Educación emocional como herramienta de respuesta al abandono educativo temprano: propuesta de formación al profesorado
Abstract
Grado en Educación Social
Full text
EDUCACIÓN EMOCIONAL COMO HERRAMIENTA DE RESPUESTA AL ABANDONO EDUCATIVO TEMPRANO: PROPUESTA DE FORMACIÓN AL PROFESORADO TRABAJO FIN DE GRADO DE EDUCACIÓN SOCIAL AÑO 2018/2019 ALUMNA: SONIA MARTÍN CARRERAS TUTOR: JOSÉ JAVIER CALLEJO GONZÁLEZ
P á g i n a 1 | 55 RESUMEN Hoy en día el Fracaso Escolar y el Abandono Educativo Temprano protagonizan dos de las problemáticas más alarmantes de nuestra sociedad, debido a las altas tasas que presentan cada año. Tasas que no solo afectan a nivel individual, sino indirectamente también a nivel social. Es por esto, por lo cual se hacen necesarias diferentes medidas (centradas en distintos factores) para reducir estos datos. La Educación Emocional ha surgido como una posible herramienta que, a partir de la consideración de los determinantes emocionales-personales, puede actuar con los y las jóvenes en riesgo de abandono, que presenten un déficit en esta dimensión. En este trabajo se plantea una propuesta de formación en Educación Emocional al profesorado de Educación Secundaria. La finalidad será dotar a los y las docentes de estrategias y herramientas relacionadas con la dimensión emocional, para la prevención y actuación directa de estas problemáticas en su práctica educativa diaria. Palabras clave: Educación Emocional; Abandono Educativo Temprano; Fracaso Escolar; profesorado; alumnado. ABSTRACT School Failure and Early School Leaving are one of the biggest and alarming problems in our society due to the high rates presented every year. These rates not only affects in an individual way, but also in social terms. This is the main reason why different measures, focused on key figures, are needed to improve such results. Emotional Education has arisen as a posible tool, which considering certain emotional and personal characteristics, can act with Young people al social risk that have lack of this dimension. A proposal on Emotional Education for teachers in Secondary School is presente on this documetn. The aim will be to provide to teachers with strategies and tool related to emotional dimension, in order to prevent and directly act on this problems in the daily work.
P á g i n a 2 | 55 Keywords: Emotional Education; Early School Leaving; School Failure; teachers body; student body.
P á g i n a 3 | 55 CONTENIDO 1. INTRODUCCIÓN .............................................................................................................. 5 2. OBJETIVOS ....................................................................................................................... 6 3. ESTADO DE LA CUESTIÓN: FRACASO ESCOLAR Y ABANDONO EDUCATIVO TEMPRANO .......................................................................................................................... 7 3.1. Determinantes del Fracaso escolar y el Abandono Educativo Temprano ................... 8 3.1.1. Determinantes sociales ......................................................................................... 8 3.1.2. Determinantes familiares ...................................................................................... 9 3.1.3. Determinantes académicos ................................................................................. 10 3.1.4. Determinantes personales ................................................................................... 10 3.2. Consecuencias de estas problemáticas ...................................................................... 12 3.3. Medidas y programas actuales de actuación frente a estos fenómenos ..................... 12 3.4. Educación emocional y Fracaso escolar/Abandono educativo temprano ................. 15 4. MARCO TEÓRICO: INTELIGENCIA Y EDUCACIÓN EMOCIONAL ...................... 16 4.1. Conceptos básicos previos ......................................................................................... 16 4.2. Origen sociohistórico de la Inteligencia/Educación Emocional ................................ 17 4.3. Características generales de la Educación Emocional ............................................... 19 4.3.1. Agentes de la Educación Emocional .................................................................. 20 4.5. Educación Emocional en los centros educativos ....................................................... 21 4.5.1. Los centros educativos como agentes de Educación Emocional ........................ 21 4.5.2. Características de la etapa de la adolescencia y de la educación secundaria ..... 23 4.5.3. La Educación Emocional en la educación secundaria ........................................ 24 5. PROPUESTA DE INTERVENCIÓN SOCIOEDUCATIVA: FORMACIÓN AL PROFESORADO EN EDUCACIÓN EMOCIONAL ......................................................... 29 5.1. Objetivo general ........................................................................................................ 30 5.1.1. Objetivos específicos .......................................................................................... 30
P á g i n a 4 | 55 5.2. Contenidos ................................................................................................................. 30 5.3. Temporalización ........................................................................................................ 31 5.4. Metodología ............................................................................................................... 31 5.5. Localización y destinatarios ...................................................................................... 32 5.6. Medios y recursos ...................................................................................................... 32 5.7. Evaluación ................................................................................................................. 32 5.8. Sesiones ..................................................................................................................... 34 5.8.1. Sesión 1: Marco teórico de las emociones y de la Educación Emocional .......... 34 5.8.2. Sesión 2: Educación Emocional y educación secundaria: recomendaciones ..... 36 5.8.3. Sesión 3: Estrategias y dinámicas para el control de las emociones .................. 38 5.8.4. Sesión 4: Educación Emocional en las áreas académicas: creatividad y motivación ...................................................................................................................................... 40 5.8.5. Sesión 5: Educación Emocional y Acción tutorial ............................................. 42 5.8.6. Sesión 6: Educación Emocional y Aprendizaje-Servicio (ApS) ........................ 45 5.8.7. Sesión 7: Análisis y resolución de casos prácticos ............................................. 47 5.8.8. Sesión 8: Evaluación, posibles temas o cuestiones ............................................ 49 5.9. Referencias bibliográficas ......................................................................................... 50 6. CONCLUSIONES FINALES .......................................................................................... 51 BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................................. 53
P á g i n a 5 | 55 1. INTRODUCCIÓN En la actualidad nuestro país dispone de un sistema educativo moderno y eficiente similar en organización y estándares de calidad a los sistemas educativos de los países de nuestro entorno europeo, como ponen de manifiesto los informes internacionales de PISA. Sin embargo, nuestra educación se encuentra continuamente cuestionada ya que, a pesar de la evolución positiva de los últimos años, continúa protagonizando elevadas tasas de fracaso escolar (FE) y abandono educativo temprano (AET), siendo el segundo país de la Unión Europea con peores resultados, después de Malta. La existencia de estos fenómenos conlleva graves consecuencias, tanto a nivel personal como a nivel social. En primer lugar, supone un problema de igualdad de oportunidades para mejorar el nivel educativo (tanto de la persona como de la sociedad en su conjunto); lo que propicia una pérdida de dinero público debido al desaprovechamiento de los recursos. En segundo lugar, estos fenómenos están relacionados con una situación de fracaso social que multiplica el riesgo de exclusión social y educativa en la persona (Vaquero, 2005). Por lo que, hay un conjunto de factores, fruto del FE y el AET, que influyen en el estigma social y propician que exista una debilitación de la autoestima. Ante esta situación, las autoridades educativas han venido implementando toda una serie de medidas que tratan de reducir las tasas de fracaso y abandono escolar. Estas acciones estarían orientadas tanto a la prevención como a la intervención, con el objetivo de reducir estas preocupantes tasas. Pero entre esta multitud de propuestas se ha detectado una ausencia de programas que aborden el fracaso y el abandono escolar desde la gestión emocional en nuestros y nuestras adolescentes, durante su proceso vital de madurez, en interrelación continua con otros factores como el contexto familiar y educativo, desembocan en conductas desadaptativas educativas y sociales. Principalmente podemos destacar el FE y el AET, entre muchas otras. Además, la educación española tiene como objetivo fundamental generar futuros/as ciudadanos/as y profesionales que gestionen las circunstancias de su vida de forma óptima, lo que haría necesaria la dotación de competencias emocionales. Esta labor no está suficientemente cubierta por el sistema actualmente, por lo cual se evidencia la relevancia de
