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Canon y best seller como categorías literarias: Los criterios cambiantes de la institución literaria

González Olivera, Clara Isabel

Abstract

Grado en Español: Lengua y Literatura

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TRABAJO DE FIN DE GRADO CURSO 2018/2019 CANON Y BEST SELLER COMO CATEGORÍAS LITERARIAS: LOS CRITERIOS CAMBIANTES DE LA INSTITUCIÓN LITERARIA. Clara Isabel GONZÁLEZ OLIVERA TUTOR ACADÉMICO: Susana Gil-Albarellos Pérez-Pedrero 2 “Everywhere I go I'm asked if I think the university stifles writers. My opinion is that they don't stifle enough of them. There's many a best-seller that could have been prevented by a good teacher.” ― Flannery O'Connor “It’s been no bed of roses. No pleasure cruise.” ― Freddie Mercury 3 Índice 1. Introducción ……………………………………………………………………………4 2. Objetivos ………………………………………………………………………………..5 3. Metodología ……………………………………………………………………………6 4. Sobre la literatura universal………………………………………………………….7 5. Sobre el canon ………………………………………………………………………...10 6. Sobre los best seller ………………………………………………………………….14 7. Historia de los best sellers …………………………………………………………17 8. Best sellers en la actualidad: cómo y porqué se producen ………………………29 9. Conclusión ……………………………………………………………………………38 10. Bibliografía ………………………………………………………………………… 39 4 1. Introducción La literatura siempre ha evolucionado a la par que evolucionábamos los humanos a lo largo de la historia y por ello en nuestra época, la era de las nuevas tecnologías, hay todo un nuevo mundo relacionado con aquello que se considera literatura y, sobre todo, con la manera en la que las obras literarias llegan hasta nosotros. De hecho, las características que debe reunir un texto para ser considerado como una obra literaria tampoco se han mantenido estables y siguen cambiando en nuestros días, no hay más que ver los nuevos géneros literarios que en nada se parecen a los clásicos, como la “poesía de Instagram” o los libros de temática realmente variable y calidad cuestionable que escriben los youtubers y otros personajes públicos actuales. Para poder hablar de estos nuevos fenómenos y de la literatura que crean (dentro de la cual encontramos en numerosas ocasiones a los best sellers) en contraste con la literatura clásica canónica he decidido realizar mi TFG alrededor de ésta y de otras cuestiones adyacentes. Soy consciente de que este tipo de temas no son habituales en un TFG, debido sobre todo a que no disponemos de una sólida base de estudios realizadas sobre estas nuevas formas de literatura en los cuales encontrar un fundamento, pero no he podido resistir la oportunidad de hablar de la situación actual de la literatura en comparación con cómo eran sus formas clásicas, relacionándola con las nuevas formas de escritura y comunicación y con las nuevas tecnologías que tan presentes están en nuestra sociedad. Se trata de un tema enormemente actual al, a diferencia de otros temas que pueden ser considerados como más académicos, pero que por esa misma razón están mucho más trabajados y hay pocas cosas novedades que aportar sobre ellos. Con este TFG quiero por lo tanto tratar un tema más actual, que ofrece una gran cantidad de líneas de estudio y que, desde mi punto de vista, es mucho más atrayente y novedoso que los temas considerados más clásicos. Se trata de un trabajo más dinámico que incluye, además de las lecturas teóricas tradicionales que se necesitan para realizar un trabajo de este calibre, referencias a otros elementos que forman parte de manera intrínseca de nuestra sociedad actual y que están estrechamente relacionados con la literatura y con su triunfo o fracaso a la hora de las ventas, como son las series de televisión, las películas, Instagram, Twitter, los blogs, etc. 5 A lo largo de esta carrera hemos tenido numerosas asignaturas de lengua y de literatura, pero muy pocas orientadas a la comparación o al análisis de textos tanto nacionales como universales, y siempre me ha fascinado el hecho de que en la actualidad haya libros que sean los más vendidos del momento en varios países que no tienen nada que ver unos con otros, culturalmente hablando. Siempre me he sentido muy atraída e intrigada por el proceso mediante el cual los libros llegaban a ser publicados y puestos a la venta y por esa razón este curso decidí realizar las prácticas en la editorial de la Uva. Allí me encargo de corregir los textos antes de que se publiquen. Esto me planteó la siguiente cuestión: ¿Cómo es posible que haya libros que se han convertido en best sellers estando tan terriblemente mal escritos? ¿Es porque nadie los corrige? Fue entonces cuando me empecé a plantear cómo y porqué nacen los best sellers y surgió la idea de escoger este tema para realizar mi TFG. Tengo la necesidad de aclarar antes de proseguir que no todos estos libros son de mala calidad, pero que es el éxito de los malos lo que más llama la atención. Al ver que el fenómeno de los best sellers se estaba dando ya desde hace algunos años y en todo el mundo pensé que lo adecuado sería relacionarlo con la literatura universal y, por ello, con el canon. Me interesa sobre todo la relación de pertenencia o no al canon de ciertos libros según pertenezcan o no al género de los best sellers, el porqué de esta aparente prohibición hacia este género de formar parte de la llamada “alta literatura” y su calificación de géneros menores o literatura barata. 2. Objetivos El objetivo principal que pretendo lograr con este trabajo es rebatir la creencia popular, arraigada también entre numerosos estudiosos, de que los best sellers son un género menor o un literatura de menor calidad. Quiero demostrar que, dado que dentro de esta clasificación entran muchos otros y existen libros de calidad muy variada dentro de esta categoría, podemos encontrar textos que nada tienen que envidiar a las obras tradicionalmente denominadas como canónicas dentro de los best sellers. También me gustaría investigar acerca de las nuevas tecnologías y de su influencia en la literatura, especialmente en el campo de los best sellers. Una buena publicidad en Twitter o un booktrailer en Instagram pueden conseguir que un libro sea 6 el más vendido entre el sector de la población al que esté enfocado apenas un par de días después de haber sido puesto a la venta. Un booktrailer es un vídeo, normalmente con una duración no muy extensa, que hace un breve resumen sobre el contenido del libro. Normalmente está formado por una sucesión de imágenes a las que acompaña un texto muy breve, a veces narrado por una voz en off, que nos describe de qué trata el libro de manera vaga intentando hacerlo apetecible para los potenciales clientes. En este trabajo también pretendo justificar el porqué de mi posicionamiento a favor de que no les sea vetada la entrada en el canon a los best sellers. Dado que el canon cambia continuamente a lo largo de la historia y que no es igual para todas las culturas, pudiendo llegar a tener un canon particular cada lector, sería lógico pensar que en alguno de ellos, por fuerza, deberían estar incluidos los best sellers. 