Calidad de vida y protección social. Dinámica demográfica
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43 2016 SITUACIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL DE CASTILLA Y LEÓN CALIDAD DE VIDA Y PROTECCION SOCIAL
Capítulo III 1 3.1 Dinámica demográfica 3.1.1 Evolución reciente de la población y su distribución espacial. Desde 2012, cuando España alcanzó el máximo de su población con 47,3 millones de habitantes, las pérdidas se suceden por cuarto año consecutivo y suman más de setecientas mil personas, imponiéndose en la mayor parte del territorio. En Castilla y León es el séptimo año consecutivo de pérdida de población. Cabe destacar que solo Madrid (+30.000) y Cataluña (+14.490) muestran ganancias anuales significativas entre 2015 y 2016, en menor medida lo hacen ambos archipiélagos y, por muy estrecho margen, también Navarra y el País Vasco, al igual que Ceuta y Melilla, aunque durante el último quinquenio todas las Comunidades Autónomas vieron reducirse su población. Castilla y León domina el balance adverso con casi veinticinco mil residentes menos en 2016 con respecto al año anterior, además de situarse al frente de este ranking también en términos relativos, ya que ha perdido en un año el 1% de su población (la media española fue del -0,1%). De esa merma el 27% se debe al menor número de extranjeros residentes en la Comunidad, si bien las concesiones de nacionalidad española (2.888 durante 2015) esconden una caída todavía mayor de los residentes autóctonos a la señalada por la Estadística del Padrón Continuo. Con todo, tanto el saldo natural como el migratorio, independientemente de que los desplazamientos hayan sido nacionales o internacionales, muestran balances adversos. Grafico 3.1.1 Evolución de la población de Castilla y León, 2001-2016 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE).
Capítulo III 2 Las pérdidas afectan a todas las provincias. Zamora, Ávila, Segovia, León, Soria y Salamanca se encuentran entre las once provincias españolas donde el balance negativo supera el 1% y en las tres restantes se supera con creces el promedio del 0,14%. Destacan Ávila y Zamora con el peor resultado. La excepción es León y se debe sobre todo a la rápida caída de la cifra de residentes extranjeros, un 7,2% menos en tan solo un año, correspondiendo también a ellas el saldo total más negativo, seguido por los de Salamanca y Burgos. Cuadro 3.1.1-1 Población en Castilla y León por nacionalidad y provincias (2015-2016) Provincia Población total Variación 2015-16 Población extranjera Variació n 2015- 2016 % del total población Residentes Residentes 2015 2016 2015 2016 2015 2016 Ávila 164.925 162.514 -1,46 11.500 10.739 -6,62 6,97 6,61 Burgos 364.002 360.995 -0,83 26.765 25.675 -4,07 7,35 7,11 León 479.395 473.604 -1,21 20.613 19.129 -7,20 4,30 4,04 Palencia 166.035 164.644 -0,84 6.300 6.190 -1,75 3,79 3,76 Salamanca 339.395 335.985 -1,00 12.798 12.215 -4,56 3,77 3,64 Segovia 157.570 155.652 -1,22 17.625 16.774 -4,83 11,19 10,7 8 Soria 91.006 90.040 -1,06 7.424 7.196 -3,07 8,16 7,99 Valladolid 526.288 523.679 -0,50 25.325 24.343 -3,88 4,81 4,65 Zamora 183.436 180.406 -1,65 6.786 6.372 -6,10 3,70 3,53 C y L 2.472.052 2.447.519 -0,99 135.136 128.633 -4,81 5,47 5,26 España 46.624.382 46.557.008 -0,14 4.729.644 4.618.581 -2,35 10,14 