Las citas de Eurípides en el tratado De Monarchia de Pseudo Justino
Abstract
Entre las obras atribuidas a san Justino, el escritor cristiano de finales del s. II, figura un breve tratado que se titula De Monarchia. La atribución, y no la autoría, se sustenta vagamente en cuestiones de estilo y de contenido a partir del testimonio de Eusebio de Cesarea (HE IV 18.4). Este breve tratado, de claro origen judeohelenístico, está formado casi en su totalidad por una acumulación de citas de poetas griegos hilvanadas por el hilo común de su crítica a la religiosidad tradicional que subraya el reconocimiento de un Dios único y justo. En este artículo nos proponemos un análisis de las citas de Eurípides que puedan llevarnos a la conclusión del uso de antologías anteriores por parte de su autor.
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MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 Las citas de Eurípides en el tratado De Monarchia de Pseudo Justino* Euripides’ Quotes in Pseudo Iustinus’ treatise De monarchia MANUEL ANDRÉS SEOANE RODRÍGUEZ Universidad de León Departamento de Filología Hispánica y Clásica Facultad de Filosofía y Letras Avenida Silverio Fernández Tirador s/n 24007 León (España) [email protected] ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4805-3086 Recibido/Received: 24.11.2023 | Aceptado/Accepted: 13.12.2023 Cómo citar/How to cite: Seoane Rodríguez, Manuel Andrés, “Las citas de Eurípides en el tratado De Monarchia de Pseudo Justino”, MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83. DOI: https://doi.org/10.24197/mrfc.37.2024.63-83 Artículo de acceso abierto distribuido bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0) / Open access article under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0) Resumen: Entre las obras atribuidas a san Justino, el escritor cristiano de finales del s. II, figura un breve tratado que se titula De Monarchia. La atribución, y no la autoría, se sustenta vagamente en cuestiones de estilo y de contenido a partir del testimonio de Eusebio de Cesarea (HE IV 18.4). Este breve tratado, de claro origen judeohelenístico, está formado casi en su totalidad por una acumulación de citas de poetas griegos hilvanadas por el hilo común de su crítica a la religiosidad tradicional que subraya el reconocimiento de un Dios único y justo. En este artículo nos proponemos un análisis de las citas de Eurípides que puedan llevarnos a la conclusión del uso de antologías anteriores por parte de su autor. Palabras clave: Pseudo Justino; antologías; Eurípides; citación; judeohelenismo. Abstract: Among the works attributed to St Justin, the late second century Christian writer, there is a brief treatise titled De Monarchia. The attribution, not the authorship, is loosely based on questions of style and content based on the testimony of Eusebius of Caesarea (HE IV 18.4). This brief treatise, with a clear Judeo-Hellenistic origin, is almost entirely comprised of an accumulation of quotes from Greek poets woven together by the common thread of their criticism of traditional religiosity that emphasizes the recognition of a single and just God. In this article we propose an * Este trabajo se ha realizado en el marco del Proyecto de Investigación PID2020-114133GB-100.
64 MANUEL ANDRÉS SEOANE RODRÍGUEZ MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 analysis of Euripides’ quotes that can lead us to the conclusion of the use of previous anthologies by its author. Keywords: Pseudo Iustinus; anthology; Euripides; quotation; judeo-hellenismus. Sumario: INTRODUCCIÓN │ 1. TRADICIÓN MANUSCRITA Y CONTENIDO DEL TRATADO DE MONARCHIA │2. LOS FRAGMENTOS DE POETAS EN DE MONARCHIA │3. LAS CITAS DE POETAS TRÁGICOS EN DE MONARCHIA 2-4│4. LAS DIEZ CITAS DE EURÍPIDES EN DE MONARCHIA 5 │5. CONCLUSIONES │ BIBLIOGRAFÍA Summary: INTRODUCTION │ 1. MANUSCRIPT TRADITION AND CONTENT OF THE TREATISE DE MONARCHIA│2. OTHER POETS’ FRAGMENTS IN DE MONARCHIA │3. QUOTES OF TRAGIC POETS IN DE MONARCHIA 2-4│4. TEN QUOTES FROM EURÍPIDES IN DE MONARCHIA 5 │5. CONCLUSIONS │ BIBLIOGRAPHY INTRODUCCIÓN l breve tratado De Monarchia revela una fuerte dependencia de las antologías que en época helenística se efectuaron a partir de las obras de los autores considerados canónicos de la literatura y el pensamiento griego, florilegios que circulaban con gran éxito por toda la ecúmene, como han demostrado Zeegers y otros1. Básicamente, este breve tratado que constituye el centro de nuestra investigación (pastiche lo llama el último editor2), atribuido a san Justino (segunda mitad del s. II), que lleva por título De Monarchia, apenas consta de seis capítulos según la distribución más habitual. Su estructura es tripartita: un cuerpo central de cuatro capítulos, formado por una treintena de citas poéticas y tan sólo una en prosa, procedente de Platón, enmarcado por una farragosa introducción y una breve conclusión. El objetivo del autor, como testimonia en las primeras líneas, es demostrar que también los principales autores griegos, considerados como guías de verdad espiritual por los paganos, anunciaron, en momentos de máxima lucidez e inspiración, la supremacía de Dios como único soberano celestial3. Nuestro propósito principal en esta aportación es analizar las diez citas de los poetas trágicos, concretamente de Eurípides, utilizadas por el desconocido autor4 en el capítulo quinto de De Monarchia y realizar un rastreo sobre sus orígenes y uso en otros autores cristianos como Clemente de Alejandría o compiladores paganos como Plutarco, Estobeo o Sexto Empírico, con el fin de valorar la dependencia de uno sobre 1 La confección de este tipo de obras fue habitual durante la Antigüedad grecolatina con diversos fines y bajo diferentes denominaciones, sobre todo en el ámbito de la escuela en cualquiera de sus niveles. Las colecciones de extractos, sententiae o apotegmas fueron también de gran utilidad en el seno del cristianismo con una finalidad nueva, doctrinal o catequética, evangelizadora y apologética. ZEEGERS-VANDER VORST (1972) 63- 68. HAMESSE (1995). Una discusión detallada en DENIS (2000) 1063-167. 2 MARCOVICH (1990) 81. Esta será la edición sobre la que basaremos nuestro análisis. 3 Sobre este asunto de las relaciones entre cristianismo y prácticas religiosas del paganismo, sobre todo lo concerniente a la adivinación, cf. NIETO IBÁÑEZ (2010). 4 No es nuestro propósito entrar en discusión sobre el asunto de la autoría. Lo que está claro es que no es de san Justino y que parece más bien un producto de propaganda judeohelenístico, quizá datable en torno al s. III. Otros opinan que puede retrasarse hasta el s. V. Así lo defiende, por ejemplo, DENIS (2000) 1066. E