3. Metodología Para realizar este trabajo primero he completado una serie de lecturas sobre la teoría y la relidad sobre best sellers, teoría sobre canon y literatura universal. También he leído un gran número de best sellers, tanto actuales como más antiguos, y, por supuesto, las obras canónicas. Además, he recogido diferentes artículos de prensa publicados en El Cultural y otros suplementos literarios, además de en revistas especializadas. He analizado también un número considerable de series que han dado origen a best sellers, como por ejemplo Juego de tronos o el cuento de la criada y su repercusión en la literatura. También películas que revitalizan libros y los convierten en best sellers, como It o El señor de los anillos. Para terminar, he consultado también numerosos blogs literarios, así como cuentas de twitter e instagram de escritores jóvenes y de escritores ya consumados, además de cuentas de aficionados dedicadas a la lectura. 7 4. Sobre la literatura universal Antes de comenzar a hablar sobre los best seller y sobre el papel que ocupan y el que, desde nuestro punto de vista, deberían ocupar dentro del canon creo que resulta necesario hablar de la literatura universal y de la acepción que vamos a manejar a lo largo de este trabajo. La RAE define literatura como “Arte de la expresión verbal” pero no posee una definición concreta para el término literatura universal. El término literatura ha tenido numerosas definiciones a lo largo de los siglos y, aun hoy en día, los estudiosos no se ponen de acuerdo. En la actualidad sigue siendo un concepto bastante amplio, intraducible en muchas lenguas y que tiene cierta indefinición conceptual. En un sentido genérico, podríamos entender la literatura como todo aquello que está escrito. A partir del siglo XIX, esta palabra pasó a entenderse como un equivalente de la cultura y el término perdió su especificidad. Cuando se intenta marcar la frontera entre aquello que es literatura y aquello que no los es descubrimos que cambia según las diferentes épocas y culturas. Posteriormente la literatura pasó a estar formada por los tres géneros clásicos (lírico, poético y dramático). Otra definición de literatura, circunscribiéndola más aún, puede ser la noción heredada del Romanticismo de que la literatura son los grandes escritores. En esta definición estaría también englobado el significado de literatura universal. En este caso al hablar de grandes escritores se hace referencia a aquellos cuyas obras forman parte del canon clásico y son modélicas. En este caso, la literatura consistiría estrictamente en aquellas obras pertenecientes a la llamada “literatura seria”, dejando fuera la literatura popular. Esta definición plantea un problema que trataremos más adelante: el canon de los grandes escritores (o de las grandes obras) no es estable, experimenta entradas y salidas. Siguiendo a Garrido Gallardo (1988), el término literatura posee un significado más o menos amplio dependiendo de los autores y siempre es variante. Al final, es la sociedad la encargada de decidir cuáles son los textos olas obras determinadas consideradas como literaturas por el uso que hace de ellas. Podemos definir también la literatura como aquello que las autoridades en este campo (profesores, escritores de renombre, editores…) han decidido incluir en sus cánones personales o aquello que está escrito necesariamente de manera artística, 8 quedando por lo tanto fuera de la literatura los textos que carezcan de los recursos literarios habituales. El término de literatura universal nace por primera vez con Goethe, cuando lo utilizó en 1827 en una reseña que escribió para la versión francesa de su Tasso. El término original es Weltliteratur y se traduciría aproximadamente por “literatura mundial, universal”. La idea de Goethe que nos es transmitida por Claudio Guillén (1985) tiene su origen sobre todo en el siglo anterior, cuando se comienza a hablar de la República de las letras que surgía de la unión de las diferentes literaturas nacionales particulares. Se reconocía la insuficiencia de cada literatura nacional por sí sola y se contemplaban en conjunto para paliar dicha insuficiencia. En este caso, el autor no hablaba de una literatura universal haciendo referencia a la suma de todas las literaturas existentes en el mundo, sino de la posibilidad real de que en una época futura todas las literaturas acabasen fundiéndose en una sola. Goethe creía cada vez más que la poesía pertenecía a la humanidad en general porque se manifiesta en todos los lugares, épocas y personas aunque no se hayan conocido entre sí. Además, gracias al avance de las traducciones, las obras de los grandes poetas tenían la posibilidad de llegar a un número de personas mucho mayor, traspasando ampliamente las fronteras nacionales. Esa es también la universalidad de la literatura. El aumento del comercio internacional y el auge de la burguesía constituían para el autor factores positivos que contribuían a la universalización de la literatura. Por el contrario Meltz, el discípulo de Goethe, utilizaba el término de literatura universal para hacer referencia a un conjunto de lenguas de la civilización seleccionado por él mismo: alemán, inglés, español, holandés, húngaro, islandés, italiano, portugués, sueco y francés. La hipótesis planteada por Goethe es como mínimo utópica, pues parece totalmente imposible que las literaturas nacionales renunciasen a su individualidad para formar una “megaliteratura”. Con la llegada del comunismo se vuelve a recuperar el concepto de Weltliteratur, como un proyecto incluido en el Manifiesto Comunista de Marx y Engels. Proponen que con la producción intelectual debería suceder lo mismo que con la producción material: es propiedad común. Con las literaturas particulares se iría formando una literatura mundial (universal). 9 En épocas posteriores, se ha interpretado la literatura universal de muy diversas maneras. Una de las más extendidas es la que entiende la literatura universal como el conjunto de las grandes obras (las que entrarían en todos los cánones), las más destacables, que siguen siendo famosas incluso en la actualidad. Es decir, los grandes clásicos que han sido leídos y apreciados más allá de sus países de origen. Otros autores entienden por literatura universal aquella que habla de los universales del ser humano, la que trata de problemas con los que todos nos podemos sentir identificados en cierta medida, independientemente de nuestra cultura o de la sociedad a la que pertenecemos. Reflejan experiencias y sentimientos comunes a todos los humanos, como pueden ser el amor y la muerte, pero sin perder por ello las características propias debidas a la pertenencia a una literatura concreta. Muchas veces, cuando se habla teóricamente de literatura universal, en la práctica se incluyen únicamente obras europeas. Estaríamos ante una literatura universal cuando, de manera consciente, se incluyen obras de literaturas tanto occidentales (europeas) como de otros entornos culturales. Si hablamos de la literatura universal como rama de estudio, sería aquella que se centra en la literatura en general sin focalizar en literaturas nacionales concretas. Esta rama está muy en contacto con la de la literatura comparada, pues la única manera de encontrar los puntos comunes, lo que tienen de universal varias obras es mediante su análisis y comparación. Una de las definiciones que hemos