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Proyecto de investigación: cuidados de Enfermería en la fractura de cadera liderados por la enfermera de ortogeriatría

Pérez Zurita, Helena

Abstract

Grado en Enfermería

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Universidad de Valladolid Grado en Enfermería Facultad de Enfermería de Valladolid Curso 2021-2022 Trabajo de Fin de Grado PROYECTO DE INVESTIGACIÓN: CUIDADOS DE ENFERMERÍA EN LA FRACTURA DE CADERA LIDERADOS POR LA ENFERMERA DE ORTOGERIATRÍA Helena Pérez Zurita Tutor: Agustín Mayo Íscar Cotutora: Begoña Aránzazu Álvarez Ramos AGRADECIMIENTOS A mis tutores, por ayudarme con la composición de este trabajo y confiar en mí, A mi familia, por darme la mano siempre en cada paso que doy y ser mi apoyo incondicional, A mi pareja y amigos, por permanecer a mi lado y verme crecer como persona, A Laura, por haber sido la razón por la que elegí esta carrera, A mis profesores de la Facultad y a todos los compañeros sanitarios que he conocido durante mis prácticas, por enseñarme los valores de la Enfermería y acompañarme durante todo el proceso de mi aprendizaje, A la Enfermería, por formarme en el arte de cuidar. RESUMEN INTRODUCCIÓN: La fractura de cadera es uno de los problemas de salud más frecuentes asociados a la fragilidad ósea en el anciano y que causa un gran número de ingresos hospitalarios en los servicios de Traumatología y Cirugía Ortopédica, especialmente en mujeres mayores de 80 años. Su elevada incidencia, el gran coste económico que supone, las complicaciones que genera y la gran pérdida de la capacidad funcional que ocasiona en los pacientes mayores, nos lleva a necesidad de estandarizar los cuidados proporcionados durante todo el proceso de recuperación del paciente, tanto durante su estancia hospitalaria como en la restauración de su independencia previa a la fractura. MATERIAL Y MÉTODOS: Se propone la realización de un ensayo clínico aleatorizado, controlado, longitudinal y prospectivo con una duración de dos años, en el que los participantes serán pacientes independientes, mayores de 65 años, que han sufrido una fractura de cadera e ingresen en hospitales de Castilla y León que cuenten con una Unidad de Ortogeriatría. Se evaluarán tres intervenciones: uso de tracción cutánea, sondaje vesical temporal y seguimiento postoperatorio desde Atención Primaria; estableciéndose en cada caso un grupo experimental y un grupo control. OBJETIVOS: Evaluar la eficacia de tres intervenciones de enfermería que pretenden estandarizar los cuidados de enfermería en el paciente con fractura de cadera y ayudar en su recuperación posterior en el ámbito extrahospitalario. CONCLUSIONES: APLICACIÓN A LA PRÁCTICA CLÍNICA: Si las intervenciones propuestas demostraran ser eficaces, se podrían implantar en todo nuestro sistema sanitario público permitiendo estandarizar los cuidados de enfermería en Castilla y León, ayudando a reducir el número de complicaciones y el coste sanitario. PALABRAS CLAVE: fractura de cadera, tracción cutánea, sondaje vesical intermitente, ortogeriatría, cuidados de enfermería. I ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN ........................................................................................... 1 1.1. DOLOR PRODUCIDO POR LA FRACTURA DE CADERA ................ 2 1.2. RECUPERACIÓN POSTQUIRÚRGICA ................................................ 3 1.3. IMPORTANCIA DE LA ENFERMERA DE ORTOGERIATRÍA ............ 5 2. JUSTIFICACIÓN ............................................................................................ 5 3. HIPÓTESIS .................................................................................................... 6 4. OBJETIVOS ................................................................................................... 7 5. METODOLOGÍA ............................................................................................ 