Estudio de la sarcopenia en pacientes con fractura de húmero proximal
Abstract
Grado en Medicina
Full text
TRABAJO DE FIN DE GRADO ESTUDIO DE LA SARCOPENIA EN PACIENTES CON FRACTURA DE HÚMERO PROXIMAL AUTORA: LUCÍA PIEDRA DUEÑAS TUTOR: DR. HECTOR JOSÉ AGUADO HERNÁNDEZ JUNIO 2019
INDICE RESUMEN .............................................................................................................. 1 INTRODUCCIÓN ................................................................................................... 2 MATERIAL Y MÉTODOS ...................................................................................... 3 RESULTADOS ....................................................................................................... 6 DISCUSIÓN .......................................................................................................... 11 CONCLUSIÓN ..................................................................................................... 17 BIBLIOGRAFÍA.................................................................................................... 18 ANEXOS ............................................................................................................... 21
1 RESUMEN INTRODUCCIÓN La sarcopenia es una patología progresiva y generalizada del músculo esquelético, que consiste en una pérdida de la masa, la fuerza y la función muscular y se asocia con una mayor probabilidad de caídas, fracturas, discapacidad física y una mayor mortalidad. El objetivo de nuestro estudio es determinar si existe una relación entre las fracturas de húmero proximal y la sarcopenia, de tal forma que su detección podría activar un protocolo de rehabilitación específico para mejorar su estado y prevenir eventos adversos. El objetivo secundario del estudio es determinar la influencia del programa de rehabilitación precoz de la fractura de húmero proximal sobre el estado de sarcopenia. MATERIAL Y MÉTODOS Se realiza un estudio descriptivo, tomando como muestra pacientes que acuden para la primera revisión en la consulta de traumatología tras una fractura de húmero proximal. Se incluye en el estudio a todos aquellos pacientes que cumplan criterios para recibir un tratamiento conservador de la fractura. Se excluye a aquellos con un deterioro cognitivo grave, fracturas quirúrgicas y todos aquellos que se nieguen a participar en el estudio. Se recogen los datos personales y antropométricos de cada paciente, test de estado general (MNA, CIRS-G, Barthel, MEC), y test específicos de sarcopenia (SARC-F, fuerza de prensión, bioimpendanciometría y SPPB). RESULTADOS Y DISCUSIÓN La prevalencia de sarcopenia en nuestra muestra es del 64%, significativamente superior a la de la población general (7.4%). El test SARC-F muestra una baja sensibilidad, por lo que no es una prueba de screening útil para detectar la sarcopenia en pacientes con fractura de húmero proximal, aunque sí para detectar a aquellos pacientes con un estado de sarcopenia grave. Tras el programa de rehabilitación precoz se observan diferencias en el estado de sarcopenia de los pacientes. CONCLUSIÓN Los pacientes con fracturas de húmero proximal presentan una elevada prevalencia de sarcopenia. Una detección del estado de sarcopenia en estos pacientes permite tratar la sarcopenia mediante ejercicios de rehabilitación específicos con el objetivo de prevenir nuevas caídas y fracturas y facilitar la recuperación del hombro.
