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El estado mayor sertoriano

Bossola-Vaquero, Stefano

Abstract

El estado mayor sertoriano es uno de los aspectos menos conocidos de la actuación de Quinto Sertorio en Hispania. Las fuentes antiguas mencionan un número muy limitado de oficiales y ofrecen poca información sobre sus encargos o sus actuaciones en la guerra, por esta razón, es difícil establecer un cuadro claro. Aun con estas limitaciones, un estudio profundo de las biografías de los componentes del estado mayor de Sertorio puede esclarecer algunos aspectos relevantes de su experiencia en la península ibérica, enmarcándolos en el contexto político complejo de la fase final de la república en Roma, y nos permite reflexionar sobre algunas cuestiones relativas a la estancia de Sertorio en Hispania. Para la realización de este estudio han sido empleadas tanto las fuentes literarias como las epigráficas y numismáticas que nos han permitido aclarar algunas contradicciones presentes en las fuentes antiguas o en los manuscritos que las han trasmitido, haciendo posible la confirmación de algunas propuestas de identificación a la vez que nos dan la oportunidad de formular nuevas teorías.

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HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 El estado mayor sertoriano Sertorius’ general staff STEFANO BOSSOLA-VAQUERO Universidad de Salamanca Facultad de Geografía e Historia, Calle Cervantes s/n, 37002 Salamanca [email protected] https://orcid.org/0000-0003-1555-6709 Recibido/Received: 08/01/2024. Aceptado/Accepted: 13/03/2024. Cómo citar/How to cite: Bossola-Vaquero, Stefano, “El estado mayor sertoriano”, Hispania Antiqva. Revista de Historia Antigua XLVIII (2024): 1-29. DOI: https://doi.org/10.24197/ha.XLVIII.2024.1-29 Artículo de acceso abierto distribuido bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access article under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). Resumen: El estado mayor sertoriano es uno de los aspectos menos conocidos de la actuación de Quinto Sertorio en Hispania. Las fuentes antiguas mencionan un número muy limitado de oficiales y ofrecen poca información sobre sus encargos o sus actuaciones en la guerra, por esta razón, es difícil establecer un cuadro claro. Aun con estas limitaciones, un estudio profundo de las biografías de los componentes del estado mayor de Sertorio puede esclarecer algunos aspectos relevantes de su experiencia en la península ibérica, enmarcándolos en el contexto político complejo de la fase final de la república en Roma, y nos permite reflexionar sobre algunas cuestiones relativas a la estancia de Sertorio en Hispania. Para la realización de este estudio han sido empleadas tanto las fuentes literarias como las epigráficas y numismáticas que nos han permitido aclarar algunas contradicciones presentes en las fuentes antiguas o en los manuscritos que las han trasmitido, haciendo posible la confirmación de algunas propuestas de identificación a la vez que nos dan la oportunidad de formular nuevas teorías. Palabras clave: Sertorio | guerra sertoriana | guerras civiles romanas | Hispania romana. Abstract: The Sertorian general staff is one of the least known aspects of Quintus Sertorius' activity in Hispania. Ancient sources mention a very limited number of officers and offer little information about their assignments or their actions in the war. For this reason, it is difficult to establish a clear picture of sertorian officers. Even with these limitations, an in-depth study of the biographies of Sertorius' staff members can shed light on some relevant aspects of their experience in the Iberian Peninsula, placing them in the complex political context of the final phase of the Roman Republic, and can allow us to reflect on some questions about Sertorius' stay in Hispania. To carry out this study, literary sources as well as epigraphic and numismatic sources have been used, which will allow us to clarify some contradictions present in the 2 Stefano Bossola-Vaquero HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 ancient sources or in the manuscripts that have transmitted them, making it possible to confirm some identification proposals and at the same time giving us the opportunity to formulate new theories. Keywords: Sertorius | Sertorian War | Roman civil wars | Roman Hispania. Sumario: Introducción | 1. El estado mayor sertoriano | 2. Conclusión. Summary: Introduction | 1. Sertorius’ general staff | 2. Conclusion. INTRODUCCIÓN Entre los aspectos menos conocidos de la actuación sertoriana en Hispania merece una mención particular la cuestión del estado mayor de Sertorio. Es difícil establecer un cuadro claro de sus oficiales, puesto que las fuentes antiguas mencionan un número muy limitado y ofrecen poca información sobre sus encargos o su actuación en la guerra. Plutarco, autor de una biografía de Sertorio, y nuestra principal fuente de información sobre él, omite sistemáticamente todos los personajes que podrían ensombrecer a la figura del protagonista de su obra, mientras que las Historiae de Salustio, que aportarían datos fundamentales sobre este