7 5.1. TIPO DE ESTUDIO ................................................................................ 7 5.2. SUJETOS A ESTUDIO .......................................................................... 7 5.3. CRITERIOS DE INCLUSIÓN Y EXCLUSIÓN ....................................... 8 5.4. DURACIÓN DEL ESTUDIO ................................................................... 9 5.5. PROCEDIMIENTO ................................................................................. 9 5.6. CRONOGRAMA ................................................................................... 14 5.7. VARIABLES ......................................................................................... 15 5.8. ANÁLISIS ESTADÍSTICO.................................................................... 16 5.9. CONSIDERACIONES ÉTICO-LEGALES ........................................... 16 5.10. RECURSOS Y PRESUPUESTO ......................................................... 17 6. LIMITACIONES Y FORTALEZAS .............................................................. 17 7. CONCLUSIONES: APLICACIÓN A LA PRÁCTICA CLÍNICA ................. 18 8. FUTURA LÍNEA DE INVESTIGACIÓN ...................................................... 19 9. BIBLIOGRAFÍA ........................................................................................... 20 10. ANEXOS ................................................................................................... 23 II ÍNDICE DE ABREVIATURAS ABVD: Actividades Básicas de la Vida Diaria. RAO: Retención Aguda de Orina. TVP: Trombosis Venosa Profunda. UPP: Úlceras Por Presión. ITU: Infección del Tracto Urinario. SV: Sondaje Vesical. ENV: Escala Numérico Verbal. 1 1. INTRODUCCIÓN La fractura de cadera es uno de los problemas de salud más frecuentes asociados a la fragilidad ósea en el anciano y que causa un gran número de ingresos hospitalarios en los servicios de Traumatología y Cirugía Ortopédica. Esto se debe al progresivo envejecimiento de la población y al incremento de la esperanza de vida en los últimos años, dando como resultado una elevada incidencia global de fractura de cadera que se incrementa con la edad, especialmente en personas mayores de 80 años y con un predominio muy superior de mujeres (1,2). Constituye un gran problema de Salud Pública debido a la gran frecuencia con la que se ocasiona, el riesgo y coste que conlleva, así como de las secuelas que produce en la población anciana, algunas de ellas evitables si se tratan de forma correcta. Según los últimos datos disponibles publicados por el Registro Nacional de Fracturas de Cadera (3) en el que participaron 52 hospitales de todo el ámbito nacional, en el año 2020 hubo un total de 6.143 casos de fractura de cadera en pacientes cuya edad media fue de 87 años y de los cuales el 77,4% fueron mujeres. Se considera un proceso clínico grave, asociado fundamentalmente a la osteoporosis propia de la población anciana, así como a una mayor probabilidad de sufrir caídas, al gran consumo de fármacos en personas con patologías previas y al deterioro del estado general y la movilidad asociado a la edad. Otros de los factores que incrementan su incidencia son el consumo de tabaco y alcohol y la falta de calcio y vitamina D en la dieta (4,5). Existen diferentes tipos de fracturas de cadera en función del lugar donde se localice: Subcapitales, justo por debajo de la cabeza del fémur; Transcervicales a través del cuello femoral; Pertrocantéreas en la región trocantérea y Subtrocantéreas hasta 8 cm por debajo del trocánter menor, siendo las Pertrocantéreas el tipo de fractura más frecuente (3). 