2 INTRODUCCIÓN La sarcopenia es un término acuñado por primera vez por Rosenberg en 1989, para poner el foco de atención sobre la pérdida de masa muscular con el envejecimiento como un síndrome geriátrico con consecuencias adversas. (1) La pérdida de masa muscular había sido documentada como un fenómeno fisiológico, siendo esta pérdida de aproximadamente un 8% por década entre los 50 y los 70 años, con una tasa de disminución acelerada entre el 10% y el 15% por década después de los 70 años. Inicialmente hubo un debate sobre si la sarcopenia era una enfermedad o un fenómeno natural, sin embargo, después de décadas de investigación, el consenso actual propone que se trata de una condición que puede ser diagnosticada y se puede prevenir. (2) La sarcopenia es una patología progresiva y generalizada del músculo esquelético, que se asocia con mayor probabilidad de eventos adversos que incluyen caídas, fracturas, discapacidad física y mayor mortalidad. (3) Dado que, tratándose de fracturas por fragilidad, la sarcopenia podría tener un papel determinante en la génesis de la fractura o caída, se podría intervenir antes de que se produzca la fractura, modificando el estado de sarcopenia, evitando consecuencias adversas para el paciente y optimizando el gasto económico. Las primeras definiciones estaban orientadas únicamente a la detección de baja masa muscular. Con el tiempo en la actualización de la European Working Group on Sarcopenia in Older People (EWGSOP1) de 2010, se añadió la función muscular como parámetro determinante en el diagnóstico de la sarcopenia. (4) Según EWGSOP1 de 2010, la sarcopenia se define como una masa muscular baja (es decir, 5,5 kg / m2 para mujeres, 7,26 kg / m2 para hombres) más una fuerza de prensión baja (es decir, <20 kg para mujeres, <30 kg para hombres) y / o bajo rendimiento físico (es decir, 8 puntos / 12). (4) En la definición de EWGSOP2 de 2018, se han establecido nuevos umbrales, dando más importancia a la fuerza con respecto a la masa para detectar la sarcopenia. En la nueva definición la sarcopenia se caracteriza por una fuerza de prensión baja (es decir, <16 kg para mujeres, <26 kg para los hombres) y una masa muscular baja (es decir,
3 <5.5 kg / m2 para mujeres, <7,0 kg / m2 para hombres). Y si el rendimiento físico es bajo (8 puntos / 12) se denomina "sarcopenia grave". (3) Con este cambio de paradigma en la definición, en un estudio realizado por la Universidad de Liège, observamos que la prevalencia de sarcopenia en la población con la primera definición es de 13,6%, mientras que, con la nueva definición de la EWGSOP2, la prevalencia fue de 7,4%. (5) Las fracturas del húmero proximal son las terceras fracturas por fragilidad más frecuentes y pueden ser una causa importante de morbilidad y pérdida de función. (6) La incidencia de fracturas del húmero proximal es de aproximadamente 250 por 100,000 pacientes. Dado que afectan predominantemente a pacientes mayores, y a medida que la población anciana sigue aumentando, el número de estas fracturas observadas en el contexto clínico tiene una tendencia creciente; incluso se ha sugerido que la tasa de incidencia podría triplicarse en los próximos 30 años. (7) La sarcopenia supone un alto coste en términos de salud para el paciente y en términos económicos para los sistemas de salud si no se detecta y se trata. En términos de salud, la sarcopenia aumenta el riesgo de caídas y fracturas (la reducción de la fuerza muscular hace que sea más difícil recuperar el equilibrio y disminuye la carga mecánica del esqueleto, lo que conduce a una remodelación ósea adaptativa reducida). (8) En términos económicos, la sarcopenia supone un gasto para los sistemas de salud: aumenta el riesgo de hospitalización y aumenta el coste de la atención durante la hospitalización. (9) El objetivo de este estudio es determinar si existe relación entre las fracturas de húmero proximal y la sarcopenia. El objetivo secundario del estudio es determinar la influencia del programa de rehabilitación precoz al que van dirigidos nuestros pacientes sobre el estado de sarcopenia. MATERIAL Y MÉTODOS Se realiza un estudio descriptivo, tomando como muestra pacientes remitidos desde el servicio de urgencias para la primera revisión en la consulta de traumatología tras una fractura de húmero proximal. Se estudia a los pacientes tras la primera revisión de traumatología y 6 meses más tarde, una vez terminado el programa de rehabilitación precoz.