LAS CITAS DE EURÍPIDES EN EL TRATADO DE MONARCHIA DE PSEUDO JUSTINO 65 MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 otro o reivindicar el uso común de fuentes ya existentes como las antologías de citas y florilegios. 1. TRADICIÓN MANUSCRITA Y CONTENIDO DEL TRATADO DE MONARCHIA El texto de De Monarchia, como el de otra interesante obra atribuida a san Justino titulada Cohortatio ad Graecos, figura en el corpus de apologetas griegos compilado por Aretas, obispo de Cesarea de Capadocia y que fue copiado por el escriba Baanes5. Este obispo vivió entre la última mitad del siglo IX y la primera del siglo X. Los siguientes manuscritos son los que hoy sirven de base para la fijación del texto: 1. Paris. gr. 450, copiado en 1364; este manuscrito fue el que el filólogo alemán Carl Otto6 denominó C en su edición de la obra de san Justino en el s. XIX. Este fue también el manuscrito que sirvió de base a la primera edición de Robert Estienne de 1551; y a su vez esta edición fue la utilizada a finales del s. XVI por el obispo de Lieja Dominicus Lampson para su traducción al latín. 2. Clarom. 82. Este códice, hoy conocido como Fenwickianus, presenta una copia del tratado De Monarchia a partir del manuscrito C efectuada en 1541 por el copista Georgius Tryphon Epidaurius. Otto lo denominó E en su edición. 3. Argentor. gr. 9 perteneciente al s. XIII o XIV. Como desgraciadamente desapareció durante el incendio de la biblioteca de Estrasburgo provocado por la guerra en 1870, hay que conformarse con la colación que en 1842 Eduard Cunitz hizo para Carl Otto. Es cierto que durante el s. XVI se copiaron tres apógrafos de este manuscrito, pero ninguno contiene De Monarchia. Es el llamado F por Otto. En resumen, hasta la fecha, las ediciones de las que disponemos son las siguientes: a) Stephanus, de 1551. b) Fr. Sylburg, de 1593. c) H. Hutchin, de 1703. d) Pr. Maran, de 1742. e) C. Otto, de 1879. f) M. Marcovich, de 1990. 5 VIAN (2005) 282. 6 La edición de Carl Otto data de 1879 y fue publicada en la ciudad alemana de Jena. Más tarde este editor compiló la obra de los apologetas griegos del s. II dentro de la colección Corpus Apologetarum Christianorum saeculi secundi, reimpresa en Weisbaden en 1969 y que sirvió de base a la más moderna de Marcovich de 1990 sobre las obras de Pseudo Justino.
66 MANUEL ANDRÉS SEOANE RODRÍGUEZ MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 Para nuestro estudio hemos seguido esta última, pues es la que consideramos una verdadera edición crítica, ya que es la que contiene una colación más exhaustiva de los tres manuscritos existentes y una relación más detallada de paralelos, ecos y referencias intertextuales. En cuanto al contenido de este breve tratado, profundicemos un poco más en lo ya expuesto anteriormente. Se trata de un texto breve, dividido en seis capítulos, como hemos dicho, y que apenas ocupa otras tantas páginas en la edición de Marcovich. El primero y el último operan de introducción y conclusión respectivamente. El capítulo primero explica el origen de la idolatría. El autor afirma que en el principio Dios impartió al hombre los conocimientos religiosos conducentes a su salvación, pero que la malvada acción del demonio causó que los olvidase y se volviese al politeísmo y al culto idolátrico. El autor ataca directamente a los primeros legisladores griegos por haber promovido y consentido la adoración a muchos dioses, y explica la preservación de la idolatría por una παραδόσει ματαίᾳ, esto es, por una costumbre vana transmitida de generación en generación, lo que llamaríamos la fuerza de la costumbre. Confiesa además el autor que él mismo, por amor a los hombres y a Dios (φιλοθέῳ τῇ γνώμῃ κεχρημένος φιλανθρώπῳ χρήσομαι τῇ φωνῇ), se propone devolver a la humanidad el verdadero y prístino conocimiento del Dios único. Y el medio para conseguirlo no será otro que citar a los poetas griegos que hablan del Dios único, justo y auténtico durante los siguientes cuatro capítulos. El sexto y último expone a modo de conclusión que se vuelve evidente necesario el abandono del politeísmo y la idolatría a la vista de las pruebas presentadas. Los cuatro capítulos interiores 2-5, pues, constituyen el núcleo probatorio del tratado, y no son otra cosa que una relación de citas de prestigiosos autores griegos, en su mayor parte poetas, presentada de forma muy somera, apenas con la mención expresa del autor al que se atribuyen y, a veces, el título de la obra de la que proceden. Estos capítulos centrales, a su vez, se articulan en dos partes bien diferentes. Por un lado, los capítulos segundo, tercero y cuarto pretenden demostrar por medio de una serie de nueve citas falsas atribuidas a poetas célebres (Esquilo, Sófocles, Filemón, Orfeo y Eurípides) que Dios es el único dios, único y verdadero juez de los hombres y que no desea tanto sacrificios y otros ejemplos de piedad exterior, como, por el contrario, una vida interior virtuosa. El autor aporta también otra cita falsa que contiene cuatro versos atribuidos al filósofo Pitágoras. Además, en el capítulo cuarto es donde se incluye la única cita en prosa, procedente del diálogo Timeo de Platón (Tim. 68d), que Pseudo Justino también señala e introduce oportunamente identificando al autor. Hemos comprobado que todas estas citas se encuentran también en Clemente de Alejandría, la mayoría en el libro V de Stromateîs y dos de ellas en los capítulos 68 y 74 de Protréptico, y seis en Eusebio de Cesarea, concretamente en el libro XIII de la Preparación evangélica en el que sigue, sin duda, a Clemente7. Y recalcamos el hecho de que todas las citas de poetas son falsificaciones palmarias. 7 DES PLACES (1983) 13.
