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MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 15-27 ISSN: 2530-6480 El uso anatómico de ταῦρος según los lexicógrafos: ¿una metáfora inexistente? * The anatomical use of the term ταῦρος according to lexicographers: a non-existent metaphor? IVÁN ANDRÉS-ALBA Universidad Autónoma de Madrid Departamento de Filología Clásica Facultad de Filosofía y Letras Calle Francisco Tomás y Valiente 1 28049 Madrid (España) ivan.andr[email protected] ORCID: https://orcid.org/0000-0002-1308-1597 Recibido/Received: 01.09.2024 | Aceptado/Accepted: 08.11.2024 Cómo citar/How to cite: Andrés-Alba, Iván, “El uso anatómico de ταῦρος según los lexicógrafos: ¿una metáfora inexistente?”, MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 15-27. DOI: https://doi.org/10.24197/mrfc.37.2024.15-27 Artículo de acceso abierto distribuido bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0) / Open access article under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0) Resumen: Este estudio examina el supuesto significado anatómico del término ταῦρος en referencia al perineo y a los genitales masculinos y femeninos con el objetivo de demostrar la ausencia de evidencias de este uso más allá de las definiciones de los lexicógrafos antiguos. Para ello, en primer lugar, se señalará la falta de consenso en cuanto a la delimitación anatómica de este término entre los lexicógrafos y se analizará su posible desarrollo semántico desde la perspectiva de la metáfora cognitiva en el ámbito del léxico griego para las partes pudendas. A continuación, explorando los posibles usos anatómicos de ταῦρος en comedia, así como su derivado, el adjetivo ἀταύρωτος, se evaluará si efectivamente existió un uso metafórico. Finalmente, se concluirá que el uso anatómico de ταῦρος es una metáfora “inexistente”, una suposición ideada por los lexicógrafos para explicar el adjetivo ἀταύρωτος y que, posteriormente, fue interpretada de diversas maneras. Palabras clave: ταῦρος; lexicografía; metáfora conceptual; partes del cuerpo; ἀταύρωτος. * Agradezco a los asistentes de las XXXIII Jornadas de Filología Clásica de la Universidad de Oviedo (9-11 de abril de 2024) y a los revisores anónimos de Minerva por sus comentarios, muy valiosos para la mejora de este trabajo.
16 IVÁN ANDRÉS-ALBA MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 15-27 ISSN: 2530-6480 Abstract: This study examines the alleged anatomical meaning of the term ταῦρος in reference to the perineum and male and female genitalia and aims to demonstrate the absence of evidence for this usage beyond the definitions provided by ancient lexicographers. Firstly, the paper highlights the lack of consensus among lexicographers regarding the anatomical scope of this term; furthermore, it also analyses its potential semantic development through the lens of cognitive metaphor within the context of the Greek lexicon for genitalia. Secondly, by exploring the possible anatomical uses of ταῦρος in comedies, along with its derivative adjective ἀταύρωτος, the study will assess whether a metaphorical use truly ever existed. Eventually, the conclusion focuses on the fact that the anatomical use of ταῦρος is a “non-existent” metaphor— an assumption created by lexicographers to explain the adjective ἀταύρωτος, which was later interpreted in different ways. Keywords: ταῦρος, lexicography, conceptual metaphor, body parts, ἀταύρωτος. Sumario: 1. INTRODUCCIÓN: ταῦρος ENTRE LOS LEXICÓGRAFOS | 2. UNA POSIBLE EXPLICACIÓN: ταῦρος COMO METÁFORA CONCEPTUAL | 3. EL POSIBLE USO METAFÓRICO DE ταῦρος | 4. EL ADJETIVO ἀταύρωτος | 5. ¿UNA METÁFORA