4 Criterios de inclusión: • Todos aquellos pacientes que, tras una fractura de húmero proximal de baja energía, cumplan criterios para un tratamiento conservador de la fractura. Se incluye a los pacientes en el estudio una vez explicado en qué consisten las pruebas y habiendo dado consentimiento de querer participar, pudiendo en todo momento abandonar el estudio. Criterios de exclusión: • Deterioro cognitivo grave, que impida la capacidad para responder a cuestionarios y colaborar para la realización de las pruebas. • Fractura de húmero proximal que precise un tratamiento quirúrgico. • Negación del paciente a participar en el estudio. Test realizados: 1. Datos personales y antropométricos: Se recoge el número de historia, la edad, el sexo, la talla, el peso de cada paciente, y se calcula el IMC ajustado para la población geriátrica. (10) 2. Test de estado general: Mini Nutritional Assesment (MNA): evalúa el estado nutricional del paciente mediante una batería de preguntas. Permite clasificar a los pacientes en función de si presentan un estado nutricional normal, riesgo de malnutrición o malnutrición. Cumulative Illnes Rating Scale (CIRS-G): evalúa la comorbilidad del paciente de manera pormenorizada por cada sistema. La puntuación final del cuestionario se barema del 1 al 4 para dar una idea de la comorbilidad general del paciente. Escala de Barthel: evalúa el grado de independencia del paciente antes de la fractura en función de la necesidad de ayuda a la hora de realizar 10 actividades básicas de la vida diaria. Mini examen cognoscitivo (MEC): detecta deterioro cognitivo mediante una serie de preguntas que evalúan la orientación, la capacidad de fijación, la concentración y el cálculo, la memoria, el lenguaje y la construcción.
5 3. Test específicos de sarcopenia: Escala SARC-F: cuestionario de screening para la sarcopenia, basado en 5 preguntas que evalúan las consecuencias de esta. (11) Fuerza de prensión: la fuerza de prensión ha sido medida mediante un dinamómetro de tipo Jamar, el Gold standard para la Asociación Americana de Cirugía de la Mano (ASSH) y la Sociedad Americana de Terapeutas de la Mano (AAHT) por su precisión y exactitud (13). El procedimiento consiste en la realización de la prueba con ambos manos, escogiendo el valor más alto de todos los recogidos (9). De esta forma eliminamos un posible sesgo de clasificación diferencial al determinar que la fuerza de prensión es indicativa de sarcopenia al tomarse en cuenta los valores de prensión del brazo enfermo. En nuestro caso, al presentarse una lesión en miembros superiores, se podría optar por medir la fuerza de prensión mediante métodos de torsión isométrica con un dinamómetro Con-Trex MJ, con el que se evalúa la calidad y la fuerza muscular en extensores y flexores de la rodilla del miembro inferior dominante. (12). Sin embargo, no disponemos de este dinamómetro para realizar las mediciones, por lo que se elige la mejor medición de los dos brazos para determinar la fuerza de prensión. Al elegir la mejor medición de los dos brazos, puede darse la circunstancia de que, si el brazo enfermo es el dominante, lo cual ocurre en 13 de nuestros pacientes (48.1%), se tome como medida de referencia para establecer el punto de corte de probable sarcopenia la fuerza de prensión del brazo no dominante, lo que puede suponer valores más