scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

José Ortiz Córdoba y Eva Mª. Morales Rodríguez (eds.), Los caminos de la integración: las élites locales en la Hispania meridional. Entre la República y el Alto Imperio romano (ss. III a. C.-II d. C.)

Jiménez Bueno, Eduardo

Abstract

.

Full text

HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 127-132 ISSN: 2530-6464 José Ortiz Córdoba y Eva Mª. Morales Rodríguez (eds.), Los caminos de la integración: las élites locales en la Hispania meridional. Entre la República y el Alto Imperio romano (ss. III a. C.-II d. C.), Granada, Comares, 2023, 176pp. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/ha.XLVIII.2024.127-132 El libro que reseñamos es una obra de reciente publicación editada por los profesores José Ortiz Córdoba y Eva María Morales Rodríguez, miembros del Departamento de Historia Antigua de la Universidad de Granada. En él participan también profesores e investigadores de otras universidades españolas. El volumen forma parte de las líneas de trabajo del grupo de investigación HUM-215: Arqueología e Historia de la Hispania meridional en época romana y visigoda de la Junta de Andalucía, que, desde hace años, centra sus trabajos en el ámbito de la Hispania romana con especial atención a la ampliación de sus bases documentales y al estudio de procesos históricos específicos como el de la colonización, municipalización y el fenómeno conexo de la emigración. El libro se organiza en siete capítulos divididos en tres grandes bloques temáticos: “La conquista romana y la conformación de una nueva clase dirigente” (pp. 1-54); “Las élites en el marco colonial y municipal de la Hispania meridional” (pp. 55-133)”; y “Fundamentos económicos e ideológicos de las oligarquías del sur hispano” (pp. 135-176”). Vienen precedidos de una breve introducción (pp. VII-XIV) donde los editores señalan los objetivos principales de la obra y presentan de forma breve los contenidos de la misma. Realizan, además, una breve síntesis de las principales consecuencias de la expansión romana por el Mediterráneo y detallan las distintas etapas existentes en el proceso formativo de las oligarquías coloniales y municipales del sur hispano, destacando la importancia de los procesos de integración e hibridación cultural que tuvieron lugar en el marco de la conquista. El primer bloque del libro se inicia con el capítulo “La oligarquía hispanorromana del Alto Guadalquivir (Jaén): conformación e interrelaciones” (pp. 3-26), que ha sido elaborado por el Prof. Alejandro 128 Reseña HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 127-132 ISSN: 2530-6464 Fornell Muñoz (Universidad de Jaén). Su trabajo comienza destacando la importancia, así como las grandes posibilidades geográficas y económicas que ofrece el marco geográfico en el que se mueve el ensayo: el Alto Guadalquivir. En este primer apartado, el autor repasa el pasado histórico de la zona previo a la llegada de Roma, reivindicándola como centro de atracción de culturas. En el siguiente epígrafe da a conocer cómo se conforma la nueva élite romana, deteniéndose en los motivos que incitaron a los primeros itálicos a lanzarse a la aventura colonial y la forma en que se relacionaron con las sociedades locales, generando una nueva realidad sociológica y urbana sin precedentes en la zona. Por último, y sirviendo como base de su análisis, realiza un estudio prosopográfico basado en los epígrafes encontrados en las diferentes civitates, analizando una a una las principales familias romanas de la actual provincia de Jaén, sus actividades evergéticas y la forma en que se relacionaron entre ellos y también con los indígenas de la zona. En este sentido, cabe destacar que el autor presenta al final de su trabajo un cuadroresumen donde destaca la información más relevante de las inscripciones recogidas: lugar de hallazgo, onomástica, cargo, donación, datación y fuente donde están recopiladas estas inscripciones. El segundo capítulo tiene por título “Las élites locales en el sureste peninsular: la conformación de una clase social tras la conquista romana” (pp. 27-54) y corre a cargo de la Prof.ª. María Juana López Medina (Universidad de Almería). Su análisis, que tiene un objeto de estudio similar al anterior trabajo, se centra en el sureste peninsular. Cabe destacar también el carácter global de su estudio, puesto que usa todas las fuentes a su disposición, siendo sobre todo un estudio arqueológico, pero sin dejar de lado ninguna de las otras fuentes esenciales para el estudio de la Antigüedad, como la numismática, la epigrafía y la tradición literaria. La profesora López comienza haciendo un análisis a través de las fuentes textuales de cómo debió formarse la élite hispana, incidiendo mucho en la idea de que la aristocracia indígena de alguna manera evoluciona, colabora con Roma y continúa siendo un sector privilegiado de la sociedad bajo el nuevo statu quo romano. Uno de los puntos en los que hace énfasis es en la cuestión económica. Reflexiona sobre las actividades económicas que respaldaban el poder de esta élite, siendo su principal sustento la agricultura, explotada a través de las villae, y también la minería del hierro, del plomo o el comercio de la salazón, entre otros. Así, el último aspecto que trata en el capítulo es un estudio pormenorizado de esta