INEXISTENTE? | CONCLUSIONES | BIBLIOGRAFÍA Summary: 1. INTRODUCTION: ταῦρος AMONG LEXICOGRAPHERS | 2. A POSSIBLE EXPLANATION: ταῦρος AS A CONCEPTUAL METAPHOR | 3. THE POTENTIAL METAPHORICAL USE OF ταῦρος | 4. THE ADJECTIVE ἀταύρωτος | 5. A NON-EXIST- ENT METAPHOR? | CONCLUSIONS | BIBLIOGRAPHY 1. INTRODUCCIÓN: ταῦρος ENTRE LOS LEXICÓGRAFOS l término ταῦρος, atestiguado desde época homérica (cf. Il. 1.41), se ha referido a lo largo de la historia de la lengua griega al macho bovino adulto1. Sin embargo, no es este referente el objeto de estudio de esta investigación, sino el supuesto empleo anatómico recogido en la tercera acepción del LSJ (1), donde se indica la referencia al perineo y a los genitales. (1) III = κοχώνη (perineum), Poll.2.173, Gal.14.706: also the pudenda muliebria, Phot.: the male αἰδοῖον, Suid. Este supuesto uso anatómico de ταῦρος exige un análisis pormenorizado por múltiples razones: para empezar, el referente anatómico es confuso, pudiendo aludir no solo al perineo y a los genitales masculinos, sino también a los femeninos —algo que, como será expuesto, es inusual—; en segundo lugar, el propio desarrollo semántico es incierto, no siendo la semejanza entre el referente animal y los posibles referentes anatómicos especialmente adecuada para propiciar una transferencia metafórica; por último, también resulta significativo que las referencias de este uso anatómico sean tardías y procedentes del ámbito lexicográfico. Todas estas cuestiones serán examinadas a lo largo de los siguientes apartados. 1 Se trata de un término presente en múltiples lenguas indoeuropeas (cf. latín taurus, lituano taũras ‘uro’, antiguo eslavo turъ ‘búfalo’, antiguo irlandés tarb ‘toro’, etc.), pero también en semíticas (cf. acadio šūru, armenio tōr, hebreo šōr, etc.), lo que invita a pensar en un préstamo. Más discusión en BEEKES (2010) 1455. E
EL USO ANATÓMICO DE ταῦρος SEGÚN LOS LEXICÓGRAFOS: ¿UNA METÁFORA INEXISTENTE? 17 MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 15-27 ISSN: 2530-6480 Pues bien, la primera de las referencias —y sin duda la más relevante— es la del gramático Pólux (s. II d. C.), quien, en su segundo libro del Onomástico, recoge una gran cantidad de términos anatómicos, así como sus compuestos y derivados. En lo que a este estudio interesa, ταῦρος aparece inserto en la descripción del perineo (2) —la zona comprendida entre los genitales externos y el ano—, pudiendo ser identificado con la zona inmediatamente inferior al pene. (2) τὸ δὲ ῥαφῇ μὲν προσεοικός, ὑπὸ δὲ τὸν καυλὸν διὰ τοῦ ὀσχέου μέσου ὑπὸ τὸν ὀνομαζόμενον ταῦρον … εἰς τὸν δακτύλιον καταλῆγον, περίνεος ὀνομάζεται ἢ τράμις ἢ ὄρρος. (Poll. 2.173-174) Lo que asemeja una costura, bajo el pene, por medio del escroto, bajo el llamado ‘toro’, … terminando en el ano, se denomina ‘perineo’, ‘tramis’ o ‘rabadilla’.2 Como se puede comprobar en (3), Pseudo-Galeno (s. II d. C.) ofrece una descripción anatómica similar, identificando ταῦρος con el perineo: (3) τὸ δὲ κάτω μέρος τοῦ καυλοῦ κατὰ μῆκος αὐτοῦ ῥαφή. τὸ δὲ διατεῖνον μέχρι τῆς ἕδρας ταῦρος καλεῖται. (Ps.Gal. 14.706.6-10) La parte inferior al pene, a lo largo de este, es el perineo. Lo que se extiende hasta el ano se llama ‘toro’. En cuanto al resto de referencias lexicográficas, cabe destacar que todas ellas recogen la acepción referida al perineo y/o los genitales masculinos, pero también incluyen la referencia —ausente en Pólux— a los genitales femeninos. Así lo encontramos en Hesiquio (s. V-VI d. C.) bajo los lemas περίνος (4) y ταῦρος (5): (4) περίνος· τὸ αἰδοῖον. οἱ δὲ τὸν καυλόν, ἢ τὸ τῶν διδύμων δέρμα, ἤγουν ὁ ταῦρος (Hsch.) ‘perineo’: los genitales3. Según otros, el pene o la piel de los testículos, o sea, el ‘toro’. (5) ταῦρος· Ταύρειος, ὁ Ποσειδῶν. Φανόδημος δὲ τὰς κριθὰς προσαγορεύεσθαι ταῦρον, ὅτι κέρας ἔχουσιν. ἄλλοι δὲ τὸν παιδεραστήν. καὶ τὸ γυναικεῖον (Hsch.) ‘toro’: Táurico, Poseidón. Fanodemo llama a los granos de cebada4 ‘toro’ porque tienen un cuerno; otros, al pederasta, y a los genitales femeninos. 