9,92 Fuente: Estadística del Padrón Continuo (INE). La sangría demográfica se extiende cada año a un mayor número de municipios y si en 2010 eran 1.299 los que mostraban signo negativo, en 2015 esa situación afectó a 1.684, el 75% del total, siendo otros 146 los que no variaron sus cifras y 418 en los que aumentaron. Desde la perspectiva territorial la imagen es todavía más preocupante, dado que la superficie de los municipios localizados en franjas concéntricas a las ciudades, los únicos con ganancias poblaciones en su conjunto, suele ser más reducida (la mayor densidad se traduce en una mayor fragmentación administrativa). Así, la superficie donde la despoblación se acentuó el último año supone el 81% de la regional, cuando cinco años antes se limitaba al 58%, aunque solo gracias al aporte de residentes extranjeros recibido durante la década precedente. En consecuencia, el modelo de distribución espacial de la población consolida la tendencia a extremar los desequilibrios entre una inmensa mayoría del territorio cuyas pérdidas solo se reducen merced al agotamiento demográfico (en 2015-16 fueron de 29.124 habitantes menos frente a los 31.986 de 2014-15), y una minoría concentrada en algunos –no todosde los
Capítulo III 3 municipios localizados en áreas periurbanas y de influencia urbana, cuyas ganancias conjuntas han devenido no obstante a márgenes ínfimos (+1.422 residentes). El grupo integrado por centros de servicios de tercer orden presenta asimismo un balance favorable, pero se debe a la inclusión de municipios que han cambiado de categoría por sus pérdidas demográficas. Cuadro 3.1 1-2 Residentes según tipo de municipio, 2015-2016 Ámbito Población % Población Nº de municipios % de municipios 2015 2016 2015 2016 2015 2016 2015 2016 Capitales 1.048.940 1.041.490 42,41 42,53 9 9 0,40 0,40 Otras ciudades 224.203 222.092 9,06 9,07 9 9 0,40 0,40 Áreas periurbanas 188.603 189.337 7,63 7,73 24 24 1,07 1,07 Influencia urbana 150.302 150.990 6,08 6,17 133 133 5,91 5,91 Centros de 1er orden 160.250 158.266 6,48 6,46 23 23 1,02 1,02 Centros de 2º orden 143.141 134.893 5,79 5,51 48 45 2,13 2,00 Centros de 3er orden 51.647 56.602 2,09 2,31 33 36 1,47 1,60 Rural Profundo (<2.000 hab,) 506.325 495.202 20,47 20,22 1.970 1.970 87,59 87,59 Castilla y León 2.473.411 2.448.872 100,00 100,00 2.249 2.249 100,00 100,00 Nota: Se incluye en las áreas de influencia urbana el municipio alavés de la Ribera Baja (área de influencia de Miranda de Ebro) por lo que el total de municipios suma 2.249. Fuente: Estadística del Padrón Continuo 2016 (INE). Los problemas de este poblamiento desequilibrado son sobradamente conocidos y afectan tanto al mantenimiento de infraestructuras como de servicios públicos y privados, dependientes estos últimos de la existencia de una masa crítica de demanda. La consolidación de la red de centros comarcales podría servir de acicate para fijar población en el medio rural, pero sucede lo contrario: de los 104 núcleos que cumplen esa función, 97 terminaron el año 2015 con menos residentes de los que tenían al comenzarlo. Con todo, el 41% de la población rural se concentra en ellos, repitiendo en este ámbito los desequilibrios generales ya expuestos, con un piélago de 1.970 municipios cuyo promedio es de 251 residentes y una densidad de 6,7 hab/km2.