élite, que se divide en tres ordines: senatorial, ecuestre y decurional, siendo este último del que más familias se atestiguan y sin existir ninguna familia documentada en el primer caso. En este sentido, la autora llega a la conclusión Reseña 129 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 127-132 ISSN: 2530-6464 de que los nomina más difundidos en el sureste peninsular corresponden a las más importantes y respetables familias republicanas que, de alguna manera, participaron en el proceso de conquista, hibridándose con las élites locales y creando una nueva aristocracia ya romanizada. El tercer capítulo, que abre el segundo bloque del libro, corre a cargo del Prof. José Ortiz Córdoba (Universidad de Granada) y lleva por título “Las colonias romanas de César y de Augusto en la Hispania meridional: una nueva élite para un tiempo nuevo” (pp. 57-82). En esta contribución el autor comienza haciendo una síntesis del contexto histórico en el que se mueve su estudio, para después analizar una de las principales causas de la colonización augustea: la desmovilización del desproporcionado ejército heredado por el emperador tras las guerras civiles. Durante este periodo se irán realizando nuevas fundaciones coloniales que, administrativa y jurídicamente, funcionaban como “copias a pequeña escala” de Roma. Desde el punto de vista social la colonización generó dos grandes grupos. En la parte alta de la sociedad estaría la nueva oligarquía local, compuesta por los primeros colonos y sus descendientes. A ellos podían añadirse, de forma puntual y en situaciones concretas, algunos miembros de la élite indígena. En la parte baja de la sociedad estarían los conocidos como incolae, que serían mayoritariamente indígenas. Una vez llegado al ecuador del capítulo, el autor analiza cómo sería la fundación de una colonia y su institucionalización. El carácter militar de los fundadores será algo que atraviese ambas cuestiones. En el caso de la fundación de la colonia por el carácter simbólico de dicho acontecimiento y en lo referido a la institucionalización porque serán esos militares quienes creen las instituciones cívicas a imagen y semejanza de las romanas, siendo ellos los primeros magistrados. En este sentido, el autor aporta una tabla con los principales ejemplos de militares, fundamentalmente antiguos centuriones y praefecti, que, tras su retirada, accedieron a las magistraturas municipales en algunas de las colonias estudiadas. Por último, merece la pena rescatar dos ideas más acerca de esta nueva élite local. La primera de ellas es la cuestión sobre el matrimonio y la legitimidad de la prole y la segunda es la relativa a la monumentalización de la ciudad. Pasamos al cuarto capítulo, escrito por los Profs. Enrique Melchor Gil y Antonio David Pérez Zurita, de la Universidad de Córdoba. Su trabajo se titula “La sociedad de Colonia Patricia (Corduba) en época altoimperial: los grupos privilegiados” (pp. 83-102). En él se analizan los grupos sociales privilegiados de la capital de la Bética a través de los testimonios epigráficos generados por la élite de esta ciudad. En este sentido, Colonia Patricia se muestra como una opción magistral por su doble condición de capital 130 Reseña HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 127-132 ISSN: 2530-6464 provincial y conventual. No en vano, de Corduba procedían miembros del ordo senatorius cuya fama y prestigio ha llegado incluso hasta nuestros días, como el filósofo Séneca. No fue el único en ostentar un cargo como este, ya que también se tienen otros ejemplos como C. Dillius Aponianus. Como no podía ser de otra manera, en la ciudad también se han atestiguado miembros del orden ecuestre desde finales de la época republicana, hasta un total de siete, con un cursus honorum mixto y provenientes de las élites municipales del Imperio. El último de los ordines estudiados, siendo este al que más tiempo dedican los autores tanto en exposición de sus funciones como en lo que a ejemplos se refiere, es el grupo decurional. Por último, se hace un análisis de un aspecto muy relacionado con la élite de la ciudad como fue el evergetismo. Cierra este segundo bloque el trabajo elaborado por la Prof.ª Eva Mª Morales Rodríguez (Universidad de Granada), titulado “Élites municipales: integración, convivencia y promoción en época Flavia” (pp. 103-136). En este capítulo la autora hace un profundo y reflexivo estudio acerca de cómo afectó la concesión del ius Lati a las provincias hispanas, analizando de forma pormenorizada los efectos de esta medida en los distintos estratos sociales de las comunidades del sur hispano. Todo su estudio gira sobre la concesión del ius Latii universae Hispaniae realizada por el emperador Vespasiano, que transformará por completo a las comunidades hispanas y a sus habitantes. De esta manera, usando la epigrafía como su principal base documental, comienza el capítulo analizando la forma en que podemos detectar en las inscripciones latinas componentes y reminiscencias indígenas. Del mismo modo, también desarrolla como, a través de la onomástica, podemos identificar a los inmigrantes itálicos. Teniendo en cuenta todo lo anterior, podemos concluir que una primera parte de este capítulo está dirigida a la detección a través de la epigrafía de las élites hispanas que surgieron a partir de la hibridación