tratado de literatura universal es la que se relaciona directamente con el canon, con las obras que a lo largo de la historia han formado parte de él o con los autores cuyas obras han entrado en él. Antes de proseguir con este trabajo y comenzar a hablar de los best sellers y de su entrada en el canon, consideramos necesario explicar qué es el canon, como se construye, su estado actual, sus particularidades, etc. 16 definición se añade el éxito al número de ventas, pero no menciona entre quiénes tiene éxito la obra. Actualmente los best sellers se venden además de manera muy veloz, alcanzando casi siempre este título de los mejor o más vendidos en sus primeros años de vida. Recientemente se ha empezado a utilizar el término megaseller para hacer referencia a aquellos libros que, además de venderse mucho y muy rápido, se producen, distribuyen y compran internacionalmente a una escala nunca vista con anterioridad. Frente a estos términos hay que destacar también la existencia de los llamados long sellers. Se denomina así a aquellas obras que se venden relativamente bien durante un periodo prolongado de tiempo y de manera más o menos constante. Los mejores ejemplos de estos casos son los libros religiosos y los grandes clásicos literarios, puesto que incluso cientos de años después de su escritura siguen teniendo demanda. Las obras literarias que han entrado a formar parte del canon se convierten casi siempre en long sellers dado que, al ser conocidas por un gran número de personas, siempre encuentran nuevos lectores. Además, en muchos casos, se convierten en lecturas obligatorias en institutos o universidades, creando así una demanda anual constante. Algunas obras, como El Quijote, fueron best sellers en su época y se han convertido en long sellers con el paso de los años. Otras obras de carácter algo más erudito, como el Ulises de Joyce vendieron muy pocos ejemplares pero, debido a su calidad literaria y a su pertenencia al canon, tienen actualmente unas ventas anuales bastante sorprendentes y son consideradas ya como long sellers. Antes de seguir halando de best sellers creemos conveniente remarcar que nuestra información sobre qué libros son los más vendidos a lo largo de la historia solo es relativamente cierta. Las ventas de los libros más antiguos, como la Odisea, no han sido tan bien documentadas como las de los más actuales, pero podemos decir con casi total seguridad que libros como La Biblia o El Corán se encuentran entre los más vendidos universalmente a lo largo de la historia. La historia de la literatura se suele ocupar de las obras que han alcanzado la inmortalidad debido a su originalidad o a su calidad excepcional y normalmente deja de lado los best sellers, cuando en realidad muchas de esas obras sí que fueron best sellers en sus épocas, aunque el término no hubiese sido acuñado aún entonces. Se forma así un canon con las obras que el público más ha leído (asumiendo que cada compra es al menos una lectura) independientemente de las opiniones de los eruditos. 17 7. Historia de los best sellers. Hasta la invención de la imprenta, en Europa los libros se copiaban a mano y solo se leían en los monasterios y algunas veces en las cortes. Con la creación de las universidades en las grandes ciudades (s. XII – XIII) y el auge de la burguesía comerciante, se generalizó la lectura y los manuscritos empezaron a viajar más allá de los monasterios. Los “best sellers” medievales, aunque aún no existía este término y muy probablemente tampoco el concepto, son en su gran mayoría religiosos. Libros como recopilaciones de milagros o vidas de santos son los más leídos, debido probablemente a que estaban escritos de manera que parecían más cuentos o fabulosas narraciones que pesadas escrituras religiosas. Dentro del ámbito no religioso lo más famoso en esta época serían seguramente los cantares de gesta, sobre todo con el nacimiento de los llamados roman courtois. Eran obras ilustradas escritas en lenguas romances en lugar de en latín, es decir, en lo que hablaba el pueblo. Las más destacadas fueron aquellas que hablaban del ciclo artúrico, los best sellers de la época. También hay que mencionar los libros de viajes, muy traducidos y leídos. En cuanto a la literatura más “canónica”, hay que destacar La divina comedia de Dante de la que conservamos más de 600 manuscritos solo del siglo XIV, lo que nos ayuda a hacernos una idea del gran éxito que tuvo. La invención de la imprenta supuso una revolución sin precedentes, igualando los precios de los libros y aumentando enormemente su velocidad de producción. La reforma protestante fue la que produjo los best sellers más llamativos de esta época, favoreciendo sobre todo a Lutero. Tanto su traducción de la Biblia al alemán como sus Escrito tuvieron una enorme difusión, pudiéndose considerarlos como best sellers. Fuera del ámbito religioso, la obra que más destaca es El Cortesano, de Castiglione. Tanto la original como la traducción al castellano se realizaron numerosas ediciones y se vendió un gran número de copias. Teniendo en cuenta los grandes descubrimientos geográficos de la época, la literatura que trataba sobre este tema tenía también un gran número de lectores. Merece también una mención honorífica El lazarillo de Tormes, del año 1554. Esta novela fue traducida a numerosos idiomas, vendida en toda Europa y apreciada tanto por el pueblo como por los eruditos, pues creó todo un género (la picaresca). 18 A comienzos del siglo XVII llega la obra que podemos considerar como el primer gran best seller internacional, según Vila-Sanjuán. El éxito de esta novela fue tal que contaba, además de con numerosas ediciones y traducciones a un gran número de idiomas, incluso con traducciones piratas. Se tradujo y vendió en casi todos los países de Europa y gracias a ella se escribieron numerosas secuelas e incluso adaptaciones musicales, llegando a crear escuela. A pesar del enorme éxito que cosechó esta obra (y del auge de las literaturas contemporáneas en otros países con autores como Shakespeare y Molière), las obras de carácter religioso seguían acaparando la mayor parte de la producción literaria en Europa. Entre las obras no religiosas hay que destacar la gran aceptación entre el público que tuvieron las Fábulas de La Fontaine, que pasarían a formar parte permanentemente de la cultura literaria francesa y se convertirían en un long-seller. En el siglo XVIII se publica por primera vez Robinson Crusoe, una de las novelas más vendidas en Inglaterra de todos los tiempos. Tras su publicación se publicaron un gran número de reediciones, traducciones e incluso de imitaciones y secuelas no oficiales. Posteriormente se publicó Los viajes de Gulliver, que consiguió un éxito bastante considerable, aunque no fue capaz de igualar el de su predecesora. Fue también en esta época cuando aparecieron las novelas por fascículos, algunas de las cuales como Werther de Goethe o Fanny Hill de John Cleland alcanzaron un éxito considerable. Con La nueva Eloísa, escrita por Jean-Jaques Rousseau, se empieza a producir el fenómeno de los best sellers dedicados a una parte concreta de la población, en este caso, la parte femenina. En este caso podemos apreciar como la obra alcanza el estatus de best seller gracias al fenómeno