bajos y por tanto una sobreestimación del estado de sarcopenia. Por ello, se ha revisado el protocolo de Southampton, donde se indica que la mano dominante tiene hasta un 10% más de fuerza que la mano no dominante (13). Gracias a esto, he propuesto una fórmula para ajustar la fuerza de prensión en miembros superiores no dominantes de cara a hacer una medición más exacta del estado de sarcopenia, y la he aplicado en la muestra. (Ecuación 1). Ecuación 1. Fuerza de prensión en miembro no dominante ajustada
6 Bioimpedanciometría (BIA): mide la masa muscular, y su composición pormenorizada en cada segmento corporal. Los equipos de Bioimpedancia aplican al cuerpo una corriente alterna de amperaje muy bajo (imperceptible), que discurre por el cuerpo utilizando el agua corporal como elemento conductor. La resistencia que ofrecen los fluidos al paso de la corriente junto con la reactancia producida en los tejidos y membranas celulares es lo que va a medir el impedanciómetro. Mediante el modelo de Akern BIA 101 Anniversary se realiza el análisis Bodyscan ™, para detectar y estimar la distribución de la masa muscular en el cuerpo. Usando un método especial de 8 cables, Bodyscan ™ proporciona lecturas bioeléctricas simultáneas de 8 regiones del cuerpo: lado izquierdo y derecho, superior, extremidades (miembros superiores derecho e izquierdo), cuerpo inferior y superior, extremidades inferiores (miembros inferiores derecho e izquierdo). Se han utilizado los resultados de la masa esquelética apendicular para calcular el indice de masa esquelética apendicular. Además, se han categorizado las masas musculares relativas de ambos brazos (≤4 masa muscular relativa baja, >4 masa muscular relativa normal). Short Physical Performance Battery (SPPB): evalúa el grado de limitación física del paciente en función de tres pruebas: equilibrio (en tres posiciones: pies juntos, semitándem y tándem), velocidad de la marcha (sobre 2.4 o 4 metros) y levantarse y sentarse en una silla cinco veces. RESULTADOS Se analizaron 27 pacientes, con una media de edad de 72.96 ± 8.97 (53-88) (22 mujeres y 5 hombres). El peso medio fue de 71 kg ± 14.49, la talla de 154.76 cm ± 8.55, y el IMC de 29.55 ± 5.07. 11 pacientes (40.7%) presentan obesidad, 11 pacientes (40.7%) sobrepeso, 3 pacientes (11.1%) peso normal y 2 pacientes (7.4%) bajo peso. El MNA medio fue de 28.20 ± 3.32, con 24 pacientes (88.9%) con un estado nutricional normal y 3 pacientes (11.1%) en riesgo de malnutrición. El CIRS-G obtuvo una media de 1.17 ± 0.53, con 3 (11.1%) pacientes sin comorbilidad, 21 pacientes (77.8%) con comorbilidad leve y 3 pacientes (11.1%) con comorbilidad moderada.
7 La escala de Barthel promedio fue de 95.19 ± 12.05, con un total de 21 pacientes (77.8%) independientes, 1 paciente (3.7%) con dependencia escasa, 4 pacientes (14.8%) con dependencia moderada y 1 paciente (3.7%) con dependencia severa. El Mini Mental de Lobo medio fue de 33.52 ± 4.27 con 24 pacientes (88.9%) sin deterioro cognitivo, 2 pacientes (7.4%) con un ligero déficit y 1 paciente (3.7%) con demencia moderada. La media del SPPB fue de 8.04 ± 3.97, con 14 pacientes (51.9%) con una limitación mínima, 6 pacientes (22.2%) con una limitación ligera, 4 pacientes (14.8%) con una limitación moderada y 3 pacientes (11.1%) con una limitación severa. El índice de masa muscular esquelética apendicular (ASMI) medio fue de 3.95 ± 2.17, con una pérdida de 2 pacientes en las mediciones por errores técnicos (n=25). Los 27 pacientes (100%) de nuestra muestra son diestros. 