Carlos Larrinaga y Donatella Strangio (eds.): The Development of the Hotel and Tourism Industry in the Twentieth Century. Comparative Perspectives from Western Europe, 1900-1970
Abstract
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INVESTIGACIONES HISTÓRICAS. ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA, 44 (2024): 879-882 ISSN: 2530-6472 Carlos Larrinaga y Donatella Strangio (eds.): The Development of the Hotel and Tourism Industry in the Twentieth Century. Comparative Perspectives from Western Europe, 1900-1970, Londres, Palgrave Studies in Economic History, 2023, 222 págs. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/ihemc.44.2024.879-882 Que no sería posible el turismo sin los hoteles parece evidente pero también lo es que los hoteles son mucho más que turismo. La reciente aparición de un libro colectivo que explora las interrelaciones entre hoteles e industria turística y su significación histórica más allá de la misma lo confirma. Sin embargo, este sector estratégico y fundamental en el turismo contemporáneo ha sido, hasta hace muy poco, escasamente tratado, al menos académicamente. ¿Por qué? Fundamentalmente por falta de fuentes al haberse perdido la mayoría de los archivos empresariales, pero también por el espacio ocupado por los amateurs metidos a historiar hoteles. Reflexionar sobre esa realidad, encarar de forma conjunta los problemas a los que se enfrentan los historiadores de la hotelería y hacer historia comparada es el triple objetivo de este libro. El primero se suple, cuando se puede, recurriendo a guías, material promocional, información de sindicatos de hotelería, legislación o información empresarial, pero hay que reconocer que sigue siendo un complicado problema historiográfico. Los dos segundos, entrelazados, explican este libro colectivo de trece autores (todos historiadores de la economía) y diez capítulos dedicado, exclusivamente, a la Europa occidental, o, al menos, a cinco países europeos de mucha importancia y trayectoria turística (y hotelera): Suiza, Italia, Gran Bretaña, Francia y España. No es, sin embargo, el criterio geográfico o geoestratégico el que vertebra el libro, sino, el cronológico porque la agrupación de estos diez casos de estudio (la mayor parte de ellos, visiones generales salvo tres particularidades (Hotel Angel de Cardiff, Paradores y Gran Hotel Vesubio de Nápoles) es evolutiva. Una primera parte para el largo recorrido, entendiendo éste hasta los años 60; una segunda para el antes, y el durante, de la Segunda Guerra Mundial en el norte de Europa, y una tercera, y última, para el período anterior a esa guerra en el Mediterráneo. Aunque dos de ellos llegan hasta finales de los años 60 lo que
880 Reseña INVESTIGACIONES HISTÓRICAS. ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA, 44 (2024): 879-882 ISSN: 2530-6472 vamos a encontrar aquí es, sobre todo, el llamado turismo histórico que, más o menos, tiene como fecha tope la Segunda Guerra Mundial, incluida. El hotelero fue un sector estratégico en la economía del turismo, pero no sólo de ella. Al principio, esas primeras sociedades mercantiles combinaron hoteles con otros negocios casi más lucrativos que éstos como eran los balnearios y el juego (casinos) y el éxito fue tal que no pocas consiguieron especializarse exclusivamente en ellos y evolucionaron a empresas, si no internacionales, sí interregionales, como analiza Steve Hagimot para el caso de los Pirineos franceses y españoles o Cédric Humair para la región de Ginebra. Pero también fue el negocio que explicó el crecimiento del sector financiero, al menos en algunas zonas. El turismo, que es casi como decir los hoteles, fue, de hecho y ni más ni menos, que el banco de pruebas de aprendizaje de Suiza como especialización en centro de finanzas internacional por lo lucrativo que llegó a ser, por encima de las más tradicionales industrias metalúrgica y relojera (Cédric Humair). El éxito de los hoteles se basó, sobre todo, en su condición de negocio “internacionalista”. Lo era, y lo es, por el intercambio de turistas, el flujo de moneda internacional y porque es el que garantiza que éstos tengan en sus destinos los servicios a los que estaban (y están) acostumbrados. Por eso triunfó el fenómeno del Grand Hotel, un modelo homogeneizador, replicado en todas aquellas localidades que aspiraban a ser turísticas y que funcionó con mucho éxito hasta la primera guerra mundial. Junto a esas notas comunes este libro se pregunta por las otras muchas, e importantes, especificidades. Antes de repasar alguna de ellas hay que detenerse en lo compartido: la necesidad que tuvieron de “democratizarse” a lo largo del siglo, su increíble capacidad de resiliencia, la manera de organizar su industria (Cámaras Hoteleras, sindicatos, legislación) y la estrecha relación con lo público. Y esto último es personalmente lo más me ha interesado porque los hoteles, que por el simple hecho de ser negocios, y en algunos casos muy lucrativos, son privados (otra historia es el caso de Paradores de Turismo de España del que hablaré más tarde) en no pocos momentos de su historia se han visto condicionados por el sector público, sobre todo cuando se vieron muy necesitados de ayudas públicas acuciados, precisamente, por ese doble terremoto: la urgencia por adaptarse a una nueva clientela más masiva y el efecto de las guerras, sobre todo de la del 39, sobre la hotelería europea. No dejar caer uno de los sostenes de una industria sin la cual ya muchos destinos, e incluso países, no podrían vivir forzó al Estado a intervenir sobre ellos.