P á g i n a 6 | 55 estos programas en el ámbito educativo y la necesidad de convertir el concepto de éxito en el conocimiento y aprendizaje diario y diverso. Por ello, es necesaria la concienciación y formación al profesorado en el ámbito emocional, ya que esto se traducirá en una docencia consistente tanto en contenidos teóricos como emocionales, facilitando un desarrollo integral de los y las jóvenes. Además, ayudará a la formación emocional de adolescentes y familias, por lo que se considera el eje fundamental de implantación de este tipo de programas en los centros educativos. Dadas estas necesidades y carencias detectadas, este Trabajo de Fin de Grado trata de centrarse en una fundamentación y argumentación de lo que implica la educación emocional y su importancia en el sistema educativo, para después profundizar en la relevancia del rol del maestro o maestra; y sobre todo ello, llevar a cabo un proyecto de intervención socioeducativa con profesorado desde la dimensión emocional, para así reducir problemáticas cotidianas como el fracaso y abandono escolar. Este Trabajo de Fin de Grado contará con la siguiente organización. En la primera parte del trabajo, nos encontramos con esta introducción y los objetivos del TFG. Una vez definidos los objetivos, se aborda el estado actual del fracaso y el abandono educativo temprano en España. En la siguiente sección, se revisan las potencialidades de la Educación Emocional a partir de las diferentes aportaciones y estudios. Una vez fundamentado teóricamente el trabajo, se da paso a la presentación del proyecto de intervención socioeducativa que planteamos; el cual conducirá a unas conclusiones finales del trabajo. 2. OBJETIVOS • Acercarme profesionalmente a las causas y consecuencias del Fracaso Escolar y el Abandono Educativo Temprano. • Explorar la utilidad de la Educación Emocional como herramienta de intervención contra el Abandono Educativo Temprano. • Mostrar el papel de la Educación Social en la prevención y actuación del FE y AET a partir de diferentes herramientas, como la Educación Emocional. • Diseñar un proyecto práctico de formación al profesorado en Educación Emocional.
P á g i n a 7 | 55 3. ESTADO DE LA CUESTIÓN: FRACASO ESCOLAR Y ABANDONO EDUCATIVO TEMPRANO Fracaso escolar (FE) y Abandono Educativo Temprano (AET) son dos problemáticas de especial interés y estudio por parte de nuestro sistema educativo. Son dos fenómenos nacidos gracias a la evolución de la propia historia de la educación, más en concreto, a la instauración de la escolarización obligatoria. Esta evolución del sistema educativo ha aumentado el fracaso escolar en nuestros jóvenes, ya que existe una mayor dificultad para lograr el título educativo mínimo. Cuando hablamos de Fracaso escolar nos podemos referir a dos conceptos: hecho administrativo de no lograr el título académico; o, hecho de no alcanzar cierto nivel de conocimientos, tal y como se definen en los estudios PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos). Y cuando nos referimos a Abandono Educativo Temprano (AET) se puede apuntar también a dos perspectivas: hecho por el cual un/a adolescente supera la Educación Primaria y no consigue superar los objetivos planteados por la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), y por lo cual lo abandona; o, hecho por el cual un/a joven termina la Educación Primaria y supera la ESO y decide no continuar estudiando. Pero, más allá de los conceptos teóricos, el fracaso escolar se entiende como un proceso lento, acumulado y progresivo de desenganche y desvinculación con la escuela que acompaña al alumno o alumna a lo largo de su etapa educativa o en una parte importante de ella. Es el clímax de este proceso, que suele iniciarse en la Educación Primaria, pero que se hace especialmente intensivo en la Educación Secundaria, y que puede llevar a un desenlace peor, como es el Abandono escolar (Mena, Fernández y Riviére, 2010). Y con todo ello, continúa siendo uno de los problemas más importantes de nuestro sistema ya que, según datos del 2015, 585.000 jóvenes se encuentran en situación de riesgo de Abandono Educativo Temprano en toda España (Comisiones Obreras, 2018); con un porcentaje de AET, en 2018, del 18,3%, siendo el segundo país de la Unión Europea con mayor tasa como bien nos muestra el siguiente gráfico del Ministerio de Educación y Formación Profesional:
P á g i n a 8 | 55 3.1. Determinantes del Fracaso escolar y el Abandono Educativo Temprano El proceso de “Fracaso escolar” está ligado a problemáticas de diferente tipo que no afectan igual a cada persona que lo sufre, y que sin ser intencional por parte del o la joven, su ambiente le lleva a percibirlo como un proceso común y habitual. Por lo tanto, tiene una naturaleza multicausal, donde los protagonistas son los y las adolescentes y su día a día; pudiendo desembocar esta evolución en Abandono educativo, o no. De esta forma, podemos afirmar que este proceso no tiene un único responsable, sino que es el resultado de la interrelación de diferentes factores (Mena, Fernández y Riviére, 2010). Teniendo en cuenta todo lo anteriormente explicado, podremos dividir los elementos determinantes, tanto del Fracaso Escolar como del AET, en cuatro grandes bloques: los determinantes sociales (comunidad), los determinantes familiares (padres y madres), los determinantes académicos (profesores) y los determinantes personales (jóvenes). A continuación, pasamos a su reflexión. 3.1.1. Determinantes sociales Aunque en menor medida que todos los demás, nos encontramos con que el ambiente y contexto social donde los y las menores pueden encontrarse, crecer y desarrollarse (un ambiente de conflicto o de paz, que influya negativa o positivamente en la continuación de la educación, etc.), pueden llegar a potenciar o disminuir el riesgo de Fracaso o Abandono Educativo Temprano.
P á g i n a 15 | 55 3.4. Educación emocional y Fracaso escolar/Abandono educativo temprano Teniendo en cuenta la perspectiva de las reflexiones del apartado anterior, se presenta la Educación Emocional como una posibilidad eficiente de prevención y actuación en relación a estas problemáticas tratadas, ya que es una práctica que insertada en un programa puede incluirse tanto dentro como fuera de la ESO (tanto en la educación formal, como en la educación informal o en la educación no formal). Esta práctica puede dirigirse tanto a alumnado, como a profesorado, familias o incluso a la comunidad, lo que puede propiciar la promoción de una mejora de la inteligencia emocional y de la salud mental en cada uno de los contextos que rodean e influyen al alumno o alumna; pudiendo reducir de esta manera, aquellas situaciones de riesgo de Fracaso o Abandono educativo que pueden verse relacionadas con un déficit en esta dimensión. La educación socioafectiva emocional respondería a las necesidades relacionadas con los problemas de aprendizaje, estrés ante los exámenes, indisciplina escolar, aburrimiento y desmotivación, entre otros muchos fenómenos de la dimensión emocional relacionados con el fracaso escolar; y además, también respondería a los problemas que surgen de la fuente de conflicto propia de las relaciones sociales y aquellas problemáticas propias de a las tensiones emocionales propias de la sociedad (Trianes y García, 2008). Y es por esto, por lo que se habla de que la educación emocional es una “posible forma de prevención primaria inespecífica y una herramienta de calidad personal de los estudiantes y de claridad educativa de los centros escolares”, ya que mediante la adquisición de competencias socioemocionales básicas para la vida, se consiguen dos retos: incrementar el proceso de aprendizaje y éxito académico de los y las jóvenes; y, además, minimizar la vulnerabilidad de la persona a determinadas disfunciones (absentismo, abandono escolar, violencia, estrés, depresión…) o prevenir su ocurrencia (Repetto y Pena, 2010; Bisquerra, 2005).
