Matar como lema de vida: una realidad reflejada en maras y menores soldado
Abstract
Grado en Educación Social
Full text
1 FACULTAD DE EDUCACIÓN DE PALENCIA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID MATAR COMO LEMA DE VIDA: UNA REALIDAD REFLEJADA EN MARAS Y MENORES SOLDADO TRABAJO FIN DE GRADO EN EDUCACIÓN SOCIAL AUTOR/A: Alicia de Lozar Ramos TUTOR/A: José Luis Hernández Huerta Palencia, 16 de junio de 2021
2 RESUMEN Durante toda la historia, la humanidad ha estado marcada por muchas guerras que han dejado a su paso pobreza, marginalidad, delincuencia, violencia, etc. Aunque nos parezcan cosas pasadas hoy en día siguen sucediendo y en muchos países se vive esta realidad. En este trabajo nos vamos a centrar en uno de los protagonistas que toma vital importancia en los efectos y en las consecuencias que dejan los conflictos, los menores. De esta manera veremos el contexto en el que se encuentran países como Guatemala, Honduras, El Salvador y Sierra Leona, países sumidos en conflictos bélicos y las consecuencias que estas guerras producen a los menores, por ello nos centraremos en las maras y en los menores soldado como desarrollo principal del trabajo, analizando desde un punto de vista educativo los factores sociales, económicos y culturales. PALABRAS CLAVE: Violencia, pobreza, maras, menores soldado, educación, reinserción. ABSTRACT Throughout history, humanity has been affected by many wars that have left behind poverty, isolation, crime, violence.… Although, it may seem that these impacts belong to the past many countries are still living this reality. Along with this project, we are going to focus on the children and young adults who end up living with the consequences of armed conflicts. We will examine countries such as Guatemala, El Salvador, Honduras, and Sierra Leone, where violence is a constant in the day to day lives of the citizens. The focal point of this project is weapons and children soldiers, by analyzing social, economic, and cultural factors from an educational point of view. KEYWORDS: Violence, poverty, gangs, minors soldier, education, reinsertion.
3 ÍNDICE 1 INTRODUCCIÓN ............................................................................................................ 4 2 JUSTIFICACIÓN DEL TEMA ELEGIDO ........................................................................ 5 3 OBJETIVOS ..................................................................................................................... 7 3.1 OBJETIVOS GENERALES ............................................................................................ 7 3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS ........................................................................................... 7 4 APROXIMACIÓN A CONFLICTOS ARMADOS PROTAGONIZADOS POR MENORES ............................................................................................................................... 7 4.1 LA GUERRA ............................................................................................................ 9 4.2 LA POBREZA .......................................................................................................... 9 4.3 4.3 LA EDUCACIÓN Y EL EMPLEO .................................................................... 10 4.4 4.4 LA FAMILIA Y AMIGOS ................................................................................ 10 5 MARAS ............................................................................................................................. 11 5.1 APROXIMACIÓN AL FENÓMENO DE LAS MARAS ........................................ 12 5.2 CARACTERÍSTICAS ............................................................................................ 15 5.2.1 FACTORES SOCIALES ..................................................................................... 15 5.2.2 FACTORES CULTURALES ............................................................................... 19 5.2.3 FACTORES ECONÓMICOS .............................................................................. 20 5.2.4 FACTORES EDUCATIVOS ............................................................................... 21 5.2.5 PROCESO DE ADHESIÓN ................................ ¡Error! Marcador no definido.1 5.3 ESTRATEGIAS EDUCATIVAS DESDE LA EDUCACIÓN SOCIAL ...................... 22 6 MENORES SOLDADO .................................................................................................... 26 6.1 APROXIMACIÓN AL FENÓMENO DE LOS MENORES SOLDADO ................ 26 6.2 CARACTERÍSTICAS ............................................................................................. 30 6.2.1 ASPECTO SOCIAL ....................................................................................... 30 6.2.2 ASPECTOS PSICOLÓGICOS ........................................................................ 31 6.2.3 ASPECTO EDUCATIVO ............................................................................... 32 6.2.4 PROCESO DE ADHESIÓN DE LOS MENORES SOLDADO ........................ 33 6.3 ESTRATEGIAS EDUCATIVAS DESDE LA EDUCACIÓN SOCIAL. .................. 33 6.3.1 LLEGADA AL CENTRO ................................................................................ 34 6.3.2 RUPTURA ........................................................................................................ 34 6.3.3 REINTEGRACIÓN ......................................................................................... 35 7 CONCLUSIÓN ............................................................................................................... 35 8 BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................................ 38 9 ANEXOS .................................................................................................................... 41
4 1. INTRODUCCIÓN Con este trabajo nos vamos a adentrar en uno de los problemas que sigue asolando actualmente la realidad de muchos países. La guerra arrasa con todo lo que encuentra a su paso dejando países con una economía desbastada y gran debilidad en los gobiernos políticos. Además las mujeres y los niños son los que salen más desfavorecidos. Nos centraremos en una realidad donde el lema de vida es “matas o te matan” y con ello tienen que vivir diariamente. Centrándonos en los menores como protagonistas de los menores soldado y de las maras en las etapas de la infancia y de la adolescencia, vemos que la guerra les ha destruido su proceso de sociabilización, su búsqueda de identidad, ya que desde pequeños se han visto envueltos en conflictos bélicos y muchos de ellos no han tenido las necesidades básicas cubiertas, además el vivir diariamente en estos contextos les produce efectos psicológicos que les llevará a muchas complicaciones a la hora de la reinserción en la sociedad. Por otra parte estos menores crecen con una educación basada en la cultura de la guerra. Debido a los conflictos bélicos muchas escuelas permanecen cerradas y los niños se crían en la calle donde la mayoría de ellos desarrolla un alto nivel de criminalidad ya que se encuentra con una realidad donde hay un alto nivel de delincuencia, de robos, de extorsiones, de