Capítulo III 4 Mapa 3.1.1-1 Densidad de población, 2016 El mapa de densidad de población es la imagen que mejor refleja la situación descrita, aunque pueda dar lugar a malinterpretaciones derivadas de los umbrales utilizados, la mayoría fijados entre valores muy reducidos para poder apreciar las diferencias dentro de un territorio tan escasamente poblado. En la Unión Europea la densidad media es de 117 hab/km2, en España de 92 y en Castilla y León de 26, situándose entre el 5% de las 276 regiones europeas -NUTS2- menos pobladas, hecho todavía más destacable al ser la cuarta por superficie. Por tanto, en la lectura del mapa, debe considerarse que, salvo los dos mayores, todos los demás umbrales señalan espacios de baja densidad. El 43% del territorio cuenta con menos de 5 hab/km2, con un promedio de 3 (igual que el de Islandia) y otro 26% posee entre 5 y 10 hab/km2, con un promedio de 7 (la mitad que Noruega). En el marco urbano el cociente asciende a 534 hab/km2, descendiendo al ampliarse el radio a sus franjas periurbanas (213 hab/km2) y de influencia, donde la heterogeneidad del espacio rururbano la hace caer a 36 hab/km2. Las áreas dominadas por centros de servicios siguen una pauta similar, desde los 49 hab/km2 en las periféricas a los de primer orden hasta tan solo 14 hab/km2 en los de menor entidad. La influencia de las capitales se extiende por algunas comarcas, concentrando en ellas población frente a otras más alejadas; es el caso de la
Capítulo III 5 Tierra de Pinares vallisoletana, que con 41 hab/km2 ha logrado frenar en mayor medida la despoblación que la colindante Tierra de Pinares segoviana, en franca recesión desde la crisis de 2008 (18 hab/km2). Asimismo, han frenado la despoblación, con menor intensidad que los anteriores, las comarcas del Guadarrama, El Bierzo, Tierra del Pan o Benavente. 3.1.2 Movilidad espacial de la población e inmigración extranjera. Desde 2008 la movilidad general de la población siguió una curva descendente y en 2015 la cifra de migrantes se había reducido en un tercio con respecto a la inicial, afectando a todos los tipos de desplazamientos. Con una intensidad muy inferior a la alcanzada durante la etapa inmigratoria, las migraciones internacionales muestran sin embargo una ligera recuperación a partir de 2012, debida a flujos de salida protagonizados principalmente por la población autóctona y aportando en consecuencia un balance cada año más negativo, pues el saldo final entre los extranjeros es reducido. Durante esos mismos cuatro años el número de desplazados entre Castilla y León y otras Comunidades Autónomas, en torno a sesenta mil anuales apenas ha variado, manteniendo sus históricos números rojos. El número de inmigrantes y emigrantes interiores se recoge en el cuadro 3.2.1-2. Por el contrario, los flujos limitados al interior de la Región tienden a decaer, en parte debido al predominio de la emigración hacia fuera de ella y en parte también a la menguante población del medio rural. Los interprovinciales, de menos entidad, han disminuido el 28% en el último quinquenio y los intraprovinciales el 29%. En definitiva, los cambios en el poblamiento dependen mucho más de las migraciones a escala interregional e internacional que de elementos internos.
Capítulo III 6 Cuadro 3.1 2-1 Población por nacionalidad y tipología municipal (2016) Ámbito Población total Españoles Extranjeros Residente s % Residente s % Residente s % Capitales 1.041.490 42,5% 983.947 42,4% 57.543 44,7% Otras ciudades 222.092 9,1% 209.429 9,0% 12.663 9,8% Áreas periurbanas 189.337 7,7% 182.837 7,9% 6.500 5,0% Áreas de influencia urbana 150.990 6,2% 144.729 6,2% 6.261 4,9% Centros rurales de 1er orden 158.266 6,5% 145.882 6,3% 12.384 9,6% Centros rurales de 2º orden 134.893 5,5% 124.450 5,4% 10.443 8,1% Centros rurales de 3er orden 56.602 2,3% 52.534 2,3% 4.068 3,2% Rural profundo (<2.000 hab,) 495.202 20,2% 476.308 20,5% 18.894 14,7% Castilla y León (1) 2.448.872 100,0 % 2.320.116 100,0% 128.756 100,0 % (1) Incluye el municipio alavés de La Ribera Baja en el área de influencia de Miranda de Ebro, Fuente: Estadística del Padrón Continuo 2016 (INE). Gráfico 3.1.2-1 Evolución del número de migrantes con origen o destino en Castilla y León Fuente: Estadística de Variaciones Residenciales (INE)
