esposa
que ir radia simpatia, que está sempre aleg re e satisfeita e que é uma verdadeira esposa,
mãe e dona de casa merecendo bem o título de Rainha do Lar, procurando aprimorar
sempre mais seu conhecimentos e suas habilidades . Violeteira preocupada” 16 .
Como se obser va em vários textos , a mentalidade católica prev alecente
à época inter punha uma série de v alores da educação moral e religiosa e
padrões de ideologias culturais , com a reprodução de compor tamentos de
refinamento nas posturas sociais e através dela, a entrada dos princípios e
v alores católicos em m uitas famílias .
Uma leitora pede um esclarecimento:
P . “Um casal que é casado só no civil, qual a situação da moça? Ela viv e em pecado?”
R. “ Sendo o matrimonio instituição de direito di vino , é claro que não cabe ao
Estado a faculdade de substituir o casamento religioso por qualquer outra for ma de
contrato (...) O casamento civil é mera for malidade que os nubentes dev em preencher
(...) por essa razão não podem viv er maritalmente antes do casamento religioso , nem
podem ficar só unidos civilmente , por que estariam em estado contínuo de pecado
mor tal, apesar das g arantias da lei civil” 17 .
14 R evista Primav era em Flor, São P aulo: Gráfica Ambrosiana. Ano 1. n.7,(1966), p .13.
15 R evista F amília Cristã, São P aulo:Gráfica Ambrosiana. Ano .30. (1964), p . 23
16 R evista F amília Cristã, São P aulo: Gráfica Ambrosiana. Ano 31..(1965),p . 30
17 R evista F amília Cristã, São P aulo: Gráfica Ambrosiana. (1961) ,p .10
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As revistas F amilia Cristã e Prima vera em F lor , frequentemente tratav am de
temas relacionados com a for mação das jov ens para administrar um lar , aos
moldes de uma dona de c asa fina e educada que saberia receber as visitas .
No ar tig o: Como ar r umar uma mesa e como ser ví-la, a ar ticulistada revista
Primavera em F lor , destaca v a as nor mas e os rituais a serem seguindos num jantar
infor mal.
“O modo de por a mesa para uma reunião infor mal é praticamente o mesmo
como para todas as ocasiões [...]. A toalha sem manchas ou r ug as , os talheres brilhan -
tes e os pratos perfeitos , assim como os copos critalinos , demonstram uma dona de
casa caprichosa. O
ser viço faz-se pela esquerda, tanto para colocar como para retirar os pratos . [...]
Convém trazer as car nes cor tadas da cozinha, quando não se tem muita pratica de
trinchá-las [...].
Depois do ultimo prato , antes da sobremesa convém retirara pratos e utensílios
da mesa. Não é eleg ante ser vir a sobremesa com a mesa desar r umada. A sobremesa,
confor me a qualidade já pode vir da cozinha em porções individuais . O café, g eral -
mente é ser vido de pois de se levantarem da mesa” 18 .
P ara complementar este aspecto , ambas as revistas , mantinham uma seção
de Culinária, na qual eram passadas rec eitas de inúmeros pratos para o dia - a -
dia e para as diferentes ocasiões festiv as .
As revistas dedica v am g rande par te de suas páginas ensinando uma moça a
tor nar -se uma boa dona de casa e cuidar do marido e filhos . Praticamente em
todos os números das revistas ha via a seção de Corte e Costura, na qual era
ensinado como fazer moldes das di v ersas peças e modelos de roupas , principla -
mente femininas . Havia também a seção que ensinav a, em detalhes minuciosos ,
a tecer peças de tricot e croche . O dominio dessas habilidades era exigido das
jov ens que pretendiam se casar e ser boas donas de casa segundo os padrões
das familias católicas conser v adoras .
Mas , não era só com o aprendizado de como cuidar do Lar que as jov ens
dev eriam se preocupar . P ara ser uma boa esposa, ela dev eria tentar eliminar
alguns “defeitos” (pessimismo , indiscrição , narcisismo) e cultiv ar “vir tudes”
(serenidade , simpatia) próprias de uma jov em ex emplar . A seção “R etratos sem
R etoques” aborda va estas questões .
P or exemplo:
“Brigida é a serenidade .
Brigida é assim, uma casa serena onde todos se encontram, encontar ndo-a. [...]
em tudo ela der rama sua caudal imensa de serenidade [...] O marido está em luta com
uma der rocada comercial. Então volta rapidamente para o lar, porque sabe que dois
olhos serenos como lag os tranquilos o esperam para dev olv er -lhe a âncora da libré
de sua masculinidade.[...] F eminina ao extremo é no entretanto máscula na doação
espontanea e dadiv osa! [...]” 19 .
18 Revista Prima vera em F lor, São P aulo:Gráfica Ambr osiana. Ano 13, n.8.(1966), p.29
19 R evista Primav era em Flor, São P aulo:Gráfica Ambrosiana. Ano 13,n.3. (1966) p . 5.
A ntónio G omes F erreirA y A riclê V echiA
r eVistAs cA tólicAs e A FormAção d As jo Vens no brAsil . U m relAnce sobre ideiAs expostAs nos
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As duas revistas tinham ainda outras seções , por exemplo , a Primavera em
F lor mantinha uma página mensal sobre R eligião sob o titulo: F alam os Salmos .
Mantinha também uma seção , de tres a cinco páginas , que trata v a da História e
dos usos e costumes das mulheres em todo o mundo , por exmplo: A mulher na
Iuguslávia, A Mexicana,R ussas e Sovieticas , A mulher na Dinamarca, A mulher
na Finlandia, A Chinesa, entre outras .
Apesar do contexto mundial dos anos de 1960, que rev olucionav a os costu -
mes , afrouxando a rigidez do moralismo , desconstr uia os valores tradicionais ,
reivindic av a a igualdade de direitos das mulheres; da moder nização da Ig reja
Católica, advinda do Concílio V aticano II, as revistas A F amilia Cristã e a Pri -
mavera em F lor mantinham uma visão conser vadora no que diz respeito aos
costumes e principalmmente as relação homem/ m ulher .
Da análise das duas revistas pode-se perceber que ambas visav am a mesmas
finalidades: coadjuvar as escolas católicas na tarefa de restauração moral e re -
ligiosa da sociedade , pela manutenção de famílas c onser vadoras . A principal,
senão a única responsáv el pela preser v ação da unidade familiar era a m ulher .
P orém, apesar de visarem as mesmas finalidades , seguiam caminhos um
tanto diferenciados . A revista A F amilia Cristã editada por uma cong reg ação
religiosa, mantinha um posicionamento mais radical na questão de moral das
mulhere s e das jo v ens , evidenciado quer pelo número de seções sobre o assun -
to , quer pela argumentação contudente .
Já a Revista Prima vera em Flor , editada por um g r upo de católicos , religiosos
e leig os , sem filiação com uma cong reg açaõ religiosa, mantinha um número
menor de seções que tratav am diretamente das questões da conduta moral das
jov ens e das mulheres . P or outro lado , era pródig a em seções que tinham como
foco a for mação da m ulher para ser uma boa esposa, mãe e dona de casa, quer
tentando lapidar seu caráter, quer ensinando a desempenhar o seu papel de
dona de casa. P orém, sempre usando uma linguagem menos radical do que a
usada na A F amila Cristâ . Adotadas como leitura para as moças simultaneamen -
te por m uitos colegios católicos visav am g arantir um for mação conser v adora
para as jov ens .
Esta visão de for mação das jo v ens , ao que parece , atendia o que as familas
tradicionais católicas almejav am. A não existência de ar tig os da imprensa perio -
dica secular que se manifestassem contrários ao posicionamento conser vador
indica que, entre os g r upos dominantes da sociedade, era este o discurso vig en -
te quanto ao compor tamento das m ulheres , de um catolicismo c onser vador .
c onSidERAçõS F inAiS .
As revistas car reg am em si intencionalidades , e não são meros espaços
inocentes , onde a infor mação flui descritiv amente sem filtos conscientes e
inconscientes e sem atender a v alores caros aos que as g ov er nam Elas existem
para v eicular ideias devidamente assumidas como centrais , e , por isso , os as -
suntos são selecionados . Entender deter minada revista é percebê-la como um
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
116
lug ar de fala que contém estratégias de legitimidade de uma dada sociedade em
seu período histórico ,de um dado g r upo social, cultural, ideológico 20 .
A análise dos ex emplares da revistas F amilia Cristã e Prima vera em F lor re -
v elam que a visão de m undo que os colégios confessionais ofereciam, com
maior ou menor ênfase , às suas alunas era o modelo ideal de m ulher buscado
por uma elite tradicional da sociedade . Os conteúdos das revistas demonstram
que a conce pção de educação cristã estav a de acordo com o modelo católico
ultramontano , muito embora a Ig reja estiv esse passando nov amente por uma
renov ação , uma vez que, o Concilio V aticano II (1962-1965) buscav a aproxi -
mar a Ig reja às mudanças da sociedade desse período .
O univ erso feminino apresentado às leitoras era pov oado por modelos di -
ferenciados , no entanto , prev alecia o modelo de mãe e dona de casa, circuns -
crito ao casamento e à moralidade católica contribuindo , assim, para a cons -
tr ução de uma mentalidade conser v adora, tradicional e submissa. O modelo
feminino apresentado remete à fragilidade , subordinação e dependência em
relação ao homem, que é apresentado como protetor e prov edor , atendendo
às expectati v as de compor tamento que a sociedade esperav a das jov ens da
época.
As leituras recomendadas e autorizadas pelos colégios católicos mantidos
por diferentes cong reg ações , revela v a o explícito posicionamento da Ig reja,
enquanto instituição univ ersal em defesa de uma moral rígida, austera, intole -
rante , promotora de desigualdade entre homens e m ulheres , acentuando dis -
cursos fir mados em séculos bem longínquos .
Esta jo v ens , educadas pelas famílias e pela escola e sugestionadas pelas
leituras prescritas que tinham como objetiv o mantê-las à marg em da evolução
social e cultural da época, deveriam dar continuidade à ordem familiar tradi -
cional. Sob alv o constante dos mecanismos de inculcação utilizados ao long o
da sua educação , onde se inseriam essas leituras , as alunas per maneciam à
mercê de reafir mações da necessidade de se constituírem como mulheres defi -
nidas a par tir dos papéis femininos tradicionais , mães , donas de casa e esposas
associadas a características consideradas próprias do seu sexo , como a pureza,
doçura, resignação e instinto mater no , produtores de for mas de pensar e agir ,
de estar no m undo e de relacionar -se com ele .
20 CERBINO , L. “T empos de elegância: memória e história nas páginas revista”. Rio de
J aneiro: R evista Brasileira de História da Mídia (RBHM) . v .4, n.1, (2015.
117
CAT OLICISMO SOCIAL Y EDUCACIÓN POPULAR
EN EL SEMAN ARIO CATÓLICO “LA VICT ORIA ”
(BÉJ AR, 1894-1938)
J ose M aría HerNÁNDeZ DíaZ
Univ ersidad de Salamanca
Cor reo-e: [email protected]
I NtroDuccIóN
Además de referir nos a Béjar , una ciudad del interior peninsular ibérico , ubi -
cada entre sier ras y niev es , a caballo entre las provincias de Cáceres y Salamanca,
ter ritorio de profundos contrastes de orog rafías , paisajes y climas , la ciudad que
g oza del privilegio de ser la primera localidad que aparece mencionada e n El
Quijote , la ciudad que acogió durante v arios siglos la sede principal del Ducado
de Béjar con sus cor respondientes elementos patrimoniales y jurisdiccionales 1 ,
una ciudad de ricas tradiciones judías , musulmanas y cristiano mediev ales , la
patria del g ran amig o de Picasso , el escultor Mateo Her nández, esta par ticular
población puede ofrecer al visitante y al estudioso poderosos atracti v os , inclui -
dos los de la prensa y la educación 2 .
Es posible que la principal seña de identidad colecti v a de Béjar como ciu -
dad y como for mación social sea la de una ciudad prototípica de la rev olución
industrial en el siglo XIX. De hec ho en la literatura periodística del siglo XIX
aparece con frecuencia denominada como “el Manc hester castellano” dada su
1 HERNÁNDEZ DÍAZ, J osé María: «L ’educazione delle élites nella Spagna Moder na.
I duchi di Béjar», pp . 175-188, in CA GNOLA TI, Antonella (editrice): La formaz ione delle élites in
Eur opa, del Rinascimento alla Restauraz ion e, R oma, Aracné Editrice, 2012
2 Cfr . HERNANDEZ DIAZ, José María; DOMÍNGUEZ GARRIDO , Urbano (Co-
ords .): Historia de Béjar . V ol. I. Béjar , Centro de Estudios Bejaranos, 2012, 480 pp .; HERNÁN-
DEZ DÍAZ, J osé María y A VILÉS AMA T , Antonio (coords .): Historia de Béjar . vol. II. Salaman-
ca, Ediciones Diputación de Salamanca, 2013, pp . 733.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
118
especialidad industrial en el sector textil lanero , y ofreciendo al analista posi -
ciones sociales muy definidas y contrapuestas entre fabricantes y proletaria -
do , confrontaciones ideológicas y salariales entre patronos y obreros , con sus
luchas , mediaciones sociales y de la institución religiosa, huelg as y posiciones
encontradas , actitudes y respuestas ante los asuntos de la educación 3 .
1.- c laves eDucatIvas Del catolIcIsMo socIal
Cuando hablamos de catolicismo social y de prensa católica en Béjar , ace p -
tamos que son referentes de un mismo pro yecto socio religioso de la época, que
busca la ev angelización de los obreros y campesinos en contexto pretendida -
mente adv erso . T ratamos de explicar un aspecto concreto y local, pero g enera -
lizable a un movimie nto social, religioso y educati v o muc ho más amplio propio
de toda España, incluso del m undo católico univ ersal, que adopta expresiones
institucionales complementarias para referirse a la presencia e influencia de la
iglesia católica en la sociedad; y en par ticular en un ambiente considerado como
hostil, como era el mo vimiento obrero muy influenciado por idearios socia -
listas , anarquistas o en el considerado por los católicos menos dañino de los
influjos posibles , los re publicanos , aunque sin duda pelig roso y merecedor de
confrontación.
El catolicismo social 4 , que surg e en el corazón de la rev olución industrial, en
Europa y también en España, busca neutralizar en los emergentes ambientes
obreros influencias ideológicas consideradas como inadecuadas , incluso per -
v ersas y hasta “demoníacas” (ter minología católica del momento) y afir mar
con claridad el peso de la Iglesia católica en la sociedad y su reconocimiento
público . P ara inter v enir en la vida pública, ev ang elizar al movimiento obrero y
combatir sus “cor r uptores” socialistas y anar quistas , así como las influencias
masónicas , rotarias o teosóficas , la iglesia católica se sir v e de diferentes medios
institucionales y culturales , combatiendo y proponiendo nuev os elementos de
la religión y de la ideología católica.
Fre nte al liberalismo que había orillado a la trinc hera y la sacristía presencias
católicas tradicionales en la vida pública, en la España de la segunda mitad del
siglo XIX se invita desde la Iglesia oficial a que los católicos abandonen la trin -
che ra y el retraimiento para hacerse visibles en la vida pública. Esa es la razón
que nos explica la celebración en España de n umerosos g randes cong resos
católicos a par tir de los años 1880 en adelante , defendiendo la presencia del
pár roco en las escuelas , combatiendo al liberalismo con energía, promoviendo
3 Cfr . HERNÁNDEZ DÍAZ, José María: Educación y sociedad en Béjar durante el sig lo XIX .
Salamanca, Univ ersidad de Salamanca 1983, pp . 356.
4 Cfr . MONTERO GAR CIA, F eliciano: El primer catolicismo social y la Rerum Novarum en
España (1889-1902) . Madrid, CSIC , 1983. Este in vestigador es uno de los más reconocidos especial-
istas en el estudio de los movimientos católicos contemporáneos en España, incluido el catolicismo
social, y posee una amplia producción sobre el tema .
J osé M aría H ernández d íaz
C a to l i C i sM o s o C i al y e d uC a Ci ó n p op u l a r e n e l se Ma n a r i o Ca tó li C o “ la v i C t or ia ” ( b éJ a r , 18 94 - 1 9 3 8)
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sindicatos católicos , centros católicos de obreros , prensa católica, promoviendo
instituciones de educación popular capaces de cor regir la incultura e inmorali -
dad de sectores obreros y populares , pero siempre con un perfil ev angelizador .