aspecto, puesto que describían en detalle toda la experiencia sertoriana, se conservan en estado muy lacunario y fragmentario. En esta misma situación se encuentran numerosos textos importantes, como la obra de Tito Livio o la de Diodoro Sículo. Otros autores centran su atención en aspectos particulares de esta cuestión: por ejemplo, Frontino se focaliza en los aspectos militares, y por esta razón nos informa sobre algunos de los oficiales sertorianos, mientras que Valerio Máximo recopila dichos y hechos memorables relacionados casi exclusivamente con la figura de Sertorio. El mayor número de personajes se conoce exclusivamente gracias a su participación en el complot que acabó con la vida de Sertorio,1 que es uno de los episodios más recordados en las fuentes antiguas. Por estas razones, conocemos solo a dieciocho miembros del estado mayor sertoriano, aunque no hay dudas de que fuese mucho más numeroso. Aun con estas limitaciones, un estudio profundizado de las biografías de los componentes del estado mayor sertoriano puede contribuir a esclarecer algunos aspectos de su experiencia en la península ibérica, a enmarcarlos en el contexto complejo de la fase final de la república en 1 Plut., Sert., 26; Sall., Hist., 3, 57R; Diod., Bib. Hist., 38/39, 22. El estado mayor sertoriano 3 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 Roma y nos permite reflexionar sobre algunas cuestiones relativas a la estancia de Sertorio en Hispania. 1. EL ESTADO MAYOR SERTORIANO Un primer grupo del estado mayor sertoriano estaba formado por miembros del gobierno provincial de Sertorio que le siguieron a Hispania en el 83 a.C. Entre aquellos que conocemos gracias a las fuentes antiguas encontramos: (¿L.?) Livio Salinator: probablemente un senador originario de Roma, proscrito junto con los otros sertorianos. Los manuscritos de la Vida de Sertorio conservan el gentilicio ‘Ιούλιος, sin embargo, C. Cichorius considera que se tendría que corregir con Λιούιος, aduciendo que en muchas ocasiones los manuscritos confunden los dos nombres y que en la gens Iulia no está atestiguado el cognomen Salinator. Por otro lado, en la gens Livia existen diferentes ejemplos, como el de M. Livio Salinator, cónsul victorioso en la batalla del Metauro.2 Es probable que la base de ese error de los copistas se encuentre en la transliteración en griego de la consonante latina u, que sufrió varios cambios a lo largo de los siglos generando diferentes versiones en la grafía de los mismos nombres.3 Salinator ha sido identificado con el magistrado responsable de unas acuñaciones en el 84 a.C.,4 por lo tanto, pudo estar vinculado al gobierno de Cinna. Gabba cree que fue uno de los cuestores de Sertorio,5 sin embargo, los únicos personajes mencionados por Plutarco con dicho encargo son L. Hirtuleyo6 y M. Mario,7 encargo confirmado por Livio.8 Se puede hipotetizar que hubiera servido como legado cuando Sertorio le envió a defender los puertos de montaña de los Pirineos ante el avance de Anio, procónsul de las provincias ibéricas nombrado por Sila, donde murió en circunstancias poco claras.9 Plutarco nos informa de que Sertorio envió a Livio Salinator con una legión a bloquear el avance de Anio, defendiendo los puertos pirenaicos. En un primer momento, Livio Salinator logró 2 Liv., Ad Urb., 27, 34 y 48-49; Cichorius 1922: 256-257. 3 Buszard 2018: 109-125. 4 “L. Salinat(or)” Crawford 1974: n. 355. 5 Gabba 1973: 306. 6 Plut., Sert., 12, 4. 7 Plut., Sert., 24, 4. 8 Liv., Ad Urb., per. 91 fr. 22. 9 Broughton 1952:78-79; Hinard 1985: 366-367; Konrad 1994a: 99. 4 Stefano Bossola-Vaquero HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 impedir que las fuerzas silanas pasasen de la Galia meridional a Hispania, sin embargo, un personaje llamado Calpurnio Lanario traicionó a su comandante y le mató. La muerte del oficial sertoriano causó la fuga de las tropas y dejó libre el paso a Anio.10 Se debate sobre si Calpurnio fue un oficial de Salinator o de Anio y si realmente se trató de un asesinato. La versión más simple, siguiendo el testimonio de Plutarco, es que Calpurnio fuese un miembro del ejército de Salinator que había decidido pasarse a Anio, matando a su propio comandante.11 Schulten propone una versión alternativa, con la cual coincide García Morá, basada en algunos fragmentos de las Historiae de Salustio en los cuales se dice que “pocos hombres ocupaban un desfiladero”12 y que “Salinator fue matado mientras marchaba”13. Calpurnio no habría asesinado a Salinator, sino que lo habría convencido con falsas informaciones a mover a la mayor parte de su ejército hacia otro puerto de montaña que se vería amenazado por Anio. Durante la marcha, Salinator sufrió una emboscada en la cual su tropa fue totalmente destruida y él mismo fue asesinado.14 R. Syme avanza una hipótesis diferente, Calpurnio Lanario sería un legado de Anio y no un traidor del bando sertoriano. Por lo tanto, no habría traicionado a su comandante, sino que habría llevado a cabo una hábil estrategia con la cual logró flanquear al ejército de Salinator, algo parecido a lo que ocurrió en las Termópilas. La versión de Plutarco de que Calpurnio sería un traidor y un asesino derivaría de un error de comprensión de la fuente latina original, es decir, la obra de Salustio, por parte del historiador griego.15 Los fragmentos de las Historiae de Salustio son breves y sin contexto, por lo tanto, las informaciones que nos proporcionan sobre la muerte de Salinator son escasas y no contradicen la versión de los hechos propuesta por Plutarco: Calpurnio podría haber traicionado a su comandante matándolo mientras este se estaba moviendo con su ejército.16 Sobre la posibilidad de que Plutarco haya cometido un error de comprensión de la obra de Salustio por desconocimiento de la lengua latina, hay que recordar que el mismo biógrafo de Queronea afirmaba tener un conocimiento suficiente de la 10 Plut., Sert., 7, 1-3. 