LAS CITAS DE EURÍPIDES EN EL TRATADO DE MONARCHIA DE PSEUDO JUSTINO 67 MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 Estos datos conducen a pensar en la existencia de una antología judeohelenística cuyo ordenado carácter doctrinal es evidente, pues se avanza desde la existencia incuestionable de un Dios trascendente hasta la necesidad de un juicio final que condena a los impíos y premia a los justos, pasando por el asunto de la inmanencia de un demiurgo, esto es, de la creación del universo por medio del Logos. Por otro lado, está el capítulo quinto, objeto principal de nuestro estudio, que se presenta claramente distinto a los tres anteriores: es más extenso y suministra nada menos que dieciocho citas, en general más breves, pero de las cuales sólo una es una más que probable falsificación. Todas ellas son de los poetas dramáticos Eurípides y Menandro, uno trágico y el otro cómico, y su contenido parece más bien centrarse en los ataques al politeísmo y la idolatría. Es decir, su contenido no es doctrinal sino apologético. A diferencia de las citas de los capítulos anteriores 2-4, sólo tres citas del capítulo 5 aparecen en Clemente de Alejandría. Si las citas de este capítulo 5 proceden de un florilegio, está claro que no es el mismo que suministró las citas de los tres capítulos anteriores. El mensaje que se desprende tras la lectura de la obra en su conjunto consiste, pues, en demostrar la unicidad y el poder creador de Dios, subrayar la imposibilidad de que los hombres y Dios puedan llegar a compararse, definir la función de Dios como juez tras la muerte, manifestar la necesaria exigencia de unas determinadas conductas éticas y recalcar la estupidez de la idolatría irracional. Todos ellos son lugares comunes en los escritos apologéticos8 judeocristianos de los primeros siglos de nuestra era y así pueden rastrearse no sólo en la obra de san Justino, Atenágoras o Taciano, sino también y de manera muy significativa en Stromateîs y Protréptico de Clemente de Alejandría, obras éstas de mucho mayor alcance y con las que, como vemos, De Monarchia guarda estrecha relación. También resulta muy interesante comprobar la coincidencia en muchos aspectos con otra obra atribuida9 a san Justino como es la Cohortatio ad Graecos. En esta última obra precisamente encontramos cuatro citas concurrentes con De Monarchia, si bien tres de ellas son diferentes recensiones del llamado Testamento de Orfeo. La otra cita es la atribuida a Sófocles sobre el culto del Dios único, creador del mundo10. Por consiguiente, este tratado compilatorio titulado De Monarchia, como vemos, mezcla en sus capítulos centrales citas auténticas de poetas de la escena de autores bien conocidos (capítulo 5) y falsificaciones atribuidas a ellos con el fin de que su autoría pase por genuina y así contribuir a alcanzar bajo su prestigio la meta catequética y evangelizadora final (capítulos 2-4). Se sirve para ello de, al menos, dos o 8 No resulta sencillo acotar los parámetros que ayuden a determinar si estos escritos cristianos de los siglos IIIII pueden adscribirse a un género literario nuevo y específico denominado apologética. Los puntos en común de estas obras son muchos y atañen sobre todo a su contenido, pero también son notables sus diferencias. Sobre la cuestión, cf. FREDOUILLE (1995). 9 RIEDWEG (1994). A lo largo de este magnífico y bien documentado estudio el erudito alemán propone que la autoría de esta obra debe adjudicarse a Marcelo de Ancira. 10 Para las relaciones evidentes entre estas obras, cf. DORIVAL (1998). Y en cuanto a una comparación entre las citas de ambas, cf. DENIS (2000) 1076-1078.
68 MANUEL ANDRÉS SEOANE RODRÍGUEZ MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 tres antologías diferentes y pretende poner ante los ojos de los paganos que también los más respetados maestros de verdad griegos, poetas, filósofos y receptores de mensajes revelados como Orfeo, intuyeron la Verdad y coincidieron con los conceptos básicos de la doctrina y del mensaje cristiano. De esta manera, con el enlace entre fe cristiana y paideia griega, se echa abajo una de las principales líneas acusatorias contra el cristianismo, sobre todo por parte de los intelectuales11, como era la novedad de su mensaje y su falta de racionalidad; con la filiación griega el cristianismo anhela mostrarse como algo racional, comprensible y asimilable para toda la ecúmene12. 2. LOS FRAGMENTOS DE POETAS EN DE MONARCHIA Las citas de poetas suman un total de veintinueve: una, que además aparece en el capítulo conclusivo y último, procede del poema épico de Homero la Odisea (Od. 22, 347-348), si bien es atribuida erróneamente al aedo Demódoco, incluso conservando el epíteto homérico, (Παρ᾽Ὁμήρῳ γὰρ ὁ μὲν Δημόδοκος αὐτοδίδακτος) cuando en realidad es del aedo Femio; otra, mucho más extensa y que gozó de enorme éxito entre los escritores cristianos de los primeros siglos13, es del Testamento de Orfeo (Orph. Fr. 245 Kern)14, y una tercera, de apenas cuatro versos se atribuye a Pitágoras, filósofo y poeta (Fr. Philos. Gr. I p. 200 Mullach)15; pero el resto, veintiséis, son de poetas de la escena: los fragmentos de poetas trágicos suponen más de la mitad, pues son quince y en su mayor parte de Eurípides (doce), y aparecen sobre todo en De Monarchia 5 (diez), en forma de breves extractos de pocos versos, auténticos en su mayoría. Por otro lado, de los once fragmentos extraídos de la comedia, la gran mayoría procede de Menandro (siete) y son también auténticos. La conclusión es sencilla: Eurípides y Menandro suministran el 65% de las citas. Hay que resaltar, no obstante, que se concentran en el extenso capítulo quinto, cuya finalidad y procedencia, por tanto, parece diferente a la de los tres anteriores. Lo apreciaremos mejor en la siguiente tabla: 11 Un magnífico panorama de la reacción pagana puede leerse aún con provecho en LABRIOLLE (1948), donde se ofrece un sugerente estudio diacrónico desde Celso (mediados del s. II), hasta Porfirio y el emperador Juliano, ya en la segunda mitad del s. IV. Una visión mucho más actualizada en CAMERON (2011). 12 Son muchos los trabajos que analizan las relaciones entre la cultura pagana y la emergente religión cristiana. Una excelente síntesis en DANIÉLOU (2002). 13 El éxito y la popularidad de esta más que evidente falsificación puede rastrearse en el exhaustivo estudio de DENIS (2000) 163-167. 14 Una clarísima exposición sobre las cinco principales recensiones de esta obra puede verse en HENGEL (1972) 293-294. 15 Cf. ZEEGERS (1972) 225-228.
