El patrimonio industrial en León: marco de gestión, intervenciones de contraste e impacto en el territorio
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309 Capítulo 9 El patrimonio industrial en León: marco de gestión, intervenciones de contraste e impacto en el territorio Paz benito del Pozo Universidad de León I. InTroduCCIón Este trabajo analiza la importancia de las acciones de recuperación y puesta en valor de los restos de la industrialización histórica en la provincia de León, con un enfoque crítico de las intervenciones que se producen tanto en zonas rurales con industria ligada a la minería del carbón, caso de Sabero, en la Montaña Oriental leonesa, como en áreas urbanas, donde la referencia son las acciones de reutilización de la vieja fábrica de azúcar Santa Elvira, en el sector Oeste de la ciudad de León, y la rehabilitación de la fábrica de Embutidos Araú en San Andrés del Rabanedo, en el alfoz de la capital. Tres tipos de actuación que traslucen el dispar destino y reutilización de la herencia industrial, que bajo el prisma del patrimonio cultural adquiere una doble función: es un elemento de la cultura local y/o urbana, y como tal forma parte de la memoria y la identidad del lugar, lo que justifica su protección y conservación; y puede ser también un recurso para el desarrollo territorial en espacios desfavorecidos o un factor de la recualificación urbana, con usos de tipo turístico o sociocultural que dan una nueva función al viejo contenedor industrial, cuya esencia se respeta, no obstante, con desigual empeño. La metodología de análisis es de tipo empírico y se aplican técnicas de investigación cualitativas, con especial recurso a fuentes documentales y bibliográficas residentes en archivos y entes oficiales. La documentación consultada se refiere a los instrumentos de gestión del patrimonio que la Junta de Castilla y León ha diseñado y aplica desde 2004, una información
310 Patrimonio cultural y desarrollo territorial que ha permitido, de un lado, conocer la estrategia oficial en materia de patrimonio cultural y el lugar que ocupa el patrimonio industrial y, de otro lado, valorar su alcance e influencia en acciones concretas de intervención en espacios mineros y en fábricas abandonadas. En tal sentido destacan el Plan PAHIS 2004-2012, el Libro Blanco del Patrimonio Industrial (2006-2007) y el Inventario del Patrimonio Histórico Industrial de Castilla y León realizado por provincias entre los años 2006 y 20111. Asimismo se han examinado los proyectos de rehabilitación y memorias de obras existentes en el Museo de Sabero y en los Ayuntamientos de León y San Andrés del Rabanedo, además de la documentación urbanística vigente. Por último, el trabajo de campo ha permitido visualizar las intervenciones y apreciar resultados, de lo que da cuenta el material cartográfico y las fotografías tomadas sobre el terreno. La hipótesis central es que el patrimonio industrial y minero es patrimonio cultural en la medida en que se respeta el valor de representación del bien o edificio intervenido y con ello su dimensión cultural (¿es posible reconocer la vieja fábrica tras la intervención que la transforma y adapta a un nuevo uso?, ¿ese nuevo uso dignifica al edificio industrial o sitio minero y realmente mantiene viva la memoria del trabajo y de la actividad de origen?). Los tres casos analizados en León ilustran intervenciones de contraste que ponen de relieve la inevitable tensión entre los agentes que están en el centro del proceso de conservación y puesta en valor del patrimonio cultural, y aunque se aprecia que el patrimonio industrial es un factor dinamizador, alguna de las intervenciones sugiere que la conservación de fábricas históricas puede ser parte de una operación de marketing y/o una concesión al juego especulativo con el suelo urbano. Pero aun así, ¿merece la pena respetar un edificio industrial representativo y auténtico (y bello, por qué no) heredado de una época relevante e integrarlo en los paisajes del presente? Los resultados de las numerosas intervenciones realizadas en los más distintos países y territorios avalan una respuesta afirmativa. II. InsTITuCIonalIZaCIón y gesTIón del PaTrIMonIo IndusTrIal en CasTIlla y león La evolución de los espacios mineros e industriales en Castilla y León, muy concentrados geográficamente y destacados por su localización en la orla montañosa del norte de la región, con preferencia en la Montaña de 1. Los resultados desglosados permanecen inéditos, salvo para Segovia y Ávila, y están disponibles en <http://www.patrimonioindustrialcastillayleon.com/>.
