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Julio de la Cueva Merino y Joseba Louzao Villar (eds.), Un 68 católico. Catolicismo e izquierda en los largos años sesenta

García Martín, Verónica

Abstract

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Full text

INVESTIGACIONES HISTÓRICAS. ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA, 44 (2024): 887-890 ISSN: 2530-6472 Julio de la Cueva Merino y Joseba Louzao Villar (eds.), Un 68 católico. Catolicismo e izquierda en los largos años sesenta, Madrid, Marcial Pons, 2023, 492 págs. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/ihemc.44.2024.887-890 El año 1968 fue globalmente una fecha simbólica que representó la rebelión y el inconformismo contra el orden social establecido. Este ambiente de protesta atravesó fronteras y, de diversas maneras, se instaló en personas, grupos e instituciones. El ámbito católico no fue una excepción y, entre un considerable grupo de creyentes, se asentó aquel sentimiento de malestar y crítica hacia estructuras e ideas consideradas arcaicas. En España, este espíritu crítico estuvo mediatizado por el contexto de la dictadura franquista, pero ello no impidió que existiese un “68 católico español”. En efecto, desde un catolicismo comprometido, hombres y mujeres dialogaron y abrieron redes de colaboración con la esfera política y sociocultural de la izquierda. Es precisamente este ambiente de protesta, así como sus desencadenantes, el tema principal del libro aquí reseñado. Esta obra colectiva, editada por Julio de la Cueva Merino y Joseba Louzao Villar, tiene el punto de mira en aquella relación entre catolicismo e izquierda durante los “long sixties”. Lejos de darse la espalda, ambas realidades estrecharon lazos hasta el punto de generar una cultura política católica de izquierdas, eje que vertebra el contenido del libro. Esta aportación historiográfica, a su vez, aborda un mosaico de experiencias que contribuye a conocer el patrón de este fenómeno, a delinear sus contornos y, no menos importante, a preguntarse por otras líneas de investigación que ayudarían a clarificar la complejidad de este contexto. En este sentido, un aspecto que se ha echado en falta ha sido una mayor presencia de la militancia femenina en los trabajos. No obstante, algunos capítulos y otras tantas referencias incentivan a que este aspecto sea abordado con más profundidad en futuras investigaciones. Las quince contribuciones que componen el libro se organizan en torno a cuatro bloques. El primero desentraña el componente internacional de aquel “68 católico”. El segundo, recoge los acercamientos entre catolicismo e izquierda, pero también las reacciones provocadas entre los 888 Reseña INVESTIGACIONES HISTÓRICAS. ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA, 44 (2024): 887-890 ISSN: 2530-6472 sectores conservadores. En tercer lugar, se explora el poliédrico espacio de aquella cultura política católica de izquierdas, incidiendo en sus agentes y su campo de acción. Por último, la obra se cierra con un apartado que examina las particularidades territoriales del catolicismo de izquierdas: en Cataluña, Galicia, Canarias y País Vasco. En su conjunto, por tanto, contribuye a reflexionar sobre la corriente contestataria posconciliar y la aportación del catolicismo progresista en los últimos años de la dictadura franquista y en la transición. El primer bloque, “Contextos internacionales”, lo inaugura Gerd- Rainer Horn, ofreciendo una visión panorámica de aquel “espíritu del Vaticano II” en Europa. Además de presentar a algunos colectivos de gran relevancia como las comunidades de base o teólogos y curas progresistas, el autor enfatiza en que aquella segunda ola del catolicismo progresista y la reorientación de la doctrina social católica fue posible gracias a los “círculos virtuosos” (p. 27) entre el espíritu del Vaticano II y el espíritu del 68. Por su parte, Marta Margotti hace un balance de la contestación católica de izquierda en el contexto italiano. Aunque resalta que no fueron mayoría quienes optaron por esta postura, cualitativamente ejercieron una fuerte presión política y social, siendo así “minorías dinámicas” (p. 57). Otro punto interesante que subraya la autora, y al que se debería prestar en general más atención cuando se habla de catolicismo progresista, es la necesidad de explorar la heterogeneidad de este colectivo, ya que a menudo se tiende a representar de manera uniforme. José Zanca cruza el Atlántico y nos acerca la materialización de la simbiosis entre catolicismo e izquierda en Argentina. Para ello, no pierde de vista la evolución del catolicismo progresista hasta llegar al liberacionismo de los setenta, comprobando la continuidad de algunos aspectos, pero enfatizando aquellas características novedosas que distinguieron a esta tendencia. Sin abandonar temáticamente América Latina, José María Pérez-Soba cierra este primer bloque con un excelente estudio sobre la trayectoria de la teología de la liberación. En este caso, el autor aborda los flujos, intercambios y conexiones transnacionales que existieron entre Europa y América Latina y que asentaron esta teología. Asimismo, esta circulación de ideas consolidadas en el continente americano influyó decisivamente en España, extendiendo la “opción por los pobres” y los compromisos que llevaba consigo. El segundo bloque, “Aproximaciones y reacciones”, está compuesto por dos capítulos. Julio de la Cueva Merino elabora un estudio para conocer por qué el Partido Comunista de España, que procedía de una Reseña 889 INVESTIGACIONES HISTÓRICAS. ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA, 44 (2024): 887-890 ISSN: 2530-6472 cultura política anticlerical, no solo se abrió a la colaboración con el catolicismo a finales de los sesenta, sino que llegó a considerarla una de sus mayores alianzas. De esta forma, el autor elabora un recorrido por el que se comprende la colaboración, la alianza y la integración de personas católicas en el seno del partido. Por su parte, Pedro Carlos González examina las respuestas conservadoras y tradicionalistas tras el Vaticano II. Con este fin aborda el discurso de algunos grupos o personas procedentes de esta facción conservadora, tales como obispos como Guerra Campos, que alertaba de la “ruidosa manipulación del concilio” (p. 193), grupos políticos como Fuerza Nueva o asociaciones como la Hermandad Sacerdotal. El tercer bloque, “Un catolicismo de izquierdas”, lo abre el sociólogo Rafael Díaz-Salazar con un capítulo que analiza la cultura política católica de izquierda. En él, plasma algunos de sus rasgos fundamentales, el ámbito de acción de quienes apostaban por esta imbricación entre izquierda y catolicismo y las aportaciones de dicho sector al cambio político en España. La siguiente contribución pertenece a Mónica Moreno Seco, quien se ocupa de indagar en las experiencias de jóvenes católicas comprometidas con el marxismo y el cristianismo. Centrándose en sus trayectorias vitales a través de un manejo excepcional de las fuentes orales, la autora nos acerca a la militancia de estas mujeres que estuvo atravesada por muchos factores, como el género, la clase o la edad. Vislumbra, así, sus experiencias en este ambiente de militancia y presenta algunas paradojas dadas entre el discurso y la práctica. El bloque continúa con la aportación de Enrique Berzal de la Rosa, que se encarga de plasmar el ideario revolucionario de HOAC-ZYX y la influencia en sus militantes. Buscando formas alternativas al sindicato vertical, abrieron cauces de lucha sindical y otras vías reivindicativas que fueron de la mano de la lucha antifranquista. Juan Antonio Delgado centra su capítulo en otro colectivo importante en esta resistencia contra la dictadura: los curas obreros. A través de algunos testimonios refleja ciertas reivindicaciones que rompían con el esquema nacionalcatólico de sacerdote y nos acerca a sus reivindicaciones. Por último, Francisco Martínez Hoyos centra su análisis en la figura del jesuita Juan N. García- Nieto, figura clave y poco conocida en el diálogo cristiano-marxista en Cataluña. A través de este estudio biográfico, se esclarece la trayectoria de las personas que se comprometieron tanto con la cruz como con el martillo y el contexto que lo posibilitó. 890 Reseña INVESTIGACIONES HISTÓRICAS. ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA, 44 (2024): 887-890 ISSN: 2530-6472 Finalmente, la última parte del libro trabaja las diferentes perspectivas territoriales del cristianismo progresista en algunas de las denominadas nacionalidades históricas. Giovanni C. Cattini y Carles Santacana abordan el caso de Cataluña. Presentan una evolución de la unión entre cristianismo e izquierda que sirve, a su vez, para mostrar su diversidad y sus conflictos internos. José Ramón Rodríguez Lago, por su parte, hace lo propio con Galicia, con un estudio en el que se entrecruzan progresismo, galleguismo y catolicismo para perfilar la situación gallega ante la dictadura franquista y, después, ante la transición. Es notable cómo el autor aborda la cuestión política y social desgranando la militancia desde diferentes perfiles y ámbitos, exponiendo momentos de consenso, pero también de desencanto. Antonio Quintana realiza un capítulo en el que recoge la aportación del cristianismo de izquierda en canarias hasta los ochenta, presentando algunas claves en la militancia de esta última década como el “No a la OTAN”. También emerge el componente territorial, de manera que quienes se comprometieron lo hicieron a menudo con políticas nacionalistas, participando en asociaciones y partidos como Pueblo Canario Unido. Por último, Joseba Louzao Villar elabora un trabajo que explora la tríada catolicismo-izquierda-nacionalismo en el País Vasco. Su contribución esclarece la complejidad del posconcilio y las tensiones que se dieron en el marco de “un proceso de secularización nada tranquilo” (p. 470). Además, la presencia de intelectuales como Rikardo Arregi, vinculado al PNV, pero también personas directamente relacionadas con la banda terrorista ETA, como María Dolores Katarain –Yoyes– o Eustakio Mendizabal –Txikia–, subraya la relevancia del factor religioso en aquel contexto agitado. Un 68 católico, en definitiva, se convierte en una obra de referencia para conocer la simbiosis entre cristianismo e izquierda en los largos años sesenta. Lejos de ser una excepcionalidad, aquella imbricación irrumpió con fuerza en los años finales del franquismo y en la transición. Por tanto, el libro ayuda a conocer la contribución de esta militancia católica a la construcción democrática. VERÓNICA GARCÍA MARTÍN https://orcid.org/0000-0002-6688-9952 Universidad de Castilla-La Mancha [email protected]