LAS CITAS DE EURÍPIDES EN EL TRATADO DE MONARCHIA DE PSEUDO JUSTINO 69 MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 Tabla 1. Las citas poéticas en De Monarchia AUTOR NÚMERO DE CITAS CITAS AUTÉNTICAS CITAS FALSAS O DUDOSAS HOMERO 1 1 EURÍPIDES 12 / 41% 11 1 MENANDRO 7 / 24 % 7 ORFEO 1 1 SÓFOCLES 2 2 ESQUILO 1 1 FILEMÓN 3 3 PITÁGORAS 1 1 ¿DÍFILO? 1 1 La preferencia por Eurípides y Menandro se explica fácilmente como consecuencia del ambiente espiritual imperante en la época en que probablemente fuera compuesto este tratado De Monarchia o las antologías utilizadas (s.II-III), como por ejemplo las que se atribuyen a Aristobulo y Pseudo Hecateo16. En efecto, al tratarse de poetas cuya preocupación teológica derivó hacia una teodicea muy acorde con el mensaje evangélico sobre el juicio de un Dios que castiga a los malos y premia a los buenos su éxito y pervivencia posterior estuvieron garantizados. La importancia de ambos poetas de la escena, además, viene subrayada por su abrumadora presencia respecto a los demás autores tanto en otros escritores compiladores (por ejemplo, Plutarco), como también por su uso en la escuela17. La treintena de citas, consideradas en conjunto, ya lo hemos señalado, actúan a modo de ejemplos amplificatorios y autoritativos para recalcar las ideas que el autor pretende demostrar; pero notamos una evidente diferencia en su uso; así, mientras en los capítulos segundo, tercero y cuarto el autor amontona citas falsas cuyo contenido es la enseñanza sobre un único y verdadero Dios, creador del universo y juez supremo, en el capítulo quinto la secuencia de citas, un total de dieciocho, de las que sólo una es una probable falsificación, aborda diferentes facetas del ataque tradicional 16 Cf. WALTER (1983). Una discusión muy interesante sobre este repositorio intermedio de citas que el propio Clemente de Alejandría reconoce (Strom. V 113) puede leerse en SCHÜRER (1995) 657. 17 Que la escuela actuó como un importantísimo catalizador del canon literario en la Antigüedad y, por ello, se reveló como un agente fundamental en la conservación, difusión y pervivencia de determinados autores en detrimento de otros es algo que ya constató admirablemente el estudioso francés Marrou en su clásico estudio sobre el tema: MARROU (1976).
70 MANUEL ANDRÉS SEOANE RODRÍGUEZ MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 al politeísmo desde la apologética judeocristiana18 o una justificación de la inmanencia y la providencia divina. Es decir, un primer bloque de citas de carácter doctrinal y finalidad catequética dirigido seguramente al interior de comunidades ya establecidas, y un segundo bloque más enfocado al exterior, más polémico y apologético, que pretende contraatacar a su enemigo pagano con sus propias armas, esto es, con las palabras de sus propios maestros. Y de nuevo aquí también en este capítulo quinto observamos una diferencia de tono entre los diez primeros fragmentos, más beligerantes, y los ocho últimos, más teológicos. Todo ello nos lleva a la peliaguda cuestión de indagar sobre las fuentes de las que el anónimo autor del De Monarchia haya tomado, o haya podido tomar, tales referencias: o bien de otro autor anterior o de alguna o algunas antologías comunes a ambos. Merece resaltarse, a este respecto, que al menos quince de los pasajes citados en De Monarchia aparecen en Clemente de Alejandría, la mayor parte en el libro quinto de Stromateîs. Y no solo aquí, sino que también en los capítulos centrales del Protréptico encontramos coincidencias con el material utilizado por el autor de De Monarchia, donde incluso las citas coincidentes se suceden en el mismo orden. Menos relevantes a este respecto son las coincidencias con Eusebio de Cesarea, ya que parece claro que toma su material de Clemente de Alejandría. Puede comprobarse, además, que el contexto argumentativo en que se inserta la concatenación de citas es el mismo en los tres autores. Intentaremos, pues, determinar si uno toma de otro las secuencias ejemplificadoras o bien ambos, tanto el autor de De Monarchia como Clemente, las recogen de antologías o florilegios ya existentes a tal fin. 3. LAS CITAS DE AUTORES TRÁGICOS EN DE MONARCHIA 2-4 La última frase del capítulo primero e introductorio sirve de enlace con la exposición de citas y de autores que comprenden los tres capítulos siguientes19, citas que, ya lo hemos dicho, refutarán la necia idolatría de los paganos. En ese lugar, el final del prólogo, el autor afirma que los mejores gobernantes, transmisores de la práctica de la idolatría a las masas van a quedar claramente refutados por sus propios poetas y músicos. De este modo, en los capítulos siguientes segundo tercero y cuarto se acumulan nueve fragmentos que son evidentes falsificaciones. Estos fragmentos de una extensión parecida, apenas se hallan separados por la mención de su autor, y en ningún caso se precisa la obra de procedencia de la cita, lo que ya es indicio de falsedad. 18 El autor, fuera quien fuese, de este tratado que estudiamos presenta una evidente filiación judía: “der Verfasser schreibt nichts, was nicht auch ein Jude hätte schreiben können”. Cf. HARNACK (1882). Cito a partir de MARCOVICH (1990) 83. 19 De Monarchia 1, 2: ἐξ ὧν γὰρ οἱ πάνυ < σοφοὶ > τῆς τῶν εἰδώλων θρησκείας νόμον τοῖς πολλοῖς παρέδοσαν, μαθόντες ἐξ αὐτῶν ἀγνῶτες νοῦ < ὄντες > ἐλεγχθήσονται ὑπὸ τῶν παρ’ αὐτοῖς ποιητῶν καὶ μελογράφων.