13 de ellos (48.1%) presentaron fractura de húmero proximal en el brazo derecho, y 14 (51.9%) en el brazo izquierdo. La fuerza de prensión promedio en el brazo derecho fue de 14.81 ± 9.53, y en el brazo izquierdo fue de 11.30 ± 9.47. La masa muscular relativa en el brazo derecho fue de 4.11 ± 1.71. 18 pacientes (72%) presentaron una masa muscular relativa baja, y 7 pacientes (28%) masa muscular relativa normal. La masa muscular relativa en el brazo izquierdo fue de 4.34 ± 1.63. 15 pacientes (60%) presentaron una masa muscular relativa baja, y 10 paciente (40%) masa muscular relativa normal. (Tabla 1). N Media SD IMC 27 29.55 5.07 MNA 27 28.20 3.32 CIRS-G 27 1.17 0.53 Barthel 27 95.19 12.05 MEC 27 33.52 4.27 SPPB 27 8.04 3.96 ASMI 25 3.95 2.17 Fuerza de prensión brazo derecho 27 14.81 9.53 Fuerza de prensión brazo izquierdo 27 11.30 9.47 SARC-F 27 2.04 1.63 MMR Brazo derecho 25 4.11 1.71 MMR Brazo izquierdo 25 4.34 1.63 Tabla 1. Variables de estado general y de sarcopenia
14 detectar pacientes sarcopénicos del 31.3% y una especificidad para detectar no sarcopénicos del 88.88%. Por tanto, en pacientes donde, dado el antecedente de caída y fractura por fragilidad, donde se sospecha ya un posible estado de sarcopenia (21), esta herramienta no sería útil para el cribado, ya que dejaría fuera muchos pacientes sarcopénicos. No obstante, se ha analizado la sensibilidad que tendría esta prueba en pacientes con sarcopenia grave, y en este caso, la capacidad para detectarlos sería de un 71.4%, y la especificidad de un 94.4%. Como se ha observado en otros estudios (21), aunque en nuestro caso no sea útil esta herramienta para determinar el estado de sarcopenia, va a detectar a aquellos pacientes con sarcopenia severa que puedan sufrir mayores eventos adversos que otros individuos con una sarcopenia menos grave. SARCOPENIA Y RELACIÓN CON LAS VARIABLES A ESTUDIO IMC Se ha estudiado que la prevalencia de sobrepeso y obesidad (25.50% y 31.94% respectivamente) en pacientes con sarcopenia es menor que en los pacientes no sarcopénicos, donde se estima una prevalencia del 78.80% (p<0.001) (22). Además, se ha demostrado una mayor prevalencia de sarcopenia en los ancianos con bajo peso (p< 0.001) (23) (24). En nuestro caso, todos los pacientes con bajo peso resultaron ser sarcopénicos, sin embargo, la prevalencia de sarcopenia entre los pacientes con peso normal, sobrepeso y obesidad fue muy variable. (p=0.49). MNA Según un estudio de Xiaoyi Hu et al, en comparación con los sujetos no sarcopénicos, los sujetos sarcopénicos son más propensos a tener riesgo de malnutrición (57.8% versus 37.7%, p <0.001) y malnutrición (25.3% versus 6.3%, p <0.001) (24). En nuestro estudio podemos observar que el 100% de los pacientes con riesgo de desnutrición fueron sarcopénicos, (p=0.16) por lo que, aunque la relación no resulte estadísticamente significativa, se puede intuir que existe una relación entre ambas variables. CIRS-G A pesar de que todo indica que un mayor grado de comorbilidad puede estar asociado con la presencia de sarcopenia, no se han encontrado diferencias estadísticamente significativas, probablemente debidas al tamaño de la muestra.