11 Konrad 1994a: 99-101. 12 “paucos saltum insidentis” Sall., Hist., 1, 82R. 13 “Salinator in agmine occiditur” Sall., Hist., 1, 84R. 14 Schulten 1926: 106-107; García Morá 1991a: 29-33. 15 Syme 1955: 58-59. 16 García González 2023: 2-5. El estado mayor sertoriano 5 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 lengua latina17 y, de todas formas, posiblemente no tendría dificultad para encontrar a alguien que se la tradujese en caso de necesidad.18 (¿P.?) Calpurnio Lanario: se le conoce únicamente en relación con la muerte de Salinator, como se ha expuesto precedentemente, y nada se sabe sobre él tras este episodio. Quizás pueda identificarse con un personaje homónimo involucrado en una disputa sobre la propiedad de una casa en Roma en los años 90 a.C.19 y podría estar relacionado con un P. Calpurnius que aparece en algunas acuñaciones del 133 a.C.20. Posiblemente fue un senador originario de Roma de origen ecuestre, como atestiguaría el apodo Lanarius quizás debido a que se dedicaba al trabajo y al comercio de la lana,21 que siguió a Sertorio en Hispania en el 82 a.C. y que fue proscrito junto con los otros sertorianos.22 Se desconocen las razones que le impulsaron a traicionar a Salinator. Lucio Hirtuleyo: senador, probablemente originario de la Sabina. Fue cuestor, si bien se desconoce la fecha exacta de su elección. Un Hirtuleyo es recordado como cuestor y unos de los principales impulsores de la Lex Valeria de aere alieno en el 86 a.C.23 Puesto que el nombre Hirtuleyo no es muy común y los únicos personajes conocidos en aquella época con dicho nombre son L. Hirtuleyo y su hermano menor Quinto Hirtuleyo, Konrad ha hipotetizado que el mayor de los dos hermanos se pueda identificar con dicho cuestor. Es por lo tanto plausible que L. Hirtuleyo haya sido cuestor en el año 86 o en el 85 a.C. Konrad ha propuesto que Sertorio pudo conocer a Hirtuleyo durante la guerra social y que por esta razón le haya elegido como cuestor cuando fue designado procónsul en Hispania. Puesto que siguió a Sertorio, es probable que figurase entre los proscritos indicados por Sila.24 Durante la guerra sertoriana, Sertorio le encomendó importantes mandos independientes, prueba de la confianza y 17 Plut., Demost., 2, 2-4. 18 Setaioli 2007: 156-165; Stadter 2014a: 13-25; Stadter 2014b: 133-137; Cerezo Magán 1986: 118-120; Cerezo Magán 1992: 15-20 y 15 nota 1; Jones 1971: 77-86. 19 Cic., Off., 3, 66; Val. Max., Fact. Mem., 8, 2, 1. 20 “P. Calp(urnius)” Crawford 1974: n. 247. 21 Interesante en este sentido es el descubrimiento en Roma de un epígrafe sepulcral, fechado en la segunda mitad del I siglo a.C., dedicada a “P(ublius) Calpurnius P(ubli) l(ibertus)/ Aristonicus/ lanarius” (AE 1993, 0258 = AE 1995, 0146), posiblemente un liberto del miembro del estado mayor sertoriano o de su familia que se dedicaba al oficio de lanarius. 22 García González 2023: 6-8. 23 Cic., Font., 2. 24 Broughton 1960: 29; Hinard 1985: 358; Konrad 1994a: 56 y 131-132. 6 Stefano Bossola-Vaquero HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 de la consideración en sus capacidades militares. En efecto, fue Hirtuleyo quien derrotó en batalla a L. Domicio Calvino tras el desembarco sertoriano en la zona del mons Belleia25 y a L. Manlio, procónsul de la Galia Transalpina, cerca de Ilerda (Lérida) cuando este acudió con sus tropas para ayudar a Metelo contra Sertorio en el 78 a.C.26 Livio añade que en esta batalla un Marco Domicio Calvino combatió junto a L. Manlio,27 posiblemente un hermano del procónsul de Hispania Citerior que fue dejado, en calidad de legado, al mando de la provincia cuando L. Domicio partió hacia el combate. Posiblemente, tras la muerte de su hermano, Marco solicitó la ayuda de L. Manlio para impedir la entrada de Hirtuleyo en el valle del Ebro.28 Frontino señala a Hirtuleyo asediando la ciudad de Consabura (Consuegra, Toledo),29 posiblemente tras la derrota de L. Domicio Calvino, que según Floro se habría producido junto al río Anas (Guadiana).30 Un fragmento de Salustio parece indicar que Hirtuleyo participó en la batalla de Lauro,31 ciudad todavía no identificada con seguridad, aunque la mayoría de los estudiosos indica que podría localizarse en el Levante o en la zona del Vallès en Cataluña.32 Posteriormente fue enviado a Hispania Ulterior con la orden de entorpecer las operaciones de Metelo, cuando Sertorio se reservó la Citerior como área de acción. Fue duramente derrotado cerca de Italica por Metelo en el 76 a.C., quizás desatendiendo una orden que le imponía no dar batalla, tras lo cual se reunió con Sertorio.33 Frontino nos proporciona más detalles sobre el desarrollo de la batalla de Italica: Hirtuleyo habría cometido el error de desplegar a su ejército al amanecer, mientras que Metelo habría mantenido a sus soldados en las tiendas hasta el anochecer, por lo tanto, las tropas de Hirtuleyo permanecieron todo el día bajo el sol en pleno verano vestidos con sus armaduras. Cuando Metelo decidió lanzar su ataque, el enemigo estaba exhausto y por lo tanto logró fácilmente derrotarlo atacándolo por los 25 Plut., Sert., 12, 4. 