2 Su tratamiento es fundamentalmente quirúrgico y consiste en la restauración del fémur mediante el empleo de material de osteosíntesis formado por clavos, clavos-placa y/o tornillos; o en el reemplazo de la cadera mediante la artroplastia total o parcial (hemiartroplastia) de cadera (6). El abordaje e intervención del paciente en las primeras 48 horas reduce el número de complicaciones posteriores y la estancia hospitalaria, e incluso se asocia con la disminución de la mortalidad (7). El dolor ocasionado por la fractura, la cirugía y recuperación posterior ocasiona al paciente anciano que lo sufre una pérdida notable en su autonomía física y psíquica que requerirá la ayuda de profesionales para recuperar su estado de salud, sin olvidar el gran coste económico que supone su tratamiento y sus repercusiones funcionales en el anciano. 1.1. DOLOR PRODUCIDO POR LA FRACTURA DE CADERA La fractura de cadera ocasiona un dolor agudo fundamentalmente en la región inguinal, que impide la bipedestación y la posibilidad de movilizar la extremidad. En fracturas desplazadas, puede producirse rotación externa y acortamiento del miembro afectado, acompañado de hinchazón y hematomas locales (8). Esta sintomatología y signos característicos, por lo general, se producen como resultado de una caída leve de baja intensidad en las personas de edad avanzada y por un traumatismo de alta energía en los jóvenes (9). El control del dolor resulta más complejo en pacientes ancianos. Un mal control del dolor impide al paciente el descanso, aumenta el riesgo de sufrir delirio, retrasa la movilización y perjudica en su recuperación funcional posterior, prolongando la estancia hospitalaria (10). Entre los métodos para reducir el dolor se encuentran el uso de analgésicos, antiinflamatorios y opioides como primera opción, y otros métodos secundarios como la acupresión, la terapia de relajación muscular, el bloqueo nervioso, la neuroestimulación y el uso tracción cutánea o esquelética. Sin embargo, existe poca evidencia y documentación acerca de la eficacia de estas terapias y su uso habitual (11). La tracción se trata de un método ortopédico preoperatorio que consiste en ejercer una fuerza de tracción mediante la colocación de bandas adhesivas sobre 3 la piel de la extremidad afectada (tracción cutánea), o bien mediante la inserción de unos clavos colocados a través del hueso de dicha extremidad (tracción esquelética) (12), que se transmite mediante un sistema de poleas y se fija a un peso con el objetivo de inmovilizar la extremidad y de esta forma reducir el dolor y evitar el desplazamiento de la fractura. A pesar de que la tracción cutánea se realiza de forma rutinaria en determinados centros hospitalarios, no existe evidencia suficiente de que su utilización aporte beneficios. Numerosos artículos sostienen que, además de no ayudar a controlar el dolor y a la reducción de la fractura, pueden producir efectos adversos como la aparición de úlceras por presión y lesiones cutáneas, problemas en la vascularización y dificultad para el personal sanitario de movilizar al paciente y realizar sus cuidados (2,7,13). Debido a la falta de documentación respecto a las ventajas de la utilización de este método frente a la no utilización, se requiere de una mayor investigación y la realización de nuevos estudios. 1.2. RECUPERACIÓN POSTQUIRÚRGICA La movilidad funcional y deambulación posterior a la fractura pueden verse frecuentemente deterioradas en el paciente de edad avanzada tras su intervención, precisando la ayuda para la realización de las ABVD (Actividades Básicas de la Vida Diaria) y con un mayor riesgo de ser institucionalizado. Además, en el periodo postoperatorio se pueden producir una serie de complicaciones derivadas de la intervención y de la propia fractura, como son la aparición de anemia, deshidratación, RAO (Retención Aguda de Orina), estreñimiento y síndrome confusional en el anciano, y otras como el riesgo de TVP (Trombosis Venosa Profunda) y la aparición de UPP (Úlceras por Presión) como consecuencia del encamamiento prolongado (2). Durante el postoperatorio, es muy frecuente que se realice un SV (sondaje vesical) rutinario al paciente, pues la RAO ocurre de forma habitual tras una operación por fractura de cadera. No obstante, ninguna guía recomienda el SV rutinario ya que este se asocia