311 9. EL PATRIMONIO INDUSTRIAL EN LEóN: MARCO DE GESTIóN... León y de Palencia cuando se trata de minería del carbón, asociada con frecuencia a la industria siderometalúrgica y a la producción de energía, y por su concentración igualmente destacada en ciudades como Valladolid, burgos y León-Ponferrada (Martínez y Luengo, 2005) ha dejado una herencia de recintos y construcciones abandonadas que durante largo tiempo fueron ignorados o destruidos. Esta situación, común a la mayoría de los países europeos de industrialización histórica, dio un giro radical cuando en las regiones de tradición industrial se alzaron las primeras voces en favor de los monumentos de la industrialización y se afianzó desde los años de 1980 una visión positiva y conservacionista de las ruinas industriales. Dicho enfoque se concreta en la patrimonialización de los vestigios mineros e industriales, que pasan a ser considerados elementos de la cultura y la historia del lugar (biel y Cueto, 2011) y también un recurso para el desarrollo (Juaristi, 2004; Cueto, 2008; Prat y Cánovas, 2012). En una fase avanzada del afianzamiento del patrimonio industrial como un componente de la cultura y un recurso dinamizador de la economía a cualquier escala se llega a formular la idea, comprensiva de todo tipo de patrimonio, de que incluso el territorio que contiene los elementos y bienes culturales es todo él un patrimonio: “el territorio puede considerarse un patrimonio natural y cultural heredado, construido durante siglos por el hombre” (Capel, 2014:73). El cambio de percepción y aceptación social que se ha descrito necesitó del apoyo e impulso institucional, es decir, de una legislación y unos programas e iniciativas oficiales que a su vez son la expresión del creciente valor que la sociedad otorga al patrimonio industrial. En el caso de Castilla y León la legislación sobre patrimonio cultural hace referencia explícita desde 2002 al patrimonio industrial (Ley 12/2002, de 11 de julio de Patrimonio Cultural de Castilla y León) y más adelante a su necesaria protección (Decreto 37/2007, de 19 de abril, por el que se aprueba el Reglamento para la Protección del Patrimonio Cultural de Castilla y León), hitos normativos de indudable importancia que confirman una tendencia iniciada en la década de los años 1990 con la declaración de bien de Interés Cultural (bIC) en las categorías de Monumento, Conjunto Histórico o Sitio Histórico aplicada a la herencia industrial de la comunidad, de la que son buena muestra la Ferrería de Sabero (León), el Canal de Castilla (Palencia, burgos y Valladolid) y las Salinas de Poza de la Sal (burgos), entre una lista más amplia recogida por expertos de la Junta (Arnáiz, 2011). Desde el punto de vista de la planificación de las acciones que son de interés para conservar, proteger y ponen en valor el patrimonio industrial hay que destacar el Plan PAHIS 2004-2012 del Patrimonio Histórico de Castilla y León, aprobado por acuerdo de 31 de marzo del 2005 de la Junta de
312 Patrimonio cultural y desarrollo territorial Castilla y León. Los objetivos básicos de este instrumentos son proteger y conservar de forma activa el patrimonio, fomentar su conocimiento y difusión, y realizar una gestión que impulse el desarrollo sostenible de la población y el territorio en el que se inserta (JCyL, 2005: 35). El Plan PAHIS se sustenta en una noción flexible de patrimonio, un concepto que abarca el patrimonio natural y el patrimonio cultural, a su vez compuesto de elementos de diversa índole integrados como muestra el Figura 1. Figura 1: elementos del concepto oficial de patrimonio Fuente: Junta de Castilla y León, 2005 La estructura de este instrumento se apoya en tres elementos: un Plan estratégico territorial en el que confluyen los Planes básicos transversales de documentación e intervención y los diferentes Planes sectoriales de cada uno de los tipos de bienes que integran el patrimonio cultural, entre los que figura como conjunto singular el patrimonio industrial, que adquiere una notable visibilidad y un reconocimiento que justifica futuras acciones sobre el mismo, integrando programas referidos tanto a instalaciones fabriles como a elementos y espacios mineros (Figura 2).
313 9. EL PATRIMONIO INDUSTRIAL EN LEóN: MARCO DE GESTIóN... Figura 2: encaje del patrimonio industrial en el conjunto de Planes sectoriales del Plan PaHís 2004-2012 Fuente: Junta de Castilla y León, 2005 Como destacan los expertos, «los principales proyectos tienen un carácter territorial y proponen actuaciones sistemáticas, integrales e integradoras en un ámbito geográfico o en un conjunto de bienes relacionados culturalmente» (Arnáiz, 2011:5). Se trata, además, de una metodología participativa que busca implicar a los agentes sociales o instituciones locales y que «promueve una gestión que pretende convertir en permanente y sostenibles las acciones de protección e intervención sobre un territorio y sus bienes culturales» (Ibídem).