15 Barthel Los pacientes diagnosticados de sarcopenia tienden a tener una capacidad funcional menor, lo que supone presentar algún tipo de dependencia comparado con los pacientes no sarcopénicos (Barthel score 40.93 vs 49.22) (p< 0.0001) (25). Nuestros datos nos muestran que, dentro de los pacientes con algún tipo de dependencia, el 83.3% presentaron sarcopenia (p=0.17), esto nos hace pensar, junto con varios estudios que lo confirman, que puede haber una relación entre la sarcopenia y el grado de dependencia. MEC Diversos estudios relacionan la sarcopenia de manera significativa y positiva con el deterioro cognitivo y la depresión (26) (27). Dentro de la definición de sarcopenia, la variable que mejor se relaciona con el deterioro cognitivo y la depresión es la velocidad de la marcha (28). El test SPPB podría ser útil para detectar un posible deterioro cognitivo en el futuro, previniendo su desarrollo al aconsejar a estos pacientes una buena alimentación y pautas de ejercicio específicas para sarcopenia. En nuestro estudio no se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la puntuación del Mini Mental Test de Lobo entre los pacientes sarcopénicos y no sarcopénicos (p=0.63). Masa muscular relativa en brazos Nos llama la atención que, siendo todos los pacientes diestros, y teniendo una proporción de brazos enfermos derechos del 48.1% frente a un 51.9% de brazos enfermos izquierdos, el 72% de los brazos derechos presentaba una masa muscular relativa baja, frente a un 60% de brazos izquierdos englobados en esta categoría. A pesar de que la masa muscular es menor en el brazo derecho, la fuerza de prensión promedio en este brazo fue de 14.81 ± 9.53, y en el brazo izquierdo de 11.30 ± 9.47. Esto nos sugiere que, en nuestro caso, la relación entre la masa específica de los miembros superiores y la función muscular no es tan significativa como en miembros inferiores. (29) Se ha observado una relación entre las categorías creadas para diferenciar aquellos pacientes con una muscular relativa en brazos baja, con el estado real de sarcopenia. El 81.3% de los sarcopénicos presentaron una masa muscular relativa baja en el brazo derecho (p=0.17), y el 68.7% de estos lo hicieron en el brazo izquierdo (p=0.23), aunque las diferencias no resultaron estadísticamente significativas. Dado que la definición de
16 sarcopenia incluye el índice de masa muscular esquelética apendicular, no sería de extrañar que exista cierta relación entre este parámetro y el estado real de sarcopenia. PROGRAMA DE REHABILITACIÓN PRECOZ Para evaluar la influencia del programa de rehabilitación precoz sobre el estado de sarcopenia de los pacientes, se han aplicado las definiciones de sarcopenia antes y después de la rehabilitación. Según el SARC-F, 1 paciente (25% de la muestra que realiza el seguimiento) que en tiempo 1 es considerado sarcopénico, pasa a no serlo en tiempo 2 tras el programa de rehabilitación. (p=0.04). Según la definición de la EWGSOP2, 3 pacientes (42.9%) considerados como sarcopénicos antes de la rehabilitación, pasaron a ser no sarcopénicos después de la rehabilitación, aunque las diferencias no resultaron estadísticamente significativas. (p=0.26) Por otra parte, 1 de los pacientes considerados como sarcopénicos graves en tiempo 1, paso a la categoría de sarcopenia normal en tiempo 2. (p=0.01). Si nos fijamos únicamente en la masa muscular de los brazos, se ha observado que 3 de los pacientes (27.3%), que presentan una masa muscular baja del brazo derecho en tiempo 1, pasan, después de la rehabilitación, a tener una masa muscular normal. (p=0.05). Lo mismo ocurre en el brazo izquierdo, 3 de los pacientes (33.3%) con una masa muscular baja en tiempo 1, pasan a tener una masa muscular normal en tiempo 2 (p=0.58). Todo esto nos indica, que, a pesar de que los ejercicios propuestos en rehabilitación están centrados en la recuperación funcional del miembro, y no tanto en el estado de sarcopenia general del paciente, se observan cambios en el estado de sarcopenia de los pacientes. Viendo que el ejercicio sí modifica el estado de sarcopenia, se podrían implantar, además del programa de rehabilitación centrado en el brazo, una serie de ejercicios específicos para modificar este estado y así prevenir futuras caídas y fracturas. Los entrenamientos basados en los ejercicios de resistencia han demostrado ser una estrategia de intervención efectiva para contrarrestar la pérdida de masa y fuerza muscular (30). Se han observado mejoras importantes en la masa esquelética, la fuerza y la capacidad funcional, incluso en población muy anciana, con este tipo de ejercicios. (31). En los pacientes mayores, una vez finalizado el programa de ejercicios, las ganancias de masa muscular se pierden y las ganancias de fuerza muscular solo se