2 El texto griego ha sido tomado del TLG. Todas las traducciones son propias. 3 El término αἰδοῖον puede referirse tanto a los genitales masculinos como a los femeninos (cf. Hdt. 2.30.20 y Hp. Epid. 2.4.5.2, respectivamente). En este caso, el hecho de que Hesiquio introduzca οἱ δέ parece apuntar a los genitales femeninos, pues otros se refieren con περίνος tanto a καυλός como a τὸ τῶν διδύμων δέρμα, términos que son exclusivos de la anatomía masculina. Además, dado que en singular αἰδοῖον se refiere solo al pene y no a los genitales masculinos en su conjunto (como el plural αἰδοῖα, cf. Il.13.568), no se entendería el contraste introducido por οἱ δέ, pues καυλός es un sinónimo de αἰδοῖον. 4 El término κριθή parece haber sido empleado metafóricamente para los genitales masculinos en Aristófanes (HENDERSON [1991] 119-120; SKODA [1988] 159), como apuntan los lexicógrafos (cf. κριθή: τὸ τῶν ἀνδρῶν αἰδοῖον Sud.): ΟΙ. … νὴ τὸν Ἑρμῆν, ὥστε γε | τούτων ὅσοιπέρ εἰσι τῶν θεωμένων | οὐκ
18 IVÁN ANDRÉS-ALBA MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 15-27 ISSN: 2530-6480 El panorama es similar en Focio (s. IX d. C.), quien glosa los lemas ὄρρος ‘rabadilla, trasero’ como ταῦρος y, a su vez, ταῦρος como τὸ γυναικεῖον αἰδοῖον5. Además, en la explicación de σάραβος (6) —otra designación de los genitales femeninos—, también incluye el término ταῦρος: (6) σάραβον: τὸ γυναικεῖον αἰδοῖον οἱ κωμικοὶ καλοῦσι· καὶ σάκταν· καὶ σάβυτταν· καὶ σέλινον· καὶ ταῦρον καὶ ἕτερα πολλά (Phot.) ‘sárabos’: los cómicos llaman así a los genitales femeninos. También ‘saca’, ‘sábytta’, ‘apio’, ‘toro’ y muchas otras cosas. Por su parte, la Suda (s. X d. C.) recoge esta misma definición de σάραβος6 y, en los lemas λάσταυρος (7) y ὀρρωδία (8), incluye la identificación de ταῦρος con ὄρρος ‘rabadilla, trasero’. En cambio, en la entrada de ἀταυτώτη —adjetivo sobre el que se discutirá en el cuarto apartado— se especifica que ταῦρος es τὸ αἰδοῖον τοῦ ἀνδρός, algo que también encontramos en el Pseudo-Zonaras (s. XIII d. C.) bajo el mismo lema ἀταυρώτη7. (7) λάσταυρος: πόρνος, δασὺς τὸν ὄρρον, λασιόταυρός τις ὤν· ὁ δασὺς τὸν ταῦρον. (Sud.) ‘lástauros’: prostituto, con la rabadilla peluda; siendo ‘lasiótauros’ el que tiene el ‘toro’ peludo. (8) ὀρρωδία: φόβος. ἐκ τοῦ ὄρρου, ὅ ἐστι μέρος τῆς πυγῆς, ὁ καλούμενος ταῦρος. (Sud.) ‘orrodía’: miedo. De ‘orros’ [‘rabadilla’], que es parte del culo, el llamado ‘toro’. En suma, los lexicógrafos —a excepción de Pólux— oscilan en sus definiciones anatómicas de ταῦρος, por una parte, entre los genitales masculinos y el perineo o el trasero sensu lato8 y, por otra parte, entre los genitales femeninos. La siguiente tabla sintetiza estas referencias: ἔστιν οὐδεὶς ὅστις οὐ κριθὴν ἔχει. | ΤΡ. οὐχ αἱ γυναῖκές γ’ ἔλαβον. ΟΙ. ἀλλ’ εἰς ἑσπέραν | δώσουσιν αὐταῖς ἅνδρες. (Ar. Pax. 963-967) “CR.: ¡Por Hermes! Como que de todos estos espectadores que están aquí no hay quien no tenga un grano de cebada. TR. Pues las mujeres no han cogido. CR.: Pero por la noche se lo darán sus maridos”. 5 Referencias: ὄρρος: ὁ ταῦρος. (Phot.); ταῦρον: τὸ γυναικεῖον αἰδοῖον. (Phot.). 6 Referencia: σάραβον: τὸ γυναικεῖον αἰδοῖον οἱ κωμικοὶ καλοῦσι· καὶ σάκταν καὶ σάβυττον καὶ σέληνον καὶ ταῦρον καὶ ἕτερα πολλά. (Sud.). 7 Referencias: ἀταυρώτη: ἀντὶ τοῦ ἁγνὴ καὶ ἄμικτος· ταῦρος γὰρ τὸ αἰδοῖον τοῦ ἀνδρός. (Sud.); ἀταυρώτη. ἁγνὴ, ἄμικτος. ταῦρος γὰρ τὸ αἰδοῖον τοῦ ἀνδρός. (Zonar.). 8 Dentro de los genitales masculinos, también se observa una oscilación entre la referencia al pene o el escroto, una parte más próxima al perineo. De hecho, las definiciones —incluidas las de Pólux y Pseudo- Galeno— parecen indicar que la referencia al perineo se restringe al cuerpo masculino y no al femenino.