26 Sall., Hist., 1, 112R; Oros., Hist. adv. pag., 5, 23, 4. 27 Liv., Ad Urb., per. 90. 28 Manchón Zorrilla 2016: 68-69. 29 Front., Stratag., 4, 5, 19. 30 Flor., Epit., 2, 10, 7; González-Conde Puente 2011: 143-148. 31 Sall., Hist., 2, 29R. 32 Salinas de Frías 2014: 28; Guàrdia i Llorens 2015: 74-103; Amela Valverde 2020: 1-7. 33 Oros., Hist. adv. pag., 5, 23, 10; Flor., Epit., 2, 10; Liv., Ad Urb., per. 91 fr.22, 44-45. El estado mayor sertoriano 7 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 flancos.34 En el mismo año de la batalla de Italica, Hirtuleyo murió luchando en Segontia,35 localidad que a partir de la obra de Schulten se ha identificado como Sagunto,36 hipótesis actualmente descartada en favor de Sigüenza37 o de Segontia Lanka (Langa de Duero)38. Pese al rol importante que tuvo en la experiencia sertoriana y a los numerosos pasajes de las fuentes antiguas que le mencionan, Plutarco sistemáticamente omite su nombre y los episodios relacionados con él. Es probable que esto se deba a la voluntad del historiador de Queronea de no ensombrecer a la figura del protagonista de su obra, dando importancia a los éxitos de otro personaje.39 Quinto Hirtuleyo: hermano del precedente, formó parte del estado mayor de Pompeyo Estrabón durante la guerra social (como atestigua el Bronce de Ascoli, en el cual Q. Hirtuleyo es mencionado entre los miembros de su estado mayor)40, probablemente como contubernalis.41 Chicorius propuso,42 seguido por otros estudiosos como Gabba, Hinard, Konrad y Criniti,43 que Q. Hirtuleyo pudo pasar a Sertorio durante el asedio de Roma (87 a.C.), cuando el ejército de Pompeyo Estrabón presidiaba la puerta Collina cerca de la cual se encontraba el campamento de Sertorio.44 L. Terencio, otro miembro del estado mayor de Pompeyo Estrabón mencionado en el Bronce de Ascoli, posiblemente pagado por Cinna, trató de asesinar a su comandante. Sin embargo, Pompeyo Estrabón logró salvarse, pero ochocientos hombres decidieron pasar a Sertorio.45 Es posible que Q. Hirtuleyo fuese uno de estos desertores. Murió junto a su hermano en la batalla de Segontia.46 34 Front., Strat., 2, 1, 2 y 2, 3, 5. 35 Oros., Hist. adv. pag., 5, 23, 12. 36 Schulten 1926: 199. 37 Spann 1984: 116-119. 38 Konrad 1994b: 445-453. 39 Konrad 1994a: 132. 40 cf. CIL, I2 ,709. 41 Hinard 1985: 358; Konrad 1994a: 56 y 131. 42 Cichorius 1922: 167-168. 43 Gabba 1973: 307-308; Hinard 1985: 156-157; Konrad 1994a: 56; Criniti 1970: 140- 141. 44 App., Bell. Civ., 67, 304 y 307. 45 Plut., Pomp., 3. 46 Oros., Hist. adv. pag., 5, 23, 12. 8 Stefano Bossola-Vaquero HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 Lucio Insteyo: senador de origen campano, también formó parte del estado mayor de Pompeyo Estrabón en la guerra social.47 Pudo pasar a Sertorio en la misma ocasión de Q. Hirtuleyo.48 La única información disponible sobre su actividad en Hispania es que se le puso a cargo del praesidium de la ciudad de Contrebia Belaisca (Botorrita en Aragón)49 tras su conquista en el 77 a.C.50 Tras este episodio se desconoce su destino y no aparece entre los participantes en el complot de Perperna. Caio Insteyo: hermano del precedente, fue prefecto de la caballería sertoriana. Las únicas informaciones disponibles nos informan de que guio una expedición de aprovisionamiento en el territorio de los vacceos con el objetivo de alistar jinetes y llevarlos a Contrebia Leucade (actualmente en el municipio de Aguilar del Río Alhama en la Rioja, según algunos estudios la versión correcta del nombre sería Contrebia Leucada)51 durante la campaña militar de Sertorio en el alto curso del río Ebro en el 76 a.C.52 No aparece mencionado en ninguna otra ocasión y, como su hermano Lucio, no figura entre los oficiales que mataron a Sertorio. C. Tarquicio Prisco: senador de origen etrusco, en los manuscritos aparece como Ταρκύνιος o Tarquinius. El cognomen Prisco es mencionado solo por Frontino53 y podría tratarse de una glosa introducida en el texto por la semejanza del nombre con el del rey de Roma. En el pasado se le ha identificado con el C(aius) Tarquiti(us) P(ubli) f(ilius) cuestor de Anio en Hispania que aparece en algunas monedas:54 siguiendo esta interpretación, en un momento dado habría cambiado de bando para unirse a Sertorio. B. Antela-Bernárdez, que apoya esta identificación, cree que C. Tarquicio se habría mantenido neutral durante el conflicto civil y posteriormente se habría unido al bando ganador, siendo enviado a Hispania junto con Anio. Este investigador propone la posibilidad de que no se le hubiese asignado el rango de cuestor desde el principio, sino que se le otorgase solo tras la defección de Lucio Fabio Hispaniense, personaje del que se tratará más adelante. Tarquicio habría decidido pasar al bando 47 CIL, I2 ,709. 