P á g i n a 16 | 55 4. MARCO TEÓRICO: INTELIGENCIA Y EDUCACIÓN EMOCIONAL 4.1. Conceptos básicos previos A lo largo de este trabajo, se enumerarán indiferentemente los conceptos de educación emocional, inteligencia emocional y competencias emocionales, por lo que, se definirán a continuación para su aclaración: Educación Emocional Como bien define Bisquerra (2000), la educación emocional es: “Un proceso educativo, continuo y permanente, intencional y sistemático, que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo, constituyendo ambos los elementos esenciales del desarrollo de la personalidad integral. Para ello se propone el desarrollo de conocimientos (tanto teóricos como prácticos de la educación del afecto) y habilidades sobre las emociones con el objeto de capacitar al individuo para afrontar mejor los retos que se planten en la vida cotidiana. Todo ello tiene como finalidad aumentar el bienestar personal y social”. Además, como afirman Steiner y Perru (1998), la educación emocional debe dirigirse al empoderamiento de tres capacidades básicas: “la capacidad para comprender las emociones, la capacidad para expresarlas de manera productiva y la capacidad para escuchar a los demás y sentir empatía respecto de sus emociones”. Inteligencia Emocional Mayer y Salovey entienden la inteligencia emocional como “un conjunto de habilidades de la persona: identificación de emociones propias y de los demás; razonamiento emocional (habilidad de generar emociones y razonar con ellas); entendimiento emocional (habilidad para conocer las causas y efectos de las emociones); y dominio de las emociones (habilidad de manejar las emociones propias y las de los demás)”.
P á g i n a 17 | 55 Por persona emocionalmente inteligente, estaríamos refiriéndonos a aquella que posee el conjunto de competencias emocionales, y hace un buen uso de ellas. Competencias emocionales Como afirman Agulló, Filella. García, López y Bisquerra (2010), “las competencias emocionales son el conjunto de conocimientos, capacidades, habilidades y actitudes necesarias para tomar conciencia, comprender, expresar, y regular de forma apropiada los fenómenos emocionales”. La competencia emocional puede ser personal (relación con nosotros mismos) y social (relaciones que establecemos con nuestros semejantes). Estaríamos hablando de cinco grandes competencias: la conciencia emocional, la regulación emocional, la autonomía emocional, la competencia social y las competencias para la vida y el bienestar. Para que queden claros los tres conceptos juntos: El objetivo de la educación emocional sería el desarrollo de competencias emocionales, a partir de contenidos que giran en torno a ellas (Agulló, Filella, García, López, Bisquerra, 2010), con la finalidad de empoderar a la persona para que esta sea emocionalmente inteligente. 4.2. Origen sociohistórico de la Inteligencia/Educación Emocional El estudio científico de la Educación Emocional o Inteligencia Emocional es un campo cuya trayectoria es corta pero bastante intensa. Su origen se encuentra en las concepciones centradas en un aspecto más integral del ser humano y las concepciones científico-educativas sobre las emociones, a partir de las cuales se comienza a derribar la consideración de la inteligencia del ser humano como el conjunto de capacidades esencialmente intelectuales. Comenzaron los primeros psicólogos, como Thorndike y Wechsler, a defender la existencia de factores no intelectuales vinculados al comportamiento inteligente (Castro, 2005).
P á g i n a 18 | 55 Sumándose a estas concepciones científicas iniciales, fue Howard Gardner con su Teoría de las Inteligencias Múltiples (que defiende la existencia de diversas inteligencias en el ser humano que trabajan de manera compleja), el que facilitó el camino hacia la inteligencia emocional. Lo que propició que psicólogos como Salovey y Mayer en 1990, acuñaran el término de “inteligencia emocional” (con su modelo de habilidad), completado posteriormente por el famoso trabajo de Daniel Goleman en 1996 “La inteligencia Emocional” (basado en un modelo mixto) (Castro, 2005). Pero, los verdaderos fundamentos de la educación emocional, son los propios de las diferentes disciplinas científicas (Rebollo, Hornillo y García, 2006): • Pedagogía: la cual ha apoyado, a lo largo de los años la importancia de integrar lo cognitivo y lo afectivo en el proceso educativo: “educación para la vida”. Con pedagogos como Pestalozzi, Monstesorri, Freire, etc. • Psicología humanista (Couseling y Psicoterapia): que apoyaba como meta de la educación la satisfacción de las necesidades psicológicas básicas y la autorrealización, dando importancia a la actitud ante la vida y programas comprensivos, entre otros. Con autores conocidos como Maslow y Rogers. • Psicología de la Educación: comienza a abrir el concepto de aprendizaje para incluir aspectos de la persona: subjetivos, emocionales, autor referidos. Esta área ha trabajado las relaciones entre iguales, las relaciones de amistad y compañerismo. • Neurociencia: donde se ha contribuido a la construcción del concepto de cerebro emocional. Con autores como MacLean o Le Doux. Con todos estos fundamentos teóricos, la Educación Emocional ha continuado creciendo gracias a las aportaciones de pequeños movimientos como, por ejemplo, la educación en valores o las investigaciones sobre el bienestar subjetivo, entre otras (Agulló, Filella, García, López y Bisquerra, 2005).
P á g i n a 19 | 55 Por ello, se ha propiciado que aumenten los estudios que abordan, desde una perspectiva educativa, el papel de las emocione en los procesos educativos, articulándose en tres ejes: l familiar, el escolar y el social (Rebollo, Hornillo y García, 2006). Estudios entre los cuales se sitúan aquellos que se basan en la relación de las emociones y su gestión, con el aprendizaje escolar y sus problemáticas de fracaso escolar y abandono educativo temprano, así como de la exclusión social que puede fomentar (Hargreaves, 2000; Rebollo y Hornillo, 2005; Marchesi y Hernández, 2006). 4.3. Características generales de la Educación Emocional El análisis de la sociedad actual a partir de las diversas investigaciones muestra la existencia de un aumento de las conductas desadaptativas educativas, propias de las limitaciones en el desarrollo emocional-social. Esta problemática afecta a toda la población, pero más virulentamente a nuestra juventud, que experimentan, entre otros muchos tipos de conductas desadaptativas, el fracaso escolar y el abandono educativo temprano (Aliste y Alfaro, 2007). Frente a esta necesidad detectada, la Educación Emocional podría suponer una de las posibles medidas para su prevención y actuación, ya que el desarrollo emocional propicia un desarrollo global de la persona, desde lo personal (atención a los sentimientos y desarrollo de la capacidad de gestión y expresión) hasta lo social (modificaciones de las estructuras cognitivas, actitudinales y procedimentales) (Bisquerra, 2000); lo que genera finalmente un equilibrio cognitivo-afectivo-conductual que mejora el bienestar personal y social (Aliste y Alfaro, 2007). Y por esto, como afirma Bisquerra (2000), “la Educación Emocional manifiesta la necesidad de una acción conjunta y cooperativa de los sectores académicos, docente y administrativo de las instituciones educativas con la finalidad de que forme parte del currículum académico y de la formación permanente”.