Capítulo III 7 El análisis de las migraciones se realiza tanto a partir de los datos originales de la Estadística de Variaciones Residenciales como de los corregidos por el INE en la Estadística de Migraciones, pero solamente la primera los ofrece a escala municipal. El saldo interior anual, siempre negativo, superó en 2015 al precedente en un 18% y, pese al menor número de desplazamientos, al haber un mayor desequilibrio entre entradas y salidas, significó la pérdida de entre ocho y nueve mil residentes. Ávila, Burgos, León y Salamanca fueron las más perjudicadas, superando con amplitud el millar, mientras en Zamora se rozó esa cifra. La mayor tasa migratoria correspondió a Ávila, seguida por Zamora, Segovia y Soria. A escala regional el 17% del saldo se debe a la población extranjera, triplicando holgadamente la cuota correspondiente a su peso relativo en la Comunidad y confirmando la mayor movilidad espacial de este colectivo, aunque con grandes diferencias entre provincias. En Burgos, Salamanca y Segovia llegan a concentrar hasta una cuarta parte de las pérdidas por flujos migratorios interiores, mientras en Soria y Valladolid apenas varían el balance en una decena de personas. En cuanto a su distribución por sexos, las diferencias son ínfimas, un 51% de hombres entre los españoles y 52% en los extranjeros, masculinizándose más los flujos allí donde mayor es su intensidad, pero sin superar nunca el 55%. Los datos difieren según la fuente utilizada debido a las correcciones en el cómputo de altas y bajas padronales que el INE realiza al elaborar la Estadística de Migraciones, al considerar que los retrasos en su registro obligan a enmarcarlas en años precedentes, estimando la fecha de ocurrencia y aplicando un retardo -por ejemplo, en el caso de bajas de extranjeros que se hacen de oficio tiempo después de haberse ido del municipio el interesado sin haberlo comunicado- y eliminando también las correspondientes a estancias inferiores a doce meses de una misma persona, al suponerlas estancias temporales. En consecuencia, reduce entre un 18 y 26% las cifras pero las diferencias de intensidad de los flujos coinciden.
Capítulo III 8 Cuadro 3.1.2-2 Migraciones interiores por provincias (2015-2016) Provincia Población media Según la EVR Según la EM Inmigrantes Emigrant Saldo Tasa (‰) Inmigrantes Emigrantes Saldo Tasa (‰) Ávila 164.925 3.066 4.371 -1.305 -7,91 2.392 3.448 -1.056 -6,40 Burgos 362.499 5.065 6.350 -1.285 -3,54 3.762 4.847 -1.085 -2,99 León 476.500 6.015 7.783 -1.768 -3,71 4.500 6.031 -1.531 -3,21 Palencia 165.340 2.237 2.633 -396 -2,40 1.679 2.099 -420 -2,54 Salamanca 337.690 4.187 5.679 -1.492 -4,42 3.186 4.645 -1.459 -4,32 Segovia 156.611 2.819 3.705 -886 -5,66 2.135 2.927 -792 -5,06 Soria 90.523 1.483 1.874 -391 -4,32 1.108 1.476 -368 -4,07 Valladolid 524.984 6.515 6.955 -440 -0,84 4.886 5.415 -529 -1,01 Zamora 181.921 2.282 3.344 -1.062 -5,84 1.759 2.663 -904 -4,97 C y L 2.460.991 33.669 42.694 -9.025 -3,67 25.407 33.551 -8.144 -3,31 Nota: No se contabilizan los flujos migratorios dentro de la propia provincia. La tasa migratoria se expresa en saldo por cada mil habitantes. Fuente: Estadística de Variaciones Residenciales, Estadística del Padrón Continuo y Estadística de Migraciones (INE). La distribución por sexo y edad de los saldos interiores mantiene las estructuras del último quinquenio, con balances negativos para hombres y mujeres en la mayoría de los grupos etarios, localizándose los positivos en torno a las edades propias de la jubilación –flujos de retorno-, aunque una vez superadas el signo vuelve a ser negativo, con mayor presencia de mujeres merced a su también más elevada longevidad. Este saldo que afecta a las personas mayores es en gran parte consecuencia de la aparición de problemas de dependencia, de la viudez o de ambos factores, conllevando el abandono de la vivienda familiar y el cambio de residencia a otra más cercana a la de los hijos o a una residencia, en ambos casos fuera de la Comunidad cuando aquellos son emigrantes, algo muy frecuente en Castilla y León. Como era de esperar, los máximos coinciden con grupos de activos jóvenes, entre los 20 y 40 años, algo mayores en el caso de los hombres. El pico más destacado corresponde a las mujeres de veinte a treinta años, edades en las cuales presentan niveles de formación superior a los varones y parten en busca de trabajos más cualificados. Los saldos de menores de edad responden a desplazamientos de carácter familiar y por tanto, al haber una reducida proporción de familias con hijos entre los grupos migrantes mayoritarios, son igualmente negativos aunque por escaso margen. En resumen, las migraciones interiores, pese al cada año menor peso de la población adulta joven, continúan nutriéndose de este grupo, afectando casi por igual a hombres y mujeres, mermando la entidad ya reducida de las cohortes en edad de formar parejas estables y reproductoras y, a medio plazo, interfiriendo en la evolución de la dinámica natural, socavando la base de la pirámide de población mucho más de lo que podría deducirse del mero saldo migratorio de los menores de edad.