entre poblaciones indígenas y emigrantes itálicos, de los cuales nació la nueva élite de la Hispania meridional, ya romanizada o en aras de romanizarse. La autora también trata algunas cuestiones relativas al poblamiento de estas nuevas comunidades, los municipia, para después dar paso al análisis onomástico del resto de la sociedad, es decir, de todas aquellas personas que no formaban parte de la élite. La sexta contribución de este volumen lleva por título “Algunos comentarios sobre las inscripciones beta y delta de las ánforas olearias Dressel 20 como fuente para el estudio social de la Bética” (pp. 137-151) y corre a cargo del Prof. Juan Manuel Bermúdez Lorenzo (Universidad Rey Juan Carlos). En este trabajo, que abre el último de los tres bloques del libro, Reseña 131 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 127-132 ISSN: 2530-6464 el autor analiza los tituli picti procedentes del monte Testaccio de Roma. Este enorme conjunto arqueológico, que ha sido llamado por muchos como “archivo epigráfico”, proporciona una importantísima información acerca de los comerciantes de aceite de la Bética. En este sentido, el autor diferencia dos tipos de tituli picti, beta y delta, dividiendo así su trabajo en dos partes. Del primer tipo de tituli, los beta, disponemos de 2670 casos documentados y catalogados. A través de ellos conocemos sobre todo libertos y distintos tipos de asociaciones, algunas, por ejemplo, de carácter familiar. También se han podido atestiguar mujeres que en algunos casos funcionan como herederas de los negocios de sus padres. En el caso de los delta se dispone de 2270 ejemplares documentados y catalogados. En ellos se hace referencia sobre todo al trabajo y procesado del aceite, documentándose no tanto a la élite productora sino más bien al sector servil y esclavo de la población que trabajaba en el proceso de producción y comprobación. En suma, estos tituli aportan gran información sobre el trabajo del aceite, desde el proceso de producción a cuestiones a gran escala como colaboraciones público-privadas. Por último, cabe destacar que el autor admite que aún falta mucho trabajo por hacer y que no se ha llegado todavía a los primeros niveles del yacimiento, de ahí que las inscripciones estudiadas sean de época altoimperial, asegurando que si se sigue excavando se encontrarán piezas similares de cronologías más tempranas. El capítulo que clausura el libro ha sido elaborado por los Profs. Helena Gozalbes García y Ángel Padilla Arroba (Universidad de Granada) y está dedicado a la ceca de la colonia Iulia Gemella Acci (Guadix, Granada). De esta manera, el capítulo “Acci, una ceca del sur de la Hispania Citerior” (pp. 153-176), tiene como objetivo la realización de un análisis integral de las monedas producidas por Iulia Gemella Acci en época julio-claudia, más concretamente durante los imperios de Tiberio y Calígula. Los autores comienzan haciendo un estado de la cuestión del tema objeto de estudio. Tras ello, continúan analizando la ceca de la ciudad, explicando cómo siguió en funcionamiento en época de Tiberio y Calígula en contraposición a muchas ciudades occidentales del Imperio. En la otra cara de la moneda, solo unas pocas civitates consiguieron mantener su producción. Estaríamos hablando de ciudades como Carthago Nova o Caesaraugusta, por lo que los autores resaltan la importancia de la ceca accitana, situándola la número 11 dentro de las 35 cecas altoimperiales conocidas en Hispania. Ambos autores proponen que la gran producción de la ceca accitana podría deberse al cierre de otras cecas provinciales y que la ciudad emitiría moneda, principalmente, de bronce y cobre. Excepcionalmente, también emitiría moneda en plata o plomo. Para 132 Reseña HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 127-132 ISSN: 2530-6464 completar el estudio tipológico indican que se producirían ases, dupondios y semises, recopilando toda la información anteriormente dada en una tabla. Merece la pena mencionar un último aspecto de su estudio, el dedicado a las marcas de uso en las monedas acuñadas. Llegan a la conclusión de que, debido a la enorme producción a la que la ceca tuvo que hacer frente, se reutilizaron monedas anteriores, tanto locales como procedentes de otras civitates, a las cuales se añadieron marcas de carácter cívico, posiblemente grabadas por los habitantes de la propia ciudad. El estudio finaliza con el análisis del programa iconológico de las monedas accitanas, donde se ha podido documentar el uso de imágenes relacionadas con la fundación militar de la colonia. Como conclusión a esta reseña solo nos queda incidir en lo positivo del estudio y en el gran aporte que supone para el panorama historiográfico español. Esto es, sin duda, gracias a la calidad de los trabajos, así como de las tablas, mapas e imágenes de diversa índole que los autores han aportado, mostrando así su faceta de historiadores comprometidos con la rigurosidad que este oficio supone. En suma, estamos ante una visión integral e interdisciplinar del proceso de conformación de las élites locales en la Hispania meridional entre los ss. III a.C. y II d.C. Solo nos resta felicitar a los investigadores por el excelente trabajo y esperar atentos a los resultados de sus futuras investigaciones. EDUARDO JIMÉNEZ BUENO Universidad de Granada [email protected]