La publicación de la encíclica “R er um Nov ar um” (1891) por par te del P apa
León XIII, dirigida a todos los católicos del m undo , se con v er tirá en la g ran
espoleta propulsora de Círculos Católicos de Obreros , escuelas noctur nas ca -
tólicas para obreros , de publicaciones , revistas y periódicos católicos difusores
de ideas y mensajes nacidos de pár rocos y seglares , de autoridades eclesiásticas
católicas sobre todo .
2.- B éJar uN caso paraDIgMÁtIco para el catolIcIsMo socIal
Béjar es una ciudad y contexto social par ticular mente explícito de la con -
frontación laboral, social e ideológica existente en la España del cambio de siglo ,
del XIX al XX. Conflictos de clase frecuentes , muy duros y belig erantes entre
patronos y trabajadores , huelg as prolong adas e históricas con alcance nacional,
como la de 1913 5 , posiciones encontradas entre diferentes opciones ideológicas
y políticas son el pan de cada día. Lo son en las fábricas , en la posición adoptada
por la iglesia g eneralmente en apo yo de fabricantes de la industria, en manifes -
taciones expresas en la calle , en los centros escolares , en las tareas de g obier no
municipal. De manera muy visible esa confrontac ión ideológica se expresa en
los centros de sociabilidad y en la prensa.
P ara situar cada espacio social de la ciudad en el ámbito del cultiv o de la
sociabilidad (disfr ute del tiempo libre , compar tir ideas comunes , practicar la
lectura y la cultura en for ma de conferencias y de concier tos m usicales , conso -
lidar for mas de amistad y de relaciones profesionales) convie ne adv er tir que en
la etapa que nos ocupa existe una contundente diferencia entre la cultura oficial
y la cultura popular . En ter minología obrera de la época, frente a la educación
burguesa, la propia de las clases dominantes , había que apostar por la educación
popular 6 . Es este un concepto no rígido de educación popular , pero al fin pue -
de ser comprendido como el conjunto de procesos que buscan la educac ión
de las clases populares , cuando se llev an a cabo fuera o de for ma paralela a la
escuela. Y aquí las clases populares pueden incluir a los g r upos sociales domi -
nados , jóvenes no escolarizados en el sistema oficial, adultos sin alfabetizar, o
que buscan ampliar su débil for mación cultural.
Los centros y espacios de sociabilidad bien delimitados y separados , social
y físicamente , que existen en la ciudad expresan a la perfección el clima de
5 Cfr . P ALOMEQUE LÓPEZ, Carlos : V uestr os y de la causa obr era. La gran huelga
textil de los siete meses en Béjar (1913-1914). Premio Ciudad de Béjar 2015. Editado por el
Centro de Estudios Bejaranos , 2016, pp . 325.
6 Cfr . HERNÁNDEZ DÍAZ, José María : «Influencias europeas en las propuestas edu -
cativ as de la Primera Inter nacional en España», Historia de la Educación. Re vista Interuni versitaria , 11
(1992) 205-230.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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confrontación ideológica y cultural existente y m uy visible , como sucede en
otras ciudades equi v alentes de toda España 7 . En Béjar exist en v arios y dife -
rentes casinos y/o centros culturales diferenciados en la etapa que aquí nos
ocupa, como son el Casino republicano , el Casino de Béjar o de los Señores ,
el Casino Obrero (desde 1881 hasta ho y), o la Casa Social Católica, expresión
del catolicismo social en Béjar , que siempre se v erá apo yada y animada desde
la Victoria , como semanario católico 8 .
Antes de adentrar nos en el estudio de La Victoria , con viene señalar que
la ciudad viv e un auténtico fer vor periodístico desde la prime ra publicación
periódica de 1866 hasta 1936. Es consecuencia de la incuestionable vitalidad
económica de la ciudad, pero también de las diferentes tendencias ideológicas
y políticas que compone el espectro cultural y periodístico de la población.
P or tanto , re publicanos , socialistas , anar quistas , conser vadores , liberales , mo -
derados y católicos han dejado su cor respondiente estela y seña de identidad
periodística 9 .
3.- e l s eMaNarIo c atólIco L a V ictoria (1894-1939) eN DefeNsa De la
eDucacIóN católIca y Del catolIcIsMo socIal .
Hemos tenido la posibilidad de consultar de for ma ínteg ra, y durante mu -
chos me ses , la extensa colección completa del semanario católico La Vic -
toria en diferentes hemerotecas y bibliotecas (Biblioteca de la Uni v ersidad
de Salamanca, Casino Obrero de Béjar , Archi v o y Biblioteca Municipal de
Béjar , y alguna colección par ticular). El periódico es el resultado de una ac -
ción contin uada de compromiso con Béjar y con el catolicismo de la ciudad,
representado en la familia Ag ero a lo larg o de tres generaciones , y siempre en
primera fila y de manera visible y comprometida con las ideas expuestas en el
semanario , no solo como propietarios de una empresa periodística, que por
otra par te dudamos si sería rentable en tér minos mercantiles . Fue sobre todo
una apuesta de con vicciones católicas profundas .
A la familia de los Ag ero se incorpora, como administrador y como es -
critor , en los últimos veinte años de vida del semanario la figura de Gabriel
R odríguez López, de decidida confesión ideológica conser v adora y católica,
y con aficiones de historiador . T ambién aspirante a ser reconocido como
7 Cfr . GUEREÑA, Jean Louis y TIANA FERRER, Alejandro (eds .): F or mas y espacios de la
educación popular en la Eur opa mediter ránea . Madrid, UNED-Casa de V elázquez, 2016.
8 Cfr . HERNÁNDEZ DÍAZ, José María: El Casino Obr er o de Béjar. Instrucción, moralidad y
r ecr eo (1881-2006). Béjar , Casino Obrero de Béjar , 2010, pp . 523.
9 Cfr . HERNÁNDEZ DÍAZ, José María: “La prensa pedagógica de Béjar (1874-
1936)”, Salamanca. Revista de Estudios . Diputación de Salamanca, 62 (2018), pp . 39-60; IDEM: «La
educación en el semanario de Béjar «La Lucha. (1910). Publicación republicano socialista», en
A GRUP A CIÓN SOCIALIST A BEJ ARANA.: Socialismo en Béjar . Primer centenario de la Agrupación
Socialista Bejarana, 1902-2002 , Béjar , Ag r upación Socialista Bejarana, 2002, 173-178; IDEM (co-
ord..) : Periodismo , cultura y educación en Béjar. Siglo XX , Béjar , CEB , 2004
J osé M aría H ernández d íaz
C a to l i C i sM o s o C i al y e d uC a Ci ó n p op u l a r e n e l se Ma n a r i o Ca tó li C o “ la v i C t or ia ” ( b éJ a r , 18 94 - 1 9 3 8)
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intelectual bejarano del momento (sin conseguirlo en realidad) y exponente
de un catolicismo beligerante contra todas las opciones ideológicas obreras ,
laicas y republicanas . En el semanario de los años 1925 en adelante aparece
como uno de los comentaristas católicos locales más acti v os y de expresión
conser vadora. En los años posteriores a 1939, además de su dedicación em -
presarial a la industria textil, publicará diferentes v oluntariosos ensay os sobre
la historia industrial de Béjar y alguna monog rafía sobre personalidades cató -
licas , como fue el caso de la beata A urora Calv o .
Este semanario representa una apuesta rocosa, fir me y prolong ada en de -
fensa del catolicismo desde la palestra pública que representa el periodismo , a
lo larg o de 45 años , y en confrontación per manente con el mo vimiento obrero
socialista y anar quista, contra todas las posiciones que expresan simpatías por
el republicanismo , por la masonería y el laicismo . Es el periódico-semanario
bejarano de ma yor contin uidad durante esa etapa, y acog e un volumen for -
midable de v arios cientos de ar tículos , noticias , infor mes , historia, repor tajes ,
relacionados con la vida de las asociaciones y centros católicos , y en combate
abier to y frontal ante otras expresiones diferentes de la cultura y la política
en la ciudad de Béjar , y en la proyección de los problemas que emergen en el
conjunto de España. Los últimos años de su vida como semanario suponen
legitimación m uy explícita de la durísima represión obrera desencadenada en
el año 1936, del proceso de asentamiento del ejército franquista y del n uev o
régimen político que se consolida ya durante la guer ra. P or supuesto , em -
prende una campaña intensa contra el anticlericalismo incendiario , que en el
caso de Béjar encuentra v arias lamentables manifestaciones desde el F rente
P opular hasta el c omienzo del conflicto bélico .
V eamos con detenimiento algunas m uestras concretas de tales manifesta -
ciones periodísticas en fa v or de diferentes iniciati v as católicas
3.1.- Apología católica versus otras opciones
Santiag o Ag ero Brochín 10 desde el inicio hasta 1915, y desde enero de ese
año en adelante su her mano R ufino Agero Broc hín, en su condición de direc -
tores , y también otros colaboradores más puntuales , mantienen en alto la lanza
de combate abier to contra otras posiciones políticas e ideológicas que conside -
ran enemig as y confrontadas con los católicos , desde el inicio de la publicación
del semanario hasta su desaparición en 1938. Son decenas los ar tículos de opi -
10 Este periodista y líder católico , había estudiado la car rera eclesiástica en el Seminario de
Salamanca, pero no se ordenó de sacerdote. Cfr . La Victoria . 1 5 de marzo de 1913. F allece a final
de 1915, habiendo sido director del semanario católico durante 21años . E V elasco fir ma una amplia
biog rafía, destacando su faceta apologética en su condición de licenciado en T eología y Doctor en
Derecho Canónico . Promovió la creación de la Cong reg ación de San Luis Gonzag a, que dirigió
durante 14 años . Fundó el Centro Social Católico de Béjar y la Caja de Ahor ros del mismo . Cfr . La
Victoria. 31 de diciembre de 1915. V er también la biog rafía de Santiag o Agero que hace el pár roco
de Cantag allo , J osé Collantes , cfr . La Victoria , 8 de enero de 1916.
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L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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Según la documentación manejada sobre esta ciudad textil, y en particular la
lectura de la colección de la cabecera que nos ocupa, hasta 1903 no nace en Bé -
jar el Círculo Católico de Obreros , que se erig e en el primer y mejor exponente
de actuación para el catolicismo social en esta ciudad obrera. P ero ya en 1897 se
indicaba en sus páginas que en España existían más de 200 Círculos Católicos ,
que acogían a unos cien mil socios . En ellos funcionan Cajas de Ahor ros , Cajas
de Socor ros y Escuelas de Ar tes y Oficios , y algunos disponen de obras espe -
ciales de apo y o como las de los g remios , las de pensiones a viudas y huérfanos ,
concluyendo el comentario , “siempre la religión mirando por los pobres y los
pequeños” 52 .
P or diferentes moti v os la expresión institucional de este catolicismo social
adopta en Béjar v arias modalidades , como consecuencia de fricciones inter nas ,
clima social exter no adv erso , personalismo de sus promotores , entre otros fac -
tores . P or ello hemos de hablar sucesi v amente del Círculo Católico de Obreros ,
el Centro Social, la Unión Social, la Casa Católica Obrera, la Acción Social
F emenina, y otras instituciones que , con diferentes nombres , buscan cumplir
objeti v os idénticos , o muy parecidos , dentro del denominado catolicismo so -
cial, como v amos a comprobar .
3.3.1 El Círculo Católico de Obreros (1903-1908)
El nacimiento , org anización y reglamento de este establecimiento de so -
ciabilidad y cultura católica está bien documentado a tra vés de La Victoria , y a
ello nos remitimos para extraer infor mación 53 . De esta manera sabemos que
se constituye en enero de 1903 con el acuerdo de 30 señores , en el domicilio
de J osé Iglesias , en la Puer ta de Ávila. El presidente es el maestro de primera
enseñanza, Mateo del Brío , y R ufino Agero será uno de los v ocales . Desean un
centro donde se puedan reunir , “solamente los católicos” y que puedan llev ar
allí con tranquilidad a sus hijos , para evitar contaminación ideológica de cual -
quier signo . En este círculo solamente se admitirán libros , periódicos y bibliote -
ca de absoluta g arantía católica y aprobación eclesiástica. Se celebrarán v eladas ,
lecturas públicas , concier tos y funciones teatrales , pero con ex clusión absoluta
de bailes , a diferencia de otros centros de recreo de la ciudad. Habrá jueg os de
salón que posean funciones de entretenimiento y respeten la moralidad, siendo
la cuota de entrada y la mensual asequibles a todos los bolsillos . Será nombrado
presidente honorario del Círculo Católico el obispo de la diócesis , y el discurso
de inauguración cor re a carg o del sacerdote salesiano J osé R obles , que habla de
“ Ar monía entre la fe y la razón”. En una de las primeras conferencias que pro -
socialistas». La educación del obrero en el Pr otectorado de Industriales Jóvenes de Sala -
manca (1879-1902)», Revista de Ciencias de la Educación , 172 (1997) 317-335; HERNÁNDEZ DÍAZ,
J osé María.: «Catolicismo social y educación. Sus inicios en Ávila», en IV COLOQUIO DE
HIST ORIA DE LA EDUCACION EN ESP AÑA.: Iglesia y educación en España. P erspectivas
históricas , P alma de Mallorca, UIBalears, 1986, 182-194.
52 Cfr . La Victoria , 13 de marzo de 1897.
53 Cfr . La Victoria, 17 de enero de 1903, y 21 de febrero de 1903
J osé M aría H ernández d íaz
C a to l i C i sM o s o C i al y e d uC a Ci ó n p op u l a r e n e l se Ma n a r i o Ca tó li C o “ la v i C t or ia ” ( b éJ a r , 18 94 - 1 9 3 8)
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nuncia R ufino Agero a fines del mes de febrero de 1903 en el Círculo Católico ,
sobre los fines y medios del centro católico , dice de for ma expresa: “ Son tr es: el
r eligioso , el instructi vo y el r ecr eati vo . El r eligioso consiste en conser var , ar raigar y propagar las
cr eencias católicas; el instr uctivo, que es difundir ide as y conocimientos no contrarios al dogma
católico; el r ecr eati vo , que compr ende distracciones no opuestas a la sana moral. El fin r eligioso
y el instructi vo se pr ocurarán por medio de la biblioteca, las veladas y las confer encias; y el
r ecr eativo mediante concier tos musicales , funciones de teatr o y juegos ” 54 .
Durante estos primeros cinco años de vida el Círculo Católico de Obreros
de Béjar prom uev e acti vidades culturales semejantes a las de otros Círculos Ca -
tólicos de España, y también parecidas a las de casinos y centros culturales de la
ciudad, aunque siempre poniendo de relieve el perfil católico que ha de carac -
terizar a todas las acti vidades que celebra. P odemos mencionar algunas , como
las conferencias de Ezequiel Moreno sobre “El problema social en relación
con las doctrinas de la Santa Iglesia católica” 55 , las del notario F elipe Gómez
Moñibas (que será presidente de este centro católico), bajo el tema “Círculos
Católicos . Su significación e importancia en la sociedad. Beneficiosa influencia
que ejercen en los distintos órdenes de la vida” 56 , o la titulada ”La educación
como base del v erdadero prog reso de los individuos y los pueblos” 57 . Otras
muy aplaudidas fue ron la que dio en el Círculo Católico el catedrático de De -
rec ho de Salamanca, Salv ador Cuesta, sobre “ Alg o sobre la influencia social del
catolicismo” 58 , la del médico Ramiro Ar roy o sobre “Las razas humanas” 59 , la
pronunciada por e l deán J osé P olo Benito (1906) sobre “La emig ración y sus
remedios” 60 , entre otras .
Además de conferencias , y de comentarios neutralizadores relacionados
con las frecuentes huelg as de los trabajadores textiles bejaranos , en el Círculo
Católico son frecuentes las acti vidades teatrales , v eladas , y concier tos , en este
caso fomentados por el afán y la buena for mación m usical de R ufino Ag ero
T eixidor . De todo ello el semanario ha resultado ser un notario fidedigno , in -
dispensable para recomponer y explicar la historia real de este Círculo Católico ,
así como de otras acti vidades .