Capítulo III 15 mayoría contaba con menos de un millar de habitantes y un pequeño cambio en el número de nacimientos o defunciones podía hacer cambiar el signo. Por grandes conjuntos, solo las periferias urbanas mantuvieron, como en años anteriores pero ahora por escasa diferencia, el superávit de nacimientos, con un crecimiento vegetativo del 0,5‰ en los municipios periurbanos y del 0,3‰ en los ubicados en áreas de influencia urbanas. Con todo y pese a residir en ellos la población más joven de la Comunidad, la tendencia actual es preocupante, porque de los 24 municipios periurbanos en 5 el saldo fue ya negativo, mientras de los 132 en áreas de influencia lo fue en 58. En cuanto a las ciudades, Ávila y Aranda de Duero fueron las únicas con más nacimientos que defunciones, a las que se sumaron siete centros de servicios rurales de diferente entidad de un total de 104. Gráfico 3.1.3-2 Nacimientos, defunciones y crecimiento natural por municipios (2015-2016) (Tasas en acontecimientos por mil habitantes) Fuente: Movimiento Natural de la Población (INE).
Capítulo III 16 Cuadro 3.1.3-3 Nacimientos, defunciones y crecimiento natural por municipios (2015-2016) Tipo de municipio Nacimiento s Defunciones Saldo vegetativo Capitales 8.181 11.068 -2.887 Otras ciudades 1.791 2.441 -650 Áreas periurbanas 1.971 1.060 911 Áreas de influencia urbana 1.526 1.080 446 Centros rurales de 1er orden 1.100 1.717 -617 Centros rurales de 2º orden 865 1.968 -1.103 Centros rurales de 3er orden 265 784 -519 Rural profundo (<2.000 hab,) 1.706 9.195 -7.489 Fuente: Movimiento Natural de la Población (INE). Cierto es que este envejecimiento deriva de una emigración constante y prolongada en el tiempo de la población autóctona que no se logró interrumpir ni en los años de bonanza económica, pero también en parte de una esperanza de vida situada entre las mayores de España y, por ende, del mundo. Varias de las provincias de la Comunidad se encuentran entre las más destacadas en este aspecto y en todas se sobrepasa el promedio nacional. Entre los varones es ya de 80,87 años (79,93 en España) y para las mujeres llega a los 86,47 (85,42), habiendo aumentado por sexo 2,81 y 1,74 años en los últimos diez, algo menos que la media, pero es lógico puesto que cuanto más elevada es la esperanza de vida, más lentamente se incrementa. Como también lo es que a mayor edad alcanzada, mayor sea la probabilidad de sobrevivir hasta edades superiores, lo que se denomina esperanza de vida restante. Y en Castilla y León el número de años por vivir al cumplir los 65 es de 19,5 y 23,6 en hombres y mujeres, en ambos casos un año más que la media nacional.