48 Cichorius 1922: 167-168; Gabba 1973: 307-308; Hinard 1985: 156-157; Konrad 1994a: 56; Criniti 1970: 150-151. 49 Díaz Sanz y Medrano Marqués 2000: 165-169. 50 Liv., Ad Urb., per. 91 fr.22, 1-14. 51 Jordán Cólera 2017: 35-44. 52 Liv., Ad Urb., per. 91 fr.22, 75-77. 53 Front., Stratag., 2, 5, 31. 54 Crawford 1974: n. 366/4. El estado mayor sertoriano 9 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 sertoriano tras la dura actuación de Sila en Etruria, su lugar de origen, que podría haber dañado sus intereses o propiedades.55 Sin embargo, a partir de los estudios de Cichorius, se ha considerado más probable identificarlo con el C(aius) Tarquiti(us) L(uci) f(ilius) citado como miembro del estado mayor de Pompeyo Estrabón en el Bronce de Ascoli,56 opinión compartida por Konrad y Hinard.57 Por lo tanto, Cichorius propone corregir la versión del nombre citado en los manuscritos de Tarquinio (deformación que resultaría de la mayor familiaridad de los copistas con este nombre) a Tarquicio basándose en esta identificación.58 A este propósito, Konrad considera que, puesto que en otros casos el nombre Tarquicio ha conservado su forma en los manuscritos, la corrección solo tendría fundamento si se identifica al oficial sertoriano como el C. Tarquicio, hijo de Lucio, citado en el bronce de Ascoli, opción apoyada por el historiador. De no ser así, el asesino de Sertorio podría haber sido un Tarquinio, por lo tanto, los manuscritos no presentarían errores.59 Posiblemente pasó a Sertorio en la misma ocasión de Q. Hirtuleyo y de L. Insteyo.60 Probablemente fue proscrito junto a los otros sertorianos. Posteriormente fue al mando de 2000 jinetes en la batalla de Lauro.61 Participó en la conspiración organizada por Perperna que asesinó a Sertorio62 y probablemente fue ajusticiado por Pompeyo tras la derrota de lo que quedaba de la facción sertoriana.63 (¿C.?) Octavio Grecino: probablemente un senador originario de Tibur (Tívoli), puesto que en la misma localidad se han encontrado dos inscripciones que atestiguan la presencia de un Cayo Octavio Grecino en la ciudad en el primer cuarto del I siglo a.C.64 Presumiblemente fue proscrito junto con el resto de los sertorianos. No se conocen detalles de su vida antes de su participación en la experiencia sertoriana. Puesto que Tibur fue una de las primeras ciudades que decidieron apoyar a Cinna tras 55 Antela-Bernárdez 2017: 575-591. 56 CIL, I2 ,709. 57 Hinard 1991: 114-117; Konrad 1987: 522-524. 58 Cichorius 1922: 167-168. 59 Konrad 1987: 522-524; Konrad 1994a: 210-211. 60 Cichorius 1922: 167-168; Gabba 1973: 307-308; Hinard 1985: 156-157; Konrad 1994a: 56; Criniti 1970: 144-145. 61 Front., Stratag., 2, 5, 31. 62 Sall., Hist., 3, 57R; Diod., Bib. Hist., 38/39, 22. 63 Plut., Sert., 27, 6. 64 “C(aius) Octavius C(ai) f(ilius) Graecinus/ tr(iubunus) mil(itum)” CIL, XIV, 03629; “C(aius) Octavius C(ai) f(ilius) Graechin(us)/ IIIIvir(i)” CIL, XIV, 03664. 16 Stefano Bossola-Vaquero HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 trató de llegar al mar Egeo, con la intención de dirigirse hacia Italia,123 con 50 naves y 10000 soldados, aunque fue derrotado por Lúculo en Ténedos y en Lemnos. Se refugió en una cueva donde fue descubierto y posteriormente ajusticiado por Lúculo.124 De otros personajes conocemos solo el nombre en función de su participación en el complot contra Sertorio, mientras que desconocemos las circunstancias que los llevaron a unirse al grupo sertoriano, así como no se conoce ningún episodio relacionado con ellos. Aufidio: nada se sabe de él, excepto que participó en la conspiración contra Sertorio y que fue el único que se salvó entre los conjurados. Según Plutarco, se escondió en un pueblo bárbaro el resto de su vida, aunque el biógrafo de Queronea no nos proporciona informaciones sobre el lugar exacto.125 Es probable que Aufidio se hubiese escondido en la misma Hispania.126 Mecenas: escriba, probablemente de origen etrusco. Badian cree que pudiese ser un cliente de la familia de Mecenas, el estrecho colaborador de Augusto.127 Salustio lo indica como uno de los participantes en el banquete en el cual fue asesinado Sertorio,128 aunque ninguna fuente lo menciona entre los conjurados. Schulten considera que no estuvo al corriente del plan puesto que en el banquete fue posicionado entre dos personas seguramente implicadas, Perperna y Tarquicio, quizás para poderlo controlar mejor.129 Konrad, por el contrario, cree que fue uno de los participantes en el complot, puesto que Plutarco nos informa de que Sertorio fue convencido para asistir al banquete con una carta falsa que le comunicaba una victoria, que probablemente nunca tuvo lugar.130 Los conjurados por lo tanto necesitarían la colaboración de alguien que se ocupaba de la correspondencia y entre ellos estaba Mecenas.131 No se conoce cuál fue su destino tras el asesinato de Sertorio. 