Prevención del consumo de cannabis en adolescentes
Abstract
Grado en Educación Social
Full text
FACULTAD DE EDUCACIÓN Y TRABAJO SOCIAL GRADO EN EDUCACIÓN SOCIAL TRABAJO DE FIN DE GRADO PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE CANNABIS EN ADOLESCENTES Autora: Irene Moro Gómez Tutor: Raúl López Benítez 2018 - 2019
1 RESUMEN El consumo de cannabis es considerado como uno de los problemas actuales de nuestra sociedad. A pesar de los estudios y programas que se han llevado a cabo para abordar dicha problemática, su consumo sigue aumentando, especialmente en adolescentes. Con el objetivo de contribuir a su descenso, en este trabajo de fin de grado se ha llevado a cabo una revisión teórica sobre el cannabis, incluyendo algunos factores relevantes que influyen en su consumo, como la adolescencia y la autoestima. Posteriormente, se planteará una propuesta centrada en la prevención del consumo de cannabis en adolescentes, en la cual también se abordará la autoestima. Finalmente, se discutirán las principales fortalezas y debilidades de dicha propuesta así como recomendaciones a tener en cuenta acerca de la temática trabajada. PALABRAS CLAVE Autoestima, adolescencia, consumo de sustancias, cannabis, prevención. ABSTRACT The cannabis use is considered one of the current problems of our society. In spite of studies and programs that have been carried out to address this problem, its use keeps increasing, especially in adolescents. In order to contribute to its descent, in this final degree project has been carried out a theoretical review on cannabis, including some relevant factors that influence on their use, such as adolescence and self-esteem. Later, a proposal focused on the prevention of cannabis use in adolescents will be proposed, in which self-esteem will also be addressed. Finally, it will be discussed the main strengths and weaknesses of that proposal as well as recommendations to be taken into account regarding this topic. KEYWORDS Self-steem, adolescence, substances abuse, cannabis, prevention.
2 ÍNDICE INTRODUCCIÓN………………………………………………………………...….. 4 OBJETIVOS………………………………………………………………………….. 6 JUSTIFICACIÓN…………………………………………………………………….. 7 RELACIÓN CON LAS COMPETENCIAS DEL TÍTULO…………………………… 9 FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA…………………………………………………. 11 CONTEXTUALIZANDO EL CANNABIS…………………...……………………… 12 CONSECUENCIAS Y EFECTOS ADVERSOS……………………………………... 14 FACTORES QUE INFLUYEN EN SU CONSUMO…………………………..…….. 17 ADOLESCENCIA…………………………………………………….......................... 20 AUTOESTIMA…………………………………………………….............................. 25 PROGRAMAS DE PREVENCIÓN…………………………………………………... 28 PROPUESTA DE PEVENCIÓN…………………………………………………… 32 OBJETIVOS………………………………………………….……………………….. 33 RECURSOS……………………….………………………..…………………………. 34 METODOLOGÍA…………………….……………………………………………….. 35 SESIONES…………………………………………………...………………………... 36 o PRIMERA SESIÓN…...…………………………………………......................... 36 o SEGUNDA SESIÓN………………………………………………....................... 38 o TERCERA SESIÓN…………………………………………….…....................... 39 o CUARTA SESIÓN…………………………………….……….…........................ 40 o QUINTA SESIÓN……………………………………..……….…........................ 42 o SEXTA SESIÓN……………………………………………….…........................ 44 EVALUACIÓN…………………………………………………….............................. 46 ANÁLISIS DEL ALCANCE DEL TRABAJO, LIMITACIONES Y OPORTUNIDADES…….………………………………………………………….... 47 CONSIDERACIONES FINALES, CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES…………..……………………………………………….... 48 BIBLIOGRAFÍA…..………………………………………………………………… 50 ANEXOS…………………………………………………………………...…………. 57
3 ANEXO 1: IMÁGENES DE LAS CONSECUENCIAS DEL CONSUMO DE CANNABIS.…………………………………………………………………………... 57 ANEXO 2: CUESTIONARIO SOBRE EL CONSUMO DE DROGAS…….…….…. 58 ANEXO 3: FRAGMENTO HISTORIA DE VIDA………………….……………….. 59 ANEXO 4: CUESTIONARIO PERSONA DROGODEPENDIENTE……….………. 60 ANEXO 5: QUÉ SABES ACERCA DE LA AUTOESTIMA…….….………………. 61 ANEXO 6: DINÁMICA “DIFERENTES PERSPECTIVAS” ………………………. 62 ANEXO 7: DINÁMICA “LA AUTOESTIMA TAMBIÉN PREVIENE”….……..…. 63 ANEXO 8: DINÁMICA “EL REFLEJO DE LO QUE SOY” ……….………………. 64 ANEXO 9: DINÁMICA “VÉNCETE” ………………………………………….….... 65 ANEXO 10: DINÁMICA “DESAFÍO: COMPORTARSE” …………..………..……. 66 ANEXO 11: CUESTIONARIO SESIÓN 4……………….……………………….….. 67 ANEXO 12: CUESTIONARIO SESIÓN 5…………………………..……………….. 68 ANEXO 13: CUESTIONARIO FINAL………………………………………………. 69
4 INTRODUCCIÓN Actualmente, el consumo de sustancias es considerado una problemática que genera gran preocupación, lo que se traduce en un mayor esfuerzo por abordarlo. Así, por ejemplo, en España se han realizado diferentes estudios como los elaborados por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (a partir de ahora MSCBS), como la Estrategia Nacional Sobre Adicciones 2017 – 2024, la Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y Drogas en España 2017 – 2018 (EDADES) y, con mayor profundidad sobre el colectivo adolescente, la Encuesta sobre el uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España 2017 – 2018 (ESTUDES). Según estos informes, existe una tendencia descendente del consumo que se aprecia en la mayor parte de las sustancias, como el alcohol, el tabaco, la cocaína, el éxtasis o la heroína. A pesar de ello, se ha detectado un incremento del consumo de una sustancia concreta, el cannabis, cuya edad de inicio resulta cada vez más temprana, como se refleja en una de las encuestas mencionadas, ESTUDES, entre los 18 años (MSCBS, 2017). Sin embargo, autores como Gil y Ballester (2002) afirman que la edad de inicio podría darse a partir de los 11 años hasta los 16, idea que se complementa con la concepción de otros autores que afirman que la edad de inicio es cada vez más temprana (Aguinaga et al., 2005). Por otro lado, se ha observado cómo la prevalencia de consumo asociada a dichas edades es elevada, ya que existen datos como la prevalencia de consumo de los 15 a los 17 años (12’6%), que es mucho mayor que entre mayores de 35 años, la cual es de 5’5% (MSCBS, 2017). Así pues, los distintos estudios apuntan a que este aumento del consumo de cannabis podría ser debido al mayor uso que hacen del mismo los adolescentes, un grupo que se encuentra en alto riesgo de vulnerabilidad debido a los factores de riesgo y predisposición que conlleva la adolescencia, como ganar la aceptación del grupo de iguales, conseguir independencia ante la familia, determinar el fin de la infancia y manifestar la madurez (Baumrind, 1987; Jessor, 1992). Además de la adolescencia, se han observado otros factores que también influyen en el consumo, como son la familia, el grupo de iguales, las actitudes y valores personales o las habilidades sociales. Específicamente, uno de los factores que cobra mayor relevancia es la autoestima, pues se ha visto que una baja autoestima favorece el inicio
5 del consumo de cannabis y, además, se encuentra íntimamente ligada a la etapa de la adolescencia. Para tratar todas las cuestiones anteriormente planteadas, se llevará a cabo una revisión teórica sobre el cannabis y su consumo, focalizándonos, específicamente, en tal y tal como factores estrechamente relacionados con dicho consumo. Además, se revisarán diferentes programas de prevención y sus resultados para adecuar la acción socioeducativa y dotarla de mayor calidad y eficiencia. Por tanto, esta revisión permitirá la elaboración de una propuesta de prevención del consumo de cannabis dirigida a población adolescente, trabajando transversalmente la autoestima debido a la importancia que plantea dentro de este campo de actuación, dirigiendo dicha propuesta de prevención creada a una futura implementación y puesta en marcha de la misma.