del boca-oreja. Sin tener que salir de Francia nos encontramos también el otro gran fenómeno literario de la época: el nacimiento de las enciclopedias. Más concretamente, la Enciclopedia de Diderot y D’Alembert. Fue una obra de proporciones colosales que versaba sobre las más diversas materias y que contaba con un gran número de ilustraciones, además de haber sido realizada con la ayuda de los más grandes pensadores de la época. Las numerosas ilustraciones hacían que su lectura fuese amena y que el público pudiese acceder fácilmente al contenido. Además, a esta obra se le atribuye un papel clave en la caída de la monarquía francesa, pues fue la que difundió las ideas contrarias al régimen. En este país también circulaban un gran número de obras que, por ser contrarias a las ideas de las autoridades, circulaban clandestinamente. Sabemos que fueron muy leídas en su momento, pero 19 debido a su clandestinidad no se puede saber con exactitud quiénes fueron sus autores ni el número de lectores que alcanzaron. Un género que hay que destacar debido a la enorme popularidad que alcanzó, sobre todo en Inglaterra, es el de la novela gótica. Eran novelas tétricas con numerosos elementos sobrenaturales que normalmente tenían como escenario castillos medievales, casi siempre en ruinas. Su influencia fue tan grande que llega hasta nuestros días. Durante este siglo se publicó un número enorme de este tipo de novelas, normalmente escritas por mujeres. En Alemania hay que destacar la ya mencionada novela por fascículos Werther, escrita por Goethe cuando contaba tan solo con 24 años. Esta obra tuvo una influencia tan grande entre los jóvenes que la leyeron que desató una oleada de suicidios por amor que llegó a preocupar seriamente a las autoridades. En el siglo XIX se produjo un gran cambio en la literatura y en el mundillo editorial porque las obras consideradas como literatura popular, con autores como Dumas o Dickens, llegan a todos los estratos de la sociedad en los países europeos. Este fenómeno se debe al aumento de la alfabetización, que provocó que el libro dejase de ser un artículo de lujo dirigido a las minorías, abaratándose sus precios y ampliándose su círculo de lectores. Este abaratamiento pudo conseguirse gracias a nuevas técnicas de impresión que permitían conseguir un mayor número de tiradas cada vez. El desarrollo del best sellers a finales de este siglo se vio impulsado en gran medida por el auge de la prensa escrita, que favoreció el conocimiento y la difusión de estos autores y sus obras. Al tiempo, amplió el número de lectores al incorporar a la mujer como principal receptor literario. Se produjeron también cambios en los procesos de ilustración y de encuadernación, ayudando a una difusión mucho más rápida y barata de las obras literarias. Los nuevos medios de transporte, como el tren, también facilitaron enormemente la difusión de la literatura. Estas nuevas obras tenían aún que competir con las religiosas y las eruditas (como manuales universitarios), que seguían teniendo un enorme poder y un elevado número de lectores. El primer gran autor de best sellers de este siglo fue Walter Scott, autor de Ivanhoe. Sus novelas históricas ejercieron una gran influencia en Europa y, debido a que el inglés era ya una lengua global, también en Estados Unidos. Contó con un gran número de suscriptores y compite, junto con La cabaña del tío Tom, por el título de primer best seller del siglo XIX. En Francia, Alejandro Dumas llevó a su punto más alto al género de las novelas folletinescas, cosechando enormes éxitos como Los tres mosqueteros o El conde de Montecristo. Sus 20 obras, además de ser enormemente aclamadas por el público, son también obras maestras atemporales de la literatura popular que darán lugar a numerosísimas adaptaciones posteriores, incluyendo el cine y la televisión en la actualidad. Merece una mención especial en este apartado la baronesa Dudevant. Fue la primera autora cuya figura pública influyó en gran medida en las ventas de sus obras, debido a su seudónimo masculino (George Sand) y a sus actitudes provocativas. Dentro de este género de novelas populares tenemos que destacar también a Victor Hugo (con Los miserables), Julio Verne (con La vuelta al mundo en 80 días) y a Emilio Salgari (con El corsario negro), que tuvieron unas ventas impresionantes debido al éxito de sus respectivas novelas de aventuras. Hay que destacar dentro de este grupo el carácter algo más serio y lúgubre de las nobelas de Victor Hugo. Siguiendo con este tipo de autores y novelas encontramos a Karl May, un autor alemán que ambientaba sus obras en el salvaje oeste americano. En Inglaterra destaca enormemente en esta época la escritora Charlotte Brontë quien, tras el éxito cosechado por Jane Eyre: una autobiografía (obra publicada bajo el pseudónimo de Currer Bell), consiguió que su hermana Emily publicase su obra maestra Cumbres borrascosas. La tercera hermana Brontë publicó también una novela, llamada Agnes Grey. Las tres hermanas tuvieron bastante éxito entre el público, formando un equipo familiar muy poco común en aquella época. En España destaca también la figura de una mujer que escribía bajo un pseudónimo masculino: Cecilia Böhl de Faber, que escribía bajo el nombre de Fernán Caballero. Triunfó con su novela costumbrista La gaviota. También alcanzaron un gran éxito comercial los Episodios nacionales, de Benito Pérez Galdós. La gran acogida que recibió su primera serie (Trafalgar de 1872) hizo que siguiese publicando más entregas, llegando a escribir un total de 46 novelas que contaban las aventuras de carácter casi folletinesco de un personaje protagonista que iba cambiando en cada serie. En Estados Unidos, el mayor best seller del siglo XIX es La cabaña del tío Tom de Harriet Beecher Stowe, ya mencionado anteriormente. Trata temas candentes y controvertidos en la época, como la esclavitud, y generó una gran polémica porque la autora se posicionaba firmemente en contra. A finales del siglo XIX nació en Inglaterra uno de los mayores mitos literarios que dio vida a todo un género novelístico y que se ha mantenido vivo hasta nuestros días: Sherlock Holmes. Con Conan Doyle y su carismático personaje la novela 21 detectivesca pasa a ocupa un lugar en el centro de la novela policiaca que ya no abandonará. También en este país es donde, gracias a Drácula de Bram Stoker se revitaliza la novela gótica inglesa y se da fama a uno de los monstruos más queridos hasta nuestros días: los vampiros. Para acabar este siglo, debemos mencionar el llamativo éxito que tuvo una novela realista que narra el panorama de Rusia antes, durante y después de la invasión napoleónica: Guerra y paz, de León Tolstói. El triunfo de esta novela entre el público es muy sorprendente teniendo en cuenta su longitud, su estilo realista y que Rusia no es un país que haya estado normalmente ligado a las mismas rutas literarias que la parte más occidental de Europa. Sienta las bases de las obras que intentan abarcar una amplia perspectiva histórica, que serán alcanzarán su momento de mayor fama ya en el siglo XX. En el siglo XX será Estados Unidos quien lidere la producción de best sellers. La literatura de este país ha marcado desde entonces tendencia alrededor del mundo entero. En