Capítulo III 17 Mapa 3.1.3-1 Esperanza de vida en las provincias españolas (2015-2016) Fuente: Movimiento natural de la población
Capítulo III 18 3.1.4 Estructuras demográficas: las pirámides de población Tanto en España como en la Comunidad prosigue el ensanchamiento de las cohortes de edad en la cúspide de las pirámides de población y el adelgazamiento de sus bases, un doble proceso de envejecimiento agravado en Castilla y León por el predominio de la población activa mayor frente a los más jóvenes. Con edades superiores a los 75 años, las generaciones surgidas durante la Guerra Civil se ven reemplazadas en los límites de la jubilación por otras cada año más numerosas, acelerando la acumulación de efectivos en edades de inactivos mayores, a la par que el descenso de nacimientos marca un nuevo mínimo histórico en el grupo de inactivos menores. Paralelamente, la prolongación de la esperanza de vida por encima de los ochenta años contribuye al ensanchamiento de los grupos cimeros, evidenciando las diferencias de longevidad masculina y femenina. En el marco de esta caracterización, válida para ambas poblaciones, la castellana y leonesa presenta una distribución etaria adelantada en diez años a la evolución del perfil nacional, con desequilibrios más intensos debidos a la mayor erosión de su mitad inferior y engrose de la superior. Los adultos jóvenes son proporcionalmente menos, al mermar su número no solo por pertenecer cada año a generaciones más reducidas o por la emigración exterior, sino también como consecuencia de un fuerte impacto de la interior, hechos que condicionan asimismo la persistente caída de la natalidad. La población extranjera muestra una estructura por edades mucho más joven, concentrándose en las cohortes de adultos en edad activa y con un peso relativo de mayores de 65 años muy reducido, el 2,8% del total, ascendiendo los menores de 16 años al 31,5%., lo que supone un índice de envejecimiento de solo el 0,17. A pesar de los cambios en los procesos migratorios, la edad media de los extranjeros se mantiene todavía baja, 33,4 años en 2016, cuando la de los españoles llega a 47,7 años y en el conjunto de la población, a 46,8. También se aprecian diferencias según la nacionalidad en la estructura por sexos ya que, al contrario de lo que sucede entre los españoles, en el caso de los extranjeros predomina la población masculina, si bien las diferencias son reducidas (49,3% de hombres en la población de nacionalidad española y 50,1 en la extranjera).
Capítulo III 19 Gráfico 3.1.4-1 Pirámide de población extranjera de Castilla y León en 2016 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, 2016 (INE) Gráfico 3.1.4-2 Pirámide de población de Castilla y León en 2016 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, 2016 (INE)
Capítulo III 20 Con la inversión de los flujos migratorios internacionales hacia saldos negativos y la limitación de los nuevos aportes extranjeros a los vinculados a la reagrupación familiar, el cambio de coyuntura supone la aceleración del envejecimiento, superándose a escala nacional el umbral de un mayor de 65 años por cada menor de 15 (1,1) y casi duplicándose este índice en la Región (1,9), haciéndolo en León, Palencia, Salamanca y Soria e incluso triplicándolo Zamora, donde la edad media supera los 50 años y más del 12% de sus habitantes son octogenarios. Todos estos indicadores de la estructura etaria manifiestan la relación inversa entre la entidad demográfica de los núcleos y el envejecimiento en el mundo rural, donde la edad media de la población en los centros de servicios más potentes se acerca a los 45 años, a los 50 en los de menor rango, llega a 55 en municipios menores de mil habitantes y culmina en los 60 en los 243 que poseen menos de cincuenta residentes empadronados. El mundo urbano responde a una lógica diferente, pues los adultos jóvenes trasladaron hace tiempo su hogar hacia áreas residenciales periféricas donde la oferta de vivienda poseía mayor atractivo y, en consecuencia, el envejecimiento es mayor en las ciudades, superando los 45 años, que en las franjas periurbanas y de influencia urbana, en torno a los 40. Disparidades con incidencia en el presente y futuro de la población potencialmente activa no solo por su edad, sino por la capacidad de mantenerla. El índice de reemplazo de activos ya es inferior a la unidad en España y en todos los ámbitos territoriales de la Comunidad, ya sean urbanos o rurales, pero en los municipios menores de dos mil habitantes se reduce a 0,4. Cuadro 3.1.4-1 Principales indicadores de estructuras etarias por provincias y tipología