tráfico de drogas. El menor al encontrarse desamparado tanto institucionalmente como familiarmente, ingresa en las maras o se alistan a ser soldados ya que esto para ellos, les supone un sentido de familia, de unidad, donde se ven protegidos y respaldados. La infancia, la primera etapa de la vida de todas las personas en cualquier sociedad, es corrompida con una educación basada en la delincuencia provocándoles problemas psicológicos donde ven la guerra como algo normal, se deshumanizan, además su inocencia no les deja ver el verdadero peligro al que se enfrentan. Es por eso que la educación social es imprescindible a la hora de intervenir con dichos menores. A partir de intervenciones donde se ponga de base la educación para transformar las ideas que tienen en unas nuevas alejadas de la violencia. El formarles en libertad inculcándoles autoestima, confianza y valores de humanidad es algo muy importante para que se produzca la reinserción en la sociedad. Una sociedad de la que son rechazados la mayoría de las veces por las atrocidades que han cometido, es por eso que es necesario realizar un amplio trabajo para que puedan tomar un camino y una vida mejor. En conclusión este trabajo expondrá la realidad diaria de muchos niños y adolescentes que se encuentran en contextos de guerra y se unen a pandillas o se alistan a soldados ya que es la única vía de escape que ven posible. Con este trabajo nos adentraremos en los contextos que se encuentran dichos países a partir de los factores culturales, sociales, económicos, así como más concretamente, los contextos individuales que podemos ver en cada menor, características que la
5 mayoría de ellos presentan y de las que destaco principalmente la pobreza como la causa de las demás. Desde el punto de vista educativo, también nos adentraremos con la intervención a estos menores para que vuelvan a incorporarse a la sociedad, dándoles herramientas para que ellos mismos aprendan a resolver sus propios problemas, acompañándolos en todo momento. 2. JUSTIFICACIÓN DEL TEMA ELEGIDO A partir de los documentos profesionalizadores (2007), podemos definir la Educación Social como “ el derecho de la ciudadanía que se concreta en el reconocimiento de una profesión de carácter pedagógico, generadora de contextos educativos y acciones mediadoras y formativas, que son ámbito de competencia profesional del educador/a social, posibilitando: la incorporación del sujeto de la educación a la diversidad de las redes sociales, entendida como el desarrollo de la sociabilidad y la circulación social; la promoción cultural y social, entendida como apertura a nuevas posibilidades de la adquisición de bienes culturales, que amplíen las perspectivas educativas, laborables, de ocio y participación social” (Social, A. E. D. E. 2007). Entendiendo al profesional de la Educación social como un agente que tiende a generar cambios sociales con el fin de una mejora en la vida del individuo y en la sociedad. Su papel juega vital importancia a la hora de tratar con colectivos que se encuentran en situaciones vulnerables con el objetivo de facilitar las relaciones interpersonales del sujeto, del asesoramiento y apoyo ante las necesidades socioeducativas que el individuo pueda llegar a tener, dando en todo el momento las herramientas y respondiendo de manera eficaz a las situaciones que vayan surgiendo. Si aplicamos esta definición al ámbito en el que se centra nuestro estudio, vemos que esta profesión se considera imprescindible para tratar con este tipo de situaciones, de esta manera se puede realizar una comparación con las competencias que se nos muestran en la guía del grado de Educación Social, además de las habilidades y destrezas que tiene que poseer una persona que se dedique a este ámbito, como la capacidad autocrítica y la capacidad crítica, la resolución de problemas y la toma de decisiones, la adaptación a situaciones nuevas, la creatividad, el reconocimiento y respeto a la diversidad y multiculturalidad entre otras. “Comprender los referentes teóricos, históricos, culturales, comparados, políticos, ambientales y legales que constituyen al ser humano como protagonista de la educación¨ Para realizar un proceso de intervención tanto con los maras como con los menores soldado, es necesario que previamente se realice un estudio acerca de cuál es la situación social, económica, política de la zona en donde se va a trabajar. En este caso, con las maras nos encontraríamos en
6 el contexto de los países que conforman el Triángulo Norte y con los menores soldado, iríamos a Sierra Leona, contextos de pobreza, debilidad política y guerras y delincuencia que nos ayudan a comprender mejor la realidad en la que viven. No obstante, por otra parte, también es importante que de manera concreta e individualizada se escuche a cada persona la situación que ha vivido para poder ayudarle a salir de los conflictos bélicos. Una vez ese proceso de escucha se haya realizado es importante llevar a cabo un diagnóstico y procesar todo lo que se ha dicho para detectar de esta manera las necesidades que pueden llegar a tener, es por eso que otra de las competencias básicas que nos señalan en la guía del grado es “diagnosticar situaciones complejas que fundamenten el desarrollo de acciones socioeducativas”. Con este procedimiento, el educador social analiza profundamente los problemas que experimentan los menores diariamente para posteriormente realizar el diseño de la intervención, lo cual tiene que ver con las siguientes competencias: “Diseñar planes, programas, proyectos, acciones y recursos en las modalidades presenciales y virtuales.” “Diseñar y desarrollar procesos de participación social y desarrollo comunitario.” “Elaborar y gestionar medios y recursos para la intervención socioeducativa.” “Aplicar metodologías específicas de la acción socioeducativa.” Habiendo analizado el contexto de los países donde se va a intervenir así como las causas que les llevan a la inserción a estos grupos, y las necesidades que puedan tener es importante diseñar un modelo de intervención para posteriormente actuar. Este modelo tiene una base educativa como motor principal donde el individuo se encuentra en niveles muy escasos ya que al adentrarse a los conflictos bélicos la formación la ha perdido completamente. Es muy importante que recupere esta formación para ayudarle a conseguir las herramientas que le hacen falta a la hora de encaminar su propio futuro, en la búsqueda de trabajo, concretamente los maras lo tienen muy complicado ya que no disponen de esa formación, es por eso que tanto para las maras como para los menores soldado, existen programas de formación. De manera concluyente podemos decir que la educación es la base principal en la formación de toda sociedad ya que esta es la encargada de facilitar todas las herramientas, valores, derechos, así como libertades al individuo, para que de esta manera pueda tener una vida mejor de acuerdo a la socialización y a la toma de decisiones propias. Por otra parte en este trabajo, el carácter socializador también es un proceso muy importante ya que es el proceso mediante el cual los maras y los menores soldado se han conformado de dicha manera.