6 OBJETIVOS Para el adecuado desarrollo de este trabajo de fin de grado se han planteado una serie de objetivos tanto generales como específicos. Objetivo General: - Elaborar una propuesta de prevención del consumo de cannabis en adolescentes, evitando así los efectos y consecuencias perjudiciales de su uso, en la que se trabaje la autoestima como factor asociado a dicho consumo. Objetivos Específicos: - Aportar una revisión teórica acerca de los temas eje de este trabajo de fin de grado, el consumo de sustancias, la autoestima y la adolescencia, incidiendo en la importancia de trabajar estas cuestiones de manera integrada y complementaria. - Mostrar datos y estudios acerca del cannabis que muestren su índole perjudicial y la importancia de trabajar este aspecto durante la adolescencia debido a la relación que existe entre ellos. - Concienciar acerca de la autoestima, poniéndola en valor en relación con el consumo de cannabis, tanto a través de la revisión teórica como en la propuesta de prevención posteriormente elaborada. - Reafirmar la figura del educador/a social en el campo de las adicciones como pieza clave en el desarrollo de conductas prosociales. - Trabajar la autoestima en la propuesta de prevención de manera tanto individual como grupal a través de diferentes dinámicas debido a que es un factor asociado al consumo de cannabis. - Mostrar la necesidad de llevar a cabo campañas de prevención y sensibilización acerca del consumo de cannabis y la autoestima en población adolescente, debido a la importancia que tiene trabajar las conductas de riesgo que se presentan a lo largo del desarrollo. - Establecer una valoración de la propuesta de prevención con el grupo tras su implementación a través de distintos cuestionarios para corroborar la eficacia que ha tenido en los adolescentes con los que se ha trabajado.
7 JUSTIFICACIÓN La titulación de Educación Social recoge una serie de competencias, colectivos y ámbitos propios, los cuales han sido recalcados por variedad de autores (Cabrerizo, Castillo y Rubio, 2010; Caride, 2003), así como por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA, 2004), que ha elaborado el Libro Blanco de Pedagogía y Educación Social, donde se expone el perfil profesional de ambas titulaciones. En relación con la titulación de Educación Social, se presentan tres colectivos principales a los que dirige su acción: población en riesgo social, población en situación de desadaptación social y población general. Dentro del colectivo de población en situación de desadaptación social es donde se encuentra la problemática de la drogodependencia asociada al colectivo adolescente, la cual se relaciona a un ámbito de actuación propio de la Educación Social, definido como “Marginación, drogodependencias y exclusión social”, que engloba acciones de educación y mediación en procesos de integración social, además de diseño y evaluación de dichos procesos. En relación con esto, el Libro Blanco (ANECA, 2004) expone que el educador social tiene una función de prevención educativa, mencionando así la prevención de la drogodependencia como una actuación más específica. De esta manera, se observa que las funciones que puede desempeñar un educador o educadora social servirán en mayor medida para crear y llevar a cabo acciones que mejoren la calidad de vida de las personas que se encuentran en la situación anteriormente mencionada. Dentro del ámbito de las drogodependencias, una de las drogas ilegales más consumidas en nuestro país es el cannabis (11%; 2’1% diario en población general). En esta línea, también es la droga ilegal más consumida por adolescentes, ya que un 42% del grupo de edad de 15 a 34 años afirma haber consumido cannabis alguna vez en su vida) (MSCBS, 2017), además de encontrarse en aumento año tras año, por lo que la labor del educador o educadora social en términos de prevención con este colectivo se hace necesaria. Este consumo ascendente dentro de un grupo de alta vulnerabilidad como son los adolescentes conlleva consecuencias negativas en su salud, provocando problemas respiratorios, pérdida de peso o de la libido e incluso trastornos mentales (Ashton, 2002;
8 Bobes y Calfat, 2000; Kalant, 2004), además de existir otros factores asociados consecuencia de este consumo como son los problemas conductuales, el abandono y/o fracaso escolar o síntomas depresivos (Chassin, Hussong, Barrera, Molina, Trim y Ritter, 2004). Por ello, y con el objetivo de abordar el consumo del cannabis, así como los problemas que origina, algunos autores han tratado de determinar los factores que originan tal problemática. Por ejemplo, autores como Becoña (2001), Secades, y Fernández- Hermida y Vallejo (2005), exponen a la familia como el grupo de mayor importancia al tratarse del principal agente de socialización. En cambio, Graña y Muñoz Rivas (2000) afirman el grupo de iguales es el que más influye en el consumo. Sin embargo, otros autores como González, García-Señorán y González (1996), han observado otro grupo de factores que influyen en este consumo, los cuales son los rasgos de personalidad o aspectos psicológicos. Dentro de este grupo, uno de los factores al que más importancia se le atribuye es la autoestima. Este factor se relaciona estrechamente con el consumo, pues existen diversos estudios que señalan la influencia que ejerce la autoestima en el consumo de cannabis (Musitu y Herrero, 2003). Paralelamente, la autoestima se encuentra también vinculada con la adolescencia debido a la relevancia que tiene en los múltiples cambios que acontecen en dicha etapa. Por tanto, tales variables han de ser tenidas en cuenta en la prevención del consumo de cannabis. Así, para trabajar el consumo de drogas y, específicamente el consumo de cannabis, se han llevado a cabo diferentes programas de prevención como Construyendo Salud (Luengo, Gómez-Fragüela, Garra y Romero, 2002), Barbacana (García, López-Sánchez, Fernández y Catalá, 2003) o Saluda (Espada y Méndez, 2012), los cuales han obtenido buenos resultados en cuanto a las valoraciones sobre si el consumo de cannabis en adolescentes se ve reducido tras su aplicación (García, García, Vázquez y López- Sánchez, 2016). Otros programas que se han llevado a cabo han sido: Nexus (Martínez, Pérez y De Las Heras, 2011) y Dédalo (Larriba, Durán y Suelves, 2004), también dirigidos a la prevención del consumo de drogas en población adolescente. A pesar de estos resultados, estos programas no parecen resultar suficientemente efectivos, pues este consumo continúa en aumento y cada vez se inicia a edades más tempranas (Martínez-González y Robles-Lozano, 2001). Además, algunos de estos
15 lo que supone el inicio y el mantenimiento de este consumo de cannabis tanto a corto como a largo plazo. Las consecuencias a corto plazo que han podido observarse sobre el cannabis son bastante claras, como las indicadas por Apter (1992): intoxicaciones agudas y la distorsión de los juicios de evaluación de situaciones de riesgo, pues existen alteraciones en nuestro organismo debido a este consumo que no nos permite tener en cuenta todos los factores del entorno y dar una respuesta adecuada a los mismos. Esto ocurre, por ejemplo, en el caso de las conductas sexuales de riesgo, al igual que en la conducción, donde aquellas personas que han consumido cannabis no están capacitadas para comprender y manejar la información que tienen a su alrededor, provocando graves consecuencias (Murgraff, Parrott y Bennett, 1999), como embarazos no deseados o accidentes de tráfico. Por otro lado, Ellgren (2007) ha encontrado efectos inmediatos en la persona tras el consumo como aceleración de las pulsaciones, sequedad bucal, paranoia o manía persecutoria. Otros efectos a corto plazo que afectan al sistema nervioso central descritos por Merino (2000) son la sensación de euforia, un aumento de la percepción sensorial y de la sociabilidad, relajación y dificultades para la concentración. Además, se deben añadir las consecuencias a corto plazo que se producen en el sistema sanitario, pues el cannabis supera ya a la cocaína como causa más frecuente de demanda de tratamiento por intoxicación (MSCBS, 2017). Además, se encontrarse en aumento en el indicador de urgencias hospitalarias relacionadas con el consumo de drogas no médicas y en los análisis toxicológicos de fallecidos por reacción aguda a sustancias psicoactivas. (MSCBS, 2017), suponiendo una grave y perjudicial situación tanto a la persona consumidora como a su entorno más inmediato. Por otra parte, los estudios e investigaciones que se han realizado para indagar más en las consecuencias a largo plazo del consumo de cannabis pueden ser clasificados desde un punto de vista biológico, psicológico y social. En el plano biológico, se ha corroborado que los consumidores habituales de cannabis experimentan un deterioro notable de su sistema respiratorio. En este sentido, se ha visto que existe una alta relación con una inflamación más amplia de las vías respiratorias, una resistencia más alta en las vías respiratorias y una híper inflamación de los pulmones, además de un mayor número de síntomas de bronquitis crónica en
16 comparación con las personas que no consumen dicha sustancia (Tashkin, 2013). Este deterioro puede conllevar que, en un futuro, la persona tenga que ser intervenida de forma quirúrgica. Otro de los efectos que produce a nivel físico el consumo de cannabis, según O’Brien, Josseau, Kalant y Single (1980), es la pérdida de peso de manera drástica, que conlleva una posterior pérdida de apetito, además de alterar la conducta sexual y la fertilidad. Esto se debe a que daña los cromosomas de las células reproductoras, y produce efectos en las hormonas y la libido de la persona consumidora, ya que el THC afecta directamente al hipotálamo, encargado de regular la liberación de hormonas. Además, disminuyen los niveles de testosterona y se degeneran los óvulos y espermatozoides. En el plano psicológico, existen experimentos con animales realizados por Campolongo, Trezza y Cassano (2007) con ratas adolescentes y por Verrico, Gu, Peterson, Sampson y Lewis (2014) con monos adolescentes, que muestran que, aquellos que hubieran estado expuestos a dicha sustancia antes de nacer, muestran posteriormente problemas más significativos en tareas específicas de aprendizaje y memoria. Otros estudios han analizado en humanos los efectos de dicho consumo en el plano psicológico. Por ejemplo, se observa que este consumo se asocia con el fracaso o el abandono escolar, problemas conductuales o síntomas depresivos (Chassin et al., 2004; Johnson et al, 2008). En una línea similar, otros estudios han puesto de manifiesto que las imágenes diagnósticas en adolescentes muestran que, comparándolos con aquellos que no consumen cannabis, en los consumidores habituales de esta sustancia se observa una conectividad neural atrofiada en ciertas regiones específicas del cerebro (como el córtex prefrontal o el hipocampo) las cuales se encuentran involucradas en una amplia gama de funciones del cerebro como memorizar, aprender y el autocontrol (Chambers, Taylor y Potenza, 2003; De Bellis et al., 2000). Asimismo, existen otras muchas investigaciones que han concluido que el consumo de cannabis supone un factor de riesgo para desarrollar trastornos psicológicos como son, por ejemplo, la esquizofrenia (Parolaro, 2010), trastornos de ansiedad y depresión (Choi, Di Nitto, Marti y Choi, 2016), o psicosis (Witton y Murray, 2004). Por tanto, conllevaría una situación más grave debido a los síntomas y consecuencias asociadas a los trastornos mentales, además del estigma social que produce cada uno de ellos.