P á g i n a 20 | 55 4.3.1. Agentes de la Educación Emocional La educación emocional puede ser impartida por diferentes agentes o en distintos contextos, en función de los objetivos y efectos que se pretendan con el programa. Se destacan tres agentes principales: la comunidad, las familias y el centro educativo, los dos primeros serán explicado a continuación y respecto al último dejaremos un apartado específico para él debido a su relevancia en este trabajo. 4.2.5.1. La comunidad Nuestra sociedad actual se caracteriza por continuos estímulos de tensión emocional, a partir de relaciones sociales conflictivas en la comunidad (respuestas violentas incontroladas), aislamiento físico y emocional de la ciudadanía (nuevas tecnologías de la información y comunicación); lo que genera una pérdida de salud y calidad de vida (Bisquerra, 2000; Vivas, 2003). Por ello, el contexto comunitario debe ser otro importante factor de desarrollo emocional, a partir de la preocupación por esta dimensión en la ciudadanía, a partir de la promoción por parte de la Administración de programas como: talleres de desarrollo personal, programas deportivos, etc. que permitan controlar y canalizar emociones como la agresividad, depresión y estrés de las personas y la promoción de la convivencia y la solidaridad (Vivas, 2003). 4.2.5.2. Las familias El desarrollo de las habilidades de la inteligencia emocional comienza en el hogar, a partir de las interacciones entre padres/madres, hijos/as y hermanos/as, mediante el descubrimiento por parte del/la menor de sus sentimientos y las posibles reacciones y respuestas ante los mismos (Vivas, 2003). “La familia es la primera escuela de aprendizaje emocional, teniendo un impacto en la infancia muy profundo (Goleman, 1996), ya que, en función de las emociones captadas, aceptadas o correspondidas negativa o positivamente por las madres y padres, los/las menores podrán dejar de expresar o incluso sentir, o, en cambio, potenciar su identificación y manejo de las emociones, respectivamente; lo que influenciará las competencias emociones futuras de sus hijos e hijas” como plantea Vivas, (2003).
P á g i n a 21 | 55 Por todo ello, la educación en el ámbito familiar ofrece la posibilidad de un crecimiento conjunto familias/menores, a partir del comparto de ilusiones, debilidades e inquietudes; en definitiva, de un descubrimiento mutuo, donde puedan explorar todo lo que pueden llegar a ofrecerse, como afirmaba Vivas (2003), a partir del discurso de Bach (2001). 4.5. Educación Emocional en los centros educativos 4.5.1. Los centros educativos como agentes de Educación Emocional Tradicionalmente, durante los últimos siglos, ha predominado el ideal de ser humano inteligente, con buenos resultados académicos y alta puntuación en los test de cociente intelectual. Sin embargo, en la actualidad, esta idea ha perdido poder, ya que se ha demostrado que esa visión es un mal predictor de éxito en la vida, debido a que la inteligencia académica no facilita el prestigio profesional ni la satisfacción en el mundo de las relaciones sociales; en cambio, se ha demostrado que aquellas personas exitosas son las que se caracterizan por un equilibrio emocional, y por otorgar mayor valor a las emociones y su gestión, así como a las relaciones humanas (Fernández-Berrocal y Extremera, 2002; Repetto y Pena, 2010). Además, como señalan estos autores, “la escuela y el aula son contextos en los cuales las personas se implican en actividades, asumen papeles y participan de relaciones sociales, por lo que se propicia el desarrollo de capacidades no solo cognitivas, sino también afectivo, social y moral”. Por todo ello, la nueva prioridad del siglo XXI, como bien definen la OCDE y múltiples organismos internacionales, es que la educación de la actualidad tiene que ser una educación de calidad que asegure a todos los jóvenes el desarrollo integral y preparación para la vida adulta, a partir de su formación académica (desarrollo cognitivo), pero también gracias a una formación socioemocional (desarrollo social y emocional), como medio para mejorar la calidad de vida personal y educativa (Repetto y Pena, 2010).
P á g i n a 22 | 55 De esta manera, debe existir una convergencia en los esfuerzos educativos y la promoción de la inteligencia emocional, a partir de esfuerzos en coordinación con familias y comunidad, como afirma Vivas (2003) a partir de las reflexiones de Elías, Hunter y Kress (2001). Las condiciones que deben producirse son las siguientes: • Las escuelas deben concebirse como comunidades de aprendizaje: con integración de aprendizaje emocional junto con aprendizaje académico. • Debe existir una formación de profesores y administradores para la construcción de este aprendizaje social y emocional. • Los padres deben apoyar, de igual forma el desarrollo emocional de sus hijos e hijas, que el desarrollo académico. Pero, a pesar de que la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) en España mantiene como objetivo principal una educación integral del individuo, como afirma Espejo (1999), “existe una disociación entre la normativa y la realidad práctica educativa, ya que los currículos educativos asumen la transmisión únicamente de conocimientos académicos, olvidándose de metodologías y contenidos que impulsan el crecimiento social y emocional”. La educación no debe dejar en manos externas la educación emocional de su alumnado, ya que una asimilación paralela de competencias emocionales y sociales junto con los conocimientos más académicos genera que la persona pueda aliviar cargas emocionales que impiden el aprendizaje, como por ejemplo, la parálisis, el bloqueo cognitivo y emocional, malestar, cansancio, etc. (López, 2008). Y es por eso, por lo que la educación emocional debe abrirse camino en los centros educativos, ya que a pesar de los numerosos retos que se están impulsando en esta línea, continúa existiendo una falta de concienciación y formación de esta “educación para la vida” en los profesionales de la docencia. Ya que, debe entrenarse una metodología docente basada en la comprensión de los y las jóvenes, y en la creación en ellos y ellas de una forma inteligente de sentir (lo que redundará en sus relaciones familiares y escolares). Metodología en contraposición con la tradicional, pero todavía utilizada, basada en el control y maneo del comportamiento del alumnado (Fernández-Berrocal y Extremera, 2002).
P á g i n a 23 | 55 Si los centros educativos centran todos sus esfuerzos en realizar una buena coordinación de todos los elementos implicados en la educación emocional, se puede obtener el efecto deseado en cuanto a estos programas (Agulló, Filella, García, López y Bisquerra, 2010). 4.5.2. Características de la etapa de la adolescencia y de la educación secundaria La juventud es el colectivo más vulnerable dentro de la sociedad española. Esto es así, ya que nos encontramos con un proceso de continuos cambios, tanto físicos como psicológicos, que desembocan en el desarrollo completo del organismo, en la madurez biológica y sexual, así como emocional y social. Es en este proceso donde se busca y forma la identidad, las formas de pensamiento, los valores y las fortalezas (Tesouro, Palomanes, Bonachera y Martínez, 2013). Es por ese proceso de búsqueda y formación de la identidad, donde nuestra juventud sufre la influencia de los contextos y determinantes que le rodean. Si esta influencia se produce a partir de la interrelación con contextos de dificultad social y con determinantes de riesgo (tanto internos: baja autoestima, impulsividad… o externos: familia desestructurada, drogas, violencia…), podemos encontrarnos con la aparición de distintas conductas de riesgo que desemboquen en diversas problemáticas, como la que en este trabajo se pone acento: el fracaso y el abandono escolar. Y es en este proceso de madurez a través de las interacciones con los demás y el contacto con referentes contextuales, donde se desarrollan las competencias emocionales, como la conformación del autoconcepto, el desarrollo de la empatía o la comprensión del mundo social. y es que, a partir de un ámbito de convivencia, tan importante como la escuela, es donde estas competencias se ensayan y aprenden, gracias tanto a las influencias directas (acciones educativas explicitas) como las influencias indirectas (acciones educativas no explicitas) (Abarca, Marzo y Sala, 2002).