7 3. OBJETIVOS 3.1 OBJETIVOS GENERALES - Generar conocimiento sobre las maras que conforman el Triángulo Norte y los menores soldado de Sierra Leona, así como sus principales factores. - Acercar desde la Educación Social la realidad diaria de las personas que viven en contextos de violencia, pobreza y que han salido o se encuentran aún inmersas en guerras civiles. 3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS - Analizar las características generales que tienen tanto las maras como los menores soldado para profundizar con la temática escogida. - Exponer a través de estudios realizados las distintas intervenciones que llevan a cabo las instituciones. - Fundamentar la importancia que tiene la educación para prevenir estos hechos. 4. APROXIMACIÓN A CONFLICTOS ARMADOS PROTAGONIZADOS POR MENORES Todo el ser humano nace desprovisto de muchas herramientas que irá adquiriendo a través del aprendizaje a lo largo de su vida, mediante el proceso de socialización, proceso en el que a la persona se la enseña todas las normas y las culturas de su entorno para que pueda participar en la vida social, para que se forme como persona de acuerdo a estas normas sociales. Muchos autores definen esta acción como ¨ el proceso en el cual los individuos incorporan normas, roles, valores, actitudes y creencias, a partir de un contexto socio-histórico en el que se encuentran insertos a través de diversos agentes de socialización tales como los medios de comunicación, la familia, los grupos de pares y las instituciones educativas, religiosas y recreacionales, entre otras (Simkin y Becerra, 2013). Este proceso se lleva a cabo a través de los agentes de socialización los cuales son muy importantes para que se pueda cumplir el crecimiento personal del individuo: la familia, la escuela, el grupo de pares o iguales, la religión, el trabajo y los medios de comunicación (Simkin y Becerra, 2013). La socialización es el proceso de unión entre el individuo y los agentes de socialización mediante una serie de características que les da unidad: valores, normas,
8 símbolos, objetivos, intereses además de categorizaciones como la edad, el género, la etnia. Estos contenidos miden la intensidad de influencia que puede tener el individuo con respecto a los diferentes agentes de socialización (Simkin y Becerra, 2013). Es un proceso que se da durante toda la vida de la persona distinguiéndose dos etapas: una primaria y una secundaria. En la etapa primaria el individuo se adentra en la sociedad a través de la familia, como único agente socializador exclusivo. “La socialización primaria es la primera por la que el individuo atraviesa en la niñez; por medio de ella se convierte en miembro de la sociedad. [...] Se advierte a primera vista que la socialización primaria suele ser la más importante para el individuo, y que la estructura básica de toda socialización secundaria debe semejarse a la de la primaria” (Berger y Luckmann, 1968). La etapa secundaria introduce al individuo en más contenidos adentrándole en el contexto de su entorno (Simkin y Becerra, 2013). Todas las sociedades mantienen comportamientos similares dependiendo del ciclo de la vida del individuo, el cual comienza en el momento que nace y finaliza en el momento que muere. En este trabajo vamos a adentrarnos en dos de estas etapas, en la infancia y en la adolescencia para comprender mejor el papel que juegan en los conflictos armados, así como entender el proceso de reclutamiento a estos grupos que analizaremos posteriormente. En primer lugar, la infancia es considerada la fase donde el individuo experimenta, aprende cosas y es la parte que tiene que ser dedicada al juego En este periodo la familia juega un papel muy importante ya que es el agente socializador que tiene que velar por las necesidades de la criatura. Es muy importante ya que se dice que es en esta etapa cuando las personas formamos nuestro ¨self¨, nuestra identidad, y que en etapas posteriores resultará más difícil cambiarla, por eso que la socialización que experimente la familia con el niño tiene que ser muy buena ya que es algo que le determinará (Yubero, 2005). En segundo lugar, la adolescencia llega con grandes cambios en la vida de las personas tanto físicos como psíquicos. Es una etapa donde el cuerpo se desarrolla y a la vez empezamos a madurar intelectualmente. Podemos definir este periodo como la etapa intermedia entre la infancia y la edad adulta. Muchas de las funciones que se llevan a cabo en esta etapa se corresponderían con la formación y la construcción de la identidad, es muy importante para ellos la búsqueda de la identidad para poder pasar a ser unas personas autosuficientes, un proceso de maduración por el cual los jóvenes tienen que verse influidos por unas herramientas y habilidades proporcionadas por sus agentes de socialización primarios (Moreno, 1997). Tanto la infancia como la adolescencia son etapas que están muy marcadas por el entorno en el que se vive, aspectos como la etnia, la religión, la cultura y los medios económicos, así como la familia y las amistades van a determinar de qué manera va a llevar a cabo el individuo dichas fases. Pero, ¿qué ocurre cuando en estas etapas el individuo no tiene las herramientas necesarias para llevar a cabo su proceso de crecimiento como persona, su búsqueda de identidad? Esto ocurre
9 cuando el proceso de socialización no se está llevando a cabo o se está realizando de una mala manera. Cuando esto ocurre, entran en juego instituciones que ayudan a estos individuos a realizar este proceso de cambio, pero en muchas ocasiones el propio sistema aparta a estos jóvenes de la sociedad, resultando un grupo de jóvenes desamparados a nivel familiar y a nivel legal, intentando realizar su búsqueda de identidad por ellos mismos, la mayoría de las veces en condiciones y en entornos que no son muy favorables. En contextos donde la pobreza es extrema, donde existe exclusión social, y políticas debilitadas e incluso el romanticismo y la excitación de la guerra, son algunas de las características que les llevan a tener comportamientos desviados, comportamientos que no se ajustan a la normativa y a las reglas de la sociedad. Comportamientos que dan lugar a la creación de bandas o pandillas como en el caso de los Latin Kings en España o de las maras en los países que conforman el Triángulo Norte o lo que pasa con los menores que se encuentran en conflictos armados en países de África. Aunque dichos conflictos no vengan del mismo entorno, tengan distintos orígenes, tienen una contextualización muy similar, y es que ambos grupos provienen de conflictos bélicos, de situaciones de pobreza y de un proceso o ritual que hace que los menores se deshumanicen, además de los factores como la búsqueda constante de identidad por ellos mismos (Cifuentes, 2015). Pudiendo distinguir estos aspectos en cuatro categorías: la guerra, la pobreza, la educación y el empleo y la familia y los amigos. 4.1 LA GUERRA Los conflictos armados tanto internos como externos, así como las violencias militares crean una serie de causas que llevan a los menores alistarse como soldados o adentrarse como miembros de las pandillas. En primer lugar, el crecer en un ambiente de guerra, se vuelve en un hecho normal para estos menores ya que lo experimentan diariamente. De acuerdo a Teun Voeten, tienen interiorizado el lema de ¨o matas o te matan¨. En segundo lugar, el vivir día tras día situaciones de violencia crea la necesidad de autoprotección que buscan con el uso de la violencia. En tercer puesto, la guerra, deja tras su paso muchas consecuencias como el cierre de las escuelas, de la desintegración familiar, el aumento de la pobreza, características que contribuyen al ingreso del menor. ¨ Vivir en un contexto de violencia armada influye en la gente joven para que recurra a la violencia armada. Crea sentimientos de inseguridad y una atmósfera en la que el comportamiento violento se considera legítimo y ligado a la fácil disponibilidad de las armas¨ (Brett y Specht, 2005). Por último, otro aspecto es el que ocurre con una parte minoritaria de estos menores, los cuales se adentran debido al placer de matar, los que son considerados como sádicos, ¨cuando una persona comete un acto agresivo, la expectativa de un castigo o represalia libera hormonas de estrés. Si el castigo no se llega a producir, el sentimiento de alivio que atraviesa el sujeto le da placer, un placer muy intenso, como euforia, más que algo desagradable¨. Muchos
16 apartado analizaremos cuales son las causas de la adhesión a las maras y por ente que factores llevan a una persona que se encuentra integrada en una mara querer salir de ella. 5.2.1 FACTORES SOCIALES La mara es una realidad que se encuentra establecida dentro de la sociedad de los países de Centroamérica, encontrándose más visible en los países que forman parte del Triángulo Norte, Honduras, El Salvador y Guatemala, caracterizándolas principalmente por la pobreza ya que estas pandillas nacen en los barrios pobres y marginales de las zonas urbanas, presentando una gran debilidad en el gobierno lo que ocasiona un gran problema de falta de control y de vigilancia. Estas zonas también son caracterizadas por la desigualdad y la desintegración social y cultural. Como consecuencia de estos aspectos, son zonas que se encuentran sumergidas en un contexto de delincuencia, de drogas, de desacato a la autoridad, etc (Gómez, 2020). La realidad que vive Centroamérica es que los habitantes se sienten vulnerables e inseguros en sus barrios, debido a la falta de resolución del gobierno ante las actitudes de delincuencia y a la ineficacia de las instituciones estatales. Según nos explica Míguez (2017) la violencia llega con un deterioro social. Cuando existe desempleo, falta de oportunidades laborales y educativas, cuando el gobierno, y las instituciones que se encuentran en el mando son inexistentes o ineficaces y cuando la pobreza es extrema. “En lugares donde el Estado central no llega bien surgen organizaciones alternativas, que utilizan la violencia como mecanismo de control social” (Míguez, 2017). Al igual que nos cuenta la persona a la que entrevistamos (Anexo 1). Con ello, las maras establecen sus propias leyes, sus propios valores en sustitución a las instituciones estatales formando parte de la estructura social. Una estructura que se encuentra organizada de manera piramidal, encontrándose en la base el cargo menor y en la punta de la pirámide el más imprescindible. Los integrantes de ambas maras pueden ir subiendo o bajando de nivel según los logros y los fracasos que hayan cometido. Tanto la mara- 18 como la mara Salvatrucha funcionan a través de subgrupos denominados clicas. A partir de ahí cada organización tiene su propia estructura, aunque son muy parecidas hay algunas diferencias en la denominación como vemos en las representaciones siguientes (Rivera, 2014).