la primera mitad de este siglo, sin embargo, funcionaba el antiguo método de publicar las obras primero nacionalmente y no exportarlas a otros países hasta haber triunfado en los suyos. A partir de los años 50 del siglo XX es cuando se produce más notablemente el auge y la consolidación de los grandes novelistas estadounidenses como Harold Robbins o Irving Wallace. Estos autores alcanzaron rápidamente enormes ventas en distintos países gracias a su prosa ligera y su temática amorosa y de aventuras. Eran libros de una longitud considerable y contribuyeron a extender la creencia de que los best sellers han de ser extensos. Son los primeros autores que se dedican de manera profesional a crear best sellers de manera sistemática. En este momento es cuando se empieza a popularizar la técnica de escribir los capítulos como si fuesen de una serie de televisión, creando intriga para que el lector quisiese seguir leyendo. Desde entonces se popularizó la equiparación ya mencionada entre best sellers y novelones cargados de trepidantes aventuras. También es ahora cuando se decide oficialmente cuál es la cifra de ventas que tiene que alcanzar un libro para ser considerado un best seller: un millón de ejemplares. Sí que es En los años ochenta aproximadamente se produjo una reacción contraria y en varios países europeos, entre los que se encontraba España, se comenzaron a escribir una serie de best seller con una calidad literaria mayor que lograban el difícil objetivo de complacer tanto al público general como a los críticos. El mayor representante de este fenómeno es El nombre de la rosa (1980) de Umberto Eco. El autor reflejó dentro 22 de esta novela amplísimos conocimientos de campos tan diferentes como la botánica, la nutrición, la literatura, etc y consiguió asimismo reflejar fielmente la época histórica en la que se ambienta la obra (invierno de 1327, en plena Edad Media) y los conflictos religiosos que se daban entonces. Los personajes del libro a menudo discuten sobre cuestiones complejas utilizando un lenguaje más complicado de lo normal en un best seller. Además, su fórmula de narración es la del “manuscrito encontrado” que el autor se encargo únicamente de traducir y posee numerosos elementos heredados de las distintas tradiciones literarias (como la ambientación al estilo de la novela gótica inglesa) europeas anteriores. Esta obra nos demuestra que puede existir un libro que entre en esta categoría pero que tenga gran calidad literaria, aunque puede que su gran acogida se debiese también a la fama que el autor se había ganado anteriormente como autor serio. Hemos de añadir además que el 10% de este libro estaba redactado en latín (escrito por el propio autor) y aún así consiguió llegar a ser un best seller moderno mucho antes de que se produjese el boom de los best sellers, probablemente debido a que el autor (que era italiano y residía y trabajaba en ese país) escribió el manuscrito directamente en inglés. Umberto Eco creía que esa era la lengua que mayor difusión aseguraría a su obra y tenía razón. Durante los últimos años del siglo XX, el sistema que tenían las editoriales de adquirir nuevas obras que publicar cambia. En lugar de comprar únicamente libros terminados, compran también ideas o proyectos que, muchas veces, no han llegado a escribirse aún. Un gran ejemplo de este nuevo fenómeno es la novela Todo un hombre, de Tom Wolfe. El autor de esta obra puso a la venta el proyecto de libro del que aún no existía ni siquiera una sinopsis y prometió que sería un éxito. Las editoriales, tras la fama que su anterior obra (La hoguera de las vanidades) había alcanzado, ofrecieron enormes sumas de dinero. La novela se publicó finalmente en el año 1999, diez años después de haber sido puesta a la venta su idea. También fue entonces cuando, gracias a la creciente globalización, se generalizó por parte de las editoriales la puesta a la venta de un mismo libro de manera simultánea en varios países, abandonando la práctica de esperar primero a que tuviese éxito en su país de origen para traducirlo posteriormente. Es ahora cuando cobra una gran importancia la figura del scout, que se dedica a observar atentamente la industria literaria de un país con el fin de informar sobre su estado a las editoriales de otros países. Se encarga de llevar información sobre las obras antes de que sean editadas y, en numerosas ocasiones, antes incluso de que estén 23 terminadas de escribir. La mayor área de actuación de estos scouts es Estados Unidos y su principal cliente es el mercado literario europeo. Conseguir crear best sellers es uno de los principales objetivos de los grandes grupos editoriales, que invierten una mayor o menor cantidad de dinero en la promoción de los libros que publican en función de si creen o no que van a llegar a convertirse en best sellers. Estos gigantes de la literatura son los únicos que poseen los medios necesarios para conseguirlo. Si se trata de un autor que ya es famoso y se ha ganado un gran número de lectores asiduos, las editoriales invierten más en la promoción de su obra para recuperar el dinero que han tenido que invertir en ese autor mediante las ventas de sus libros. En el panorama literario globalizado actual también hemos de destacar el importante papel que juegan los agentes literarios. Los agentes literarios son aquellas personas encargadas de mediar entre el autor y las editoriales, tanto a nivel nacional como internacional, para negociar, además de la remuneración que conseguirá su cliente por su obra, los elementos de marketing y el tipo de lanzamiento de dicha obra. Cuanto mayor es el número de representados que tiene un agente y mayor es la fama de éstos, mayor capacidad tiene para insertar en el universo literario a autores nuevos o muy poco conocidos a cambio de ceder los derechos de aquellos que sí que son conocidos y que se han ganado una fama importante. El apogeo que están teniendo los best sellers en la actualidad puede tener mucho que ver con la globalización económica. A principios del siglo XXI los reyes indiscutibles de los best sellers mundiales son sin duda J.K. Rowling con Harry Potter, Dan Brown con su Código Da Vinci y Stephenie Meyer con su saga Crepúsculo. Los tres autores han conseguido una enormes ventas tanto nacional como internacionalmente y tanto Rowling como Meyer han conseguido la increíble proeza de ocupar varios puestos simultáneamente en la lista de los libros más vendidos del New York Times. Otros países como Francia y, contrariamente a nuestras costumbres, España han empezado a introducirse en este mercado internacional con obras como Papillon y Los cuatro jinetes del apocalipsis. Tras esta breve historia del best seller en el mundo, creo conveniente hacer unos pequeños apuntes sobre cómo han evolucionado los best sellers en los principales países 24 europeos a partir del siglo XX, pues han seguido diferentes líneas que merecen un comentario más individualizado. Antes de comenzar con los países europeos debemos hablar de Estados Unidos, pues es uno de los países impulsores del best seller como fenómeno de masas. En este país nació la lista de los libros más vendidos tal y como la conocemos hoy creada por Harry Thurston Peck, un crítico estadounidense que editaba también la