P á g i n a 24 | 55 Además, debemos tener en cuenta, que es en este continuo proceso de necesario desarrollo social y personal competente, donde la educación secundaria obligatoria enfrenta a los alumnos y alumnas a complejas demandas como: efectuar intercambios sociales valiosos, confiar en las intenciones de los profesores, habilidades autorregulatorias adecuadas a la edad, voluntad para tomar decisiones ajustadas a la norma y a la moral, etc.; de lo que se genera la necesidad de que los centros educativos proporcionen contextos sociales significativos para aprender y practicar habilidades diariamente, sin generar desadaptación; según las aportaciones de Trianes y García, (2002), a partir del discurso de Baker (1998). Pero, la educación secundaria se caracteriza por un conjunto de clases sucesivas de una hora, cada una de ellas impartida por un/a profesor/a diferente (impacto emocional con respecto a la educación primaria); profesorado que se encuentra presionado por evaluaciones y resultados como el programa PISA, lo que propicia que los y las docentes perciban todo aquello que no es estrictamente académico como una pérdida de tiempo, ya que predomina el pensamiento de que los problemas juveniles relacionados con la motivación por el estudio o la disciplina no incumben a la docencia, cuando las evidencias demuestran que mayor dedicación al ámbito emocional, implica mayor reducción de este tipo de problemáticas (Agulló, Filella, García, López y Bisquerra, 2010). 4.5.3. La Educación Emocional en la educación secundaria La educación emocional es una “herramienta de prevención primaria inespecífica” que tiene la capacidad de abordar muchos de los problemas que actualmente afectan a nuestros y nuestras jóvenes en la actualidad. Como afirman en su libro “La educación emocional en la práctica” las autoras y autor Agulló, Filella, García, López y Bisquerra (2010), los programas de educación emocional en la educación secundaria deben tener en cuenta las siguientes consideraciones: Los contenidos deben basarse en un proceso de formación, esfuerzo y dedicación, a partir de la previa fijación de objetivos, los límites y las normas; pero siempre con el reto de preparar a los y las jóvenes para las circunstancias de la vida, aumentando así su bienestar personal y social.
P á g i n a 31 | 55 5.3. Temporalización Este Proyecto está orientado al desarrollo de ocho sesiones, cada una de las cuales se realizaría una vez a la semana, (el día estaría estimado en coordinación con el centro educativo). A su vez, cada una de las sesiones está organizada para su desarrollo en 90 minutos de duración, con posibilidad de ser alargado hasta los 180 minutos si la sesión lo requiere. La formación, por tanto, tendrá un total de 12-16 horas de duración total de formación. Esta intervención estará orientada a su realización a partir del mes de octubre, mes en el que el profesorado se encuentra más liberado tras el comienzo de curso. De esta forma, al tener una duración total de ocho semanas, aproximadamente dos meses, se hará alrededor de los meses de octubre y noviembre. 5.4. Metodología La metodología de trabajo será participativa y orientada a la resolución de los problemas surgidos en la situación educativa (FE y AET, en este caso) y a los intereses de las personas hacia las que se dirige esta formación, desde el ámbito emocional. Se procurará crear un clima de autorreflexión y descubrimiento con el objetivo de que se creen los profesores y profesoras nuevos esquemas de conocimiento y se adquieran, de esta manera, estrategias para el éxito de la práctica docente y la resolución de problemáticas como el FE y el AET. Para ello, las sesiones serán eminentemente prácticas, donde los protagonistas sean las personas participantes, con un desarrollo dinámico y participativo. Se llevarán a cabo debates, reflexiones compartidas, intercambio de opiniones, trabajo en equipo, dinámicas de grupo, actividades globales, etc. Con la excepción de las dos primeras sesiones que tendrán que ser más teóricas.
P á g i n a 32 | 55 5.5. Localización y destinatarios Este proyecto se plantea como una acción más de los programas de la asociación “El Puente” Salud Mental Valladolid. En concreto, formará parte de su programa “Prevención y Reducción del Abandono Escolar Temprano”. Esta intervención socioeducativa está destinada a todo tipo de educadores y educadoras de Educación Secundaria Obligatoria de los centros educativos de la ciudad de Valladolid con los que se abra colaboración mediante la asociación “El Puente” Salud Mental Valladolid y su proyecto. La formación se realizará en los propios centros educativos. Aunque podrán ser destinatarios todos los centros educativos de la ciudad, se comenzará como preferencia con aquellos colegios e institutos de los barrios periféricos de la ciudad, caracterizados por un nivel cultural bajo y con condiciones escolares deprimentes e importantes datos de inmigración; y, por tanto, con mayores tasas de FE y AET. 5.6. Medios y recursos Materiales didácticos para la difusión de nuestra información de forma gráfica como: folletos, trípticos, chapas, bolígrafos, etc. Materiales como proyector, pantalla grande, ordenador, mesas, sillas, folios… Materiales técnicos en los que las personas profesionales nos vamos a apoyar para la realización de cada taller: PowerPoint, vídeos educativos, blogs, gráficos… 5.7. Evaluación La evaluación del proyecto será tanto inicial, como procesual y final: Evaluación inicial: se realizarán entrevistas previas con diferentes profesionales de cada centro educativo y se pasarán cuestionarios con el objetivo de analizar la situación inicial del centro educativo y del grupo con el que se va a trabajar.
P á g i n a 33 | 55 Evaluación procesual: a lo largo de todo el proyecto, en todas las sesiones se realizará un intercambio de impresiones y evaluación informal y oral con las personas participantes, de forma que se recogerán estas evaluaciones en rúbricas y hojas de evaluación de cada sesión. Con el objetivo de ir realizando una adaptación a las demandas de la propia formación. Evaluación final: el último día de la intervención se realizará una evaluación final de toda la formación, tanto oral (que se recogerá en rúbricas), como escrita (mediante cuestionarios de evaluación). Con el objetivo de analizar las opiniones y resultados de la formación, con la finalidad de proponer mejoras en posibles futuras intervenciones. También, realizaremos una evaluación de impacto, ya que al cabo de 4-6 meses después de la formación se realizarán entrevistas con profesionales y se pasarán cuestionarios para analizar los cambios y nivel de mejora de la calidad del proceso educativo o, por el contrario, los efectos negativos en relación con el proyecto. De esta misma manera, será una evaluación global, ya que se tendrán en cuenta todos los componentes y dimensiones que conforman la propuesta; y, también interna, ya que se realizará por parte de las personas que forman parte del proyecto, mediante la autoevaluación (formadores/as) y coevaluación (personas participantes y formadoras).