17 ESTRUCTURA DE LOS CLICAS MARA- 18 ESTRUCTURA DE LOS CLICAS MARA SALVATRUCHA
18 Por último destacar que las maras están formadas por adolescentes de edades comprendidas entre 9 y 25 años destacando como grupo mayoritario al sexo masculino. Jóvenes que se encuentran ambulando sin saber qué hacer ni por donde seguir cuando su familia y las instituciones les han dado la espalda. (Rivera, 2014) ¨La Mara Salvatrucha es la historia del fracaso de unos países que no supieron qué hacer con unos muchachos que no sabían qué hacer con sus vidas¨ (Martinez, 2013) Según Jaume Funes (2018) psicólogo y educador, especialista en la etapa de la adolescencia, hay una característica que define esta etapa y es la búsqueda continua de identidad, un proceso de maduración por el cual los jóvenes tienen que verse influidos por unas herramientas y habilidades proporcionadas por sus agentes de socialización primarios. En reglas generales y normativas estos agentes de socialización serían la familia y la educación, pero cuando estos no se encuentran, entra en juego la función de instituciones que ayuden a los jóvenes a realizar este proceso de cambio y de búsqueda de identidad, pero en realidad nos encontramos con que el sistema aparta a estos jóvenes de la sociedad, entonces es cuando vemos a un grupo de jóvenes desamparado
19 tanto familiarmente como legalmente que intenta realizar este proceso de cambios por sí mismos y muchas veces en condiciones y en entornos no muy favorables (Funes, 2018). 5.2.2 FACTORES CULTURALES Dentro de la cultura de las maras encontramos muchos rasgos que las caracterizan dotándolos con una identidad única, las normas y las sanciones, el lenguaje que utilizan, el sentido del valor y lealtad que deben al grupo, entre otros rasgos como el físico y la vestimenta y el papel que juega la mujer dentro del grupo. En cuanto a las normas y las sanciones cada mara tiene las suyas propias por lo que no pueden generalizarse para todos los grupos, sin embargo, entre las normas generales se encuentra la prohibición del consumo de ¨piedra¨ (crack) y ¨¨pega¨ (pegamento), el fumar marihuana o ingerir alcohol tampoco es una práctica bien vista entre los mareros. El no cumplir estas normas se considera falta leve (Demoscopía, 2007). Otra de las normas de los mareros es la prohibición de robar en el territorio que está custodiado por la mara, el andar o atracar solo, violar, relacionarse con otras personas que no sean miembros de la mara o que se encuentren integradas en la mara rival, atacar a un compañero de la misma mara, etc. Estas prohibiciones si las cumplen llevan consigo un castigo propio de cada grupo (Demoscopía, 2007). Otros aspectos característicos que dan unidad al grupo corresponderían con un lenguaje propio de cada mara que utilizan para intimidar, para comunicarse entre ellos y para hacer notar una superioridad, de la misma manera ocurre con los graffiti o con los tatuajes, los cuales son caracterizados por la simbología de cada mara. Con respecto a los tatuajes, actualmente cada vez son menos mareros los que se tatúan como medidas de seguridad (Demoscopía, 2007). Por último dentro del factor cultural cabe destacar el papel que juega la mujer dentro del grupo. Un colectivo que es minoritario en las maras y que no es muy visible, ya que las maras se caracterizan por ser sociedades patriarcales y machistas. Hay algunas clicas que aún en la actualidad tienen prohibido la adhesión de mujeres, pero, cabe destacar las funciones y tareas que ocupan las mareras en los grupos donde si son aceptadas. Son funciones en las que se destaca una gran desigualdad, discriminación y obediencia (CEAR, 2013). Como nos cuenta el testimonio de una exmarera: "Yo pasaba en la casa y hacía la comida para él, la limpieza, y él llevaba más amigos y tenía que hacer comida para ellos. Llegaban otras amigas para apoyar. Ellos daban el dinero para la comida" (Interpeace, 2013). Sin embargo, podemos ver un grupo minoritario de mujeres que se encuentran en igualdad de condiciones que los varones, teniendo funciones de violencia en donde portan armas, se dedican al narcotráfico y extorsionan,
20 utilizando sus herramientas de mujer para embaucarlos. De acuerdo a Lucía Pérez "En general, a las mujeres nos toca hacer casi lo mismo que a los hombres: robar, vender drogas, armas, organizar algún secuestro y asesinar" (Franco, 2013). No obstante, las mujeres la mayoría de las veces no tienen voz ni voto en la toma de las decisiones, dentro de la jerarquía marera se siguen viendo como el sexo frágil, teniendo un rol secundario dentro de las maras. Dentro del grupo de mujeres mareras nos encontramos con las jainas, las cuales son caracterizadas por ser el grupo entre mujeres más peligroso ya que se encuentran impunes a todo. Pasan totalmente desapercibidas y en todo momento están custodiadas y respaldadas por su marido con el qué tienen que ser fieles si no quieren perder su status dentro del grupo (Pérez Domenech, 2015). El hecho de no tener tanta visibilidad favorece tanto al grupo como a ellas ya que las da mayor seguridad y pueden cometer mayores actos de criminalidad sin tener la sospecha de nadie. Con esta ventaja, la mara se aprovecha con el objetivo de un beneficio económico con actividades como el narcotráfico, o bien de llegar a la mara rival sin que nadie sospeche nada. Por otra parte, las mareras deben lealtad al grupo y a su marido no pudiendo serle infiel, siendo castigada por la mara si lo hace, siendo también objetos sexuales de los demás mareros a no ser que sean pareja de los que representan los altos cargos de la mara. En cambio, la sexualidad en los hombres se reproduce de la manera contraria. Los mareros tienen la libertad de acostarse con cuantas mujeres ellos quieran. 5.2.3 FACTORES ECONÓMICOS La extorsión es la principal fuente de dinero que tienen las maras. Según publicó la ONG International Crisis Group en “El salario del miedo: maras violencia y extorsión en Centroamérica” debido a que esta actividad ha demostrado ser el acto criminal más seguro para el grupo en cuanto a la forma de su funcionamiento, principalmente en cuanto a lo que se refiere al territorio, ya que es una forma de control territorial. Con esta actividad ilícita, los mareros tienen a su disposición el poder de una zona debido a la conocida economía de protección que se trata de dar dinero a cambio de la seguridad de dicha persona y de su familia. Al igual que nos cuenta la persona a la que entrevistamos (anexo 1), las maras extorsionan a las empresas, a trabajadores autónomos o de transporte a cambio de su protección y la de sus familias. Los comerciantes informales del país nos dan datos como que el 79% de las empresas hondureñas y el 80% de las salvadoreñas se encuentran en situación de extorsión (Crisis Group, 2017). El dinero que recaudan es utilizado para su propio sustento y el de sus familias. Para la compra de armas y para blindar mejores condiciones a los mareros que se encuentran en la cárcel; sobornando a