314 Patrimonio cultural y desarrollo territorial El desarrollo coherente del Plan PAHíS conducirá en el año 2006 a la creación de una Mesa de Expertos encargada de elaborar el Libro Blanco del Patrimonio Industrial. Los trabajos de este equipo se prolongaron por espacio de dos años y concluyeron con un documento inédito y de manejo interno que pone el énfasis en tres aspectos que habrán de orientar las acciones de política cultural en relación con la impronta de la industrialización (benito, 2009): 1. Necesidad de disponer de un inventario-catálogo de los bienes y conjuntos industriales históricos de Castilla y León. 2. Necesidad de crear una base documental del patrimonio industrial de la región. 3. Importancia de apoyar la valoración y concienciación social del patrimonio industrial. Finalmente hay que destacar como otro resultado del Plan PAHíS y sus acciones sectoriales la elaboración del Inventario del Patrimonio Histórico Industrial de Castilla y León (2006-2011). La finalidad de este instrumento no es otra que identificar y registrar con rigor los bienes industriales de todos los sectores productivos de Castilla y León, documentarlos y reunir los datos en fichas normalizadas para planificar acciones de protección, conservación y puesta en valor. La metodología de ejecución del Inventario plantea cinco tipos de bienes, coincidentes en gran medida con los planteamientos del Libro Blanco, a saber: – Paisaje: Hace referencia a un espacio más o menos amplio en el que están presentes la industria, las infraestructuras de transporte y de comunicaciones a su servicio, poblados y colonias obreras, entorno natural y/o entorno urbano. – Complejo: Recinto fabril que reúne distintos edificios con funciones complementarias. El conjunto define la fábrica en cuestión. Se realizará una ficha de cada elemento significativo. – Unidad: una fábrica, una nave de almacenamiento, un taller, un molino, un secadero, etcétera. – Máquinas y mecanismos: Se localizan dentro de las fábricas o edificios productivos, pero también pueden aparecer solos, fuera de su lugar o contexto original. Forman parte de la historia técnica o tecnológica de una determinada actividad industrial. – Elementos aislados: Son restos de cualquier actividad industrial, minera o de transporte: desde una chimenea, hasta un castillete o una máquina de tren.
315 9. EL PATRIMONIO INDUSTRIAL EN LEóN: MARCO DE GESTIóN... Desde el punto de vista de la noción de patrimonio industrial y su cronología, el Inventario optó por cierta flexibilidad para no dejar fuera elementos no estrictamente vinculados a las revoluciones industriales, pero con interés cultural y valor de representación, lo que se traduce en el registro de elementos y bienes ajustados a tres «momentos» tecnológicos (benito, 2009): a) Patrimonio preindustrial: Se compone de edificios, ingenios, infraestructuras y herramientas anteriores a la mecanización de la producción. Entran en esta consideración las artesanías y algunos elementos de tipo etnográfico. Es el patrimonio del siglo XVIII e incluso anterior. b) Protoindustrias y manufacturas reales (Reales Fábricas): Elementos patrimoniales con una cronología en torno a la segunda mitad del siglo XVIII. c) Patrimonio industrial en sentido estricto: Elementos y bienes muebles e inmuebles, materiales e inmateriales vinculados a las distintas revoluciones industriales. Cronología: abarca desde el último tercio del siglo XVIII hasta 1970 aproximadamente y varía con los territorios. Tras seis años de trabajos de Inventario los resultados arrojan un total de 4.887 registros con una desigual distribución por provincias, que en orden decreciente es la siguiente: León: 1.325 elementos y bienes; Salamanca: 598; burgos: 546; Segovia: 490; Palencia: 476; Soria: 458; Valladolid: 455; Zamora: 305; y Ávila: 234. La figura 3 refleja el peso relativo de cada provincia y una aparente paradoja, pues los territorios más industrializados no son los que más patrimonio atesoran. Esto se explica por la metodología de inventario, que registra, ya se ha dicho, elementos de diferentes etapas tecnológicas sin que el volumen patrimonial se corresponda necesariamente con la importancia del tejido industrial histórico de cada provincia. Es decir, este Inventario no da cuenta de la importancia de la industrialización provincial (no es su objetivo), sino que su función es registrar los restos materiales e inmateriales de tecnología preindustrial e industrial hasta los años de 1970 y en algunos lugares pesan más los primeros que los segundos.