EL USO ANATÓMICO DE ταῦρος SEGÚN LOS LEXICÓGRAFOS: ¿UNA METÁFORA INEXISTENTE? 19 MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 15-27 ISSN: 2530-6480 Genitales femeninos Perineo / rabadilla Genitales masculinos Pólux - ὑπὸ τὸν καυλὸν διὰ τοῦ ὀσχέου μέσου Pseudo-Galeno - τὸ διατεῖνον μέχρι τῆς ἕδρας - Hesiquio τὸ αἰδοῖον (?) τὸ γυναικεῖον - τὸ αἰδοῖον (?) τὸ τῶν διδύμων δέρμα τὸν καυλόν Focio γυναικεῖον αἰδοῖον ὄρρος - Suda γυναικεῖον αἰδοῖον μέρος τῆς πυγῆς δασὺς τὸν ὄρρον τὸ αἰδοῖον τοῦ ἀνδρός Pseudo-Zonaras - - τὸ αἰδοῖον τοῦ ἀνδρός Tabla 1. Interpretaciones anatómicas de ταῦρος ofrecidas por los lexicógrafos 2. UNA POSIBLE EXPLICACIÓN: ταῦρος COMO METÁFORA CONCEPTUAL Tras el análisis de los testimonios lexicográficos sobre el uso anatómico de ταῦρος llevado a cabo en el apartado anterior, es necesario examinar la posible evolución semántica desde el referente animal al anatómico9. Nos situamos, por lo tanto, en el ámbito del pensamiento figurado y de la metáfora conceptual10, el proceso asociativo-cogni- tivo que permite “entender y experimentar un tipo de cosa en términos de otra”11. Pues bien, el principal problema en la interpretación de la supuesta evolución semántica de ταῦρος reside en encontrar una explicación satisfactoria a la supuesta transferencia metafórica entre el dominio fuente (el toro) y el dominio meta (los genitales). En un plano general, entre las posibles motivaciones para esta metáfora12, es complejo determinar una motivación basada en el parecido (real o percibido) de ambos referentes. En este sentido, Françoise Skoda13 tomó como dominios fuente no la totalidad del animal, sino partes concretas. Así, en el caso de la referencia al pene, sugiere que la metáfora se daría entre este y el cuerno del toro, mientras que para los genitales femeninos el dominio fuente sería el propio pelaje del animal14. Por otra parte, aunque la autora no lo propone, la motivación de la metáfora podría no deberse 9 Naturalmente, también podría ser que no hubiese ninguna conexión entre los referentes, tratándose ταῦρος de alguna etimología popular o paretimología (cf. BLANK [1997] 303-307). No obstante, esta hipótesis no podría ser demostrada y, en cambio, sí encontramos indicios suficientes para suponer la vinculación con el referente animal —como se demostrará en las siguientes secciones—. 10 Sobre la metáfora conceptual, véanse LAKOFF y JOHNSON (1980), LAKOFF (1993), KÖVECSES (2002), GIBBS (2008) y —más sintético— SORIANO (2012) 97-121. 11 LAKOFF y JOHNSON (1986 [1980]) 37. 12 Cf. GRADY (1999). 13 SKODA (1988) 160, 171. 14 Dado que la metáfora desde el pelaje del toro no se referiría directamente a los genitales femeninos, sino primeramente al vello púbico, este desarrollo presupone, además, una metonimia conceptual que explica el paso de la referencia al vello púbico hacia los genitales externos femeninos. Este desarrollo cuenta con paralelos dentro de la lengua griega, como el caso de μύρτος ‘mirto’ (Ar. Lys. 1004) o βλήχων ‘poleo’(Ar. Lys. 96), basados en la semejanza entre el arbusto y el vello púbico. Sobre la metonimia conceptual, véanse KÖVECSES y RADDEN (1998), PEIRSMAN y GEERAERTS (2006) o —más sintético— BARCELONA (2012) 123-146.