3.3.2 El Centro Social (1908-1915)
El Centro Social de Béjar nace en 1908 al dejar de funcionar el Círculo
Católico , por desav enencias internas de sus miembros . P ero sus objeti v os y
acti vidades son muy semejantes a las de sempeñadas por el Circulo Católico ,
dentro de la cor riente que denominamos del catolicismo social, de plena
actualidad durante la última etapa del siglo XIX y el primer tercio del siglo
54 Cfr . La Victoria , 28 de febrero de 1903.
55 Cfr . La Victoria , 22 de abril de 1905
56 Cfr . La Victoria , 18 de marzo de 1905.
57 Cfr . La Victoria , 1 de diciembre de 1906.
58 Cfr . La Victoria , 14 de abril de 1906
59 Cfr . La Victoria , 19 de may o de 1906
60 Cfr . La Victoria , 7 de diciembre de 1906
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130
XX 61 . Los medios que el Centro Social establece para la acción social son la
prensa, conferencias científicas , literarias y morales , y patronato , con ense -
ñanzas , caja de ahor ros , y otras iniciati v as . Los fines de este centro son, por
tanto , la instr ucción y socor ro de socios obreros , sin ex cluir la distracción
honesta de ellos y otros asociados . El presidente es Santiag o Ag ero Broc hín,
al mismo tiempo director del semanario La Victoria , y el contador tesorero
es Gabriel R odríguez López.
Las acti vidades principales que tiene previsto desar rollar el Centro Social
son la biblioteca, conferencias , auxilios en metálico , v eladas literarias , concier -
tos , funciones teatrales y jueg os . Las conferencias están pensadas para los so -
cios y sus familias , y a algunas se podrá invitar a personas extrañas al centro . En
cuanto a los auxilios en metálico se darán en ma y or o menos cantidad a socios
obreros necesitados , y v ariará según el estado económico del Centro Social.
R especto a los jueg os , se advier te que no se van a tolerar los juegos prohibidos .
Se tiene prevista la creación de un patronato para obreros , con enseñanzas ,
cajas de ahor ros , de socor ros , entre otros . De momento , en sus inicios , se es -
tablece una academia para los socios obreros y sus hijos , con clases de lectura,
calig rafía, doctrina cristiana, g ramática, aritmética y música, con cuyos alumnos
se tiene previsto for mar un orfeón obrero . Y en relación a los diferentes tipos
de socios ha y que hablar de fundadores , protectores , numerarios , cada uno de
los cuales tiene sus derec hos y oblig aciones respecto al Centro Social.
La sede social del establecimiento es la plazuela de la Puerta de Ávila. El
periodista comenta la v elada celebrada en diciembre de 1908, y hace apología
del Centro Social, infor mando que “ Allí había, como en la velada anterior, sacerdote s ,
abog ados , maestr os de instr ucción primaria, militar es , comerciantes, industriales , obr er os , es -
tudiantes , empleados y damas pr otectoras . Habla P ablo Gonzále z de la acción social católica
que persigue el Centr o Social; que los socios , practicando la verdadera igualdad y la verdadera
frater nidad, contribuirían al engrandecimiento de las clases sociales bejaranas , especialmente de
la obr era y patr onal, que el centr o pr ocura; que es injusto afir mar que los católicos quer emos
r esolver la cuestión social solo con la caridad y la r esignación, que quer emos antes con la justicia,
per o tenemos que hacer de la necesidad vir tud, porque car ecemos para aplicarla socialmente,
cual entendemos que se de be aplicar , de medios leg ales ” 62
En febrero de 1909 el Centro Social alcanza la cifra de 194 socios , y R ufino
Ag ero ensa ya con muc hos de ellos para for mar un orfeón 63 . En junio de 1909
se infor ma que desde el pasado mes de octubre de 1908, cuando se fundó,
61 “ Acta de constitución del Centr o Social de Béjar . Reunidos en el local del Centro Social de
Béjar varios individuos de esta ciudad, deseosos de procurar la dignificación de la clase obrera, pro -
porcionándola medios de instr ucción y educación, y estableciendo lazos íntimos de concordia entre
ésta y las demás clases sociales , sin excluir los medios de honesto entretenimiento , todo inspirado
y dirigido por la moral católica, deter minaron la fundación de un círculo con el nombre de Centro
Social”, La Victoria, 31 de octubre de 1908.
62 Cfr . La Victoria , 12 de diciembr e de 1908
63 Cfr . La Victoria , 6 de febrero de 1909.
J osé M aría H ernández d íaz
C a to l i C i sM o s o C i al y e d uC a Ci ó n p op u l a r e n e l se Ma n a r i o Ca tó li C o “ la v i C t or ia ” ( b éJ a r , 18 94 - 1 9 3 8)
131
el Centro Social ha dado cuatro v eladas , dos concier tos , cinco funciones tea -
trales y cuatro conferencias (Laureano Her nández, el médico Ramiro Ar ro yo ,
Ramón Pérez Crespo y V alentín Guijo) 64 . En meses posteriores inter vienen
otros oradores , como el franciscano Gabriel Casanuev a, el magistral salmantino
Nicolás García, el obispo J ar rín, Santiag o Ag ero Broc hín, Ricardo T . Atienza,
el inspector de educación Eulalio Escudero (éste contra el laicismo) , y v arios
jóv enes del centro for man un cuadro ar tístico para actuar en Béjar 65 .
El Centro Social parece consolidarse , pues la memoria de 1911 da la cifra
de 208 socios y la de 1912 crece hasta los 220. Además de las acti vidades ya
mencionadas (v eladas , concier tos , conferencias), el cuadro ar tístico log ra re -
conocimiento en sus representaciones teatrales dentro y fuera del recinto ca -
tólico 66 . De especial interés nos parecen las clases de adultos que se imparten
desde 1910, ofreciendo clases g ratuitas de g ramática, aritmética con teneduría
de libros , música, apologética, sociología, francés 67 . El Centro Social se propone
crear una Caja de Ahor ros propia, con Monte de Piedad, apo yada por el obispo
J ar rín 68 y una sociedad de socor ros mutuos para obreros en 1912 69 .
Es más que probable que la prolong ada y dura huelg a g eneral de los años
1913 a 1914 condujera a un clima de confrontación generalizada, y se agudi -
zaran las tensiones y contradicciones de la sociedad bejarana. Lo cierto es que,
añadido al decliv e de salud que padece su presidente, Sant iag o Ag ero (quien
fallece en diciembre de 1915), el Centro Social queda disuelto en julio de 1915.
3.3.3. La Unión Social (1915-1925)
P ero nace de inmediato , y en el mismo local que ocupaba el Centro Social, la
Unión Social, presidida por R ufino Agero 70 , representando idénticos objetiv os
del catolicismo social para Béjar y su entor no próximo . Con diferente vitalidad
la Unión Social durante v arios años celebra conferencias , v eladas , concier tos ,
pro yecciones de cine , representaciones teatrales , biblioteca con frecuencia acti -
vidades alter nativ os al car nav al considerado pagano y pecaminoso 71 . En 1923
la Unión Social for ma nuev a directiv a, siendo el presidente Narciso Zúñig a. Y
en Béjar funcionan tres centros de sociabilidad: el Casino Obrero , el Casino de
Béjar (o de los señores) y la Unión Social 72 Mientras tanto , R ufino Agero con -
tinúa siendo director del semanario La Victoria , además de ocupar el puesto de
alcalde de Béjar a comienzos de 1924 73 .
64 Cfr . La Victoria , 19 de junio de 1909.
65 Cfr . La Victoria, 14 de octubr e de 1911.
66 Cfr . La Victoria , 23 de noviembre de 1912
67 Cfr . La Victoria , 29 de octubr e y 5 de noviembre de 1910
68 Cfr . La Victoria , 23 de septiembr e de 1911.
69 Cfr . La Victoria , 13 de julio de 1912.
70 Cfr . La Victoria , 24 de julio de 1915.
71 Cfr . “La Unión Social y los car nav ales”, La Victoria , 4 de marzo de 1916.
72 Cfr . La Victoria , 8 de enero de 1921.
73 Cfr . La Victoria , 23 de febrero de 1924.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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3.3.4. La Casa Católica Obrera (1926-1938)
De nue v o en 1926 emerge un nuev o modelo de sociabilidad católica con
este centro , que hereda la reciente trayectoria del catolicismo social bejarano .
P or ello org aniza, tal v ez con creciente languidez, el mismo modelo de acti vi -
dades que se desar rollan desde décadas atrás para sus integ rantes: conferencias ,
v eladas , concier tos . Son actividades que buscan el encuent ro y satisfacción de
sus socios , que son, unos obreros y otros empresarios , patronos , o simplemente
per tenecientes al funcionariado y a deter minadas profesiones liberales .
Es incuestionable que los cambios tan señalados que se producen en los
movimient os católicos de todo el mundo , y en España en par ticular , a par -
tir de los años 1920, hablan de una apuesta generalizada del catolicismo para
abrirse paso en cualquier sociedad, a tra vés de la Acción Católica, ya sea desde
las par roquias , desde los diferentes sectores especializados (m ujeres , hombres ,
jóv enes), sin olvidar todo el apo y o posible al catolicismo social, a los sindicatos
católicos de sector o especializados .
Esto es lo que se aprecia también en Béjar en torno a estos años 1920,
cuando nacen v arias iniciati v as sociales católicas , como la Acción Social F e -
menina, el Sindicato Católico de la Aguja, y más tarde la Asociación F emenina
de Acción Ciudadana (1931). T odas ellas encuentran en La Victoria un órgano
insustituible de infor mación y difusión de sus propuestas .
3.3.5. La Acción Social Femenina (1916-1938)
La Acción Social F emenina (también al inicio denominada Asociación de
Protección a la Obrera) nace en Béjar en 1916, como expresión de la Acción
Católica más especializada, que en este caso busca integ rar y dar más protag o -
nismo socioeducati v o a la m ujer , reconociendo que en los centros clásicos de
sociabilidad popular el peso lo tenían los v arones , incluso la ex clusividad. Es lo
que sucede también en otras ciudades españolas del momento .
La Asociación de Protección a la Obrera nace por impulso del obispo de la
diócesis 74 , quedando confor mada su directiv a por lo más preciado de las damas
de familias bejaranas pudientes , ya sean industriales , funcionarios , comerciantes .
Dice S . Estév ez en el ar tículo titulado “La acción social femenina”, “ La Acción
Social F emenina no aspira solamente a ser una asociación benéfica, su principal objeto , como
lo indica el nombr e es la Acción Social; tiende, pues , a pr evenir más que a curar, pr efier e ser
higiene más bien que medicina; desea infiltrar en el corazón de sus jóvenes obr eras y sir vientas el
hábito de la economía y el ahor r o , y cuando éstas tomen estado o cumplan la edad r eg lamenta -
74 “ Al inscribirse en las listas de asociación tan social como cristiana, y por consiguiente
beneficiosa, han acudido presurosas las damas y señoritas más esclarecidas en virtud, rang o y
sentimientos humanos; y dadas las envidiables dotes de acti vidad, talento , discreción y amor al
necesitado , que las caracteriza a todas en general y a la directiva e n especial, es de esperar que
muy pronto pueda esta asociación naciente dese nv olv er pujante su triple acción intelectual, mor -
al y social sobre el v asto campo de las necesidades de la obrera” Cfr . “La g ran obra de protección
a la obrera”, La Victoria , 15 de a bril de 1916. “F eminismo . De acción social” La Victoria . 28
de octubre de 1916.
J osé M aría H ernández d íaz
C a to l i C i sM o s o C i al y e d uC a Ci ó n p op u l a r e n e l se Ma n a r i o Ca tó li C o “ la v i C t or ia ” ( b éJ a r , 18 94 - 1 9 3 8)
133
ria para salir de la escuela, poner en sus manos en lug ar de una limosna, lo que es suy o pr opio ,
el fr uto de su trabajo , el pr emio de sus sacrificios ” 75 .
La Acción Social F emenina pronto pone en funcionamiento una actividad
decisi v a para alcanzar éxito entre las obreras , como es la Escuela Dominical
para jóv enes sir vientas y obreras , con carácter g ratuito . Las alumnas serán sir -
vientas y obreras de edad comprendida entre los 14 y los 27 años , que han de
estar sanas y ser aseadas , guardar orden, modestia y compostura en la escuela 76 .
La escuela dominical está ubicada en la calle Mansilla, en un local m unicipal, y
v a a desar rollar su actividad entre las 3 y las 5 de la tarde , para 135 alumnas que
se han inscrito 77 . Cuando se inicien las clases también dará comienzo la Caja
Dotal de la Acción Social, lo que sucede en enero de 1917. 78
La Acción Social F emenina org aniza veladas alternativ as durante los días
de car nav al para las sir vientas de la escuela dominical, con v eladas instr uctiv as
y obras de teatro 79 ; cuando visita Béjar el obispo de la diócesis 80 . A la Acción
Social F emenina se le compone un himno (ver Anex o II), que fomenta la unión
de clases sociales , al igual que cuando compar ten misa y merienda en el Casta -
ñar , señoras y sir vientas , se dice que de manera plácida y en camaradería 81 . Se
repar ten prendas como obsequio a las alumnas de la escuela dominical 82 , y las
alumnas se mue stran sumisas y muy agradecidas a sus señoras , como m uestra el
discurso que pronuncia una de sus alumnas en los finales del curso de la escuela
dominical 83 .
La Acción Social F emenina continúa desempeñando sus funciones ini -
ciales previstas , org anizando conferencias para mujeres 84 , clases de labores y
mecanog rafía con muc ho éxito 85 , y el mantenimiento de la escuela dominical
para sir vientas durante los años siguientes , que alcanzan hasta la guer ra civil,
y cuyas acti vidades recog e puntualmente la Victoria.
3.3.6. El Sindicato Católico de la Aguja y otras iniciativas sociales católicas
Desde finales del siglo XIX, frente a la presencia e influencia amplia en -
tre los sectores obreros de toda España que representan sindicatos obreros
como la Unión General de T rabajadores (UGT , socialista, nacida en 1888) o la
Confederación Nacional del T rabajo (CNT , anarquista, constituida en 1910),
75 Cfr . La Victoria , 23 de marzo de 1918.
76 Cfr . La Victoria , 8 de julio de 1916; 5 de a gosto de 1916
77 Cfr . La Victoria , 19 de a gosto de 1916. “F eminismo. De acción Social”, La Victoria ,
28 de octubre de 1916.
78 Cfr . La Victoria , 5 de ener o de 1917.
79 Cfr . La Victoria , 5 de febrero de 1921; 10 de febrero de 1923, 16 de febrero de 1924
80 Cfr . La Victoria , 9 de septiembr e de 1916
81 Cfr . La Victoria , 17 de julio de 1920
82 Cfr . La Victoria, 4 de marzo de 1922
83 Cfr . La Victoria , 15 de marzo de 1924
84 P or ejemplo , “La mujer en la familia cristiana”, “La mujer en la Acción Católica”, cfr . La
Victoria , 8 de fe brer o de 1930
85 Cfr . La Victoria , 28 de mayo de 1932.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
134
nace en España lo que se ha denominado el sindicalismo amarillo , impulsado
por los patronos , y casi siempre en estrecha con viv encia con los intereses de
la iglesia católica. De ahí que nazca un número elev ado de sindicatos ag rarios
católicos en cientos de pueblos de toda España, como explica J osefina Cuesta
Bustillo , y que comiencen a aflorar en España, por todas par tes , diferentes
sindicatos católicos de ramo , a imag en de lo que sucede con los sindicatos
obreros socialista y anar quista, pero para oponerse frontalmente y neutralizar -
los en lo posible 86 .
En Béjar , a través de medios como La Victoria , entre otros , asistimos a un
proceso g eneralizado de difusión del sindicalismo católico , dadas las condi -
ciones sociales de la ciudad, y el peso que tienen las organizaciones obreras
entre los trabajadores textiles y todos los sectores laborales de la sociedad
bejarana 87 . En ese contexto nace en Béjar , en 1919, el Sindicato Católico de
Obreras de la Aguja, para el estudio , defensa y protección de sus intereses
morales y materiales , las de costureras y modistas 88 . P arece que no log raron
alcanzar una larg a e intensa actividad, salv o alguna v elada que org anizan en
el teatro Cer v antes 89 .
El movimient o social católico continúa presente en Béjar de múltiples for -
mas , además de las ya comentadas , y en ellas desempeña una tarea publicística
impag able este semanario católico , difundiendo de for ma constante ar tículos
y opiniones 90 . P or ejemplo , cuando algunas familias bejaranas pudientes , la de
don Vicente Cid y Doña R ufina Gómez-R odulfo en concreto , costean una
cena el día de Noc hebuena para los niños pobres de la cantina escolar , a la que
asisten 60 niños . Sir v en la cena sus hijos , de for ma conmov edora y humilde
como criadas , y concluye el periódico “ Así es como se compenetran las clases sociales ,
descendiendo los de ar riba al ni vel de los de abajo ” 91
Siempre está m uy atento el semanario al éxito de otras iniciati v as impul -
sadas desde la acción social católica, inser tas en el campo de los Círculos Ca -
tólicos de Obreros o semejantes . Así sucede cuando se inaugura en Alba de
T or mes el Centro Católico en 1915 92 , al nacer en V alladolid la Casa Social
86 Fr . CUEST A B USTILLO , J osefina: Sindicalismo católico agrario en España (1917-1919 ).
Madrid, Narcea, 1978.