316 Patrimonio cultural y desarrollo territorial Figura 3. distribución por provincias de los bienes y elementos del patrimonio industrial inventariados en Castilla y león entre 2006 y 2011 Fuente: Elaboración propia con datos de <http://www.elmundo.es/ elmundo/2011/10/31/leon/1320063826.html> En consecuencia, no todos los elementos patrimoniales del Inventario tienen el mismo valor e importancia en términos culturales. Según destaca benito Arnáiz, la Junta ha identificado tres grupos de bienes: «el primero, que supone entre el 5 y el 10%, corresponde a los que tienen una más alta valoración y que deberían conservarse en su integridad, pudiendo constituir la base para su inclusión en las figuras de protección establecidas en la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León; un segundo grupo, entre el 45 y el 60%, comprende aquellos bienes que se deberán mantener, evitando su desaparición y pudiendo dotarles de nuevo uso; un último grupo, entre un 30% y 50%, para los se considera que hay que documentarlos exhaustivamente sin concederles un grado de protección especial, bien por su estado de deterioro o por la imposibilidad de ejecutar cualquier tipo de intervención en los mismos» (Arnáiz, 2011:6). Esta lectura sugiere la idea de que la Junta está re-orientando su política cultural para competir en el renglón del turismo industrial, y no limitarse al patrimonio histórico-artístico cuando se trata de turismo urbano y turismo en comarcas mineras, en línea con la estrategia de otras regiones de España (Pardo Abad, 2010). Si se pone el foco en el caso de León, ámbito central de este trabajo, llama la atención su posición líder en el número total de bienes registrados, lo que se ha justificado por varios motivos: «laextensión territorial, laelevada dispersión poblacionalen los municipios, el desarrollo de las actividades minerasy la elevada cantidad debienes vinculados a la industria agroalimentaria, esencialmente, la industria harinera (…) Además el In-
317 9. EL PATRIMONIO INDUSTRIAL EN LEóN: MARCO DE GESTIóN... ventario de León se agranda al incluir bienes históricos pre-industriales o instalaciones con tecnologías anteriores a las revoluciones industriales»2. En suma, desde que el patrimonio industrial pasa a formar parte de los instrumentos y estrategias de la política cultural regional su gestión se normaliza y se somete a criterios de planificación que señalan acciones concretas en sectores específicos y en territorios, lugares y paisajes con rasgos singulares. Asimismo, se multiplican las intervenciones en comarcas mineras, áreas rurales y espacios urbanos. Nos obstante, el Plan PAHíS no alcanza a garantizar que las intervenciones sobre el patrimonio industrial sean siempre acertadas, pues en la toma de decisiones participan múltiples agentes sociales e institucionales con intereses dispares y no siempre con la misma visión del patrimonio, es decir, no están garantizadas las buenas prácticas en el sentido que apuntan los expertos (Ruiz de Lacanal, 2014). III. los resTos MInero-IndusTrIales de sabero: de ruI- na a PaTrIMonIo CulTural y reCurso TerrITorIal A una distancia de unos 65 km al noreste de la ciudad de León, en la zona que corresponde a la Montaña Oriental leonesa, tipificada en la actualidad como una de las áreas desfavorecidas de la provincia, destaca el valle de Sabero, tributario del río Esla y con una cuenca minera de carbón que fue la primera que se puso en explotación, antes del «despegue» en los años de 1890 de la minería leonesa. Por su notable y pionera historia minera el municipio de Sabero acumula un patrimonio excepcional, tanto por la cantidad de bienes y elementos como por la singularidad de muchos de ellos (Celemín y Martínez, 1997). En tal sentido sobresalen los núcleos de Sabero, Sahélices, Olleros y Sotillos donde se concentran vestigios que componen un escenario patrimonial de alto interés cifrado en los siguientes elementos y su correspondiente entorno, localizados según refleja la Figura 4: 1. Mina Sucesiva (1908). 2. Ferrería de San blas (1847). 3. Pozo Herrera I (1909-1913). 4. Cargadero de carbón y fábrica de briquetas. 5. Pozo Herrera II (1945). 6. Material ferroviario y restos de tren minero. 2. Vid. <http://www.elmundo.es/elmundo/2011/10/31/leon/1320063826.html>.