17 Las consecuencias sociales que se encuentran asociadas al consumo de cannabis no han sido del todo esclarecidas por los autores que han tratado acerca de este tema, puesto que han encontrado esta área más asociada a una causa potenciadora del consumo, es decir, un factor de riesgo. Por ejemplo, se destacan la relación con el grupo de iguales o la familia (Becoña, 2001; Graña y Muñoz Rivas, 2000). Una de las principales consecuencias de dicho consumo sería la estigmatización, produciendo un “aislamiento social” que supone un factor negativo para el desarrollo de la persona consumidora. Relacionado con esto, otros efectos derivados del consumo de cannabis a nivel social, según Peruga, Rincón y Selin (2002) son la marginación social por falta de habilidades sociales y la pobreza que genera el gasto de dinero en la adquisición de drogas. Por otro lado, se ha encontrado una relación entre consumo y violencia de género. Por ejemplo, Alonso, Caufield y Gómez (2005) han encontrado que el consumo conllevaría en ciertas ocasiones un aumento de la violencia hacia las mujeres, sobre todo en el ámbito laboral, suponiendo un factor de riesgo para ellas. Como se ha podido observar, todas las consecuencias expuestas acerca del consumo de cannabis conllevan un deterioro en las distintas áreas de la persona, por lo que se debe incidir en la prevención de este consumo y evitar así estos efectos perjudiciales. Este consumo está influido por diversos factores que propician en mayor o menor medida su consumo, dependiendo de cómo se manifiesten en la persona. A continuación, se describirán algunos de ellos. FACTORES QUE INFLUYEN EN EL CONSUMO Dada la existencia de diversos factores que influyen en el consumo de cannabis en la población, a continuación, se expondrán los factores principales y más importantes que se han considerado en este aspecto. En esta línea, es importante destacar que todos los factores presentados pueden ser considerados como un factor de riesgo o de protección para la persona, dependiendo de si son perjudiciales o beneficiosos para la persona. Para facilitar la comprensión de los mismos, serán agrupados en relacionales, sociales e individuales. Los factores relacionales son entendidos como aquellos más inmediatos en el entorno de la persona, como la familia, el grupo de iguales, la escuela o el trabajo (Laespada, Iraurgi, Arastegi, 2004). En el caso de la familia, existen estudios que se complementan, como los realizados por Becoña (2001) y Secades, Fernández-Hermida y Vallejo
18 (2005), donde los autores encuentran una correlación entre el consumo de drogas y la familia como principal agente socializador, pues es el grupo más próximo a la persona, y es el encargado de transmitir valores, creencias y hábitos que marcarán su desarrollo. Otros autores que también consideran a la familia como uno de los factores más influyentes en el consumo, como Martínez, Fuertes, Ramos y Hernández (2003), han analizado algunos aspectos relacionados con la misma, como el aspecto afectivo y de supervisión parental, a través de un estudio en el que trata de establecer una relación entre estas variables y el consumo de drogas, donde se muestra la importancia de los límites y la autoridad dentro de la familia, a través del consenso en las normas y el afecto. Así, se pude concluir que, este grupo podría conformar un factor de riesgo en caso de no establecer unas normas y un posicionamiento claro en contra del consumo, pero en caso de existir relaciones equilibradas, apoyo y afecto intrafamiliar y niveles consensuados de supervisión y control, la familia supondrá un factor protector en el consumo de cannabis (Alfonso, Huedo-Medina y Espada, 2009). Otro de las factores relacionales más relevantes es el grupo de iguales, acerca del cual varios autores han encontrado una alta influencia en la persona para iniciarse en el consumo de drogas. Por ejemplo, Graña y Muñoz Rivas (2000) han destacado la presión grupal y la integración como factores elementales que conllevan y promueven el consumo de cannabis. En la misma línea, autores como Baumrind (1987) y Jessor (1992) encontraron en sus investigaciones la necesidad del individuo de conseguir la aprobación por parte de su grupo de iguales. En este sentido, si éste muestra una actitud favorable al consumo, el individuo adoptará también estas mismas reglas en su repertorio de conducta (Laespada, Iraurgi, Arastegi, 2004). Además de la familia y el grupo de iguales, el entorno escolar o laboral constituye otro factor que puede repercutir en el consumo. En el caso de la escuela, hay estudios que indican que el rendimiento escolar, el absentismo, la implicación y satisfacción en el centro, las actitudes hacia los profesores y la vida académica conforman un factor influyente en el consumo, ya que, si estos aspectos se manifiestan de manera negativa, es decir, un bajo rendimiento escolar, alto absentismo, poca implicación, etc., supondrían un factor de riesgo para el inicio del consumo (Marcos y Bahr, 1995). En cuanto al entorno laboral, también encontramos factores que contribuyen a que exista o no consumo, como el ambiente de trabajo, el tipo de tarea, el nivel de
19 satisfacción laboral o la predisposición de los compañeros en el consumo (Ochoa y Madoz, 2008). Por ello, en caso de ser un trabajo que conlleve un alto rendimiento, la realización de tareas monótonas, cansancio intenso o insatisfacción laboral, la persona será más propensa al consumo de cannabis. El grupo de factores sociales que también influye en el consumo se caracteriza por la accesibilidad, la preocupación social y el conocimiento de dicha droga (Laespada, Iraurgi y Arastegi, 2004). En el caso del cannabis, se observa una mayor facilidad de acceso que en el resto de drogas ilegales, pues un 63’3% de la población afirma poder conseguirlo en un margen de 24 horas, en comparación con la heroína (30’3%) o la cocaína (42’3%) (MSCBS, 2017), todo ello debido a la posibilidad de poseer un red de contactos cada vez más amplia y más rápidamente accesible. La presencia y facilidad de conseguir este tipo de droga en España también se ve potenciada por la cercanía con Marruecos (MSCBS, 2017), principal país productor y exportador de hachís. En lo que respecta a la preocupación social, se puede observar un mínimo histórico en estas cifras, las cuales nos indican que tan sólo un 35’1% de la población lo encuentra un problema “muy importante”. Además, un 51’2% de los encuestados refirió que encontrarse a alguien en la vía pública consumiendo cannabis era algo normal (MSCBS, 2017). Finalmente, los factores individuales también influyen en el consumo de cannabis. Por ejemplo, destacan las actitudes, creencias y valores o las habilidades sociales. En cuanto a las actitudes, creencias y valores, estrechamente relacionadas con la familia, la percepción que tenga la persona acerca de las drogas, las creencias acerca de sus efectos y la experimentación con ellas influirán que exista o no este consumo (Laespada, Iraurgi y Arastegi, 2004), de manera que, si la persona tiene una visión positiva acerca de las drogas, la posibilidad de que consuma será mucho mayor (Romero, 1996). Dentro de los factores individuales, las habilidades sociales poseen también una gran importancia en relación al consumo, pues son aquellos recursos que sirven a la persona para crear relaciones satisfactorias, afrontar la realidad y le permiten expresar sus opiniones y sentimientos (Laespada, Iraurgi y Arastegi, 2004). Estas habilidades se presentan como conductas observables, como la mirada, los gestos o la forma y el contenido de la comunicación verbal, aunque también pueden tratarse de pensamientos y emociones, como la respuesta eficaz a las críticas, la ansiedad o la ira (Roca, 2014).