revista The Bookman, donde apareció por primera vez una lista mensual de best sellers en el año 1895. Con todo, la gran mayoría de los autores que figuran en estas listas han sido ya olvidados totalmente, salvo quizá Anthony Hope con El prisionero de Zenda. La creación de esta lista fue posible gracias a la implantación en 1891 de la ley de derechos de autor. Anteriormente, lo que hacían las editoriales de este país era publicar libros que ya habían tenido éxito en el extranjero, preferiblemente de origen británico, sin reportar beneficio alguno al autor original de las obras. Por este motivo no querían que se hiciese público el numero de ventas reales. Estas primeras listas de best sellers se hacían siguiendo el mismo procedimiento que actualmente: preguntando a los libreros de las ciudades más importantes (no a los editores) para reflejar las ventas reales en lugar de las tiradas o las previsiones de venta de los editores. Estos datos se reflejarían luego con mayor o menor precisión a la hora de crear las listas. En 1912 se publica por primera vez la lista de la revista Publishers Weekly, que se convertirá en una de las listas más fiables del mercado estadounidense, “la lista” por antonomasia. En Estados Unidos muchos de los escritores que tuvieron un gran éxito comercial en el siglo XX han sido hoy totalmente olvidados, aunque podemos encontrar en las listas de best sellers a autores considerados “serios” como John Steinbeck al mismo nivel que otros considerados “populares” como James Hilton. Una figura que hemos de destacar tanto en la literatura como en el mercado literario estadounidenses es la de J. D. Salinger con su best seller El guardián entre el centeno. Estas listas muestran en definitiva la realidad, lo que lee el público independientemente de si su calidad es buena o su temática es profunda. En Gran Bretaña, a diferencia de en Estados Unidos, no se comenzaron a publicar listas de los más vendidos correctamente realizadas hasta el año 1974. Uno de los autores más relevantes en cuanto a las ventas de sus libros es Enid Blyton, escritora de las sagas literarias infantiles/juveniles Nody, Los siete secretos o Los cinco. Además de haber vendido millones de ejemplares en su país natal, estas series se tradujeron a 25 numerosos idiomas y fueron también en esos países un gran éxito. Otro de los grandes éxitos de la literatura británica en el siglo XX es 1984, de George Orwell. Este éxito se vio fomentado por su adaptación televisiva de 1954. Sus ventas, aunque menores que las de los best sellers americanos, han alcanzado cifras realmente impresionantes para el mercado literario inglés. Durante los años setenta en Inglaterra aparece un autor de best sellers al estilo americano, Jeffrey Archer, que consiguió contratos millonarios, antes de ir a parar a la cárcel por escándalo sexual (aunque ha seguido siendo un autor superventas hasta nuestros días). En los años ochenta, a través del premio Booker, en Gran Bretaña se empiezan a incorporar a las listas de best sellers autores de una mayor calidad, como Kingsley Amis o Iris Murdoch. En cuanto a Francia, las primeras listas de éxitos literarios fueron publicadas en 1955, en las revistas Les nouvelles littéraires y L’Express. En el país galo, al igual que veremos más adelante que ocurre con España, la aparición de best sellers está muy ligada a los premios literarios. Ganar un premio u otro determina de antemano la cantidad de ventas que va a tener el libro de partida, independientemente de su estilo y su contenido. Esto explica porqué en Francia han sido best sellers libros que, en principio, suponen una dificultad bastante alta para el lector medio, como pudo ser el caso de La modification de Alain Robbe-Grillet (novela muy dura y densa que alcanzó un gran número de ventas tras ser galardonada con el premio Renaudot). Los grandes éxitos literarios franceses suelen vender un menor número de ejemplares que los americanos pero hay un libro que supera estas ventas medias con creces: El Principito de Antoine de Saint-Exupéry. Teniendo unas ventas de cientos de miles de ejemplares anuales se trata probablemente del mayor éxito literario internacional francés del siglo XX. Hay que mencionar también el destacado papel que tendrán en las ventas literarias las novelas de Françoise Sagan que, tras el gran éxito inicial de Bonjour tristesse, alcanzarán unas ventas aproximadamente de medio millón de ejemplares. No se producirá un éxito literario de este calibre en Francia hasta 1969, con la ya mencionada Papillon de Henri Charriére, una de las pocas pero más sonadas aportaciones francesas al best seller mundial. En este país siempre han tenido un éxito moderado las novelas de capa, espada y romance ambientadas en la época anterior a la Revolución, como Angélica, de Anne y Serge Golon. A principios del siglo XXI aparece el best seller sorpresa La elegancia del erizo, de Muriel Barbery. Se trata de una novela costumbrista 32 saga, muy común en estos casos), normalmente perteneciente al género juvenil, alcanza un éxito significativo, en nuestros días se ha dado cada vez más el fenómeno de convertirlo en una película o en una saga de películas normalmente exitosas. De un libro que ya era un best seller se pasa a una película de éxito, lo que provoca que el libro sea más exitoso aún en un bucle de retroalimentación continuo durante un largo periodo de tiempo. Un ejemplo de este fenómeno concreto lo podemos encontrar en la saga de libros distópicos juveniles Los juegos del hambre, cuyo éxito dio lugar a una serie de películas igualmente exitosas. Hay que decir, no obstante, que esta técnica no siempre resulta como se espera, pues las películas sacadas de la saga Divergente tuvieron tan poco éxito que ni siquiera terminaron la saga completa. En nuestros días no se puede negar que vivimos en sociedades totalmente globalizadas y que ello ha contribuido enormemente al nacimiento de los best sellers. Otro fenómeno actual muy relacionado tanto con la globalización como con los best sellers son las series de gran éxito internacional. Al igual que he explicado con anterioridad hablando del cine, en la televisión también se utilizan los libros como materia prima para crear series de éxito. Las grandes plataformas de streaming actuales, como pueden ser HBO y Netflix, están cogiendo libros con tramas originales y convirtiéndolos en series de gran éxito. Un gran ejemplo lo encontramos en El cuento de la criada (HBO 2017-), serie que está basada en el libro homónimo publicado por Margaret Atwood en el año 1985. El libro tuvo un éxito bastante modesto cuando se publicó por primera vez y no fue hasta su reedición tras finalizar la primera temporada de la serie cuando alcanzó el status de best seller. Es un ejemplo de cómo un libro muy bueno que había pasado desapercibido en su época resurge para convertirse en best seller gracias a una excelente serie actual, debido también a que trata temas como el feminismo muy candentes en nuestros días. Otra serie actual muy exitosa basada en libros es Juego de Tronos, que ha emitido su capítulo final recientemente. En este caso podemos ver claramente como la serie ha tenido tanto éxito debido a que el guión estaba basado en libros de gran calidad, pues cuando la serie adelantó