324 Patrimonio cultural y desarrollo territorial industrial por excelencia de la ciudad, donde algunas empresas tradicionales venían desarrollando su actividad y donde era posible disponer de suelo en abundancia y a buen precio, en contacto con los barrios obreros del entorno (el barrio de la Estación, el barrio de El Crucero, etc.), amén de situados a relativa distancia de la ciudad consolidada (casco antiguo, arrabales y Ensanche), un factor éste último que garantizaba el desarrollo sin estorbos mutuos de la ciudad y su industria, separadas por dos barreras físicas de gran relevancia urbanística: el río y las vías del ferrocarril» (benito, 2008b). En el devenir de la empresa y su presencia en la ciudad, la compañía propietaria cambiará en varias ocasiones de mano, destacando en este proceso la irrupción de Ebro, Compañía de Azúcares y Alcoholes, que en 1967 adquirió el 95% del capital de la Sociedad Industrial Castellana, y más tarde, en 1991, la fusión de ésta con la Compañía de Industrias Agrícolas, S.A. para dar origen a Ebro Agrícolas, S.A. a quien corresponderá gestionar el destino de los terrenos y la fábrica tras su cierre definitivo y posterior abandono, que se prolonga desde 1993 hasta la intervención que se inicia con el proyecto de Palacio de Congresos y Exposiciones de León aprobado en 2005 (benito 2008a y 2008b). ¿Cómo llega esta azucarera a constituir el núcleo de una operación urbanística sin precedentes en el sector Oeste de León? A diferencia de otros edificios industriales singulares, el complejo productivo de la «Santa Elvira» no llegó a tener la declaración de bIC, si bien aparece desde el año 2000 incluido en el Catálogo de Bienes y Elementos Protegidos del documento municipal denominado Plan Especial de Protección del Conjunto Urbano de la Ciudad de León. Pero en la práctica nada se hace por evitar la progresiva ruina de los edificios y la degradación del complejo y terrenos anexos, propiedad de la compañía Ebro, más interesada en el proceso especulativo que con el paso de los años aumenta el valor del suelo de la azucarera que en poner remedio a su lamentable abandono. En este contexto, el Ayuntamiento de León, a su vez interesado en incorporar al Plan General de Ordenación Urbana de 2004 los terrenos de la azucarera con una calificación que permitiera desarrollar urbanísticamente ese estratégico espacio de la ciudad, suscribió un convenio con fecha 12 de mayo de 2004 con la entidad Ebro Puleva, SA, propietaria única de los terrenos e instalaciones de la Santa Elvira, para adquirir el conjunto fabril como dotación urbanística pública al servicio de todo el municipio. La prensa local recogía así el acontecimiento: «El gran recinto ferial y Palacio de Congresos de León es ya una realidad después de la firma del convenio entre el Ayuntamiento de la capital y la compañía Ebro Puleva,
325 9. EL PATRIMONIO INDUSTRIAL EN LEóN: MARCO DE GESTIóN... por el que esta última cede al consistorio casi 41.500 metros cuadrados de los terrenos de la azucarera de Santa Elvira. Concretamente, de los 41.490 metros cuadrados, el recinto ferial ocupará más de 25.000 metros, el Palacio de Congresos –que estará en el actual edificio de la fábrica de Santa Elvira– algo más de 8.000 metros y el resto estarán dedicados a una amplia zona verde –algo de lo que carece este barrio, excepción hecha del parque de Quevedo– y a un gran aparcamiento subterráneo. A cambio, el Ayuntamiento, a través del PGOU, recalificará el resto del suelo como urbanizable y de esta forma Ebro puede construir, en el resto de terrenos hasta los 107.427 metros cuadrados, 666 viviendas, con la reserva del 10% –66 pisos– que fija la Ley para viviendas de protección oficial» (Diario de León, 13/05/2004). Figura 6: localización de la azucarera de león y transformación de su entorno urbano y situación, a la izquierda, de la fábrica araú en relación con el Camino de santiago Fuente: Elaboración propia En dicho convenio se llegó a tres compromisos que afectan al complejo de la azucarera y su entorno:
326 Patrimonio cultural y desarrollo territorial a) Desarrollo urbanístico del área circundante a la instalación industrial con expansión del uso residencial (600 viviendas libres y 66 de P.O.) respetando la fábrica de azúcar. b) Asignación a la antigua Azucarera Santa Elvira de un nuevo uso como futuro Palacio de Congresos y Exposiciones y Recinto Ferial. c) Diseño de la futura integración del ferrocarril. Con este convenio el Ayuntamiento desbloqueó la situación de parálisis de los terrenos de la azucarera, que estaban constriñendo el crecimiento y reordenación del sector Oeste de la ciudad, al tiempo que da satisfacción al sector inmobiliario (las constructoras Vallehermoso y Río Vena son las más beneficiadas) y crea un foco de interés inversor en un antiguo barrio industrial, El Crucero, con potencial de nueva centralidad, toda vez que la estación de ferrocarril de alta velocidad se ubicará en terrenos contiguos a la azucarera, o