20 En caso de que estas habilidades sociales no resulten adecuadas, la persona será más vulnerable ante las diferentes situaciones que acontezcan en su vida, por lo que el consumo podría aportarle una sensación de confianza para enfrentarse a estas situaciones (Laespada, Iraurgi y Arastegi, 2004). En esta línea, autores como Pons y Berjano (1999) afirma que el consumo de drogas es una vía alternativa para satisfacer sus necesidades personales y sociales, así como una forma de lidiar ante una situación vital que no controla totalmente. Por tanto, se puede concluir que, si se poseen las habilidades y competencias sociales pertinentes para adaptarse y afrontar las diferentes situaciones, el consumo se vería reducido (Llorens, Palmer y Perelló, 2004) A pesar de la importancia que recae sobre los factores anteriormente mencionados ante el consumo de cannabis, existen otros dos factores que se han considerado significativos para el consumo por la influencia que ejercen sobre la persona, los cuales son la autoestima y la adolescencia. Por ejemplo, Mesa y León-Fuentes (1996) y González, García-Señorán y González (1996) han encontrado una fuerte relación entre la autoestima y el consumo de cannabis, el cual aumenta si la autoestima es baja. En cuanto a la adolescencia, los datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (2017) expuestos anteriormente, muestran que es la etapa en la que se inicia el consumo con mayor frecuencia y donde más se concentra. Por tanto, debido a la relevancia y conexión entre estos factores y en base a los objetivos planteados para la elaboración de la presente propuesta de prevención, ambos serán expuestos con más detenimiento a continuación. En el caso de la adolescencia, se hablará de las diferentes etapas y sus características, así como de los cambios que surgen durante esta etapa y, en el caso de la autoestima, se delimitará y se mostrarán sus dimensiones y principales características. ADOLESCENCIA La Organización Mundial de la Salud (2019) define la adolescencia como una etapa de crecimiento y desarrollo del ser humano posterior a la niñez y previa a la edad adulta, situada entre los 10 y los 19 años. Autores como Florenzano (1997), han completado esta definición aportando que el comienzo de la adolescencia es biológico debido a los cambios endocrinos que se producen y a sus consecuencias en el cuerpo, y su fin en psicosocial, al finalizar cuando la persona es capaz de determinar elecciones propias, por ejemplo, en cuanto a su pareja o a su trabajo. Dichos cambios, modulados por
21 factores tanto biológicos como culturales (Organización Mundial de la Salud, 2019), le servirán para adaptarse a su entorno más inmediato de la mejor manera posible, tanto desde un punto de vista endógeno como exógeno (Pérez y Merino, 2012). Desde un punto de vista evolutivo, la adolescencia comprende varias etapas diferenciadas (Pineda y Aliño, 2002; Organización Mundial de la Salud, 2019), a pesar de no existir un claro consenso en la literatura sobre el rango de edad concreto que incluye cada una. Por ejemplo, Florenzano (1997), afirma que la adolescencia consta de tres etapas diferenciadas que son: adolescencia inicial o temprana, comprendida entre los 10 y 14 años de edad; la adolescencia media, de los 15 a los 17 años; y la adolescencia tardía, de los 18 a los 20 años. Sin embargo, otros autores, como Fantin (2006), establecen la adolescencia como un período que comienza a los 11 años de edad, cuando los cambios biológicos se hacen más visibles, pero cuyo final no está concretado debido a que considera que el desarrollo depende del individuo. Por otro lado, Gaete (2015) y Hornberger (2006) han establecido tres rangos de edad sin una edad concreta en la que finalice la adolescencia, de manera que la adolescencia temprana comprendería de los 10 a los 13 ó 14 años, la adolescencia media desde los 14 ó 15 hasta los 16 ó 17 años y la adolescencia tardía de los 17 ó 18 en adelante. Desde otro punto de vista, el hecho de que no se delimite una edad final de la adolescencia, es debido a que, según algunos autores como Peláez y Luengo (1996), la adolescencia finaliza cuando la persona ha concluido y completado las tareas del desarrollo como espera su familia y la sociedad. Así, estas tareas serían conseguir una identidad madura y una identidad sexual sana, tener un comportamiento responsable, así como conseguir una autonomía e independencia respecto de las figuras de referencia y ser capaces de establecer nuevas relaciones adecuadas. En cualquier caso, dada la relevancia de este periodo para el desarrollo de la presente propuesta, a continuación, serán expuestas a modo de síntesis y según los autores previamente comentados, las etapas que la conforman con mayor detenimiento: ▪ Adolescencia temprana (10 – 14 años): En esta primera etapa se producen cambios a distintos niveles, como son el psicológico, el biológico o el social. Los cambios más notorios son a nivel biológico,
22 pues se inician los cambios físicos y sexuales, lo cual preocupa al adolescente y le produce curiosidad sexual (Pineda y Aliño, 2002). En cuanto al plano psicológico, se destaca una toma de conciencia del adolescente de su propia conducta, siendo más consciente de sus actos. Este conocimiento propio lleva al adolescente al egocentrismo, considerándose el centro de todo cuanto acontece. A pesar de ello, también siente y cree que el resto se preocupa por su conducta y apariencia física, lo que supone la existencia de críticas y admiraciones de los demás hacia él (Gaete, 2015). Además, esta etapa se caracteriza por la labilidad emocional del adolescente y por la impulsividad (Gaete, 2015), lo que provoca que sea más inestable. Por otro lado, un aspecto relevante en esta etapa respecto al desarrollo cognitivo es la aparición del pensamiento formal, a partir del cual el adolescente lleva a cabo una toma de decisiones que necesita de habilidades sociales más complejas, las cuales se irán desarrollando de manera progresiva con el tiempo (Gaete, 2015). Haciendo referencia al plano social, se observa que las relaciones con su entorno más directo son las más influyentes. En el caso de la familia, la relación que exista y la percepción que tenga el adolescente acerca de la valoración y opinión de ésta influye en la construcción de su autoimagen (Parker y Benson, 2004). A pesar de este factor, el deseo de independencia por parte del adolescente también es una característica muy destacable en esta primera etapa, el cual le hará enfrentarse a la autoridad y creará tensión en la unidad familiar (Gaete, 2015). En cuanto al grupo de iguales, existe una mayor dependencia de éste, suponiendo una fuente de bienestar para el adolescente (Gaete, 2015). ▪ Adolescencia media (15 – 17 años) Durante esta etapa, continúa aumentando el deseo de independencia del adolescente, por lo que tiende a alejarse de su familia y acercarse al grupo de iguales, que adquiere máxima importancia para él, y busca su identidad personal desde una mayor individualidad. A pesar de esto, la imagen que tiene el adolescente de sí mismo se encuentra muy influenciada por el resto (Gaete, 2015), lo cual es considerado un aspecto muy significativo, pues las conductas que realice estarán
23 marcadas en mayor parte por la influencia del grupo de iguales más que por la motivación real del adolescente. Referente a lo anterior, se observa que la impulsividad continúa siendo una característica importante de esta etapa. En cuanto al desarrollo sexual, el adolescente comienza a aceptar su propio cuerpo, sintiéndose cómodo con él, e intenta hacerlo más atrayente, como por ejemplo a través de la ropa, el pelo, el maquillaje, etc. (Gaete, 2015). Además, también toma conciencia de su orientación sexual, preguntándose por quién se siente atraído, y, con ello, experimenta nuevas conductas sexuales (Gaete, 2015). Puesto que en esta etapa el desarrollo cognitivo alcanza las habilidades de pensamiento abstracto y razonamiento, el adolescente ha de ser capaz de tomar conciencia sobre su propia persona y los demás, lo cual le hace ser más crítico y progresar más en su desarrollo (Gaete, 2015). ▪ Adolescencia tardía (18 años en adelante) En cuanto al final de la adolescencia, Gaete (2015) señala el logro de la identidad y la autonomía como los factores más característicos de esta etapa, lo que repercute en que aspectos como la autoimagen no dependa del grupo de iguales, sino del propio adolescente, quien acepta los cambios y su imagen corporal. Con respecto a la primera, algunos autores han señalado que es uno de los factores más relevantes para la persona, pues es aquello que lo diferencia del resto, y está determinado por varios factores, como la aceptación del propio cuerpo y personalidad, la identidad sexual, la identidad vocacional y la identidad moral (marcadas por la “filosofía de vida”) (Muuss, 1996). Por otro lado, la autonomía es considerada otro de los factores más relevantes, e implica una independencia psicológica y económica con respecto de sus figuras de apego, tarea que conseguirá desempeñar con el establecimiento y creación de relaciones más maduras y adecuadas con diferentes personas a través de habilidades sociales y personales que irá desarrollando a lo largo de su vida, como relaciones de pareja y amistad, además de mediante la adquisición de habilidades y competencias