87 Así, GONZALEZ, P .: “Sindicalismo católico”, La Victoria , 22 de marz o de 1919;
GOÑI, B.: “La inter nacional católica”, La Victoria , 19 de a bril de 1919; “Contra los intentos
de sindicación del magisterio”, La Victoria , 26 de a bril de 1919; GONZÁLEZ, P .: “Catolicis-
mo social”, La Victoria , 3 de junio de 1922
88 Cfr . La Victoria , 31 de mayo de 1919
89 Cfr . La Victoria, 15 de mayo de 1920.
90 Cfr . “Ricos , fav oreced las obras católicas”, La Victoria , 15 de septiembre de 1917; “ Ac-
ción social católica”, La Victoria , 24 de may o de 1919; “Hacia la concordia entre el capitalis-
mo y el obrerismo”, La Victoria, 27 de a gosto, de 1927; “La iglesia y el cristianismo social”,
La Victoria , 2 de may o de 1931.
91 Cfr . La Victoria , 27 de diciembr e de 1919
92 Cfr . La Victoria , 2 de octubr e de 1915.
J osé M aría H ernández d íaz
C a to l i C i sM o s o C i al y e d uC a Ci ó n p op u l a r e n e l se Ma n a r i o Ca tó li C o “ la v i C t or ia ” ( b éJ a r , 18 94 - 1 9 3 8)
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Católica en 1915 93 , o cuando se crea en Burg os el Círculo Católico de Obreros
en 1902 94
3.3.7. La Asociación Femenina de Educación Ciudadana (1931-1938)
En el conflictiv o marco político y social de la Segunda R epública, que en
Béjar alcanza un elev ado g rado de confrontación, además de mantenerse m uy
activ o el espíritu y la actividad cotidiana de instituciones que hemos consi -
derado representativ as del catolicismo social, en diciembre de 1931 se crea
otra más , de contenido ideológico tan definido como la Asociación F emenina de
Educación Ciudadana . Su presidenta es nada más y nada menos que Doña Soleta
Sánche z F abrés de R odríguez Arias , vinculada a una de las familias bejaranas
de may or solera industrial, riqueza y reconocimiento social en el espacio social
de la burguesía 95 . De su vitalidad es expresión que en el mes de marzo de 1932
cuenta ya con más de 500 m ujeres asociadas 96 .
Esta asociación católica, que continúa m uy acti v a en enero de 1936, se erige
en un baluar te destacado de la política de la CED A (Confederación Española
de las Derec has A utónomas), par tido de trazado católico dirigido por Gil-
R obles , de apo y o a la labor educati v a de la iglesia católica en la vida pública y
en la educación católica, ser virá de respaldo a la famosa declaración-pastoral
colecti v a de los obispos españoles de enero de 1932, y saludará con entusias -
mo la rebelión militar de julio de 1936. Org aniza y celebra diferentes acti vi -
dades y conferencias asociati v as , v arias de ellas relacionadas con la educación,
que se v en comentadas en las páginas del semanario que ahora estudiamos .
Entre otras podemos mencionar ar tículos como “La ola roja” “T rag edias de la
escuela única”, “La m ujer debe y puede transfor mar la sociedad”, “Necesidad
de for mación social”, “Coeducación en centros oficiales” 97 .
Esta Asociación F emenina de la Educación Ciudadana cuenta dentro de
la redacción del semanario con un apo y o decidido , en la figura de Gabriel R o -
dríguez López, quien , además , en se ptiembre de 1933 será el impulsor de la
naciente Mutua Cultural Bejarana, para el fomento de la educación y la cultura, que
busca redondear aun más la presencia católica en el espacio social de la ciudad,
fomentando la enseñanza, bibliotecas y otras instituciones católicas de fomento
de la instr ucción 98 . P odría dar a entender que otras asociaciones ya menciona -
das más atrás habrían entrado en decli v e , y se hacía necesaria una asociación
cultural n uev a de carácter católico . De igual manera, en abril de 1932 se cons -
tituye Asociación Católica de P adr es de F amilia , buscando afianzar la tupida red de
iniciati v as católicas para buscar frenar el éxito de otras propuestas republicanas ,
93 Cfr . La Victoria . 4 de diciembr e de 1915.
94 Cfr . La Victoria , 28 de junio de 1902.
95 Cfr . La Victoria , 26 de diciembr e de 1931
96 Cfr . La Victoria , 18 de marzo de 1932.
97 Cfr . La Victoria , 3 de ener o de 1931; 16 de a bril de 1932; 6 de a gosto de 1932; 24 de
fe brer o de 1934; 12 de agosto de 1934..
98 Cfr . La Victoria , 16 de septiembr e de 1933.
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L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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socialistas o anarquist as que actuaban en la educación de la ciudad y sus espa -
cios culturales .
4.- p ara fINalIZar
El semanario católico La Victoria es para el estudioso una extraordinaria
fuente documental para comprender una etapa especial de la historia educati v a
de España y de Béjar durante el primer tercio del siglo XX, desde una lectura
católica, aunque también desg rane abundante infor mación de orden g eneral.
A unque per mita desar rollar varias in vestigaciones por su for taleza documental
(asociacionismo católico , Hijas de María, los Luises , vida par roquial, entidades
y publicaciones piadosas , obituarios católicos) , de manera expresa el catoli -
cismo social encuentra aquí un espacio preferente de acomodo y pro yección.
La lectura ordenada del semanario nos per mite comprender la concatenación
de iniciati v as que confor man un catolicismo social lleno de aparentes r upturas
y nov edades de sedes y protag onistas , pero cargado sobre todo de continui -
dades . Se trataba de ofrecer al obrero de la época una posible oferta cultural
y educati v a capaz de ejercer de contraofensi v a frente a posiciones educati v as
consideradas como “demoníacas”, como las que propugnaban el socialismo , el
anarquismo , el republicanismo , la masonería. Y el caso de Béjar aquí tampoco
es único y ex ce pcional, aunque lo sea par ticular , por que se trata de una estra -
tegia pensada y practicada para la iglesia católica de todo el m undo , emergida
desde el mismo V aticano .
A diferencia de otras m uchas publicaciones c atólicas de esa etapa de la his -
toria de España, que suelen proceder de apo y os e iniciati v as nacidas en los
núcleos de poder intelectual eclesiástico (por ejemplo obispados), La Victoria
es un semanario vinculado a una familia Agero Broc hín, de principio a fin. Lo
cier to es que mantiene una fidelidad asombrosa durante más de cuatro décadas
a las directrices de la iglesia católica oficial, expresada en los criterios que trasla -
dan sus obispos , los de la diócesis de Plasencia con preferencia. Béjar per tenece
a esa demarcación diocesana ter ritorial, como ya henos apuntado más atrás .
La Victoria es una representativ a punta de lanza, un ariete periodístico deci -
siv o en la confrontación que mantiene el ideario católico de for ma per manente
contra el laicismo , el marxismo , el anarquismo , la masonería, el re publicanismo .
Merecerá el mote despecti v o de “la tia Gazmoña” , procedente del periodismo
anarquista de la c iudad, porque se opone y combate toda disidenc ia social y cul -
tural que se produzca en Béjar o proceda de los sectores políticos e ideológicos
a los que combate . El catolicismo social que fr uctifica en Béjar, a tra vés de dife -
rentes asociaciones , for ma par te de la red de activ os que ofrece la iglesia católica
de for ma holística, buscando acog er y totalizar a la población desde frentes y
posiciones m uy diferentes , pero complementarias , como son las par roquias ,
las homilías , la catequesis infantil, la presencia en las escuelas , las asociaciones
piadosas , las conferencias y procesiones cuaresmales y las fiestas religiosas , y
J osé M aría H ernández d íaz
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una tupida red de asociaciones dirigidas a culti v ar los espacios de la educación
de los afectos y de la ideología, en especial para la población femenina, pero
desde lueg o para los sectores obreros . Y de for ma muy especial inter viniendo
en la opinión pública mediante la prensa católica y combatiendo a la prensa
considerada como per judicial.
P or la cantidad e impor tancia de los temas y noticias educati v as que ofrece al
lector a lo larg o de miles de páginas ( en tor no a 9.400 nada menos), esta publi -
cación resulta ser para nosotros una cabecera que encaja bien en la considerada
prensa pedagógica. Es una pieza indispensable para comprender la educación
de la España y del Béjar del primer tercio del siglo XX. De ahí la per tinencia de
su estudio para ocupar un espacio merecido entre la prensa pedagógica de la
España contemporánea.
Sabemos que en otras ciudades de la España de este periodo histórico emer -
g en, y m uc has desaparecen, publicaciones católicas semejantes , que también
ocupan ese espacio de la defensa ideológica, cultural y educati v a de lo católico
(sin ir muy lejos de Béjar , en Ciudad R odrig o el semanario católico “ Miróbriga ”
(1922-1938). De ahí que lancemos una in vitación a futuros in v estigadores de la
historia de la educación a tomar en cuenta la contribución de la prensa católica
para explicar con may or profundidad los diferentes perfiles de los movimientos
socioeducati v os , y de sus respectiv os idearios pedagógicos .
Finalmente , en relación a la historia educati v a de Béjar , el mejor conoci -
miento del significado educativ o del catolicismo social local que aquí apor ta -
mos a travé s de La Victoria , nos per mite comprender con may or profundidad
los procesos educativ os , culturales y sociales que confluyen en la ciudad en el
primer tercio del siglo XX 99 .
aNeXo I
l a M aDre c rIstIaNa .
Noble es el tipo de la mujer cristiana rodeada de sus hijos , acatada y rev erenciada
por sus criados
En el hog ar doméstico , en el seno de la familia, es la reina, pero reina amable ,
que sabe obtener de sus súbditos , al propio tiempo que el respeto y veneración, amor
entrañable y cariño v erdadero .
La madre cristiana tiene un carg o muy delicado , de g randes consecuencias . Cum-
pliendo bien con él, es merecedora de la g ratitud pública y de la imperecedera corona
que Dios la tiene guardada en el cielo .
P ara sus hijos y domésticos es la mano visible de la Providencia.
Sus ejemplos , sus palabras y aún los más mínimos movimientos , una mirada, un
gesto , son lecciones de bien vivir , premio que anima al virtuoso , castig o que retrae al
99 Cfr . HERNÁNDEZ DÍAZ, José María: “Educación y sociedad en Béjar en el primer
tercio del siglo XX”, pp . 353-433, en HERNÁNDEZ DÍAZ, J osé María y A VILÉS AMAT , Anto-
nio (coords .): Historia de Béjar . vol. II. Salamanca, Ediciones Diputación de Salamanca, 2013
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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A estratégia de «redução dos prog ramas de ensino às aprendizag ens escola -
res de base» ler , escrever e contar , pode vir a ser apro v eitada por par te da Ig reja
a quando da reconquista da liberdade de ensino nas escolas .
R ezola (2012) refere que a Ig reja foi vista como elemento de moderação e
cita António Costa Pinto quando defende que
“o «catolicismo tradicionalista» e a Ig reja foram «um dos elementos mais poderosos
da ditadura» mas também um fator «de limitação à fiscalização do regime» (...) o autor v ai
mais long e afir mando que os católicos foram o «principal elemento motor do pluralismo
limitado do Estado Nov o» (p . 72)” .
Bar reto (1995) ao caracterizar a sociedade por tuguesa da década de 60 refe -
re-se a duas sociedades que
“viviam no mesmo território , sob o mesmo Estado (...) uma, urbana, concentrada no
litoral, em curso de moder nização lenta, em vias de alfabetização g radual (...) ao lado desta,
uma sociedade r ural, tradicional, dispersa pelo chamado interior (...) cortada das for mas
moder nas de acesso ao consumo e à infor mação” (p . 842).
F oi no seio desta sociedade dualista, que se fez sentir até finais do século
XX, em lug ares mais esquecidos pelo prog resso , que a revista Cr uzada desem -
penhou um papel dev eras importante sendo o elo que proporcionou a comu -
nicação entre os seus leitores e o m undo .
2.- o CarIz pedagógICo da C ruzada
Na «sociedade r ural, tradicional, dispersa pelo chamado interior , cor tada das
for mas moder nas de acesso ao consumo e à infor mação» a Cr uzada re presen -
tou uma janela aber ta para o mundo atra vés da div ersidade das mensagens e
testem unhos contidos nos seus textos que aborda v am temas como ar te, lit era -
tura, poesia, história e cidadania, entre outros .
Uma v ez que na primeira metade do século XX e até à rev olução de abril de
74, vig orou a política do livro único , em que muitos man uais perdura v am no
tempo e mantinham os textos e as ilustrações ano após ano , esta revista mensal,
foi fonte de renov ação contínua e deu um contributo significativ o para a di vul -
g ação de situações e problemas que aconteciam em di v ersos pontos do m undo .
Planc hard (1972) ao falar sobre o aperfeiçoamento do li vro escolar subl -
inhou que este é “m uitas v ezes concebido como um auxiliar de memória e
não o é, suficientemente , como um utensílio de trabalho (...) pelo que toca à
auto-acti vidade, o li vro deve per mitir um trabalho pessoal de inv estigação , re -
flexão , aplicação” (p: 518). Em P or tug al, no último quar to do século XX ainda
se faziam sentir algumas lacunas , em manuais escolares , no que diz respeito à
faculdade de encorajar os alunos a desen v olv er um trabalho de in v estigação e
reflexão .
M aría de d eus s antos LICo
C ruzad a . r evIsta Ca tóLICa CoM CarIz ped a gógICo
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Nesta linha de pensamento o mesmo autor acrescenta que “ao problema
do livro liga-se directamente o da leitura (...) ler , no sentido efectiv o da pala vra,
apresenta uma ati vidade muito pessoal e for mativ a, que supõe a inteligência crí -
tica” (Planc hard, 1975, p . 519) . Neste âmbito , a revista Cr uzada desempenhou
um papel m uito impor tante tendo em conta a escassez de recursos literários
nalgumas escolas e fraca acessibilidade das famílias aos meios de com unicação .
Da análise efetuada a setenta e cinco ex emplares da revista Cr uzada, pu -
blicados desde o ano comemorati v o do primeiro cinquentenário (1980) até à
atualidade (janeiro 2022), é possív el destacar di v ersas par ticularidades que per -
mitem inferir sobre o seu cariz pedagógico .
Em centenas de lares e para milhares de famílias a Cr uzada, nas mãos de
crianças e adultos , foi uma fer ramenta que animou os serões e possibilitou, em
substituição do li vro escolar , enriquecedoras leituras , acaloradas discussões e
animadas con v ersas , contribuindo larg amente para a sã convi vência e o desen -
v olvimento do diálog o argumentativ o e do espírito crítico de todos os env ol -
vidos .
Em oposição ao isolamento das escolas relati v amente ao ambiente social
em que funciona v am, a Cr uzada mantev e e ainda mantém uma relação próxi -
ma com o público a que se dirige. Uma boa parte do conteúdo apresentado na
revista é da autoria dos assinantes , através das rúbricas Gente amig a , T estemunhos
vivos , Per guntas com r esposta e P assatempo , a maioria delas , patentes ao long o das
quase dez décadas de existência e até à atualidade como podemos constatar
no sumário da edição de janeiro de 2020, que pode ser consultada na v ersão
digital 2 .
Do campo da pedag ogia, desde as experiências da Escola Nov a e do contri -
buto de F aria de V asconcelos , “o nosso embaixador pedagógico além fronteiras
(…) professor de Maria Amália Borges (Medeiros) na Univ ersidade de No v a
de Lisboa” (Ser ralha, 2009), é sabido que os alunos dev em ser inter venientes
ativ os no seu processo de aprendizag em, muit o embora, no decor rer do sécu -
lo XX este preceito tenha sido m uitas v ezes ignorado e mesmo na escola atual,
essa inter ve nção ativ a nem sempre esteja presente na medida desejada (p . 16).
Nesta linha de pensamento , Medeiros (1975) afir ma que a “atitude do pe -
dag og o acti v o é, por tanto , não a de impor ao aluno um conhecimento , mas
2 http://livraria.apostoladodaoracao .pt/revistas/cr uzada-digital
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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a de o colocar em condições de , a par tir dos seus interesses e das suas ne -
cessidades , poder adquiri-lo e satisfazer a sua curiosidade instintiv a” (p . 59).