P á g i n a 34 | 55 5.8. Sesiones 5.8.1. Sesión 1: Marco teórico de las emociones y de la Educación Emocional 5.8.1.1. Objetivos • Asentar las bases teóricas de las emociones y los fenómenos afectivos. • Dotar del marco teórico correspondiente a la Educación Emocional. • Justificar la relevancia de los programas de Educación Emocional. • Aclarar y enfatizar los aspectos teóricos más relevantes en los programas de Educación Emocional. 5.8.1.2. Contenidos • Marco conceptual de las emociones: concepto de emoción, fenómenos afectivos, tipos de emociones y características de las emociones. • Bases teóricas de la Educación Emocional: ✓ Síntesis de las principales teorías de las emociones. ✓ Análisis de la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. ✓ Concepto de inteligencia emocional: ➢ Según Daniel Goleman. ➢ Según Salovey y Mayer. • Justificación de la Educación Emocional: ¿Por qué una Educación Emocional? 5.8.1.3. Recursos Proyector, pantalla grande y ordenador para la presentación a partir de diapositivas de la información. Sillas y mesas para la comodidad de las personas participantes. Folios, bolígrafos y fotocopias del contenido informativo para las personas participantes.
P á g i n a 35 | 55 5.8.1.4. Desarrollo de la sesión La sesión comenzará con una presentación inicial del objetivo de la formación (Educación Emocional orientada a la reducción del FE y AET), del desarrollo de las diferentes sesiones, de las temáticas a abordar, así como de la temporalización y fundamentación de este proyecto. A partir de la presentación, se tratará de comenzar la formación con unos primeros minutos de debate entre las personas participantes, acerca de las expectativas respecto a la formación, demandas e ideas previas que tienen respecto a este proyecto. A su vez, se incorporará la pregunta, de si consideran que la educación emocional es tenida en cuenta, en su contexto más próximo, para la docencia con los y las adolescentes. Después de esta primera toma de contacto, comenzaremos la que va a ser la sesión más teórica, con mayor contenido expositivo y menos práctico. Se comenzará la sesión con la exposición teórica de toda la temática relacionada con emociones y fenómenos afectivos (concepto, características, tipos, etc.). Tratando de continuar con el intercambio con las personas participantes, de su conocimiento acerca de este tipo de contenido teórico. A continuación, se reflejará la fundamentación teórica que esta nueva corriente, como es la Educación Emocional, ha sido estudiada y argumentada por diferentes ciencias, movimientos e investigadores: con una síntesis de las teorías de las emociones, el análisis de la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner, el concepto de inteligencia emocional según diferentes autores y modelos, etc. En este apartado, se preguntará al profesorado, cuáles de las diferentes teorías expuestas conocían, cuáles les parecen las más interesantes, cuáles creen que han aportado mayor conocimiento en esta dimensión, etc. A partir de este momento, se tratará de comenzar a responder a la pregunta: ¿Por qué una Educación Emocional? Esta pregunta en primer lugar será lanzada a todas las personas, tratando de dar sus diferentes opiniones y pensamientos. Después, se les presentará una serie de motivos que justifican esta pregunta, según los autores Aliste y Alfaro (2007).
P á g i n a 36 | 55 Por último, con el deseo de terminar esta primera sesión, se tratará de formar un debate final, acerca de los contenidos dados, su interés, afinidad respecto a ellos, etc. realizando así una pequeña evaluación entre todos, y recogiendo las diferentes demandas de todas las personas para las próximas sesiones. También, se dará a cada una de las personas unos folios que expliquen todo el material dado teóricamente en la sesión, si lo desean tener. 5.8.2. Sesión 2: Educación Emocional y educación secundaria: recomendaciones 5.8.2.1. Objetivos • Potenciar la formación previa de los y las docentes acerca de las características de la educación secundaria y su vinculación con la dimensión emocional. • Profundizar acerca de las características fundamentales de los programas de educación emocional, en especial en la educación secundaria. • Empoderar al profesorado en su interacción con los jóvenes, más en concreto con aquellos y aquellas en riesgo de FE y AET. • Facilitar y reflexionar acerca del modelo de intervención y sus recomendaciones según expertos. 5.8.2.2. Contenidos • Características de la educación secundaria y de la Educación Emocional en esta etapa. • Características de los programas para la educación socioafectiva emocional: ✓ Contenidos de la Educación Emocional. ✓ Contextos de intervención en educación formal. ✓ Pautas. ✓ Fases del modelo de intervención en programas de Educación Emocional. • Aspectos a considerar para la relación e interacción con jóvenes. • Recomendaciones y buenas prácticas para la intervención en programas de Educación Emocional.
P á g i n a 37 | 55 5.8.2.3. Recursos Proyector, pantalla grande y ordenador para la presentación a partir de diapositivas de la información. Sillas y mesas para la comodidad de las personas participantes. Folios, bolígrafos y fotocopias del contenido informativo para las personas participantes. 5.8.2.4. Desarrollo de la sesión Comenzará con una presentación de los objetivos y contenidos a abordar; preguntando al mismo tiempo, para provocar un intercambio previo entre todas las personas, de su opinión respecto a los programas de educación emocional, qué conocen, qué aspectos practican en su día a día de docencia, qué recomendaciones consideran oportunas, etc. Cuando ya no haya más aportaciones por parte de todos los profesores y profesoras, comenzaremos con la presentación de todos los aspectos a tener en cuenta de los programas de educación emocional: contenidos, contextos, pautas, fases del modelo de intervención, etc. Buscando el comentario continuo de cada uno de los que reciben esta información. Trataremos de ofrecer esta información de forma breve, ya que luego se les entregará en formato físico. Después, trataremos de centrar el mayor groso de la sesión, en los siguientes temas a abordar: aspectos de la interacción con los jóvenes y recomendaciones y buenas prácticas en la intervención en este ámbito, concretando cada uno de ellos en la relación con jóvenes en riesgo de FE y AET. En cuanto a los aspectos a considerar para relacionarse con los y las jóvenes, comenzaremos con una lluvia de ideas de todos y todas, ideas que apuntaremos para que todos lo tengan visualmente. Después, comenzaremos con un listado de estos aspectos, del autor Bisquerra (2011), listado que será comentado al mismo tiempo entre todos y todas las participantes.
P á g i n a 38 | 55 A continuación, ofreceremos también, un conjunto de recomendaciones y buenas prácticas, de Palomera (2009), para a intervención en el ámbito emocional con jóvenes; recomendaciones que del mismo modo serán comentadas y debatidas, tratando de preguntarles si las ven viables, adecuadas, si las realizan, etc. También, paralelamente, se ofrecerán las pautas Lorenzo (2004). Para finalizar la sesión, propiciaremos un debate entre todos, acerca de todos los contenidos dados, tratando de buscar una evaluación de todos ellos, y buscando entre todas sus opiniones, sus posibles fuentes de interés. A su vez, propondremos que todos los aspectos vistos, traten de llevarlos a cabo en su docencia, comentando los posibles aspectos positivos o dificultades que encuentren. 5.8.3. Sesión 3: Estrategias y dinámicas para el control de las emociones 5.8.3.1. Objetivos ✓ Ofrecer información acerca de la necesidad de abordar la gestión y control de las emociones en el ámbito escolar, más en concreto con aquellos y aquellas adolescentes con problemáticas de FE y AET. ✓ Exponer las posibles estrategias y herramientas a utilizar para propiciar el control y gestión de las emociones, en favor de un buen rendimiento escolar. ✓ Propiciar la vivencia de las propias dinámicas para potenciar su aprendizaje y visualización de los posibles efectos. 5.8.3.2. Contenidos • Control y gestión de las emociones • Dinámicas de gestión emocional: ✓ Dinámica “El radar emocional”. ✓ Dinámica de Asertividad. ✓ Dinámica “¡Tiro y acierto!” ✓ Dinámica “¿La mesa está estable?”