a un alto riesgo de ITU. Por el contrario, otros autores recomiendan realizar un sondaje cada 8 horas en un intervalo de 48 4 horas (2,14,15,16). Sin embargo, la manipulación regular de la vía urinaria también expone al paciente a mayor riesgo de sufrir ITU. Canalizar la vía urinaria solo si se presenta RAO y retirar la sonda inmediatamente en lugar de programarlo cada 8 horas disminuiría el número de manipulaciones de la vía urinaria y con ello el riesgo de sufrir una ITU (17). A pesar de que el SV rutinario conlleva un mayor riesgo de infección y prolonga la estancia hospitalaria, es una práctica más extendida que la realización del SV intermitente. Sería conveniente estudiar la existencia de los beneficios del SV intermitente en la RAO y así reducir el número de complicaciones postoperatorias. El objetivo fundamental del tratamiento de la fractura de cadera en el anciano es que recupere la funcionalidad e independencia previa a esta. La movilización precoz supervisada en las primeras 24-48 horas tras la cirugía (10, 18) es esencial para conseguir que el paciente recupere el grado de independencia funcional y deambulación previo a la fractura lo antes posible y de esta forma reducir la aparición de las complicaciones mencionadas anteriormente, evitando el encamamiento y la hospitalización prolongada siempre que sea posible. La calidad de vida del paciente tras la intervención puede verse afectada de tal forma que alrededor de la mitad de los pacientes no recuperan el estado funcional previo a la fractura (19,20), ocasionando dificultad e incapacidad en la realización de ABVD, así como deterioro del estado cognitivo, que afectará tanto a las necesidades del propio paciente como a los cuidados recibidos por su entorno familiar. Existe una gran diferencia entre la recuperación de pacientes jóvenes frente a los ancianos; mientras que los primeros apenas presentan problemas en su recuperación, los ancianos se ven mucho más limitados tanto de forma física como psíquica (10). El proceso de recuperación funcional del paciente comienza nada más realizarse la cirugía y no se completa hasta pasados de seis meses a un año desde la fractura en los mejores casos (10,21). La función principal del equipo multidisciplinar de Traumatología y Ortogeriatría durante su ingreso es que el paciente sea capaz de caminar de forma independiente antes de recibir el alta hospitalaria (14). Al recibir el Alta, el paciente caminará con ayuda de andador o 11 Grupo experimental: se canalizará la vía urinaria mediante un SV intermitente cuando el paciente realice una RAO. Se evacuará la orina y posteriormente se retirará la sonda. El procedimiento se repetirá solo cuando el paciente realice otra RAO, evitando así la manipulación innecesaria de la vía urinaria. Procedimiento: - El equipo sanitario informará al paciente sobre el procedimiento que se le va a realizar. - Se preparará el material necesario. Se trata de una técnica estéril. - Se elegirá el calibre y longitud de la sonda en función de la anatomía de la uretra del/ de la paciente. En caso de realizar un SV permanente, se utilizará una sonda Foley® de dos luces, mientras que en el sondaje intermitente se utilizará una sonda Nelaton®. - Se limpiarán los genitales del paciente con agua y jabón y se secarán posteriormente. - El enfermero que realizará la técnica se colocará guantes estériles y lubricará la sonda. - Se introducirá la sonda elegida por la uretra del paciente y se esperará a la salida de orina hasta conseguir el vaciamiento total de la vejiga. La orina se recogerá mediante un recipiente. - En caso del grupo control, se inflará el balón de la sonda con los ml agua estéril que se indiquen para mantenerla alojada en la vejiga, y se conectará a una bolsa de recolección; mientras que en el grupo experimental se retirará la sonda tras el vaciamiento completo de la vejiga. INTERVENCIÓN III: SEGUIMIENTO Y VALORACIÓN DE LA RECUPERACIÓN FUNCIONAL DEL PACIENTE