20 IVÁN ANDRÉS-ALBA MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 15-27 ISSN: 2530-6480 al parecido, sino a la existencia de una base experiencial común, quizás partiendo del carácter temperamental del toro y la pulsión “animal” del deseo sexual materializado en los genitales15. La metáfora conceptual es, efectivamente, un fenómeno muy común en la gestación del léxico griego para las partes pudendas, lo que, en principio, reforzaría esta hipótesis. Sin embargo, y aunque sí se documentan múltiples metáforas basadas en dominios fuente animales para los genitales masculinos o femeninos16, el empleo metafórico del toro (o sus partes) carece de paralelos17. Por otra parte, tampoco es frecuente que un mismo dominio fuente sea aplicado a dos dominios meta diferentes dentro del mismo campo semántico —esto es, los genitales masculinos y los femeninos—18, ni tampoco conocemos casos de metonimias en la lengua griega que permitiesen explicar el paso de la referencia a los genitales masculinos hacia los femeninos, o viceversa. En este sentido, y dado que la falta de paralelos en la lengua griega no nos permite confirmar que el supuesto uso anatómico de ταῦρος se deba a una metáfora conceptual desde el toro, es conveniente pasar a analizar en los textos si de verdad estamos ante un uso metafórico o, por el contrario, esta acepción es exclusiva de la lexicografía. 3. EL POSIBLE USO METAFÓRICO DE ταῦρος El empleo potencialmente metafórico en cuestión se encuentra en el verso de Aristófanes κἂν ταῦρον ἄγχοις (Ar. Lys. 81) ‘podrías estrangular un toro’, pronunciado por Lisístrata en referencia a la asombrosa buena forma física de la espartana Lampito (9): (9) ΛΥ. ὦ φιλτάτη Λάκαινα, χαῖρε, Λαμπιτοῖ. | οἷον τὸ κάλλος, γλυκυτάτη, σου φαίνεται. | ὡς δ’ εὐχροεῖς, ὡς δὲ σφριγᾷ τὸ σῶμά σου. | κἂν ταῦρον ἄγχοις. ΛΑ. μάλα γ’, οἰῶ, ναὶ τὼ σιώ· | γυμνάδδομαί γα καὶ ποτὶ πυγὰν ἅλλομαι. (Ar. Lys. 78- 82) 15 Este tipo de motivaciones es la que da lugar a expresiones como una noche ardiente o estar caliente (partiendo de la metáfora LA PASIÓN ES CALOR). 16 Encontramos, entre otros, χοῖρος ‘cochinillo’ (Ar. Ach. 781-782) o βρύσσος ‘erizo de mar’ (Hippon. 70.7-8) para los genitales femeninos y σαύρα ‘lagarto’ (AP 12.3) para el pene. 17 Únicamente encontramos un potencial uso metafórico de κέρας ‘cuerno’ para el pene: ἁπαλὸν κέρας (Archil. 171) ‘tierno cuerno’. No obstante, al tratarse de un fragmento sin mayor contexto no podemos confirmar este supuesto uso metafórico. 18 Es posible, en cambio, en metonimias de base funcional, como en español sexo o genitales o el griego αἰδοῖον ‘vergüenza’ (ver nota 3). Es posible incluir aquí el caso de σῦκον ‘higo’ en Aristófanes, donde en Ar. Pax. 1351 se dice τοῦ μὲν μέγα καὶ παχύ ‘el de él, grande y gordo’ (esto es, el pene), pero en el siguiente verso se indica τῆς δ’ ἡδὺ τὸ σῦκον ‘el dulce higo de ella’ (es decir, la vulva). No obstante, HENDERSON (1991) 118 sugiere que, para lograr el paralelismo, en el primer caso se ha elidido συκῆ ‘higuera’, fitónimo que sí se emplea para los genitales masculinos: ὑμᾶς δὲ τέως θρῖα λαβόντας | διφόρου συκῆς | ἐν τοῖς προθύροισι δέφεσθαι (Ar. Ec. 707-709) y que vosotros, mientras, agarrando las hojas de la higuera de doble fruto os la zurréis en los soportales.