lo que es lo mismo, junto al gran equipamiento que representa el palacio de congresos y exposiciones (benito 2008b). Ciertamente el Ayuntamiento jugó sus bazas con habilidad y apostó, en un momento en que la Junta se disponía a aprobar el Plan PAHíS, por una solución que respetaba los edificios más representativos de la vieja azucarera y la salvaba de la destrucción, sintonizando así con la corriente de opinión local favorable a conservar la vieja azucarera, aunque muchos elementos del recito se perderán para siempre (edificios de viviendas para empleados, naves apartadas del cuerpo central de la fábrica…). Los pasos siguientes que permitirán al Ayuntamiento de León materializar esta transformación urbana se resumen en: primero, convocar en 2005 un concurso internacional de ideas para diseñar el Palacio de Congresos y Exposiciones, que se resuelve a favor del proyecto que presenta el francés Dominique Perrault; segundo, adjudicar en 2007 el Proyecto básico, de Ejecución y Dirección de las Obras a la firma de arquitectura Dominique Perrault Architecture SARL (DPA); y tercero, firmar acuerdos de financiación con los otros dos grandes agentes de esta operación urbanística, el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y la Junta de Castilla y León. Los principales compromisos serán, según consta en la Memoria 2010 de la sociedad gestora del proyecto (PCEL, 2010): – El 30 de noviembre de 2009 el Ministro de Industria, Comercio y Turismo y el Alcalde de León firmaron el Convenio de Financiación
327 9. EL PATRIMONIO INDUSTRIAL EN LEóN: MARCO DE GESTIóN... para hacer efectiva la subvención del Ministerio correspondiente a la anualidad 2009 para el impulso de la construcción del nuevo Palacio de Congresos y Exposiciones por un importe de 1.500.000 de euros. – El 30 de noviembre de 2009 los mismos agentes firmaron el Convenio-Marco para la financiación plurianual para la construcción del Palacio de Congresos y Exposiciones de León. Aquí se recogen las subvenciones del Ministerio correspondientes a las anualidades 2010, 2011 y 2012 con unas cantidades de 6.000.000, 8.000.000 y 9.988.477 euros respectivamente. – El 7 de diciembre de 2009 se firma el Convenio Marco que establece el compromiso de la Junta de Castilla y León de subvencionar el proyecto con una cantidad total de 30.488.477 euros en el período 2009-2013. – El 11 de diciembre de 2009 se adjudicaron inicialmente de obras del «proyecto de construcción y rehabilitación del Palacio de Congresos y Exposiciones de León, fase 2. Pabellón de usos complementarios (Petit Palais)». Importe total de 2.210.042,12 euros. Las obras finalizaron el 24 de marzo de 2011. La explotación y utilización de este edificio ya ha comenzado (vid. PCEL, Memoria 2010: 14). Con respecto al proyecto en marcha, la intervención en la azucarera y su entorno consiste, al decir de su promotor, en la adaptación de la antigua fábrica en lugar de encuentro social y cultural, es decir, una antigua refinería que se convierte en Palacio de Congresos y en Recinto Ferial, como parte de una operación de reordenación del sector Oeste de León motivada por la llegada del tren de alta velocidad. El edificio resultante incorpora acciones medioambientales como es una gran cubierta fotovoltaica translucida que servirá de protección solar al interior del recinto ferial y lo abastecería de energía eléctrica. El edificio con uso de Recin- to Ferial tiene una superficie de 12.700 m² y dispondrá de tres grandes salas de nueva construcción; el Palacio de Congresos, ubicado sobre los edificios existentes de la antigua azucarera, estará dotado de auditorio, salas de conferencias, de reuniones, de exposiciones, aulas, etc. Y como programa anexo a todo el conjunto se propone un edificio de usos complementarios, con las oficinas de gestión, salas polivalentes de reuniones y exposiciones y cafetería-restaurante con una pequeña plaza asociada que permita actividades al exterior. Entre el palacio y la zona de la nueva
328 Patrimonio cultural y desarrollo territorial estación provisional de ferrocarril, se planifica una gran plaza, con zona de aparcamiento (Figura 7). Figura 7: aspecto original de la azucarera y resultado de la intervención Fuente: Composición de imágenes cedida por Francisco Díez y elaboradas a partir del Visor bing Maps y de <www.elmundo.es> En definitiva, el proyecto de rehabilitación de la azucarera está parcialmente resuelto (finalizado el edificio de usos complementarios, denominado Petit Palais) aunque las obras del Palacio de Congresos, llamado Grand Palais, también objeto de acciones de rehabilitación, van con retraso y están sin concluir, al igual que el Palacio de Exposiciones, de nueva planta (Figura 8). En su entorno se ha trazado un nuevo eje viario, prolongación de la calle Ordoño II y la avenida de Palencia hasta su entronque con la avenida Doctor Fleming; se ha clausurado la estación de trenes histórica y desactivado su parrilla de vías para proceder al soterramiento del ferrocarril, y a escasos metros de ella se ha construido una nueva, que no se ajusta al proyecto de Perrault porque era una solución provisional, pero la falta de presupuesto la convierte en una alternativa definitiva, es