La tercera intervención será protagonizada por las enfermeras de Ortogeriatría y Atención Primaria. Grupo control: el médico geriatra y el traumatólogo enseñarán al paciente a desplazarse por la habitación con ayuda de muletas o andador, en función de las necesidades del paciente, a las 48 horas de la intervención quirúrgica si la 12 estabilidad de la fractura lo hace posible. Se le entregará el Alta Hospitalaria en el momento en que las condiciones médicas del paciente lo permitan. Grupo experimental: el paciente intentará volver a andar de nuevo bajo las pautas y supervisión del equipo médico con ayuda de andador o muletas. Previo al Alta, los familiares del paciente se reunirán con la enfermera de Ortogeriatría, para tratar todo lo relacionado con los cuidados esenciales del paciente e instruirles en la correcta realización de los mismos. La enfermera realizará las siguientes actividades: - Revisará la medicación del paciente previa al Alta y enseñará a la familia la posología y forma de administración de cada medicación. - Proporcionará una guía con una serie de recomendaciones para la deambulación correcta del paciente en el hogar, así como de una pauta de ejercicios que puede realizar para recuperar la movilidad de la cadera y la fuerza muscular de las extremidades (ANEXO IV). - Recomendará unas pautas para el reacondicionamiento del hogar del paciente para evitar futuras caídas en su domicilio y disminuir el riesgo de sufrir una segunda fractura de cadera (ANEXO V). - Incidirá en la importancia de seguir estas pautas para conseguir una evolución favorable del paciente y que este pueda ser capaz de recuperar su independencia anterior lo antes posible. Tras el Alta hospitalaria, se solicitará una consulta con la enfermera de Atención Primaria en un periodo de una a dos semanas tras recibir el Alta. La enfermera de Atención Primaria será la encargada de realizar el seguimiento del paciente en los siguientes meses de recuperación. La duración del seguimiento será de un año. 13 Se programarán las consultas del paciente de la siguiente forma: • 1ª Consulta (1-2 semanas tras el Alta): se realizará con el paciente y su familiar o familiares más cercanos. - Se realizará una valoración general del paciente mediante la toma de constantes vitales y evaluación del estado general. - Se preguntará al paciente y sus familiares si han seguido las recomendaciones y han puesto en práctica los ejercicios proporcionados por la enfermera de Ortogeriatría del hospital. - Se proporcionarán pautas de alimentación y consejos dietéticos para añadir Calcio y Vitamina D a la dieta. - Se explicará la programación de las consultas posteriores y se informará sobre la realización de un seguimiento telefónico semanal para hablar con el paciente y confirmar que está siguiendo las recomendaciones. - Se resolverán las dudas que surjan al paciente y sus familiares sobre todo el proceso. - Se recogerán las variables que correspondan. Tras la primera consulta, la enfermera programará una visita al domicilio del paciente para observar su disposición y si esta debe modificarse para evitar caídas. • 2ª consulta (a los 3 meses): se realizará con el paciente y sus familiares. - Se preguntará al paciente sobre su estado general y si nota mejoría desde la intervención. Se realizará un control de peso y constantes. - Se valorará el nivel de independencia mediante el Índice de Barthel. Los resultados se compararán con el estado previo a la fractura. - El paciente realizará en consulta los ejercicios proporcionados en el hospital mediante la supervisión de la enfermera y se le proporcionarán otros nuevos si fuese necesario. - Se recogerán las variables que correspondan. 