EL USO ANATÓMICO DE ταῦρος SEGÚN LOS LEXICÓGRAFOS: ¿UNA METÁFORA INEXISTENTE? 21 MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 15-27 ISSN: 2530-6480 LI. ¡Querida espartana! ¡Hola, Lampito! ¡Qué hecha una belleza se te ve, dulzura! ¡Qué buen color tienes y qué cuerpo turgente el tuyo! ¡Podrías estrangular un toro! LA. ¡Ya lo creo, por los dos dioses! ¡Hago gimnasia y doy saltos hasta la altura del culo! En efecto, Jeffrey Henderson19 ve en este verso un uso metafórico de ταῦρος en referencia al sexo masculino, de manera que la afirmación de Lisístrata no aludiría a la fuerza de Lampito, capaz de “estrangular un toro” con sus propios brazos (o piernas), sino a su fogosidad, pudiendo esta “estrangular un pene” con su entrepierna20. En mi opinión, la suposición de este segundo sentido metafórico es innecesaria, pues, mientras que “estrangular un toro” es una proeza y tiene una carga cómica por lo inesperado de la exageración, “estrangular un pene” carece de este matiz hiperbólico y tampoco encaja en el contexto de los piropos por la belleza y el físico de Lampito por parte de Lisístrata. De hecho, como se puede observar, la espartana responde reafirmando su fuerza y justificando su buena forma física, sin rastro del potencial segundo sentido de índole sexual21. En este sentido, cabe destacar que los otros dos empleos de ταῦρος en Aristófanes tampoco son metafóricos, sino que se refieren indudablemente al bóvido, como evidencia el hecho de encontrarse insertos en un catálogo de animales: (10) ΣΩ. ἤδη ποτ’ ἀναβλέψας εἶδες νεφέλην κενταύρῳ ὁμοίαν | ἢ παρδάλει ἢ λύκῳ ἢ ταύρῳ; (Ar. Nu. 346-347) SÓ. ¿Has visto alguna vez, al mirar para arriba, una nube que sea semejante a un centauro, un leopardo, un lobo o un toro? (11) ΣΤ. ἀλλ’ οἶδ’ ἔγωγε τἄρρεν’, εἰ μὴ μαίνομαι· | κριός, τράγος, ταῦρος, κύων, ἀλεκτρυών. (Ar. Nu. 660-661) ES. Es que yo me sé los masculinos, si no estoy loco: carnero, macho cabrío, toro, perro, gallo. Así las cosas, no parece que ταῦρος tuviese un uso metafórico anatómico en Aristófanes22. No obstante, este término presenta un derivado, el adjetivo ἀταύρωτος, que requiere nuestra atención. 19 HENDERSON (1991) 127. 20 Encontramos la misma interpretación en el más reciente comentario de PERUSINO y BETA (2022) 168. 21 HENDERSON (1987) 77, en su edición y comentario de Lisístrata, no ofrece una interpretación sobre ταῦρος. Únicamente hace referencia a los halagos hacia el físico de Lampito, algo que posiblemente fuese sorprendente para el público local, pues las mujeres atenienses —a diferencia de las espartanas— no podían ejercitarse en público. 22 Estratón de Sardes (s. II d. C.) emplea ταῦρος en uno de sus epigramas, donde, según MAXWELLSTUART (1972) 240, el bóvido representaría el ano (siendo el φλογόεις κύων ‘ardiente perro’ el pene). No obstante, esta interpretación, inserta en una alegoría de índole sexual, no se corresponde con la posible lectura de ταῦρος como genitales masculinos propuesta para Aristófanes. Cf. οὐδέποτ’ ἠελίου φάος ὄρθριον ἀντέλλοντος | μίσγεσθαι ταύρῳ χρὴ φλογόεντα κύνα, | μή ποτε καρπολόχου Δημήτερος