LAS CITAS DE EURÍPIDES EN EL TRATADO DE MONARCHIA DE PSEUDO JUSTINO 71 MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 Parecen, sin duda, haber sido extraídos en bloque de una compilación preexistente de origen judeohelenístico20. El tono común a todos estos fragmentos radica en su contenido doctrinal, un mensaje de verdad relacionado con la existencia de un solo Dios que, sin duda, concuerda con las enseñanzas de los antiguos profetas y con las escrituras. Ya hemos constatado más arriba que el autor de este tratado De Monarquía tan solo parece mostrarse original en la elaboración de los capítulos introductorio y final pues, aunque en estos tres capítulos centrales tiene también alguna ocasión de manifestar su opinión sobre el asunto del préstamo o de los furta graecorum, omite cualquier veredicto sobre la preeminencia de los maestros de verdad judíos. La secuencia de los nueve fragmentos de estos capítulos centrales es como sigue: Tabla 2. Las citas poéticas en De Monarchia 2-4 FRAGMENTO 1 CAP. 2 ¿Esquilo?, TrGF 2. 617 12 versos FRAGMENTO 2 CAP. 2 ¿Sófocles?, TrGF 2. 618 9 versos FRAGMENTO 3 CAP. 2 ¿Filemón, Eurípides?, TrGF 2. 622 2 versos FRAGMENTO 4 CAP. 2 ¿Orfeo?, Orph.Fr. 245 21 versos FRAGMENTO 5 CAP. 2 ¿Pitágoras?, FPhG I, p. 200 4 versos FRAGMENTO 6 CAP. 3 ¿Sófocles?, TrGF 2. 620 11 versos FRAGMENTO 7 CAP. 3 ¿Filemón?, PCG 5. 136 10 versos FRAGMENTO 8 CAP. 3 ¿Eurípides? Fr. 835 N + TrGF 2. 624 10 versos FRAGMENTO 9 CAP. 3 ¿Filemón? CAF F 1130 Kock 24 versos Todos los fragmentos poéticos que aparecen en estos tres capítulos segundo, tercero y cuarto, a excepción de la segunda parte del euripídeo Fr. 835 Nauck, son falsificaciones evidentes y manifiestas. Todos están escritos en trímetros yámbicos, el metro más común de la escena, a excepción del fragmento órfico y de los versos pseudo pitagóricos, que son hexámetros dactílicos. Pero esta cita de Eurípides merece un poco más de atención, no solo porque no se trata de una falsificación sino también porque ha suscitado una abundante bibliografía21 debido a su complejidad. Pseudo Justino transmite en De Monarchia 3, 3 bajo la autoría de Eurípides (Καὶ Εὐριπίδης) un bloque de diez versos. Parece que solo los seis primeros son un fraude, una impostura, ya que los cuatro últimos son citados con toda seguridad como extraídos de la tragedia Frixo por Sexto Empírico y Estobeo22. Por otro lado, tanto Pseudo Justino 20 SPEYER (1971). 21 RIEDWEG (1990). 22 S.E. M. 1274; Stob. I 3, 15: Εὐριπίδης Φρίξῳ.
78 MANUEL ANDRÉS SEOANE RODRÍGUEZ MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 El trágico en Frixo: Si siendo piadoso se ocupara en lo mismo que los impíos, ¿cómo estaría bien? ¿Acaso Zeus, el mejor, no piensa nada justo? 8) Como octavo testimonio de Eurípides, De Monarchia proporciona cuatro trímetros yámbicos procedentes de la tragedia Filoctetes cuya traducción sería: En Filoctetes: Veis que también entre los dioses está bien sacar beneficio, y es admirado el que tiene mucho oro en los templos. ¿Qué te impide entonces obtener ganancias, cuando es posible asemejarse a los dioses? Ἐν Φιλοκτήτῃ· Ὁρᾶτε δ’ ὡς κἀν θεοῖσι κερδαίνειν καλόν, Θαυμάζεται δ’ ὁ πλεῖστον ἐν ναοῖς ἔχων Χρυσόν· τί δῆτα καὶ σὲ κωλύει [λαβεῖν] Κέρδος, παρόν γε κἀξομοιοῦσθαι θεοῖς; 9-10) Presenta Pseudo Justino a continuación sin solución de continuidad tres versos como pertenecientes a Hécuba, que sí que es una tragedia que conservamos completa, pero que en realidad es un fragmento que en su brevedad ofrece algunos problemas. El primer verso, por ejemplo, catalogado como fragmento fr.480 Nauck reaparece en otros autores bajo la adscripción a la tragedia perdida Melanipa: así Atenágoras en Leg. 5, 1, Plutarco en Am. 756C y también Luciano en Iupp. 41. Pero los otros dos versos restantes son en realidad de Troyanas, como también nos corroboran esos grandes compiladores que son Plutarco (De Anim. 1026B) y Sexto Empírico en dos ocasiones (I 288 y VII 128). Se trata, pues, de un fragmento compuesto ad hoc, que también cita Clemente de Alejandría en Protréptico II 25. Ἐν Ἑκάβῃ Ζεύς, ὅστις εἶ Ζεύς· οὐ γὰρ οἶδα πλὴν λόγῳ. Καί· Ζεύς, εἴτ’ ἀνάγκη φύσεος εἴτε νοῦς βροτῶν, Προσηυξάμην σε! Traducción: En Hécuba: ¡Zeus, quienquiera que seas!: pues no conozco más que la palabra. Y: Zeus, ya seas necesidad de la naturaleza, ya la mente de los mortales, Te suplico.