14 • 3ª consulta (a los 6 meses): se realizará con el paciente. - Se realizará una consulta similar a la 2ª consulta. - Se repetirá el Índice de Barthel, cuyos resultados se compararán con los previos a la fractura y los obtenidos en la 2ª consulta. - Se evaluará la mejoría en la realización de los ejercicios. - Se evaluará la marcha y el equilibrio mediante la prueba Timed Up and Go (ANEXO VI). - Se recogerán las variables que correspondan. • 4ª y última consulta (al año): se realizará con el paciente. - Se repetirá el Índice de Barthel y se compararán los resultados actuales con los previamente obtenidos durante el seguimiento. - Se evaluará nuevamente la marcha y el equilibrio. - Se comprobará si existe una mejoría desde la primera consulta, y si se ha logrado recuperar la independencia previa del paciente. - Se recogerán las variables que correspondan. La enfermera de AP realizará un informe sobre la evolución del paciente en cada consulta. Dicho informe será puesto en común con la geriatra y la enfermera de la Unidad de Ortogeriatría del hospital. El equipo del hospital mantendrá el contacto con la enfermera de AP durante todo el proceso de seguimiento del paciente para valorar de forma conjunta su evolución. 5.6. CRONOGRAMA • Durante el primer mes, se informará al equipo sanitario sobre el proyecto que va a llevarse a cabo y se le instruirá en cada una de las intervenciones. • En los siguientes 21 meses siguientes, se llevará a cabo el estudio mediante la aplicación de las tres intervenciones y se realizará la recogida de datos. • El siguiente mes se destinará al análisis e interpretación de los datos obtenidos. 15 • El último mes se empleará para la elaboración del informe y las conclusiones obtenidas en el estudio. 5.7. VARIABLES Variables independientes: • Antecedentes médicos del paciente. • Edad. • Sexo. • Tipo de fractura de cadera (Subcapital, Transcervical, Pertrocantérea o Subtrocantérea) • Lugar de residencia. • Tratamiento farmacológico previo. • Nivel de dependencia previo a la fractura de cadera (Índice de Barthel). Variables dependientes: • Complicaciones generales durante el ingreso. • Duración de la estancia hospitalaria. • Estancia hospitalaria previa a la intervención quirúrgica. • ITU asociada al SV. • Días de sondaje vesical permanente en el grupo control. • Número de cateterismos intermitentes en el grupo experimental. • Aparición de complicaciones derivadas del uso de tracción cutánea. • Evaluación del dolor mediante la escala ENV. • Medicación administrada durante el ingreso. • Deambulación del paciente previo al Alta. • Nivel de dependencia posterior a la aplicación del proyecto (Índice de Barthel). • Evaluación de la marcha y el equilibrio tras un año de seguimiento por AP (prueba Timed Up and Go). 16 5.8. ANÁLISIS ESTADÍSTICO Las variables numéricas se resumirán con medias y desviaciones típicas y las variables cualitativas con porcentajes. Se obtendrán los correspondientes intervalos de confianza poblacionales. Se ajustará un modelo de análisis de la varianza a los datos obtenidos. Ello permitirá identificar el efecto de cada una de las intervenciones propuestas, incluso la existencia de posibles interacciones entre tratamientos. Se considerarán como estadísticamente significativos pvalores inferiores a 0.05. Los datos se analizarán con el programa estadístico SPSS utilizando una licencia de la Universidad de Valladolid. 5.9. CONSIDERACIONES ÉTICO-LEGALES Se asegurará la confidencialidad de los datos de los pacientes participantes según la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, que serán utilizados exclusivamente con fines de investigación y análisis estadístico de los mismos. Estos datos quedarán custodiados por la Agencia de Protección de Datos y serán eliminados o modificados cuando el paciente así lo decida. Se proporcionará un consentimiento informado sobre el estudio a los pacientes para garantizar su participación de forma voluntaria. El paciente que rechace la participación en el estudio recibirá el mismo trato por parte del personal sanitario que aquel que ha participado. La investigación respetará los principios incluidos en la Declaración de Helsinki de 1964. El investigador principal deberá contar con el permiso de los Comités Éticos de Investigación Clínica de todos los hospitales de castilla y León que participen en el estudio. Los participantes en el estudio no recibirán una compensación económica por su participación. 