21 policías, pagando abogado… Este dinero es blanqueado con pequeñas empresas que han constituido los mareros para dicho fin. 5.2.4 FACTORES EDUCATIVOS Varios estudios han determinado que el abandono de la escolaridad junto a la falta de autorización por parte de la familia provocan que los actos criminales e ilícitos se acentúen desde una temprana edad (Rubio, 2003). El sistema escolar en los países del Triángulo Norte es cada vez más precario e ineficaz debido a los grupos mareros que controlan el sistema educativo convirtiéndolo en un lugar de reclutamiento de los menores. En muchos centros de Honduras los mareros actúan directamente traspasando la frontera del centro llegando a pagar los sueldos de los profesores o teniendo alumnos infiltrados. Como nos afirma Europa Press, en el año 2018 el 30% de los menores hondureños habían abandonado el sistema educativo. Porcentaje muy parecido al que nos encontramos en Guatemala donde hay un 25% de menores sin escolarizar y en el Salvador donde hubo 49.000 abandonos. Cifras que siguen aumentando. Como consecuencia a estos datos y a la violencia existente en los centros educativos, el uso de armas y el narcotráfico es una realidad que ocurre en las escuelas, además del abuso sexual por parte de los profesores o de otros estudiantes (Europa Press, 2019) Muchos integrantes de las maras afirman haber sido obligados a abandonar el sistema educativo para adentrarse en el grupo. 5.2.5 PROCESO DE ADHESIÓN La adhesión al grupo de las maras se produce cuando fallan los principales agentes de socialización que tienen los jóvenes. Familias rotas, por causas económicas, por la guerra, por la drogodependencia, otro aspecto es el abandono del sistema educativo a muy temprana edad, incluso antes de cumplir los 16 años. Los aspectos que llevan a estos adolescentes a integrarse en las maras se pueden agrupar en una serie de categorías; carácter individual, familiar, amistad y al entorno en el que viven y se han criado. Como una razón fuerte a la afiliación del grupo destacamos el tener amigos delincuentes, el haber presentado ya en otras ocasiones conductas problemáticas y el haber tenido una infancia difícil (Klein y Maxson, 2006). - Encontrarse en entornos de pobreza, precariedad y marginalidad. - Desarrollo de su propia autoestima. - Tener condiciones familiares desestructuradas y desequilibradas en donde el adolescente ha crecido rodeado de violencia, maltrato, drogas, armas o incluso violaciones. - Abandono del sistema educativo a muy temprana edad.
22 - Tener gran lealtad a su grupo de iguales. «Cuando la socialización en la calle reemplaza la socialización ofrecida por cuidadores convencionales, ésta se convierte en un factor clave para el desarrollo no solamente de diferentes vínculos de apego, sino también distintas aspiraciones y objetivos, niveles e intensidad de participación en las pandillas, y sistemas de valores. Con quien se asocia uno, a qué aspira uno, cómo pasa uno el tiempo, y por qué uno tiene un determinado sistema de valores, son todas cosas conectadas de forma muy fuerte en la cultura de la calle» (Vigil, 2002) - Desarrollar una gran falta de autoridad a instituciones gubernamentales no siguiendo las normas. - Tener familia o amigos dentro de las maras, o para protegerse o proteger a su familia. También para vengar la muerte de alguien cercano. - Porque son obligados a ingresar. Antes de ingresar a una mara, el grupo te hace un proceso para poder entrar, una especie de ritual, el cual consiste en matar a alguien cercano, o en el caso de las mujeres, salir con un miembro de la pandilla y hacer las funciones que te encargan. Es un proceso lento en el que muchas ocasiones te pegan sin que te puedas defender para pasar el proceso de entrada. Una vez dentro de las maras, los nuevos llegados asumen fuertes valores de lealtad, de familia, pertenencia y unión del grupo. Es un proceso en el que es muy complicado salir ya que los miembros que representan los altos cargos no permiten el abandono, a no ser que se haga por medio de la iglesia evangélica (Gómez, 2007). ¨Mira (...) si has pertenecido a la pandilla y no quieres seguir, estar activo, hay tres puntos importantes que los respetan, primero si te has hecho cristiano, te lo respetan mucho ... si es de cualquier religión, pero que sea de verdad, que no estés jugando con las cosas de Dios ... el segundo punto de que ya tengas a tu esposa y a tus hijos, de que quieras hacer familia, y el tercer punto de que tengas familia y tengas un trabajo y no andes, que no te miren tomando y fumando, usando drogas¨ (Marero repatriado, Pandilla 18, Guatemala). No obstante el proceso de abandono es un proceso muy difícil en el que los mareros te vigilan muy de cerca para comprobar si las razones del abandono son verosímiles. La reinserción a la sociedad de un exmarero también es un camino duro ya que la sociedad no te acepta por todos los actos cometidos, presentando una gran desigualdad, se encuentran con faltas de oportunidades en la educación y en el mundo laboral además de continuas amenazas de miembros que forman parte de las maras rivales, el continuo seguimiento de la policía (Gómez, 2007)
23 5.3 ESTRATEGIAS EDUCATIVAS DESDE LA EDUCACIÓN SOCIAL Ante el surgimiento y la proliferación de las maras los estados vieron la necesidad de la implantación de medidas que redujeran a estos grupos. En el Triángulo Norte estas propuestas resultaron en planes represivos que han violado el marco constitucional de cada uno de estos tres países y los convenios y tratados internacionales de los derechos básicos de los menores. A continuación se mostrará un cuadro de los programas y leyes adoptadas por Guatemala, Honduras y El Salvador a partir del año 2001. AÑO El Salvador Honduras Guatemala 2001 - Ley de Prevención, Rehabilitación y Reinserción de Personas Vinculadas a Pandillas. 2002 - Ley de Policía y Convivencia Ciudadana. - Comisión Permanente Para la Protección de la Integridad Física y Moral de la Niñez. - Unidad Especial de Investigación de Muertes de Menores 2003 - Plan Mano dura - Ley Antimaras - Ley para el Combate de las Actividades Delincuenciales de Grupos o - Reforma al art. 332 del Código Penal (Ley Antimaras) - Plan Libertad Azul - Cero Tolerancia - Propuesta de reforma del artículo 264 y adición de artículo 396 al Código Procesal Penal. - Plan Tornado
24 Asociaciones Ilícitas Especiales (Segunda Ley antimaras) - Plan Escoba 2004 - Ley Penal Juvenil. - Ley de Vigilancia y Control de Ejecución de Medidas al Menor Infractor -Plan Súper Mano Dura - Creación de la Secretaría de la juventud y del Plan Nacional de Juventud - Continuas reformas a las leyes penales - Reformas a los artículos 182, 183 y 185 de la Constitución de la República. - Programa Nacional de Prevención, Rehabilitación y Reinserción Social de Jóvenes en Pandillas y Maras - Plan Escoba 2005 - Plan mano amiga - Plan mano extendida - Propuesta de iniciativa de la ley: Ley para Prevenir, Controlar y Erradicar las pandillas juveniles, agrupaciones ilícitas y delincuencia organizada. - Propuesta de iniciativa de la ley: Ley Antimaras. - Plan de Prevención de violencia juvenil Fuente: Aguilar y Carranza, 2008 Con este cuadro vemos que los países del Triángulo Norte, se ha llevado a problematizar y criminalizar el fenómeno de las pandillas. El caso más llamativo es el de El Salvador, que aprobó dos leyes transitorias antipandillas y ejecutó innumerables operativos policiales en contra de estos grupos, aun y cuando éstas se consideraron violatorias de la constitución. En Guatemala, si bien no existió una herramienta legal que amparara la persecución de los pandilleros, como en el caso