123 Cic., Mur., 33; Cic., Man., 21. 124 Plut., Luc., 12, 2-5; Oros., Hist. adv. pag., 6, 2, 20-22; App., Mithr., 76-77; Cic., Arch., 21. 125 Plut., Sert., 26, 3 y 27, 7. 126 Hinard 1985: 334; Konrad 1994a: 209. 127 Badian 1989: 590. 128 Sall., Hist., 3, 57R. 129 Schulten 1926: 227. 130 Plut., Sert., 26, 5. 131 Konrad 1994a: 211. El estado mayor sertoriano 17 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 Versio: escriba, probablemente de origen etrusco. La única noticia relativa a su vida nos la proporciona Salustio, que lo incluye entre los asistentes al banquete en el que fue asesinado Sertorio.132 Como en el caso del escriba Mecenas, no sabemos si tomó parte en el complot de Perperna y cuál fue su destino tras la derrota de lo que quedaba del bando sertoriano. Manlio: probablemente un senador. Se conoce únicamente que participó en el complot organizado por Perperna y que probablemente fue ajusticiado por Pompeyo. Plutarco se refiere genéricamente a él como uno de los jefes del ejército.133 Se duda sobre la forma correcta de su nombre. Plutarco, que es el único que lo menciona entre los conjurados, lo indica como Μάλλιος. Sin embargo, algunos estudiosos consideran que esta forma sea la transliteración del latín al griego de Manilius134 o Manlius,135 uso atestiguado por el mismo Plutarco. Incluso con esta corrección resulta imposible identificar a este personaje.136 García González recientemente ha propuesto un nuevo nombre como posible miembro del bando sertoriano: el de C. Cornelio Cetego. Cetego pertenecía a una importante familia romana que, si bien entre los siglos III y II a.C. había aportado cuatro cónsules,137 en el siglo I a.C. se encontraba en una fase de declive político. García González plantea que Cetego pudo haber participado en la revuelta de Lépido cuando tenía entre 18 y 20 años basándose en un pasaje de Salustio. Este historiador romano relata que Catón el Joven defendió la decisión de condenar a muerte a Cetego por su papel en la conjuración de Catilina diciendo que este, en otra ocasión, ya se había rebelado contra Roma.138 Posteriormente Cetego viajó a Hispania donde hirió a Metelo.139 Puesto que el único episodio conocido en el que el comandante romano resultó herido en la península ibérica es la batalla de Segontia,140 García González, de forma convincente, relaciona ambos hechos. Según esta reconstrucción, Cetego viajaría a Hispania junto con lo que quedaba del ejército de Lépido al mando de Perperna y se uniría al 132 Sall., Hist., 3, 57R. 133 Plut., Sert., 26, 1. 134 Plut., Pomp., 30, 1. 135 Plut., Sert., 26, 5; Plut., Cam., 27, 4; Plut., Fab., 9, 2; Plut., Cic., 14, 2. 136 Hinard 1985: 370; Konrad 1994a: 208. 137 M. Cornelio Cetego cos. 204 a.C. (Broughton 1951: 305), C. Cornelio Cetego cos. 197 a.C. (Broughton 1951: 332-333), P. Cornelio Cetego cos. 181 a.C. (Broughton 1951: 383- 384) y M. Cornelio Cetego cos. 160 a.C. (Broughton 1951: 444). 138 Sall., Cat., 52, 33. 139 Cic., Sul., 70. 140 Plut., Sert., 21, 2. 18 Stefano Bossola-Vaquero HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 bando sertoriano. No se conocen otras intervenciones de Cetego en la guerra sertoriana y no participó en el complot que terminó con la vida de Sertorio. Logró regresar a Roma en circunstancias desconocidas, posiblemente beneficiándose de la Lex Plautia de reditu Lepidanorum.141 Es posible que fuese elegido como cuestor en el 63 a.C.142 Este el mismo año participó en la conjuración de Catilina,143 donde se le ordenó permanecer en Roma para realizar atentados y provocar incendios con el objetivo de crear confusión en la ciudad antes de la llegada de Catilina.144 En particular, Cetego tenía que asesinar a Cicerón.145 Sin embargo, el complot fue descubierto y Cetego fue apresado146 y posteriormente ajusticiado sin juicio previo.147 Debido a la temprana edad con la que Cetego llegó a la península ibérica, no parece probable que formase parte del estado mayor de Sertorio; siendo más plausible que participase en el conflicto como simple soldado. 2. CONCLUSIÓN Toda reflexión sobre el estado mayor sertoriano está condicionada por el número limitado de personajes conocidos, dieciocho, aunque no hay dudas de que el total tuvo que ser mucho más elevado. Plutarco y Apiano nos informan de que Sertorio fundó un senado en Hispania compuesto por 300 miembros, todos individuos con ciudadanía romana pertenecientes al bando sertoriano, entre los cuales elegía a sus pretores y cuestores.148 Puesto que Sertorio confió el mando de todas las tropas, tanto romanas como ibéricas, únicamente a romanos,149 los oficiales de su ejército tendrían que ser un número suficiente para cubrir las necesidades del aparato militar sertoriano. No todos los miembros de su estado mayor pertenecían a su senado, por lo tanto, podían tener una procedencia distinta. 141 García González 2024: 522-528. 142 Ryan 1994: 258-259. 143 Sall., Cat., 17, 3-4. 144 Sall., Cat., 32, 2. 145 Sall., Cat., 43, 2-4; Plut., Cic., 16, 2. 146 Sall., Cat., 47, 3-4; Cic., Cat., 3, 6, 14. 147 Sall., Cat., 55; Plut., Cic., 55. 148 Plut., Sert., 22, 5; App., Bell. Civ., 108, 507. 