329 9. EL PATRIMONIO INDUSTRIAL EN LEóN: MARCO DE GESTIóN... decir, en la actual y permanente estación a la que llega desde octubre de 2015 el AVE que conecta León con Madrid (en un futuro está previsto que se prolongue hasta Asturias) (Figura 6). Figura 8: obras de rehabilitación de la «santa elvira» para usos de Palacio de Congresos y exposiciones en león Fuente: Imágenes de la autora tomadas en octubre de 2014 V. la FÁbrICa de eMbuTIdos araú: un equIPaMIenTo CulTural en el CaMIno de sanTIago En el alfoz de León, al noroeste de la capital y cerca de sus barrios industriales y ferroviario, se fundó en fecha incierta entre 1840 y 1845 la fábrica de embutidos Araú (Casa Alcorta en sus orígenes), una empresa familiar de cierto renombre y proyección dedicada a un negocio próspero durante décadas y situada en el núcleo urbano de Trobajo del Camino (municipio de San Andrés del Rabanedo), que hubiera pasado desapercibida de no ser por su arquitectura y por formar parte del Camino de Santiago (Figura 6). Se trata de un singular conjunto arquitectónico, descrito y estudiado por diversos autores (balboa, 2006; benito 2008b; Revilla, 2011), e integrado por cuatro edificios construidos en épocas diferentes con materiales de la zona, ladrillo y tapial, y con un estilo ecléctico inspirado en la arquitectura industrial anglosajona, lo que le otorga valor artístico y relevancia patrimonial. Pero es su localización en un tramo de la carretera de Astorga integrado en el Camino Francés de Santiago lo que, sin duda, le ha salvado de la destrucción y el derribo, pues está en un entorno declarado
330 Patrimonio cultural y desarrollo territorial Conjunto Histórico-Artístico desde 1962 y bien de Interés Cultural desde 1985 (Revilla, 2011). Una vieja fábrica que pasa a formar parte de un bien patrimonial, el Camino, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1993. La protección mencionada no impidió que tras el cierre a finales de los años de 1980 la fábrica sufriera un proceso avanzado de degradación y ruina que motivó en 1997 el intento municipal por derribar la factoría y dar paso a nuevos usos en el viejo solar industrial, pese a que un año antes la Diputación de León había aconsejado la rehabilitación integral del inmueble. El cambio político en la Corporación, que pasa a manos socialistas en 1998, explica el inicio del nuevo destino para Araú, cuya rehabilitación, no obstante, habrá de esperar a 2007, tras varios intentos fallidos de intervención promovidos por instancias ministeriales, que en 2001 incluyen la recuperación y puesta en valor con uso cultural y turístico de Araú en los programas oficiales sobre patrimonio cultural. Como paso previo, el Ayuntamiento firmó en 1998 un convenio con los propietarios y a cambio de la titularidad pública de la fábrica y el solar colindante se recalificaron unos terrenos en su alrededor para la construcción de 300 viviendas (Diario de León 25/05/2006), lo que quedará reflejado en las Normas Urbanísticas que se aprueban en 1999, así como el uso de equipamiento dotacional para la vieja fábrica. La búsqueda de financiación pondrá el proyecto en manos del Ministerio de Vivienda, que en 2005 convocó un concurso de ideas resuelto en 2006 a favor de ALF Arquitectos Asociados. Según describe Revilla (2011:70) «a finales del año 2008 se iniciaron los trabajos de intervención en el edificio, adjudicados a la empresa Teconsa por 4.508.910 euros y con un plazo de ejecución de 18 meses. El coste lo asumió el Ministerio de Vivienda en un 80%, mientras que el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo sufragaría el 20% restante, conforme a lo firmado entre ambas administraciones el 20 de mayo de 2006». Pero en 2009 la constructora quiebra y el proyecto queda en estado de letargo, con las obras paralizadas y sin fondos para su avance. Finalmente el Ministerio de Fomento anunció en marzo de 2011 que destinaría más de 5,7 millones de euros a la rehabilitación de Araú, recordando que esta actuación se enmarca en las inversiones en patrimonio histórico, cultural y social en Castilla y León, y subrayando que los trabajos de restauración respetarán al máximo su estructura industrial, potenciándola para uso cultural, según un proyecto que distribuye el conjunto arquitectónico en cuatro edificios y un auditorio de nueva planta ubicado en el espacio exterior (Figura 9):