municipal, 2016 Ámbito espacial Índice de envejecimiento Tasa de sobre envejecimiento % de Octogenarios Edad media Edad media de los mayore s Índice de reemplazo activos Grandes grupos de edad < 16 16-64 65 y + Ávila 1,97 39,78 10,09 47,10 77,82 0,73 12,85 61,77 25,38 Burgos 1,63 37,60 8,54 45,76 77,36 0,68 13,91 63,37 22,72 León 2,26 40,32 10,51 48,12 77,82 0,59 11,53 62,40 26,07 Palencia 2,01 39,11 9,50 47,30 77,57 0,58 12,09 63,62 24,28 Salamanca 2,06 38,97 10,06 47,43 77,73 0,67 12,54 61,65 25,81 Segovia 1,55 40,44 8,97 45,22 77,90 0,84 14,26 63,56 22,18 Soria 1,96 43,04 11,01 47,17 78,38 0,78 13,06 61,37 25,57 Valladolid 1,50 31,72 6,86 44,99 76,34 0,66 14,39 63,98 21,63 Zamora 2,93 41,10 12,33 50,09 78,07 0,57 10,23 59,77 29,99 Capitales 1,70 34,48 8,06 45,91 76,83 0,68 13,74 62,88 23,38 Otras ciudades 1,57 37,11 8,15 45,30 77,26 0,74 13,97 64,07 21,95 Áreas periurbanas 0,64 29,81 3,60 39,43 75,72 0,91 18,97 68,96 12,06 Influencia urbana 0,78 33,74 4,78 40,61 76,56 0,92 18,19 67,63 14,18 Centros de 1er orden 1,47 38,12 7,86 44,73 77,46 0,81 13,99 65,38 20,63
Capítulo III 21 Centros de 2º orden 2,06 40,81 10,13 47,26 77,93 0,71 12,05 63,13 24,82 Centros de 3er orden 2,87 41,44 12,34 49,87 78,14 0,61 10,36 59,88 29,76 Rural profundo (<2.000) 5,25 44,35 16,03 54,27 78,66 0,41 6,88 56,97 36,15 Castilla y León 1,90 38,19 9,33 46,81 77,49 0,66 12,90 62,66 24,44 España 1,13 31,40 5,67 42,16 76,04 0,86 15,98 65,97 18,05 Índice de envejecimiento: Cociente entre mayores de 65 y menores de 16; Tasa de envejecimiento: % mayores de 65; Tasa de sobre envejecimiento: % mayores de 80 sobre mayores de 65 años y más; % de octogenarios: % mayores de 80 sobre el total; Proporción de activos: % de 16 a 64 sobre el total; Índice de reemplazo de activos: cociente entre 15-19 y 60-64. Fuente: Estadística del Padrón Continuo (INE). Los municipios más poblados marcan su impronta en el perfil de la pirámide regional, muy semejante a la de capitales, ciudades y centros rurales de mayor entidad, y según desciende su entidad demográfica la forma de bulbo se asemeja paulatinamente a la de una peonza, con el máximo desequilibrio entre base y cúspide. Solamente en las periferias urbanas la pirámide mantiene una forma de as de picas, con abundante población adulta joven y menor de edad, sin comparación alguna con la estructura regional. Menores son las diferencias a escala provincial, pero también las hay y bastante nítidas, especialmente entre las menos envejecidas, con menor carga en su mitad superior en comparación con el perfil regional (Burgos, Segovia y Valladolid) y las más (León y Zamora), menguadas sus bases y acrecentadas su cúspides. Gráfico 3.1.4-3 Pirámides de población por provincias y tipología municipal Castilla y León, 2016 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-100 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2016 (INE). CASTILLA Y LEÓN (2016) Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85 y + 90-94 95-99 100 y + Hombres Mujeres 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-100 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2016 (INE). ÁVILA (2016) Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total Perfil CyL 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85 y + 90-94 95-99 100 y + Hombres Mujeres
Capítulo III 22 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-100 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2016 (INE). BURGOS (2016) Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total Perfil CyL 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85 y + 90-94 95-99 100 y + Hombres Mujeres 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-100 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2016 (INE). LEÓN (2016) Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total Perfil CyL 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85 y + 90-94 95-99 100 y + Hombres Mujeres 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-100 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2016 (INE). PALENCIA (2016) Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total Perfil CyL 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85 y + 90-94 95-99 100 y + Hombres Mujeres 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-100 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2016 (INE). SALAMANCA (2016) Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total Perfil CyL 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85 y + 90-94 95-99 100 y + Hombres Mujeres 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-100 