149 Plut., Sert., 22, 6. El estado mayor sertoriano 19 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 Un factor que dificulta el estudio del estado mayor sertoriano son las circunstancias de su configuración: solo un número muy limitado de personajes conocidos se puede relacionar con los oficiales que acompañaron a Sertorio como procónsul de las provincias ibéricas en el 82 a.C.,150 otro grupo considerable llegó con Perperna en el 77 a.C.151 y posiblemente alguno se agregó de forma independiente en momentos distintos. Esta heterogeneidad, unida a las escasas informaciones a nuestra disposición, hace difícil realizar un análisis unitario. Finalmente, también se tiene que considerar la dificultad de reconstruir los cambios en este grupo a lo largo del tiempo, sobre todo, en las dos fases en las que se puede dividir la experiencia de Sertorio en la península ibérica: la primera más “institucional”, entre su llegada a Hispania en el 82 y su huida en el 81 a.C., y la segunda seguramente menos institucional, desde su regreso en el 80 hasta su muerte en el 73 a.C. Cuando Sertorio fue nombrado procónsul de las provincias ibéricas fue acompañado por un grupo político-administrativo completo y organizado según la práctica romana, sin embargo, desde su regreso, la situación fue más complicada y la estructura de su gobierno se adaptaría a las necesidades y a la dificultad del momento, resultando menos rígida y reglamentada. Todo esto evidencia el estado deficitario de nuestros conocimientos sobre el estado mayor sertoriano y las dificultades metodológicas para abordar este tema. No obstante, el estudio de las biografías de sus integrantes puede evidenciar aspectos interesantes y contribuir a los estudios sobre Quinto Sertorio. Se ha especulado en numerosas ocasiones sobre la existencia de un influyente “círculo etrusco” que rodeaba a Sertorio,152 en algunas ocasiones relacionado con el supuesto origen etrusco de la gens Sertoria,153 teoría que no parece estar confirmada por los hallazgos epigráficos. De los dieciocho miembros conocidos del estado mayor sertoriano, solo tres tienen un origen etrusco (Tarquicio Prisco, Perperna y Herennio), cinco si se consideran también los dos escribas (Mecenas y Versio), es decir entre el 17 y el 28% del total. Solo Tarquicio Prisco 150 Plut., Sert., 6, 4. 151 Plut., Sert., 15, 2. 152 Antela-Bernárdez 2012: 673 y nota 20. 153 Schulten 1926: 81-82; Schulze 1933: 230 y 332-341; García Morá 1991b: 83-86. 20 Stefano Bossola-Vaquero HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 pertenece al estado mayor originario de Sertorio,154 mientras que Perperna y Herennio llegaron a Hispania solo en el 77 a.C., por lo tanto, no fueron elegidos directamente por el procónsul. No es posible determinar si los dos escribas le acompañaron en el 82 a.C. o si se unieron a su bando posteriormente. Estos datos no parecen evidenciar una especial predilección de Sertorio hacia personajes de origen etrusco, cuya presencia en muchos casos se puede explicar con su vinculación a la sedición del cónsul Marco Emilio Lépido del 78 a.C., que tuvo su foco principal en Etruria.155 Un aspecto muy debatido es la extensión del mando provincial de Sertorio: si su rango de procónsul está actualmente atestiguado con seguridad gracias al descubrimiento de algunos proyectiles de honda inscritos,156 menos seguros son los límites de su mandato. En el periodo de las guerras civiles la falta de administradores impuso la asignación de ambas provincias ibéricas a un solo gobernador,157 como en el caso de Cayo Valerio Flaco, predecesor de Sertorio, que mantuvo el encargo de procónsul de Hispania Citerior y Ulterior desde el 92 a.C. hasta el 82 a.C.158 Por esta razón una autoridad sertoriana extendida a toda la península ibérica no se trataría de un unicum y podría verse confirmada por la presencia de dos cuestores en el estado mayor sertoriano. En la segunda fase de la experiencia de Sertorio en Hispania las fuentes antiguas mencionan claramente a dos cuestores: L. Hirtuleyo159 y M. Mario.160 El primero actúa preferentemente en Hispania Ulterior, mientras que el segundo parece estar vinculado a Hispania Citerior. Más difícil es la situación en la primera fase: ningún autor atestigua directamente la presencia de cuestores, sin embargo, Livio Salinator, encargado por Sertorio de defender los puertos pirenaicos, podría haber ocupado esta posición en Hispania Citerior. No se conoce cuándo M. Mario se unió al bando sertoriano, pero es posible que haya sustituido a Salinator en la 154 Si se acepta la identificación con el Caius Tarquitius Luci filius mencionado por el Bronce de Ascoli, mientras que, si hubiese sido el Caius Tarquitius Publi filius cuestor de Anio, ningún etrusco formaría parte del estado mayor sertoriano originario. 155 Sall., Hist., 1, 59-60 y 67R; Plut., Pomp., 15; App., Bell. Civ., 107. 156 Beltrán Lloris 1990: 211-226; Díaz Ariño 2005: 224-227; García González 2018: 18- 20. 157 Badian 1964: 88-96; García González 2012-2013: 198-199. 158 App., Ib., 100. 159 Plut., Sert., 12, 4. 