25 salvadoreño, se ejecutaron planes temporales como el Plan Escoba y se institucionalizó prácticas policiales de supresión sistemática de las pandillas, que aún persisten. Por otra parte, a nivel más concreto nos centraremos en la intervención de los ex miembros de las maras. El abandonar una mara supone una gran peligrosidad para el individuo que en muchas ocasiones finaliza con la muerte. El ex integrante de la pandilla se ve amenazado y perseguido ya no solo por las maras rivales al grupo al que ha formado parte, por venganzas, sino también por su propio grupo por el hecho de abandonarlo. Es por eso que muchos recurren a un proceso conocido como “calmarse”. En esta situación el individuo sigue formando parte de la mara, no la ha abandonado, pero no realiza ninguna de las funciones que le son encargadas como el asesinato, extorsiones, robos, etc. Son varias las razones que le pueden permitir al individuo encontrarse en esta situación siendo impune de castigos por querer abandonar el grupo, entre los cuales del que más se hace uso es de la evangelización, por la cual se convierten debido a que en las religiones no se permite hacer las atrocidades que se cometen dentro de la banda. No obstante, los líderes de la mara controlan intensamente al convertido para ver si dice la verdad. Una vez han dejado su vida de marero atrás, conocidos como “las pesetas”, se enfrentan a varias situaciones que les hace muy difícil el poder reinsertarse en la sociedad. En primer lugar se encuentran con un rechazo ya que a simple vista por los tatuajes son reconocidos por haber formado parte de las maras. Es por eso que el sociabilizar es un proceso muy complicado para ellos en esta etapa, además de encontrar trabajo. Ante la necesidad que tienen de la reinserción se enfrentan al problema de los tatuajes por los cuales son rechazados socialmente, es por eso que varias ONGs y la Unión Europea, tienen entre si varios proyectos de eliminación de tatuajes. Citando dos ejemplos: “El primero de ellos está financiado por la Unión Europea y la Fundación Carisma y se puso en marcha en San Salvador (El Salvador) en Junio de 2009. Dicha financiación permite el borrado de los tatuajes por un precio bastante accesible (5 dólares) en una clínica llamada “Adiós, tatuajes.” El segundo de ellos se denomina “Borrón y vida nueva” y está financiado por el Gobierno de Honduras y gestionado por el Programa Nacional de Prevención, Rehabilitación y Reinserción Social y diferentes ONGs, habiéndose beneficiado del mismo más de 3.300 personas” (García, 2013). Otro de los problemas a los que se enfrentan los ex pandilleros al salir a la sociedad es a la búsqueda de empleo. Tras varios años ingresados en las maras no han tenido formación educativa siendo sus niveles educativos muy escasos, por lo que el acceder a trabajos con unas buenas condiciones les resulta complicado. Ante este problema encontramos varios ejemplos de organizaciones no gubernamentales que ayudan a la formación de estas personas, de las cuales citaremos dos: “el Polígono Industrial Don Bosco, en la zona de La Iberia (una de las más conflictivas de San Salvador). El 80% de su presupuesto viene de diversas ONGs, y el 20%
32 Como vemos, Achenbach (1992), clasificó su sintomatología en dos partes, una internalizante en la cual los problemas de salud mental el menor los lleva por dentro y no se ven a simple vista y otra externalizante siendo esta la que se lleva con una repercusión al exterior. No existe ninguna sintomatología que sea general para estos menores lo cual dificulta su intervención médica (Blom y Beltran, 2009). Por otra parte, las secuelas físicas que deja la guerra las vemos en los menores cuando padecen problemas de hernias, debido al gran peso que soportan, a la falta de algún miembro de su cuerpo por las explosiones y en el caso de las niñas, el tener hijos a temprana edad o incluso la circuncisión, lesiones, infecciones a nivel sexual, etc (Caballero, 2012). Todas estas causas fuerzan el tener un gran impacto en la salud mental. 6.2.3 ASPECTO EDUCATIVO El haber abandonado a una edad muy temprana la escuela y el encontrarse en un contexto de gran violencia donde les han quitado todos los derechos y la oportunidad de crecer en libertad, provoca que estos menores experimenten conductas deshumanizadas y violentas, además de experimentar un gran problema en la confianza y en la socialización con las personas (Blom y Beltran, 2009). Las figuras autoritarias del grupo armado juegan un papel muy significativo para los menores ya que son los que les educan, en un contexto donde se impone el miedo y el refuerzo negativo y en ningún momento se ven apoyados ni guiados ni pueden manifestar sus sentimientos, provocando una reacción de amenaza constante. Según Boothby y Knudsen, (2000) los menores distinguen la
33 violencia entre causas justas e injustas, no viendo la moralidad y los conceptos sociales que estas conllevan (Blom y Beltran, 2009). 6.2.4 PROCESO DE ADHESIÓN DE LOS MENORES SOLDADO Teniendo en cuenta que los menores reclutados a la fuerza conforman el grupo mayoritario, Chema Caballero, (2012) nos adentra en los principales puntos del porqué los menores son utilizados como soldados, por parte de ejércitos no gubernamentales (grupos rebeldes, de oposición, minorías étnicas o de religión, etc) y es porque los menores aún no han crecido lo suficiente para tener una capacidad de raciocinio completamente desarrollada, es por eso que los menores tienen menores dificultades a la hora de actuar, ya que no comprenden el peligro al que se enfrentan. Tampoco tienen muy desarrollada la capacidad de autocontrol, es por eso que están dispuestos a cometer mayores barbaries, además de haber crecido en un contexto de guerra, lo que les ha hecho creer que esa práctica es normal. Esta falta de madurez produce que sean más fáciles de adoctrinar y de manejar que si de un adulto se tratara, adoctrinándoles de una manera muy sencilla en la cultura de la violencia (Caballero, 2012). En oposición, también hay un gran número de menores que se alistan voluntariamente a ser soldados, no obstante, este grupo es minoritario con respecto a los niños que son obligados a adentrarse. Son muchas las causas que les lleva a tomar esta decisión y es porque estos menores, prácticamente se ven sin ninguna otra alternativa. Entre los factores de porqué se adentran a los grupos armados destacamos la guerra como factor principal, pero también son los factores económicos: encontrarse en situaciones de pobreza llevándoles a limitaciones en la educación o en el empleo; sociales: el querer tener poder y un cierto status; comunitarios y familiares: la presión que puede ejercer la familia y los amigos para alistarse por razones ideológicas y culturales, es lo que les lleva a dar el paso. Además la venganza: el haber sufrido la pérdida de un ser querido que ha sido asesinado, forma parte de otra de las causas (Caballero, 2012). El género femenino se alista voluntariamente cuando se encuentran en situaciones “de matrimonios forzados, de violencia doméstica, de explotación y abusos sexuales y de querer huir de la servidumbre doméstica” (Caballero, 2012). 6.3 ESTRATEGIAS EDUCATIVAS DESDE LA EDUCACIÓN SOCIAL. De la mano de Chema Caballero nos adentraremos en el programa de rehabilitación y reinserción que se lleva a cabo con los niños que han sido reclutados como menores soldado, en el centro St
