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Vincenzo Barra, The Musician and the Senator. The Microhistory of a Friendship

Rey Castelao, Ofelia

Abstract

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Full text

INVESTIGACIONES HISTÓRICAS. ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA, 44 (2024): 837-840 ISSN: 2530-6472 Vincenzo Barra, The Musician and the Senator. The Microhistory of a Friendship, Routledge, 2023, 214 págs. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/ihemc.44.2024.837-840 Este libro estudia la vida de Luigi Prisco, que transcurrió entre los siglos XIX y XX y entre la Italia del Sur y los Estados Unidos. Así empieza la obra que comentamos. Se trata, dicho de forma sencilla, de un trabajo hecho a partir de la relación epistolar que Prisco mantuvo con el senador Donato Di Marzo, un buen número de cartas escritas por el primero que revelan las vivencias de un hombre nacido en una familia del común, que emigró a América y que se dedicó a la música. Dicho así, se trataría de una historia más de las muchas que se han publicado con el objetivo de dar luz a la dimensión humana de los movimientos migratorios. Ahora bien, como el autor indica, y así se cumple, esta obra es mucho más que eso. Es un libro concebido como un laboratorio de micro-historia, un intento de ilustrar los principales procesos y ventajas de ese método de acuñación italiana. A través del enfoque micro-histórico, Vincenzo Barra realiza un recorrido para descubrir la perspectiva de un individuo cuya trayectoria incluye cierta dimensión aventurera. El personaje central, el maestro Luigi Prisco fue un músico y compositor provincial que nació en 1857 en un pueblo cerca de Avellino, en Campania. En mayo de 1902 este hombre, ya maduro, tuvo que emprender, como miles y miles de italianos de aquellos años, el camino de la emigración hacia Estados Unidos, motivada por una situación económica muy dura y por la expectativa de las opciones y posibilidades de mejorar que había del otro lado del Atlántico. La correspondencia personal de ese músico, mantenida con su protector y amigo el mencionado senador Di Marzo, han permitido a Vincenzo Barra aportar una extraordinaria visión de las aspiraciones y anhelos de Luigi Prisco, quien, mediante sus actos, vivió una radical transformación de su existencia. Las cartas conservadas en la actualidad de las escritas este hombre a su amigo, son una forma interesante y reveladora de auto-narración que el autor del libro expone y estudia de manera convincente mediante las técnicas microanalíticas. Son esas cartas lo que facilita a Vincenzo Barra definir de forma eficaz e intensa, la relación entre la vida personal de un individuo y la sociedad, así como también le permiten demostrar el papel activo que un 838 Reseña INVESTIGACIONES HISTÓRICAS. ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA, 44 (2024): 837-840 ISSN: 2530-6472 hombre de extracción humilde pudo desarrollar por sí mismo, como muchos migrantes de los que, desafortunadamente nunca se podrá saber otra cosa que el registro documental de su tránsito. Para llevar a cabo esa tarea, Vincenzo Barra tiene una acreditada trayectoria académica, desarrollada entre Italia y España. Su especialización es doble: por una parte, la historia de las élites locales del sur de Italia a finales de la Edad Moderna y, por otra, la historia comparada del clientelismo político durante la restauración borbónica en España y el Reino de Italia en la época liberal, a lo que une su interés por la vida cotidiana. La obra se inicia con un preámbulo de título llamativo, “una danza macabra hacia un mundo nuevo”, que, junto con la breve introducción, el epílogo y las páginas finales dedicadas a notas de metodología, sirven al autor para exponer las fuentes empleadas, los objetivos perseguidos y sobre todo para justificar y explicar la conveniencia del enfoque micro histórico en un caso como este. Ciertamente la utilidad de esas páginas es mucha por cuanto la microhistoria no siempre ha sido del todo aceptada a partir del prejuicio según el cual, a partir del estudio de casos individuales o de situaciones singulares, por muy intenso y expresivo que sea, no es posible recomponer las sociedades del pasado, que no son solo la suma de singularidades, de modo que no siempre ha dado el resultado que se esperaba; por otro lado, el éxito editorial de algunos de esos casos, originó expectativas en el mundo académico de localizar algún caso así. Ahora bien, la microhistoria adquiere un enorme valor cuando sirve para ilustrar y analizar en profundidad lo que sus promotores en su día denominaron “excepcional normal”. En este sentido, la obra de Vincenzo Barra cumple precisamente esa función. A nadie se le escapa que el estudio de las migraciones tiene una base fundamentalmente estadística, absolutamente imprescindible para medir un fenómeno que en el siglo XIX y en la primera parte del siglo XX alcanzó dimensiones gigantescas afectando a buena parte de los territorios europeos, y a Italia de un modo especial, hasta el punto de modificar las trayectorias históricas de familias, comunidades y regiones, y de afectar de modo indeleble a los lugares de acogida, como los Estados Unidos de América. Sobre este contexto y del excelente conocimiento de esa migración en masa del que dispone la historiografía italiana, el caso de Luigi Prisco adquiere un enorme interés. Los cuatro capítulos en los que Vincenzo Barra estudia esta trayectoria obedecen también a títulos muy atractivos y a una partición en períodos muy adecuada, por cuanto define las etapas recorridas por Luigi Prisco. En el que se denomina “en la ciudad de las ranas”, se estudia el período de 1857 a 1901, Reseña 839 INVESTIGACIONES HISTÓRICAS. ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA, 44 (2024): 837-840 ISSN: 2530-6472 es decir la etapa italiana en la que Luigi Prisco se forma, se inicia en el trabajo y se desarrolla y cuando establece relación con su mentor, el senador Di Marco. El segundo se titula “caos infernal” y se refiere a un brevísimo tramo, de 1902 a 1904, el de la llegada a Estados Unidos; el tercero, que va de 1905 a 1907, lleva por título “el caballero”. Finalmente, el cuarto, de 1908 a 1910, dedicado a “el Prisco americano”, refleja los años en los que transformación de este italiano se consolida, como en tantos otros casos de la historia de las migraciones. Luigi Prisco y sus hermanos se instalaron en Avelino y el joven se hizo músico, aprendiendo a tocar el saxofón, un instrumento nuevo. La música le permitió desarrollar y expresar cierta sensibilidad y le dio la oportunidad de conocer a Donato di Marzio a través de un hermano de este que estaba relacionado con la política local. Se constata en ese proceso la importancia de la cadena de influencias en el ámbito familiar y local y cómo Luigi Prisco se fue incluyendo en un círculo que lo protegió, de modo que en su carrera fue desarrollándose en Italia a la sombra de ese grupo. Prisco pudo de desarrollar incluso ciertas capacidades como compositor. Y 1892 su vida se vio profundamente alterada por la muerte de su mujer, pero también por el hecho de que pasó a ser cada vez más frecuente su relación con Di Marzio al acceder este al Senado. Está claro que el clientelismo político está detrás de esa relación, en la que Prisco aportaba sus servicios y su fidelidad. Eso no obsta para que en el entorno de ellos hubiese una comunidad emocional, cómo la califica Vincenzo Barra. El libro no se entendería bien sin el otro protagonista, el abogado y político Donato Di Marzo, cuya cronología vital (1840-1911), coincide casi en su totalidad con la de Luigi Prisco. Este hombre, en cuya biografía figura su condición de miembro del grupo parlamentario de izquierda en al menos cuatro legislaturas, fue senador del reino de Italia desde fines de 1896 y luego lo será de forma vitalicia. Se licenció en Derecho en Nápoles, pero desarrolló su carrera y se estableció en Avellino, ciudad cercana al pueblo de nacimiento de Luigi Prisco, el núcleo de mayor importancia del hinterland de la Campania, en los Apeninos. Allí se implicó en la tarea política y ocupó los mencionados cargos, por cuyo desarrollo recibió diversos honores. Se trata de un personaje que va mucho más allá de lo local ya que alcanzó una gran relevancia en la vida social económica y política del Mezzogiorno durante el periodo de la pos-unificación italiana, toda vez que, además de su profesión Di Marzo era propietario de tierras y empresario industrial, implicado en la explotación minera de sulfuro. 840 Reseña INVESTIGACIONES HISTÓRICAS. ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA, 44 (2024): 837-840 ISSN: 2530-6472 Cómo se estableció la relación entre esos dos hombres es uno de los aspectos que Vincenzo Barra se ocupa de desvelar, no en vano se corresponde con el tipo de vínculos propios del clientelismo que él ha estudiado en otras publicaciones. Esa relación es la que traspasa todo el libro a través de la larga e interesante correspondencia que se cruzaron los dos personajes. El conjunto epistolar de Prisco revela así el largo proceso de cambio en un hombre que pasa de una ciudad provincial a los Estados Unidos a través del contacto con su amigo y mentor. Emociones, confidencias, sentimientos, problemas, aparecen en esa larga serie de contactos entre el hijo de un sastre y un político influyente. Más allá de eso, está claro que las cartas de Prisco son absolutamente esenciales como testimonio de su vida y, sobre todo, de su experiencia en la emigración. Son textos de un gran interés por cuanto aportan una visión interna del fenómeno migratorio, el contexto familiar y social en el que se inició, e incluso su perspectiva transnacional, al haber vivido su autor una existencia partida en dos. Vincenzo Barra incide en que gracias a la microhistoria es posible resistirse a la tentación de identificar una teoría de la integración para los migrantes, pero sin duda es un medio y un método de evitar que el migrante se convierta en una entidad abstracta dentro de una categoría general. Las cartas, claro está, son a su vez un recurso en la autoconstrucción de identidad, por eso es preciso tratarlas y analizarlas con cuidado, como se hace en esta obra. Sea como sea, las cartas entre uno y otro durante tanto tiempo y con un carácter tan íntimo son lo que le dan excepcionalidad y normalidad al caso estudiar. En las páginas dedicadas a la metodología el autor reconoce la excepcionalidad del conjunto documental empleado, pero al mismo tiempo le sirven para reivindicar la dimensión subjetiva de la memoria y de la experiencia de vida, una expresión de auto-narración en la que las cartas son el producto de ambas experiencias y es la conexión entre ambas lo que le da una enorme importancia a estos ego-documentos. OFELIA REY CASTELAO https://orcid.org/0000-0002-9720-8486 Universidade de Santiago de Compostela [email protected]