24 personales y profesionales que le permitirán evolucionar y lograr dicha autonomía (Florenzano, 1997). Además, el adolescente también puede tomar decisiones y resolver problemas de manera adecuada gracias a la adquisición del pensamiento abstracto de manera completa, que aumenta la capacidad de predecir las consecuencias de un suceso (Gaete, 2015), haciendo al adolescente más consciente tanto de su contexto como de la repercusión de sus acciones. Una vez revisadas las principales características de las etapas de la adolescencia, a continuación, se explicará la relación entre la adolescencia y el consumo de cannabis. Por ejemplo, algunos autores han encontrado que la búsqueda de identidad personal y autonomía que se desarrolla durante toda la adolescencia hasta configurarse en la adolescencia tardía, junto con la necesidad de aceptación del grupo de iguales y del alejamiento de los valores familiares característicos de otras etapas como la adolescencia temprana, suponen aspectos de gran riesgo frente al consumo de cannabis (Sussman, Unger y Dent, 2004). En el caso de la familia, a pesar de la distancia que toma de ella el adolescente, debe establecer una relación de afecto y supervisión, donde exista buena comunicación, un estilo parental equilibrado, una buena relación entre los progenitores, etc., pues en caso contrario supondrá un factor de riesgo en el consumo de cannabis (Serrano y Lavin, 1999). Por ejemplo, Fantin y García (2011) llevaron a cabo un estudio para establecer una relación entre los factores familiares y el consumo de sustancias adictivas, a través de una muestra de 1.143 adolescentes, y para lo cual se utilizaron dos instrumentos, que son una adaptación Ficha de Evaluación Clínica Integral (FECI, Instituto Chileno de Psicoterapia Integrativa, 1995) y el Cuestionario de Identificación de Dependencia de las Drogas (CIDD, Fantin, 2004). De este estudio, concluyeron que aquellos adolescentes que tenían una mejor relación con su familia eran aquellos que no consumían drogas, además de que, en aquellas familias en las que no había un modelo educativo claro y estable, los adolescentes tendían a un mayor consumo. En la misma línea, otro factor importante a destacar es la influencia del grupo de iguales, la cual se vuelve más significativa sobre todo en la adolescencia media. Esta influencia aumenta las conductas de riesgo debido a la presión que ejerce el grupo sobre el individuo, ya que el adolescente desarrolla comportamientos en función del grupo de
31 mantenido contacto con las drogas. Es decir, la prevención debe realizarse tiempo antes de que el adolescente haya alcanzado la edad media de inicio del consumo, para que así se hayan trabajado previamente los aspectos que quieren evitarse. Además, otro de los aspectos que cobran importancia en estos programas es la elaboración de actividades adaptadas a cada componente trabajado y que se encuentren en conexión con el resto. Así, si se trabaja la autoestima, también han de trabajarse las habilidades sociales, pues servirán para complementar el trabajo realizado en base a la autoestima y conseguir que el programa cobre un sentido holístico durante su aplicación y posterior evaluación. La evaluación de estos programas, a excepción de Construyendo Salud, se basa en escalas y cuestionarios fiables que sean capaces de evaluar los aspectos trabajados durante el desarrollo de cada programa, para lo cual han de ser validados antes de ser implementados. Además, en todos ellos se refleja la satisfacción de los usuarios con el programa, así como las modificaciones en los comportamientos y conductas de cada destinatario. Una vez realizada la revisión teórica y analizados todos estos aspectos, destacando el consumo de cannabis, así como la autoestima y la adolescencia como factores asociados a dicho consumo, se presentará la propuesta de prevención planteada, siendo la fundamentación teórica expuesta la principal base para su elaboración y desarrollo.
32 PROPUESTA DE PREVENCIÓN A lo largo de este trabajo de fin de grado se ha expuesto una revisión acerca del consumo de cannabis con el fin de elaborar una propuesta de prevención que será expuesta a continuación. En un primer momento, se observó que dentro de las conductas de riesgo en la sociedad había una tendencia ascendente en el consumo de cannabis. Indagando en este aspecto, se encontraron datos acerca de que este consumo se inicia y se produce en mayor parte en población adolescente. Por ello, se realizó una revisión acerca de ambos temas, y se encontró una correlación con la autoestima, la cual resulta un factor de gran influencia en el consumo de cannabis, a la vez que se observó la estrecha relación que guarda con la etapa de la adolescencia. Una vez analizados estos aspectos, se buscaron estrategias e intervenciones socioeducativas dirigidas a la reducción de este consumo en adolescentes. Así, se observó que los programas de prevención resultan efectivos si se realizan teniendo en cuenta todos los factores que son relevantes en relación con los temas eje. Por ello, se planteó la elaboración de una propuesta de prevención con población adolescente en la que el consumo de cannabis sea el tema central. Para este fin, no sólo se trabaja en ella el consumo de manera directa, sino que también se trabaja la autoestima como factor asociado a este consumo. La presente propuesta de prevención está dirigida a un grupo de adolescentes, entre 20 y 25 alumnos para una mayor fluidez y mejor comunicación, de un instituto de Educación Secundaria Obligatoria, con edades comprendidas entre los 11 y los 14 años, correspondientes a los primeros cursos de esta etapa escolar. Se ha escogido este rango de edad debido a la necesidad de implementar el programa antes de que el adolescente haya alcanzado la edad media de inicio del consumo y, por tanto, haya podido darse éste. Además, se ha elegido dicho rango de edad porque se corresponde con el periodo de la adolescencia temprana que, según se ha expuesto anteriormente, es la etapa de la adolescencia en la que se posee una menor autoestima.
33 OBJETIVOS Para la elaboración de esta propuesta de prevención se ha planteado un objetivo general y una serie de objetivos específicos concretados en los siguientes puntos: Generales: o Prevenir en los participantes el consumo de cannabis, a través de la exposición de un marco donde se recojan los aspectos principales que han de conocerse para afrontar su consumo, así como acerca de la autoestima como factor que influye en el mismo. Específicos: ▪ Informar acerca del consumo de sustancias, justificando la preocupación social ante esta conducta de riesgo y la importancia de adquirir nuevos mecanismos que sean adecuados para afrontarla. ▪ Mostrar las principales consecuencias del consumo de cannabis, indicando aquellos aspectos psicológicos, biológicos y sociales que se verán perjudicados. ▪ Resaltar la importancia de trabajar la autoestima para aumentar la prevención del consumo de cannabis. ▪ Informar acerca de qué es la autoestima y cómo diferenciar una baja y alta autoestima, exponiendo ejemplos y señalando la importancia de una alta autoestima en todos los aspectos vitales. ▪ Ofrecer estrategias para trabajar la autoestima desde una perspectiva individual y grupal que les ayude a potenciarla de manera autónoma. ▪ Llevar a cabo una campaña de sensibilización en la que se trabaje el consumo de cannabis y de la autoestima en el centro con el material didáctico elaborado por el grupo participante. ▪ Evaluar los resultados de las sesiones realizadas a través de tres cuestionarios diferentes que se realizarán al final de determinadas sesiones, pudiendo así comprobar el impacto que han tenido en el grupo.