Esta revista, ao long o de décadas , tem desafiado os seus leitores a adquirir
conhecimento para conseguirem responder aos desafios colocados na rúbrica
P assatempo . Enaltecemos os editores da revista que desde cedo compreenderam
a necessidade de en v olv er o leitor e colocaram em prática estratégias para o
conseguir .
A mesma autora acrescenta que “na pedag ogia acti v a tudo se passa como se
os conhecimentos não for massem um mundo à parte (…), podem descobrir-
se a par tir do real, por um trabalho de tacteamento e de in v estig ação contín uo”
(p . 61).
P ois bem, os passatempos mensalmente propostos em cada edição da re -
vista foram, durante décadas , e continuam a ser , responsáv eis pelo desper tar da
curiosidade do leitor e pela sua persistência na tentati v a de completar cada um
dos desafios , mesmo que tateando nas suas memórias e pesquisando através
dos escassos meios disponív eis antes da c heg ada da inter net.
T ratando-se de uma publicação da Ig reja Católica, somos tentados a pensar
que a mensagem divulg ada possa interessar apenas a uma deter minada franja
de população , tendo em conta a predominância de temas com teor religioso ,
mas se ti v er mos em consideração a época histórica em que começou a ser pu -
blicada e a sua capacidade de adaptação aos di v ersos momentos da nossa histó -
ria, podemos apreender o seu conteúdo m uito para além da v er tente religiosa.
Na rúbrica Per guntas com r esposta as questões colocadas abrang em temas
div ersos , entre eles , pena de morte (4/2001), eutanásia (3/1992), orig em do
homem – Ev olucionismo materialista/T ransfor mismo – (8e9/1990), religião
J udaica (11/2004), religião Muçulmana (1/2000), doutrina Protestante (12/85),
Ig reja Or todoxa (8e9/90) cremação de cadáv eres (8e9/88), Literatura (2/92),
cujas respostas se rev elam bastante for madoras e esclarecedoras para pessoas
que não tinham outro meio de aceder à infor mação .
Na revista de fev ereiro de 1992 foi publicada nesta rúbrica uma pergunta
sobre o escritor J osé Saramag o que foi g alardoado com o Prémio Nobel da
Literatura em 1998. Nessa questão o assinante afir mav a: “comprei e li par te do
livro do esc ritor J osé Saramag o , com o título Ev ang elho segundo J esus Cristo .
A meu v er é uma blasfémia contra Cristo (…) seria bom que a Cr uzada desse
alguns esclarecimentos acerca desse li vro”. A resposta dada contém aspetos
lig ados à religião não diminuindo , a meu v er , o autor da obra:
“tem de se confessor lealmente que J osé Saramag o é um escritor notáv el, um
dos maiores da atualidade, apesar de , talv ez, nem todos apro v arem os seus processos
literários , nem g ostarem do seu estilo (…) um romancista g oza da liberdade de in v en-
tar episódios ou nar rações”.
Na rúbrica Gente amig a eram publicadas fotog rafias enviadas pelos assinan -
tes , publicadas a preto e branco até 1997, mas que em 1998 passaram a ser a
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C ruzad a . r evIsta Ca tóLICa CoM CarIz ped a gógICo
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cores . Na rúbrica T estemunhos vivos , com maior conteúdo de cariz religioso , é
de enaltecer a capacidade de expressão de ideias e a produção de texto e scri -
to , demonstrada pelos assinantes numa época em que a maioria da população
possuía apenas a escolaridade básica.
A rúbrica P assatempo , era, sem dúvida, a mais esperada e apreciada por mui -
tos jov ens ansiosos por testar a sua capacidade de resolv er os passatempos
que a revista propunha mensalmente . Os desafios estão expostos em cerca
de quatro páginas e compreendem di v ersas modalidades , entre elas , Adivin -
has , Problema, P alavras cr uzadas e Anedotas/bromas , todas elas com presença
constante , mensalmente, e quase sempre apresentadas pela mesma ordem. Em
todas estas modalidades e nos seus div ersos for matos , podemos identificar um
propósito pedagógico .
T endo como ter mo de comparação a extensão dos prog ramas escolares das
div ersas disciplinas , as exigências ao nível da memorização de nomes e conce i -
tos em História, Geog rafia, Literatura, Astronomia, Biologia, Zoologia, entre
outras áreas do saber , bem como os métodos expositiv os usados na escola tra -
dicional, é incontor náv el a inferência da componente pedagógica presente em
muitos dos t extos publicados pela revista, em par ticular nas rúbricas enumera -
das . P ara elucidar o leitor impõe-se acrescentar alguns ex emplos , publicados na
Cr uzada, os quais rev elam uma lig ação estreita com conteúdos prog ramáticos
que, geralmente , exigiam capacidade de memorização , tendo aqui a revista o
papel de aliada ao apresentar estes temas de for ma lúdica. Qualquer um dos
casos transcritos abaix o , pode ser usado em sala de aula para desper tar a curio -
sidade e estim ular o diálog o alarg ado no g r upo/tur ma, proporcionando aos
alunos a opor tunidade de trocar opiniões sobre os temas em si e sobre dife -
rentes for mas de serem abordados . O próprio v ocabulário usado nos textos
pode ser comparado com a linguagem cor rente (falada) ou com a abordagem
dos manuais escolares . No fim de cada exemplo registou-se o mês e o ano da
publicação/revista em que foi consultado .
No campo das Adivinhas :
Qual a cidade por tuguesa que tirando-lhe as últimas três letras , fica outra
cidade por tuguesa? (Brag ança/ Brag a) – J unho 1980.
Qual é o nome dum planeta que , di vidido em dois , a primeira par te é um
oceano e a segunda é um pronome pessoal? (Mar te/mar/te) – Maio 1983.
Qual é o rio por tuguês que, m udando-se-lhe a primeira letra dá uma canção
bem por tuguesa? (Sado/fado) – fev ereiro 1992.
Qual a cidade por tuguesa que , se lhe tirar mos as duas últimas letras , fica
espírito? (Almada/ alma) – J unho 1995.
O que é que se encontra em cima do pão? (O til) – Outubro 1998.
Sou frio , também sou quente, sou fraco , também sou for te. Nunca posso
estar parado , vejam lá a minha sor te! (v ento) – Maio 2005.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
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No campo das Anedotas/br omas :
- Marcelino de Mesquita, célebre dramaturg o , foi um dia intimado a compa -
recer no tribunal da Boa Hora, para ser vir de testemunha.
– A sua profissão? pergunta-lhe o escri vão .
– Escritor .
– Os seus meios de vida?
– A pena.
– Muito bem, disse o escri vão , e em seguida escrev eu no cabeçalho do auto
referente à testem unha Marcelino de Mesquita, neg ociante de penas em Lis -
boa». (J unho 1980).
- O professor : J oaquim, diz o presente do indicati v o do verbo caminhar :
J oaquim: Eu caminho … tu caminhas … ele caminha …
Mais depressa, J oaquim:
Nos cor remos , vós cor reis , eles cor rem! (Março 1992).
- Minha senhora, o seu marido está com 39.5 de febre . Contin ue a dar -lhe
a medicação . É bom que não chegue aos quarenta. V eja lá isso , doutor! É já
depois de amanhã que ele faz os quarenta … (J unho 1992).
- Quando R obespier re, político francês que mandou matar tanta gente no
tempo da R evolução F rancesa, mor reu, puseram este dístico sobre a sua sepul -
tura:
Caminhante , não chores
P orque eu mor ri
P orque se eu viv esse
Estarias ag ora aqui (J unho 1992).
- V oltaire, quando rapaz, tinha um ir mão mais velho tão apaix onado pelas
disputas teológicas , como ele o era no campo da poesia. O pai destes dois
rapazes suspirav a: tenho dois filhos malucos , um em prosa e outro em v erso!
(Dezembro 1998).
- O g rande cientista Alber t Einstein sentou-se à mesa de um restaurante, e
deu pela falta dos óculos , ao peg ar na lista das ementas . P ediu então a um viz -
inho que lhe lesse a ementa. Qual não foi o seu espanto ao ouvir o comensal
responder : Não posso satisfazer o seu pedido , porque … também sou analfa -
beto! … (Abril 2008).
- Marido: – Noémia, usaste o telefone de casa?
Esposa – Eu não , só usei o do empreg o .
Zezinho , usaste o telefone? Não pai, eu também só uso o do meu empreg o .
Maria (empreg ada de limpeza), v ocê usou o telefone? R esposta: Usei o do
trabalho … (Dezembro 2021).
- Professora: – v amos lá v er Luisinho: o que é que me podes dizer sobre a
mor te de Luís de Camões?
Aluno: – Ora, ora …que descanse em paz, senhora professora. (J aneiro
2022).
M aría de d eus s antos LICo
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Na rúbrica P assatempo consta, também, a modalidade que tem o título Pr o -
blema onde se apresentam desafios matemáticos , sopas de letras , mas , maiori -
tariamente , exibe a for ma de cr ucig rama, como se pode ver na revista (digital)
de janeiro de 2020.
Os temas mais presentes na secção – Pr oblema – além de desafiarem o leitor
a par ticipar na sua resolução , desempenham um impor tante papel for mati v o ao
abrang er assuntos relacionados com conteúdos de di v ersas disciplinas escola -
res . Há temas que se repetem em mais do que uma edição da revista, em meses
e/ou anos distintos , mas que apresentam sempre uma disposição diferente .
Nos 75 ex emplares analisados podem encontrar -se:
P aíses da América Latina (J ulho 1980); Nomes de flores (Maio 1981); P aí -
ses da América Central (J ulho 1983); P aíses da Asia (Outubro 1983); Animais
mamíferos (Dezembro 1985); P aíses da América Latina (J aneiro 1986); Rios
da Europa (J unho 1986); P aíses da Europa (Ag osto , Setembro 1986); Nomes
de av es (Dezembro 1987); Ser ras de P or tug al (J unho 1988); Nomes de ho -
mens (J ulho 89); Nomes de cidades por tuguesas (Março 1990); Nomes de ani -
mais (F evereiro 1992); Nomes de m ulheres (Março1992); Capitais europeias
(Nov embro 1994); Rios por tugueses (Outubro 1995); Nomes de av es (J aneiro
2000); Marcas de automóv eis (Maio 2005); P aíses africanos (No v embro 2004);
Nomes de fr utos (J aneiro 2014); P odem existir outras escolhas em edições que
não fizeram par te desta análise , mas as que foram aqui elencadas constituem
um testem unho inequív oco do cariz pedagógico desta singela revista.
Alguns ex emplos ag ora apresentados podem ser o mote para abordar con -
teúdos escolares que ainda fazem par te do cur rículo de disciplinas presentes
nas matrizes cur riculares do ensino básico , atualmente . Se for tido em conta
que a revista está presente n um número consideráv el de países e pode c heg ar às
mãos de jov ens para quem não estão disponív eis outros meios de com unicação ,
é possív el acreditar que todas as rúbricas aqui salientadas cont inuam a cumprir
uma função pedagógica.
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C onCLusão
A revista Cr uzada, quer pelas rúbricas que inclui, quer pelo seu for mato , de
livro de bolso , tor na-se muito atrati va para populações di v ersas e em diferentes
perspeti v as .
Ser viu de objeto de estudo num T rabalho de Projeto (Mestrado em Práti -
cas Tipog ráficas e Editoriais contemporâneas) apresentado em 2019, por Diana
Orey , na F aculdade de Belas Ar tes da Univ ersidade de Lisboa 3 . T ambém foi re -
ferenciada por Sandra Pires no Instituto Uni v ersitário de Lisboa em 2010, com
o registo 118, n uma tese de mestrado intitulada A impr ensa periódica no período do
Estado Novo (1926-1974) que integ ra um Catálogo e Roteir o da Impr ensa Periódica
Missionária 4 .
T ambém o cariz pedagógico da revista Cr uzada detém interesse e, como ob -
jeto de estudo , pode ser visto por outras objetiv as já que cada estudo abre por tas
para nov os olhares .
Cada uma das rúbricas da revista, aqui destacadas , pode ser estudada indivi -
dualmente n uma perspetiv a pedagógica e até no âmbito de uma área disciplinar ,
em par ticular .
No que concer ne a este trabalho , muito mais podia ser dito sobre o conteúdo
dos 75 ex emplares que estão na sua base , no entanto , dadas as limitações tempo -
rais , pode considerar- se que foi conseguido o propósito de evidenciar a perceção
do seu cariz pedagógico , que se mantém ao long o de várias décadas marcadas
por contextos políticos e sociais díspares .
Sabe-se que a Cr uzada tem assinantes em div ersos pontos do globo onde po -
dem subsistir crianças e jo v ens desfa v orecidas para quem as opor tunidades são
escassas e , par ticular mente, no campo da educação estão longe de cor responder
ao que v em sendo ambicionado a nív el internacional por org anizações g ov er -
namentais e não g ov er namentais , entre elas , a Org anização das Nações Unidas
para a Educação , a Ciência e a Cultura. Assim pode acreditar-se que a função
pedagógica da Cr uzada, aqui enfatizada, pode contin uar a alcançar os seus de -
sígnios , entre eles , deixar marcas em g erações continuando a encantar miúdos
e g raúdos até completar o primeiro centenário , e mais além, por m uitos anos .
B IBLIografIa
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3 https://repositorio .ul.pt/handle/10451/48916
4 https://repositorio .iscte-iul.pt/handle/10071/3666
M aría de d eus s antos LICo
C ruzad a . r evIsta Ca tóLICa CoM CarIz ped a gógICo
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153
V OLAD Y TIN T AN: REVIST AS CONFESION ALES
P ARA NIÑAS EN EL FRANQUISMO (1948-1953)
F rancisco J a vier Mar TÍneZ cUesT a
Univ ersidad de Salamanca
Cor reo-e: fjmar [email protected]
i nTrodUcción
La naturaleza católica del Nuev o Estado quedó rev alidada por los
a c u e r d o s aprobados entre el Estado y el V aticano . Así, en 1938, se produjo
el reconocimiento del g obier no de Franco por el P apa y , años más tarde, en
septiembre de 1953 tuvo lug ar la fir ma del Concordato con la Santa Sede. El
acuerdo supondría, g racias al apoy o de la Iglesia, un reconocimiento inter na -
cional del régimen. A cambio la institución eclesiástica robustecería di v ersas
prer rog ativ as , par ticular mente en el ámbito de la educación. En el franquismo
la may or par te de los org anismos de enseñanza se integ raron bajo el poder de
la Iglesia atribuyéndoseles la responsabilidad de educar a los españoles en el
ideario franquista 1 .
La catolicidad del Estado ocuparía un lug ar destacado y con la aprobación
de la ley de Ordenación Univ ersitaria- que reconocía el carácter manifies -
tamente católico de la educación superior - y la nuev a política de g obier no ,
1 “El Nue vo Est ado Español reconoce los derechos soberanos de la Iglesia en orden
a la educación religiosa y moral, y deja a la libertad del Prelado respectiv o el señalamiento de
los medios personales para educar religiosamente a los alumnos de los Institutos de Segunda
Enseñanza” (CANTER O , P edro: La hora católica en España , Madrid, Ediciones R uta, 1942,
p . 32). Sobre la relación entre Iglesia y régimen franquista son significativ os los testimonios
de P apas , Nuncios apostólicos y obispos recopilados en: Iglesia, Estado y Movimiento Nacional ,
Ediciones del Movimiento , Madrid, 1963; La Iglesia hab la de España , Madrid, Ediciones del
Ser vicio Infor mativo Español, 1964.
257
IMPRENSA PED AGÓGICA COMO DISPOSITIV O:
A CONFESSION ALID ADE IMPRESSA NA
REVIST A MA CKENZIE
M onica c ristin a Mar tinEZ DE MoraEs
Univ ersidade Católica de Campinas
Cor reo-e: monicamar [email protected]
s arit a Dos s antos car V aLHo
Univ ersidade Católica de Campinas
Cor reo-e:sarita.scar [email protected]
1.- E Ducação , fontEs Históricas E forMação Do ciDaDão
A educação como fenômeno social, ou, mais precisamente , práxis social,
desen v olv e-se em circunstâncias concretas em deter minados tempos e con -
textos , constituindo-se fenômeno histórico e se configurando como campo
multidisc iplinar .