Reseña 881 INVESTIGACIONES HISTÓRICAS. ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA, 44 (2024): 879-882 ISSN: 2530-6472 Ambos asuntos, de hecho, ocupan la mayor parte de los artículos. En el primer caso, son tres: el Hotel Vesubio de Nápoles, un prototipo de hotel que transitó desde finales del XIX hasta el fascismo pero que no pudo sobrevivir a él, la oferta hotelera romana de entreguerras (Strangio-Teodori) y el caso suizo analizado por Mathieu Narindal. Pero, sobre todo, en este libro se habla mucho, directa o indirectamente, del impacto de la(s) guerra(s) en la hotelería. Son varios los autores (James o Berrino) que recurren al trabajo clásico de Fregonese-Ramadán de 2015 sobre la multiplicación de funciones y significados de los hoteles durante las guerras convertidos en herramientas de diplomacia cultural, un blanco fácil, infraestructura estratégica, alojamiento de periodistas y, por tanto, parte de la narrativa del conflicto, hospitales de emergencia y espacio para las conferencias de paz. Pero también se analizan aquí los efectos de la misma. Cómo influyó la ocupación nazi en la hotelería bretona, una región interesante porque de muy turística se convirtió frente de batalla y supo sacar partido de ello, cómo los hoteles se volvieron tan apetitosos para los gobiernos que costó devolverlos al ámbito de lo privado (Kevin James y el caso británico) y, como ya se ha dicho, fue imprescindible el rescate público tras la misma, incluso para las tradicionalmente muy potentes como era la suiza a través del sistema de crédito a largo plazo de la Hotelhilfsaktion (Mathieu Narindal). ¿Qué pasaba mientras en España? Es el caso nacional más tratado con hasta tres contribuciones: una de carácter general (Larrinaga), otra para la provincia de Málaga (Heredia y Luque) y otro para el caso particular de Paradores (Pellejero). La hotelería histórica española es una síntesis perfecta de rasgos comunes y específicos. Como la europea empezó muy entreverada con otros negocios paralelos y boyantes (balnearios y casinos), muy ligada a la configuración de espacios turísticos, con un modelo mixto de capital nacional e inversiones internacionales, muy tutelada por lo público, tanto en organización como en legislación, evolucionando de lo elitista a lo más democrático y con su propio modelo en guerra (al que aquí cronológicamente no se llega). Pero tuvo importantes especificidades. La primera es que nunca llegó a tener la importancia que hiciera de ella un sector financiero clave, ni siquiera con el boom turístico de 1929; la segunda que tuvo una cadena estatal de hoteles, un caso único en la Europa occidental. En este sentido, Paradores se desmarca de todos los demás. Pero más explicado por el automovilismo y la carretera de lo que aquí se sugiere, con bastante más política que economía de lo que deja entrever y con más complejidad tipológica y conceptual de lo que leo aquí es un estudio de caso muy especial que sirve, casi por rareza, de
882 Reseña INVESTIGACIONES HISTÓRICAS. ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA, 44 (2024): 879-882 ISSN: 2530-6472 colofón a una historia que, en todo lo demás, es pura historia compartida de la Europa del siglo XX. ANA MORENO GARRIDO https://orcid.org/0009-0003-6612-1809 UNED [email protected]