P á g i n a 39 | 55 5.8.3.3. Recursos Proyector, pantalla grande y ordenador para la presentación a partir de diapositivas de la información. Sillas y mesas para la comodidad de las personas participantes. Folios, bolígrafos y fotocopias del contenido informativo para las personas participantes. 5.8.3.4. Desarrollo de la sesión Comenzaremos la sesión, recordando las recomendaciones y buenas prácticas presentadas en la sesión anterior, y trataremos de preguntar a las personas participantes cómo tratan de propiciar la gestión emocional en su alumnado, más concretamente en aquellos con problemáticas como el fracaso escolar o el abandono educativo temprano. Una vez haya terminado el debate inicial, comenzaremos a comentar acerca de la teoría sobre el control y gestión de las emociones, su influencia en el ámbito educativo y su actuación en la propia aula y en relación a las problemáticas tratadas. Propiciaremos el debate acerca de los contenidos abordados, a partir de la pregunta inicial de cómo analizarían los problemas de control y gestión de las emociones, tratando de que sean ellos quien puedan llegar a una medida o herramienta, ofreciéndoles después las estrategias. Presentaremos la realización de dinámicas de control y gestión de las emociones, como posibilidad de abordar esta temática de una forma participativa y dinámica con los alumnos y alumnas, y para ello, se repartirá entre el profesorado fotocopias con múltiples dinámicas que poder realizar. Para que los profesores y profesoras puedan contar con mayor fluidez en su realización es interesante que las lleven a cabo ellos, por lo que realizaremos cuatro sesiones diferentes, con el objetivo de que ellos analicen los posibles resultados y efectos: • Dinámica “El radar emocional”: dinámica consistente en la identificación de emociones y perspectiva proactiva ante ellas.
P á g i n a 40 | 55 • Dinámica de asertividad: dinámica para conocer los tres estilos de conducta y propiciar el estilo asertivo. • Dinámica “¡Tiro y acierto!”: dinámica de empatía. • Dinámica “¿La mesa está estable?”: dinámica de identificación de las emociones que nos están abordando y las causas de las que pueden provenir. Una vez llevadas a cabo, realizaremos un intercambio de impresiones con las personas participantes, acerca de la sesión y el control y gestión de las emociones en el proceso educativo y con problemáticas socioeducativas (como FE y AET). 5.8.4. Sesión 4: Educación Emocional en las áreas académicas: creatividad y motivación 5.8.4.1. Objetivos • Presentar diferentes datos acerca de la relevancia de la motivación y la creatividad en los procesos educativos y sobre todo con alumnos y alumnas caracterizados por sentimientos negativos hacia la educación y/o formación. • Propiciar la reflexión acerca de la importancia del fomento de la motivación en la práctica docente. • Fomentar la creatividad en el profesorado, a través del trabajo individual y el trabajo en equipo. 5.8.4.2. Contenidos • Dimensión emocional en las áreas académicas: motivación y creatividad. • Dinámica de fomento de la creatividad individual. • Dinámica de fomento de la creatividad en grupo.
P á g i n a 47 | 55 Por último, se les comentará en qué va a consistir la próxima sesión, y se les pedirá que vayan pensando y apuntándose posibles situaciones en el aula, en las cuales hayan encontrado dificultades para actuar correctamente, ya que realizaremos un análisis y resolución de casos prácticos. 5.8.7. Sesión 7: Análisis y resolución de casos prácticos 5.8.7.1. Objetivos • Promover la reflexión individual y trabajo en equipo para la resolución de situaciones reales en el contexto educativo, sobre todo en relación con el FE y el AET. • Resolver las posibles dificultades de actuación en ciertas situaciones del día a día en el aula. • Utilizar la multitud de herramientas y estrategias dadas en la formación para la realidad educativa. 5.8.7.2. Contenidos • Casos prácticos presentados por las propias personas participantes. • Casos prácticos presentados por las y los formadores. 5.8.7.3. Recursos Proyector, pantalla grande y ordenador para la presentación a partir de diapositivas de la información. Sillas y mesas para la comodidad de las personas participantes. Folios, bolígrafos y fotocopias del contenido informativo para las personas participantes.
P á g i n a 48 | 55 5.8.7.4. Desarrollo de la sesión Comenzaremos la sesión con un intercambio de opiniones entre todos y todas las docentes, con el objetivo de ir evaluando la formación en educación emocional, y los posibles efectos positivos y negativos que han encontrado en su puesta en práctica. Como bien les habíamos pedido en la anterior sesión, les expondremos en la dinámica que desarrollaremos, de presentación de todos los casos prácticas de todos los maestros y maestras y, si fuera necesario, los formadores y formadoras también plantearemos suposiciones prácticas. Escucharemos cada una de las situaciones prácticas expuestas por cada uno de ellos y ellas, les pediremos que hagan un análisis entre todos y todas (tratando de que lo resuelvan conjuntamente sin nuestra ayuda, simulando una situación real sin nosotros), y que lleguen a una resolución de ese caso. Los formadores y formadoras, retroalimentaremos su análisis y decisiones y, si fuera necesario, les daríamos las herramientas o incluso llevaríamos a cabo las dinámicas que pudiesen estar acorde con esa situación. Si sobrase tiempo de la sesión, los formadores y formadoras les ofreceremos otro tipo de situaciones, donde tratásemos de tocar todas las temáticas tratadas en la formación, con el objetivo de que busquen el bienestar subjetivo y fomento de la salud mental positiva en su alumnado, en especial de aquellos y aquellas en riesgo de FE o AET. Por último, pediremos a todas las personas participantes que nos hagan llegar las posibles temáticas de interés para su abordaje en la última sesión de la formación. También pediremos que vayan pensando y apuntando posibles dudas para resolver.
P á g i n a 49 | 55 5.8.8. Sesión 8: Evaluación, posibles temas o cuestiones 5.8.8.1. Objetivos • Resolver las dudas finales de los y las docentes en relación con las temáticas tratadas. • Dar información de aquellas temáticas d interés de todos y todas las participantes. • Realizar una evaluación de la formación completa. 5.8.8.2. Contenidos Los contenidos dependerán del transcurso de la formación y las demandas de las personas participantes. Pero podrán dividirse de la siguiente manera: • Temática de interés de los profesores y profesoras. • Resolución de dudas y cuestiones no entendidas de la formación. • Evaluación individual y conjunta del proyecto de educación emocional. 5.8.8.3. Recursos Proyector, pantalla grande y ordenador para la presentación a partir de diapositivas de la información. Sillas y mesas para la comodidad de las personas participantes. Folios, bolígrafos y fotocopias del contenido informativo para las personas participantes. 5.8.8.4. Desarrollo de la sesión La última sesión de esta formación comenzará con un intercambio de opiniones, como en todas las demás sesiones del proyecto. Después, se comenzará a impartir la formación de la posible temática demandada por todos los maestros y maestras, presentándola de una forma dinámica y participativa con los y las participantes, ofreciendo casos prácticos para su análisis y resolución.