É no campo da inv estig ação em história da educação que se insere a im -
prensa pedagógica como fonte documental escrita 1 , primária e intencional. 2
A intencionalidade histórica desse documento diz respeito ao seu objeti v o
de noticiar e infor mar ao presente, mas também, à post eridade, ou como nos
ensina Deleuze 3 (1996, p . 86) “ A história é o arqui vo , é o desenho do que so -
mos e deixamos de ser , enquanto o actual é o esboço daquilo em que v amos
nos tor nando”. P or tanto , a imprensa pedagógica é por tadora de um discurso
que, assim c onsiderado , carece de neutralidade e repercute na própria escrita da
história da educação .
1 Júlio R uiz Ber rio (1976), em El metodo historico en la investig acion historica de la educacion , ordena
os documentos escolares em sete gr upos: documentos escritos , documentos sonoros , documentos pic -
tóricos , documentos audio visuais , documentos arquiteto nicos , documentos mobiliários , documentos de
utilidade escolar .
2 Berrio, J. R. (1976). El método histórico en la investigación histórica de la educación.
Revista española de pedagogía , 449-475.
3 Deleuze, G. O mistério de Ariana. O que é um dispositivo , 1996, p. 83-96.
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L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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Analisar a política das org anizações , as preocupações sociais , os antag onis -
mos , as ideologias e as práticas educativ as são possibilidades do trabalho com
a imprensa pedagógica, entendida como dispositi v o que circula um conjunto
de saberes , desejos , referências e conce pções que re presentam indi víduos , asso -
ciações , poder público , detentores de sua editoração e publicação .
T omamos aqui a imprensa pedagógica como dispositi v o na acepção de
Ag amben 4 , que recorre ao pensamento de F oucault, qual seja: rede que se esta -
belece entre elementos linguísticos e não linguísticos “que em uma certa socie -
dade per mite distinguir o que é aceito como um enunciado científico daquilo
que não é cientifico” (p . 10) e cumpre “uma função estratégica concreta e se
inscrev e sempre em uma re lação de poder” (p . 10)
Assim, dentre os vários aspectos que se podem obser v ar em geral na im -
prensa pedagógica, destacamos dois: a relação entre política e educação , e seu
lug ar como dispositiv o cultural.
Afir ma R omano (2016) 5 que a relação entre política e educação expressa
na imprensa pedagógica explicita as disputas no campo político que en v olv em
desde a for mulação das políticas educati v as e a definição do cur rículo escolar ,
por tanto , a for mação do cidadão , até a constr ução da identidade docente . Afir -
ma, ainda e principalmente , que tal relação tor na-se mais explícita na consti -
tuição dos sistemas educati v os e nos contextos autoritários .
No que diz respeito ao lug ar da imprensa pedagógica como dispositi v o cul -
tural, cabe destacar que a educação por si mesma produz e se insere em uma
deter minada cultura material e imaterial, cuja circulação via imprensa pedagógi -
ca também visa for mar cidadãos .
a náLisE DiscursiVa : a quE Discurso a rEVista sE pauta ?
C onsiderando a proposta para este texto , buscamos analisar as argumen -
tações en unciativ as presentes na R evista Mac k enzie, e m números selecionados ,
que, c aracterizada como imprensa pedagógica, efetua também, de for ma não
v elada, a sua confessionalidade religiosa.
O Instituto Mac kenzie é uma organização fundada pela Ig reja Presbiteriana
nor te-americana que, no Brasil, foi fundada primeirament e como Escola Ame -
ricana pelo casal nor te-americano Chamberlain, o R everendo George e sua es -
posa, a pedag og a Mar y , em São P aulo , no ano de 1870. A história do Mack enzie
no Brasil apresenta relatos de g rande empenho em educação e for mação de
crianças e jo v ens , sempre baseada no ensino confessional (cristão refor mado).
P autado pelas decisões do Supremo Concílio da Ig reja Presbiteriana do
Brasil, o Mack enzie cumpre às relações políticas entre ig reja e Estado que ,
4 Ag amben, G . Outra tra vessia. O que é um dispositivo, 2005, p . 9-16.
5 R omano , A. Prefácio . Hai, A. A., P asc he, A. D . M. L., Nery , A. C. B ., Laínez, A. E. G .,
Osinski, D ., Sena, F ., ... & de Luca, T . R. (2018). Impr ensa pedagógica na Iber o-América: local, nacional e
transnacional. Alameda Casa Editorial.
M onica c ristina M artinez de M oraes y s arit a dos s antos c ar v alho
i Mprensa p ed agógica c oMo d ispositiv o :a c onfessionalid ade i Mpressa n a R evista M ackenzie
259
historicamente , confir mam-se com relatos de apoio ao regime militar (pe -
ríodo de 1964 a 1985), que resultaram na expulsão de alunos , ex oneração de
professores e pastores , acusados de env olvimento com os movimentos pela
liberdade e democracia no país . Apesar do período de democratização pelo
qual o Brasil passou, recentemente, e mais claramente a par tir de 2018, a Ig re -
ja Presbiteriana do Brasil, na pessoa de seus líderes mais proeminentes , tem
dado apoio ao g ov er no de J air Messias Bolsonaro , em fav or de um discurso
de retomada da moral cristã, dos bons costumes e da família tradicional.
O apoio tem resultado na nomeação de líderes presbiterianos para altos
carg os do g o v er no federal, e o não apoio a esse sistema de troca, por par te de
pequenos líderes da mesma ig reja, é quase ir relevante , visto que sua liderança
v em se consolidando atra vés do quar to mandato de seu pastor presidente ,
R everendo R ober to Brasileiro , de g estão fundamentalista e ultraconser v adora.
Esses fatos lev antam o questionamento sobre o título de “ig reja refor ma -
da”, bandeira que a Ig reja Presbiteriana do Brasil lev anta enfaticamente , mas
que pode ser contestada, se considerar mos que sua orig em no movimento de
avi vamento norte-americano do século XIX apresentav a outras propostas de
ação social cristã.
Sobre a R evista Mack enzie, mat erial de análise desta pesquisa exploratória,
é constituída de 86 edições (consideradas até a data deste texto), apresenta-se
como “publicação tradicional de nossa instituição e que traz repor tag ens , en -
trevistas e matérias ex clusiv as e institucionais que destacam as ações , ev entos
e fatos mais impor tantes ocor ridos no Mack enzie” 6 . O público-alv o são estu -
dantes da instituição e o público em geral, mas podemos considerar o público
ev angélico de denominação presbiteriana como uma parte expressiv a desse pú -
blico , já que nesse meio denominacional o Instituto Mack enzie é considerado
a instituição de ensino que car reg a a doutrina e os princípios refor mados que a
instituição ig reja car reg a e defende . Ig reja Presbiteriana e Instituto Mac kenzie ,
por v ezes e no entendimento dos crentes , são a mesma coisa. E este pensa -
mento não é de todo ir regular , pois o Instituto assim se expressa, preocupado
em manter sua eter na lig ação com a ig reja e os seus fundamentos , nomeando
entre seu corpo diretor (presidente, c hanceler , reitor) pastores for mados nos
seminários da própria instituição .
Sobre ambas as instituições (Ig reja Presbiteriana e Instituto Mack enzie) no
Brasil, um fato político e social tem se apresentado entre as discussões sobre o
ensino: a relação de ambas e o Go v er no F ederal, com a nomeação do senhor
pastor e professor Milton Ribeiro , ex-chanceler do Mac k enzie, como Minist ro
da Educação , em 16 de julho de 2020. Como quar to ministro do g ov er no Bol -
sonaro , após a queda de ministros com pouca habilidade política e eng ajamento
na educação pública, Milton Ribeiro v em se mantendo no carg o , como especia -
6 MA CKENZIE. R evista Mac kenzie [online]. Disponív el em: https://www .mack enzie .br/re-
vista. Acesso em: 11 jan. 2022.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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lista em educação par ticular - sua atuação no Mac kenzie assim sugere - e com o
discurso de que “buscará ter ‘g rande diálog o’ com ‘acadêmicos e educadores’ e
afir mou ter ‘compromisso’ com o Estado laico”. 7 (GOMES; GARCIA, 2020).
A ênfase do discurso em preser v ar o ‘Estado laico’ é considerada em um
tempo presente no qual obser v amos g rande eng ajamento do público evangéli -
co na defesa do g ov er no ‘bolsonarista’. F oram, em boa par te, se us eleitores em
2018, em busca da afir mação e da retomada de v alores tradicionais , presentes
em discursos de campanha.
R etor nando ao objeto de análise deste texto , vemos que a R evista Mac -
ke nzie expressa o seu compromisso em apresentar também a atuação de suas
autoridades , confor me expressa o trecho:
P or meio da publicação , você também conhece a atuação das autoridade s ,
alunos , entidades , órgãos públicos e priv ados que têm relação com o Mac k enzie
em suas div ersas frentes de atuação , além de relembrar momentos e personali -
dades históricas . 8
Acompanhando esse raciocínio , deparamo-nos com o conteúdo da edição
de número 82 da revista (de junho/2021), na qual se apresenta um ar tig o sobre
a posse dos no v os integ rantes da Diretoria Ex ecuti v a (DIREX) da instituição
– todos homens , presbiterianos . O ar tig o é ilustrado com foto da mesa dos em -
possados no dia do ev ento , aos quais se inclui o presidente da ig reja Presbiteriana
do Brasil, R ober to Brasileiro , e o senhor Ministro da Educação , Milton Ribeiro .
F onte: NT AI/Mackenzie. 9
No atrav essamento discursiv o que se dá entre a inter pretação da imagem e
das possibilidades que a publicação oferece ao seu leitor , quanto à atuação de
7 GOMES , P edro Henrique; GAR CIA, Gusta vo . Milton Ribeiro toma posse como quar to
ministro da Educação no g ov er no Bolsonaro . P or tal G1 [online]. 16/07/2020. Disponível em: https://
g1.globo .com/politica/noticia/2020/07/16/milton-ribeiro-toma-posse-como-quar to-ministro-da-ed -
ucacao-no-g ov erno-bolsonaro .ghtml. Acesso em: 11 jan. 2022.
8 MA CKENZIE. R evista Mack enzie [online]. Disponív el em: https://www .mack enzie.
br/revista. Acesso em: 11 jan. 2022.
9 NT AI/Mack enzie . Revista Mack enzie, 82. ed., junho/2021. Disponível em: https://
www .mackenzie .br/s/g emkt/revista/82/posse.html. Acesso em: 11 jan. 2022.
M onica c ristina M artinez de M oraes y s arit a dos s antos c ar v alho
i Mprensa p ed agógica c oMo d ispositiv o :a c onfessionalid ade i Mpressa n a R evista M ackenzie
261
suas autoridades , esbar ra-se no contexto do evento que pode lev ar a diferentes
sentidos: se eclesial, institucional ou político . Assim também, a publicação tem
objeti v o apenas pedagógico?
A R evista apresenta óbvio objeti v o confessional, seguindo os princípios para
a educação confessional que pratica, confir mados nas palavras de seu presidente:
Nossa Instituição possui mais de um século e meio de história; nessa trajetória
podemos obser v ar que o princípio de sustentação foi e continua sendo a confession -
alidade . Isso significa conceber e praticar a educação e o cuidado com o ser humano
com diretrizes consolidadas nas Escrituras Sag radas .
[...]
P ara começar, é necessário destacar nosso vínculo institucional à fé cristã refor -
mada. A cosmovisão estr uturada pelos refor madores e desenv olvida nos séculos se-
guintes por gerações de teólog os e intelectuais que estudaram a transfor mação do
homem por meio da P alavra de Deus , orienta os passos do Mackenzie . A prática do
compor tamento alinhado com esses princípios tor na o Mac kenzie v alorizador da vida
e do próximo e promov e um ciclo vir tuoso que nos integ ra uns aos outros . 10
Considerando que o texto ou ar tig o da revista também é um for ma de
discurso , precisamos estar atentos , como instr ui F oucault 11 , àquilo que é, ou
parece ser , a opinião unânime, que desper ta uma consciência coleti v a sobre
uma categ orização para os div ersos tipos de discurso . Impor ta-nos refletir se
o discurso da revista é aquele , e apenas aquele , a que se autodenomina (publi -
cação da instituição) ou se tem aber tura para interpretações distintas , ou seja,
o outro elemento par ticipante do discurso (o leitor) compreende a publicação
meramente como educati v a ou pedagógica. Dev emos estar atentos a esse atra -
v essamento que se faz do discurso desses elementos , do atra v essamento que
mescla essas categ orizações (institucional, religioso e político), rev elando alg o
nov o . Esse atrav essamento demonstra que os discursos não são estanques e
distantes uns dos outros como se poderia pensar . Assim, ao discurso da revista
podemos conceder cer to poder doutrinário , nor matizador , sag rado , o que seria
próprio do discurso da instituição religiosa, mas com finalidades de di vulg ação ,
proclamação e ideologia. Constantemente , é salutar que todo analista científico
esteja aber to a av aliar essas nov as categ orias , pois “liber tando-os de todos os
g r upamentos considerados como unidades naturais , imediatas e univ ersais , te -
mos a possibilidade de descrev er outras unidades”, 12 pensando , então , em como
surg e o discurso político na v oz da ig reja, como apareceu um en unciado e não
outro em seu lug ar .
10 MOURA, Milton Flávio . P alavra do Presidente . R evista Mack enzie , 83. ed., julho/2021.
Disponív el em: https://www .mackenzie .br/s/g emkt/revista/83/ed-presidente.html. Acesso em:
11 jan. 2022.
11 FOUCA UL T , Michel. A Arqueologia do saber . . 6. ed. Rio de J aneiro: F orense Univ ersi-
tária, 2002. P . 33
12 FOUCA UL T , Michel. A Arqueologia do saber . 6. ed. Rio de J aneiro: F orense Univ ersitária,
2002. P . 33
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
262
Esta análise , por tanto , lev a à possibilidade de que os en unciados de uma
instituição podem desembocar em diferentes sentidos – como em todo pro -
cesso discursi v o . Mas , cabe aqui a consideração de que nem toda enunciação é
também unív oca, ou seja, o que se pretende ao com unicar pedag ogicamente ou
doutrinariamente (quanto à religiosidade) com a revista pode significar também
uma comunic ação de ordem política.
B rEVEs consiDEraçõEs finais
Como em todo processo discursi v o , se os enunciados de uma instituição
podem desembocar em diferentes sentidos , concluimos que a imprensa pe -
dagógica como dispositi v o , em par ticular a R evista Mack enzie, cumpre uma
função concreta de com unicação politica, ou seja, se inscrev e n uma relação de
poder .
263
A EDUCAÇÃO MORAL D AS CRIANÇAS N A REVIST A
SAÚDE E L AR (1942-1960)
I ntroduçao
As ideias sobre as crianças , quer no que diz respeito às suas características ,
quer à for ma como se dev e processar a sua educação , são profundamente mar -
cadas pelo contexto social, cultural, político em que emergem. Vários estudos
têm per mitido mostrar que estas não só v ariam ao long o tempo , mas também
no mesmo tempo histórico e no mesmo espaço g eog ráfico (e .g . Hulber t, 2004;
Stear ns , 2003).
Uma dos factores que afeta a for ma como é percepcionada a criança, assim
como as práticas educativ as que se consideram mais adequadas é a religião (Go -
dina, 2014; P etro et al., 2018).
No que diz respeito à tradição crista, Hoffman et al. (2017) verificaram que
as ig rejas que fazem uma análise histórica da Bíblia, como os católicos , e as
Ig rejas que adoptam uma postura mais conser vadora e defendem uma leitu -
ra literal do li vro sag rado , tais como a Ig reja Adventista do Sétimo Dia, são
aquelas que mais se diferenciam em relação às conceções da criança e às ideias
sobre o processo educati v o . Estas diferenças são par ticular mente visíveis nos
discursos acerca da educação moral das crianças (e.g . Bar tko wski & Ellison,
1995; Bar tko wski & Wilco x, 2000).