34 RECURSOS Y TEMPORALIZACIÓN Para poder llevar a cabo esta propuesta de prevención se han planteado una serie de recursos que serán necesarios en el desarrollo de las diferentes actividades planteadas en las sesiones. Estos recursos son las condiciones espacio-temporales y los recursos materiales, humanos y financieros. El espacio en el que se desarrollará esta propuesta será un instituto, para los alumnos que se encuentren cursando Educación Secundaria Obligatoria. El taller se realizará en un aula dispuesta de todos los recursos que serán necesarios para su puesta en marcha, los cuales se presentarán más adelante. En cuanto a la temporalización, se llevarán a cabo seis sesiones distintas dentro del horario lectivo del centro. Para su organización, se ha planteado un cronograma donde se aparece la organización del taller (ver Tabla 2) TABLA 2: CRONOGRAMA DE LAS SESIONES *Nota: la sesión 4 tendrá una duración de dos horas, ya que se ha considerado de mayor importancia trabajar la autoestima de manera individual aportando estrategias y herramientas de las que pueda valerse la persona por sí misma para mejorarla de manera autónoma. En cuanto a los recursos materiales, serán necesarios para desarrollar las sesiones los siguientes: las fichas de actividades (ver Anexos 1, 3, 5, 6, 7, 8 y 9) y cuestionarios (ver Anexos 2, 4, 10, 11 y 12), un ordenador, un proyector, un pendrive que contenga el LUNES MARTES MIÉRCOLES JUEVES VIERNES SESIÓN 1 SESIÓN 2 SESIÓN 3 SESION 4 SESIÓN 5 1 HORA 30 MIN EXPOSICIÓN SOBRE EL CONSUMO DE SUSTANCIAS Y CANNABIS HISTORIA DE VIDA DE UNA PERSONA DROGODEPENDIENTE Colaboración AUTOESTIMA Y CONSUMO Actividades y dinámicas de introducción y relación AUTOESTIMA Actividades individuales *Nota AUTOESTIMA Actividades grupales SESIÓN 6 4 HORAS ELABORACIÓN MATERIAL DIDÁCTICO
35 PowerPoint acerca del consumo de sustancias, folios, cartulinas, posits, un ovillo de lana, bolígrafos y rotuladores de colores variados. Como recurso humano, para la puesta en marcha de este taller, será necesario un educador o educadora social, que haya trabajado previamente y en profundidad ambos temas a tratar para dirigir el desarrollo del mismo. También se hará necesaria la participación de un colaborador, una persona drogodependiente que cuente su experiencia e historia de vida en relación con el consumo al grupo mediante una intervención en la segunda de las sesiones, así como la colaboración de los profesionales del instituto, como son el director o los profesores, para permitir así la organización de los tiempos y espacios concretos para la intervención. METODOLOGÍA Las sesiones que se llevarán a cabo tendrán principalmente una metodología participativa y cooperativa, donde serán los propios adolescentes los que vayan adquiriendo, mediante diferentes actividades planteadas para el desarrollo de las sesiones, las capacidades y habilidades que faciliten reforzar su autoestima, a la vez que prevenir el consumo de cannabis. Para ello, la primera sesión servirá como presentación de la propuesta de prevención en general, qué temas se tratarán, qué se pretende con ella y cómo se desarrollará el taller, permitiendo que el grupo sea partícipe desde el primer momento y conozca las intencionalidades educativas de esta propuesta. También se resaltará que la propuesta es puesta en marcha desde la Educación Social, destacando así la importancia de este ámbito. Tras esta introducción y para las dos primeras sesiones, se adoptará una metodología expositiva y transmisiva que dará información a los participantes sobre el cannabis y sus efectos, así como sus consecuencias más directas sobre la persona y su entorno, tanto a corto como a largo plazo. Para ello, se hará hincapié en los datos del Ministerio de Salud, Consumo y Bienestar Social (2017) para visibilizar el grave problema que supone en nuestra sociedad hoy en día y justificar la importancia de adquirir una conducta adecuada ante el consumo de sustancias. En cuanto a la segunda sesión, se contará con un colaborador, una persona drogodependiente que conozca en primera persona este ámbito y que cuente su experiencia con las drogas a los participantes, mostrando la realidad desde un plano más cercano y real para ellos, permitiéndoles
36 participar y crear un diálogo favorable con la persona invitada que les permita resolver todas sus dudas. El desarrollo de las tres siguientes sesiones será más práctico, puesto que están planteadas para trabajar la autoestima a través de dinámicas y actividades concretas, de manera que el carácter participativo y cooperativo entre los alumnos de clase será esencial para adquirir los distintos mecanismos y herramientas que se trabajarán. Así, la exposición de diferentes supuestos, el acercamiento a la realidad, la cooperación entre compañeros o la reflexión personal, son formas muy útiles de llevar a cabo una propuesta de prevención, por lo que serán puestas en práctica durante la misma. Como finalización de la propuesta, se usará una metodología creativa en la que sea el grupo con el que hemos trabajado el que elabore material didáctico sobre el consumo de cannabis y la autoestima, que será expuesto en el centro para que el resto de compañeros puedan acercarse más a estos temas y la propuesta tenga una mayor incidencia en los adolescentes. SESIONES Como se ha mencionado anteriormente, esta propuesta de prevención se encuentra dividida en seis sesiones distintas, en las que se integren los aspectos eje acerca de los que se van a trabajar, es decir, el consumo de cannabis y también, en relación a éste, la autoestima. o PRIMERA SESIÓN El objetivo de esta primera sesión es dar a conocer la problemática del consumo de drogas en nuestra sociedad, incidiendo en el consumo de cannabis de los adolescentes y las consecuencias que supone. De esta forma, se pretende crear conciencia acerca del abuso de esta sustancia, mostrando así la necesidad real de frenar el consumo. Para su desarrollo, se presentará un PowerPoint acerca del tema que vamos a tratar inicialmente, el consumo de cannabis, y en la problemática que surge a raíz de dicho consumo. Para su desarrollo, esta sesión tendrá una duración de una hora y media. Durante los primeros diez minutos, se realizará una presentación al grupo de la propuesta de prevención completa, qué se pretende trabajar con ella, los aspectos que se van a tratar y cómo, así como destacar que esta propuesta se ha elaborado desde el
37 ámbito de la Educación Social. Tras esto, habrá otros cinco minutos para que cada persona del grupo se presente, mediante una rueda de nombres en la que además deberán decir su edad y una o dos características que crea que le definen. Una vez que todos se han presentado, lo hará la persona encargada de dirigir la sesión. Tras esto, se preguntará al grupo qué sabe acerca del consumo de cannabis, para conocer la percepción que tienen acerca de él y guiar la sesión en base a ella. Para ello, se realizará en cinco minutos un ejercicio de brainstorming que refleje las ideas previas del grupo con la dinamización del educador o educadora a través de preguntas formuladas de manera aleatoria al grupo. Posteriormente, se introducirá la presentación del PowerPoint, con una duración aproximada de 40 minutos. Para ello, se comenzará aportando definiciones básicas de conceptos importantes que vayan a surgir a lo largo de la exposición, como “sustancia psicoactiva”, “droga legal”, “droga ilegal” o “cannabis”. Estos conceptos irán acompañados por ejemplos sencillos (alcohol y tabaco como drogas legales, cannabis y cocaína como drogas ilegales, etc.), para evitar errores conceptuales y que el grupo comprenda el tema tratado de manera más clara. Seguidamente, se expondrán las cifras y datos obtenidos acerca de la situación del consumo de sustancias en nuestro país, a través de los porcentajes que encontramos en la población y en adolescentes. Posteriormente, se representarán dichos datos como si de una muestra de los alumnos de clase se tratase, para que esa representación acerque al grupo aún más a esta realidad, comentando dichos datos atendiendo a sus opiniones con preguntas que aporte el educador o educadora de manera espontánea. A lo largo de esta presentación, se irá introduciendo el cannabis como tema eje de la sesión, poniendo especial atención en los efectos adversos que causa su consumo en diferentes áreas: la biológica, la cognitiva y la social. Esta parte de la sesión es de las más importantes, pues en ella se demuestra la necesidad de prevenir este consumo para evitar estas consecuencias, las cuales serán mostradas al grupo a través de imágenes como accidentes de coche o pulmones en grave estado por el consumo. Estas imágenes serán comentadas y compartidas por los participantes, pues constituyen elementos más visuales e impactantes para la reflexión de la clase (ver Anexo 1). Para finalizar, se expondrán una serie de factores que influyen en el consumo de cannabis, como la
38 familia, los amigos, las actitudes y creencias propias, etc., destacando la baja autoestima como un factor a trabajar y mejorar por su influencia con el consumo. Como cierre, se realizará una reflexión grupal de 15 minutos acerca de lo trabajado durante la sesión, sobre la importancia que supone para alguien no iniciarse en el consumo de drogas y conocer los riesgos que esta práctica perjudicial conlleva. Para finalizar, se introducirá en cinco minutos la sesión siguiente, para la cual se contará con una persona drogodependiente que cuente su historia de vida al grupo. Además, se les entregará un cuestionario con 10 ítems que deberán responder en diez minutos de forma anónima (ver Anexo 2), los cuales se analizarán para una autoevaluación del trabajo llevado a cabo por el educador o educadora que haya dirigido la sesión, comprobando que haya tenido el impacto esperado en los participantes y haya cumplido los objetivos previstos. o SEGUNDA SESIÓN El objetivo de esta sesión es mostrar las consecuencias del consumo de manera más cercana, a través de la historia de vida de una persona drogodependiente que asistirá a dar una charla al grupo. Esta historia de vida debe caracterizarse por el inicio del consumo de cannabis durante la adolescencia y su mantenimiento a lo largo de la vida hasta derivar en problemas más graves. De esta manera, los adolescentes empatizarán con la persona colaboradora, estableciendo una conexión emocional con ella que les permitirá conocer este contexto de manera más real y cercana. Para su puesta en marcha, serán necesarios como materiales los documentos que correspondan a la misma (ver Anexos 3 y 4), y su duración será de una hora y media. Al comienzo de la sesión, se usarán los diez primeros minutos para hacer una recapitulación a través de una lluvia de ideas acerca de lo visto en la sesión anterior. Posteriormente, aún sin la presencia del invitado, se introducirá la segunda, de manera que en los siguientes quince minutos se leerá y comentará entre todo el grupo un trozo de la historia de vida de la persona invitada(ver Anexo 3). En ella, deben reflejarse sucesos impactantes en relación con el consumo de cannabis. Este fragmento ha de ser atractivo para el grupo, de forma que emerja la curiosidad por saber más acerca de la persona sobre la que están leyendo. Una vez leída, se comentará qué primera impresión les ha