22 IVÁN ANDRÉS-ALBA MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 15-27 ISSN: 2530-6480 4. EL ADJETIVO ἀταύρωτος Encontramos el adjetivo ἀταύρωτος en la literatura griega no lexicográfica únicamente en dos ocasiones: una en Aristófanes, en concreto en los versos del juramento que Lisístrata hace repetir a sus compañeras (12); la otra, en Esquilo, en referencia a Ifigenia (13): (12) ΛΥ. οὐκ ἔστιν οὐδεὶς οὔτε μοιχὸς οὔτ’ ἀνήρ | … ὅστις πρὸς ἐμὲ πρόσεισιν ἐστυκώς. … | … οἴκοι δ’ ἀταυρώτη διάξω τὸν βίον | … κροκωτοφοροῦσα καὶ κεκαλλωπισμένη, | … ὅπως ἂν ἁνὴρ ἐπιτυφῇ μάλιστά μου· (Ar. Lys. 212-221)23 LI. No hay nadie, ni amante ni marido… que se me vaya a acercar empalmado; … y en casa, casta, pasaré la vida … vestida de azafrán y bien arreglada … de modo que mi marido se ponga muy caliente por mí. (13) … ἁγνᾶι δ’ ἀταύρωτος αὐδᾶι πατρὸς | φίλου τριτόσπονδον εὔποτμον παι|ῶνα φίλως ἐτίμα. (A. A. 245-247) … y casta, con su voz pura, honraba cariñosamente el próspero peán de su querido padre tras la tercera libación. Respecto a su significado, todos los lexicógrafos coinciden en interpretar ἀταύρωτος (ἀταυρώτη en Aristófanes) como “casta, virginal” o nociones similares24: así lo glosan Hesiquio (ἀταύρωτος· ἄζυγος. καὶ παρθένος ‘sin pareja y virgen’) o la Suda (ἀταυρώτη, ἡ ἄμικτος, ἁγνή ‘sin mezcla, pura’)25. De hecho, la Suda, además de dar esta acepción, también recoge el verso aristofánico en cuestión y establece la vinculación del adjetivo con el supuesto uso anatómico de ταῦρος (14). La entrada, no obstante, todavía va más allá en su interpretación e incluso añade el carácter lascivo de los toros como una posible explicación al sentido figurado del término26: (14) ἀταυρώτη: ἀντὶ τοῦ ἁγνὴ καὶ ἄμικτος· ταῦρος γὰρ τὸ αἰδοῖον τοῦ ἀνδρός. καὶ διὰ τοῦτο ἀταυρώτη, ἡ ἁγνὴ ἢ ἄζευκτος γάμου, καὶ ἀζυγής. καὶ βοῶπις ἡ Ἥρα καὶ ζυγία καὶ γαμηλία. ἐπειδὴ οἱ ταῦροι κατωφερεῖς. “οἴκαδ’ ἀταυρώτη διάξω τὸν βίον”. (Sud.) ὑγρανθείσης | βρέξῃς τὴν λασίην Ἡρακλέους ἄλοχον. (Strat. AP 12.225) “Nunca, cuando el sol alza su luz matinal, debe unirse con el toro el ardiente perro; no sea que, cuando la fructífera Deméter haya sido empapada, mojes a la peluda esposa de Heracles”. 23 Por motivos de brevedad, se recogen solo los versos correspondientes al juramento de Lisístrata, no las réplicas de las otras mujeres. 24 Esta interpretación se ha mantenido hasta nuestros días. Así, por ejemplo, leemos “virginal” en la traducción de Agamenón de VÍLCHEZ DÍAZ y RODRÍGUEZ ADRADOS (2006). 25 En cuanto ἀταυρώτη en Lisístrata, HENDERSON (1987) 95 solo menciona el uso de la forma específicamente femenina frente a la norma culta y la representación tradicional de la mujer como vaca y del hombre como toro. Tampoco ofrecen una interpretación divergente PERUSINO y BETA (2022) 187. 26 Encontramos una explicación semejante en los scholia a Aristófanes: ἀταυρώτη διάξω: Οἷον ἁγνὴ καὶ ἄμικτος. ταῦρον γὰρ τὸ αἰδοῖον λέγουσιν. ἄζευκτος γάμου καὶ ἀζυγής. καὶ βοῶπις ἡ Ἥρα καὶ Ζυγία καὶ Γαμηλία. ἐπεὶ οἱ ταῦροι κατωφερεῖς. (Sch. Ar. Lys. 217).