A análise dos discursos produzidos pe los protestantes conser vadores (Bar -
tk owski & Ellison, 1995; Godina, 2014; Hoffman et al., 2017) rev elou que es -
tes assentam em dois princípios teológicos: 1) a inter pretação literal da Bíblia,
Car la VILHENA
Univ ersidade do Alg ar ve/ CEIS20, GRUPOEDE, Uni v ersidade de Coimbra
António GOMES FERREIRA
F aculdade de Psicologia e de Ciências da Educação da Uni v ersidade de Coimbra/ CEIS20,
GR UPOEDE, Univ ersidade de Coimbra
Luís MO T A
,Escola Superior de Educação do Instituto P olitécnico de Coimbra/CEIS20,
GR UPOEDE, Univ ersidade de Coimbra
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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considerada a fonte de toda a verdade e de infor mação; e, 2) uma conce pção
ev angélica da criança, fr uto da crença de esta nasce com uma tendência na -
tural para o mal. Estes princípios ser v em como argumentos legitimadores de
práticas educati v as que se centram no respeito pela autoridade paterna e na
v alorização da obediência, na ênfase no controlo em detrimento da autonomia
e, numa visão fav oráv el das punições e dos castig os corporais (Bar tko wski &
Ellison, 1995, 2009; Bar tko wski & Wilcox, 2000; Ellison & Bradshaw , 2009;
Gershoff et al., 1999).
O discurso dominante, marcado pela nov a psicologia que surge nos
pós II Guer ra Mundial (Rose , 1999) tem como eix o estr uturante a preocupação
com o desen v olvimento socioemocional da criança e a produção da criança
socialmente ajustada (R ose, 1999; Stear ns , 2003; Vilhena & F er reira, 2014).
Subjacente a este discurso está a conceção da criança como um ser frágil e a ên -
fase na impor tância das relações que estabelece com os outros , designadamente
com os pais , para a sua saúde mental, presente e futura (Stear ns , 2003; Vilhena
& F er reira, 2014). P ara que o processo de desenv olvimento da personalidade
ocor ra nor malmente os pais devem satisfazer as necessidades das crianças e
utilizar técnicas de disciplinarização que assentem na neg ociação (Bar tk owski
& Ellison, 1995; Stear ns , 2003; Vilhena & F er reira, 2014).
Apesar das div ergências evidentes entre o discurso dominante e o dis -
curso dos conser vadores protestantes , tal não significa que os conser vadores
não sejam per meáv eis ao discurso dominante sobre a educação da criança.
Hoffman et al. (2017) identificaram, com base na análise da literatura sobre esta
temática, a existência de diferentes tipos de relação entre estes dois discursos:
1) polarização cultural, caracterizada por um distanciamento entre o discurso
dominante e o conser vador protestante; 2) con v ergência cultural, quando existe
uma apro ximação entre os dois discursos; e, 3) neg ociação subcultural, quando
estamos perante uma apropriação seleti v a do discurso dominante .
A análise do discurso pedagógico dos protestantes em P or tug al tem
sido alv o de pouco interesse . Contudo , são de salientar os trabalhos realizados
por Afonso (2018a, 2018b), acerca dos discursos e das instituições educati v as
protestantes , entre o final do século XIX e a primeira metade do século XX.
F ace à parca inv estig ação existente sobre esta temática, é nosso propósito con -
tribuir para a compreensão do discurso pedagógico protestante que circulou
no nosso país , mais par ticular mente, do discurso acerca da educação moral
das crianças v eiculado pela Ig reja Adv entista do Sétimo Dia, nas décadas de
40 e 50 do século XX. A opção por este inter valo de tempo dev e-se ao facto
de ser um período em que , como anterior mente referido , se assistiu a uma
transfor mação nos discursos dominantes sobre a educação das crianças e ao o
surgimento de uma abordagem menos consentânea com o ideário educativ o
dos adv entistas .
C arla V ilhena , a ntónio G omes F erreira y l uís m ota
a eduCação moral d as Crianças na r eVista S aúde e L ar (1942-1960)
265
Neste sentido , eleg emos como fonte a revista Saúde e Lar, publicada pela
editora da Ig reja Adv entista do Sétimo Dia por tuguesa, a Publicadora Atlân -
tico . À semelhança do que aconteceu noutros países (Bellotti, 2021) a revista
ser via para divulgar os princípios doutrinários da Ig reja Adv entista e , simul -
taneamente , guiar os seus membros no processo de salv ação , indicando-lhes
como deviam proceder nas mais variadas situações (e .g . preser v ação da saúde ,
g estão do lar, educação das crianças).
P ara compreender o discurso adv entista sobre a educação das crianças tor -
nou-se necessário conhecer o ideário educati v o desta Ig reja. Assim, começar -
mos por fazer uma brev e descrição deste ideário , para, em seguida, apresentar
a análise dos discursos v eiculados na revista Saúde e Lar .
o IdeárIo educatIvo adventIsta
P ara compreender o ideário educati v o adv entista recor remos às análise
das obras de Ellen G . W hite (1827-1915), co-fundadora desta Ig reja, “Fun -
damentos da Educação Cristã”,“Fundamentos do Lar Cristão” e “Orientação
da crianças”. Estas obras reúnem um conjunto de textos escritos pela autora e
publicados entre a década de 80 do século XIX e a data da sua mor te .
T al como os restantes conser v adores protestantes , o discurso de Ellen
White assenta em dois pilares principais: a Bíblia como principal fonte de in -
for mação e aconselhamento acerca de todos os aspetos relacionados com a
conduta humana e uma concepção evangélica da criança, no sent ido em que
entende que as crianças têm “inclinações pecaminosas naturais” (White, 1954,
p . 136), que devem ser eliminadas .
A for mação do carácter é, assim, o objetiv o central de uma educação cristã,
na qual os pais desempenham um papel essencial:
O círculo familiar e a escola em que a criança recebe suas primeiras e mais duradouras
lições . P or isso devem os pais demorar -se mais no lar . P or preceito e ex emplo devem ensinar
aos filhos o amor e o temor de Deus; devem ensinar-lhes a ser compreensiv os , sociáveis ,
afetiv os; a cultiv ar hábitos industriosos , de economia e abneg ação . Dando aos filhos amor,
simpatia e encorajamento no lar , os pais podem pro v er -lhes um seguro e aprazív el refu gio
contra muitas tentações do m undo . (W hite, 2003, p . 55)
Como se pode obser v ar , pela análise do ex cer to acima transcrito , a mode -
lação da mente da criança dev e ser feita não só através do ex emplo , do elogio
dos compor tamentos adequados , numa atmosfera onde reine o amor e a ale -
g ria, mas também pela transmissão de valore s consentâneos com o ideário
adv entista (e.g . o respeito pela autoridade e pela felicidade dos outros , a tempe -
rança e a abnegação; o g osto pelo trabalho , pelo asseio e a ordem; a cor tesia).
Não se dev e, porém, confundir amor e simpatia com falta de fir meza, par ti -
cular mente quando se trata de controlar e cor rigir o compor tamento da criança.
A obediência, ou seja, a submissão da v ontade da criança à v ontade do adulto ,
é alg o a que os adultos deve m habituar , desde cedo , as crianças:
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
272
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LA PRENSA DE LAS ASOCIACIONES FILOSÓFICAS
MASÓNICAS Y NEOSÓFICAS
275
LAS DOMINICALES DEL LIBRE PENSAMIENT O :
UN PERIÓDICO Y SU ÉPOCA
D olores FerNÁNDeZ MAlAND A
Univ ersidad de Burg os
Cor reo-e: fer [email protected]
1. I NtroDuccIóN
En enero de 1883 se publicó el primer número del que sería uno de los se -
manarios más emblemáticos de la historia de España: Las Dominicales del Libr e
Pens amiento , el “aglutinante de las fuerzas heterodo xas de n uestro país” 1 desde
finales del siglo XIX hasta su último número en 1909.
Este semanario , ampliamente sostenido por la masonería, llegó a todos
los rincones de España y al otro lado del Atlántico “v er tebrándose” bajo su
impulso un movimient o libre pensador sin precedentes , y convirtiéndose en
1902 en el director de la F ederación Inter nacional del Libr epensamiento en España,
Portug al e Iber o América” 2
Sus creadores fueron Ramón Chíes y F er nando Lozano , apoyados por
Odón de Buen y una “pléyade” de hombres cultos per tenecientes al republi -
canismo y el socialismo , a la masonería y al espiritismo .
A travé s de estos “espacios” de con v erg encia de la heterodo xia conocemos
otra manera de interpretar los hechos que jalonaron la historia de n uestro país
y de los que Chíes y Lozano no fueron meros obser v adores . A su lectura de
la realidad opusieron for mas de acción para “rectificarla”, muc has de ellas
1 P arafraseando al profesor Álv arez Lázaro .
2 ÁL V AREZ LÁZAR O , P .: “Institucionalización del librepensamiento en Europa”, en
ÁL V AREZ LÁZAR O , P . (ed.): Libr e pensamiento y secularización en la Eur opa contemporánea , Madrid,
Univ ersidad P ontificia de Comillas , 1996, p . 194.
J osé M aría H ernández d íaz (C oord .)
L a P rensa P ed agógiCa de Las C onfesiones r eLigiosas y a soCia Ciones f iLosófiCas
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encaminadas a la consecución de su más alto sueño , la R epública: el verdadero
objeti v o de las proposiciones socioeducati v as de Las Dominicales .
Emprendemos este brev e recor rido conociendo a nuestros re dactores , al -
gunos datos sobre la estr uctura del periódico , la visión que desde sus páginas
se ofrece del librepensamiento , y como este concepto se transfor ma en eng ra -
naje sobre el que eng arzar la masonería, el espiritismo y la teosofía, la tríplice
esotérica que sustenta este pro v erbial semanario .
2. P equeñAs seMblANZAs De Nuestros reDActores
2.1. Fernando Lozano
Publicista y político español, libre pensador , re publicano y masón (1844-
1935) Estudió en la Escuela de la Administración Militar y en la Uni v ersidad de
Madrid donde obtuv o la licenciatura en Filosofía y Letras .
Sin duda, la labor por la que más destacó a lo larg o de su vida fue por su in -
tensa campaña en pro del librepensamiento . Llevó una vida plena, jalonada de
viajes por Europa y América, org anizando múltiples acti vidades como cong re -
sos , meetings , o reuniones por la paz, el libre pensamiento , el abolicionismo o el
republicanismo . En 1915 fue nombrado presidente del Directorio del P ar tido
de la Unión R e publicana y profesor auxiliar de la Univ ersidad Central. Aunque
publicó v arias obras , se distingue, por su di vulg ación, el “Compendio de Ha -
cienda Pública”, de texto en la Academia de Intendencia de Ávila 3
En las Cajas de expedientes 1763 y 2001, del Archi v o Histórico Nacional
de Salamanca, figuran documentos que nos desv elan el carác ter generoso y al -
tr uista de Lozano por todas las sociedades filantrópicas con las que colaboraba
como es el caso de la Sociedad Protectora de los Niños 4 .
La fec ha en que F er nando Lozano se inició en la masonería es desconocida,
pero sabemos que per teneció a la Logia “Liber tad” número 40, de Madrid,
auspiciada por el Gran Oriente Lusitano Unido , porque figura con el número
269 en el R egistro de Expedientes de esta 5 .
El profesor Álv arez Lázaro sitúa la iniciación de F er nando Lozano alrede -
dor del mes de junio de 1884 -puest o que el tratamiento que empieza a recibir
de las logias así parece declararlo- adoptando como simbólico su viejo pseu -
dónimo Demófilo 6 . A par tir de estas fec has emprende una labor di vulg ativ a
pro masónica en publicaciones con amplia difusión 7 , lo que le v ale el reconoci -
miento de la orden masónica, alg o que se traduce en el incontable número de
adhesiones a sus editoriales e iniciati v as .
3 Enciclopedia Universal Ilustrada Americana , Madrid, Espasa-Calpe SA, 1916, tomo 31.
4 AHNS , Cajas 1763 y 2001.
5 AHNS , 569-A-1.
6 ÁL V AREZ LÁZAR O , P .: Masonería y libr epensamiento en la España de la Restauración (apr ox-
imación histórica) , Madrid, Univ ersidad P ontificia de Comillas , 1985, p . 110.
7 Como , por ejemplo , el folleto “Batallas del Librepensamiento”, publicado en 1885 por la
Tipog rafía de Alfredo Alonso , en el que se incluía el ar tículo “La Masonería y el P apa”, Ibidem, p . 110.
M aría D olores F ernánDez M alanD a
L as D ominicaLes DeL L ibre P ensamiento : U n P erióDico y sU É Poca
277
El 2 de abril de 1887, redacta un n uev o ar tículo “ A los masones catalanes”
que, dirigido a la re cién creada Gran Logia Simbólica R egional Catalana Balear,
insta a que ésta aplique sus fuerzas , en su afán unificador , a la “conquista de
la unión de la masonería ibera”. Días antes -el 8 de marzo-, y durante la con -
memoración del sexto ani v ersario del nacimiento de la logia “ A vant”, número
11, de Barcelona 8 , se leyó su trabajo: “¡A la obra masones!”, que fue muy
aplaudido 9 .
Durante el mismo año , la logia “Liber tad” de Madrid, a la que F er nando
Lozano per tenecía, convino , por indicación “del H.: Odón de Buen”, adherirse
a las proposiciones que la Lig a para la P az y la Liber tad había acordado en el mee -
ting celebrado en Milán el 14 de ene ro . F er nando Lozano for mó par te, junto a
Odón de Buen y Miguel Mar tínez Car ranza, del Comité de P az de la Logia que,
además , publicó un llamamiento a la “Masonería Ibera y Univ ersal” para que
apo yara con todos sus medios esta propuesta.
La actividad masónica de Demófilo no se reduce a la escritura de ar tículos
o a la asistencia a las distintas acti vidades que la orden org aniza: v a m ucho
más allá. En su empeño conciliador , y con la misma energía que lucha por la
coalición republicana, desar rolla en las páginas de n uestro rotati v o impor tantes
campañas en pro de la unificación masónica. En este sentido , dice el profesor
Álv arez Lázaro , “es inter esante compr obar que, a pesar de la crisis de r elaciones por la que
atravesaban el Gran Oriente Lusitano Unido y la Gran Logia Simbólica Re gional Catalana
Balear , la logia “ Avant” nombró a Lo zano , junto con Chíes y Odón de Buen, miembro hono -
rario de su cuadr o siendo como era acti vo de la logia “Libe r tad” de la obediencia portuguesa” 10 .
En 1891, F er nando Lozano , y ante las acusaciones de “inmoralidad de la
masonería” hec has en el Cong reso por Nocedal y revalidadas por Silvela, escri -
be un durísimo ar tículo titulado “Mi discurso sobre la Masonería” 11 . El discur -
so , muy polémico en su crítica al catolicismo , fue acogido con entusiasmo por
multit ud de logias , de las que obtuvo cartas de felicitación.
A unque llev aba años percibiendo nombramientos honoríficos en los
cuadros de las logias españolas y latinoamericanas 12 , a par tir de su estimada
alocución empieza a recibir un aluvión de ellos , destacando los de: la Logia
“Puritanos”, 7; la Gran Logia Simbólica Española, de Madrid, que lo nombra
V enerable Maestro de Honor 13 , o la Logia “Lealtad”, 123, bajo los auspicios del
Gran Oriente Español:
8 La Logia “ A vant”, número 11, fue el alma mater en la creación de la Gran Logia Simbólica
R egional catalana Balear .
9 DEMÓFILO: “Una festividad masónica”, DLP , 23 de abril de 1887.
10 ÁL V AREZ LÁZAR O , P .: Masonería y libr epensamiento en la España de la Restauración , op . cit., p . 113.
11 DEMÓFILO: “Mi discurso sobre la Masonería”, DLP , 451, 6 de junio de 1891, p . 1.
DEMÓFILO: “Mi discurso sobre la Masonería. Conclusiones”, DLP , 452, 13 de junio de 1891, p . 1.
12 Logia Simbólica Hijos de la Acacia, 217, Oriente de J aén, lo nombra miembro honorario
el 3 de enero de 1887; la Logia “V erdad”, 200, del Oriente de J aén lo nombra miembro honorífico
el 28 de abril de 1887.
13 Ibidem , p . 1.
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Antes que concluyera 1891 editó el “Catecismo del Libre pensamiento” que
Las Dominicales , para darle may or difusión, publican en una serie de artículos . El
catecismo –nada especial ni desde el punto de vista literario , ni desde el pedagó -
gico- fue bien acogido en las logias .
En el año 1892 Las Dominicales hicieron un impor tante esfuerzo para que el
Cong reso Univ ersal de Libre pensadores se celebrara en Madrid. Muchas agr u -
paciones masónicas españolas y extranjeras acogieron la in vitación para asistir
al ev ento , eligiendo a F er nando Lozano como deleg ado . Aunque finalmente,
y por prohibición guber namental, no pudo llev arse a cabo , lo habían votado
como representante: nuev e logias españolas , doce latinoamericanas (de las cua -
les diez son mejicanas), una por tuguesa, dos Grandes Logias Mejicanas y el
Gran Oriente de V enezuela 14 .