17 5.10. RECURSOS Y PRESUPUESTO Recursos materiales • Kit con material para tracción cutánea. • Sondas vesicales tipo Foley® y Nelaton®. • Lubricante, recipientes para la recogida de orina, guantes estériles, jeringas de 10 ml. • Fotocopias de las recomendaciones de enfermería y ejercicios y del consentimiento informado. • Programas informáticos para la recogida y análisis de los datos. Recursos humanos • Dos enfermeras de Ortogeriatría de cada hospital encargadas de la recogida de datos. • Personal sanitario de la Unidad al que se informará del estudio e instruirá sobre las intervenciones del mismo. • Personal encargado de realizar el análisis estadístico. Presupuesto La mayor parte de los recursos utilizados se encuentran en todos los hospitales y no se requiere de un material externo específico que suponga un gasto extra para la sanidad pública. El gasto principal del estudio se destinará a la participación de una enfermera de Ortogeriatría en dos Congresos nacionales para poder difundir los resultados del proyecto en el ámbito nacional. El coste estimado de esta participación incluyendo las inscripciones y las dietas para alojamiento y comida se situaría en torno a 2000 euros a los que añadiríamos un 15% de costes indirectos lo que supondría un total de 2300 euros. 18 6. LIMITACIONES Y FORTALEZAS Limitaciones • La realización del estudio en los hospitales supone una mayor carga de trabajo para el equipo sanitario que lo realiza, así como para la enfermera de AP que realiza el seguimiento. • La evaluación del dolor es una tarea compleja y subjetiva a pesar de utilizar escalas que permitan su cuantificación. • La aparición de complicaciones en los pacientes durante el estudio supondría una elevación del coste económico. Fortalezas • El gran coste económico y la elevada incidencia de fracturas de cadera en nuestro país hace que este estudio sea de interés, en especial para los hospitales con Unidad de Ortogeriatría • No supone un gran coste económico, pues los recursos materiales necesarios están presentes en los propios hospitales. • Es de fácil aplicación y ayudaría a estandarizar los cuidados de estos pacientes en todos los hospitales implicados. 7. CONCLUSIONES: APLICACIÓN A LA PRÁCTICA CLÍNICA Si las evaluaciones ligadas a este proyecto de investigación demostraran la eficacia de las intervenciones propuestas, estas podrían aplicarse a los pacientes de nuestro sistema público de salud. Ello requeriría que unas enfermeras expertas en las mencionadas intervenciones impartieran formación a sus compañeras en los hospitales de la región. En estos hospitales aparecería un incremento de costes relacionados con las intervenciones, pero es esperable que los beneficios derivados de su aplicación sean muy superiores. Por ejemplo, las complicaciones ahorradas por la implantación de la intervención relacionada con el sondaje cubrirían sobradamente los gastos de su implementación. 19 La aplicación de este proyecto supondría demostrar qué cuidados son los más apropiados para el paciente con fractura de cadera, implicaría una mejoría en los cuidados de enfermería del paciente con fractura de cadera y ayudaría a reducir el número de complicaciones, contribuyendo así a la reducción del coste sanitario durante su estancia hospitalaria. La implementación de este estudio conseguiría estandarizar los cuidados de enfermería en estos pacientes en todo Castilla y León y, si fuese posible, más tarde, en todo el país. 8. FUTURA LÍNEA DE INVESTIGACIÓN La aplicación del proyecto podría extrapolarse al resto de hospitales de España con Unidad de Ortogeriatría, y de esta forma se podría elaborar una guía estandarizada para que todos los hospitales procedan de la misma manera en los cuidados del paciente con fractura de cadera. Podría plantearse la creación de una Unidad de Ortogeriatría en todos los hospitales, garantizando el éxito en los cuidados. 