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2016 (INE). SEGOVIA (2016) Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total Perfil CyL 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85 y + 90-94 95-99 100 y + Hombres Mujeres 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-100 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2016 (INE). SORIA (2016) Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total Perfil CyL 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85 y + 90-94 95-99 100 y + Hombres Mujeres 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-100 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2016 (INE). VALLADOLID (2016) Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total Perfil CyL 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85 y + 90-94 95-99 100 y + Hombres Mujeres 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-100 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2016 (INE). ZAMORA (2016) Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total Perfil CyL 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85 y + 90-94 95-99 100 y + Hombres Mujeres
Capítulo III 23 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (2016) 1906-10 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-00 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Estadística del Padrón Continuo 2016 (INE). Perfil de Castilla y León CAPITALES Y CIUDADES, 2016 Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres 1906-10 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-00 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Estadística del Padrón Continuo 2016 (INE). Perfil de Castilla y León ÁREAS DE INFLUENCIA URBANA, 2016 Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres 1906-10 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-00 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Estadística del Padrón Continuo 2016 (INE). Perfil de Castilla y León CENTROS RURALES DE PRIMER ORDEN, 2016 Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres 1906-10 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-00 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Estadística del Padrón Continuo 2016 (INE). Perfil de Castilla y León CENTROS RURALES DE SEGUNDO ORDEN, 2016 Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres 1906-10 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-00 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Estadística del Padrón Continuo 2016 (INE). Perfil de Castilla y León CENTROS RURALES DE TERCER ORDEN, 2016 Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres 1906-10 1911-15 1916-20 1921-25 1926-30 1931-35 1936-40 1941-45 1946-50 1951-55 1956-60 1961-65 1966-70 1971-75 1976-80 1981-85 1986-90 1991-95 1996-00 2001-05 2006-10 2011-15 Fuente: Estadística del Padrón Continuo 2016 (INE). RURAL PROFUNDO, 2016 Año de nacimiento Edad Porcentaje sobre la población total 0 1 2 3 4 5 6 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres
Capítulo III 24 3.1.5 Avance de cifras de población 2017. Aunque siempre susceptibles de verse modificadas una vez subsanados los posibles errores, las cifras provisionales que la Estadística del Padrón Continuo ofrece para 2017 muestran algunas diferencias relevantes con respecto al año precedente tanto en la evolución general de la población como en su dinámica natural y movimientos migratorios. La primera y posiblemente más certera es la desaceleración del decrecimiento, que pasa del -0,14% anual al -0,04% a escala nacional, una pérdida de tan solo 17.982 personas que contrasta con las 67.374 a lo largo de 2015. Es más, también la caída de residentes extranjeros se reduce considerablemente e incluso en Cataluña, Madrid y el País Vasco su número vuelve a ascender, pese a que las concesiones de nacionalidad aminoran su saldo final. Solamente en tres Comunidades Autónomas las pérdidas demográficas aumentan (Andalucía, Comunidad Valenciana y Extremadura), en la Región de Murcia se retoma el signo positivo y, donde ya lo era (Baleares, Canarias, Cataluña, Madrid, Navarra y País Vasco), el crecimiento se eleva. La situación también mejora, dentro de su gravedad, en las Comunidades Autónomas con población decreciente, al disminuir sus balances negativos, sobre todo en Aragón y Castilla- La Mancha. En Castilla y León esa disminución es solo de un 6% y, tras la Comunidad Valenciana, presenta los resultados más negativos en términos absolutos, siendo la primera en relación a la cuantía total de sus habitantes. Tampoco mejoran mucho los datos en Asturias y Galicia, aquejadas igualmente por el envejecimiento.