Su trabajo en pro de la masonería y su persev erancia para log rar un acerca -
miento entre obediencias hostilizadas le con vir tieron en un personaje atracti v o
para la orden. A unque no a v anzó en g rados con la misma rapidez que otros
miembros –lo que podía demostrar sus simpatías pero su escasa par ticipación
en los trabajos- sí disfr utó siempre del afecto de las logias , razón por la que
puede explicarse su designación como Soberano Gran Maestro General de este
Consejo , g rado 33, 91, 97 del Rito , por par te del Gran Consejo General Ibérico
del Rito Oriental R efor mado de Memphis y Mizraim, y el de la Gran Logia
Simbólica Española -que g ober naba los g rados Simbólicos del mismo Rito- y
que le nombra Gran Maestre Honorario .
A estos importantes nombramientos honoríficos , le preceden y le siguen
otros ejecutados por las diferentes logias: la Logia “Unión Latina”, 18, de los
V alles de Guantánamo (Cuba), le otorg a el título de V enerable Maestro de Ho -
nor el 18 de se ptiembre de 1891; se le hace Miembro Honorario de la Lo -
gia “Hijos del T rabajo”, 97, Oriente de Barcino , el 21 de noviembre de 1891;
Miembro Honorario de la Logia ”Espronceda”, 69, Oriente de Almendralejo ,
el 6 de junio de 1892; Miembro Honorario de la logia “F e y Esperanza”, 152,
de la Gran Dieta Simbólica de los Estados Unidos Mejicanos , del Oriente de
San Luis de P otosí, del 15 de febrero de 1893; o la logia “Hijos de Rhea”, que
le nombra V enerable Maestro , el 12 de marzo de 1894 15 .
T ras la muer te de Ramón Chíes , F er nando Lozano –siendo el único director
de Las Dominicales- , continúa utilizando el semanario de v ehículo de noticias y
ar tículos masónicos .
En 1902 asiste como representante de distintas org anizaciones masónicas
del rito Nacional Español al Cong reso de Libre pensadores de Ginebra. Lo
14 Algunas de ellas: Logia “Cuauhtemotzin”, 5, de la Gran Dieta Simbólica de los Estados
Unidos Mejicanos; el Gran Oriente Nacional; la Gran Logia “El P otosí”, 16, de la Gran Dieta
de los Estados Unidos Mejicanos , Oriente de San Luis de P otosí; Logia “ Autonomía” del Gran
Oriente de Málag a; la Logia “El P elícano”, 111, de los V alles de J erez de la F rontera, AHNS , expe -
diente personal de F er nando Lozano Montes , 2-A-56.
15 Ibidem.
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mismo suce dió con el Cong reso de Librepensadores de R oma de 1904, al que
concur re como por tav oz del triángulo “F rancos Caballeros”, 55; el Cong reso
de Libre pensadores de P arís de 1905, y el Cong reso de Libre pensadores de
Prag a de 1907 16 .
En 1915, F er nando Lozano recibe una copia del “Llamamiento mundial de
la Lig a por la Inde pendencia y Soberanía de P olonia”, publicado en el periódico
La Dem ocracia de Manila el 23 y el 24 de julio de 1915, que había enviado el pre -
sidente de la Lig a -desde la Logia “Silang anan”, número 305, de Manila- para
que nue stro redactor lo difundiera por todas las logias de España. Otras copias
fueron al Ministerio de Asuntos Exteriores de Inglater ra, y al g obier no de los
Estados Unidos 17 .
El último documento de F er nando Lozano en su expediente, del Arc hiv o
Histórico Nacional de Salamanca, data de 1917, y es una car ta a la masonería
española dando el pésame por la m uer te de su g ran amig o Miguel Morayta.
2.2. Ramón Chíes
P olítico , escritor español, republicano y masón (1846-1893). Estudió Cien -
cias Exactas , Filosofía y Derec ho , dedicándose al periodismo . Su papel en la
for mación del P ar tido Republicano F ederal fue esencial, ocupando en 1873 el
g obier no civil de V alencia, que abandonó tras la rev olución cantonal.
En 1881 preside en Madrid la célebre reunión republicana del T eatro de
la Zarzuela, primera de aquel carácter llev ada a efecto desde la R estauración.
Antes de dirigir con F er nando Lozano Las Dominicales del Libr e Pensamiento , fue
director del periódico El V oto Nacional. P ocos meses antes de su muerte es
elegido concejal del A yuntamiento de Madrid. T ras su fallecimiento , se solici -
taron suscripciones para elev ar , en el Cementerio Civil del Este , un mausoleo
en su memoria 18 .
Así como a Demófilo se le “dibuja” como una personalidad carg ada de
simpatía y g enerosidad, Chíes brilla por su audacia y su carácter pro v ocati v o:
“Energía, talento , convicción, ardor , luchador infatigable de la liber tad de pueblo” 19 .
Y también, como en el caso de F er nando Lozano , describimos su perfil más
humano a par tir de los documentos que le adscriben a la masonería. Descono -
cemos la fec ha exacta de su iniciación, pero sabemos que lo hizo en la Logia
“Prog reso”, número 88, de Madrid, porque tras su m uer te la Logia madrileña
escribe a Las Dominicales . Años atrás , el 25 de may o de 1884, Ramón Chíes
escribe un ar tículo titulado “Los Masones”, en el que expresa la opinión que
16 ÁL V AREZ LÁZAR O , P .: Masonería y libr epensamiento en España de la Restauración (apr oxi-
mación histórica) , op . cit ., p . 122.
17 AHNS , 2-A-56.
18 Enciclopedia Universal Ilustrada Eur opea Americana , Madrid, Espasa-Calpe, tomo 17.
19 CIL W A: “El libr epensamiento en España” , Boletín Oficial del Gran Oriente Español , 31, 20 de
abril de 1891, pp . 5-6.
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la institución masónica le merece tras su asistencia a una T enida en un templo
masón. Allí, rodeado de amig os “muy queridos”, de rostros inteligentes , nobles ,
francos , y de “ocho distinguidas damas”, se describe a sí mismo como “profun -
damente emocionado” 20 . Honradez, dignidad, simpatía, presiden un acto en el
que se habla de la emancipación de la m ujer , de la abolición de la esclavitud, y
del “orig en, estado y tendencias de la masonería”.
No había pasado un mes cuando publicó un nuev o editorial, fir mado con
el simbólico que usaría: Eduardo de Ríofranco , dirigido a Enrique Zeta, y en
el que indica, en un lenguaje en cla v e , que ya había entrado en la masonería 21 ,
por lo que la fec ha de iniciación se m uev e en el inter valo de finales de ma y o y
mediados de junio .
T ras ella empezó a difundir su pensamiento en publicaciones masónicas ,
pero al revés que F er nando Lozano , apenas escribe ar tículos expresamente
dirigidos a la masonería, siendo sus ideas librepensadoras las que conquistaron
el afecto de la Orden que , desde sus logias y n umerarios de España y América,
alentó las campañas librepensadoras emprendidas por Las Dominicales , distin -
guiendo también a Ramón Chíes con el tratamiento y los honores masónicos 22 .
El 19 de ma y o de 1888 redacta para Las Dominicales el que parece el úni -
co ar tículo que Ramón Chíes destinó, deliberadamente , a la masonería desde
su entrada en la Orden, fir mado como Eduardo Ríofranco y titulado “ A la
masonería Ibera” 23 . En él invitaba a que -y con moti vo de la celebración en
P arís de la Exposición Univ ersal-, se desar rollara paralelamente un Cong reso
Masónico Ibero .
T ambién fue elegido , aunque en menor número de ocasiones que Demó -
filo , como deleg ado de bastantes logias en el Cong reso Uni v ersal de Libre -
pensadores que n unca llegó a celebrarse en Madrid, entre las que había n uev e
logias españolas , siete logias Iberoamericanas , una Gran Logia de Méjico , y el
Gran Oriente Nacional de V enezuela 24 .
El día 15 de octubre de 1893 fallecía Chíes tras una larg a enfer medad. A lo
larg o de su conv alecencia la masonería dirig e un g ran número de car tas a Las
Dominicales , pidiendo por su “pronta recuperación”:
“Hace algunos días que los librepensadores y masones españoles se hallan justamente
preocupados por la enfer medad que aqueja a uno de sus ilustres caudillos . La masonería
barcelonesa desea el pronto restablecimiento del querido h.: Chíes” 25 .
20 CHÍES , R.: “Los Masones”, DLP , 66, 25 de mayo de 1884.
21 RIOFRANCO , E. de: “Cháchara epistolar”, DLP , 15 de junio de 1884.
22 GECIR OGO LÓPEZ, F .: “ Adhesión”, DLP , 13 de febrero de 1885; VÍCTOR, C.: R.:
CR UZ.: “ Adhesión”, DLP , 21 de junio de 1885; KARDEC , A.: “ Adhesión”, DLP , 7 de noviembre
de 1885; A CA CIA: “ Adhesión”, DLP , 25, 17 de mayo de 1885; LEGALID AD ESP AÑOLA: “ Ad -
hesión”, DLP , 325, 28 de junio de 1885; NUMANCIA: “ Adhesión”, DLP , 202, 3 de octubre de 1885.
23 RIOFRANCO , E.: “ A la Masonería Ibera”, DLP , 290, 19 de ma yo de 1888, p . 1.
24 AHNS , 795/41.
25 ANÓNIMO: “ Adhesiones”, Bar celona Masónica , 9, ag osto de 1893.
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T ras su muer te el m undo masón, el republicano y g ran cantidad de par ticu -
lares en vían sus pésames a Las Dominicales . La prensa masónica y republicana
notifica su fallecimiento y , en el caso de la masónica, infor ma sobre funerales
masónicos dados en su honor . La logia “Liber tad”, en que se iniciara casi diez
años atrás , acordó crear una Fundación para su memoria, y las car tas escritas
por impor tantes personalidades del mundo masón -como la de J . B . Schacree ,
deleg ado del Gran Oriente de F rancia o la de Mr . Bouceret- se publicaron
como símbolo de condolencia por la m uer te de Ramón Chíes . La Masonería,
el re publicanismo , el socialismo , el libre pensamiento , en definitiv a, europeo y
latinoamericano , afectados por la pérdida le rinden homenaje 26 :
“P ocos españoles ha habido en estos últimos tiempos tan queridos en la P enínsula y
generalmente apreciados entre las g entes cultas de América como D . Ramón Chíes . Su
ardiente dev oción a la causa de la R e pública y sus incesantes trabajos por el mejoramiento
de la suer te de las clases obreras , cor rían parejas con su espíritu de propag anda libre pen -
sadora y sus producciones para difundir la luz de la v erdad [...]” 27
Nuestros redactores per tenecen a la inteligentsia hispana del siglo XIX, in -
teg rada, como dice la profesora Gómez Molleda, por “gr upos diversos de la clase
culta –escritor es , periodistas , ar tistas , pr ofesor es [...] mayoritariamente , per tenecientes a las
clases medias” que contribuyeron a la transfor mación política de la sociedad. El
“Ethos político” de estos intelectuales “se for jó en función de la situación de crisis per ma -
nente del país” , pudiendo “decirse que la tar ea cultural y la tar ea política fuer on para las
minorías intelectuales españolas una misma cosa” 28 .
Desafiaron y combatieron con sus plumas y sus vidas la España de la
R estauración, buscando un propósito de tintes románticos: sembrar ideas
nov eles para que un día pudiera g er minar una nuev a España, democrática y
republicana.
3. s obre el seMANArIo y su estructurA
Los primeros periódicos de n uestro país fueron primordialmente políticos ,
contando cada par tido , por lo general, con su órg ano de prensa. Salvo ex ce p -
ciones la ma yoría de la clase política no sólo se dio a conocer , sino que incluso
constr uyó su perfil público a través de la prensa, instr umento excepcional para
publicitarse 29 , y que es utilizado por la burguesía para lleg ar al poder y “v ender”
26 ÁL V AREZ LÁZAR O , P .: Masonería y libr epensamiento en la España de la Restauración (apr ox-
imación histórica) , op . cit., pp . 136-138.
27 CHA US , S .: “ Autóg rafos”, DLP , 640, 16 de noviembre de 1894, p . 1.
28 GÓMEZ MOLLED A, Mª D .: “Inteligencia, poder y secularización en la España con -
temporánea”, en ÁL V AREZ LÁZAR O , P . (ed.): Libr e pensamiento y secularización en la Eur opa contem-
poránea , Madrid, Univ ersidad P ontificia de Comillas , 1996, pp . 299-300.
29 SÁNCHEZ A GEST A, l.: “El orig en de los par tidos políticos en la España del siglo
XIX”, en ARANGUREN , J .: Historia social de España sig lo XIX , Madrid, Ed. Guadiana, 1972, pp .
180-181.
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P or eso son librepensadores “los naturalistas , los filósofos , los matemáticos , los astró -
nomos , los materialistas , los espiritistas , los mismos teólogos racionalistas [...] los socialistas , los
individualistas, los r e publicanos y cuantos aman la libertad bajo todas sus manifestaciones” 53 .
“Manú, Zor oastr o , Buda, Moisés [...] los primer os cristianos [...] los que levantar on en
Córdoba la escuela árabe [...]” , Lutero , Ser v et y Giordano Br uno , son considerados
librepensadores por Odón de Buen, pues el ideal sublime que defendieron des -
de sus distintas morales fue “for mar con todos los pueb los un solo pue b lo , de for mar con
todos los hombr es una sola familia, de dar liber tad amplia a las conciencias [...]” 54 .
Desde un punto de visita religioso , “ateos , espiritistas , panteístas y deístas , así como
masones” son librepensadores , por que lleg an libremente al ejercicio de sus con -
vicciones . El librepensamiento no es otra cosa “que la afir mación r esuelta e incon -
tr over tible de que toda verdad r elativa al ser infinita y absoluta [...] no es asequib le sino por la
libr e especulación racional” 55 . Nada puede aceptarse por el “entendimiento a fortiori ”
... no tenemos por divino sino lo verdader o” 56 , el “conocimiento de Dios”, es sólo ase -
quible por la razón.
Desde un punto de vista político los librepensadores pueden ser “demócra -
tas y consecuentemente republicanos”. El libre pensamiento “en todas las épocas
–dice de Buen- ha sido la izquierda social, la llamada utopía del presente” 57 , y añade un
elemento n uev o y de g ran interés en su diser tación al asumir que todas las ideas
se hacen viejas: el prog reso de ho y es tradición y enquistamiento si se mantiene
la misma fór mula en el futuro , asociándose a los libre pensadores a conceptos
como el mo vimiento , la a v anzada, y la rev olución 58 .
Chíes y sobre todo Lozano , influyen en g r upos de pensamiento y de crea -
ción estética: de “Gente Nuev a”, como dice Huer tas Vázquez 59 . De todos esos
g r upos de jóv enes librepensadores que se for jaron a finales del XIX, destaca
“por su independiente, abierta y radical apuesta política, social y estética, el gr upo Ger minal” 60 .
Como todos aquellos núcleos adscritos al librepensamiento tiene, como ca -
racterísticas generales el pluralismo ideológico , el librepensamiento y el libre
compor tamiento; m uc hos de ellos fueron “bohemios significados” 61 . Desde la
V alladolid en el salón Miner va, la noc he del 18 de febrero de 1886”, DLP , febrero de 1886.
53 ANÓNIMO: “¿Qué es el librepensamiento?”, DLP , 40, 25 de noviembre de 1883.
54 B UEN , O . de: “Discurso pronunciado en la Sociedad de Librepensadores de Zarag oza”,
DLP , 204, 13 de noviembre de 1886.
55 CHÍES , R.: “Discurso pronunciado en el Círculo Librepensador”, DLP , 65, 18 de mayo
de 1884.
56 Ibidem.
57 B UEN , O . de: “Discurso pronunciado en la Sociedad de Librepensadores de Zarag oza”,
DLP , 204, 13 de noviembre de 1886.
58 Ibidem.
59 HUERT AS VÁZQUEZ, E.: “El Gr upo Ger minal y el librepensamiento español”, ÁL-
V AREZ LÁZAR O , P . (ed.): Libr e pensamiento y secularización en la Eur opa contemporánea , Madrid, Uni-
v ersidad P ontificia de Comillas, 1996, p . 265.
60 De “Ger minal”, dan señalada cuenta nuestros redactores en los números 856 y 861 del
semanario , cor respondientes a diciembre de 1898.
61 Ibidem, p . 265.
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