34 Michael, un centro donde se encuentran internos hasta que termina su proceso. Este centro tiene como objetivos el recuperar la socialización de los menores, el aumentarles la autoestima, ayudarles con los efectos que les ha causado la guerra, para que de esta manera, puedan encaminar su vida hacia un futuro mejor. Un programa impulsado por la educación que actúa de motor principal para dicho proceso (Caballero, 2012). Es importante que el programa cuente con medios económicos y tiempo para que los menores tengan su formación asegurada. Los menores acuden con entusiasmo y ganas ya que ven una oportunidad de tener una mejor vida y alejarse de los conflictos bélicos mediante la educación, es por eso que si no hay financiación que pueda cubrir completamente su formación, estos se frustran volviendo al principio, de donde será muy difícil volver a sacarlos y en muchos otros casos abandonando completamente el programa (Caballero, 2012). Este programa de intervención en concreto cuenta con tres fases que se basan en la educación y hacen referencia a todo el proceso de rehabilitación del menor, desde el momento que entra hasta el momento que sale a la sociedad. La llegada al centro, como fase inicial, la ruptura, la fase intermedia que como su propio nombre indica, se da cuando el menor rompe completamente con todo lo relacionado con los conflictos bélicos y la reinserción como última etapa en donde el menor sale a la sociedad (Caballero, 2012). 6.3.1 LLEGADA AL CENTRO En esta etapa inicial los menores, durante las primeras semanas acuden a orientación para que varios profesionales puedan hablar con ellos y orientarles sobre lo que realmente quieren hacer: si estudiar en la escuela organizada, o bien estudiar en los distintos talleres de formación profesional. Una vez tengan su elección, aquellos que hayan escogido estudiar en la escuela, a su inicio se pone en marcha un programa de “facilidades”, un programa que presta atención y refuerzo a nivel educativo ya que debido a ser reclutados para la guerra no han acudido a la escuela y sufren de estas carencias. Es importante que con estos niños trabajen profesionales especializados en este tipo de situaciones ya que al llegar suelen mostrar frustración, irritabilidad, enfado, comportamientos agresivos ya que no están acostumbrados a recibir instrucciones (Caballero, 2012). 6.3.2 RUPTURA Cuando los menores llevan varios meses en el centro se empiezan a desahogar expulsando sentimientos de ira, de rabia, de culpabilidad, de frustración, etc. Un proceso que es vital que pasen para que puedan romper con todo lo anterior y puedan tener más claro lo que quieren y a donde quieren llegar. En este momento es cuando directamente se les pregunta qué es lo que quieren hacer dándoles tiempo para procesar la pregunta además de concienciarles que aún les
35 queda muchas actitudes por cambiar y que solamente ellos pueden cambiar las situaciones en las que se encuentran, pudiendo empezar una nueva vida. Para ello es necesario que empiecen a tener contacto con la sociedad. A los menores que se encontraban en los talleres de formación profesional se les deriva a centros especializados y a aquellos que estaban en la escuela se les enviaba a las aldeas de alrededor del centro, volviendo todos los días a dormir al centro (Caballero, 2012) 6.3.3 REINTEGRACIÓN En esta etapa el menor comienza a adaptarse a la sociedad y a la nueva realidad teniendo actitudes que muestran la aceptación de las normas y de las reglas que están impuestas por la sociedad, es cuando se produce la salida definitiva y la reintegración a su nueva vida. En esta fase se trata de reunificar a los menores con sus familias, y si esto no fuera posible, la necesidad que se implementaría sería que el menor fuera acogido en un piso tutelado, de esta manera, en ninguno de los dos casos, el menor se encontraría en situación de desamparo. En cuanto a su formación, el menor encontrándose con su familia o en pisos tutelados seguiría con los estudios que empezó en el centro (Caballero, 2012). Es importante señalar que el programa implementó un sistema de becas para que estos niños pudieran continuar con su formación porque se encontraron con que muchas de las familias no podían costear los estudios de los menores por lo que el proceso se paralizaba, volviendo los niños a alistarse como soldados y las niñas ejerciendo en la prostitución para conseguir medios económicos. “Esto produjo mucha frustración y fue causa de que algunos varones, al no poder seguir su formación, volviesen a contactar a sus antiguos comandantes y se unieran a los mercenarios que luchaban en Liberia o, más tarde, en Costa de Marfil. Por su parte, algunas chicas encontraron en la prostitución un medio para ganarse la vida¨ (Caballero, 2012). 7. CONCLUSIÓN El presente trabajo nos lleva a una realidad que viven diariamente millones de niños y adolescentes del mundo. Una realidad marcada principalmente por la violencia y por la pobreza que provoca que estos menores crezcan en ambientes desfavorecidos para ellos. Nos hemos centrado en las maras del Triángulo Norte, (Guatemala, Honduras y El Salvador) y en los menores soldado de Sierra Leona donde vemos gran desigualdad intrafamiliar, delincuencia, tráfico de drogas y de armas, falta de acceso a oportunidades educativas y laborales, haciendo que el grupo más afectado por la guerra no llegue a cumplir completamente sus necesidades básicas. Son diversos factores que les llevan a buscar otras alternativas para completarse a sí mismos y encontrarse como personas, para cubrir la necesidad de protección, de unión, de familia, donde
36 tienen sus propias normas, leyes y valores, además para mejorar su sustento económico ya que se encuentran en situaciones precarias. Desde el punto de vista de la socialización, hemos visto que la infancia y la adolescencia son etapas de la vida que se encuentran muy marcadas por la cultura, por la etnia, por la religión y por los conocidos agentes de socialización: la familia, amigos, además de otras causas extrínsecas como una economía precaria, la guerra, venganza, no encontrar más vías de escape que toman estos menores para salir de sus situaciones, ingresan en estos grupos ya que ven un camino fácil para abandonar y poder cambiar las situaciones en las que se encuentran, etc. En este trabajo hemos visto que gran parte de la adhesión tanto a las maras como a los menores soldado se ve marcada e influida por la familia y por los grupos de iguales, quienes ejercen presión al individuo. No obstante, la mayor parte de los niños y adolescentes que se encuentran en estas bandas son reclutados forzosamente. Cabe mencionar también que los menores soldado son reclutados por entidades no gubernamentales y que prefieren a niños debido a su alto nivel de obediencia y por ser más manipulables, además de que la inocencia que les caracteriza les hace realizar más actividades de riesgo ya que no miden el nivel de peligrosidad como si se tratara de un adulto. El papel de la mujer en ambos casos es en la mayoría de las veces insignificante. Las mujeres que se encuentran siendo soldado también portan armas y actúan en la guerra al igual que lo hacen los niños, pero, además se las adjunta otros roles, como el