17 conservan parcialmente dentro de un año si el programa de ejercicios supervisados no se continua. (32). Aquí radica la importancia de realizar tras la detección de sarcopenia en los pacientes, especialmente en aquellos con una sarcopenia grave, un programa de rehabilitación supervisado (se ha observado que los programas de recomendaciones de ejercicio vía telefónica no mejoran la reducción de la capacidad funcional) (33), y duradero en el tiempo. La sarcopenia está asociada a un mayor número de caídas y fracturas por fragilidad (34) (35) (8) (36) (21) en cualquier zona del cuerpo, por tanto su detección y la implantación de ejercicios específicos para mejorar su estado pueden evitar estas consecuencias mejorando así la calidad de vida de los pacientes (37), previniendo una futura discapacidad e incluso reduciendo su mortalidad (38). Además, se reduciría el coste sanitario que puede suponer tratar una fractura. (39) A la hora de realizar el diagnóstico de sarcopenia, creemos que es importante unificar los puntos de corte para la masa muscular esquelética apendicular. Además, se necesitan más estudios para validar ecuaciones predictivas para poblaciones específicas (19). Por otra parte, si se estudia la fuerza muscular en miembros superiores enfermos, tomar la mejor medida de ambos brazos con el dinamómetro y ajustar el resultado en caso de que este sea el brazo no dominante mediante la fórmula propuesta ayudaría a hacer un diagnóstico más preciso del estado de sarcopenia. CONCLUSIÓN La prevalencia de sarcopenia en los pacientes con fractura de húmero proximal es elevada (64%), siendo en la población general según la EWGSOP2 del 7.4%. El test de screening de sarcopenia SARC-F no es útil para determinar el estado de sarcopenia en los pacientes con fractura de húmero proximal. Sin embargo, esta herramienta sí sería útil para detectar a aquellos sarcopénicos “graves” en los que hay una mayor probabilidad de sufrir efectos adversos. La detección de sarcopenia en pacientes con fractura de húmero proximal de baja energía permitiría emplear un tratamiento de rehabilitación específico para la sarcopenia, de cara a evitar nuevas caídas y fracturas, además de facilitar la recuperación funcional de este miembro.
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21 ANEXOS Mini Nutritional Assesment (MNA) Evalúa el estado nutricional del paciente. Consta de 6 preguntas de cribaje, si la puntuación es ≥11 puntos es obligado continuar con el resto del cuestionario. o Estado nutricional normal: de 24 a 30 puntos. o Riesgo de malnutrición: de 17 a 23.5 puntos. o Malnutrición: menos de 17 puntos.
22 Cumulative Illnes Rating Scale (CIRS-G) Evalúa la comorbilidad del paciente de forma pormenorizada, indagando por cada sistema del cuerpo, y clasificando la patología que presenta en una escala de 5 valores. Se evalúa patología cardiaca, hipertensión, patología vascular, patología oftalmológica y otorrinolaringológica, gastrointestinal superior e inferior, hígado y vías biliares, riñon, sistema genitourinario, patología musculoesquelética, neurológica, endocrino metabólica y psiquiátrica. Cada valor en la escala de cada patología se suma para dar una puntuación total. Esta puntuación se barema del 1 al 4 para dar una idea general de la comorbilidad del paciente.
23 Escala de Barthel Aporta información sobre la necesidad de ayuda a la hora de realizar 10 actividades básicas de la vida diaria (estado previo a la fractura). Según las puntuaciones obtenidas clasificamos al paciente de la siguiente manera: o <20: Dependencia total o 20-55: Dependencia severa o 61-90: Dependencia moderada o 91-99: Dependencia leve o 100: Independencia
30 Variables recogidas en la base de datos
31 Ficha recogida de datos en la consulta