a los libros y comenzó a escribirse sin atenerse a ellos la calidad bajó drásticamente. Otro ejemplo de la estrecha relación que existe en nuestros días entre los best sellers y los medios audiovisuales lo encontramos en Netflix, la plataforma de streaming con más éxito del momento. Esta empresa de entretenimiento estadounidense se dedica a ofrecer a sus clientes una serie de series y películas, muchas de las cuales 33 son originales. En los últimos años se ha podido observar una tendencia a basar sus películas en libros que ya habían tenido éxito, sobre todo en la categoría juvenil. Es una plataforma que se mantiene al día de las novedades editoriales y, cuando algún libro podría tener éxito como película, compran los derechos y poco tiempo después sacan la película que es efectivamente un éxito. Otro fenómeno que se da ocasionalmente, dentro de las relaciones que se dan entre la literatura actual y las producciones audiovisuales, es el de libros que nacen de series o de películas. Hemos hablado ya de los libros que se “renuevan” cuando se hace de ellos una película o serie que les devuelve a la fama, pero existe también el caso (aunque en muchas menos ocasiones, excepcionalmente) de libros que han nacido directamente de dichas series o películas. Un gran ejemplo lo encontramos en Stars Wars: lo que comenzó como una saga de películas de ciencia ficción se ha convertido en una enorme franquicia que ha dado lugar a más películas, series y, por supuesto, libros. Una serie de películas han producido, debido a su enorme éxito internacional, una serie de libros que también han tenido éxito. En este caso tan particular el éxito de los libros se debe a que forman parte de un universo que ya cuenta con muchos adeptos y poco importa en realidad su calidad literaria. Es por todo esto un fenómeno casi opuesto al comentado anteriormente. Un factor muy importante que se debe tener en cuenta a la hora de determinar cómo se crean los best seller es la entrega de premios literarios. Dentro de este apartado cabe destacar que no todos los premios tienen la misma fama ni el mismo impacto en las ventas de los libros, así como tampoco tienen el mismo público o se otorgan al mismo tipo de obras. Hablaré a continuación de los principales premios literarios y su repercusión. Comenzaremos por el premio que normalmente alcanza mayor fama a nivel internacional: el Nobel de literatura. Este es un premio que se suele otorgar, en general, a obras literarias con lectores minoritarios. Están escritas en idiomas con pocos hablantes o sus autores viven en lugares que hacen muy difícil su difusión, por lo que son obras literarias que no suelen alcanzar la categoría de best sellers a pesar de haber ganado un Nobel. En este premio existe además cierto descontrol a la hora de escoger concienzudamente a los candidatos, probablemente debido a que la literaria solo es una de las categorías que se premian con un Nobel, llevando a veces a que se descubran escándalos que hagan imposible entregar el premio y al año siguiente haya que dar dos (hecho que ha ocurrido precisamente este año). Además, es muy debatible en algunos 34 casos si el autor que se lleva el premio es realmente un escritor de éxito, como en el nobel otorgado a Bob Dylan. Por muy buen poeta que sea, es músico de profesión y no escritor. Mucha gente afirmó, y no sin cierta razón, que por muy buen letrista que sea el Nobel de literatura debería otorgarse a un “verdadero” escritor, a alguien que haya dedicado toda su vida a escritura. Este premio se concede en general a obras que el gran público encuentra de difícil acceso y es ello no se suelen convertir en best sellers al ganarlo. Otro premio de carácter más nacional que sí que asegura la entrada de la obra premiada en las listas de best sellers es el premio Planeta. Este premio se otorga a obras aún no publicadas, supuestamente de gran calidad literaria, y uno de los beneficios de ganarlo es que el autor obtiene la publicación de su libro de manera gratuita por la editorial Planeta. El problema que plantea este premio es que muchas veces se otorga a autores reconocidos, famosos por la gran calidad de sus obras anteriores, sin tener en cuenta que la calidad de la obra premiada en concreto puede ser bastante inferior. En definitiva, este es un premio que sí que crea best sellers porque tiene una serie de compradores asiduos y existe además una tradición de regalar o incluso de comprarse para uno mismo “el Planeta”, sin conocer siquiera cuál ha sido el libro galardonado. El último premio del que voy a hablar en este apartado es el premio Cervantes. Aunque se trata de un premio al que la mayoría de los lectores no especializados no prestan demasiada atención, es uno de los más importantes otorgados a la literatura en lengua castellana. Este galardón sí que suele asegurar una gran calidad de las obras premiadas, pero éstas no suelen convertirse en best sellers. En la actualidad encontramos un gran número de best sellers que lo son, en teoría, porque están destinados a cubrir las necesidades de un sector muy concreto de la población lectora. Un ejemplo muy claro de este fenómeno lo encontramos en las novelas juveniles que han nacido de wattpad 1 , como la saga de After. El personaje principal es Hardin y está basado, según dijo la misma autora, en uno de los miembros del grupo musical One Direction. Se trata de una novela con unos personajes planos y prototípicos, casi caricaturescos, y una trama manida y de mal gusto (los protagonistas 1 Wattpad es una plataforma online que permite a todos sus usuarios escribir y compartir sus escritos. Los demás usuarios leen y califican las historias y, en ocasiones, cuando una de estas historias alcanza una gran fama, alguna editorial decide publicarla oficialmente, en papel. Suelen ser historias basadas en famosos o en personajes ya existentes. 35 se conocen porque el chico se ha apostado con sus amigos que es capaz de desvirgar a la protagonista femenina) pero triunfa porque miles de adolescentes seguían la serie on line, tanto en su país como internacionalmente. Es el ejemplo perfecto de como una serie de libros cuya calidad literaria es pésima se han convertido en best sellers, e incluso van a tener su propia película, debido a que han sido creados para un sector de la población muy concreto (adolescentes, en su mayoría mujeres). Otro ejemplo lo encontramos en la llamada “literatura para amas de casa”, representada actualmente por 50 Sombras de Grey. Aunque nació como una serie de novelas planteadas para el entretenimiento de las mujeres de mediana edad cuya vida no fuese tan interesante como la de los protagonistas, en realidad mediante las recomendaciones y gracias a las adaptaciones cinematográficas consiguieron una gran repercusión fuera de este sector de lectores que otras nivelas del mismo estilo jamás alcanzaron. Aunque se anuncie como literatura para un sector determinado de la población, la realidad es que las leen muchos más. También es curioso que, mientras que por un lado los libros sobre feminismo han sufrido un gran auge debido a la potencia que tiene actualmente el movimiento, libros como los anteriormente descritos hayan llegado a la categoría de best sellers siendo tan contrarios a los ideales. En ambos