EL USO ANATÓMICO DE ταῦρος SEGÚN LOS LEXICÓGRAFOS: ¿UNA METÁFORA INEXISTENTE? 23 MINERVA. Revista de Filología Clásica 37 (2024) 15-27 ISSN: 2530-6480 ‘ataurṓtē’: por ‘pura’ y ‘sin mezcla’, pues ‘toro’ es la parte pudenda del hombre, y por eso ataurṓtē es ‘pura’ y ‘no uncida al matrimonio’ y ‘desparejada’. Y Hera es ‘la de ojos de vaca’ y ‘la del yugo’ y ‘la nupcial’; pues los toros son lascivos. “En casa, ataurṓtē, pasaré la vida”. Frente a esta interpretación, Eustacio de Tesalónica (s. XII d. C.) deriva el adjetivo ἀταύρωτος del verbo ταυρόω, a su vez procedente del sustantivo ταῦρος (15)27. La explicación ofrecida, no obstante, no menciona la “lascivia” del toro ni su supuesto uso metafórico, sino que interpreta el sentido del adjetivo partiendo de la semejanza entre el sometimiento de la vaca al toro y el de la mujer al hombre28: (15) δοκεῖ καὶ ῥῆμα ἐκ τοῦ ταύρου εἶναι τὸ ταυροῦν, ὅθεν καὶ γυνὴ ἀταυρώτη, ἡ ἄζυξ καὶ μὴ ὑπὸ ἀνδρὶ γενομένη, ὡσεὶ καὶ δάμαλις ὑπὸ ταύρῳ. (Eust. Il. 3.315) Parece también que tauróō es un verbo procedente de toro, de donde también procede la expresión ‘mujer ataurṓtē’, la célibe y no sometida al hombre, así como también lo está la ternera al toro. Así pues, en suma, los lexicógrafos sugieren dos hipótesis diferenciadas para explicar los dos usos del adjetivo ἀταύρωτος en Aristófanes y Esquilo, ambas partiendo de ταῦρος ‘toro’. Para el uso en comedia, presuponen el uso metafórico de ταῦρος para los genitales masculinos, siendo ἀταύρωτος algo así como “la que está sin toro”, entendiendo por “toro” el pene29. Esta interpretación cómica —reforzada quizás por la idea del toro como animal lascivo y desenfrenado— es inapropiada para la tragedia, lo que exige a los lexicógrafos buscar otra interpretación. Así, partiendo también del toro —pero en su sentido literal—, ἀταύρωτος es interpretado igualmente como “la que está sin toro”, pero en este caso siendo el “toro” el hombre o marido. En ambos casos, la traducción “casta, virginal” es adecuada, como ya proponen los lexicógrafos: solo el supuesto desarrollo semántico varía. No obstante, desde mi punto de vista, estas explicaciones no resultan convincentes por varios motivos: para empezar, resulta extraño que el hápax aristofánico requiera un desarrollo semántico diferente del empleo en Esquilo; además, como vimos en el apartado anterior, no está asegurado el empleo metafórico de ταῦρος para los genitales masculinos, y, aun aceptándolo, quedaría completamente inexplicado el uso de este término para los genitales femeninos —algo, por cierto, únicamente mencionado por los lexicógrafos y para lo cual no se ofrece ninguna explicación—. 27 La voz activa solo aparece en Hesiquio (cf. ταύρωσον· ταῦρον ποίησον Hsch.), mientras que la mediopasiva ταυρόομαι es exclusiva de la tragedia (cf. A. Ch. 275; E. Ba. 922, E. Med. 92). Por su parte, Aristóteles emplea ταυριάω (Arist. HA 572a31) en referencia a las vacas que buscan el toro para el apareamiento (cf. KAJAVA [1999] 47-48). 28 También se documenta esta explicación en los scholia a Esquilo: cf. ἀταύρωτος] μὴ συνεζευγμένη ταύρωι ἢ ἀνδρί, ὡς δάμαλις, ὡς μόσχος. (Sch. A. A. 245). 29 Frente a traducciones como in celibacy (HENDERSON 2000), COULON y VAN DAELE (1967) optaron por sans homme.