160 Liv., Ad Urb., per. 91 fr. 22, 70. El estado mayor sertoriano 21 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 segunda etapa sertoriana en la península ibérica debido a la muerte de este. L. Hirtuleyo pertenecía al estado mayor originario por lo tanto pudo ser cuestor de Hispania Ulterior en la primera fase, retomando esta posición tras el regreso de Sertorio. La presencia de dos cuestores y el hecho de que en la mayoría de los casos actúen prevalentemente en una provincia parece indicar que la autoridad de Sertorio se extendía sobre toda la Hispania romana. Una última reflexión concierne a los posibles criterios de selección de Sertorio cuando formó su estado mayor originario. Como se ha expuesto precedentemente, no parece que el origen de los oficiales haya tenido relevancia en el momento de su elección, tampoco en el caso de los hermanos Hirtuleyo, sabinos como Sertorio. Cuando este fue enviado a Hispania, las relaciones con los líderes de su facción se habían deteriorado irremediablemente, sobre todo tras la reunión en la que Sertorio criticó ásperamente su manera de conducir la guerra contra Sila.161 Estas diferencias inconciliables llevaron a los jefes de su bando a alejarle de Italia, enviándole a la península ibérica, aunque probablemente él mismo aceptó de buen grado un encargo que le permitiría actuar con mayor independencia.162 Es posible que Sertorio eligiese para su estado mayor a personas que compartían su visión y su malestar. Otros factores, como la posibilidad de que Sertorio conociese directamente a algunos de sus oficiales, debido a su participación en la guerra social, son más difíciles de demostrar. El hecho de que tres de los miembros de su estado mayor, Q. Hirtuleyo, C. Tarquicio Prisco y L. Insteyo, hubiesen servido anteriormente en el de Pompeyo Estrabón y fuesen citados en el Bronce de Ascoli, en relación con la concesión de la ciudadanía a algunos caballeros iberos,163 no implica que tuviesen una particular relación con la península ibérica o con sus pueblos y que por esta razón Sertorio decidiese agregarles a su gobierno provincial. Como ha podido comprobarse, aun con las limitaciones que han sido expuestas, este estudio del estado mayor sertoriano nos permite no solo insertar a estos personajes en su contexto histórico, sino que también nos ha permitido aclarar algunas contradicciones presentes en las fuentes antiguas o en los manuscritos que las han trasmitido, haciendo posible la confirmación de algunas propuestas de identificación a la vez que nos han 161 Exup., Op., 50. 162 Spann 1976: 46-48. 163 CIL, I2 ,709. 22 Stefano Bossola-Vaquero HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 dado la oportunidad de formular nuevas teorías. Los resultados de este estudio biográfico han impulsado la realización de algunas reflexiones sobre temáticas relativas a la experiencia sertoriana, que aportan nuevos datos y nuevas perspectivas a una materia que, por el estado deficitario y fragmentario de las fuentes, se beneficia de toda revisión de los conocimientos existentes. El estado mayor sertoriano 23 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 Encargo ¿Cuestor o legado? Cuestor (¿Hispania Ulterior ?) Prefecto de la caballería ¿Legado? Cuestor (¿Hispania Citerior ?) Escriba Escriba Rango Senador ¿Senador? Senador Senador Senador Senador Senador Senador Senador Senador Senador ¿Senador? Origen Roma ¿Roma? Sabina Sabina Campania Campania Etruria Tibur Etruria Etruria Desconocido Roma Hispania Desconocido Desconocido Etruria Etruria Desconocido Momento de incorporación al estado mayor sertoriano Estado mayor originario Estado mayor originario Estado mayor originario Estado mayor originario Estado mayor originario Estado mayor originario Estado mayor originario Estado mayor originario 77 a.C. 77 a.C. 77 a.C. 77 a.C. Desconocido Incierto Desconocido Desconocido Desconocido Desconocido Nombre (? L.?) Livio Salinator (¿P.?) Calpurnio Lanario L. Hirtuleyo Q. Hirtuleyo L. Insteyo C. Insteyo C. Tarquicio Prisco Octavio Grecino M. Perperna Veientón C. Herennio M. Antonio L. Cornelio Cinna L. Fabio Hispaniense M. Mario Aufidio Mecenas Versio Manlio Tabla 1. Resumen del estado mayor sertoriano 24 Stefano Bossola-Vaquero HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLVIII (2024): 1-29 ISSN: 2530-6464 BIBLIOGRAFÍA Alapont Martín, Llorenç (2008), “Evidencias de la ejecución y tortura pública de los soldados sertorianos en el pórtico del foro de ‘Valentia’”, en Consuelo Roca de Togores Muñoz y Fernando Rodes Llore (coord.), Actas de las Jornadas de Antropología Física y Forense: Alicante, 29-30 de junio de 2006, Alicante, Diputación Provincial de Alicante e Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil- Albert, pp. 73-80. Alapont Martín, Llorenç, Calvo Gálvez, Matías y Ribera i Lacomba, Albert (2010), “La destrucción de Valencia por Pompeyo (75 a.C.)”, Quaderns de difusió arqueológica, 6, pp. 1-39. Amela Valverde, Luis (2020a), “La ceca ibérica de Lauro”, Hispania Antiqva, 44, pp. 1-26. Amela Valverde, Luis (2020b), “La campaña de Pompeyo en Sicilia (82 a.C.)”, Myrtia, 35, pp. 225-248. Antela-Bernárdez, Borja (2012), “Economía, comerciantes e intereses durante las Guerras Sertorianas”, Latomus, 71.3, pp. 668-685. 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