39 surgido, cómo creen que será ahora esa persona, qué piensan acerca de ella, etc., para generar interés y sacar el máximo provecho posible a la intervención del colaborador. Tras esto, presentaremos a la persona autora de dicha historia de vida, quien la expondrá al grupo en la siguiente media hora. En este tiempo, deben anotar aquellos aspectos que más les hayan llamado la atención o impactado, para crear posteriormente un diálogo que sirva de reflexión y valoración final, así como para resolver las dudas que puedan tener. Así, una vez escuchada a la persona invitada, se dejarán veinte minutos para establecer este diálogo entre el grupo y el invitado, y después recibirán un cuestionario acerca de la sesión que contribuya a la evaluación de la misma (ver Anexo 4). Para finalizar la sesión, se despedirá al invitado agradeciéndole su participación y todo lo aprendido durante la misma gracias a su historia de vida, quien podrá valorar su aportación a través de un feedback, revisando los cuestionarios planteados al grupo una vez acabada la sesión. Posteriormente y tras recoger los cuestionarios, el educador o educadora hará un pequeña introducción de cinco minutos acerca de la siguiente sesión, exponiendo que se trabajará la autoestima como factor asociado al consumo de cannabis. o TERCERA SESIÓN El objetivo principal de esta sesión es mostrar la importancia de trabajar la autoestima como factor que influye en el consumo de cannabis. Así, esta sesión servirá de transición entre ambos temas, exponiendo la relación que existe entre ellos. Para su desarrollo y durante una hora y media, se realizarán diferentes actividades para las cuales serán necesarios materiales como los documentos correspondientes con las dinámicas (ver Anexos 3, 5, y 6) y rotuladores de varios colores. Además, esta sesión tendrá una duración de una hora y media. Se comenzará con una recapitulación de diez minutos acerca de las dos sesiones anteriores a través de un ejercicio de brainstorming, sintetizando entre todo el grupo los elementos más relevantes. Posteriormente, se introducirá la sesión preguntando al grupo qué saben acerca de la autoestima. Para ello, se realizará un cuestionario de diez minutos (ver Anexo 5) y luego se hará una puesta en común de quince minutos guiada por el educador o educadora, con el objetivo de explicar este concepto. Una vez conceptualizado este término, se expondrán las dimensiones de la autoestima, las cuales son alta o baja. Para trabajar en base a ellas, se realizará la dinámica
40 “Diferente perspectiva” (ver Anexo 6), con una duración de 20 minutos. Así, el objetivo de esta dinámica consiste en aprender las diferencias entre una alta autoestima y baja autoestima. Para comenzar, se entregará a cada uno una ficha en la que se muestra una situación cercana a ellos, en este caso, la elección de delegados en clase. Posteriormente, se leerá la situación entre todo el grupo y, de manera individual durante diez minutos, deben escribir en cada una de las frases o expresiones que consideren que forman parte de una baja o alta autoestima. Una vez realizado este ejercicio, se hará una puesta en común entre el grupo y se comentará la actividad durante los siguientes diez minutos, de manera que la persona que dirige la sesión aportará ejemplos sobre la diferencia entre alta y baja autoestima en otras situaciones, como ante un examen que creemos difícil, una decisión importante, etc., y se animará a los participantes a que pongan más ejemplos. A partir de los ejemplos anteriores, se llevará a cabo la última dinámica de la sesión en los próximos veinte minutos, llamada “La autoestima también previene” (ver Anexo 7), con el objetivo de mostrar la importancia que tiene trabajar la autoestima como factor asociado a la prevención del consumo de cannabis. Para esta actividad se organizará a los participantes en grupos de cuatro o cinco personas y a cada grupo se le entregarán una serie de frases e ideas relacionadas con la autoestima. Una vez leídas, pasarán a ser comentadas y dialogadas entre el pequeño grupo en diez minutos. Para establecer este diálogo, se propondrá al grupo que comente si alguna vez han pensado, sentido o actuado como se describe en las frases, cuáles piensan que pueden ser las consecuencias de dichas situaciones y si éstas podrían llevar a la persona al consumo de cannabis. Una vez hecho esto, se pasará a comentar con todo el grupo las ideas que han surgido durante otros diez minutos. Para finalizar, se usarán los cinco últimos minutos para que el educador o educadora realice una introducción acerca de la siguiente sesión, donde se trabajará la autoestima individualmente, exponiendo la importancia de valorarnos y tener una alta autoestima. o CUARTA SESIÓN El objetivo de esta sesión es trabajar la autoestima de manera individual para ofrecer a cada participante distintas formas de conocer la suya propia y cómo reforzarla. Para ello, se llevarán a cabo varias dinámicas que trabajen la forma que tiene cada adolescente de valorarse.
47 Por último, al finalizar la sexta sesión se realizará una evaluación final donde se evalúen todos los aspectos trabajados en el taller, así como la utilidad que ha tenido para el grupo y su satisfacción con la labor desempeñada. Estas evaluaciones también serán complementadas por todas las reflexiones surgidas durante el desarrollo de las sesiones, tanto por parte de los participantes como por parte del educador/a, pues son específicas de cada dinámica y actividad realizada, y resultarán, a la hora de evaluar la propuesta, una fuente de información muy útil. ANÁLISIS DEL ALCANCE DEL TRABAJO, OPORTUNIDADES Y LIMITACIONES Durante este trabajo de fin de grado, se ha expuesto la importancia de prevenir el consumo de cannabis en población adolescente, pues los datos que se han ido mostrando sobre él, señalan que es una problemática en constante aumento. Además, se ha evidenciado la conexión que existe entre una baja autoestima y mayores posibilidades de consumir cannabis en la adolescencia, destacando la importancia de trabajarla de manera conjunta. Para ello, se ha tratado de elaborar una propuesta de prevención a través de la cual abordar el consumo de cannabis trabajando la autoestima con adolescentes. Pese a que se ha observado que la autoestima y el consumo de cannabis se encuentran relacionados entre sí, no existen suficiente estudios que hayan avalado este hecho, sobre todo en España, por lo que sería adecuado profundizar en el análisis de las relaciones entre ambas variables, de manera que se corrobore esta relación. Sin embargo, este trabajo supone un acercamiento para tratar esta problemática y contribuir así a complementar los estudios y proyectos a realizar. A pesar de haber elaborado esta propuesta de prevención, no ha podido ser puesta en marcha, lo cual supone la principal limitación del trabajo, puesto que no ha sido posible conocer el impacto que tendría en un grupo real y la eficacia de la propuesta en sí. No obstante, esta propuesta ofrece la oportunidad de poder llevarse a cabo en cualquier contexto educativo, debido a que es una propuesta versátil, flexible y económica que puede ser modificada para adaptarla a adolescentes con un rango de edad diverso.
48 En esta línea, se puede observar un punto fuerte en comparación con el resto de programas, pues al centrarse en la autoestima como factor principal, el resto de dimensiones no han sido trabajadas. Por ello, resultaría interesante que, en un futuro, se pudiesen implementar estos aspectos con el fin de complementar de manera más extensa la prevención del consumo de cannabis. Por otro lado, también se ha observado la importancia que posee la familia tanto en la prevención del consumo de cannabis como en la mejora de la autoestima, a pesar de que este factor no se haya trabajado. Por tanto, se considera importante tenerla en cuenta para próximas intervenciones socioeducativas. Además, la evaluación de la propuesta de prevención se realiza a partir de cuestionarios de elaboración propia, los cuales no se encuentran validados. Esto significa que no se conoce la fiabilidad de los distintos cuestionarios respecto a aquellos aspectos que se han trabajado. En este sentido, sería adecuado proponer una validación de los mismos para su mejor uso. Otra de las limitaciones que posee esta propuesta de prevención es que el educador o educadora que la lleve a cabo necesita de formación previa para ponerlo en marcha, pues ha de manejar en profundidad los conceptos e ideas que pretende enseñar y saber actuar acorde a los retos que el mismo plantea. CONSIDERACIONES FINALES, CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES Considerando todo lo expuesto a lo largo de este documento y a través de la información que en él se recoge, podemos determinar una serie de consideraciones finales para concluir el trabajo realizado. Primero, este trabajo de fin de grado se ha centrado en la prevención del consumo de cannabis con población adolescente, a la vez que se trabaja la autoestima debido a la influencia que ejerce en dicho consumo. De esta manera, se puede observar la relevancia que tiene desde un punto de vista práctico, ya que es necesario abordar dicha problemática, no sólo atendiendo a los datos de consumo actuales (Ministerio de
49 Sanidad, Consumo y Bienestar Social, 2017), sino también debido a las consecuencias que acarrea. En un segundo término, teniendo en cuenta la literatura descrita en la fundamentación teórica, también se considera de gran importancia tener en cuenta los factores que influyen en este consumo, ya que, si pueden ser delimitados y abordados correctamente, actuarán como factores de protección. Entre estos factores se han destacado la adolescencia y la autoestima por la estrecha relación que guardan con el inicio del consumo (Musitu y Herraro, 2003). Por un lado, la adolescencia es la etapa en la que suele iniciarse y mantenerse en mayor medida dicho consumo. Por otro lado, la autoestima supone un factor de riesgo en caso de que la persona posea baja autoestima, por lo que trabajar ambos aspectos de manera integrada, ayudará a promover un cambio que mejore la situación de este colectivo social. En tercer lugar, un aspecto importante a la hora de planificar y concretar cada sesión y actividad proyectada en la propuesta de prevención es que ésta debe ser especificada y aplicadas de manera clara y concisa, siempre dentro de un marco de actuación que sea flexible y pueda ser modificado en caso de ser necesario. En este sentido, un elemento en el que se apoya para conseguir dicho objetivo es el que hace referencia a los instrumentos de evaluación, los cuales ayudarán a replantear las acciones realizadas para ajustarlas lo mejor posible y que su impacto sea el esperado en el grupo. Para finalizar, cabe destacar la importancia del educador o educadora social como figura de referencia. En este sentido, además de ser las drogodependencias un ámbito propio de esta profesión, la función preventiva es una de las competencias principales a desarrollar. De este modo, el educador o educadora guía y orienta cada sesión a través de diferentes metodologías y de la adaptación de los diferentes contextos a la propuesta realizada, de manera que la acción socioeducativa que se lleve a cabo sea adecuada y tenga los resultados esperados en relación a los objetivos propuestos. Con todo ello, el educador o educadora social es quien se encarga de crear procesos de inclusión social, así como de evitar situaciones de riesgo y/o exclusión social que puedan surgir como, en este caso, el consumo de cannabis.