P á g i n a 50 | 55 A continuación, realizaremos una batería de dudas entre todos y todas las participantes, y comenzaremos con su resolución, la cual la llevaremos a cabo de forma interactiva, tratando de preguntar y resolver todas las dudas entre el profesorado recíprocamente, sin nuestra ayuda; los formadores y formadoras realizaremos una retroalimentación de esas aportaciones o, si es necesario, ofreceremos las herramientas y estrategias indicadas. En el último tramo de la sesión, se pasará un cuestionario de evaluación individual entre todas los profesores y las profesoras, donde se plasmará una evaluación del propio proyecto de formación en educación emocional y una evaluación hacia las propias personas que lo han dinamizado y llevado a cabo; evaluación que será utilizada posteriormente por los formadores y formadoras para realizar una propuesta de mejora de la formación. Por último, para concluir la sesión y la formación, se realizará una evaluación conjunta entre personas participantes y formadoras. 5.9. Referencias bibliográficas Agulló, M. J., Filella, G., García, E., López, È., & Bisquerra, R. (2010). La educación emocional en la práctica. Barcelona: I.C.E. Universitat de Barcelona - Horsori Editorial, S.L. Aliste, A. d., & Alfaro, V. P. (2007). Educación emocional una alternativa para evitar el fracaso escolar y social. Revista Vasconcelos de Educación, 81-95 Bisquerra, R. (. (2011). Educación emocional: Propuestas para educadores y familias. Bilbao: Editorial Desclée de Brouwer, S.A. Palomera, R. (2009). Educando para la felicidad. En E. G. Fernández Abascal (coord.), Emociones positivas (pp. 247-274). Madrid: Pirámide Vidal, S. (2008). Día del número, motivación de la matemática. En M. Álvarez y R. Bisquerra, Manual de Orientación y tutoría. Barcelona: Praxis Lorenzo, M. L. (2004). Conflictos, tutoría y construcción democrática de las normas. Bilbao: Editorial Desclée de Brouwer.
P á g i n a 51 | 55 6. CONCLUSIONES FINALES El Fracaso Escolar y el Abandono Educativo Temprano son dos fenómenos socioeducativos de gran importancia para nuestra sociedad. Con ellos han surgido numerosos y constantes estudios e investigaciones para tratar de abordarlo y responder a las exigencias de la Unión Europea. Sin embargo, continúa existiendo una amplia distancia entre la realidad teórica y la realidad práctica de la educación, ya que los datos continúan siendo alarmantes. Estas problemáticas, se han tratado de resolver mediante multitud de propuestas y teniendo en cuenta, cada vez más, a todos los contextos que rodean a los y las jóvenes que lo protagonizan. Sin embargo, la Educación Emocional, y la perspectiva de intervención a partir de la inteligencia emocional de estos y estas adolescentes, no ha sido suficientemente abordada, aunque está contando con un crecimiento gracias a distintas asociaciones en los últimos años. La sociedad está dando mayor valor a los determinantes familiares y académicos, con el objetivo de favorecer a la igualdad de oportunidades sociales y educativas de las personas. En cambio, se está desestimando y menospreciando el valor de los determinantes personales. Y es que, se debe tener en cuenta que, además de los contextos que rodean a la persona, una baja autoestima, una decreciente motivación, un negativo autoconcepto o una limitación en la gestión de las emociones, pueden provocar consecuencias más influyentes en el futuro de cualquier joven, que los demás contextos. Y es que, además, el trabajo en esta dimensión es mucho más complicado debido a la necesidad de continuidad y esfuerzo constante que estos determinantes requieren. Pero además se debe tener en cuenta que el trabajo de estos determinantes personales, pueden ser también trabajados en coordinación con otros contextos como familias o centros educativos. Y, en este sentido, es en el que se ha centrado este trabajo: en el favorecimiento de los determinantes personales que influyen en el FE y AET, a partir de la acción del profesorado. Es por eso, por lo que se hace hincapié en la implantación de programas que incluyan la Educación Emocional en el currículum, para reducir estas problemáticas, pero también para prevenir y solucionar muchas otras de diversa índole socioeducativa.
P á g i n a 52 | 55 El rol del profesorado siempre ha sido valorado como un elemento activo de influencia en el alumnado, y es por eso que en este trabajo se hace hincapié, mediante su formación, en dos aspectos importantes: en primer lugar, esta figura profesional debe propiciar mediante sus materias académicas que los alumnos y alumnas sean lo inteligentes emocionalmente para hacer frente a las cargas y tenciones emocionales de la cotidianeidad; y, en segundo lugar, su formación debe suponer la primera etapa de cualquier programa de educación emocional en un centro educativo. Esta primera etapa, no tendría sentido sin una sucesión del programa, a partir de la segunda etapa de formación conjunta de alumnado y profesorado y, posteriormente, de formación a las familias en el ámbito emocional. Con estas etapas completas, se podría comenzar una implantación de los programas, y unos verdaderos resultados positivos debido al trabajo conjunto y continuado de familias, centros educativos y alumnado. Pero se tiene que tener en cuenta que los resultados tendrán que ser a mediolargo plazo y fruto de una continuidad y mejora constante de las intervenciones. Por último, concluiremos con la necesidad de que este tipo de propuestas sean lideradas en todo momento por educadoras o educadores sociales, por dos razones. En primer lugar, esta figura profesional sería la indicada para incluirse en la educación formal, como experto en los ámbitos educativo y social. Sus competencias y conocimientos harían frente a la multitud de problemáticas socioeducativas que un/a adolescente pueden protagonizar (como FE y AET), pudiendo abordar cual sea el ámbito del que puedan surgir las dificultades. Sus competencias profesionales, además, hacen que se convierta en el nexo de unión necesario entre familias, centro educativo y alumnado; mejorando las condiciones personales, sociales, académicas y familiares de cada persona, gracias a este trabajo común. En segundo lugar, este perfil profesional responde como la figura adecuada para diseñar, organizar, desarrollar y evaluar cualquier tipo de proyecto socioeducativo en un centro educativo, entre los cuales se puede encontrar los de Educación Emocional. Y es que, actualmente, este tipo de programas se dejan en manos de profesionales de la docencia que, a pesar de su buena voluntad, no cuentan con los conocimientos suficientes para procurar una mejora constante de los proyectos; es por esto, por lo que deberían ser liderados por educadoras o educadores sociales.
P á g i n a 53 | 55 BIBLIOGRAFÍA Abarca, M., Marzo, L., & Sala, J. (2002). La educación emocional y la interacción profesor/aalumno/a. Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 1- 4. Agulló, M. J., Filella, G., García, E., López, È., & Bisquerra, R. (2010). La educación emocional en la práctica. Barcelona: I.C.E. Universitat de Barcelona - Horsori Editorial, S.L. Aliste, A. d., & Alfaro, V. P. (2007). Educación emocional una alternativa para evitar el fracaso escolar y social. Revista Vasconcelos de Educación, 81-95. Álvarez, J. M., Valdés, E., & Curiel, A. B. (2006). Inteligencia emocional y desempeño escolar. Revista Panamericana de Pedagogía, 9-34. Bisquerra, R. (. (2011). Educación emocional: Propuestas para educadores y familias. Bilbao: Editorial Desclée de Brouwer, S.A. Bisquerra, R. (2000). Educación emocional y bienestar. Barcelona: Praxis. Bisquerra, R. (2005). La educación emocional en la formación al profesorado. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 95-114. Cabello, R., Ruiz-Aranda, D., & Fernández-Berrocal, P. (2010). Docentes emocionalmente inteligentes. Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 41-49. Castro, A. (2005). Alfabetización emocional: la deuda de enseñar a vivir con los demás. Revista Iberoamericana de Educación. Choi, Á., & Calero, J. (2013). Determinantes del riesgo de fracaso escolar en España en PISA-2009 y propuestas de reforma. Revista de Educación. Comisiones Obreras. (2018). Fracaso escolar y abandono educativo temprano. Federación de Enseñanza de CCOO.
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