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La Mezquita de Córdoba

Pérez Villanueva, Joaquín

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42 VARIA de Fecho, versión del texto latino en cinco volúniencs (Mcuii ld, 1897); «Dos canciones inéditas de Cervantes (Madrid, 1899); «Juan Je Vergara y la Inquisición de Toledo», en Revista de Archivos\ «Noticias biográficas de Fernando de Rojas, autor de «La Celestiiui». y impresor Juan de Lucena» (Madrid, 1902); «Coincniarios Je D. García de Silva y Figueroa, de la embajada que el rey de España D. Felipe II! hizo al rey de Persia», en Bibliófilos españoies; «Histoi ia Je las guerras civiles del Perú y de otros sucesos de las Indias», por PeJro Gutiérrez de Santa Clara (Madrid, 1904-1910); «El texto primitivo Je la República Literaria», de D. Diego Saavedra y Fajardo (Madrid. 1907); «El Archivo de Indias y las exploraciones del Istmo de Panamá en los anos 1527-1534», (Madrid, 1911); «La imprenta de Zaragoza es la más antigua de España», prueba documental (Zara goza, 1915); «Orígenes de la dominación española en América» (en Nueva Biblioteca de autores españoles, 1918, Madrid). Como investigador de arte y arqueología, ramas que igualmente cultiva, publica trabajos entre los que citamos; Documentos relativos a la pintura en los siglos xiv.y xv, en Revista de Archivos (1915-16). y sobre todo la Escultura Paleolítica en Zaragoza (1924), donde influenciado por Bardaviu pudo contaminarse de fantasías. La muerte le ha sorprendido todavía en plena actividad científica, lo que la hace aún más sensible. J. P. V. La Mezquita de Córdoba. Hecho realmente interesante, dentro del panorama arqueológico español, viene a constituirlo el descubrimiento, en la Mezquita ^ c Córdoba, de restos indudablemente pertenecientes a la iglesia visi goda de San Vicente, sobre la cual, y aprovechando en gran parte sus elementos, se edificó aquélla. A fijar con exactitud el verdadero entronque originario de la Mezquita, precisando concretamente el uso en ella de la antigua fábrica visigoda, tienden los trabajos que actual mente realiza la Junta Superior de Excavaciones. Admitido unani memente el hecho de la erección de la Mezquita sobre la antigua basílica, falta determinar lo que de ella fue utilizado para la nueva construcción. De fi jar el problema en sus verdaderos límites y darle adecuada solución se han ocupado arqueólogos de la categoría e Gómez-Moreno y Lampérez y a ello tienden los trabajos que actualmenle se real'"". 4,^ VARIA ^ La lie ¿><111 Vicente, <1 raíz de !a conquista, continuó desti nada al culto cristiano, siy^uieiulo nicjor suerte que las restantes ivílesias cor(i(ibe.s<i.s, que fueron ileslruídas. En el 747 y ante l<i inMifíciencla de la ciudad para contener a la gran cantidail de i.*-I<irni/.(UÍo.s, decidió Al>derranián apropiarse de la niil<ul de l<i iglesi<j. persisiiendo no olislante en ella el culto cristiano al lado del nuihomeíano. En 784, y por análogas razones, se apodera del resto de la basílica, que en el Icrtnino de un año fué convertida en Mezquita. Esta rápida iransfonnación sólo es explicable, a juicio del señor Góinez-Moreno, suponieiuio que los maestros del califa redu jeron su labor a ilesinont<ir las cinco naves de la basílica mayor de ¿>an Vicente, volviendo a montarlas con una nueva orientación y utilizando, naturalmente, la mayor parte de sus elementos, algunos de los cuales aun hoy son manifiestos, como la fachada de la basí lica, hoy lateral de la Mezqu-ta, el aparejo a soga y tizón, además de interesantes tiiotivos decorativos laterales y la arquería que corona la puerta, iodo de pura raigatnhre bizantina a través de lo visigodo. Esta asccndeticia del es)>léndido monumento califal es de esperar sea definitivamente precisada merced a estos trabajos, que con tan buenos auspicios se realizan. Mediante ellos se afirma base suficiente para reivindicar en favor de nuestro arte, elementos e influencias que el árabe peninsular adopta, asimila y difunde. Ultimamente, y con motivo de estas excavaciones, se ha hablado de los peligros inminentes, a que estaba sometida la Mezquita debido a esta remoción en sus cimientos, rumores que afortunadamente han sido desmentidos de un modo oficial y categórico. I. P. V. Una nccrópoli visigoda. Recientemente hemos podido ver y fotografiar, merced a la amabilidad de su poseedor, unos interesantes ejemplares de cerámica visigoda encontrados hace ya algún tiempo en unas tierras del pueblo de Pina de Esgueva, de esta provincia. A juzgar por las noticias que nos han sido posible adquirir de momento, respecto al emplazamiento y características de dicho lugar bien podemos anticipar se trata de una necrópolis visigoda, cuyo detenido estudio tal vez ofrezca algún interés.