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63 ANEXO 7: DINÁMICA “LA AUTOESTIMA TAMBIÉN PREVIENE” A veces creo que no encajo en mi grupo de amigos y tengo que hacer cosas que no quiero sólo por complacerles No quiero ser el pringado que se quede atrás, si ellos lo hacen, yo también No le intereso a mucha gente, aunque haga o me pase algo malo, a nadie le va a importar… Mis amigos piensan que soy un gallina… Tengo que seguirles más el rollo para que no tengan esa idea de mí En muchas ocasiones dudo de mí mismo/a y prefiero que sea otro/a quien se posicione primero para luego hacerlo yo
64 ANEXO 8: DINÁMICA “YO ANTE EL ESPEJO” ASPECTOS POSITIVOS ÁREAS ASPECTOS A MEJORAR MI CUERPO MI PERSONALIDAD MI MANERA DE SENTIR MI MANERA DE PENSAR MI MANERA DE ACTUAR CÓMO ME VEN LOS DEMÁS
65 ANEXO 9: DINÁMICA “VÉNCETE” Todo tiene un lado bueno y un lado malo. Sólo depende de cómo lo miremos. Pero, si lo miramos desde el lado malo, nuestra autoestima bajará y nos sentiremos mal con nosotros mismos. En cambio, si intentamos mirar el lado positivo de una situación, nuestra autoestima aumentará y nos sentiremos bien con nosotros. ¡Prueba a cambiar la forma de ver las cosas! No tengo ni idea de cómo hacer bien los ejercicios de matemáticas… Volveré a suspender seguro. He pedido ayuda a Marcos para un trabajo y dice que no puede… ¡No le importo a nadie! Ayer hice un comentario desafortunado en clase y ahora todos me miran mal… ¡Lo estropeo todo! Mis compañeros se ríen de algo y seguro que es sobre mí… No le caigo bien a nadie y encima se burlan…
66 ANEXO 10: DINÁMICA “DESAFÍO: COMPORTARSE” (Mesquita y Alberto, 2009) CÓMO REACCIONO ALTERNATIVAS CONSECUENCIAS DE LAS ALTERNATIVAS LA MEJOR ALTERNATIVA SITUACIÓN 1 Pides a tus padres poder salir este sábado, pero no quieren que lo hagas porque vienen de visita familiares que hace tiempo que no ves. SITUACIÓN 2 Invitas a tu mejor amigo a la piscina, pero dice que no puede porque ya había quedado. SITUACIÓN 3 Mañana tienes un examen muy importante, pero quieres ver hoy tu programa favorito. SITUACIÓN 4 Llegas del instituto muy cansado y tus padres te piden que pongas la mesa, pero quieres tumbarte antes de comer.
67 ANEXO 11: CUESTIONARIO SESIÓN 4 Este cuestionario se ha realizado con el fin de conocer tu percepción acerca de esta sesión. De forma anónima, debes contestar al cuestionario rodeando un número del 1 al 5 en función de si estás de acuerdo o desacuerdo, siendo: 1 – NADA 2 – POCO 3 – SUFICIENTE 4 – BASTANTE 5 – MUCHO ÍTEMS RESPUESTAS 1. Me he sentido bien al pensar sobre mis cualidades personales 1 2 3 4 5 2. He descubierto cualidades que no sabía que tenía 1 2 3 4 5 3. Me he replanteado algunos aspectos acerca de mí que debo mejorar 1 2 3 4 5 4. Me he sentido bien dando a conocer mis cualidades al grupo 1 2 3 4 5 5. He sabido mirar las cosas con diferente perspectiva 1 2 3 4 5 6. Las dinámicas no me han aportado nada nuevo 1 2 3 4 5 7. La sesión ha resultado enriquecedora para conocerme más 1 2 3 4 5 ¿Qué aspectos hubieses mejorado? _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________
68 ANEXO 12: CUESTIONARIO SESIÓN 5 Este cuestionario se ha realizado con el fin de conocer tu percepción acerca de esta sesión. De forma anónima, debes contestar al cuestionario rodeando un número del 1 al 5 en función de si estás de acuerdo o desacuerdo, siendo: 1 – NADA 2 – POCO 3 – SUFICIENTE 4 – BASTANTE 5 – MUCHO ÍTEMS RESPUESTAS 1. Mis compañeros han sabido ver mis cualidades 1 2 3 4 5 2. He descubierto por mi cuenta aspectos acerca de mí que no conocía 1 2 3 4 5 3. Mis compañeros me han descubierto aspectos acerca de mí que desconocía 1 2 3 4 5 4. Mis compañeros me han ayudado a saber cómo mejorar mis aspectos no tan buenos 1 2 3 4 5 5. Me he sentido bien compartiendo mis cualidades con mis compañeros 1 2 3 4 5 6. Las dinámicas no me han ayudado a valorar mi autoestima 1 2 3 4 5 7. Trabajaré estos aspectos por mi cuenta con mi grupo de amigos 1 2 3 4 5 ¿Qué aspectos hubieses mejorado? _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________
69 ANEXO 13: CUESTIONARIO FINAL Este cuestionario se ha realizado con el fin de conocer tu percepción acerca del taller completo. De forma anónima, debes contestar al cuestionario rodeando un número del 1 al 5 en función de si estás de acuerdo o desacuerdo, siendo: 1 – NADA 2 – POCO 3 – SUFICIENTE 4 – BASTANTE 5 – MUCHO ÍTEMS RESPUESTAS 1. Creo que el taller ha sido adecuado para trabajar el consumo de cannabis 1 2 3 4 5 2. Creo que el taller ha sido adecuado para trabajar la autoestima 1 2 3 4 5 3. La relación entre el consumo de cannabis y la autoestima ha sido bien explicada 1 2 3 4 5 4. Considero que el trabajo llevado a cabo por el educador/a ha sido adecuado 1 2 3 4 5 5. Conozco aspectos relativos al consumo como datos, consecuencias, etc. 1 2 3 4 5 6. El consumo de cannabis no es un tema que me preocupe 1 2 3 4 5 7. Sabría actuar correctamente ante una situación de incitación al consumo 1 2 3 4 5 8. Conozco aspectos relativos a la autoestima como su significado, dimensiones (alta o baja), etc. 1 2 3 4 5 9. He reconocido correctamente mis cualidades personales durante las sesiones 1 2 3 4 5 10. He sabido reconocer correctamente las cualidades de mis compañeros durante las sesiones 1 2 3 4 5 11. Me interesa seguir trabajando mi autoestima 1 2 3 4 5 12. Me he sentido partícipe en todas las sesiones 1 2 3 4 5 13. Creo que el material elaborado en la última sesión me ha servido para reforzar lo aprendido durante el taller 1 2 3 4 5 14. El material expuesto por el centro servirá a otras personas a conocer este tema 1 2 3 4 5 15. Considero que es un taller que debería realizarse con más grupos 1 2 3 4 5 16. He quedado satisfecho con el desarrollo del taller 1 2 3 4 5
70 ¿Qué aspectos hubieses mejorado? _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ ¿Algún comentario respecto al desarrollo global del taller? _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ ¡GRACIAS!