se describen relaciones tóxicas dañinas para las mujeres que se encuentran en ellas y se cosifica a la mujer, pero han sido best sellers en la época del auge del feminismo. Esto se explica porque efectivamente han sido muy apreciados por una parte de la población, pero no por toda la sociedad. Son best sellers hijos de su época y de su sociedad. Estos libros en otro lugar o en otro momento probablemente no habrían sido tan vendidos. La globalización que tan crucial ha sido en el nacimiento de los best sellers tiene también su lado negativo: cuando un motivo se convierte en un éxito, muchos autores escriben sobre dicho motivo y se llega a sobrecargar el mercado. Un tema que ha triunfado se explota en la creación de best sellers hasta el extremo, repercutiendo muchas veces en la calidad literaria de estas obras. Como gran ejemplo de un motivo que se ha dado de sí hasta el extremo encontramos a los vampiros, sobre todo desde el éxito de la saga Crepúsculo. Además de escribirse muchas novelas imitando la temática de estos best sellers, se reeditaron obras clásicas sobre este ser sobrenatural (como Drácula o Entrevista con el vampiro) y se hicieron series y películas con la misma temática. Ya en nuestros días se está produciendo este fenómeno pero de forma inversa: muchos escritores cogen un motivo exitoso en los medios audiovisuales y lo incluyen en 36 sus obras con el objetivo de atraer al público y convertirlas en best sellers. Hay que destacar aquí a los zombies que, tras su enorme éxito en pantalla, han sido introducidos forzosamente en la literatura, dando lugar a desastres como Orgullo y prejucio y zombies de Seth Grahame-Smith o Quijote Z de Házael González. Son libros de calidad muy cuestionable y que están lejos de convertirse en best sellers, a pesar de incluir un tema de gran éxito en la actualidad en una obra que ya fue best seller. Se nos demuestra así que no existe una fórmula fija para crear best sellers (unir dos cosas que por separado son best sellers resulta en un desastre literario y no en otro best seller). Debido a que los best sellers son un fenómeno mercantil además de literario, la mayoría de ellos son fugaces. Las editoriales plantean un best seller por año (aproximadamente) y aunque triunfe enormemente, cuando llega el nuevo retiran el antiguo. Si el libro fracasa o no alcanza el número de ventas previsto, lo retiran y sacan otro. Esto hace que este fenómeno sea muy difícil de estudiar, pues está en constante cambio y es muy difícil seguir el ritmo a todos los best seller a nivel global. En cuanto a los best sellers en relación con las nuevas tecnologías hemos de hablar de los blogs literarios y de las cuentas de instagram y twitter dedicadas a la literatura. Mucha gente hace reseñas de los libros que va leyendo en internet, en los sitios ya mencionados o incluso en youtube, y tienen miles de seguidores que se fían de su criterio. Por eso es tan importante internet para los autores actuales: pueden labrarse una gran reputación que llevará a su obra a las listas de best sellers. Aquí entra también la autopromoción. Los autores, sobre todo los jóvenes, pueden utilizar internet para dar a conocer su obra a un público enormemente amplio, pero si además tienen conocimiento de qué tipo de lectores son los que les siguen pueden hacer la publicidad de modo que sea más atrayente para ellos, asegurándose así compradores fieles. En este apartado hay que incluir las obras que son best sellers porque han sido escritas (en teoría) por influencers que ya tienen una base de compradores fijos que querrán su obra independientemente de la calidad literaria de la misma. Al igual que se publican las obras de autores que se han hecho famosos en wattpad con la esperanza de que se hagan también famosos fuera de esta red y se conviertan en best sellers, en la actualidad está cobrando una importancia cada vez mayor la publicación de la llamada “poesía de instagram”. Son personas famosas que se dedican a subir publicaciones (normalmente fotos de sus poemas o escritos breves) “literarias” y que, cuando alcanzan una cierta relevancia gracias a sus fans, deciden recopilar todas estas publicaciones en un libro que 37 en ocasiones llega a convertirse en best seller. Suelen ser colecciones de poemas de pésima calidad y brevedad casi absoluta o de sentencias aconsejando a sus “followers” sobre la vida. Aunque su calidad literaria es nula, hemos de destacarlos por el papel que ocupan, gracias a sus lectores incondicionales, en las listas de best sellers. Los lectores de este tipo de publicaciones suelen ser adolescentes que admiran más al autor que la obra o gente que busca lecturas fáciles para “pasar el rato”. 38 9. Conclusión Tras realizar este trabajo podemos concluir con seguridad que, en primer lugar, el canon no es único y estático, si no que va cambiando con el paso del tiempo y es variable dependiendo de las diferentes culturas y épocas, así como de los propios individuos que lo realicen. De esta conclusión se deriva que los best sellers sí que pueden entrar en el canon, aunque puede que no en el universal. Se ha demostrado también que hay muchos tipos de best sellers y que, aunque éxito no sea un sinónimo de calidad literaria, dentro de este grupo sí que hay obras de una calidad excepcional aunque se traten muchas veces en la misma categoría que otras novelas muy deficientes. Los best sellers son además hijos de su época y en su nacimiento intervienen un elevadísimo número de factores no siempre literarios, por lo que no podemos meter a todas las obras que consigan un gran número de ventas en la misma categoría sin tener en cuenta sus otras características. Vemos además en este trabajo la importancia de las nuevas tecnologías en la literatura actual, además de la influencia de factores externos, como series y películas de éxito, en la nueva literatura. Además, queda demostrado que es posible crear best sellers salido directamente de las redes sociales o de internet, en oposición con la manera clásica de enviar el autor los manuscritos a las editoriales. Aunque seguimos sin conocer la fórmula para crear un best seller, podemos afirmar con total seguridad que el método de creación de los mismos sí que ha variado a lo largo de los siglos. Antiguamente los escritores realizaban sus obras movidos por diferentes intereses que pocas veces tenían que ver con alcanzar un gran número de ventas y el hecho de estas novelas se convirtiesen en best sellers era puramente debido al azar. En la actualidad son las grandes editoriales las que hablan con autores de best sellers de fama mundial (como pueden ser Noah Gordon, Ken Follet o Stephen King) y les contratan para escribir obras con una temática y unas características generales específicas con el propósito de que sea un éxito de ventas. Ahora existen por lo tanto obras cuyo único objetivo es conseguir convertirse en best sellers. 39 10. Bibiografía ¿Alta literatura? ¿Qué es? ¿Quién la juzga? ¿Cuántos lectores tiene? (https://elcultural.com/Alta-literatura, 10/05/2019). Aguiar e Silva, Vitor Manuel, Teoría de la literatura, Madrid, 1972-1996, Biblioteca románica hispánica, Gredos. Bloom, Harold, Cómo leer y por qué, Barcelona, 2000, Anagrama. 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