20 9. BIBLIOGRAFÍA 1. Loraque Alonso M, Barreu Fau C, de la Osa Callejero I, González Cabeza L, Pinilla Conil M, Barrena López S. Estudio epidemiológico de las fracturas de cadera en la población mayor. Rev Sanit Invest. 2021. Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/estudio-epidemiologico-de-las- fracturas-de-cadera-en-la-poblacion-mayor/ 2. Bardales Mas Y, González Montalvo JI, Abizanda Soler P, Alarcón Alarcón MT. Guías clínicas de fractura de cadera. Comparación de sus principales recomendaciones. Rev Esp Geriatr Gerontol. 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Si utiliza muletas, ▪ apóyese sobre la pierna sana y adelante las dos muletas. ▪ mueva primero la pierna operada a la altura de las muletas y después la pierna sana. ▪ cuando camine con una sola muleta, colóquela en el lado de la pierna sana y apóyela siempre que mueva la pierna operada. Cuando realice giros, ▪ gire SIEMPRE sobre la pierna sana. ▪ mueva el andador o los bastones, después la pierna operada y posteriormente la sana. CÓMO SUBIR Y BAJAR ESCALERAS: Para bajar, ▪ coloque las muletas en el escalón inferior. ▪ baje la pierna operada y después baje la sana. Ayúdese del pasamanos si dispone de él. Para subir, ▪ coloque la pierna sana en el escalón superior. ▪ suba después las muletas y, por último, la pierna operada. Repita el proceso. 28 Elaboración propia. Realizado a partir de: https://www.saludinforma.es/portalsi/documents/1555801/3071852/Guia- Recomendaciones_10.pdf/b0ab7066-1962-4698-8fc9-4ba72f3a790f CÓMO UTILIZAR EL BAÑO: En la bañera o en la ducha, ▪ coloque un asiento de bañera o abatible y/o una barra fija para sujetarse. ▪ siéntese en el asiento, entrando por el lado de la pierna sana y después introduzca la operada sin doblar demasiado la cadera. ▪ es recomendable que le ayude un familiar en su aseo personal. En el inodoro, ▪ coloque un elevador si este es muy bajo. ▪ realice los mismos procedimientos que para sentarse en una silla. REALICE EJERCICIOS EN EL HOGAR: Le ayudarán a recuperar la movilidad y fuerza muscular ▪ FLEXO-EXTENSIÓN DE TOBILLO: tumbado boca arriba en la cama, suba el pie hacia arriba y después hacia abajo. Realice 10 repeticiones. ▪ EXTENSIÓN DE RODILLA: tumbado boca arriba en la cama, enrolle una toalla y colóquela detrás de la rodilla. Estire la rodilla y apriétela contra la cama, a la vez que lleva el pie hacia su cara. Cuente hasta cinco mientras aprieta. Realice 10 repeticiones, descansando a las cinco repeticiones. ▪ FLEXIÓN DE RODILLA: tumbado boca arriba, doble la rodilla arrastrando el talón sobre la cama. Mantenga la otra pierna estirada. Realice 10 repeticiones. ▪ ELEVACIÓN DE LA PIERNA: sentado en una silla, estire todo lo que pueda la rodilla y cuente hasta cinco en esa posición. Realice 10 repeticiones. 29 ANEXO V: Guía de prevención de caídas en el hogar en personas mayores. Generalitat de Catalunya. Departament de Salut. 30 ANEXO VI: Prueba Timed Up and Go Para la realización de esta prueba, el paciente debe sentarse en una silla con reposabrazos. El enfermero de AP iniciará el cronómetro en el momento en que el paciente comience a levantarse de la silla. El paciente debe caminar tres metros (indicados mediante una marca en el suelo), darse la vuelta y sentarse de nuevo en la silla. El cronómetro se parará cuando el paciente comience a sentarse. La puntuación obtenida determina si existe riesgo de caídas: • < 10 segundos: bajo riesgo de caídas. • 10-20 segundos: indica fragilidad. • > 20 segundos: elevado riesgo de caídas. Realizado a partir de: https://tufisio.net/timed-up-and-go-riesgo-caida.html Imagen obtenida a partir de: https://airemb.es/wp-content/uploads/2016/04/airemb-seccion-reumatologia- hospital-marina-baixa-prueba-levanta-y-anda-test-get-up-and-go-espanol- english.pdf