LAS CITAS DE EURÍPIDES EN EL TRATADO DE MONARCHIA DE PSEUDO JUSTINO 79 MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 5. CONCLUSIONES A modo de conclusión vamos a proceder presentando primeramente un examen de las coincidencias de citas entre Pseudo Justino y Clemente de Alejandría tal como aparecen en De Monarchia 2-4 y después analizaremos el capítulo 5. Todos los fragmentos que hemos analizado pertenecientes a los capítulos centrales aparecen también en Clemente de Alejandría, en Stromateîs V, 14, 113-133, y como resultado de una copia fidedigna, también en Eusebio, en Preparación evangélica XIII, 13, 40-62 por medio de la atribución intermedia a Aristobulo27. Hemos constatado al mismo tiempo que en su mayoría estos fragmentos están colocados juntos, seguidos, formando un compacto bloque y que en De Monarchia aparecen precedidos de apenas unas breves líneas sobre el poeta al que se atribuyen. Resulta, pues, por tanto, o bien que un autor utilizó al otro como fuente o que ambos remontan a una o varias fuentes comunes. Una revisión más profunda nos lleva a la conclusión de que la primera posibilidad no es la acertada, pues, aunque los fragmentos citados son casi idénticos, unas veces unos son más extensos en el uno y otras en el otro28, o se adjudican a poetas diferentes. Veamos dos ejemplos ilustrativos. En De Monarchia 3 Pseudo Justino sitúa primero un texto de nueve versos atribuidos a Sófocles. Es el mismo que Clemente en Stromateîs V, 14, 121- 2 divide en dos partes, la segunda de las cuales introduce mediante la fórmula καὶ μετ᾽ὀλίγα αὖθις ἐπιφέρει. Parece, pues, que el autor de De Monarchia en este caso es menos fiable que el alejandrino, pues sitúa juntos dos textos que no guardan mucha relación entre sí y que el alejandrino reconoce distintos. Por el contrario, el caso opuesto se comprueba con rapidez. Los dos fragmentos siguientes en De Monarchia 3 son atribuidos a Filemón el primero (quince versos) y a Eurípides el segundo, más corto (cuatro versos). En Clemente todo el conjunto de diecinueve versos se atribuye a Dífilo y está colocado precediendo a los dos anteriores de Sófocles. Intuimos ahora que la adscripción de Pseudo Justino es más correcta, pues los versos de Eurípides parecen auténticos. De modo que ahora es De Monarchia quien conserva el original mientras que Clemente adscribe erróneamente a un solo autor pasajes que no van juntos. No hay duda, pues, de que ambos tuvieron que servirse de las mismas fuentes, textos en los que presumiblemente se encontraban juntos estos fragmentos o quizá una serie de colecciones separadas de fragmentos del mismo tenor. Además, que esta antología original de versos falsificados era de origen judío lo prueba el hecho de que ninguna de las citas en cuestión se encuentra en ningún otro autor pagano. Esto, unido al contenido, doctrinal y casi catequético, podríamos decir, nos hacen pensar en el origen judío y que los destinatarios serían casi con seguridad miembros de esta comunidad religiosa29. 27 COMAN (1981). 28 ZEEGERS-VANDER VORST (1972) 224-226. 29 SCHÜRER (1995) 657.
80 MANUEL ANDRÉS SEOANE RODRÍGUEZ MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 Por otro lado, de las dieciocho citas de Eurípides y Menandro que tenemos en De Monarchia 5, Clemente sólo coincide en tres, todas ellas en Protréptico 75, donde además parece sugerir el manejo de una fuente diferente de la que estaba utilizando hasta el momento, y en Stromateîs V 133, lugar en el que reconoce que toma las tres citas de Pseudo Hecateo30, un conocido compilador a su vez. A diferencia de las citas de primer bloque de nueve contenidas en los capítulos 2-4, siempre tenidas por falsificaciones evidentes, las dieciocho del capítulo quinto, por el contrario, pasan en conjunto por ser fragmentos auténticos de Menandro y de Eurípides. Lo cierto es que éstas son presentadas de un modo diferente y apenas dejan ocasión a la sospecha, por cuanto Pseudo Justino transmite en todos los casos no sólo el nombre del autor, sino también el título de la obra dramática de donde proceden los versos. Tan sólo una cita, que Clemente también presenta en Stromateîs V 133, se diferencia notablemente del resto de la secuencia tanto por su contenido como por su forma. En efecto, se trata de la que en De Monarchia 5 se introduce así Καὶ Μένανδρος ἐν Διφίλῳ, mientras que Clemente la atribuye al comediógrafo del mismo nombre, Dífilo. Esto parece dar a entender que Pseudo Justino ha introducido esta cita falsificada de Dífilo entre las de Menandro seguramente por afinidad temática y que lo ha hecho inventando semejante título para una comedia de Menandro, Dífilo, que no se nos ha transmitido en ningún otro lugar. En realidad, la cita debe encuadrarse bajo el nombre del cómico Dífilo y consignarse al lado de la secuencia de fragmentos poéticos falsificados de los capítulos 2-4. En todo caso, hay que diferenciar claramente, como ya hemos dicho, la antología que proporcionó las citas auténticas que aparecen en De Monarchia 5 del florilegio de falsificaciones de los capítulos 2-4. Y debemos, además, prestar atención al hecho de que, en esos capítulos anteriores del segundo al cuarto, entre las citas de autores trágicos y cómicos, se encuentran dos fragmentos que se apartan claramente de la forma de aquéllas, pues desde el punto de vista métrico están escritos en hexámetros dactílicos frente a los trímetros yámbicos habituales en las escenas dialogadas del drama. Son, por un lado, el poema atribuido a Orfeo bajo el título de Testamento y cuatro versos bajo la supuesta autoría de Pitágoras. Ambos fragmentos presentan una tradición bien distinta; mientras que el fragmento órfico muestra una complicada historia de transmisión, los versos pseudo-pitagóricos apenas son conocidos y ni siquiera son citados por Clemente. Los dos fragmentos, pues, junto a la cita en prosa procedente del Timeo platónico deben dejarse a un lado en nuestro estudio de las antologías que sirvieron de base a la confección de los capítulos De Monarchia 2-4 y que de alguna manera podríamos llamar “Antología primera de autores de la escena.” 31 En esta supuesta antología los versos falsificados32 aparecen bajo los nombres de los tres grandes trágicos, sentidos como autores clásicos ya en época helenística 30 DENIS (2000). 31 WALTER (1983) 244. 32 BALZ (1969).