331 9. EL PATRIMONIO INDUSTRIAL EN LEóN: MARCO DE GESTIóN... – En el Edificio 1, originalmente destinado a vivienda y oficinas, se instalará una biblioteca con salas de lectura en tres plantas (dcha. de la foto y del alzado). – Los Edificios 2 y 3 albergarán en la planta baja el vestíbulo principal de acceso y una oficina de turismo. Las plantas superiores darán cabida a distintas salas de exposiciones. Antiguamente el edificio 2 era el paso de enlace entre las viviendas (edificio 1) y el secadero (edificio 3) (centro del alzado). – En el Edificio 4, antes nave, se ubicará una sala de exposiciones, zonas de instalaciones y almacenes, entre otros usos (izda. foto y alzado). – En la parte posterior del conjunto de edificios, sobre la calle Sampedro, se situará el auditorio semienterrado (Nota de Prensa de la Oficina de Información del Ministerio de Fomento, 23/03/2011). Figura 9: estado original de la fábrica abandonada y alzado del proyecto de rehabilitación aprobado en 2007 Fuente: ALF Arquitectos Asociados 2007 Las labores de campo realizadas en agosto de 2015 han permitido cons-
332 Patrimonio cultural y desarrollo territorial tatar que las obras de rehabilitación avanzan y que el complejo cultural de Araú está cerca de ser una realidad. Puede afirmarse, en conclusión, que esta intervención refuerza la presencia de León en el Camino de Santiago, sirve para recualificar el núcleo urbano de Trobajo del Camino y para generar una nueva dotación cultural, al tiempo que se preserva un bien patrimonial ligado a la memoria del lugar, sin incurrir en una indeseable fosilización del territorio, pues la intervención se produce con el beneplácito de los vecinos, a los que no se les impone la conservación de un viejo edificio, sino que se les brinda un escenario en el que confluyen sin aparente conflicto el pasado y el cambio, en clave de mejora del entorno y nuevas opciones de ocio y cultura. En las intervenciones antes analizadas el impacto territorial también es evidente, pero en Araú sobresale el hecho de que el bien patrimonial interactúa directamente con un recurso de gran potencia, el Camino de Santiago, de lo que cabe inferir una proyección internacional añadida al complejo fabril histórico, con una función turística que pretende dinamizar el alfoz de León y que no es en absoluto incompatible con el respeto al legado industrial. Figura 10: edificios rehabilitados y obras en la fábrica araú Fuente: Imagen cedida por el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo y tomada en 2014
333 9. EL PATRIMONIO INDUSTRIAL EN LEóN: MARCO DE GESTIóN... VI. ConClusIones La importancia creciente del patrimonio cultural, tanto en su vertiente económica como social y territorial, tiene su reflejo en el desarrollo de una normativa legal que lo protege y conserva, así como en una serie de instrumentos que regulan la gestión del mismo, lo que incluye su inventario, catalogación y planificación de las intervenciones posibles y usos futuros. En Castilla y León el mayor esfuerzo se realiza desde comienzos de 2000, una década que suma la aprobación de planes y proyectos encaminados a preservar, a dar valor, reutilizar y divulgar un tipo de recurso, el patrimonio industrial y minero, reconocido como patrimonio cultural, que permite ampliar la estrategia turística de la comunidad autónoma y extender el concepto de cultura a elementos materiales e inmateriales, poco o nada valorados hasta mediados del siglo pasado, legados por la industrialización. El entramado institucional del patrimonio hace que éste quede en manos de agentes, privados y públicos, que ante la decisión de intervenir no siempre comparten intereses y estrategias. Por lo común los propietarios de terrenos, edificios e instalaciones (compañías mineras, empresas industriales, constructoras) están movidos por el afán de negocio y buscan acuerdos con entes públicos (Ayuntamientos con preferencia) para ceder la titularidad del bien a cambio de compensaciones que afectan al planeamiento municipal y urbano. A su vez, los Ayuntamientos recaban el apoyo financiero de instancias regionales (Junta de Castilla y León) o del Gobierno central (Ministerio de Fomento) para ejecutar el proyecto de puesta en valor de ese patrimonio, que adquiere en tal momento la condición de recurso económico y/o urbanístico. Las intervenciones en la comarca minera de Sabero, en la azucarera de León y en la fábrica Araú de Trobajo del Camino ilustran el complejo proceso que transforma viejas fábricas en museos, equipamientos urbanos y dotaciones culturales y sociales. En Sabero es evidente que el patrimonio minero e industrial se orienta a crear focos de actividad que dinamicen un área de montaña desfavorecida, y en tal sentido el patrimonio se configura como un recurso turístico estratégico, aunque no es tan evidente que el impacto territorial a medio/largo plazo justifique la inversión realizada, ni la que aún se necesita para completar el parque patrimonial proyectado. Pero la apuesta es firme y el resultado final dependerá de la gestión y de la implicación local, siendo deseable la participación o concurrencia de la iniciativa privada, más ágil que la pública cuando se trata de tejer una red de negocios que capten inversión y generen puestos de trabajo, que es lo que en última instancia todos esperan de este Museo regional y su entorno cultural.