mantenimiento de la casa, de la comida, satisfacer sexualmente a los soldados, y en el caso de que se queden embarazadas se encargan de la crianza de los hijos en base a la violencia ya que el futuro que les depara a la mayoría de ellos es ejercer como soldados. Con las mujeres que pertenecen a las maras ocurre prácticamente lo mismo, la mayoría de ellas son la pareja de los líderes de las clicas, y ejercen más poder que los miembros que forman parte de los rangos más bajos, no obstante, tienen la obligación, si su pareja lo admite, de satisfacer sexualmente a los demás miembros de la banda. Al igual que en el primer caso, si se quedan embarazadas, los hijos siguen la violencia como método de crianza, para, en un futuro llegar a perpetuar una nueva generación de maras. No obstante, tanto en los menores soldado como en las maras, hay una proporción minoritaria de mujeres que se quedan embarazadas y desean abandonar el grupo para criar a los niños fuera de ese ambiente, con el fin de cumplir con las necesidades básicas que tiene toda persona según van transcurriendo sus etapas de vida. Tanto los menores soldado como las maras, llevan consigo un proceso de adhesión al grupo, una especie de ritual para que el menor pueda formar parte de la banda como uno más. En ambos casos, este ritual está marcado por una actividad propuesta por los líderes donde se demuestra la capacidad de obediencia que tiene el individuo a ellos, además dicha acción tiene como fin el deshumanizarles completamente. En el caso de los menores soldado, consiste en muchas
37 ocasiones en matar a un miembro de su familia o a un ser muy allegado, y en las maras, se realiza a través de un proceso “brincado”, donde los miembros de la mara les pegan, les “brincan”, teniendo que soportar los golpes, además, para entrar a las maras el individuo tiene que demostrar su lealtad cometiendo actos delictivos. Procesos de adhesión que desde el punto de vista educativo se basan en la violencia y en la delincuencia, les inculcan valores, estrategias de cómo actuar ante determinadas situaciones, leyes y normas y en el caso de su incumplimiento se realiza un castigo, como forma de arraigar más en profundidad las normas. Una vez el menor ya forme parte de las maras o de los menores soldado, realizará las actividades que le sean mandadas por los miembros que se encuentren en posiciones más altas que él, con el cumplimiento de estas actividades, el individuo podrá ascender en la estructura. Una estructura piramidal donde en la pirámide se encuentran los líderes y va descendiendo en cuanto a los rangos hasta llegar a la base. Pero, al igual que puede ascender, el individuo también puede descender por la estructura si no obedece, o no cumple con los requisitos que los líderes esperan de él. A medida que pasa el tiempo y siguen formando parte de las maras y de los menores soldado, la salud mental se va viendo más afectada y deteriorada. El grado de deshumanización llega a alcanzar niveles muy altos, ven la violencia como un hecho cotidiano, algo con lo que han vivido desde siempre en su entorno, además presentan graves problemas de confianza, solamente confían en el líder del grupo. En el caso de los menores soldado es habitual el consumo de drogas antes de adentrarse a la guerra lo que provoca un mayor nivel de peligrosidad que ellos no ven y mayores problemas mentales como ansiedad, esquizofrenia, entre otras. Además de los efectos mentales, los menores soldado pueden llegar a sufrir pérdidas de miembros de su cuerpo a causa de enfrentarse a la guerra cara a cara, y muchos de ellos acaban con la muerte. En contra al proceso de adhesión, hemos contemplado el proceso de abandono, un proceso lento y difícil que tiene consecuencias en la reinserción en la sociedad. Al abandonar el grupo los menores que formaron parte de las maras y que fueron soldado se ven excluidos de la sociedad principalmente por los actos que cometieron, en la mayoría de las ocasiones son rechazados por su familia y por su comunidad. En el caso de las maras el llevar tatuajes que les identifica a la mara que ha formado parte, les imposibilita en mayor medida el encontrar trabajo y el sociabilizarse con el resto de la comunidad, además encuentran otro tipo de problemas ya que la mara no acepta el abandono de los miembros de su grupo que junto a la mara rival por venganza, la seguridad del individuo se verá afectada. En este trabajo desde el punto de vista de la educación social se ve muy importante el proceso de rehabilitación y reinserción de estas personas a la sociedad, es por eso que hemos contemplado una intervención basada en la educación para los menores soldado y para las maras. Estos programas se basan principalmente en responder a las necesidades que presenten mediante la
38 educación, dándoles las herramientas necesarias para que puedan desenvolverse y continuar con su vida alejados de la violencia. Con ello es necesario resaltar las fundaciones que llevan a cabo este trabajo, que favorecen la búsqueda de empleo, que les ayudan a un crecimiento en la autoestima, y a superar los problemas psicológicos que conllevan. Este trabajo proporciona modelos de intervención y de reinserción tanto de los maras como de los menores soldado. Basados en la educación y en fundaciones destinados a ellos se intenta que estas personas vuelvan a la sociedad ya que al salir del grupo tienen problemas al no ser aceptados además de tener problemas psicológicos como secuelas de haber estado integrados en esos ambientes. Es muy importante el insistir en la prevención para que de esta manera generaciones futuras eviten seguir el paso de sus predecesores. Por eso, la educación social juega un papel clave no solo a nivel de inserción sino también en la sensibilización y concienciación de los gobiernos y de los estados, así como de la propia población acerca del gran problema que tienen, y haciéndoles tomar consciencia de que las medidas represivas no son la solución. Es muy importante resaltar el papel del educador social en este ámbito y que se valorice la profesión, ya que es muy necesaria. Desde una base educativa se pretende cambiar el trasfondo de la violencia y de la criminalidad para crear y transformar la sociedad en un lugar mejor, así como la vida de los menores, que podrán tomar sus propias decisiones siempre desde su libertad y conocimiento, dándoles simplemente las herramientas necesarias para que puedan realizar ese proceso, ayudándoles y acompañándoles en todo momento. 8. BIBLIOGRAFÍA ABC Hoy, (2017). Daniel Miguez: “La pobreza o la marginalidad inciden, pero no son el unico factor que engendra la violencia. Poral de Noticias de Tandil y la Región. Recuperado de: http://www.abchoy.com.ar/leernota.php?id=137027&titulo=daniel_miguez_la_pobreza_o_la_m arginalidad_inciden_pero_no_son_el_unico_factor_que_engendra_violencia Aguilar, J. (2007). Las maras o pandillas juveniles en el triángulo norte de Centroamérica. Mitos y realidades sobre las pandillas y sus vínculos con el crimen. Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. Aguilar, J., & Carranza, M. (2008). Las maras y pandillas como actores ilegales de la región. Anderson, TP. 1981. The War of the Dispossessed. Honduras and El Salvador, 1969. Lincoln: University of Nebraska Press
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