LAS CITAS DE EURÍPIDES EN EL TRATADO DE MONARCHIA DE PSEUDO JUSTINO 81 MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 y, por tanto, investidos de prestigio y autoridad máxima en materias tan próximas como la filosofía y la religión, y de los tres más importantes representantes de la Nueva Comedia ática, Menandro, Filemón y Dífilo. Además de esta, hubo otras compilaciones en época helenística, claro está.33 Un caso especial son las recopilaciones de sentencias a partir de formulaciones muy concisas de conocimientos de toda índole. Tales recopilaciones fueron de especial utilidad en la enseñanza más elemental, pero también en los estudios más avanzados como los que proporcionaban material a la preparación retórica, e incluso científica. En concreto, algunas escuelas filosóficas como los estoicos desarrollaron con fruición citas poéticas como material dotado de autoridad y prestigio para la elaboración de sus propias teorías, en las cuales jugaban un papel central, como no podía ser menos, Eurípides y Menandro, que proporcionaban citas variadas y muy adecuadas34. Ya hemos visto que incluso Eurípides era considerado el filósofo de la escena. Lo primero que se nos viene a la mente acerca de la elaboración de estas compilaciones de citas extraídas de obras completas es el problema de la ausencia del contexto; y, relacionado con ello, el no menos peliagudo asunto de la explicación alegórica con el fin de ajustar lo más posible su utilización a nuevas finalidades. La antología de autores de la escena que utilizó Pseudo Justino para la confección de De Monarchia no cabe duda de que tenía por objeto enseñar que la fe judía en un solo Dios, creador y legislador del mundo encuentra su refrendo en los poetas griegos, y que, por tanto, no era, en realidad, nada ajeno a sus enseñanzas35. El autor, pues, de la antología, dirigida claramente al interior de las comunidades judías, se arriesgó, no cabe duda, en la invención de los fragmentos, falsificando versos enteros bajo nombres de autores tan prestigiosos, pero cuidándose de atribuirlos a ninguna obra concreta, de manera que no fuera sencillo rastrear o comprobar la procedencia, aunque seguramente el fraude no pasara desapercibido para un pagano educado. Nos podemos cuestionar cuál debió de ser la forma original que pudo tener este florilegio, aunque parece próximo a lo que puede leerse en De Monarchia 2-4. Por el contrario, en De Monarchia 5 se ve con claridad que Pseudo Justino se ha servido de una antología diferente, un extracto conformado únicamente con citas de Eurípides y Menandro, pues sólo al comienzo del capítulo expone una introducción detallada semejante a las de capítulos anteriores, y además las citas se siguen sin ninguna nota intermedia. Esto refuerza la suposición de que en De Monarchia 2-4 subsiste hasta cierto punto inalterado un tratado de procedencia juedeohelenística cerrado en sí mismo y provisto de introducciones a las citas y comentarios transicionales entre unas y otras y de claro contenido doctrinal. Un tratado que Clemente amplía en Stromateîs V 14, que utiliza y rehace de forma más completa, pues mezcla las 33 HENGEL (1972). 34 HORNA (1935). 35 ZEEGERS-VANDER VORST (1972) 73-75.
82 MANUEL ANDRÉS SEOANE RODRÍGUEZ MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 falsificaciones con las citas auténticas36. Si el tratado original hubiera tenido esta mixtificación, seguramente Pseudo Justino también la hubiese transmitido37. En los diez primeros fragmentos de De Monarchia 5 los poetas Eurípdes y Menandro denuncian el comportamiento indigno e indecoroso de los dioses de la mitología, lo que constituye por sí mismo un lugar muy transitado y nada original en la literatura apologética judeocristiana, pues ya pueden encontrarse críticas de este tenor en la ilustración filosófica pagana. El origen de estos diez fragmentos quizá haya que buscarlo en antologías estoicas elaboradas en tiempos de Crisipo o por el propio Crisipo38 en su feroz crítica a los dioses, a la indignidad de su comportamiento, a la indolencia con que presencian los asuntos humanos. Por el contrario, en los ocho últimos fragmentos se deja de condenar a los dioses y los poetas citados manifiestan sus opiniones sobre su naturaleza y esencia divina. Parece igualmente claro que el autor de De Monarchia encontró en su fuente ya ensamblada la secuencia de estos ocho últimos fragmentos y que la fuente pudo ser también un tratado estoico que recopilara testimonios en favor de una providencia divina. En un análisis comparativo más pormenorizado de las citas consideradas individualmente, encontramos que el fragmento de Eurípides que hemos consignado, según su orden de aparición en el texto, con el número 2, es atestiguado únicamente en De Monarchia, mientras que los fragmentos 1 y 3, aparecen también el Protréptico de Clemente de Alejandría. El resto, los fragmentos 4, 5, 7, 8, 9 y10 aparecen también en otros asiduos receptores de citas como Plutarco, Estobeo o Sexto Empírico. Si nos centramos en las coincidencias con Clemente observamos que no deja de ser curioso el hecho de que ambas obras citen la tragedia Orestes de Eurípides relacionando versos que no van seguidos, lo que nos induce a pensar que alguno de los autores depende del otro. Pero a la vez constatamos que las citas en Clemente son más breves que las que Pseudo Justino reúne en De Monarchia 5 y que, además, algunas que aparecen en este capítulo no se encuentran en sus obras del alejandrino. Todo ello nos induce a considerar la existencia de una antología (o dos) de textos, seguramente de origen estoico, en la que los poetas critican a los dioses y que habría constituido una buena fuente de material que los autores judeocristianos podrían adaptar a sus necesidades doctrinales y/o apologéticas. Como se trata de citas que no hallan muchos paralelos en otros autores no es posible determinar la verdadera naturaleza de estas antologías. 36 LE BOULLUEC (1981) 358-359. 37 DENIS (2000) 1102. 38 ZEEGERS-VANDER VORST (1972) 95,
LAS CITAS DE EURÍPIDES EN EL TRATADO DE MONARCHIA DE PSEUDO JUSTINO 83 MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 63-83 ISSN: 2530-6480 BIBLIOGRAFÍA BALZ, Horst (1969), “Anonymität und Pseudepigraphie im Uhrchristentum”, Zeitschrift für Theologie und Kirche, vol. 66, 4, 403-436. COMAN, Jane (1981), “Utilisation des Stromates de Clément d'Alexandrie par Eusèbe de Cesarèe dans la Prèparation Evangélique”, en F. PASCHE, Überlieferungsgeschichtliche Untersuchungen, Berlin, Akademie Verlag, 115-134. DANIÉLOU, Jean (2002), Mensaje evangélico y cultura helenística, Madrid, Ediciones Cristiandad. DENIS, Albert-Marie (2000), Introduction à la litttérature religieuse judéo-hellénistique, Turnhout, Brepols. DES PLACES, Éduard (1983), Eusébe de Césarée. La Préparation Évangélique. Livres XII-XIII, Paris, SCh. 307, Les Éditions du Cerf. DIGGLE, John (1981), Euripidis Fabulae I-III, Oxford, Oxford Classical Texts. DOR IVA L, Gilles (1998), “L'apologétique chrétienne et la culture grecque”, en B. POUDERON y J. DORE, Les apologistes chrétiens et la culture grecque, Paris, Beauchesne Editeur, 423-467. FREDOUILLE, Jean-Claude (1995), “L'apologétique chrètienne antique: metamorphoses d'un genre littérarire”, Revue des Études Augustiniennes 41, 201-216. DOI: https://doi.org/10.1484/J.REA. 5.104728 HAMESSE, Jacqueline (1995), “Parafrasi, florilegi e compendi”, en G. CAVALLO, Lo spazio letterario del medioevo 1. Il medioevo latino, vol. III. La recezione del testo, Roma, Salerno Editrice, 197-220. HENGEL, Martin (1972), “Anonymität, Pseudepigraphie und literarische Fälschung in der jüdischhellenistischen Literatur”, en K. VON FRITZ, Pseudepigraha I. Entretiens sur l'Antiquité classique, Genève, Fondation Hardt, 229-309. HORNA, Konstantin (1935), “Gnome, Gnomedichtung, Gnomologien”, Realencylopädie der classischen Altertumwissenschaft, Suppl. 6, 74-90. KANNICHT, Richard (2004), Tragicorum Graecorum Fragmenta. V Euripides, Gottingen, Vandenhoeck & Ruprecht. DOI: https://doi.org/10.13109/9783666257551 KERN, Otto (1922), Orphicorum Fragmenta, Berlin, Apud Weidmannos. LABRIOLLE, Pierre de (1948), La Réaction païenne, Paris, L'Artisan du Livre. LE BOULLUEC, Alain (1981), Clément d' Alexandrie. Les Stromates V. vol. 2 Commentaire, Bibliographie et Index, Paris SCh 279, Les Éditions du Cerf. MARCOVICH, Miroslav (1990), Pseudo-Iustinus. Cohortatio ad Graecos, De Monarchia, Oratio ad Graecos, Berlin-New York, De Gruyter. DOI: https://doi.org/10.1515/9783110872255 MARROU, Henri-Irenée (1976), Historia de la educación en la Antigüedad. Buenos Aires, Eudeba. NAUCK, August (1964), Tragicorum Graecorum Fragmenta, vol. II (mit Supplementum von Bruno Snell), Leipzig, Hildesheim. NIETO IBÁÑEZ, Jesús María (2010), Cristianismo antiguo y profecías de Apolo, Madrid, Editorial Trotta. RIEDWEG, Christoph (1990), “TrGF 2.624 - A Euripidean Fragment”, Classical Quarterly 40, 124-136. DOI: https://doi.org/10.1017/S0009838800026835 RIEDWEG, Christoph (1994), Ps.-Justin (Markell von Ankyra) ad Graecos de vera religione (bisher 'Cohortatio ad Graecos'): Einleitung und Kommentar, Basel, Schweizerische Beitrage zur Altertumwissenschaft 25, Friedrich Reinhardt. SCHÜRER, Emil (1995), The history of the jewish people in the age of Jesus Christ. III, Edimburg, T & T Clark Editor. SEOANE RODRÍGUEZ, Manuel Andrés (2008), Pseudojustino. Discurso contra los griegos. Sobre la Monarquía. Exhortación a los griegos, León, Universidad de León. SPEYER, Walter (1971), Die literarische Fälschung im heidinischen und christlichen Altertum, München, Haw. VIAN, Giovanni Maria (2005), Filología e historia de los textos cristianos, Madrid, Ediciones Cristiandad. WALTER, Nikolaus (1983), “Pseudepigraphische jüdisch-hellenistische Dichtung”, Jüdische Schriften aus hellenistisch-römischer Zeit. Band IV, Lieferung 3, 175-278. ZEEGERS-VANDER VORST, Nicole (1972), Les citations des poètes grecs chez les apologistes chrétiennes du II siècle, Louvain, Publications Universitaires.